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Espainiako Langile Alderdi Komunista

Euskadi
 
Euskadiko herriarentzat:

2019ko abuztuaren 17an eratuta geratu zen Bilbon Euskadiko Batzorde Nazionala produkzio modu kapitalista den sistema basatiaren aurkako liberazioaren germen gisa, langileekin kalean milaka etxebizitzak huts dauden bitartean, euren buruak lanagatik hiltzen ari diren ikasleekin haien ikasketak ordaintzen saiatzeko; kataluniar, euskal, edo galiziar bezalako nazioei autodeterminazio eskubidea konpontzeko gai ez den Estatu batekin.

Sozialdemokrazia itxuran “aldaketa” aldarrikatzen dutenek, estatu faxistari leiala, ez dute hatz bat mugitu industria eraispenaren ondorioak, langabezia eta pobrezia itxuran, hainbeste sufritu duen euskal proletariotzaren bizitza hobetzeko. Garapen maximoaren gaur egungo testuinguruan, estatuko kapitalismo monopolista, lanaren sozializazioa historiako aurreko edozein alditan baino handiagoa da. Era berean, sistema honetan sortutako aberastasun guztia, txikitik konpainia handira, lanaren emaitza da; hala ere, maila nagusiko soldatakoarengainako bekadunetik, langile guztiak enpresaburuen uztarriaren azpian gaude, produkzio-bideen jabe izanik, ez dute ezer ekoizten, baina guk ekoizten dugunaren zati bat egokitzen dute. Hau da, proletarioek ez ditugu kapitalistak behar.

Hori dela eta, klase etsaia, hau da, proletargoa basatiki ustiatzen duen burgesiak, garaitzeko gai den herri guztiaren fronte komuna bilatzen duen alderdia jaio da Euskadin. Gure indarrak batu ditzagun mina eta zoritxarrak justifikatzen eta sortzen dituen sistema zapaltzaile honen aurka. Komunismoak bakarrik ekarriko du benetako aldaketa.

 

Proletariotzagatik, marxismo-leninismoagatik

ELAK-ren Euskadiko Batzorde Nazionala

Constitución de Partido Comunista Obrero Español en Euskadi

 

Al pueblo de Euskadi:

El 17 de agosto de 2019 quedó constituido en Bilbao el Comité Nacional de Euskadi como germen de la liberación contra el salvaje sistema que es el modo de producción capitalista, con proletarios en la calle mientras existen miles de pisos vacíos, con estudiantes matándose a trabajar para intentar pagar sus estudios, con un Estado incapaz de solucionar el derecho de la autodeterminación de las naciones catalana, vasca o gallega.

Aquellos que proclaman ‘el cambio’ en forma de socialdemocracia, fiel al estado fascista, no han movido un dedo por mejorar la vida del proletariado vasco que tanto ha sufrido las consecuencias del desmantelamiento de la industria en forma de paro y pobreza. En el contexto actual de máximo desarrollo, el capitalismo monopolista de estado, la socialización del trabajo es mayor que en cualquier período anterior de la historia. A su vez, toda la riqueza generada en este sistema, desde la pequeña hasta la gran empresa, es fruto del trabajo; sin embargo, desde el becario hasta el asalariado de mayor rango, todos los trabajadores estamos bajo el yugo de los empresarios que, siendo los dueños de los medios de producción no producen absolutamente nada, pero se apropian de una parte de lo que producimos los trabajadores. Es decir, los proletarios no necesitamos a los capitalistas.

Es por esto que nace en Euskadi un partido que busca un frente común de todo el pueblo capaz de derrotar al enemigo de clase de los trabajadores, esto es, la burguesía que explota salvajemente al proletariado. Aunemos nuestras fuerzas contra este sistema opresor que justifica y provoca el dolor y la miseria. Sólo el comunismo traerá un cambio real.

 

Por el proletariado, por el marxismo-leninismo

Comité Nacional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Euskadi




Sobre la educación pública, la educación concertada y la educación privada

Educacion
 
La Revolución Francesa, en 1789, marcó la casilla de salida para el establecimiento del capitalismo a escala global. Las relaciones de producción cambiarían progresivamente en todo el mundo, una nueva clase dominante ocuparía el poder, la burguesía, y la vieja estructura del feudalismo, ideada y ejecutada por los partidarios del Antiguo Régimen, no era capaz de satisfacer las necesidades de la nueva estructura económica. Es por ello que, junto con las revoluciones democrático-burguesas, llegaron cambios en todos y cada uno de los ámbitos de la vida social y económica, incluyendo la educación. Por primera vez, se consideraba la educación como un pilar el cual el Estado debería garantizar y tomar parte. Esto no es casual, puesto que a medida que la industria del capital iba avanzando y necesitando su maquinaria de una educación más sofisticada, la educación primaria y secundaria formarían parte, cada vez más, de la vida cultural de los trabajadores y demás clases. 

En España, la onda de choque de las revoluciones democrático-burguesas no se hizo esperar y ya en 1821 se establece la educación como igual, universal, uniforme, pública y libre. Debido a la época de juventud del capitalismo ascensional, la modernización del Estado y sus avances sociales se verían afectados en numerosas ocasiones en los diversos tira y afloja contra el Antiguo Régimen. Sin embargo, se observa una tendencia clara en la voluntad de acabar con el analfabetismo y de modernizar a la población. Es por ello que, una vez perdidas las últimas colonias asiáticas y americanas, era común escuchar la frase salvar a España por la escuela, relacionando claramente el impacto que tiene la educación en la economía nacional. 

El punto álgido de la educación española llegó durante la Segunda República, estableciéndose la educación como gratuita, obligatoria y laica. Sin embargo, el bienio conservador, el golpe de Estado fascista, la posterior guerra civil y la dictadura fascista de Francisco Franco supusieron un parón, sobre todo, en materia ideológica y política. Para arrojar algo de luz sobre este tema: las garras de la Iglesia recuperaron un estatus digno del Antiguo Régimen en el sistema educativo, se fomentaba el elitismo y el chovinismo e, incluso, los rectores de las universidades debían ser obligatoriamente afiliados a las FET y de las JONS. Sin embargo, la estructura básica de la Educación de la Segunda República siguió intacta. Es por ello que, a pesar de las dificultades materiales de la posguerra, las tasas de analfabetismo siguieron disminuyendo en esta época, aunque más lentamente. En este período cabe destacar que una vez desarrollados los cimientos de la estructura monopolista de Estado y con objetivo de componer ya una industria nacional fuerte, en la segunda mitad de la dictadura franquista comienzan una serie de Leyes Educativas que mejorarán el aperturismo de la enseñanza, incentivarán la construcción de escuelas y mejorarán la accesibilidad en la Universidad a ingenierías y arquitecturas. Una vez más, vemos la ligazón inseparable del desarrollo de la industria con la educación, encontrando en esta última el canal que tiene el capitalismo para obtener mano de obra cualificada. Es decir, que la calidad y la accesibilidad de la educación están subyugados a la necesidad de la empresa privada y, en definitiva, de la burguesía. La burguesía marca, entonces, el límite de lo que pueden o no pueden saber los desposeídos. 

Con el fin de la dictadura y el inicio de la “dictablanda” (desde la mal llamada Transición hasta nuestros días), se han sucedido en el territorio español siete reformas educativas que han bailado al compás del turnismo dinástico marcado por el Partido Popular (antes llamado Alianza Popular) y por el Partido Socialista Obrero Español, hasta el punto en que en la actualidad conviven dos leyes educativas: la LOE, que data del 6 de abril del 2006, y la LOMCE, aprobada el 9 de noviembre del 2013. Todas ellas atienden, ahora, a un objetivo completamente distinto del que hemos visto. Con el inicio de la desindustrialización por parte del Gobierno de Felipe González, comienza una etapa en la que la accesibilidad y la calidad de la enseñanza pública se van deteriorando en pos de la enseñanza privada. Esa es la razón por la que, por ejemplo, el número de estudiantes universitarios CTIM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) cada curso escolar baja más, ya que la industria en esos ámbitos a nivel español es cada vez más limitada y precarizada. A su vez, los recortes educativos para “mejorar el gasto público” no favorecen esta situación. Es entonces cuando los monopolios tienden su mano envenenada a la educación pública para asegurar su supervivencia y dirigir lo que ellos llaman “talento” al beneficio de empresas situadas en otros territorios del mundo que sí están industrializados o tienen tendencia a hacerlo. Así es cómo la educación pública se convierte en privada o semi-privada. 

Pero no sólo la educación superior está afectada por el capitalismo. En España, en lo referido a la educación primaria y secundaria, conviven tres tipos de centros educativos: los públicos, los privados-concertados y los privados. 

Expondremos brevemente las diferencias existentes entre cada uno de los centros: 

• Los centros públicos son entidades públicas del Estado, por lo que están financiados por el mismo. De esta forma, la educación presume de ser gratuita, aunque realmente no lo es, puesto que el material escolar (que llega a rozar los 600 euros por curso) y las tasas de gestión de los exámenes como la Selectividad no los cubre la administración. Este tipo de centros representan alrededor del 69% de los centros de enseñanza secundaria en España y, normalmente, el acceso a los mismos se designa por zona de empadronamiento.

• Los centros privados-concertados son empresas educativas privadas que reciben subvenciones públicas del Estado. La matrícula en ellos, con la ley en la mano, es gratuita, pero en la práctica, la inmensa mayoría de los centros cobra una mensualidad a sus alumnos, infringiendo la ley. Además, el acceso a estos centros pasa por unos criterios de selección y casi el 90% de dichas entidades son católicas. El material escolar tampoco se le proporciona al alumno. Estos centros son el 28% del total.

• Los centros privados son empresas privadas que no reciben ningún tipo de subvención. La matrícula de los alumnos es de pago y tienen que pagar el material escolar. El acceso a estos centros también pasa por unos criterios de selección. Estos centros son el 3% del total.

Habiendo ya realizado este pequeño esbozo del panorama educativo en nuestro país, cabe comentar que, como es evidente, el PCOE rechaza todas y cada una de las instituciones privadas-concertadas y privadas, que utilizan la enseñanza y los fondos públicos como medio para obtener beneficios económicos privados, ocupando un porcentaje del gasto educativo inaccesible a las clases más humildes. Además, señalamos y denunciamos el adoctrinamiento religioso que se realiza a los alumnos que acuden a estos centros ya que, como hemos comentado, la dirección de la mayoría de los mismos proviene de instituciones de la Iglesia. 

Sin embargo, como comunistas, nuestra crítica no puede acabar aquí. Como hemos expresado a lo largo de este artículo, la educación en el capitalismo atiende a los monopolios y, por ende, a los dueños de los medios de producción: la burguesía. Tratar a la educación pública de este Estado fascista como si la hubieran tocado una varita mágica y fuese todopoderosa y loable sería caer en el idealismo de la inmensa mayoría de la izquierda española y mundial, que encuentran en la defensa de instituciones públicas unos eslóganes fantásticos para engañar al pueblo trabajador y poder llegar al Congreso de los Diputados para ser fieles sirvientes de la burguesía. 

Hasta ahora hemos planteado cómo lo público se convierte poco a poco en privado, lo cual afecta, sobre todo, a la accesibilidad de la educación, pero debemos responder también otra pregunta: ¿Existe una educación pública ética bajo el yugo del capital? Para responder esta pregunta, es imprescindible realizar un paralelismo con la siguiente cita de Vladimir I. Lenin: 

«Es lógico que un liberal hable de «democracia» en términos generales. Un marxista no se olvidará nunca de preguntar: “¿Para qué clase?”»

Es aquí, entonces, cuando nos preguntamos: la educación, dirigida eminentemente por el Ministerio de Educación enraizado en el Estado burgués, es ética… ¿para quién? 

