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La huelga de la hostelería en Canarias y el juego de manos de los sindicatos amarillos

CCOO y UGT acuden rápidamente, como de costumbre, a apagar las ascuas visibles entre la clase obrera, con el fin de proteger los intereses de la patronal. En esta ocasión se encargan de contener la indignación en el sector de la hostelería, uno de los más precarios. Se ha convocado una huelga a la que se han sumado otros sindicatos como USO, Intersindical Canaria, Sindicalistas de Base y FSOC.

La huelga está prevista para los días 17 y 18 de abril, en Semana Santa. Hasta ahora no ha habido acuerdo en la negociación, pero que no nos confundan; se trata de buscar la mejor fórmula para que los sindicatos amarillos mantengan la escasa credibilidad que les queda, a la vez que los empresarios consiguen su tranquilidad, firmando lo que más conviene a sus bolsillos. El juego es tan bochornoso que incluso han aprovechado para blanquear al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, del corrupto y reaccionario partido Coalición Canaria (CC), enemigo de la clase obrera como todos y cada uno de los partidos parlamentarios.

UGT y CCOO estuvieron presentes, como era de esperar, en el VIII Congreso Nacional de dicho partido, donde estaba también la clase social a la que sindicatos amarillos y CC representan: la burguesía. Clavijo, con el necesario y acostumbrado disfraz de sosiego para parecer neutral, como si ello fuera posible en una sociedad de explotadores y explotados, decía: “Estoy convencido que habrá un acuerdo y, en vísperas de una Semana Santa y con un preaviso de huelga, les instamos y nos brindamos para que ese encuentro se produzca y consigamos esas subidas salariales para los trabajadores y esa transferencia de riqueza, pero también con compromisos por parte de los trabajadores”. Es decir, introduce la ponzoña, aderezada con tono apaciguador, al decir que debe haber un compromiso por parte de los trabajadores. Éstos son los que realizan todo el trabajo y, por tanto, generan todas las ganancias de las empresas, a cambio de migajas y abusos, y es por ello que han decidido dar un paso al frente; ¿No es absolutamente miserable pedir que el oprimido se comprometa con su opresor?

Sin embargo, al hacer el Gobierno de Canarias de “mediador” en reuniones con la patronal, el representante de Sindicalistas de Base dice que es “bienintencionado” pero que ha fracasado. Una declaración muy alejada de la realidad que sugiere que, o bien dicho representante es un guía ciego, o forma parte del engaño a la clase obrera, pues el gobierno es abiertamente reaccionario y lacayo de la patronal.

Los puntos que se han puesto sobre la mesa por parte de los sindicatos, son: sobrecarga de trabajo, dificultad para conciliar la vida familiar, la eliminación de los turnos partidos, que las plantillas se ajusten a las necesidades del servicio, no poner en riesgo la seguridad y la salud en el trabajo, sustituir las bajas por enfermedad, adecuación a categorías profesionales y justificar las contrataciones por medio de empresas de trabajo temporal. La patronal pretende vincular los acuerdos salariales a la apertura de los convenios colectivos, de manera que puedan establecer unas condiciones que permitan o no cierta subida del salario, dependiendo de situaciones económicas concretas en las empresas: es decir, que el aumento salarial sea desigual, e incluso inexistente en algunas empresas.

Los sindicatos se oponen a ello, pero hablan de recuperar un mísero poder adquisitivo del 5,45%, como si la clase obrera no hubiese perdido nada más, y quieren incrementar un 2%, lo cual no va a suponer una diferencia real, y menos si hablamos de poder adquisitivo perdido, que claramente es superior a la cifra que dicen los sindicatos. Sin ir más lejos, la cesta de la compra ya es un 35% más cara que hace tres años.

UGT y CCOO tratan de seguir reuniéndose, por enésima vez, con la patronal, y afirman que se desconvocará la huelga si se abona una paga extraordinaria que reclaman. ¿Consideran que con eso pueden comprar la calma de los trabajadores? ¿No son esenciales las demás cuestiones que han mencionado y que los obreros llevan demasiado tiempo soportando? Dicen estos sindicatos que “exigen” una subida salarial antes de negociar los convenios colectivos, puesto que las empresas han tenido mayores beneficios. Volvemos a la clásica trampa en el discurso de los sindicatos amarillos y que no hace más que manipular a los obreros, para fomentar la falaz idea de que ellos dependen del capital, de un burgués al que le vaya bien parasitando y que pueda explotarlos, o no tendrán trabajo. Y añaden “Los trabajadores están hartos de no llegar a fin de mes con los grandes beneficios obtenidos por las empresas y hartos de las cargas de trabajo porque no se sustituye al personal en tiempo y forma”. Queda claro que no se incluyen a sí mismos entre los obreros, y menos entre los obreros “hartos”, sacando pecho por la imagen que creen proyectar de defensores del trabajador, cuando en realidad solo piden que el esclavo asalariado llegue con lo justo a fin de mes y que no tenga lo que se considera sobrecarga de trabajo, desde el enfoque legal. Es decir, intentan arañar alguna que otra migaja para apaciguar a los obreros, a los cuales dejan al margen de la lucha.

En junio de 2024 los sindicatos amarillos declararon en el Parlamento de Canarias que el problema en el Archipiélago son los bajos salarios, y no la productividad. De nuevo una falacia, puesto que parece que la mejora de las migajas es lo que debe alcanzar la clase obrera para acabar con la miseria. De hecho, el secretario general de CCOO Canarias lanzó un guiño a la burguesía, y dijo: “si no somos capaces de arbitrar fórmulas para repartir de otra forma la riqueza habrá una movilización fruto del descontento que propició el 20A, y las centrales sindicales apoyaremos ese conflicto”. Por otro lado, el secretario general de la Federación de Servicios de CCOO, dijo: “Ya es tiempo de sentarse a negociar. Desde 2021 a 2023 la gente ha perdido un 15% de poder adquisitivo por la inflación y si los salarios no suben en relación al PIB estamos perdidos (…) Estamos en una encrucijada, si no arbitramos fórmulas para que la riqueza que se genera se reparta, para que disminuya la pobreza y la exclusión social, vamos a tener que afrontar en poco tiempo movilizaciones importantes, porque hay un descontento como nunca hasta ahora”.

El secretario general de UGT-Canarias habla de que dicha comunidad lidera la subida del PIB, y a pesar de ello los salarios son bajos, respondiendo a la patronal, que llama “vagos” a los trabajadores, de la siguiente forma: “pero nunca hablan de la falta de inversión en I+D, del bajo nivel formativo de muchos empresarios, de su escasa cultura empresarial, de su deficiente asignación de recursos, de su escasa inversión en tecnología o del minifundismo empresarial”. Finalmente, alegan que el mejor árbitro es el gobierno, y piden a los diputados que “no sean cómplices del reparto de la pobreza, sino del reparto de la riqueza”.

 

Puede observarse en sus palabras que se declaran ajenos a “la gente” o “los trabajadores”, y que se autodenominan árbitros en la vida de éstos, intentando regular el descontento de los proletarios a base de reunirse y decidir por ellos, pero sin ellos, buscando la manera de que no haya movilizaciones masivas contra los opresores. Es evidente que los sindicatos de la patronal, como puede verse en sus discursos, no consideran eso deseable, sino que, al contrario, quieren evitarlo, y para ellos es menester “encontrar fórmulas” junto con la patronal para frenar esa posible desgracia. Hablan en primera persona del plural, es decir, con la burguesía forman un “nosotros”. Solo se les ocurre dedicar a sus queridos burgueses, la mano que procura sus privilegios, palabras en relación a su falta de cultura empresarial, deficiente asignación de recursos y mínimos gastos. ¿Qué cultura empresarial es esa, distinta de la extracción de plusvalía? ¿explican estos sindicatos a los obreros que son solo ellos, los asalariados, quienes hacen posible que existan las empresas y todo lo que hay en ellas? ¿No saben éstos vendeobreros que al parásito le interesa atesorar lo máximo posible, vendiendo mucho y comprando poco, esperando poder fagocitar a otros parásitos a menor coste? Critican una supuesta falta de visión de los empresarios, porque para los sindicatos amarillos es crucial vender la idea de que el burgués es quien hace posible la riqueza, y cuando la pobreza se extiende es porque dicha clase social está fallando en su misión. Para eso están ahí estos sindicatos, para que no se descubra que es precisamente el modo de producción capitalista lo que lleva inevitablemente a la miseria y a la barbarie.

 

De hecho, también dijeron en la fecha anteriormente señalada que, si a principios de 2025 no ha habido un reparto “más justo” de la riqueza, habrá huelga en el sector. Es decir, no organizan a la clase obrera para que luche por sus intereses ni desnudan al capitalismo para mostrar sus vergüenzas, sino que “amenazan” con la posibilidad de convocar una huelga en un plazo superior a medio año si los criminales que se lucran con la explotación humana no “reparten mejor” la riqueza robada. No obstante, tras tanto tiempo para que la burguesía pueda maniobrar, en abril de 2025, desconvocarán la huelga a un precio barato, para luego permitir flexibilidad para el empresario en el resto de asuntos que han de plasmar en los convenios.

Como era de esperar, en la provincia de Las Palmas se ha desconvocado la huelga por una ridícula paga de 650 euros que, según los vendeobreros, ya compensa la pérdida de poder adquisitivo, junto con una subida salarial de un 9% repartido en 12 meses, o lo que es lo mismo, menos de un 1% de aumento cada mes. Es decir, van a dar una limosna a los trabajadores y los sindicatos de la patronal lo celebran. En Santa Cruz de Tenerife, la Federación Sindical Canaria tacha de “absolutamente insuficiente” el acuerdo pactado en Las Palmas, pero no apuntan mucho más alto, puesto que buscan una “recuperación” del poder adquisitivo acorde con la “evolución de la economía”, y nunca declararán que las ganancias del patrón se deben al trabajo de la clase obrera, y que ésta debe luchar por acabar con el robo que sufre.

