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Las drogas: un falso refugio que ofrece el Capital

No es ningún secreto que EEUU tiene un grave problema con el fentanilo, droga altamente adictiva que se está convirtiendo en una de las principales causantes de muerte por sobredosis. Si tenemos en cuenta la pobreza, la ausencia de derechos laborales, los problemas de salud mental, los tiroteos, los suicidios o el altísimo coste de una simple factura médica, no es ninguna sorpresa que la clase trabajadora más vulnerable se vea afectada o seducida para evadirse de la realidad.

Los medios de comunicación presentan el problema de la drogadicción de forma intencionadamente simplificada, explicando que su origen se encuentra en las mafias o en el narcotráfico, que cada vez aparecen más drogas y que la forma que tenemos de frenar su consumo es a través de la concienciación, la lucha policial y el tratamiento a los afectados. Así, el capitalismo presenta su propio relato sobre la lucha contra las drogas, un relato que a los comunistas nos tiene que parecer contrario al pensamiento científico, puesto que se ocultan a múltiples agentes que sí tienen un papel activo en la promoción de estas sustancias.

Si analizamos las drogas desde el materialismo dialéctico, debemos partir de la base de que son sustancias que buscan perpetuar el dominio de la clase dominante burguesa. Un trabajador que se droga no se cuestiona la realidad ni asumirá como suya la lucha contra el capitalista que lo explota, sino que después de su jornada laboral buscará el alivio que le proporcionan estas sustancias. Así, vemos que existe una relación fuerte entre el número de horas de trabajo y el consumo de alcohol. Es decir, que aunque cualquier ser humano tiene la posibilidad de consumir, el producto realmente está enfocado a la clase obrera.

“Existen todavía otras causas que debilitan la salud de gran número de trabajadores. Ante todo, la bebida; todas las seducciones, todas las posibles tentaciones, se juntan para empujar al obrero a la pasión de la bebida. El aguardiente es para los trabajadores casi la única fuente de goces, y todo conspira para que se estreche el círculo a su alrededor.”

La situación de la clase obrera en Inglaterra. 1845. Federico Engels.

Partiendo entonces de esta base, el éxito de las drogas entre la población trabajadora vulnerable es inexplicable sin la cooperación de los estados capitalistas, principales interesados en perpetuar la explotación del hombre por el hombre hasta el infinito. El relato de unas mafias que trabajan, producen y distribuyen al margen de las autoridades es impensable sin la colaboración de las mismas instituciones.

Las pruebas que demuestran la colaboración de los Estados capitalistas con el narcotráfico son innumerables y existen tanto a grande como a pequeña escala, encontrando muchas veces que el narcotráfico está dirigido a mitigar movimientos políticos.

Podemos hablar de cómo la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Administración de Control de Drogas (DEA) han sido claves para encauzar el narcotráfico y utilizarlo para los intereses políticos de EEUU.

En Nicaragua, la CIA formó, financió y entrenó a la fuerza contrarrevolucionaria conocida como Contras para tumbar la revolución sandinista. Una investigación del Senado tiempo después descubriría que era completamente conocido el tráfico de drogas en el que los Contras estaban involucrados. En los mismo términos, el informante de la CIA y posterior dictador de Panamá Manuel Noriega, sería también un componente importante a la hora de proporcionar entrenamiento a los Contras y traficar con drogas.

El uso de las drogas gracias a la colaboración de las instituciones no es sólo un nicho de EEUU, sino que podemos ver también cómo en el Estado español se ha permitido el trasiego de drogas a través de la Guardia Civil y la Policía Nacional. No hablemos ya de partidos políticos, puesto que tendríamos al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México, o al mismísimo Partido Popular (PP) en Galicia.

A medida que el consumo de drogas ha estado presente en la sociedad, con sus altibajos siempre relacionados con la situación económica de la clase obrera, desde los medios de comunicación y fuerzas políticas socialdemócratas se ha ido introduciendo el argumento de que la drogas son ya algo que debemos aceptar que nunca desaparecerá de nuestro entorno y que en algunos casos debemos incluso considerar la legalización, como bien está pasando ya con la marihuana en muchos países del mundo. Es decir, los propios Estados que promocionan el consumo y las posiciones pro-droga a través sus productos culturales nos dicen al mismo tiempo que erradicar las drogas de la sociedad es algo completamente imposible.

Más allá del mundo de las sustancias psicoactivas, debemos ser conscientes de que el ataque a la clase obrera a través de las adicciones viene también a través de otros frentes como las redes sociales o los videojuegos, donde cada vez es más común que las desarrolladoras dediquen un departamento entero en hacer sus productos más adictivos. En un mundo donde la guerra y la miseria crecen a pasos agigantados, la lógica del Capital es la de tenernos adormecidos a cualquier precio.

Siendo conscientes de que el consumo de drogas y la drogadicción se fortalecen gracias al capitalismo, los comunistas debemos tener claro que este tipo de sustancias son un ataque hacia el sujeto revolucionario, la clase obrera, con el objetivo de alejarlo de la misión histórica de conquistar el socialismo. A su vez, señalamos todas y cada una de las estratagemas del Estado y sus acólitos para engañar al proletariado a pensar que es inviable un mundo sin drogas recreativas.

 

¡CONTRA LAS AGRESIONES A LA CLASE OBRERA!

¡SUPEREMOS EL PODRIDO CAPITALISMO!

 

Comisión de Agitación y Propaganda del Comité Central del P. C. O. E.




Represión estudiantil en la Universidad Carlos III de Madrid

En el caso de la Universidad Carlos III de Madrid, la Asamblea de Estudiantes ha publicado recientemente un comunicado denunciando el nuevo protocolo comunicativo de aquella, un nuevo esfuerzo de censura con objeto de someter a las asociaciones de estudiantes a la «lealtad institucional».

No nos resulta sorprendente que una universidad, siendo otra institución burguesa más, se mueva para proteger sus intereses en contra de las asociaciones estudiantiles que son críticas con la misma e intente obstaculizar sus esfuerzos organizativos. No debiera sorprendernos tampoco que esta respuesta institucional se produzca en el momento en que la solidaridad con Palestina ha convertido las facultades en hervideros de actividad política en contra del sionismo.

No es más que otra traba en la libertad discursiva del ámbito universitario que busca alinear la actividad organizativa con la línea ideológica del rectorado, esto es, la línea ideológica de la burguesía, del imperialismo, de la guerra y de los genocidios.

Esto, al contrario de lo afirmado por la misma universidad, no salvaguarda «el buen funcionamiento de la institución universitaria», no, es únicamente otra más de las medidas represivas empleadas por los custodios de la ideología burguesa: dificultar, mediante la burocracia, la efectividad y las capacidades organizativas de las asociaciones estudiantiles y la subyugación de las mismas a la institución universitaria, que, como ya hemos dicho, no es sino otro brazo más del aparato superestructural burgués. Estos actos nos demuestran que hay que acabar con la burguesía y con todas sus instituciones para poder avanzar en el ámbito científico para que estén libres del exhaustivo control de la burguesía, que la pone a su servicio.

Por tanto, desde el Partido Comunista Obrero Español mostramos nuestro apoyo a la Asamblea de Estudiantes de la Universidad Carlos III de Madrid en su lucha contra la institución burguesa. Este tipo de luchas deben suponer una unión entre todas las luchas que se dan en el sistema capitalista, pues todas manifiestan las contradicciones que tiene en su seno el capitalismo.

 

 ¡POR UNA UNIVERSIDAD LIBRE Y SOCIALISTA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Célula de Juventud del Partido Comunista Obrero Español en Madrid




Las minas de Súria y Balsareny

La Comunidad Europea como parte integrante de la cadena imperialista global, ante su plan económico está abocando a sus eslabones como el Estado Español al sector servicios. El Bages, cuya capital es Manresa, es el reflejo de las políticas neoliberales aplicadas por Bruselas. En el campo, las zonas de explotación no son muy extensas y el coste de producción no es “competitivo”, así que el precio que ofrecen los intermediarios no llega para cubrir los gastos de producción. En este caso, los campesinos, al ser dueños de la tierra, se aferran a la única salida que les permite el imperialismo ante la era de los monopolios y han organizado la venta directa y la cooperativa agrícola, que vende al por menor y al por mayor, cada martes y cada jueves, y que sirve para saltar a esos intermediarios chupasangres que no producen nada y que especulan con la comida en una población que hace largas colas para recoger comida de la beneficencia. Pero la decadencia en que nos ha sumergido el capitalismo en esta comarca no cesa. En los últimos 8 años, el tejido industrial se ha reducido a un 20% por la deslocalización de sus empresas y mucha de su producción se desplazó a zonas más próximas de Barcelona. Hay que destacar que eran empresas saneadas económicamente y que habían recibido dinero público. El paro subió en un 22% y muchos trabajadores pasaron a emplearse en la construcción, bajar a Barcelona a trabajar o emplearse en el sector servicios. En los pueblos que, directa o indirectamente, dependían de estas empresas, simplemente, han ido perdiendo habitantes a favor de las ciudades. Esto es a lo que se aboca el mundo rural ante la contradicción del campo contra la ciudad bajo el poder de la propiedad privada en la sociedad burguesa. Por tanto, se deja ver que la solución solo puede ser que los medios de producción pasen de manos del burgués a manos del proletariado.

