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Los derechos laborales y sindicales son papel mojado y desaparecen en todo el mundo

El capitalismo se encuentra en una situación insostenible en términos económicos. La burguesía monopolista pretende sostener sus cuotas de ganancia – las cuales progresivamente descienden – a costa de estrujar a los trabajadores hasta la extenuación, intensificando la explotación, acrecentando la desprotección de los trabajadores pretendiendo robarles absolutamente todo. Antaño en las potencias imperialistas los obreros, aún explotados, tenían una serie de migajas con respecto a los obreros explotados de los países más atrasados donde los salarios no les daban a los trabajadores ni tan siquiera para cubrir sus necesidades básicas.

Lo que vemos hoy, sin embargo, es como las condiciones de vida del conjunto de la clase trabajadora desciende a niveles alarmantes cada día que pasa. Los obreros de los países más avanzados pierden derechos laborales y sindicales a pasos agigantados, mientras los trabajadores de los países más atrasados no mejoran sus condiciones de miseria ni un ápice.

No hay más que echar un vistazo a la prensa internacional para ver cómo en potencias imperialistas como Japón, donde ya no solo la clase obrera trabaja literalmente hasta morir sino también sus funcionarios; o China, donde el monopolio Alibaba obliga a trabajar de sol a sol a los obreros.

En el distrito Kasumigaseki de Tokio, donde se concentran la mayoría de las instituciones del país, la jornada laboral de los kanryo (“funcionarios ministeriales”) no tiene límites. Según el estudio realizado por Iwamoto Takashi, profesor de la Universidad de Keiō, en Tokio (“Hacia una reforma del método de trabajo en Kasumigaseki. Acabar con las largas jornadas de trabajo y mejorar la productividad a través de las tecnologías de la información y de la comunicación”, PR Times, 6 de junio de 2018), estos servidores públicos trabajan de media 100 horas extras al mes, siete veces más que en el sector privado.

Superan con creces la conocida como “línea karoshi”, el umbral de “muerte por exceso de trabajo” fijado en ochenta horas al mes por el propio Ministerio de Sanidad, que considera que si este se sobrepasa, el riesgo de patologías es elevado. Además, como el presupuesto de la administración pública está estrictamente regulado por la ley, la mayor parte de estas horas extraordinarias no son remuneradas.

Según los datos publicados en 2019 por el Sindicato de Funcionarios del Estado, en Kasumigaseki, el 32,4% de los encuestados tenía “mala salud”, se estaba “medicando” o “recibiendo tratamiento en el hospital”, mientras que el 28% había experimentado o sentido “miedo a morir por exceso de trabajo”. En cuanto a la tasa de suicidio entre estos trabajadores –16,7 por cada 100.000 personas–, supera en un 50% a la de los empleados del sector privado, según el estudio del profesor Iwamoto.

En Japón, como vemos, está reconocida la muerte en el trabajo y son miles los casos anuales registrados de Karoshi en el país de forma directa e indirecta, mientras que desde mediados de los años setenta el número de huelgas continúa descendiendo en Japón:

 

En Japón, están prohibidas por ley las huelgas de funcionarios públicos. La Constitución de 1946 nombra los derechos básicos laborales (asociación, negociación colectiva y acción colectiva), pero los funcionarios públicos están excluidos del reconocimiento del derecho a la acción colectiva y, desde entonces hasta el momento presente, los funcionarios de la administración central y los de las administraciones regionales tienen prohibida por ley cualquier forma de protesta, incluida la huelga.

A menor organización de la clase obrera y menos lucha, peores son las condiciones de vida de los trabajadores. Este es un axioma que se repite en cualquier parte del mundo bajo el capitalismo. Como vemos, en el país nipón la victoria ideológica de la burguesía es indiscutible y se ha traducido en una mayor explotación de la clase obrera japonesa, que muere trabajando tras interminables jornadas laborales.

En China, el país vecino, el burgués Jack Ma (Ma Yun), fundador de Alibaba, el gigante chino del comercio online, formuló públicamente la “regla 996” que rige en sus empresas: trabajar desde las 9 h de la mañana a las 21 h de la noche, 6 días por semana. En Pinduoduo -competidor de bajo coste de Taobao- los trabajadores hacen trescientas treinta horas mensuales de jornada laboral.

Este nuevo giro de tuerca en la explotación de la clase obrera china está derivando en muertes por colapso y agotamiento de los trabajadores, tal y como sucede en Japón.

En Brasil, el Congreso ha aprobado una futura reforma laboral (actualmente siendo debatida en el Senado) para añadir una nueva modalidad de contratación sin vacaciones, ni paga extraordinaria ni derecho a indemnización. La reforma también contempla la reducción del precio de las horas extras y aumenta el límite de la jornada laboral de los mineros.

Cabe destacar que Brasil es uno de los mayores exportadores de estaño y hierro del mundo, materiales estos usados para la electrónica y automoción respectivamente, sectores imprescindibles para materializar la industria 4.0.

En Estados Unidos Amazon ha dado un nuevo salto en la explotación de los trabajadores con el ya famoso time off task o TOT, que es la medición que hace la empresa del tiempo que no estás haciendo una tarea en concreto. Es decir, una máquina mide exactamente todos los tiempos que tardas en hacer todas las tareas encomendadas. Una vigilancia frenética y constante con el objetivo de que en toda tu jornada laboral no puedas parar ni para respirar.

Para un mozo de almacén, un código de barras defectuoso o un cupón de descuento a aplicar puede elevar el TOT demasiado y empiezan los problemas con los superiores.

Amazon ha evitado la organización sindical en el Almacén BHM1 de Bessemer, en Alabama. De los 5.805 trabajadores de Bessemer con derecho a voto, solo 738 votaron “sí”, y 1.798 optaron por el “no”. Amazon, como es lógico, ha utilizado sus ilimitados recursos para luchar contra la organización sindical.

