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La falsedad de un Tribunal Constitucional progresista

Solo habrá progresismo cuando el proletariado tome el poder político y construya el Socialismo.

Escuchamos estos días en todos los medios de comunicación de masas del sistema, al unísono, que se ha conseguido desbloquear el Tribunal Constitucional logrando una “mayoría progresista” en este órgano, a pesar de las artimañas de los conservadores.

Una crisis de la superestructura del sistema capitalista en el Estado español, que ha puesto de manifiesto que las leyes burguesas son papel mojado ya que 4 magistrados del Tribunal Constitucional han estado más de 6 meses ejerciendo con el mandato expirado.

Un órgano, este, que es totalmente dependiente de los poderes del Estado, pues son ellos quienes proponen a sus doce miembros integrantes: 4 son nombrados a propuesta del Congreso de los Diputados, 4 a propuesta del Senado, 2 a propuesta del Gobierno y 2 a propuesta del Consejo General del Poder Judicial.

Por tanto, el intérprete supremo de la Constitución, es en definitiva el propio Estado. Una Constitución fascista en la que prima la economía de mercado, es decir, el capitalismo por encima de todas las cosas (artículo 38), incluido el bienestar del pueblo. Y un Estado que atacó al pueblo Catalán en 2017, fletando barcos comerciales para llevar a sus cuerpos de represión a Catalunya para reprimir al pueblo y negar su derecho a la autodeterminación, que ha creado y mantenido a ultranza la ley mordaza, que permite una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores entre un 6% y un 9% -dependiendo del sector- debido a la inflación, que  permite que casi 4.000 personas se suiciden en España en 2021 (un 7,1% más que en 2020) siendo el suicidio desde 2008 la primera causa de muerte externa, por encima de los accidentes de tráfico…

El Tribunal Constitucional declaró inconstitucional el Referéndum del 1 de octubre en Catalunya siendo el derecho de autodeterminación un principio fundamental del derecho internacional y de carácter inalienable. Sin embargo, no se declaran inconstitucionales los desahucios pese a que el derecho a la vivienda está recogido en la Constitución.

No hay nada de progresista en la recomposición de un órgano abiertamente reaccionario, como lo son todos en el Estado español, porque al capitalismo ya no le sirve ni la más mínima sombra de progreso para mantenerse vivo. La crisis de todas las instituciones de la superestructura es el reflejo de la crisis de la base económica, del capitalismo en su conjunto, que no hace más que negarse a sí mismo, y cada día más, con su apuesta por la automatización, ya propia del Socialismo.

La clase trabajadora no puede pensar que un cambio de caras en el Tribunal Constitucional, por más que los medios de manipulación de masas se empeñen en disfrazarles de progresistas, puede solucionar ninguno de sus problemas. El proletariado sólo puede pensar ya en tumbar este sistema capitalista moribundo y crear el suyo propio, construyendo el Socialismo.

Un Socialismo que destruya todos estos órganos reaccionarios y represivos como son el Tribunal Constitucional, la Audiencia Nacional o la propia Constitución y crear las suyas propias. Una nueva Constitución, que albergue todas sus aspiraciones y anhelos políticos, que refleje políticamente el cambio de propiedad de los medios de producción y que ponga las bases de la organización del poder popular que consolide la dictadura del proletariado.

Y es en este sentido en el que el proletariado debe organizarse hoy para cumplir su misión histórica: emanciparse como clase de las cadenas del capital. Solo con la organización del pueblo bajo sus propios órganos de poder y bajo la dirección del Partido comunista se podrá construir el Socialismo que acabe con la miseria de hoy y nos permita vivir la vida que nos merecemos.

¡Socialismo o barbarie!

Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




¡Los terratenientes se quedan sin esclavos!

Las pésimas condiciones de trabajo en el campo, con salarios ridículos, más aun teniendo en cuenta que el horario para los jornaleros es de sol a sol, así como la soberbia de los terratenientes, está repercutiendo en la falta de mano de obra esclava del campo.

Unos agricultores de Ciudad Real han denunciado la falta de trabajadores del campo para la campaña de la aceituna de este año, quejándose que este problema pone en jaque la recogida. Dicen que la gente prefiere cobrar el paro a trabajar en el campo. ¡La gente prefiere cobrar por no hacer nada antes que trabajar como máquinas para cobrar una miseria! Dicen que están dispuestos incluso a darles de alta en la Seguridad Social. ¡Faltaría menos!