En el Bages también hay un eje minero, que se compone de Súria y Balsareny, dos localidades que florecieron en los años 80 y que atrajeron un gran flujo de personas para trabajar en sus minas. ¿Cuál era el camino más normal bajo la violencia de esas políticas del imperialismo? Desde hace dos años, se informó a los sindicatos amarillos del comité de empresa que la mina iba a cerrar en cinco años. En Súria viven y trabajan 17000 almas, de las que absolutamente todas tienen sus empleos relacionados, directa o indirectamente, con la mina. El cupo de trabajadores de otras poblaciones que se verían afectados por el cierre sería incalculable porque infinidad trabajan desde otras poblaciones por subcontratación. En un pueblo que depende de ese recurso sería el fin de esa población y la migración de esa población hacia zonas superpobladas en busca de una oportunidad. Y todos los recursos que ya no saldrían de la mina vendrían a lastrar nuestra balanza de importaciones al precio que nos quisiera vender el mercado anárquico y espontáneo que nos violenta.

Pues bien, en julio, con nocturnidad y alevosía, la mina de Balsareny, la que no estaba advertida, ha cerrado. La plantilla al completo de Montajes Rus, 250 trabajadores que trabajaban en la mina de Vilafruns en Balsareny, han sido despedidos por una suspensión de pagos en una explotación que es completamente rentable. Calculando que Súria lo hará en breve, exceptuando la agricultura que ha encontrado su tabla de salvación momentánea en la cooperativa de venta directa, todo el tejido productivo de la comarca quedará reducido al sector servicios. ¿Casualidad? Todo este desajuste no es otra cosa que lo que le queda por ofrecer el capitalismo al obrero: desempleo y hambre.

Primero de todo desde el PCOC mostramos nuestro total apoyo y solidaridad con los mineros despedidos. Ante esta situación llegamos a la conclusión evidente de que la única esperanza que le queda al obrero es la destrucción del imperialismo a nivel global y la construcción de su propio sistema: el socialismo. Además, luchamos por una organización sindical sana representada a nivel mundial por la FSM y a nivel del Estado Español por ASC, alejada del sindicalismo amarillo que poco se diferencia de otros medios burgueses de control como recursos humanos, todo ello integrado en un Frente Único del Pueblo, como punta de lanza en la organización proletaria y en la tan necesaria lucha ideológica mediante el trabajo de concienciación para las masas trabajadoras ante el desastre que se avecina, que éste nunca más se pueda calificar de sorpresa.

 

¡POR UN SINDICALISMO DE CLASE!

¡CONSTRUYAMOS EL FUP!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Célula del P.C.O.C. en Manresa




Solidaridad con los trabajadores de Telefónica España

En el día de mañana, 13 de diciembre, los trabajadores de Telefónica Fija, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones están llamados por el sindicato Alternativa Sindical de Clase (ASC) a concentrarse ante los centros de trabajo a las 11 horas rechazando el ERE por el que Telefónica pretende despedir a más de 5.000 trabajadores y por la negociación de un convenio, que para ASC, debe pivotar sobre tres ejes “la mejora de las condiciones laborales, la mejora del poder adquisitivo y la creación de empleo de calidad”.

Nuevamente el sindicalismo de clase, pues ASC es un sindicato de la Federación Sindical Mundial (FSM), retrata la desvergüenza de los sindicatos al servicio de Telefónica – CCOO y UGT – que son socios de Telefónica en la empresa del grupo Telefónica Fonditel, con el que se enriquecen con la gestión de los fondos de pensiones de los trabajadores de Telefónica, que están dispuestos a seguir destruyendo empleo, como llevan haciendo desde hace 30 años en Telefónica, siempre y cuando la empresa les proporcione las migajas que pidan en el Convenio de Empresas Vinculadas (CEV).

Asimismo, los trabajadores de Telefónica de los diferentes centros de trabajo en el Estado español están llamados por el sindicato ASC a una jornada de huelga el próximo día 20 de diciembre de rechazo al ERE, por la negociación de un Convenio digno que englobe a todos los trabajadores – incluido los procedentes de las contratas -, alrededor de 100.000 trabajadores que tienen salarios de miseria y sufren la sobreexplotación y jornadas maratonianas de trabajo, por la subida de los salarios para todos los trabajadores y por la renacionalización de Telefónica como única forma que tienen los trabajadores de Telefónica y las subcontratas para mantener sus puestos de trabajo, sus condiciones laborales y garantizar la prestación de un servicio universal y de calidad.

Hay que recordar que Telefónica, en el año 1992, tenía una plantilla en el Estado español que ascendía a 74.437 trabajadores. A día de hoy, en Telefónica, hay en torno a 16.000 trabajadores. Las políticas de privatización realizadas por el PSOE y el PP, fundamentalmente por los miserables reaccionarios Felipe González y José María Aznar, que diseñaron el saqueo al pueblo español de esta empresa pública, y  otras tantas, han significado la entrega al capital internacional, el fondo buitre Saudi Telecom pretende controlar el grupo Telefónica con la compra del 9,9% de las acciones, sino la destrucción de 58.437 puestos de trabajo – o lo que es lo mismo, la destrucción del 78,5% de la plantilla –  en estos últimos 30 años.

Y esta destrucción de 58.437 de puestos de trabajo en Telefónica, que no es trabajo que se ha evaporado, sino que se ha precarizado entre el ingente número de subcontratas y empresas basura creadas que desarrollan ese trabajo, transformando un trabajo estable en trabajo precario, inestable, donde los trabajadores de esas subcontratas tienen unas condiciones económicas paupérrimas, unas deficientes condiciones laborales en todos los aspectos, que han servido para multiplicar los beneficios económicos de Telefónica y para empobrecer todavía más a la clase obrera.

Y en este proceso de destrucción de puestos de trabajo estables, de condiciones laborales y de empobrecimiento de la clase obrera generalizado en el país, y concretizado en Telefónica, en los últimos 30 años, son responsables no sólo los partidos políticos del capital, nutridos por ejecutivos de los consejos de administración de los monopolios – como la propia Telefónica -, sino fundamentalmente los traidores sindicatos CCOO y UGT que no han vacilado en estampar su firma en todos y cada uno de los EREs y de los PSIs con los que se destruían decenas de miles de puestos de trabajo y se precarizaban las condiciones de trabajo del proletariado, en corromper el pensamiento de los trabajadores en general y de los trabajadores de Telefónica en particular, inoculando el egoísmo, la individualización y el pensamiento propio de los capitalistas entre la clase obrera como buenos lacayos oportunistas de los monopolios que son, desmovilizándolos y rompiendo la organización obrera entregando a la clase obrera a su verdugo, de su enemigo.

CCOO y UGT son responsables de la destrucción del 78,5% de la plantilla de Telefónica en los últimos 30 años demostrando lo que son: el sindicato vertical del Estado fascista español, los sindicatos de los monopolios integrados en la internacional amarilla CSI y, consecuentemente, los sindicatos de la internacional de la corrupción, del qatargate, los votantes del corrupto Visentini.

Hoy CCOO y UGT son socios de Telefónica en Fonditel, empresa de dicho grupo que gestiona pensiones privadas, como también participan en GPP, empresa que gestiona pensiones privadas del BBVA, lucrándose cual empresa, que es lo que son, con planes de pensiones privados al igual que se lucran con los EREs – despidos colectivos de trabajadores – que firman. Por eso, llevan más de 3 décadas firmando una cantidad ingente de EREs, destruyendo fuerza de trabajo que en realidad redunda negativamente en el desarrollo de la organización sindical de los trabajadores en los centros de trabajo. Pero es que a CCOO y UGT les importa bien poco la organización sindical de los trabajadores, ellos son empresas de servicios al servicio de los empresarios – que muchos de ellos les hacen las candidaturas en las empresas en sus departamentos de RRHH – ya que el sustento de sus cúpulas sindicales no estriba en la organización de los trabajadores, en la defensa de sus derechos y de sus intereses, sino en conseguir todo tipo de prebenda y migaja en miles de observatorios y mesas que emanan de la negociación colectiva – en realidad de subordinar los intereses de los trabajadores a los de sus amos los empresarios -, de sistemas de mediación y de todo lugar donde puedan conseguir dineros públicos, aparte de la cogestión de planes de pensiones privadas, como hemos visto.

Y no hay que olvidar que CCOO es el sindicato de falsos comunistas, como por ejemplo el PCE, el PCTE y, también, del PCPE.

