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Sobre la sostenibilidad de las pensiones y la guerra

Cuando en 2022, José Luís Escrivá, entonces ministro de inclusión, seguridad social y migraciones, dijo que para el sostenimiento de las pensiones en la generación del conocido como baby boom se tendría que elevar el gasto en pensiones hasta el 2.5 % del PIB, los voceros del capitalismo se lanzaron a decir que el sistema de pensiones era insostenible. Ahora mismo lo que se plantea es un aumento del 5% del PIB en defensa que no es otro método que el de transferir dinero público a corporaciones privadas de producción de armamento y ahora sí que es sostenible. Hasta Unai Sordo, secretario general de CCOO, como esbirro del capital, se lanzó a dar recetas y consejos de cómo se debía gestionar el aumento del gasto en defensa. Se habla, para ello, de un amplio recorte en sanidad y educación públicas y un hachazo del 40% en el presupuesto dedicado al pago de las pensiones. Esto hace la radiografía de dos clases sociales cuyos intereses están enfrentados, el capital y la burguesía frente a la clase obrera.

Los intereses del capital y la burguesía no son otros que el acortar la esperanza de vida de los trabajadores y cremar todo el excedente de mano de obra debido a la extrema automatización de la producción en conflagraciones, previa apropiación privada de los réditos del trabajo social. El capital y la burguesía no van a ceder en sus intereses egoístas y se impone la actualidad de Lenin cuando dijo en “Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución proletaria” (1905) “para que los de arriba no sigan viviendo como viven, no sólo es necesario que los de abajo no quieran, es necesario que los de arriba no puedan” y esto demanda un partido comunista de vanguardia que guíe a la clase obrera hacia su misión histórica de sepulturero de la clase explotadora bajo el régimen capitalista.

Para la clase obrera, bajo el yugo capitalista, se aproximan tiempos complicados, de claros retrocesos sociales, laborales y políticos como los que denunciamos más arriba. Para combatirlos es absolutamente necesaria la implicación, militancia, compromiso, solidaridad y conciencia de clase en el PCOE mediante una unidad de acción fundada en el centralismo democrático. Sólo así podremos garantizar el avance real de nuestra organización y el futuro de la clase obrera en un momento en que el capitalismo, en su última fase imperialista, sólo puede ofrecer miseria, depauperación y guerra para la única clase social que produce valor. Por eso, desde el PCOE tenemos claro que debemos terminar con un sistema económico y político que precariza nuestras vidas y que ahora aspira a reducir las pensiones prolongando la edad de jubilación y derivando su presupuesto a intereses bélicos y privados que socializan la pobreza y la muerte sobre la clase obrera. Por otro lado, los intereses de la clase obrera mundial llevan a la confraternidad y la paz mediante el internacionalismo proletario que sólo son posibles mediante la destrucción de los intereses de la burguesía y el capital bajo las directrices del partido comunista hacia la dictadura del proletariado.

 

¡Abajo los recortes para comprar armamento!

¡Por la unidad de la clase obrera!

¡O ellos o nosotros!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Hacia la huelga general política

En este artículo hablaremos de la huelga y en especial de la que se está desarrollando y extendiendo en la actualidad en el Estado español. La huelga es una herramienta legítima que tienen los trabajadores para, no sólo denunciar y dar visibilidad a la explotación, sino para darle al explotador donde más le duele, en su cuota de ganancia. Por eso es el método que más resulta y es donde mayor trabajo de concienciación se puede realizar por la vanguardia revolucionaria sobre la clase obrera. Por su parte, la burguesía, mediante su gobierno, mira de que no sea tan lesiva para sus intereses mediante la imposición de servicios mínimos abusivos, la detención arbitraria de piquetes y la violencia más desbocada contra los huelguistas y manifestantes por parte de los cuerpos represivos que, recordemos, bajo el gobierno más progresista de la historia no se cortó en sacar las tanquetas a la calle en la anterior huelga del metal en Cádiz. Otro trabajo lo llevan a cabo sus medios de desinformación masivos donde en su parrilla no tienen asignado ni un segundo a las huelgas, como ocurre en la actual huelga del metal, o sacando un pequeño corte donde se producen incidentes en un intento de negar la naturaleza política de la clase obrera e intentar dejarlos como meros alborotadores contra los que la policía se ve obligada a actuar con toda su contundencia. Como hemos destacado más arriba, en la actual huelga del metal que ha nacido en Cádiz y se ha extendido ya a Cartagena, aparte de la falta de resonancia de los medios de comunicación, también hemos echado de menos la intermediación de la flamante ministra de trabajo, Yolanda Díaz, que está, por un lado, más preocupada por lavar su imagen en el Caso Cerdán y, por otro lado, con su silencio sirviendo a los intereses de la mano que le da de comer, el estado burgués.

