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El PCE como sustento del régimen explotador del 78

Hace unos días supimos que el juzgado número 30 de Madrid de lo contencioso había paralizado la emisión por parte de Correos de un sello conmemorativo del centenario de la fundación del PCE a raíz de una petición de la organización fascista Abogados Cristianos, considerados “el martillo de la secta ultracatólica El Yunque, grupo paramilitar secreto de origen mexicano.

Ya anteriormente, los partidos políticos abiertamente fascistas como el PP, VOX o Ciudadanos protestaron contra la emisión del sello, lo cual fue tomado como pretexto por parte de militantes del PSOE y Unidas Podemos para hacer una “defensa” del PCE basada en que este partido fue el responsable de que se aprobara la Constitución del 78 o de que hoy en día “disfrutemos de la democracia actual”, como si esto fuese positivo. Entre ellos tenemos a Alberto Garzón, ministro de Consumo del gobierno y coordinador de Izquierda Unida, que en un tuit afirmóPP, Cs y VOX olvidan siempre que, a diferencia de ellos y de sus matrices históricas, el PCE fue esencial para la recuperación de la democracia y para la propia Constitución. Estos tres partidos no son constitucionalistas sino simples reaccionarios”.

Es decir, la defensa que hacen del PCE, no es del PCE histórico, el que hizo frente (aún estando en minoría en aquella época) a la dictadura de Primo de Rivera, el que se enfrentó al levantamiento fascista en 1936 y despertó las esperanzas de la clase trabajadora española por su ejemplo y organización, o el que, ya en la clandestinidad, combatió al régimen franquista, ya fuera de manera armada (los maquis) o mediante la organización de los trabajadores.

Se reivindica al PCE que a partir de 1956, bajo el liderazgo de Dolores Ibárruri, aprobó la política de reconciliación nacional, que apostaba por la paz entre explotadores y explotados, abandonando por completo su carácter de clase. Al PCE carrillista que tras perseguir a los que combatían su deriva ideológica abandonó la línea marxista-leninista en pos del eurocomunismo, transformándolo en una organización revisionista e inofensiva para la burguesía. Ese PCE que para ser legalizado tuvo que aprobar los Pactos de la Moncloa y la constitución del 78, que defiende la monarquía heredera del dictador Franco como forma de estado y que blinda al sistema capitalista a través de sus artículos 33 y 38, que defiende la propiedad privada de los medios de producción y que reconoce “la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado”.

No es de extrañar en este contexto que figuras como el fascista Albert Rivera salieran en defensa del PCE de Carrillo cuando el 2 de marzo del 2016 dijo en el parlamento que “aquellos hombres y mujeres trajeron libertad, igualdad, amnistía, autonomía y se dieron la mano bajo una misma bandera y una misma constitución y hubo muchas renuncias de aquel Partido Comunista (PCE) pero demostraron tener sentido de Estado. Yo quiero hoy homenajear a aquellos hombres y mujeres que independientemente de su ideología eran capaces de participar. ¿Cuántos ministerios y secretarías de estado pedían desde el PCE? Ninguna, sólo pedían libertad”.

Y si nos atenemos a los últimos tiempos, hemos podido ver cómo dos ministros provenientes de este partido han avalado las políticas represivas del actual gobierno español, con una ministra de Trabajo (del PCE) que ha tragado con la Reforma Laboral del presidente Rajoy, que ha alabado a empresas explotadoras como Inditex o al actual presidente estadounidense Joe Biden y que no ha dejado de llamar a la colaboración con un régimen abiertamente anti-comunista como es el ucraniano, que ha ilegalizado a partidos comunistas y tiene en prisión a sus militantes, como es el caso de los hermanos Kononovich. En ningún momento los militantes del PCE, incluyendo a los que están ocupando ministerios en el actual gobierno, han pedido solidaridad por los presos comunistas ucranianos, como nunca lo han hecho con otros presos comunistas en el Estado Español, como es el caso del Camarada Arenas.

Claro que las instituciones del Estado fascista español celebran al PCE, porque este, a día de hoy, no es el mismo que combatía al fascismo y al padre de este (el capitalismo), sino que forma parte del propio sistema que explota a nuestra clase y que defiende los intereses de la burguesía, ejerciendo de apaga-fuegos de las protestas de los trabajadores encauzándolas por la vía parlamentaria burguesa, con falsas promesas de mejora para su situación como explotados.

En este sentido, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) no puede más que sentir desprecio hacia quienes bajo las siglas y símbolos del comunismo empañan el legado de revolucionarios como José Díaz y nuestro deber es denunciarlos como los oportunistas que son.

Desde nuestra organización animamos a la clase obrera a recuperar no sólo la Memoria de todos los hombres y mujeres que dieron su vida por la clase trabajadora con su militancia en el PCE histórico, el combativo (no el dócil con los explotadores), sino a tomar sus ideas y el relevo en la lucha que ya iniciaron. Para ello es necesario la unión de las diferentes luchas populares en un Frente Único del Pueblo que canalice todas estas reivindicaciones en pos de la construcción del socialismo.

 

¡POR EL COMUNISMO!

¡CONTRA LOS OPORTUNISTAS!

 

COMITÉ PROVINCIAL DEL PCOE EN CÓRDOBA




La legalización de las drogas para adormecer a la clase trabajadora

Para un revolucionario, no debería ser ningún misterio que las drogas son una herramienta del sistema capitalista para mantener a la clase trabajadora adormecida y aletargada, obteniendo esta una ficción de vida placentera mientras deja de cuestionarse el verdadero mal que provoca que su vida se indeseable: la explotación del hombre por el hombre.

Más allá de combatirlas, los Estados capitalistas ejercen una verdadera promoción del alcohol, la marihuana y otras sustancias a través de diversos canales como pueden ser la música, las series o el cine, desde los cuales en la mayoría de ocasiones se asocia una imagen de éxito o de diversión al consumo de las drogas.

Así, un estudio realizado por varias universidades y en colaboración con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos llegaron a la conclusión en 1999 de que la presencia de las drogas se encontraba en la inmensa mayoría de los productos cinematográficos y, como podemos ver en el siguiente gráficos, la asociación no negativa (riqueza, actividad sexual, ocultación de las consecuencias) se lleva la palma tanto en el cine como en la música:

 

Esta es una forma encubierta de promoción de sustancias que nada aportan al ser humano, pero en las últimas décadas comienzan a emerger ciertos grupos políticos que se reclaman de izquierda que defienden la legalización de sustancias como la marihuana y asocian esta consigna con el progreso. Esto no es más que otra argumentación a favor de los comunistas que tildamos a esta izquierda como vendeobreros y la pata izquierda de un sistema que sólo busca perpetuar la miseria de la clase trabajadora en pos de la abundancia de los monopolistas.

El Consejo de Ministros alemán, encabezado por Olaf Scholz ha aprobado un proyecto de ley que propone despenalizar tanto la compra como el uso del cannabis recreativo. De aprobarse dicha propuesta, Alemania se convertirá en 2024 en el miembro más permisivo de la Unión Europea en lo que a cannabis respecta. Se espera que esta medida provoque un efecto dominó para la legalización en el resto de países miembros como podría ser el caso de Francia, cuya tasa de consumo ilegal se encuentra entre las más altas de Europa.

