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La prostitución es esclavitud

Decía la Tesis sobre la lucha contra la prostitución, redactada por la Comisión Interdepartamental para la lucha contra la prostitución encabezada por Alexandra Kollontai que la prostitución está muy relacionada con los fundamentos del modo capitalista de producción y del trabajo asalariado, y que la conciencia burguesa era la que sostenía está práctica, y que solo con el establecimiento de una sociedad comunista se acabaría con este tipo de esclavitud.

La mentalidad burguesa está impregnando la sociedad actual del siglo XXI con nuevos modelos de prostitución, como son plataformas como Onlyfans, en donde, mayoritariamente, mujeres venden su sexualidad y su intimidad a cambio de dinero, disfrazándolo de libertad para hacer con su cuerpo lo que cada uno quiera, mismo argumento que se utiliza para defender la prostitución, añadiéndole que muchas de las mujeres que se prostituyen -sea por el método tradicional o sea por plataformas como Onlyfans- lo hacen porque quieren, y lo cierto es que hay gente -hombres incluidos- que así lo harán, pero un enorme porcentaje se ampara en este mercantilismo de la integridad humana para sobrevivir porque las condiciones de vida a la que el Capitalismo somete a los obreros les impide sobrevivir mínimamente.

Reaccionarias y oportunistas feministas se dividen en opiniones sobre este tema. Por un lado, están las que como Colau apuestan por legalizarla y regularla, creando incluso un sindicato de prostitutas. Otras como Irene Montero hablan de abolirla. Y, ¿Quién tiene más culpa? ¿Las que quieren regularla, o las que quieren abolirla? Lo cierto es que al menos las Colau no se esconden y directamente van de frente asumiendo su papel de reaccionarias, de no ir a la raíz del problema, de no ver la prostitución como la mercantilización del cuerpo humano y de la integridad de las personas. Por su lado, las Montero no tienen en cuenta que bajo el capitalismo seguirá habiendo explotación sexual, pues de prohibirse, los clubes clandestinos, o las que ejercen la prostitución en polígonos o barrios marginales, seguirán estando. Entonces, ¿Qué solución damos los comunistas? Acabar con la raíz del problema: el capitalismo. Si arrancamos la podrida raíz de la prostitución, que es el capitalismo, acabaremos con esto. Las mujeres que ahora recurren a esta mercantilización tendrán un empleo asegurado, unas condiciones dignas, como cualquier obrero, sin correr el riesgo de verse abocadas a esta situación de esclavitud para poder comer.

La educación sexual es sumamente importante en un contexto de Estado socialista, donde aún existen divagaciones burguesas, y enseñar a la población que no es lo mismo alquilar los servicios de un pintor o un albañil que los de una prostituta es una tarea a tener en cuenta. No es lo mismo alquilar la mano de obra para pintar una casa, que alquilar el cuerpo y la intimidad sexual de una persona. ¡No es lo mismo! Hay que enseñar que los obreros no pueden sobreponerse por encima de sus iguales, y la prostitución es una relación de comprador (superior) y mercancía (inferior).

El consumo de prostitución entre los jóvenes es preocupante. La encuesta de INJUVE mostraba que el 10’6% de jóvenes entre 15 y 29 años habían contratado a prostitutas, de los que el 8% lo había hecho varias veces. Parecen cifras muy bajas, pero, ¿Cómo un joven de 15 años puede tener acceso ya al alquiler de los derechos sexuales sobre una persona? Sin duda, la educación burguesa, amparada bajo el pretexto del libre mercado, es culpable de esto.

Retomando el hilo de la abolición o regulación de la prostitución, en los clubs de alterne las prostitutas son contratadas -y esto cuando tienen contrato- como camareras. Dentro de unos márgenes, su situación es legal -en el mejor de los casos, cuando está regulada-. Pero la enorme mayoría lo hace sin ningún tipo de legislación de por medio. ¿Cómo pretenden las abolicionistas -dentro del marco capitalista- o las regulacionistas que no se explote a las prostitutas dentro de las ideas que cada uno de estos dos grupos defiende? El Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) del Ministerio del Interior, afirmó en un informe que solo entre 2017 y 2020:

  • Hubo 883 detenidos por trata sexual.
  • 872 víctimas de explotación sexual.

¿Cómo pretenden que un negocio que conlleva el 0’35% -o sea, 4.210 millones de euros- del PIB de España sea erradicado o regulado dentro de una ideología burguesa, dentro de un sistema de mercado que ve esto como algo favorable y digno de mercantilización?

La Prostitución es una realidad tristemente. Entonces, ¿Qué proponemos los comunistas? ¿Cómo se acaba con este tipo de esclavitud? ¿Hay que castigar a la prostituta o al que alquila la esclavitud de esta?

Acabar con la prostitución no es tarea fácil. En sus casi 80 años de vida, la URSS no acabó por completo con la prostitución, pero desde los primeros años, comunistas como Krupskaya o Kollontai hicieron lo imposible para conseguirlo. ¿Y por qué es solo con el socialismo que se puede acabar con la prostitución? Por dos razones: la primera, conciencia de la prostitución como un ente esclavista, y la segunda, el pleno empleo libre de explotación que han logrado Estados socialistas como la URSS o Cuba y que hacen que las mujeres que ahora ejercen la prostitución puedan tener un trabajo que no implique daño psicológico ni físico, y que además aporten a la sociedad comunista que se esté formando. Esto en una sociedad capitalista es inviable por completo.

¿Castigar a las prostitutas? ¡Qué culpa tendrían las prostitutas de tener que vender su cuerpo para poder sobrevivir en una sociedad capitalista de Sálvese quien pueda! Los comunistas nos caracterizamos por ir a la raíz del problema, y el problema de la prostitución no son precisamente las prostitutas. Como en todos los casos de explotación: quien explota, ¡es el culpable! Y, ¿quién explota aquí? ¿Solo los que pagan? ¡No! También los que obligan a estas mujeres a prostituirse: las redes de tráfico, los proxenetas, etc.

Solo con el socialismo conseguiremos erradicar todas las explotaciones que afectan a los obreros.

 

¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Agitación y Propaganda del PCOE en Castilla – La Mancha




Elecciones generales: todos pierden, gana el Estado y falta el partido leninista

El pasado domingo 23 de julio se celebró lo que vino a ser una segunda vuelta de las elecciones municipales y autonómicas celebradas el pasado 28 de mayo, donde se produjo un descalabro del oportunismo político, la constatación de la defunción del engendro de Ciudadanos para salvaguardar el voto reaccionario de la pata “derecha” del régimen y, consecuencia de dicho reagrupamiento de voto mostró una victoria del partido franquista PP y un retroceso del oportunismo encarnado en el entramado de PODEMOS/IU-PCE y demás denominaciones periféricas transmutadas en SUMAR.

En este contexto, y ante la erosión realizada por unos medios de manipulación de masas, que en el Estado español están mayoritariamente adheridos al Estado y su ideología, el fascismo, y que nada tienen que ver con la profesión periodística,  unido a la debilidad del socio oportunista del Gobierno – donde Pedro Sánchez apostaba por fortalecer las posiciones del sector más derechista de UNIDAS-PODEMOS y poner a la cabeza a una muleta del PSOE, como Yolanda Díaz que garantiza la aniquilación de cualquier aspecto ideológico que, tan siquiera, incomode a los monopolios – determinó que la única manera de impedir la campaña orquestada por los Poderes del Estado en favor de la extrema derecha – medios de manipulación de las cloacas del Estado en alianza con las organizaciones fascistas PP y VOX, el sector derechista del propio PSOE y la judicatura – de acoso y derribo que reflejó una erosión de la coalición de gobierno en las elecciones municipales, fueron los causantes que empujaron a Pedro Sánchez a convocar elecciones generales anticipadas el 23 de julio.

Y es esta situación de ofensiva fascista abierta, en lo ideológico, y de descomposición de la coalición de gobierno, como se llega al 23 de julio. Una descomposición producida, en parte, por la erosión del Gobierno tanto por el acoso y derribo de los poderes fácticos del Estado fascista – fundamentalmente la judicatura  y una mal llamada prensa vinculada con las cloacas del Estado– que en la situación de quiebra del capitalismo monopolista de Estado necesita un ejecutivo plenamente alineado con la esencia fascista del Estado, en sintonía con la situación que acontece en Europa, y que no vacile en reprimir a todos los niveles al proletariado, no valiéndole tan siquiera un gobierno conformado por una socialdemocracia reaccionaria y por el oportunismo adocenado; como por el incumplimiento por parte del gobierno de las promesas que hicieron a la clase obrera de derogación de leyes impuestas por los fascistas, como por ejemplo la ley mordaza o la Reforma Laboral de Rajoy que siguen plenamente vigentes.