La dirección ha celebrado “sesiones informativas” grupales de asistencia obligatoria para advertir de las consecuencias de tener un sindicato en la planta, y los teléfonos de los empleados fueron bombardeados con mensajes que tachaban al sindicato de invasor. “¡No permitas que los de fuera dividan a un equipo ganador! No creemos que debas pagar a un intermediario para que hable por ti, ni pagar cuotas para conseguir algo que ya tienes gratis”.

Desde el 25 de enero, Amazon se hizo con los servicios para este almacén de varios asesores especializados (que han facturado varios miles de dólares al día), los famosos union busters (“revientasindicatos”).

También han circulado rumores alarmantes sobre el cierre de la planta si los empleados “traicionaban” a la compañía, tal y como ya hizo Walmart, que en 2009 decidió cesar sus actividades en Jonquière, Canadá, tras la creación de un sindicato, lanzando al desempleo a todos los trabajadores.

Los testimonios de exempleados que trataron de crear un sindicato en su almacén en Delaware y Virginia describen un comportamiento brutal, repleto de amenazas y represalias, incluyendo despidos improcedentes, como el de un trabajador que estaba de baja médica por una operación de rodilla. En Chester, Virginia, la sanción de las autoridades, tras una investigación, fue obligar a Amazon a exhibir en la sala de reuniones, en una hoja A4, una lista de acciones que se comprometía a no cometer. “No le amenazaremos con despedirle; no le interrogaremos sobre sus actividades sindicales; no le vigilaremos; no le amenazaremos con represalias”.

¡La sanción para Amazon es, realmente, una advertencia a todos los trabajadores que luchen por sus derechos de las consecuencias de ello! Y, como no, la multinacional ha sido acusada de transgredir la legislación laboral para desbaratar la campaña, pero la National Labor Relations Board (NLRB) carece de autoridad para sancionarla económicamente.

Sin embargo, en Estados Unidos, la formación de un sindicato en una empresa se asemeja a un viacrucis: A petición de un empleado –en este caso, un mozo de almacén que llamó por teléfono al Sindicato de Comercio Minorista y Mayorista (RWDSU, en sus siglas inglesas)–, la organización debe demostrar primero a la agencia federal con responsabilidades para hacer cumplir la legislación laboral, la NLRB, que el 30% de los trabajadores del centro quieren formar un sindicato. Una vez superada esta etapa, y tras una agria campaña, se organiza un referéndum. La batalla se libra fábrica a fábrica, supermercado a supermercado, restaurante de comida rápida a restaurante de comida rápida: aunque en Bessemer hubiese ganado el “sí”, la situación en los demás almacenes de Amazon no hubiese cambiado. Para los trabajadores, participar en un proceso de este tipo implica una larga y ardua batalla, y en caso de derrota, puede acarrear represalias contra aquellos que hayan solicitado la ayuda del sindicato –a menudo, el despido–. No es de extrañar, por tanto, que solo estén sindicados el 6,3% de los trabajadores del sector privado en Estados Unidos.

En Francia, en el sector turístico, las camareras de piso cobran el salario mínimo y a la mayoría de ellas se las contrata en calidad de refuerzo: no saben cuántas horas trabajarán en el mes, ni cuánto ganarán ni qué días trabajarán. Sin mencionar que en general las llaman a última hora. Así las cosas, muy pocas son las que consiguen un sueldo equivalente al de un trabajo a tiempo completo. Muchas intentan pues compaginarlo con otra actividad.

La mayoría de las trabajadoras de este sector padecen esguinces, dolor de espalda, tendinitis, etc. Enfermedades de las que nunca se pueden recuperar porque si dejan de ir a trabajar corren el riesgo de no ser contratadas nunca más.

Ni que hablar de las condiciones de trabajo en países como Malasia, donde están las principales empresas productoras de guantes de goma, que abastecen en especial al sector sanitario en Europa y Estados Unidos, las cuales se aprovechan de la mano de obra barata procedente de los países vecinos.

En 2019, Malasia, el mayor productor mundial de guantes de goma, cubría el 63% de la demanda mundial, que ascendía a 300.000 millones de pares. Los trabajadores migrantes representan entre el 20% y el 30% de la fuerza de trabajo del país, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los trabajadores nepalíes, bangladesíes o birmanos, antes de partir, contrajeron una elevada deuda, a un tipo de interés desorbitado, con los reclutadores enviados por las empresas malasias.

En el caso de los trabajadores bangladesíes, abonan entre 3.700 y 4.300 euros a sus reclutadores. En el caso de los nepalíes, las sumas oscilan entre 1.100 y 1.250 euros. Con el salario mínimo de Malasia, fijado en 240 euros al mes, y el pago de horas extraordinarias que no puede superar los 400 euros, es evidente que les llevará años recuperar su libertad.

Son muchos quienes aumentan el número de horas extra trabajadas, ya sean legales o no, para regresar a casa al poco tiempo de vivir bajo esas condiciones de vida, ya que estas empresas, a través de los reclutadores, confiscan sus pasaportes para que no puedan irse del país hasta que finalicen la deuda.

En la República Democrática del Congo (RDC), uno de los 10 países con las poblaciones más pobres del mundo y principal productor mundial de cobalto, hay niños que trabajan en las minas para abastecer a las grandes empresas de los sectores del automóvil, la informática y la telefonía.

Dos tercios de las reservas mundiales de cobalto están en la República Democrática del Congo (RDC). Un componente esencial de las baterías de iones de litio que equipan la gran mayoría de los teléfonos móviles y vehículos eléctricos, y este país es el mayor productor mundial (100.000 toneladas en 2019).

El 15 de diciembre de 2019, la asociación International Rights Advocates (IRA) anunció que se había presentado una denuncia en Washington contra varias empresas transnacionales acusadas de complicidad en la muerte de catorce niños en las minas de cobalto del Congo. El caso implica directamente a Apple, Alphabet (la empresa matriz de Google), Dell, Microsoft y Tesla. Según IRA, el cobalto “lo trabajan en la República Democrática del Congo, en condiciones extremadamente peligrosas propias de la Edad de Piedra, niños a quienes se les paga uno o dos dólares al día […] para proporcionar el cobalto utilizado en los costosos gadgets fabricados por algunas de las empresas más ricas del mundo”.

