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Solo la clase trabajadora organizada contra el capitalismo pondrá fin al problema dela luz

El PCOE estuvo mostrando su apoyo el pasado 10 de septiembre a los vecinos de diferentes barrios obreros de Sevilla, quienes se manifestaron en protesta por la subida del precio de la luz y por los cortes de luz que llevan sufriendo desde hace años, a los cuales ni Endesa ni ningún gobierno, local, autonómico o estatal, han puesto fin. Unos cortes de luz que han puesto en peligro la vida de personas mayores, que han provocado que muchas personas hayan tenido que ir a trabajar sin pegar ojo por las altas temperaturas, que han hecho que muchos vecinos vean como sus alimentos y medicinas pagados a precio de oro se echaban a perder. Aun así, partidos como Podemos o Izquierda Unida tuvieron la poca vergüenza de asistir al acto, unos partidos que estando en el gobierno no son capaces de hacer nada para mejorar la vida de estos barrios obreros.

Estos vecinos llevan meses organizándose y luchando por mejorar las condiciones de vida de sus barrios, siendo su principal proclama para la solución de este problema la nacionalización de las empresas energéticas. Desde el PCOE apoyamos esta organización y lucha de la clase trabajadora, ya que solo así será el camino para acabar con la explotación que sufre día a día. Aun así, la nacionalización de las empresas bajo este sistema no solucionará los problemas de la clase trabajadora. Una empresa pública bajo el sistema capitalista estará gestionada por el gobierno de turno, un gobierno que, sin importar el color, estará al servicio de los capitalistas ya que son ellos los que realmente tienen el poder, siendo los primeros unas simples marionetas. La única solución pasa por socializar, no solo las eléctricas, si no toda la producción, siendo la clase trabajadora quien tenga la propiedad de fábricas y empresas y siendo ésta quién tome las decisiones sobre la producción.

Tanto los cortes de luz, como la subida de precios de todos los productos, así como el empobrecimiento de la clase trabajadora en general, forman parte de un problema mayor, el cual es el sistema capitalista. Un sistema en el cual unos pocos capitalistas se enriquecen a costa de la miseria de la clase trabajadora, siendo las empresas eléctricas el mejor ejemplo. Algo tan básico como la electricidad, en vez de estar al servicio de la sociedad, está puesto al servicio de unos parásitos a los que nunca les ha importado el bienestar de la gran mayoría, siendo su única prioridad mantener y aumentar cada vez más sus millonarios beneficios.

La organización que está llevando a cabo la clase trabajadora sevillana por la subida y los cortes de luz debe ir a la raíz del problema que sufre la clase trabajadora, el sistema de producción capitalista, unirse con otras luchas que se están dando y extenderse a toda la provincia, a todo el estado, organizando sus propios órganos de poder donde sea ella en su conjunto quién tome las decisiones que afectan a los barrios obreros. La clase trabajadora de Sevilla debe ser consciente de que la fuerza está en su organización, ya que somos nosotros los que, con nuestro trabajo, creamos las riquezas que los capitalistas se apropian. Es por ello que es esencial que las asambleas que se están llevando en los diferentes barrios obreros se extiendan, no solo a otros barrios, si no a los centros de trabajo. Durante estos meses hemos visto que protestas como cortar la calle no son suficientes. Estas protestas deben entroncar con el resto de luchas e ir hacia una huelga general, parando la producción, parando sus beneficios y demostrando que es la clase trabajadora quien mueve el mundo.

 

¡Por la organización de la clase trabajadora contra el capitalismo!

 

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN SEVILLA




El trabajo asalariado no dignifica; esclaviza

Desde siempre se nos ha vendido que “el trabajo dignifica”, y los mismos que repiten el discurso sin pararse a pensar son los primeros en quejarse de estar cansados, con los huesos molidos, sin poder pasar tiempo con su familia, sin tener tiempo para ocio, y, en definitiva, para vivir. Y, ¿por qué esa frase ha calado tanto? Porque la propaganda capitalista nos la ha sabido meter a fuego, porque la maquinaria capitalista necesita de la fuerza de los obreros para seguir funcionando, siendo esta la prueba más clara de que el que genera riqueza es el obrero, y no el patrón.

¿Por qué en la Unión Soviética la jornada laboral era de siete horas diarias, 35 semanales, reducibles no solo a las embarazadas, sino también a los trabajos peligrosos, mientras en algunos países la jornada era aún de más de 15 horas? Porque en la Unión Soviética, como punta de lanza del socialismo, entendieron que el trabajo es necesario para producir lo básico, no para generar riqueza en manos de unos pocos.

El recién nombrado Presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, un declarado anticomunista, conservador, liberal y racista acérrimo, ha mencionado reiteradamente su intención de establecer en su país la jornada laboral máxima de ¡120 horas semanales! Lo que daría una media de 17 horas diarias, esto, sumado al SMI surcoreano, es aún más alarmante si tenemos en cuenta que cada surcoreano cobra alrededor de 1300€ mensuales, es decir, poco más de 300€ en comparación con España, que tiene establecida la jornada laboral en 40 horas semanales.