Hay que tener memoria y recordar cómo, por ejemplo, el PCTE en junio de 2019 señalaba que había que fortalecer y participar en CCOO:

 

 

Y, también, hay que recordar cómo el pasado 8 de abril de 2019, en la reseña que hacía con respecto de su acto de 6 de abril titulado “El PCTE desborda en su presentación el Ateneo de Madrid” señalaba:

 

 

Curioso estos “comunistas”. En abril de 2019 se erigían en “el Partido Comunista” a la par que algunos de  sus dirigentes y militantes en CCOO, por ejemplo en Telefónica, le firmaban a Pallete, en septiembre de 2019 un Plan de Salidas Incentivadas(PSI) para destruir hasta 4.500 puestos de trabajo, donde al final se adhirieron 2.636 trabajadores  mayores de 53 años con retribución del 68% del salario bruto a la par que ese trabajo se precarizaba y se derivaba a las subcontratas. ¿Tiene algo que decir el KKE cuya apuesta sindical es el PAME y la FSM?

Desde el Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a los trabajadores de Telefónica, y sus filiales, a secundar la concentración de mañana convocada por ASC, así como a secundar la huelga que ha convocado dicho sindicato de clase. Asimismo, hacemos un llamamiento a los trabajadores de Telefónica a tener memoria y comprobar el camino que ha llevado a la destrucción de decenas de miles de puestos de trabajo, y deshacer dicho camino, romper con los que se están beneficiando de este proceso de precarización y destrucción de los puestos de trabajo. La “paz social” y la no movilización han conducido a la clase obrera a perder condiciones laborales, económicas y de vida, a vivir precariamente y a comprobar cómo nos han saqueado los servicios públicos y las empresas antaño públicas. Por consiguiente, no hay otra salida para los trabajadores en general, y para los compañeros y compañeras de Telefónica en particular, que luchar sindicalmente en la dirección que ha marcado correctamente ASC, y organizarse políticamente para transformar la sociedad, para superar el capitalismo y hacer que todas las empresas y que el desarrollo tecnológico se convierta en progreso social y se ponga al servicio de la clase obrera y ello pasa por la propiedad social de las empresas, por el socialismo.

 

¡POR EL DESARROLLO DEL SINDICALISMO DE CLASE, DE LA FSM Y SUS SINDICATOS!

¡CONTRA EL ERE, CONTRA EL SINDICALISMO AMARILLO, NI UN DESPIDO EN TELEFÓNICA!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 12 de diciembre de 2023

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 




Con los trabajadores de l’Institut Català de la Salut

El pasado día 1 de diciembre, los sindicatos Intersindical-CSC, SOM Sanitat, CATAC-CTS, CGT-Catalunya y SOM Intersindical han convocado una huelga general para todos los trabajadores estatutarios y en formación del Institut Català de Salut (ICS) para los días 12 y 13 de diciembre rechazando el III Acord  sobre condicions laborals del personal estatutari al servei de l’ICS, el cual se ha negociado a espaldas de los trabajadores y acrecienta la división entre médicos, por un lado, enfermeros y enfermeros y el resto de trabajadores del ICS por  otro.

Lo primero que debemos valorar es la situación de división máxima en la que se encuentran los trabajadores del sector sanitario en Cataluña. Por un lado está el SISCAT, creación del tripartit (PSC-ERC e ICV) donde se incluyen los centros hospitalarios, equipos de atención primaria, centros sociosanitarios y de salud mental, etcétera de titularidad pública gestionados por el Institut Català de la Salut (ICS), y también los Consorcios, Fundaciones y entidades privadas con las que el Servei Català de la Salut (CatSalut) establece conciertos para la prestación de sus servicios asistenciales, o lo que es lo mismo, transfiere dinero público a la sanidad privada, en lugar de robustecer el sistema público de salud. Quedando demostrado que tanto la falsa “izquierda” como la derecha son exactamente igual de nocivos para la clase obrera e iguales de siervos a los intereses del gran Capital y la privatización de los servicios públicos.

Por tanto, tenemos, por un lado, a los trabajadores de la salud divididos entre la sanidad pública – ICS – y la sanidad privada – trabajadores de la sanidad privada en sus múltiples variantes. A su vez, dentro del ICS hay una división entre personal laboral cuyas relaciones laborales se rigen por el Estatuto de los Trabajadores, el personal funcionario y el personal en formación. Posteriormente, hay una división dentro de cada fracción en médicos, ATSs, enfermeros, personal administrativo, etcétera.

Ante esta situación de división de los trabajadores de la sanidad catalana, el sindicalismo corporativista (Sindicato de Médicos y SATSE), por un lado, y el sindicalismo vertical de los sindicatos financiados por el Estado y regados por dineros públicos generosamente al objeto de imponer los intereses de los monopolios, del Capital, como son CCOO y UGT, han hecho su labor y su trabajo sucio al ICS, y por ende a la Generalitat de Catalunya, de tal manera que se ha firmado un III Acord sobre condicions laborals del personal estatutari que afecta a más de 47.000 trabajadores de la sanidad pública de manera opaca y a espaldas de los trabajadores y que, por un lado, perjudica a los trabajadores encuadrados en los escalafones más bajos de los encuadramientos profesionales y, por el otro, niega la recuperación de condiciones económicas y laborales perdidas durante la década pasada como, por ejemplo, fue la bajada de salarios del 5% impuesto a los trabajadores de la sanidad catalana, agudizando la desigualdad salarial y la precarización de las condiciones de trabajo de la inmensa mayoría de los trabajadores sanitarios

El Partit Comunista Obrer de Catalunya envía su solidaridad a los trabajadores del sector sanitario catalán, a la huelga indefinida iniciada por las enfermeras del sector público de salut de Catalunya así como la huelga general convocada para los días 12 y 13 de diciembre y hacemos un llamamiento a la unidad sindical en términos de clase, del sindicalismo clasista, contra el sindicalismo traidor, al servicio del Estado (CCOO-UGT) y del corporativismo, al objeto de tumbar este acuerdo nocivo y, mediante la lucha, conquistar un Convenio justo que eleve los salarios fundamentalmente en las categorías más bajas, reduzca las jornadas de trabajo y genere una contratación estable y fija.

Asimismo, hacemos un llamamiento a todos los sectores sociales que conforman el proletariado a la solidaridad con la huelga del ICS, y con los trabajadores de este sector,  por la defensa de la sanidad pública y que todos los recursos sanitarios queden subordinados a los intereses y a la propiedad del pueblo trabajador. Es necesario la unidad de todas las luchas, de los trabajadores en los diferentes centros de trabajo, en defensa de los servicios públicos, en defensa de las pensiones públicas y fusionarlas en una única lucha de clase contra el sistema capitalista y su Estado, responsable de todos los males que azotan a la clase obrera.

 

¡SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DE LA SANIDAD CATALANA!

¡UNAMOS TODAS LAS LUCHAS EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASE CONTRA EL CAPITALISMO!

¡CONTRA LAS PRIVATIZACIONES, POR EL SOCIALISMO!

 

Barcelona, 11 de diciembre de 2023

 

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA

 

AMB ELS TREBALLADORS DE L’INSTITUT CATALÀ DE LA SALUT

El passat día 1 de decembre, els sindicats Intersindical-CSC, SOM Sanitat, CATAC-CTS, CGT-Catalunya y SOM Intersindical varen convocar una vaga general per a tots els treballadors estatutaris i en formació de l’institut Català de  Salut (ICS) per als díes 12 y 13 de decembre rebutjant el III Acord  sobre condicions laborals del personal estatutari al servei de l’ICS, que es va negociar a esquenes dels treballadors i fa crèixer la divisió entre els metges, els infermers i els altres treballadors de l’ICS.

La primera cosa que tenim que valorar es la situació de fragmentació màxima existent per als treballadors del sector sanitari a Catalunya. Per una banda hi es el SISCAT, creació del tripartit (PSC-ERC i ICV) on s’inclouen als centres hospitalaris, equips d’atenció primària, centres sociosanitaris i de salut mental, etc., de titularitat pública gestionats per l’Institut Català de la Salut (ICS), i també els Consorcis, Fundacions i entitats privades amb les que  el Servei Català de la Salut (CatSalut) estableix concerts per a la prestació dels seus serveis assistencials, transferint calers publics cap a la sanitat privada enlloc d’enfortir el sistema públic de salut. Quedant demostrat que tant la falsa “esquerra” com la dreta son exactament igual de nocius per a la classe obrera i iguals de serfs als interessos del gran Capital i la privatització dels serveis publics.

Per tant, tenim, per una banda, als treballadors de la sanitat dividits entre la sanitat pública – ICS – i la sanitat privada – treballadors de la sanitat privada en les seves diverses variants. Alhora, dins de l’ICS n´hi ha una divisió entre personal laboral, les relacions del qual es regeixen per l’Estatut  dels Treballadors, el personal funcionari i el personal en formació. Posteriiorment, hi ha una divisió dins de cada fracció en metges, ATSs, infermers, personal administratiu, etc.

