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Resolución del IIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra el fascismo

A principios del 2023 se celebraba el X pleno del Comité Central en el que este órgano avisaba de cómo el fascismo estaba siendo entronizado a nivel global allí donde el imperialismo flojeaba mínimamente. En el recorrido de estos dos años se ha demostrado lo acertado de dicha resolución y es que hoy no sólo sigue vigente si no que es más clara aún que entonces.

Desde entonces hemos visto como el fascista de Milei ha llegado al poder en Argentina, arrancando de raíz los pocos derechos que le quedaban a los obreros en el país, llegando a los extremos de negar los paliativos a los enfermos de cáncer y el sustento a los jubilados.

También hemos presenciado cómo el fascismo venezolano, abrigado por la reacción mundial, ha nombrado a su nueva representante para tratar de tomar el poder en Venezuela poniendo como excusa un amaño electoral del que no existen pruebas, en este caso sin éxito pero retratando nítidamente a los “demócratas” europeos.

Por otra parte, el 7 de octubre de ese mismo año se reavivó la lucha en Palestina e Israel ha cometido atrocidades genocidas como nunca antes en su escasa historia. No sólo ha tratado de exterminar a los palestinos, sino que ha invadido el Líbano y Siria, también ha ejecutado un ataque terrorista masivo contra la dirección de Hezbolá a través de explosivos en buscas. Todo esto con el completo apoyo de la OTAN y los EEUU, desde los cuales Trump llama para el exterminio total de Gaza y a la anexión de Gaza y Cisjordania por parte del fascista Estado sionista de Israel.

Sin ir mucho más lejos el gobierno de Al Assad fue traicionado y vendido por los BRICS para que los aliados yihadistas de la OTAN lo destrozasen en menos de dos semanas, siendo repartido el territorio de Siria entre Turquía, Israel y un nuevo Estado Yihadista cercano a la OTAN al que le ha faltado tiempo para descargar el horror fascista en la población y advertir que privatizará todo lo habido y por haber.

En los EEUU ha llegado al poder Trump que, igual de fascista y decrépito que el cadáver andante que le deja el asiento, los primeros pasos que ha dado como presidente han sido reclamar Groenlandia y el canal de Panamá como estadounidenses, amén de iniciar deportaciones de latinoamericanos emulando a los nazis, referencia de una de sus manos derechas – Elon Musk enérgico defensor del fascismo alemán de AfD – y otorgando mando al fascista esbirro israelí producto de la mafia gusana de Miami, Marco Rubio, al objeto de agredir sin piedad a sus vecinos americanos, Canadá incluido, demostrando así la necesidad de la potencia de prepararse defensivamente para el conflicto a gran escala que está por venir, aunque el precio sea el de sacrificar a sus vasallos europeos. Además, es prácticamente una certeza que firmará una paz con Rusia, desmembrando a Ucrania.

Finalmente, en el Estado español el fascismo campa cada vez más a sus anchas y proliferan cada vez más número de escuadras fascistas como Desokupa, que no sólo le hace el trabajo sucio y extraoficial a la policía, sino que en un futuro serán los encargados de la formación de los agentes. Cabe destacar también la continua salida a la luz de casos de infiltraciones policiales en organizaciones sociales, en los cuales los perros se valen de cualquier forma por sucia que sea para asentar su posición sin ningún tipo de escrúpulos.

Esta es una parte de la infinita lista de ejemplos que cercioran la justeza de la pasada resolución, e igual que hace dos años, sólo demuestran la debilidad en la que se encuentra el imperialismo internacional y lo cerca que prevé éste la lucha final entre el pasado y el futuro. Su debilidad aumenta por un lado y por el otro crece su necesidad de una mayor represión y un estado de guerra constante para hacer frente al exceso de proletarios, tratando así de dinamitar el potencial revolucionario de la clase obrera.

Hoy, igual que ayer, queda más que patente la necesidad de la clase obrera de unirse y organizarse para plantar cara al fascismo y a la fuente de donde nace: el sistema más criminal de la historia. Para ello el proletariado necesita desechar todo oportunismo que plague sus filas, destruyéndolo junto con sus cantos de sirena, y tener claro que la única salida que le queda es la destrucción del imperialismo, que no es más que un freno no sólo del desarrollo humano sino de la vida de la mayor parte de la humanidad. Por todo ello urge la unidad de los comunistas como requisito necesario para la unidad de clase como arma infalible frente al fascismo, su mayor aliado: el oportunismo y el origen de ambos: el sistema burgués. Mientras esas tres cosas no sean un recuerdo la humanidad no podrá vivir y desarrollarse acorde a sus necesidades.

