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Basta de engañar al pueblo trabajador

VotaPCOE

A las puertas de nuevas elecciones es preciso cavilar al respecto, porque después de 11 comicios y de haber pasado 36 años desde las primeras, debemos preguntarnos ¿en qué ha cambiado Andalucía?

En el 1982 el paro alcanzaba al 20,6% de la población activa en tanto que actualmente es el 22,9%. Nada menos que 3,1 millones de andaluces se encuentran actualmente en riesgo de pobreza y exclusión social, mientras que un 9,2 por ciento reciben rentas inferiores a 327 euros al mes, por lo que se puede considerar su situación de pobreza severa. Después de Extremadura y Canarias somos la comunidad española con mayor índice de pobreza. Los datos pertenecen al VII Informe de la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN), que integra a 54 colectivos y que cada año se elabora a partir de las estadísticas del INE, entre otros organismos oficiales.

Ni los gobiernos estatales (PP-PSOE) y menos aún los regionales (PSOE; IU, Cs) han hecho absolutamente nada para cambiar la situación, aun siendo Andalucía una de las regiones más ricas del estado español y también de Europa. Pero no se trata de que no haya condiciones para cambiar este signo negativo por uno positivo y hasta radiante. Tenemos riquezas naturales suficientes que en vez de valer para industrializar Andalucía sirven de materias primas para las empresas del País Vasco, Cataluña y Madrid, lo cual genera el paro desorbitado que obliga al trabajador andaluz a emigrar y a mendigar un pedazo de pan.

Mas esta situación no es producto de la casualidad o de la ‘actitud’ de los andaluces como propagan los capitalistas para justificar la situación, sino que es el producto de la maquinación, de la organización que concibió el capital monopolista que detenta el Estado por diversos medios, como se está demostrando. Había que sacrificar Andalucía para el desarrollo de otras latitudes, y para que sus trabajadores acepten salarios bajos e insultantes, con los que el capitalismo viene a enjugar las posibles mermas de las ganancias durante las crisis y evitar la bajada de la tasa de plusvalía como bien dice Marx en el Capital.

Hoy salvo los partidos de derechas, todos los demás: ‘progres’, ‘izquierdas’ ‘republicanos’, etc. están de acuerdo con este juicio. Entonces, cabe preguntarse ¿por qué en sus políticas y programas se sigue manteniendo el poder de los capitalistas sobre los medios de producción (riquezas naturales, maquinarias etc.) y se dedican a parchear, a dar o pedir migajas y nos lo presentan como un éxito? Sencillamente, porque solo tienen de izquierda el nombre, pero no lo son. Son tan pro-capitalismo como lo son el PP, Cs y VOX.

Mientras los ricos tengan el poder, no habrá justicia, existirá el paro, la pobreza etc. Y que nadie nos venga con el viejo cuento de que la gente no está preparada. Entonces, ¿para qué son los partidos políticos de izquierdas? ¿Para ir al compás de los trabajadores más atrasados?, ¿o para explicar con teoría y con práctica, que no puede existir bienestar en el capitalismo para los que producen las riquezas del país?

QUE QUEDE CONSTANCIA DE QUE, SI SE LES OCULTA LA VERDAD A LOS TRABAJADORES, NO ES PORQUE SE TENGA MIEDO DE QUE ESTOS NO VAYAN A RESPONDER, AL CONTRARIO, ES Y SIEMPRE HA SIDO PORQUE SE TIENE EL TEMOR DE QUE UN DÍA LO COMPRENDAN Y RESPONDAN.

SECRETARIA POLÍTICA DEL COMITÉ PROVINCIAL DE SEVILLA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Las Moreras ante el abandono de las administraciones

Moreras

El pasado jueves 8 de noviembre la barriada cordobesa de Las Moreras fue noticia a nivel nacional por una reyerta que dejó un muerto de 26 años y seis heridos, uno de ellos de gravedad. Los medios de comunicación trataron este episodio con morbosidad, sin explicar las condiciones materiales de la citada barriada, abandonada durante décadas por las instituciones locales y autonómicas.

Considerado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) como uno de los barrios más pobres no sólo de Córdoba, sino de España, Las Moreras da cobijo a cerca de ocho mil habitantes. Según un documento elaborado por los Servicios Sociales Municipales, el 50% de su población en edad de trabajar se encuentra en desempleo, porcentaje únicamente superado por el 70% de Las Palmeras. Hay un 15% de analfabetismo, siendo muy frecuente el abandono de los estudios. Respecto a las viviendas, más de 1.400 se encuentran en estado de conservación “ruinoso, malo o deficiente”, habiendo más de tres mil sin ascensor en edificios de hasta cuatro plantas, algo que resulta problemático para las personas de edad más avanzada.

Tras los sucesos trágicos, la Asociación de vecinos La Palabra señaló que la solución para el barrio “no pasa por una mayor presencia policial, sino por remangarse para frenar el deterioro del barrio”, alegando un problema de “dejadez” por parte de las administraciones. Citando a Ana Sánchez, presidenta de La Palabra, “el barrio está cada vez más en deterioro y los políticos se han olvidado de él”, añadiendo que “se nos está condenando a la exclusión; la alcaldesa siempre tiene buenas palabras cuando le pedimos ayuda, pero se queda sólo en eso”.

El actual ayuntamiento del PSOE, que ha quitado importancia a los problemas que los habitantes de Moreras llevan soportando durante décadas, así como el PP y los oportunistas de PCE/IU (los que durante más tiempo han gobernado la ciudad) no han movido un dedo para solucionar esta situación, mostrándose totalmente indiferentes ante la pobreza y marginalidad de esta barriada así como de otras que también figuran entre las quince más pobres de España, como es el caso de Las Palmeras, el Sector Sur o el Polígono Guadalquivir.

La indiferencia es tal que en los últimos meses se han ocupado instalaciones de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento en Moreras, como el centro de prevención a la drogodependencia, un centro de mayores, así como el antiguo centro de Educación Permanente (cerrado en 2017) conocido como Círculo Cultural Raíces. Todo esto con la pasividad de las autoridades locales. Como ya denunció la asociación vecinal La Palabra ante el cierre de su centro de educación, “eliminar otro recurso del barrio dice muy poco de la política de la Junta de Andalucía contra la desigualdad y la exclusión social. Vaciar de recursos un barrio con una población que supera los 7.000 habitantes no es precisamente un acierto, sino más bien un error enorme”.

El problema de la distribución de la vivienda, responsabilidad de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), dependiente de la Junta de Andalucía, ha sido gestionado de forma nefasta, siendo entregadas viviendas a personas que no las utilizan o que las empleaban para otros fines. Cuando la asociación vecinal fue a pedir explicaciones de esto al pleno municipal fue desalojada por el propio ayuntamiento sin dar explicaciones, con el silencio cómplice de los medios de comunicación.