Estos dos agricultores, a su vez, han dado una solución a este problema: llegada de inmigrantes para recoger la aceituna. ¡Usemos a los inmigrantes para hacer el trabajo que no quieren los españoles! Se les paga menos porque estos trabajadores, faltos de derechos humanos en general y laborales en particular en sus países de origen, se agarran a un clavo ardiendo, para luego deshacernos de ellos cuando termina la campaña. Así es como nos ven a los trabajadores los terratenientes, los propietarios de tierras: como máquinas, como aperos de labranza, como tractores, que una vez no servimos o no les convenimos, se deshacen de nosotros.

Hace escasos diez años, con la introducción de máquinas más sofisticadas en el campo que hacían el trabajo de varios jornaleros, los propietarios de tierras se jactaban de la práctica inutilidad de los trabajadores ante las máquinas. El uso de máquinas como los paraguas, que en escasos minutos recogen lo mismo que un puñado de trabajadores, hizo que el paro en las campañas del campo aumentase de forma vertiginosa.

El avance científico y tecnológico es un avance para el Ser Humano. El problema es, que si este avance, si las máquinas, si las mejoras tecnológicas, están en manos de los capitalistas, de la burguesía, esto desemboca en aumento de paro para los trabajadores y aumento de capital en manos burguesas. Además, supone unas repercusiones indirectas, generadas de este avance tecnológico en manos equivocadas, como puede ser la falta de derechos, pues los trabajadores, abrumados por las pésimas condiciones a las que nos somete el capitalismo, y ansiosos de trabajar para sobrevivir, aceptan prácticamente cualquier condición laboral, aunque ello suponga un salario ínfimo, no estar dado de alta en la Seguridad Social -ante el peligro que ello supone ante accidentes laborales y ante una inspección de trabajo-, no tener contrato, no tener un horario fijo…

El capitalismo, ese elemento moribundo, intenta sobrevivir como sea, ahora en la Industria 4.0. Mientras, el proletariado sufre cada día más miseria, abrumado por los coletazos agonizantes del capitalismo. Y, ¿qué hacen al respecto los sindicatos amarillos al servicio del capital como son CCOO y UGT? Absolutamente nada. Tal es el caso, por ejemplo, del famoso ERE de Coca-Cola, donde los sindicatos pactaron un ERE con la empresa para despedir a 360 trabajadores en toda España. O lo mismo ocurrió con Nissan, donde estos sindicatos podridos y envenenados por el capital, firmaron un ERE que despedía a 2.525 trabajadores en España.

Ante todo esto, ¿qué nos queda por hacer a los trabajadores? ¡Organización, lucha y solidaridad! Los trabajadores tenemos que poner a nuestro servicio las máquinas, todo con una economía planificada, utilizar el avance tecnológico y científico para mejorar la vida de los trabajadores.

 

¡Socialismo o barbarie!

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Ciudad Real




La migración forzada como consecuencia del Imperialismo

Los medios informaban el pasado 28 de noviembre que tres personas habían viajado desde Nigeria hasta las Islas Canarias sobre la pala del timón de un buque. Pudieron sobrevivir once días en esas condiciones. Al llegar a Las Palmas de Gran Canaria, las autoridades se percataron de su presencia y tuvieron intención de deportarlos tras atenderles los servicios médicos. Por suerte, han solicitado asilo y parece ser que, finalmente, no será así. Pero la historia refleja la cruel realidad vivida por incontables personas que abandonan su país en África para tomar la peligrosa “ruta de Canarias” [1], en la que muchos pierden la vida en un intento desesperado por alcanzar una vida digna. Huyendo del horror, la miseria o las persecuciones, están dispuestos a adaptarse a cualquier penuria, incluso sabiendo que se enfrentarán a situaciones de pesadilla.

El tema de la inmigración se enfoca continuamente desde distintos ángulos, y es un arma que no falla para dividir a la clase obrera, provocando además que una parte de esta vea a sus hermanos de clase extranjeros como un problema. Pero el asunto se puede resumir en lo siguiente: el capitalismo, que se sostiene con la explotación y el sufrimiento del proletariado, devora los recursos de los países con mayor abundancia natural, y el llamado tercer mundo ve impedido su desarrollo con gobiernos afines al imperialismo, condenándose a su clase obrera a una miseria espeluznante, con un alto nivel de inseguridad. “El secreto” está en agitar los peores miedos basados en creencias infundadas, y tratar, por otro lado, a estas víctimas de un sistema monstruoso que se ceba aún más con ellos como “un colectivo que necesita ayuda”, sin más; lo principal es conseguir que nadie cuestione el capitalismo, o sepa tan siquiera (muchísimo más común de lo que se piensa) en qué consiste dicho sistema.

