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Ola de calor

En estas últimas semanas hemos vivido en todo el Estado español una ola de calor, superando en muchas zonas más de 40 grados de temperatura. Que se alcancen estos niveles de temperatura no ha impedido nunca que la clase burguesa siga explotando a la clase obrera, sin importar las condiciones de trabajo en los momentos en que se alcanzan mayores temperaturas.

Según los últimos datos la comunidad con más fallecimientos atribuidos a la temperatura fue Madrid con 470, seguida por Andalucía con 257. Y se estima que, en lo que va de año, en toda España el dato de fallecimientos es cuatro veces superior a 2021.

Los casos más sonados de personas que han fallecido han sido los del trabajador de limpieza de la empresa Urbaser, subcontratada por el Ayuntamiento de Madrid, un trabajador mecánico de la empresa Aurgi en Móstoles y un repartidor de propaganda en Paracuellos de Jarama, todos ellos en la Comunidad de Madrid.

En todos los casos se trata de trabajadores con contratos y condiciones totalmente precarias, como el contrato de un mes del trabajador de Urbaser, o casos en los que la empresa no cumple con la Prevención de Riesgos Laborales, que, como mucho, podría ser sancionada con una multa, que es insignificante comparado con la vida que se ha llevado por delante.

Ante esta situación de total barbarie que ha llevado a estos trabajadores a perder la vida, es vergonzoso y obsceno que la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, haya escrito un Tweet achacando estas muertes al cambio climático.

Nosotros tenemos que decir que son consecuencia de la maquinaria capitalista, la cual sigue su curso a pesar de las altas temperaturas y a pesar de la vergonzosa Reforma Laboral, aplaudida por la CEOE y por la Fundación FAES, y de la que presume la Ministra, pero que no le sirve de nada a la clase obrera y, lejos de mejorar un ápice su vida, la sigue sumiendo en la más absoluta miseria e incluso la muerte.

Por ello desde el Partido Comunista Obrero Español consideramos necesaria la creación de organismos de poder popular para que todas las luchas sean unificadas en una sola, en el Frente Único del Pueblo, para acabar con el sistema de producción capitalista que es el verdadero causante de los trabajadores muertos durante la ola de calor, acabar con el parasitismo de la burguesía y mandar al estercolero de la historia a este sistema, construyendo el socialismo para poner al ser humano en el centro de la economía.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




La rusofobia de Lech Walesa

No es un secreto que desde el inicio de la nueva fase del conflicto entre Rusia y Ucrania los países del mundo occidental alineados con los intereses de EEUU y la OTAN en Europa no han cesado a la hora de incentivar el odio hacia los ciudadanos rusos (sean académicos, deportistas, artistas, etc.), aunque algunos de ellos se manifestaran en contra de la guerra o del presidente Putin, e incluso desde alguna cadena de televisión se llamó a “asesinar más rusos”, algo que nuestra organización ha denunciado. Como ya dijimos, “no es cuestión de un mero psicópata fascista (que hablar sin tener ninguna autoridad en el terreno militar) que ha salido de manera puntual en televisión. Es una xenofobia que se está promoviendo de manera sistemática”.

Una de las figuras que se han sumado a esta campaña de rusofobia es Lech Walesa, líder de la federación sindical polaca Solidarnosc (“Solidaridad”), que en tiempos de la Guerra Fría combatió contra la Polonia Popular y que, posteriormente, se convirtió en presidente de Polonia tras la caída del socialismo. Este exlíder político ha declarado recientemente que “aunque Ucrania gane esta guerra, en cinco años tendremos lo mismo, en diez años veremos a otro Putin alzarse”, por lo que propone como solución cambiar el sistema político vigente en Rusia o “se vuelve a una población de menos de 50 millones”. En otras palabras, Lech Walesa propone un exterminio de la población rusa, que hoy cuenta con 144,1 millones de habitantes.

Para los que vienen siguiendo el activismo de Walesa contra el socialismo y a favor del capitalismo más salvaje, estas declaraciones no nos deben extrañar: Lech Walesa es nieto de un soldado admirador del mariscal Pilsudski, líder polaco que llegó a ejercer el poder de manera dictatorial en Polonia asesinando a diferentes militantes de izquierdas y luchadores por la democracia, al mismo tiempo que beneficiaba a los terratenientes que financiaban la guerra contra la Rusia Soviética. Es este mismo dictador al que Lech Walesa, siendo presidente de Polonia, homenajeó calificándole de “héroe nacional” y al que se le dedicó estatuas y nombres de calles y plazas, destacando la Plaza Pilsudski en Varsovia, capital del país, que bajo la Polonia Popular recibía el nombre de Plaza de la Victoria.