La justificación burguesa de la regulación de las drogas contempla la recaudación de mayores impuestos y la protección de los menores ante la venta ilegal. De la primera parte no tenemos ninguna duda: ante el endeudamiento desmesurado e inasumible de los Estados capitalistas, la búsqueda de fuentes alternativas de ingresos se convierte en una necesidad imperiosa. Sin embargo, esta medida no protege de ningún modo al menor, de la misma forma que no lo protege de otras drogas como por ejemplo el alcohol, que en Alemania es legal desde los 16 años.

Sin duda, el capitalismo tiene hoy un problema que es consecuencia de su caducidad histórica. Las deudas de los Estados, el contexto de guerra mundial, los inviernos cada vez más fríos y los precios de la energía, el hambre y la extrema pobreza galopantes abren un horizonte de cuestionamiento del sistema socio-económico actual y, como consecuencia, el aumento de la organización de la clase trabajadora en forma de manifestaciones y huelgas. Y es precisamente esa conciencia la que se intenta mitigar con la legalización de las drogas.

Al sujeto revolucionario, la clase obrera, no se le ha perdido nada con sustancias que no aportan al organismo más que evasión de la realidad y problemas de salud mental. Todo lo contrario, es precisamente en los momentos de agudización de la crisis capitalista cuando debe intensificarse la presencia de la conciencia revolucionaria. El capitalismo no caerá sólo si la alternativa socialista no emerge a través de la teoría y la práctica de las masas trabajadoras, y esto no ocurrirá sin la influencia de los comunistas en el proletariado y sus clases amigas.

 

CONTRA EL ADORMECIMIENTO DE LA CLASE OBRERA

CONTRA LAS AGRESIONES DEL ESTADO BURGUÉS

POR LA CONSECUCIÓN REVOLUCIONARIA DEL SOCIALIMO

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




¡No son suicidios; son asesinatos!

El suicidio es desde 2021 la primera causa de muerte entre los jóvenes (15 – 29 años). De los 3.941 suicidios registrados en España en 2020, 300 (7,61%) estaban en la franja de edad de los jóvenes.

Este aumento de suicidios se puede achacar a la pandemia, pero, ¿realmente es por culpa del confinamiento y de la situación procedente de este?

La situación es la siguiente. El capitalismo, en su afán de máxima producción, máximos beneficios, mínimos costes, ha desbocado la creación de empleos basura. Estos empleos son contratos a media jornada, temporales, muchas veces sin contrato ni alta en la Seguridad Social, con sueldos paupérrimos, y con unas condiciones laborales que los sindicatos amarillistas al servicio de la patronal (CCOO y UGT) no son capaces (o no les interesa) hacer frente. ¿A qué lleva esto? A que los jóvenes trabajen como auténticos esclavos. La pata izquierda del régimen, los oportunistas y reformistas de PODEMOS/IU/PCE, se cuelgan las medallas de la creación de empleo y del aumento de los contratos indefinidos. Es cierto que han aumentado los contratos indefinidos, pero, ¿por qué se oculta que la mayoría de esos contratos son fijos discontinuos que suponen una enorme precariedad? ¿Por qué no mencionamos los periodos de prueba que no todo el mundo consigue pasar, y no precisamente por falta de conocimientos o destreza, sino porque se usan esos periodos para crear trabajos temporales? Numerosos trabajadores están acumulando contratos indefinidos en escasos meses, porque antes de que finalice el periodo de prueba, y una vez ya no les es útil a la empresa, le echan. Tener contrato indefinido no es garantía de nada.

Por tanto, la inestabilidad laboral lleva a nuestros jóvenes a la frustración, a la falta de expectativas, ¡de ganas de vivir! Muchos tienen que seguir en casa de sus padres ante la falta de recursos para poder emanciparse, y los que lo logran, lo hacen en un piso compartido, donde pagan por una habitación lo mismo que hace unos años costaba un piso completo. Y así, estos jóvenes van creciendo, y las esperanzas de encontrar una vida estable, social y laboralmente, se esfuman. ¿Qué nos queda? Jóvenes y adultos que no ven salida a sus vidas, y mucho antes de recurrir al suicidio, pasan previamente por la etapa de las drogas, ya sea alcohol, las mal denomiandas drogas blandas (tabaco y canabis) y las duras (cocaína, heroína…). ¿A qué nos lleva esto? A una población adormecida, enajenada, desposeída de toda capacidad de conciencia y de lucha, de toda capacidad de conseguir salir adelante. A estas drogas podríamos sumar las casas de apuestas, donde los jóvenes, a pesar de los escuálidos intentos del oportunista Garzón por alejarlas de los jóvenes, siguen siendo un lugar de reunión de estos, donde pierden el poco dinero que consiguen ganar en sus precarios trabajos, cuando no se lo quitan a sus padres o lo roban o consiguen de cualquier otra forma. Se endeudan y de nuevo, caen -si no habían caído ya- en otras drogas diferentes a la ludopatía.

Pero esto no es nada nuevo. Podríamos remontarnos a la España de los años 80, cuando los jóvenes, rebeldes e inconformistas, se levantaron contra el gobierno del fascista Felipe González en las huelgas estudiantiles de 1986 y 1987. ¿Dónde acabaron aquellos jóvenes rebeldes? En la heroína, al verse frustrados sus anhelos de conseguir una mejor situación para la clase obrera en general y para la juventud en particular.

Pasemos a analizar el sistema sanitario del Estado español, y más en concreto el ala de psiquiatría. La Sanidad Pública no cuenta con suficientes profesionales, y aún menos profesionales psicólogos y psiquiatras. Esto se traduce en un encarecimiento de la salud mental de la población. No sólo hay escasez de psicólogos y psiquiatras, sino que la atención que pueden ofrecer en las consultas de la Psicología Pública no son de calidad debido a la gran saturación del sistema sanitario, lo que lleva a muchos psiquiatras a limitarse a ofrecer medicación a los pacientes; a eso se limitan. ¿Qué diferencia hay entre esas medicinas, mayoritariamente calmantes, antidepresivos -que aturden, que adormecen para que no sufras- y las drogas? Ninguna. Ambas son sustancias -unas legales y otras ilegales- que adormecen, que nublan la conciencia y matan cualquier mínimo despertar de la personalidad. También mencionar que estos profesionales, al trabajar para la Seguridad Social, reciben una remuneración poco justificada, lo cual redunda en la motivación en su trabajo, como ocurre con todos los obreros, sean del ramo que sean.

Volviendo al suicidio en los jóvenes, el estigma que se crea en torno a la salud mental, es muy grave. El miedo que la gente, joven y no tan joven, siente de abrirse, de mostrarse como alguien depresivo, les lleva a una frustración, a un encierro en sí mismos, que agrava su situación por no verse capaces de expresarse, de desahogarse. Y si lo extrapolamos al ámbito laboral, la cosa se recrudece, pues los trabajadores que padecen depresión, causada o no por el propio trabajo, son considerados unos débiles, unos vagos que no quieren trabajar y que se valen de la ridícula paga que reciben de la Seguridad Social estando de baja. A esto se suma el acoso de las mutuas, pagadas por las propias empresas para perseguir a estos trabajadores, que lo último que necesitan es que semana tras semana estas carroñeras empresas estén detrás de ellos intentando conseguir algo que saque a los trabajadores del limbo que supone la baja y que a la empresa le cuesta en función de pagar la cotización.