Si tuviéramos que realizar un listado de todas y cada una de las manipulaciones y mentiras que existen en los libros de texto y, en general, en la Educación de los países capitalistas, no habría red telemática capaz de transmitir tanta cantidad de datos. Sin embargo, no debemos sacar sólo la conclusión superficial relacionada con los intereses privados que tienen las editoriales de los libros, sino que es necesario ver el entramado que existe en la propia Educación y la complicidad de las instituciones del Estado en consonancia con los monopolios para negar a los hijos de la clase obrera su propia historia. Cualquier tipo de educación proveniente de la burguesía moldea al obrero a su imagen y semejanza. 

Mostraremos un par de ejemplos que ilustren lo que estamos hablando: 

• En 2011, la editorial Santillana publicaba en uno de sus libros dirigido a alumnos de seis años los siguientes fragmentos: 

“(en referencia a Federico García Lorca) Poco después de terminar su última obra de teatro ‘La Casa de Bernarda Alba”, Federico murió cerca de su pueblo durante la guerra de España”. 

“(en relación a Antonio Machado) …se fue a Francia con su familia. Allí vivió hasta su muerte”.

Es decir, ya desde que comenzamos a tener uso de razón se nos manipula la Historia de dos figuras del movimiento obrero español, el primero de los cuales fue fusilado mientras que el segundo tuvo que exiliarse por la persecución ideológica que se practicó en la dictadura fascista. 

• En un libro de la editorial Almadraba aparecen los siguientes comentarios en un epígrafe dedicado a las causas del desempleo: 

“El mayor nivel de competencia que implica el aumento del comercio internacional obliga a las empresas a reducir costes y efectuar recortes en sus plantillas. 

La utilización de avances tecnológicos que permiten reducir la mano de obra necesaria en el proceso productivo. 

La incorporación de la mujer al mundo laboral que ha incrementado considerablemente la oferta de trabajo disponible. 

La llegada a los países industrializados de mano de obra de países del Este, de Asia, de Suramérica y de países subdesarrollados ha intensificado el problema del paro.”

Vemos como, efectivamente, a pesar de que la educación sirve para adquirir ciertas capacidades útiles en la sociedad contemporánea (lectura, escritura, ciencia…), al mismo tiempo se nos comienza a adoctrinar para el mundo laboral desde muy jóvenes. Desde justificar el desempleo por la competencia de la empresa (argumento que se repite hasta la saciedad en la sociedad capitalista y que hace más de 150 años ha sido refutado por Carlos Marx), hasta culpar directamente a la mujer o a los inmigrantes del aumento del desempleo. No sólo se nos niega explícitamente la teoría marxista, sino que se pretende además enfrentar a los trabajadores entre sí en función de su sexo y su raza con las mentiras más reaccionarias que se pueden desempolvar. Esto atiende, claramente, a los intereses de la clase dominante burguesa. 

Como estos ejemplos existen miles: los insistentes ataques contra el bloque socialista, la demonización del camarada Stalin… Incluso en la propia LOMCE existe una competencia a evaluar llamada “Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor”, lo que ya es un paso más hacia la inoculación de la ideología reaccionaria burguesa en los futuros proletarios. 

Además, la segregación del alumnado se hace cada vez más latente también en la educación pública. Las constantes reformas educativas tienen también el objetivo de separar al alumnado de una forma completamente metafísica. Cada vez a más temprana edad los alumnos tienen que elegir la especialidad que les sea de mayor utilidad para el mercado laboral, para el oficio que a ellos les gustaría desempeñar en esta sociedad, que se separan en aplicadas y académicas, ciencias y letras. No se habla en términos de desarrollo cognitivo de los alumnos, se habla de utilidad de las asignaturas. Pero, entonces, ¿el griego y el latín no le es útil a un físico? ¿las proporciones matemáticas no son acaso un pilar fundamental de la figuración artística? ¿No merece un alumno que desea ser filólogo conocer el método científico para futuras investigaciones? Para el capitalismo educar simultáneamente en humanidades y ciencias es un sinsentido, no entra en su fórmula de optimización de recursos. No quieren un campo de visión de 360º para el trabajador, un mundo de posibilidades, de conocimiento y cultura, quieren su estrechez de miras, educar única y exclusivamente para trabajar. Y aquellos hijos de obreros que sufran algún tipo de diversidad física o mental, por mucha propaganda y leyes sobre la inclusión del alumnado que intenten promover, para ellos no son fuerza productiva en su totalidad. Así lo manifiesta la Organización de las Naciones Unidas: España excluye a los alumnos con discapacidad del sistema educativo. 

Con todo esto, llegamos a la conclusión de que no es suficiente una educación pública para nuestros alumnos, no es posible que la clase que actualmente desborda las instituciones del Estado, la burguesía, nos eduque a nuestro gusto. El carácter de esta educación debe ser popular y de clase, sin que se nos niegue ni una sola gota de la sangre con la que teñimos la historia proletaria. Sin embargo, todo esto no es posible de mano de la reforma como muchos charlatanes socialdemócratas afirman una y otra vez en campaña electoral, sino que es necesario tumbar a este sistema y construir uno nuevo. De ahí la necesidad que tiene la clase obrera de organizarse y construir un Frente Único del Pueblo que compita y tumbe de una vez por todas el sistema capitalista que en España toma la forma de fascismo, que establezca una educación realmente gratuita y universal, una educación socialista, en la que los trabajadores nos veamos como compañeros inseparables y que nos permita conocer nuestra historia. La tierra, las fábricas, los colegios… todo para quienes hacen este mundo girar día sí y día también.

 

¡Contra la educación burguesa! 
¡Combatamos el adoctrinamiento en las aulas! 
¡Por el socialismo!
 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas – Área de Administraciones Públicas – del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)





Referencias:

• Evolución del sistema educativo español
• La educación de la Segunda República
• La educación en el franquismo
• STEM, ¿por qué no?
• España excluye a los alumnos con discapacidad en el sistema educativo, según la ONU
• De la LGE a la LOMCE: Así son las siete leyes educativas españolas de la democracia
• ¿Cuánto se gastan las familias en la vuelta al cole?
• El 88% de los colegios concertados son católicos
• España, entre los países de Europa con menos escuela pública y más concertada
• Casi la totalidad de los colegios concertados infringle la gratuidad de la educación obligatoria
• Se cae el techo de varias aulas del IES de Cebolla y suspenden las clases




La Comunidad de Madrid, punto del constante saqueo y corrupción de la burguesía

EspeAg
 
El ejecutivo de la Comunidad de Madrid malgastó 15 millones de euros a través de 345 tarjetas bancarias que emitían entidades como Bankia, Santander, Caixabank, Banco Caja España y American Express, con los gobiernos de Aguirre y su mano derecha Ignacio González entre los años 2008 y 2015. Estos “gastos desconocidos” corresponden a un desglose que realiza la Cámara de Cuentas en el informe sin que consten medidas de control alguna. La presidenta del Partido Popular de Madrid, Esperanza Aguirre, en su día afirmaba que los españoles sabían lo duro que eran los recortes, las reformas, y que no quedaba más que acometerlas y no posponerlas. Pero en esencia estos psicópatas actúan con despotismo manejando todo en su interés, con planes sistemáticos de destrucción de los servicios, de saqueo en busca del lucro privado. 

Quince millones de euros repartidos en tarjetas durante años, que en el informe del Tribunal de Cuentas se indica que no había ningún marco regulador para su uso y que hubo organismos que ni han respondido al Tribunal de Cuentas sobre su utilización. El informe señala que alrededor 145.000 euros no tienen ni siquiera una justificación. Dicho informe expone además que algunos de esos gastos no eran de altos cargos, que “realizaban viajes oficiales con reiteración, singularmente al extranjero”. Pone ejemplos. Un cargo del IFEMA gastó más de un millón de euros con la American Express; otro directivo del grupo más de 100.000 con una tarjeta de Bankia, y otros 53.000 euros tal como informa “El País”. 

Asimismo, se señala que en el 2011 se registraron gastos por valor de 8.800 euros realizados por una persona vinculada al IFEMA, a quien concedían dietas diarias de 100 euros sin justificar. En Metro de Madrid el gasto en 2008 fue en total de 142.000 euros. 

Todo esto se encuadra en un marco de intereses privados de la burguesía. La Comunidad de Madrid se ha convertido en la región que demuestra como antepone sus intereses la burguesía, tanto en lo social como en lo político, con sus diferentes prácticas. Una naturaleza parasitaria de la clase dominante que se traduce en dominar y no gobernar, expoliar y no administrar, que, pese a las diferencias de los distintos partidos burgueses en sus variantes, su práctica es el poder y el enriquecimiento de todas las posturas ideológicas de los partidos con representación parlamentaria. 

La política burguesa en cualquiera de sus variantes (socialdemocracia o fascismo), no es más que tensiones abstractas en base a intereses sociales de la clase dominante, donde políticos que se contradicen en los principios que proclaman al pueblo en sus discursos, van cambiando a veces de partido a otros que parecen en abstracto alejados ideológicamente y de siglas, pero que buscan su beneficio y el sostenimiento del capitalismo. 

De esta forma prima la necesidad de la burguesía de perpetuar su poder capitalista tanto por la denominada “derecha” (fascistas como PP, Ciudadanos, VOX), la supuesta izquierda como PSOE (fascistas enmascarados) o la “izquierda del cambio” (oportunistas en todas sus variantes, PODEMOS, IU, Más Madrid). Su esencia fundamental es no dejar que el Estado Capitalista se desmorone e incluso (dependiendo del contexto social y concreto) le sirve a la clase dominante cuando le interesa en ciertos momentos como palanca del capitalismo. 

Lo cual quiere decir que todos ellos siguen sosteniendo lo mismo, el capitalismo, lo que permite al Capital manejar los parlamentos según sus necesidades. 

La corrupción, los beneficios políticos, utilización de lo público para sus intereses, separación de poderes – que es una falacia-, etc.., se encuadran en un marco en el que se instala la idea de “siempre hubo de eso” como verdad tan vieja como la humanidad organizada socialmente. Pero esto de “siempre hubo” es una superficialidad atemporal cuando esta actividad es histórica y social, no natural, con lo cual se puede transformar. Lo que sí es cierto es que, dentro de este contexto social donde la burguesía se beneficia de su poder, ciertos delitos son tratados y valorados de forma bien diferente según sea la posición social del delincuente. 

Todo carcomido a favor del capitalismo, en la corrupción, quebrado económicamente y políticamente, con la burguesía saqueando con impunidad al pueblo, engañándolo. Nos hablan de combatir la corrupción como forma de desviar la atención del pueblo trabajador de la verdadera raíz de la corrupción generalizada, el sistema capitalista en el cual la burguesía busca su máximo beneficio. 

Se llama austeridad a la selección de prioridades de la clase dominante en su interés privado, el artificio contrario “al bien común y social”, una hegemonía de diversos intereses de una burocracia que gobierna para el Capital y su beneficio particular. 

Recopilando en el conjunto del Estado español, el “indultómetro Civio” que realiza investigaciones a fondo sobre los indultos concedidos desde 1996 publica que bajo los gobiernos del PP y PSOE se concedieron 227 indultos, la mayoría de ellos a condenados por corrupción. Pero no debería sorprendernos la dinámica de un sistema cuya acumulación originaria fue producto de violencia, fraude, robo y genocidio. Por ello se sigue fundamentando el robo “legal”, el utilizar lo público para el interés privado mientras que la mayoría social, la clase trabajadora, trabaja y mal vive, para engordar así las riquezas y beneficios personales de una minoría que matiene sus privilegios. 

Expolio de lo público, tráfico de influencias, facilitación de contratos públicos, falsificación de informes, fraude a hacienda, financiación ilegal, blanqueo de capitales, etc.…, prácticas del personal del Estado y la clase que representan. Toman la administración usada para el interés de la burguesía, que no es satisfacer las necesidades sociales sino el lucro y beneficio. 

Esto es un reflejo más de un sistema económico en bancarrota. Lo único que nos ofertan los gobiernos de la burguesía del monopolio es explotación, corrupción, utilización de lo público para el interés privado, mientras cada vez la clase trabajadora vive peor, son más pobres incluso disponiendo de trabajo, los jóvenes no se pueden emanciparse y la sociedad no tiene cubiertas las necesidades reales en su conjunto. 