La última exigencia de los habitantes de Moreras ha sido dirigida a la Delegación de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía en Córdoba, solicitando que intervenga en el marco de sus competencias en salud, ante la presencia de mosquitos tigre en la misma a consecuencia de aguas estancadas y fecales en las cocheras y sótanos de algunos bloques. Esto también es responsabilidad de AVRA, la cual a día de hoy no ha tomado ninguna decisión.

Los citados problemas, ante el abandono de la administración local y autonómica, son el caldo de cultivo para el surgir de dos males para la clase obrera, las cuales trabajan mano a mano: por un lado, la extrema derecha, como viene ocurriendo en diferentes lugares del mundo ante las políticas capitalistas (por tanto, anti-obreras) aplicadas por los representantes de la socialdemocracia o la “izquierda del sistema”. A quien pasee por Moreras no le sorprenderá ver en sus muros pintadas de un partido neonazi responsable de haber apuñalado en la calle Alfaros a una persona voluntaria en una ONG en 2014. No es de extrañar, teniéndolo en cuenta, que entre los centros ocupados de forma ilegal ante la pasividad de la administración está el de atención al inmigrante.

Por otro, está el lumpen-proletariado, en el caso de Moreras, vinculado principalmente al tráfico de drogas. No es ningún secreto que entre los protagonistas de la reyerta que ha sido tan mediatizada hay traficantes de drogas, estupefacientes empleados para paralizar a la clase obrera en lugar de buscar una solución a sus miserias del día a día. Esto no es algo exclusivo en Moreras, en otras barriadas como Las Palmeras los vecinos organizaron patrullas ciudadanas nocturnas en 2014 para evitar robos y abusos de cualquier tipo, lo cual les valió la hostilidad de la Subdelegación del gobierno (por entonces, en manos del Partido Popular) que en boca de su representante Juan José Primo Jurado son “absolutamente desaconsejables”.  Ni siquiera se les permite la defensa de sus propios barrios.

Queda constatado que el régimen criminal capitalista, al no ofrecer ninguna expectativa de una vida medianamente decente, sólo conduce a la desilusión, en especial de los más jóvenes, que no dejan de ser carnaza para los traficantes de drogas que realizan reclutamientos en los barrios con mayor desempleo y con menor renta.

Como la asociación vecinal La Palabra afirma, la solución a sus problemas no pasa por una mayor presencia policial en la zona, sino con una respuesta a sus condiciones de miseria. Esta tarea jamás será llevada a cabo bajo este sistema económico por ninguna de las fuerzas políticas gobernantes, sino única y exclusivamente por la clase obrera, uniendo sus luchas con la de otros barrios, en pos del derrumbe del capitalismo y la construcción del socialismo.

Para ello debemos contar con una estructura de poder, como el Frente Único del Pueblo, con la que seamos nosotros quien decidamos el futuro y tomemos el control de lo que produzcamos con el esfuerzo de nuestro trabajo.

 

ACABAR CON LA MISERIA ES ACABAR CON LA VIOLENCIA DE TODO TIPO

CONSTRUYAMOS EL PODER POPULAR CON EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO

ACABEMOS CON EL CAPITALISMO, LUCHEMOS POR EL SOCIALISMO

 

Secretario Político del PCOE en Córdoba capital




Llamamiento del PCOE ante la huelga estudiantil del 14N

El movimiento estudiantil ha demostrado ser a lo largo de la historia uno de los sectores más combativos de los pueblos en lucha por sus derechos sociales y políticos. Sin embargo, tal y como estamos viendo día a día, un movimiento estudiantil aislado en sus luchas, desgajado del movimiento obrero y carente de conciencia de clase, sólo puede llevar a derrotas continuas y profundas frustraciones que sólo fortalecen al putrefacto régimen capitalista, situación aupada por el Sindicato de Estudiantes y su oportunismo, utilizando el feminismo como nuevo adalid para sus penosas luchas, relegando las manifestaciones a simples quedadas ya institucionalizadas, carentes de combatividad, de mensaje y de conciencia de clase y llenas de conformismo, considerando victorias lo que realmente son derrotas para la clase obrera, como ha ocurrido con la cuasi implantación de la LOMCE.

En los últimos años las casas de apuestas han invadido los barrios obreros de las principales ciudades del Estado. La burguesía, como siempre, busca su máximo beneficio dándole igual si para ello tiene que envenenar a la clase obrera, arruinarla más de lo que está con juegos trucados en los que siempre gana la casa. No contentos con esto, atacan a los más jóvenes de nuestra clase, utilizando iconos del mundo del espectáculo o del deporte en masivas campañas de publicidad o instalando casas de apuestas cerca de institutos y centros educativos. No en vano, estos negocios son una escopeta de dos cañones para la burguesía, puesto que por un lado consigue alienar a los obreros y por otro lado explota sus beneficios al máximo.

Y es que la oligarquía financiera no está satisfecha ya con las ganancias que obtiene a través del expolio diario al que somete a la clase obrera robándole la plusvalía que produce; su sed por las máximas cuotas de ganancias ha llegado a tal punto que, para lograr aumentarlas, empeora la calidad de la educación pública retrasando las obras de construcción en colegios e institutos. Además, la burguesía utiliza como doble rasero la degradación de la educación pública, ya que por un lado obtiene ganancias de ese empeoramiento y por otro lado mina la educación pública hasta destruirla fomentando la educación privada concertada a través de sus medios de comunicación, que ejercen una nociva influencia ideológica sobre la clase obrera. A la burguesía monopolista del Estado español no le basta únicamente con mercantilizar la educación pública, sino que también la instrumentaliza poniéndola en su propio favor, de manera que son los propios burgueses quienes ponen a dedo a aquellas personas según su criterio y que obedezcan sus órdenes, como ha quedado demostrado con gobiernos de todos los colores políticos.

Es un hecho innegable que el feminismo, aupado por la burguesía y por los movimientos de minorías cool identitarios, ha llegado a todos los ámbitos de la sociedad: prensa, televisión, internet, redes sociales, puestos directivos, etc. Curiosamente a los puestos de trabajo de las obreras no, y es que a la mujer obrera le es indiferente si su patrón es hombre o mujer, si le hablan en “neutre” o si las feministas le hablan de ese mundo que comparten todas las mujeres. A la mujer obrera lo que le importa es su supervivencia y la de su familia. El feminismo nunca podrá transformar la sociedad y mucho menos conseguirá la liberación y la emancipación de la mujer obrera, pues este movimiento ignora la historia a la par que ignora la ideología que más ha luchado en beneficio de la mujer, ignora bajo qué bandera la mujer trabajadora ha conseguido más derechos y libertades, ignora que el marxismo-leninismo es la única vía para la emancipación de la mujer trabajadora y de su clase.