Un informe de Caminando Fronteras desglosa muchos aspectos que entran en juego [2], siendo militarizadas las aguas de la llamada “ruta canaria” para dificultar el paso, permitiéndose la cosificación de las personas migrantes en las fronteras, la violación continua (de manera camuflada) de los derechos humanos que la reaccionaria Europa dice defender, el uso de mano de obra esclava, etc. Es menester señalar que muchos usuarios de los servicios (casi siempre privados) de acogida son expulsados por simple incomodidad ante su conducta [3], teniendo el centro autoridad para hacerlo sin un control externo y siendo válida la excusa que presenten para ello. Debemos tener en cuenta que, aunque se pudiera alegar que una persona expulsada ha sido violenta, ha cometido hurto o consumido drogas, lo que se consigue es agravar su problema y trasladarlo a una situación de supervivencia en la calle. Por otro lado, no se cuenta con el personal, las instalaciones y la preparación adecuada para atender a las personas que lo necesitan [4], siendo imprescindible comprender que muchas personas migrantes llegan a nuestras costas con enormes cargas psicológicas, que son consecuencia de la pesadilla que han vivido, y se supone que los servicios ofrecidos tienen el objetivo de ayudar.

Las entidades que normalmente se encargan de acoger a los migrantes no dejan de ser empresas privadas, y van a mirar por su beneficio. Por tanto, se invertirá lo justo y necesario en comida, ropa, artículos de higiene, etc. Lo mismo ocurre con los trabajadores de los centros, siendo su número casi siempre insuficiente para atender las necesidades, con bajos salarios, sobre todo en relación a la responsabilidad que tienen al moverse “en primera línea”, y es habitual que muchos de éstos no tengan la más mínima vocación de servicio o conocimientos necesarios sobre la realidad objetiva de los usuarios, habiendo pasado unas exigencias paupérrimas por parte del empleador. Todo ello se cumple también con los más vulnerables, que son los menores extranjeros no acompañados, mal llamados “menas”, y que en no pocas ocasiones viven en un entorno inadecuado y opaco [5]. Pueden observarse casos como el que ocurrió en un centro de Gran Canaria [6], y que no es, ni mucho menos, el único.

Nos encontramos ante un escenario que no es nuevo, pero el hecho de que no se nos cuente la verdad jamás, lo convierte en un terreno inexplorado para la mayoría. La pata derecha del sistema capitalista es usada para echar gasolina al fuego, e intentar dar a cierto público lo que mejor asimila, dado su escaso o nulo desarrollo de conciencia de clase. Dan pie a teorías absurdas como el “efecto llamada”, el “gran reemplazo”, etc. Todo sea por hacer mucho ruido, generar odio derivado del miedo y desviar las miradas, evitando que la vista se pose sobre los hechos, y fomentando que reine el subjetivismo. No es raro ver a miembros de VOX inventando datos en una entrevista televisiva, siendo usados “disimuladamente” como altavoz y sin ver éstos consecuencias por sus miserables actos, a pesar de las demostraciones de que mienten.

A su vez, la otra derecha, también conocida como la pata izquierda del sistema, habla a sus simpatizantes de empatía, derechos humanos y solidaridad, conceptos que en su boca no dejan de ser abstractos, ya que no mencionan el problema y tampoco la solución, sino que es una manida actuación de quienes deben parecer diferentes para que la estafa no sea descubierta. A la hora de la verdad, este grupo es como la “derecha tradicional”, solo que no va de frente, y sus proclamas son más bien un intento de hacer creer a las personas con un mínimo de conciencia que pueden estar tranquilas, dado que “los políticos de izquierdas” se preocupan; pueden dejar “la lucha” en sus manos, y tienen que votarles para conseguir ese mundo mejor que anhelan. Son la cara que se asoma entre el telón para tranquilizar al público, mientras se oyen ruidos de violencia y gritos de agonía detrás.