La clase trabajadora no tiene otra salida que acabar con el sistema capitalista para liberarse de las condiciones sociales impuestas por la burguesía, su sistema criminal y corrupto que busca el constante beneficio mientras el pueblo paga sus consecuencias a diario. 

El PCOE hace un llamamiento a todos los trabajadores a unirse y organizarse para conquistar el poder social y político a través el socialismo, para conquistar la producción y que su beneficio se reinvierta en la sociedad. También a unirse y organizarse junto a los diferentes sectores de nuestra clase social como estudiantes, jubilados, parados, etc…, en el Frente Único del Pueblo en todos los lugares del país, con el objetivo de acabar con la explotación, con los ladrones capitalistas que nos gobiernan y nos arrebatan toda la riqueza que se produce con nuestro esfuerzo y se concentra en unas pocas manos, y ponerla en manos de la clase trabajadora para su beneficio social, al servicio de la mayoría del pueblo. 

Hacemos un llamamiento al pueblo trabajador para que no se deje engañar por los partidos políticos de la burguesía (desde PP, Cs y VOX, pasando por PSOE, hasta Podemos, IU, Más Madrid), porque ninguno, como se viene demostrando, defiende los intereses de la clase trabajadora, y ninguno de ellos eliminará los problemas de los trabajadores. 

Solamente adueñándonos de lo que nos corresponde como fruto de nuestro trabajo, e instaurando un sistema político que defienda nuestros intereses, el socialismo, acabaremos con su circo.

 

¡DERROTEMOS EL CAPITALISMO CORRUPTO! 
¡DERROTEMOS A LA EXPLOTACIÓN! 
¡CREEMOS UNA SOCIEDAD NUEVA! 
¡POR EL SOCIALISMO!
 

Comité Regional de Madrid del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Madrid Norte: Robo a los bienes públicos para garantizar la acumulación de capital

MadridCentral
 
La aprobación del proyecto Madrid Nuevo Norte (conocido también como Operación Chamartín) ha recibido luz verde el 29 de julio por unanimidad en el Pleno municipal con apoyo de PP, Cs Mas Madrid, PSOE y Vox, 25 años después de ponerse sobre la mesa. Se trataba de aprobar de forma urgente la Operación. El Alcalde de Madrid, Martínez Almeida, explicó que van a mantener el proyecto que dejó acordado el Ministerio de Fomento, la sociedad privada impulsora de la operación (Distrito Castellana Norte, DCN) y el Ayuntamiento de Madrid capitaneado por Manuela Carmena. El delegado Mariano Fuentes (Cs), ha defendido que por «lealtad institucional» y para no «condenar» a Madrid al «ostracismo y la parálisis» han mantenido un texto heredado del gobierno de Manuela Carmena, aunque el «cuerpo» les pedía «mejorarlo» para «imprimirle un carácter más liberal«. 

Pero con rotundidad “bendijeron” el proyecto urbanístico. Ya en el 2015 Ciudadanos había presentado una proposición de ley en la Asamblea de Madrid para derogar el artículo que limita a tres alturas las edificaciones en la región. Esta proposición incluye una disposición redactada a medida para neutralizar las sentencias y dar luz verde a las operaciones urbanísticas más especulativas de la ciudad de Madrid. 

Esta especulación urbanística se inicia en 1993 con la alianza entre la Constructora San José, poco mediática en su propaganda, pero con sus escándalos de compra de políticos y la banca (BBVA, Francisco González y sus acólitos) que junto a PSOE Y PP, con firme compromiso con las políticas Imperialistas que nacen del monopolio, apostaron por la rapiña de terrenos cercanos a la estación de Renfe de Chamartín. 

Durante más de veinte años fue un proyecto donde los inversores han dedicado gran parte de sus esfuerzos a reclamar más suelo a las administraciones pasando de los originarios 180.000 m2 a los más de 3 millones de metros cuadrados de suelo de la actualidad. Desde los órganos del Capital, nunca le cuadraron los números, como al BBVA y a la Constructora San José (constructora que hace poco estaba en quiebra pero revivió gracias a esta operación, así lo demuestra su subida en bolsa). Esto significó que, durante estos más de veinte años, los inversores han dedicado gran parte de sus esfuerzos a reclamar más suelo a las administraciones como necesidad de ampliar la acumulación, pasando de los originarios 180.000 m2 a los más de 3 millones de metros cuadrados de suelo de la actualidad y de los 0,6 a los 3,2 de edificabilidad. Todo esto fue presentado como el único acuerdo viable entre los diferentes actores en juego. Éste no es un fenómeno nuevo. La especulación es propia del modelo económico capitalista dominante y se ha venido dando desde sus inicios, como resultado de la permanente necesidad de expansión del capital y contra las necesidades sociales. Mediante la aplicación de políticas de privatización, el capital se ha ido apropiando cada vez más de lo público. 

Manuela Carmena (Ahora Madrid) ha reiterado en varias ocasiones la importancia de contar con una estación moderna y atractiva para dar la bienvenida a los turistas y ‘Madrid Nuevo Norte’ se lo ofrece. Los oportunistas de Ahora Madrid, así como la candidatura de los socialfascistas del PSOE, firmaron en 2015 un Pacto contra la Especulación elaborado por colectivos ciudadanos para la campaña electoral, donde lo que se trataba era de buscar publicidad, que incluía compromisos como: Abandonar el modelo de macroproyectos como Eurovegas, Castellana Norte entre otros, que suponían (como expresa ese documento) un excesivo gasto público sin beneficiar el desarrollo de la ciudad. Paralización de operaciones especulativas. Eliminar la concentración de operaciones de Capital por áreas donde se fomente el empleo en zonas más desfavorecidas. Contra la enajenación de parcelas y edificios de titularidad pública con fines monetarios y promoción de su utilización para usos públicos u otros fines de interés social

Pero nos encontramos ante un nuevo rescate a la banca en forma del denominado “pelotazo urbanístico” con suelo público, en este caso hasta un 82%. La esencia de este caso se refiere a la lógica del Capital sometiendo todo a sus intereses acumulativos sobre lo social. Este proyecto se presentaba, como se puede comprobar, como remodelación del sistema ferroviario; para articular y hacer grandes mejoras en el entorno territorial, vivienda social y otras mejoras para la sociedad. Pero la lógica del Capital pronto somete esas propuestas a sus intereses reales, olvida en interés de la clase dominante tales propuestas; por ejemplo, ni la estación ni las estalaciones ferroviarias se llegaron a esbozar nunca, y la vivienda social “asequible” que prometían como progreso social, jamás llegara a miles de familias trabajadoras que no tienen capacidad de acceder a una vivienda digna. 

Cabe destacar que, producto de las críticas al proyecto especulativo, se empieza a hacer la ofensiva ideológica en la prensa. El diario “El País”, un sostenedor desde hace tiempo de la propuesta de DCN/BBVA, dedicó editoriales y artículos al tema, al igual que publicaciones en otras cabeceras como en El Español. El País publica en su web el 29 de julio, “el gran proyecto que transformará el norte de Madrid”, y más abajo nos dicen, “Una gran operación de regeneración urbana al norte de la capital”. Como manifestación de la creciente acumulación y concentración de capital que periódicamente hace colapsar los mercados, se han sucedido las crisis, que generalmente provocan una expansión de la frontera de las inversiones. 

Todo el proceso se ha desarrollado en el escenario de los medios de comunicación (prensa, televisión) y con las técnicas de propaganda del espectáculo de masas, utilizando la información de la economía mercantilizada, los cuales se dedicaron a transmitir las órdenes de la burguesía con fines de eliminar cualquier crítica bajo el lema del “progreso”. Estos charlatanes teledirigidos por el Capital defienden a quienes les pagan, justifican privatizaciones por razones de la eficiencia económica. Cuando argumentan esa eficiencia no se refieren a proyectos que respondan a cubrir y satisfacer las necesidades reales de la sociedad, sino a las necesidades del Capital. Campañas de publicidad desplegada por DCN (Distrito Castellana Norte) con apoyo de la propuesta MNN (Madrid Nuevo Norte) con espacios de prensa pagados, informes de entidades “de expertos” (también llamados técnicos) con lenguajes “progresistas” con una clara ideología capitalista con palabras como: movilidad sostenible, urbanismo, etc. 

Podemos también remitirnos a Rafael González Cobos (presidente del Grupo Inmobiliario Ferrocarril), donde en una publicación en el País del 12 de mayo del 2016, recalcaba que los inversores “buscan rentabilidad a corto plazo” (es decir, especulación), citando además como ejemplo la operación Canary Warf. Lo que no explican es que tal operación produjo una de las quiebras más sonadas de una multinacional, Olympia & York, en los años 90, y como consecuencia la quiebra de Alabma Retirement Systems, un fondo de pensiones afectado por bonos en manos del gigante inmobiliario, ya que lo nombran como forma de progreso. 

Nos venden “la sociedad del ocio” con megaproyectos; cierto es, que existe la posibilidad de ella, pero no en este sistema. Estas inversiones no están destinadas a ello (ni es su principal preocupación), sino que los intereses de los propietarios de los medios de producción y distribución, los capitalistas, es incrementar sus ganancias, como se puede comprobar en el tejido social, no extender el ocio a la sociedad ni cubrir como prioridad las necesidades. El aumento de parásitos sociales que viven a costa de la riqueza generada por los trabajadores cada día mayormente explotados es una expresión de cuáles son sus intereses reales. Los ideólogos del mercado nos intentan invertir la realidad, nos hacen ver que esto es lo natural y la única sociedad posible. Convierten lo que es una potencialidad como la técnica, el progreso, de la que solamente se beneficia un pequeño sector, en la norma de vida del conjunto social. 

Esta operación impulsada es una de esas operaciones que favorecen el saneamiento del sistema financiero, que es el que contagia a la sociedad de pobreza, desahucios, el no acceso a la vivienda y la precariedad laboral. Pero existen además otras cuestiones. Esto es lo que ocurre cuando a través de los ideólogos del sistema se ponen a “calcular” los empleos que se crearan como parte del bienestar común. José Luis Martínez-Almeida (PP), ha subrayado que el proyecto creará 200.000 puestos de empleo, directos e indirectos. En la web de Antena 3 Noticias (17/07/2019) se estima que el desarrollo genere 63.000 empleos directos, 31.000 indirectos y 23.000 inducidos, lo que representa un empleo total estimado durante la fase de construcción de 117.792 empleos (ya no son 200.000). La sociedad promotora de la Operación Chamartín, participada por el BBVA y la constructora San José, aseguró según publicación de El País (publicación del 19 de abril de 2017) que el desarrollo de la zona norte de la capital generaría 214.000 nuevos empleos, según un estudio de la Universidad Autónoma. En la web de distrito castellana norte se publica el 30 de abril del 2019, que el proyecto generará 118.000 puestos de trabajo durante los años de su ejecución y otros 130.000 como consecuencia de la actividad que se generará en el nuevo barrio (total 248.000 puestos de trabajo). Y así constantemente. 

Primero, dentro de su lógica (y cálculo económico), en base a esos “expertos”, nunca se realizan estudios post-inversiones, solamente se sacan números (de su cabeza) sin análisis concretos. Asombra la ligereza con la se utilizan palabras y términos con los que se manejan los efectos de esas inversiones. Podemos recordar a groso modo, por cierto, esos cálculos multiplicadores de los economistas, el FMI, y cualquier organismo que justifique el sistema, que no es que estén equivocados en décimas, sino que actúan en un sentido opuesto. De hecho, hablando en sus mismos términos, sería un “milagro” el hecho de (como ellos argumentan) que producir m2 de oficinas de por sí incrementará el empleo (el “espacio” crea empleo). Si esto fuese así, con tales farsas ideológicas, en plena “burbuja inmobiliaria especulativa”, si se hubiesen hecho esos cálculos similares (aunque sí se argumentaba la plenitud sobre la oferta y demanda) estaríamos en otro contexto social, pero estamos en la contradicción constante entre Capital-trabajo. 