«¿Por qué razón, entonces, debe la mujer trabajadora buscar una unión con las feministas burguesas? ¿Quién, en realidad, se beneficiaría en el caso de tal alianza? Ciertamente no la mujer trabajadora. Ella es su propia salvadora, su futuro está en sus propias manos. La mujer trabajadora protege sus intereses de clase y no se deja engañar por los grandes discursos sobre el “mundo que comparten todas las mujeres”. La mujer trabajadora no debe olvidar y no olvida que, si bien el objetivo de las mujeres burguesas es asegurar su propio bienestar en el marco de una sociedad antagónica a nosotras, nuestro objetivo es construir, en el lugar del mundo viejo, obsoleto, un brillante templo de trabajo universal, solidaridad fraternal y alegre libertad…»

Alexandra Kollontai.

Por todo lo anterior, desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) abogamos por una educación al servicio de la clase obrera, una educación dónde se respeten los valores de camaradería, fraternidad e igualdad, siendo el Socialismo y la Dictadura del proletariado partes esenciales de la nueva sociedad que está por venir y que hará posible que el pueblo se desarrolle, eduque plenamente y tenga acceso a la cultura. Pero para forjar ese mundo nuevo, la clase obrera necesita a su partido de vanguardia. Es por ello que hacemos un llamamiento a los jóvenes y estudiantes a que se organicen en el PCOE.

¡Por la liberación de la mujer trabajadora!


¡Por la emancipación de la clase obrera!


¡Por el Socialismo!


¡Organízate en el PCOE!

 

Comisión de Juventud y Movimiento Estudiantil del PCOE




Cien años del final de la Primera Guerra Mundial ¡Socialismo o barbarie!

Je Suis

Este domingo, 11 de noviembre, hemos podido comprobar cómo los medios de comunicación de los imperialistas de todo el mundo se hacían eco del siglo transcurrido desde la firma del Armisticio de Compiègne que puso fin a la Primera Guerra Mundial, poniendo el foco propagandístico en los fastos organizados por el estado francés, que actúa de anfitrión, y cuyo objetivo político no es otro que “relanzar” el proyecto imperialista europeo, vital para las aspiraciones imperialistas tanto de Alemania como de Francia y, de paso, hacer un ejercicio de revisionismo histórico al objeto de salvaguardar al imperialismo, empleando para ello la chapucera teoría aristotélica de la virtud, donde por un lado fija al nacionalismo en un extremo y lo que ellos denominan “totalitarismo” en otro, mostrando a las democracias burguesas como el lugar donde se halla la virtud y que pueden garantizar la paz y el progreso en el mundo.

Con todo el cinismo y la desvergüenza que únicamente atesoran los burgueses, Macron argumentaba todo ello y señalaba que “sólo hay un combate que vale, el combate de la paz, el combate de un mundo mejor” estando rodeado de socialdemócratas, monarcas parásitos y tiranos, así como vulgares criminales fascistas como Netanyahu, Trump o el propio Macron. El “combate de la paz y por un mundo mejor” de Macron es un despliegue de 30 mil militares en países como Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger, Chad, Siria, Irak, Líbano, Somalia, Liberia, Costa de Marfil, Senegal, Gabón, Yibuti, etcétera, países a los que expolia.

Eran liberales, republicanos, monárquicos, demócratas, laicos, luteranos, socialdemócratas, cristianos ortodoxos, en definitiva, burgueses al servicio de los monopolios, como hoy lo son Macron o Merkel, los que desencadenaron y desarrollaron la Primera Guerra Mundial y, por consiguiente, los responsables de las decenas de millones de muertos y mutilados que dejó dicha guerra imperialista.

Porque la I Guerra Mundial fue una guerra imperialista, una guerra que hundía sus raíces en la necesidad de un reparto del mundo, ya repartido, diferente ante el empuje de potencias imperialistas, en aquellos momentos emergentes, como Alemania o Italia. Lenin, magistralmente en “El Socialismo y la Guerra” nos señalaba al respecto de la Primera Guerra Mundial lo siguiente: “Casi todo el mundo reconoce que la guerra actual es una guerra imperialista (…) El imperialismo es la fase superior del desarrollo del capitalismo, fase a la que sólo ha llegado en el siglo XX. El capitalismo comenzó a sentirse limitado dentro del marco de los viejos Estados nacionales, sin la formación de los cuales no habría podido derrocar al feudalismo. El capitalismo ha llevado la concentración a tal punto, que ramas enteras de la industria se encuentran en manos de asociaciones patronales, trusts, corporaciones de capitalistas multimillonarios, y casi todo el globo terrestre está repartido entre estos “potentados del capital”, bien en forma de colonias o bien envolviendo a los países extranjeros en las tupidas redes de la explotación financiera. La libertad de comercio y la libre competencia han sido sustituidas por la tendencia al monopolio, a la conquista de tierras para realizar en ellas inversiones de capital y llevarse sus materias primas, etc. De liberador de naciones, como lo fue en su lucha contra el feudalismo, el capitalismo se ha convertido, en su fase imperialista, en el más grande opresor de naciones. El capitalismo, progresista en otros tiempos, se ha vuelto reaccionario; ha desarrollado las fuerzas productivas a tal extremo, que a la humanidad no le queda otro camino que pasar al socialismo, o bien sufrir durante años, e incluso durante decenios, la lucha armada de las “grandes” potencias por el mantenimiento artificial del capitalismo mediante las colonias, los monopolios, los privilegios y todo género de la opresión nacional”.

Desgraciadamente, la foto realizada por Lenin sobre el porqué de dicha primera conflagración Mundial iniciada en 1914 es muy similar a la actual, si bien hoy el imperialismo es todavía más parásito y está todavía más corrompido, pues su descomposición es aún mayor que la de hace un siglo. Los despliegues militares imperialistas hoy, como por ejemplo el que hemos señalado de Francia, por no hablar del estadounidense, que tiene fuerzas militares desplegadas en 149 países de todo el mundo, así como los ingentes gastos militares de las potencias imperialistas, son el mejor testimonio de que esas potencias imperialistas, responsables de la Guerra Mundial iniciada en 1914, siguen constituyendo hoy la mayor amenaza para la vida de la humanidad.

La Primera Guerra Mundial también conllevó la primera revolución proletaria triunfante, la gloriosa Revolución Socialista de Octubre de 1917 que dio lugar al primer estado socialista, la URSS. Este hecho fijó la contradicción fundamental que rige en el mundo, la existente entre el imperialismo – dictadura de los monopolios – y el socialismo, contradicción que rige aún hoy y que abrió la fase de Crisis General del Capitalismo, con la que surgió el fascismo.