Hoy la clase obrera y las clases populares que cada vez tienen menos recursos, cada vez se llevan una parte más pequeña del pastel de la riqueza que ellas mismas crean y, por tanto, tienen una capacidad de consumo mucho menor. A la par que los monopolios, fruto del desarrollo de las fuerzas productivas, del avance de la técnica y de la ciencia, tienen una mayor capacidad de producir mercancías. Una nueva contradicción que provoca la crisis permanente del capitalismo y la agudiza a cada día que pasa.

Por otro lado, la robotización hace que la producción se multiplique a la par que, bajo las condiciones del imperialismo, los obreros son arrojados al paro forzoso lastrando su situación socioeconómica mucho más, cuando no son directamente arrojados al cementerio.

El desarrollo de las fuerzas productivas choca con las relaciones de producción del capitalismo monopolista, convirtiéndose el capitalismo en un freno objetivo para el desarrollo humano, para el desarrollo de las fuerzas productivas.

Así tenemos que el capitalismo monopolista a pesar de establecer sistemas organizativos conducentes a la intensificación del trabajo y de la extracción más intensa de plusvalía, resulta que su cuota de ganancia no sólo no aumenta sino que retrocede. Y retrocede porque provoca un desajuste todavía mayor en la composición orgánica del capital, creciendo por la parte del capital constante y retrocediendo en la parte de capital variable, que es la parte invertida en mano de obra que es la que genera plusvalía.

Para tratar de sostener los márgenes de ganancia ya la burguesía tira piedras sobre su propio tejado, incrementando las filas de los parias, acrecentando la pobreza de la mayoría trabajadora a pesar de la inmensa riqueza generada, buscando ya la obtención de ganancia a costa de deteriorar al Estado, su instrumento de opresión mediante el que garantiza la imposición de su dictadura criminal. Además, el desarrollo de la técnica, la automatización, al ser arrojada contra los obreros, conlleva un grado de depauperación mayor de éstos y sus condiciones de vida, implicando que el progreso de la técnica suponga un freno al progreso técnico y, también, al progreso social.

Sin duda, todo ello lo que manifiesta es la absoluta caducidad del capitalismo, es la confirmación de la bancarrota del capitalismo el cual pide a gritos ser arrojado al estercolero de la historia.

El desarrollo tecnológico y científico, la automatización de la producción, debe ponerse en manos de la clase obrera, de la humanidad y servir para liberar al ser humano del trabajo asalariado, poniendo el resultado de la producción en manos de la clase obrera, generando progreso social y desarrollo humano. Y esto solo se conseguirá derrocando el capitalismo y construyendo la máxima aspiración de la clase trabajadora: El Socialismo.

 

¡Los capitalistas son unos asesinos, o acabamos con ellos o ellos acabarán con nosotros!

¡Muerte a la burguesía y su régimen explotador!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 27 de agosto de 2021

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Afganistán y la barbarie del imperialismo

Hace veinte años, el imperialismo estadounidense invadió brutal y sangrientamente Afganistán bajo el pretexto de “la lucha internacional contra el terrorismo y por la democracia”. Por supuesto, estos falsos lemas fueron, son y serán mera propaganda de las potencias capitalistas en su afán por ocupar y subyugar a los pueblos del mundo, por expoliarlos hasta la saciedad y provocar miseria y barbarie a fin de sostener su despiadado sistema de producción y cumplir con los intereses de la burguesía monopolista.

Se estima que EEUU ha invertido más de 2 billones de dólares en la guerra de Afganistán, 256 millones diarios desde 2001. Por descontado, es evidente que buena parte de la inversión estadounidense en el ejército afgano sirvió para financiar mediante venta ilegal de armas y municiones a los talibanes que hoy tienen el control del país. Este brutal desembolso económico nos ayuda a hacernos una idea de hasta qué punto el control geopolítico de la zona es una prioridad para el imperialismo.

Por la parte que le corresponde al gobierno español como fiel subalterno de EEUU, el apoyo de los expresidentes José María Aznar (PP) y Rodríguez Zapatero (PSOE) fue absolutamente incondicional al imperialismo, permitiendo el acceso sin condiciones del Ejército estadounidense a las bases de Rota y Morón y destinando 4.500 millones en la invasión desde 2002 hasta 2016. Además, la diplomacia de EEUU reconoció que «el Ejecutivo socialista optó por “enfatizar” el carácter “humanitario” de la misión afgana», lo cual sirvió para aumentar el apoyo político hacia una campaña que sólo contaba con el favor del 26% de los españoles en septiembre 2002 según una encuesta realizada por el Instituto Gallup.

Siguiendo con los servicios del PSOE al imperialismo, Josep Borrell – Vicepresidente de la Comisión Europea y Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores – afirmó tras una reunión extraordinaria de ministros de exteriores europeos que los talibanes «han ganado la guerra y tenemos que hablar con ellos». Además, dijo que «la cooperación con cualquier futuro gobierno afgano estará condicionada a un acuerdo pacífico e inclusivo y al respeto de los derechos fundamentales de todos los afganos».

En lo que respecta al socialimperialismo chino, semanas antes de que los talibanes iniciaran su ofensiva final y de que abrieran los noticiarios de todos los medios de comunicación, el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, se reunió con una delegación talibán encabezada por Abdul Ghani Baradar – cofundador del movimiento talibán en Afganistán y quien es actualmente Primer Viceemir del Emirato Islámico de Afganistán – en lo que fue de facto, aunque aún no fuese oficial, el reconocimiento internacional de China hacia el gobierno talibán. Esto se debe a que el país alberga reservas de materias primas que son de especial interés para los imperialistas como cobre, hierro, mercurio, cobalto y litio, y que apenas han sido explotadas a causa de la larga guerra sufrida.

China ya ha conseguido un acuerdo para explotar ese sector mineral tan codiciado, pues podrá explotar las minas de cobre de Mes Aynak, en plena Ruta de la Seda al usar a Pakistán – país en el que China ha invertido más de 60.000 millones de dólares – como conexión inmediata y así influir en el PIB afgano durante las próximas décadas. Su socio menor, Rusia, se muestra aún precavida; Zamir Kabúlov – diplomático ruso y enviado presencial a Afganistán – ya advirtió, aunque con prudencia, que cooperarían con los talibanes.

