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Contra los grupos fascistas organizados en el barrio del Cerezo

En el barrio del Cerezo, en la ciudad de Sevilla, donde se concentra la mayor parte del proletariado inmigrante de la ciudad – el 35% de los residentes en el barrio son provenientes de otras nacionalidades -, desde el lunes 2 de marzo se están organizando grupos fascistas para señalar, criminalizar y atacar violentamente a obreros pobres, en la exclusión social, emulando a las escuadras fascistas por su actuar cobarde, señalando a los que no tienen nada, a las víctimas del sistema criminal de los que estos fascistas son lacayos y defensores, en lugar de señalar a los que roban todo a la clase obrera, negándonos la propia vida a los proletarios como son  la infame  burguesía y su sistema de producción.

La clase obrera está cada vez más azotada y empobrecida por este sistema de producción capitalista criminal generador de miseria y desigualdad, por lo que la burguesía estimula la creación de estos grupúsculos fascistas al objeto de salvaguardar a este sistema moribundo buscando el enfrentamiento y la división de la clase obrera, enfrentándonos a los explotados, a las víctimas, para evitar que los obreros tomemos conciencia de quien es el responsable de que no podamos vivir, que son los empresarios, los capitalistas, y nos organicemos como clase para acabar de raíz nuestro problema: El sistema capitalista de producción y su Estado. Estos fascistas son los esbirros del capital, que son los que los crean y alimentan, para debilitar a la clase obrera y condenarnos a perpetuidad a vivir indignamente, sometidos y en la pobreza.

Estos grupúsculos fascistas son la expresión, y la constatación, de la quiebra del sistema de producción capitalista, en su fase actual imperialista, que solo puede aportar a la clase obrera es embrutecimiento, pobreza, división y la guerra imperialista, que es la expresión de la política internacional fascista. La única salida de la clase obrera es la unidad y la organización, el fortalecimiento del Partido marxista-leninista, para acabar con el fascismo y con el capitalismo que lo genera y lo alimenta.

 

¡FORTALECE LAS FILAS DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡MUERTE AL FASCISMO Y AL CAPITALISMO QUE LO GENERA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Sevilla, 6 de marzo de 2026

CÉLULA PEPE CORDERO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)




La ‘Transición’ teñida de sangre obrera [ESP/EUS]

Hoy recordamos la matanza de Vitoria-Gasteiz del 3 de marzo de 1976, un acto de terror del Estado que demostraba la verdadera cara de la ‘Transición’ y que se saldó con cinco muertos y cientos de heridos.

Obreros muertos y heridos a manos de un Estado que nunca ha dejado el fascismo, simplemente se sirvió de ciertas cesiones, de engaños y represión ante las numerosas huelgas y manifestaciones que se daban. A esto hay que sumar la presión ejercida por organizaciones que practicaban la lucha armada. Es decir, se daba una correlación de fuerzas favorable a una ruptura con los elementos del franquismo.

El terrorismo de estado, donde tomó parte Manuel Fraga Iribarne, fundador del mismo partido del que han salido criminales como Aznar y Ayuso, no sólo es un ataque a la clase obrera en Euskal Herria, también lo es para toda la clase obrera internacional, ya que los trabajadores no tenemos otra patria que la humanidad emancipada de la sociedad de clases.

Desde el PCOE mostramos nuestra repulsa a la masacre del 3 de marzo, dejando en claro que la clase obrera es la clase revolucionaria, la única clase que realmente puede romper con este sistema desfasado, que ya supone una traba absoluta para el desarrollo humano, un sistema al que entonces, y hoy más que nunca, le sobramos millones de personas.

 

¡Poder obrero y popular frente al fascismo!

¡Ni reforma ni pacto: ruptura con el régimen fascista!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Comité Nacional de Euskal Herria del Partido Comunista Obrero Español

Langileen odolez tindatutako “Trantsizioa”

 

Gaur gogoratzen dugu 1976ko martxoaren 3ko Gasteizko sarraskia, Estatuaren beldurrezko ekintza bat, ‘Trantsizioaren’ benetako aurpegia erakusten zuena eta bost hildako eta ehunka zauritu eragin zituena.

Faxismoa inoiz utzi ez duen Estatu baten esku hildako eta zauritutako langileak, zenbait lagapenez, engainuz eta errepresioz baliatu zen ematen ziren greba eta manifestazio ugarien aurrean, eta horri borroka armatua egiten zuten erakundeek egindako presioa gehitu behar zaio. Hau da, frankismoaren elementuekiko hausturaren aldeko indar korrelazioa zegoen.

Estatu terrorismoa, non Manuel Fraga Iribarnek parte hartu zuen, Aznar eta Ayuso bezalako kriminalak atera diren alderdi beraren sortzaileak, ez da soilik Euskal Herriko langile klasearen aurkako eraso bat, baita nazioarteko langile klase guztiarentzat ere, langileok ez baitugu klase gizartetik emantzipatutako gizatasuna beste aberririk.

PCOEtik martxoaren 3ko sarraskia gaitzesten dugu, eta argi uzten dugu langileria dela klase iraultzailea, sistema zaharkitu horrekin benetan hautsi dezakeen klase bakarra, giza garapenerako erabateko traba dena, eta orduan, eta gaur egun inoiz baino gehiago, milioika pertsona soberan dauzkaguna.

 

 

Langile eta herri boterea faxismoaren aurrean!

Ez erreformarik ez itunik: erregimen faxistarekiko haustura!

Herrialde guztietako proletarioak, batu zaitezte!

 

PCOEren Euskadiko Batzorde Nazionala




Libertad para la comunista María José Baños Andújar

Desde comienzos de año hemos tenido noticias del agravamiento de salud de la presa política María José Baños Andújar, militante comunista, la cual se encuentra ingresada en la enfermería del centro penitenciario Murcia II.