Un Gobierno que ha incumplido en lo prometido y que no ha vacilado en dar dineros a manos llenas a los empresarios a la par que ha incrementado la deuda pública, que asciende al 113% del PIB, a los 1,535 billones de euros, de tal modo que en este periodo comprendido entre 2020-2023 ésta ha crecido en 328 mil millones de euros, o lo que es lo mismo, incrementando la deuda pública en 14 puntos de PIB. Esto es, un gobierno que ha continuado con la política de dar dinero a la Patronal endeudando a la clase obrera de tal modo que esta transferencia de riqueza en favor de la burguesía implican recortes para la clase obrera, que ha visto como en estos tres años y medio de un gobierno autodenominado como “más progresista de la historia” ha hecho una reforma laboral que profundiza la Reforma Laboral de Rajoy que ha consagrado la precariedad laboral y el abaratamiento del despido, ha deteriorado los servicios públicos – fundamentalmente la educación y la sanidad pública –, ha reprimido sin miramientos la contestación de la clase obrera ante la explotación mandando las tanquetas a Cádiz, reprimiendo – con el apoyo de la Generalitat de Catalunya – la protestas contra los recortes de libertades por el encarcelamiento de artistas de la clase obrera, y comunistas, como Hásel, por no hablar del apoyo abierto a la guerra imperialista, a un Estado fascista como el de Ucrania, incrementando el gasto militar con ministros abiertamente reaccionarios como Margarita Robles o Grande Marlaska, a la par que los efectos de la política monetaria de un imperialismo atorado y moribundo, como es el imperialismo europeo, de creación de cantidades ingentes de dinero ficticio al objeto de satisfacer las necesidades de financiación de los monopolios europeos que está pagando la clase obrera con un crecimiento desbocado de la inflación y del coste de las hipotecas que hace que los salarios reales de la clase obrera se hayan reducido y, consecuentemente, las condiciones de vida del proletariado se han depauperado todavía más. Así, pues, un Gobierno tolerante con el fascismo y ahí están los medios de comunicación abiertamente fascistas y las organizaciones fascistas campando a sus anchas, que ha seguido negando los derechos democráticos de las naciones que conforman el Estado, un Gobierno fiel a los intereses de los monopolios y que no ha derogado ninguna ley represiva, manteniendo la represión política contra la clase obrera y que no ha resuelto ninguno de los problemas que asolaban al país, mas todo lo contrario. Y aún y así, un ejecutivo de este corte no le satisface, no le sirve al Estado que es abiertamente fascista, fundamentalmente su esencia que descansa en la judicatura, el Ejército y en las Fuerzas Represivas.

Así, pues, en este contexto de ofensiva de las fuerzas más reaccionarias, abiertamente fascistas, la Coalición de Gobierno del PSOE-SUMAR (Podemos, PCE-IU y demás marcas oportunistas), han planteado estas elecciones como un plebiscito para detener el fascismo – encarnado en PP y VOX – y los fascistas planteándolas para derogar el “Sanchismo” y garantizar la Unidad de España, como auténtico principio franquista que abrazan.

Los comicios del pasado domingo 23 de julio sirvieron para recomponer la pata derecha del sistema, abiertamente fascista, reconcentrando el voto en torno al PP con la desaparición del engendro C’s, que ha sido absorbido plenamente por el partido fundado por el ministro franquista Fraga. El PP, el partido de la corrupción y de la policía patriótica, el partido que mejor refleja y defiende los intereses del Estado, ha sido el partido más votado, con 8.091.840 votos, algo más de 3 millones de votos con respecto a noviembre de 2019. Pero en realidad, lo que el PP ha hecho es concentrar el voto del engendro C’s, – 1.637.540 votos – y el voto perdido por VOX – 606.319 votos – así como de otros partidos derechistas regionalistas como en Cantabria, Canarias, Cataluña, País Vasco o Navarra, pero no ha sumado ni lo que necesitaba, y por lo que el Estado ha apostado todo a través de sus medios de manipulación, ni ha provocado un deslizamiento de voto a favor del bloque reaccionario.

Por otro lado, el PSOE también ha concentrado voto de la “pata izquierda”, de tal modo que ha ganado 1.007.987, arrancándole a SUMAR (PODEMOS-IU-PCE-COMPROMÍS-MAS PAIS,…) 660.234 votos y en torno a 400.000 votos a ERC, donde en Cataluña las fuerzas independentistas han retrocedido, ya sea por el crecimiento de la abstención o por la fuga de voto hacia el PSC como “voto útil contra el fascismo”.

En consecuencia, los partidos centrales del sistema político del Estado – las fuerzas del bipartidismo – PP y PSOE han concentrado un mayor número de voto de tal manera que el bipartidismo ha subido en 4.079.958 votos con respecto de noviembre de 2019, alcanzando los 15.852.810 votos, aproximándose a los 17.804.573 votos que el bipartidismo alcanzó en 2011, con lo que estas elecciones han servido para que el bipartidismo se haya fortalecido, al menos numéricamente.

Las fuerzas independentistas catalanas – ERC, Junts y la CUP – han sufrido también un gran retroceso, habiendo perdido 687.752 votos en las elecciones del pasado domingo con respecto de las de noviembre de 2019. La CUP ha perdido 145.960 votos – mucho más de la mitad de los votos que tenía -, Junts ha perdido un tercio de los votos, o lo que es lo mismo, 134.741 votos y el partido que gobierna la Generalitat de Catalunya en absoluta minoría – con la complicidad del PSC y de los Comunes (SUMAR) – ha perdido la mitad de los votos, perdiendo 407.051 votos si comparamos con las elecciones de noviembre de 2019.

El socio oportunista del PSOE, en franco retroceso desde 2015, para tratar de subsistir ha creado el engendro de SUMAR – sumando a todas las fuerzas oportunistas PCE/IU, PODEMOS, CHA, Más País, Compromís, Els Comuns, y otras organizaciones oportunistas y pequeñoburguesas – con una delfín del PSOE – Yolanda Díaz -, que garantizaba la fidelidad debida a la Patronal, la amputación de todo tipo de debate ideológico circunscribiendo su acción a la aceptación íntegra del capitalismo monopolista y a pedir a lo sumo, alguna migaja para la clase obrera y las clases populares. SUMAR lejos de sumar ha restado y, a pesar de la suma de siglas, ha perdido cerca de 700.000 votos y 7 escaños. Y todo ello a pesar de que CCOO solicitara el voto a los trabajadores para esta opción política acreditando que dicho sindicato vertical al servicio de la burguesía y del Estado poca influencia tiene sobre la clase obrera.

Por último, el nacionalismo y el independentismo vasco, en su conjunto, ha perdido 44.798 votos, a pesar de que EH BILDU haya subido 56.843 votos, el PNV ha retrocedido en estas elecciones de julio de 2023 perdiendo 101.641 votos. Y el nacionalismo gallego, el BNG ha subido 32.730 votos.  Lo cierto es que las fuerzas nacionalistas e independentistas de las naciones gallega, vasca y catalana ostentaban en 2019, en conjunto, 35 escaños y en estas elecciones de 23 de julio ha visto como su representación ha menguado hasta los 26, dejándose 12 escaños en el camino, que son los que se han dejado las fuerzas independentistas catalanas.

Así, pues, pierde el bloque fascista en tanto, a pesar del apoyo del aparato del Estado como por ejemplo se constata en que la sentencia de Villarejo – y que condena a éste y al marido de Ana Rosa Quintana- sale el día después de la votación, no han podido sumar mayoría absoluta y se encuentran políticamente aislados, de tal manera que no alcanzan los 176 escaños necesarios para la investidura. Pierde la coalición de Gobierno, que obtiene 5 escaños menos y se encuentra en una situación más precaria para reeditar la conformación del gobierno. Pierden las fuerzas nacionalistas e independentistas vascas, gallega y, fundamentalmente, catalanas demostrando sobre todo en Cataluña que el movimiento independentista se ha desmovilizado como consecuencia de la traición al 1 de Octubre por parte de los partidos de la burguesía catalana. En definitiva, pierden todos y manifiestan su debilidad todos ellos, porque son el reflejo de la conciencia política de la sociedad, una sociedad bajo la influencia absoluta de un Estado carcomido reflejado por una base económica en bancarrota.