La ofensiva talibán que ha terminado con el control casi total del país y la retirada estadounidense no es más que una guerra reaccionaria donde cada paso ha estado debidamente medido; si los talibanes han llegado a la situación actual es porque EEUU y China así lo han aprobado.

Las masas oprimidas, el pueblo de Afganistán que durante décadas solo ha conocido el horror de la guerra imperialista, debe rechazar frontalmente la subyugación de los nuevos gobernantes reaccionarios y de los imperialistas que los comandan, deben luchar por desarrollar la unidad de los comunistas y del proletariado en la región a fin de provocar una salida revolucionaria a la situación actual.

Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamado a todas las fuerzas revolucionarias de la región a que luchen sin descanso contra la situación actual, desarrollando la guerra nacional revolucionaria contra las fuerzas reaccionarias que ayer y hoy se han repartido el control de Afganistán a fin de expoliar sus recursos naturales y provocar el sufrimiento más absoluto en su clase trabajadora.

 

¡POR LA GUERRA NACIONAL REVOLUCIONARIA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 23 de agosto de 2021

SECRETARIA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La patronal exige el abaratamiento del despido ¡O ellos o nosotros!

Fermín Albaladejo, presidente de la patronal de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE) y vicepresidente de la asociación de autónomos ATA, ha exigido al Gobierno una reforma laboral “encaminada a la reforma que tuvimos en el año 2013. Fue una buena reforma laboral porque se frenó la destrucción de empresas y de empleo. Todo lo que sea no flexibilizar el empleo y ponerle trabas a las empresas, va a hacer que las empresas no vayan a contratar nuevos empleados“. Ambas organizaciones, CEAJE y ATA, están incluidas en la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), presidida por Antonio Garamendi, que recientemente también declaró la necesidad de una rebaja fiscal para las rentas altas.

Queda claro, por lo tanto, que la democracia sobre la que hablan tanto PSOE como Unidas Podemos no es más que una pantomima en el momento en el que tenemos diversas entidades no elegibles que hablan de tú a tú con las instituciones elegidas de forma “democrática” por el censo electoral del Estado español. Aún por encima, el pueblo trabajador tiene que soportar que se catalogue a la patronal y sus acólitos como agentes sociales, cuando lo que realmente representan es una sociedad caduca que sólo genera miseria para quienes creamos toda la riqueza en este mundo.

De forma sutil, vemos aquí cómo actúan los dirigentes de la pequeña burguesía, la cual no es más que la renovación continua del capitalismo. Mientras exista, el pequeño propietario tendrá las pretensiones de convertirse en gran capitalista y, de esta forma, asegurar su existencia como propietario de medios de producción y perpetuador de la explotación del hombre por el hombre. Esta renovación en lo estructural, en las relaciones de producción, implica también su renovación en lo político pidiendo cada vez más derechos para explotar como los ya señalados al comienzo de este texto.

La patronal, como vemos, ya va mostrando sus manidas pretensiones dentro del cambio de modelo productivo en el que estamos ya inmersos, exigiendo el despido libre en previsión de la futura reforma laboral que se está planteando el Gobierno traidor de PSOE-IU/Podemos. Mientras se dan golpes en el pecho desde hace más de un año con aquel compromiso de derogación de la reforma laboral, hoy en día no sólo la aplican a pies juntillas (es así como se “crea empleo” en la época estival) sino que planean llevar a cabo una nueva legislación que asegure más aún la explotación y la precarización de los trabajadores.

La precariedad, la inestabilidad laboral del obrero, la temporalidad, los bajos salarios y la pérdida de derechos forman parte ya de la realidad presente de la clase trabajadora en su conjunto y los planes de la patronal pasan por su consolidación y extensión a todos los sectores productivos.

La automatización en el capitalismo sólo puede generar miseria para el trabajador, pero el problema no es la robotización, sino las relaciones de producción capitalistas basadas en la propiedad privada sobre los medios de producción. Se hace necesario armonizar las relaciones de producción con el enorme desarrollo de las fuerzas productivas y ello sólo es posible aniquilando de manera revolucionaria las relaciones de producción capitalistas imponiendo la socialización de los  medios de producción, de tal modo que la automatización se traduzca en progreso social para la sociedad, o lo que es lo mismo, un descenso del número de horas de trabajo y una mejora de las condiciones de vida de la mayoría de la población, de los trabajadores. La producción, bajo el Socialismo, tendría por objeto la mejora de la vida de la sociedad y no la acumulación de capital en unas pocas manos como pasa hoy.

Ningún representante de la burguesía sacará las castañas del fuego al proletariado. Cualquier diálogo con la patronal que propongan como hito histórico no es más que una engañifa y una excusa para llevar a cabo más represión patronal. El diálogo con los empresarios sólo lleva a la pérdida de posiciones de los derechos de la clase obrera, pues el “diálogo social” no es más que una fórmula que la burguesía y sus esbirros oportunistas tienen para someter a la clase obrera y subordinarse a la aceptación de ésta de los intereses de la burguesía.

A los trabajadores solo nos queda organizarnos en un grado superior a las actuales agrupaciones burguesas para aplastarlas y así acabar con este sistema capitalista criminal, corrupto y mísero y así construir el Socialismo y hacer que la propiedad de las empresas pase a manos de la clase obrera y que el desarrollo tecnológico se ponga al servicio del pueblo trabajador.

 

¡O ellos, los capitalistas, o nosotros!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




¡Estudiante, organízate con el PCOE!

Comienza el curso escolar, y muchos estudiantes de la clase obrera se ven abocados a pedir becas para poder estudiar, mientras que los partidos del Régimen alardean de Educación Pública.