Por todo lo mencionado anteriormente el Comité Central del Partido Comunista Obrero Español RESUELVE:

 

  1. La necesidad de que los comunistas se pongan a la cabeza de la construcción de un movimiento antifascista que plante cara al fascismo sea la forma que sea y en todos los frentes.
  2. Denunciar y exponer todas las maniobras fascistas a nivel global para hacer llegar un mensaje claro y real a las masas trabajadoras a través de toda la confusión que campa en los medios de comunicación, que están en manos de los fascistas.
  3. Trabajar por la unidad de los comunistas combatiendo a todo el oportunismo que reina en el movimiento comunista y obrero como requisito preliminar de la unidad de clase que se necesita para llevar a cabo la Revolución Proletaria en el Estado español y en el mundo.

 

Madrid, 1 de febrero de 2025

II º PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del IIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español por la libertad de los presos políticos

El encarcelamiento, la violencia extrema y el asesinato son el único sustento del imperialismo que se encuentra en una clara bancarrota. La represión de la clase obrera en general, y de los militantes comunistas y de izquierda en particular, se sucede en todo el planeta mientras el fascismo campa a sus anchas y logra entrar en cada vez más gobiernos de estados capitalistas.

La concentración de la producción y de la riqueza en unas pocas manos se maximiza y el desarrollo tecnológico avanza negando a cada paso la base económica capitalista. El fascismo es ya la superestructura que corresponde a la fase monopolista y putrefacta en la que el capitalismo se encuentra en el momento actual, por lo que la violencia contra la clase obrera y sus organizaciones es, cada vez, más abierta y sin tapujos.

En el Estado español, comunistas, antifascistas, sindicalistas, abertzales y artistas revolucionarios se pudren en la cárcel mientras los lamebotas de la burguesía campan impunes y los pocos que son condenados ni tan siquiera pisan la cárcel. Elementos abiertamente neonazis como Desokupa son aupados por el capital y sus medios de manipulación de masas blanquean estas organizaciones paramilitares de la burguesía. Sin embargo, el rapero Pablo Hasel está en la cárcel por decir la verdad denunciando en las letras de sus canciones las tropelías del estado criminal contra la clase obrera.

En el continente africano, la infame monarquía marroquí, esbirra de Israel y EEUU, masacra al pueblo saharaui, manteniendo encerrado en sus mazmorras carcelarias a más de 40 militantes de izquierda, aplicándosele una política de exterminio y de tortura sistemática, como lo atestiguan los tres lustros de encarcelamiento sufridos por el hermano activista saharaui de CODESA Yahya Mohamed Elhafed Iazza, víctima de todo tipo de vejaciones, torturas, malos tratos, aislamiento y desatención médica en la cárcel, habiendo sido su delito la lucha por la defensa de los derechos humanos y la dignidad y la emancipación del pueblo saharaui.

En el continente americano, estados fascistas como el paraguayo reprimen al activismo político de izquierda, como lo acredita la presa política comunista Carmen Villalba, madre de Lichita, desaparecida por dicho estado criminal, que no ha dudado en asesinar a adolescentes con absoluta impunidad. Pero no sólo es Paraguay: estados como el chileno persiguiendo al pueblo mapuche, la persecución realizada contra los camaradas organizados en partidos guevaristas y comunistas en Ecuador, como por ejemplo son Omar Campoverde o Gabriela Gallardo, México, Perú o la represión contra comunidades indígenas y campesinos que defienden su entorno y su medio ambiente contra los atropellos de los monopolios europeos y norteamericanos en Honduras, Brasil, Colombia, Perú, Chile o, por ejemplo, Guatemala donde la constructora de Florentino Pérez negaba el acceso a 30.000 indígenas quekchí al agua potable del Río Cahabón, conflicto por el que fue encarcelado Bernardo Caal Xol. Por no hablar de la política de represión y exterminio que está realizando contra su propio pueblo la marioneta sionista-norteamericana de Milei en Argentina.

