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Kim Jong-un cumple su primer aniversario como Secretario General del Partido del Trabajo de Corea

Estimados camaradas:

Desde el Partido Comunista Obrero Español queremos felicitar a toda la sociedad coreana en general, y al camarada Kim Jong-un en particular, por su primer aniversario como Secretario General del Partido del Trabajo de Corea (PTC).

Fue en el VIII Congreso del PTC, el 10 de enero de 2021, cuando este resolvió de manera unánime elegir a Kim Jong-un como Secretario General, teniendo ante sí la enorme responsabilidad de cargar con los anhelos de todos los delegados, militantes y demás sectores del pueblo trabajador que esperan que cada avance suponga un paso firme hacia la construcción del socialismo en la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Con este nuevo año, los camaradas de la RPDC tienen ante sí nuevos retos y adversidades que superar, como son las constantes provocaciones del imperialismo que busca legitimar un conflicto armado y directo contra la RPDC y su población; la lucha ideológica y propagandística contra la RPDC que llevan a cabo los medios de comunicación al servicio del capital por medio de las fake news, que son expertos en silenciar cualquier fuente que reme a contracorriente de su dictadura y en desfigurar la realidad en el país coreano; y el bloqueo terrorista que los Estados Unidos imponen a través de su Departamento del Tesoro con la colaboración de la Unión Europea, la ONU y Japón, el cual no tiene otro objetivo que tratar de ahogar económicamente a la RPDC a la par que la aísla internacionalmente para evitar que el proletariado mundial se reponga de su derrota y pueda imponer el socialismo, la dictadura del proletariado, por la vía revolucionaria y acabe con el capitalismo de una vez por todas.

Asimismo, aprovechamos para transmitir nuestra valoración positiva del trabajo realizado por parte de la camarada Kim Yo Jong en el Comité de Asuntos de Estado al objeto de reabrir las comunicaciones con Corea del Sur.

Esperamos que bajo la dirección del camarada Kim Jong-un se produzca el fortalecimiento y desarrollo del Partido y se consiga la total victoria de la revolución y del socialismo en Corea.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 13 de enero de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La falacia de ‘lo queer’

Federico Engels en el segundo prólogo escrito para el Manifiesto Comunista aseguraba lo siguiente:

“La idea central que inspira todo el Manifiesto, a saber: que el régimen económico de la producción y la estructuración social que de él se deriva necesariamente en cada época histórica constituye la base sobre la cual se asienta la historia política e intelectual de esa época, y que, por tanto, toda la historia de la sociedad -una vez disuelto el primitivo régimen de comunidad del suelo- es una historia de luchas de clases, de luchas entre clases explotadoras y explotadas, dominantes y dominadas, a tono con las diferentes fases del proceso social, hasta llegar a la fase presente, en que la clase explotada y oprimida -el proletariado- no puede ya emanciparse de la clase que la explota y la oprime -de la burguesía- sin emancipar para siempre a la sociedad entera de la opresión, la explotación y las luchas de clases; esta idea cardinal fue fruto personal y exclusivo de Marx”.

 

Es decir, que la aportación fundamental que Carlos Marx hizo a la historia de la humanidad, y que inspiraría a innumerables revolucionarios en los siglos XIX, XX y XXI, es que la política está subyugada, en cualquier caso, a las relaciones de producción y la superestructura que esta genera. Así, Marx llega al concepto de la lucha de clases y significa qué es un proceso revolucionario: cuando la contradicción de clases sociales opuestas se resuelve en favor de la clase oprimida.

Un texto básico como es el Manifiesto Comunista nos deja entrever que en el capitalismo, cuya relación de producción es la propiedad privada de los medios de producción, hay dos clases que se enfrentan: el proletariado y la burguesía. Así, la clase trabajadora se convierte en el sujeto revolucionario y sobre sus hombros se apoya el peso de la historia escrita conscientemente por el ser humano y el abandono de la prehistoria humana en la que nos hallamos inmersos. Esto es: la historia del socialismo y el comunismo.

