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Capitalismo y soberanía alimentaria

Uno de los temas candentes que enfrenta la clase obrera es el aumento indiscriminado del precio de la cesta de la compra. Se calcula que uno de cada cinco niños en el Estado español sufre pobreza alimentaria. En este artículo vamos a desenmascarar las estrategias que facilitan la especulación con este derecho básico y nos centraremos en la agricultura. La agricultura atraviesa una crisis que va mucho más allá de la producción de alimentos. Cada año desaparecen miles de pequeñas explotaciones mientras la tierra, la distribución y los beneficios se concentran en manos de un número cada vez menor de grandes empresas. El resultado es un modelo que expulsa a quienes trabajan en el campo, encarece los alimentos para la población y subordina un derecho básico como la alimentación a la lógica del beneficio privado. Es la lógica del sistema capitalista que sólo puede dirigirse al monopolio, a proletarizar a las masas obreras y a convertir todo en mercancía, incluso los derechos básicos como la alimentación, la vivienda, la sanidad, etc.

La concentración de la propiedad agraria es uno de los principales problemas del sector. Grandes fondos de inversión, empresas agroindustriales y propietarios con enormes extensiones de tierra acumulan enormes recursos, mientras los pequeños agricultores encuentran enormes dificultades para acceder a la tierra, al crédito o a precios justos para sus productos. La especulación convierte la tierra en un activo financiero en lugar de un bien social destinado a producir alimentos.

A esta realidad se suma el enorme poder de las grandes distribuidoras. Mientras el agricultor recibe una parte mínima del precio final, los márgenes aumentan a lo largo de la cadena comercial, perjudicando tanto a quienes producen como a quienes consumen. En este contexto, un reducido número de cadenas de supermercados concentra la mayor parte de la comercialización alimentaria y utiliza su posición dominante para imponer precios de compra cada vez más bajos a los productores. La consecuencia es una pérdida constante de soberanía alimentaria. Los territorios dependen cada vez más de importaciones, monocultivos orientados a la exportación y cadenas logísticas globales vulnerables. Se abandona la producción local de alimentos básicos mientras crece la dependencia de grandes corporaciones capaces de decidir qué se produce, dónde se produce y a qué precio llega a la mesa. Es el fin de la libre competencia que enarbolan como motor principal del sistema capitalista sus defensores y pasan a un modelo productivo centralizado y planificado que corresponde a unas relaciones de producción más elevadas, las socialistas, con el único escollo de que éstas no se orientarán al lucro privado, como el caso que enfrentamos, sino a la necesidad social. Por eso, a la clase obrera no le queda otro recurso que expropiar los medios de producción para ponerlos al servicio de su clase.

La clase obrera debe organizarse para romper la lógica de la mercantilización y de la apropiación privada del trabajo social por métodos revolucionarios. Otras medidas solo pueden ofrecer soluciones parciales mientras el sistema económico continúe organizado en torno al beneficio privado. La concentración de la propiedad y del poder económico no es una anomalía, sino una consecuencia lógica del capitalismo.

Desde el PCOE planteamos socializar los grandes medios de producción y distribución alimentaria, impulsar una planificación democrática de la agricultura orientada a las necesidades sociales y no al beneficio empresarial, garantizar el acceso universal a una alimentación saludable mediante una radical reforma agraria y proteger el trabajo agrícola mediante formas de propiedad colectiva y cooperativa. La tierra debe cumplir una función social, los alimentos deben ser un derecho y la producción agrícola debe organizarse democráticamente por quienes trabajan en el campo y por la sociedad en su conjunto.

Solo superando un modelo basado en la acumulación privada será posible construir una verdadera soberanía alimentaria, donde producir alimentos deje de ser un negocio para convertirse en un derecho de la clase obrera.

 

¡La tierra no es una mercancía!

¡Por la soberanía alimentaria, derribemos el capitalismo!

¡Socializar la tierra es garantizar el pan!

¡Por la reforma agraria!

 

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El imperialismo es el mayor peligro existente: O se está con la dictadura del proletariado o se está con el fascismo

El pasado día 16 de julio, el pedófilo fascista que preside los EEUU, Donald Trump, dio un discurso por el que denunció que durante años China había intervenido en el proceso electoral de 2020, que los procesos electorales en dicho país son corruptos y que perjudican a los Republicanos, y siguió reivindicando su victoria electoral en las elecciones de 2020 esta vez por la vía del no reconocimiento del resultado en unas elecciones en las que ganó el reaccionario de Biden y que Trump dijo que habían sido ilegales y, fundamentalmente, ha enumerado cómo se manipularon dichas elecciones de 2020 y cuáles son las “vulnerabilidades” del sistema electoral norteamericano, señalando que las máquinas de votación son fácilmente manipulables por potencias extranjeras, señalando a Corea del Norte, Rusia, Irán o China, país este último que, según Trump, accedió a los expedientes y registros de 220 millones de votantes norteamericanos en 2020; algo materialmente imposible, por otro lado, ya que en 2020 acudieron a las urnas 158 millones de votantes, cifra que se redujo en 2024 acudiendo a las urnas algo menos de 155 millones de votantes. Trump denunció también la compra de periodistas para que hablaran mal de él y, por ello, reevaluará la revocación y entrega de licencias de medios de comunicación y, también, de lo corrupto del sistema electoral norteamericano del que señala que “no hay un país tercermundista que tenga unas elecciones peores”. Unas elecciones que, por otro lado, otorgaron la victoria a Trump en 2016 y 2024.

En dicho discurso Trump señaló qué medidas deben adoptarse para acabar con las “vulnerabilidades” del sistema electoral norteamericano y “proteger la integridad” de las elecciones norteamericanas que, según este fascista, se sintetizan en la Secure America Act (Ley para una América Segura) con la que se entregan 70.000 millones de dólares al control de fronteras y a la GESTAPO de Trump, el ICE; y en la Safeguard American Voter Elegibility Act (Ley de Salvaguarda de la Elegibilidad de los Votantes Estadounidenses), actualmente bloqueada en el Senado norteamericano, por la que se restringe el registro del ciudadano para inscribirse en la votación exigiéndole una identificación obligatoria con fotografía, restringir el voto por correo, obligar a todos los estados a entregar sus padrones electorales al Departamento de Seguridad Nacional transfiriendo de facto el control de los padrones electorales al gobierno federal, en este caso a Trump, el cual podrá adaptar los censos, y reprimir a los ciudadanos, a su gusto, al objeto de impedir con obstruccionismo leguleyo el voto de unos 20 millones de votantes – véase, por ejemplo, mujeres casadas que han cambiado su apellido de soltera por el de casada, estudiantes o ancianos – según reconoce el Centro Brennan para la Justicia de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York.

Trump hace dicha intervención apoyándose en un informe del Consejo Nacional de Inteligencia de EEUU desclasificado por Trump el 3 de julio de 2026 que, lejos de señalar lo que indicó el presidente pedófilo, niega que hubiera interferencia electoral en 2020 de Irán, Rusia o China en los procesos electorales y que no hubo filtración de información alguna. Lo único que reconocen los documentos desclasificados es que Rusia y funcionarios del Partido Republicano colaboraron mediáticamente al objeto de sacar trapos sucios de políticos del Partido Demócrata y del gobierno ucraniano y desencadenar campañas propagandísticas de corrupción al objeto de beneficiar a Donald Trump tanto en las elecciones de 2016 como en las de 2020.