El mensaje que nos quieren dar es claro: tienes dos opciones; o sientes pena por ellos y optas por la empatía, o la “solidaridad” que te llevará a protestas y movimientos inútiles, caducos y espontáneos, o les odias porque “son delincuentes, te roban el trabajo, son primitivos…” En definitiva, te dicen que estás en “un bando” o “en el otro”, porque el problema es que hay una gran parte de la clase obrera que es enemiga tuya, y es la que perpetúa la situación que percibes. Pero eso sí; no se te ocurra pensar en la burguesía que te explota a ti, a “tus enemigos” o a los inmigrantes; burguesía que además maneja la política y los mensajes que te llegan a través de sus medios comprados con el poder que obtienen con el sufrimiento de toda la clase obrera. Ellos no tienen nada que ver…

Alberto Garzón, tras la infame masacre de Melilla, ni siquiera fue capaz de pronunciarse con un tuit. Tuvo la feliz idea de retuitear una fingida e impresentable “reflexión” de Gustavo Petro, en la que el político decía que la tragedia tenía su origen en una crisis migratoria provocada por el cambio climático, que derivaba en hambrunas.

Hace un tiempo que empieza a usarse un cruel chiste que “lo explica todo”, incluso el maltrato y la pobreza: se trata de fenómenos meteorológicos, y debemos sentirnos culpables (la clase obrera, claro) porque “contaminamos” mucho, y dentro de poco tendremos que apretarnos más aún el cinturón, porque estamos matando al planeta y a sus habitantes.

No debemos olvidar cómo el Gobierno “más progresista” se dedica a encubrir la tragedia provocada en la frontera (se sospecha que en suelo español) por las fuerzas represivas marroquíes, y sin darse ningún auxilio a las víctimas, cuyo crimen fue buscar la dignidad y un refugio lejos de las atrocidades y de la privación de recursos. No se trata de Marlaska, sino de todo el Gobierno, puesto que no se puede considerar aparte a un infame “señor” que es acogido y defendido por un grupo que sabe perfectamente lo que es. Las despreciables palabras del reaccionario presidente Sánchez, que elogió la actuación de Marruecos (y no por error) son un buen resumen. Por otra parte, nos encontramos con la enésima hipocresía de Unidas Podemos, que defiende la versión del ministro del Interior sin exigir nada [7]. Sin embargo van rasgándose las vestiduras en una obra de teatro en la que repiten una y otra vez que Irene Montero es “acosada” en plena polémica por los efectos de su ley.

Defienden a los suyos porque son el mismo partido, la misma empresa perteneciente al capital, y no se les verá denunciando “violencia política” en lo que respecta a lo ocurrido en Melilla, los desahucios, ni los hombres y mujeres que sufren la opresión y la explotación; tampoco en lo referente a la pobreza provocada por los intereses de la burguesía, ni por los servicios sanitarios colapsados en toda España, o la clase obrera que es represaliada y detenida por protestar y por intentar defender sus derechos, o denunciar una atrocidad. No lo harán porque tienen gran parte de responsabilidad, no están al servicio de la clase obrera y se debe enviar el mensaje de que la política trata de “unos/as señores/as” acusándose mutuamente de asuntos ajenos al proletariado, mientras unos dicen cosas que te gusta oír, y otros hablan de lo que no soportas.

De esta forma, la clase obrera se aleja de su papel de sujeto político revolucionario, dejando su futuro en manos de oportunistas y reaccionarios, dos caras de la misma moneda. Mientras los trabajadores no tomen conciencia de su misión histórica de superar el capitalismo y construir el socialismo, seguiremos en manos de títeres del capital. El momento histórico exige de todos nosotros dar un paso adelante y organizarnos para tumbar este sistema. Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a todos los trabajadores, pensionistas, estudiantes y todos los componentes de la clase obrera de Canarias y del resto del Estado a fortalecer las filas del Partido.

 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en las Islas Canarias

 

Referencias:

[1] https://www.laprovincia.es/canarias/2021/04/12/ruta-canarias-mortal-migracion-actual46430623.html

[2] https://caminandofronteras.org/wp-content/uploads/2020/03/vida-en-la-necrofronterainteractivo.pdf

[3] https://elpais.com/espana/2021-02-27/la-cruz-roja-expulsa-a-64-migrantes-de-uncampamento-en-las-

palmas.html#:~:text=La%20Cruz%20Roja%20expuls%C3%B3%20en,en%20la%20puerta%20del %20recinto

[4] https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/reportajes/migracion-canarias-ni-acogidadigna-ni-acceso-a-proteccion-internacional/

[5] https://www.rtve.es/noticias/20220330/radiografia-centros-menores-acogimientoresidencial/2313761.shtml

[6] https://elcierredigital.com/investigacion/47752454/crisis-migratoria-canarias-menasdenuncian-palizas-racismo-fundacion-respuesta-social.html

[7] https://www.eldiario.es/politica/psoe-unidas-alian-salvar-marlaska-montero-reprobacionesplantea-derecha_1_9764157.html




La lucha de clases en Perú y la bancarrota del “socialismo” del siglo XXI

El pasado 7 de diciembre, Pedro Castillo – ejemplo de la expresión de la ideología burguesa en el movimiento obrero – decidió disolver temporalmente el Congreso de la República del Perú y decretar un gobierno de emergencia excepcional ante lo que iba a ser la tercer y definitiva moción de vacancia contra su persona al contar la oposición con 101 votos a favor de 130 posibles.

