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Debate de Investidura: Franco lo dejó todo atado y bien atado

PedroSanchez
 
El pasado lunes 22 de julio se inició el debate de investidura para la elección de Presidente del Gobierno tras la celebración de las elecciones generales el pasado 28 de abril, es decir, prácticamente tres meses después. 

El pasado día 2 de mayo decíamos que el resultado electoral radicalizaba la situación política, agudizaba las contradicciones del capitalismo monopolista de Estado y su crisis política. Todo ello se ha podido comprobar en el debate parlamentario que ha tenido lugar a lo largo de esta semana. 

Si algo ha acreditado este debate de investidura es, sin duda, el agotamiento del capitalismo monopolista de estado español, su grado de putrefacción, y todo ello se pudo comprobar en un debate lleno de palabrería huera, abundante fariseísmo, carencia absoluta de argumentos y desorientación sobre el camino que deben seguir para sostener la actual formación socioeconómica, en bancarrota económica y política. 

Ni la derecha ni la ‘izquierda’ del sistema, escorado todo él hacia la extrema derecha y la reacción, tienen salida alguna ante la crisis profunda que azota a su economía, en bancarrota absoluta, y que también ha arrastrado a su sistema político y su Estado, inexorablemente, a un proceso de hundimiento estrepitoso. De hecho, este moribundo sistema hoy se sostiene, única y exclusivamente, porque el proletariado está bajo el influjo ideológico de la burguesía como consecuencia de la falta de respuesta revolucionaria debido a la insuficiente influencia entre las masas trabajadoras de nuestro Partido. 

La derecha de la extrema derecha que es hoy el sistema político español – PP, VOX y C’s – enarbolaron de manera franca el fascismo con todos los aderezos que conforman esa podrida ideología propia del periodo de descomposición avanzada del capitalismo. Esto es, enarbolaron la demagogia más vomitiva, el revisionismo histórico, el nacionalismo, la mentira y el anticomunismo, a la par que se frotaban las manos comprobando como los oportunistas de PODEMOS y los reaccionarios del PSOE eran incapaces de conformar un gobierno. Y, cómo no, los tres se erigían como firmes defensores de la Constitución del 78, la quintaesencia del constitucionalismo, de la “sensatez” y de la unidad de España. 

Por otro lado, la ‘izquierda’ del régimen heredero del franquismo dio un recital de oportunismo, de desvergüenza superlativa, de engaño y traición al pueblo, en lo que más que un debate de investidura era un pistoletazo de salida para unas nuevas elecciones que se celebrarán a primeros de noviembre, siendo su objetivo el tratar de imponer un relato al pueblo por el que endosen los unos a los otros la responsabilidad de la imposibilidad de conformar gobierno y tratar de no ser penalizados en la cita electoral que, al parecer, ya vislumbran. 

Así, pues, Pedro Sánchez hizo múltiples llamamientos a los fascistas de PP y C’s para que se abstuvieran y así pudiera gobernar, apelando a la responsabilidad de Estado y, también, puso sobre el tapete el programa electoral del PSOE, un programa electoral de seis ejes – mercado laboral y pensiones; desarrollo tecnológico; transición ecológica; feminismo; medidas orientadas a la cohesión territorial y una apuesta por el proyecto imperialista de la Unión Europea y la consecuente internacionalización de los monopolios. Ejes y objetivos planteados por el Presidente del Gobierno, cual mitin de campaña electoral, pleno de vaguedades y que no tocó los problemas candentes y sustanciales que sufre el pueblo trabajador. Eso sí, Pedro Sánchez dejó bien clara su esencia antiobrera, pretendiendo salvaguardar todos los avances de la burguesía, todos los recortes provocados por las reformas laborales de Zapatero y de Rajoy, empleando la artimaña de hablar de lo moderno, señalando que quiere configurar un nuevo Estatuto de los Trabajadores debido a lo arcaico del anterior que, según él, “data de los 80s del siglo pasado”, dividiendo todavía más a los trabajadores, pues también propuso crear un Estatuto del becario, y señaló que “antes, señorías, dedicábamos las dos primeras décadas de nuestra vida a formarnos y el resto a usar esa formación en nuestra vida profesional. Ahora tenemos la necesidad de formarnos continuamente, permanentemente, de estar en permanente desarrollo, y tenemos en consecuencia la obligación de ofrecer a la ciudadanía un modelo que responda a esa realidad. Por eso propongo, señorías, convertir a España en el primer país europeo que reconozca el derecho a la educación a lo largo de toda la vida”. Es decir, Pedro Sánchez apostó por agudizar más la explotación, por más precariedad, todavía más de la que ya existe, de tal modo que su apuesta es una formación cada vez de peor calidad que garantice que un obrero sea la mayor parte de su vida un becario. La CEOE debe estar muy satisfecha con Sánchez, y Franco, sin duda, estaría terriblemente orgulloso de él. Y es que para Sánchez es viejo el Estatuto de los Trabajadores que data de 1980 pero, sin embargo, es un defensor a ultranza de la podrida Constitución de 1978 de la que únicamente le molesta el artículo 99 de la misma, pues la única reforma constitucional que planteó fue la de modificar dicho artículo para que la lista más votada sea la que conforme el gobierno, sin necesidad de alcanzar mayoría absoluta en el Parlamento en primera votación o mayoría simple en segunda votación. Es decir, apuntalar el bipartidismo. 

PODEMOS fundamentó sus intervenciones en explicar su versión de la no consecución de un acuerdo que permita conformar un Gobierno de coalición, justificando la necesidad y argumentando la justeza de sus planteamientos – superando todas las zancadillas y vetos del PSOE según ellos – para ser ellos los garantes del cumplimiento de la Constitución de 1978 en sus aspectos sociales. Nuevamente Iglesias engaña al pueblo – ya sea por mala fe o por pura ignorancia. Y decimos esto porque Iglesias o engaña o no sabe leer la Constitución de 1978, pues ésta se está cumpliendo a rajatabla en la defensa de los principios fascistas que la sustentan – defensa a ultranza del capitalismo, la negación de los derechos democráticos de las naciones oprimidas, imposición de la simbología fascista (bandera, Unidad de España, Corona), conservación intacta del aparato del estado fascista (Ejército, Judicatura, etcétera), garantizar que la economía es dirigida por los monopolios, etcétera. Iglesias, lejos de cuestionar todo ello, se erigió en garante de esa Constitución; de hecho, en el proceso de negociación con el partido de la cal viva y del GAL, según sus propias palabras en dicha cámara en marzo de 2016, no dudó en posicionarse de acuerdo con el PSOE en su política contra los derechos democráticos de Cataluña, es decir, alinearse con el PSOE en el principio franquista de la defensa de la Unidad de España. 

Sin embargo, Iglesias sí tenía razón cuando le señalaba a Sánchez “si usted quisiera cambiar la Constitución para que con el 28 % de los votos pudiera formar un Gobierno de partido único, eso revelaría que usted no quiere o no querría hacer un acuerdo de Gobierno con nosotros, que si usted está negociando un acuerdo integral de Gobierno con nosotros es porque no le queda más remedio”. Es evidente que el PSOE no quiere un pacto con PODEMOS y en la forma de cavilar del PSOE es natural. PODEMOS nació como sostén de la pata izquierda de este corrompido sistema y persigue arrancarle influencia y apoyo electoral al PSOE, siendo su objetivo emular lo realizado por Syriza en Grecia con referencia a la socialdemocracia clásica representada por el PASOK. Abrirle la puerta del gobierno, para el PSOE es abrirle la puerta al que considera que quiere robarle su granero de votos y su parcela de poder y, por lo tanto, se resiste a ello, dejando bien claro que no es un problema ideológico, pues ambos son firmes defensores del capitalismo monopolista de estado. Como puede comprobarse, un duelo de oportunistas donde poco importa el sufrimiento del pueblo trabajador. 

No han ido a la zaga de la desvergüenza de PSOE y PODEMOS los partidos nacionalistas como ERC o EH-BILDU. Rufián pedía a gritos que llegaran a un acuerdo PSOE y PODEMOS para cerrar ahora el paso al fascismo, temeroso de que en septiembre, con la Diada y la sentencia del Tribunal Supremo contra los presos políticos, que de antemano ya están sentenciados, difícilmente pueda darles su apoyo. Estos dos partidos, que han comprobado como el Estado les niega a sus naciones sus derechos democráticos y no ha dudado en reprimir a dichas naciones, en el debate de investidura, lejos de denunciar la naturaleza corrupta del Estado, han apostado por blanquear a dos organizaciones – PSOE y PODEMOS – que son firmes defensoras del Estado heredero de Franco. 