Sin duda, Trump está preparando las elecciones de mitad de mandato que tiene en el mes de noviembre y manipulándolas, además de abonar el terreno, ya que está reconociendo que las elecciones norteamericanas son pasto de la manipulación que él mismo está practicando, para no reconocer el resultado electoral en el caso que los comicios no le otorguen el resultado que él necesita. Por tanto, Trump ya está anunciando que va a dar un autogolpe en noviembre ya que es consciente de que, en el caso de perder las elecciones de medio término, tiene muchas papeletas de acabar con un juicio político e ir preso y, por tanto, está siguiendo el patrón de su socio asesino Netanyahu de perpetrar un genocidio y abrazar la guerra al objeto de sostenerse en el poder y, así, esquivar la cárcel, satisfaciendo todas las apetencias de los monopolios a cambio de impunidad por sus causas de corrupción, o del fascista Zelenski agarrado al poder gracias a su esencia asesina con su propio pueblo y al apoyo del imperialismo europeo y norteamericano en su guerra interimperialista contra China y Rusia, siendo este un frente más de la guerra.

La bancarrota del imperialismo norteamericano y su Estado, donde la concentración del capital es superlativa y donde la pobreza azota a cada vez una mayor parte de la sociedad norteamericana, su descomposición más absoluta, hace que EEUU todo lo tenga que apostar a la guerra imperialista, al fascismo y, consecuentemente, ya no les valen las elecciones burguesas corruptas y pestilentes sino que éstas deben ser ya un total ejercicio de manipulación política donde siempre gane el que le interesa, en este caso, al complejo industrial dentro del que ya se encuentra Silicon Valley. Elecciones que son un puro teatro, donde el que cuenta los votos es el que gana y dibuja el resultado que le da la gana o, mejor dicho, que le interesa a los grandes capitalistas; en este caso EEUU, que es quien interviene en todos los comicios electorales del mundo, fundamentalmente en los que se celebran en América Latina como se ha evidenciado en las elecciones en Ecuador, Colombia, Argentina, Perú, Bolivia, Chile, Honduras o como lo hará, en comandita con el fascista Bolsonaro, en Brasil en el mes de octubre. Es evidente que las elecciones burguesas no son sinónimo absoluto de democracia sino un instrumento del gran capital para legitimar su dictadura por lo que, únicamente podrá existir democracia derrocando al capitalismo y, consecuentemente, acabando con las elecciones burguesas, de tal modo que únicamente la clase obrera pueda participar en la construcción política arrebatándole y quitándole a la burguesía cualquier derecho político.

EEUU no duda en subir aranceles, en practicar el lawfare (con unos sistemas judiciales totalmente entregados a los monopolios norteamericanos, de los que son marionetas, incluido el sistema judicial español), en hacer el boicot económico, puesto que es dueño de las redes sociales, en crear todo tipo de manipulación y engaño  – que se amplifica con el uso de la Inteligencia Artificial – para dirigir a los pueblos hacia la reacción, para los candidatos cipayos del Pentágono, interfiriendo en las elecciones de otros países y, en caso de no triunfar sus fascistas no dudan en apostar por el golpismo como hizo Trump en 2021 o como hizo Bolsonaro en Brasil en 2023; directamente entrar y secuestrar al presidente, con traidores internos, como pasó en Venezuela con Nicolás Maduro al objeto de robar a punta de metralleta el petróleo y el gas, o empleando bloqueos económicos que son auténticos actos de genocidio, permitidos por el resto de estados capitalistas lacayos del caudillo norteamericano, como lleva haciendo con Cuba desde hace más de 6 décadas.

Este es el estado que exhiben las “elecciones libres” del capital, un instrumento al servicio de los monopolios y su saqueo. En la humanidad jamás existirá la democracia mientras exista el capitalismo pues este sistema deja a la humanidad en la cuneta, en la miseria, en el oprobio más absoluto.

Y esta descomposición del capitalismo, esta concentración máxima del capital en unas poquísimas manos que, a la par, concentran todo el poder político como estamos visualizando, requiere de un incremento de la represión por parte de los capitalistas contra los pueblos. Lo estamos comprobando en lo que hemos citado hasta ahora en EEUU con el ICE, en la injerencia norteamericana en Latinoamérica, en los genocidios que están perpetrando los imperialistas. Sin embargo, los fascistas tienen que acrecentar todavía mucho más la represión, la violencia contra la clase obrera y el campesinado pobre.

Precisamente, ese mismo 16 de julio, se celebró en Washington la Cumbre contra el Resurgimiento del Terrorismo Político. Una cumbre organizada por el gobierno de los EEUU y cuyo director fue el secretario de Estado de EEUU, el fascista gusano mercenario Marco Rubio, cuñado de un narcotraficante, donde señala a la izquierda y a la extrema izquierda como terroristas y la necesidad de reprimirla sin cuartel. Literalmente, este criminal secretario de Estado norteamericano dijo lo siguiente sobre la izquierda y la extrema izquierda:

Este es un mal distintivo y único. Siempre ha estado impulsado por un odio, por encima de todo, un odio hacia la civilización misma. Es una revuelta de los peores contra los mejores, una revuelta de los débiles y los cobardes contra los fuertes y los buenos. Es perpetrado por aquellos que no pueden construir, que no pueden crear, que no pueden lograr grandes cosas y se vengan del mundo por su propia insuficiencia, buscando destruir a quienes sí pueden. Esto es lo que es el izquierdismo radical, puede adoptar diversos lemas e ideologías a lo largo del tiempo y del espacio. Pueden llamarse anticapitalistas o antiimperialistas o comunistas o anarquistas o marxistas, pero el carácter fundamental siempre es el mismo, es un resentimiento venenoso encubierto en el lenguaje de la igualdad, la justicia y la liberación.

Como puede constatarse, por la literalidad de lo expresado por este criminal de Marco Rubio, los capitalistas, los fascistas, se declaran enemigos “de la igualdad, la justicia y la liberación”, que es lo que la izquierda revolucionaria propugna. Decimos la izquierda revolucionaria porque, para vergüenza de los ciudadanos del Estado español, este gobierno de supuesta “izquierda” pero que está alineado internacionalmente con el fascismo propugnado por EEUU, estuvo presente representado por miembros del cuerpo diplomático español en tamaño evento fascista impulsor de la reacción y del terrorismo de estado contra la clase obrera y, fundamentalmente, contra su ideología transformadora, contra todo aquel que se oponga a la barbarie imperialista, que es el fascismo como Israel y EEUU acreditan, y contra todo aquel que luche en defensa de la igualdad y la justicia social y la emancipación de los explotados, de los pueblos.

A dicho evento fascista asistió el Estado español, también otros estados europeos como Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Reino Unido, Suiza, Chipre, Croacia, Eslovenia, Grecia, Malta, Portugal, Albania, Bosnia Herzegovina, Bulgaria, Eslovaquia, Estonia, Georgia, Hungría, Letonia, Lituania, Moldavia, Montenegro, Macedonia del Norte, Polonia, República Checa, Rumanía, Serbia, el engendro norteamericano de Kosovo, Ucrania e Italia, demostrando claramente que la Unión Europea es una zahúrda de estados reaccionarios y fascistas donde, uno de ellos, es España. Todos ellos lacayos del oráculo fascista y caudillo mundial norteamericano, que compartieron cumbre con los genocidas estados norteamericano e israelí.

