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Contra los grupos fascistas organizados en el barrio del Cerezo

En el barrio del Cerezo, en la ciudad de Sevilla, donde se concentra la mayor parte del proletariado inmigrante de la ciudad – el 35% de los residentes en el barrio son provenientes de otras nacionalidades -, desde el lunes 2 de marzo se están organizando grupos fascistas para señalar, criminalizar y atacar violentamente a obreros pobres, en la exclusión social, emulando a las escuadras fascistas por su actuar cobarde, señalando a los que no tienen nada, a las víctimas del sistema criminal de los que estos fascistas son lacayos y defensores, en lugar de señalar a los que roban todo a la clase obrera, negándonos la propia vida a los proletarios como son  la infame  burguesía y su sistema de producción.

La clase obrera está cada vez más azotada y empobrecida por este sistema de producción capitalista criminal generador de miseria y desigualdad, por lo que la burguesía estimula la creación de estos grupúsculos fascistas al objeto de salvaguardar a este sistema moribundo buscando el enfrentamiento y la división de la clase obrera, enfrentándonos a los explotados, a las víctimas, para evitar que los obreros tomemos conciencia de quien es el responsable de que no podamos vivir, que son los empresarios, los capitalistas, y nos organicemos como clase para acabar de raíz nuestro problema: El sistema capitalista de producción y su Estado. Estos fascistas son los esbirros del capital, que son los que los crean y alimentan, para debilitar a la clase obrera y condenarnos a perpetuidad a vivir indignamente, sometidos y en la pobreza.

Estos grupúsculos fascistas son la expresión, y la constatación, de la quiebra del sistema de producción capitalista, en su fase actual imperialista, que solo puede aportar a la clase obrera es embrutecimiento, pobreza, división y la guerra imperialista, que es la expresión de la política internacional fascista. La única salida de la clase obrera es la unidad y la organización, el fortalecimiento del Partido marxista-leninista, para acabar con el fascismo y con el capitalismo que lo genera y lo alimenta.

 

¡FORTALECE LAS FILAS DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡MUERTE AL FASCISMO Y AL CAPITALISMO QUE LO GENERA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Sevilla, 6 de marzo de 2026

CÉLULA PEPE CORDERO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)




La ‘Transición’ teñida de sangre obrera [ESP/EUS]

Hoy recordamos la matanza de Vitoria-Gasteiz del 3 de marzo de 1976, un acto de terror del Estado que demostraba la verdadera cara de la ‘Transición’ y que se saldó con cinco muertos y cientos de heridos.

Obreros muertos y heridos a manos de un Estado que nunca ha dejado el fascismo, simplemente se sirvió de ciertas cesiones, de engaños y represión ante las numerosas huelgas y manifestaciones que se daban. A esto hay que sumar la presión ejercida por organizaciones que practicaban la lucha armada. Es decir, se daba una correlación de fuerzas favorable a una ruptura con los elementos del franquismo.

El terrorismo de estado, donde tomó parte Manuel Fraga Iribarne, fundador del mismo partido del que han salido criminales como Aznar y Ayuso, no sólo es un ataque a la clase obrera en Euskal Herria, también lo es para toda la clase obrera internacional, ya que los trabajadores no tenemos otra patria que la humanidad emancipada de la sociedad de clases.

Desde el PCOE mostramos nuestra repulsa a la masacre del 3 de marzo, dejando en claro que la clase obrera es la clase revolucionaria, la única clase que realmente puede romper con este sistema desfasado, que ya supone una traba absoluta para el desarrollo humano, un sistema al que entonces, y hoy más que nunca, le sobramos millones de personas.

 

¡Poder obrero y popular frente al fascismo!

¡Ni reforma ni pacto: ruptura con el régimen fascista!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Comité Nacional de Euskal Herria del Partido Comunista Obrero Español

Langileen odolez tindatutako “Trantsizioa”

 

Gaur gogoratzen dugu 1976ko martxoaren 3ko Gasteizko sarraskia, Estatuaren beldurrezko ekintza bat, ‘Trantsizioaren’ benetako aurpegia erakusten zuena eta bost hildako eta ehunka zauritu eragin zituena.

Faxismoa inoiz utzi ez duen Estatu baten esku hildako eta zauritutako langileak, zenbait lagapenez, engainuz eta errepresioz baliatu zen ematen ziren greba eta manifestazio ugarien aurrean, eta horri borroka armatua egiten zuten erakundeek egindako presioa gehitu behar zaio. Hau da, frankismoaren elementuekiko hausturaren aldeko indar korrelazioa zegoen.