Sin embargo, quien no pierde es el Estado y quiénes los manejan. Quien no pierden son los monopolios europeos, ni el brazo militar del imperialismo, la OTAN, que contemplan cómo se recorta a la clase obrera en sanidad, educación, pensiones públicas y en condiciones de vida para desviar más dinero a la guerra imperialista. Quienes no pierden son los bancos que contemplan como cada vez se enriquecen más a costa de una política económica y monetaria que hace que fortalecen la economía financiera o putrefacta a costa de robar más a la clase obrera vía subida de la inflación y subida de los tipos de interés. El Estado y quiénes lo manejan se fortalece en tanto que contempla la debilidad de las fuerzas políticas en las que todas ellas se erigen en defensoras de la Constitución, del capitalismo monopolista y, consecuentemente, en defensa del propio Estado fascista que observa que no hay ningún elemento que cuestione su dominio, su dictado.

Un Estado que no solo ve cómo todas las fuerzas políticas que concurren en su circo electoral  no sólo no cuestionan su base económica y todos se someten al dominio del Estado, sino que campa totalmente a sus anchas, de manera impune, infiltrándose en la disidencia, creando engendros fascistas bajo la bandera del fascismo “obrerista” mediante la readaptación de la Falange Española de las JONS versión siglo XXI en forma de supuesto Frente “obrerista” promocionado por los medios de las cloacas del Estado, por los Alfonso Rojo e Inda, abiertamente racistas, antiobreros y abiertamente chovinistas y ultranacionalistas  o mediante la versión ibérica de Amanecer Dorado no vacilando en amenazar con impunidad absoluta al propio presidente del gobierno, dejando bien claro que gozan de impunidad porque son criaturas del Estado fascista que se prepara para la guerra contra la clase obrera, consciente de que esta más temprano que tarde no tiene otra salida que levantarse contra el Estado si es que quiere sobrevivir a este régimen criminal y moribundo.

Un Estado que, una vez conocido el resultado electoral lo primero que hace es mostrar quien tiene la fuerza y quien realmente determina los gobiernos y hacen que los partidos políticos del capital – en su extrema debilidad – bailen al son que imponen las fuerzas vivas del Estado fascista. Y ello se comprobó con nitidez en el día siguiente a las elecciones generales, el día 24 de julio donde la fiscalía del Tribunal Supremo, siguiendo lo marcado por el partido fascista VOX días antes, pide al Juez Instructor reactive las órdenes de detención contra Carles Puigdemont. ¿Ello lo hace para dinamitar un posible pacto postelectoral para que gobierne Sánchez? No, mas todo lo contrario. En todo caso lo que persigue es fortalecer al PSOE, que es una de las partes del régimen bipartidista, de cara a los independentistas al objeto de meter a estos por el redil que mejor un gobierno con el PSOE que una repetición electoral donde el fascismo abierto pueda tomar el Poder Ejecutivo, pues el Poder del Estado está en manos de los monopolios y del Capital financiero transnacional, o lo que es lo mismo en manos del fascismo.

Y si bien el Estado es el gran vencedor, estas elecciones que deben pasar a la historia por el miserable papel de los medios de manipulación de masas que no informan sino que son portavoces del fascismo y de la mentira, han polarizado a la sociedad y han generado que una parte del pueblo haya tomado conciencia antifascista y haya identificado al fascismo y haya actuado, a su manera, en contra de éste, aunque hayan votado a partidos que lo tienen totalmente asumido como, por ejemplo, el PSOE o SUMAR y no pretenden en absoluto romper con él.

La situación es una sociedad polarizada entre fascistas y reaccionarios, por un lado, y antifascistas por otro. Por un lado los partidos genuinos del Estado y del fascismo – PSOE, PP y VOX – y por el otro los partidos comprometidos con el Estado al que, a lo sumo, aspiran arrancar una migaja. Si el proletariado tiene una visión distorsionada de estos segundos y si, aún rechazando al fascismo, no ven al Estado como el enemigo a abatir rompiendo con el capitalismo y convirtiéndose en sujeto revolucionario es porque falta una fuerza comunista que tenga influencia real sobre las masas proletarias. Pero además, la desafección hacia el sistema político, la abstención se ha fijado prácticamente en el 30%, más de 9 millones de personas que no han votado, nos señala un espacio de la sociedad donde en una gran parte la penetración de un instrumento revolucionario, del Partido de la revolución, el partido leninista, podría significar un instrumento válido de lucha, de construcción de otra sociedad.

Sin Partido Leninista que tenga influencia sobre las masas no va a haber revolución y, sin revolución, se perpetúa el régimen de explotación inmisericorde de los monopolios, y una represión creciente a través del Estado franquista, una maquinaria represiva y criminal que abraza el fascismo como ideología.

Nuestro Partido, desde el XIV Congreso de abril de 2010 tiene el programa como uno de los objetivos fundamentales la unidad de los comunistas, un deber de todo partido marxista-leninista. En abril de 2020 nuestro Partido, ante la situación de agresión del Capital y de represión política contra la clase obrera, ante un Estado cada día más abiertamente fascista, en sintonía con el proceso de avance desbocado del fascismo en toda Europa, dio un paso en la dirección de avanzar en la unidad de acción de los comunistas, para ensanchar la influencia de las fuerzas del comunismo entre la clase obrera y dar pasos hacía la necesaria unidad de los comunistas. Este proceso de unidad planteado por nuestro Partido no cuajó, ni con el PCPE con el que acordamos un programa de acción y un protocolo para avanzar hacia la unidad orgánica que no fructificó (se pueden leer los motivos en este comunicado del Comité Central del PCOE en marzo de 2022) y fue rechazado tanto por el PCTE como el PCE ( r ).

El PCOE no es un partido que rechace la participación en las elecciones burguesas si ello sirve para avanzar, o lo que es lo mismo, para ganar influencia entre las masas y organizarlas en una dirección revolucionaria. Sin embargo, y nuestra experiencia así nos lo indica, el Partido hoy no se fortalece con las elecciones burguesas y la participación en estas sino ensanchando nuestra influencia en los centros de trabajo, en la construcción de un sindicato de clase, en los barrios obreros, en la construcción de una organización de masas donde confluyan todas las luchas de los diferentes sectores del proletariado y se transforme en una única lucha de clases contra la burguesía y su Estado. En el avance de esta acción política los comunistas no sólo iremos convergiendo prácticamente sino que esa práctica compartida nos puede ir haciendo avanzar en la unidad ideológica y en la construcción del Partido que necesita el proletariado y del que hoy realmente adolece, el partido leninista, el partido que se fusiona con las masas obreras.

En estas elecciones generales únicamente se ha presentado un partido comunista, el PCTE. El PCOE en el pleno del comité central de enero de 2022 decidió no participar en los procesos electorales que se sucedieran e ir fortaleciendo tanto el Partido en términos ideológicos y organizativos, así como abriendo la política del partido contribuyendo al desarrollo de la FSM en el Estado español y extendiéndolo al objeto de fortalecer ideológicamente a la clase obrera en los centros de trabajo, así como combatir a muerte al oportunismo. El PCPE determinó hace unos meses no concurrir a las elecciones generales. En las últimas elecciones generales de noviembre de 2019 los comunistas obtuvimos 36.582 votos (PCPE 13.828 votos; PCTE 13.029 votos y PCOE 9.725 votos). En julio de 2023 los comunistas únicamente hemos obtenido 17.918 votos a través de la candidatura del PCTE. Ante ello nos preguntamos ¿le ha servido de algo al proletariado, a la revolución y al PCTE estos resultados electorales? ¿Valía la pena rechazar la unidad de acción de los comunistas para conseguir 4.000 votos más?