Claro es para todos que los trabajadores son diferentes los unos de los otros. Incluso una pareja de gemelos consta de particularidades que los diferencian tanto de forma física como de forma psicológica. El marxismo ocupó la ardua tarea de ver que, a pesar de la diversidad de los trabajadores, lo cardinal de ellos es su papel de desposeídos, su propia condición de proletarios. Así, Marx escribiría:

“Socialmente, ya no rigen para la clase obrera esas diferencias de edad y de sexo.  Son todos, hombres, mujeres y niños, meros instrumentos de trabajo, entre los cuales no hay más diferencia que la del coste”.

 

No vemos en el Manifiesto ninguna referencia ni análisis hacia la desvalorización particular hacia el trabajo de la mujer en el siglo XIX, ni sobre la explotación infantil de la época y, sin embargo, eso no ha despojado al marxismo de la defensa a ultranza de la igualdad entre el hombre y la mujer y del rechazo visceral del trabajo infantil. Esto es porque dichas cuestiones son, como bien dijimos al inicio de este documento, consecuencia de las relaciones de producción del capitalismo premonopolista de la época. Claro es que autores comunistas posteriores dedicarán ríos de tinta a desmenuzar estas cuestiones particulares, pero todos esos análisis no son más que consecuencia de la base que Marx, Engels y posteriormente Lenin, han dejado.

El mundo actual, que no es más que la fase imperialista del capitalismo en absoluta bancarrota, conoce más al ser humano que hace dos siglos como consecuencia del desarrollo de la ciencia y la tecnología. En otras palabras, el mundo que nos rodea se entiende mejor hoy que en cualquier otro momento de la historia. Sin embargo, a pesar de toda esa evolución, las relaciones de producción siguen siendo exactamente las mismas que cuando Marx sujetaba su pluma y, por tanto, el sujeto revolucionario sigue siendo el mismo: los proletarios. Los comunistas tenemos claro que a quien se le ocurra dudar sobre esto está siendo un ignorante o un embustero.

Todo lo escrito hasta ahora es una obviedad y nada más que un resumen de algo tan vasto como es la ciencia marxista-leninista. Aun así, el capitalismo es una maquinaria que crea día sí y día también anticomunismo de todos los tamaños y formas; y en un mundo en la que la cantidad de información es tan extensa y accesible, es más fácil que los trabajadores se encuentren confusos y decidan asumir según qué luchas siguiendo a determinados grupúsculos que parecen haber leído a los clásicos del marxismo, pero que cualquier revolucionario que se precie sabe que no han entendido ni la mitad.

Concretamente, para las cuestiones LGBT, nos encontramos que determinados partidos y colectivos que se consideran dentro del Movimiento Comunista Español (MCE), aprovechan la mínima para teñir sus consignas reaccionarias de rojo y así llevar a los trabajadores hacia la reacción, colocando el énfasis donde no hay movimiento revolucionario sino reformismo.

El 29 de junio de 2021, el Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE) publicaba en su página web y en redes sociales su análisis sobre la proclamada “ley trans”, en el que aseguraban que dicha ley “constituye un problema para la lucha de la mujer y para las personas homosexuales”. Sus argumentos están basados, sobre todo, en la confrontación de la “realidad objetiva” contra la “autopercepción subjetiva” y derivados.

Al PCOE le sorprende poderosamente que el PCTE haga un análisis sobre una ley burguesa en concreto, separe a la mujer del hombre proletario y diferencie a los trabajadores homosexuales de quienes no lo son, porque si algo hemos aprendido los marxistas-leninistas es que:

  • Una ley en el capitalismo, promueva quien la promueva, es una reforma por definición. Independientemente de su contenido, la ley será aplicada o no en función de la composición de las instituciones del Estado. Como las instituciones en el Estado Español son capitalistas, actuarán siempre para garantizar y acentuar la explotación del hombre por el hombre, para servir los intereses de la burguesía.

El ejemplo más claro es que la Constitución franquista de 1978 dice defender el derecho a la vida digna, pero la realidad es que aplicar esa norma sería ordenar a las instituciones burguesas a que no consideren la vivienda como una mercancía. ¿Imaginamos al PCTE analizando la Constitución y legitimándola por incluir dicho apartado?