Davant aquesta situació de divisió dels treballadors de la sanitat catalana, el sindicalisme corporativista (Sindicat de Metges i SATSE), per una banda, i el sindicalisme vertical dels sindicats financiats per l’Estat i generosament regats amb diners públics amb la finalitat d’imposar els interessos dels monopolis, del Capital, com son CCOO i UGT, han fet el seu treball brut a l’ICS, i per tant a la Generalitat de Catalunya, de tal manera que s’ha signat un III Acord sobre condicions laborals del personal estatutari que afecta a més de 47.000 treballadors de la sanitat pública amb opacitat i a esquenes dels treballadors i que, d’una banda, pejudica als treballadors enquadrats als escalafons més baixos dels enquadraments professionals i, d’altra banda, nega la recuperació de condicions econòmiques i laborals perdudes durant la dècada passada com va ser la baixada dels salaris del 5% imposat als treballadors de la sanitat catalana, aguditzant la desigualtat salarial i la precarització de les condicions de treball de la majoria dels treballadors sanitaris.

El Partit Comunista Obrer de Catalunya envía tota la solidaritat als treballadors del sector sanitari català, a la vaga indefinida iniciada per les infermeres del sector públic de salut de Catalunya, així com la vaga general convocada per als dies 12 y 13 de decembre i fem una crida a la unitat sindical en termes de classe, del sindicalisme classista, vers el sindicalisme traïdor, al servei de l’Estat (CCOO-UGT) i del corporativisme, a fi de fer tombar aquest acord nociu i, mitjançant la lluita, conquerir un Conveni just que faci créixer els salaris, fonamentalment a les categoríes més baixes, redueixi les jornades de treball i  generi una contratació estable i fixa.

Així mateix, fem una crida a tots  els sectors socials que conformen la classe obrera  a la solidaritat amb la vaga de l’ICS,  i amb els treballadors d’aquest sector,  en defensa de la sanitat pública i que tots els recursos sanitaris quedin subordinats als interessos i a la propietat del poble treballador. Cal la unitat de totes les lluites, dels  treballador als diferentes centres de treball, en defensa dels serveis públics, de les pensions públiques i fondre-les en una única lluita de classe contra el capitalisme i el seu Estat, responsable de tots els mals que colpegen a la classe obrera.

 

¡SOLIDARITAT AMB ELS TREBALLADORS DE LA SANITAT CATALANA!

¡PER LA UNITAT DE TOTES LES LLUITES EN UNA ÚNICA LLUITA DE CLASSE CONTRA EL CAPITALISME!

¡CONTRA LES PRIVATITZACIONS, PEL SOCIALISME!

 

Barcelona, 11 de diciembre de 2023

 

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA




Henry Kissinger o el capitalismo como el genocida más respetado

Decía el Che Guevara que “el capitalismo es el genocida más respetado en el mundo” y ejemplos que validan esta afirmación del camarada argentino no faltan. En este artículo queremos denunciar a uno de los mayores representantes del imperialismo estadounidense en la segunda mitad del siglo XX, Henry Kissinger, fallecido el pasado 29 de octubre a la edad de cien años.

Henry Kissinger, nacido en Alemania y posteriormente nacionalizado estadounidense, desempeñó los cargos de consejero de Seguridad Nacional entre 1969 y 1975 y el de Secretario de Estado de los Estados Unidos (1973-1977) bajo la Administración de los presidentes Richard Nixon (1969-1974) y Gerald Ford (1974-1977). Previamente, había ingresado en el Partido Republicano y establecido relaciones con la familia Rockefeller, una de las más ricas y poderosas del mundo, trabajando como asesor en política internacional de Nelson Rockefeller, el cual se postuló como candidato de los republicanos en los años 1960, 1964 y 1968. Sin embargo, al perder su candidatura para liderar dicho partido, Kissinger trabajaría para el vencedor: Richard Nixon.

Entre sus crímenes se encuentran los siguientes:

1) Vietnam y la “guerra secreta” (1970-1975):

En el contexto de la guerra de Vietnam, Henry Kissinger-saltándose la propia legalidad estadounidense, ya que no contó con el consentimiento del Congreso-amplió el campo de acción del conflicto y bombardeó Camboya y Laos al considerarse estas naciones como rutas de paso de las guerrillas comunistas norvietnamitas. A este episodio se le conoce como “la guerra secreta”, ya que se llevó a cabo sin el consentimiento del Congreso y ocultándoselo a los ciudadanos estadounidenses. La cantidad de bombas lanzadas durante esta guerra secreta fue mayor que la de toda la Segunda Guerra Mundial, incluyendo las dos bombas atómicas sobre Japón.

Pese a todos estos crímenes, en 1973 Henry Kissinger recibirá el Premio Nobel de la Paz al acordar un alto el fuego con Vietnam del Norte, galardón que su interlocutor norvietnamita Le Duc Tho rechazó con buen criterio. La guerra contra Vietnam se mantendría dos años más, hasta la victoria del Vietcong.

2) Bangladesh (1971):

En 1971 Bangladesh (antigua Bengala o Pakistán Oriental) proclama su independencia de Pakistán. Entre sus aliados se encontraba la India, que por entonces había firmado un Tratado de Amistad con la Unión Soviética, mientras que Pakistán tenía como aliado a los EEUU.

Ante lo que algunos diplomáticos estadounidenses en la región-como Archer Blood- calificaron como “el genocidio de Bangladesh”, Henry Kissinger no sólo no tuvo interés en detener aquel conflicto armado, sino que apoyó al régimen pakistaní en su matanza de bengalíes, que costó un saldo de 3 millones de muertos y entre 8 y 10 millones de desplazados.

3) Golpe de Pinochet en Chile (1973):

Henry Kissinger como Secretario de Estado de la Administración de Nixon, dio luz verde a la CIA para apoyar el golpe perpetrado por militares fascistas, guiados por el general Augusto Pinochet, contra el gobierno legítimo de Salvador Allende a causa de sus reformas económicas contrarias a los intereses de las oligarquías. Con este golpe se pretendía convertir a Chile en el conejillo de indias de las tesis capitalistas de los Chicago Boys, nombre con el que se quiso denominar a los economistas chilenos adiestrados por el imperialismo estadounidense.

Este episodio sería el antecedente de lo que posteriormente sería conocido como el Plan Cóndor de 1975, nacido de la mano de Henry Kissinger, entre otros. La intención de este Plan Cóndor fue la coordinación de la represión y del terrorismo de estado contra la oposición de las dictaduras latinoamericanas apoyadas por EEUU.

4) La “Marcha Verde” contra el Sáhara Occidental (1975):

Entre el 6 y el 9 de noviembre de 1975 tiene lugar la ocupación marroquí del Sáhara Occidental a las órdenes del tirano Hassan II siguiendo un plan que fue diseñado por Henry Kissinger y apoyado logísticamente por la CIA, un episodio que aún continúa para desgracia del pueblo saharaui.

5) Apoyo a la invasión de Timor Oriental (1975):

Kissinger siempre fue un abierto partidario del mantenimiento del Imperio Portugués sobre sus colonias en África y Asia por parte del régimen dictatorial salazarista. Cuando en 1974 tiene lugar la revolución de los claveles que puso fin a dicho régimen colonial, algunas de las antiguas colonias tienden hacia un sistema socialista (caso de Angola o Mozambique), pero en el caso de Timor Oriental se vivirá una invasión militar por parte del régimen indonesio de Suharto, el mismo que con asesoramiento de la CIA perpetró un golpe de estado contra el régimen progresista de Sukarno y que instauró una dictadura para exterminar de manera sistemática a los miembros del Partido Comunista Indonesio (el partido comunista con más militantes en el mundo capitalista), calculándose más de 500.000 ejecuciones.

Del mismo modo, EEUU a través de Henry Kissinger permitió al mismo dictador ocupar Timor Oriental tras la descolonización portuguesa, causando entre 60.000 y 100.000 muertes de timorenses.

6) Angola y el régimen del Apartheid (1975):

En el caso angoleño, tras la descolonización portuguesa, Kissinger apoyó a la Sudáfrica del Apartheid en su lucha contra los comunistas angoleños. De igual manera, apoyó al régimen de apartheid en Rhodesia (actual Zimbabue). El apoyo fue tal que Kissinger puso como condición a Cuba que sacara a los militares cubanos de Angola para poder reanudar las relaciones con EEUU.

7) Apoyo a la dictadura argentina (1976):

Dentro del Plan Cóndor destaca el golpe de estado de los militares fascistas argentinos en 1976, que dio lugar a la dictadura más sanguinaria en América Latina, causando 30.000 desaparecidos. Esta dictadura contó en todo momento con el apoyo de los EEUU, siendo Kissinger su secretario de Estado. El apoyo de Kissinger al régimen militar se hizo más patente cuando en 1978-habiendo abandonado la secretaría de Estado-visitó Argentina y dedicó elogios a sus tiranos “por combatir el terrorismo”.

Conclusiones:

Vemos que Kissinger es uno de los peores monstruos que ha dado el capitalismo en la segunda mitad del siglo XX, con una gran responsabilidad en daños y muertes en diferentes naciones del planeta. Pero no debemos responsabilizar a un solo individuo de todos los males que ha ocasionado, pues Kissinger sólo respondía a la necesidad que tiene el capitalismo en su etapa imperialista de proteger sus intereses económicos en las diferentes regiones que hemos mencionado.