Pero, ¿por qué decimos que el trabajo asalariado, bajo las condiciones del sistema capitalista, no es sino una muestra más de la esclavitud a la que nos somete dicho sistema a los obreros? El autoproclamado Gobierno más progresista de la Historia ha establecido el SMI en 1.000€, lo que supone una subida del 1,58% con respecto al anterior SMI. Esto es papel mojado, si tenemos en cuenta que el IPC ha subido un 6,5% en 2021; la gasolina un 21% y la luz casi 35%. Son migajas. Los trabajadores nos pasamos horas y horas de nuestras vidas para ganar un poco que nos permita sobrevivir un día más, pero no para vivir cómodamente. ¿Quiénes sí viven cómodamente, además de los miembros del Gobierno más progresista de la Historia? La burguesía, las eléctricas -con un beneficio del 24% en la primera mitad de 2022- y las compañías petrolíferas, que alcanzan también un margen del 24%, pese a las amenazas de que iban a obtener pérdidas por los 25 céntimos que daba el gobierno por litro y los 5 que aportaban las propias compañías. ¿Qué nos queda de beneficio a los obreros del trabajo que realizamos? Nada. ¡Del trabajo que nosotros hacemos no nos queda nada; todo para la burguesía y para el sistema capitalista que la sustenta! Si nosotros generamos los beneficios, ¡que los beneficios sean para nosotros!

¡Esto es el capitalismo! Trabajar para producir, como máquinas que somos para el patrón, y cuando la máquina se estropea, se cambia por otra. Porque tal y como decía Marx, para el patrón no somos más que mercancía que se mueve en un mercado y cuyo valor fluctúa en función de la oferta y la demanda.

Los comunistas no nos oponemos al trabajo, siempre y cuando los frutos de este se destinen única y exclusivamente al avance de la sociedad obrera y campesina, ¡y nunca en beneficio de un burgués cuyo único mérito es poseer los medios de producción! El trabajo en el socialismo será un deber social, para construir una sociedad en beneficio de todos.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Profundizar en el capitalismo es profundizar en la muerte y la miseria

Desde que comenzó la pandemia, pocas veces ha tenido la clase obrera la oportunidad de escuchar y sentir en sus propias carnes tantas mentiras como las que el aparato burgués nos ha arrojado, tratándonos como si fuésemos poco menos que niños pequeños y no la sangre fundamental que pone en marcha sus fábricas y empresas y que genera absolutamente todo. A razón de conferencia diaria, todos escuchamos cómo la burguesía a través de su palmero Pedro Sánchez facilitaba varias vías para movilizar el dinero público a manos privadas, para endeudar todavía más el podrido Estado español, para despedir con carta blanca a infinidad de empleados.

Y es que, aunque pareciera en 2019 que el mundo gozaba de estabilidad económica, lo cierto es que había economistas que avisaban de que no se había aprendido nada de la crisis de 2008 y que estábamos condenados a vivir una situación similar de nuevo. Estos economistas, que sin duda son burgueses de pensamiento y capitalistas, relegan esto a una suerte de voluntad que si quisiera podría hacer las cosas bien, sin embargo, los comunistas conocemos que la situación de crisis no es más que la expresión real del ADN capitalista.

William White, antiguo economista jefe del Banco de Pagos Internacionales, no es el único que opina que la política económica y la teoría económica han aprendido poco o nada de la quiebra de Lehman Brothers. Lo cual amenaza con un colapso aún mayor que en septiembre de 2008. Hay muchos indicios de que la situación actual no es realmente más estable ni más a prueba de crisis de lo que era hace diez años.

 

Con la pandemia, se abrió la veda de culpar al coronavirus de todos los males por los que el imperialismo a nivel mundial estaba pasando, cuando realmente todo lo que las economías están sufriendo no es más que una consecuencia de un sistema que está acabado, que se mueve únicamente a través de la impresión de dinero ficticio y cuyo desarrollo de fuerzas productivas choca de lleno con la propiedad privada de los medios de producción: hoy la producción es más social que nunca y, sin embargo, un puñado de capitalistas priva a toda la humanidad de beneficiarse del ingente desarrollo de las fuerzas productivas y de la generación de riqueza. Por tanto, lo único que puede ofrecer el capitalismo es miseria y muerte para los trabajadores.

Miseria porque en los próximos años se esperan masivos flujos migratorios hacia una Unión Europea que ya no da más de sí y muerte porque ante unos Estados quebrados y endeudados hasta el tuétano, lo que se avecina es más represión para la clase trabajadora: aumento de conflictos armados, de suicidios, de despidos, de desahucios, de desabastecimiento y hambre…

 

 

Por mucha calma que los monopolios intenten transmitir a través de sus medios de comunicación, la verdad es que los datos no mienten y ya no es sólo una cuestión de si tal o cual invierno va a ser difícil para la clase trabajadora, sino que más bien debemos de plantear hasta qué punto vamos a sobrevivir la barbarie que se avecina, que es el consecuente desarrollo de un sistema criminal, bárbaro y moribundo. Y es que la barbarie capitalista lo único que oferta es más barbarie.

Las condiciones objetivas para un cambio de sistema, para una Revolución Socialista, están más que dadas ante los escenarios actuales. Sin embargo, las condiciones subjetivas están siendo continuamente frenadas por una serie de elementos que todavía se encuentran en el movimiento obrero (CCOO, UGT, Unidas Podemos…) y que frenan nuestra organización como sujeto revolucionario. A pesar de que es un mantra que a día de hoy se sigue arrastrando, desde el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) somos completamente conscientes de que la amalgama de siglas, que el movimiento por el movimiento, no son otra cosa que palos en las ruedas y el camino libre para el oportunismo. La falta de un programa verdaderamente revolucionario nos lleva al fracaso como clase.