¿Es una táctica nueva jugar al tira y afloja para que las migajas parezcan más grandes? Nada más lejos de la realidad. Podemos verlo en casos de años anteriores en otras comunidades, como en 2023 en Málaga, que se desconvocó una huelga en la hostelería a cambio de un aumento de salario hasta 2027, de entre el 2% y el 3% cada año. Y los sindicatos amarillos declaraban que “Tenemos que hacer atractiva la carrera en la hostelería (…) nos guste o no, es clave para la economía de la provincia de Málaga (…) Los salarios tienen que acompañar porque del turismo vivimos todos, aunque uno esté sentado en una oficina o trabajando en un banco”. Lamentables migajas y vender la idea de que, irremediablemente, el turismo es el motor de la economía, queriendo los sindicatos hacer esa explotación más atractiva para el asalariado. Lo mismo ocurrió en Madrid en 2022; tras “amenazar” con una huelga en navidad, se desconvocó a cambio de una patética subida salarial del 15% en tres años. También se pactó que cuando la plantilla es de más de 50 trabajadores no puedan superar las 44 horas semanales, y regular a los fijos discontinuos a tiempo parcial, es decir, ven tolerable superar las 40 horas semanales (muy habitual en el sector) y celebran los contratos a jornada parcial. En 2018, en Valladolid, fue desconvocada a cambio de un “incremento” salarial de entre el 1,6% y el 3,2%.

Están repitiendo la misma fórmula para engañar a la clase obrera, una y otra vez. Los proletarios que trabajan en el sector bien conocen las lamentables condiciones en las que han de realizar su labor, y el trato déspota de superiores y empresarios. Las bajas por salud mental en el sector son de las más altas y la mayoría de empresas investigadas no pasan la inspección. Es tanto el cinismo de UGT y CCOO, que Pepe Álvarez (UGT) dijo en 2024, tras tantas puñaladas y manipulaciones para que los obreros se conformen con migajas, que la manera de trabajar en hostelería es inhumana. Por su parte, CCOO publicó un comunicado en enero del presente año que decía que el sector de la hostelería “es inestable, poco profesional y mal pagado”, como si no fuesen responsables, al igual que UGT.

Queda claro que nada ha mejorado ni mejorará con los sindicatos de la patronal, pues solo están para defender los intereses de los propietarios de las empresas y cegar a la clase obrera. Es totalmente infame dejar a los trabajadores a un lado como sujetos pasivos, mientras pactan traiciones con la burguesía y se apoyan en los parlamentarios, los cuales solo tienen la misión de velar por la gestión de la economía de mercado en beneficio de quienes les ponen ahí: los monopolios. El capital solo es la cadena del obrero, que además de producir toda la riqueza y no obtener jamás lo que le corresponde, dado que lo que genera es parasitado por el empresario, tiene que sufrir la manipulación de sindicatos vendeobreros y partidos políticos oportunistas que los llevan a la desmovilización y división.

La clase obrera no podrá avanzar si no cuenta con sus propias fuerzas. La única manera de comenzar a hacer retroceder al burgués es la organización obrera consciente, desembarazándose de los sindicatos amarillos y todo lacayo de los capitalistas. Los trabajadores unidos y con conciencia de clase no solo podrán conseguir mejoras en los centros de trabajo, sino obtener el conocimiento y las herramientas necesarias para comprender este sistema criminal y combatirlo para acabar con la propiedad privada de los medios de producción. Los intereses del burgués no son legítimos, como quieren hacernos creer CCOO y UGT y todos los oportunistas al servicio del capital. No se trata de llegar a acuerdos con el patrón y confiar nuestras vidas a sus políticos, sino de luchar contra ellos y obtener victorias a la vez que atraemos a más hermanos de clase a la lucha. La lucha de clases no se detiene mientras haya una minoría explotadora y una gran mayoría explotada; no podemos ir a la zaga de los acontecimientos observando cómo nos llevan continuamente al sufrimiento y a la miseria, para luego resignarnos y pedir migajas, y continuar eternamente el ciclo.

El Partido Comunista Obrero Español apoya todas las luchas obreras, pero hace un llamamiento a la clase obrera, para librarse del lastre de los sindicatos amarillos, que se hacen pasar por aliados, pero no son más que enemigos del proletariado. Todos los obreros conscientes están llamados a militar en nuestras filas, para ensanchar la lucha por la revolución obrera. Del mismo modo, apostamos por fortalecer las filas del sindicalismo de clase y combativo de la FSM, como medio de lucha contra el patrón en los centros de trabajo y elevar la conciencia de clase de los trabajadores, y así guiarlos progresivamente hacia la construcción de la máxima aspiración de nuestra clase; lo único que puede superar el capitalismo y poner fin a la opresión de la burguesía: el socialismo.

 

¡CCOO y UGT solo representan los intereses de la burguesía!

¡Fortalezcamos las filas de los revolucionarios!

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en las Islas Canarias




14 de abril y las enseñanzas de la historia: el oportunismo es el mayor enemigo del proletariado

Se cumplen 94 años del 14 de abril de 1931, día en el que se produce un punto de inflexión en el proceso de lucha de pequeña y la mediana burguesía contra la burguesía latifundista y terrateniente, la oligarquía financiera y la Iglesia católica – siendo la monarquía la punta de lanza del estado que defendía los intereses de éstos y garantizaba la dominación de esta tripleta-, una lucha donde los intereses del proletariado fueron subordinados a los de la burguesía contraria a la monarquía, gracias a la deplorable conducción política del PSOE y de los anarcosindicalistas que nunca plantearon disputar las riendas de la dirección política a la burguesía, algo que quedó nítidamente contrastado en el Pacto de San Sebastián en agosto de 1930, constituyéndose el “Comité Revolucionario”. Un PSOE, siempre traicionero y traidor al proletariado que había colaborado con la dictadura de Primo de Rivera, al igual que la UGT.

Así, con huelgas, asonadas militares como las ocurridas en Jaca o en Madrid en diciembre de 1930, fusilamientos perpetrados por la criminal monarquía de Alfonso XIII, y con una situación social de gran agitación contra la monarquía, se empujó a ésta a la convocatoria de elecciones municipales, llegándose a  las elecciones municipales de 12 de abril de 1931 donde vencen las fuerzas políticas republicanas, con el pueblo en la calle, éste forzó al gobierno del Almirante Aznar a dimitir, proclamándose en Eibar el 13 de abril la República, exiliándose Alfonso XIII en Francia y decretándose la Segunda República Española por parte del Comité Revolucionario en la tarde del 14 de abril de 1931.

Hoy, 94 años después, algunos partidos que, aun llamándose comunistas ensucian la palabra comunista y escupen a la ciencia del marxismo-leninismo, salen a la calle a reivindicar lo que fue la Segunda República Española y, de paso, hacen un ejercicio de revisionismo histórico y, por tanto, de oportunismo sin parangón, no dudando en ir de la mano con los que son como ellos, oportunistas, y en seguir engañando y traicionando a la clase obrera.

Cuando estos oportunistas salen a la calle a reivindicar la Segunda República salen a reivindicar un período histórico que demostró que la pequeña y mediana burguesía fue incapaz de desarrollar una revolución democrático-burguesa, un periodo donde los republicanos burgueses, en alianza con la socialdemocracia traidora, no dudaron en doblegarse ante la oligarquía financiera y los terratenientes ignorando las aspiraciones del proletariado y el campesinado pobre. Un período donde la pequeña y mediana burguesía pusilánime no sólo despreció al proletariado y al campesinado pobre y los jornaleros, sino que permitió el reagrupamiento y el fortalecimiento del fascismo.

Lo que celebran los oportunistas el 14 de abril era definido por el camarada Jorge Dimitrov – en “La ofensiva del fascismo y las tareas de la Internacional Comunista en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo. Informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista” (págs. 17-18 Emiliano Escolar Editor, Madrid, 1977) – de la siguiente manera:

¿Tenía que triunfar inevitablemente la burguesía y la nobleza en España, país donde las fuerzas de la insurrección proletaria se combinan tan ventajosamente con la guerra campesina? (…) Los socialdemócratas españoles estuvieron representados en el gobierno desde los primeros días de la revolución ¿Establecieron acaso un contacto de lucha entre las organizaciones obreras de todas las tendencias políticas incluyendo comunistas y anarquistas? ¿Fundieron a la clase obrera en una sola organización sindical? ¿Exigieron acaso la confiscación de todas las tierras de los terratenientes, de las iglesias y los conventos a favor de los campesinos para conquistar a éstos para la revolución? ¿Intentaron luchar por la autodeterminación nacional de los catalanes, de los vascos, por la liberación de Marruecos? ¿Limpiaron al ejército de elementos monárquicos y fascistas, preparando el paso de las tropas al lado de los obreros y de los campesinos? ¿Disolvieron a la guardia civil, verdugo de todos los movimientos populares, tan odiada por el pueblo? ¿Asestaron algún golpe contra el partido fascista de Gil Robles, contra el poderío del clero católico? No, no hicieron nada de esto. Rechazaron las reiteradas proposiciones de los comunistas sobre la unidad de acción contra la ofensiva de la reacción de los burgueses y de los terratenientes y del fascismo. Promulgaron una ley electoral que permitió a la reacción conquistar la mayoría en las Cortes y una serie de leyes que decretaban duras penas contra los movimientos populares, leyes que sirven ahora para juzgar a los heroicos mineros de Asturias. Fusilaron por mano de la guardia civil a los campesinos que luchaban por la tierra, etc. (…) Así desbrozó la socialdemocracia el camino al poder del fascismo, lo mismo en Alemania que en Austria y que en España, desorganizando y llevando la escisión a las filas de la clase obrera.

En 1935, las cárceles de la Segunda República encerraban a 30.000 presos políticos obreros, sindicalistas, y mantenía en el Ejército a fascistas represores de los obreros en Asturias y otras partes del estado español, como al asesino de Franco.

Nuestro Partido, de la Segunda República, únicamente reivindica el papel jugado por el proletariado y el campesinado pobre y el papel del PCE tanto en el desarrollo de la política del VII Congreso del Comintern en España, del Frente Único y Frente Popular, como en la guerra nacional revolucionaria contra el fascismo junto a la bravura del proletariado español.

Las enseñanzas que nos tiene que dar la Segunda República es que la única clase revolucionaria es el proletariado, y que es la única clase social que puede abrir un proyecto histórico diferente al imperialismo, el proyecto histórico del comunismo.

94 años después del inicio de la Segunda República, vivimos en un mundo donde se cumplen, por primera vez en la historia, las condiciones establecidas por Marx para un cambio de formación socioeconómica “Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.” (Carlos Marx y Federico Engels, Obras Escogidas, Tomo I, pág. 270. Ed. Progreso. Moscú, 1980).

Con el desarrollo de la inteligencia artificial, de la automatización de los procesos productivos, el capitalismo ha desarrollado al máximo las fuerzas productivas que caben dentro de él, de hecho, hace que el propio capitalismo se niegue a sí mismo, al perseguir la minimización de la parte de capital variable, que es la parte que le genera la plusvalía, desequilibrando por completo la composición orgánica del capital.