La fundación de Solidarnosc, lejos de buscar mejoras laborales para la clase obrera y campesina de Polonia, tenía como propósito el derrumbe del sistema de democracia popular en el país, la expropiación de la economía colectiva y la restauración del capitalismo, para lo cual, obviamente, debían expulsar del poder a los comunistas y a sus aliados de izquierda. Por este motivo, Solidarnosc contó con el apoyo y financiamiento de la CIA y del Vaticano, así como de magnates como George Soros. En su empeño por cumplir con su misión, los miembros de Solidarnosc no dudaban en acosar y agredir a los obreros que simpatizaran con las ideas socialistas en los astilleros de Gdansk.

Teniendo en cuenta esto, no debe sorprendernos que antiguos miembros de Solidarnosc, como el eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke, realizara durante su intervención en el Parlamento Europeo el saludo nazi en 2015. Siguiendo con Lech Walesa, este se convirtió en el primer presidente tras el fin de la Polonia Popular, destruyendo todos los logros sociales que se habían logrado bajo este sistema: su gobierno privatizó unas 600 empresas públicas y ordenó el despido de los huelguistas del sector del automóvil en 1993. Mientras que en la Polonia Popular se había erradicado el desempleo, entre 1990 y 1992 el gobierno de Lech Walesa despidió a 3.000 trabajadores al día de promedio. De esta manera, el desempleo pasó del 1% al 16% durante su presidencia. Con estos resultados no fue difícil que encontrara la admiración de personajes siniestros como Margaret Thatcher o José María Aznar, así como VOX adoptara el nombre de Solidaridad para su sindicato patronal.

Los retrocesos de las políticas de Lech Walesa no se limitaron al campo económico: durante su presidencia fue ilegalizado el aborto (legal bajo la Polonia Popular) algo que se ha endurecido recientemente en el país. De igual manera, se fomenta la introducción de los “valores cristianos” en la educación, eliminando la educación laica que recibían los niños y adolescentes bajo la democracia popular. No en vano el Vaticano les había ofrecido su apoyo y financiamiento. En 2013, ante la presencia de una persona transexual y otra homosexual como diputados en el parlamento polaco, llegó a declarar que los diputados homosexuales deberían sentarse en la última fila de los escaños parlamentarios, e incluso fuera del parlamento.

Cuando Polonia ingresó en la OTAN en 1999, contó con el beneplácito de Lech Walesa, y a día de hoy mantiene su postura y la apoya abiertamente contra Rusia: “Ahora hay dos sistemas: por un lado, las democracias y la OTAN, que quieren expandirse, pero por medios democráticos, exigiendo las decisiones del pueblo, por otro, lado Rusia y China, que recurren a los viejos métodos de anexión”.

¿Qué “medios democráticos”? ¿El Euromaidán fue un método democrático? ¿La ilegalización de, hasta la fecha, 16 partidos políticos lo es? ¿Lo fue la quema y asesinato de sindicalistas en su sede de Odessa? ¿O la detención de militantes comunistas o de los rusoparlantes? ¿Es democrático darle tanto poder a grupos paramilitares abiertamente nazis como el Batallón Azov o Pravy Sektor, entre otros?

Todo esto teniendo en cuenta que Lech Walesa es ciudadano de Polonia, una de las naciones europeas del momento donde se está fortaleciendo más la política reaccionaria contra sus ciudadanos, que apenas unos meses antes de esta nueva fase del conflicto reprimió de manera violenta a cerca de 2.000 migrantes que accedían al país desde Bielorrusia, al mismo tiempo que se presenta como campeona de los Derechos Humanos por acoger a refugiados ucranianos, y que, no olvidemos, es de los estados de la UE que más están presionando para llevar el actual conflicto con Rusia a un nivel mayor. Asimismo, no podemos olvidar que hasta el día de hoy, el periodista español Pablo González sigue detenido por el régimen polaco acusado de ser un espía de los rusos, sin que se hayan respetado sus derechos judiciales como ciudadano europeo, demostrando que los políticos burgueses se saltan sus propias reglas del juego cuando les interesa.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) condenamos la campaña de odio contra el pueblo ruso, manifestando de nuevo nuestro llamamiento a la paz entre pueblos y la guerra entre clases. De igual forma, condenamos la represión del Estado Polaco y de la Unión Europea por su hipocresía a la hora de tratar unos casos de migración (como el de los migrantes procedentes de Bielorrusia o el de los subsaharianos en la valla de Melilla) y por el cierre y/o censura de medios que ofrecen una realidad diferente a la de su discurso o la detención de periodistas como Pablo González.