Thomas Hobbes en su Leviatán (que se refería al Estado, al poder, como un Leviatán, un monstruo bíblico omnipotente) decía y defendía que el poder de la burguesía debía de ser ilimitado. «El hombre es un lobo para el hombre”, tal como lo argumentaba, y atendiendo a la actualidad, Hobbes tenía razón, considerando el modelo económico-social que impera en la actualidad, donde los trabajadores generan y crean la riqueza social y sin embargo no cubren sus necesidades, obligados, sometidos a la explotación, a las decisiones de los poderes económicos en sus necesidades e intereses mientras oprimen al pueblo trabajador condicionándolo a la miseria creciente. 

La especulación del suelo, ha hecho que desde 1998 este se haya encarecido de gran forma como actividad puramente parasitaria, creadora de una gran burbuja, que únicamente redunda en el beneficio de un puñado de capitalistas sin escrúpulos a costa de las clases trabajadoras. Una de las mayores fuentes de negocios, de dinero negro y de especulación para los capitalistas junto con otros elementos determinantes como ayuntamientos e instituciones públicas en general. La principal fuente de financiación de los ayuntamientos es la venta de terrenos públicos, siendo ésta, en consecuencia, una fuente de corrupción y de secuestro de la soberanía popular, en la medida en que la clase política sirve o se vende a los intereses de constructores e inmobiliarias, es decir, solo en vistas de acumular capital. 

El documento filtrado de Adif- CCN demuestra que los terrenos se van a vender a la mitad del precio de mercado y con altos privilegios de acumulación de capital privado, lo que garantizará sobradamente los intereses especulativos en una de las zonas de mayor valor urbanístico de la capital. Además, en ese documento existen otras cláusulas. Por ejemplo, en el contrato se establece la entrega de terrenos en su totalidad, o como mínimo del 89,7%, en el preciso momento de la firma de la escritura. Según esto DCN pagará tan solo un valor del 21% de lo que se le entrega, y el resto lo pagará en cómodas cuotas en 20 años. Mientras, sí dispondrá de toda la propiedad para poder efectuar las operaciones que consideren necesarias sin límites ni condiciones. Resulta curioso que solamente con el 21% de su valor, financiación cómoda, se hagan con la totalidad de los terrenos, e incluso pueden realizar la venta de ellos sin construir absolutamente nada. Esto demuestra su verdadero interés. 

Un plan donde el BBVA y San José pagarán por el conjunto de la operación apenas un coste del metro cuadrado de 769,5 € frente a los 1.500 € como precio de mercado, es decir, un valor superior al del capital inversor. El capital especulativo puede considerarse ampliamente satisfecho; de las 5.000 viviendas previstas, se han acabado aprobando algo más del doble. Únicamente el 20% de la vivienda que se construirá tendrá algún tipo de protección oficial (es decir pública, que no social), viviendas que además tienen actualmente unos costes estratosféricos. Este tipo de viviendas de protección, además, se convierten en dinero negro que obtienen constructoras e inmobiliarias (a veces se ha llegado al doble del precio de la venta oficial). Ello también por no mencionar la corrupción que se suele dar en esas viviendas “protegidas”, donde en muchos casos se adjudican a dedo siendo una rama de tendencia clientelar. 

Estamos ante proyectos del cemento, pero con el propósito de maximizar su valor como sueño de los autarcas del Capitalismo. Tal como decían los ideólogos del Opus, “haremos propietarios para que mueran los magníficos proletarios”. Esta estrategia de privatización se sustenta primero en la manipulación ideológica, constantemente implacable, diciéndonos que es progreso. Se trata de afirmar, sin posibilidad de réplica, que lo privado es más eficiente para llegar a ese bienestar. En tal marco, los ideólogos (políticos, economistas vulgares, etc.) a sueldo por el Capital repiten esto reactivando una constante propaganda como verdades teológicas (eficiencia, competitividad, costes marginales, etc.) manipulando cifras, ocultando su verdadera cara. Esto se constata en la realidad donde se demuestra que las privatizaciones, no suponen eficiencia ninguna para la sociedad sino para el Capital. Se trata de aumento de precios, tendencias a la consecución de lucro constante en una lógica de obtener el máximo beneficio económico, disminución de puestos de trabajo, bajos salarios, vulnerabilidad laboral, etc. 

En paralelo a todo ello surge una elite de capitalistas con un incremento de la corrupción despótica, con clientelismo y extraordinarios beneficios económicos que se ponen en juego mediante concesiones, contratos, etc. 

Una zona que está concebida para los negocios, aquello que el “gobierno de cambio” decía que iba a desterrar. Pero esto es y era irrelevante para Carmena que en aras de lo que ella denomina “el consenso como forma de hacer ciudad”, es en esencia, el consenso e impulso de los grandes poderes económicos. Contribuir directa y decididamente al incremento de los precios y a la expulsión de la de población, es decir, el abandono de las necesidades de la clase trabajadora. Una ofrenda que se realiza a los sectores de los grandes poderes económicos y financieros, robo de valor por empresas que no han creado esos bienes. Eso técnicamente es conocido como cercamiento (enclosure en inglés). Originariamente implicaba la expropiación de tierras a menudo con violencia. Este proceso en su devenir histórico sigue ocurriendo con afán de acumulación de capital y podemos recordar como Ahora Madrid (socialdemocracia y pata del capitalismo implacable) suscribía en su programa: 

“Frente al Madrid de la desigualdad, Ahora Madrid es la ciudad de los derechos. Madrid no será nunca más una ciudad en la que la ciudadanía tenga problemas para alimentarse, para calentarse o para acceder a una vivienda digna. Vamos a defender los derechos humanos”

Lemas, frases y caretas “progresistas”, hablando de política de vivienda social y finalización de los desahucios, remunicipalización de los servicios públicos, auditoría de la deuda, creación de empleo público, etc. De todo eso nada se ha cumplido en la práctica, solamente satisfacer los intereses y necesidades del Capitalismo depredador que somete al pueblo a sus intereses. Ejemplos de cómo es la socialdemocracia en la práctica y sus políticas contra la clase trabajadora , y lo bien que le sigue yendo al sistema capitalista con ella. Manuela Carmena fue la alcaldesa de los poderes económicos, de los bancos, por mucho que estos intenten camuflarse de progreso

Universalizan frases sobre derechos humanos que tratan de encubrir las desigualdades sociales propias de un sistema que produce desigualdades de forma natural. Discursos que en la realidad social no se expresan sino en papeles o frases que tratan de encubrir intereses de dominación del Capital. En la apariencia de esos derechos en forma jurídica, se oculta la esencia de una desigualdad real, el sometimiento a las exigencias del Capital al trabajador que enmascara mitos como la igualdad ante la ley, independencia del poder judicial, derecho a una vivienda digna, derecho al trabajo, etc., o el ya conocido “el Estado somos todos”. Así que abstractamente todos los hombres son iguales y tenemos derechos, pero en la práctica el que tiene más puede defender mejor sus causas y hacer valer sus intereses. Esta injusticia humana, esta violación del derecho humano a la igualdad, no se soluciona obteniendo una nueva formulación de los derechos humanos o reformando la justicia, sino liquidando las diferencias entre ricos y pobres y transformando la sociedad. Una cosa es suponer que los hombres intrínsecamente son iguales y en consecuencia están dotados de los mismos derechos, y otra muy distinta es el ejercicio efectivo de esos derechos, donde predominan las más abismales diferencias. Así, los trabajadores, a pesar de tener formalmente derechos, en la práctica están condenados a dedicarle todas sus energías al trabajo, a generar con su esfuerzo riquezas mientras están sometidos a las exigencias de los capitalistas en su interés privado. ¿Acaso éramos “iguales ante la ley” hace años, cuando los obreros no tenían siquiera garantizada la jornada laboral de 8 horas? ¿Lo somos ahora cuando el Capital impone reformas laborales a favor de la burguesía que busca acumular Capital con trabajo ajeno? 

Se trata de la dominación de «una parte que pretende valer por el todo su interés» y que pretenden confundir a la sociedad con lo que son derechos políticos frente a derechos reales. Sin un sometimiento de la clase burguesa por parte de la clase obrera, sin una dictadura democrática del proletariado, jamás llegará la libertad plena para la clase obrera, que conciliando con la burguesía, sólo consigue migajas que no son más que concesiones de la misma, caramelos que nos dan para que estemos contentos y callados, para que no nos revelemos contra la tiranía, la explotación y el sometimiento de la que ahora somos víctimas por parte de esos criminales psicópatas que solamente miran la ganancia. 

Un modelo civilizatorio que se dedica a hacer ganar fortunas a grandes empresas, a bancos, con rescates a grupos especuladores causantes ellos mismos de las crisis que profundizan en su necesidad de acumular ganancias en la mercantilización, apropiándose de lo público. Esta operación sin lugar a duda va a dar un empujón a la burbuja inmobiliaria, siendo las consecuencias sobre el mercado inmediatas, incrementando el valor del suelo y los activos inmobiliarios. 

Estas caretas de los gobiernos del cambio, por si a alguien le caben dudas, no vienen de ahora. Podemos remontarnos a las declaraciones de Pablo Iglesias que cuando iniciaba “la ruta del cambio”, entrevistado por los reporteros de The Wall Street Journal David Roman y Matt Moffett, tranquilizando al Capital dijo: “No hay verdadera alternativa a la economía de mercado. Sólo pensamos que hay un déficit de fortaleza del consumidor. La gente tiene que obedecer las leyes y pagar sus impuestos”

Pero unas cuantas semanas antes, se publicaba un documento llamado “Understanding Podemos”, texto de 22 páginas firmado por el mismo Pablo Iglesias y publicado en la revista New Left Review, muy bien acogido por “los hombres de negocios de Londres” y en donde afirma: (podemos) “no es un partido revolucionario, ni un movimiento asambleario, sino una fuerza soberanista”

Toda esta farsa que se hace desde la los medios, mostrando políticas enfrentadas, tiene la labor de delimitar lo que para ellos es la llamada “izquierda radical” (la izquierda aceptable). Estrategia que trata de criminalizar a los populistas socialdemócratas como Podemos y toda la llamada “izquierda del cambio”. Esta estrategia consiste en delimitar lo aceptable como izquierda en la opinión pública. Simulacros ideológicos que tratan de hacer tensiones políticas abstractas y al mismo tiempo dándoles propaganda en su interés, para que los votantes elijan a opciones “del cambio” pero que en esencia nada cambie, solo en apariencia. Nos muestran campos enfrentados, posiciones fuera de la lógica del sistema capitalista, pero en realidad unos y otros se sitúan en la misma mesa. 

Este mismo oportunismo “del cambio” se comprueba en como la Operación Chamartín se aplazó con fines electorales. Maniobras camuflando lo que era una prioridad para Carmena, satisfacer los intereses del Capital, y a pesar de que la Comunidad de Madrid había remitido el informe de evaluación ambiental que faltaba para que el Ayuntamiento pudiera elevar a Pleno y aprobar este plan urbanístico que llevaba 25 años bloqueado, la Alcaldesa por interés electoral dijo que no se iba a aprobar en esa legislatura. El fin era contrarrestar las críticas de otros sectores, centrando tanto Carmena como Errejón su “propaganda electoral” con argumentos como: “la izquierda también sabe crear empleo y no sólo espantar a los inversores”. 

Un montaje producto de acusaciones contra Carmena en diversos medios como cómplice de la especulación para tratar de no perder votantes. Esto inquietó enormemente a los promotores del proyecto en su prisa para su aprobación. Varios medios publicaron ese cierto nerviosismo del BBVA, principal accionista de Distrito Castellana Norte. Le reprochaban que la paralización de la operación por los “juegos políticos hayan dejado a la entidad como la principal damnificada”. Consideraban que se había hecho “la puñeta con fines partidistas” y que eran víctimas de “juegos políticos”. Ante su necesidad e intereses, no aceptaban tales planteamientos con fines electorales, no estaban dispuestos a prolongar más la aprobación y buscaron estrategias de presión mientras que la campaña trataba de calmar las críticas sobre el proyecto especulativo (“BBVA echa la bronca a Carmena por aplazar la Operación Chamartín con fines electorales”; 23 de Mayo de 2019). 