La unidad de la clase obrera es la unidad de los comunistas. El PCOE es heredero del PCE de Pepe Díaz, del PCE como parte integrante de la III Internacional. La unidad de los comunistas en el Estado español fue posible gracias a la fidelidad ideológica a los principios de la ciencia del marxismo-leninismo, gracias a la lucha sin cuartel y sin piedad contra el oportunismo, gracias al internacionalismo proletario. Nuestro Partido prioriza la construcción de ese partido marxista-leninista que requiere la Revolución Proletaria, que requiere la emancipación del proletariado que vive en las naciones que conforman el Estado español. Esa es la primera tarea que tenemos hoy los comunistas y nuestro partido tiende la mano a todo aquel que sea comunista en la consecución de esta tarea fundamental para el proletariado y para su emancipación. La falta de un Partido leninista que tenga influencia real sobre el proletariado es el mayor problema que tenemos hoy la clase obrera, y la construcción de éste es esencial para desencadenar el proceso de emancipación de nuestra clase ante una realidad de represión, de miseria, de explotación inmisericorde y de guerra imperialista que nos ofrece un imperialismo decadente, un Estado fascista y un sistema capitalista quebrado y en plena bancarrota.

 

¡POR LA UNIDAD DE TODAS LAS LUCHAS DEL PROLETARIADO EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA LA BURGUESÍA Y SU ESTADO!

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS!

¡FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OTAN!

¡EL FASCISMO NO PASARÁ!

 

Madrid, 25 de julio de 2023.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El PCOE es recibido en la embajada de la RPDC

En el día de ayer, miércoles 19 de julio, una delegación del Comité Central del PCOE fue recibida en la Embajada de la República Popular Democrática de Corea en Madrid.

Una fructífera reunión donde se volvió a felicitar a nuestro partido por el 50 aniversario y se profundizó en las relaciones bilaterales entre el PTC y el PCOE.

Desde el PCOE reiteramos nuestro apoyo al pueblo de la RPDC, su revolución y la construcción del socialismo en el país frente a los bloqueos económicos y agresiones militares realizados por el imperialismo estadounidense junto con sus lacayos en Europa, Japón y Corea del Sur.

El proletariado internacional debe comprender que la situación de la RPDC es fruto de una autarquía forzada por el cerco criminal y terrorista del capital y de los monopolios, que buscan barrer el socialismo en cada rincón del planeta. Por otro lado, es obligatorio entender que el desarrollo de la industria militar y nuclear que lleva a cabo la RPDC es una necesidad impuesta por el carácter dictatorial de la burguesía y su naturaleza beligerante hacia el movimiento obrero y la revolución socialista.

En este sentido, la fortaleza del PTC y la suma de apoyos a nivel internacional es también importante, pues el Partido es el instrumento sublime del proletariado, es esencial para guiar y llevar al proletariado hacia su completa emancipación y es imprescindible para derrocar revolucionariamente al capitalismo y su clase social, construyendo el socialismo por medio de la dictadura del proletariado, la única alternativa posible a la dictadura de la burguesía.

 

Madrid, 20 de julio de 2023

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




La revolución no se detiene

El próximo 27 de julio se celebra el 70 aniversario de la victoria en la Guerra de Liberación de la Patria. Una victoria que, pese a no conseguir la reunificación de la patria coreana, sí supuso un golpe sin precedentes contra las fuerzas militares y genocidas del imperialismo estadounidense y de los 15 países satélites que colaboraron con la invasión.

Durante los tres años que duró la guerra, Estados Unidos lanzó sobre la Península de Corea más bombas – 635.000 toneladas – y más napalm – 32.557 toneladas – que durante toda la campaña del Pacífico contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, aniquilando al 20% de la población, quemando cada pueblo que encontraban los americanos a su paso, bombardeando cada granja, hospital y fábrica que localizaban, y asesinando a más de 3 millones de civiles. Una agresión que solo pudo ser contrarrestada gracias al heroico esfuerzo del pueblo y el Ejército Popular de Corea.

Hoy día, la República Popular Democrática de Corea enfrenta numerosos retos a superar bajo la dirección del Partido del Trabajo de Corea y de su Secretario General, el camarada Kim Jong Un. Es sabido por todos los pueblos y revolucionarios del mundo que, pese al Acuerdo de Armisticio de Corea firmado tras la guerra, las hostilidades no se han detenido y los Estados Unidos siguen arremetiendo política, económica y militarmente contra la seguridad del pueblo de la RPDC y atentando contra la posibilidad de una paz definitiva.

El asedio militar y la ofensiva reaccionaria llevada a cabo por el imperialismo estadounidense y sus títeres, con numerosos ejercicios militares y ensayos de guerra, amenazan de forma directa la seguridad de la RPDC y el desarrollo del socialismo en el país. Por ello, es evidente que para salvaguardar la construcción del socialismo en el país es imprescindible que se produzca un mayor desarrollo de la industria militar y espacial. Si la RPDC no hubiera contado con el factor disuasorio de su capacidad militar, el imperialismo estadounidense no hubiera tenido ningún reparo en desplegar sus garras con el objetivo de establecer un nuevo país títere del capitalismo y de los monopolios.

Por otro lado, fiel a la esencia antidemocrática de la dictadura de clase de la burguesía y los monopolios, el imperialismo ha impuesto a la RPDC un bloqueo económico completamente terrorista para llevar al país a una situación de autarquía forzada y provocar la caída del Partido del Trabajo de Corea. Un bloqueo económico que se endureció tras la caída de la Unión Soviética y que se tradujo en una reducción del PIB del país en un 50% entre 1993 y 1997, a lo que se sumaron catástrofes naturales, con inundaciones en los años 1995 y 1996 que provocaron enormes pérdidas alimenticias y humanas, acompañadas de la imposibilidad de recibir ayuda humanitaria exterior. Sin embargo, pese a las numerosas restricciones, sanciones y bloqueos que se imponen desde Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, estamos seguros de que la revolución coreana pasará al siguiente nivel y superará la coyuntura desfavorable gracias al desempeño de todo el pueblo coreano unido y disciplinado en la causa de la revolución.

Actualmente, el imperialismo ha conducido a la humanidad a los albores de la III Guerra Mundial, siendo el panorama actual una carrera de rearme armamentístico, de sofisticación y de mejora de sus engranajes y fuerzas militares donde el imperialismo occidental busca apuntalar la estructura militar de la OTAN y nutrirla con nuevas adhesiones. Sin embargo, no son otra cosa que tigres de papel. La época actual es la época de la descomposición de todo el sistema mundial capitalista, del agotamiento del imperialismo como fase superior del modo de producción capitalista. La revolución ya se está dando, pero la única forma de impedir hoy la continuación de las ofensivas militares pasa por la destrucción absoluta de la burguesía a través de la fuerza del proletariado armado a través de su dictadura.

Solo el socialismo puede librar a la humanidad de la subyugación y la barbarie del imperialismo, pues no es únicamente su superación como modo de producción, sino que también implica su absoluta negación. Es imprescindible la unión de todos los obreros y de todas las naciones de forma voluntaria, defendiendo la necesidad de llevar a cabo la Revolución Socialista Mundial pues la conquista del socialismo exige la acción de la clase obrera, su unión y su fuerza organizada sin distinción de nacionalidad y de país.

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA MUNDIAL!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

 

Madrid, 18 de julio de 2023

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Con los obreros del metal de la Bahía de Cádiz

La situación de los obreros del metal de la Bahía de Cádiz, en general, y de los de las “empresas auxiliares” como eufemísticamente denominan a las subcontratas, en particular, es lamentable, predominando los salarios de miseria, unas condiciones extremadamente precarias de trabajo. Lo habitual en el Metal gaditano así como en todos los sectores de la producción y lugares de la geografía del Estado, es que los convenios – que son terriblemente nocivos para los trabajadores y beneficiosos para la patronal – ni tan siquiera sean cumplidos por los empresarios, con la complicidad del sindicalismo vertical del Estado encarnado por sus sindicatos apesebrados – CCOO y UGT – y del propio Estado donde lo mejor que podría acontecer a la clase obrera es la desaparición de la Inspección de Trabajo, totalmente alineada con la Patronal al igual que el ordenamiento jurídico que protegen.

Esta realidad, en la Bahía de Cádiz, no sólo se refleja en las paupérrimas condiciones de la clase obrera, del exilio forzado de muchos trabajadores como consecuencia de ver vulnerado su derecho al trabajo, que en el Estado español no existe, sino también en la siniestralidad en el trabajo, donde de manera perenne mueren obreros en los tajos.