 

¡PAZ ENTRE PUEBLOS, GUERRA ENTRE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!




¡Libertad para el periodista Pablo González!

El pasado 28 de julio se cumplieron 5 meses desde que el periodista Pablo González fuera secuestrado y encarcelado por el régimen polaco, acusado de espionaje al servicio de la inteligencia militar rusa (GRU).

Un día antes, el 27 de julio, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, se reunió en Varsovia con su homólogo polaco, Mateusz Morawiecki, banquero perteneciente al partido de extrema derecha Ley y Justicia, partido hermano de VOX, primer ministro de un Estado que no ha dudado en hacer todo tipo de revisionismo histórico – ejercicio propio de los fascistas – al objeto de blanquear a Hitler y al fascismo y de perseguir a todo aquel que lo combata. ¡Esos son los socios internacionales del Gobierno de Pedro Sánchez, del Gobierno del PSOE, IU-PCE/PODEMOS!

En dicha reunión, el gobierno reaccionario polaco, y su socio ibérico, firmaron dos acuerdos, uno en materia militar, al objeto de llevar a cabo la implementación de los acuerdos adoptados en la Cumbre de la OTAN celebrada en Madrid un mes antes y estrechar la alianza para combatir a Rusia y defender los intereses del imperialismo norteamericano y de sus adláteres de la UE, que no es más que la implementación de lo que se denomina Brújula Estratégica Europea , o lo que es lo mismo, cómo se coordinarían los ejércitos europeos, de la OTAN, al objeto de responder a una supuesta agresión rusa. Por otro lado, suscribieron un acuerdo en el ámbito de los transportes por el que el gobierno español trata de salvaguardar los intereses de los monopolios españoles en el terreno de la ingeniería ferroviaria para posicionarlas ante futuras licitaciones de construcción de líneas de alta velocidad en territorio polaco.

Como puede verse, el gobierno “más progresista de la historia” -dirigido por el PSOE que es el partido del GAL, de FILESA, los EREs de Andalucía y un sinfín de casos más de corrupción, y del que forma parte IU-PCE-PODEMOS- no duda en defender los intereses de los monopolios, del imperialismo norteamericano y de la UE a la par que mira hacia otro ante el secuestro realizado por el fascista Estado polaco contra un ciudadano con nacionalidad española como es el periodista Pablo González.

En la rueda de prensa tras la cumbre bilateral de ambos gobiernos, ante la pregunta realizada por la prensa a Pedro Sánchez sobre el encarcelamiento del periodista Pablo González, éste respondió señalando que “Respetamos al Estado de Derecho y la justicia de Polonia”. Pedro Sánchez y su gobierno respetan al Estado fascista polaco y su justicia, el mismo que impiden al abogado del periodista preso, Gonzalo Boye, visitar a su defendido en prisión ni tratar con el abogado polaco que representa a Pablo González en lo concerniente a su defensa y los cargos que le imputan ese Estado. El Presidente del Gobierno Pedro Sánchez respeta a un Estado y a una Judicatura, como la polaca, que está privando la libertad a un periodista sin haber sido capaz de invocar fundamento de derecho alguno que justifique la misma, siendo una detención arbitraria como consecuencia de ser un periodista que tiene nacionalidad rusa, además de la española, donde se le niega los derechos a la presunción de inocencia, a ser oído por un tribunal independiente estando en una situación de incomunicación material. Para el gobierno español y su presidente, un Estado que viola los artículos 2 y 7 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los artículos 2 y 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos contra un ciudadano suyo “merece respeto”.

Desde el Partido Comunista Obrero Español denunciamos el cinismo de este gobierno del PSOE y PODEMOS-IU-PCE, que no es más que una marioneta del imperialismo norteamericano, de los monopolios a los que sirve, llegando su lacayunismo y su desvergüenza hasta tales cotas que no vacila en respetar y abrazar abiertamente al Estado fascista polaco anteponiendo los intereses económicos de los monopolios y el belicismo fascista a los derechos fundamentales contemplados en el Derecho Internacional de un ciudadano español demostrando que los intereses de clase para los monopolios está por encima del patriotismo con el que pretenden engatusar, como buenos reaccionarios, a la clase obrera. Asimismo, el Partido Comunista Obrero Español se solidariza con Pablo González y con todos sus familiares y allegados, y exigimos la inmediata puesta libertad de Pablo. Del mismo modo, condenamos al aparato represivo del Estado polaco y de la Unión Europea y al Estado español, que no dejan de constatar su esencia fascista y criminal.

 

¡POR LA LIBERTAD DE PABLO GONZÁLEZ!

¡ABAJO EL ESTADO FASCISTA ESPAÑOL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 31 de julio de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)