El cinismo del gobierno de Pedro Sánchez y de la oportunista Yolanda Díaz, de PSOE y de IU/PCE/Sumar es mayúsculo; de verba dicen estar en contra del genocidio en Palestina y de hecho están presentes en una cumbre internacional junto con el estado genocida de Israel para combatir a la izquierda y para reprimirla sin cuartel instaurando una dictadura fascista a nivel planetario, que es lo que le queda al imperialismo en su fase de declive, de muerte. La indecencia del gobierno español es tal que, en lugar de exigir a EEUU el fin del bloqueo contra Cuba, en lugar de exigir la inmediata excarcelación del presidente de la República Bolivariana de Venezuela y sacar las sucias manos del petróleo venezolano, el cual están robando al pueblo venezolano con la cooperación de Delcy Rodríguez, lo que hace es estar presente en esta cumbre patrocinada por criminales fascistas.

La indignidad de la socialdemocracia, y concretamente la española, es tal que acuden como buenos lacayos cuando el propio estado norteamericano le crea casos de lawfare en su propio país, en España, como es el caso de corrupción que EEUU ha creado con respecto a Zapatero donde el Estado español, y concretamente su judicatura, tan traidora como fascista, no ha dudado en actuar siguiendo la instrucción de la mayor potencia criminal que ha parido la historia, EEUU.

El discurso de la reacción, del fascismo mundial liderado por los EEUU es claro: O ellos o nosotros, da igual asesinar a miles de millones de seres humanos (a los que Marco Rubio denomina “débiles, cobardes, los peores”) al objeto de garantizar los intereses de los multimillonarios (a los que Marco Rubio denomina “los fuertes, los buenos, los mejores”). Y, por tanto, en esos parámetros fascistas, donde los “buenos” son los opresores – los Zuckerberg, Musk, Rotschild, Rockefeller, Bezos, Pichai, Larry Fink o Peter Thiel entre otros –  y los “malos” son los explotados, los obreros, los campesinos, los indígenas, lo oprimidos por estos criminales capitalistas, todo vale al objeto de satisfacer los intereses de los grandes monopolios desde el genocidio en Gaza, en Cuba en forma de Bloqueo, los golpes de estado, el manipular las elecciones, el perseguir sin cuartel al pueblo, el hacer campos de exterminio en EEUU y sus estados fascistas satélites como el del corrupto Bukele, las guerras imperialistas o el exterminar pueblos enteros como están pretendiendo hacer en Cuba o en Palestina.

¡Esto es el imperialismo! Organiza una cumbre contra el terrorismo el Estado más asesino y terrorista que ha parido la historia, EEUU, siendo su mayor aliado el estado terrorista de Israel. Los terroristas señalando y criminalizando a la parte más avanzada en términos de conciencia de clase – en términos de lucha por la igualdad y la justicia social, por la emancipación de los pueblos y por la paz mundial -, que es la izquierda revolucionaria.

Los mayores actos de terrorismo en el mundo los ha patrocinado y perpetrado EEUU, desde el lanzamiento de dos bombas atómicas contra un pueblo derrotado y desarmado como el japones, al asesinato de centenares de millones de seres humanos en guerras imperialistas y con imposiciones de dictaduras fascistas en los últimos 75 años, pasando por genocidios y bloqueos criminales y asesinos.  Para que la humanidad pueda vivir el imperialismo debe morir y, para que el imperialismo caiga es fundamental derrocar revolucionariamente al capitalismo estado a estado, es fundamental acabar con el fascista estado norteamericano y ello solo lo puede hacer el proletariado organizado y armado con el marxismo-leninismo, construyendo el socialismo y poniendo a disposición de la humanidad todos los medios de producción y los bienes materiales resultado del proceso de producción.

El enemigo de clase ha dejado claro cuál es la situación: instaurar el fascismo a nivel mundial, reprimir y exterminar a todo aquel que se oponga a su lógica inhumana y criminal. Todos los estados capitalistas, empezando por el español, orbitan sobre la potencia más asesina que ha parido la historia, EEUU, cuyo Estado es el gendarme del mundo y el instrumento de opresión de los grandes monopolios. Hoy el imperialismo, con EEUU a la cabeza, es el mayor peligro que tiene la humanidad y, por tanto, la humanidad – que es el proletariado – solo tiene un camino: O la organización revolucionaria para derrocar al capitalismo y construir el socialismo y el comunismo, o la muerte y la miseria; o conquistar el poder político e imponer la dictadura del proletariado o sufrir la dictadura de la burguesía en su versión fascista y sufrir la opresión y el oprobio de por vida.

 

¡PARA QUE LA HUMANIDAD PUEDA VIVIR EL IMPERIALISMO DEBE MORIR!

¡MUERA EL ESTADO IMPERIALISTA NORTEAMERICANO!

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL, SOCIALISMO O MUERTE!

 

Madrid, 26 de julio de 2026

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Incendios: El capitalismo mata al hombre y a la naturaleza

Catalunya arde mientras décadas de recortes, precarización y abandono dejan a los servicios públicos sin capacidad para responder. No es un fracaso de los bomberos, sino del sistema capitalista, y queda al descubierto la bancarrota de un modelo que ha desmantelado y precarizado los servicios públicos, para poner los recursos al servicio del capital y sacrificando la prevención y la protección colectiva en favor de los intereses de la burguesía.

 

Los Mossos detuvieron a un chivo expiatorio, a un operario, culpabilizándole del incendio en La Bisbal, que trabajaba para una UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por Construccions Rubau y Aquaterra, adjudicataria de un contrato de la Generalitat de Catalunya para la conservación y el mantenimiento de carreteras. Así pues, otra vez más, el aparato represivo y mediático del Estado responde como siempre, criminalizando y encarcelando a un trabajador, señalado como presunto responsable de uno de los incendios, sin siquiera investigar si la empresa subcontratada se ceñía al protocolo de actuación, o las condiciones bajo las cuales trabajaban los obreros. Mientras quienes llevan años impulsando políticas que debilitan la capacidad de respuesta ante estas catástrofes e injusticias permanecen intocables, individualizan la culpa para ocultar las responsabilidades estructurales de quienes gobiernan.

 

Y no es casualidad que esta política la encabece hoy el PSC, la expresión en Catalunya del socialfascista PSOE. Tras su falsa retórica de diálogo y progreso, vuelve a demostrarse, una vez más, que el ala izquierda del sistema reaccionario español, lejos de combatir al capitalismo lo que hace es administrarlo y protegerlo. Cuando la clase trabajadora paga las consecuencias de un sistema incapaz de proteger la tierra donde vive, la respuesta no se basa en cuestionar las causas estructurales, sino preservar el mismo orden social que beneficia a la burguesía y descargar el peso de la crisis sobre quienes viven de su trabajo.