María José padece una confluencia de enfermedades graves e incurables que han desgastado a su organismo: está enferma de VIH en estado C3 (el más avanzado de la clasificación clínica), padece trombocitopenia crónica que compromete su sistema inmunológico, así como una desnutrición calórica severa (cayendo su peso hasta los 44 kilogramos), un 69% de discapacidad y un deterioro físico que la obliga a estar postrada.

La clase obrera no puede permanecer pasiva ante la vulneración de los derechos de una militante comunista, pues nada nos queda esperar de un estado criminal al servicio de la burguesía. Como comunistas, somos conscientes de que el estado no es un instrumento neutral, sino que sirve a los intereses de una clase u otra. En el caso que nos ocupa, el estado español, heredero de la dictadura franquista, se va a utilizar todo el aparato estatal para reprimir a los sectores obreros más combativos contra el capitalismo, destacando aquí a los comunistas.

Nuestro partido es consciente de que para el sistema fascista que maneja las cárceles del estado, las vidas de los comunistas militantes no significan nada, y de no ser por la presión solidaria que ejerce la clase obrera, dejarían morir en prisión a todos ellos, como ocurriera en el pasado con José Manuel Sevillano (1990) tras 175 días en huelga de hambre, o el caso más cercano de Isabel Aparicio (2014), a la cual se le negó un tratamiento médico adecuado para tratar su grave estado de salud.

De igual manera, denunciamos al oportunismo político (uno de cuyos grandes representantes es Pablo Iglesias) que defendió la puesta en libertad provisional del corrupto Eduardo Zaplana por motivos humanitarios a causa de su estado de salud y nunca alzó su voz para los presos comunistas enfermos, como podrían ser los casos actuales de Lucio García Blanco (que sufre una enfermedad neurodegenerativa que afecta gravemente a su capacidad de compresión y de toma de decisiones) así como el de la propia María José Baños Andújar.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) se hace eco en este comunicado de lo expresado por la defensa de María José, en el cual se exige:

· Traslado hospitalario inmediato a un centro especializado.

· Información médica transparente.

· Comunicación urgente con su compañero sentimental y de lucha, Marcos Martín Ponce, también preso en el mismo centro.

Asimismo, queremos recordar una resolución del II Pleno de nuestro Comité Central relativo a los presos políticos, en la cual se exige la inmediata puesta en libertad de todos los presos políticos comunistas y de izquierda del Estado español (así como de cualquier rincón del mundo) y apelamos a la unidad y la organización de la clase obrera en general y de las organizaciones comunistas y de izquierda en la construcción de un frente antifascista, por la inmediata puesta en libertad de los presos políticos de izquierda, y por la liquidación del fascismo y del capitalismo que lo genera y que deshumaniza al ser humano, construyendo la Revolución Proletaria Mundial y el Socialismo en pos del comunismo.

 

¡LIBERTAD PARA MARÍA JOSÉ BAÑOS ANDÚJAR!

¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Irán, la inviabilidad del imperialismo y la guerra mundial

A nadie se le escapa que la situación del imperialismo, en general, y de la potencia norteamericana, en particular, es de un sistema inviable y de bancarrota económica y política.

El imperialismo, en cada crisis que genera, engendra las causas para una crisis de intensidad mayor pues las medidas que adopta, lejos de atajar las causas que generan las mismas, lo que hacen es agravarlas.

Las medidas adoptadas por el imperialismo, tras la implosión de la URSS y del campo que se denominó del socialismo real, liderado por EEUU y la Europa reaccionaria – Gran Bretaña, Alemania y Francia, fundamentalmente – para que sus monopolios pudieran engullirse a la Europa del Este, configurar un mapa político a imagen y semejanza de los intereses económicos de éstos y desarrollar, a nivel planetario, la política económica propia para satisfacer los intereses económicos de los monopolios, fundamentalmente norteamericanos, de maximización de beneficios a costa del sometimiento y del saqueo de los pueblos y, cómo no, de la sobreexplotación, han esculpido el mundo miserable de hoy. Sobreexplotación para la que los monopolios, en su naturaleza ávara, implementaron por la vía de la deslocalización de la producción y estableciendo marcos laborales que dan cumplimiento a la homogeneización por debajo de las condiciones de los obreros. En ese proceso de deslocalización, EEUU y otras potencias imperialistas liquidaron su industria, trasladando la producción y, también, tecnología hacia Asia, fundamentalmente China, en busca de mano de obra ultra barata en la búsqueda de beneficios. Pero ese movimiento no sólo implicaba trasladar tecnología y producción, sino que entregó la capacidad no solo de avance tecnológico, sino desplazó el control de las cadenas de producción y distribución mundiales hacia China, desarrollándose como potencia económica que pugna por la hegemonía en la actualidad. Una potencia económica que en la crisis de las subprime puso su aparato productivo al servicio de su política exterior, ante la caída de la demanda fundamentalmente norteamericana, engendrando el proyecto de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, o Nueva Ruta de la Seda, desde 2013, lo que ha servido a China no sólo para erigirse en potencia hegemónica sino que, junto con BRICS, construir un sistema financiero alternativo al sistema dominado por EEUU, siendo todo ello consecuencia de la política de los monopolios norteamericanos que hoy confrontan a dicho grupo BRICS y, fundamentalmente, a China.