Es evidente que desde que Pedro Castillo asumió la presidencia el 28 de julio de 2021 dio comienzo una campaña de ataques desde la oposición fujimorista, así como desde sus medios de comunicación que son financiados y controlados desde los EE.UU., potencia que teme un acercamiento comercial y político de otro país hacia sus rivales de Rusia y China. Fruto de este hostigamiento, el pueblo peruano ya vivió dos mociones de vacancia, la primera el 25 de noviembre de 2021 y la segunda el 8 de marzo de 2022, además de numerosas acusaciones de fraude electoral, corrupción, traición a la patria y comunismo.

Que el 8 de diciembre, un día después de decretar el gobierno de emergencia, Pedro Castillo estuviera detenido por rebelión, encarcelado e inhabilitado del cargo por su «permanente incapacidad moral» e «intento de autogolpe de Estado» se explica por la ausencia de respaldos incluso dentro de sus supuestos aliados y por la existencia de un congreso peruano tremendamente fraccionado cuyas decisiones no responden a un programa político determinado sino a los intereses del mejor postor. Un ejemplo de esto es Dina Boluarte – quien fuera nombrada Ministra de Desarrollo e Inclusión Social por el propio Pedro Castillo hace año y medio –, la cual no dudó en jurar el cargo como Presidenta y certificar así el pacto interburgués. Todo cambia, pero todo sigue igual.

La crisis política del Perú, no obstante, no arranca con el mandato de Pedro Castillo, sino que viene de lejos: en los últimos 5 años han ostentado el cargo 6 presidentes distintos. Sin embargo, en esta ocasión la crisis política ha ido de la mano con una fuerte contestación social, numerosas protestas y una furibunda represión policial con decenas de heridos y más de una veintena de asesinados. Durante estos últimos días, Perú está siendo el ejemplo vivo de cómo actúa la democracia burguesa cuando el pueblo sale a las calles; de como las fuerzas policiales y militares son los perros de presa del régimen capitalista y de una élite privilegiada que no duda ni por un instante en llevar a cabo el terrorismo de Estado, disparar impunemente a manifestantes en la cabeza y utilizar armamento de guerra para restaurar la “paz social”, que no es otra cosa que hambre, miseria y esclavitud asalariada para el proletariado y acumulación de capital para los capitalistas.

Por su parte, el “socialismo” del siglo XXI en Perú representa lo mismo que en el resto de los países del continente americano: la continuación del modo de producción capitalista y el servilismo desvergonzado a los intereses de la burguesía, la lucha parlamentaria para conseguir la desmovilización de las calles y la no interferencia con la acumulación de capital o el orden social existente caracterizado por la distribución desigual de la propiedad, la explotación descarnada e inmisericorde contra la clase trabajadora y la miseria creciente contra las amplias masas proletarias que observan como la riqueza que producen se aglutina en cada vez menos manos. Pedro Castillo y sus seguidores no han contribuido un ápice a la emancipación de los obreros, campesinos e indígenas del Perú, demostrándose continuamente como un defensor del Estado burgués, del capitalismo y de la contrarrevolución.

Decía acertadamente el camarada Lenin que «en ningún país capitalista civilizado existe la democracia en general, pues lo que existe en ellos es únicamente la democracia burguesa, y de lo que se trata no es de la democracia en general, sino de la dictadura de la clase, es decir, del proletariado, sobre los opresores y los explotadores». Con una visión diametralmente opuesta, los cauces que intentarán llevar en Lima para sofocar la movilización social, con grupos de izquierda cuya consigna prácticamente única es la puesta en libertad de Pedro Castillo, será la eterna acumulación de fuerzas para convocar nuevas elecciones y, en tal caso, prometer una reforma de la Constitución de 1993 para evitar la inestabilidad gubernamental. Pero sus promesas no representan a un pueblo valiente que ha salido a las calles, ha realizado piquetes, bloqueado carreteras y tomado aeropuertos como el de Andahuaylas. El “socialismo” del siglo XXI representa a la aristocracia obrera y a la burguesía emergente que busca ser cogestora del Estado capitalista.