Esto lo ha hecho la socialdemocracia siempre demostrando el oportunismo y sus intereses. Sin ir más lejos recordar a modo de ejemplo aquello del banco público como programa de Ahora Madrid para financiación de verdaderos proyectos sociales. Ese proyecto en abstracto en menos de dos semanas tras la toma de poder de Manuela Carmena decretó que ya no era necesario. 

Es curioso además como este nerviosismo en sectores inversionistas es producto de la desaceleración de la economía. Ya en la última reunión en Davos el 22 de enero (49ª edición del Foro Económico, donde el BBVA participa), los poderosos se reunieron para discutir una estrategia “en defensa del sistema”. De ahí las preocupaciones que se reflejaban en el estado de ánimo, como Gideon Rachaman comentaba en el Financial Times: “Todos necesitan héroes, incluso los plutócratas de Davos. Pero la “élite global” carece actualmente de entusiasmo e ideas”

A esto se le suma la necesidad de que su control político mire por sus intereses acumulativos ante su inquietud: 

“…la combinación tóxica del populismo, proteccionismo y nacionalismo que atormenta a los países, desde Brasil hasta el Reino Unido, es poco probable que desaparezca pronto, y los cambios tecnológicos como la inteligencia artificial podrían empeorar esto. Y eso llevó a muchos jefes ejecutivos esta semana a participar en una nueva ola de discusiones sobre cómo apaciguar el estado de ánimo de la ira a través del activismo social” (El Estado de ánimo se vuelve “mucho más sombrío” en Davos, Financial Times, 24 de enero 2019). 

Se cumple lo que es de su interés, explotar el territorio, rentabilizarlo exprimiéndolo con los usos lucrativos y una vez revalorizado por el beneficiario, como es el BBVA (junto con otros lucros particulares), sin obra alguna, venderlo obteniendo una fuerte rentabilidad sin ningún riesgo. Un fenómeno de concentración de lo que se denomina grandes “clusters económicos” (acumulaciones) que tratan la de corregir al mercado para mitigar sus fallos exacerbando la desigualdad donde las administraciones expropian lo público para los intereses privados. 

El Capitalismo inició su andadura expulsando del centro de las ciudades a los trabajadores, para los cuales creó ciertos barrios bajos, dejándose en los centros grandes urbes para oficinas, negocios, edificios lujosos, etc. Hoy en día las zonas periféricas ya no son tampoco asequibles para los trabajadores que son sin embargo los que con su trabajo producen la riqueza y el beneficio de los parásitos. Se ven abocados a vivir en poblaciones alejadas de sus centros de trabajo, con problemas de trasporte, caos circulatorio, descenso de calidad de vida y de esperanza de vida. Diversos estudios han demostrado que la media de vida de la burguesía es cuantitativamente y cualitativamente superior a la de la clase trabajadora. En una ciudad como Madrid, según los estudios, hay entre un 26,6 y un 30,1% de su vecindad en riesgo de exclusión y pobreza (datos EAPN). Los desahucios han aumentado el 8,2% y un 66% los lanzamientos hipotecarios, después de que el PP dilapidase el parque de viviendas municipal vendiendo a precio de saldo los pisos a fondos buitres, y los precios de alquiler de las viviendas han experimentado una subida del 42% en 5 años. 

El Partido Popular sentó las bases de la especulación inmobiliaria, que ha provocado que los madrileños se tengan que ir a vivir a las afueras de la ciudad, mientras que el centro de Madrid queda a merced de los dueños del capital español e internacional para su disfrute personal. Esto se expresa en que la clase trabajadora siga el curso de su empobrecimiento, desahuciada, explotada, sometida a los intereses del Capital, en una constante renovación de acumulación de Capital para seguir viviendo a toda costa del bote municipal, mientras los barrios del sur (donde vive la mayoría de la clase trabajadora madrileña) viven entre basura, suciedad y mobiliario urbano deteriorado. Su objetivo es seguir amasando grandes fortunas en interés privado que nos llevan al desastre económico y social, como ya lo estamos sufriendo en la actualidad, con propagandas de un modelo único y perpetuo en el que, sin embargo, bancos y empresarios cada vez ganan más. Las cifras más alarmantes son las que se refieren a la pobreza de los trabajadores en la Comunidad de Madrid y en la Capital, con paro, miseria, explotación, para el beneficio de unos parásitos en su interés privado condicionando los niveles de vida y salud de la clase trabajadora. 

En teoría somos libres, tenemos derechos, democracia, etc., pero contra todo ese desarrollo “armónico”, sin satisfacer nuestras necesidades no tenemos libertad, ni derecho a una vivienda digna, aunque sea la clase trabajadora quien posibilita con el fruto de su trabajo, con su esfuerzo, la construcción de tales viviendas y de toda la riqueza social. Hablan de que esto es una democracia (que significa el gobierno del pueblo), pero en realidad solamente podemos elegir unos representantes que determinan luego políticas al interés de la acumulación de capital. Gobernantes que solo sirven bien a ciertas personas como prioridad absoluta que luego se les recompensan con cargos y favores bajo “inquietudes del mercado”. 

Ansia de acumulación de capital de burgueses embolsándose millones con la especulación, mientras los trabajadores sufren la explotación con salarios de miseria, jornadas laborales interminables, disminución de la capacidad adquisitiva de la mayoría, que se ven obligados a endeudarse fruto del predominio especulativo en la vida económica. Además, ese crecimiento de las rentas superiores no se orientó prioritariamente a una economía productiva, por ejemplo, sino a inversiones de las que pueden sacar más beneficio a corto plazo. Esto conlleva a elevados precios por encima de su valor por esa ansia de beneficios que son escasamente productivos y desvinculados de una economía que satisface las necesidades humanas. El capitalismo en su desarrollo, sea cual fuese su forma particular, parte de un elemento común como cualidad esencial, la codicia por la producción y la reproducción de capital que se sustenta en la explotación y el robo a los trabajadores. Esto no es una mera cuestión moral como muchos pueden pensar, sino una cuestión económica de un sistema social capitalista que tal como Henry Ford, fundador de la compañía que lleva su nombre declaró en su día, “yo no fabrico coches, yo fabrico dinero”

Lenin señalaba que, “el capitalismo dejaría de ser capitalismo, pues el desarrollo desigual y el nivel de vida de las masas semihambrientas son las condiciones y las premisas básicas, inevitables de este modo de producción” (Lenin, V.I., ob.cit.pág.78). Es la búsqueda de medios de producción no explotados (tierra, recursos naturales, expropiación de lo público) y fuerza de trabajo baratas; es decir, un recurso para oponer al rendimiento declinante del capital. Ellos no invierten paracubrir las necesidades sociales, sino que tratan de barrer con todo lo que se interpone en su capital invertido y la valorización de ese capital (la ganancia). Por eso su visión es el mercado, por eso cargan contra la clase trabajadora, por ello compran a políticos que hacen leyes favorables a sus intereses y la explotación; por eso les facilitan la apropiación de lo público; por eso fomentan la burocratización sindical para sustentar sus intereses. 

Esta realidad es propia del capitalismo en su fase monopolista, de descomposición, donde la burguesía monopolista no sólo roba inmisericordemente al proletariado, sino que somete al pueblo en su interés. Somos nosotros mismos el antídoto contra el oportunismo y contra este sistema criminal, por ello está en nuestras manos acabar con la dominación capitalista. Solo la organización política de los trabajadores puede acabar con el actual estado de miseria y explotación que nos aplica el capitalismo, que cada día va a más

Desde el PCOE hacemos un llamamiento a todas las clases populares a unirse en un Frente Único del Pueblo que sirva de contrapoder frente al sistema, que suponga un órgano genuino del pueblo trabajador para dirigir nuestras vidas y construir el socialismo. Hacemos igualmente un llamamiento a la clase trabajadora para que engrose las filas del Partido y formen parte de la vanguardia que guíe al pueblo hacia la construcción de un mundo nuevo y mejor. 

Los trabajadores necesitamos otro sistema, alejado de la corrupción, de la especulación, de la explotación y de las leyes injustas que impiden a la sociedad llevar una vida digna. Los trabajadores necesitamos el Socialismo, necesitamos tener nosotros el control de los medios de producción y necesitamos hacer nosotros mismos las leyes que deben regir nuestra vida. 

La única salida que tiene la clase obrera es romper con el capitalismo, acabar con este sistema. Sin embargo, sin el desarrollo de nuestro partido y la unión de la clase obrera con la ciencia emancipatoria del proletariado, el marxismo-leninismo, la clase obrera seguirá estando engañada y bajo el influjo de los oportunistas y los reaccionarios, bajo una lógica capitalista que la condena cada día más a la miseria. Un proletariado organizado y dirigido ideológicamente por el marxismo-leninismo conseguirá que esta tiranía corrupta caiga, y ello pasa por fortalecer el instrumento que fusiona el marxismo-leninismo y el movimiento obrero.

 

¡LA REVOLUCIÓN SOLO VENDRÁ DE MANOS DE LOS QUE PRODUCEN LAS RIQUEZAS! 

¡Trabajador, organízate en el PCOE por la defensa de tus intereses! 
¡Muerte al capitalismo criminal! 
¡Por el Socialismo! 

Comité Regional de Madrid del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Libertad presos políticos. Libertad Manuel Pérez Martínez, “camarada Arenas”

Hemos recibido informaciones sobre la situación del preso político Manuel Pérez Martínez, ‘Camarada Arenas’, Secretario General del Partido Comunista de España reconstituido, la cual de por sí injusta – puesto que es un preso político cuyo único delito es ser un cuadro comunista – se está viendo agravada por el deterioro de su salud, y más concretamente la desatención de sus carceleros ante los síntomas que sufre de una enfermedad cardiaca.

Arenas, cuya edad roza los 75 años, sin duda, está siendo víctima de un estado fascista que hace gala de una violencia vil y de un anticomunismo feroz. Este es el verdadero rostro de este estado, el cual será responsable de un nuevo crimen si no lo ponen inmediatamente en libertad para que éste reciba la atención médica necesaria.

Hace menos de un año, el partido más corrupto de Europa, el PP, pedía humanidad para que se excarcelara a Eduardo Zaplana y éste fuera atendido médicamente en un hospital y no en la cárcel. Desde hace prácticamente medio año, Eduardo Zaplana se encuentra en libertad provisional. Rápidamente oportunistas de todo pelaje salieron a exigir la libertad de Zaplana, como por ejemplo Pablo Iglesias que señalaba “Estoy completamente de acuerdo con el PP en esto. Cualquier preso, haya hecho lo que haya hecho, merece que se respete su dignidad si sufre una enfermedad como la de Zaplana. La humanidad engrandece a la democracia también cuando se enfrenta al crimen”. Sin embargo, Iglesias mira hacia otro lado cuando el reo es comunista y se halla en la cárcel por su ideología y militancia.

Nuevamente, el estado español manifiesta su esencia clasista, antiobrera, anticomunista, en definitiva, fascista; al igual que lo son todos aquéllos que defienden este Estado.

El Partido Comunista Obrero Español protesta ante la situación en la que se halla el preso político comunista Manuel Pérez Martínez y exige su inmediata puesta en libertad, trasladando nuestra solidaridad tanto él como al resto de presos políticos que se encuentran encerrados en las cárceles del estado español, de los que exigimos su inmediata puesta en libertad.