Tras la caída de la URSS se produce un ingente proceso de transferencia de riqueza hacia los monopolios, con políticas bestiales de privatización realizadas por socialdemócratas y neoliberales – reaccionarios todos ellos -, se suceden golpes de estado y guerras de rapiña – Guerra del golfo, Somalia, Bosnia, Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Libia, Siria, Palestina, Etiopía, Yemen, Sudán,… – que en lo que llevamos de siglo XXI han acabado con la vida de, en torno, 8 millones de seres humanos, amén de una ingente cantidad de decenas de millones de personas desplazadas condenadas a vivir en desarraigo, al tráfico de seres humanos, etcétera, por no hablar de los actos de genocidio, como los bloqueos económicos realizados por EEUU y la UE, que entre 1970 y 2021 causaron la muerte de 38 millones de seres humanos en países del tercer mundo, según artículo de los profesores universitarios Jason Hickel, Omer Tayyab y Dylan Sullivan (profesores de la Universitat Autònoma de Barcelona los dos primeros y de la Universidad Macquarie de Sydney el tercero).

El imperialismo, como se puede comprobar, es la barbarie para la humanidad, que es la clase obrera. El imperialismo también arroja la pugna entre potencias imperialistas por el dominio de los recursos naturales, de los territorios y el control de las rutas y corredores comerciales, en definitiva, por el reparto y el control del mundo conduciendo a la humanidad a la guerra.

EEUU no acepta su declive imperial, no acepta que su hegemonía llega a su fin y, como hacen los imperialistas, no duda en matar lo que haga falta, en ir a la guerra, para tratar de sostener una posición hegemónica cada día más en entredicho.

En el mundo, cada vez son más los países que buscan zafarse del dólar y del dominio norteamericano, un mundo donde la mayor capacidad productiva mundial ya no se halla ni en EEUU ni en Europa, sino que, a nivel mundial, este motor industrial se sitúa en Asia, fundamentalmente China y la India, y en el continente americano la producción industrial se ha desplazado hacia el sur, fundamentalmente México y Brasil. Trump comprueba como en el continente americano, su patio trasero, China tiene una gran influencia tanto económica, comercial como financiera y donde los BRICS cada vez tienen más adhesión y más fuerza en detrimento de EEUU y sus aliados.

China controla el 60% de las tierras raras del mundo y el 90% de la capacidad refinadora de éstas; EEUU y sus aliados del G7 significan el 9,47% de la población mundial, BRICS el 54,07%; los países del G7 aportaron al PIB mundial en 2024 el 29,6% por el 36,7% de BRICS+, que controla los mayores yacimientos petrolíferos y de gas, evidenciándose el declive imperialista norteamericano, con una deuda cada día mayor y siempre impagable.

El objetivo de EEUU es detener el desarrollo chino, y es ahí donde se debe circunscribir la política llevada a término por Trump desde que accedió a la presidencia. En esta dirección, EEUU pretende dominar todo el continente americano para saquear los recursos de dicho continente, obligado por el avance de BRICS no solo en Asia, sino también en el continente africano, así como por el retroceso de su dominio financiero y la debilitación del dólar, de tal modo que el mundo se halla en un proceso, por decirlo así, de desdolarización que debilita económicamente a EEUU.

En este contexto de declive imperial norteamericano, de descomposición del imperialismo y de fascismo, de desarrollo y competencia tecnológica, donde se impone la automatización de la producción que disloca la composición orgánica del capital negando la base económica capitalista, la salida es la guerra imperialista y es en este cuadro donde se incardina la agresión militar  norteamericana – negando un derecho internacional fenecido que se reduce a la hipocresía, la fuerza y el desprecio a la vida – en la región de Oriente Medio, donde el fascista estado de Israel es la extensión de EEUU en la zona que, también, está aliada con las élites de los estados satélites de EEUU en el Golfo Pérsico, para defender los intereses crematísticos de los monopolios norteamericanos y geoestratégicos de dicha potencia criminal.

La desmembración de la República Islámica de Irán, aliada histórica de Rusia y miembro de BRICS desde 2024, y su cambio político es necesario para garantizar el dominio sobre los recursos energéticos – gas, oro, uranio, tierras raras y petróleo – y controlar dicha región del mundo por parte de EEUU, fortaleciendo la posición del estado sionista, así como obstaculizar el acceso a dichos recursos por parte de China y debilitar la capacidad productiva de dicha potencia y del grupo BRICS.

Esta guerra que EEUU ha desencadenado contra Irán retratará a los fascistas europeos, no solo Gran Bretaña que ya está participando en la contienda junto a EEUU e Israel, sino a Francia y Alemania, todos ellos en una situación de quiebra económica y social que, con toda probabilidad, implicarán al conjunto de la UE, marionetas de EEUU.

Nos hallamos ante un reparto de un mundo repartido, estamos ante una pugna interimperialista por la apropiación de los recursos naturales y la conquista, a sangre y fuego, de mercados. Los imperialistas conducen a la guerra a la humanidad, que es la fórmula que tienen los capitalistas para reordenar el mundo en base a sus intereses, resolver sus contradicciones e incrementar sus márgenes de beneficio.

La guerra imperialista la pagaremos el proletariado tanto en términos económicos como en sangre, en vidas humanas, siendo la fórmula de los imperialistas para tratar de conjugar las contradicciones que genera la automatización de la producción, que les genera un excedente humano que resolverán destruyendo fuerza de trabajo, matando a seres humanos, y la guerra es una de las formas de hacerlo.

Ninguna potencia mundial hoy lucha por superar el capitalismo, todas defienden los intereses de sus monopolios, de sus élites, de los grandes capitalistas. El imperialismo está agotado, el capitalismo no se sostiene y la automatización de la producción requiere de la superación de las relaciones de producción capitalistas, requiere la liquidación de la propiedad privada sobre los medios de producción al objeto de armonizar el ingente crecimiento de las fuerzas productivas con unas relaciones de producción coherentes con las mismas.