El Debate de investidura nos ha demostrado que el proyecto tanto de la ‘izquierda’, como el de la derecha, es la firme defensa de la Constitución de 1978, que es la firme defensa de la obra de Franco; la defensa del proyecto imperialista de la Unión Europea y, cómo no, agudizar la explotación contra el proletariado y negar el desarrollo y la vida de los trabajadores del campo y de la ciudad, negar el futuro a la juventud, negar la vida al anciano. 

El destino ha sido azaroso y ha querido que todo ello haya acontecido, justamente, cuando se cumple el 50 aniversario de que el criminal Franco impusiera a su sucesor, Juan Carlos de Borbón. En el Discurso de Navidad de 1969 del criminal tirano Franco – supervisado por el entonces Director de Radio Televisión Española, el fascista Adolfo Suárez, referente de oportunistas, fascistas y demás traidores que hoy van ‘dando lecciones de democracia’ al pueblo español – señalaba que dejaba todo atado y bien atado, con la designación hecha por Las Cortes Franquistas, a propuesta del propio Franco, de Juan Carlos de Borbón como sucesor de Franco en la Jefatura del Estado tras la muerte de éste; designación aprobada en julio de ese mismo año 1969. A tenor de lo visto a lo largo de estas 5 décadas y, sin ir más lejos en este debate de investidura, sin duda el tirano lo dejó todo bien atado. 

El fascista Emilio Romero escribía un artículo en el diario Pueblo, el 23 de julio de 1969 titulado “La única Monarquía Posible”, donde señalaba: 

“Joaquín Arrarás, el gran biógrafo de episodios contemporáneos, me decía ayer en las Cortes que desde 1937 Franco había señalado claramente que no habría una restauración, sino una instauración, es decir, una Monarquía de nueva planta; la Monarquía del Régimen o de llamado desde entonces Movimiento Nacional (…) Solamente Franco podía traer la Monarquía. La operación tendría que hacerse con él. Pero, lógicamente, a Franco tenía que preocuparle la continuidad del Régimen en sus esencias, en sus grandes realizaciones, y, en una gran parte de sus estructuras, más allá de su propia vida (…) Don Juan Carlos de Borbón acepta las leyes fundamentales del Régimen, se compromete a procurar por su continuidad, admira al Jefe del Estado y es respetuoso con él.”

Otro periodista del Régimen, el falangista Manuel Blanco Tobío, escribía el 24 de julio de 1969 en el órgano de expresión de la Falange “Arriba” el artículo titulado “Nos va a salir bien”, donde señalaba: 

“Por segundo día consecutivo se hizo ayer Historia de España en las Cortes, al jurar el Príncipe de España, Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, lealtad al caudillo y fidelidad a los Principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales del Reino. Por segundo día consecutivo, también, la solemne ceremonia, presidida por el Jefe del Estado, estuvo cargada de emoción y clamores. Se hizo historia, pues a la española. Pero no en la calle, en el alborozo de las turbas, sino en el ambiente que acoge a la Suprema Cámara Legislativa de la nación y al amparo de los textos jurídicos (…) En la mañana de ayer estuve en La Zarzuela, y escuché el discurso de aceptación del Príncipe de España, Don Juan Carlos. Por la tarde estuve en las Cortes, y escuché su juramento de lealtad al Jefe del Estado y de fidelidad a los Principios del Movimiento y demás leyes fundamentales. Y si tuviese que resumir mis impresiones de esta jornada, podría empezar diciendo: ‘Tengo la muy viva impresión de que esto nos va a salir bien’. ‘Esto’ quiere decir la sucesión, las previsiones de nuestro futuro tal y como las ha ordenado Francisco Franco (…) Sí; tengo la impresión de que nos va a ‘salir’ bien; de que todas las incógnitas han quedado atrás; de que, como de costumbre, Francisco Franco ha hecho diana. Quienes tenemos cierta edad y cierta experiencia en ese misterioso laberinto de las cosas humanas, es difícil que nos equivoquemos al juzgar la clase de relaciones que existen entre dos hombres. Ayer, en las Cortes, viendo a Franco aplaudir al Príncipe, y mirarle con sus ojos húmedos, y viendo al Príncipe llamarle con voz casi temblorosa ‘mi general’, tuvimos la evidencia de que ambos estaban a lo mismo, de que sus mentes estaban operando sincronizadamente sobre un mismo esquema de propósitos y sentimientos. Fue como una imagen plástica de lo que de verdad yace debajo de la prosa jurídica de la Ley de Sucesión. Una relación de afecto y de entendimiento humanos entre el Jefe del Estado y su Sucesor”.

Claramente los fascistas explican lo que fue la Transición, transición del franquismo con el criminal al frente al franquismo una vez murió el tirano. Mientras el todo estaba atado y bien atado, era una realidad a finales de la década de los 60, el elegido de Franco – Juan Carlos de Borbón – hizo su trabajo, no sólo con el apoyo de los franquistas – como Fraga y Suárez – sino con el apoyo de la socialdemocracia construida por el Régimen y el oportunismo carrillista que dirigía el PCE. El Estado actual, con la Constitución de 1978 como piedra angular, no es más que la obra del fascismo, como hemos visto y los propios fascistas reconocen. 

Franco estaría terriblemente orgulloso de haber presenciado el debate de investidura. Al comprobar cómo tanto la ‘izquierda’ como la derecha no tienen más proyecto político que garantizar que la obra del tirano siga intacta. Al comprobar cómo la maquinaria del Estado, fundamentalmente la Judicatura y el Ejército, siguen controladas por las manos y los apellidos del franquismo. Al comprobar cómo en el Ejército se firman manifiestos honrando la figura del tirano mientras se persiguen a aquéllos que manifiestan su disconformidad con la figura del dictador o a quiénes denuncian abusos o la corrupción en su seno, como por ejemplo el Teniente Segura. O al comprobar cómo se encarcelan a comunistas, nacionalistas vascos y catalanes, sindicalistas o a simples chavales por una pelea de bar en Altsasu a la par que se da impunidad a ladrones y fascistas, véase el archivo de la causa contra Camps o contra Ana Botella, véase a Zaplana en la calle, véase la impunidad de los torturadores franquistas, condecorados muchos de ellos, etcétera. 

Ni que decir tiene que de todo esto, ni de los problemas reales que azotan a los trabajadores, no se habló en el Parlamento, acreditando que esa cámara y este Estado no les sirve a los trabajadores. 

El debate de investidura – donde la candidatura de Pedro Sánchez no ha conseguido más adhesión que la del PSOE y el diputado del Partido Regionalista de Cantabria en ambas votaciones – lo que ha acreditado es la descomposición enorme del capitalismo monopolista de estado y nos muestra que éste se halla en una situación terminal, donde los defensores del mismo se hallan completamente desorientados y no saben qué salida darle al pueblo para sostener su moribundo sistema. Como puede observarse, no sólo el Estado está en bancarrota en términos económicos, con una deuda impagable que cada día se acrecienta, sino también en términos políticos, como lo acredita la inestabilidad de su sistema político, cada día más fragmentado y con imposibilidad para imponer un gobierno estable, de hecho, si se celebran en noviembre elecciones, como todo parece, serán las cuartas elecciones generales celebradas en menos de cuatro años. 

Es el momento del Partido, del desarrollo del Partido Comunista Obrero Español y de ganar influencia entre el proletariado, uniendo la lucha de todos los sectores que lo componen y organizándola en una única lucha de clase contra la burguesía y su Estado, construyendo el Frente Único del Pueblo no sólo como órgano de intervención política del pueblo, sino también como embrión de los órganos de poder del nuevo estado al servicio de los trabajadores que estamos obligados a construir. Y es que únicamente el socialismo puede dar salida al callejón sin salida al que la burguesía ha llevado al pueblo trabajador a lo largo de estas últimas 7 décadas. Mientras exista el capitalismo la corrupción cada vez será mayor, porque la corrupción es la forma mediante la que la burguesía dirige políticamente, y seguirá agravándose el paro, la crisis, el problema de las pensiones, de la democratización de la tierra, de la cuestión nacional y de la participación democrática del pueblo en la toma de decisiones, a pesar de todos aquéllos que alaban y asumen al capitalismo, y que miran con nostalgia a la Transición que, en realidad fue un fraude y una traición sin parangón. Hoy más que nunca, y más en el estado español, adquiere una dimensión mayor la consigna ¡Socialismo o barbarie! Y a los hechos y la historia nos remitimos.

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español! 
¡Socialismo o barbarie!
 

Madrid, 26 de julio de 2019 
Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




A patria galega como ser mitolóxico

Galiza
 
O 1 de Outubro de 2017 supuxo un antes e un despois na política do estado español. Para a estrutura que o sostén (xudicatura, forzas represivas, partidarios da Constitución…) interpretouse como un pistoletazo de saída para dar un paso á fronte á represión, á propaganda, á censura e, en definitiva, á máxima expresión dese xerme do fascismo agochado desde 1978 polo aparello estatal. Como contrapartida, este fascismo foi respondido con solidariedade internacionalista obreira, que saíu á rúa masivamente e foi a continuación apagada polo oportunismo esquerdista. 

Por outra banda, o referéndum catalán supuxo unha esperanza para aquelas correntes nacionalistas que buscan lexitimamente, pois se lles foi negado, o dereito a unha identidade nacional independente ao Estado Español. Esta esperanza, en Galiza, a podemos ver exacerbada nos distintos partidos políticos de índole nacionalista. A mesma Ana Pontón, presidenta do Bloque Nacionalista Galego (BNG), sinalaba o seguinte no 17 de novembro de 2018: 

“O nacionalismo galego é moito máis que unha organización política, é un movemento social, transformador, de progreso e modernidade.” 

Do mesmo xeito, recollemos a seguinte parte dun comunicado de Movemento Galego ao Socialismo (MGS), unha das organizacións que compón ao BNG: 

“(…) Para avanzar nese camiño, seguimos a acreditar na necesaria unidade de todas aquelas organizacións e persoas que asuman un proxecto de liberación nacional e social para o noso pobo, e que neste momento asuma a centralidade da loita pola República Galega como horizonte en base ao que acumular forzas en todos os ámbitos. (…)”

Asemade, nomeamos tamén parte do comunicado sobre este 24 de xullo de Briga, organización xuvenil independentista á marxe dos distintos partidos incluídos no BNG: 

“(…) A dia de hoje, para a nossa organizaçom, o fortalecimento e melhora da MPI (Mocidade Pola Independencia) constitui um dos primeiros passos a dar no concreto: caminhar cara a umha estrutura juvenil independentista unitária consolidada, facilitar a ruptura com velhas dinâmicas ajudando a superar a atomizaçom e limitaçons (em grande medida provenientes da subjetividade) do movimento e as suas consequências, abrindo portas de diálogo, contacto, trabalho e debate. (…)”

Todas estas organizacións, autodenominadas “de esquerdas” (inclusive “socialistas” no caso de Briga e “marxistas-leninistas” no caso de MGS), deberían ter a decencia de non enganar aos seus militantes de base nin aos seus simpatizantes, pois nin o nacionalismo pertence á clase obreira, nin unha autodeterminación que debilite ao imperialismo é posible no actual contexto mundial. 

Como quixemos indicar nos primeiros parágrafos, o movemento nacionalista catalán representa o máximo expoñente do independentismo no Estado Español hoxe en día. Vexamos, entón, que declaracións realiza Carlos Riera, portavoz parlamentario da Candidatura d’Unitat Popular (CUP), a rama esquerdista do devandito movemento, ante a posibilidade da independencia da súa nación: 

“Antes hablaba en términos gramscianos de desplazamiento de la hegemonía. Ahora, de guerra de posiciones con el Estado: tienes que ir ganando el territorio político de forma material y real. Nuestra acción, su represión; nuestra desobediencia, su imposición. Quiere decir que a veces daremos un paso adelante, dos atrás, tres adelante… Hasta consolidar la República y conseguir finalmente la legitimidad internacional.” 

É dicir, que a CUP, como bo partido oportunista, sabe que a independencia precisará do recoñecemento internacional. Noutras palabras, precisan do imperialismo ao que tanto lle mostran os dentes e nunca morden. 

A mostra de partidos nacionalistas galegos que citamos no comezo (os cales cabe destacar que non lle fan ascos á política da CUP) no seu folclore nacionalista citan momentos históricos de liberación nacional como os de Cuba, Vietnam, Burkina Faso… facendo un chamamento á unidade do pobo cara á autodeterminación e á independencia. Deixando a un lado as diferenzas puntuais existentes entre as diferentes organizacións citadas, desde logo o que chama a atención é que esquezan (ou que queiran esquecer) que nese período histórico o bloque socialista seguía en pé e proporcionaba unha axuda fundamental á liberación nacional dos países nomeados anteriormente. 

Por tanto, na actualidade, sen a Unión Soviética e demais países socialistas do este, presentar a independencia, tanto a través da loita como a través das institucións, como algo factible (e máis aínda, como algo progresista, rupturista ou leninista) ten dous motivos: idealismo e oportunismo. 

Nesta carreira cara o abismo, o nacionalismo galego (e o resto de nacionalismos da periferia española) cando son descubertos como o que son, un movemento reaccionario que só busca a confusión do proletariado, protéxense cun escudo de falacia de falso dilema: se estás en contra do noso nacionalismo, iso te converte en “españolista” e “constitucionalista”. Desde logo, quen fale tales mentiras sobre o PCOE, nin coñece a súa historia nin está sendo honesto no seu discurso, pois nós nunca aceptamos o réxime do 78 e apoiamos e seguiremos apoiando o dereito á autodeterminación das nacións do Estado Español (así o avala a nosa praxe), pero isto non nos separa da realidade científica actual: só a construción do socialismo liberará aos pobos. 

Para acadar o socialismo no Estado Español, nós non chamamos á unidade en abstracto por medo a comprometer futuros pactos electorais nos municipios galegos, se non que a nosa liña é clara: a unión dos traballadores na Fronte Única do Pobo, dirixida polo Partido dos proletarios: o Partido Comunista Obrero Español.

 

Sen socialismo non haberá paz para o obreiro! 
Pola Fronte Única do Pobo! 
Contra o oportunismo, marxismo-leninismo! 

Secretaría política do PCOE en Galiza 

La patria gallega como ser mitológico

 

El 1 de octubre de 2017 supuso un antes y un después en la política del estado español. Para la estructura que lo sostiene (judicatura, fuerzas represivas, partidarios de la Constitución…) se interpretó como un pistoletazo de salida para dar un paso al frente a la represión, a la propaganda, a la censura y, en definitiva, a la máxima expresión de ese germen del fascismo escondido desde 1978 por el aparato estatal. Como contrapartida, este fascismo fue respondido con solidaridad internacionalista obrera, que salió a la calle masivamente y fue a continuación apagada por el oportunismo izquierdista. 

Por otro lado, el referéndum catalán supuso una esperanza para aquellas corrientes nacionalistas que buscan legítimamente, pues se les fue negado, el derecho a una identidad nacional independiente al Estado Español. Esta esperanza, en Galicia, la podemos ver exacerbada en los distintos partidos políticos de índole nacionalista. La misma Ana Pontón, presidenta del Bloque Nacionalista Galego (BNG), señalaba lo siguiente el 17 de noviembre de 2018: 

“El nacionalismo gallego es mucho más que una organización política. Es un movimiento social, transformador, de progreso y de modernidad.” 

De la misma forma, recogemos la siguiente parte de un comunicado de Movemento Galego ao Socialismo (MGS), una de las organizaciones que compone al BNG: 

“(…) Para avanzar por ese camino, seguimos a creer en la necesaria unidad de todas aquellas organizaciones y personas que asuman un proyecto de liberación nacional y social para nuestro pueblo, y que en este momento asuma la centralidad de la lucha por la República Gallega como horizonte en base al que acumular fuerzas en todos los ámbitos. (…)”

Asimismo, citamos también parte del comunicado sobre este 24 de julio de Briga, organización juvenil independentista al margen de los distintos partidos incluidos en el BNG: 

“(…) A día de hoy, para nuestra organización, el fortalecimiento de mejora de la MPI (Juventud por la independencia) constituye uno de los primeros pasos a dar en lo concreto: caminar hacia una estructura juvenil independentista unitaria consolidada, facilitar la ruptura con viejas dinámicas ayudando a superar la atomización y limitaciones (en gran medida provenientes de la subjetividad) del movimiento y sus consecuencias, abriendo puertas de diálogo, contacto, trabajo y debate. (…)”

Todas estas organizaciones, autodenominadas “de izquierdas” (inclusive “socialistas” en el caso de Briga y “marxistas-leninistas” en el caso de MGS), deberían tener la decencia de no engañar a sus militantes de base ni a sus simpatizantes, pues ni el nacionalismo pertenece a la clase obrera, ni una autodeterminación que debilite al imperialismo es posible en el actual contexto mundial. 

Como quisimos indicar en los primeros párrafos, el movimiento nacionalista catalán representa el máximo exponente del independentismo en el Estado Español hoy en día. Veamos, entonces, qué declaraciones realiza Carlos Riera, portavoz parlamentario de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP), la rama izquierdista de dicho movimiento, ante la posibilidad de la independencia de su nación: 

“Antes hablaba en términos gramscianos de desplazamiento de la hegemonía. Ahora, de guerra de posiciones con el Estado: tienes que ir ganando el territorio político de forma material y real. Nuestra acción, su represión; nuestra desobediencia, su imposición. Quiere decir que a veces daremos un paso adelante, dos atrás, tres adelante… Hasta consolidar la República y conseguir finalmente la legitimidad internacional.” 

Es decir, que la CUP, como buen partido oportunista, sabe que la independencia necesitará del reconocimiento internacional. En otras palabras, necesitan del imperialismo al que tanto le enseñan los dientes y nunca muerden. 

La muestra de partidos nacionalistas gallegos que citamos al comienzo (los cuales cabe destacar que no le hacen ascos a la política de la CUP) en su folclore nacionalista citan momentos históricos de liberación nacional como los de Cuba, Vietnam, Burkina Faso… haciendo un llamamiento a la unidad del pueblo hacia la autodeterminación y la independencia. Dejando a un lado las diferencias puntuales existentes entre las diferentes organizaciones citadas, desde luego lo que llama la atención es que olviden (o que quieran olvidar) que en ese período histórico el bloque socialista seguía en pie y proporcionaba una ayuda fundamental a la liberación nacional de los países nombrados anteriormente. 

Por tanto, en la actualidad, sin la Unión Soviética y demás países socialistas del este, presentar la independencia, tanto a través de la lucha como a través de las instituciones, como algo factible (y más aún, como algo progresista, rupturista o leninista) tiene dos motivos: idealismo y oportunismo. 

En esta carrera hacia el abismo, el nacionalismo gallego (y el resto de nacionalismos de la periferia española) cuando son descubiertos como lo que son, un movimiento reaccionario que sólo busca la confusión del proletariado, se protege con un escudo de falacia de falso dilema: si estás en contra de nuestro nacionalismo, eso te convierte en “españolista” y “constitucionalista”. Desde luego, quien diga tales mentiras sobre el PCOE, ni conoce su historia ni está siendo honesto en su discurso, pues nosotros nunca aceptamos el régimen del 78 y apoyamos y seguiremos apoyando el derecho a la autodeterminación de las naciones del Estado Español (así lo avala nuestra praxis), pero esto no nos separa de la realidad científica actual: sólo la construcción del socialismo liberará a los pueblos. 

Para alcanzar el socialismo en el Estado Español, nosotros no llamamos a la unidad en abstracto por miedo a comprometer futuros pactos electorales en los municipios gallegos, si no que nuestra línea es clara: la unión de los trabajadores en el Frente Único del Pueblo, dirigido por el Partido de los proletarios: el Partido Comunista Obrero Español.

 

¡Sin socialismo no habrá paz para el obrero! 
¡Por el Frente Único del Pueblo! 
¡Contra el oportunismo, marxismo-leninismo!
 

Secretaría política del PCOE en Galicia




Gibraltar, donde los imperios colisionan

Gibraltar

Gibraltar es un símbolo de las luchas entre potencias imperialistas de ayer y hoy. Todavía en el siglo XXI Gibraltar es colonia británica, como consecuencia de una guerra de sucesión entre las dinastías monárquicas de los Borbones y los Habsburgo entre los siglos XVII y XVIII. Dicha guerra culminó con un nuevo reparto de Europa a través del Tratado de Utrecht de 1713 con el que el imperio británico se apropiaba de Gibraltar.

Hoy en Gibraltar asistimos al servilismo del Reino de España y la corona británica a los intereses imperialistas de los EEUU, que confirma su papel de gendarme del mundo imponiendo a sus vasallos que apresen a un petrolero de Irán.

Se trata de un encontronazo más en la escalada de tensión inter-imperialista resultado de la crisis económica y financiera mundial que es cada vez más profunda. De un lado EEUU, sus aliados UE, Israel y Arabia Saudita y del otro Irán como aliado de Rusia y China. Lucha que se manifiesta en forma de subidas de aranceles, Brexit, bloqueos de rutas de transporte de petróleo y escarceos militares que en cualquier momento pueden convertirse en conflictos bélicos, cuando no a una nueva guerra mundial.

Desde el comité regional del PCOE en Andalucía rechazamos la presencia colonial del Reino Unido en Gibraltar, la pertenencia del Estado Español a la OTAN, y exigimos la consiguiente expulsión de las tropas norteamericanas de Morón de la Frontera y Rota, Lo que nos convierte en campo de batalla entre las potencias imperialistas que hoy se reparten el mundo.

Y eso sólo podrá imponerlo el pueblo trabajador andaluz, de la ciudad y el campo, vertebrados a través de un Frente Único del Pueblo, dirigido por la parte más avanzada de la clase obrera de la industria, las minas y del campo. Imponiendo al mismo tiempo una reforma agraria que saque del subdesarrollo, de la dependencia y del colonialismo a Andalucía.

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Andalucía




Pana por fuera, falangistas por dentro. Castilla-La Mancha, principal escuela reaccionaria del PSOE

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El pasado 28 de Abril, se produjo en España eso que la burguesía llama comicios electorales, que no es otra cosa que el disponer de unas urnas para que el proletariado elija a su carcelero por los próximos cuatro años – son las cosas de esta “democracia” que otorga el Estado heredado del franquismo, una oportunidad que brindan a los trabajadores de sacar brillo a su yugo. 

Una de las estrategias de la burguesía para situar al PSOE nuevamente al frente de sus intereses fue la de utilizar la vieja táctica fascista del miedo, es decir, sembrar el terror mediante la fabricación de un problema para después ofrecer una solución que les sea favorable. 

Para situarnos en contexto, se hace necesario una breve retrospección de nuestra historia reciente. 

El PSOE, que tuvo una presencia mayoritaria en los sucesivos gobiernos de la II República, en Marzo de 1939, y apoyado en el general Segismundo Casado y Cipriano Mera (CNT-FAI), pertrecha junto a los sublevados un segundo golpe de estado contra el legítimo y exhausto gobierno del Frente Popular, en aquel entonces presido por Juan Negrín, liquidando así y de forma definitiva toda la capacidad de resistencia antifranquista del gobierno, además de quebrar toda infraestructura gubernamental de evacuación de tropas – facciones del PSOE y de la CNT, se alinearon con los franquistas a fin de recibir un trato favorable ante una inminente rendición

Tras la guerra civil, y la actuación quintacolumnista del PSOE (que ya había colaborado activa y voluntariamente con la dictadura de Miguel Primo de Rivera), éste (PSOE) se diluye en la nada, desapareciendo del panorama político español y quedando la resistencia antifranquista en manos del PCE y algunas milicias anarquistas. 

En los socialmente convulsos años 60 y 70, el franquismo establece un plan continuista para hacer frente a los movimientos subversivos, y es ahí donde el PSOE hace su “re-entrada” abrumadora y triunfal tras el famoso congreso liquidacionista de 1974 en Suresnes, donde los “renovadores” purgan a todo aquel sospechoso de ofrecer oposición al franquismo y a su táctica “aperturista”

El PSOE, que había estado ausente durante toda la dictadura franquista, ahora estaba sentado a la mesa de la conversión para proceder a disfrazar al régimen fascista de “demócrata” mediante “acuerdos” que denominaron “pactos de la Moncloa”

A finales de los años 70, José Bono, un dirigente de tradición Nacional Católica, manchego de nacimiento e hijo de Falangistas (como casi todos los dirigentes del PSOE surgidos de Suresnes 74), se une al grupo de los “renovadores” (así se hicieron llamar los emisarios de Franco). Bono encajaba a la perfección en ese complejo puzle de la “transición” – es habitual, en las pláticas de Bono, escucharle decir lo “buena gente que eran los Falangistas que acudían por casa”. Él, acostumbrado a cantar “el cara al sol”, admiraba a los Fascistas y así lo ha expresado en multitud de ocasiones en sus conferencias. 

Ya en los años ochenta, Bono toma posiciones en el PSOE para convertirse, después, en el representante de la Patronal por la circunscripción de Castilla-La Mancha, siendo presidente de la misma desde 1983 hasta el año 2004. 

Uno de lo exabruptos más escuchados en sus alocuciones es que “su padre tenía una lista de nombres de militantes Falangistas, y todos eran buena gente”, normalizando así la presencia de fascistas entre la sociedad española – para Bono, convivir con asesinos y verdugos era algo más que normal, y hasta lo consideraba honorable


Durante las décadas de dominio de José Bono en Castilla-La Mancha creó una escuela de populistas de corte nacional-católico, con discurso netamente interclasista e incuestionablemente fascista, acompañado de una actitud autoritaria y despótica que lo mantuvo en el “poder” durante casi tres décadas, a pesar de ser una de las regiones junto a Andalucía y Extremadura (comunidades donde predominan los latifundios), más castigadas por la pobreza, la precariedad y la siniestralidad laboral de toda España. Bono se ganaba la confianza de patronos, caciques y latifundistas, además de la de los embrutecidos jornaleros y obreros que veían en el populismo una salida a sus problemas. 

De esa escuela de reaccionarios creada por él, salió entre otros muchos uno de sus “ahijados”, Emiliano García Page, que en la actualidad ostenta el cargo de Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. 

García Page es conocido por su transversalidad y su discurso populista de corte nacional-católico, como su mentor José Bono. Es habitual verle besar los anillos a clérigos, o rasgarse las vestiduras a favor de la patronal y de la aristocracia. Hay que recordar que su antecesor en el cargo por el PSOE, José María Barreda Fontes, es descendiente directo de aristócratas de los Condados de La Cañada y Treviño y Gotor. 


Recientemente, Emiliano García Page, como secretario general del PSOE en CLM, estableció acuerdos con el partido filofascista Ciudadanos, mediante los cuales se alternarían en el poder de ayuntamientos de las capitales castellano-manchegas. 


Por ir terminando, podríamos ir sacando claras conclusiones de lo expuesto, que determinan lo que es en realidad el PSOE: un partido de sesgo nacional-fascista pero con apariencia y mecánica socialdemócrata – todo atrezzo, pues debajo del maquillaje está el personaje, está el fascismo

El PSOE, no sólo es una organización reaccionaria tutelada por la burguesía y restaurada por el mismísimo Franco tras su desaparición en 1939, sino que, además, hinca su ideario en lo más profundo del corporativismo burgués, de los dogmas más ortodoxos del fascismo. 

Cuando Pedro Sánchez y toda la maquinaria propagandística del PSOE, apelaba al voto del terror por la existencia de partidos de “extrema derecha“ (con los que han y seguirán pactando, gobernando y expoliando), ya estaban estableciendo acuerdos con los mismos – cabe recordar que en 1939 el PSOE ya estableció contacto con los sublevados para derrocar los últimos focos de resistencia antifascista

Cuando el PSOE habla de “la extrema derecha” – y últimamente es habitual que estos se victimicen a cuenta de lo que ellos mismos representan -, lo hace en base a las viejas tácticas de comunicación fascistas de Joseph Goebbels, sustentadas en el principio de simplificación, exageración y transposición del planteamiento y del mensaje sobre un problema fabricado y con origen en un supuesto enemigo único

El PSOE no tiene ninguna autoridad para hablar de antifascismo, pues ellos mismos forman parte de la reacción, y en los más de 26 años al frente del gobierno burgués tardofranquista, jamás levantaron una fosa, no dignificaron a una víctima, ni cuestionaron un régimen que se construyó sobre los cadáveres aún calientes de la larga noche del fascismo. Es más, lo llamaron “democracia” a la par que robaban a manos llenas, encarcelaban comunistas y creaban los GAL para desarrollar terrorismo de estado contra todo aquél que cuestionase al Régimen fascista que el PSOE reivindica y defiende. 

A las personas se las ha de juzgar por lo que hacen o hicieron, no por lo que dicen que van a hacer: 

«Los hombres han sido siempre, en política, víctimas necias del engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase». V.I.Lenin. 

Señalaba el Camarada Stalin que “el fascismo es la organización de combate de la burguesía que se apoya en el respaldo activo de la socialdemocracia. La socialdemocracia es objetivamente el ala moderada del fascismo. No hay bases para asumir que la organización de combate de la burguesía pueda lograr éxitos decisivos en las batallas, o en el gobierno del país, sin el apoyo activo de la socialdemocracia (…) Esas organizaciones no se niegan entre sí, sino que se complementan mutuamente. No son antípodas, son gemelos. El fascismo existe para combatir la revolución proletaria”. La historia del PSOE, al igual que la de la socialdemocracia, nos acredita generosamente esta aseveración de Stalin que, sin duda, es un aserto. Y es que el PSOE es el fascismo con indumentaria de pana. 

Todos los sectores sociales que conforman el proletariado únicamente tenemos la salida de acabar con el capitalismo e imponer el socialismo. No puede existir democracia para la mayoría trabajadora si no se democratiza la propiedad de los medios de producción, esto es, que los medios de producción sean propiedad del proletariado y la clase obrera sea quien dirija y planifique la economía a través de su estado socialista. 

El oportunismo y la socialdemocracia son los mayores enemigos de la clase obrera pues no dudan en engañarla, dividirla y traicionarla. Sin la socialdemocracia, sin el oportunismo, la burguesía y su criminal formación socioeconómica capitalista no existirían, es por ello que hay que combatirlos sin cuartel pues son el mayor cáncer que padece la clase obrera. Y es que Stalin tenía razón cuando advertía que “no se puede acabar con el capitalismo sin acabar con la ideología socialdemócrata en el movimiento obrero”.


¡UNAMOS TODAS LAS LUCHAS DE TODOS LOS SECTORES QUE COMPONEN EL PROLETARIADO EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA LA BURGUESÍA Y SU SISTEMA CRIMINAL! 
¡ABAJO EL FASCISMO Y SU ESTADO! 
¡SOCIALISMO O BARBARIE!
 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Guadalajara




El utópico derecho a la vivienda bajo el capitalismo

vivienda
 
A pesar de que la época dorada del ladrillo previa al comienzo de la crisis de 2008 no ha vuelto en todo su esplendor, el precio de la vivienda en nuestro país ha aumentado un 22% desde principios de 2014, suponiendo en regiones como Baleares (40,8%), Madrid (35,9%) o Catalunya (35,1%) un elevado importe de los ingresos mensuales. 

En el caso del alquiler, los precios se han disparado en ciudades como Madrid o Barcelona, donde el porcentaje medio del precio sobre los ingresos se sitúa en torno al 50%, superando los niveles previos a la crisis, según informe del Banco de España . 

Mientras tanto, los tranajadores españoles han perdido un 12,5% de poder adquisitivo desde la crisis. Los salarios bajaron un 0,5% en 2017 acumulando 2 años consecutivos de descensos, acumulando desde 2008 una caída del 1,9%, mientras que los precios de consumo se han encarecido un 10,6%

Hay más de 40.000 personas sin hogar en nuestro país según un informe de Caritas, FACIAM (Federación de Asociaciones y Centros de Ayuda a Marginados), XAPSLL (Xarxa d´atenció a Persones sense llar) y BesteBi (Plataforma por la inclusión social y a favor de las personas sin hogar de Vizcaya), dato que se incrementa exponencialmente si hablamos de personas que residen en una vivienda insegura (3,6 millones de personas) o inadecuada (5 millones de personas) . 

Por otra parte, hay 3,5 millones de viviendas vacías según el último censo de poblaciones y vivienda disponible de 2011, 500.000 más que en el anterior censo de 2001 . 

Estas son las maravillas del libre mercado capitalista, que permiten que empresarios millonarios inviertan millones de euros en mansiones, yates y jets privados, mientras que millones de familias no llegan a final de mes, no pueden pagar una hipoteca, se ven abocados al desempleo –cuando no tienen la ‘suerte’ de ser explotados hasta límites vergonzosos en trabajos precarios-, son desahuciados y en muchas ocasiones empujados al suicidio ante la absoluta falta de esperanza y oportunidades bajo este sistema. 

Por ello es cada vez más urgente acabar con este sistema inhumano que sólo se sustenta en la miseria y la explotación de una mayoría, de las clases populares y trabajadoras, para el beneficio cada vez mayor de una minoría parasitaria. Es una necesidad histórica la construcción del socialismo como primer paso hacia el comunismo, único sistema que podrá poner fin a la enorme desigualdad y la cada vez mayor miseria en la que vivimos los trabajadores. Desde el Partido Comunista Obrero Español, hacemos un llamamiento a todas las clases populares a conformar un Frente Único del Pueblo que una todas las luchas –vivienda, sanidad pública, educación pública, pensiones, etc– del pueblo, todos los conflictos laborales frutos de la explotación capitalista, y confluyan en una sola lucha contra el sistema capitalista y por la construcción del socialismo.

 

Por el Frente Único del Pueblo 
Por el Socialismo
 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El viaje meteórico del Eurocomunismo al PSOE

progres
 
La palabrería huera y superficial de nuevos partidos socialdemócratas y reformistas como Podemos no es nueva. Es importante seguir la trayectoria de aquellos que en otros tiempos venían con los mismos cantos de sirena con que disfrazaban su traición a la clase obrera. 

Bien nos sirve de ejemplo hacer un seguimiento de la meteórica carrera por los confines del espectro político burgués, de los defensores del “Eurocomunismo”, del “socialismo democrático”, del capitalismo con “rostro humano” o incluso del supuesto “Estado del bienestar”, para escarmentar de una vez por todas. 

Defendido incluso por el director de El País en 1977, Juan Luis Cebrián, cuando en su artículo “El viraje del PCE” afirmaba que “la revisión eurocomunista de algunos postulados del leninismo […] lo que ayer era una traición al marxismo, hoy es una aplicación creadora del mismo”

Lo que se muestra en la mayoría de los casos es una trayectoria de alta velocidad que va desde el PCE, pasando por IU hasta llegar al PSOE, para conseguir cargos institucionales en el régimen. Se comprueba cómo IU no fue más que una pasarela trampolín para acabar de manera gradual y disimulada en uno de los prometedores yacimientos de empleo que el PSOE ofrece a vividores vende-obreros. Hoy Podemos, trata de cumplir ese papel. 


Pilar Brabo, que en 1978 era miembro del comité ejecutivo del PCE, presumía de la política de “reconciliación nacional” (y de clases) que practicó el PCE ya desde 1956: “ha sido el primer partido en tender la mano a todas las fuerzas políticas y todos los hombres que independientemente del bando en que estuvieran en la guerra civil pudieran coincidir en la lucha por la libertad y la democracia […] De la elaboración de la política de reconciliación, 1956, a la creación de la junta democrática, 1974”

Tendiendo la mano, esta política-meteorito promovió la “Asociación para la renovación de la izquierda”, y renovando la izquierda entró en el PSOE en 1986. Renovación que dio sus frutos como Gobernadora Civil de Castellón y Directora General de Protección Civil (Ministerio del Interior). 

Como Dios los cría y ellos se juntan, su marido Enrique Curiel, que en 1968 militaba en el PCE, también ‘renovó’ la izquierda fundando Izquierda Unida, y por ‘arte de magia’ acabó siendo secretario del Grupo parlamentario socialista en el Senado. 

Veamos lo que decía en una entrevista del Diario 16 en 1980 Nicolás Sartorius, aristócrata dirigente del PCE, y uno de los vendehumos eurocomunistas todavía en activo: «Un giro hacia la socialdemocracia del PSOE sería tan desastroso como un giro hacia el viejo comunismo del PCE. La unidad de la izquierda es necesaria para elaborar una política de avance democrático»


Este enemigo del ‘viejo’ comunismo y defensor del ‘nuevo’, una vez implementado su “avance democrático” desde Izquierda Unida y Nueva Izquierda al PSOE, ha vivido del cuento siendo fiel a sus orígenes aristócratas. Fue recompensado con la Presidencia de la Fundación Alternativas, el ‘think tank’ de la socialdemocracia española. Una vez quitada la careta Nicolás Sartorius defiende perlas del tipo «El derecho a decidir es reaccionario», eso sin despeinarse ni perder la compostura ‘progre’ en sus colaboraciones con el holding mediático Prisa. 

Fue sustituido en la presidencia de la Fundación Alternativas por otro ‘brillante’ astronauta de la pata izquierda del cosmos parlamentario burgués: Diego López Garrido. Su espectacular “avance democrático” se inició en IU, donde llegó a estar en la Presidencia Ejecutiva, saltando a Nueva Izquierda, y de ahí a miembro de la Comisión Ejecutiva Federal del Partido Socialista, siendo además uno de los redactores del Tratado de Lisboa. 

Estos enemigos del ‘viejo’ comunismo, que buscan una “aplicación creativa” del marxismo, no sólo se han forjado una carrera brillante para ellos, también para su prole, nada barata de mantener. Es el caso de Amparo Rubiales, que en 1975 militaba en el PCE, hasta que en 1982 dio el salto al PSOE, que prometía agasajarla con más dádivas. 


En 2012 llegó a la presidencia del PSOE andaluz, y mientras se dedica a alertar del “patriarcado tecnológico”, sus hijos recogen las mieles del ‘triunfo’. Ramón Alarcón Rubiales, es directivo del Real Betis y director general del grupo Below, beneficiado de los fondos Jeremie, investigados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). 

En esta familia la conciliación de clases se hace carne a través de su hija Clara Alarcón Rubiales, directiva de Emasesa, y casada con Juan Salas Rubio, hijo de Juan Salas Tornero, ex-vicepresidente de la patronal andaluza, implicado en la corruptela de los cursos de formación financiados por la Fundación para el Desarrollo del Sur de Europa (FDSE). 

Frente a las mil caretas del oportunismo y la socialdemocracia, esa pata izquierda tan necesaria para sostener el régimen burgués, la clase obrera, para romper con las cadenas que la oprimen, necesita una organización disciplinada y firme en su rumbo hacia el socialismo, que recoja las experiencias del pasado para no volver a empezar de cero cada vez que se levanta. Que no coquetee con un inexistente término medio entre capitalismo y socialismo. No lo hay, y aquellos que lo defienden tarde o temprano se demuestra que lo que buscan es una poltrona en las instituciones del ya caduco régimen capitalista.

 

Secretaría política del Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Andalucía




Socialismo o barbarie

noticia
 
Basta una simple búsqueda por internet para observar los cientos de campañas a favor del reciclaje en las que participan entidades de todo tipo, administraciones públicas locales o estatales y empresas de todos los sectores. El reciclaje como acción individual que pretende transformar el mundo tiene un absoluto consenso entre los órganos de poder del sistema capitalista, individualizando la responsabilidad en un sistema global, pretendiendo culpabilizar al individuo por algo que es sistémico.

Como muestra un botón: En España se recuperaron en 2018 cerca de 4,5 millones de toneladas de papel y cartón. Solo el 20% de esa cantidad se extrajo de los contenedores azules, siendo el restante 80% embalajes de comercios, grandes superficies de distribución, puntos limpios y los de la propia industria papelera

Lo mismo ocurre con el plástico, y mientras los supermercados cobran las bolsas a los consumidores, los productos que compramos vienen cada vez envueltos en más plásticos. 


Podemos observar que países como Malasia se han convertido en grandes vertederos, acogiendo más de medio millón de los 300 millones de toneladas de plástico que se producen en el mundo. La mayor parte de este plástico no es reciclable, por lo que acaba en vertederos donde se quema, liberando sustancias tóxicas a la atmósfera . El reciclaje en países del ‘primer mundo’ se convierte en contaminación en el ‘tercer mundo’. 

En la lógica del sistema capitalista, solo el factor beneficios tiene un peso relevante. El cuidado al medio ambiente es literalmente un estorbo para que las grandes compañías puedan seguir exprimiendo los recursos y generando millonarios beneficios. La propia Asociación Española de Recicladores Recuperadores de Papel y Cartón (Repacar), en palabras de su director Manuel Domínguez, reconoce que “no podemos olvidar que esto es un mercado global como el de cualquier otro bien u otra materia prima”. Y es que, en 2018, mientras se exportaron 348.899 toneladas de papel y cartón hacia China, se importaron 988.968 toneladas de Francia o 219.232 de Portugal, con el consiguiente desperdicio de combustible y el aumento de la contaminación. Y en los 4 primeros meses de 2019 se han importado desde Francia 400.000 toneladas mientras que más de 250.000 permanecen almacenadas desbordando la capacidad de muchas instalaciones. 

El mismo Manuel Domínguez también reconoce que “en un mundo como el de hoy es imposible cuadrar el lugar donde se produce el bien de consumo y el lugar donde se produce el residuo”. Pero olvida decir que un mundo como el de hoy es un mundo moldeado por el sistema capitalista de producción. 

“Con el cierre de sus fronteras, China está mejorando sus sistemas de reciclaje internos, que están proliferando como una actividad muy rentable, con unos precios muy altos”

Esta es la verdadera naturaleza del capitalismo, la anarquía de la producción que destruye el medio ambiente para beneficio de unos pocos. Y frente a esa anarquía sólo cabe una salida, la economía planificada de un sistema socialista. Mientras el beneficio privado prime sobre todo lo demás, el reciclaje es un engranaje más en el proceso de obtención de plusvalía del capital. Sólo planificando la economía y poniéndola al servicio del pueblo, sólo cuando los intereses de la mayoría del pueblo trabajador se impongan por la fuerza a los intereses de la minoría parasitaria capitalista, se podrá revertir la destrucción del medio ambiente y garantizar un futuro para la gran mayoría. 

Por ello, desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a todas las clases populares a unir todas las luchas en una única contra el sistema capitalista y conformar un Frente Único del Pueblo que sirva de contrapoder ante el poder del capital.

 

¡Por el Frente Único del Pueblo! 
¡Socialismo o barbarie!
 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




L’onada de calor ens recorda la psicopatia de la burgesia

OlaCalor
 
La matinada passada del divendres 28 va morir un noi mentre treballava al camp d’Andalusia, sota el clima de la més que anunciada «onada de calor», que va sotmetre a tots els treballadors a uns més que insalubres 40 graus Celsius. No veurem portades de la premsa burgesa obrir amb el número de treballadors morts aquell dia als centres de treball, ni molt menys al·ludint a la responsabilitat d’aquesta classe social, monopolista dels mitjans de producció, que concep com a normals aquests escenaris i, en última instància, força als seus treballadors a generar plusvàlua sota aquestes condicions, amb el risc afegit de patir qualsevol problema de salut i, fins i tot, la mort. 

Com a contrapunt, la narrativa de la premsa capitalista ens envia un missatge d’un altre tipus: D’una banda, hi trobem titulars que com a molt apunten cap a la condolència formal del tipus «ha mort un treballador», presentant la notícia com si les causes fòssin completament exògenes i no tinguessin res a veure amb l’absència de prevenció de riscos laborals davant condicions climatològiques evidentment perilloses. D’altra banda, veiem un seguit de punts i recomanacions per a evitar assolellades, cops de calor o, directament, per a no córrer la mateixa sort que proletaris com els que obren aquests tipus de titulars. L’exemple perfecte el tenim a El Periódico. 

Aquest tipus de narratives no només eximeixen de culpa a la burgesia, assassina indirecta, sino que posa de manifest el marc ideològic de la mateixa, que emergeix així com a psicòpata desentesa dels mals que causa a, ja no només a la humanitat en general, sinó fins i tot als mateixos treballadors dels quals directament depèn la seva acumulació de riquesa. 

És clar que no veurem als sindicats lacais dels empresaris i l’Estat capitalista atacar a les relacions de producció com a responsables de cada desgràcia obrera, fet que no fa sinó reforçar la necessitat que té la classe treballadora d’unir-se al sindicat unitari de classe, la Federació Sindical Mundial, encarnada en la Coordinadora Sindical de Classe (CSC) a l’Estat espanyol. 

Des del PCOC fem una crida als obrers per reforçar el sindicalisme de classe, i per la unió dels treballadors amb la resta de les classes populars en un Front Únic del Poble, per a donar resposta a aquestes i a totes les opressions a les quals la classe parasitària, la burgesa, sotmet diàriament a la nostra classe.

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya 

La ola de calor nos recuerda la psicopatía de la burguesía

La pasada madrugada del viernes 28 ha muerto un chico mientras trabajaba en el campo en Andalucía, bajo el clima de la ya más que advertida “ola de calor”, que sometió a todos los trabajadores a unos más que insalubres 40 grados centígrados. No veremos portadas de la prensa burguesa abriendo con el número de trabajadores muertos ese día en los centros de trabajo, ni mucho menos aludiendo a la responsabilidad de esta clase social, monopolista de los medios de producción, que concibe como normales estos escenarios y en última instancia fuerza a sus trabajadores a generar plusvalía bajo estas condiciones, aún a riesgo de sufrir cualquier problema de salud y, como vemos, incluso la muerte. 

En contrapartida, la narrativa de la prensa capitalista lo que nos envía es un mensaje de otro tipo: Por un lado unos titulares que como mucho rozan la condolencia formal del tipo “Ha fallecido un trabajador”, presentando la noticia como si las causas fueran completamente exógenas y no tuvieran que ver con la ausencia de prevención de riesgos laborales ante climas evidentemente peligrosos, mientras por el otro vemos una serie de pautas y recomendaciones para evitar las insolaciones, golpes de calor o directamente el no correr la misma suerte que proletarios como los que abren este tipo de titulares. El ejemplo idóneo lo tenemos en El Periódico. 

Este tipo de narrativas no sólo eximen de culpa a la burguesía, asesina indirecta, sino que ponen de manifiesto el marco ideológico de la misma, que se revela así como psicópata desentendida de los males que causa, ya no a la humanidad en general, sino incluso a los mismos trabajadores de los cuales directamente depende su acumulación de riqueza. 

Por supuesto no veremos a los sindicatos lacayos de los empresarios y el Estado capitalista atacar a las relaciones de producción como responsables de cada desgracia obrera, hecho que no hace sino reforzar la necesidad que tiene la clase trabajadora de unirse alrededor del sindicalismo de clase, la Federación Sindical Mundial, de la que es afiliada la Coordinadora Sindical de Clase en España. 

Desde el PCOC hacemos un llamamiento a los obreros para que refuercen el sindicalismo de clase y unan sus luchas a las del resto de clases populares en un Frente Único del Pueblo, para dar respuesta a esta y a todas las opresiones a las cuales la clase parasitaria, la burguesía, somete a nuestra clase a diario.

Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya.

 




Desallotjament a Granollers. Cap familia treballadora sense sostre!

Granollers
 
El passat dilluns, a la ciutat de Granollers, es va dur a terme el desallotjament d’un pis okupat, propietat d’una entitat immobiliària. La família, amb un menor d’edat, fou desallotjada amb l’habitual brutalitat de la força policial. El dimecres anterior ja ho van intentar, però degut a la organitzada resistència veïnal i a les persones que integren la PAH a Granollers, van fracassar. Aquesta vegada, però, els Mossos d’Esquadra del Conseller Buch (JxCat) estaven ben preparats y van aconseguir el terrible objectiu de deixar a una familia sencera sense cap tipus d’alternativa habitacional al carrer. La violència, intrínseca i organitzada, de l’Estat ha deixat a una altra familia treballadora sense sostre amb una criatura de tres anys al seu càrrec. 

Malauradament, no estem parlant de fets aïllats, tot el contrari: des que va esclatar la crisi allà al 2008, la xifra de desnonaments no han parat d’augmentar. Els salaris a la baixa, la precarietat laboral i social, i l’encariment del preu de l’habitatge – degut principalment a l’especulació –, en són els principals factors. Tot això, sumat a la desesperança, fa que l’única sortida habitacional viable per una familia treballadora, en molts casos, sigui l’okupació. 

La majoria dels habitatges que s’okupen són propietat de bancs o grans empreses (com era el cas del de Granollers), que veuen l’habitatge no com un dret fonamental, sinó com una inversió més per a les seves butxaques. D’aquesta manera, per una banda, edificis sencers es mantenen buits (en alguns casos poden ser anys) i només s’utilitzen en operacions de compra-venda. I per l’altra, s’encareix deliberadament el preu del lloger per ajustar-ho al “preu de mercat” i expulsar, així, a les families que hi viuen. Aquest últim cas, si es dóna concentrat en un únic barri, és el que es coneix com a gentrificació. A la ciutat de Barcelona, per exemple, el preu mitjà de lloguer per habitatge és de 924€/mes. 

Cada cop més veïns i veïnes, però, són més conscients del problema i s’estàn organitzant en conseqüència. Els mitjans de comunicació, que estan en mans d’aquests mateixos bancs i grans empreses, ho saben. Aquest és un dels motius pels quals criminalitzen l’okupació i la mostren com un atemptat a la propietat privada. Però quan en nom d’aquesta propietat privada es vulneren drets fonamentals, es deixa a families senceres al carrer i s’expulsa als veïns i veïnes dels seus barris, aleshores combatre aquesta propietat privada es converteix en una obligació. La clau està en que no és el mateix el pis que tenen en propietat el teus pares per viure-hi que els centenars de pisos propietat d’un fons d’inversió privat, que només té com a objectiu el guany econòmic. 

En definitiva, el capitalisme fa fallida, és evident. El “millor dels móns possibles” és incapaç de garantir una cosa tan bàsica com un habitatge digne. És necessari, doncs, que la classe treballadora s’organitzi als barris, que lluiti contra l’especulació i els preus abussius del lloguer. Des del PCOC fem una crida per la creació del Front Únic del Poble, que no és més que la unió, des d’una òptica anticapitalista i de classe, de totes les organitzacions i entitats que lluiten cada dia per un món diferent, millor.

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya 

Desahucio en Granollers. ¡Ninguna familia trabajadora sin techo!

 

El lunes pasado, en la ciudad de Granollers, tuvo lugar el desalojo de un piso ocupado propiedad de una entidad inmobiliaria. La familia, con un menor de edad, fue desalojada con la habitual brutalidad de la fuerza policial. El miércoles anterior ya lo intentaron, pero debido a la organizada resistencia vecinal y a las personas que integran la PAH en Granollers, fracasaron. Esta vez, en cambio, los Mossos d’Esquadra del conseller Buch (JxCat) estaban bien preparados y consiguieron el terrible objetivo de dejar a una familia entera sin ningún tipo de alternativa habitacional en la calle. La violencia intrínseca y organizada del Estado ha dejado a otra familia de clase trabajadora sin techo, con una criatura de tres años a su cargo. 

Desgraciadamente no estamos hablando de hechos aislados, todo lo contrario: desde que estalló la crisis allá por 2008, la cifra de desahucios no ha parado de aumentar. Los salarios a la baja, la precariedad laboral y social y el encarecimiento del precio de la vivienda –debido principalmente a la especulación–, son los principales factores. Todo esto, sumado a la desesperación, hace que la única salida habitacional viable para una familia trabajadora sea, en muchos casos, la ocupación. 

La mayoría de los hogares que se ocupan son propiedad de bancos o grandes empresas (como en el caso de Granollers), que ven la vivienda no como un derecho fundamental, sino como una inversión más para sus bolsillos. De esta manera, por un lado, edificios enteros se mantienen vacíos (en algunos casos pueden ser años) y solo se usan en operaciones de compra-venta. Y por otro, se encarece deliberadamente el precio del alquiler para ajustarlo al “precio de mercado” y expulsar así a las familias que los habitan. Este último caso, si se da concentrado en un barrio, se llama gentrificación. En la ciudad de Barcelona el precio medio del alquiler por hogar son 924€/mes. 

Por otra parte, cada vez más vecinos y vecinas son más conscientes del problema y se están organizando en consecuencia. Los medios de comunicación, que están en manos de estos mismos bancos y grandes empresas, lo saben. Este es uno de los motivos por los cuales se criminaliza a la ocupación y la muestran, pues, como un atentado a la propiedad privada. Pero cuando en nombre de esta propiedad privada se vulneran derechos fundamentales, se deja a familias enteras fuera de sus casas y se expulsa a vecinos y vecinas de sus barrios, entonces luchar contra esta misma propiedad privada se convierte en una obligación. La clave está en que no es lo mismo el piso que tienen en propiedad tus padres para vivir en él que los centenares de pisos que tiene un fondo de inversión privado, que solo tiene como objetivo el beneficio económico. 

En definitiva, el capitalismo está en quiebra, es evidente. El “mejor de los mundos posibles” es incapaz de garantizar una cosa tan básica como una vivienda digna. Es necesario, pues, que la clase trabajadora se organice en los barrios, que luche contra la especulación y los precios abusivos del alquiler. Desde el PCOC hacemos un llamamiento a la creación del Frente Único del Pueblo, que no es más que la unión, desde una óptica anticapitalista y de clase, de todas las organizaciones y entidades que luchan cada día por un mundo diferente, mejor.

 

Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya.




El Callejero fascista en disputa en Córdoba

callejero
 
En los últimos días hemos visto en diferentes medios de comunicación cómo el nuevo ayuntamiento cordobés, liderado por el PP, estrena su administración deseando retomar el callejero franquista de la ciudad, concretamente el nombre de la calle José Cruz Conde, la Plaza de Cañero y la Avenida del Conde de Vallellano. 

Este cambio de nombres en el callejero fue impulsado por organizaciones de Memoria Histórica (entre ellas, el Frente Único del Pueblo, que protestó en el ayuntamiento) y por ciudadanos que enviaron nombres alternativos a través de diferentes medios digitales, algo que fue utilizado de forma oportunista por la Administración del PSOE, que sólo se atrevió a desempeñar esta acción días antes de entregar el gobierno y que además era incompleta, pues no contemplaba la retirada de monumentos como el que conmemora la victoria fascista (situado enfrente de la Subdelegación de gobierno) o la inscripción en honor a José Antonio Primo de Rivera en un muro de la medieval Torre de la Malmuerta (lugar donde se honraba la memoria de este personaje por parte de los falangistas cada 20 de noviembre durante la dictadura), entre otros. 


La medida del nuevo alcalde, José María Bellido, cuenta con el apoyo incondicional de Ciudadanos, la misma organización que hace unos días, en boca de su presidente Albert Rivera, se quejaba de que “ahora va a resultar que somos fachas”. Por su parte, VOX prefiere seguir con su retórica de “la derechita cobarde” y tachar a esta medida de “paripé”, pidiendo que la recuperación de los nombres sea completa y no se limite exclusivamente a esas tres, incluyendo la calle José María Pemán o la dedicada al Cronista Rey Díaz. 

¿Quiénes son los personajes cuyos nombres se quiere recuperar para el callejero? 

· José Cruz Conde (1878-1939), fue un militar y político cordobés. Ocupó la alcaldía de Córdoba durante la dictadura de Primo de Rivera, además de apoyar de forma activa el golpe de estado de 1932 contra la República (la Sanjurjada) y el de 1936, que dio origen a la Guerra Civil. 

· Antonio Cañero (1885-1951), famoso rejoneador que durante la Guerra Civil se unió al bando fascista, creando el 24 de julio la Columna Cañero, dedicada a la persecución de republicanos en la provincia y responsable, según testigos, de numerosos fusilamientos. 

· Conde de Vallellano (1886-1964), cuyo nombre real fue Fernando Suárez de Tangil y Angulo. Fue alcalde de Madrid bajo la dictadura de Primo de Rivera y Ministro de Obras Públicas durante el franquismo. Durante la Segunda República tuvo que exiliarse por su apoyo al golpe de estado de Sanjurjo en 1932. En la Guerra Civil dirigió la Cruz Roja franquista a petición de Franco. Bajo este cargo, delató como simpatizante del bando republicano al Doctor Luis Calandre Ibáñez, uno de los cardiólogos más prestigiosos de la Historia de España, discípulo del Nobel Santiago Ramón y Cajal, sufriendo la cárcel y la depuración del sistema sanitario español. 

Respecto a la ampliación que propone VOX encontramos los dos siguientes: 

· Cronista Rey Díaz (1891-1963), fue presidente de la Subdelegación de Prensa y Propaganda de los sublevados fascistas en los primeros momentos de la Guerra Civil, por lo que estuvo al cargo de depurar de los medios de prensa a aquellos periodistas sospechosos de simpatizar con el Frente Popular. Posteriormente fue nombrado Gestor Delegado de la Beneficencia Municipal y Cementerios, lo que le condujo a llevar la cuenta de los fusilados junto a las tapias de los cementerios. 

· José María Pemán (1897-1981), gaditano conocido por su faceta poética, pero que a lo largo de su vida fue apologeta de dictadores como Miguel Primo de Rivera, Benito Mussolini o Francisco Franco. Entre sus aportes se encuentra la composición del Himno Nacional franquista y su labor como propagandista de guerra, acuñando términos como “Cruzada” o “Movimiento Nacional”. En la posguerra sirvió al fascismo encargándose de la depuración del sistema educativo a aquellos maestros y profesores sospechosos de simpatizar con el Frente Popular, además de servir como Censor del régimen de Franco. 

¿Quién podría lamentar la retirada de estos nombres en una sociedad realmente demócrata? Sólo los fascistas, que defienden con puños y dientes sus referentes y símbolos. Pues no es más que eso, una cuestión meramente simbólica que representa a un régimen que cada vez oculta menos su naturaleza fascista. Por esto mismo, el cambio de los nombres en el callejero de Córdoba (o cualquier otra ciudad de España) o la aclamada (y cada vez más pospuesta) medida del gobierno de Pedro Sánchez de exhumar el cadáver de Franco del Valle de los Caídos no son más que superficialidades que nada cambiarán la vida de la clase obrera española si no se ataca de raíz al propio régimen fascista imperante y al capitalismo que lo sostiene. Pero como observamos, esta supuesta democracia ni siquiera se atreve con cuestiones meramente simbólicas. 

Volviendo al tema del callejero, quisiéramos señalar también la hipocresía de IU en la ciudad de Córdoba, que lamenta lo decidido por el actual ayuntamiento cuando no sólo ha tolerado en sus sucesivos gobiernos este callejero franquista, sino que ellos mismos colaboraron con la incorporación de nuevos nombres. Por ejemplo, la calle José María Pemán, reivindicada ahora por VOX, fue llamada así por el ayuntamiento de Julio Anguita (el mismo que blanquea a Salvini o habla de que la inmigración fue la causante de la caída del imperio romano). 

La plaza de Cañero, si bien fue bautizada de este modo bajo la administración franquista, sólo fue rotulada bajo el ayuntamiento de Herminio Trigo (IU) y la Avenida Fray Albino (autor del “Catecismo Patriótico Español”, donde utilizaba los valores católicos para legitimar la defensa al régimen de Franco) fue bautizada con este nombre por la alcaldesa Rosa Aguilar (por entonces en IU y ahora en el PSOE). Otros ejemplos los tenemos con la calle Alcalde Guzmán Reina (alcalde de la ciudad entre 1962 y 1971 y funcionario del Sindicato Vertical franquista) y la dedicada al Periodista Quesada Chacón, el cual fue secretario de Don Bruno, “el carnicero de Córdoba”, y que narró como si de gestas se trataran la actividad de los fascistas durante la guerra en Azul, órgano diario de expresión de Falange de la JONS. 

Desde el Partido Comunista Obrero Español animamos a la clase obrera a recuperar no sólo la Memoria de los defensores del Frente Popular caídos, reprimidos y exiliados durante la Guerra Civil, sino también sus ideales y a tomar el relevo para conseguir la sociedad por la que sacrificaron sus vidas.

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Córdoba