Hoy los comunistas tenemos que dar un paso al frente y darnos cuenta de que el camino hacia la Revolución no es una cuestión de número, sino una cuestión de principios. No nos vale cualquier tipo de compañero, sino que debemos buscar la parte más sana y consciente de la clase trabajadora que se encuentra en nuestros centros de trabajo y de estudio, en las asociaciones de vecinos o en búsqueda de empleo, y mostrarles la realidad del sistema que nos domina y la necesidad de sustituirlo por un sistema social y económico por y para los trabajadores. Debemos transmitir a nuestros hermanos de clase la necesidad de construir órganos de poder de la clase obrera, uniendo todas las luchas de la clase obrera constituyendo un Frente Único del Pueblo con el que todas las luchas sectoriales conformen una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, una estructura política y organizativa  que aglutine a la masa trabajadora con el fin de enfrentarla contra el Estado capitalista, enviarlo al estercolero de la historia y dotarla de la capacidad organizativa para construir una nueva sociedad libre de explotación capitalista, donde la riqueza y el poder político esté en manos de la mayoría, de la clase obrera.

 

¡Es el momento de los comunistas!

¡Construyamos poder obrero, construyamos la dictadura del proletariado!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




El capitalismo es una estafa piramidal

El pasado 26 de agosto tuvo lugar en el Wizink Center de Madrid un evento relacionado con el mundo de las criptomonedas organizado por Mundo Crypto, al que asistieron unas 7.000 personas, un acontecimiento esperpéntico que parecía sacado de una mala comedia, y que daría para muchas horas de humor si no fuera por la gravedad de las consecuencias para miles de jóvenes de dejarse llevar por los cantos de sirena de vendehumos como los que allí se dieron cita.

Las criptomonedas y todo el mundo que las rodea, como los NFTs, más allá de las posibles aplicaciones de cualquier tecnología, se han convertido en el último intento de salvar un sistema moribundo y decadente como el capitalismo, acumulando a su alrededor a cientos de vendehumos que viven de estafas piramidales y todo tipo de esquemas fraudulentos, como los que, supuestamente, han llevado a chiringuitos como IM Academy a ser investigados por la policía, que ha llegado a realizar detenciones de algunos de sus dirigentes, siendo calificada como una organización coercitiva disfrazada de academia de formación.

Más allá de los hechos abiertamente delictivos que rodean ese mundo, la realidad es que todo el ‘negocio’ alrededor de la blockchain suele sustentarse en pura especulación. La mayoría de quienes compran criptomonedas sólo esperan poder venderlas más caras, lo mismo que quienes compran NFTs con la intención de que se revaloricen y venderlos después, obteniendo un beneficio de la nada. Y es precisamente la especulación la base de la economía capitalista hoy día, que se sustenta actualmente en la impresión de dinero ficticio sin un crecimiento económico real asociado, generando deudas impagables que se pretenden amortizar a futuro con un supuesto crecimiento que mantenga girando la rueda, lo que provoca que cada crisis sea cada vez más profunda y duradera.

Ya el año pasado, esta misma organización celebró otro evento llamado “La Gran Inversión”, en el que se promocionó el proyecto ‘Constellation’ para que los allí presentes invirtieran en el mismo como una gran oportunidad. Diecisiete días antes del evento la capitalización del proyecto había empezado a crecer, de forma que había una cartera de inversores con mucho interés en que nuevos inversores entraran para así revalorizar sus acciones. Justo después del anuncio en el evento, muchos de quienes estaban siguiéndolo comenzaron a invertir, de forma que la cotización de las acciones subió como la espuma. Llegado un punto en el que el precio de las acciones se había incrementado notablemente, un inversor desconocido vendió 1,7 millones de dólares en acciones, momento en el que el valor de éstas comenzó a caer en picado, dejando a la mayoría de los nuevos inversores en pérdidas. Un negocio redondo para unos pocos, al igual que la propia economía capitalista.

Si bien la CNMV ya alertó en 2021 de que Mundo Crypto “no cuenta con ningún tipo de licencia para asesorar sobre instrumentos financieros o intermediar operaciones de inversión sobre instrumentos financieros”, señalándolo como un ‘chiringuito financiero’, dichas advertencias no han supuesto ningún problema para que en 2022 se vuelva a celebrar otro evento, esta vez mucho más esperpéntico que el primero, en el que incluso se ha podido ver a un par de hombres disfrazados de jeques árabes para simular un supuesto interés de inversores saudíes.

Y entre todo este elenco de vendehumos no podían faltar los economistas de cabecera del capitalismo, los liberales Daniel Lacalle –que ha sido asesor en materia económica de Pablo Casado– y Juan Ramón Rallo –socio fundador del think tank liberal Instituto Juan de Mariana y que ha llegado a defender la compraventa de órganos-, quienes a pesar del evidente tufo a estafa que se respiraba en el evento, no dudaron en acudir para protagonizar un ‘debate’ sobre el futuro de las criptomonedas.

Esa es la esencia de este sistema y de quienes lo defienden, una economía basada en la especulación, en que unos pocos privilegiados se hagan ricos a costa de la mayoría, que las grandes empresas tengan impunidad para robar, mientras que la clase trabajadora se desangra cada día, con un aumento del coste de la vida inasumible para cientos de miles de familias obreras. Y estos son los defensores del sistema, vendehumos a sueldo que persiguen enriquecerse a costa del trabajo ajeno, que defienden la especulación y el robo.