Este es el mundo bárbaro en el que nos corresponde vivir, un mundo que nos lleva al proletariado a las puertas de la Revolución Proletaria. O nuestra clase social toma conciencia de ello y nos organizamos para derrocar y aniquilar revolucionariamente a la burguesía en cada nación, o seremos pasto del fascismo, del sufrimiento y de la muerte que es el futuro que nos deparan estos criminales con la guerra imperialista de la que nadie se va a librar. El imperialismo está moribundo, pero el imperialismo no cae solo, hay que liquidarlo y ello únicamente lo puede hacer nuestra clase social, el proletariado, armado con la ideología y el Partido marxista-leninista, derrocando revolucionariamente al capitalismo y construyendo el socialismo, poniendo todo el poder en manos del proletariado.

 

¡Por la salida de la Unión Europea y de la OTAN!

¡Por el fortalecimiento del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) y por la Revolución socialista para acabar con el capitalismo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Madrid, 1 de marzo de 2026

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Huelga en la educación pública [ESP/CAT]

El pasado 11 de febrero se llevó a término una huelga de profesores para poner de relieve las pésimas condiciones laborales y salariales del profesorado catalán. Los profesores tienen que enfrentar condiciones laborales como la matrícula viva, ratios de alumnos muy altas y una población de alumnos heterogénea con una media de un 20% que tienen amplias dificultades para seguir el marco curricular sin personal especialista. A ello hay que añadir que el convenio colectivo no consigue neutralizar la inflación desbocada, con lo que llevan una media de doce años en los que han perdido un 22% de su poder adquisitivo, viendo como sus salarios reales bajan.

Esta huelga es una arista más de las facetas del sistema capitalista que convierte, una vez más, un derecho social básico en un pretexto bajo el cual esconder una herramienta económica con la que formar máquinas y no personas, convirtiendo la educación en un lujo solo guardado para los hijos de los burgueses. Estas movilizaciones no se convierten solo en una protesta laboral, sino que son una defensa colectiva de la Escuela Pública frente a la mercantilización y la lógica de beneficio y la privatización que se lleva a cabo mediante conciertos educativos, recortes presupuestarios y transferencia de recursos públicos hacia empresas privadas. Para los alumnos esta cuestión se manifiesta en la dificultad de acceso a la educación, el deterioro de su calidad y la reproducción de las desigualdades de clase propias del capitalismo en el ámbito educativo. Mientras los hijos de la burguesía acceden a centros beneficiados, la clase obrera, incluidos los profesores, sufren la precarización y la falta de oportunidades.

Nuestro Comité Central en esta resolución del VI Pleno del Comité Central  celebrado el 31 de enero muestra como este conflicto trasciende al profesorado catalán, hundiendo sus raíces en el desarrollo del imperialismo, afectando a la clase en todos los territorios del Estado español exigiendo una respuesta que trasciende la lucha económica, un conflicto de clase que atiende a la política impuesta por los capitalistas de transferir riqueza desde la clase obrera hacia las grandes empresas.

Asimismo, y consecuencia del desarrollo de la automatización y la inteligencia artificial en el seno de la base económica capitalista, la burguesía requiere de menos obreros cualificados y esto hace que la educación pública ya no sea necesaria para los intereses económicos de los monopolios. El capital precisa hoy día de obreros embrutecidos, que sufran de forma descarnada la más cruenta explotación a cambio de un salario ínfimo. Como expresó Karl Marx (Capital y trabajo asalariado, 1849)El precio de este coste de existencia y reproducción es el que forma el salario. El salario así determinado es lo que se llama el salario mínimo. Al igual que la determinación del precio de las mercancías en general por el coste de producción, este salario mínimo no rige para el individuo, sino para la especie. Hay obreros, millones de obreros, que no ganan lo necesario para poder vivir y procrear” y hacia allí nos encaminamos. De aquí se concluye que la única salvación y promesa de una educación verdaderamente pública, universal, gratuita y al servicio del desarrollo humano individual es la destrucción revolucionaria del sistema capitalista y la construcción del sistema socialista.

El destino de los profesores y de los estudiantes, de la clase obrera, requiere de una solución política que trascienda a la mera reivindicación económica, porque la educación pública, bajo el marco descrito del desarrollo capitalista, no deja otra vía que fenecer por completo o la superación de ese marco. El Partit Comunista Obrer de Catalunya ha participado activamente en las movilizaciones insuflando conciencia comunista en las masas de profesores y padres de alumnos que se han manifestado. Ha dejado claro que tras la lucha económica se esconde una estrategia global del capitalismo para privar el acceso al conocimiento y de llevar a la más irreversible bancarrota a la educación pública por las necesidades intrínsecas de su modelo productivo. A los obreros y sus hijos no les queda más salida que su completa demolición para construir el socialismo y la salida tiene que ser revolucionaria.

 

¡Por una educación pública, gratuita y universal!

¡Por la unión de todas las luchas de la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado y por la construcción del socialismo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comissió de Moviment Obrer i de Masses del Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya

 

La vaga a la educació pública

 

El passat 11 de febrer es va portar a terme una vaga de professors per a posar de relleu les pèssimes condicions laborals i salarials del professorat català. Els professors han d’enfrontar condicions laborals com la matrícula viva, ràtios d’alumnes molt altes i una població d’alumnes heterogènia amb una mitjana d’un 20% que tenen àmplies dificultats per a seguir el marc curricular sense personal especialista. A això cal afegir que el conveni col·lectiu no aconsegueix neutralitzar la inflació desbocada, amb el que porten una mitjana de dotze anys en què han perdut un 22% del seu poder adquisitiu, veient com els seus salaris reals baixen.