Por ello, el Comité Central del Partido Comunista Obrero Español RESUELVE:

  1. Exigir la inmediata puesta en libertad de todos los presos políticos comunistas y de izquierda del Estado español y de cualquier rincón del mundo donde haya uno solo.
  2. Exigir la aparición con vida de todos los represaliados políticos y familiares de estos desaparecidos.
  3. Exigir la inmediata puesta en libertad de Pablo Hasel, que retrata la esencia fascista del Estado español.
  4. Apelar a la unidad y la organización de la clase obrera en general y de las organizaciones comunistas y de izquierda en la construcción de un frente antifascista, por la inmediata puesta en libertad de los presos políticos de izquierda, y por la liquidación del fascismo y del capitalismo que lo genera y que deshumaniza al ser humano, construyendo la Revolución Proletaria Mundial y el Socialismo.

 

Madrid, 1 de febrero de 2025

II º PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del IIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la situación en Palestina

En medio del proceso de liberación de rehenes entre las fuerzas de la resistencia palestina y el estado genocida de Israel, es preciso analizar cuál es la situación a día de hoy en Palestina.

Desde el 7 de octubre de 2023, Gaza ha estado bajo asedio total, sin electricidad, combustible ni comida, al objeto de generar una crisis humanitaria sin precedentes y con la mirada sionista puesta en borrar de la faz de la tierra todo rastro del pueblo palestino. Según la Oficina Central Palestina de Estadísticas, la población de Gaza ha disminuido un 6%, con más de 55.000 palestinos asesinados como consecuencia de la barbarie y el genocidio, a lo que hay que sumar los todavía desaparecidos, cuyos cadáveres trágicamente aguardarán bajo los escombros. Pobreza extrema, falta de agua y alimento, hospitales bombardeados y población civil hacinada en campos de refugiados. Este es el día a día de las víctimas del imperialismo sionista. Habrá quienes traten de vender estos sucesos como una tragedia, pero la realidad es que la humanidad está contemplando un exterminio planeado que cuenta con el beneplácito de las potencias occidentales.

Hoy, Israel sigue bombardeando impunemente hogares y campos de refugiados con el pretexto de derrotar definitivamente al enemigo e imponer su dominio imperialista, ya sea en Gaza, Cisjordania o Siria, una muestra clara de que todo el régimen de paz que se trata de imponer en la fase de postguerra hunde sus raíces en una cruel mentira, en la inoperatividad de unos organismos internacionales cuyas promesas de paz son papel mojado ante la sed de sangre del sionismo.

Detrás de los medios y de los gobiernos dominantes de Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España se esconden los intereses de los monopolios estadounidenses. No hay más democracia que la que se impone a sangre y fuego, no hay posibilidades reales de paz mientras la burguesía siga ejerciendo su dictadura. Quienes han continuado apoyando políticamente a Israel, comerciando con empresas israelíes e incluso suministrando material militar a las fuerzas genocidas, deben ser juzgados y ajusticiados como los enemigos de la humanidad que son.

El nuevo reparto del mundo, la alianza entre Estados Unidos, Israel y quienes lideran el nuevo grupo imperialista de los BRICS, dio forma a la operación preparada desde hacía largo tiempo para terminar con el gobierno de Bashar al Assad. Esta alianza fue, por un lado, el punto culminante de la política de estabilización y reparto de Oriente Próximo a fin de configurar dos bloques de poder: Irán e Israel.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Defender la creación de un único Estado Palestino independiente y socialista con capital en Jerusalén. La solución de los dos estados no es únicamente imposible a causa de las ansias expansionistas israelíes, sino que implica también otorgar legitimidad a un estado genocida y fascista cuya creación se consiguió gracias a un reparto del territorio completamente injusto para la población palestina.
  2. Apoyar la legítima defensa revolucionaria de todas las fuerzas que luchan contra el imperialismo israelí y sus aliados de la OTAN, especialmente a aquellas fuerzas comunistas que defienden la imposición de la dictadura del proletariado en la región en base a los principios del socialismo científico.
  3. Denunciar la acción de la burguesía estadounidense y europea, que no solo se ha nutrido con el genocidio y el sufrimiento palestino vendiendo armas y material militar al ente sionista, sino que además ha aceptado sin reparos la imposición de un gobierno yihadista en Siria, lo que supone una nueva amenaza para el proletariado internacional y las fuerzas comunistas.