La única salida para la clase trabajadora pasa por la organización y unificación de todas las luchas en una única lucha de clases contra este sistema y su Estado, contra todos los esbirros a sueldo del capital que siguen engañando al pueblo con cantos de sirena, contra la explotación del hombre por el hombre y por la construcción de un mundo nuevo donde el beneficio económico deje de ser el centro de nuestras vidas para poner al ser humano en su lugar, la construcción del socialismo como embrión del comunismo.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Nos dejasteis sin nada y ahora lo queremos todo

Desde el año 2020, el movimiento Black Lives Matter ha redoblado sus esfuerzos y presencia en las calles estadounidenses mediante una ola de protestas, concentraciones y manifestaciones en las cuales han confrontado directamente contra las fuerzas de represión de los EE. UU., a lo que el Estado respondió sacando a su ejército a las calles – la Guardia Nacional – y decretando toques de queda de emergencia en diferentes ciudades al objeto de defender a auténticos asesinos con placa.

En mayo de ese mismo año, fue noticia internacional el cruel asesinato de George Floyd a manos de tres policías por el mero hecho de pagar en una tienda con un billete falso. Un crimen que reveló al mundo la naturaleza fascista y asesina de la policía estadounidense, así como la enorme brutalidad policial que tiene reservada la burguesía para los trabajadores por su condición de clase y de raza, además de ser la gota que colmó el vaso y que provocó que muchos trabajadores indignados salieran finalmente a las calles para protestar contra esa barbarie.

Recientemente, la indignación volvía a recorrer los EE. UU. a causa del asesinato de Donovan Lewis, de tan solo 20 años, a manos de la policía de Columbus el pasado 30 de agosto. El joven se encontraba totalmente desarmado, en su cama, cuando los agentes irrumpieron en su domicilio para arrestarlo. Nada más abrir la puerta de su dormitorio, las imágenes muestran de forma clara como Ricky Anderson, uno de los policías, dispara nada más ver a Donovan, engrosando así la terrorífica lista de afroamericanos muertos a manos de la policía estadounidense. Cada año, más de 1.000 personas son asesinadas por la policía fascista en los EE. UU., donde la población afroamericana asesinada representa el 24% de los muertos pese a constituir el 16% de la población total del país.

A esta cruel injusticia se suma la delicadísima situación del proletariado estadounidense, donde han aumentado un 800% la venta de mochilas y uniformes escolares antibalas, se han creado buzones para abandonar bebés a causa de las políticas antiabortistas, los universitarios tienen que vivir en sus coches porque no pueden hacer frente a sus deudas y donde la ciudad de Jackson, donde el 80% de la población es negra, ha estado durante una semana sin acceso al agua potable.

Al igual que ocurre en Europa, en Estados Unidos se está atravesando la peor crisis del modo de producción capitalista desde que este se hiciera con la hegemonía global tras su victoria en la Guerra Fría. Una crisis que se revela como la más amenazante para el proletariado internacional, pues la burguesía está tratando de paliar los efectos de la crisis en su clase social mundializando la pobreza, aumentando enormemente la desigualdad entre ricos y proletarios, obviando la crisis alimentaria mundial y la crisis ambiental, debido a encontrarse encadenada a una economía fuertemente sustentada en la explotación de combustibles fósiles.

Es una realidad objetiva que la tasa de ganancia en los Estados Unidos está en su mínimo histórico lo que, unido a la crisis global de todo el bloque imperialista occidental que comenzó en 2007, supone no solo el punto de partida del inminente declive de los Estados Unidos como potencia hegemónica, sino también una oportunidad magnífica para que el proletariado de muerte a este carcomido sistema de producción e implante de manera revolucionaria la dictadura del proletariado como la única alternativa posible frente a la actual dictadura de la burguesía.

 

¡ABAJO EL IMPERIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 9 de septiembre de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La muerte de Gorbachov y la contrarrevolución en la Unión Soviética

El pasado día 30 de agosto murió Mijaíl Gorbachov, quien fue desde 1985 hasta 1991 Secretario General del Comité Central del PCUS y cuya trayectoria política lo evidencia como uno de los mayores enemigos de la historia para con el proletariado internacional y el movimiento comunista.

La mera presencia de este canalla en las filas del PCUS, así como su posterior ascenso a la dirección del partido, es una muestra clara de como durante décadas las tendencias trotskistas, contrarrevolucionarias, burocráticas, revisionistas, oportunistas y anticomunistas fueron arraigándose y destruyeron desde dentro la Unión Soviética. Y esto ocurrió porque el Partido de nuevo tipo leninista es el instrumento sublime del proletariado revolucionario, es su alma y su corazón, es su herramienta más esencial para derrocar definitivamente a la burguesía y acabar con su criminal sistema capitalista, así como para sostener el dominio de la mayoría explotada sobre la minoría de explotadores y parásitos burgueses mediante la dictadura del proletariado.

Los revolucionarios bien sabemos que el periodo que comprende desde el inicio del mandato de Nikita Jrushchov, en 1953, hasta el final del gobierno de Mijaíl Gorbachov, en 1991, se caracteriza por ser aquel donde el revisionismo se desarrolló hasta alcanzar su máxima expresión y donde el socialismo en la Unión Soviética se fue eliminando, partiendo del repudio que demostraron Jrushchov y su camarilla hacia los principios más elementales del marxismo-leninismo y la memoria del camarada Stalin, hasta la completa restauración del capitalismo en el país de los soviets con la “reestructuración económica” de la Perestroika y la falsa “apertura y transparencia” del Glásnost.