Aquesta vaga és una aresta més de les facetes del sistema capitalista que converteix, una vegada més, un dret social bàsic en un pretext sota el qual amagar una eina econòmica amb la qual formar màquines i no persones, convertint l’educació en un luxe sol guardat per als fills dels burgesos. Aquestes mobilitzacions no es converteixen només en una protesta laboral, sinó que són una defensa col·lectiva de l’Escola Pública enfront de la mercantilització i la lògica de benefici i la privatització que es duu a terme mitjançant concerts educatius, retallades pressupostàries i transferència de recursos públics cap a empreses privades. Per als alumnes aquesta qüestió es manifesta en la dificultat d’accés a l’educació, la deterioració de la seva qualitat i la reproducció de les desigualtats de classe pròpies del capitalisme en l’àmbit educatiu. Mentre els fills de la burgesia accedeixen a centres beneficiats, la classe obrera, inclosos els professors, sofreixen la precarització i la falta d’oportunitats.

El nostre Comitè Central en aquesta resolució del VI Ple del Comitè Central celebrat el 31 de gener, mostra com aquest conflicte transcendeix al professorat català, enfonsant les seves arrels en el desenvolupament de l’imperialisme, afectant la classe en tots els territoris de l’Estat espanyol exigint una resposta que transcendeix la lluita econòmica, un conflicte de classe que atén la política imposada pels capitalistes de transferir riquesa des de la classe obrera cap a les grans empreses.

Així mateix, i a conseqüència del desenvolupament de l’automatització i la intel·ligència artificial en el si de la base econòmica capitalista, la burgesia requereix de menys obrers qualificats i això fa que l’educació pública ja no sigui necessària per als interessos econòmics dels monopolis. El capital precisa avui dia d’obrers embrutits, que sofreixin de forma descarnada la més cruenta explotació a canvi d’un salari ínfim. Com va expressar Karl Marx (Capital i treball assalariat, 1849) “El preu d’aquest cost d’existència i reproducció és el que forma el salari. El salari així determinat és el que es diu el salari mínim. Igual que la determinació del preu de les mercaderies en general pel cost de producció, aquest salari mínim no regeix per a l’individu, sinó per a l’espècie. Hi ha obrers, milions d’obrers, que no guanyen el necessari per a poder viure i procrear” i cap a allí ens encaminem. D’aquí es conclou que l’única salvació i promesa d’una educació veritablement pública, universal, gratuïta i al servei del desenvolupament humà individual és la destrucció revolucionària del sistema capitalista i la construcció del sistema socialista.

El destí dels professors i dels estudiants, de la classe obrera, requereix d’una solució política que transcendeixi a la mera reivindicació econòmica, perquè l’educació pública, sota el marc descrit del desenvolupament capitalista, no deixa una altra via que  la superació d’aquest marc econòmic. El Partit Comunista Obrer de Catalunya ha participat activament en les mobilitzacions insuflant consciència comunista en les masses de professors i pares d’alumnes que s’han manifestat. Ha deixat clar que després de la lluita econòmica s’amaga una estratègia global del capitalisme per a privar l’accés al coneixement i de portar a la més irreversible fallida a l’educació pública per les necessitats intrínseques del seu model productiu. Als obrers i els seus fills no els queda més sortida que la seva completa demolició per a construir el socialisme i la sortida ha de ser revolucionària.

Per una educació pública, gratuïta i universal!

Per la unió de totes les lluites de la classe obrera en una única lluita de classes contra el capitalisme i el seu Estat i per la construcció del socialisme!

Socialisme o barbàrie!

 

Comissió de Moviment Obrer i de Masses del Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya




El futuro del proletariado bajo el capitalismo: EREs y miseria

El pasado 2 de febrero el periódico 20 minutos exponía la información sobre el repunte de los EREs desde finales de 2025 hasta esa misma fecha, en la cual se puede ver que un gran número de empresas han retomado esta medida y que en esos meses se han destruido alrededor de unos 10.000 puestos de trabajo, más de la mitad de ellos en Telefónica y le sigue Amazon con 920 puestos destruidos. Todos estos trabajadores tirados a la calle y esos puestos de trabajo destruidos, imposibilitando que otro proletario se sustente, se achacan a la IA, la automatización y la digitalización de muchos procesos del modelo productivo.

Sobre esta situación el Partido ha indicado hasta la saciedad como la IA y demás procesos de automatización del proceso productivo no son más que un síntoma del momento de putrefacción y anacronismo del sistema burgués. De como éste no se traduce más que en la traba del avance tecnológico y social, además de enemistar dicho avance con el bienestar y la tranquilidad de la clase trabajadora. Mientras que una profundización de la automatización y de la reducción de la necesidad de trabajo humano en el proceso productivo debería traducirse en una liberación de la carga laboral de los trabajadores y un aumento en su nivel de vida, en el capitalismo solo se traduce en paro, miseria, desesperanza de los trabajadores y muerte. Todo esto es debido a que dicho proceso de automatización no pertenece a la etapa capitalista del desarrollo humano, sino que pertenece a la etapa socialista, y mientras no se socialicen los medios de producción, el desarrollo tecnológico, la burguesía seguirá tratando de resolver la inviabilidad de su sistema económico destruyendo fuerza de trabajo, o lo que es lo mismo, liquidando a millones de obreros.