Los trabajadores del metal de la Bahía de Cádiz, los de las subcontratas de Navantia, sufren no solo unas condiciones precarias sino también la acción del sindicalismo vertical corporativista encarnado en las corruptas estructuras sindicales de CCOO y UGT, que obstaculizan la posibilidad de organizarse sindicalmente a esos trabajadores que rechazan esos sindicatos corruptos apoyándose para ello en la legislación del capital, que le otorga a CCOO y UGT la prebenda de convocar elecciones sindicales por primera vez en las empresas.

Así, pues, CCOO y UGT por un lado impiden la organización sindical de los trabajadores de las subcontratas al margen de esas centrales corrompidas, por otro lado no vacilan en promover la división y la insolidaridad entre los trabajadores de NAVANTIA y las subcontratas y, para mayor vergüenza de esos sindicatos traidores y ante una intentona de movilización de los trabajadores de las subcontratas, no han dudado en salir en contra estos trabajadores deshonrando al Comité de Empresa de NAVANTIA con una carta conjunta con la Dirección de NAVANTIA arremetiendo contra los trabajadores de las empresas subcontratistas de NAVANTIA. Para CCOO y UGT de NAVANTIA en la Bahía de Cádiz los problemas de los trabajadores subcontratados son “un conflicto laboral ajeno a NAVANTIA” que “pretenden dañar la imagen de NAVANTIA” y, además, se alinean con la Empresa NAVANTIA satanizando a la organización que está apoyando a los trabajadores de las subcontratas, y a los propios trabajadores, acusándolos de coaccionar – por movilizarse –  y señalando a los trabajadores de las subcontratas de “poner en riesgo los compromisos contractuales”. Adjuntamos el comunicado conjunto donde se manifiesta con claridad, y sin ambages, no sólo que CCOO y UGT son la Patronal, sino que reflejan la podredumbre de un sistema corrompido que es el que los sostiene.

A ello hay que añadirle el vergonzoso papel jugado por los medios de manipulación de masas, todos en manos del Capital, satanizando y tratando de engañar a los ciudadanos de la Bahía de Cádiz para ponerlos en contra de los trabajadores del metal y la CTM.

Y por último la Patronal, la FEMCA, crecida al comprobar que tiene a los sindicatos podridos de la patronal a su lado, a los medios de manipulación de masas y al Estado fascista, amenaza a los trabajadores y a las organizaciones que les están apoyando en la lucha presentando demandas contra la CTM y el Comité de Huelga apelando que la huelga que convocaron era ilegal y también por los daños y perjuicios que les está causando el conflicto laboral, ergo la misma patronal reconoce la existencia de un conflicto laboral que las marionetas de CCOO y UGT señalan que es ajeno a NAVANTIA. Una Patronal que a los podridos sindicatos CCOO y UGT “invita a los sindicatos firmantes del convenio a sumarse a estas denuncias dado el daño que se les hace y la intención, concurrente y manifiesta, de ocuparles espacios, de manera ilegal, que les son propios. Para FEMCA no se entendería que no se personaran en este tipo de denuncias.

Como puede comprobarse el sistema no sólo es adverso para la clase obrera, es su enemigo y la única salida que tiene la clase obrera es romper revolucionariamente con el sistema. Junto con la patronal, todos sus lacayos – medios de manipulación de masas, Estado y los sindicatos verticales CCOO y UGT – utilizan todos los medios para vilipendiar a la clase obrera y satanizarla ante el pueblo. Los sindicatos apesebrados de la Patronal – CCOO y UGT – lo que tendrían que hacer, para empezar, es exigir el cumplimiento del artículo 54 del I Convenio Colectivo Intercentros de Navantia que versa sobre la subcontratación en lugar de chuparle las botas a la Dirección de la Empresa, dividir a la clase obrera y arremeter contra las organizaciones sindicales y los trabajadores de las subcontratas.

Hacemos un llamamiento a los trabajadores de NAVANTIA a romper con CCOO y UGT y a unirse a los trabajadores de las subcontratas. Asimismo, hacemos un llamamiento a los trabajadores de las subcontratas a organizarse sindical y políticamente para fortalecer las posiciones de la clase obrera y doblegar el pulso a una Patronal totalmente antiobrera. Y por último, hacemos un llamamiento a llevar la problemática y la lucha de los trabajadores del metal a todos los municipios de la Bahía de Cádiz y de la Janda y tejer la unidad con la sociedad para confrontarse con una Patronal enemiga del pueblo, de la clase obrera, y contrarrestar a las fuerzas del capital – incluidos CCOO y UGT – con la fuerza de la clase obrera, con la fuerza del pueblo trabajador, y uniendo ese conflicto laboral con otros muchos conflictos que se den en otros sectores de la producción y a otros  sectores del proletariado – lucha por la sanidad, educación y pensiones públicas, desahucios, derecho a la vivienda digna, etc. – construyendo una única fuerza que unifique todas las luchas en una única lucha de clase contra la patronal, su sistema económico y el Estado que lo sostiene.

 

¡SOLIDARIDAD CON LA CTM Y LOS TRABAJADORES DEL METAL!

¡TRABAJADORES DE NAVANTIA, ROMPED CON LOS LACAYOS DE LA PATRONAL QUE DIVIDEN A LA CLASE OBRERA!

¡POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE, POR EL FORTALECIMIENTO DE LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL, POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

 

Cádiz, 17 de julio de 2023

 

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN ANDALUCÍA




En defensa de los trabajadores de Correos

El pasado día 12 de julio, el fascista candidato a la presidencia del Gobierno del partido fundado por el franquista Fraga, Feijóo, dijo lo siguiente: “Le pido a los carteros que trabajen mañana, tarde y noche, y aunque no tengan los refuerzos suficientes que sepan que custodian algo sagrado”.

El pasado día 27 de junio, ese mismo personaje fascista decía lo siguiente “Está claro lo que busca Sánchez. Quiere que los españoles, ya hartos de él, se queden en casa y no vayan a votar. Para ello ha puesto las elecciones en julio. Ayer registramos al primer fallecido por incremento de las temperaturas.

Es curioso, el mismo fascista que decía que el calor perjudicaba a la votación dos semanas después le dice a los trabajadores de CORREOS que trabajen mañana, tarde y noche demostrando que bien poco le importa el calor a la hora de explotar y de utilizar a los trabajadores en general, y a los de CORREOS en particular, y los efectos que haga éste al igual que la sobrecarga de trabajo que sufren los trabajadores de CORREOS.

En el mismo día 12 de julio, una representante de CCOO en CORREOS de Barcelona señalaba que en esa ciudad la entrega del voto por correo llevaba una semana de retraso, denunciaba que no se habían hecho las contrataciones necesarias y que planteaba que se abriesen las oficinas los sábados y los domingos, incluso por las tardes.

Tanto PP como PSOE, apoyado por IU-PCE-PODEMOS (SUMAR), como fieles lacayos de la Unión Europeo llevan décadas degradando CORREOS, donde el gobierno de Zapatero, en enero de 2011 con la aprobación de la Ley del Servicio Postal Universal fijaba una fecha para la privatización de CORREOS, el año 2025, o lo que es lo mismo, dentro de un año y medio acaba la concesión que tiene CORREOS de prestación de Servicio Postal Universal, o lo que es lo mismo, la obligación que tiene CORREOS de ir a todos los domicilios del Estado a llevar la correspondencia de lunes a viernes. Esto significa que los ciudadanos dejarán de tener derecho a recibir la correspondencia en su domicilio y también significa que CORREOS dejará de ser un servicio público, siendo el momento en el que el gobierno que salga de las próximas elecciones – pues tanto PSOE como PP tal y como dejaron claro en el debate entre las marionetas Sánchez y Feijóo son iguales de constitucionalistas, europeístas y atlantistas, o lo que es lo mismo, iguales de antiobreros y criminales – procederá a realizar la privatización.

Es por ello que los medios de comunicación de la extrema derecha, en los últimos meses, han repetido sin cesar el mantra de que CORREOS tiene una deuda de 600 millones de euros, abonando el terreno para justificar la privatización de la misma ante el pueblo en base a propaganda y falacias como órganos de expresión del fascismo que son.