Gorbachov fue durante toda su vida un lacayo de la CIA y una marioneta dirigida por los monopolios norteamericanos cuyo único objetivo era acabar con el avance del movimiento obrero revolucionario hacia el comunismo y poner el punto y final a la restauración capitalista en la URSS, como así lo confesó en un discurso pronunciado en 2018: “El objetivo de mi vida fue la aniquilación del comunismo… mi esposa me apoyó plenamente y lo entendió incluso antes que yo […] para lograrlo logré encontrar compañeros de lucha, entre ellos A. N. Yakovlev y Shevardnadze”.

La disolución de la Unión Soviética fue, además, un proceso que permitió a los burócratas nuevos y viejos – la llamada nomenklatura, que utilizaban el Estado soviético como si de una empresa gigantesca se tratase – acumular todas las riquezas que pertenecían al poder obrero y popular al objeto de desposeer por completo al proletariado soviético, arrebatarle su legítimo control sobre sus medios de producción, y convertirse en los oligarcas que dominan Rusia hoy día, donde la pobreza, el anticomunismo, la subyugación de la mujer, el nacionalismo, la miseria y las mafias están a la orden del día. Este es el legado de Jrushchov, Brézhnev, Gorbachov y compañía, y que continua hoy día Vladímir Putin.

La burguesía imperialista que domina hoy Rusia es fruto del corrompido sistema establecido en 1956 tras el XX Congreso del PCUS y donde Gorbachov significó la coronación de un proceso de restablecimiento del capitalismo que era contrario a los anhelos del pueblo soviético, como bien demostraron los resultados del Referéndum sobre el futuro de la URSS, celebrado el 17 de marzo de 1991, donde el 77’8% de los votos –  es decir, más de 113 millones de soviéticos – fueron favorables a la preservación del socialismo, aunque este ya estuviera para entonces completamente degenerado y carcomido por la camarilla anticomunista que se había hecho con el poder durante las últimas décadas y cuyo objetivo principal era disolver la URSS.

Los camaradas Lenin y Stalin demostraron holgadamente que el modo de producción socialista, pese a todas las trabas e injerencias que lleva a cabo la burguesía internacional – hambrunas, guerras, aislamiento, golpes de Estado y calamidades de todo tipo – es superior al sistema de producción capitalista. La Unión Soviética fue la prueba palmaria de que el socialismo es viable y es necesario, y cuya debilidad solo existe cuando se abandona el marxismo-leninismo. Por tanto, la caída de la Unión Soviética a causa de la labor de miserables como Gorbachov no es una constatación de que el socialismo fracasó; al contrario, la caída de la URSS fue consecuencia del abandono del socialismo.

 

Madrid, 2 de septiembre de 2022

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El “Socialismo” del siglo XXI se alinea con el régimen de Marruecos

El pasado 18 de agosto, a través de un comunicado oficial de su Ministerio de Relaciones Exteriores, el gobierno de Pedro Castillo decidió «retirar el reconocimiento a la República Árabe Saharaui Democrática y romper toda relación con esta entidad» debido a que, tras el refuerzo de las relaciones bilaterales entre Perú y el régimen genocida de Marruecos, ahora «El Gobierno de la República del Perú, en concordancia con el Derecho Internacional y las resoluciones de la ONU sobre el asunto del Sáhara, valora y respeta la integridad territorial del Reino de Marruecos y su soberanía nacional».

Esta vergonzosa decisión demuestra nuevamente como el “socialismo” del siglo XXI es un enemigo declarado del proletario internacional y un lacayo de “izquierdas” del imperialismo en América Latina. Desde 1975, las fuerzas de ocupación marroquíes han tratado de imponer a sangre y fuego su administración y su sistema político en los territorios que le pertenecen al pueblo saharaui y borrar del mapa toda existencia de la República Árabe Saharaui Democrática. Desde entonces, han pasado casi cinco décadas en las que el valiente pueblo saharaui ha tenido que sufrir los bombardeos de la aviación marroquí contra civiles que huían a zonas seguras, represión, ocupación de sus territorios, ataques con napalm, de fósforo blanco, bombas incendiarias, violaciones, torturas, saqueos, encarcelamientos, desapariciones masivas y una de las mayores crisis de refugiados que ha conocido la humanidad. Es decir, el “socialismo” del siglo XXI de Pedro Castillo apoya conscientemente el terror, la masacre y el exterminio planeado del régimen genocida de Marruecos contra el pueblo saharaui.

La podredumbre ideológica del “socialismo” del siglo XXI, alejado completamente de la ideología de la clase trabajadora, del marxismo-leninismo, ha hecho que inevitablemente este movimiento reformista se someta al imperialismo norteamericano, reniegue de la lucha de clases y sea un engranaje más de la actual dictadura del capital contra los pueblos del mundo. Por ello, apelamos a los sectores más avanzados de la sociedad peruana, a su vanguardia comunista y a las amplias masas proletarias, a que luchen resueltamente contra la nueva burguesía comandada por Pedro Castillo al objeto de imponer de manera revolucionaria el socialismo y la dictadura del proletariado como etapa temprana de la sociedad comunista.

Sepan que el Sáhara Occidental sufre desde hace demasiado tiempo los horrores de la guerra imperialista, donde Marruecos, como punta de lanza del imperialismo en el norte de África, tiene total impunidad para cometer tantos crímenes de guerra como considere necesarios en los territorios ocupados por sus fuerzas militares a cambio de garantizar el expolio de los recursos naturales de la zona y de exterminar a quienes no duden en levantarse en armas contra su tiranía.