 

Por mucho que su eslogan sea “el govern de tothom” de Cataluña, este no gobierna para la clase trabajadora sino en favor de la burguesía. Criminaliza a la clase obrera mientras blinda a quienes hacen negocio con la precariedad y el expolio del territorio.

Aragón también arde, donde el fuego ha arrasado más de 16.000 hectáreas en las provincias de Zaragoza y de Huesca. Una comunidad autónoma en la que las plantillas de bomberos forestales están por debajo del número de efectivos que debiera disponer, donde el monte no se limpia – no se limpia la biomasa, es punitivo con sanción económica el recoger leña, etc. – unido a la despoblación del agro aragonés, y de la actividad ganadera que hace que los montes sean un auténtico polvorín.

 

Entre 2009 y 2025 el gasto en prevención de incendios se redujo en un 25%, siendo Galicia, Extremadura y Castilla y León, curiosamente los territorios más afectados el pasado año por los incendios, los que más recortaron.

Andalucía también ha ardido, y sigue ardiendo, con un incendio en Los Gallardos, Almería, que ha provocado 13 muertes. Estas 13 muertes son la consecuencia de una serie de factores característicos del capitalismo donde se recorta al pueblo para traspasarlo a los capitalistas y donde lo único que importa es el bolsillo del burgués, su enriquecimiento:

  • Recortes presupuestarios y de medios en materia de incendios forestales. En este caso, días antes del incendio la Junta de Andalucía redujo un 14% el número de agentes de extinción de incendios forestales pasando de 698 a 602. Mientras en 2004 a 1 de junio los operativos antiincendios estaban preparados y operativos al 100%, en 2026 éstos se hallan plenamente operativos a mediados de julio, a pesar de que el clima en 2026 es más proclive a los incendios que en 2004.

  • Urbanización de terrenos que no son urbanizables, en terrenos rústicos. En los Gallardos el 38% de la población habita en terrenos no urbanizables, fundamentalmente personas centroeuropeas que tienen dichas viviendas como segunda residencia. Esta construcción ilegal, e irracional, se ha permitido por ayuntamientos y administración regional como consecuencia del alto poder adquisitivo de las personas propietarias de dichas residencias, desarrollando los gobiernos andaluces de PSOE/IU primero, y de PP después, leyes para legalizar estas segundas residencias ilegales de gente con potencial económico de Centroeuropa como son el Decreto 2/2012 de 10 de enero por el que se regula el régimen de las edificaciones y asentamientos existentes en suelo no urbanizable en la Comunidad Autónoma de Andalucía y la Ley 7/2021, de 1 de diciembre, de impulso para la sostenibilidad del territorio de Andalucía.

  • Esta Ley 7/2021 de 1 de diciembre, realizada por el Gobierno fascista de PP/C’s apoyado por VOX fue una Ley para legalizar la ingente cantidad de viviendas ilegales existentes en Andalucía, fundamentalmente en lugares turísticos y de costa. La legalización de un urbanismo desaforado, que niega la vivienda como derecho y la institucionaliza como negocio, fuente de pelotazos de la burguesía que construye urbanizaciones ilegales y que a éstos se la legaliza con la corrupción política de Junta de Andalucía, Diputaciones y Ayuntamientos, demostrando que ésta es la forma en la que el capital maneja al Estado. Unas viviendas que son una ratonera en caso de incendios en Andalucía, al igual que lo son cuando hay una DANA o lluvias torrenciales, como ha pasado en Andalucía u ocurrió en Valencia, cuando la DANA de octubre de 2024, unido a la negligencia del gobierno fascista del PP valenciano, esa construcción desaforada, en este caso con Planes de Ordenación Urbana que permitieron urbanizar en las escorrentías y torrentes, unas políticas capitalistas de urbanismo y de incompetencia absoluta de gobernantes burgueses incompetentes lacayos del capital que asesinaron a 230 personas.

  • Al igual que en otros territorios, en Andalucía el campo se halla abandonado, y no se limpia como procede el monte, que unido a las cada vez mayores temperaturas y durante más tiempo, consecuencia del cambio climático, hace que el campo sea pasto de incendio.

La “democracia” española y su Estado, o lo que es lo mismo, la continuidad del Estado franquista con ligeros toques cosméticos, de denominación fundamentalmente, todo, está organizado para explotar a la clase obrera hasta la extenuación, para robarnos absolutamente todo, incluido nuestras vidas, estando el pueblo totalmente vendido porque nada importa la seguridad del pueblo sino los intereses económicos de los capitalistas, porque el pueblo está despojado del poder, el cual lo ostentan marionetas de los empresarios. En los países capitalistas, como lo es el Estado español, la política es la del sálvese quien pueda y, por supuesto, todo está subordinado a los intereses de la minoría explotadora, burguesa.

El sistema capitalista y sus leyes despojan al proletariado, que es el pueblo, de la capacidad de gobernarse, de la capacidad de distribuir aquello que produce y, por consiguiente, también le despoja de su capacidad para organizar la defensa de las vidas de nuestra clase, tanto en el plano militar como en el plano civil. Por eso la política ha sido la de desvincular al pueblo de su defensa civil, desvertebrando las cuadrillas en multitud de municipios rurales encargadas de prevenir el fuego, de limpiar los montes y de desarrollar todo tipo de actividad necesaria de vigilancia y para prevenir el fuego, como de crear los cortafuegos necesarios para evitar la propagación de éste en el caso de producirse.

Mientras tanto, el capital y sus esbirros políticos (ya sean abiertamente fascistas, ya sea la “izquierda” capitalista socialdemócrata y oportunista; todos ellos capitalistas), corruptos hasta el tuétano, legalizan todo tipo de ilegalidad que perpetran los burgueses para enriquecerse, transfieren riqueza robada al pueblo para entregarla a los capitalistas y reprimen al pueblo sin cuartel al que le niegan todo tipo de derecho, incluida la vida.

Desde el PCOE hacemos un llamamiento a la clase obrera a organizarse contra el capitalismo y su Estado, a engrosar las filas de nuestro Partido, para hacernos dueños de nuestras propias vidas y de lo que con nuestro trabajo producimos, para poder defender nuestra vida, nuestra integridad y nuestra dignidad como el pueblo que somos, siendo los capitalistas enemigos jurados del pueblo. Solo el proletariado organizado, desarrollando la Revolución proletaria, puede aplicar justicia a todos los canallas que culpan a los obreros de los males de nuestro pueblo, de nuestra clase, como hizo el President de la Generalitat culpabilizando a un obrero exonerando a los responsables empresariales de la UTE, así como a quienes adjudicaron y supervisaron el contrato, verdaderos responsables del incendio de La Bisbal con sus privatizaciones y recortes, esto es, con su política de saqueo al pueblo para entregar lo robado a la burguesía, a los empresarios. Solo el pueblo organizado, de manera revolucionaria, puede aplicar justicia a los canallas que les reprimen, que niegan el cambio climático y destruyen la naturaleza, en definitiva, sólo el proletariado armado de su ideología, el marxismo-leninismo, y dirigido por el Partido, puede conquistar el poder y ajustar cuentas a los fascistas y a los traidores oportunistas y socialdemócratas que engañan a la clase obrera y que sirven a sus verdugos. El capitalismo destruye sus fuentes de enriquecimiento: al proletariado y a la naturaleza.