Hoy es más necesario que nunca la construcción del Frente Único del Pueblo que aglutine todas las luchas de los distintos sectores del proletariado en una única lucha de clase contra el capitalismo y por la consecución del socialismo como único sistema donde las libertades y los derechos de los trabajadores sean realmente efectivos. Es momento en que los obreros de las fábricas, de las empresas, de los barrios, el movimiento antifascista, antirrepresivo, jubilados, en definitiva todos los sectores sociales del proletariado sumemos nuestras fuerzas para construir el Frente Único del Pueblo que no sólo conformará un instrumento de avance y de defensa de nuestros intereses clasistas, sino que es el embrión de los órganos de poder del futuro estado proletario que es lo único que nos garantizará el fin de la tiranía burguesa y de su criminal dictadura.

¡ARENAS LIBERTAD!

¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 10 de agosto de 2019.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La muerte en el trabajo, silenciada por la maquinaria capitalista

accidente
 
Un total de 652 personas fallecieron en accidente de trabajo en el año 2018, una cifra que marca su máximo en siete años y supone un incremento del 5,5%, 34 compañeros y compañeras fallecidas más, respecto del año anterior. Los accidentes laborales con baja alcanzaron los 602.316, lo que supone un aumento del 3,2% respecto al número de siniestros del mismo periodo de 2017. 

En los datos registrados en lo que va de 2019, la tendencia sigue al alza. En el periodo de enero a mayo 2019, el número de accidentes de trabajo con baja fue 257.289, lo que supone un aumento del 4,6%, y ya se registran 250 muertes. 

Este verano está siendo especialmente mortal con una joven de 19 años atropellada por un toro mecánico en Balazote, Albacete, un accidente laboral muy grave en la Papelera de Sangüesa en Navarra, la muerte de dos trabajadores en Valladolid y Alicante a causa de golpes de calor, otra muerte en Murcia en el término municipal de Las Torres de Cotillas… 

Todas estas muertes, producto de los esclavistas niveles de explotación y las condiciones laborales que sufrimos la clase trabajadora, no aparecen en los grandes medios de comunicación, no abren los informativos nacionales ni son portadas de los periódicos nacionales. Y el motivo es que estos medios de comunicación son propiedad de los mismos burgueses que nos explotan y provocan las muertes de los trabajadores en el desarrollo de su trabajo. 

Mientras estos asesinatos en los centros de trabajo son silenciados y ningún medio habla de ellos, se dedican ríos de tinta y horas de informativos a otras problemáticas sociales como es la violencia de género que, aunque execrable también, no ponen encima de la mesa las contradicciones clasistas existentes en la sociedad capitalista y, además, fomentan -con su retórica burguesa- la división por sexos de la clase trabajadora. 

Treinta y ocho mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España en lo que va de 2019 según el balance de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, actualizado a 11 de julio. Doscientos cincuenta trabajadores muertos y 257.289 accidentes de trabajo con baja fue el saldo de la explotación capitalista en números que dejó el año 2018. Sin embargo, la cobertura mediática fue y es muy superior en favor de la violencia de género, considerando la muerte en el centro de trabajo, no como una lacra, sino como accidentes sin importancia. 

El año pasado se cerró con 48 mujeres asesinadas, tres menos que en el año anterior. Los accidentes mortales en el trabajo aumentaron un 5,5% y suponen 34 compañeros y compañeras muertos más. La mayoría de estas muertes en el trabajo se solucionarían reduciendo la carga de trabajo y contratando más personal, respetando las pausas en los esfuerzos físicos -sobre todo en los trabajos al aire libre con exposición al sol como la construcción-, implementando la normativa en Prevención y Seguridad Laboral en todas las empresas y aplicando medidas preventivas, eliminando las horas extraordinarias, etc. 

¿Por qué no se aplican todas estas medidas para evitar las muertes durante el trabajo? Por el simple hecho de que todas estas medidas van en contra de la lógica acumulativa del capital y obligarían a los dueños de los medios de producción, hoy en manos privadas, a desembolsar grandes cantidades de dinero en contratación de personal -para evitar la sobrecarga en el trabajo, respetar las pausas, eliminar las horas extra…-, en materia de Prevención y Seguridad Laboral -luminarias, climatización del centro de trabajo, material, seguridad y salud…- y en renovación adecuada de la maquinaria de trabajo entre otras cuestiones. 

Toda esta inversión supondría una reducción de los beneficios obtenidos a costa de la explotación de sus trabajadores para una cuestión tan nimia como su bienestar en el centro de trabajo y no morir allí. La reducción de beneficios traería como consecuencia la pérdida de competitividad en el sector frente a aquellas empresas que no aplican estas medidas y, en último término, supondría el cierre de la empresa. 

Esta es la lógica capitalista, el funcionamiento de un sistema en el que los medios de producción están en manos privadas. La socialización de los medios de producción, en oposición, supondría que los trabajadores en su conjunto son los dueños de los medios de producción, de las empresas. Los intereses de la clase obrera, diametralmente opuestos a los de la burguesía y sin una lógica acumulativa del capital, llevarían a la instauración inmediata de todas aquellas medidas descritas y otras muchas más porque son del interés de los nuevos dueños de los medios de producción en el Socialismo: los trabajadores. 

Al capitalismo, queda claro, poco le importan las condiciones laborales ni las muertes de los trabajadores, a la burguesía le cuesta menos reponer un trabajador muerto por otro en paro que aplicar todas las costosas medidas de prevención y mejora de condiciones para que no se produzcan muertes. Somos los trabajadores los únicos interesados en no morir en el trabajo, en tener una vida digna y en no sufrir nunca más las consecuencias de la explotación y, para ello, no queda más que organizarse, no solo en los centros de trabajo -en organizaciones sindicales de clase y combativas, adheridas a los principios de la Federación Sindical Mundial- sino políticamente, en el Partido Comunista Obrero Español, para defender los intereses políticos de nuestra clase, la trabajadora, por la superación del capitalismo y la instauración del socialismo.

 

¡Trabajador, organízate en el PCOE por la defensa de tus intereses! 
¡Muerte al capitalismo criminal! 
¡Por el Socialismo!
 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Miseria para el trabajador, beneficio para la burguesía

Capitalismo
 
El periódico burgués El País publicaba esta semana los resultados de las compañías españolas cotizadas, una infografía en la que despuntan cuatro empresas con mayor beneficio: Banco Santander, BBVA, Telefónica e Iberdrola. Todas ellas con un beneficio superior a los 1.500 millones de euros. Despunta también el Banco Sabadell con un incremento porcentual del 340,98% de los beneficios. 


La banca siempre gana, tal y como describimos en nuestro comunicado del pasado 3 de agosto, y tiene los mecanismos necesarios -que también describimos con detalle- para mantener su beneficio incluso en las épocas de estancamiento o crisis económica. Así, como dijimos, los grandes bancos españoles preparan la salida de unos 10.000 trabajadores a lo largo de 2019. Tan sólo Santander y Caixabank gastarán 1.500 millones de euros en despedir a más de 5.200 trabajadores a través de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). 

De una parte, el uso de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) sirve a las grandes empresas para despedir a los trabajadores más caros, con mayor antigüedad y mejores condiciones. Las multinacionales españolas, sirviéndose de los partidos políticos que representan sus intereses -PP, PSOE, C´s- han logrado hacer las reformas laborales que han necesitado para asegurar que esta herramienta, la de los ERE, pueda ser utilizada incluso sin necesidad de tener pérdidas, permitiendo que simplemente con una previsión de no obtener las ganancias planificadas se puedan ejecutar. 

Estos EREs no podrían ejecutarse sin el engaño y la traición de los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, que mediante la presión, las amenazas o comprando a sus delegados de las empresas que negocian los EREs logran que se firmen y se ejecuten sin oposición. 

Empresas como Telefónica, que han reducido su plantilla en un 70%, de los 75 mil trabajadores en 1992 a los 25 mil actuales en España, han logrado aumentar sus beneficios gracias a estos sindicatos traidores, CCOO y UGT, que firman los EREs que los partidos políticos de la burguesía permiten por ley. Algunos de los más reputados traidores de la clase obrera en Telefónica provienen del Partido Comunista De Los Trabajadores De España (PCTE), dirigentes del sindicato CCOO que han firmado la salida del 70% de la plantilla y han permitido el Plan de Suspensión Individual de empleo (PSI), atacando para ello al sindicalismo de clase que existe en Telefónica -el sindicato Alternativa Sindical de Trabajadores, adherida a la Federación Sindical Mundial- que se ha opuesto constantemente al despido de los trabajadores de la multinacional. 


De igual manera, el año pasado Iberdrola cerró un plan de bajas para los cinco países en los que se encuentra. En los resultados de 2017, de hecho, provisionó un coste de 203 millones de euros para prejubilar a cerca de un 10% de la plantilla, unos 3.500 trabajadores, que se suma al expediente de regulación de empleo para 3.168 trabajadores negociado en 2003 que le permitió recortar su masa salarial en cerca de 210 millones de euros. La plantilla de Iberdrola se ha reducido en más de un 80% desde inicios del siglo hasta hoy gracias al sindicato CCOO, que ha negociado ambos recortes de plantilla poniéndose de parte de la burguesía como sindicato financiado por el estado que es. 


En el sector de la banca, desde 2008 los bancos que operan en el país han despedido, vía prejubilaciones, Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) y salidas voluntarias, a un total de 112.150 trabajadores, lo que supone más del 41% de la plantilla con que contaban a principios de la crisis, según un informe publicado por el propio sindicato CCOO. Esta información es de primera mano, pues ha sido este sindicato quien ha firmado la mayoría, sino todos, de estos despidos. 

Una vez las empresas han despedido a buena parte de la plantilla, con unas determinadas condiciones de trabajo (salario, antigüedad, estabilidad…) estas multinacionales proceden a contratar y a subcontratar a empresas para que desarrollen el mismo trabajo que hacían esos trabajadores, pero con unas condiciones salariales de auténtica miseria. 

En el caso de Telefónica, los trabajadores de las contratas, subcontratas y los falsos autónomos que trabajan para ella decidieron ir a la huelga en el año 2015 por las condiciones de miseria y riesgo para su vida: Contratos de dos horas que se traducen en jornadas de 12 horas de lunes a domingo para ganar, en el mejor de los casos, 800 euros (y con todos los medios por cuenta del trabajador, desde las herramientas, al desplazamiento, los materiales, el aparcamiento o las comidas). 

Las contratas y subcontratas de Iberdrola y Gas Natural tienen el mismo funcionamiento, dedicándose a crear ofertas de empleo dirigidas a trabajadores jóvenes sin experiencia laboral ni estudios y desesperados por encontrar trabajo, muchas veces sin dar de alta a estos en la Seguridad Social, obligándoles a firmar un contrato mercantil encubriendo la verdadera relación laboral: sin autonomía para decidir su trabajo, siendo el empresario quien decide horario, vacaciones, funciones… 

La banca, a su vez, ha creado, por un lado, decenas de empresas y mediante la cesión de trabajadores -adheridos estos al Convenio Colectivo del sector TIC, cuyas condiciones son mucho peores que el Convenio Colectivo de la banca- realizan las funciones de formalización y tramitación de créditos e hipotecas que antes se hacían en las oficinas de los bancos que hoy han cerrado. Por otro lado, ha contratado y subcontratado estas tareas a empresas como Indra que, igual que el resto de contratas y subcontratas, precariza las condiciones de trabajo de su plantilla que deben hacer las mismas tareas que antes hacía un trabajador de la banca, con unas condiciones laborales mucho mejores. 

Empresas como Gestra, Hemag, Cobra, Ullastres, Lyteica, Euskalfibra, Pictel, Cotronic, Abentel, Obremo, Pecamitrans, JP Energía, Gaberna Energy, Dorset Marketing, Valcomunity SL, CSO IP Bankia, Indra y un largo etcétera son las empresas contratadas y subcontratadas por las multinacionales españolas para hacer el mismo trabajo que hacían antes sus trabajadores ahora despedidos, a un precio muy inferior del coste de los salarios. Esta práctica supone enormes ahorros en costes para estas multinacionales y, a la vez, un empobrecimiento y condiciones de miseria para centenares de miles de trabajadores. 