  • Los trabajadores (independientemente de cualquier condición) estamos siempre amenazados en el capitalismo. No son las leyes burguesas las que establecen una graduación sobre nuestra liberación, sino nuestra posición sobre las relaciones de producción, que en el capitalismo siempre es de desposeídos y explotados.

Por tanto, el nombrado análisis sólo puede caer en la categoría de reformismo y, por tanto, sólo puede destilar reacción en cada una de sus palabras. Sin embargo, ¿podríamos esperar otra cosa de un partido cuya máxima ambición ha sido estrechar las relaciones internacionales con el KKE, partido que se ha manifestado de una manera abiertamente homófoba?

Sin embargo, el PCTE no es el único con posiciones abiertamente reaccionarias y que obvia el sentido de clase de todo lo que nos rodea. Otras organizaciones que aunque se denominen comunistas o leninistas están totalmente alejadas del marxismo y que abrazan abiertamente la reacción llevan durante meses, sino años, atacando lo que ellos denominan “queer” y “posmoderno”. Tanto es así que fácilmente vemos que ya han construido todo su discurso en torno a estos temas y los ha capitalizado de buena forma a través de redes sociales.

Su estrategia política está basada en erigirse la alternativa ante diversos sujetos que escogen en función del discurso “progre” que tengan para que, por comparación, ellos salgan ganando. Así, se puede afirmar sin lugar a dudas que si el discurso feminista o LGBT no existiese, estos fascistas tampoco existirían debido a que el grueso de su repercusión viene de la confrontación con personajes más conocidos que ellos y sus ocurrencias de turno que cualquier fascista suscribiría.

Conociéndolos a través de las publicaciones en las que atacan leyes feministas, LGBT o migratorias (cuestión que ya hemos visto que es puro reformismo), cualquier reaccionario podría formar parte de estas organizaciones sin ningún tipo de problema, puesto que las reivindicaciones que se encontrarán son el “patriotismo revolucionario”, control planificado de las fronteras, defensa de la unidad de España, exaltación de la hispanidad, etcétera. Un cúmulo de categorías que un fascista desnortado es capaz de hacer suyas. Y si hubiese algún atisbo de reivindicación de la lucha de clases, puede ignorarlo fácilmente debido a que ellos no son conocidos por realizar esa labor, sólo es pura retórica.

Lo que hemos visto hasta ahora es que estas etiquetas “queer”, “progre” y “posmoderno” permiten a los reaccionarios estar en su salsa justificándolo envileciendo y desvirtuando completamente lo que es el comunismo, lo cual les retrata como auténticos fascistas al abrazar abiertamente el revisionismo. Es decir, su crítica a estos movimientos no es más que una falacia.

Desde el PCOE somos conscientes y respetamos cada una de las realidades de los seres humanos y consideramos que cualquier discurso que mínimamente aliente a atacar a estos colectivos minorizados merece nuestra más firme condena. Asimismo, defendemos y luchamos porque cada uno de los trabajadores, porque los seres humanos, puedan desarrollarse de manera multilateral e ilimitada.

Al mismo tiempo, somos conscientes que ante la incapacidad de la burguesía y sus instituciones de satisfacer las necesidades humanas, la situación actual se traduce en la mentira y la capitalización total de estos movimientos, llevando a sus elementos a cualquier lugar ajeno a la lucha de clases y fomentando el individualismo a través del desarrollo de la propia identidad.

La liberación del ser humano pasa inevitablemente por la abolición de la explotación de una clase social por otra. En estos términos, el desarrollo de las fuerzas productivas nos lleva a defender directamente la consecución del Socialismo como única democracia que permitirá a los trabajadores tomar las decisiones en su día a día, entre las cuales se incluye, como no puede ser de otra forma, la cuestión de la mujer y la cuestión LGBT. Por tanto, y como paso necesario para ello, es necesaria la construcción del Frente Único del Pueblo como punto común de todos los trabajadores e institución revolucionaria de clase  que enviará al Estado capitalista al basurero de la historia.