¿Qué solución proponemos los comunistas? ¡La consecución del Estado por parte del proletariado, que lo ponga a servicio propio, y esto incluye una Sanidad que esté controlada por la dictadura del proletariado, y no por la del capital que, mediante empresas privadas, gestiona y se enriquece con nuestra salud!

La construcción de ese Estado socialista en manos de los obreros pasa por la unificación de todas las luchas de la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Nuestra riqueza hacia la represión y la guerra

Tras dos reuniones entre los sindicatos mayoritarios del Estado y el Gobierno actual, conocíamos el miércoles 28 de septiembre una subida salarial de 9’5% a los funcionarios del Estado, así como la reducción de su jornada laboral de 37’5 horas semanales a 35 horas. De este anuncio se han hecho eco todos y cada uno de los medios de comunicación, como buenos perros fieles del Capital, pero por mucho que la noticia pueda parecer beneficiosa, lo cierto es que dicha subida no iguala ni mucho menos el nivel de la inflación y, además, oculta una realidad muy clara en nuestros servicios públicos: los recortes que del trote han pasado al galope desde el inicio de la pandemia. Y es que se avecinan elecciones en 2023 y hay que empezar a lavarse la cara.

Tal y como vienen indicando los sondeos electorales más actuales, no será raro que en las elecciones de 2023 tengamos un Gobierno conformado por el Partido Popular y Vox, demostrando que la clase trabajadora es incapaz de diferenciar un ejecutivo progresista de uno conservador puesto que en la práctica unos y otros castigan al proletariado. Ante este escenario, no es raro que los partidos políticos de la izquierda del sistema empiecen a pedir determinadas medidas, a sabiendas de que nunca estarán en una posición de fuerza para defenderlas.

Así, tenemos a ERC apostando por un SMI de 3150 euros para todos los trabajadores en un claro acto propagandístico y que nunca se llevará a cabo. Es más, si se llevase a cabo, desde el PCOE ya hemos analizado por qué esta medida sería compensada automáticamente por la burguesía. Y es que a pesar de que es innegable que los salarios hoy día son una auténtica miseria, lo cierto es que no toda la clase trabajadora llega a ese SMI porque el trabajo temporal es el pan nuestro de cada día. Por mucho que la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, jalee la subida de los contratos indefinidos, sabemos perfectamente que entre este tipo de contratados se encuentran los fijos discontinuos. En otras palabras, muchos contratos indefinidos son de trabajadores que se encuentran en activo dos o tres meses al año y el resto se encuentra parado. Así es como ocurre que durante este verano existiesen trabajadores con más de un contrato indefinido. ¿Afortunados? Para nada, el futuro de los trabajadores en el capitalismo es este: unas gráficas de empleo cada vez más maravillosas y retocadas y una realidad laboral cada vez más nefasta.

Esta pérdida de derechos y poder adquisitivo no se queda sólo en el ámbito laboral sino que, como muy bien indicó Marx, el ser social determina la conciencia. Mientras los vendehumos del sistema nos intentan convencer de que si nos esforzamos y sacrificamos llegaremos a ser exitosos (tal y como entiende el éxito el capitalismo: pasar de ser explotado a explotador), en realidad los que realmente tienen derecho a convertirse en lo que quieran son los burgueses, porque la clase trabajadora apenas puede aspirar a tener siquiera el mismo nivel cultural que la burguesía. Es más, ni siquiera podemos aspirar a tener tanta salud como ellos.

Como si todo esto no fuese suficiente, tenemos que añadir que la gestión capitalista de los servicios públicos dirige a estos hacia la irrelevancia y la incompetencia.

En el sector educativo, tenemos que los profesores, junto con el resto de trabajadores públicos, han ido perdiendo progresivamente poder adquisitivo durante décadas y gracias a los sindicatos vendidos, que concilian con el Estado capitalista estas pérdidas cada año. No sólo eso, sino que la sobrecarga de los docentes es un hecho: el aumento de las ratios implica la contratación de menos personal educativo, el aumento de las horas de trabajo y un mayor desgaste durante las horas lectivas. Nuestros profesores de la educación pública trabajan más que hace 40 años y cobran menos. Esta situación no se resuelve con una subida del 9’5% del salario, puesto que ni siquiera iguala el IPC de junio de 2022.

Un modelo educativo público precario lleva al surgimiento del modelo privado, un sistema inaccesible para la inmensa mayoría de la clase trabajadora y una forma que tiene el capitalismo de frenar el excedente de trabajadores sobrecualificados: así se recorta un gasto público que no genera beneficios para el Estado, más aún si tenemos en cuenta que por cada puesto de trabajo generado por las nuevas tecnologías, se destruyen tres. Con este campo de juego, lo lógico es que poco a poco vayan emergiendo cada vez más alternativas privadas para mamar de lo público, como ya está pasando en Andalucía.

A la hora de recortes y de precariedad, posiblemente el sector más afectado sea el sanitario. Largo y tendido hemos hablado en el PCOE de las condiciones en las que se encuentra el sector sanitario a lo largo y ancho del Estado español. A pesar de jurar y perjurar que la Sanidad iba a quedar blindada en la Constitución (¡como la vivienda!), hoy las condiciones de trabajo y la calidad del sistema sanitario son un absoluto despropósito. Ya no hablamos sólo de listas de espera y de contratos que duran, literalmente, horas. Estamos hablando de centros de salud completamente sobrepasados debido a la falta de personal o de la falta de accesibilidad para ancianos en el rural. Depender del sistema sanitario del Estado español hoy es una ruleta rusa que no tiene solución con el aumento salarial del 9’5% que propone este gobierno.

El contexto en el que vivimos es desalentador para nuestra clase, porque si la situación hoy es grave, tenemos que sumarle la continua deuda que el Estado español sigue emitiendo y que no se va a solucionar con un mágico impuesto a los ricos, puesto que los dueños de los monopolios y los bancos no pagan ni pagarán un sólo céntimo para beneficiar a su clase antagónica, a la clase obrera. Así es la socialdemocracia: un intento de maquillar la tortura que estamos sufriendo los trabajadores todos los días, pero ahí es donde los comunistas debemos analizar y propagar la verdad de esta sociedad que no mira para quienes generan toda la riqueza: los trabajadores.

Los gobiernos son voceros del Capital y harán todo para beneficiar a quienes no paran de llenar sus bolsillos. Así se explican las constantes peticiones de reducción de gasto público por parte de Bruselas, así vemos como los sindicatos vendidos como Comisiones Obreras defienden la moderación salarial, así vemos que mientras a los funcionarios se les sube un mísero 9’5% y se les aumenta la carga de trabajo, los cuerpos represivos gozan de un aumento salarial del 38% y el gasto militar aumenta un 25%.