Por tanto, todo apoyo a este régimen de terror no puede ser considerado de otra manera que como una traición a la causa del proletariado internacional por su libertad y por el fin de la explotación y la opresión. Desde el Partido Comunista Obrero Español defendemos que el pueblo saharaui tiene derecho a la autodeterminación y que es de imperiosa necesidad que se ponga fin de una vez por todas al aniquilamiento de su población, siendo para ello imprescindible destruir el sistema capitalista y construir una nueva sociedad en la que los trabajadores del mundo acabemos con el yugo del imperialismo.

 

¡SÁHARA LIBRE!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 22 de agosto de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Saludo al II Congreso de la League of Young Communists USA

Desde el Partido Comunista Obrero Español enviamos un fraternal y revolucionario saludo a los camaradas de la League of Young Communists USA (LYCUSA) en la celebración de su II Congreso de este próximo 27 de agosto.

Estos jóvenes camaradas tienen ante sí una misión histórica importantísima, pues deben luchar por construir un movimiento obrero organizado y revolucionario en las entrañas mismas de la bestia imperialista. Se enfrentan, además, no solo a la reacción fascista sino también a los oportunistas que intentan penetrar en la juventud obrera al objeto de desmovilizarla y perpetuar así la dictadura de la burguesía; esto es, los socialdemócratas de ideología pequeño-burguesa, los anarquistas cuya punta de lanza es su ferviente anticomunismo y los trotskistas y otros falsos comunistas que no son otra cosa que un tentáculo del Partido Demócrata y sus políticas criminales.

Por otro lado, desde el Estado español observamos con atención el auge del sindicalismo de clase en los Estados Unidos a través del sindicalismo de la Federación Sindical Mundial (FSM) en diferentes empresas como Starbucks y Amazon, donde trabajan los camaradas de la LYCUSA y del Party of Communists USA (PCUSA). Sin duda, afianzar el sindicalismo de clase en los centros de trabajo a la par que se construye una organización nacional e independiente de estudiantes son dos de las tareas más importantes que tiene la juventud revolucionaria de los Estados Unidos a la hora de combatir las nuevas embestidas de la burguesía.

En la fase actual del capitalismo, donde los intereses de los Estados burgueses se entrelazan en un abrazo mortal con los intereses de los monopolios, donde el plano político se derechiza constantemente, donde imperan las políticas económicas neoliberales y donde la clase obrera se encuentra en un momento histórico de enorme desmovilización, es más necesario que nunca recuperar la cosmovisión revolucionaria del marxismo-leninismo para el Movimiento Comunista Internacional como única tabla de salvación para la humanidad y el proletariado mundial. Es necesario, por tanto, a partir de aquí plantear la cuestión de un debate profundo en el seno de los Partidos Comunistas que integran el Movimiento Comunista Internacional, pues es imprescindible que éste se reponga de la grave crisis en la que está sumido y que todos los Partidos Comunistas adquieran el compromiso insobornable del internacionalismo, de la defensa inquebrantable del marxismo-leninismo y que se eliminen de raíz todos los vicios heredados de épocas pasadas.

Desde el PCOE estamos seguros de que los camaradas de la LYCUSA estarán a la altura de las circunstancias y su trabajo militante servirá para dar un nuevo paso en el camino hacia la dictadura del proletariado y la eliminación completa de la podrida sociedad burguesa y del imperialismo que asfixia sin descanso a los pueblos y trabajadores del mundo.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO!

Madrid, 20 de agosto de 2022

Bernardo Baños González

SECRETARIO DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Por la unidad de la clase obrera. Con los obreros sevillanos

Hace semanas que los vecinos de los barrios obreros de la ciudad de Sevilla están movilizándose contra los cortes de luz a los que ENDESA los lleva sometiendo años.

Esta movilización contra los cortes de luz y la reivindicación del restablecimiento permanente del fluido eléctrico no sólo ha significado la realización de múltiples manifestaciones contra ENDESA, sino que ha llevado a la ocupación por parte de los vecinos de centros cívicos, por el momento, de los barrios de Bellavista, Torreblanca y Su Eminencia.

Los vecinos de los barrios obreros de Sevilla comprueban no sólo cómo las empresas comercializadoras de electricidad les roban en el recibo eléctrico, sino que, además, les cortan la electricidad de manera periódica, lo que hace que se les estropeen los alimentos, que personas mayores que requieren respiradores tengan que ingresar en hospitales ante el riesgo que supone para sus vidas el corte del suministro, que se averíen los electrodomésticos, por no hablar del riesgo para la salud de los vecinos en meses como los del verano donde las temperaturas se elevan por encima de los 40 grados centígrados. Y todo ello sucede en los barrios más humildes, donde menos ingresos y más paro hay en la ciudad.

Pero esto que ocurre en la ciudad de Sevilla no es en absoluto nuevo. En los EEUU, en ciudades como Nueva York, cuando se produjo la ola de calor en 2019, la empresa suministradora de electricidad cortó intencionadamente la energía a 33.000 residentes en barrios obreros donde predominantemente viven personas negras y latinas como son, por ejemplo, Carnasie o Flatlands. El motivo de ese corte intencional de la energía eléctrica no era otro que “proteger la integridad del sistema eléctrico”, esto es, cortar la luz a los barrios obreros para que los barrios donde vive la burguesía tengan garantizada la electricidad. Este modus operandi de las empresas comercializadoras y distribuidoras de electricidad de cortar el fluido eléctrico a los barrios obreros para garantizar el suministro a las grandes superficies comerciales y a los barrios donde residen los ricos que, por ejemplo, utilizan las empresas eléctricas en los EEUU, es el que está empleando ENDESA en la ciudad de Sevilla.