También la respuesta que ha tenido su muerte entre los representantes de los BRICS, entre ellos el presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo chino Xi Jinping, los cuales han lanzado elogios a Kissinger por una supuesta política de distensión entre sus naciones y EEUU durante la Guerra Fría. Por eso, al contrario de lo que piensa una parte del Movimiento Comunista Internacional, no debemos ver ni a Rusia y a China como dos potencias anti-imperialistas, sino como la otra cara del imperialismo. Asimismo, la llamada política de distensión aplicada durante la Administración de Richard Nixon con China o la URSS no es más que la continuación de la tesis revisionista de la coexistencia pacífica entre capitalismo y socialismo promulgada por Kruschev y continuada por Leónidas Brezhnev y Mao, este último abandonando su retórica anti-imperialista y recibiendo en su país a Nixon y Kissinger, de igual manera que-en el contexto del conflicto sino-soviético- establecía alianzas con dictaduras como el Congo de Mobutu, las Filipinas de Ferdinand Marcos, el Irán del Sha, etc; por el simple hecho de oponerse a la Unión Soviética, siguiendo de este modo la tesis revisionista de “los tres mundos”.

Los comunistas lo único que lamentamos de la muerte de Kissinger es la impunidad con la cual este ha dejado este mundo, sin pagar en ningún momento por sus crímenes. Para evitar que nuevos monstruos como él surjan en este mundo debemos apostar por la construcción del socialismo que aplaste a todo tipo de reacción.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL P.C.O.E.




6 de diciembre: fascismo a tumba abierta

En el día de hoy, 6 de diciembre, los fascistas y sus aliados socialdemócratas y oportunistas de todo pelaje celebran la Constitución de 1978, una nueva imposición fascista que fue posible por el pacto de los herederos de Franco con nacionalistas de derechas catalanes, el PSOE y el PCE, ya por entonces un partido corrompido, antimarxista y consecuentemente al costado de la burguesía, que no vaciló en  traicionar a la clase obrera española y a los millones de muertos y exiliados que confrontaron al fascismo alzado en julio del 1936 durante 3 años de guerra y cuarenta años de dictadura criminal y asesina de los monopolios sustentada por el imperialismo norteamericano y sus adláteres capitalistas europeos  – fundamentalmente Gran Bretaña y la República Federal Alemana – así como por la socialdemocracia española, el PSOE.

La Constitución de 1978, que en realidad es la Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del Movimiento Franquista, es la adaptación del Estado franquista al objeto de integrarse en el grupo imperialista europeo, antaño llamado Comunidad Económica Europea, hoy denominada Unión Europea.

Prueba de este triunfo fascista una vez fenecido en su cama su asesino dictador, Franco, es que 45 años después el Estado sigue mostrando su esencia ideológica fascista, que se constata con claridad meridiana en lo vivido en las últimas semanas: Jueces al servicio de la reacción actuando como activistas políticos de la extrema derecha y arietes de esta, militares haciendo pronunciamientos instando al Ejército a destituir al presidente del gobierno y convocar elecciones, los fascistas en la calle movilizados a los que la Policía dispensa un trato diametralmente opuesto al que le da a la clase obrera en sus manifestaciones como pudo contrastarse en el trato exquisito dado a los que se manifiestan frente a Ferraz y los palos y las cargas que dieron hace una semana en el desalojo del Estudi 9 en Santa Coloma de Gramenet, y unos medios de comunicación – mejor dicho de manipulación – de masas que se erigen en uno de los brazos ideológicos del fascismo, el otro es la escuela, el sistema educativo donde la educación pública cumple la función de inocular a los hijos de los obreros la ideología del capital, de la negación de la lucha de clases, de la aceptación como algo natural de la barbarie capitalista – la propiedad privada sobre los medios de producción, el despido, la subordinación de los intereses de los trabajadores a los de los empresarios, el idealismo barato por el que se educa al hijo del obrero en que bajo este sistema criminal de él depende cumplir sus “sueños” a la par que le alienan y lo deshumanizan guiándolo por el individualismo y la negación de la organización de clase del proletariado … -, la educación concertada desvía dineros públicos a financiar a la Iglesia Católica que se encarga de inocular el fascismo y la reacción entre capas de la aristocracia obrera y la pequeña y mediana burguesía y la educación privada donde la élite educa a sus vástagos en concienciarles que son la élite y su misión es pisotear, explotar y reprimir inmisericordemente a la clase obrera – tanto en el interior del país como a nivel internacional – en aras a la satisfacción de sus intereses clasistas.

Tanto la escuela privada y concertada como los medios de manipulación de masas es el lugar desde donde los fascistas ejercitan su labor ideológica con mayor intensidad: el revisionismo histórico, el engaño masivo al pueblo trabajador desvirtuando y negando su historia, de donde viene, falseándola e inoculando el veneno nacionalista al objeto de deshumanizarlo por completo. Y es que los monopolios no pueden mantener su régimen de explotación sin deshumanizar al pueblo, sin sumirlo en el mayor embrutecimiento, en extirparle todo tipo de humanismo. De hecho para el sostenimiento del capitalismo monopolista de Estado es más importante la batalla ideológica, todavía, que la represión y la violencia pues los capitalistas son plenamente conscientes que el día que la clase obrera adquiera conciencia de clase, cuando se fusione el movimiento obrero con el marxismo-leninismo, será imparable y pasará por encima de su régimen caduco y toda su violencia, como lo ha acreditado la clase obrera ya a lo largo de la historia.

El pasado lunes 4 de diciembre, el exministro del corrupto del fascista Aznar, Jaime Mayor Oreja, en el colegio concertado Cristo Rey de Madrid, colegio que se financia en parte con dinero público, acreditó esta labor ante adolescentes de últimos cursos de ESO y de Bachillerato, ese ejercicio de revisionismo histórico característico de la ideología fascista que abraza. Y no dudó en adoctrinar en el fascismo al ágora de adolescentes que congregó dicho colegio concertado, jaleado por representantes de la Iglesia Católica – que es la que se enriquece de los conciertos, de la transferencia de dinero público a la educación privada, o saqueo que tanto agrada a los “constitucionalistas” de PP, PSOE y demás reaccionarios y abrazafarolas de éstos – que pedían a los adolescentes la militancia activa en la fundación del reaccionario Mayor Oreja. Este nacionalcatólico, que miente más que habla, no vaciló en falsear el presente – señalando que hoy el comunismo y ETA llevan a España al abismo, a su suicido, a pesar que hoy ni ETA existe ni hay ni un comunista en el Gobierno, en el Parlamento, en el Senado, en las cámaras autonómicas o en los ayuntamientos más relevantes y que, en todo caso, quien lleva a España y su capitalismo monopolista a su tumba es la dialéctica propia de Mayor Oreja y demás españolistas defensores del capitalismo – y el pasado aseverando que tanto el PNV como CiU mataban y por eso la “Constitución” tuvo que transigir con los nacionalistas, curiosamente esa misma Constitución que es una cárcel de pueblos, que niega la autodeterminación a Cataluña, Euskadi y Galicia y que encarcela a comunistas y a independentistas. Hay que recordarle a Mayor Oreja que la Constitución de 1978, la que salvaguarda las Siete Leyes Fundamentales del Régimen Franquista y el dedazo de Franco (la monarquía borbónica), se impuso en este país por la amenaza de un Ejército fascista, el cual hoy no ha sido depurado tras 45 años, que poseía las armas y las empleaba contra una clase obrera que en la década de los 70s luchaba con bravura por una ruptura democrática con el fascismo que los fascistas de UCD – donde estaba originariamente Mayor Oreja –, y  sus colegas franquistas seguidores de Fraga (PP) y de Blas Piñar (Fuerza Nueva) defendían, a la que ni la violencia de la policía y el Ejército de Franco ni los fascistas del ayer y de hoy, como Mayor Oreja, no consiguieron doblegar, sino que fue el PCE y el PSOE, la falsa izquierda al servicio y sueldo de los monopolios, los que la doblegaron con su traición. Curiosamente, esas verdades pasaron por alto para Mayor Oreja. El cual, como buen reaccionario nacionalcatólico no vaciló en mostrar su anticomunismo y su homofobia en su demencial revisión del concepto autodeterminación.

Las radios – con fascistas declarados como Herrera, Jiménez Losantos, Ángel Expósito, y fascistas soterrados como Alsina -, los canales de televisión y los periódicos digitales y en papel son otras tribunas desde donde el fascismo cumple con su labor de divulgar la ideología fascista y el anticomunismo.