Hoy estamos en crisis, pero también estamos en guerra mundial y esto quiere decir que el capitalismo ve sus contradicciones completamente exacerbadas y tiene que recurrir a la socialdemocracia, a la pata izquierda del fascismo, y a su propaganda para calmar nuestra conciencia ante el descarado robo que estamos sufriendo. Pero por muchos cantos de sirena que entonen, la realidad es tozuda: hoy su sistema no vale nada y se mueve por y para la guerra. Da igual si son rojos, morados, azules o verdes, el sistema capitalista está preparando todo en una sola dirección: aplastar a la clase trabajadora sea como sea.

Nuestro potencial como proletariado es incuestionable. Sólo la clase trabajadora hoy es la que puede poner fin a la guerra e instaurar la paz entre los pueblos, en vez de enfrentarnos como hacen ya los bloques imperialistas. Y para conseguir esto debemos romper con todos aquellos que se decían compañeros de viaje y que nos han llevado a esta situación. Hoy tenemos que romper con los Partidos que nos prometieron todo y ahora en el gobierno no hacen nada, hoy debemos acabar con la presencia de los sindicatos vendidos del capital en los centros de trabajo, hoy debemos unirnos como clase y organizarnos en un Frente Único del Pueblo para tomar nuestras propias decisiones y socializar la producción. Hoy es el momento de darnos cuenta que, si no avanzamos, perderemos mucho más que nuestro salario. La época que estamos presenciando nos indica el camino: o tomamos las riendas de nuestro destino, o a la clase trabajadora no le espera más que la muerte.

 

¡Toda la riqueza para la clase trabajadora!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




15 aniversario del asesinato del antifascista Carlos Palomino

Hoy, 11 de noviembre, se cumplen 15 años del asesinato del antifascista Carlos Palomino a manos de un nazi en el metro de Legazpi.

Carlos, aquel día, iba a una contramanifestación antirracista en respuesta a una convocatoria nazi-fascista en contra de la inmigración en el barrio madrileño de Usera.

En esta semana, se ha conocido que su asesino Josué, militar de profesión, va a obtener un permiso penitenciario que va a coincidir con los actos de homenaje al joven. Va a salir de prisión durante 5 días justo en el aniversario del asesinato.

Todo esto no ha sido conocido directamente por la familia ni por el abogado de la misma, por lo que no han podido interponer ninguna alegación sobre el permiso, como sí ocurrió en otras ocasiones. La noticia ha sido conocida gracias a que la policía ha llamado a un testigo protegido del caso.

Este hecho es una clara provocación al movimiento antifascista. Cometes un crimen nazi y eres reivindicado como un héroe, y se te concede un permiso sin que la familia de la víctima pueda presentar alegaciones justo en el aniversario del asesinato. El Estado fascista español no tiene piedad contra el movimiento antifascista y da más alas a un fascismo que sigue en auge.

Es por ello que desde el PCOE llamamos a todos a la movilización de hoy 11 de noviembre en conmemoración de Carlos y de todos aquellos asesinados por el nazi-fascismo español, como Lucrecia Pérez o Guillem Agulló. Todas las luchas que en el momento actual están separadas y actúan de forma aislada se tienen que unir en una sola en torno al Frente Único del Pueblo para acabar con el capitalismo, que es quien mantiene al fascismo vivo, y que será utilizado con mayor intensidad cuando se tenga que salvar al sistema.

 

¡CARLOS VIVE LA LUCHA SIGUE!

¡CONTRA EL FASCISMO: FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Contra los reaccionarios, en defensa de Stalin

Recientemente en Somosaguas hemos visto de nuevo como los reaccionarios y quintacolumnistas del Frente Obrero han agredido a una militante de Pan y Rosas por defender los carteles de una charla que había convocado Contracorriente en la Universidad. Es un absurdo dedicarse a ir quitando carteles, pues todos sabemos que lo hacen por su supuesta “lucha” contra el progresismo.

El Frente Obrero, que no son más que reaccionarios disfrazados de comunistas, han excusado su actuación afirmando que Contracorriente son trotskistas (cosa que es cierta), y que ellos son los herederos del camarada Stalin. Ponen de excusa una batalla ideológica, y poniéndose como baluartes del legado de Stalin terminan demostrando todo lo contrario, ensuciando su legado al utilizar los métodos de matonismo propios de organizaciones fascistas. Podrían, por lo menos, luchar contra el fascismo como bien hicieron Stalin y los camaradas soviéticos, en lugar de darle alas y tener prácticamente el mismo discurso en muchas cuestiones, incluso utilizan sus “escraches” para la propaganda política. Igual que Pan y Rosas y Contracorriente, que la única actitud que tienen ante el fascismo es el de palabras bonitas, no violentarlos, y ponen como ejemplo la Revolución española del 36. Dicen lo siguiente: “La historia del siglo XX está llena de revoluciones en las que la clase obrera y el pueblo pobre dieron todo de sí, pero no contaron con una organización propia a la altura de esos combates, como ocurrió en revolución española de 1936.” ¿Qué es eso de decir que en España no había una organización propia a la altura? El PCE del camarada José Díaz fue la única organización que estuvo a la altura de los combates, en el frente que es donde había que estar, no en la retaguardia como estaba el POUM. En sus filas por ejemplo estaba George Orwell que posteriormente traicionó a sus comunistas, siendo él un anticomunista militante. Luego la mayoría de los pocos militantes del POUM acabaron trabajando en la CIA para desestabilizar a la URSS y hacer una guerra cultural contra el país socialista.  Así es el trotskismo, todo al servicio de la burguesía pero con palabrería obrera y en contra de los países socialistas al igual que el Frente Obrero. Y por acabar con el trotskismo, ¿serán como él?, ¿se sumarán a la revolución a última hora como hizo Trotsky?

Por otro lado, quienes dicen ser defensores de Stalin, dicen posicionarse en contra del progresismo y luchan contra lo que ellos llaman la ideología woke y queer. Sin embargo, cuando por la facultad acuden a dar charlas organizaciones y personajes fascistas como 711, con Ortega Smith a la cabeza, o Vito Quiles con Pablo Lucini de Democracia Nacional, ni están ni se les espera. Solo combaten lo que un fascista combate, asumiendo postulados como la teoría del Gran Reemplazo y muchas otras cosas.

En la facultad, el Frente Obrero ya no engaña a nadie, y han demostrado cómo son una vez más. Hay que echarlos de todos los lugares y no dejarlos entrar a ninguna asamblea de ningún tipo. Para ello es más que necesaria la organización en torno al Frente Único del Pueblo (FUP), para unir todas las luchas en una sola, para que acabe triunfando la clase obrera y mandando a este tipo de basura a donde se merece, al estercolero de la historia. Hay que echar también a los trotskistas y a la secta ideológica que tienen montada en las universidades, no dejando expresar comentarios a favor de Stalin. Siguen engañando a los estudiantes a través de la manipulación burguesa y reproduciendo propaganda del mismísimo Joseph Goebbels, ministro de propaganda de la Alemania nazi, en contra del camarada Stalin, sin llegar a conocer, o no queriendo conocer, el legado del georgiano. Tenemos que sentirnos orgullosos de su figura y nunca renunciar a su gran obra. Hay que continuar la lucha por la emancipación de la clase obrera, la lucha por el socialismo, en definitiva, la lucha por el comunismo.