Estatu terrorismoa, non Manuel Fraga Iribarnek parte hartu zuen, Aznar eta Ayuso bezalako kriminalak atera diren alderdi beraren sortzaileak, ez da soilik Euskal Herriko langile klasearen aurkako eraso bat, baita nazioarteko langile klase guztiarentzat ere, langileok ez baitugu klase gizartetik emantzipatutako gizatasuna beste aberririk.

PCOEtik martxoaren 3ko sarraskia gaitzesten dugu, eta argi uzten dugu langileria dela klase iraultzailea, sistema zaharkitu horrekin benetan hautsi dezakeen klase bakarra, giza garapenerako erabateko traba dena, eta orduan, eta gaur egun inoiz baino gehiago, milioika pertsona soberan dauzkaguna.

 

 

Langile eta herri boterea faxismoaren aurrean!

Ez erreformarik ez itunik: erregimen faxistarekiko haustura!

Herrialde guztietako proletarioak, batu zaitezte!

 

PCOEren Euskadiko Batzorde Nazionala




Libertad para la comunista María José Baños Andújar

Desde comienzos de año hemos tenido noticias del agravamiento de salud de la presa política María José Baños Andújar, militante comunista, la cual se encuentra ingresada en la enfermería del centro penitenciario Murcia II.

María José padece una confluencia de enfermedades graves e incurables que han desgastado a su organismo: está enferma de VIH en estado C3 (el más avanzado de la clasificación clínica), padece trombocitopenia crónica que compromete su sistema inmunológico, así como una desnutrición calórica severa (cayendo su peso hasta los 44 kilogramos), un 69% de discapacidad y un deterioro físico que la obliga a estar postrada.

La clase obrera no puede permanecer pasiva ante la vulneración de los derechos de una militante comunista, pues nada nos queda esperar de un estado criminal al servicio de la burguesía. Como comunistas, somos conscientes de que el estado no es un instrumento neutral, sino que sirve a los intereses de una clase u otra. En el caso que nos ocupa, el estado español, heredero de la dictadura franquista, se va a utilizar todo el aparato estatal para reprimir a los sectores obreros más combativos contra el capitalismo, destacando aquí a los comunistas.

Nuestro partido es consciente de que para el sistema fascista que maneja las cárceles del estado, las vidas de los comunistas militantes no significan nada, y de no ser por la presión solidaria que ejerce la clase obrera, dejarían morir en prisión a todos ellos, como ocurriera en el pasado con José Manuel Sevillano (1990) tras 175 días en huelga de hambre, o el caso más cercano de Isabel Aparicio (2014), a la cual se le negó un tratamiento médico adecuado para tratar su grave estado de salud.

De igual manera, denunciamos al oportunismo político (uno de cuyos grandes representantes es Pablo Iglesias) que defendió la puesta en libertad provisional del corrupto Eduardo Zaplana por motivos humanitarios a causa de su estado de salud y nunca alzó su voz para los presos comunistas enfermos, como podrían ser los casos actuales de Lucio García Blanco (que sufre una enfermedad neurodegenerativa que afecta gravemente a su capacidad de compresión y de toma de decisiones) así como el de la propia María José Baños Andújar.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) se hace eco en este comunicado de lo expresado por la defensa de María José, en el cual se exige:

· Traslado hospitalario inmediato a un centro especializado.

· Información médica transparente.

· Comunicación urgente con su compañero sentimental y de lucha, Marcos Martín Ponce, también preso en el mismo centro.

Asimismo, queremos recordar una resolución del II Pleno de nuestro Comité Central relativo a los presos políticos, en la cual se exige la inmediata puesta en libertad de todos los presos políticos comunistas y de izquierda del Estado español (así como de cualquier rincón del mundo) y apelamos a la unidad y la organización de la clase obrera en general y de las organizaciones comunistas y de izquierda en la construcción de un frente antifascista, por la inmediata puesta en libertad de los presos políticos de izquierda, y por la liquidación del fascismo y del capitalismo que lo genera y que deshumaniza al ser humano, construyendo la Revolución Proletaria Mundial y el Socialismo en pos del comunismo.

 

¡LIBERTAD PARA MARÍA JOSÉ BAÑOS ANDÚJAR!

¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Irán, la inviabilidad del imperialismo y la guerra mundial

A nadie se le escapa que la situación del imperialismo, en general, y de la potencia norteamericana, en particular, es de un sistema inviable y de bancarrota económica y política.