 

¡Por la Organización Revolucionaria del Pueblo!

¡Por el desarrollo del Partido Comunista Obrero Español!

¡Por la Revolución Socialista!

 

Madrid, 19 de julio de 2026

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Imperialismo, religión y fascistas españoles. ¡Rompamos los grilletes de la opresión!

La lucha de clases se da en todos los ámbitos de la vida, esto es, en el ámbito económico, político e ideológico, preponderando este último en el momento histórico actual de capitalismo agonizante y putrefacto.

Los capitalistas siempre han llevado, y siguen llevando, a rajatabla la lucha de clases y, fundamentalmente, la lucha ideológica contra el proletariado, que es la lucha ideológica contra el marxismo-leninismo. Ello se constata en el anticomunismo profesado, de manera permanente, por todos los medios de manipulación de masas del capital – desde los medios de comunicación de masas hasta los sistemas educativos que imponen al proletariado para que asuma como natural la barbarie capitalista – así como por la pertinaz acción represiva contra nuestra clase social, tanto en el aspecto físico como en el espiritual.

El pasado 4 de julio, el fascista de Trump hacía una disertación anticomunista equiparando al comunismo con un cáncer que hay que extirpar, refiriéndose a la situación interna que están viviendo los EEUU. El pedófilo de la Isla de Epstein que preside el Estado norteamericano, genocida, es sabedor que el comunismo es su negación y, por ello, trata de atemorizar al proletariado con respecto del comunismo que jamás ha regido, por ejemplo, en los EEUU y, para ello, enarbola la bandera del anticomunismo, esto es, la batalla ideológica para que el proletariado repudie su ideología emancipadora y asuma la ideología burguesa que le niega la vida, que le convierte en un objeto, en algo todavía más insignificante que la propia cosa, con menos valor que la propia mercancía.

En esta lucha ideológica la burguesía no escatima en propagar el idealismo entre el proletariado, que es sinónimo de combatir al marxismo-leninismo en tanto el idealismo es la negación de la filosofía materialista.

La burguesía, para someter al proletariado, necesita todo un andamiaje de opresión, del monopolio de la violencia – tanto física como mental – que garantice la pervivencia de la propiedad privada sobre los medios de producción, la persistencia de la base económica capitalista. La base económica capitalista eleva una superestructura burguesa con la que la clase hegemónica trata de perpetuar su dominación. Tanto las leyes, la moral como la religión forman parte de la superestructura burguesa y atienden a los intereses de la clase dominante, en este caso de la burguesía.

La burguesía, acatando de hecho la certeza de la filosofía marxista, comprende a la perfección que debe actuar sobre la percepción de la realidad objetiva, sabedora de lo exacto de la teoría del reflejo, de que lo único cierto, la única verdad, es la realidad objetiva. Y que, actuando con todo su arsenal propagandístico e ideológico sobre la clase obrera, la burguesía le creará al proletariado la interpretación de dicha realidad objetiva, la cual desvirtúa, al objeto de que el proletariado interprete el reflejo de la realidad objetiva no en base a la realidad, a sus intereses como clase, sino en base a los intereses de la clase dominante, de la burguesía, alienando de hecho a la masa proletaria.

Curiosamente, la misma burguesía ascendente que desarrolló durante décadas el materialismo en su lucha contra el Antiguo Régimen para imponer el capitalismo y acabar con el feudalismo y el poder fundamentado en la religión, véase el materialismo inglés, siglos XVI y XVII, el materialismo francés, siglos XVII y XVIII o el materialismo alemán en los siglos XIX y XX; ahora en su fase putrefacta, en su fase terminal, reaviva la religión en el siglo XXI para sostener el capitalismo monopolista y seguir sometiendo al proletariado alienado como consecuencia de una base económica criminal que lo despoja como ser humano de su esencia creadora y consciente y lo convierte en objeto.

El pasado día 3 de mayo, en Madrid, más de 40.000 personas se reunieron en el estadio Metropolitano en un acto de la iglesia evangélica, donde uno de los pastores fue el exfutbolista Dani Alves, en un encuentro internacional del evangelismo. El día 15 de mayo, en el Palacio de Vistalegre de Madrid también se congregaron centenares de predicadores evangelistas cuyo mensaje sintonizaba, como no podía ser de otra manera, con la extrema derecha, arremetiendo contra el aborto, contra todo tipo de matrimonio que no sea el de un hombre con una mujer y, cómo no, fue una orgía del idealismo, del pensamiento conservador y de extrema derecha.

En el estado español “la fe evangélica” se multiplica, a la par que los púlpitos e iglesias, que han quintuplicado su número en los últimos 20 años, fundamentalmente en Cataluña y en Madrid, donde según un artículo de El Periódico de Juan Fernández, del pasado 2 de junio, “la fe evangélica, que hoy cuenta con 4.770 centros de oración en nuestro país, cinco veces más que hace 20 años”, fruto no del azar, ni de otro poder divino más que del dinero, que se multiplica a mayor velocidad que la multiplicación de los panes y de los peces y que hace milagros como el de empapelar las marquesinas de las paradas de los autobuses y los autobuses de Madrid y de Barcelona, la celebración de eventos multitudinarios, conciertos, festivales, trabajo profesional en las redes sociales, etcétera y que lleva a este credo a abrir una iglesia cada cuatro días en Madrid, según reconoce la prensa de extrema derecha en España, diario El Español, en un artículo de Gustavo Molina.

Curiosamente, los herederos de Franco, los que arremeten contra la inmigración – esto es, contra los proletarios de otros países, fundamentalmente africanos y asiáticos, que vienen al estado español -, y que señalan que el actual Gobierno con los procesos de regularización abiertos está preparando un pucherazo electoral, son bendecidos por predicadores latinoamericanos, véanse los dirigentes del PP Feijóo, Díaz Ayuso o Almeida, y que la prensa burguesa definía de la siguiente forma esta relación o estrategia, en 2023:

Los días 30 y 31 de mayo de 2026, en Madrid, se celebró el Festival de la Esperanza, que congregó a unas 20.000 personas, un festival financiado, fundamentalmente, por la Asociación Evangelista Billy Graham (AEBG).

El predicador protagonista del evento fue Franklin Graham, el hijo del predicador evangelista norteamericano Billy Graham que era un fervoroso anticomunista del Partido Demócrata, que describía al comunismo de la siguiente forma en un artículo de agosto de 1954 en el diario The American Mercury:

La revolución comunista que nació en los corazones de Marx y Engels a mediados del siglo XIX no se rendirá ni retrocederá. Ninguna cantidad de palabras en las Naciones Unidas, ni conferencias de paz en el Lejano Oriente, cambiará la mentalidad del comunismo. Ha llegado para quedarse. Es una batalla a muerte: o muere el comunismo, o muere el cristianismo…

¿Se te ha ocurrido alguna vez que el Diablo es un líder religioso y que millones de personas lo veneran hoy en día?… El nombre de esta religión actual es Comunismo… El Diablo es su dios, Marx su profeta, Lenin su santo y Malenkov su sumo sacerdote. Negando su fe en todas las ideologías, excepto en su religión de la revolución, estos hombres de inspiración diabólica buscan, de diversas maneras y con múltiples artimañas, convertir un mundo pacífico a su doctrina de muerte y destrucción.