 

Madrid, 1 de febrero de 2025

II º PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del IIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la necesidad de construir un movimiento comunista revolucionario

El proletariado internacional se encuentra ahora mismo en una situación de derrota y reflujo revolucionario, propiciado por la ausencia del instrumento genuino para la coordinación de los partidos comunistas y revolucionarios de las diferentes partes del mundo: la Internacional Comunista.

La gloriosa Revolución Bolchevique y la fundación posterior de la Komintern mostró a la clase obrera las bases sobre las que se asienta el nuevo poder de la clase trabajadora, que no es otra que el camino de la revolución socialista y del internacionalismo proletario. En este sentido, el Partido Leninista es el motor esencial de la lucha obrera y de nuestra emancipación, la herramienta sin la cual es impensable derrocar a la burguesía monopolista y a su modo de producción, así como sostener la dictadura del proletariado cuando sufra en su forma más descarnada la lucha de clases.

Los revolucionarios hoy, tras un análisis de los nuevos cambios en la base económica que ha introducido la automatización y robotización de la producción, estamos seguros de que las condiciones que expresó en su día Karl Marx para la desaparición del capitalismo están dadas. El momento es el de sustituir este sistema decadente por el socialismo como etapa temprana de la nueva sociedad comunista, valiéndonos de la amplia experiencia con la que carga a sus hombros el movimiento obrero y el proletariado como sujeto revolucionario.

Si queremos escribir conscientemente nuestra historia, acabar con la explotación asalariada, la barbarie de la guerra, el hambre, la miseria y el fascismo, hay que conquista la unidad entre los elementos más conscientes de nuestra clase y dotar a esa unidad de la vanguardia comunista de una organización que nos haga avanzar decididamente hacia el fin del viejo orden de cosas que hoy domina este mundo maltrecho.

La unidad del proletariado es la unidad de su vanguardia, de los marxistas-leninistas. Tenemos la responsabilidad histórica de tejer y construir como miembros de la clase obrera esa organización donde los intereses de la minoría se subordinen a los de la mayoría, donde prime la disciplina de clase y donde se denuncie a los oportunistas y falseadores de nuestra ciencia.

Se puede concluir que el movimiento comunista como tal no existe a día de hoy. El amiguismo, el chiringuitismo, el oportunismo y el socialchovinismo provocan que la fracción sea el elemento dominante, oponiéndose tanto a la unidad práctica como a la honesta lucha ideológica para avanzar no solo de forma cuantitativa sino también cualitativa.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Volcar todos los esfuerzos posibles a nivel nacional e internacional para la construcción de una nueva Internacional Comunista que se sustente en la fidelidad al marxismo-leninismo y al internacionalismo proletario, que sirva para que el proletariado internacional se organice a nivel mundial donde los partidos comunistas de las distintas naciones sean delegaciones de la Internacional Comunista, como expresión de la unidad de la clase obrera y de su vanguardia revolucionaria.
  2. Defender la revolución socialista y la imposición de la dictadura del proletariado como las únicas alternativas reales contra la dictadura de la burguesía, su Estado y todos aquellos elementos oportunistas que impiden a día de hoy el desarrollo del socialismo.
  3. Denunciar las deviaciones que se producen en el seno del movimiento comunista, que llevan a evitar caracterizar como imperialistas a los BRICS, fundamentalmente China y Rusia; la participación en los sindicatos amarillos de la Confederación Sindical Internacional; y el apego por las instituciones “democráticas” de la burguesía, el electoralismo y la pequeña burguesía nacional que provocan una etapa preparatoria infinita antes de desarrollar la lucha directa contra el capitalismo.

 

Madrid, 1 de febrero de 2025

IIº PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del IIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra la participación de los comunistas en los sindicatos amarillos y por el desarrollo del sindicalismo de clase

Sin duda, el oportunismo es el mayor enemigo que tiene el proletariado, a la misma altura que el fascismo pues, al fin y al cabo, ambos son producto ideológico de la burguesía en la fase de capitalismo en descomposición, en putrefacción, de imperialismo. Tanto el uno como el otro, oportunismo y fascismo, abrazan el revisionismo histórico para asesinar por completo al proletariado, desnaturalizándolo, desclasándolo, haciéndolo burgués de pensamiento el primero, sometiéndolo a la burguesía y deshumanizándolo el segundo, todo para garantizar el dominio de la burguesía por los siglos de los siglos.