Mientras estos ataques a la clase obrera se han sucedido, los autodenominados sindicatos mayoritarios se han posicionado del lado del patrón, firmando y corroborando esos EREs, demostrando una vez más que de sindicatos tienen solamente el nombre ya que no son más que un tentáculo más del dominio burgués sobre los trabajadores. Esto se ha traducido en que los burgueses han campado a sus anchas y han desarrollado esos EREs sin oposición y, en no pocos casos, con voluntarios de sobra demostrando la falta de conciencia política e ideológica de muchos de los trabajadores de esos centros, consecuencia de la falta de organización revolucionaria en los centros de trabajo y del dominio del oportunismo. Llegando una vez más a la conclusión de que mientras la clase obrera no se organice en sus centros de trabajo sobre un sindicato que realmente merezca dicho nombre y no entronquen la lucha en el ámbito laboral con el resto de luchas que está llevando a cabo la clase en el resto de ámbitos de su existencia, arremolinándose alrededor del Partido, el único futuro que nos espera es la miseria, el oprobio y la barbarie.

Por tanto, desde el Partido Comunista Obrero Español llamamos a la clase obrera a romper con el oportunismo y con la aristocracia obrera – presente tanto en CCOO y UGT como en sindicatitos que se autodenominan de clase y son dirigidos por auténticos miserables reaccionarios – y a construir organización sindical en los centros de trabajo que sea combativa y se fundamente en la lucha de clases. Asimismo, hacemos un llamamiento a unir las luchas de los centros de trabajo con el resto de luchas en los barrios y frente a toda opresión y sobre dichos nexos de unión de las luchas conformar un Frente Único del Pueblo que servirá de cimiento para una base material real sobre la que asentarnos para destruir el pútrido sistema capitalista y construir el futuro estado socialista.

 

¡POR UNA CENTRAL SINDICAL ÚNICA Y DE CLASE!

¡POR LA UNIDAD DE TODAS LAS LUCHAS EN UN FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, GERMEN DEL PODER PROLETARIO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




El ICE, la Gestapo del siglo XXI

La persecución, el arresto ilegal y la deportación masiva de trabajadores inmigrantes es una realidad en los Estados Unidos.

Estas acciones inhumanas se han acelerado en los últimos meses como consecuencia de la tendencia a la reacción política del imperialismo, donde la derechización es constante y el fascismo impone su ley. Así, el gobierno trumpista, siguiendo con una de sus infames promesas electorales, ha incrementado enormemente el presupuesto del ICE desde los 10.000 millones de dólares hasta los 79.000 millones, con el fin de impulsar esta organización parapolicial que detiene a más de 800 proletarios cada día, acometiendo redadas en barrios, centros de trabajo e incluso colegios.

Las amenazas se ciernen también sobre el proletariado “nacional” que se opone y protesta contra esta violencia descontrolada. Ya se ha advertido a ciudades como Mineápolis o Nueva York, lugares con una tendencia históricamente demócrata, que el despliegue de fuerzas militares puede ser inmediato de seguir sucediéndose las protestas contra las prácticas fascistas del ICE. La ira del proletariado estadounidense aumenta frente al autoritarismo y la barbarie desplegada por su gobierno, mientras que Donald Trump amenaza con reprimir las movilizaciones invocando el Acta Insurreccional y desplegando el poder militar donde sea preciso para salvaguardar la paz nacional. Todo ciudadano es susceptible de convertirse en un peligroso “terrorista doméstico” o “Antifa”.

Por si la violencia estructural contra el proletariado no fuera suficiente, el Departamento de Seguridad Nacional ha desarrollado en paralelo un enorme aparato de control y vigilancia para acabar con la legítima resistencia de los oprimidos. Por medio de contratos con empresas tecnológicas, el ICE puede llevar a cabo reconocimientos faciales, rastreo de ubicaciones y hackeos de teléfonos móviles. Una estrategia de control social que ha generado bases de datos masivas con el único fin de detectar y socavar al movimiento obrero que se levanta contra los asesinatos indiscriminados y la violencia extrema de este sistema. Un ejemplo de esta cruenta realidad es el programa ELITE, desarrollado por la empresa Palantir, que crea un mapa interactivo para localizar posibles víctimas y que adquirió un contrato por valor de 30.000 millones de dólares con el Departamento de Seguridad Nacional en el que la IA es una pieza fundamental para analizar bases de datos masivas y localizar a personas para su posterior deportación.

Redadas puerta a puerta, detenciones arbitrarias, asesinatos indiscriminados, deportaciones masivas, propaganda fascista y uso de tecnología para reprimir al movimiento obrero. El terror ha sido desplegado por la clase dominante. Es el momento de responder con violencia revolucionaria.

Las condiciones para la superación de este sistema están dadas y solo queda que el movimiento obrero ofrezca una respuesta a la altura de este momento histórico. El proletariado estadounidense debe organizarse de manera revolucionaria, construyendo el Partido Leninista que, guiado por la ciencia del marxismo-leninismo, imponga el socialismo como antesala de la nueva sociedad comunista.

 

¡POR LA ABOLICIÓN DEL ICE!

¡LA CLASE OBRERA ES INTERNACIONAL!

Madrid, 9 de febrero de 2026

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Las muertes en la red ferroviaria

Los accidentes de Adamuz y Cataluña que se presentan como una suma de errores técnicos, falta de inversión o una mala gestión coyuntural, son el primer episodio y consecuencia de un proceso sostenido de desmantelamiento progresivo de la red ferroviaria en España. En otro ámbito, hay que destacar que las mismas vías han soportado un aumento de ocho millones de usuarios en los últimos diez años y la implementación de empresas privadas como Ouigo o Iryo, que hacen usufructo de las vías para la ganancia privada sin aportar ni un céntimo en el mantenimiento de las mismas y aumentando la velocidad de su colapso. También tenemos que decir que en el tema de las inversiones se ha fiado todo a proyectos vistosos de alto impacto mediático y rentabilidad política, mientras se erosiona la red que garantiza el servicio cotidiano, lo que ha llevado a un repentino deterioro funcional que no esperaban que fuera tan rápido y con tantas personas muertas.