El imperialismo, en cada crisis que genera, engendra las causas para una crisis de intensidad mayor pues las medidas que adopta, lejos de atajar las causas que generan las mismas, lo que hacen es agravarlas.

Las medidas adoptadas por el imperialismo, tras la implosión de la URSS y del campo que se denominó del socialismo real, liderado por EEUU y la Europa reaccionaria – Gran Bretaña, Alemania y Francia, fundamentalmente – para que sus monopolios pudieran engullirse a la Europa del Este, configurar un mapa político a imagen y semejanza de los intereses económicos de éstos y desarrollar, a nivel planetario, la política económica propia para satisfacer los intereses económicos de los monopolios, fundamentalmente norteamericanos, de maximización de beneficios a costa del sometimiento y del saqueo de los pueblos y, cómo no, de la sobreexplotación, han esculpido el mundo miserable de hoy. Sobreexplotación para la que los monopolios, en su naturaleza ávara, implementaron por la vía de la deslocalización de la producción y estableciendo marcos laborales que dan cumplimiento a la homogeneización por debajo de las condiciones de los obreros. En ese proceso de deslocalización, EEUU y otras potencias imperialistas liquidaron su industria, trasladando la producción y, también, tecnología hacia Asia, fundamentalmente China, en busca de mano de obra ultra barata en la búsqueda de beneficios. Pero ese movimiento no sólo implicaba trasladar tecnología y producción, sino que entregó la capacidad no solo de avance tecnológico, sino desplazó el control de las cadenas de producción y distribución mundiales hacia China, desarrollándose como potencia económica que pugna por la hegemonía en la actualidad. Una potencia económica que en la crisis de las subprime puso su aparato productivo al servicio de su política exterior, ante la caída de la demanda fundamentalmente norteamericana, engendrando el proyecto de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, o Nueva Ruta de la Seda, desde 2013, lo que ha servido a China no sólo para erigirse en potencia hegemónica sino que, junto con BRICS, construir un sistema financiero alternativo al sistema dominado por EEUU, siendo todo ello consecuencia de la política de los monopolios norteamericanos que hoy confrontan a dicho grupo BRICS y, fundamentalmente, a China.

Tras la caída de la URSS se produce un ingente proceso de transferencia de riqueza hacia los monopolios, con políticas bestiales de privatización realizadas por socialdemócratas y neoliberales – reaccionarios todos ellos -, se suceden golpes de estado y guerras de rapiña – Guerra del golfo, Somalia, Bosnia, Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Libia, Siria, Palestina, Etiopía, Yemen, Sudán,… – que en lo que llevamos de siglo XXI han acabado con la vida de, en torno, 8 millones de seres humanos, amén de una ingente cantidad de decenas de millones de personas desplazadas condenadas a vivir en desarraigo, al tráfico de seres humanos, etcétera, por no hablar de los actos de genocidio, como los bloqueos económicos realizados por EEUU y la UE, que entre 1970 y 2021 causaron la muerte de 38 millones de seres humanos en países del tercer mundo, según artículo de los profesores universitarios Jason Hickel, Omer Tayyab y Dylan Sullivan (profesores de la Universitat Autònoma de Barcelona los dos primeros y de la Universidad Macquarie de Sydney el tercero).

El imperialismo, como se puede comprobar, es la barbarie para la humanidad, que es la clase obrera. El imperialismo también arroja la pugna entre potencias imperialistas por el dominio de los recursos naturales, de los territorios y el control de las rutas y corredores comerciales, en definitiva, por el reparto y el control del mundo conduciendo a la humanidad a la guerra.

EEUU no acepta su declive imperial, no acepta que su hegemonía llega a su fin y, como hacen los imperialistas, no duda en matar lo que haga falta, en ir a la guerra, para tratar de sostener una posición hegemónica cada día más en entredicho.

En el mundo, cada vez son más los países que buscan zafarse del dólar y del dominio norteamericano, un mundo donde la mayor capacidad productiva mundial ya no se halla ni en EEUU ni en Europa, sino que, a nivel mundial, este motor industrial se sitúa en Asia, fundamentalmente China y la India, y en el continente americano la producción industrial se ha desplazado hacia el sur, fundamentalmente México y Brasil. Trump comprueba como en el continente americano, su patio trasero, China tiene una gran influencia tanto económica, comercial como financiera y donde los BRICS cada vez tienen más adhesión y más fuerza en detrimento de EEUU y sus aliados.