Los oportunistas, para justificar su posicionamiento criminal en la lucha de clases con respecto de la cuestión sindical, dicen que “los comunistas deben participar dentro de los sindicatos reaccionarios” o amarillos, remitiéndose a Lenin y, más concretamente, a su obra La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo. En este sentido, en el Estado español, el oportunismo más despreciable encarnado en PCE, PCTE o PCPE, deforman a Lenin, emulando a Althusser cuando deformaba a Marx para lanzarlo contra  Lenin para liquidar la tesis de la dictadura del proletariado e ir contra el Partido leninista en Francia, para justificar su indecente papel fortaleciendo las filas de CCOO, un apéndice del corrupto Estado reaccionario español al servicio de los monopolios, un sindicato absolutamente podrido perteneciente al sindicato internacional CSI, protagonista de episodios tan asquerosos como el qatargate.

Los oportunistas rápidamente sacan a relucir argumentos como el siguiente expuesto por Lenin en la obra anteriormente mencionada que señala “Tampoco pueden dejar de parecernos un absurdo ridículo y pueril las disquisiciones muy sabias, pomposas y terriblemente revolucionarias de los izquierdistas alemanes acerca de que los comunistas no pueden ni deben actuar en los sindicatos reaccionarios, de que es permisible renunciar a semejante actividad, de que has de salir de los sindicatos y organizar forzosamente una “unión obrera”, nuevecita del todo y completamente pura, inventada por comunistas muy simpáticos (y en la mayoría de casos, probablemente, muy jóvenes)”. Sin embargo, se quedan ahí. El propio Lenin en esa misma obra, con referencia a la crítica que hace a los izquierdistas alemanes señala “Podemos (y debemos) emprender la construcción del socialismo no con un material humano fantástico ni especialmente creado por nosotros, sino con el que nos ha dejado como herencia el capitalismo”. Y tenía razón Lenin. No obstante, el material humano creado por el capitalismo hoy es diferente al de 1920, al igual que la experiencia del proletariado en la lucha de clases y su desarrollo histórico de este último siglo. Por ello, reiterar la crítica justa de Lenin a los izquierdistas alemanes en 1920 no justifica, en absoluto, que ello sea un dogma – en tanto, además, sería antimarxista – ni que sea válido 105 años después, para que falsos comunistas puedan justificar su miserable posición en busca de liberaciones y prebendas a cambio de perpetuar el sometimiento del proletariado y, en la práctica, renunciar a la organización revolucionaria del proletariado. Proletariado de los centros de trabajo que son fundamentales para disponer del control obrero sobre los medios de producción y dirigir la producción bajo la dirección del Partido.

Lenin, en 1920, en un mundo donde se sucedían revoluciones proletarias que iniciaba la fase de crisis general del capitalismo, desgajándose el mundo imperialista, en el inicio del período donde la expresión fundamental de la lucha de clases es la lucha entre socialismo e imperialismo, y ante la organización en aquel momento del proletariado y su bagaje en la lucha de clases, donde en los sindicatos reaccionarios y amarillos se organizaba la masa obrera, censuraba la no participación en ellos porque la masa se hallaba en una parte mayoritaria dentro de esos sindicatos amarillos. Decía Lenin en “la enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo” sobre la no participación en los sindicatos amarillos de los comunistas alemanes “la necedad que cometen los comunistas alemanes “de izquierda”, los cuales deducen del carácter reaccionario y contrarrevolucionario de los cabecillas de los sindicatos la conclusión de que es preciso. ¡salir de los sindicatos! ¡renunciar al trabajo en ellos! ¡crear formas de organización obreras nuevas, inventadas! Una estupidez tan imperdonable, que equivale al mejor servicio que los comunistas pueden prestar a la burguesía. (…) No actuar en el seno de los sindicatos reaccionarios significa abandonar a las masas obreras insuficientemente desarrolladas o atrasadas a la influencia de los líderes reaccionarios de los agentes de la burguesía, de los obreros aristócratas u “obreros aburguesados” (véase la carta de Engels a Marx en 1858 acerca de los obreros ingleses)”. Y ciertamente, Lenin en 1920 tenía razón.