Los canallas burgueses que desencadenaron la Primera Guerra Mundial que provocó decenas de millones de muertos y de mutilados, son la referencia de sus homólogos de hoy, como por ejemplo es el caso de Macron. Aquellos canallas burgueses, “demócratas”, apelaban al veneno ideológico burgués para argumentar y sostener la Guerra, apelaban al patriotismo burgués, al chovinismo, al nacionalismo. Sin embargo, hoy, Macron, denominado “el presidente de los ricos”, representante de la élite y hombre de monopolios como la banca Rothschild o Nestlé, que hace una semana reconocía la figura de Petàin, ha arremetido contra el nacionalismo. ¿Por qué lo hace? Es evidente; la descomposición de la UE, que es el proyecto de los imperialistas europeos, tiene en el nacionalismo un elemento, burgués por supuesto, que lo debilita. En el estado español, la no resolución de la cuestión nacional en Galicia, Euskadi o Cataluña implica un debilitamiento de un estado miembro. La propia Francia vio como el pasado sábado, en Perpiñán, hubo una manifestación multitudinaria exigiendo la catalanidad del Rosellón, por no hablar de la cuestión de Iparralde o de Córcega. Y es que Macron es un chovinista, un fundamentalista de la “democracia liberal”, del “modelo europeo”, que no es otra cosa que el sojuzgamiento a sangre y fuego del mundo, una criatura política genuina de los monopolios que sólo es viable en un proceso de descomposición política brutal como a la que el imperialismo ha llevado a Francia.

Siguiendo los pasos del corrupto Sarkozy, el que iba a refundar sobre bases éticas el capitalismo, Macron pretende erigirse en el máximo defensor del proyecto imperialista europeo. Sin embargo, su charlatanería, su ejercicio de revisionismo histórico, choca no sólo con la verdad histórica, sino fundamentalmente con la realidad económica, que no es otra que la contradicción antagónica entre la producción y el consumo existente en el sistema capitalista; los monopolios para mantener y ampliar los márgenes de ganancia pretenden lograrlo ampliando la producción y acumulando más capital, más plusvalor, por la vía de la reducción de las condiciones de vida de los trabajadores a través de infames reformas laborales, implicando una reducción del consumo por parte de la mayoría del pueblo que son las masas proletarias; de tal modo que la burguesía únicamente puede superar dicha contradicción apoderándose de mercados exteriores, implicando esta lucha por la conquista de los mismos los conflictos interimperialistas que desencadenan guerras mundiales. Esa es la lógica del capitalismo en su fase de putrefacción actual, en su fase imperialista, siendo esa la razón fundamental por la que Francia tiene 30 mil militares desplegados allende sus fronteras, oprimiendo y saqueando a países de África o Asia.

El representante de los monopolios Macron, defiende la agrupación imperialista europea, la UE, pues sabe que el reparto del mundo bajo su sistema, el imperialismo, atiende a la fortaleza económica y bélica de ésta y no en base a ningún otro principio democrático. Los imperialistas modelan la base y la superestructura para perpetuar en el tiempo el dominio de los monopolios y, con ellos, el proceso de concentración; esa modelación se desarrolla vía crisis y vía guerras donde sojuzgan a los Pueblos del Mundo. Lenin, en “Imperialismo fase superior del capitalismo, nos muestra claramente, por decirlo así, ese principio inductivo del imperialismo “Las alianzas pacíficas preparan las guerras y, a su vez, surgen del seno de la guerra, condicionándose mutuamente, engendrando una sucesión de formas de lucha pacífica y no pacífica sobre una y la misma base de relaciones imperialistas y de relaciones recíprocas entre la economía y la política mundialesde tal modo que la guerra no sólo es inherente al imperialismo, sino que la guerra es su motor. Es por ello que, los mandatarios que ayer acompañaban a Macron en tan hipócrita evento hablando de paz, son los responsables de la miseria y de los conflictos bélicos existentes en el mundo donde se desarrolla la batalla entre dichas potencias imperialistas que se irán agudizando hasta que nos aboquen, nuevamente, a una Guerra Mundial.

Sólo podrá existir paz en el mundo cuando los explotados, los oprimidos, los parias del mundo nos zafemos del yugo imperialista impuesto por los monopolios y sus esbirros como, por ejemplo, Macron. La única alternativa que tienen los pueblos trabajadores del mundo, el proletariado, es la revolución socialista para romper las cadenas de la explotación y de la miseria a la que nos conduce el imperialismo, sus potencias y sus monopolios. Todas las potencias imperialistas, y la basura oportunista que crean, como consecuencia de la acumulación máxima de capital por parte de los monopolios que les permite sobornar a la corrompida aristocracia obrera y demás escoria, son enemigos jurados del proletariado mundial y deben ser barridos y lanzados al estercolero de la historia. La cuestión está en los términos expresados por Lenin, “a la humanidad no le queda otro camino que pasar al socialismo, o bien sufrir durante años, e incluso durante decenios, la lucha armada de las “grandes” potencias por el mantenimiento artificial del capitalismo mediante las colonias, los monopolios, los privilegios y todo género de la opresión nacional”.

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 12 de noviembre de 2018.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El Partido Comunista Obrero Español muestra su apoyo a los trabajadores de Renault en Sevilla

El pasado 6 de noviembre, militantes del Partido Comunista Obrero Español estuvieron apoyando la huelga y la movilización de los trabajadores de la factoría de Renault de Sevilla convocada por CGT. La huelga fue decidida por mayoría de los trabajadores en asamblea, convocada después de que los trabajadores forzaran al comité a hacerlo mediante recogida de firmas. La manifestación transcurrió entre las calles del barrio de San Jerónimo en el que se encuentra la factoría, mostrando a los vecinos del mismo que el problema es de todo el pueblo trabajador y no solo de los obreros de la fábrica.

Las condiciones laborales de estos trabajadores, como las del resto de trabajadores del Estado, llevan años empeorando. El empleo se precariza, la explotación crece, se realizan cada vez más contratos eventuales, se trabaja en condiciones indignas, con techos de uralita (con amianto cancerígeno), pasando calor en verano y frío en invierno, y los trabajadores se dejan su salud en los puestos de trabajo. La conciliación familiar es inexistente, con turnos de mañana, tarde y noche en fines de semana.

Ante la necesidad de soluciones para estos trabajadores, los miembros del comité de empresa por parte de CCOO y UGT llaman a la calma intentando boicotear la huelga, mostrando una vez más que estos sindicatos están al servicio de las empresas. Incluso los miembros de ambos sindicatos que forman parte del comité de empresa acudieron a trabajar atravesando los piquetes informativos, mostrando en su papel de esquiroles que su única labor es la de servir al capital como herramienta de desmovilización.