Hoy en este sistema caduco y moribundo, con la robotización y la automatización de la producción ya se establecen las condiciones materiales para que se armonicen el ingente desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, que bajo el imperialismo se exacerba su antagonismo en tanto se produce una socialización amplísima de la pobreza, expulsando al ser humano del trabajo y, por tanto, de la obtención de su sustento, y sin embargo, se privatiza al máximo el beneficio, en una parte ínfima de la población. Y la única manera de que se produzca dicha armonización pasa porque los medios de producción, y su desarrollo tecnológico, sea socializado para que toda la riqueza que éste genere esté a disposición de la humanidad y no de una minoría. De hecho, el desarrollo del imperialismo ha privatizado, concentrado, tanto la riqueza en unas pocas manos, en unos pocos monopolios, que no sólo ha sumido en la pobreza a cada vez una mayor parte del proletariado, sino que ha devorado a la propia burguesía, de tal modo que la ha condenado a la ruina y a la proletarización a cada vez más parte de la propia clase burguesa, de la pequeña y mediana.

El proletariado, pues, como ya hemos mencionado, es la única clase revolucionaria porque así lo constata y ratifica el desarrollo de las fuerzas productivas. Lamentablemente, hay algunos que se mal denominan comunistas que siguen incidiendo en el interclasismo, en una política de alianzas entre clases sin comprender que la composición de la sociedad ha cambiado, al igual que la situación en la que se halla el imperialismo, que lejos de hundirlo lo que hace es frenar el cumplimiento de la misión histórica del proletariado, que es derrocar revolucionariamente el imperialismo e imponer su proyecto histórico: El comunismo. Por ello, hoy es obligado combatir a muerte al oportunismo, el mayor cáncer que maniata y desvía al proletariado.

Los comunistas no podemos reivindicar hoy una revolución democrático-burguesa porque el imperialismo ya ha rebasado dicha fase, el imperialismo, la concentración máxima de la riqueza en las mínimas manos, reflejándose este hecho en la superestructura como la tendencia a la reacción, como el fascismo como ideología y forma de ejercer el poder omnímodo de los monopolios, del capital financiero. Hoy evocar la Segunda República como lo hacen los oportunistas no es más que seguir engañando al proletariado en el estado español y, por consiguiente, alejarlo de la misión que le corresponde realizar: Construir sus órganos de poder para confrontar al capitalismo y su estado, derrocar revolucionariamente a la burguesía y a su formación socioeconómica capitalista e imponer la dictadura del proletariado para desarrollar el socialismo (comunismo inmaduro) y poner a disposición del proletariado y del desarrollo de la Revolución proletaria mundial todos los medios de producción y la riqueza liberada.

 

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

¡POR EL DESARROLLO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA MUNDIAL! ¡POR EL SOCIALISMO, POR EL COMUNISMO!

 

Madrid, 13 de abril de 2025

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)




Aranceles, putrefacción y bancarrota del imperialismo

Quien piense que a Trump, como servidor de los monopolios norteamericanos, le importan algo los trabajadores norteamericanos, o es un ignorante o un estúpido. Este hecho todavía se agrava más cuando algunos cretinos que, falsamente, dicen ser “comunistas”, aplauden que Trump haya ganado las elecciones norteamericanas. EEUU, ya sea dirigido por demócratas o republicanos – iguales de títeres de los monopolios-, es un enemigo de la humanidad y, sin duda, mientras el proletariado norteamericano no rompa al imperialismo y desarrolle una revolución socialista en dicho país, el proletariado seguirá sufriendo la barbarie, dentro y fuera de sus fronteras, pues EEUU es el garante de la reacción y el caudillo fascista del planeta.

Trump dice que pretende volver a hacer América grande (MAGA), interpretando que América es sinónimo de la potencia norteamericana, la potencia más asesina y criminal que ha parido la historia. Pero para la clase obrera norteamericana, y para la del resto del planeta, EEUU siempre ha sido, y es, el más grande yugo, el más grande ladrón y criminal que existe y jamás haya existido. Y resulta que Trump vende al pueblo trabajador norteamericano que va a hacer grande a EEUU con el racismo, confrontando a la clase obrera entre obreros norteamericanos y de fuera de Norteamérica, latinos, creando campos de exterminio en El Salvador, donde el criminal fascista Bukele se ha convertido en el carcelero de Trump.

Lo que han dejado claro estos casi tres meses de gobierno de Trump como inquilino de la Casa Blanca, es el declive del imperialismo norteamericano. Lo primero que ha mostrado Trump son sus apetencias imperialistas con respecto del resto del continente americano, que pretende saquear a su gusto y necesidad, desde Canadá pasando por México hasta la Patagonia; con respecto de Europa pretendiendo anexionarse la Antártida y haciendo que Europa incremente el gasto militar para sostener la OTAN y beneficiar a los monopolios norteamericanos de la guerra ya que el enemigo fundamental de EEUU hoy no está en Europa sino que es China, dirigiendo a los fascistas sionistas para exterminar Palestina y fortalecer a Israel para controlar dicha zona, devorando también a Siria, para rapiñar los recursos de dicha área territorial o apropiarse de las tierras raras de Ucrania, entre otras acciones.

Y ¡cómo no! Trump manifiesta una pretensión de imponer aranceles bajo la excusa de pretender recuperar y fortalecer la industria estadounidense y, así, tratar de ganarse a los trabajadores de dicho estado. Unos aranceles que, en realidad, han retratado a Trump demostrando que es un títere de los grandes capitalistas norteamericanos, de los multimillonarios de ese criminal estado. Pretende dar una imagen de dureza extrema – que sin duda es extrema dicha dureza contra el proletariado, contra los oprimidos y los parias – al mundo y lo que ha hecho es mostrar que tiene los pies de barro, que es tigre de papel pues quienes realmente mandan son los monopolios de dicho país siendo Trump el matón de éstos. Ello se constató con nitidez, el pasado día 9 de abril. Por la mañana Trump decía que los países le “pedían negociar” y le besaban “el culo”, y por la tarde, tras ser llamado a capítulo por sus jefes, los multimillonarios norteamericanos, procedía a congelar gran parte de los aranceles, a excepción de China, tratando EEUU de debilitar su economía.

Sin embargo, la realidad es que China, según el Instituto de Política Estratégica Australiano (ASPI), supera a EEUU y al resto de los países del mundo en 37 de 44 tecnologías claves para la innovación y el crecimiento en áreas como defensa, la exploración espacial, la robótica, biotecnología, tecnología cuántica e inteligencia artificial, generación de energía, por no hablar de que China controla el 70% de las tierras raras del planeta, materias esenciales para desarrollar tecnología y almacenar energía eléctrica.

La realidad es que los EEUU tienen una deuda pública impagable, de 36,1 billones de dólares, de los que 9,2 billones (el 25,48% del total de la deuda) vencen en el corto plazo, o lo que es lo mismo, en este año 2025, de los que 6,44 billones vencen en el primer semestre.

La realidad es que mientras Trump constata, mediante los aranceles, su declive imperial, China da un paso más en su estrategia de liquidar el sistema financiero que tiene como moneda de intercambio el dólar, contraponiendo al sistema financiero SWIFT el Yuan digital, que fue activada el pasado mes de marzo y que ya hace que Brunéi, China, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Myanmar, Singapur, Malasia, Vietnam, Tailandia, Irán, Kuwait, Qatar, EAU, Arabia Saudita y Bahréin, o lo que es lo mismo, en torno al 40% del comercio mundial, puedan desarrollar sus transacciones financieras internacionales sin pasar por el SWIFT y, por tanto, socavando al dólar como divisa internacional de intercambio. Un sistema alternativo que significa un golpe enorme al sistema financiero dominado por EEUU y a su usura, reduciendo las comisiones en un 98%. Una China que, también, domina el campo de la ciberseguridad y del blockchain.

La política aplicada por Trump desde que asumió la presidencia de dicho estado, evidencia la situación crítica del imperialismo estadounidense y su bancarrota económica, su incapacidad para equilibrar la contienda que mantiene contra China, y por ello los aranceles, para tratar de restañar el daño que le inflige el superior desarrollo chino y tratar de impedir no solo la quiebra económica, sino también imperial tratando de encontrar el espacio que le corresponde en un mundo imperialista donde ya no ejerza el pleno dominio, sino que éste sea compartido con otras potencias imperialistas.

Estas acciones de Trump, a la desesperada, al objeto de frenar y dañar las economías de sus contendientes, fundamentalmente China, no solo lesionan a éstos sino también lesionan, todavía más, a la propia economía estadounidense y, en general, deterioran todo el sistema económico imperialista y su propio orden imperialista, cuyas instituciones se está llevando el mismo Trump por delante. Y es que el imperialismo es uno solo, y todas las economías nacionales están entrelazadas con lo que la bancarrota de una potencia imperialista afecta al conjunto del sistema económico imperialista mundial.

El capitalismo putrefacto se ha visto con una nitidez enorme en las Bolsas de Valores del mundo, como montañas rusas de la especulación financiera y la putrefacción, perdiendo billones de dólares y rebotando después revalorizándose las acciones ayer devaluadas dejando, bien claro, que el capital de las empresas que cotizan en dichos mercados es ficticio, al igual que el carácter putrefacto y parasitario del capitalismo. Bolsas de valores donde se estafan a millones de obreros a los que los estados burgueses conducen las pensiones de éstos y que, cuando se producen vaivenes, y bajadas de las acciones en las que se invierten esos dineros se evaporan o, mejor dicho, pasan a los bolsillos de los grandes capitalistas arruinando a grandes masas de proletarios.

EEUU está perdiendo la hegemonía con China en el terreno económico y, por ello, el uso de los aranceles para debilitar a China y para tratar de atenuar su balanza comercial deficitaria en torno al 5% de su PIB de media anual en los últimos 25 años, constatación también de su declive.

EEUU para tratar de salvar su quiebra económica ha gastado, y sigue gastando, ingente cantidad de dinero en la guerra; ha sacrificado a sus socios más arrastrados y reaccionarios como la UE, a la que ha destrozado económicamente y, consecuentemente, también se ha debilitado la propia potencia imperialista estadounidense. La política de Trump no sólo acelera el declive de dicha potencia criminal, sino que también produce cambios geopolíticos que, lejos de beneficiarle, lo que hace es que socios históricos suyos negocien y planteen acciones conjuntas con su enemigo chino, como por ejemplo, Japón y Corea del Sur.