Cuando los estudiantes pedimos una beca al Estado, lo hacemos con el miedo de: primero, que nos la concedan; segundo, que lo hagan a tiempo, pues normalmente lo hacen a mitad del curso, y esto deja fuera de los estudios a muchos hijos de obreros que no pueden hacer frente a los gastos iniciales de la Educación Pública; y tercero, dejar a un lado los problemas internos de las familias obreras (económicos, sociales, familiares…) y aprobar todo para no tener que devolver la irrisoria beca que el Estado no concede.

Este último punto prácticamente deja fuera a los estudiantes que padecen enfermedades mentales, tales como ansiedad, depresión, entre otras, así como los mencionados problemas internos que toda familia de obrero sufre por las inclemencias a las que nos somete el salvaje capitalismo.

Nos venden la educación gratuita, cuando, en el caso de los universitarios, tenemos que pagar tasas abusivas, que de repetir curso, se incrementan hasta unos cien euros de media por asignatura “repetida”, y en caso de repetir no optamos a la ayuda del Estado. ¿Dónde está esa educación pública? Ha quedado más que patente que en el capitalismo la educación está hecha para los hijos de los burgueses, que pueden pagarse las carreras sin presentarse, mientras los hijos de obreros tenemos que compaginar el trabajo con el estudio, porque muchas veces ni con la ayuda de nuestros padres, ni con la “ayuda” del Estado somos capaces de hacer frente al coste educativo.

A todo esto se suma que la educación en el capitalismo es un bien de mercado más, que la burguesía usa para obtener beneficios sin importar la calidad de la misma. De esta forma la educación pasa a estar cada día más privatizada, recortando las inversiones del Estado – herramienta de los monopolios en manos de la burguesía – en educación pública, que hacen imposible para muchos hijos de obrero acceder a determinados estudios, dejando como única alternativa el sector privado.

La única solución que los obreros tienen para obtener una educación de calidad es organizarse para tumbar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo, de forma que la educación pase de ser una mercancía a un bien social y un derecho real para todo el pueblo.

 

¡Sólo el socialismo garantiza una educación de calidad para los trabajadores!

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Así nos roban y nos engañan ¡O ellos o nosotros!

Bajo el mandato de Felipe González (1982-1996) el PSOE privatizó en dicho periodo grandes empresas públicas como SEAT, Transatlántica, Marsans, ENASA (PEGASO), ENAGÁS, ENDASA (posteriormente INESPAL), etcétera. Muchas de estas empresas empezaban por EN que significaba “Empresa Nacional” – de automóviles unas, del Gas o del Aluminio otras, etcétera. Privatizaciones totales y parciales, con entrada de capital privado, en otras empresas públicas como ENDESA, TELEFÓNICA, REPSOL o ARGENTARIA. El saqueo de las empresas públicas – vendidas a los grandes capitalistas – significaron para el Estado unos ingresos de unos 23.500 millones de euros.

Esta política de saqueo fue continuada y multiplicada por el no menos fascista José María Aznar (1996-2004) con el PP ya en el Gobierno, quien, sin olvidar que la mayoría de ministros de los gobiernos de Aznar están condenados y muchos de ellos han pisado la cárcel por chorizos y corruptos, culminó las privatizaciones de ENDESA, TABACALERA, REPSOL, ARGENTARIA, GAS NATURAL, o lo que es lo mismo, puso en manos de sus amigotes burgueses plenamente los sectores de la electricidad, el gas, el petróleo, el transporte y las telecomunicaciones.

Como puede verse, tanto PP como PSOE han hecho y hacen una única política: Saquear las arcas públicas, robando al pueblo no sólo el dinero sino las empresas públicas, las cuales venden a sus auténticos jefes, los monopolios; políticas que han continuado desarrollando con Zapatero, Rajoy y Pedro Sánchez.

Nos decían los capitalistas a través de sus partidos políticos que había que privatizar para hacer que el Estado fuera viable económicamente, para reducir el déficit y la deuda pública. Todo ello en aras de Europa, de cumplir con los requisitos de la Europa de los monopolios y del gran Capital, que debería significar el bienestar máximo para todos. ¿Cuál ha sido la realidad del saqueo y de las políticas capitalistas? Veamos los datos:

 

Como podéis ver, las políticas realizadas por los capitalistas a través del PP y el PSOE, apoyados por el resto de partidos del capital (incluido PODEMOS-IU/PCE), lo que han significado para la clase obrera es un expolio de lo público, recortes sociales e incremento de la deuda pública; ese es el saqueo: han robado lo público, se han llevado el dinero, y ese dinero hoy es deuda que recae sobre las espaldas de la clase obrera, que tiene que pagar este robo producido durante décadas y que persistirá mientras los trabajadores no demos un puñetazo encima de la mesa y mandemos el capitalismo y a sus esbirros al basurero de la historia.

Decían también que tenían que privatizar para, por un lado, abaratar los precios de los servicios y recursos energéticos que recibirían los ciudadanos, gracias a la competencia de las empresas privadas. Felipe González reiteraba ese mensaje al igual que decía que “mantener empresas públicas es como tener un elefante en el patio de tu casa”. Aznar señalaba, en 2001, que “quien diga que en el sector de las telecomunicaciones o en el de la electricidad, o en cualquier otro en el que hemos aplicado privatizaciones o incremento de la competencia, quien diga que no ha mejorado su eficiencia, que no han bajado sus precios y que no ha mejorado su calidad miente o es un ignorante”. Tanto Felipe González – Naturgy – como Aznar – ENDESA – han estado mamando de las empresas que ellos mismos privatizaron. ¿El resultado de dichas privatizaciones? Enriquecimiento de unos pocos y deuda para los trabajadores que somos los que pagamos el robo perpetrado por los empresarios – y sus políticos a sueldo ya sea en forma de presidente del gobierno o de ministro – y, como no, los precios de la luz o del gas cada vez más altos, batiendo récords históricos un día sí y el otro también.

El resultado del capitalismo en el Estado español es que se paga el recibo de la luz más caro de Europa; es que un millón y medio de familias necesitan ayuda para comer; líder en paro juvenil con una tasa del 38%; casi 4 millones de parados; es que la educación y la sanidad pública están desmanteladas a la par que se les da dineros a manos llenas a banqueros y empresarios para que roboticen la producción y despidan a todavía más trabajadores, dineros que el Estado les otorga y que engrosan la deuda con la que justifican los sicarios del capital, el Gobierno, todavía más recortes.