Como sabemos, frente a la campaña de ataques anteriormente mencionada, Pedro Castillo no dudó en llevar a cabo una derechización política para calmar a las élites peruanas, protegiendo así los intereses del gran capital y constatando de manera objetiva la bancarrota de la izquierda contrarrevolucionaria, la cual se ha caracterizado en este periodo por la aplicación de políticas abiertamente antiobreras y por la subordinación de la voluntad proletaria al circo parlamentario burgués. Decía también el camarada Lenin que «decidir una vez cada cierto número de años qué miembros de la clase dominante han de oprimir y aplastar al pueblo en el Parlamento» es la «verdadera esencia del parlamentarismo burgués, no sólo en las monarquías constitucionales parlamentarias, sino en las repúblicas más democráticas».

La bancarrota del “socialismo” del siglo XXI, enemigo del marxismo-leninismo, se expresa sencillamente en la defensa a ultranza de la democracia burguesa, de la democracia para la minoría parasitaria de explotadores y opresores, que conlleva la dictadura para la clase trabajadora. El reformismo de Pedro Castillo es solo una de las múltiples formas que tiene el capital para dominar. Los comunistas, por el contrario, rechazamos la democracia burguesa y su falsa libertad. Es en estos momentos históricos cuando se debe aprovechar el legítimo rechazo institucional y llevarlo hacia la radicalización política e ideológica para tumbar este sistema absolutamente terrorista.

Desde el Partido Comunista Obrero Español apelamos a la sociedad peruana, a sus sectores más avanzados de la vanguardia comunista y a las amplias masas proletarias que salen a las calles con indignación a que transformen el injusto orden social existente, la actual dictadura del capital que se levanta contra los pueblos del mundo, y que construyan por medio de la revolución socialista la dictadura del proletariado, es decir, el único camino hacia una sociedad auténticamente democrática.

El modo de producción capitalista, como demostró Marx, se impuso a sangre y fuego; y hoy, el parlamentarismo democrático-burgués se mantiene por medio de la violencia extrema contra los desposeídos, los parias de la tierra, y es también la violencia, en este caso revolucionaria y por medio del sujeto revolucionario, el proletariado, lo que hará caer de una vez por todas a este sistema criminal e inhumano.

Como dijeron en su día Karl Marx y Friedrich Engels: «Las clases dominantes pueden temblar ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar».

 

¡CONTRA LA DEMOCRACIA BURGUESA!

¡POR LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!

 

Madrid, 19 de diciembre de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El modelo sanitario de Ayuso mata

La semana pasada falleció en la localidad de Arganda del Rey un hombre por la inexistencia de médicos en el PAC de Arganda. Este hecho responde a la reorganización que ha realizado Ayuso de los SUAP (Servicios de Atención Primaria) y SAR (Servicios de Atención Rural) agrupándolos todos en los PAC (Puntos de Atención Continuada). Esta reorganización ha traído consigo numerosos problemas que han sido denunciados desde las plataformas en defensa de la sanidad de Madrid, razón por la cual los sanitarios se pusieron en huelga.

La creación de los PAC supone un incremento de horas de trabajo para los sanitarios, además de un empeoramiento significativo de los servicios prestados por la falta del personal necesario. El caso del fallecido en Arganda es el claro ejemplo de lo que los sanitarios llevan advirtiendo desde que se dio a conocer esta reorganización. Tal y como comentó la familia, el fallecido acudió en varias ocasiones al centro de salud en donde no había ningún médico entre el 16 y el 20 de noviembre y los días 23 y 25. Ayuso decía recientemente que “médico que esté en paro, esta tarde lo contrato” pero se ve que la presidenta es incapaz de cumplir ni tan siquiera su propia palabra.

Esto no es más que el enésimo ataque de Ayuso a la sanidad pública madrileña. Desde el PCOE llevamos años denunciando los ataques constantes de la presidenta contra la sanidad pública, tanto los suyos como los de sus predecesores. Desde el despropósito del hospital Isabel Zendal a la represión a los barrios obreros en tiempos de pandemia, Isabel Diaz Ayuso continua con su inquebrantable objetivo de destruir la sanidad pública cueste lo que cueste.

Son más de 20 años los que el PP lleva destrozando la sanidad pública con el fin de privatizarla. A la burguesía solo le interesa su beneficio económico, y si para lograrlo deben dejar a la clase obrera sin derecho a un acceso básico, a la sanidad, lo harán.