La economía norteamericana está condenada a la devaluación, como consecuencia de la ingente cantidad de dinero ficticio creado en la última década, muy por encima del incremento de la producción, devaluando al dólar que, todavía se erosionará más con el cada vez menor uso en las transacciones comerciales y financieras de todos aquellos estados en la órbita china.

Pero EEUU no sólo tiene una situación económica de bancarrota, de retroceso geopolítico y comercial a nivel internacional, sino que las medidas que adopta para tratar de sostener su hegemonía le abren también, con mucha probabilidad, el frente más duro que va a tener que enfrentar, el interno. Los propios monopolios, como JP. Morgan, advierten de que el desarrollo de la política arancelaria impuesta por Trump conllevará un incremento de la inflación, del paro y una recesión económica que se produce en una sociedad fragmentada y enfrentada, donde la pobreza crece casi al 8% anual, donde prolifera la explotación infantil que ahora pretenden legalizar, donde un tercio de la población norteamericana no puede pagar una factura inesperada de 500 dólares, donde el pueblo trabajador no tiene acceso a la sanidad o, en todo caso, a una sanidad muy deficiente, que el 33% de los trabajadores norteamericanos no podrán jubilarse pues no tienen ahorros para ello, siendo un polvorín que una situación de recesión económica puede hacer estallar por los aires y avivar otros conflictos latentes como el de la secesión de estados como, por ejemplo, se podría dar en estados como Alaska, Texas o California.

Los propios imperialistas reconocen el fracaso del capitalismo y que éste no ha funcionado, ni funciona, sino que lo que genera es desigualdad. Larry Fink en su carta a los socios de Blackrock de marzo de 2025 reconoce que “el capitalismo funcionó, solo para muy poca gente” y que “hoy en día, muchos países tienen economías gemelas e invertidas: una donde la riqueza se construye sobre la riqueza; otra donde las dificultades se construyen sobre las dificultades. Esta división ha transformado nuestra política, nuestras políticas, incluso nuestra percepción de lo posible. El proteccionismo ha regresado con fuerza. La suposición tácita es que el capitalismo no funcionó y es hora de probar algo nuevo.

Lo único que los imperialistas pueden ofrecer al proletariado es muerte, pobreza, desigualdad y guerras. Por ello, la única salida que tenemos los proletarios del mundo es organizarnos, es el fortalecimiento del movimiento comunista en los países y a nivel internacional, y derrocar revolucionariamente a los estados burgueses, construyendo el socialismo e imponiendo la dictadura del proletariado. Hoy, más que nunca, está vigente la consigna ¡Socialismo o Barbarie! O construimos el socialismo y exterminamos al imperialismo o la humanidad corre el riesgo de perecer.

 

Madrid, 11 de abril de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Breve análisis de las relaciones de producción capitalistas

Vamos a hacer una pequeña exposición de las bases materiales donde se conforma la lucha de clases en la vida cotidiana y para eso nos serviremos de las relaciones de producción en el sistema capitalista. Esto nos lleva a estudiar la interacción del trabajo y el capital.

El trabajo asalariado es la venta de una mercancía, la fuerza de trabajo, que el capitalista compra al obrero por un tiempo o una labor determinada y que éste intercambia por dinero. La finalidad de su venta no es otra para el obrero que su propia subsistencia y le vuelve ajeno a la mercancía que produce mediante la atribución del salario. El obrero, para su propia supervivencia, debe subyugarse al capitalista, que es dueño de los medios de producción, para obtener su salario. Si la mercancía final que surge del trabajo del obrero pertenece al capitalista y la mercancía fuerza de trabajo pertenece al obrero hasta que la pone en el mercado, debemos ahora determinar cuál es el precio de una mercancía. En primer lugar, diremos que la competencia entre vendedores hace bajar el precio y la competencia entre compradores la hace subir. En un mercado donde prima la anarquía productiva se generarán fluctuaciones y crisis periódicas por sobreproducción. En segundo lugar, diremos que el criterio por el que el burgués mide su pérdida o beneficio es el coste de producción expresado en dinero y éste se expresa por el tiempo de trabajo necesario que contiene la mercancía. En el caso del obrero, que pone a la venta la mercancía fuerza de trabajo y por la que recibe un salario, diremos que el salario, en palabras de Marx, es “lo que cuesta sostener al obrero como tal obrero y educarlo para ese oficio” y su cantidad irá directamente relacionada con el precio de los medios de vida indispensables para encontrarse en perfectas condiciones de explotación para la jornada siguiente y reproducir a su prole. Igual que el burgués se rige por el coste de producción, el obrero se rige por el salario mínimo que es la mínima cantidad de salario para su supervivencia y la reproducción de la mano de obra futura en su prole. Se da así la paradoja de que el burgués, propietario de las mercancías, termina vendiendo al obrero lo que él mismo produce, pero con un margen de beneficio que atenta contra su salario y que es el nacimiento de la plusvalía. La plusvalía es trabajo no remunerado por el capitalista y es la madeja de donde nace el capital, que se opone frontalmente al fruto del trabajo. El obrero no sólo repone lo que consume, sino que le da un valor mayor del que antes poseía mediante su fuerza de trabajo y del que el capitalista se apropia.

El capital, por otra parte, es trabajo cristalizado y no remunerado. Marx dice del capital que “está formado por materias primas, instrumentos de trabajo y medios de subsistencia que se emplean para producir nuevas materias primas, instrumentos de trabajo y medios de subsistencia producto del trabajo, trabajo acumulado. El trabajo acumulado que sirve de medio de una nueva producción es el capital”. El crecimiento del capital es el desbalance del trabajo acumulado frente al trabajo vivo. Así llegamos a la conclusión de que el capital es el producto de la apropiación del trabajo ajeno acaparado por el capitalista a usura y que la única función que realiza es ser dueño de los medios de producción. Para el burgués, el trabajo propio le es completamente ajeno y se alimenta como una sanguijuela que nada produce. El capital convierte los productos de la producción en mercancías, porque su única finalidad es la especulación y la ganancia y se constituye mediante valores de cambio. La circulación de la mercancía en el mercado produce para el capitalista y el obrero resultados distintos. Para el capitalista la circulación produce dinero (capital invertido)-mercancía (compra de fuerza de trabajo)-dinero incrementado (plusvalía) y en el obrero mercancía (fuerza de trabajo vendida)-dinero (salario)-mercancía (medios de subsistencia). El capital se incrementa y en cambio la fuerza de trabajo se consume y tiene que ser repuesta a cada jornada. Marx dice respecto al método por el que las mercancías se convierten en capital que “cuando la fuerza en poder de una parte de la sociedad se conserva y aumenta por medio del intercambio con la fuerza de trabajo vivo, la existencia de una clase que no posee nada más que su fuerza de trabajo es la premisa necesaria para que exista el capital”. Así vemos como en la relación capital trabajo es donde los intereses de las distintas clases sociales entran en colisión directa y toman la forma manifiesta en la explotación capitalista.

La lucha de la clase obrera no debe limitarse a la lucha por una mejora salarial, ya que eso es perpetuar el capital y la esclavitud asalariada de la que se nutre, esto es, el dominio del trabajo acumulado frente al trabajo vivo. La lucha de la clase obrera debe orientarse a sustituir las relaciones de producción capitalistas por unas relaciones de producción que destruyan la esclavitud asalariada y por consiguiente al capital, en un nuevo escenario donde la lucha de clases se decante hacia el poder obrero. A la lucha por una mejor retribución, cosa que no debe renunciarse mientras no llega la revolución, debe unirse la lucha política e ideológica de las masas para demoler completamente el edificio capitalista, todo lo demás es revisionismo y oportunismo. Esa tarea es llevada a cabo por la vanguardia de la clase obrera, el PCOE, que actúa de catalizador mediante la ciencia del marxismo-leninismo. La construcción del socialismo, esto es, la expropiación de los expropiadores, que socializa los medios de producción y pone los réditos del trabajo vivo al servicio de la única clase social que produce valor, la clase obrera, sólo puede ser alcanzada por la vía revolucionaria. En la transición hacia la sociedad comunista la burguesía parasitaria no va a dejar de patalear, por lo que la lucha de clases no va a cesar y se puede recrudecer en un largo periodo de tiempo. La diferencia será que la clase obrera, mediante la dictadura del proletariado, tendrá en sus manos el instrumento para reprimir a esa clase parasitaria, la burguesía, la maquinaria de un estado de nuevo tipo, el estado proletario, que nacerá de la destrucción y de las cenizas del estado burgués. En el PCOE se gesta la organización que debe llevar a la clase obrera a conseguir sus objetivos de clase mediante la lucha revolucionaria. Únete a ella y construye estructuras de poder obrero frente a la tiranía del capital.

¡Por la destrucción del capital!

¡Por la expropiación de los expropiadores!

¡Obrero y estudiante, únete a las filas del PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Sanidad pública catalana: Un cadáver rodeado de carroñeros [ESP/CAT]

Uno de los puntos clave para destruir la sanidad pública en Catalunya ha sido sin duda, hacerla “odiosa” para los usuarios, de manera que se pueda arremeter contra ella con la excusa de que lo público no funciona, sin que se cuestione ampliamente. La forma de lograrlo ha sido mediante recortes de recursos y, antes de eso, dividiendo a los propios trabajadores del sector. De esta forma, vimos como el propio Institut Català de Salut (ICS) negociaba hace un año el III Acord sobre condicions laborals del personal estatutari al servei de l’ICS, directamente con los médicos y sus sindicatos corporativistas, a espaldas del resto del personal sanitario.

Estos pactos sirvieron para poner fin a la movilización de los médicos, quienes reclamaban mejoras salariales y el cumplimiento de los acuerdos alcanzados en enero de 2024 entre la Federación de Técnicos y Profesionales de la Sanidad (FTPS) de Catalunya y el Departamento de Salud de la Generalitat. Sin embargo, este acuerdo desembocó en una huelga de enfermeras, que exigían ser consideradas dentro de los mismos pactos, ya que también realizan un trabajo cualificado. Por otro lado, gran parte de los auxiliares administrativos y sanitarios se sintieron excluidos, mientras el Conseller se ganaba a las enfermeras, pero los menospreciaba a ellos, que no obtuvieron nada. En definitiva, un “divide y vencerás” chapucero, hecho sobre la marcha, que no es más que un reflejo de la atomización general que sufre la clase obrera y lo tranquilos que están los burgueses y sus políticos sabiéndose impunes de todas sus fechorías y desaguisados. Esta estrategia sirve, al final, para desarticular cualquier tipo de solidaridad tanto entre los trabajadores sanitarios como por parte de los usuarios.