Desde el PCOE, estuvimos presentes apoyando la huelga de estos trabajadores, conscientes de que la única forma de lograr mejoras reales en nuestras condiciones de trabajo es paralizar la producción, única herramienta para que las empresas se vean forzadas a ceder ante los trabajadores. Solo los trabajadores organizados y movilizados podemos conseguir mejorar nuestras condiciones de vida.

Pero la lucha de los trabajadores de Renault es la misma que mantenemos el resto de trabajadores en nuestras empresas, en las que la explotación cada día es mayor y nuestro futuro cada vez más incierto. Por ello, al finalizar la manifestación y tras el ofrecimiento de los trabajadores, tomó la palabra un militante del Partido para explicar que, las terribles condiciones de trabajo a las que, efectivamente, tal como relataron los trabajadores presentes, se enfrentan estos cada día, son fruto del propio sistema capitalista, que en su fase actual solo puede generar más miseria y precariedad para la clase trabajadora, perdonando deudas multimillonarias a bancos y evasores fiscales y financiando a grandes multinacionales para que automaticen su producción con maquinaria y puedan prescindir de miles de puestos de trabajo para mejorar su productividad, obteniendo así más beneficios mientras que los trabajadores somos cada vez más pobres. Por tanto, tan solo acabando con este sistema que lleva la corrupción en sus entrañas y tomando el control de las empresas por parte de los trabajadores, podremos lograr tener un futuro digno, trabajar menos horas, vivir mejor y hacer justicia con la clase que genera toda la riqueza, la clase trabajadora.

Los trabajadores debemos elevar nuestra conciencia y la de nuestros compañeros, mostrándoles la realidad que se vive en todas las empresas y que es resultado del sistema de explotación capitalista, superando las limitaciones que desde las empresas así como desde los sindicatos amarillos CCOO y UGT intentan imponernos, pretendiendo que no vayamos más allá de la pelea en nuestros centros de trabajo (luchas que estos mismos sindicatos se encargan después de boicotear). Desde el PCOE hacemos un llamamiento a todos los trabajadores para que, más allá de secundar las huelgas y movilizaciones existentes, se organicen superando el ámbito de sus empresas en una única lucha, una lucha que vaya más allá de nuestras condiciones particulares en una determinada empresa, y que sea una lucha por las condiciones de todos los trabajadores, la lucha por la construcción del Socialismo.

¡Por la unidad de la clase trabajadora!

¡Por la construcción del Socialismo!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Ahora Madrid, principal aliado del fascismo en la capital

AhoraMadrid

Desde su demostración de fuerza en el Palacio de Vistalegre, Vox ha comenzado su andanza en barrios del sur de Madrid como Vallecas, Carabanchel, Vicálvaro, Villaverde o Usera. Los fascistas de Vox no han elegido actuar en estos barrios por mera casualidad. Los cinco son barrios eminentemente obreros  que lideran las listas de pobreza en la capital.

Además, estos barrios ocupan la cola de la lista en lo que a renta familiar y paro se refiere.

 

 

Como podemos comprobar, Vox está ensanchando sus filas acaparando el descontento obrero provocado por el PP, primero, y por Ahora Madrid, después.

Las políticas liberales aplicadas por el PP tanto a nivel local, como regional y estatal, provocaron la miseria para millones de obreros tanto en el Estado español como en la capital. En esta situación de pobreza y miseria, se presentó Ahora Madrid como la salvación para todos los trabajadores que habían sufrido, y seguían sufriendo, en sus carnes, las políticas del PP.

Los trabajadores de los barrios en los que el paro había afectado con más fuerza, fueron masivamente a votar a Ahora Madrid con la esperanza de solventar su cruda situación, como podemos ver en el siguiente gráfico.

 

 

Ahora Madrid llegó al poder en la capital gracias a la confianza que depositaron los obreros en sus promesas electorales. Promesas que, a escasos meses de que acabe su mandato, siguen sin cumplir.

Los trabajadores, sobre todo los del sur por ser los más afectados, vieron como el tiempo pasaba y nada cambiaba: el paro seguía arrasando en los barrios y con él venían la pobreza y la miseria. Sin embargo, los barrios ricos contemplaban como su renta sí subía, hasta el punto de que la renta media en El Viso (Chamartín) multiplica por cinco a la que entra en las casas de San Cristóbal (Villaverde) o San Diego (Puente de Vallecas).

Teniendo esto presente, es más sencillo entender por qué Ahora Madrid es el principal aliado del fascismo en Madrid. Con sus políticas antiobreras, han empujado a los trabajadores a los brazos del fascismo, hasta tal punto que Vox se presenta en los barrios del sur con propuestas como una recogida de firmas para expulsar al concejal del distrito de Usera, Rommy Arce. Propuestas que tienen gran acogida entre los trabajadores del distrito y que muestran hasta qué punto es responsable Ahora Madrid del ascenso del fascismo en los barrios de clase obrera.

La socialdemocracia continúa con su tradicional propósito de vender a los trabajadores y empujarles al fascismo. Mientras promueven debates inverosímiles como el uso del lenguaje inclusivo o la legalización del cannabis, descuidan y traicionan a la clase obrera haciendo que esta, por la propaganda estatal, caiga en las redes del fascismo.

La socialdemocracia debe ser destruida al igual que el fascismo, pues ambos son una lacra para la clase obrera y ambos provocan la miseria y la pobreza de millones de trabajadores. Solo un Partido fiel al Marxismo – Leninismo puede hacer frente a la amenaza fascista surgida del apoyo socialdemócrata.

¡CONTRA LAS POLÍTICAS CRIMINALES HACIA LA CLASE OBRERA!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Local del PCOE en Madrid




El PCOE se solidariza con los trabajadores de FRIMANCHA

Frimancha

En Valdepeñas están llamados a la huelga el 6 de noviembre más de 700 trabajadores y trabajadoras de FRIMANCHA por irregularidades y abusos de esta empresa hacia los mismos.

No es nada nuevo que esta empresa cometa irregularidades que pongan en peligro los puestos de trabajo, aprovechándose de la situación económica actual causada por la crisis capitalista, una más que, como siempre, repitiéndose la historia, solo provoca la precariedad y malestar de la clase trabajadora. Esta crisis, que en realidad no es más que una muestra más de la crisis sistémica del capitalismo, ha provocado que los trabajadores se agarren a cualquier puesto de trabajo con las condiciones laborales más bajas que se nos imponen, con la única alternativa de tomarlo o estar sin empleo.

La planta de FRIMANCHA, de la compañía Vall Companys, con cerca de 700 trabajadores, es absolutamente un puzle: cuenta con 200 falsos autónomos encuadrados en Servicarne, un centenar de trabajadores de la propia FRIMANCHA y el resto también falsos autónomos de otras falsas cooperativas.