La solución pasa porque los trabajadores nos organicemos y nos unamos para acabar con el capitalismo, con su Estado, y hacer que la propiedad de las empresas pasen a manos de la clase obrera, al igual que el desarrollo tecnológico se ponga al servicio del pueblo trabajador, para hacer que el ingente incremento de la producción y riqueza que la robotización genera suponga progreso social para el pueblo y no pobreza para éste e incremento de la desigualdad social, que es lo que producirá si sigue en manos de la burguesía.

 

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡ELLOS ROBAN Y NOSOTROS PAGAMOS SU ROBO, NO AL PAGO DE UNA DEUDA ILEGÍTIMA!

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Saludo al Partido Guatemalteco del Trabajo y a la Asamblea Fraternal

El pasado 1 de agosto, una delegación del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) se reunió en Madrid con camaradas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE). En dicha reunión participaron e intervinieron, entre otros, nuestro Secretario General y nuestro Secretario de Relaciones Internacionales, como muestra de la importancia que desde nuestra organización le otorgamos a este tipo de encuentros, que tienen como objetivo construir un Movimiento Comunista Internacional que sea auténtico defensor del marxismo-leninismo y de la revolución socialista a nivel mundial.

Los esfuerzos del Partido Guatemalteco del Trabajo por la reconstrucción del movimiento obrero revolucionario en Guatemala demuestran que los trabajadores, campesinos e indígenas del país tienen ante sí una auténtica alternativa para construir verdaderos órganos de contrapoder y autodefensa contra las agresiones de la burguesía nacional y del imperialismo.

Los camaradas guatemaltecos, como cuadros revolucionarios, tienen ahora entre sus manos la difícil misión de llevar a cabo la ofensiva ideológica, política y económica contra las continuas embestidas de la burguesía y los monopolios, que atentan sin descanso contra el pueblo trabajador.

La realización de la Asamblea Fraternal es un paso todavía pequeño, pero totalmente necesario para la construcción de una organización revolucionaria en Guatemala que tenga el claro objetivo de dar un golpe de gracia a la estructura económica capitalista, pues la unidad de los camaradas de Guatemala, de la vanguardia comunista del país, es una condición imprescindible para unir al proletariado guatemalteco e instruirlo en la lucha de clases.

Desde el Partido Comunista Obrero Español, y en nombre de toda la militancia de nuestra organización, mandamos un saludo de hermandad a la Asamblea Fraternal que se realizará hoy, día 15 de agosto, en Guatemala y que sin duda alguna representa uno de los más honestos esfuerzos en la lucha comunista y antiimperialista.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡POR GUATEMALA, LA REVOLUCIÓN Y EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 15 de agosto de 2021

Bernardo Baños González

Secretario de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




La FP en Madrid avanza hacia la privatización

En la Comunidad de Madrid llevamos años sufriendo recortes en todas las inversiones públicas, pero sin duda la educación es una de las que más ha sufrido estos recortes. Esta vez es la Formación Profesional la afectada por estos recortes: 17.976 solicitantes de una plaza en FP de los 32.952 totales (el 55%) se ha quedado sin plaza para el siguiente curso.

Esto quiere decir que más de la mitad de los solicitantes de una plaza en FP en un centro educativo público tendrán que elegir entre dos opciones: solicitar plaza en un centro privado con matrículas que oscilan en torno a los 7.000€ o quedarse sin poder estudiar.

Para más inri, las becas a las que pueden optar los estudiantes madrileños de FP que acudan a estos centros privados van desde los 400€ hasta los 4.000€, cifras completamente absurdas teniendo en cuenta que muy pocas matrículas de los centros privados se encuentran en ese rango de precios, como indicábamos anteriormente.

Todo en la Comunidad de Madrid avanza hacia la privatización en todos los ámbitos, y la educación no podía ser menos. Los estudiantes de la clase obrera madrileña están condenados a la miseria más absoluta. Una vez que estos terminan bachillerato se encuentran con distintas opciones, cada cual más desoladora que la anterior: matricularse en la universidad pública, la cual tiene un coste anual de en torno a 1.200€ y en la que el acceso a becas muchas veces es imposible; matricularse en un centro de Formación Profesional, con todos los problemas que eso conlleva y que ya hemos expuesto anteriormente; o, directamente, lanzarse a un criminal mercado laboral el cual se ceba aún más con aquellos trabajadores “sin cualificación”.

La Comunidad de Madrid solo busca el beneficio de las grandes fortunas y hace todo lo posible por conseguirlo, dinamitando todas las infraestructuras públicas que, aunque deficientes, permiten que personas sin recursos puedan tener educación o sanidad. No es casualidad, es la lógica del capitalismo, es la mercantilización de todos los aspectos de la vida que condena a la miseria a la clase obrera mientras llena los bolsillos de la burguesía.

La única salida para la clase obrera ante esta miseria criminal es la lucha por una sociedad en la que la clase obrera sea dueña de su presente y de su futuro, donde realmente se luche por acabar con los problemas de la clase obrera. La única salida es la lucha por el socialismo.

¡ORGANÍZATE CONTRA LA MERCANTILIZACION CAPITALISTA DE LA EDUCACIÓN! 

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Ensayo de guerra contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC)

Desde el Partido Comunista Obrero Español, tras hacernos eco de las declaraciones del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, mostramos nuestro rechazo frontal a las maniobras militares conjuntas que los ejércitos de EEUU y Corea del Sur están llevando a cabo en la Península de Corea.

Estos ejercicios militares – que comenzaron el pasado día 9 y se prolongarán hasta el 13 de agosto – no son otra cosa que un ensayo de guerra que amenaza la seguridad del pueblo coreano en su totalidad, sirviendo únicamente para aumentar la inestabilidad en la región y que muestran de forma transparente la política hostil y coercitiva que el imperialismo despliega por el mundo, buscando, en este caso, amedrentar y acabar por la fuerza militar con la RPDC.