Desde estas tribunas hemos visto a los que celebran la Constitución, su constitución, la constitución que certifica el “todo atado y bien atado” del carnicero de El Pardo, descollando el imputado Jorge Fernández Díaz, uno de los padres de la Policía patriótica, y ministro del interior en el corrupto y reaccionario gobierno de Mariano Rajoy. Este sujeto en el diario fascista La Razón, con respecto de la celebración de su constitución señalaba en su artículo “La Historia ‘maestra de la vida’: La Constitución de 1978” lo siguiente: “Ya en el siglo XX, el 14 de abril de 1931 significó el final de la Restauración con la llegada de la Segunda República, fracasada como la Primera, pero sangrienta y que terminará con la Guerra Civil de 1936. Tras ella y con el interregno del franquismo, será la Segunda Restauración de la Casa de Borbón, en la persona del nieto de Alfonso XIII, D. Juan Carlos. La experiencia de la Historia como ‘maestra de la vida’ impulsó a los constituyentes a una Transición pacífica, apoyada en la ‘clase media’ generada por el Régimen de Franco y tutelada por el Ejército como poder fáctico en la sombra”. Nuevo ejercicio de revisionismo histórico, de engaño al pueblo trabajador. No fue la Segunda República quien desencadenó el derramamiento de sangre y la Guerra Civil como falsamente asevera este tipo que se denomina “cristiano” y que se pasa por el arco del triunfo el ”no mentiras”, sino al alzamiento del Ejército, el golpe de Estado perpetrado por el asesino Franco – padre ideológico de la extrema derecha y siempre alabado por la Iglesia Católica – sublevándose contra la legalidad republicana y su gobierno legítimo dirigido por el Frente Popular.  Por otro lado, Juan Carlos de Borbón y su reinado, y la Corona que recae en su descendencia hoy, no es una ruptura de nada sino la voluntad del asesino Franco, es la continuidad del “interregno” franquista, es el mantenimiento del fascismo que tanto agrada a uno de los responsables de la Policía Patriótica. Olvida Fernández Díaz lo que dijo Suárez sobre no plantear un referéndum sobre la monarquía en aquélla época de la Transición, que según declaró a Victoria Prego dicho delfín franquista y presidente del Gobierno, hubieran perdido. ¿Fue la Transición pacífica como declara Fernández Díaz? Ahí están el Batallón Vasco-Español, el Grupo Anticomunista Internacional, los Grupos Armados Españoles, la Alianza Apostólica Anticomunista (Triple A), los Guerrilleros de Cristo Rey, …, y el número de asesinatos perpetrados por la extrema derecha, de tal modo que en el periodo histórico denominado Transición fueron 178 los muertos perpetrados por las bandas fascistas y el Estado (Sophie Baby, “El mito de la transición pacífica. Violencia y política en España (1975-1982).Pág. 95. Ed. Akal).

Esto es lo que celebran hoy los llamados “demócratas”, de “izquierda” y de derecha (que es como en el Estado español se autodenominan los propios fascistas).

Y mientras todo sigue atado y bien atado, la clase obrera sigue desangrándose, las condiciones económicas de la clase obrera cada día son más lamentables, los despidos se suceden y la agudización de la explotación cada día es mayor. Mientras celebran el 45 aniversario de la Reforma jurídica del Estado franquista, un Estado al que cada vez le queda menos maquillaje pseudodemocrático, ese Estado no sólo reprime inmisericordemente a la clase obrera – recordemos cómo el gobierno “progresista” apaleó a los obreros que confrontaban el encarcelamiento de Hásel o cómo a los obreros del metal gaditano Marlaska y Yolanda Díaz les enviaban las tanquetas para que desistieran de su movilización y de la lucha por un convenio justo, a la par que el sindicato vertical – CCOO/UGT – firmaba un convenio de traición en Sevilla evidenciando que Franco se sentiría profundamente orgulloso de esta “democracia”, de sus partidos políticos y de CCOO-UGT. “(…) mientras los trabajadores fueron privados de toda posibilidad de intervención efectiva en los organismos sindicales, siempre en manos de los militantes falangistas, ajenos en la mayoría de los casos a las actitudes y a los intereses de aquellos a quienes teóricamente representaban – pero que obviamente no los habían elegido -, los empresarios pudieron organizarse y actuar sin demasiadas interferencias de la burocracia falangista, convirtiendo los organismos sindicales en instrumentos eficientes para la defensa de sus intereses y la promoción de sus propuestas (…)” (Glicerio Sánchez Recio y Julio Tascón Fernández. “Los empresarios de Franco. Política y Economía en España (1936-1957).” Pág. 228 Editorial Crítica). Un nuevo ejemplo de que, cambiando los nombres, la esencia del Estado español hoy es idéntica a la del Estado franquista porque es el mismo con un par de retoques cosméticos.

Y a pesar de la falta de respuesta de los comunistas, y consecuentemente de la falta de respuesta de la clase obrera pues los comunistas y nuestra organización es el alma y el corazón de la clase obrera, todos los esbirros del capital se hallan debilitados ante los monopolios y su Estado. El último episodio es la enésima fracción en el espacio oportunista, el espacio de SUMAR-PCE/IU-PODEMOS, donde los 5 diputados de PODEMOS se van al grupo mixto, debilitándose el ya de por sí débil gobierno de Pedro Sánchez. El verdadero poder del Estado se frota las manos, fortaleciendo su faz más reaccionaria y, también, fortaleciendo el bipartidismo pues todo lo que está aconteciendo supone un reagrupamiento de la falsa izquierda en torno al PSOE, que es la función encomendada a Yolanda Díaz, y pronto se podrá ver en un paso más hacia ello haciendo candidaturas conjuntas SUMAR-PSOE en próximos procesos electorales.

La coyuntura es clara: O fascismo o Revolución Socialista. La única salida política de la clase obrera es una salida en la dirección de ruptura revolucionaria con el capitalismo y de construcción del socialismo, de liquidación del Estado fascista y de construcción de un Estado Socialista donde la burguesía sea totalmente despojada de los medios de producción y de todo derecho político. Y todo esto es la construcción de una alternativa Comunista, donde los comunistas debemos converger en penetrar en la clase obrera para guiarlas por la dirección política de la ruptura con el capitalismo, de la Revolución Socialista. Y esta salida, en un momento de bancarrota del oportunismo, podría haber sido factible hoy si en 2020 el proceso de unidad de acción planteado por el PCOE a diferentes partidos comunistas hubiera cristalizado, cosa que no ocurrió por la visión corta y el análisis ajeno a la dialéctica de aquéllos que se denominan comunistas pero que en la práctica son incapaces de dar pasos para superar el sistema, para romper los marcos estrechos del capitalismo.

 

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 6 de diciembre de 2023

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La mercancía como unidad básica del capitalismo

La unidad básica del capitalismo es la mercancía. Hoy en día puedes comprar una camiseta en Finlandia y tenerla en 48 horas. Plataformas como Amazon y Packlink hacen posible este milagro; sin embargo, todo tiene un reverso para la clase obrera, ya que cuanto más rápido circula la mercancía menos vale su trabajo.

La modernización y robotización de los medios usados para transportar las mercancías implica menos mano de obra humana, lo que hace aumentar el ejército laboral de reserva, que reduce los salarios y, por ello, aumenta la explotación sobre los elementos no cesantes de la clase obrera. La globalización, tan cacareada por la escoria ultracapitalista como Reagan o Thatcher, que no tuvieron valor para implementar en su propio país ante la inminente caída de la URSS, y que tuvieron que aplicar en terceros países como el Chile de Pinochet con su estrepitoso fracaso conocido, se ha extendido al total de la población mundial. Hay que destacar el resultado que ya comienza a notarse en el conflicto social manifiesto en los propios Estados Unidos, en varios frentes, porque no soportan el grado de las contradicciones inmanentes del sistema capitalista (frente racial, Trumpistas, asalto al parlamento, frente ecológico, etc.).

La velocidad de circulación de la mercancía crea el monopolio a nivel mundial, ya que precariza todos los sectores al producir masivamente en todos los ámbitos y empuja a los productores a subrogarse a las condiciones que impone la corporación en una competencia desleal. Si un obrero quiere vender su fuerza de trabajo en el único monopolio posible, el suyo, tiene que subrogarse a la precarización de sus condiciones, aumentando el grado de explotación de la clase obrera. Cuanto mayor es ese grado de explotación, más aumenta el capital. Como dijo Marx en su obra “Salario, precio y ganancia (1865)”, cuanto más aumenta el capital, que es trabajo asalariado cristalizado, más aumenta la ganancia capitalista y menos vale el trabajo del obrero. Son vasos comunicantes. Lo hemos visto, por ejemplo, en la crisis del ladrillo (2008), cuando entró el trabajo a destajo en la construcción y el capital se acumuló en forma de pisos. Automáticamente los albañiles acumularon pobreza, cuando la progresiva depauperización de las condiciones laborales impuestas no les permitió sostener la pseudo propiedad de sus viviendas hipotecadas y que ellos mismos producían, o, directamente, grandes estratos de la población no tuvieron acceso a ellas.

Un aumento de la circulación y producción de la mercancía sólo puede llevar a una aceleración hacia la crisis de sobreproducción. Se da la paradoja, anunciada por Marx, de que trabajar más nos vuelve más pobres. Los capitalistas trabajan sobre nuevas formas de producir (como el Método Toyota, por ejemplo), para buscar una solución para alargar la vida al enfermo terminal.