El descontrol y el desbarajuste de la sanidad pública catalana han sido una invitación para que todo tipo de sinvergüenzas carroñeros se acerquen a rapiñar lo que puedan. Xavier Saballs, director de Recursos Humanos del ICS, que fue uno de los negociadores del III Acord y por tanto uno de los responsables de la huelga y la fractura entre los trabajadores, estuvo cobrando de forma indebida entre 2015 y 2018 dietas adicionales por desplazamiento sin causa justificada, mientras se recortaban más de un millón de euros en sanidad (y 3.300 millones de euros desde 2009). El Tribunal de Cuentas ha obligado a Saballs, al que podemos considerar “el jefe” de la mayor empresa pública de Catalunya, a devolver 75.000 euros que recibió de forma ilícita.

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC), creemos que la sanción impuesta a Xavier Saballs es completamente insuficiente y por supuesto exigimos su dimisión. También sabemos que no se puede esperar nada de la justicia española, que encarcela a comunistas o sindicalistas mientras que a los corruptos como Saballs únicamente les exige devolver lo robado como si no hubiera habido una clara intención maliciosa y como si su acción no fuera un fraude sistémico pactado y consentido entre cabecillas de empresas públicas y políticos burgueses. Por todo ello, sabemos que la única salida es la unidad de la clase obrera. Hacemos un llamamiento al personal del ICS a fortalecer las posiciones de clase, de lucha por la conquista del poder político y económico por parte del proletariado, uniendo su lucha con las luchas del conjunto del proletariado catalán conformando un frente de combate contra el capitalismo y el Estado criminal que le condena al empobrecimiento. Asimismo, hacemos un llamamiento a los obreros con conciencia de clase a fortalecer las filas del Partit Comunista Obrer de Catalunya.

 

¡Por la unidad de toda la clase obrera!

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

Sanitat pública catalana: Un cadàver envoltat de carronyaires

 

Un dels punts clau per destruir la sanitat pública a Catalunya ha estat, sens dubte, fer-la “odiada” pels usuaris, de manera que es pugui carregar contra ella amb l’excusa de que allò públic no funciona, sense que es qüestioni àmpliament. La forma d’aconseguir-ho ha estat mitjançant retallades de recursos i, abans d’això, dividint els mateixos treballadors del sector. D’aquesta manera, vam veure com el mateix Institut Català de la Salut (ICS) negociava fa un any el III Acord sobre condicions laborals del personal estatutari al servei de l’ICS, directament amb els metges i els seus sindicats corporativistes, d’esquena a la resta del personal sanitari.

Aquests pactes van servir per posar fi a la mobilització dels metges, que reclamaven millores salarials i el compliment dels acords assolits el gener del 2024 entre la Federació de Tècnics i Professionals de la Sanitat (FTPS) de Catalunya i el Departament de Salut de la Generalitat. No obstant això, aquest acord va desembocar en una vaga d’infermeres, que exigien ser considerades dins dels mateixos pactes, ja que també duen a terme una feina qualificada. D’altra banda, una gran part dels auxiliars administratius i sanitaris es van sentir exclosos, mentre el conseller es guanyava les infermeres però els menyspreava a ells, que no van obtenir res. En definitiva, un “divideix i venceràs” barroer, fet sobre la marxa, que no és més que un reflex de l’atomització general que pateix la classe obrera i de com de tranquils estan els burgesos i els seus polítics, sabent-se impunes de totes les seves malifetes i desastres. Aquesta estratègia serveix, al final, per desarticular qualsevol mena de solidaritat tant entre els treballadors sanitaris com per part dels usuaris.

El descontrol i el desgavell de la sanitat pública catalana han estat un reclam perquè tota mena de carronyaires sense escrúpols s’hi acostin per espoliar el que puguin. Xavier Saballs, director de Recursos Humans de l’ICS, que va ser un dels negociadors del III Acord i, per tant, un dels responsables de la vaga i la fractura entre els treballadors, va estar cobrant de manera indeguda entre el 2015 i el 2018 dietes addicionals per desplaçament sense causa justificada, mentre es retallaven més d’un milió d’euros en sanitat (i 3.300 milions d’euros des del 2009). El Tribunal de Comptes ha obligat Saballs, a qui podem considerar “el cap” de la major empresa pública de Catalunya, a retornar 75.000 euros que va rebre de manera il·lícita.

Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC), creiem que la sanció imposada a Xavier Saballs és completament insuficient i, per descomptat, exigim la seva dimissió. També sabem que no es pot esperar res de la justícia espanyola, que empresona comunistes o sindicalistes mentre que als corruptes com Saballs només els exigeix tornar el que han robat, com si no hi hagués hagut una clara intenció maliciosa i com si la seva acció no fos un frau sistèmic pactat i consentit entre caps d’empreses públiques i polítics burgesos. Per tot això, sabem que l’única sortida és la unitat de la classe obrera. Fem una crida al personal de l’ICS a enfortir les posicions de classe, a lluitar per la conquesta del poder polític i econòmic per part del proletariat, unint la seva lluita amb les lluites del conjunt del proletariat català i conformant un front de combat contra el capitalisme i l’Estat criminal que el condemna a l’empobriment. Així mateix, fem una crida als obrers amb consciència de classe a enfortir les files del Partit Comunista Obrer de Catalunya.

Per la unitat de tota la classe obrera!

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)




Los sindicatos amarillos y su desprecio por la vida del proletariado

La alienación y el desamparo que sufre la clase obrera al desconocer la vía revolucionaria, la llevan a caer en todo tipo de engaños. Por enésima vez, CCOO se burla del proletariado y llama “luchar” por los trabajadores al hecho de sujetar el escudo del patrón. En el sector de la pizarra de Castilla y León abundan los casos de silicosis, una enfermedad respiratoria causada por la exposición al polvo de sílice, el cual es altamente cancerígeno, y esta situación es una constante para los trabajadores de dicho sector, que son unos 1.500 obreros.

¿Cuál es la “solución” que propone CCOO? Pedir que se acorte la jornada laboral tres días al año para reducir los casos de la enfermedad anteriormente señalada. El responsable del sindicato para el sector dice que “lo lógico sería reducir el número de horas para evitar que, tal y como ya se ha registrado, en este primer trimestre de 2025 las consultas por casos de silicosis ya sean la mitad de las registradas en todo el 2024”. Y, por parte de UGT, el responsable del sector minero en la comunidad autónoma dice también que hay que conseguir que haya menos casos con reducción de jornada y con la participación de los delegados de prevención en las reuniones del Instituto Nacional de Silicosis.

Para los sindicatos amarillos es evidente que la mano de obra es poco más que herramientas, y hay que dañarlas menos para que puedan seguir generando ganancias durante más tiempo. Piden a la burguesía una ridícula reducción de jornada, en un sector donde admiten que se hacen demasiadas horas, y su intención no es que los parásitos dueños de las empresas paguen por el grave daño que han hecho, ni acabar de una vez con los casos de silicosis poniendo los remedios pertinentes para garantizar la seguridad de los trabajadores, reduciendo los casos a cero. Su objetivo es que haya menos casos de silicosis, es decir, que los trabajadores sigan enfermando pero intentando que se reduzcan las cifras, en todo caso, a la mitad. También puede comprobarse la posición de CCOO cuando su representante dice que, si no hay un relevo generacional, el sector desaparecerá porque nadie quiere una situación penosa por 1.200 euros. No le preocupa el trabajador, sino que aconseja al patrón hacer más atractivo ese trabajo asalariado para que no se pierda esa fuente de plusvalía.

También los trabajadores se quejan por el pésimo trato que reciben, lo que deriva en problemas psicológicos, y CCOO se asegura de que los asalariados no se salgan del camino legalista que interesa a la burguesía, puesto que mediante asambleas explican a los obreros cómo defenderse y encauzar las denuncias hacia dicho sindicato de la patronal para que éste se encargue.

Para ver más claramente la habitual forma de proceder de los sindicatos amarillos, en 2014 ya se hablaba de que en Castilla y León se habían multiplicado por diez los casos de silicosis en una década, y el secretario provincial de UGT declaraba que “las empresas han hecho su labor pero falta mucho por hacer porque es complicado, difícil y costoso”, y que se desaprovechó la oportunidad para meter esas cuestiones en el último convenio del sector en aquel momento. Sin duda, una muestra de extremo cinismo en el que el sindicato limpia la imagen de aquellos que se lucran con el trabajo de quienes ven deteriorada su salud, la prueba de que le preocupan los costes empresariales y de que la clase obrera sólo significa plusvalía, de la cual sacan sus privilegios estos sindicatos vendeobreros, puesto que hablaban como si se tratase de un juego en el que las reglas ya no permiten pelear por algo tan elemental como la salud.

En 2016, CCOO denunciaba ante los medios que no se realizaban las pruebas médicas necesarias a los trabajadores, a pesar de la alta incidencia de silicosis. “Lamentaban” que no había ningún avance en las negociaciones con la patronal, que se habían perdido derechos, que la burguesía no aceptaba ninguna reivindicación y que no aclaraba nada de lo que pretendía hacer, esperando CCOO a alcanzar concesiones de estos parásitos en otras reuniones. Una actitud patética que solo es propia de unos lacayos que hablan de pedir permisos al opresor, y de intentar que acceda a soltar alguna migaja más, ya que los intereses de éste, según los sindicatos amarillos, son legítimos.

En 2019 el caso se volvió todavía más revelador si cabe, y CCOO decía que “llegar a acuerdos es complicado (…) los empresarios siempre hablan de que valoran el sacrificio de los trabajadores pero realmente esa no es una realidad, porque no ayudan”. Es decir, se presentan, como siempre, como agentes negociadores en los que los trabajadores deben tener fe, pero están atados de pies y manos porque el patrón, que es, de hecho, quien sacrifica a los trabajadores, no quiere negociar. Por otro lado, dicen que el burgués “no ayuda”. ¿Para qué, exactamente, se requiere la “ayuda” de un explotador, que además juega con la salud de quienes generan la riqueza?