Sonoro fue el caso de los 60 falsos autónomos de la sala de sacrificio de cerdos de FRIMANCHA, cerrada en 2014. Estas 60 personas no tenían derecho a cobrar paro después de ser obligados a firmar su baja voluntaria, tras haber estado trabajando como trabajadores corrientes, pero pagando su cuota de autónomos.

Pero, ¿qué pasa con Servicarne? Esta empresa, denunciada en numerosas ocasiones por contratar falsos autónomos y abaratar así el coste de empleados, sigue operando a sus anchas, y lo más lamentable es que lo hace en una tierra tan castigada por el desempleo como lo es la manchega, y en especial la ciudad de Valdepeñas, con casi un 20% de trabajadores en paro, cifra que está reducida por los empleos temporales estivales (hostelería y vendimia sobre todo), época en la que se hizo el último sondeo.

Para colmo, la aberrante actuación de Vall Companys está siendo reproducida por pequeñas empresas, que viendo como los beneficios de estas grandes empresas aumentan y sus costes disminuyen, están usando a empresas como Servicarne para contratar falsos autónomos y reducir así los costes de contratación.

Desde el Partido Comunista Obrero Español, exigimos que esos doscientos falsos autónomos pasen a ser trabajadores de la empresa, y que la huelga convocada por los sindicatos del sistema (CCOO y UGT) de solo un día, pase a ser indefinida hasta la incorporación de estos trabajadores a la plantilla de FRIMANCHA. Exigimos también que FRIMANCHA haga pública su renuncia a seguir colaborando con Servicarne o cualquier otra empresa que deje desprotegidos a los trabajadores y vulnere sus derechos.

Pero la solución para la clase trabajadora debe pasar por superar esa lucha económica y unir a la clase trabajadora en una lucha política, unificando las luchas de las clases populares en un Frente Único del Pueblo, para construir el Socialismo, el único sistema que puede garantizar un trabajo y una vida digna a la clase obrera.

¡Por un trabajo y unas condiciones laborales dignas!

¡Por la construcción del Socialismo!

¡Trabajador, fortalece las filas del Partido Comunista Obrero Español!

 

Comité local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Valdepeñas




Adelante Andalucía: dime quién te halaga y te diré quién eres

Adelante Andalucia

Si vendeobreros y traidores como dirigentes de UGT te halagan, ¿qué intereses representarás? Los candidatos por Adelante Andalucía a la presidencia de la Junta de Andalucía, Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo, fueron presentados, en un lugar tan alejado de la clase obrera como el Hotel Alfonso XIII, por la dirigente de UGT en Andalucía, Carmen Castilla, que se deshizo en halagos por ambos candidatos.

Que la representante de un sindicato cómplice de la situación de represión y abandono que sufre la clase obrera a través de sus acuerdos y pactos con la patronal, que es una pata más del Estado fascista español, piropee a estos candidatos nos puede dar una idea de a quién representa ese nuevo remix de organizaciones oportunistas como es Adelante Andalucía.

Carmen Castilla se reconoce en Teresa Rodríguez por su “profunda vocación voluntarista en cambiar las cosas”, y le gustaría tenerla en la UGT como delegada sindical.

Hace piña con ella en el feminismo, esforzándose mucho en distinguir entre “compañeros y compañeras”“trabajadores y trabajadoras”, pero es cómplice de la represión de las trabajadoras en los centros de trabajo despedidas por quedarse embarazadas, como en el caso de Ayesa, donde la candidatura de UGT fue confeccionada por la dirección de Recursos Humanos.

También muestra su simpatía por Antonio Maíllo, amigo suyo, como coordinador de IU, partido con el que “la UGT ha trabajado en pro de las políticas de izquierda. Hoy estamos aquí tres zurdos”.

No hace falta ser un erudito para concluir por tanto que la ‘izquierda’ a la que representan IU-Podemos-Adelante Andalucía, si es la misma que reivindica UGT (pues ninguno se pronunció en sentido contrario), es la pata izquierda del régimen capitalista que necesita para poder sostenerse. La izquierda que ha pactado todas las reformas laborales, todos los pensionazos, todos recortes que han ido imponiendo los gobiernos estatales y autonómicos en contra de la clase obrera. Esa pata izquierda del sistema que es la socialdemocracia, formando un bloque con el PSOE al que sirve de salvavidas.

Así engaña Adelanta Andalucía cuando Maíllo dice por un lado que “el Partido Socialista puede estar legitimado para todo, menos para políticas de cambio” y por otro que “Andalucía necesita un cambio que tiene que venir desde una amplia alianza de sectores progresistas y de izquierda”.

Maíllo llama de nuevo a la “rebelión”, como ya lo hicieran antes de gobernar en coalición con el PSOE en 2012. Lejos de la “rebelión” y mucho menos de la revolución está su propuesta económica que se esfuerza en beneficiar por igual a empresarios y trabajadores.

Maíllo promete el “condicionamiento de las ayudas públicas a las relaciones laborales de empresa”. Lo cual nos dice dos cosas: que lejos de instaurar la propiedad colectiva de las empresas, les concederán ayudas a sus dueños. Y, por tanto, también nos dice que aceptan las relaciones de producción capitalistas.

De la misma manera, pondrá más inspectores de trabajo, que según reconoce el propio Maíllo son buenos también para las empresas, (ya sabemos de qué lado están los inspectores de trabajo) y que servirán para acabar con la “ley de la selva en el mercado laboral”. ¿Qué mercado es bueno para los trabajadores en el delirio socialdemócrata de Maíllo? La mera existencia de la economía de mercado convierte a los trabajadores en mercancías para usar y tirar.

No se queda corta Teresa Rodríguez a pesar de su verborrea sobre ricos y pobres, cuando dice que hemos de ser “competitivos en base a la productividad, a la innovación y en base a la apuesta por la economía social”, mantra repetido hasta la saciedad por los empresarios. Precisamente la competitividad, que conlleva la automatización de la producción, son las causas del paro y la precariedad laboral bajo el capitalismo. Obviamente, la automatización bajo el Socialismo libraría a la sociedad del trabajo rutinario y físicamente duro y la sociedad entera se beneficiaría de sus frutos. Pero Teresa Rodríguez no apuesta por el Socialismo, sino por un nuevo engendro abstracto que es la “economía social” que bajo el régimen de propiedad privada acaba en manos del capital, especialmente financiero por la etapa actual del capitalismo. Ahí están las ‘plataformas colaborativas’ en los sectores de la vivienda, el transporte o la mensajería que acaban en manos de fondos de inversión multinacionales.

La solución a los problemas materiales que acucian al pueblo trabajador andaluz, como al resto de regiones y países del mundo, sólo puede pasar por la construcción de un poder obrero y popular, por la construcción de un Frente Único del Pueblo, que ponga en manos de toda la sociedad las riquezas naturales y que esta produce con su trabajo y sudor.