La erosión silenciosa no ha hecho más que mostrarse y ha dejado un mapa de infinidad de puntos con potencial peligro de accidente mortal. Este episodio ha dejado pequeño el deterioro funcional, más o menos normalizado, que incluía retrasos, averías y pérdida de funcionalidad y ha escalado a una nueva dimensión que son las consecuencias de un plan que trasciende a ministros, partidos políticos y legislaturas y que está orientado a medir por rentabilidad el transporte público con su plan de desmantelamiento. El tren deja de ser un derecho colectivo y vertebrador del territorio para convertirse en negocio privado. En ese punto se ha desviado la inversión pública hacia las líneas más lucrativas, en un intento de que los usuarios abandonen por cansancio el uso del tren en líneas no rentables y que sea percibido como una elección natural que los usuarios toman libremente.

Este desmantelamiento es un trabajo de zapa muy prolongado en el tiempo y se ejecuta con la reducción de las plantillas, infraestructuras que no se renuevan, externalizaciones que fragmentan las responsabilidades, mantenimiento reactivo en lugar de preventivo y una planificación orientada al beneficio privado más que al servicio público. De este plan empezamos a recoger sus primeras consecuencias, que no se fraguan tanto con cierres explícitos sino que son la consecuencia de decisiones acumulativas y que ya se miden en varias decenas de muertos. Es un círculo deliberado de degradación y justificación donde el deterioro no es una consecuencia indeseada, sino que es la condición necesaria para avanzar hacia el pleno desmantelamiento. En consecuencia, el colapso de la red ferroviaria no es sólo técnica o presupuestaria, es política y forma parte de un plan estratégico que vacía de contenido al ferrocarril como sistema público integral para preparar su reducción estructural sin asumir el coste político de reconocerlo abiertamente.

En un nuevo escenario, la lucha de clases puede observarse sobre los rieles. La clase obrera no puede ver el desmantelamiento del sistema ferroviario como simples fallos de gestión o de errores aislados, ya que son las consecuencias directas de la lógica capitalista aplicada al servicio público. Desde el PCOE denunciamos que las muertes no son accidentes puntuales, son asesinatos que tienen una clara responsabilidad política y que son resultado de un plan ejecutado a largo plazo que sacrifica vidas humanas en nombre de la ganancia privada.

El ferrocarril, que debería ser un derecho social y un bien común, es vaciado de contenido para abrir mercados, y los cuerpos que quedan en el camino son el costo humano del capitalismo. En este punto queda claro que el desmantelamiento de la red ferroviaria no es un error técnico, es fruto de una decisión política al servicio del capital. Desde el PCOE denunciamos esta lógica mercantilista contra el servicio público, no sólo en la red ferroviaria sino en todos los ámbitos de la vida de la clase obrera que son medidos por esta vara de medida y precarizados a marchas forzadas como la sanidad, la educación, la vivienda, las pensiones o la cesta de la compra. El futuro de todo el sector público va hacía una demolición controlada si la clase obrera no consigue arrancar los privilegios de la minoría parasitaria, la burguesía, y hacerse con los medios de producción para ponerlos en manos de la única clase que produce valor, la clase obrera. En este trance el PCOE actúa de escuela política y llama a los elementos de la clase obrera a ensanchar su base en la construcción de la única alternativa posible, la revolucionaria.

 

¡No son accidentes, son asesinatos!

¡Por la defensa de lo público!

¡Construye con el PCOE la alternativa revolucionaria!


Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Resolución del VI Pleno del Comité Central del PCOE exigiendo la libertad de Nicolás Maduro y Cilia Flores

Las agresiones imperialistas contra la República Bolivariana de Venezuela han sido constantes desde hace décadas, al objeto de detener los avances de la revolución bolivariana y convertir al país en una colonia de los Estados Unidos.

El terrorismo impulsado por los Estados Unidos, apoyado por sus socios europeos, es fiel reflejo de la situación general de la fase actual del imperialismo, caracterizada por la injerencia política, la vulneración del derecho internacional y el avance del fascismo para tratar de sostener por medio de la sangre y la guerra su moribundo sistema económico. La esencia criminal y el carácter fascista de los imperialistas han quedado más que retratados.

El territorio venezolano ha sido la primera gran víctima del nuevo giro en las relaciones internacionales, donde los estadounidenses buscan apropiarse de las reservas petrolíferas, el gas y los minerales preciosos para beneficiar económicamente a sus monopolios en la lucha directa contra la creciente hegemonía de otras potencias imperialistas como China o Rusia en la zona.

El secuestro del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores supone un acto de guerra que busca amedrentar a todos los trabajadores y pueblos del mundo que osen levantarse contra la tiranía imperialista. Una política que es fruto de años de propaganda desplegada por oportunistas y reaccionarios que han cuestionado constantemente la legitimidad y la soberanía de Venezuela para allanar el camino a la reacción.

El pueblo venezolano, valiente y revolucionario, enfrenta ahora momentos verdaderamente históricos. La bestia imperialista pretende controlar el país directamente e instalar un gobierno títere, bien de la mano de los nuevos dirigentes del PSUV o de la oposición golpista. Frente a esto, se debe dar un paso adelante en el proceso revolucionario, superando las contradicciones e insuficiencias del socialismo del siglo XXI, para construir activamente el socialismo como la única alternativa frente a la crisis actual.