 

¡Por la liberación de los trabajadores!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Más condena, más solidaridad

Hace dos semanas, conocíamos la nueva condena que la justicia del fascista Estado español le impone a Pablo Hasel, 2 años, 10 meses y 1 día que se añaden a las anteriores condenas con las que vemos como la judicatura alarga y alargará indefinidamente su prisión como ya ha hecho con otros presos políticos, a fin de mermarles, acallarles y doblegarles, mandando de paso un claro mensaje a todo aquel que siquiera ose alzar la voz y denunciar el carácter de este Estado, lo podrido de sus instituciones y la maquinaria represivo-judicial que éste utiliza.

Esta vez, la condena por denunciar como la Guardia Urbana apalizaba a un menor y como un “colaborador policial” utilizaba de manera falsa su testimonio para evitar que estos hechos se probaran. El “colaborador”, un fascista que no solo fue condecorado por la Guardia Urbana, sino que mostró públicamente su apoyo a la represión del 1-O, y que se exhibe en redes con armas de fuego y que llegó a amenazar y encañonar a 2 militantes de Resisteix Lleida, cuando estos encartelaban en favor del derecho a la autodeterminación.

Esto, sumado a la reciente decisión del Tribunal de Apelación de Gante que ha rechazado extraditar a Valtonyc por ninguna de las 3 causas por las que el Estado reclama, nos señala cual es la situación de la “democracia” en este Estado, siendo Bélgica otro Estado en el que la dictadura de la burguesía es ley y orden, se aprecia enormemente la forma en la que el resto de Estados del bloque imperialista europeo gestiona la “libertad de expresión”.

Desde el Partido Comunista Obrero Español condenamos los montajes policiales y el aparato represivo-judicial del Estado español, de esencia fascista y criminal, y de igual manera nos solidarizamos con Pablo Hasel frente a los intentos de doblegar su voz y acallarle. Tan solo la organización de los comunistas en torno a los principios del marxismo-leninismo y del Partido de Nuevo Tipo conseguirá liberar a los presos políticos y eliminar al fascismo y su estructura, tanto institucional como callejera.

 

¡Organicemos la solidaridad!

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Socialismo o barbarie!

 

En Madrid a 8 de enero de 2022

 

Secretaría de Juventud del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El capitalismo destruye al Tajo

Una vez más asistimos a lo que hace casi dos siglos Marx avisó: “El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y a los seres humanos”.

Buena prueba de esta cita marxista es la situación actual del río Tajo, especialmente en su paso por la ciudad de Toledo, donde observamos horrorizados cómo las aguas circulan contaminadas, con espuma, a lo que hay que sumar el irrisorio nivel del caudal. Pero, ¿de dónde viene toda esta situación y por qué la relacionamos con el capitalismo?

Vayamos a 1979, cuando se pone en marcha el famoso trasvase Tajo-Segura con el fin de regar tierras de Almería, Alicante y Murcia para el cultivo masivo. A simple vista puede parecer que el trasvase se hace por el bien común, pero nuestra experiencia en analizar y combatir las contradicciones del capitalismo nos dice que eso no es así: el trasvase atiende única y exclusivamente al beneficio capitalista de las grandes extensiones agrícolas del sureste del Estado español.

El trasvase es sólo el remate de este río prácticamente muerto, pues en su curso por Aranjuez ya fluye sin fuerza, y si a eso le sumamos la extracción de sus aguas para el trasvase, la precariedad del río se extrema. El Real Decreto 817/2015 establece unos niveles de contaminación máximos para el Tajo de 1 mg/l de amonio y 0’6 mg/l de fosfato, pero lo cierto es que los niveles actuales se sitúan en 5 mg/l de amonio, mientras que los niveles de fosfato se mantienen “estables”.

¿De dónde proceden estos desechos contaminantes? El amonio, de las depuradoras urbanas (especialmente las de la Comunidad de Madrid) y el fosfato, de origen agrícola (de los fertilizantes).

Es decir, el principal causante de la contaminación tan agresiva del río Tajo es la mala gestión de las depuradoras madrileñas, que llegan al Tajo por su afluente, el Jarama. Esta contaminación se vería contrarrestada si el caudal del Tajo fuera el que debiera ser sin un trasvase que atiende a intereses capitalistas de producción masiva, pues el río lograría diluir la mayor parte de los elementos contaminantes.