Andalucía necesita urgentemente una Reforma Agraria moderna que expropie los latifundios y socialice los monopolios industriales, comerciales y banqueros que parasitan al campo. La revolución –ni la transformación profunda de la sociedad– no será jamás invitada a un hotel de lujo, ni buscará nunca la bendición de un “público muy selecto” como al que pretende seducir este nuevo experimento de la socialdemocracia andaluza.

¡ABAJO LA SOCIALDEMOCRACIA Y LOS ENGAÑA-OBREROS!

¡POR LA REFORMA AGRARIA QUE EXPROPIE A TERRATENIENTES Y BANQUEROS!

¡POR EL SOCIALISMO!

Comité Regional del PCOE en Andalucía




Brasil, nuevo ejemplo en el que la socialdemocracia allana el camino al fascismo

Bolsonaro

El pasado domingo, en la segunda vuelta de las elecciones brasileñas, el fascista Jair Bolsonaro se impuso al socialdemócrata Fernando Haddad, de tal modo que, a partir del 1 de enero de 2019, Bolsonaro será el presidente de Brasil.

En octubre de 2002 Lula Da Silva -al frente del Partido de los Trabajadores (PT), y en alianza con otros partidos como el Partido Comunista do Brasil, Partido Comunista Brasileiro, Partido Verde, Partido da Mobilização Nacional o el Partido Liberal, esto es una alianza que iba desde el oportunismo hasta la derecha- alcanzó la presidencia del país carioca, presidencia que dejaría en 2011 en manos de su sucesora, Dilma Rousseff, también del PT.

Cuando Lula venció electoralmente en 2002, la economía brasileña se hallaba en declive, en un proceso de devaluación del Real, con altas tasas de inflación y con incremento de la deuda pública y 53 millones de pobres.

El que supuestamente iba a dar tierra a los Sin Tierra, privatizó un millón de hectáreas de la Amazonía para que fueran explotadas por las filiales brasileñas de los monopolios madereros de EEUU y Europa, negó la Reforma Agraria exigida por el Movimiento Sin Tierra, sucumbiendo ante los terratenientes que seguían manteniendo intactos sus latifundios y que a través de sus esbirros –ya fueran en forma de sicarios o de la propia policía– reprimían y asesinaban a activistas campesinos.  El que supuestamente iba a combatir el imperialismo y al neoliberalismo desarrollando la democracia culminó la obra de sus antecesores Collor de Melo y Cardoso, sin cuestionar la economía capitalista de mercado, y convirtió a Brasil en una potencia imperialista, entregando el país a los monopolios chino y europeos. Así, durante el primer mandato de Lula se triplicaron los capitales que estos monopolios remitían a sus países desde Brasil. Según el Banco Central de Brasil, estos monopolios extranjeros sacaron del país 25 billones de reales. En 2010, Brasil era la octava potencia mundial, potencia imperialista emergente con 33 monopolios entre los 2000 mayores del mundo y 5 entre los 100 primeros.

Petras, en su ensayo “¿Adónde va Brasil?”, con respecto del PT señalaba “Claramente, el PT había dejado de ser un “partido de trabajadores”, ya fuese en su composición, en sus delegados al congreso o en su relación con los movimientos sociales antes de las elecciones. Además, muchos de los miembros elegidos del PT en los ámbitos municipal y estatal provenían de alianzas con otras clases sociales, grupos de negocios y partidos burgueses, alianzas que el PT repetiría en la campaña presidencial de 2002. En otras palabras, el giro a la derecha del PT en el ámbito nacional había sido precedido por un modelo similar en los ámbitos estatal y municipal durante la década de los noventa. Más aún, muchos de los líderes importantes del partido, que luego serían consejeros de Lula, ya practicaban políticas neoliberales desde sus respectivas posiciones, incluso si el programa nacional del partido todavía hablaba de socialismo, de antiimperialismo y de impago de la deuda externa. (…) Conforme se acercaban las elecciones de 2002, los líderes nacionales del PT, con Lula mostrándoles el camino, eliminaron todas las referencias programáticas al socialismo y al antiimperialismo, de acuerdo con las prácticas neoliberales de los miembros electos del partido y con el apoyo mayoritario de los delegados de clase media”.

Lula recibió todos los parabienes de lo más corrupto y reaccionario existente en los planos político y económico como Bush, Felipe González, Botín, Sarkozy, así como los medios de comunicación imperialistas de ambos lados del Atlántico. Dilma Rousseff sucedió a Lula, con una amplia alianza que abarcaba todo tipo de oportunismo, pasando por la derecha y por la reacción, de tal modo que su candidato a vicepresidente fue el fascista y esbirro de los EEUU Temer.

El PT, y sus aliados oportunistas y reaccionarios, han llevado a cabo una política de desarrollo del capitalismo monopolista del estado brasileño y Bolsonaro no es más que la consecuencia de los gobiernos socialdemócratas y, por consiguiente, de derechas y corruptos realizados tanto por Lula como por Rousseff que, como hace la socialdemocracia cuando gobierna, allana el camino al fascismo, a la reacción.

Ante la crisis económica iniciada en 2014 en Brasil, los empresarios, con el apoyo del imperialismo norteamericano y ante la necesidad de políticas privatizadoras más agresivas con las que expoliar todavía más al pueblo, utilizaron su instrumento, el Estado, para quitar de en medio a Roussef y poner al títere Temer, utilizando a su antojo al Senado y, después, utilizando a la judicatura, concretamente al Juez Moro, y futuro ministro de justicia de Bolsonaro, para encarcelar a Lula Da Silva.

Mientras el PT, Lula y Dilma defienden a la democracia burguesa, es decir, al Estado brasileño, éste actúa como lo que es, el instrumento de los monopolios para imponer su dictadura.