(…)

¿Cuál es el credo sutil del comunismo? ¿Qué tipo de ideología ha capturado la lealtad de incontables millones de personas en todo el mundo? El Dr. Roy Laurin, escritor cristiano, ha sugerido la siguiente valoración:

Políticamente, un comunista es aquel que cree que el Estado es supremo y que el individuo existe únicamente para el bienestar del Estado, destruyendo así la dignidad que Dios le ha otorgado al individuo.

En el plano económico, un comunista cree en la sustitución de la propiedad privada de la tierra y el capital por la propiedad común y en la sustitución de la gestión privada por la gestión colectiva.

Socialmente, un comunista no cree en el matrimonio como una institución divina, sino únicamente como un arreglo biológico adecuado para la reproducción de herederos del Estado comunista.

A nivel internacional, un comunista es un revolucionario que está detrás de gran parte de la inestabilidad que se vive hoy en el mundo, ya sea en Corea, Alemania Oriental o Marruecos.

Éticamente, un comunista es un creyente y devoto de la “gran mentira”.

Teológicamente, un comunista es un ateo, un profanador de iglesias, un asesino de cristianos…

Se libra una guerra de ideologías en todo el mundo, una guerra entre lo secular y lo espiritual. Las batallas en los campos de batalla son solo manifestaciones materiales de la batalla mayor que se libra en los corazones de los hombres en toda la tierra. ¿Prevalecerá la verdad o la mentira? ¿Nos guiará la filosofía materialista o el poder espiritual? ¿Seremos guiados por Jehová Dios o engañados por Satanás? Las líneas de batalla están claramente trazadas…

Si fascista era el padre, no menos reaccionario es el hijo, el predicador que acudió al festival madrileño, Franklin Graham; el predicador de cabecera del genocida Donald Trump, defensor a ultranza del sionismo y del genocidio en Gaza perpetrado por el carnicero Netanyahu, que considera que “Trump ha sido elegido por Dios para salvar a los judíos de los persas, de los iraníes”, señalándole públicamente a Trump que “hoy los iraníes – el régimen malvado de este gobierno – quieren matar a todos los judíos y destruirlos con fuego atómico. Pero Tú has suscitado al presidente Trump. Lo has suscitado para un momento como este. Y, Padre, oramos para que le concedas la victoria”, siendo, como se puede observar, un defensor de la agresión imperialista de EEUU contra Irán, un defensor a ultranza del fascista estado de Israel y, cómo no, uno de los esbirros de los grandes monopolios norteamericanos y sus intereses económicos.

Evidentemente los evangélicos son el grupo cristiano que más cercanía tiene con el pueblo judío y por ello, también son los que más se identifican con las ideas sionistas (…) Como es sabido, la mayor población de evangélicos se encuentra en Estados Unidos (107 millones) lo que nos lleva a detenernos en este país donde hasta un 10% de los votantes -con independencia de su credo- se identifican como sionistas. Si entramos en los diferentes grupos religiosos, vemos que hasta el 35% de los cristianos (Haija, 2006: 75-76) se identifican como sionistas religiosos, lo que nos explica la importancia de este movimiento en la sociedad americana general y en la política estadounidense en particular”. Alberto Priego Moreno. El sionismo cristiano y su relación con el Estado de Israel.  Págs.217 – 218. Universidad Pontificia de Comillas (España).

En 1969 Nelson Rockefeller, por entonces vicepresidente de Richard Nixon, realizó una gira por varios países de Latinoamérica. A su regreso elevó un informe en el que se mostró preocupado por la influencia que estaba obteniendo entre los más pobres del continente la denominada Teología de la Liberación, a la que no dudó en emparentar con el marxismo. (…) Ante esta realidad, Rockefeller recomendó el financiamiento estatal y reservado de pastores de corte pentecostal, fundamentalmente de origen norteamericano, para socavar la autoridad moral de la Iglesia Católica en América Latina.

(…)

Nuevamente, en 1975 se conoce un documento escrito para la campaña del presidente Ronald Reagan conocido como Santa Fe, donde se vuelve a resaltar el peligro que las nuevas tendencias de la Iglesia Latinoamericana representan para la política exterior de los Estados Unidos.

(…)

La ofensiva contra la denominada Iglesia del Tercer Mundo continúa. Los pastores evangelistas aparecen por todos lados, en unos pocos años superan a la Iglesia Católica en Guatemala, Uruguay, Brasil. Manejan millones. Estados Unidos los financia a través de programas como Plan Amanecer, AD 2.000, Latinoamérica 2.000 y otros.

(…)

Los escándalos alrededor de estos cultos y el gobierno de los Estados Unidos llegan a tal punto que en 1976 la CIA declara que no continuará reclutando misioneros y trabajará en un anteproyecto de modificación de sus estatutos para prohibir la utilización remunerada de pastores norteamericanos en tareas de inteligencia, aunque abriendo el paraguas al aclarar que se permitirían “contactos voluntarios de información”. Carlos Saglul. La CIA, los evangelios y las ametralladoras. Noviembre 2019.

Que hoy en Centroamérica y Sudamérica hayan proliferado los predicadores evangélicos, que las masas trabajadoras sean manipuladas por dichos colaboradores de la CIA, es la consecuencia de la política injerencista, golpista, criminal y anticomunista desarrollada por el imperialismo norteamericano durante décadas.

Tras los golpes de estado en América Latina siempre se hallan las manos del imperialismo norteamericano, de los monopolios estadounidenses para robar los recursos energéticos y naturales de su patio trasero, y la religión se convierte en un instrumento más de subversión, de lucha ideológica del fascismo norteamericano, siendo una pata más en la lucha ideológica contra el marxismo-leninismo.

Bloqueos económicos y comerciales, financiación de partidos políticos, de iglesias evangélicas, de medios de comunicación, dominio de instituciones supranacionales (OEA, FMI,…), compra de jueces e, incluso, de sistemas judiciales completos a través de los que hace lawfare contra aquellos dirigentes políticos que no les interesa a EEUU y, finalmente cuando es necesario, intervención militar y golpe de estado, esa es la praxis del imperialismo norteamericano en Latinoamérica y, también, en el mundo.

Los evangélicos chilenos apoyaron la dictadura militar del asesino Pinochet, como lo acredita la Declaración de apoyo al gobierno militar del 13 de diciembre de 1974, en lo que se denominó Portalazo. Los evangélicos bolivianos apoyaron el golpe de estado contra Evo Morales en 2019, apoyando a la fascista golpista Jeanine Añez. La Iglesia evangélica salvadoreña apoya sin fisuras al fascista Bukele, es el pilar fundamental de la extrema derecha brasileña de los Bolsonaro, y un apoyo sólido para la extrema derecha argentina como se demostró con Macri y, ahora, se demuestra con Milei, sionista confeso que va de la mano de la Fundación Billy Graham.