Por su parte, los hermanos de clase estadounidenses deben rechazar por completo las acciones criminales de su gobierno y organizarse para derrocar a una burguesía que es cada día más abiertamente reaccionaria y fascista. El proletariado estadounidense es bien conocedor de la esencia terrorista de este sistema, pues ha sufrido en sus propias carnes la violencia policial, la miseria económica, la creciente desigualdad, los desastres provocados por las drogas, la discriminación, la represión sindical y una furibunda persecución hacia el movimiento comunista. Es el momento de acabar con el enemigo de clase y dar un golpe de muerte desde las entrañas mismas de la bestia imperialista.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  • Rechazar frontalmente el golpe de Estado perpetrado por los Estados Unidos en Venezuela y condenamos la política ejercida por los distintos gobiernos estadounidenses, liderados ahora por el fascista Donald Trump.

  • Exigir la libertad inmediata de Nicolás Maduro y Cilia Flores, secuestrados ilegalmente en un ataque militar que dejó un centenar de asesinados, y acusados falsamente de pertenecer a un grupo criminal inexistente denominado “Cártel de los Soles”.

  • Alentar a nuestros hermanos de clase estadounidenses y venezolanos a organizarse revolucionariamente, construyendo el socialismo como antesala de la nueva sociedad comunista y desarrollando la dictadura del proletariado para acabar con la actual dictadura de la burguesía.

 

Madrid, a 31 de enero de 2026

VI PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del VI Pleno del Comité Central del PCOE condenando el bloqueo y la agresión imperialista contra Cuba

En un nuevo episodio de amenazas contra el valiente pueblo cubano, el fascista Donald Trump publicó la orden ejecutiva “Haciendo frente a las amenazas del gobierno de Cuba a Estados Unidos”, mediante la cual amenazó con imponer aranceles a cualquier país que suministre petróleo a Cuba. La tendencia a la reacción política, la negación de la libertad de los pueblos del mundo y la dominación a toda costa son características inseparables del imperialismo y, más concretamente, de su bestia más foribundamente anticomunista, los Estados Unidos, que buscan acabar con el espíritu revolucionario del pueblo cubano.

Este movimiento, que pretende combatir la influencia de los BRICS+ en la región, no se trata de una mera sanción, sino de auténtico terrorismo de Estado que pretende acentuar el genocidio contra la población cubana que supone el bloqueo. El proletariado internacional debe entender el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba como un acto de guerra permanente y una agresión imperialista destinada a extorsionar a un pueblo que se levantó contra la dictadura del capital y construyó el camino del socialismo.

La burguesía tiene el claro propósito de destruir la Revolución cubana y restaurar el dominio del capital monopolista, empleando para ello todo tipo de sabotajes, impidiendo el acceso a combustibles, medicamentos, alimentos y comercio a la isla, acompañado de un brutal aparato propagandístico para encumbrar a la reacción anticomunista. Todo ello es una prueba clara de que la burguesía no reconoce soberanía alguna en los pueblos del mundo cuando están en juego sus intereses de clase.

A esta cadena de agresiones se suma el sacrificio de los 32 cubanos asesinados en el secuestro de Nicolás Maduro, quienes dieron la vida por sus principios, forjados e inspirados por la figura insobornable de Fidel Castro, que aunque físicamente ausente permanece vivo en la conciencia de los pueblos. En 2026 se cumplen cien años de su nacimiento, cuando su legado sigue guiando la resistencia frente al imperialismo. Hoy, además, el pueblo cubano sufre las devastadoras consecuencias del huracán Melissa, que ha golpeado a miles de cubanos y cubanas, haciendo más urgente que nunca la solidaridad internacionalista con una nación que ha demostrado, a lo largo de su historia, ser una de las más solidarias del mundo.

Las agresiones contra Cuba se incardinan en una estrategia a gran escala para volver a controlar América Latina en su totalidad, por medio de golpes de Estado, bombardeos, injerencia política, extorsión institucional, falsa guerra contra el narcotráfico y una militarización creciente al objeto de instaurar gobiernos afines a los monopolios estadounidenses para saquear los recursos naturales en diversos países del continente. Esto responde a la acuciante necesidad del capital financiero, del maltrecho imperialismo occidental, de asegurar materias primas, mercados y mano de obra barata en el contexto de la crisis global del modo de producción capitalista.

Todo ello porque el pueblo cubano cometió el crimen – para la burguesía – de haber llevado a cabo una revolución socialista en las puertas del mayor bastión del capitalismo. Estados Unidos, el país más criminal de la historia de la humanidad, nunca podrá perdonar aquel 1 de enero de 1959 en el que el Ejército Revolucionario derrotó al régimen dictatorial de Fulgencio Batista, como tampoco podrá olvidar el fracaso militar y político de John F. Kennedy en su intento de invadir sin éxito Bahía de Cochinos en abril de 1961.

Desde entonces, Cuba es un ejemplo para toda la humanidad y uno de los mayores enemigos de la reacción a nivel mundial, que busca constantemente orquestar una contrarrevolución para arrebatarle al proletariado el poder político.

A tenor de todo ello, el VI º Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  • Denunciar la naturaleza fascista, criminal y genocida de los Estados Unidos, cuyas políticas atentan contra el proletariado internacional y suponen un peligro para toda la humanidad.

  • Reafirmar nuestro compromiso y solidaridad internacionalista con Cuba, el pueblo cubano y su Revolución, como una conquista histórica del proletariado internacional que atestigua la superioridad del socialismo frente al imperialismo, incluso en un contexto de asedio y guerra permanente.

  • Impulsar la construcción de una nueva Internacional Comunista, siguiendo las bases de la III Internacional, que sirva para fortalecer al movimiento obrero a nivel mundial y avanzar en la lucha frente a la barbarie imperialista.

 

 

Madrid, a 31 de enero de 2026

VI PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)