En Nueva York la población negra es el 22% del conjunto de la sociedad. Sin embargo, en las olas de calor, la población negra aporta el 50% de las muertes por dicho motivo. En el Estado español este mes de julio han repuntado las cifras de mortalidad con referencia a otros años anteriores, incluidos los de la pandemia de COVID. Concretamente, el repunte se establece en un 25% más de defunciones. Y, más aún, donde el incremento de mortalidad en el mes de julio ha sido mayor es en Extremadura – con un 42% más de defunciones – y Andalucía con un 40% más de mortalidad, curiosamente las zonas del Estado español donde las olas de calor azotan con mayor ferocidad.

Cortes de luz que atienden a una cuestión de clase, muertes como consecuencia del calor que, si bien no está desglosada por barrios, sin duda afectan a los barrios obreros que son a los que se les niega el fluido eléctrico y, consecuentemente, el acceso al aire acondicionado, y que son los que ponen los muertos. Y mientras los políticos del capital miran hacia otro lado y no investigan las casi 11.000 muertes extraordinarias que se han producido en julio de 2022, no dudan en salir en defensa de ENDESA acusando a los vecinos de los barrios obreros de engancharse ilegalmente a la red eléctrica al objeto de plantar marihuana, esto es de convertir sus pisos en narcopisos, como dijeron los lacayos reaccionarios de las eléctricas del gobierno andaluz como Antonio Sanz o el Consejero de Política Industrial y Energía, Jorge Paradela, que hizo de portavoz de ENDESA señalando  que “al menos el 85% de los cortes tiene que ver con enganches (ilegales), con el uso fraudulento de la red”.

Desde los gobiernos de Felipe González, que inició la privatización de ENDESA, se dieron miles de millones de las antiguas pesetas para inversión y verificaciones de las derivaciones y del sistema de electricidad que no se realizaron; dineros que realmente fueron a engrosar las cuentas del monopolio eléctrico sin que ésta cumpliera absolutamente nada de la contraprestación. Ni que decir tiene que los gobiernos del PSOE primero y después del PP, jamás exigieron cuentas a ENDESA. En el primer gobierno de Aznar se aprobaron los Costes de Transición a la Competencia (CTC) por el que, en 10 años, se le dieron por parte del Estado a las empresas eléctricas 3.588 millones de euros por este concepto. De hecho la organización ecologista Greenpeace en 2018 denunció que el Estado regaló 18.000 millones de euros entre 1998 y 2018 a las eléctricas en el recibo de la luz.

Como se puede contemplar, todo ese dinero de los trabajadores, esos miles de millones de euros, los monopolios eléctricos se lo han embolsado mientras el sistema eléctrico cada día se erosiona más, tomando la determinación estas eléctricas de cortar la luz a los barrios obreros para que los ricos no tengan problema alguno en la satisfacción de sus necesidades eléctricas.

Esto es el sistema capitalista, expolio al pueblo trabajador y miseria para la clase obrera. Mientras los barrios obreros de las ciudades, como por ejemplo Sevilla, sufren la pobreza energética en toda su rigurosidad y ponen los muertos por la falta de fluido eléctrico, mientras la luz se convierte en un artículo de lujo, los resultados económicos de las empresas eléctricas rompen sus récords año tras año. Y los políticos del Capital, ya sean del partido burgués que sean, no dudan en entregar dineros públicos a las eléctricas, en establecer leyes para garantizar que sus dividendos sean suculentos, siendo sabedores que cuando terminen su actividad política terminarán, con toda probabilidad, en un consejo de administración de empresas energéticas  como pasó con Felipe González, José María Aznar, Pedro Solbes, Elena Salgado, Luis de Guindos, Pio Cabanillas, Rodolfo Martín Villa, Ángel Acebes, Miquel Roca y un largo etcétera.

Los lacayos del gobierno andaluz no han dudado en arremeter desde sus poltronas contra los vecinos, en satanizar y condenar a las víctimas del expolio de las eléctricas – los barrios obreros de Sevilla – para salvaguardar los intereses de sus amos, como ENDESA, a la que le hacen el trabajo sucio los lacayos del capital desde los despachos de la Junta mientras que en la calle se lo hacen sus perros fascistas que no dudan en quemar las pancartas de los vecinos de Bellavista como denunció la Plataforma Vecinal Cerro Amate en su red social:

El Partido Comunista Obrero Español apoya la justa lucha de los vecinos de Cerro Amate, Bellavista, Torreblanca y demás barrios de Sevilla y hacemos un llamamiento al conjunto de la clase obrera hispalense a sumarse a la lucha, a exigir a las asociaciones de vecinos de la ciudad de Sevilla a que se activen como instrumento de lucha y de poder de la clase obrera en sus barrios, de solidaridad entre los obreros de los diferentes barrios. A su vez, hacemos un llamamiento a los comités de empresas y a los sindicatos de clase a llevar la lucha de los barrios a los centros de trabajo y, a la par, hacer partícipes a los barrios de los problemas que se dan en los centros de trabajo.  En definitiva, llamamos a todos los sectores que componen la clase obrera a unirse y a constituir asambleas populares en todos los barrios, donde se fusionen la lucha de los barrios, de los centros de trabajo, de los jubilados, de la juventud obrera y demás sectores del proletariado unificando todas las luchas en una única lucha de clase contra el sistema capitalista y las instituciones burguesas causantes de los problemas que azotan a la clase trabajadora hispalense y de todo el país, para construir nuestros instrumentos de lucha, nuestros instrumentos de poder obrero y podamos derribar el capitalismo y construir el socialismo que es lo único que puede sacar a la clase obrera de la situación de oprobio y miseria a la que nos condenan los capitalistas y su Estado.