La progresiva política de injerencia y de agresión de EEUU en Latinoamérica, así como los sistemas políticos burgueses existentes en Latinoamérica, donde en la mayoría de los estados latinoamericanos las burguesías nacionales son esbirros de los monopolios norteamericanos en la explotación y saqueo de sus pueblos, permite que la basura ideológica del imperialismo norteamericano penetre fortaleciendo sus posiciones fascistas, siendo la religión no sólo un arma importante de alienación, de división de la clase explotada, de inoculación del individualismo sino, fundamentalmente, de expansión del pensamiento anticomunista y antiobrero. Ello se corrobora en los datos que aporta la prensa, véase lo que se señala en el artículo de 18 de enero de 2026 del Diario El Salto, cuyo autor es Alberto Mesas, donde señalaba lo siguiente:

Cómo decíamos, en Latinoamérica se visualiza perfectamente cómo actúa el imperialismo en el mundo y, en este caso, en lo que se denomina su patio trasero y el papel que juega la religión como parte de la superestructura capitalista al servicio de la burguesía y sus intereses de clase.

Pero también se evidencia la certeza del marxismo-leninismo y su filosofía materialista, “¿Qué demuestra la historia de las ideas sino que la producción intelectual se transforma con la producción material? Las ideas dominantes en cualquier época no han sido más que las ideas de la clase dominante. (…) Cuando se habla de ideas que revolucionan toda una sociedad, se expresa solamente el hecho de que en el seno de la vieja sociedad se han formado los elementos de una nueva, y la disolución de las antiguas condiciones de la vida. (…) En el ocaso del mundo antiguo las viejas religiones fueron vencidas por la religión cristiana. Cuando en el siglo XVIII, las ideas cristianas fueron vencidas por la ilustración, la sociedad feudal libraba una lucha a muerte contra la burguesía, entonces revolucionaria. Las ideas de libertad religiosa y de libertad de conciencia no hicieron más que reflejar el reinado de la libre concurrencia en el dominio del saber.”. K. Marx, F. Engels. Obras Escogidas, tomo I. Pág. 64. Ed. Progreso. Moscú, 1980.

La burguesía es hoy ultra reaccionaria, el desarrollo del capitalismo monopolista exacerba por completo las contradicciones de clase empujando a la burguesía al fascismo y, consecuentemente al proletariado a la revolución proletaria, más no hay otra forma de armonizar el ingente desarrollo de las fuerzas productivas, de la generación de riqueza, con la estrechez de las relaciones de producción capitalistas, con la propiedad privada sobre los medios de producción, concentrada dicha propiedad y, por tanto, tamaña riqueza en escasas manos.

Y en ese proceso de entroncamiento mundial del fascismo – como consecuencia de la inviabilidad del imperialismo, que objetivamente supone un freno al desarrollo de la humanidad y un peligro para la existencia del ser humano – de bancarrota del imperialismo que se acentúa en cada paso que da la automatización de la producción que significa una palada de tierra sobre el ataúd del imperialismo, la superestructura imperialista va mutando a la par que se producen los cambios en la base económica, la maximización de la concentración del capital, la automatización de la producción, del canibalismo que la burguesía hace consigo misma, enviando a cada vez más partes de la propia burguesía – la pequeña y mediana burguesía – a la ruina. Y, consecuentemente, tal y como se descompone la base se corrompe totalmente la superestructura y, entre esta, se halla la religión.

Sin duda alguna, la Iglesia Católica es contraria a los intereses de clase del proletariado como lo ha sido siempre a lo largo de su historia, y lo sigue siendo, constituyéndose como una parte de la superestructura capitalista al servicio de la burguesía y de su sistema económico. De hecho, los sumos pontífices, o jefes de Estado vaticano, siempre han mostrado su rechazo a la lucha de clases, al socialismo, y han trabajado por fraccionar al proletariado; manifestando su esencia anticomunista descollando en dicha labor Juan Pablo II, pero siendo igual de enemigos del marxismo sus antecesores León XIII o Pío XII. Y es lógico, la doctrina católica promueve la conciliación de clases, esto es la subordinación de los explotados a los explotadores, que choca frontalmente con  el marxismo-leninismo, que es su negación pues se basa en la filosofía materialista, en la dialéctica materialista y, por tanto, en la lucha de contrarios (lucha de clases), siendo la negación del idealismo y, por ende, de toda religión que parte de la idea de Dios negando la materialidad del mundo, que no es más que la negación de la ciencia.

Pero a pesar de ello, al imperialismo en su carrera fascista la Iglesia Católica no le era suficiente, incluso en América Latina donde parte de dicha Iglesia latinoamericana desarrolló un movimiento político y social denominado Teología de la Liberación que perseguía la defensa de los intereses económicos de los campesinos y de los obreros, abogando por la superación del capitalismo mediante la socialización de los medios de producción, incluida las tierras para los campesinos. Siendo por ello, por lo que, como hemos visto, EEUU promovió la vertiente evangélica del cristianismo, o lo que es lo mismo, el fascismo travestido de cristianismo.

A lo largo de la historia, en las sucesivas formaciones socioeconómicas dadas desde la esclavista, la feudal y la capitalista, todas ellas comparten la médula espinal de la propiedad privada sobre los medios de producción y, por consiguiente, la elevación de una sociedad dividida en clases antagónicas; “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases (…) Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases en pugna”. K. Marx, F. Engels. Obras Escogidas, tomo I. Pág. 55. Ed. Progreso. Moscú, 1980.

Por ello, puesto que esclavismo, feudalismo y capitalismo mantienen la misma médula espinal de la opresión, de la división social en clases antagónicas, es por lo que la religión ha pervivido en todas ellas, aunque a lo largo de la historia de la humanidad unas hayan desaparecido, otras aparecido y otras mutado, persiste porque forma parte de la superestructura de dichas formaciones socioeconómicas, persiste porque es un instrumento de dominación de clase. Y Marx expresa con nitidez bajo qué condiciones desaparecerá la religión: “(…) no tiene nada de asombroso que la conciencia social de todos los siglos, a despecho de toda variedad y de toda diversidad, se haya movido siempre dentro de ciertas formas comunes, dentro de unas formas – formas de conciencia -, que no desaparecerán completamente más que con la desaparición definitiva de los antagonismos de clase. (…) La revolución comunista es la ruptura más radical con las relaciones de propiedad tradicionales; nada de extraño tiene que en el curso de su desarrollo rompa de la manera más radical con las ideas tradicionales”. K. Marx, F. Engels. Obras Escogidas, tomo I. Pág 63. Ed. Progreso. Moscú, 1980; ergo únicamente con la revolución proletaria y el desarrollo del comunismo, con la destrucción de la base económica capitalista, se liquidará la superestructura capitalista por completo y con ella la religión como parte de dicha superestructura; una liquidación que no es inmediata sino progresiva conformando un proceso gradual que se produce a la par que se profundiza hacia el comunismo.