Lenin nos habló en su libro “Qué hacer” (1902) e “Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” (1920) de superar el economicismo, la reivindicación por una mejora salarial, por la reivindicación política, porque era ésta la que ponía en jaque al sistema de producción capitalista mediante la esclavitud asalariada y desenmascaraba su método de explotación ante las masas obreras. Ahora mismo en el Estado español se cumplen sus predicciones. Esta segunda huelga de los trabajadores del metal que se inició en Cádiz fue aumentando su temperatura y se ha extendido a Cartagena. La huelga, que se inició por demandas económicas, se ha convertido en una huelga política porque los trabajadores no se conforman con mejoras, sino que ponen en cuestión todo el sistema de producción capitalista. El estado, que es un instrumento de represión y violencia organizada de una clase sobre otra, ya pone toda la carne en el asador para defender sus intereses egoístas y empieza abiertamente con su violencia. Este estado burgués, al tener todos los resortes de la información y la violencia organizada, podrá vencer pero, en este caso, no sin hacer amplias concesiones. Además, de ninguna manera podrá evitar la tribuna política en que se ha convertido esta huelga política que los desenmascara ante la clase obrera y que se extienda a otros sectores y territorios. La única ventaja que puede tener el estado burgués es cierto espontaneísmo con el que se conducen las masas obreras, desengañadas de los sindicatos amarillos del gobierno que les abocaron a la huelga, por la falta de un partido comunista que sea su vanguardia y que en nuestro caso, el PCOE, se forja rápidamente. Nuestros camaradas no perderán un segundo y se están templando y educando a la clase obrera en este frente de lucha, para mostrarle a la clase obrera no sólo su número y su fuerza, sino también que todo el rédito del trabajo social les corresponde a ellos. Para ello hay que abolir la propiedad privada capitalista y la esclavitud asalariada mediante la implantación de la dictadura del proletariado, no nos queda otro camino. El PCOE debe así convertirse en brújula de la clase obrera del metal y organizarlos para decirles que no están solos y que no andan para nada equivocados una vez liberados de la batalla ideológica de la burguesía. El PCOE, que se templa en todos los frentes de lucha y se establece como la escuela del proletariado, trabaja para extender esta conciencia en todos los sectores para organizar la huelga general política y recoge lo más fecundo del proletariado revolucionario más avanzado.

                

¡Con el PCOE hacia la huelga general!

¡Por el fin de la esclavitud asalariada!

¡Construye revolución!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Privatización de las eléctricas: Cortes de luz a los barrios obreros

En los barrios obreros de Sevilla, como acontece también en los barrios obreros de otras ciudades en el Estado español, se suceden cortes de electricidad y apagones.

Estos cortes de electricidad castigan a la clase obrera, no sólo a soportar unas temperaturas endiabladas como las que se están dando en nuestra ciudad, sino en nuestros bolsillos deteriorándose los alimentos, y en nuestra salud, pues afecta, con todavía más fuerza, a la parte de la clase obrera que sufre alguna enfermedad como, por ejemplo, la diabetes que requiere del frigorífico para conservar la insulina.

Siempre la luz se va en los barrios obreros como Palmete, Torreblanca de los Caños, Polígono Sur, El Cerro, La Plata o Bellavista, cosa que no pasa en los barrios donde vive la burguesía como Los Remedios, Nervión, El Porvenir o en el Centro. Por tanto, los cortes de luz atienden a un principio de clase: Corte de la luz a los barrios obreros y luz sin restricción alguna para los barrios ricos donde residen los burgueses.

En primer lugar, esta es la consecuencia de la privatización de las compañías eléctricas. Una vez una empresa se privatiza, ésta se mueve por el principio de llenar los bolsillos de dinero no de dar un servicio al pueblo. En este sentido, las infraestructuras eléctricas de los barrios obreros están más deterioradas y desactualizadas por la falta de inversión que la de los barrios ricos de la ciudad donde sí se invierte.

En segundo lugar, la proliferación de la Inteligencia Artificial y de los Data Center (o centros de datos) implican un consumo mucho mayor energía eléctrica – la Agencia Internacional de la Energía estima que en 2026 se duplicará el consumo de electricidad consumida por Centros de Datos – y de agua para refrigerar dichos sistemas. En este sentido el CEO de BLACKROCK, Larry Fink, en marzo de 2025, escribía a sus accionistas indicando que la demanda de electricidad iba a crecer exponencialmente – y mucho más rápido que la construcción de infraestructuras con capacidad para satisfacer ese incremento de la demanda – con lo que habría que decidir si la electricidad irá para calentar o enfriar partes de las ciudades o alimentar eléctricamente el desarrollo tecnológico – Inteligencia Artificial y Centros de Datos – y la respuesta es clara según la propia carta de la cual te extractamos este pasaje: “A corto plazo, más de la mitad de la electricidad que alimenta los centros de datos debe provenir de fuentes gestionables. De lo contrario, el aire acondicionado se apagará, los servidores se sobrecalentarán y los centros de datos se cerrarán”. Los capitalistas han elegido: quitarle la electricidad a la clase obrera.

Recuerda que BLACKROCK es un fondo buitre norteamericano que, en el Estado español es el mayor inversor en empresas privadas con 68.000 millones de euros invertidos, estando sentado en el consejo de administración de 20 de las 35 empresas del IBEX-35. También controla 20.000 millones de euros de deuda pública española. BLACKROCK controla empresas como IBERDROLA, NATURGY, REPSOL, ACS o TELEFÓNICA y tiene una participación significativa en el Banco de Santander, Banco de Sabadell y en el BBVA.