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE LOS ÓRGANOS DE PODER DE LA CLASE OBRERA!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

 

Sevilla, 15 de agosto de 2022

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN SEVILLA




El Ayuntamiento de Valdepeñas es antipopular

Son miles las personas que se quejan de la falta de infraestructura social, cultural y popular en Valdepeñas. ¿Cómo es posible que en una ciudad tan importante como Valdepeñas, que sirve de ciudad principal para otras poblaciones aledañas, tenga unos servicios de transporte, sanitarios, educativos y culturales tan pobres?

Los autobuses urbanos. Un servicio solo diurno, con escasas paradas, las cuales, de por sí, están prácticamente abandonadas desde su instalación hace años. Un servicio que ofrece más ventajas a las personas jubiladas, que, casualmente, son los principales votantes del Gobierno socialista local. Un servicio que funciona poco y mal, con aglomeraciones por la escasa flota, con unos precios cada vez más altos y sin acceso aceptable para personas con movilidad reducida – o nula -. Con el fin de hacer un lavado de cara, más moderno, más comprometido con el medioambiente, el Ayuntamiento ha dicho que va a instalar dos nuevos autobuses eléctricos. ¡Vendrán genial para decorar! Porque no para su uso, debido no solo a los precios, sino también a la escasez -prácticamente inexistencia- de sus rutas y paradas. ¿Para qué dos autobuses más, si los que se tienen no se usan porque la gente está harta de su mala organización y funcionamiento, y prefieren gastarse más dinero en gasolina y hacer uso del transporte privado? En plena crisis energética y de petróleo, y en cualquier otro momento, ¡el transporte público al servicio del pueblo!

Pocos médicos y pocas urgencias. Antes era la crisis del COVID la excusa para mantener las urgencias limitadas; ahora que el COVID está casi superado, la excusa son los recortes. ¡Los sanitarios, que han sido los auténticos héroes, y no los policías que se paseaban repartiendo justicia divina, los que nos han salvado! Dentro del plano sanitario, no podemos olvidar a los trabajadores de la limpieza, que en plena pandemia, igual que los propios sanitarios, se enfrentaron y se enfrentan al virus con medidas escasas. Por otro lado tenemos las urgencias. Dos centros de salud y solo hay urgencias en uno. Los sanitarios de hospitales quejándose -en general- del colapso de las urgencias y en Valdepeñas tan solo funcionan en un centro de salud. Por no hablar de los recortes de personal y de medios.

Cultura. ¿Qué cultura hay en Valdepeñas? Ninguna. Muchos museos y muy poco accesibles. Eso sí, corridas -por no decir torturas y asesinatos de toros- y eventos taurinos en general que no falten. Las Fiestas del Vino, de Interés Turístico Nacional, y que tan renombre dan a la ciudad, cada vez más limitadas y privatizadas. Ya no es solo la inexistente variedad con respecto al año anterior -y a los otros setenta que se llevan realizando-, es que el acceso a las mismas está cada vez más limitado. La juventud está olvidada en Valdepeñas, véase a la hora del transporte público, por ejemplo, y por tanto en las fiestas no iba a ser menos, pues no se consulta a la juventud valdepeñera, ya que el Consejo de la Juventud está tomado por los mismos de siempre, que parecen más cerca de la edad adulta que de la joven, pues piensan poco en los gustos de los jóvenes y se limitan a, ¡sorpresa! los de los posibles votantes del partido de gobierno. En Valdepeñas está claro que si quieres cultura y ocio, te las tienes que apañar tú. No podemos dejar de lado la riqueza arqueológica de Valdepeñas, completamente olvidada, cuyos trabajadores viven en una situación de precariedad laboral extrema.

Los barrios considerados más marginales como son San Pedro o la Yenca, viven totalmente aislados. La carestía de servicios sociales, o de conexiones -como en San Pedro-, llevan a que las personas que viven en estos núcleos, siendo de por sí marginados social y económicamente, tengan más dificultades.

¿De qué va a servir a los valdepeñeros y valdepeñeras la construcción de un velódromo? ¿Qué tradición ciclista hay en Valdepeñas? De lo mismo que nos sirvió un complejo de golf: para acabar desértico y abandonado, sin uso alguno.

Desde el Partido Comunista Obrero Español en Ciudad Real tenemos claro que de mejorarse estas demandas -solo mencionadas unas pocas-, se empeorarán otras. Las reformas puntuales del capitalismo, que solo sirven para calmar a las masas, no son más que parches. Por eso, desde el PCOE llamamos a la unidad de la clase trabajadora en un Frente Único, llamamos a las Asociaciones de Vecinos, a todos los vecinos y vecinas de Valdepeñas a que unan sus luchas con la de los trabajadores, la de los estudiantes obreros, los jubilados y el resto de sectores populares, en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado, encaminada a superar este sistema como única alternativa para mejorar la situación de la clase trabajadora.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)