Así, pues, hoy en el Estado español, y siendo fiel a Lenin en lo que los oportunistas se apoyan para engrosar las filas del sindicalismo corrupto, traidor y financiado por el Estado fascista, éstos no pueden ampararse en el máximo dirigente bolchevique para justificar sus posiciones. Para empezar porque en el Estado español ya hay sindicatos constituidos que son de clase que forman parte de la Federación Sindical Mundial (FSM) que aglutina a unos 120 millones de obreros en los sindicatos de clase del mundo, por lo que nadie está creando formas de organización obreras nuevas ni se renuncia a estar en los sindicatos, ni con el sindicalismo de clase mundial. Pero es que, para continuar, en el Estado español las masas obreras repudian a CCOO y a UGT, cosa que no hacen la patronal y su Estado a los que realmente sirven. Las masas obreras hoy están fuera de CCOO y de UGT y, también, fuera de los sindicatos, aunque en los sindicatos de clase están los obreros más combativos y, por decirlo así, también los más conscientes.

Sin embargo, para nuestros oportunistas de hoy, su inmoralidad absoluta les conduce a deformar a Lenin para justificar sus indecentes y traidoras posiciones de entreguismo al imperialismo, como por ejemplo, en el terreno sindical que, además, ellos mismos contradicen con su praxis en la misma política de masas. Nuestros oportunistas se quedan en 1920 y con lo que les interesa, omitiendo la historia de la lucha de clases del proletariado.

Nuestros oportunistas omiten a la Internacional Comunista, otra gran obra y aportación de la Revolución de Octubre y del propio Lenin. La Internacional Comunista desde 1920 desarrolló lo que fue la Internacional Sindical Roja, constituida por la Internacional Comunista en julio de 1921 en Moscú, en contraposición a la Internacional Sindical del sindicalismo amarillo, o Internacional de Ámsterdam. Internacional Sindical Roja que se convirtió en sindicato mundial cuyo objetivo era el de “Organizar a las grandes masas trabajadoras del mundo entero para el derrocamiento del capitalismo, la emancipación de los trabajadores de la opresión y la explotación y el establecimiento de la comunidad socialista (…)  realizar una amplia agitación y propaganda de los principios de la lucha de clases revolucionaria, de la revolución social, de la dictadura del proletariado y de la acción revolucionaria de las masas con el fin de derrocar el sistema capitalista y el Estado burgués (…) luchar contra la úlcera corruptora que corroe las entrañas del movimiento sindical mundial, contra las ideas de cooperación de clases y de paz social contra las absurdas esperanzas de una transición pacífica del capitalismo al socialismo (…) unir a los elementos de clase revolucionarios del movimiento sindical mundial y librar una batalla decisiva (…) contra la Federación Sindical Internacional de Ámsterdam (…)” (Constitución de la Internacional Sindical Roja, Moscú 1921), siendo los requisitos exigidos a los sindicatos para ser miembros de dicha internacional el “reconocimiento de los principios de la lucha de clases revolucionaria; aplicación de estos principios en su lucha diaria contra el capitalismo y el Estado burgués; reconocimiento de la necesidad del derrocamiento del capitalismo mediante la revolución social y el establecimiento de la dictadura del proletariado para el período de transición; reconocimiento y sumisión a la disciplina proletaria internacional ; reconocimiento y aplicación de las decisiones del Congreso Constituyente de la Internacional Roja Sindical del Trabajo; ruptura con la Internacional Amarilla de Ámsterdam; acción unitaria con todas las organizaciones revolucionarias y el Partido Comunista del país en todas las actividades defensivas y ofensivas contra la burguesía.” (Constitución de la Internacional Sindical Roja, Moscú 1921).

El papel jugado por la Internacional Sindical Roja fue esencial para combatir al fascismo en la década de los 30s, convirtiéndose en uno de los pilares importantes de los frentes populares contra el fascismo, táctica para confrontar al fascismo de la Internacional Comunista.

De todo esto se olvidan los oportunistas, al igual que se olvidan de la unión sindical mundial tejida por las fuerzas del socialismo en 1945 con el nacimiento de la Federación Sindical Mundial, la cual fue rota por el movimiento sindical de los monopolios del departamento de Estado de EEUU y la CIA, conformándose el CIOSL partiendo la FSM en diciembre de 1949 al querer forzar que la FSM aceptara tanto el Plan Marshall como la OTAN. CIOSL (Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres) en 2006 cambió su denominación a la actual Confederación Sindical Internacional (CSI).