China controla el 60% de las tierras raras del mundo y el 90% de la capacidad refinadora de éstas; EEUU y sus aliados del G7 significan el 9,47% de la población mundial, BRICS el 54,07%; los países del G7 aportaron al PIB mundial en 2024 el 29,6% por el 36,7% de BRICS+, que controla los mayores yacimientos petrolíferos y de gas, evidenciándose el declive imperialista norteamericano, con una deuda cada día mayor y siempre impagable.

El objetivo de EEUU es detener el desarrollo chino, y es ahí donde se debe circunscribir la política llevada a término por Trump desde que accedió a la presidencia. En esta dirección, EEUU pretende dominar todo el continente americano para saquear los recursos de dicho continente, obligado por el avance de BRICS no solo en Asia, sino también en el continente africano, así como por el retroceso de su dominio financiero y la debilitación del dólar, de tal modo que el mundo se halla en un proceso, por decirlo así, de desdolarización que debilita económicamente a EEUU.

En este contexto de declive imperial norteamericano, de descomposición del imperialismo y de fascismo, de desarrollo y competencia tecnológica, donde se impone la automatización de la producción que disloca la composición orgánica del capital negando la base económica capitalista, la salida es la guerra imperialista y es en este cuadro donde se incardina la agresión militar  norteamericana – negando un derecho internacional fenecido que se reduce a la hipocresía, la fuerza y el desprecio a la vida – en la región de Oriente Medio, donde el fascista estado de Israel es la extensión de EEUU en la zona que, también, está aliada con las élites de los estados satélites de EEUU en el Golfo Pérsico, para defender los intereses crematísticos de los monopolios norteamericanos y geoestratégicos de dicha potencia criminal.

La desmembración de la República Islámica de Irán, aliada histórica de Rusia y miembro de BRICS desde 2024, y su cambio político es necesario para garantizar el dominio sobre los recursos energéticos – gas, oro, uranio, tierras raras y petróleo – y controlar dicha región del mundo por parte de EEUU, fortaleciendo la posición del estado sionista, así como obstaculizar el acceso a dichos recursos por parte de China y debilitar la capacidad productiva de dicha potencia y del grupo BRICS.

Esta guerra que EEUU ha desencadenado contra Irán retratará a los fascistas europeos, no solo Gran Bretaña que ya está participando en la contienda junto a EEUU e Israel, sino a Francia y Alemania, todos ellos en una situación de quiebra económica y social que, con toda probabilidad, implicarán al conjunto de la UE, marionetas de EEUU.

Nos hallamos ante un reparto de un mundo repartido, estamos ante una pugna interimperialista por la apropiación de los recursos naturales y la conquista, a sangre y fuego, de mercados. Los imperialistas conducen a la guerra a la humanidad, que es la fórmula que tienen los capitalistas para reordenar el mundo en base a sus intereses, resolver sus contradicciones e incrementar sus márgenes de beneficio.

La guerra imperialista la pagaremos el proletariado tanto en términos económicos como en sangre, en vidas humanas, siendo la fórmula de los imperialistas para tratar de conjugar las contradicciones que genera la automatización de la producción, que les genera un excedente humano que resolverán destruyendo fuerza de trabajo, matando a seres humanos, y la guerra es una de las formas de hacerlo.

Ninguna potencia mundial hoy lucha por superar el capitalismo, todas defienden los intereses de sus monopolios, de sus élites, de los grandes capitalistas. El imperialismo está agotado, el capitalismo no se sostiene y la automatización de la producción requiere de la superación de las relaciones de producción capitalistas, requiere la liquidación de la propiedad privada sobre los medios de producción al objeto de armonizar el ingente crecimiento de las fuerzas productivas con unas relaciones de producción coherentes con las mismas.

Este es el mundo bárbaro en el que nos corresponde vivir, un mundo que nos lleva al proletariado a las puertas de la Revolución Proletaria. O nuestra clase social toma conciencia de ello y nos organizamos para derrocar y aniquilar revolucionariamente a la burguesía en cada nación, o seremos pasto del fascismo, del sufrimiento y de la muerte que es el futuro que nos deparan estos criminales con la guerra imperialista de la que nadie se va a librar. El imperialismo está moribundo, pero el imperialismo no cae solo, hay que liquidarlo y ello únicamente lo puede hacer nuestra clase social, el proletariado, armado con la ideología y el Partido marxista-leninista, derrocando revolucionariamente al capitalismo y construyendo el socialismo, poniendo todo el poder en manos del proletariado.

 

¡Por la salida de la Unión Europea y de la OTAN!

¡Por el fortalecimiento del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) y por la Revolución socialista para acabar con el capitalismo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Madrid, 1 de marzo de 2026

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)