Estos ataques no cesarán y esta lucha estará condenada al fracaso mientras no entendamos que, por un lado, toda la destrucción de servicios públicos realizada por los distintos gobiernos no son más que acciones que obedecen al beneficio constante de la burguesía y al mantenimiento de su sistema criminal: el capitalismo, y que, por el otro, estas justas reivindicaciones de los sanitarios es la misma lucha que la de los pensionistas contra la privatización de las pensiones o que la de los trabajadores del metal por un convenio. Es la lucha de la clase obrera contra la opresión de la burguesía y como una sola debemos afrontarla de manera organizada. ¡FRENTE A LA BARBARIE CAPITALISTA, NUESTRA LUCHA ORGANIZADA! ¡ORGANÍZATE CON EL PCOE!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Macrogranja en El Robledo: El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: ¡La naturaleza y el ser humano!

El capitalismo más salvaje, más de rapiña, amenaza a los trabajadores y a la Naturaleza. Una macrogranja se pretende instalar en El Robledo, con el consecuente impacto ambiental y en la población que supondrá. Los capitalistas, ansiosos de obtener la mayor riqueza conlleve lo que conlleve, pretende acabar sin miramientos con una zona de la provincia de Ciudad Real ya de por sí deprimida, que vive de la agricultura y la ganadería, imponiendo un modelo con el que los pequeños ganaderos no podrán competir, y esto llevará a la ruina a los trabajadores de esta zona deprimida, además del enorme daño que generan las explotaciones masivas en el medio ambiente con los vertidos a las aguas cercanas, en este caso al río Bullaque, pero es que también afectará al Parque Nacional de Cabañeros, un lugar reserva de especies en peligro de extinción como el lince ibérico o el águila imperial. El establecimiento se situaría a tan solo 600 metros de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

La misma empresa que quiere instalar la macrogranja en El Robledo, ya está presente en otro pueblo de la provincia, Alhambra, muy cercana al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. Esta empresa, haciendo gala del cinismo que caracteriza a los explotadores capitalistas, ruines, míseros y avaros, afirma que dará trabajo a la zona. Dos puestos de trabajo en concreto, a cambio de 8.500 metros cúbicos de estiércol y casi 29 toneladas de nitrógeno al año. Todo esto, además de repercutir en la economía de los jornaleros y pequeños ganaderos de la zona, así como del impacto ambiental, perjudicará a la salud de los vecinos, con la evidente emisión de gases tóxicos de origen animal. Esta empresa pretende construir dos instalaciones con 1.990 cerdos cada una, esquivando así la normativa relacionada con la moratoria a la instalación de macrogranjas del gobierno de Castilla – La Mancha.

La solución a la especulación y al negocio capitalista pasa por una Reforma Agraria de corte antilatifundista, y debe ser así porque los terratenientes usan las grandes extensiones de tierra para obtener materias primas y dinero a costa de explotar a los jornaleros. Por tanto, se expropiarán los latifundios y se usarán las tierras para entregárselas a los jornaleros y pequeños campesinos para que las exploten de forma planificada, disminuyendo significativamente el desempleo. Los jornaleros trabajarán conjuntamente, hombro con hombro, en cooperativas cuyos productos pertenecerán a toda la sociedad, y no a una sola persona que haga negocio con ellos, como pretende, por ejemplo, esta macrogranja. Las máquinas, abonos, semillas, etc. serán entregados por el Estado, sin que los campesinos lo tengan que costear. El transporte y la comercialización de los productos ya no tendrán costes añadidos que graven la economía de los nuevos campesinos. Del mismo modo, la sociedad introducirá los avances científicos y tecnológicos aplicables al campo, con ingenieros, agrónomos, biólogos…

La Reforma Agraria será antimonopolista, pues todo lo que rodea al proceso de producción del campo está en poder del gran capital industrial y financiero: las máquinas, los productos químicos, el transporte, la comercialización y los préstamos a los pequeños campesinos están en manos de la banca, los monopolios y las multinacionales españoles y extranjeras que imponen sus precios y sus leyes.

Esta es la razón por la que los pequeños campesinos actuales se ven abocados a la ruina, sin poder afrontar los gastos que son superiores a los ingresos. En esta situación se verían los jornaleros si se llevaran a cabo las falsas reformas y políticas agrarias que defienden algunos partidos parlamentarios como Unidas Podemos, pues aunque se creara un banco público, esta relación entre monopolios y pequeños campesinos no variaría. Por ello, será también necesario socializar los monopolios, multinacionales y banca privada.