CCOO, UGT, USO o ELA forman parte de la CSI. Hoy hay partidos que se dicen comunistas, y que ensucian al comunismo -PCE, PCPE y PCTE-, indicándole a los obreros que integren y fortalezcan CCOO, o lo que es lo mismo, que fortalezcan las posiciones sindicales de los monopolios, de la reacción, de la corrupción sindical, de la conciliación de clases y, consecuentemente, de la subordinación del proletariado a la burguesía y la perpetuación del capitalismo.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Hacer un llamamiento a todos los comunistas y a todos los obreros a engrosar las filas de los sindicatos de la Federación Sindical Mundial en el Estado español.
  2. Exhortar a los diferentes sindicatos de la Federación Sindical Mundial en el Estado español a la unidad orgánica del sindicalismo de clase en una única central sindical. La unidad de la clase obrera y la unidad sindical en torno a los principios del sindicalismo de clase y de la superación del capitalismo debe estar por encima de todo.
  3. Denunciamos el oportunismo de todas aquellas organizaciones mal llamadas comunistas que abrazan el sindicalismo amarillo traicionando al proletariado y a su revolución estando, de facto, en la orilla del imperialismo. Los mismos que dicen OTAN NO llaman a los obreros y tienen a sus militantes en CCOO, sindicato incardinado en la internacional sindical parida por la CIA y el departamento de estado norteamericano, por la internacional sindical de la corrupción y de los monopolios, por la internacional sindical emanada por el reconocimiento y aceptación del Plan Marshall y la OTAN, a los que abrazaron a cambio de romper la unidad sindical del proletariado mundial conformada en la FSM.

 

Madrid, a 1 de febrero de 2025

IIº PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del IIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la necesidad de socializar el desarrollo tecnológico

Los imperialistas reconocen que el 52,5% de la población mundial vive por debajo del umbral de la pobreza y de la extrema pobreza y, también que, en términos absolutos, la pobreza se acrecienta desde 1990, fecha en la que implosionó la Unión Soviética.

Así pues, y tras tres décadas de desarrollo del imperialismo sin el obstáculo de la URSS, o lo que es lo mismo, sin más obstáculo que su propia inviabilidad, tenemos que el imperialismo lo que ha generado es más miles de millones de seres humanos que viven por debajo del umbral de la pobreza, mientras que en 2023 eran 748 los  milmillonarios, de tal modo que el 53,2% más pobre de la población mundial sólo posee el 1,1% de la riqueza mundial, y por el contrario, el 1,2% de la población mundial acapara el 47,8% de la riqueza mundial.

El desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial, siempre que sigan al servicio y estén en las manos de los monopolios, servirán sólo para incrementar la riqueza de los multimillonarios y la desigualdad social en el mundo, como lo reconoce el propio Fondo Monetario Internacional que dice que “las nuevas tecnologías amenazan con ampliar la brecha entre los países ricos y pobres al desviar la inversión hacia las economías avanzadas, donde la automatización ya está consolidada. Esto podría tener a su vez consecuencias negativas para el empleo en los países en desarrollo, ya que amenazaría con reemplazar, en lugar de complementar, su creciente fuerza laboral, algo que tradicionalmente ha proporcionado una ventaja a las economías menos desarrolladas” (Will the AI Revolution Cause a Great Divergence?; Cristian Alonso, Andrew Berg, Siddharth Kothari, Chris Papageorgiou y Sidra Rehman, september 2020 International Monetary Fund).

En realidad, el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial, por sí mismos, no generan ni desigualdad, ni pobreza. Es más, si el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial se ponen a disposición y en manos de la clase obrera, ésta lo que generará es progreso social y desarrollo humano, siendo el mayor progreso social la automatización de la producción, la emancipación del ser humano del trabajo monótono y la distribución de la producción de forma equitativa para todos los seres humanos del mundo, o lo que es lo mismo, la base económica real de un socialismo avanzado.

Socialización de la miseria, privatización de la riqueza, desigualdad creciente, desaparición de millones de empleos, guerra imperialista, esa es la realidad del mundo imperialista.