 

¡VIVA EL CAMARADA STALIN!

¡ORGANÍZATE CON EL PCOE!

CÉLULA DE JUVENTUD DEL P.C.O.E. EN MADRID




Sobre la Huelga de Atención Primaria en Cantabria

Durante más de 10 años la Atención Primaria de Salud en Cantabria ha sufrido una sucesión de recortes presupuestarios impuestos por los sucesivos gobiernos autonómicos, que han supuesto un gran deterioro de la misma y que la han dejado en una situación muy preocupante. Durante la pandemia, en el año 2021, el Servicio Cántabro de Salud, con acuerdo del gobierno del presidente Miguel Ángel Revilla, exigió recortes de un valor de hasta 10 millones de euros en la financiación de la Atención Primaria, que se han traducido en un menor número de plazas de profesionales de la salud y en el cierre de consultorios. Todo ello ha repercutido en una sobrecarga de trabajo, agudizada por la situación de pandemia, y en unas peores condiciones laborales para los trabajadores sanitarios de la Atención Primaria. Las carencias en el número de profesionales y la precariedad laboral han derivado, más allá de los perjuicios directos contra los derechos laborales de los trabajadores de la salud, en un peor acceso y calidad de los servicios de prevención de enfermedades y de promoción de la salud ofrecidos a la clase trabajadora.

A su vez, hay que sumar la privatización, vía externalizaciones, de los servicios no sanitarios en la región, destacando la privatización de los servicios de limpieza, lavandería, ambulancias, mantenimiento, seguridad y catering del Hospital Marqués de Valdecilla -que, por su número de empleados, constituye la mayor empresa de Cantabria- desde 2012 por el gobierno del PP, que ha repercutido en el despido de una parte sustancial de la plantilla dedicada a estos servicios, en la merma de las condiciones laborales de los trabajadores, en la degradación de los servicios, y en una serie de sobrecostes que han constituido una serie de ganancias sustanciales en favor de la burguesía propietaria y accionista de las empresas concesionarias a expensas del erario público.

Ante esta situación, los médicos de la Atención Primaria han convocado una huelga indefinida con el objetivo principal de aumentar el número de efectivos de trabajadores sanitarios, para tratar de aliviar la sobrecarga de trabajo que repercute en la degradación de tanto las condiciones laborales de los profesionales como de la calidad del servicio sanitario. Asimismo, exigen la reducción de la temporalidad entre la plantilla, a fin de asegurar la estabilidad laboral y reducir los continuos traslados a los que se ven sometidos los trabajadores temporales, y también reivindican garantizar el derecho de la población a disponer de un profesional sanitario de referencia en la Atención Primaria. Ante estas justas demandas, el ejecutivo de Revilla se ha negado en las negociaciones a revertir los recortes y, con el propósito de boicotear la huelga en el sector, ha aprobado un decreto de servicios mínimos del 50%, incluso aun cuando existen antecedentes jurídicos de condenas emitidas por los tribunales del Estados burgués contra la administración pública por decretos análogos que socavaban el derecho a la huelga.

La situación actual de la sanidad en Cantabria es la enésima prueba de que es imposible para la clase trabajadora disfrutar de una vida digna bajo la dominación de la burguesía. La clase dominante busca una nueva vía de lucro mediante la explotación de los trabajadores sanitarios, a la que accede a través de la externalización y la privatización. Asimismo, la burguesía solo se preocupa de la ausencia de salud de los trabajadores en cuanto ésta amenaza el ciclo de reproducción de capital; por tanto, a ojos de los burgueses y de sus representantes políticos, cualquier gasto en sanidad que no vaya dirigido a hacer viable la explotación de la clase trabajadora es considerado un “gasto superfluo”. A cada día que pasa, se disipa poco a poco la ilusión de que el Estado, mal apodado “de Bienestar”, garantizará unas mínimas garantías de salud -como de otros servicios sociales- a la población en el futuro. Los diferentes gobiernos autonómicos de diferente signo, en acuerdo con los gobiernos nacionales tienen las manos manchadas de sangre, pues por aumentar las ganancias de la burguesía, no dudan en sacrificar cuantos miembros de la clase trabajadora sean necesarios con cada nueva privatización y recorte en el sistema sanitario.

Las justas reivindicaciones de los médicos de Atención primaria caerán en saco roto mientras la clase trabajadora no comprenda que las luchas aisladas están condenadas al fracaso, y que la única salida es la unificación de todas las luchas en una única lucha de clases contra este sistema y su Estado. La lucha de estos trabajadores es la misma lucha que la de los pensionistas contra la privatización de las pensiones o que la de los trabajadores del metal por un convenio, es la lucha de la clase obrera contra la opresión de la burguesía y como una sola lucha debemos afrontarla estando organizados.

La organización del pueblo en las asambleas del Frente Único del Pueblo es hoy una necesidad para hacer frente al orden burgués actual. Sólo de esta forma podremos tumbar el capitalismo y construir el socialismo. Sólo gobernando nosotros, los que trabajamos, conseguiremos que la sanidad ocupe la importancia que se merece y, por ende, colocaremos al ser humano en el centro de todas las necesidades.

 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Cantabria




Alberto Rodríguez y las múltiples caras del oportunismo

El capitalismo siempre se disfraza. La eterna crisis debe taparse continuamente, y se consigue con nuevos relatos elaborados para que no veamos las auténticas causas de los problemas, con previo bombardeo de los medios. Un ejemplo claro es la nueva y peligrosa explicación de la pobreza: el cambio climático. Llega hasta tal punto, que incluso tratan de decir que la violencia machista aumenta por culpa de dicho fenómeno, así como el hambre infantil.

Mónica García, de Más Madrid, escribió recientemente en su cuenta de twitter algo semejante, vinculándolo a dos “noticias”. Otro ejemplo esperpéntico es lo que cuenta Save the Children en su publicidad: de repente, parece ser que África está en la miseria porque hace medio año empezó la guerra en Ucrania, y los cereales se han encarecido. Quizá se olvidan toda la historia de colonialismo, saqueo sangriento y sometimiento que ha sufrido el continente a manos del imperialismo europeo y estadounidense, principalmente. Por si fuera poco, pide a la clase trabajadora que haga un esfuerzo y envíe dinero para el eterno negocio de las ONGs; buitres que van tras el reguero de penurias que deja el capitalismo por donde pisa.

Pero no solo hay relatos, sino productos. El “nuevo” proyecto de Alberto Rodríguez, exdiputado de Podemos, es otro intento más de frenar, aunque sea mínimamente, la abstención observada en las últimas elecciones autonómicas. La clase trabajadora siempre debe tener delante algo que elegir y que parezca novedoso, aun siendo lo mismo en un envoltorio diferente y con nueva fecha de caducidad. Proyecto Drago, el nuevo partido de Rodríguez, deja entrever muchas cosas.