Terreno abonado en el que han colaborado CCOO y UGT tragando y colaborando con todos los recortes de plantilla, la progresiva división de CORREOS en diferentes empresas, las prejubilaciones de funcionarios de CORREOS y la progresiva huida de los funcionarios de CORREOS a otras instituciones del Estado, con el objetivo de reducir al máximo el número de funcionarios de tal modo que la inmensa mayoría de los trabajadores de CORREOS sean personal laboral, o lo que es lo mismo, su relación laboral se rija por el Estatuto de los Trabajadores y no por el Estatuto del Funcionario. La plantilla de CORREOS, pues, está dividida en varias empresas, la matriz y otras empresas del grupo, está dividida entre personal funcionario y laboral fijo, y dentro del personal laboral fijo se dividen en fijos, fijos a tiempo parcial, fijos discontinuos y temporales de las bolsas de contratación, e incluso subcontratados como por ejemplo entre los siateros, algunos personales de CORREOS y otros de subcontratas. Esta estructura de la plantilla diseñada por los sucesivos gobiernos del PP y PSOE y que persigue la división y la precarización de las condiciones de los trabajadores ha tenido el visto bueno de CCOO y UGT. Al igual que ha tenido el visto bueno para que en una década la plantilla haya perdido más de 15.000 trabajadores habiendo hoy una plantilla de 50.000 empleados.

El cinismo de la extrema derecha, de Feijóo es infinito. Por un lado demuestra que le importa muy poco la salud laboral de los trabajadores, para los explotados, para los trabajadores aunque haya alerta roja por calor, no hay miramientos y, por el otro, pide a trabajadores que trabajen mañana, tarde y noche, sábados y domingos para, cuando él acceda al gobierno hacerle la vida imposible a esos mismos trabajadores, agudizar la sobreexplotación de estos, despedir a trabajadores y recortar todavía más la plantilla al objeto de descuartizar la empresa y privatizarla vendiéndola a sus amigos, a aquellos que realmente los colocan y los financian, como hicieron en su momento con Telefónica y otras empresas públicas privatizadas.

El fascista Feijóo no solo ha demostrado su cinismo y su desprecio a los trabajadores de CORREOS, a los que ha puesto en el disparadero ante la sociedad, como llevan haciendo los medios de comunicación reaccionarios que, en un país que fuese mínimamente democrático, no deberían existir.

Este sería el momento óptimo para que los trabajadores de CORREOS fueran a la huelga para forzar que el correo postal siguiera siendo un servicio público. Sin embargo, los trabajadores de CORREOS son víctimas del sindicalismo vertical de CCOO y UGT que garantizan la división de los trabajadores de CORREOS y la desorganización. Esa es la sucia labor de CCOO y UGT para obtener subvenciones y prebendas públicas y el enorme servicio que brindan a los capitalistas y sus organizaciones reaccionarias, ya sean PP o PSOE.

Hacemos un llamamiento a los trabajadores de CORREOS a la organización y a la movilización, hacemos un llamamiento a los trabajadores de CORREOS a romper con CCOO y UGT y fortalecer los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM), hacemos un llamamiento a los trabajadores de CORREOS a organizarse y a convocar asambleas para preparar la defensa de CORREOS como empresa pública y evitar la privatización que tanto Feijóo como Sánchez harán porque ambos son enemigos jurados de la clase obrera y esbirros de los monopolios europeos, al igual que CCOO y UGT.

Y hacemos un llamamiento a los trabajadores más conscientes de CORREOS a organizarse en el Partido Comunista Obrero Español para garantizar la fortaleza ideológica que otorgará la consistencia necesaria a los trabajadores de CORREOS para sostener la lucha necesaria para derrotar a los capitalistas y garantizar que la Empresa siga siendo pública.

La única salida que tenemos los trabajadores es unirnos y organizarnos en una dirección revolucionaria contra los capitalistas y su Estado. Es necesario construir un Frente Único del Pueblo que una las diferentes luchas de los diferentes sectores de la clase obrera, que una las diferentes luchas de los centros de trabajo convirtiéndolas en una única lucha de clases contra la burguesía y el Estado capitalista, responsable de todos los males de la clase obrera, y construir el socialismo.

 

¡TODA LA SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DE CORREOS!

¡CONTRA LOS OPORTUNISTAS Y LOS FASCISTAS, POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE, DE LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL!

¡POR LA HUELGA GENERAL POLÍTICA!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

Madrid, 13 de julio de 2023

SECRETARÍA DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




23J: Un Estado fascista, el auge de la ultraderecha y el oportunismo

Cada vez que se acercan unas elecciones, municipales, autonómicas o generales, oportunistas de todo tipo inundan los medios con un mismo mensaje: Hay que votarles a ellos para frenar a la ultraderecha.

El crecimiento de diversas organizaciones fascistas en el Estado español no es casualidad. El desarrollo de un capitalismo moribundo que sólo puede ofrecer miseria acrecienta la depauperación de las condiciones de vida de la clase obrera, que cada vez tiene menos esperanzas en este sistema y en sus gestores, por lo que en muchos casos acaba abrazando el mensaje pseudo-revolucionario de grupos fascistas que dicen estar contra el capitalismo pero que no son más que la última línea de defensa de los intereses imperialistas.

Por tanto, todos aquellos que se llenan la boca hablando de frenar a la ultraderecha, son cómplices del auge del fascismo al ocultar a la clase obrera su origen, el propio sistema capitalista.

Pretenden además estos oportunistas culpabilizar a los propios obreros del auge de la ultraderecha por no votarles a ellos, criminalizando la abstención, que es la opción mayoritaria entre las filas de la clase obrera, como si el crecimiento de las organizaciones fascistas tuviera su origen en el voto, cuando en realidad esto último es consecuencia de lo primero y no al revés.

El caso más sangrante es el de esas organizaciones oportunistas que incluso estando en el gobierno, siendo cómplices del crecimiento del fascismo, continúan usando ese mismo mensaje para intentar atrapar algunos miles de votos más. Y es que el actual gobierno “más progresista de la historia” ha tolerado ese auge, no depurando las instituciones que están plagadas de fascistas (ejército, judicatura, etc) o permitiendo manifestaciones fascistas y neonazis, entre otras cosas.

 

La esencia del Estado español es el fascismo porque el Estado nunca se depuró de los elementos fascistas una vez muerto el dictador, y eso se refleja una y otra vez cuando se intentan salvaguardar los principios del franquismo a toda costa, la unidad de España, la monarquía y el sistema de producción capitalista. Quienes defienden este Estado y este sistema económico, defienden por tanto ese fascismo que de boca dicen querer parar.

Por si fuera poco, pretenden asustar a la clase obrera intentando que el miedo consiga arrancar algún que otro voto más, como si la clase obrera no sufriera ya en sus carnes la represión, la miseria, la precariedad y los ataques de un Estado fascista que no duda en reprimir obreros en cuanto estos se organizan para defender sus derechos, o cuando intentan ejercer su ‘libertad’ de expresión, o cuando intentan acudir a votar un referéndum.

La clase obrera sufre la represión del Estado fascista cuando el gobierno progresista envía tanquetas para reprimir a los obreros del metal de Cádiz, o arremete contra los trabajadores del metal de Galicia.

 

La clase obrera sufre la represión cuando sale a las calles a votar un referéndum que pone en cuestión la unidad nacional.

La clase obrera sufre la represión cuando intenta ejercer una supuesta libertad de expresión para denunciar al Estado y su monarquía, como el rapero Pablo Hasel.

La clase obrera sufre la represión cuando camaradas de la región de Murcia salen a pegar carteles sobre los grandes logros de las mujeres revolucionarias socialistas en la lucha por emancipar a la mujer obrera.

La clase obrera sufre la represión cuando sale a manifestarse con motivo de los recortes de derechos y libertades sufridos durante la pandemia que llevaron a la miseria a numerosas familias obreras.

La clase obrera sufre la represión cuando este Estado fascista deja morir a presos comunistas en las cárceles.

Esta es ya la realidad del Estado español, a pesar de tener el gobierno “más progresista de la historia”, sin necesidad de que gobierne la ultraderecha, porque todos ellos son lo mismo, fieles servidores de los monopolios cuya única misión es sostener un sistema moribundo y criminal para terminar de expoliar a la clase obrera lo poco que le quede, exterminando a quien haga falta en el camino. Esa es la esencia que defiende tanto la “izquierda” como la derecha más reaccionaria, eso es lo que los une y los convierte a unos y otros en enemigos acérrimos de la clase obrera.