Las multinacionales, en posesión de partidos políticos, sindicatos e instituciones públicas, dueñas por tanto del estado, crean las leyes y se aseguran de su promulgación y cumplimiento, siendo éstas contrarias a los intereses de los trabajadores. El estado español sirve a los intereses de las multinacionales, que acumulan beneficios de miles de millones de euros a costa de la explotación de los trabajadores del país y, con ese dinero, compran a partidos políticos y sindicatos sin ningún tapujo. 

Solo la organización política de los trabajadores puede acabar con el actual estado de miseria y explotación que nos aplica el capitalismo, que cada día va a más. Los trabajadores necesitamos otro sistema, alejado de la corrupción, de la explotación y de las leyes injustas que nos impiden llevar una vida digna. Los trabajadores necesitamos el Socialismo, necesitamos tener nosotros el control de los medios de producción y necesitamos hacer nosotros mismos las leyes que deben regir nuestra vida. Y para lograr esto, solo cabe la lucha organizada en el Partido Comunista Obrero Español.

 

¡Abajo el capitalismo criminal y explotador!

¡Por el Socialismo!

¡Organízate en el PCOE, fortalece el Partido!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Los capitalistas lo apuestan todo al nacionalismo y a falsear la historia, lo apuestan todo al fascismo

Che
 
El pasado día 31 de julio, en el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza, la triada fascista que gobierna dicho consistorio – C’s, VOX y PP – aprobó crear una Comisión para cambiar el nombre del Parque Che Guevara. 

La iniciativa de VOX, apoyada por los no menos fascistas C’s y PP, considera que el nomenclátor de las vías debe estar reservado para personajes “significados por su bonhomía, su humanitarismo, su contribución a las artes o las ciencias, su heroísmo y compromiso en la defensa de causas nobles y, en general, de aquéllos que han contribuido con su ejemplo y dedicación a la extensión del conocimiento, al avance de la Humanidad y a la defensa de los Derechos Humanos” y, por ello, consideran que debe quitarse el nombre del Che Guevara a un parque de la ciudad maña. 

Es curioso que el mismo día que la Fiscalía Anticorrupción de un estado corrompido como el español, determina que hay que imputar a Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes y otros dirigentes del PP, al igual que a dirigentes de grandes empresas, salpicados todos ellos por la corrupción generalizada del Partido Popular y su financiación ilegal, ese partido y sus escisiones (VOX Y C’s), iguales de podridas y fascistas que él, no dudan en pretender ensuciar la imagen de un titán de la Historia como es el Che Guevara. 

Esta gentuza corrupta y reaccionaria que niega el derecho a la salud a los seres humanos, a trabajadores por cuestión de raza y nacionalidad; que consideran la homosexualidad como enfermedad; que hacen bandera del chovinismo y de un racismo desmesurado; que defienden las guerras imperialistas y ser tutelados por bases militares del imperialismo norteamericano a la par que se envuelven en la simbología franquista como es la bandera; que defienden la figura del asesino Franco y su dictadura criminal cuya obra todavía perdura bajo este criminal sistema explotador que condena a miles de obreros todos los años a la muerte; aquéllos que roban a manos llenas y cuyo único objetivo es sostener este corrompido y criminal sistema son los que censuran figuras titánicas, en términos históricos, y universales como la del Dr. Ernesto Guevara de la Serna, el camarada Che Guevara. Y es lógico, el Che Guevara es el reflejo del hombre nuevo que el socialismo aspira construir; el Che Guevara es una figura titánica que vivió como sintió y pensó – a diferencia de los parásitos fascistas que hoy lo censuran que dicen defender unos valores que ni tan siquiera ellos cumplen, y ahí está la figura del líder de VOX para corroborarlo -, y que combatió la injusticia, al imperialismo, de manera consecuente. El Che Guevara ilustra lo más elevado del género humano, que no es otra cosa que los valores del revolucionario marxista-leninista. El Che encarna la solidaridad, el internacionalismo proletario, la igualdad, la lucha contra todo tipo de injusticia social, contra la explotación del hombre por el hombre, contra el sistema más asesino y criminal que ha parido la historia: el imperialismo. 

El Che simboliza la resistencia del proletariado y su justa rebeldía por acabar con la barbarie y, también, significa ubicar al ser humano como creador de su destino, de su propia historia y no como herramienta para que un puñado de burgueses se enriquezcan hasta el infinito, los cuales den migajas a auténticos parásitos y miserables que desprecian al género humano y al conocimiento como son aquéllos que censuran una figura de la trascendencia histórica del Che, los que piden hacerlo desaparecer del nomenclátor de Zaragoza y adjudicarle una historia que, en absoluto, se corresponde con la que estos fascistas del Ayuntamiento de Zaragoza definen. De hecho, la descripción que estos fantoches parásitos fascistas pretenden hacer del Che se ajusta, a la perfección, a lo que ellos son y defienden. 

El Che significa humanismo, revolución, dignidad, valentía, cultura, amor al género humano y a la vida como tal para todos los que lo componen, determinación, emancipación, igualdad, verdad, internacionalismo, fraternidad y firmeza y determinación contra el criminal, el asesino, el imperialista; valores todos ellos que los fascistas desprecian porque son su antítesis. 

Mientras en Zaragoza señala la triada fascista – VOX, C’s y PP, que es la fórmula empleada por los monopolios para sostener el bloque más de extrema derecha del sistema político existente – que los nombres de las vías deben ser asignados a personajes “significados por su bonhomía, su humanitarismo, su contribución a las artes o las ciencias, su heroísmo y compromiso en la defensa de causas nobles y, en general, de aquéllos que han contribuido con su ejemplo y dedicación a la extensión del conocimiento, al avance de la Humanidad y a la defensa de los Derechos Humanos”, en otras ciudades no dudan, como por ejemplo en Córdoba, en poner nombres de calles en honor a fascistas cuyo mérito no ha sido otro que el de apoyar a un régimen criminal y abrazar la reacción, véase el Conde de Vallellano, Cruz Conde o Antonio Cañero. 

Y es que, cuanto más corrompido está el capitalismo, cuanto más agoniza, la burguesía más escorada está hacia el fascismo que, ideológicamente, se fundamenta en el anticomunismo, en el repudio y desprecio máximo al humanismo, en el chovinismo y el racismo, en el nacionalismo exacerbado, en el oportunismo exacerbado y en el revisionismo histórico. 

Lo que hacen en el Ayuntamiento de Zaragoza, o en el de Córdoba, no es más que un ejercicio de revisionismo histórico y de anticomunismo llevado a cabo por los fascistas, que son la única tabla de salvación que tiene la burguesía para tratar de sostener su moribundo sistema, que es inviable y que sólo se sostiene por el engaño y por la violencia más descarnada. Ante un estado quebrado económica y políticamente, con una deuda cada día mayor e impagable, con las contradicciones cada vez más exacerbadas – ya sea en la cuestión nacional, en la cuestión de la tierra, en el desarrollo tecnológico que supondrá una destrucción mayor de las fuerzas productivas mientras perdure la base económica capitalista, etcétera – los monopolios se lo juegan todo en el fascismo, que es engañar al pueblo embruteciéndolo, falseando la historia y agitando el nacionalismo; en definitiva, reprimiendo bestialmente al pueblo aplicándole la violencia extrema, deshumanizándolo haciendo que no conozca, ni tan siquiera, su historia. 

Sin duda alguna, el criminal Franco estaría totalmente orgulloso al comprobar cómo todos, desde la pata izquierda (PSOE, PCE/IU/PODEMOS) a la pata derecha del sistema (VOX, C’s, PP), asumen como proyecto político la Constitución del 78 que no es otra cosa que la alianza entre oportunistas y fascistas para sostener el Estado franquista, la cual han convertido en sacrosanta, santificando los símbolos de ésta como son la bandera y la unidad de España y haciendo que los franquistas sigan manteniendo el control del aparato del Estado. 

La obra del Che ha sido reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como patrimonio mundial protegido en el “Registro de la Memoria del Mundo”. Entre la documentación protegida hay un par de escritos realizados por Eduardo Galeano en 2011; en uno de ellos señala que “nadie ignora que el Che es un símbolo universal, celebrado en los más diversos lugares y cantado en las más diversas lenguas. Su memoria se enciende y crece, porque ella encarna la energía de la dignidad humana, porfiadamente viva, mal que les pese a los indignos del mundo”. Sin duda la triada fascista compuesta por PP, C’s y VOX forman parte de los indignos del mundo, de los que pretenden sostener a un sistema quebrado e inviable por sí mismo que hunde su poder en el cieno de la corrupción y en el derramamiento de la sangre inocente de los explotados y oprimidos, de los que defienden lo viejo que aún no termina de morir a pesar de estar ya muerto que, sin duda, serán barridos por el proletariado revolucionario dirigido por el Partido de Lenin, Stalin y del Che.

 

¡EL FASCISMO NO PASARÁ! 

¡FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL! 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!
 

Secretaria de Agitación y Propaganda del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Gana la banca

Banca
 
Los grandes bancos españoles preparan la salida de unos 10.000 trabajadores a lo largo de 2019 . Tan sólo Santander y Caixabank gastarán 1.500 millones de euros en despedir a más de 5.200 trabajadores a través de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), una medida que ha pasado a lo largo del tiempo de ser el penúltimo recurso de las empresas antes del concurso de acreedores, a formar parte de la política de recursos humanos como un proceso estándar más para “reestructurar” las plantillas – lo que viene siendo para reducir costes de personal y obtener así aún más beneficios -, siempre con la inestimable ayuda de CCOO y UGT, que firman cuanto la patronal y las empresas les ponen por delante. 

Ya no es necesario que una empresa tenga pérdidas para que un ERE sea aprobado, ya no hacen falta excusas, ni falsear cuentas de resultados, tan solo la voluntad de la burguesía de ganar cada vez más a nuestra costa. Caixabank ganó en los primeros 6 meses del año 622 millones de euros, una cantidad que hubiera ascendido a 1.307 millones de no haberse llevado a cabo un ERE que significó el despido de 2.023 trabajadores. Deutsche Bank anunció en julio de 2019 una “reestructuración” que dejará en el paro a 18.000 trabajadores en todo el mundo , después de obtener beneficios por valor de 267 millones de euros en 2018. Santander ha llevado a cabo un ERE en 2019 para 3.223 trabajadores(además de un ERE paralelo en Santander Operaciones para 118) , incluyendo 100 despidos forzosos a trabajadores que no se acogieron ‘voluntariamente’ al mismo , después de obtener en 2018 unos beneficios de 7.810 millones de euros, un 18% más que el año anterior . 

El negocio bancario ha crecido un 7300% desde 1975, un periodo en el que los grandes bancos han ido absorbiendo a sus competidores y las cajas de ahorro han desaparecido, hasta concentrarse todo en grandes imperios bancarios, ajustándose por completo a la etapa de capitalismo monopolista de Estado que rige en nuestro país, la fase imperialista del capitalismo. 

Mientras tanto, se da ya por perdido el 90% del rescate bancario de 60.000 millones de euros, quedando meridianamente clara la fusión de los monopolios y el Estado – ocho empresas del Ibex 35, entre las que se encuentran Santander, BBVA (a quien anticorrupción pide imputar por el caso Villarejo) y Caixabank, pagaron una campaña contra el ‘proces’ a petición del gobierno de Rajoy -, donde el poder financiero lo dirige absolutamente todo y no deja ningún margen para reformas, independientemente del color con que nos las quieran disfrazar los políticos siervos del capital. 

Las únicas medidas que pueden suponer un beneficio para las clases populares son las que vayan encaminadas a socializar la economía, a acabar con el capitalismo y construir el socialismo, a avanzar en la implantación de la dictadura del proletariado como primera etapa hacia el comunismo. Todo lo que suponga darle un balón de oxígeno al sistema debilita a la clase trabajadora y supone un nuevo capítulo de traición al pueblo por parte de las clases dirigentes, fieles servidoras del capital. 

Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a todas las clases populares a unirse en un Frente Único del Pueblo que sirva de contrapoder frente al sistema, que suponga un órgano genuino del pueblo trabajador para dirigir nuestras vidas y construir el socialismo. Hacemos igualmente un llamamiento a la clase trabajadora para que engrose las filas del Partido y formen parte de la vanguardia que guíe al pueblo hacia la construcción de un mundo nuevo y mejor.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




A PATRIA GALEGA COMO SER MITOLÓXICO

O 1 de Outubro de 2017 supuxo un antes e un despois na política do estado español. Para a estrutura que o sostén (xudicatura, forzas represivas, partidarios da Constitución…) interpretouse como un pistoletazo de saída para dar un paso á fronte á represión, á propaganda, á censura e, en definitiva, á máxima expresión dese xerme do fascismo agochado desde 1978 polo aparello estatal. Como contrapartida, este fascismo foi respondido con solidariedade internacionalista obreira, que saíu á rúa masivamente e foi a continuación apagada polo oportunismo esquerdista. 

Por outra banda, o referéndum catalán supuxo unha esperanza para aquelas correntes nacionalistas que buscan lexitimamente, pois se lles foi negado, o dereito a unha identidade nacional independente ao Estado Español. Esta esperanza, en Galiza, a podemos ver exacerbada nos distintos partidos políticos de índole nacionalista. A mesma Ana Pontón, presidenta do Bloque Nacionalista Galego (BNG), sinalaba o seguinte no 17 de novembro de 2018: 

“O nacionalismo galego é moito máis que unha organización política, é un movemento social, transformador, de progreso e modernidade.”

Do mesmo xeito, recollemos a seguinte parte dun comunicado de Movemento Galego ao Socialismo (MGS), unha das organizacións que compón ao BNG: 

“(…) Para avanzar nese camiño, seguimos a acreditar na necesaria unidade de todas aquelas organizacións e persoas que asuman un proxecto de liberación nacional e social para o noso pobo, e que neste momento asuma a centralidade da loita pola República Galega como horizonte en base ao que acumular forzas en todos os ámbitos. (…)”

Asemade, nomeamos tamén parte do comunicado sobre este 24 de xullo de Briga, organización xuvenil independentista á marxe dos distintos partidos incluídos no BNG: 

“(…) A dia de hoje, para a nossa organizaçom, o fortalecimento e melhora da MPI (Mocidade Pola Independencia) constitui um dos primeiros passos a dar no concreto: caminhar cara a umha estrutura juvenil independentista unitária consolidada, facilitar a ruptura com velhas dinâmicas ajudando a superar a atomizaçom e limitaçons (em grande medida provenientes da subjetividade) do movimento e as suas consequências, abrindo portas de diálogo, contacto, trabalho e debate. (…)”

Todas estas organizacións, autodenominadas “de esquerdas” (inclusive “socialistas” no caso de Briga e “marxistas-leninistas” no caso de MGS), deberían ter a decencia de non enganar aos seus militantes de base nin aos seus simpatizantes, pois nin o nacionalismo pertence á clase obreira, nin unha autodeterminación que debilite ao imperialismo é posible no actual contexto mundial. 

Como quixemos indicar nos primeiros parágrafos, o movemento nacionalista catalán representa o máximo expoñente do independentismo no Estado Español hoxe en día. Vexamos, entón, que declaracións realiza Carlos Riera, portavoz parlamentario da Candidatura d’Unitat Popular (CUP), a rama esquerdista do devandito movemento, ante a posibilidade da independencia da súa nación: 

“Antes hablaba en términos gramscianos de desplazamiento de la hegemonía. Ahora, de guerra de posiciones con el Estado: tienes que ir ganando el territorio político de forma material y real. Nuestra acción, su represión; nuestra desobediencia, su imposición. Quiere decir que a veces daremos un paso adelante, dos atrás, tres adelante… Hasta consolidar la República y conseguir finalmente la legitimidad internacional.”

É dicir, que a CUP, como bo partido oportunista, sabe que a independencia precisará do recoñecemento internacional. Noutras palabras, precisan do imperialismo ao que tanto lle mostran os dentes e nunca morden. 

A mostra de partidos nacionalistas galegos que citamos no comezo (os cales cabe destacar que non lle fan ascos á política da CUP) no seu folclore nacionalista citan momentos históricos de liberación nacional como os de Cuba, Vietnam, Burkina Faso… facendo un chamamento á unidade do pobo cara á autodeterminación e á independencia. Deixando a un lado as diferenzas puntuais existentes entre as diferentes organizacións citadas, desde logo o que chama a atención é que esquezan (ou que queiran esquecer) que nese período histórico o bloque socialista seguía en pé e proporcionaba unha axuda fundamental á liberación nacional dos países nomeados anteriormente. 

Por tanto, na actualidade, sen a Unión Soviética e demais países socialistas do este, presentar a independencia, tanto a través da loita como a través das institucións, como algo factible (e máis aínda, como algo progresista, rupturista ou leninista) ten dous motivos: idealismo e oportunismo. 

Nesta carreira cara o abismo, o nacionalismo galego (e o resto de nacionalismos da periferia española) cando son descubertos como o que son, un movemento reaccionario que só busca a confusión do proletariado, protéxense cun escudo de falacia de falso dilema: se estás en contra do noso nacionalismo, iso te converte en “españolista” e “constitucionalista”. Desde logo, quen fale tales mentiras sobre o PCOE, nin coñece a súa historia nin está sendo honesto no seu discurso, pois nós nunca aceptamos o réxime do 78 e apoiamos e seguiremos apoiando o dereito á autodeterminación das nacións do Estado Español (así o avala a nosa praxe), pero isto non nos separa da realidade científica actual: só a construción do socialismo liberará aos pobos. 

Para acadar o socialismo no Estado Español, nós non chamamos á unidade en abstracto por medo a comprometer futuros pactos electorais nos municipios galegos, se non que a nosa liña é clara: a unión dos traballadores na Fronte Única do Pobo, dirixida polo Partido dos proletarios: o Partido Comunista Obrero Español.

Sen socialismo non haberá paz para o obreiro! 
Pola Fronte Única do Pobo! 
Contra o oportunismo, marxismo-leninismo! 

Secretaría política do PCOE en Galiza 

La patria gallega como ser mitológico

El 1 de octubre de 2017 supuso un antes y un después en la política del estado español. Para la estructura que lo sostiene (judicatura, fuerzas represivas, partidarios de la Constitución…) se interpretó como un pistoletazo de salida para dar un paso al frente a la represión, a la propaganda, a la censura y, en definitiva, a la máxima expresión de ese germen del fascismo escondido desde 1978 por el aparato estatal. Como contrapartida, este fascismo fue respondido con solidaridad internacionalista obrera, que salió a la calle masivamente y fue a continuación apagada por el oportunismo izquierdista. 

Por otro lado, el referéndum catalán supuso una esperanza para aquellas corrientes nacionalistas que buscan legítimamente, pues se les fue negado, el derecho a una identidad nacional independiente al Estado Español. Esta esperanza, en Galicia, la podemos ver exacerbada en los distintos partidos políticos de índole nacionalista. La misma Ana Pontón, presidenta del Bloque Nacionalista Galego (BNG), señalaba lo siguiente el 17 de noviembre de 2018: 

“El nacionalismo gallego es mucho más que una organización política. Es un movimiento social, transformador, de progreso y de modernidad.”

De la misma forma, recogemos la siguiente parte de un comunicado de Movemento Galego ao Socialismo (MGS), una de las organizaciones que compone al BNG: 

“(…) Para avanzar por ese camino, seguimos a creer en la necesaria unidad de todas aquellas organizaciones y personas que asuman un proyecto de liberación nacional y social para nuestro pueblo, y que en este momento asuma la centralidad de la lucha por la República Gallega como horizonte en base al que acumular fuerzas en todos los ámbitos. (…)”

Asimismo, citamos también parte del comunicado sobre este 24 de julio de Briga, organización juvenil independentista al margen de los distintos partidos incluidos en el BNG: 

“(…) A día de hoy, para nuestra organización, el fortalecimiento de mejora de la MPI (Juventud por la independencia) constituye uno de los primeros pasos a dar en lo concreto: caminar hacia una estructura juvenil independentista unitaria consolidada, facilitar la ruptura con viejas dinámicas ayudando a superar la atomización y limitaciones (en gran medida provenientes de la subjetividad) del movimiento y sus consecuencias, abriendo puertas de diálogo, contacto, trabajo y debate. (…)”

Todas estas organizaciones, autodenominadas “de izquierdas” (inclusive “socialistas” en el caso de Briga y “marxistas-leninistas” en el caso de MGS), deberían tener la decencia de no engañar a sus militantes de base ni a sus simpatizantes, pues ni el nacionalismo pertenece a la clase obrera, ni una autodeterminación que debilite al imperialismo es posible en el actual contexto mundial. 

Como quisimos indicar en los primeros párrafos, el movimiento nacionalista catalán representa el máximo exponente del independentismo en el Estado Español hoy en día. Veamos, entonces, qué declaraciones realiza Carlos Riera, portavoz parlamentario de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP), la rama izquierdista de dicho movimiento, ante la posibilidad de la independencia de su nación: 

“Antes hablaba en términos gramscianos de desplazamiento de la hegemonía. Ahora, de guerra de posiciones con el Estado: tienes que ir ganando el territorio político de forma material y real. Nuestra acción, su represión; nuestra desobediencia, su imposición. Quiere decir que a veces daremos un paso adelante, dos atrás, tres adelante… Hasta consolidar la República y conseguir finalmente la legitimidad internacional.”

Es decir, que la CUP, como buen partido oportunista, sabe que la independencia necesitará del reconocimiento internacional. En otras palabras, necesitan del imperialismo al que tanto le enseñan los dientes y nunca muerden. 

La muestra de partidos nacionalistas gallegos que citamos al comienzo (los cuales cabe destacar que no le hacen ascos a la política de la CUP) en su folclore nacionalista citan momentos históricos de liberación nacional como los de Cuba, Vietnam, Burkina Faso… haciendo un llamamiento a la unidad del pueblo hacia la autodeterminación y la independencia. Dejando a un lado las diferencias puntuales existentes entre las diferentes organizaciones citadas, desde luego lo que llama la atención es que olviden (o que quieran olvidar) que en ese período histórico el bloque socialista seguía en pie y proporcionaba una ayuda fundamental a la liberación nacional de los países nombrados anteriormente. 

Por tanto, en la actualidad, sin la Unión Soviética y demás países socialistas del este, presentar la independencia, tanto a través de la lucha como a través de las instituciones, como algo factible (y más aún, como algo progresista, rupturista o leninista) tiene dos motivos: idealismo y oportunismo. 

En esta carrera hacia el abismo, el nacionalismo gallego (y el resto de nacionalismos de la periferia española) cuando son descubiertos como lo que son, un movimiento reaccionario que sólo busca la confusión del proletariado, se protege con un escudo de falacia de falso dilema: si estás en contra de nuestro nacionalismo, eso te convierte en “españolista” y “constitucionalista”. Desde luego, quien diga tales mentiras sobre el PCOE, ni conoce su historia ni está siendo honesto en su discurso, pues nosotros nunca aceptamos el régimen del 78 y apoyamos y seguiremos apoyando el derecho a la autodeterminación de las naciones del Estado Español (así lo avala nuestra praxis), pero esto no nos separa de la realidad científica actual: sólo la construcción del socialismo liberará a los pueblos. 

Para alcanzar el socialismo en el Estado Español, nosotros no llamamos a la unidad en abstracto por miedo a comprometer futuros pactos electorales en los municipios gallegos, si no que nuestra línea es clara: la unión de los trabajadores en el Frente Único del Pueblo, dirigido por el Partido de los proletarios: el Partido Comunista Obrero Español.

¡Sin socialismo no habrá paz para el obrero! 
¡Por el Frente Único del Pueblo! 
¡Contra el oportunismo, marxismo-leninismo!

Secretaría política del PCOE en Galicia