La Reforma Agraria ha de acompañarse de la socialización de los sectores estratégicos. Casi todos ellos eran empresas públicas que PSOE y PP han privatizado: REPSOL, ENDESA, TELEFÓNICA, CORREOS, etc. Se trata de devolver al pueblo lo que él mismo ha levantado con sus esfuerzos.

La Reforma Agraria solo es efectiva saliendo de la Unión Europea. Tal y como se ha demostrado durante la crisis del 2008 y del COVID-19, la Unión Europea (UE) es el órgano superior del continente que está por encima de los propios gobiernos estatales, concebido para administrar los intereses de los monopolios, las multinacionales y la banca de los países más poderosos de Europa: Francia y Alemania, excluyendo en este caso a Inglaterra tras su salida de la Unión.

La pertenencia a la UE supone el sometimiento total y absoluto a los intereses supremos del imperialismo europeo que controla, gestiona y dirige la política y la economía de los países socios, muchas veces subyugada a los intereses del gigante supremo: Estados Unidos (EEUU), como podemos ver con el TTIP, que somete a los pueblos europeos a los designios de la burguesía norteamericana. Hace unos años a la izquierda reformista (PODEMOS e IU-PCE) se le llenaba la boca criticando el TTIP, pero ahora sin embargo callan, siendo cómplices de lo que supone el TTIP para el pueblo trabajador. La UE impide la racionalización y la planificación democrática según los deseos y necesidades del pueblo trabajador. Será imposible dedicar las materias primas extraídas por los campesinos de España con órdenes de Bruselas.

La Reforma Agraria abarca el sector ganadero, que se ha visto limitado por la presión de la UE y por la política de precios de los monopolios y multinacionales. Aplicar la Reforma Agraria que corresponde en la actualidad exige que las riquezas de nuestros suelos pasen a manos del pueblo al igual que todas las factorías que intervienen en el proceso de producción. Basta ya de que las multinacionales se lleven nuestras riquezas a sus países convirtiéndonos en la región más pobre y con mayor número de parados de Europa.

Hasta hace poco se tenía la idea de que la Reforma Agraria es un problema de los pueblos agrarios. Por lo tanto correspondía sólo a los pequeños campesinos y a los braceros luchar por ella. La Reforma Agraria contemporánea exige la participación del conjunto de la sociedad, tanto en la ciudad como en los pueblos. Con la Reforma Agraria los campesinos extraerán de las tierras las materias primas que hoy son utilizadas para crear y fortalecer las industrias de diversos lugares. Como es lógico esa materia prima después de la implantación de la Reforma Agraria servirá para crear industrias en todo el Estado, para consolidar y extender las que existen y además parte de dicha materia prima será moneda de cambio en la adquisición de materiales que sirvan para el progreso social, que no lo podemos obtener con nuestros propios recursos pero que existen en otros lugares.

Todo un conglomerado de industrias de los sectores primarios, secundarios y terciarios brotará propiciado por la Reforma Agraria. Así pues, harán falta licenciados de todas las carreras. Surgirán demandas de todo tipo de oficios. Se pondrá en marcha un sistema de investigación para el desarrollo del campo y de la ciudad que exigirá nuevos profesionales.

La Reforma Agraria moderna es un sistema armónico y el más solidario que se puede dar en la sociedad actual. Por eso no puede convivir con la existencia de clases sociales y de una burguesía que sólo busca su beneficio y no le importa deteriorar el hábitat en el que vivimos, esquilmando bosques, produciendo bombas criminales, a la que tampoco le importa que niños, mujeres y hombres inocentes mueran con tal de llenar sus bolsillos. Una burguesía que disfruta con tener casas vacías mientras hay personas que duermen en las calles. Una burguesía que cimienta su existencia en la explotación irracional de nuestras riquezas.

La Reforma Agraria moderna es posible y es sobre todo la única salida real para la situación en que nos encontramos los trabajadores de todo el Estado, como también para dar solución a la pobreza y proporcionar un porvenir a la juventud desahuciada. Por todas estas razones, el PCOE hará lo posible por auspiciar entre los trabajadores la imperiosa necesidad de luchar por hacerla realidad, con el propósito de enjugar el paro y para hacer justicia a los sacrificios de las clases laboriosas de la ciudad y del campo, creadoras de las riquezas del país.

Desde el Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Ciudad Real, llamamos a todos los vecinos a unirnos en un Frente Único del Pueblo, que unifique todas las luchas del proletariado en una sola, y que lleve al pueblo a la conquista de los medios de producción y los ponga a su servicio.

 

¡Socialización de los medios de producción!

¡Socialismo o barbarie!

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)