“El afán de alta ganancia monopolista mueve a los capitalistas a aplicar la técnica moderna, que es más rentable. Empero, su aplicación en las condiciones del capitalismo monopolista de Estado está enfilada contra la clase obrera. La automatización capitalista le quita el pan al obrero, ya que con ella crece el desempleo y desciende el nivel de vida de los trabajadores. Por lo tanto, el imperialismo entraña dos tendencias opuestas que le son inherentes: de una parte, el progreso de la técnica y, de otra, el freno del progreso técnico.” (“Manual de Economía Política”. P.Nikitin, pg.107. Editorial Akal).

La banca y los grandes monopolios, entrelazados, dirigen la economía, estando sentados en los consejos de administración, y éstos son los que determinan qué se produce, qué servicios se desarrollan, etcétera. Por tanto, no prosperará ningún proyecto, por mucho que redunde en el desarrollo del progreso técnico y del beneficio de la sociedad, si éste va en contra de los intereses de los monopolios, de los imperialistas. Por tanto, son los monopolios los que determinan el desarrollo de la inteligencia artificial, de la automatización y de la robotización pues son los que ostentan el capital, cada día más concentrado en menos manos. Asimismo, la legislación de patentes les sirve a los monopolios para apropiarse del progreso técnico y determinarlo, pues compran las patentes o para producirlas o, también, para impedir la materialización de una idea cuyo desarrollo atente contra sus intereses; siendo ellas las dos tendencias opuestas que entraña el imperialismo entre progreso de la técnica y freno del progreso técnico.

La revolución socialista ya está lanzada y el momento queda claramente definido por lo que expresaba Carlos Marx en el prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política indicando lo siguiente:

Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.

La robotización, la automatización de la producción, demuestra que el desarrollo de las fuerzas productivas hoy es infinitamente superior al desarrollo que éstas tuvieron a lo largo del siglo XX, un desarrollo de las fuerzas productivas inimaginable para las mentes de aquéllos que vivieron en el siglo XX.

La automatización de la producción implica la negación del capitalismo en tanto niega lo esencial de éste, como es la apropiación de la plusvalía generada por el obrero. Con la automatización de la producción se desarmoniza completamente la composición orgánica del capital en favor del capital constante y en detrimento del capital variable que es el que genera plusvalía.

La automatización de la producción implica un cambio en la base económica y, consecuentemente, esta revolución de la base económica también revoluciona la superestructura que la misma engendra. Así, pues, nos hallamos en palabras de Marx en la época de revolución social, en la época donde dentro de la formación socioeconómica capitalista está la situación de ser superada por una formación socioeconómica superior, el socialismo.

Hoy el desarrollo de las fuerzas productivas ya no se corresponde con el capitalismo sino con un modo de producción superior, el socialismo, unas fuerzas productivas que han creado las condiciones materiales para el socialismo y que entran en colisión con las relaciones de producción capitalistas, correspondiendo acompasar las relaciones de producción a unas fuerzas productivas que chocan con la propiedad privada sobre los medios de producción, la cual objetivamente será arrasada por el desarrollo de las fuerzas productivas.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Las fuerzas reaccionarias, las fuerzas que niegan el desarrollo de la historia y que niegan el progreso social y humano -la burguesía- conscientes de esta realidad de estar en la época de su fenecimiento, de la revolución social y del nacimiento del nuevo mundo socialista, pretenden extender su existencia y su dominio de la única manera que pueden, mediante el fascismo al objeto de reprimir a las fuerzas del progreso social, la clase obrera, y la guerra, puesto que a la burguesía no le queda otra que tratar de liquidar el excedente humano que para ella, y su moribundo y criminal mundo, genera la automatización.
  2. Asimismo, la burguesía, hace progresar la técnica únicamente en aquellos campos que les llenan los bolsillos de dinero así como en los terrenos de la represión y la guerra, suponiendo un freno para el progreso tecnológico en los campos vitales para el proletariado, que es la humanidad, como es en el terreno de la ecología, de la medicina, farmacéutico, etcétera.
  3. El Partido Comunista Obrero Español debe hacerle llegar al proletariado la necesidad de arrebatar la propiedad de los medios de producción y de la banca, la necesidad de derrocar al capitalismo y levantar el socialismo, para socializar el ingente desarrollo tecnológico, para desarrollar el progreso técnico y convertirlo en progreso social para la humanidad, que es el proletariado, única salida que tenemos para acabar con la barbarie y construir un mundo donde el ser humano se emancipe plenamente de la explotación capitalista.

 

Madrid, a 1 de febrero de 2025

IIº PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)