Al fascismo de hecho nunca le hicieron falta elecciones para tomar el poder, como cuando en 1936 se alzaron contra el gobierno democrático del frente popular para imponer a sangre y fuego una dictadura militar. Ningún gobierno “progresista” frenará al fascismo, más bien lo alimentará al continuar incidiendo en el empobrecimiento de la clase obrera.

La clase obrera sólo tiene una salida: acabar con el capitalismo. Para ello es esencial fortalecer la organización del Partido revolucionario. Esta fuerza no vendrá nunca de los resultados electorales sino de la clase obrera en lucha, en movimiento contra el capitalismo y su Estado, dirigidos por su parte más avanzada en términos de conciencia de clase, más resuelta, su vanguardia organizada en el Partido Leninista.

 

¡ORGANÍZATE Y FORTALECE EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español




El pueblo coreano no olvidará al camarada Kim Il Sung

El 8 de julio de 1994 falleció el camarada Kim Il Sung, quien contribuyó enormemente a la causa de la revolución socialista en Corea y a la lucha contra el imperialismo al cambiar el curso nacionalista del movimiento antijaponés de liberación nacional hacia el camino del comunismo, motivo por el cual es recordado de manera solemne por los proletarios de todo el mundo.

En los primeros compases de su vida, el camarada Kim Il Sung supo organizar la lucha armada revolucionaria bajo la dirección de los comunistas coreanos y dar así respuesta a las necesidades de obreros y campesinos en contra de la barbarie del imperialismo japonés, que venía ocupando la nación coreana durante más de dos décadas y sometiendo a su población a la explotación más absoluta. Posteriormente, lideró la Guerra de Liberación de la Patria coreana y al Gobierno de la República Popular Democrática de Corea hacia la victoria contra las fuerzas del imperialismo en la década de 1950, haciendo pedazos el mito de la invencibilidad estadounidense y movilizando al Partido del Trabajo de Corea y al pueblo para construir las bases del socialismo y restaurar una economía nacional que se hallaba completamente mermada a causa de la guerra fratricida auspiciada desde Washington.

Hoy, la República Popular Democrática de Corea se encuentra asediada por el imperialismo, el cual demuestra que los llamados a la paz y al diálogo internacional por parte de las potencias burguesas no son más que palabrería vacía y que atestiguan su hipocresía cuando observamos las recurrentes maniobras militares en la zona junto a Japón y Corea del Sur o sus constantes prácticas injerencistas sobre la economía del país al imponer un bloqueo absolutamente criminal y terrorista, el cual no tiene otro objetivo que tratar de ahogar económicamente a la RPDC, aislarla internacionalmente, para evitar que el proletariado mundial acabe con el capitalismo de una vez y para siempre.

La propaganda de guerra de los medios de manipulación burgueses trabaja sin descanso para crear un espantajo en el que la RPDC supone hoy un peligro nuclear para los pueblos del mundo. Sin embargo, todo eso no son más que fake news al servicio del capital. Los comunistas del mundo sabemos que la defensa nacional de la RPDC frente a la amenaza de la guerra que plantean EE. UU. y sus aliados no es solo legítima, sino que también es fundamental para defender al país y salvaguardar la vida de los trabajadores y campesinos.

Por su parte, el Movimiento Comunista Internacional debe aprender del trabajo teórico y práctico llevado a cabo por los revolucionarios que nos precedieron a los comunistas del mundo, teniendo como deber histórico el reconstruirse y acabar con todo elemento que atente contra el socialismo científico y el internacionalismo proletario, y luchar decididamente por imponer la dictadura del proletariado, arremeter contra el imperialismo y llevar a término la Revolución Proletaria Mundial, pues esta es la única vía posible para la emancipación del proletariado.

El histórico legado del camarada Kim Jong Il ha sido reconocido recientemente por todos los trabajadores, oficiales y soldados del Ejército Popular de Corea, cuando el Presídium de la Asamblea Popular Suprema de la RPDC decidió otorgar al dirigente la Medalla Conmemorativa del 70º aniversario de la victoria en la Guerra de Liberación de la Patria por su lealtad a la revolución y su capacidad para organizar un ejército revolucionario y popular.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

 

Madrid, 9 de julio de 2023

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




23-J. Ganan los monopolios, gana el fascismo

En los días que corren, contemplamos la agitación de las diferentes marionetas de los monopolios en lo que ha sido la precampaña electoral y el inicio de la campaña electoral. En los medios de manipulación de masas, donde predomina la reacción y fenece la verdad y el derecho a que el pueblo acceda a la información, las diferentes organizaciones del capital tratan de agitar al máximo a la clase obrera para que ésta elija una u otra opción del Capital. 

Por más que quieran mostrar que lo que hay en juego el próximo día 23-J es una lucha entre “demócratas burgueses” que dicen querer frenar el paso a la extrema derecha, al fascismo, y los fascistas que dicen salvar a España de la ruina al que le manda la “izquierda”, la realidad es que tanto unos como otros defienden exactamente lo mismo: los intereses de los monopolios y el imperialismo norteamericano, todo ello trufado con grandes dosis de nacionalismo y de chovinismo, bajo consignas como la defensa de la Unidad de España, el patriotismo, la lucha contra el islamismo, el inmigrante, el catalán o el vasco, en definitiva, dividiendo y enfrentando a los parias, a los explotados, a los obreros. Estas elecciones generales son las elecciones del fascismo. El tablero político en el capitalismo monopolista de Estado está totalmente escorado en la extrema derecha y es en esos parámetros ideológicos donde están todos, en los parámetros del fascismo como son la defensa a ultranza del Estado fascista, el racismo y el chovinismo señalando a la clase obrera inmigrante como responsable de los males de los trabajadores y del genocidio social que el Capital está realizando contra la clase obrera, exacerbando el nacionalismo y el chovinismo, y cómo no, proponiendo medidas que conduzcan a depauperar todavía más las condiciones de vida de la clase obrera y anunciar medidas sociales y económicas conducentes en enriquecer cada vez más a la minoría burguesa a costa de empobrecer y condenar a la miseria a cada vez más masas proletarias y, también, no proletarias que, en parte, son reaccionarias impregnando a la clase obrera de su veneno ideológico, el veneno de la reacción, del fascismo. 

Ninguno de ellos cuestiona la OTAN. Tampoco el apoyo a la guerra y al Estado fascista ucraniano. Ninguno cuestiona a la Unión Europea y a la intervención de los monopolios europeos que han liquidado completamente la soberanía nacional. De hecho, el Estado español no tiene ni tan siquiera capacidad para aprobar unos presupuestos generales del Estado pues necesita la autorización de los hombres de negro bruselenses. El imperialismo, la defensa a ultranza del Estado fascista y su Constitución franquista, esenciales para la implementación de la dictadura de la burguesía no están en cuestión. Todos están en los parámetros políticos e ideológicos del Régimen y, consecuentemente, todos están en la orilla del fascismo. 

Por tanto, salga el peón de los monopolios que salga, gobierne la fracción de la burguesía que gobierne, quien realmente va a seguir mandando e imponiendo sus políticas son los monopolios, los que no se presentan a las elecciones que gobernarán a través de sus marionetas reaccionarias que integren el Parlamento.

La realidad es que el pasado mes de junio, Úrsula Von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea, señaló que el coste sanitario español es insostenible y pidió recortes en sanidad al Gobierno. En mayo de 2023, Von der Leyen expresó su disconformidad con que a los pensionistas se le subieran las pensiones el IPC, “recomendando” a España realizar un ajuste de 9.000 millones de euros, limitando al 2,6% el gasto público en 2024 y retirar las medidas de apoyo energético. El pasado 20 de junio, Von der Leyen señaló que los estados de la UE tienen que ajustar su gasto público porque tienen que aportar 66.000 millones de euros para enviárselos al fascista Estado ucraniano en apoyo a éste en la guerra contra Rusia. 

Por tanto, sea el resultado que sea el que hagan público los que cuenten los votos, que no necesariamente tiene que ser el que realmente emane de las urnas, el próximo día 23 de julio, las políticas que se van a aplicar en la próxima legislatura no es más que la política económica y militar dictada por los monopolios europeos y verbalizada por Von der Leyen, es decir, robar dinero a los obreros para entregárselo a los monopolios y hacer la guerra, y sobre todo más fascismo, más reacción.      