Decía también en 2019 este sindicato al servicio de la patronal, que se han ido perdiendo derechos y retribuciones, pero que con un aparente grado de “bonanza” que se observaba era el momento de recuperarlos. ¿El momento es aquel en el que el burgués puede soltar alguna que otra migaja más por ver mucho más llenos sus bolsillos? ¿Hay que combatir al explotador cuando no es molestia para éste?

Por último, tras las habituales declaraciones “lamentando” que el burgués lo pone difícil para conseguir falsas mejoras, poniendo el poder en sus manos, hablaban de que estos criminales parásitos que se lucran con la explotación y atentan contra la salud de los trabajadores, estaban preocupados por el “absentismo laboral”. Ante esta preocupación de sus jefes, la infame solución de CCOO era ofrecer primas de 50 euros por cada mes que los trabajadores no tengan bajas. Es indiscutible que, como se expuso anteriormente, para los sindicatos amarillos los obreros solo son herramientas vivas que dan ganancia. Se atreven a ponerse junto al patrón abiertamente, y ofrecer miseria a cambio de que los explotados aguanten sus dolencias y no falten al trabajo. Su rol es absolutamente repugnante, y es la prueba de que obtienen sus privilegios del patrón.

En 2025, tras tantos años, la situación no ha mejorado en nada. ¿De qué sirven estos sindicatos? ¿Hacen falta más pruebas de que se posicionan con el enemigo de clase? Su única función en la sociedad capitalista es la de dejar el poder en manos del patrón, desactivar la indignación de la clase obrera y engañar con cantos de sirena para que los trabajadores crean que se trata de tener fe en un grupo concreto, y esperar que el patrón sea “razonable” o tenga “empatía”. No, quienes se lucran con los frutos del trabajo ajeno no van a permitir ninguna ventaja para los trabajadores, pues saben que necesitan de la explotación y que esta sea legitimada para mantener su forma de vida parasitaria. Los obreros no tienen más remedio que organizarse y presentar batalla al burgués para lograr, progresivamente, obtener lo que les corresponde. El proletariado todo lo genera, así los medios de producción deben ser propiedad social. Es evidente que no se conseguirá de un día para otro. La clase obrera debe unirse en su lucha contra el capital, pues éste es el corazón del dominio burgués y la vía para acabar con la opresión que supone el trabajo asalariado.

Para ello es menester fortalecer el sindicalismo de clase como instrumento para elevar la conciencia y presentar batalla en los centros de trabajo, y así enfocarnos realmente en la lucha de clases; ser conscientes de que la burguesía y el proletariado son clases con intereses opuestos e irreconciliables, es vital para extender la lucha a todos los ámbitos, unir todos los frentes en uno solo contra el capital, y comenzar a convertirnos en una auténtica fuerza que pueda romper con el criminal capitalismo y construir el socialismo.

 

¡Fortalezcamos las filas del sindicalismo de clase y combativo!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




En relación al II Congrès d´Habitatge [ESP/CAT]

Los pasados días 8 y 9 de marzo transcurrió el II Congrés d´Habitatge de Catalunya, en el que se acordó la creación de la Confederación Sindical de Vivienda, acordando las bases sobre las que se construirá la unificación de la lucha por la vivienda en Catalunya. Este primer y ansiado paso es esperanzador ya que la unidad es el arma más importante para cualquier lucha, pero la cuestión de la vivienda es un tema más que crucial en la vida de la clase obrera, siendo los avances en el fortalecimiento de las organizaciones de combate en este frente más que necesarios y cruciales.

Nuestro Partido ha señalado hasta la saciedad el estado de avanzada descomposición en la cual se encuentra el capitalismo monopolista de estado, en especial el bloque imperialista de la OTAN, donde una gran cantidad de países miembros se encuentran en bancarrota, con una deuda impagable que supera el 100% del PIB y con la transformación de su economía hacia una economía de guerra, mientras que una buena parte de la burguesía ha encontrado un negocio más que lucrativo en la vivienda, de la cual no para de exprimir al proletariado. Es de vital importancia la lucha por la vivienda, pues la realidad económica de la clase obrera es verdaderamente dramática. En la actualidad, el 70% de la clase trabajadora destina más del 60% de los ingresos del núcleo familiar a la vivienda. Además, la violencia sobre el proletariado ha aumentado hasta tal nivel, que la policía se sirve del apoyo de grupos parapoliciales abiertamente fascistas que llevan a cabo las acciones que la policía no puede. Dichos grupos son financiados con dinero público y servirán como los formadores de las futuras generaciones de policías. Todo esto de la mano con que cada vez es mayor el número de casos de infiltración de policías que salen a la luz, demostrando así que este sistema y los criminales que lo dirigen solo pueden ofrecer guerra y miseria al proletariado y cuando éste se organiza y les hace frente, es respondido con fascismo y violencia.

Ante este panorama desolador desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C) saludamos a las organizaciones que han trabajado y trabajan en la ardua tarea de construir una herramienta para que las masas trabajadoras tengan armas para combatir la reacción. Creemos que el II Congrés d´Habitatge de Catalunya es un buen primer paso para fortalecer la lucha por la vivienda. Pero, a pesar de esto hemos de remarcar lo que repetimos hasta la saciedad, que el éxito de cualquier lucha tiene como requisito obligatorio su unión al resto de luchas que dé el proletariado fuerza frente a los problemas que la asolan, además de que dicha unión ha de dirigir sus esfuerzos hacia la raíz del problema: el sistema burgués criminal y sus relaciones de producción. Sin dichos requisitos la clase obrera no tendrá el arma necesaria para la destrucción del capitalismo y la superación de la sociedad de clases, quedando otra vez a merced de la barbarie capitalista y sus horrores. Cualquier organización que trabaje por ello nos verá a su lado y tendrá nuestro apoyo, mientras que si no, nos encontrará a su frente.

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya

                         

En relació al II Congrès d´Habitatge


Els passats dies 8 i 9 de març va transcórrer l’II Congrés d´Habitatge de Catalunya, en el qual es va acordar la creació de la Confederació Sindical d’Habitatge, acordant les bases sobre les quals es construirà la unificació de la lluita per l’habitatge a Catalunya. Aquest primer i anhelat pas és esperançador ja que la unitat és l’arma més important per a qualsevol lluita, però la qüestió de l’habitatge és un tema més que crucial en la vida de la classe obrera, sent els avanços en l’enfortiment de les organitzacions de combat en aquest front més que necessaris i crucials.

El nostre Partit ha assenyalat fins a l’avorriment l’estat d’avançada descomposició en el que es troba el capitalisme monopolista d’estat, especialment el bloc imperialista de l’OTAN, on una gran quantitat de països membres es troben en fallida, amb un deute impagable que supera el 100% del PIB i amb la transformació de la seva economia cap a una economia de guerra. Mentre que una bona part de la burgesia ha trobat un negoci més que lucratiu en l’habitatge, de la qual no para d’esprémer al proletariat. És de vital importància la lluita per l’habitatge, perquè la realitat econòmica de la classe obrera és veritablement dramàtica. En l’actualitat, el 70% de la classe treballadora destina més del 60% dels ingressos del nucli familiar a l’habitatge. A més, la violència sobre el proletariat ha augmentat fins a tal nivell, que la policia se serveix del suport de grups parapolicials obertament feixistes que duen a terme les accions que la policia no pot. Aquests grups són finançats amb diners públics i serviran com els formadors de les futures generacions de policies. Tot això de la mà amb què cada vegada són major el nombre de casos d’infiltració de policies que surten a la llum. Demostrant així que aquest sistema i els criminals que el dirigeixen només poden oferir guerra i misèria al proletariat i quan aquest s’organitza i els fa front, és respost amb feixisme i violència.


Davant aquest panorama desolador des del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C) saludem a les organitzacions que han treballat i treballen en l’àrdua tasca de construir una eina perquè les masses treballadores tinguin armes per a combatre la reacció. Creiem que l’II Congrés d´Habitatge de Catalunya és un bon primer pas per a enfortir la lluita per l’habitatge. Però, malgrat això hem de remarcar el que repetim fins a l’avorriment, que l’èxit de qualsevol lluita té com a requisit obligatori la seva unió a la resta de lluites que doni el proletariat força enfront dels problemes que l’assolen, a més de que aquesta unió ha de dirigir els seus esforços cap a l’arrel del problema: el sistema burgès criminal i les seves relacions de producció. Sense aquests requisits la classe obrera no tindrà l’arma necessària per a la destrucció del capitalisme i la superació de la societat de classes, quedant una altra vegada a la mercè de la barbàrie capitalista i els seus horrors. Qualsevol organització que treballi per això ens veurà al seu costat i tindrà el nostre suport, mentre que si no, ens trobarà al seu front.


Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya




NTT DATA al servicio del imperialismo

El capitalismo, en su fase actual monopolista, genera un conflicto global entre el imperialismo decadente “occidental”, con EEUU a la cabeza y sus lacayos de la Unión Europea, Israel y Japón entre otros, y el imperialismo creciente de los BRICS, con China a la cabeza.

Este conflicto que comienza en forma de guerra comercial y que se expresa cada vez más en forma de guerra militar, genera a lo largo del mundo millones de muertes de trabajadores en conflictos armados por el control de los recursos y el reparto del mundo. Los monopolios, ante la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, necesitan controlar cada vez más recursos y regiones para aumentar la explotación de la clase obrera y del planeta y de esta forma no ver reducidos sus beneficios.

Es por ello que los monopolios controlan los Estados y marcan las políticas que cada uno de ellos debe seguir, tanto a nivel nacional como internacional, redactando leyes e interviniendo en los organismos internacionales para que las políticas que de ellos emanen beneficien sus intereses crematísticos.

Esta realidad que a veces permanece oculta para la mayoría de la clase trabajadora, se revela cada día con más claridad ante determinados acontecimientos, como el genocidio palestino por parte de Israel y la venta de armas al Estado sionista por parte de empresas de todo el mundo, la guerra en Ucrania y las sanciones a Rusia, o el bloqueo económico a Cuba o Corea del Norte impuesto por Estados Unidos y acatado por sus lacayos a nivel internacional.

Uno de estos ejemplos en los que se revela la realidad del imperialismo, lo han podido vivir los trabajadores de NTT DATA recientemente, cuando la empresa recuerda la obligatoriedad de realizar una formación sobre lo que la empresa denomina Compliance, una especie de guía de buenas prácticas y cumplimiento de los estándares legales y éticos.