No es casual que los barrios obreros de Sevilla y de las grandes ciudades se queden sin luz ante situaciones de mayor consumo eléctrico, como acontece en las olas de calor o de frío. Es una decisión de clase. Y a los que han entregado el país, los capitalistas españoles y sus gobiernos títeres de PP y PSOE y sus privatizaciones, dictadas desde EEUU y la UE, han decidido que entre sus beneficios y la vida de la clase obrera, prevalecen los beneficios del gran capital.

La solución no pasa por manifestarse ante ENDESA o poner reclamaciones ante los verdugos que nos desprecian y escupen, sino por la organización de los barrios obreros contra el sistema capitalista y contra el Estado español, que es el instrumento de opresión y saqueo con el que los capitalistas someten al pueblo.

O se socializan las empresas, se mete en la cárcel a todos los canallas que han robado absolutamente todo al pueblo español – todos los que defienden el capitalismo – y los obreros luchamos por la conquista del poder político para imponer el socialismo o nos machacarán como están haciendo hasta ahora.

¡Unidos y organizados somos más fuertes que ellos! ¡O ellos o nosotros!

¡Fortalece la Revolución Proletaria, organízate en el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)!  

¡Socialismo o Barbarie!

 

Sevilla, 3 de julio de 2025

 

COMITÉ PROVINCIAL DE SEVILLA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Cinco muertes ya al principio del verano

El verano ha empezado fuerte en el Estado español y Europa Central con temperaturas que han batido récords. Es una tónica general el progresivo aumento de las temperaturas debido a la progresión del cambio climático y, en este contexto, lo que no es normal es que no se hayan tomado medidas para proteger la vida y la salud de los trabajadores. En lo que llevamos de ola de calor han muerto ya cinco trabajadores a consecuencia de las condiciones extremas a las que se les obliga a trabajar, circunstancia totalmente previsible que hace completamente evitables las muertes, y que no serán las últimas mientras el calor nos acompañe. La última es una mujer que trabajaba para el Ayuntamiento en la limpieza de las calles de Barcelona, víctima de un golpe de calor y que llevaba cinco días denunciando a sus superiores las condiciones en las que se le obligaba a trabajar.

Por otro lado, la burguesía sigue avanzando en mejorar sus objetivos de explotación laboral poniendo en duda las incapacidades temporales y denunciando sin ningún tipo de base que el 20% de las bajas son fraudulentas como si no tuviera en su mano la posibilidad de hacer despidos procedentes si eso fuera demostrable. Se trata de sembrar la amenaza para que la clase obrera tenga sobre su cabeza la Espada de Damocles del despido y la pérdida de su puesto de trabajo en un contexto de inflación y de retroceso en los derechos de los trabajadores.

Por un tercer frente, la burguesía amenaza de nuevo a la clase obrera mediante el abaratamiento del despido, siendo que en el primer trimestre de 2025, el coste medio de los despidos en todos los sectores de la actividad económica se ha reducido un 31,3% al compararlo con el mismo periodo de 2021, año en el que entró en vigor la reforma laboral de la flamante ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Este abaratamiento se explica principalmente por dos factores combinados: la mayor concentración de despidos en sectores con salarios bajos y el aumento de los contratos cortos, a veces incluso de días o de horas.

Crear incertidumbre en el puesto de trabajo es la herramienta de presión que lleva a cabo la burguesía para imponer la rentabilidad por encima, incluso, de la vida humana. En este punto, en la clase obrera amplios sectores están todavía desmovilizados, lo que permite a la burguesía imponer su violencia a capricho sobre las masas trabajadoras mediante la violencia política y económica y por eso puede seguir legitimando, mediante una justicia de clase, todo tipo de agresiones, incluso encarcelamientos y asesinatos en el puesto de trabajo, y para defenderse la clase obrera no tiene otra herramienta que la organización y, como decía Lenin, la audacia. Desde el PCOE desearíamos que la mujer de Barcelona fuera la última víctima mortal de unas condiciones de trabajo inasumibles, pero mientras la clase obrera no tome conciencia de sus intereses y de su fuerza, la burguesía seguirá siendo la clase social más criminal que ha parido la historia. Ante esta tesitura, la única salida de la clase obrera es romper con el modelo económico capitalista para implantar la dictadura del proletariado, democracia para la inmensa mayoría trabajadora y dictadura para la minoría explotadora. Para su dirección y organización el proletariado necesita su partido de vanguardia, el PCOE. Por eso, dado el grado de violencia y manipulación que nos ofrece el capitalismo para justificar sus fines, muertes y atropellos, la única solución es el fortalecimiento del PCOE con la adhesión del proletariado revolucionario en sus filas. Sólo el socialismo, que trae unas relaciones de producción nuevas y que concilian los intereses de la clase obrera mundial con la destrucción de la propiedad privada capitalista, es el método para terminar con su violencia, sus muertes y todas las secuelas que trae aparejadas este sistema productivo criminal.

 

¡Construye revolución!

¡Únete a nuestras filas!

¡Socialismo o muerte!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)