El imperialismo se halla en bancarrota, en descomposición absoluta, y el desarrollo de la robotización agudiza mucho más su crisis económica que, en su fase actual, no solo genera una crisis de superproducción por la liquidación de la demanda y la condena de cada vez más masa proletaria y no proletaria a la miseria, sino que de hecho niega el propio capitalismo al desequilibrarse totalmente la composición orgánica del Capital en favor del capital constante, llevando a la mínima expresión al capital variable, es decir, a  la parte del capital que genera la plusvalía que se apropia el burgués. 

En esta coyuntura de la base económica, en esta inviabilidad y descomposición del imperialismo, los monopolios que cada vez acumulan y concentran más capital, únicamente tienen la salida del fascismo. Es por ello que, en un momento en el que la Revolución ya está lanzada por los cambios operados en la estructura económica, en un momento de descomposición y de inviabilidad del sistema económico imperialista, los monopolios deben apostarlo todo al fascismo. Por eso este prolifera por los diferentes Estados imperialistas – Polonia, Italia, Hungría, Francia, Ucrania, Finlandia, etcétera – por no hablar del Estado español donde el fascismo se impuso en 1939 y su podrido Estado sigue en pie al igual que sus principios y su ideología. 

El 23-J la reacción y los monopolios tienen garantizada la victoria. Este proceso electoral deja bien clara una realidad: el fascismo es transversal a la inmensa mayoría de las fuerzas políticas que concurren a las elecciones y todas las expresiones fascistas tienen papeleta – desde la ultraconservadora hasta la falsamente obrerista – todas ellas iguales de racistas, chovinistas y españolistas.

Tras el 23-J, salga quien salga, la clase obrera va a retroceder todavía más en condiciones de vida incrementándose las filas del ejército de reserva, del paro forzoso. 

La clase obrera únicamente tiene una salida: romper con el capitalismo. Y para ello es esencial que las organizaciones del socialismo, del comunismo, de la Revolución adquieran fuerza. Y esta fuerza jamás vendrá de la urna ni de la papeleta sino de la clase obrera en lucha, en movimiento contra el capitalismo y su Estado. Un Partido comunista que abrace el internacionalismo proletario y que combata el enfrentamiento y la división del proletariado creada por la burguesía a través del nacionalismo y del chovinismo, un partido que organice a la clase obrera en la dirección de romper con todo tipo de nacionalismo, con el Estado burgués, con la constitución que es un cáncer, y que alce la dictadura del proletariado para destruir completamente el Estado y la superestructura burguesa. 

Nuestro Partido tiene como meta la construcción del socialismo y del comunismo y para ello hace un llamamiento a todos los obreros conscientes a fortalecer nuestro Partido, instrumento esencial para que los obreros podamos emanciparnos socialmente, sin menoscabo que nuestro Partido está, como no puede ser de otro modo, por la construcción de la unidad de los comunistas siempre y cuando ésta vaya por una dirección revolucionaria de ruptura con el Estado, de su Constitución fascista, y por la construcción del socialismo donde la igualdad y la justicia social sean ley, o lo que es lo mismo, la burguesía no tenga ningún derecho político ni posea ni un medio de producción. 

¡EL FASCISMO NO PASARÁ!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

Madrid, 8 de julio de 2023

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Francia: Choque de civilizaciones y revolución socialista

Una oleada de rabia recorre nuevamente las calles del Estado francés. En esta ocasión, el detonante de las protestas fue el asesinato a sangre fía de Nahel, un joven de 17 años, a mano de la policía. Un hecho que ha impactado enormemente a la clase trabajadora por el más que evidente abuso de poder y violencia policial que arrebata vidas a placer. En la grabación se puede escuchar como el policía le dice «no te mueves o te meto una bala en la cabeza». Y así fue como acabó la vida de este joven, siendo sentencia a muerte de un instante a otro.

Una violencia que es consecuencia directa del carácter fascista de los Estados burgueses y de unas políticas de segregación, persecución y exterminio contra el proletariado migrante. Durante estos días de protestas, hemos podido ver como se restringía el acceso a internet para controlar el acceso a información, a la policía apoyarse en grupos fascistas para mantener el orden capitalista o se llevaban a cabo detenciones “preventivas” de adolescentes racializados. Y mientras el proletariado lleva a cabo una más que legítima protesta social contra la explotación y opresión que sufre diariamente, devolviendo una pequeña parte de la extrema violencia que ejerce la burguesía cada día mediante su dictadura de clase, todos los partidos que defienden el modo de producción capitalista y la distribución desigual de la propiedad, no dudan en cerrar filas en torno a la condena abstracta de la violencia, la unidad nacional y la defensa de las fuerzas de represión del orden burgués, en un intento de renegar y ahogar la lucha de clases.

Asimismo, han sido muchos los fascistas y oportunistas de todo pelaje que, en este fútil intento de mermar la lucha de clases, han intentado explicar el conflicto por un «choque de civilizaciones», por la supuesta violencia desproporcionada de unos marginados y lúmpenes que no se adaptan a las pacíficas formas de vida occidentales y democráticas. Una concepción del mundo acuñada por Samuel Huntington en 1993 y que no buscaba otra cosa que legitimar la política imperialista de Estados Unidos en el tercer mundo, sustituyendo la lucha entre el proletariado y la burguesía por los supuestos enfrentamientos por razones culturales. Una línea política que recoge el testigo ideológico e imperialista de aquellos que consideran que hay que “occidentalizar” a aquellos pueblos identificados como “atrasados”. Esa es la concepción del mundo de la burguesía y de los monopolios, el “jardín europeo” que defiende el fascista de Borrell. Sin embargo, el pueblo francés está harto de la opresión y, ya sea por el aumento en la edad de jubilación o por el vil asesinato de un joven obrero, la respuesta no va a ser pacífica, pues las contradicciones en el seno de la sociedad capitalista son irresolubles y como afirmó Karl Marx en El Capital: «La violencia es la partera de toda sociedad vieja que lleva en sus entrañas otra nueva».

 

Siguiendo la política aplicada por el Estado español contra los trabajadores del metal en Cádiz, el gobierno francés desplegó unidades especiales antiterroristas y vehículos blindados para apoyar a las ya decenas de miles de policías que trataban de contener la rabia y fuerza del pueblo trabajador. Durante estos días se han llevado a cabo miles de detenciones y toques de queda locales al objeto de amedrentar a quienes se rebelen y de agotar poco a poco las revueltas incontroladas. Un agotamiento que sucederá porque falta un elemento vital en la lucha del proletariado contra la burguesía: la unidad de la vanguardia en un único partido de nuevo tipo leninista.

La actitud contraria del marxismo-leninismo hacia el modo de producción capitalista no se debe a decisiones políticas puntuales como la subida de la edad de jubilación o el enésimo ejemplo de brutalidad policial. Nuestra tarea no es reformar el orden capitalista o sustituir a los políticos burgueses por otros más “progresistas”. El deber hoy de los marxistas es marcar la revolución socialista como la única salida que tiene el proletariado, pues en la raíz de la explotación y opresión de las amplias masas desposeídas se hallan las relaciones capitalistas. No hay manera de acabar con la miseria mediante reformas de ningún tipo. Debemos, por tanto, entender el socialismo como el único sistema que representa la posibilidad de una verdadera democracia, la democracia del proletariado y para el proletariado, dirigida contra la burguesía que legitima su dictadura de clase disfrazándola de democracia.

La clase obrera, despojada de todo carácter nacional, debe aspirar a acabar con todo tipo de frontera y a liquidar por completo la sociedad capitalista para forjar la sociedad comunista, pues a la clase obrera no la cohesiona su cultura, religión o nacionalidad, sino su condición de despojada de los medios de producción, por ser los parias de la tierra.

La conquista del socialismo exige la acción de la clase obrera, su unión y su fuerza organizada sin distinción de nacionalidad y de país. Ergo para que el proletariado pueda emanciparse es necesaria la organización de la clase obrera a nivel mundial, anteponiendo lo general –la Revolución Proletaria Mundial, el Socialismo– a las cuestiones particulares de los diferentes países.

 

Madrid, 4 de julio de 2023

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)