NTT DATA, como empresa multinacional de origen japonés, está alineada con el imperialismo en decadencia encabezado por EEUU. Por lo tanto, sus estándares legales y éticos son los que a base de sangre impone la criminal potencia norteamericana en el mundo. Así describe NTT DATA dentro de esta guía lo que ellos llaman Trade Compliance, las normas que regulan el comercio internacional en la empresa.

Siendo NTT DATA una empresa japonesa, apela al cumplimiento de la legislación internacional impuesta por Estados Unidos, bien directamente, bien a través de los lacayos estados de la Unión Europea. No existe otra legislación internacional para NTT DATA que la que impone el imperialismo ‘occidental’, prohibiendo expresamente “cualquier interacción, directa o indirecta, con los siguientes países/territorios: Cuba, Irán, Corea del Norte, Sudán, Siria, Crimea, Rusia, Bielorrusia y Venezuela”.

Llama la atención que esta normativa fue redactada antes de que la Republica Árabe Siria cayera en manos del terrorismo islámico patrocinado por la CIA y, ahora sí, se haya convertido en un socio fiable para EEUU y la Unión Europea, por lo que seguramente en la próxima revisión de esta normativa, la ‘nueva’ Siria de los rebanacuellos saldrá de esa lista de países ‘prohibidos’, pasando a formar parte del selecto club de dictaduras sangrientas con las que sí se pueden mantener relaciones comerciales, como Arabia Saudí o Marruecos.

He aquí los principios éticos que sustentan la guía Trader Compliance de NTT DATA: encaje perfecto con las potencias imperialistas en decadencia y desprecio y aislamiento de los pueblos que no forman parte de ese bloque imperialista. No es de extrañar, puesto que NTT DATA es uno de los monopolios que rigen el destino de millones de trabajadores en todo el mundo y cuya razón de ser no es otra que la de extraer de esos trabajadores las plusvalías que generan con su trabajo, utilizando para ello los marcos legales y normativos que dictan a los gobiernos de turno que ellos mismos ponen y deponen a su antojo a lo largo y ancho del globo.

Desde la célula del PCOE en NTT DATA tenemos claro que la única manera de acabar con esta situación es que los trabajadores ejerzamos la unidad, la solidaridad y la lucha internacionalista por la emancipación de nuestra clase, transformando sus guerras interimperialistas en guerras civiles revolucionarias que engendren las condiciones para la construcción del socialismo en todo el mundo puesto que, en definitiva, es la única forma de poner fin al imperialismo y sus guerras genocidas. La encrucijada imperialismo versus socialismo es más evidente cada día que pasa. De cada uno de nosotros depende resolver las enormes contradicciones socioeconómicas de un modo de producción agotado y que no merece ya más que ser enviado al basurero de la Historia.

 

Célula Jorge Dimitrov del Partido Comunista Obrero Español




Cáritas y su protección del capital

El pasado mes de febrero, la secretaria general de Cáritas en Canarias, Caya Suárez, habló en una entrevista sobre la pobreza en dicha comunidad, que si bien se ha reducido en datos publicados en el INE, sigue siendo alta y la situación ha mejorado solo para una minoría. Se mencionan en dicha entrevista los problemas que tiene casi la mitad de la población de Canarias para afrontar gastos imprevistos, así como los problemas de vivienda y la ridícula subida del salario mínimo interprofesional (SMI), la cual esta representante de Cáritas define como “absurda”. En su opinión, lo que necesitan las familias en España es “mejorar el trabajo precario, tomar medidas para que los ingresos que recibe la población sean acordes al coste de la vida”.

 

Puede escucharse en la entrevista que Caya Suárez habla de que es necesario señalar las causas de la pauperización de la población, y sin embargo su solución es hacer más llevaderas las consecuencias, como mejorar el trabajo precario y poner los ingresos a la altura del coste de la vida. ¿Es que la precariedad del trabajo y la inflación se deben a leyes naturales, o hay un límite a la hora de tirar del hilo?

En 2021, en otra entrevista, la secretaria general de Cáritas en Canarias decía: “(…) los milagros somos cada uno de nosotros que hacemos posible que la realidad cambie. Dios nos acompaña, nos da esperanza y empuje, pero las manos las tenemos que poner nosotros”. Sin embargo, no trabaja para transformar nada, ya que se enfoca solamente en consecuencias; habla de realidades particulares de individuos, de instituciones y políticos que “plantan semillitas” y que “la crisis del covid, el aumento de la pobreza, la crisis migratoria y dificultades asociadas” son “las causas”. ¿Cómo puede llamar a eso “causas”? ¿antes del covid todo estaba bien? ¿a qué se debe la mal llamada “crisis migratoria”? ¿hay pobreza por azar? ¿hay inflación sin motivo? Existen dos posibilidades; o Caya Suárez no sabe diferenciar entre causas y consecuencias, o prefiere no hacerlo por los intereses de su organización. Lo que sí podemos afirmar es que en 2025 no ha cambiado, y sigue hablando de los problemas de manera superficial y proponiendo vagos paliativos, a pesar de su discurso.

También en febrero del presente año se anunció que Cáritas Ontinyent logró recaudar 18.255 euros antes de navidad, para ayudar en la reconstrucción de las zonas afectadas por la DANA. Cáritas decidió enfocar sus esfuerzos en atender la emergencia e instalar “huchas solidarias” para la recaudación. Se han enfocado en ello como si el problema fuese un fenómeno meteorológico, sin más, y no hubiese que señalar a responsables sino solo a víctimas a las que asistir. No hay declaraciones de Cáritas en lo que se refiere al grave peligro que corrieron miles de trabajadores que fueron enviados a generar ganancias un día más para unos parásitos, incluso conociéndose la situación de alerta. Entre las empresas que enviaron al peligro a los obreros se encuentran Mercadona e Inditex, y Cáritas aceptó donativos para el blanqueo de imagen y los beneficios fiscales de Amancio Ortega, por un lado, y de Juan Roig por otro. Tampoco señala esta organización “sin ánimo de lucro” que estos dos grandes parásitos, por mencionar solo a dos, tienen intereses e inversiones en Valencia, ni que el desastre se debe, entre otras cosas, a la especulación inmobiliaria que llevó durante años a construir en terrenos inundables. ¿No se supone que había que señalar las causas?

Por otro lado, Cáritas recibe donaciones del Grupo Santander, que destina fondos para un proyecto de “emancipación” para jóvenes extutelados, llamado “Corazón de Casa”, en el cual también se enfocan en casos de jóvenes migrantes sin recursos. No solo se trata de convertir en mano de obra funcional a jóvenes de la clase obrera y pagar alquileres a rentistas, sino que se blanquea a un banco que se dedica, entre otras cosas, al más que infame negocio de las armas y a la extracción de materias primas en países del sur global a los que pertenecen muchos de éstos jóvenes, donde los obreros están en situación de esclavitud y se usa incluso trabajo infantil, pues el Grupo Santander posee acciones en Apple y Microsoft, entre otros. ¿No son ese tipo de causas a las que Cáritas considera necesario señalar? Hablan de personas migrantes que quieren un “futuro mejor”, pero no dicen qué es lo que les trae hasta el país en que vivimos. Tampoco señalarán qué causa los males que llevan a los jóvenes nacidos en España a la situación de desamparo y/o miseria que es estructural, y que no se debe a “casos individuales”.

Cáritas también tiene un convenio con Microbank, que es una entidad financiera del Grupo Caixabank, donde se conceden microcréditos para que aquellos que estén en situación de vulnerabilidad puedan “emprender”, presentando un plan de empresa y un informe favorable de viabilidad. Vemos aquí que ya no solo se dedica a ignorar al capitalismo como causa, sino que reproduce las relaciones de producción capitalistas. Sus usuarios pueden ser aspirantes a explotadores, teniendo acceso a capital para intentar arañar cuanto se pueda de la conversión del trabajo asalariado en lucro para una minoría. No solo se fomenta la visión de que ese interés es legítimo, sino que, en caso de alcanzar cierta estabilidad, servirá como empresa cliente para los grandes parásitos, e inevitablemente se devolverá el préstamo a la entidad financiera, pase lo que pase. Y ante una situación, cada vez mayor, en la que se nos niega el trabajo, la idea no es luchar contra la minoría criminal que lo convierte todo en mercancías, sino la de participar en la dinámica destructiva del mercado.

Al parecer esta organización saca pecho por haber sido, junto a otras ONG, “facilitadora” de 200.000 empleos en 8 años, cifras más que insuficientes entre los que abunda el trabajo precario usando el Fondo Social Europeo para engrasar la maquinaria burguesa y la “paz social”. Como era de esperar, Yolanda Díaz, lacaya de los monopolios, celebra estos actos de caridad. Sin embargo, solo el año pasado, Cáritas despidió a 8 trabajadores en Cantabria que atendían a más de 200 usuarios, alegando motivos económicos, al igual que los 11 trabajadores despedidos en Gran Canaria, tras el cierre repentino de una comunidad terapéutica. Varios trabajadores llevaban más de una década con la entidad. ¿Es esta su defensa del trabajo y de “las personas”?

Cabe destacar la batería de propuestas que presentó esta ONG en las últimas elecciones generales, ya que dan forma al único propósito de este tipo de organizaciones. En dicho texto, puede leerse que Cáritas se reivindica como agente activo de transformación de la sociedad, pero en el primer punto sugiere (ni siquiera fingirá exigir) modificar una ley para que “las personas” tengan el mínimo necesario para vivir. La esclavitud asalariada ya tiene ese propósito: lo mínimo necesario para vivir y poder realizar el trabajo que da ganancia al burgués.

El segundo punto habla de no desahuciar a personas vulnerables que no tienen ayuda económica o alojamiento alternativo: lo mismo que dice el Estado burgués y que incumple una y otra vez, por no hablar de que Cáritas, al pedir no desalojar en ciertas condiciones y mencionar ayuda para el pago, está legitimando el lucro con la vivienda y los desahucios.

Tras un tercer punto abstracto y un cuarto que solo habla de facilitar los trámites burocráticos, encontramos un quinto punto sobre facilitar el acceso de las “personas vulnerables” al empleo y a la formación, y de regular la situación laboral de las cuidadoras del hogar. Es decir, que los burgueses, los cuales tienen como único propósito la ganancia con la explotación humana y priorizan ante todo la viabilidad de su negocio, “empaticen”, usen a los más desfavorecidos y se dignen a poner en regla la situación de las cuidadoras del hogar. Los empresarios ya reciben subvenciones por contratar a personas etiquetadas como “vulnerables”, y la precariedad de las trabajadoras del hogar seguirá siendo ley, aunque sus contratos estén en regla.