En el estado español, los oportunistas socialdemócratas como Iglesias o Garzón tildan a Bolsonaro de ‘ultra’, ocultando la naturaleza fascista del personaje, o lo que es lo mismo, blanqueando al fascismo. Dice Iglesias que, “Una de las claves de la victoria del ultra Bolsonaro ha sido el uso de fake news que se viralizaban vía Whatsapp. Noticias falsas y manipuladas para desacreditar a la izquierda de enorme eficacia. Ojo, aquí las cloacas y sus fakeperiodistas llevan tiempo haciendo lo mismo” ¿Cuándo los medios de comunicación de la burguesía han dicho una verdad? Lenin señalaba que la libertad de prensa es la libertad del dueño de la imprenta y, consecuentemente, todos los medios se expresan no en términos de verdad sino de interés de clase. ¡Pero claro! Pablo Iglesias no puede atacar a la prensa burguesa pues él es producto de dichos medios de comunicación y defensor a ultranza del capitalismo. No se queda a la zaga de la desvergüenza su compañero Alberto Garzón que señalaba con respecto de los comicios brasileños, “Triste noticia la victoria en Brasil de Bolsonaro, el candidato ultra. Las élites autoritarias y neoliberales han conseguido finalmente su objetivo usando el miedo y la corrupción. Se cierne otra noche oscura sobre el país. ¡Fuerza a los y las que resisten!”. Las élites, la oligarquía brasileña y los imperialistas han sido los amos y señores durante los gobiernos de Dilma y de Lula, de hecho, Temer o Alencar así lo acreditan. Petras, un referente para muchos dirigentes de IU, incluidos Garzón y Anguita, señalaba en marzo de 2013 en su ensayo “¿Adónde va Brasil?” lo siguiente respecto del primer gobierno de Lula: “Lula y su equipo neoliberal hicieron un esfuerzo constante y coherente para demostrar sus cartas credenciales neoliberales a varios grupos claves, incluidos Wall Street, la Administración de Bush, el Fondo Monetario Internacional y los principales bancos brasileños y élites industriales. Palocci fue un puente clave en todas estas negociaciones. (…) El programa electoral del PT respondió a todas las preocupaciones principales de las élites financieras e industriales. Las empresas privatizadas serían respetadas. El pago de la deuda externa no se interrumpiría. Se establecería una rígida política fiscal. La “reforma” laboral y de las pensiones serían prioritarias (reforma = debilitamiento de los derechos sindicales y de la legislación industrial, así como reducciones de las pensiones del sector público). No habría ninguna indexación salarial, pero sí de los bonos y de los pagos de la deuda. (…) El programa del PT fue una clara continuación de la desastrosa política neoliberal del presidente saliente Cardoso y, en algunos casos, incluso una radicalización de su agenda liberal.”.

Lo acontecido en Brasil certifica que la socialdemocracia es el mejor gregario, el que mejor allana el camino para la reacción, para el fascismo. Y lo que fueron Lula y Dilma en Brasil, capitalismo y corrupción, es lo que son en España Iglesias y Garzón, pura traición, puro engaño, pura escoria capitalista.

Lenin tenía razón cuando señalaba que “en el aspecto político el imperialismo es, en general, una tendencia a la violencia y a la reacción”, de tal modo que el capitalismo putrefacto, tal y como señalaba Jorge Dimitrov, genera “‘nuevos’ métodos y formas de gobierno (por ejemplo, el sistema de gabinetes poco numerosos, la creación de grupos oligárquicos que actúan tras cortina, la degeneración y la falsificación de la funciones de la ‘representación nacional’, la limitación y la supresión de las ‘libertades democráticas’, etcétera).”.

Lo que pasa en Brasil es lo que está pasando en todo el mundo; el capitalismo en su fase monopolista se halla en crisis, está caduco y no sirve para solventar los problemas que tiene el género humano, siendo el mayor problema de éste el imperialismo, por ello este no tiene más salida que el fascismo y ello no sólo pasa en el país carioca, sino que está aconteciendo en todo el mundo capitalista, empezando por España donde el fascismo campa a sus anchas, con el apoyo tanto de Garzón como de Iglesias, cuyo papel y servicio a los capitalistas estriba en engañar a la clase obrera, en conducir a las masas laboriosas por el camino del Estado burgués y del capitalismo, como oportunistas que son.

Brasil es un nuevo caso que ilustra que el oportunismo, como parte del imperialismo que es, está en bancarrota; es la constatación de que el oportunismo abanderado por ATTAC, por los Foros Sociales Mundiales, por el oportunismo moderno encarnado en PODEMOS y demás inmundicia ideológica nacida al calor de la caída de la Unión Soviética y cuyo objeto es la negación del marxismo-leninismo chocan con la realidad, que reafirma la vigencia de la ciencia marxista-leninista, de la necesidad del Partido leninista y de la revolución socialista como única vía para la transformación real de la sociedad, de la emancipación de la clase obrera y demás clases subyugadas por la bota del caduco imperialismo, responsable de todos los males que hoy azotan a la humanidad.

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 2 de noviembre de 2018.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Socialdemocracia y fascismo: un amor inseparable

Podemos

Hace un mes, desde el PCOE, criticamos la propuesta de Manuela Carmena para una candidatura independiente en las elecciones municipales de 2019, la cual supone una nueva traición a la clase obrera y pretende evadir responsabilidades en la nefasta gestión de la capital.

Esta espiral de individualismo exacerbado parece no tener fin. Pablo Iglesias ha estado presionando a Carmena durante estas últimas semanas, no para que cese con semejante muestra de desprecio por los trabajadores, naturalmente, sino para llevarse su trozo del pastel que se reparte en el Ayuntamiento de Madrid.

Iglesias pretende hacer exactamente lo mismo que hizo Carmena cuando, de la forma más caciquil y rastrera, expulsó a Carlos Sánchez Mato del Ayuntamiento: crear un Ejército de sirvientes fieles que cumplan con todo lo que el lacayo de la burguesía les diga y que estos no se salgan de su redil. Por ello, ha obligado a Carmena a incluir en la candidatura de las elecciones municipales de 2019 a miembros de Podemos, IU y Equo partidarios de Pablo Iglesias en su mayoría.

Este conflicto entre intelectualoides por ver quién tiene más razón está cumpliendo con su cometido a la perfección: allanar el camino al fascismo.

Y es que parece que ni Pablo Iglesias ni Manuela Carmena quieren ser los primeros en romper la histórica tradición socialdemócrata de hacerle el juego al fascismo. Mientras ellos pelean y provocan la división entre la clase obrera por conflictos absurdos, el fascismo sigue atrayendo a las clases populares hacia sus filas, sigue acaparando el descontento provocado por la incapacidad de la socialdemocracia para solventar los problemas de la clase obrera. Al fin y al cabo, el fascismo no es más que la organización de combate de la burguesía que se apoya en el respaldo activo de la socialdemocracia.

Manuela Carmena, Pablo Iglesias y toda la lacra socialdemócrata que les sigue no son más que la encarnación de los socialfascistas que ya alertó la Komintern; partidos que no son más que ligeras variantes de los partidos fascistas y que comparten un odio radical hacia el comunismo. La socialdemocracia es cómplice de los asesinatos y torturas del Estado fascista español y sus manos están manchadas de sangre.

La socialdemocracia debe ser destruida al igual que lo debe ser el fascismo y, desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), solo contemplamos la caída de ambos y su justo juicio como traidores de la clase trabajadora. Solo la organización obrera en torno al Partido de nuevo tipo podrá derrotar a la burguesía y a las distintas formas en las que esta se camufla.

¡EL PARTIDO ÚNICO DEL PROLETARIADO APLASTARÁ AL FASCISMO!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid