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Francia ‘la buena’ contra Rusia ‘la mala’

A todo el mundo le ha llamado la atención las posiciones maximalistas de Macron respecto de Rusia, a la que trata de una manera airada e inmisericorde, hasta el extremo de incitar a Europa a que intervenga en la guerra a favor de Ucrania. Y lo hace impugnando la primitiva y no menos imperialista posición de Borrell, que había puesto de manifiesto con toda claridad que a Occidente no le importan los ucranianos, pues se trata de luchar por los intereses europeos y especialmente por los intereses hegemónicos de los EEUU: “Porque necesitamos un socio fiable en el que confiar”. Y lo plantea pese a que ese socio “fiel” esquiva a Europa cuando ésta más lo necesita”.

Lo que oculta Macron es que la rivalidad ruso-francesa no se litiga solo en Ucrania, pues mientras Francia se dedicaba a boicotear a Rusia, ésta actuaba en África en el seno de la francofonía consiguiendo que países como Níger, Mali y Burkina Faso abandonaran al país Galo, como parece ser que también lo hará Senegal, que está decidida a replantear sus acuerdos comerciales con ella.

Los africanos han dicho basta al comportamiento explotador y genocida no solo de Francia, sino de la Europa “democrática” en sus territorios. Lo que contrasta con las posiciones tanto de China como de Rusia, la primera, por su ayuda en la construcción de infraestructuras y Rusia, por condonarle la deuda externa a la vez que le ha obsequiado miles de toneladas de grano con la única pretensión de que dichos pueblos puedan salir adelante.

Actitudes encontradas que revelan la falsedad y crueldad del imperio europeo, hoy mancillado en su ego imperialista, que pretende resarcirse a costa de la vida de su gente para beneficio de una pandilla de rapaces insaciables.

Pero como dicen los revolucionarios: EL MUNDO NO SOLO HAY QUE INTERPRETARLO, SINO QUE HAY QUE TRANSFORMARLO. Los comunistas españoles y todos los demócratas de verdad, no podemos contemplar estoicamente como nuestros capitalistas nos hunden en esta abominable contienda, cuya única consecuencia sería la muerte de miles de nuestros jóvenes ¿a cambio de qué? A cambio de que aquellos ricos que verán la pelea desde el balcón se forren.

La tarea principal que tenemos los trabajadores hoy es alzar la bandera roja del marxismo-leninismo y el internacionalismo proletario, ya que el momento actual no es solamente el momento de la guerra imperialista y la consolidación de alianzas geopolíticas, sino también el momento histórico de la revolución proletaria. Es el momento de transformar las guerras imperialistas en guerras civiles por el socialismo y la dictadura del proletariado.

 

NO A LA GUERRA IMPERIALISTA

PAZ ENTRE PUEBLOS, GUERRA ENTRE CLASES

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)