La raíz más profunda de la religión en nuestros tiempos es la opresión social de las masas trabajadoras, su aparente impotencia total frente a las fuerzas ciegas del capitalismo, el cual causa cada día y cada hora a los trabajadores sufrimientos y martirios mil veces más horrorosos y bárbaros que cualquier acontecimiento extraordinario, como las guerras, los terremotos, etc. “El miedo creó a los dioses. El miedo a la fuerza ciega del capital -ciega porque no puede ser prevista por las masas del pueblo-, que amenaza a cada paso con acarrear y acarrea al proletario y al pequeño propietario el hundimiento, la ruina “inesperada”, “repentina”, “casual”, convirtiéndolo en mendigo, en indigente, arrojándolo a la prostitución, haciéndolo morir por hambre: he ahí la raíz de la religión contemporánea que el materialista debe tener en cuenta antes que nada, y más que nada, si no quiere quedarse en aprendiz de materialista. Ningún folleto educativo será capaz de desarraigar la religión entre las masas aplastadas por los trabajos forzados del régimen capitalista y que dependen de las fuerzas ciegas y destructivas del capitalismo, mientras dichas masas no aprendan ellas mismas a luchar unidas y organizadas, de modo sistemático y consciente, contra esa raíz de la religión, contra el dominio del capital en todas sus formas.”. VI.Lenin. Obras Completas, tomo XVII. Pág. 431. Editorial Progreso, 1983.

Por consiguiente, la fórmula leninista de combatir la religión no pasa por vilipendiar a ésta sino por la organización revolucionaria del proletariado, por el desarrollo de su partido que es el partido de nuevo tipo, marxista-leninista, condición sine qua non para la toma del poder económico y político por parte del proletariado que es la forma de acabar con “el dominio del capital en todas sus formas” y, por tanto, también con la religión como parte de la superestructura de este. Por eso, todos los capitalistas defienden, ya sea de una manera abierta – la extrema derecha y la derecha – o de una manera vergonzante – la “izquierda” capitalista -, a la religión y todos ellos, bajo la falsa prédica de la libertad religiosa, nutren económicamente de manera generosa a las religiones para fortalecer sus instrumentos de opresión contra la clase oprimida, contra el proletariado. Por eso los Trump, Milei, Ayuso, Bukele, Feijóo, Bolsonaro, Abascal, y demás jauría reaccionaria, a la par que dicen defender una “libertad económica” basada en el saqueo de las arcas públicas y la explotación hasta la extenuación, hasta la muerte, de la clase obrera, predican todo tipo de recorte al pueblo mientras que nutren generosamente tanto a sus predicadores reaccionarios como a sus fuerzas represivas desarrollando una guerra a muerte contra el proletariado en todos los terrenos. Y, sobre todas las cosas, exhiben un anticomunismo desaforado porque son conscientes de que el proletariado cuando toma conciencia de sí y para sí, cuando rompe las cadenas de la alienación y se rebela, es porque abraza al comunismo y, consecuentemente, sigue a su partido, el partido marxista-leninista. Se desgañitan los burgueses señalando que el comunismo es un fracaso, es inviable, está muerto, pero se gastan ingente cantidad de dinero y de recursos en combatir a ese muerto, demostrando la burguesía que su único enemigo es el comunismo y que éste es el que va a sepultarlo y enviarlo al estercolero de la historia.

No es de extrañar, pues, que los más reaccionarios en el Estado español – fundamentalmente los del PP/VOX o Junts/Aliança Catalana y los ponemos como pares porque son lo mismo con diferentes marcas – se peguen por ser los más nacionalcatolicistas, que ni tan siquiera católicos, los más evangélicos, los más sionistas, los más trumpistas, en definitiva, lo que son, los más reaccionarios, los más anticomunistas. Porque todos ellos son conscientes de que su final y el de los suyos, los capitalistas, está muy cerca y, además, son plenamente conscientes de que la negación a su sistema inviable, criminal y moribundo es la clase de los proletarios organizada por su Partido leninista y su ciencia emancipatoria revolucionaria de la transformación social y económica del mundo y de abolición de la explotación capitalista, el marxismo-leninismo.

Por sí misma, la religión carece de contenido; su manantial no se halla en el cielo, sino en la tierra y, una vez destruida la realidad falseada de la que es teoría, perecerá de consunción”. K. Marx y F. Engels. Primeros escritos. Pág. 252. Ed. Progreso. Moscú, 1956. ¡Construyamos la Revolución comunista, fortalezcamos las filas de la Revolución de los oprimidos, de los proletarios!

 

¡ROMPAMOS LOS GRILLETES DE LA EXPLOTACIÓN Y DE LA BARBARIE CAPITALISTA!

¡CONSTRUYAMOS UN MUNDO DE IGUALES Y LIBRES, UN MUNDO COMUNISTA!

¡FORTALECE LAS FILAS DE LA REVOLUCIÓN COMUNISTA, MILITA EN EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)!

 

Madrid, 12 de julio de 2026

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El Partido Comunista Obrero Español se solidariza con los estudiantes de la USAC

Nuestro Partido, a tenor de las informaciones recibidas a través de nuestro hermano Partido Guatemalteco del Trabajo, nos solidarizamos con la lucha de los estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), la única universidad pública de dicho país centroamericano, en defensa de la autonomía universitaria reconocida constitucionalmente y atacada por el Rector Walter Ramiro Mazariegos, el cual accedió de manera fraudulenta a dicho cargo en 2022, como paso necesario para un proceso que culmine, de facto, con la privatización de la misma y, por ello, el proceso para reformar la Ley Orgánica de la USAC.

El control de la USAC implica, también, tener capacidad de control sobre otras instituciones del estado guatemalteco, de tal modo que Mazariegos, de ideología reaccionaria, es un hombre vinculado a lo que en Guatemala denominan “pacto de corruptos” y que no es más que la unión de los grandes empresarios, el crimen organizado, militares de alto grado y sus políticos a sueldo, al objeto de mantener y ampliar privilegios y tener plena impunidad en sus actuaciones. Una élite burguesa – fuente del golpismo, la violencia y del crimen organizado – que se haya interrelacionada, y subordinada internacionalmente, tanto con el sionista estado de Israel como con EEUU.

La lucha entre estudiantes y el Rector y su camarilla corrupta de poder en la USAC es la reproducción de la lucha de clases a nivel general que acontece en la nación centroamericana entre obreros y campesinos contra una burguesía criminal y golpista apoyada por el sionismo y el fascista estado norteamericano.

El Partido Comunista Obrero Español se solidariza con el proletariado y el campesinado guatemalteco, así como con los estudiantes de la USAC que están luchando contra la criminal burguesía guatemalteca y sus jefes a nivel internacional, y apoyamos las huelgas y movilizaciones realizadas por éstos contra el sistema corrupto guatemalteco y la agresión a la autonomía y propiedad pública de dicha Universidad. Una lucha donde los estudiantes en sus consignas anticapitalistas y antiimperialistas y sus llamados a la unidad del pueblo guatemalteco en contra del Rector, contra un Estado corrupto, vislumbran la lucha real del pueblo de Guatemala que es la lucha por conquista el poder del país y poner todos los recursos naturales y económicos del mismo al servicio de los trabajadores, de los campesinos, en definitiva, del pueblo desarrollando una revolución social para conquistar el socialismo.

 

¡VIVAN LOS ESTUDIANTES DE LA USAC Y SU JUSTA LUCHA, VIVAN LOS OBREROS Y LOS CAMPESINOS DE GUATEMALA!

¡SIONISTAS, YANKEES, BURGUESES Y OLIGARCAS SAQUEN SUS SUCIAS MANOS DE LA USAC!

¡POR LA UNIDAD DEL PUEBLO GUATEMALTECO, POR LA REVOLUCIÓN Y EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 4 de julio de 2026

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)