Hay un pequeño, vago y confuso boceto del programa del partido, en el que parecen mezclarse en cada párrafo las supuestas intenciones, y algunas pinceladas de la nefasta situación actual, pero a veces no se distingue una cosa de la otra. Algunos planteamientos que se dejan entrever son:

  • Animar a que se escuchen muchas voces “de personas” (nunca clase trabajadora) y se participe, cosa que nunca ocurrió en Podemos al desmantelarse rápidamente los círculos, hecho que a Alberto no pareció importarle demasiado hasta que decidió marcharse por, según él, sentirse traicionado.
  • Precios y disponibilidad de vivienda asequible para la población local. ¿A quién dejará fuera de esa “disponibilidad y precio asequible”? El exdiputado formó parte del gobierno que se hizo con la Saareb, responsable de muchos desahucios y especulación con la vivienda. Con el Gobierno “más progresista” se desalojaron decenas de miles de viviendas en 2021, y esas manchas no quedan muy bien en la bandera que pretende enarbolar Rodríguez. Su partido nunca ha reconocido su responsabilidad en este asunto, y él tampoco. Se señala también que Canarias es una cárcel para personas migrantes y se vulneran sus derechos, pero Rodríguez no se plantó siendo diputado ante el precario estado de los campamentos para estas personas y las condiciones de hacinamiento, así como de los Hogares de “Protección” destinados a menores y jóvenes extranjeros.
  • Una supuesta intención de “democratización y diversificación del ecosistema mediático”, teniendo en cuenta un concepto burgués de democracia; no se habla de socializar, sino de “democratizar” los medios. No podemos olvidar que Rodríguez y su partido han defendido a capa y espada que protegían a la gente, cuando los datos han dicho lo contrario (IMV sin llegar, despidos en ERTE, no derogación de lo prometido, no cesan los desahucios, pobreza aumentando, etc), y además de blanquear al infame PSOE, han llegado a decir que el otro brazo del bipartidismo, el fascista PP, debe volver al camino de las derechas europeas, como si éstas fuesen algo ejemplar y como si el PP no estuviese podrido. De hecho, el propio Alberto Rodríguez dijo a Alfonso Candón (PP), cuando tomó posesión como parlamentario andaluz, que le echaría de menos porque “es buena persona y aporta calidez humana”. Su relato en los medios solo refleja el oportunismo y el afán por ofrecer propaganda morada, al servicio del sistema capitalista.
  • Se señalan también “desvíos masivos de recursos públicos a manos privadas a través de conciertos, sobre todo en sanidad y educación”. Pues bien, Rodríguez formaba parte de un gobierno que él defendía y que no ha arreglado ninguna de las carencias de la sanidad pública, ni ha derogado la ley que permite privatizar el servicio. En la gestión de la pandemia no se tomaron medidas preventivas, se especuló con material sanitario y la clase trabajadora debía ir de forma masiva en transporte público, sin importar su seguridad, acabando muchas veces en el suelo de la sala de espera de hospitales abarrotados (entre otras muchas cuestiones). Por otro lado, sin entrar a profundizar en las numerosas debilidades de la educación pública, un informe de Save the Children y EsadeEcPol en 2021 reflejaba que España es uno de los países europeos que cuenta con mayor número de colegios gueto, con una enorme concentración de alumnos segregados según su renta familiar.
  • También se menciona a la “Juventud canaria con falta de oportunidades” y el “paro estructural y pérdida de poder adquisitivo”: se enfoca en las “oportunidades”, siendo en este sistema sinónimo de competición y visión más “humana” de la ley de la selva. En cuanto a la pérdida de poder adquisitivo, la coalición “progresista” alardeó de una subida salarial que quedó por debajo del nivel de vida, y que tiene un impacto pequeño en la burguesía, puesto que la moda refleja que los salarios suelen estar por encima del mínimo, y que las subidas del SMI son absorbidas de diversas maneras por los empresarios.
  • Se plantea la “canariedad”, la “autorreferencia como motor de cambio”, la fragilidad del modelo energético y alimentario, la dependencia crónica del archipiélago respecto al exterior, etc. De esta forma, por un lado, se apela al nacionalismo de algunos, y por otro se señalan algunos temas que no se resolverán jamás en el capitalismo. Rodríguez no tiene intención de tocarlos, como ha demostrado con su comodidad en el Gobierno “progresista”, y sin luchar contra los intereses de la burguesía solo puede llegar a retoques cosméticos, pero los problemas ahí seguirán, convirtiendo su discurso en un fetiche como el de la derogación de la reforma laboral. Por la misma razón, el “turismo sostenible” al que se hace referencia no puede ser otra cosa que un ecologismo vacío que defienda el patrimonio natural, y declare una oposición a la reducción de éste, pero no se opondrá a la pobreza que se va extendiendo por Canarias, comunidad con una pobreza severa del 38%.

En definitiva, la trayectoria de Alberto Rodríguez parece indicar que sus escrúpulos no están al nivel que él declara. Intentó mantener su escaño por todos los medios, hasta que fue cesado. Tras esto, fue por los medios del Régimen criticando a su partido y hablando, ahora sí, de que se seguían de manera excesiva las directrices de los dirigentes, y que las voces de rangos inferiores no eran escuchadas. También se quejaba de que la formación morada no le apoyó tras la condena del Tribunal Supremo, pero aun así quiso recuperar su escaño cuándo la pena impuesta llegó a su fin.

Declara ahora que se abre a una posible alianza con la formación de Yolanda Díaz, Sumar. Un asesor de dicha ministra también impulsa el proyecto del exdiputado, lo cual no es de extrañar en un momento en que el sistema vuelve a sacar la carta de “nuevas opciones”, debido a la crisis electoral con el aumento de la abstención.  No por nada tuvo tanto protagonismo mediático Alberto Rodríguez tras su forzada ruptura con PODEMOS. Por otro lado, afirma que tiene afinidad con la Ministra de Trabajo, esa que elogió a Inditex, a Biden, que mimó a la patronal con los ERTE, vendió como un cambio de paradigma la maquillada reforma laboral del PP, propone ahora cómo indemnizar por despido (en lugar de hablar de proteger el empleo), que pide a las energéticas que tengan compasión, defiende abiertamente enviar armas a nazis en Ucrania y sigue el relato oficial del criminal Estado a través de sus medios de “información”; la que solo se escucha a sí misma y cuyos discursos vacíos que hablan de amor, empatía, caminar juntos hacia un horizonte verde, etc, se asemejan más al sermón de un evangelista que al de una ministra; la misma que dice que es “comunista” pero defiende políticas de derechas, afirma que es republicana pero acude a actos con la monarquía, y dice que no es momento de hablar de república, etc. Tal afinidad también puede darnos pistas de lo que es el exdiputado morado.

Teniendo en cuenta que Rodríguez no había manifestado indignación hasta ahora, y que tampoco se había plantado ante cuestiones que se debían resolver, con la responsabilidad que tiene su anterior partido, hace que sea inevitable, como mínimo, preguntarse si su objetivo no es otro que hacerse de nuevo con la poltrona y continuar siendo útil a la burguesía.

El oportunismo cambia de caras y caretas, disfraza sus políticas y discursos, pero en última instancia no son más que defensores de un sistema criminal que sólo puede ofrecer miseria y muerte. Como decía el camarada Stalin, “la socialdemocracia es objetivamente el ala moderada del fascismo”.

 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en las Islas Canarias




Saludo al Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) con motivo de su aniversario

Estimados camaradas del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria):

Desde el Partido Comunista Obrero Español os enviamos un fraternal y revolucionario saludo con motivo del aniversario de vuestra organización.

Son muchas las penurias, calamidades y miserias que el pueblo de Chile ha sufrido desde el golpe de Estado de Augusto Pinochet, orquestado desde el gobierno estadounidense y la CIA, el cual desembocó en una sangrienta contrarrevolución contra el gobierno del Poder Popular. Es sabido que en cuanto Salvador Allende ganó las elecciones las empresas y bancos del imperio le declararon la guerra a la clase trabajadora de Chile al objeto de impedir cualquier intento de poner en manos de los desposeídos los medios de producción y trataron de provocar un colapso económico que obligara a Allende a renunciar.

El golpe de Estado supuso, además, la entrada y aplicación de unas políticas económicas que eran absolutamente contrarias a los intereses y anhelos del proletariado de Chile. La planificación de tal artimaña siguió dos vías: por un lado, la de los militares fascistas que conspiraban para exterminar al gobierno y, por otro, la de los economistas neoliberales procedentes de la Universidad de Chicago que se conjugaron con la propia CIA para arrebatar al pueblo trabajador todo lo que le pertenecía, a excepción de su capacidad de trabajar para enriquecer a los burgueses de turno.

Así se labró el camino hacia la imposición de una de las dictaduras más sanguinarias y terroristas de América Latina. Desde entonces, el imperialismo estadounidense fue plenamente conocedor de todas las torturas, asesinatos políticos, crímenes contra el pueblo trabajador y la falta de libertades en el país. Esta es la “democracia” que tiene preparada para nosotros la burguesía y el imperialismo. Y aunque hayan pasado ya casi 50 años desde entonces, muchas de las medidas adoptadas en el ámbito laboral, de la vivienda o de la enseñanza siguen intactas y son defendidas por el supuesto gobierno democrático de Gabriel Boric, que no es más que otro farsante y reaccionario, y cuyas concesiones solo se logran gracias a la presión del movimiento obrero.

Los comunistas de todo el mundo observamos con atención el Levantamiento Popular del 18 de octubre de 2019, donde diferentes fuerzas burguesas intentaron canalizar el más que legítimo descontento de las amplias masas proletarias por los cauces del parlamentarismo y del electoralismo burgués al objeto de salvar al capitalismo dependiente del imperialismo, el fascismo, el neoliberalismo y los privilegios de la burguesía que explota sin descanso a los trabajadores de Chile. Pero los trabajadores, los sectores populares y los pueblos originarios no están dispuestos a ser simples súbditos, y con la crisis actual del modelo de producción capitalista a nivel global se abre ahora una oportunidad para que los desposeídos tomen el poder y acaben con los parásitos burgueses.

Como dijo el camarada Stalin: «El imperialismo es la exportación de capitales a las fuentes de materias primas, la lucha furiosa por la posesión monopolista de estas fuentes, la lucha por un nuevo reparto del mundo ya repartido, lucha mantenida con particular encarnizamiento por los nuevos grupos financieros y por las nuevas potencias, que buscan “un lugar bajo el sol”, contra los viejos grupos y las viejas potencias, tenazmente aferrados a sus conquistas. La particularidad de esta lucha furiosa entre los distintos grupos de capitalistas es que entraña como elemento inevitable las guerras imperialistas, guerras por la conquista de territorios ajenos. Esta circunstancia tiene, a su vez, la particularidad de que lleva al mutuo debilitamiento de los imperialistas, quebranta las posiciones del capitalismo en general, aproxima el momento de la revolución proletaria y hace de esta revolución una necesidad práctica».

La lucha de los camaradas del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) ha supuesto desde su fundación y hasta hoy un acto de valentía absoluta contra el implacable yugo del capital y cuenta con el total apoyo del PCOE. La violencia de los oprimidos, legítima y motor de los cambios sociales y de las revoluciones, que tiene su origen y parte de la violencia del opresor, nunca ha sido, es, ni podrá ser equiparable a la violencia que ejerce el Estado de la burguesía chilena y de sus monopolios. Hoy, los revolucionarios del mundo debemos redoblar esfuerzos para lograr la destrucción del capitalismo e implantar el único sistema que garantizará el bienestar de la clase trabajadora: el socialismo y la dictadura del proletariado como antesalas de la futura sociedad comunista.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO!

¡VIVA EL PUEBLO DE CHILE!

Madrid, 8 de noviembre de 2022

Bernardo Baños González

Secretario de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




Fuegos de artificio oportunistas para seguir engañando a los trabajadores ¡Por la Huelga General Política!

El pasado día 3 de noviembre, el sindicalismo vertical del Estado fascista español – CCOO y UGT -, apéndice del Estado con un contrastado currículo de traiciones y engaños a la clase obrera, e instrumento fundamental para la aplicación de la política económica de los monopolios durante estos últimos 45 años, convocaron una manifestación en Madrid bajo el lema “Salario o conflicto. Esta crisis no la paga la gente trabajadora”.

La realidad es que esta crisis, como todas las crisis que se han sucedido en estas últimas cuatro décadas en el Estado español, únicamente la está pagando la clase obrera, que es la que paga todos los desmanes, ya haya crisis o no, de la criminal burguesía a la que están entregados en cuerpo y alma los vendidos sindicatos de la CSI, donde en España los máximos representantes son CCOO y UGT. De hecho, CCOO y UGT en los convenios colectivos, a septiembre de 2022, pactaron unas subidas salariales medias del 2,61%, o lo que es lo mismo, firmaron subidas salariales que consagraban la pérdida de casi un 6,5% de poder adquisitivo de los salarios en los convenios suscritos.

La desvergüenza de CCOO y UGT está más que contrastada en estas últimas 4 décadas. Dicen en su octavilla que esta manifestación un jueves a las 12 horas de la mañana se hace, entre otros motivos, “PORQUE: Los salarios no son los responsables de la fuerte subida de la inflación”. Y tienen razón, los salarios no son los responsables de la subida de la inflación, sino la política monetaria de los monopolios europeos, del BCE, del capitalismo. Por cierto, no hay que olvidar que CCOO y UGT están firmemente comprometidos con el proyecto político de los monopolios europeos, la UE, que es un auténtico cáncer para los intereses de la clase obrera. Y tampoco hay que olvidar que durante cuatro décadas los sindicatos CCOO y UGT han estado suscribiendo y defendiendo la política de moderación salarial para “impedir espirales inflacionistas” demostrando que esas organizaciones son profundamente traidoras e indignas.

Es digno de reseñar que de todos los motivos de esos dos sindicatos financiados por el Estado de los capitalistas, de la patronal, ninguno de ellos tenga que ver con la política económica y social de ese Gobierno. Un Gobierno que ha comulgado con todas las leyes reaccionarias del fascista y corrupto Gobierno de Rajoy, y que se ha tragado por completo la Reforma Laboral de éste – con la firma traidora de CCOO y UGT – y que está desarrollando el Estatuto del Becario con el que se garantiza que el 20% de las plantillas tengan unas condiciones laborales de precariedad máxima so pretexto de la formación profesional que, como bien sabe el que ha pisado alguna vez en su vida un centro de trabajo como asalariado, ni está ni se le espera a pesar a que a los trabajadores se les detrae de sus nóminas una cantidad mensualmente para la formación profesional.

La realidad de esa manifestación de ese día 3 de noviembre no fue la situación de la clase obrera, no fueron las políticas nocivas de un gobierno tan reaccionario como el de Rajoy pues mantiene el mismo corpus jurídico y la misma esencia, ni tampoco fue la Patronal pues CCOO y UGT están firmando convenios donde se consagra la pérdida de más del 6% de los salarios para este año. La realidad de esta manifestación no fue otra que fortalecer al Gobierno de PSOE y PODEMOS/IU/PCE, no fue otra que allanarles el camino de cara a las contiendas electorales que se celebrarán a lo largo del año 2023.

Los pasados 2 y 3 de noviembre de 2022, en Madrid, se celebró el Global Deal Forum. En ese evento participaron dirigentes políticos, ministros de Trabajo de diferentes países, sindicatos vendidos al capital o como a ellos les gusta llamarse “agentes sociales” y patronales de todo el mundo, entre las que estuvo la CEOE, todo ello patrocinado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que es otra organización de los monopolios y otro cáncer junto con sus políticas para el proletariado mundial. Así, pues, por un lado teníamos a CEOE, CCOO, UGT y la ministra Yolanda Díaz, último fantoche creado por la patronal para engañar a la clase obrera, dándose todos ellos obscenos besos en la boca ante los dirigentes de todo el mundo poniendo como ejemplo a España de lo que es “el diálogo social” y de cómo “el diálogo social es un instrumento que aporta legitimidad democrática”.

 

El sacrosanto “diálogo social” de la burguesía, que traducido a la realidad de la calle es el sometimiento de la clase obrera a los intereses bastardos de los explotadores, del Capital, es la paz de los sepulcros que la burguesía proporciona a la clase obrera. Eso es lo que aplauden indecentemente el gobierno de la falsa izquierda – apoyado por BILDU o ERC que demuestran ser igual de traidores que los partidos que por el momento tienen silla en el Consejo de Ministros -, los traidores sindicatos que salieron el día 3 de noviembre no a defender los derechos y los intereses de la clase obrera, sino a hacer el paripé y fortalecer un modelo moribundo y nocivo para la clase obrera y defender al Gobierno a ojos de todo el mundo. No defienden a la clase obrera, sino que hacen el trabajo a un Gobierno antiobrero que abraza la esencia fascista del Estado y mantiene y profundiza las leyes reaccionarias del Gobierno de Rajoy, se están ganando las grandes cantidades de dinero público con las que el Estado sostiene a esos dos sindicatos al servicio de los intereses del Estado reaccionario español y sus monopolios.

El “diálogo social” y el modelo sindical impuesto en el Estado español por los herederos de Franco, donde el sindicato vertical del franquismo tienen las siglas CCOO-UGT hoy, han conducido a la clase obrera a la desorganización, a la atomización, a una situación de estar totalmente a merced de la burguesía y, consecuentemente, a unas tasas de pobreza cada día más grandes, a la precariedad laboral más absoluta, a la explotación más embrutecedora, y sobre todo a la negación del derecho al trabajo, donde en septiembre había según los propios datos manipulados por el Estado, 16.443.000 trabajadores inactivos y 2.980.000 de trabajadores registrados en las oficinas del paro, o lo que es lo mismo, 19.423.000 trabajadores a los que este sistema, que tanto defienden el oportunismo traidor y el Capital, niega el derecho al trabajo.

Con el desarrollo del capitalismo hoy sólo hay fascismo – y a la derecha cuando se la rasga un poco se descubre con nitidez su esencia fascista -. El capitalismo es inviable, está muerto económica y políticamente, y únicamente se sostiene por su hegemonía ideológica. Tan muerto como la falsa izquierda que los capitalistas agitan con sus diferentes etiquetas – PCE, IU, BILDU, ERC, PODEMOS, CCOO o UGT – y es normal, porque los segundos son producciones del capitalismo y su suerte, su existencia, están vinculadas. El papel de la falsa izquierda, del oportunismo, no es otro que el de garantizar que la clase obrera esté desorganizada y vea al régimen moribundo capitalista y su superestructura como la única verdad absoluta, como algo inamovible e inmutable con el devenir del tiempo. Esto es, engañar completamente a la clase obrera y castrarla, desviarla de su misión histórica que no es otra que acabar revolucionariamente con el capitalismo y construir un mundo libre de explotación capitalista, un mundo donde la humanidad pase a ser un sujeto consciente que sea capaz de escribir conscientemente su historia y abandone la prehistoria de barbarie, guerra, violencia y miseria a la que nos condena la burguesía y su criminal formación socioeconómica imperialista, barbarie a la que los monopolios y sus sicarios traidores oportunistas pretenden condenar a la clase obrera para así poder vivir a cuerpo de rey a costa de la miseria de la mayoría proletaria.

El oportunismo (inclúyase aquí a la socialdemocracia) y el fascismo son dos caras de una misma moneda, la cara del capitalismo monopolista, del capitalismo putrefacto, del imperialismo. El momento actual lleva a la humanidad a una disyuntiva: SOCIALISMO O BARBARIE, REVOLUCIÓN PROLETARIA O MUERTE.

Es necesario que la clase obrera se una, en los centros de trabajo, en los barrios, que se fusionen las diferentes luchas de los diferentes sectores que componen la clase obrera en una única lucha de clases contra la burguesía criminal y el capitalismo. Hoy ser de izquierda solo puede ser sinónimo de ser antisistema, anticapitalista, y sólo puede tener un objetivo: La revolución social, la revolución de los explotados, la revolución socialista y la instauración de un régimen político donde la clase obrera imponga su proyecto político, profundizar en la socialización de los medios de producción para acabar con las clases sociales, erigir a todo explotado en Estado y, consecuentemente, ello implicará la desaparición del Estado.

La izquierda real, la que aspira y trabaja por la Revolución proletaria y por exterminar al Estado de la burguesía y construir el socialismo, debe unir sus fuerzas para unificar todas las luchas del proletariado en una única lucha contra el capital, en unificar las diferentes luchas sectoriales en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado, al objeto de tejer un cuerpo político y social proletario que haga posible  la huelga política cuyo objetivo no sea otro que acabar con el causante de los problemas que hoy azotan al pueblo trabajador: El capitalismo y su Estado.

 

¡GUERRA A MUERTE CONTRA EL FASCISMO Y EL OPORTUNISMO, DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA IMPERIALISTA!

¡POR LA HUELGA GENERAL POLÍTICA, CONTRA EL ESTADO Y EL CAPITALISMO!

¡POR EL DESARROLLO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.), POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

 

Madrid, 5 de noviembre de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)