El sexto punto habla de facilitar la regulación de “personas extranjeras”, mencionando vagamente las dificultades para llegar desde su país de origen y las que se encuentran al llegar. No menciona en ningún momento a la burguesía de las principales potencias imperialistas que generan las terribles causas que les traen hasta aquí, ni que se convierten en mano de obra barata, así como números para que las ONG reciban subvenciones, obviamente. El séptimo punto solo habla de unificar criterios y hacer efectivos los derechos de mujeres que sufren violencia machista. Por lo visto el machismo y toda la opresión asociada son inevitables y sólo cabe clarificar las leyes que se aplican cuando ya hay víctimas.

El último punto habla de “fortalecer la sociedad civil” en terceros países, como si el Estado español no tuviese nada que ver con la opresión en ellos, y termina diciendo: “Queremos que las políticas de cooperación de España apoyen a la sociedad civil y protejan a los defensores de Derechos Humanos en aquellos países donde hay una enorme represión”. Al parecer, la imperante propiedad privada de los medios de producción en España y todo lo que es inherente a ello, como negar el trabajo, precarizar éste, generar pobreza, manipular, usar la violencia contra manifestantes y trabajadores en huelga, permitir el fascismo, desahuciar, privatizar la sanidad, la educación, hacer negocio con las armas, pertenecer a la OTAN, etc., para Cáritas no es “una enorme represión”.

Éste es el papel de organizaciones “sin ánimo de lucro” como ésta: servir de parachoques contra las continuas crisis del capitalismo y ser una vía más, junto a los partidos oportunistas y sindicatos de la patronal, para dirigir a los obreros a la legalidad e instituciones burguesas. Son otras de las armas de la burguesía para que la clase obrera crea que no hay razón ni camino para luchar; que todas las dolencias de la sociedad se deben a algo inevitable; que los obreros deben pedir migajas a entidades caritativas, inscribirse en una lista para pedir ayuda y esperar que los representantes de la burguesía, es decir, los políticos de los parlamentos, se dignen a aplicar algún paliativo, pues ellos tienen las competencias y los proletarios no deben inmiscuirse en asuntos políticos, según el razonamiento de los buitres de la sociedad que son las ONG. Se oponen a la discordia entre explotadores y explotados, siendo una barrera defensiva para la economía de mercado a la que no cuestionarán jamás.

Estas organizaciones son otro elemento que impide que la clase obrera vea en sus hermanos de clase la alternativa solidaria y combativa que puede servir como germen para tomar conciencia de clase. Quienes dirigen las ONG, a través de palabrería, fingen preocuparse y señalar las causas de los problemas de la sociedad, pero en realidad solo los tapan y ponen el foco en las consecuencias. Mientras los asalariados que están en primera línea de estas organizaciones se afanan por atender a los usuarios en lamentables condiciones, quienes las dirigen se afanan por mantener su rol de defensores del capital y el negocio de la miseria. La clase obrera es el sujeto revolucionario, ya que crea todo lo existente en la sociedad; toda la riqueza, y ante la ausencia de una organización proletaria contra el capital es fácil que la inercia de la ideología burguesa arrastre a los trabajadores a la derrota en la batalla ideológica.

No podemos permitir que sigan dividiéndonos, desarmándonos y reduciéndonos a la absoluta impotencia. La solución no está en pedir al enemigo que deje de oprimirnos; la solución está en derrocar a nuestros enemigos de clase, que son la burguesía y todo lo que orbita a su alrededor. Las ONG se meten en cada dolencia del proletariado para ofrecer limosnas y paños calientes individualmente; conocen nuestra debilidad. Por eso debemos organizarnos y unir todas las luchas en un Frente Único del Pueblo con el que tejer un poder real para nuestra clase. Solo organizándonos y elevando la conciencia actuaremos colectivamente como sujeto revolucionario para librarnos de los explotadores que hoy se hacen con los frutos de nuestro trabajo, nos reprimen y crean la beneficencia para limpiar su imagen y que no nos alcemos. Es vital comenzar a librarnos de buitres y oportunistas, ya que son el principal obstáculo que encontramos al dirigirnos hacia la meta que garantiza la defensa de nuestros intereses y pone la vida humana en el centro: el socialismo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




La huelga de VESTAS Daimiel y los paros en el sector sanitario en Castilla-La Mancha: otra demostración de la negligencia y pasividad de los sindicatos amarillos

Una vez más ha quedado demostrado que los sindicatos de la CSI (Confederación Sindical Internacional) son apéndices de la patronal, subvencionados por el estado capitalista y que traen graves consecuencias para la clase obrera. Entre sus elementos más destacados en España están CCOO, UGT y USO entre otros. Esta internacional sindical fue creada en la Guerra Fría por la misma CIA para hacer contrapeso a la FSM (Federación Sindical Mundial) o Sindical Roja y estos sindicatos se han convertido en verdaderos elementos de zapa contra la clase obrera. Podríamos definir su traición sobre cinco puntos para describir cómo funcionan estos apéndices de la patronal, en este caso concreto CCOO y UGT:

  1. Aceptar condiciones laborales peores: CCOO y UGT han negociado, firmado y ejecutado acuerdos perjudiciales para los trabajadores como recortes salariales, flexibilización de condiciones de trabajo, ahorro en materia de seguridad laboral permitiendo que a la empresa le salgan gratis los despidos improcedentes que se producen periódicamente y que los trabajadores están denunciando.
  2. Falta de apoyo en conflictos laborales: CCOO y UGT, con este accionar, no sólo no han respaldado a los trabajadores, sino que los han perjudicado en favor de la empresa. En consecuencia, los trabajadores han tenido que organizar sus propias huelgas y movilizaciones que han arrastrado a regañadientes a esa taimada ponzoña de sindicatos en un intento desesperado de blindar su chiringuito frente a los trabajadores.
  3. Negociación de acuerdos y convenios sin consultar a la base: Todo este conflicto autogestionado por los trabajadores es la secuela de una larga tradición de traiciones prolongadas en el tiempo que han hecho que la plantilla se plante ante tanto abuso y lleve a cabo las acciones y las movilizaciones que correspondían a CCOO y UGT.
  4. Corrupción o intereses personales: CCOO y UGT se han destacado en Vestas Daimiel y en el transporte sanitario como un apéndice de la dirección de la empresa con el resultado conocido. Para llegar a esta situación ha sido indispensable que los representantes sindicales actuaran por intereses personales y en beneficio propio, en lugar de velar por los derechos de los trabajadores y por lo que han sido debidamente retribuidos por la dirección de empresa.
  5. Desmovilización o falta de acción ante malas prácticas de la empresa: CCOO y UGT no sólo no han intervenido de manera efectiva frente a situaciones de abuso o malas prácticas laborales por parte de la empresa, sino que las han institucionalizado y perpetuado en el tiempo. Esto ha llevado a los trabajadores a sentirse traicionados, especialmente cuando los sindicatos han tenido la capacidad de influir, pero no han actuado.

Y es ahora cuando se han visto superados por la presión de los trabajadores de VESTAS, que exigen que cesen los despidos injustificados -¡entre 10 y 20 al año!-, así como el uso sin apenas medidas de seguridad de productos cancerígenos, que ya han provocado numerosos accidentes, ante los que la mutua de la empresa, FREMAP, hace oídos sordos. Algunos de estos casos, recordemos que ya el PCOE los denunció cuando algunos trabajadores de ETTs en VESTAS se acercaron al Partido para denunciar esta situación.

En el caso del sector del transporte sanitario representados por CCOO y UGT, los trabajadores tienen el convenio colectivo caducado desde febrero de 2023 y el sueldo congelado desde 2013. A todo esto, y a la inflación desbocada que ha precarizado en extremo su poder adquisitivo en este largo periodo de más de una década, hay que añadir que superan en un 20% las horas anuales pactadas en el convenio caducado y que, además, se cobran como ordinarias. Esto y la inflación acumulada genera una deuda con los trabajadores que deja en un chiste la demanda de aumento de un 10% sin carácter retroactivo propuesta por los sindicatos. En este punto sorprenden tres cosas, la dejación de funciones prolongada en el tiempo de estos lamebotas de la patronal que son CCOO y UGT, la petición de mínimos en la actualización salarial y la negativa a cambiar los paros parciales por una huelga inmediata y de carácter indefinido hasta que la patronal del sector se avenga a sus demandas. Todas estas cosas pueden ocurrir, ocurren y dejan al descubierto el chiringuito y los beneficios personales que salen de las costillas de los trabajadores para su lucro personal y la rentabilidad que saca la patronal por las dádivas a estos sinvergüenzas que merecerían terminar entre rejas. Estos sindicatos podridos han visto la urgencia de convocar paros parciales por la misma presión de la que hablábamos unas líneas más arriba. ¡No nos conformamos con medias tintas! ¡Nada de paros parciales! Exigimos paros totales. Que pare la producción, porque si nosotros paramos de producir, la empresa dejará de ganar. Chirría sólo escucharlos hablar de salario justo. ¿Cómo se puede conseguir un salario justo mediante la explotación del trabajo asalariado, dónde una parte produce toda la riqueza con su trabajo y el mérito de la otra parte sólo constituye en la propiedad privada de los medios de producción y la apropiación privada de esa riqueza a cambio de una limosna? Sólo la lucha por la completa demolición de este sistema de explotación puede acercar al obrero hacia el salario justo cuando socialice los medios de producción cosa que estos malnacidos, que dicen ser de izquierdas, han obviado interesadamente por doce monedas de oro.

El daño que hacen a la clase obrera es sistémico e inconmensurable como vemos en estos casos particulares. Para combatirlo necesitamos fortalecer un sindicalismo de clase que una a la reivindicación económica la lucha política en todos los frentes y actúe de trinchera y escuela de los trabajadores contra los explotadores y sus secuaces a sueldo. Trabajadores, no podemos seguir confiando en estos sindicatos corruptos que sólo actúan a medio gas cuando la presión de los trabajadores los obliga a ello. ¡Necesitamos sindicatos combativos que nos defienden permanentemente, sin cortapisas! Por eso, desde el Comité Provincial del PCOE en Ciudad Real, llamamos a los trabajadores a engrosar las filas de la ASC, sección del Estado español de la Federación Sindical Mundial, el sindicato internacional de clase heredero de la Internacional Comunista.

 

¡Paremos por completo la producción!

¡Solidaridad obrera!

¡Socialismo o barbarie!

Comité Regional del PCOE en Castilla-La Mancha