La política exterior estadounidense, fiel a la naturaleza criminal del imperialismo, constata que los llamados a la paz y el diálogo internacional no son más que palabrería vacía del político fascista de turno, palabras que caen en saco roto y que muestran su hipocresía cuando observamos sus constantes prácticas injerencistas y criminales contra cualquier país que ose no posicionarse en sus mismos términos reaccionarios.

Realizar maniobras militares es una práctica recurrente del imperialismo estadounidense; recordemos las maniobras navales Sea Breeze que se produjeron hace escasas semanas en la zona del Mar Negro como muestra de la creciente amistad entre la administración Biden y el Estado fascista de Ucrania, o las también recientes maniobras militares African Lion entre EEUU y Marruecos como forma de fortalecer la cooperación militar entre el régimen marroquí y el Estado genocida de Israel, en las que también entran otros Estados como Italia, Reino Unido, Holanda, Canadá, Brasil, Francia, Turquía y Polonia.

En este contexto, la defensa nacional de Corea del Norte frente a la amenaza de la guerra nuclear que plantea EEUU no es solo legítima, sino que también es necesaria a fin de defender al país de cualquier agresión militar y de salvar la vida de los trabajadores y campesinos de la RPDC.

Es fundamental que el pueblo de la RPDC acumule fuerzas para combatir al imperialismo, que, como nos muestran las agresiones contra Cuba, Venezuela, Palestina, Bielorrusia, el Euromaidán en Ucrania o la propia RPDC, no cesará nunca en su misión de perseguir, oprimir y ahogar a todos los pueblos del mundo que osen desobedecer su dictadura. Para ello, es fundamental que se sigan dando pasos firmes hacia la construcción del Socialismo en el país y que los Partidos Comunistas del mundo despleguemos un verdadero internacionalismo proletario para denunciar y combatir la política criminal del capitalismo en su fase imperialista.

El Movimiento Comunista Internacional tiene el deber histórico de reconstruirse, de eliminar las podredumbres ideológicas y los vicios del pasado, de acabar con toda práctica que atente contra los principios del marxismo-leninismo y del internacionalismo proletario, a fin de unificar a la clase obrera y de contribuir de manera decisiva a la revolución socialista a nivel mundial.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) expresa de manera pública el apoyo a la RPDC así como nuestra solidaridad con el pueblo coreano y su Revolución y el derecho que tienen a defender su soberanía ante las continuas agresiones y provocaciones realizadas por el imperialismo norteamericano y sus vasallos.

 

¡DEFENDAMOS LA SOBERANÍA DE LA RPDC!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

Madrid, 13 de agosto de 2021

 

Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)

Suscriben:

Luis Izquierdo Pradilla

Delegado de Zona de la Asociación de Amistad con Corea (KFA) de Aragón.

Abel Guerrero Maldonado

Delegado de Zona de la Asociación de Amistad con Corea (KFA) en Galiza

Ismael Mohamed Leiva

Delegado de Zona de la Asociación de Amistad con Corea (KFA) en Catalunya




El gobierno ‘progresista’ cómplice del expolio de los monopolios a la clase obrera

El precio de la luz ha vuelto a alcanzar máximos históricos, situándose el megavatio hora en 106,74 euros, triplicando el precio registrado hace un año, justo a las puertas de una nueva ola de calor que hará que muchas familias no puedan afrontar los gastos del recibo eléctrico y se vean obligados a prescindir de sistemas de climatización, que encarecen la ya desproporcionada factura de la luz.

Lejos de la propuesta de crear una empresa energética pública, el gobierno “progresista” ha optado por bajar el IVA de la luz del 21% al 10%, medida que lejos de contener los precios de la factura eléctrica, tan sólo ha servido para que el Estado recaude menos dinero en impuestos y que las eléctricas sigan subiendo el precio. El resultado, la luz es ahora más cara que antes de la medida y una mayor parte de ese dinero se lo quedan por la vía directa – ya que las ayudas y subvenciones que los gobiernos usan para entregar dinero público a las empresas privadas acaban finalmente en las mismas manos – los monopolios eléctricos, debilitando el Estado con una medida que firmaría cualquier gobierno ‘liberal’, que no dejan de ser gobiernos defensores del sistema capitalista, exactamente igual que este gobierno “progresista”.

Mientras tanto, desde Unidas Podemos siguen insistiendo en crear una empresa energética pública, pero, ¿para qué sirven las empresas públicas en el capitalismo? Pues para lo que han servido durante estos últimos 40 años, para construir la empresa con dinero público y una vez ésta es rentable, regalarla al capital privado, tal como sucedió con empresas públicas como Endesa o Repsol. Unidas Podemos, con un Ministro de Consumo y una Ministra de Trabajo militantes de un supuesto partido comunista, no piden la nacionalización de esas empresas que fueron levantadas con el sudor de la clase trabajadora, sino la creación de una nueva empresa pública que en un futuro pueda ser regalada de nuevo a manos privadas y en la que puedan seguir contratando a ex ministros y ex presidentes como consejeros.

Por mucho que oportunistas como Alberto Garzón citen la constitución para hablar de nacionalizar empresas, la realidad es que en el capitalismo la única nacionalización posible es la que sirva para sanear una empresa privada con dinero público, para posteriormente entregarla a manos privadas de nuevo, tal y como ha sucedido con Bankia, privatizada con el aval de este gobierno “progresista”, tras recibir miles de millones de euros de dinero público mediante rescate bancario, ese que desde Unidas Podemos decían que se iba a recuperar. Por eso se permite a Iberdrola vaciar pantanos y dejar a pueblos sin suministro de agua para generar electricidad barata que después vende a precios máximos.

La pata “izquierda” del sistema muestra una vez más la imposibilidad de reformar el capitalismo, a pesar de su intento de seguir engañando al pueblo con falsas promesas. La clase trabajadora sigue hundida en la miseria; los alquileres, la luz, el gas y en general el costo de vida no paran de crecer, neutralizando cualquier medida como la subida del SMI que no deja de ser propaganda electoralista sin impacto real en la vida de las familias trabajadoras.