Ya que la participación del obrero en una producción que está socializada cada vez es menor, con lo que se precariza sus condiciones, la velocidad del aumento de capital con su consecuencia directa sobre la clase obrera, repercutirá en el acceso y la velocidad de consumo de las mercancías consumidas por los obreros, lo que hará que el capital (trabajo asalariado cristalizado) se acumule pero se estanque, y que tengan que vender más barato, reduciendo su tasa de ganancia que repercutirá en la velocidad de nuevas guerras.

Ante esta violencia impuesta por el capitalismo, la vanguardia obrera consciente debe transmitir a la clase obrera que solo hay una alternativa, sencilla y clara, la socialización de los medios de producción instaurando el Socialismo y la planificación económica que termine con la anarquía productiva.

En España, la participación en la plusvalía extraída de los países colonizados que nos habla Lenin en su obra “¿Qué hacer? (1902)”, y que impedía hacer la Revolución en un país industrializado, ha cesado. Se acabaron las aristocracias obreras y, consecuentemente y de forma progresiva, se acabarán los obreros sin conciencia de clase, ya que el capital sólo socializa la miseria y la explotación. La robotización será su tumba. Obreros, socialicemos nuestra producción y la apropiación indebida de esos elementos parasitarios. Trabajemos en la única opción que nos ofrece nuestra propia supervivencia, la construcción del Socialismo.

 

¡POR LA SOCIALIZACIÓN DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comisión de Agitación y Propaganda del Comité Central del P.C.O.E.




Libertad, ¿para qué clase?

Tras su reciente victoria electoral, y a partir del próximo 10 de diciembre, Javier Milei iniciará su mandato como presidente de Argentina. Libertario, anarcocapitalista, extremista o antisistema han sido algunas de las etiquetas que desde los medios de comunicación y la academia burguesa se han empleado para tratar de describir a este personaje tan excéntrico, pero la realidad es que Milei no es más que un fascista que representa la cara más salvaje y despiadada del sistema capitalista, y cuyo gobierno hará realidad todos y cada uno de los anhelos del capital financiero con el objetivo de machacar a la clase trabajadora.

Como ya vimos en EEUU con Donald Trump y en Brasil con Jair Bolsonaro, el fascismo trata de alienar a las amplias masas proletarias con un pretendido mensaje anti-establishment que señala a una supuesta clase política como la culpable de todos los males de la nación, bajo la influencia, por supuesto, del fantasma del comunismo. Un mensaje que sirve también a su contraparte en el parlamentarismo burgués, a la socialdemocracia, que en Estados Unidos, Brasil, Argentina o España aprovecha las excentricidades de los candidatos fascistas para blanquear la democracia burguesa; una oportunidad de oro para hacer ver a la dictadura de clase que ejerce la burguesía contra el proletariado como la forma de gobierno que mejor protege a sus ciudadanos de los radicalismos al tratar de buscar la racionalidad en un inexistente centro político.

La bandera que defiende Milei es la bandera del capital financiero, la del neoliberalismo más salvaje y asesino, la del furibundo anticomunismo y la de la subyugación de la economía a los designios del criminal imperialismo estadounidense. No tardaremos en ver como la sanidad y la educación públicas – históricas conquistas del movimiento obrero – serán completamente desmanteladas. Asimismo, se llevará a cabo un enorme retroceso en las políticas contra el medio ambiente – destruido por la anarquía de la producción capitalista – y en los derechos de las mujeres, tratando de revertir las leyes que regulan el acceso a la interrupción voluntaria y legal del embarazo. Además de fomentar al extremo la privatización de todos los aspectos de la vida humana en detrimento de lo público, el gobierno de Milei trabajará sin descanso para armar hasta los dientes a sus fuerzas de seguridad y destinando el erario público a la militarización desenfrenada y las ansias de sangre del imperialismo, bien en Ucrania, en Palestina o donde le indiquen la OTAN y los monopolios.

Si algo está claro es que el fascismo tiene vía libre para imponerse pacífica y electoralmente allá donde los monopolios lo necesiten, pues a la vista está que con la publicidad necesaria en los medios de comunicación burgueses cualquier personaje puede alcanzar la mayoría parlamentaria. Incluso uno que se mostró a favor de la venta de órganos bajo la sacrosanta protección del mercado capitalista. Y esto ocurre, en parte, porque la socialdemocracia, fruto de la bancarrota económica del modo de producción capitalista, está más derechizada que nunca, con un programa político que es poco más que papel mojado, pues conlleva igualmente la miseria al proletariado y la pauperización constante de sus condiciones vitales, pues el sistema necesita exprimirnos lo máximo posible para paliar la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Sin embargo, por otra parte, es también necesario señalar la inexistencia de un Partido Comunista y de una Internacional Comunista que combata al fascismo a todos los niveles y que planteé la más que necesaria batalla ideológica. Ya sea en el Estado español, en Argentina o donde se piense, sin el Partido Comunista, que es la herramienta más sublime de lucha proletaria, los trabajadores solo podremos encontrarnos desarmados, atomizados y divididos frente a nuestro enemigo de clase, el cual, en estos momentos históricos de extrema bancarrota política, social y económica, se abalanza contra nosotros con más fuerza y fiereza que nunca. Nos lo están arrebatando todo, hasta la vida misma, con tal de que un puñado de capitalistas sigan con sus fortunas y privilegios completamente intactos.

Milei habla mucho de la libertad. La coalición que dirige se llama La Libertad Avanza y su patético grito de guerra siempre fue ¡Viva la libertad, carajo! Sin embargo, mientras siga existiendo el Estado capitalista – ya sea dirigido por oportunistas o reaccionarios – la libertad no será más que una farsa, pues este solo existe para someter a sus enemigos de clase. La única libertad que aquí se observa es la que poseen los monopolios y los imperialistas para subyugar a los trabajadores y pueblos del mundo.

La auténtica libertad, genuina y verdadera para todos los explotados y oprimidos del mundo, solo podrá alcanzarse con la destrucción del modo de producción capitalista y su sustitución por la dictadura del proletariado, pues esta es la única alternativa posible a la dictadura de la burguesía. No obstante, esa tarea no podrá realizarse hasta que los comunistas no conquistemos la unidad, mientras no derrotemos y exiliemos al oportunismo del movimiento obrero y, consecuentemente, la clase obrera comience a dar auténticos pasos hacia su emancipación completa, hacia la toma revolucionaria del poder por medio de la revolución socialista.

 

«La libertad es una gran palabra; pero bajo la bandera de la libertad de industria se han hecho las guerras más rapaces, y bajo la bandera de la libertad de trabajo se han expoliado a los trabajadores» – Lenin

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 21 de noviembre de 2023

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Algunas lecciones sobre la ley de amnistía [ESP/CAT]

Los partidos de la burguesía se han fracturado estos últimos días debido a la ley de amnistía, que no son más que componendas para conservar las sillas por parte del gobierno y para que la oposición continúe radicalizando su discurso y seguir mostrando su verdadera cara sin complejos.

Por un lado, encontramos a Pedro Sánchez que en los anteriores comicios se comprometió a poner a Puigdemont ante la justicia y que ahora no ha dudado en maniobrar en un giro de 180º para conservar el cargo. Haciendo un encaje de bolillos, donde ayer decía digo hoy dice diego, refleja la falta de principios del oportunismo y como no dudan en jugar con la deuda y el dinero público para salvaguardar sus intereses como en el caso de la condonación de 15.000 millones de euros a la Generalitat acordado con ERC.

Por otro lado, vemos a una oposición capaz de movilizar amplias capas de la población de distintas clases sociales en torno a la bandera nacional y para la defensa de la sacrosanta unidad de España. La derecha prueba sus fuerzas en la calle como ya hizo en el Asalto al Capitolio de los Estados Unidos en abril de 2021 o en el asalto a la Plaza de los Tres Poderes en Brasil en enero de 2023. ¿Pero qué fuerza va a tener la derecha cuando no existe mejor gestor de los intereses de la burguesía y el imperialismo que el PSOE junto a Sumar (Podemos-Izquierda Unida) y sus hermanos oportunistas en otros países? La derecha queda en la retaguardia esperando a ser llamada a filas en el momento de que crezca una verdadera fuerza que ponga en jaque al capitalismo.

De esta doble circunstancia podemos fácilmente inferir que la ley de amnistía beneficia a unos y otros para hacer campaña en torno a sus propósitos y que la doble moral burguesa se ejecutará de manera similar cuando la otra parte necesite apoyos para ostentar el poder, como cuando José María Aznar rebautizó a ETA como movimiento de liberación vasco por poner un solo ejemplo. Los márgenes de la manida Constitución son anchos cuando se trata de dar cabida a las distintas urgencias de las fuerzas que representan a la burguesía. Siempre la historia se repite y el hecho no debe sorprendernos.