Es por todo esto que relacionamos la contaminación (en este caso del río Tajo) con el sistema capitalista, que sin pensar en el futuro y en el bienestar social, únicamente atiende a los intereses económicos de las grandes extensiones agrícolas (en este caso).

Mientras exista capitalismo, toda medida individual tomada desde el hogar, desde el individuo, será en vano, pues las contradicciones capitalistas afectan a niveles a los que desde nuestros hogares no podemos hacer frente, con gestos tan mínimos como reciclar o no usar productos tan dañinos para el medio ambiente.

La única forma de armonizar las relaciones de producción, para satisfacer las necesidades de la mayoría trabajadora sin destruir el medio ambiente y el planeta, es la implantación de una economía planificada socialista, cuyo fin último no sea el enriquecimiento de una minoría parasitaria, sino el bienestar de la mayoría.

 

¡Acabemos con el capitalismo para poner fin a la explotación del hombre por el hombre, y del hombre por la naturaleza!

¡Socialismo o barbarie!

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Yolanda Díaz y Unidas Podemos-PCE refrendan la Reforma Laboral del PP

La reforma laboral pactada entre Yolanda Díaz, los sindicatos amarillos CCOO y UGT y la patronal CEOE es una nueva traición a la clase trabajadora. No solo no se deroga la reforma laboral del PP, ni se eliminan sus artículos más lesivos -tal y como vendió en campaña electoral Unidas Podemos-PCE a los trabajadores- sino que, al contrario, se refrenda absolutamente la continuidad de la reforma laboral del PP y se consolida como inamovible gracias a la socialdemocracia y al oportunismo vendidos a la burguesía.

Los estruendosos aplausos de la CEOE y de la Fundación FAES de Aznar dejan bien a las claras el carácter consolidador de esta reforma de Yolanda Díaz de la reforma de 2012, que fue un golpe tremendo contra los derechos de la clase trabajadora en el Estado español. Y el apoyo de Ciudadanos y de buena parte del Partido Popular refrenda el carácter antiobrero de este acuerdo.

CCOO y UGT, sindicatos amarillos y vendidos a la patronal, juegan el papel que les corresponde como elemento del Estado que son, pues de éste cobran en contraprestación por sus traiciones a los trabajadores. Así, no dudaron en firmar la enésima traición, consolidando una reforma laboral que lejos de mejorar un ápice la vida de la clase obrera, la sigue sumiendo en la más absoluta miseria.

Abren los diarios con la noticia de que España supera el nivel de empleo de antes de la pandemia con la creación de 776.000 puestos de trabajo en 2021. Pero la realidad es que esta reforma laboral, continuadora a ultranza de la fascista legislatura de Rajoy, va a mantener la disminución de las horas de trabajo: se trabajan 1,2 millones de horas menos que en 2019. Es decir, que los trabajadores van a trabajar menos horas y, por ende, a empobrecerse todavía más. Y esta reforma laboral consolida este panorama para la clase trabajadora y otorga al empresario herramientas para rebajar la jornada de trabajo de los obreros y, consecuentemente, también sus salarios.

Y es que este aspecto es fundamental para la patronal, ya que el escenario de automatización que viene preparando la burguesía necesita de una transformación de las condiciones de vida del proletariado, que va a trabajar menos horas y a cobrar menos. La automatización bajo el capitalismo solo puede traer miseria al trabajador.

Pero el problema no es la automatización ni la robotización, sino el sistema capitalista de producción. El derrocamiento de éste y la construcción del Socialismo haría que toda esta automatización se pusiera al servicio de la clase obrera, que es la inmensa mayoría de la población, mejorando sus condiciones de vida: menos horas de trabajo, la cuasi-desaparición de trabajos rutinarios en muchas ramas de producción, etcétera.

La clase obrera se encuentra hoy en la encrucijada de elegir la miseria cada vez más palpable del capitalismo – encarnado en la socialdemocracia y el oportunismo (Unidas Podemos-PCE) que actúan como los fascistas cuando están en el gobierno y en el fascismo – o la revolución socialista con la que ser el dueño de su destino.

 

¡Por la revolución socialista!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 5 de enero de 2022

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y POLÍTICA DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)