El capitalismo sólo se sostiene en base al expolio y la muerte de millones de personas, a las guerras imperialistas y al papel rastrero y traidor del oportunismo político, que sigue generando falsas esperanzas en las clases populares de una vida mejor en este sistema, algo que cada día que pasa se demuestra una imposibilidad. Los hechos, la realidad, muestran las vergüenzas de los gestores del capitalismo, que ya sean de derechas o de “izquierda”, son cómplices de la miseria y la explotación a las que somos sometidos los trabajadores cada día bajo el yugo del capital.

Este sistema vive días que ya no le corresponden. La automatización hace que cada vez sean necesarias menos horas de trabajo humano, algo que en el capitalismo se traduce en miseria y pobreza, en millones de puestos de trabajo perdidos, pero que en el socialismo, con una economía planificada al servicio del pueblo, supondría una increíble mejora de las condiciones de vida de la gran mayoría, además de armonizar la producción de bienes en sintonía con la naturaleza, evitando así la cada vez más evidente destrucción del planeta a la que nos conduce el capitalismo.

La única salida que tiene la clase trabajadora es derrocar revolucionariamente el capitalismo, imponer la dictadura del proletariado para construir el socialismo como fase primigenia del comunismo. Sólo así podrá el ser humano ser liberado de la explotación, sólo así existirá un futuro para la gran mayoría. Y para ello, es indispensable organizarse en torno a un Frente Único del Pueblo que sirva para tumbar al capitalismo y para construir un poder obrero y popular. Nos va la vida en ello.

 

¡El oportunismo es cómplice del expolio de los monopolios!

¡Tomemos el control de la producción!

¡Socialismo o muerte!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Solidaridad con Izquierda Castellana

El pasado viernes, día 6 de agosto, la organización política Izquierda Castellana hacía pública una declaración política por la que denunciaban un nuevo intento de ilegalización por parte del Ministerio del Interior de dicha organización. Según se puede leer de dicha declaración política, el Ministerio del Interior ha desencadenado un procedimiento judicial instando a la Audiencia Nacional al no reconocimiento legal como organización política de Izquierda Castellana por no ajustarse sus estatutos “a los cambios introducidos por la reforma legislativa de la Ley Orgánica 3/2015, de 30 de marzo, de control de la actividad económico-financiera de los Partidos Políticos”.

Ahí tenemos al “Gobierno progresista” de PSOE-PODEMOS-IU/PCE aplicando una ley realizada por un partido fascista y corrupto hasta las trancas como el PP al objeto de mandar a la alegalidad, cuando no a la ilegalidad, a Izquierda Castellana y, de paso, lanzar un mensaje a todos aquellos que mantenemos una oposición al Estado y su sistema.

Esta Ley Orgánica por la que el Estado, a través de su Ministerio del Interior, agrede a la organización de izquierda Izquierda Castellana – una organización política que no ha solicitado ni ha percibido subvención ni dinero público alguno, que como no puede ser de otra manera también están vetados a las auténticas organizaciones de izquierda y revolucionarias – no es más que una fórmula que dispone la burguesía para arremeter contra las organizaciones populares, contra todo aquél que cuestione este podrido sistema capitalista y su Estado.

Esta agresión a Izquierda Castellana no solo desenmascara, nuevamente, la esencia reaccionaria del Estado español, sino que muestra bien a las claras el cinismo de dicha ley por la que el Estado pretende intervenir en la contabilidad de las organizaciones políticas so pretexto de luchar contra la corrupción, cuando el Estado es la corrupción institucionalizada y cuando son los partidos del capital los que no sólo son corruptos, sino que son los que garantizan una legislación al servicio de los corruptores, de los monopolios y la banca, que son los que financian a sus partidos políticos, a los cuales corrompen y a través de los que meten a sus ejecutores en los consejos de ministros para obtener no solo leyes favorables para sus intereses, sino también todo tipo de contrato público y prebenda.

El Gobierno que hoy persigue a Izquierda Castellana, tiene una ministra llamada Irene Montero que, en 2017 señalaba que “Los empresarios que pagaban sobrecostes iban a Génova 13. Los despachos de Granados, Aguirre, González, Bárcenas, Rajoy y la vicepresidenta estaban en Génova 13. En Génova 13 los sobres se movían de arriba abajo. Y 14 horas, 13 más una, necesitó la Guardia Civil para registrar su sede por corrupción. La corrupción tiene sede y es Génova 13”. Curiosamente, 4 años después este personaje forma parte de un Gobierno que sigue a pies juntillas y ejecuta las leyes hechas por ese nido de corrupción que denunciaba años atrás, gobierno conformado por reaccionarios y oportunistas que no han modificado ni una coma la política represiva impuesta por los empresarios y aprobada por Rajoy, desde Génova 13. Y es que el Gobierno de “progreso” ha demostrado ser tan lacayuno y reaccionario como el Gobierno compuesto por los fascistas naranjas y de la gaviota.

Y es que mientras se persigue a la izquierda que cuestiona al Estado, a los que combatimos al capitalismo, los corruptos campan a sus anchas. El PP y el PSOE, ambos partidos corruptos, habiendo sido condenados por corrupción incluso por su propia judicatura, actúan con absoluta impunidad, aun estando condenados, demostrándose que al Estado no le preocupa nada la corrupción sino que toda su actuación, y su razón de ser, es la de reprimir a todos aquéllos que cuestionen al capitalismo, que cuestionen a su Estado, y que cuestionen su forma de gobierno, que no es otra que la corrupción.

Desde el Partido Comunista Obrero Español enviamos toda nuestra solidaridad a los compañeros de Izquierda Castellana, y hacemos un llamamiento a todas las organizaciones de la clase obrera a unir todas las luchas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, instrumento vital mediante el que la burguesía impone su dictadura y somete a la clase obrera, para imponer el socialismo que es la única manera en que todos aquellos que estamos oprimidos por el capitalismo y su Estado podamos emanciparnos.

 

¡Por la unidad de la clase obrera y de todos los sectores oprimidos por el Capitalismo!

¡Contra la Represión construyamos el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 9 de agosto de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)