Ante este escenario los comunistas podemos extraer dos lecciones. La primera es que la ley de amnistía va a ser un pacto de caballeros entre los distintos estratos de la burguesía, que dejará fuera a todos los represaliados de la clase obrera, como Pablo Hasél o los distintos presos políticos comunistas que llevan años reclamando la amnistía siendo ignorados, que purgan largas condenas en la cárcel y que muchas veces son cadenas perpetuas encubiertas.

Lo segundo que podemos observar es el descrédito de las propuestas políticas burguesas que intentan movilizar a la clase obrera junto a la pequeña burguesía en torno a una y otra bandera y en la defensa de una patria, como vemos en el caso de VOX-PP y en Catalunya respecto al mencionado Procés, pero que apenas consiguen atraer a una fuerza significativa.

En el caso concreto de Catalunya, lo decimos desde el conocimiento en primera persona que implica vivir allí. Amplias capas de la clase obrera apoyaron el Procés, que no consiguió superar los intereses de los Partidos representantes de la pequeña y gran burguesía catalana ya que no tuvieron, y siguen sin tener hasta la actualidad, una opción de clase a la que aplicarse. El poder de movilización y respuesta que demostró la clase obrera es una fuerza titánica que los comunistas todavía debemos hacer nuestra y de la que somos responsables por no guiarla hacia los intereses de la propia clase obrera que es eminentemente internacionalista y, por lo tanto, ninguna enseña nacional, ni ninguna patria la va a representar si no es capaz de tomar el poder dentro de ella.

Así pues, vemos como la burguesía en términos políticos únicamente ofrece oportunismo por un lado y nacionalismo por el otro, dos opciones con las que la clase obrera no se identifica y que saben que son una trampa. Sin embargo, a la hora de ir a votar, se aferran a una u a otra bajo el argumento de elegir “el mal menor” puesto que se ha borrado por completo la digna lucha por un “bien mayor” que no puede ser otra que la lucha por el socialismo. Es por esa misma razón que los comunistas debemos llevar a término la batalla ideológica, para mostrar que existen más opciones que las pírricas propuestas burguesas ahora que la podredumbre del capitalismo y la de su clase dominante es tan palpable.

Ahora mismo, objetivamente, es más importante para un obrero la inflación que la unidad de España o que el PSOE-Sumar (Podemos- Izquierda Unida) siga en la poltrona. Duele a los ojos las movilizaciones que consiguió PP-VOX ante las distintas sedes del PSOE y de las que es imposible que todos los participantes pertenecieran a la aristocracia y a la burguesía. Hay un malestar dentro de la clase obrera que canaliza en las distintas opciones prefabricadas que la burguesía le ofrece y que nos llevan amplia ventaja en la lucha ideológica, que es la última que sostiene al sistema capitalista.

El capitalismo está en bancarrota y no le queda más salida que la guerra, como la que vemos estos días contra nuestros hermanos de clase palestinos. La clase obrera necesita de un Partido fuerte y centralizado que le conduzca en las distintas luchas que debe emprender para su emancipación. Para ello debemos unificar todas las luchas parciales en el FUP (Frente Único de Pueblo). Por eso, los comunistas debemos conseguir apoderarnos de esa gran fuerza que demuestra tener la clase obrera cada vez que se moviliza bajo opciones burguesas, para llevarla a la única opción que vela por ella, la construcción del Socialismo.

 

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Por la construcción del Socialismo!

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya

 

ALGUNES LLIÇONS SOBRE LA LLEI D’AMNISTIA

Els partits de la burgesia s’han fracturat aquests últims dies a causa de la llei d’amnistia, que no són més que tripijocs per a conservar les cadires per part del govern i perquè l’oposició continuï radicalitzant el seu discurs i continuar mostrant la seva veritable cara sense complexos.

D’una banda, trobem a Pedro Sánchez que en els anteriors comicis es va comprometre a posar a Puigdemont davant la justícia i que ara no ha dubtat en maniobrar en un gir de 180° per a conservar el càrrec. Fent mans i mànigues, ara diu blat, ara diu ordi, reflecteix la falta de principis de l’oportunisme i com no dubten en jugar amb el deute i els diners públics per a salvaguardar els seus interessos com en el cas de la condonació de 15.000 milions d’euros a la Generalitat acordat amb ERC.

D’altra banda, veiem a una oposició capaç de mobilitzar àmplies capes de la població de diferents classes socials entorn de la bandera nacional i per a la defensa de la sacrosanta unitat d’Espanya. La dreta prova les seves força al carrer com ja va fer en l’Assalt al Capitoli dels Estats Units a l’abril de 2021 o en l’assalt a la Plaça dels Tres Poders al Brasil al gener de 2023. Però quina força pot tenir la dreta quan no existeix més bon gestor dels interessos de la burgesia i l’imperialisme que el PSOE al costat de Sumar (Podemos-Izquierda Unida) i els seus germans oportunistes en altres països? La dreta queda en la rereguarda esperant a ser cridada a files en el moment que creixi una veritable força que posi en escac al capitalisme.

D’aquesta doble circumstància podem fàcilment inferir que la llei d’amnistia beneficia als uns i els altres per a fer campanya entorn dels seus propòsits i que la doble moral burgesa s’executarà de manera similar quan l’altra part necessiti suports per a ostentar el poder, com quan José María Aznar va rebatejar a ETA com a moviment d’alliberament basc per posar un sol exemple. Els marges de la gastada Constitució són amples quan es tracta de donar cabuda a les diferents urgències de les forces que representen a la burgesía. Sempre la història es repeteix i el fet no ha de sorprendre’ns.

Davant d’aquest escenari els comunistes podem extreure dues lliçons. La primera és que la llei d’amnistia serà un pacte de cavallers entre els diferents estrats de la burgesia, que deixarà fora a tots els represaliats de la classe obrera, com Pablo Hasél o els diferents presos polítics comunistes que porten anys reclamant l’amnistia sent ignorats, que purguen llargues condemnes en la presó i que moltes vegades són cadenes perpètues encobertes.

El segon que podem observar és el descrèdit de les propostes polítiques burgeses que intenten mobilitzar a la classe obrera al costat de la petita burgesia entorn d’una bandera o una altre i en la defensa d’una pàtria, com veiem en el cas de VOX-PP i a Catalunya respecte a l’esmentat Procés, però que a penes aconsegueixen atreure a una força significativa.

En el cas concret de Catalunya, ho diem des del coneixement en primera persona que implica viure aquí. Àmplies capes de la classe obrera van donar suport al Procés, que no va aconseguir superar els interessos dels Partits representants de la petita i gran burgesia catalana ja que no van tenir, i segueixen sense tenir fins a l’actualitat, una opció de classe a la qual aplicar-se. El poder de mobilització i resposta que va demostrar la classe obrera, és una força titànica que els comunistes encara hem de fer nostra i de la qual som responsables per no guiar-la cap als interessos de la pròpia classe obrera que és eminentment internacionalista i, per tant, cap ensenya nacional, ni cap pàtria la representarà si no és capaç de prendre el poder dins d’ella.

Així doncs veiem com la burgesia en termes polítics únicament ofereix oportunisme d’una banda i nacionalisme per l’altre, dues opcions amb les quals la classe obrera no s’identifica i que saben que són un parany. No obstant això, a l’hora d’anar a votar, s’aferren a una o a una altra sota l’argument de triar “el mal menor” perquè s’ha esborrat per complet la digna lluita per un “bé major” que no pot ser una altra que la lluita pel socialisme. És per aquesta mateixa raó que els comunistes hem de portar a terme la batalla ideològica, per a mostrar que existeixen més opcions que les pírriques propostes burgeses ara que la podridura del capitalisme i la de la seva classe dominant és tan palpable.

Ara mateix, objectivament, és més important per a un obrer la inflació que la unitat d’Espanya o que el PSOE-Sumar (Podemos- Izquierda Unida) segueixin en la poltrona. Fa mal als ulls les mobilitzacions que va aconseguir PP-VOX davant les diferents seus del PSOE i de les quals és impossible que tots els participants pertanyessin a l’aristocràcia i a la burgesia. Hi ha un malestar dins de la classe obrera que canalitza en les diferents opcions prefabricades que la burgesia li ofereix i que ens porten ampli avantatge en la lluita ideològica, que és l’última que sosté al sistema capitalista.

El capitalisme està en fallida i no li queda més sortida que la guerra, com la que veiem aquests dies contra els nostres germans de classe palestins. La classe obrera necessita d’un Partit fort i centralitzat que la condueixi en les diferents lluites que ha d’emprendre per a la seva emancipació. Per a això hem d’unificar totes les lluites parcials en el FUP (Front Únic de Poble). Per això, els comunistes hem d’aconseguir apoderar-nos d’aquesta gran força que demostra tenir la classe obrera cada vegada que es mobilitza sota opcions burgeses, per a portar-la a l’única opció que vela per ella, la construcció del Socialisme.

 

 Pel Front Únic del Poble!

 Per la construcció del Socialisme!

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya