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La maquinaria fascista impide una manifestación antirrepresiva en Murcia

El pasado jueves 25 de febrero se convocó una manifestación en Murcia contra la violencia y la brutalidad policial, que está siendo característica en todas y cada una de las concentraciones y manifestaciones que se han realizado en el Estado para pedir la libertad del camarada Pablo Hasél.

Como no podía ser de otra forma, fiel al carácter fascista del Estado español, la maquinaria periodística y la maquinaria policial se coordinaron para demostrar, nuevamente, que las formalidades “democráticas” que dice “amparar” la Constitución de 1978 – realizada por franquista y oportunistas – son papel mojado.

La manifestación fue comunicada de urgencia a la Secretaría General de la Delegación del Gobierno en Murcia el lunes 22 a las 11:42h como puede comprobarse en la siguiente imagen:

 

 

Desde ese momento, la maquinaria represiva se puso manos a la obra. Por supuesto, la Administración hizo acuse de recibo y la noche anterior a la manifestación, en torno a las 21:00h, la Inspectora de la Policía de Murcia llamó para confirmar el recorrido de la manifestación y no comunicó ningún problema al respecto. Pero parece ser que a las fuerzas represivas no les sentó muy bien el carácter de la convocatoria – “contra la violencia y la brutalidad policial” – y decidieron que no iban a permitir una manifestación contra la violencia policial. Así, la maquinaria se puso en marcha. El periódico La Verdad publicó, el mismo día 25, lo siguiente: «La convocatoria de la concentración, prevista a partir de las 18.00 desde la Glorieta de España, no ha sido comunicada a la Delegación del Gobierno». Los propagandistas del régimen español ya habían cumplido con su tarea de deslegitimar legalmente la manifestación y ahora le tocaba el turno a las fuerzas de represión.

Cualquiera que osara acercarse a la zona del Ayuntamiento, desde donde iba a comenzar el recorrido de la manifestación, se iba a encontrar con un dispositivo policial completamente desmesurado, que no tenía otro fin que el de asustar e intimidar. Varios furgones de policía vigilaban cada una de las entradas. Camaradas de nuestro Partido, al entrar desde la plaza del Cardenal Belluga, fueron retenidos e identificados durante 15 minutos mientras les hacían preguntas sobre quién había organizado la manifestación. Desde esa posición pudieron observar cómo los policías, todos ellos equipados con material antidisturbios, se desplegaron en grupos por todos los accesos para intimidar a todo el que se acercase con la intención de participar en dicha manifestación o simplemente interesarse, indicando que esta no había sido comunicada, que era ilegal, y amedrentando a los que asistían para que dieran media vuelta ante la amenaza de recibir una sanción económica, hecho que provocó que muchísimas personas se marchasen ante la acción intimidatoria de la policía. Por supuesto, sus principales amenazas tenían que ver con las sanciones económicas, conscientes de la miseria de la clase trabajadora que no puede hacer frentes a más adversidades a causa de la miseria del sistema capitalista.

 

 

Una vez en la Glorieta de España, y pese a llevar a la vista el Justificante de haber solicitado legalmente la manifestación, los policías siguieron con su labor intimidatoria, empujando a los manifestantes, sin atender a razones, y dejando a quienes no se habían marchado – unas 60 personas – encerradas en un rincón de la plaza, sin apenas visibilidad y con un dispositivo policial que los rodeaba por completo para impedir que la manifestación se realizase, teniendo que convertirse forzosamente en concentración.

El círculo se cierra con la noticia que sacó La Verdad una vez finalizada la concentración, mintiendo descaradamente en lo que es el oficio periodístico, diciendo: «Medio centenar de personas apoyan a Pablo Hasél en Murcia. La manifestación, que no estaba autorizada por la Delegación del Gobierno al no haber sido comunicada, se desarrolló sin incidentes destacables».

¡Así actúa la prensa! ¡Así actúa la policía! ¡Así actúa el Estado fascista español!

 

 

¡Contra la violencia y la brutalidad policial!

¡Contra el terrorismo de Estado!

Murcia, 26 de febrero de 2021

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en la Región de Murcia




En el parlamento andaluz cabe la falange

Como buen parlamento burgués que representa a la burguesía, en Andalucía especialmente a los terratenientes, la connivencia del parlamento andaluz con sus mercenarios fascistas es completa, y cada vez se preocupan menos en guardar las apariencias ante una clase obrera desorganizada, desclasada y engañada por los oportunistas PSOE-IU-PCE-Podemos-Anticapitalistas.

El grupo parlamentario VOX, cuya única diferencia con el PP son las maneras, no tiene ningún problema en mostrar la simbología franquista y falangista, es decir, fascista, en el mismo parlamento que defienden los oportunistas antes mencionados.

A pesar de los aspavientos y griteríos de los autollamados “anticapitalistas” y “antifascistas” (para ellos la palabra “comunista” es tabú) ellos ni siquiera han pedido jamás la prohibición de las organizaciones abiertamente fascistas, como la Falange. De hecho, ellos defienden que se puedan presentar a las elecciones, pues, dicen, eso es la “democracia”. La burguesa, claro. Para muestra, el lamento que lanzaron porque VOX se salió de la “Alianza por Andalucía” en la que estos oportunistas y el resto de fuerzas políticas del parlamento hacen piña.

La realidad es que La Falange es un partido político más registrado en el Ministerio del Interior, es por tanto, un partido legal, bajo la legalidad burguesa:

Por el contrario, gracias a la Ley de Partidos impulsada por PP y PSOE, la “izquierda” amiga de los oportunistas de Podemos-IU-PCE-Anticapitalistas, no son pocos los partidos ilegalizados que incomodaban e incomodan a los fascistas españoles:

Herri Batasuna

Euskal Herritarrok

Batasuna

Acción Nacionalista Vasca

Partido Comunista de las Tierras Vascas

Herritarren Zerrenda

Autodeterminaziorako Bilgunea

Abertzale Sozialisten Batasuna

Aukera Guztiak

Demokrazia Hiru Milloi

Askatasuna

Sozialista Abertzaleak

Nafarroako Sozialista Abertzaleak

Partido Comunista de España (reconstituido)

Además, el gobierno socialista en 2008, a través de la Abogacía General del Estado y la Fiscalía, intentó impugnar la candidatura a las elecciones al Parlamento Europeo de 2009 “Iniciativa Internacionalista – La solidaridad entre los pueblos” por mantener relaciones con la “izquierda abertxale”.

Sin embargo, sobre La Falange y su nueva versión de VOX, no hemos oído jamás a estos oportunistas del PSOE-IU-PCE-Podemos-Anticapitalistas tan “demócratas” pedir la ilegalización de esas organizaciones fascistas.

Conclusión:

Las instituciones burguesas y la socialdemocracia o pata izquierda del régimen capitalista, son totalmente cómplices, e incluso el alimento, del fascismo. Facilitándole el camino, poniéndole una alfombra roja, para preparar su golpe terrorista abierto con el fin de intentar sofocar el más que probable estallido social de las capas populares como consecuencia de su empobrecimiento y miseria frutos de los rescates a la oligarquía financiera y los monopolios, que ejecutan tanto la pata izquierda como derecha del parlamento y congreso burgueses.

La única vacuna contra el fascismo es la abolición del parlamento burgués y el capitalismo, a través de la instauración del Socialismo, con un parlamento obrero y el control obrero de la producción y la economía.

 

Secretaría Política del Comité Regional del PCOE en Andalucía




El “gobierno progresista” no puede maquillar al Estado fascista

Decía el franquista Rodolfo Martín Villa, en su libro “Al servicio del Estado”, allá por el año 1985 que “la Transición fue obra, sobre todo, de reformistas del franquismo, quiénes disfrutaron de un amplio margen de maniobra para ejecutar el proyecto de reforma política del Rey”. Sin duda tiene razón, los franquistas, con la inestimable colaboración de la socialdemocracia -PSOE- y del oportunismo encarnado en el PCE, mantuvieron al Estado franquista, al cual le aplicaron unos retoques cosméticos que, muy pronto, se cayeron y mostraron al Estado actual en su justa dimensión, manteniendo la médula espinal ideológica de su antecesor, su esencia fascista.

Esa leve aplicación cosmética sirvió no solo para que los monopolios mantuvieran plenamente el poder, sino también para que éstos se integraran en las estructuras imperialistas europeas, a la par que se barraba una auténtica ruptura democrática que requería el pueblo para resolver cuestiones como el derecho a la autodeterminación de las naciones oprimidas, la cuestión de la tierra evitando una reforma agraria que permitiera el desarrollo del agro español, fundamentalmente en Castilla, Extremadura y Andalucía, manteniendo los privilegios de los terratenientes y, como no, sosteniendo el capitalismo monopolista de Estado para seguir agudizando la explotación del proletariado y satisfacer, todavía más, los intereses de los monopolios.

Secuestros de publicaciones, cierres de radios y periódicos, ilegalización de partidos, terrorismo de Estado, presos políticos, exiliados políticos, torturas, juicios farsas, pronunciamientos militares en favor de Franco, un anticomunismo enfermizo y un largo etcétera dejan bien patente la esencia fascista de esa “reforma política del Rey” a la que se refiere el fascista Martín Villa, protagonista político tanto en la masacre de Vitoria de 3 de marzo de 1976 como en los Sanfermines de 1978.

En los últimos tres años y medio en Cataluña hemos podido comprobar como el Estado español no ha vacilado en apalear al pueblo catalán por expresarse, ya fuera en las urnas o en la calle, cómo se ha hecho un juicio farsa por el Tribunal Supremo que ha arrojado el encarcelamiento de dirigentes políticos catalanes, cómo se está persiguiendo judicialmente a miles de ciudadanos catalanes, cómo el Gobierno del corrupto Rajoy no tuvo miramientos en liquidar un gobierno elegido por los catalanes e imponer unas elecciones autonómicas en diciembre de 2017 y, posteriormente, como la Judicatura iba impidiendo que los candidatos planteados por el Parlament pudieran ser investidos – Puigdemont, Turull -, cómo proliferaban en Bélgica, Suiza y Escocia exiliados políticos catalanes, cómo la Judicatura vuelve a destituir a un President electo por no quitar una pancarta que exigía la libertad de los presos políticos, cómo la Judicatura pasando por encima del Govern de la Generalitat imponía la celebración de las elecciones autonómicas catalanas a pesar de que la mayoría de políticos, a excepción del fascista VOX y el partido que gobierna, el PSC-PSOE, que querían que se votase el 14 de febrero fecha que, a la postre, ha sido la que el TSJC ha impuesto.

No vamos a proceder a analizar profusamente las elecciones catalanas, unas elecciones que demuestran la naturaleza del Estado, totalmente teledirigidas por éste a través de la Judicatura, donde ha predominado la abstención y donde las fuerzas independentistas han avanzado en número de escaños en el Parlament, sumando 4 escaños más – un total de 74 – que en 2017.

Resultado que, sin duda, no ha sido del agrado para los poderes fácticos del Estado. Recién contados los escasos votos depositados en las urnas del 14 de febrero en Cataluña el Estado no dudó en mover ficha de manera inmediata ejecutando el encarcelamiento de Hasél y movilizando a la Audiencia de Lleida para que saque una nueva sentencia condenatoria contra el rapero comunista (un Altsasu II), movilizando a la fiscalía para recurrir el tercer grado de los presos políticos del Procés otorgado por la Generalitat a finales de enero, azuzando a sus fuerzas represivas contra el pueblo y, de paso, aprovechando para absolver a sus reaccionarios corruptos como Cifuentes, o dejando la Audiencia Nacional a Rodrigo Rato en libertad “por ser mayor de 70 años y mostrar su reinserción”.

El Estado español y sus leyes son fascistas, y la descomposición del capitalismo monopolista de Estado, su putrefacción económica, hace que se muestre cada vez con mayor claridad la esencia fascista el Estado. Cada día es más visible la inexistencia de derechos y libertades del pueblo, ¡o se asumen plenamente los intereses de los monopolios y no se cuestionan o el Estado aplica inmisericordemente la violencia! ¡O el pueblo se autocensura o se le apalea, se le persigue y se le encarcela!

El imperialismo se halla en bancarrota económica, la tasa de ganancia decrece a la par que se acrecienta la tasa de explotación. Esta contradicción irresoluble, y que muestra la inviabilidad del capitalismo, se exacerba con el desarrollo de la automatización de la producción, de la robotización. En esto nada tiene que ver la pandemia, aunque los imperialistas justifiquen la inviabilidad de su sistema económico y, por tanto, de su formación socioeconómica, con la COVID-19. Si tomamos como ejemplo a INDITEX:

  • En septiembre de 2017 leíamos noticias como “Zara crea un “dependiente robot” capaz de gestionar, a la vez, 700 pedidos online” realizando una prueba piloto en una tienda de A Coruña.
  • En junio de 2020, el Presidente de INDITEX, Pablo Isla, presentó un plan para el periodo 2020-2022 para acelerar y ampliar su estrategia de robotización (transformación digital) en la que invertirán 1.000 millones de euros para el impulso de la actividad online y 1.700 millones de euros para robotizar propiamente las tiendas.
  • En octubre de 2020 INDITEX, y los traidores sindicatos CCOO y UGT, un apéndice del Estado fascista español, suscriben un acuerdo para cerrar 300 tiendas en España en lo que es, según secciones sindicales en INDITEX, un ERE encubierto.
  • En enero de 2021 podíamos leer en la prensa burguesa que “Inditex contrata a los robots de Walmart para la gestión de su venta online”.

Y detrás del camino de la robotización emprendido por los monopolios, el Estado español tenía una deuda total en el tercer trimestre de 2020 del 251,3% del PIB. La deuda pública española en 2020 se incrementó en 122.439 millones de euros, ascendiendo a 1,311 billones de euros, lo que equivale al 117,1% del PIB. Asimismo, hay 900.000 trabajadores en situación de ERTE, como paso previo para engrosar las filas del paro forzoso.

Ante este escenario, el Gobierno está obligado a cumplir con las leyes fascistas del Estado, garantizar la perpetuidad del sistema económico capitalista y de la productividad, y ello pasa, por un lado, en exacerbar la represión y la violencia del Estado contra la clase obrera y, por otro, en seguir transfiriendo riqueza en favor de los monopolios a costa de empobrecer, todavía más, al pueblo trabajador. Gobierno “progresista” que no sólo no ha derogado ninguna de las leyes reaccionarias realizadas por el gobierno fascista y corrupto de Rajoy, sino que toda la ‘izquierda’ abrazó en la moción de censura al corrupto gobierno del PP en junio de 2018.

La ideología anticomunista y fascista del Estado se evidencia no solo en las sentencias judiciales, no sólo en los pronunciamientos del ejército en favor de Franco, sino que no lo pueden disimular, incluso, en declaraciones públicas de sus altos mandos. Sin ir más lejos, el pasado 16 de febrero, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis Concepción, señaló que “la democracia de un país se pone en solfa desde que el Partido Comunista forma parte del Gobierno”. Un Partido Comunista al que se refiere, el PCE, que no sólo es copartícipe, junto con los franquistas, de que este Estado fascista siga vivo 45 años después de la muerte del tirano sino que, abiertamente, se posiciona de parte de los monopolios y su Estado fascista, de los verdugos de la clase trabajadora, como se puede comprobar en la siguiente declaración de su secretario general defendiendo la represión de las Fuerzas de represión del Estado contra el pueblo:

 

 

Incluso estos traidores, oportunistas del PCE cada día de manera más descarada en la orilla del fascismo apoyando la represión contra la clase obrera, le sobran a la Judicatura. Sin duda, en el Estado español se constata con claridad lo expresado por el Programa de la Internacional Comunista aprobado en el VIº Congreso de la Komintern, quedando plenamente retratado el papel de la socialdemocracia y, cómo no, también el papel de este gobierno “progresista” del PSOE-PODEMOS/IU-PCE:

Con objeto de adaptarse a las modificaciones de la coyuntura política, la burguesía utiliza alternativamente los métodos fascistas y los métodos de coalición con la socialdemocracia, dándose el caso de que, a menudo, esta última desempeña un papel altamente fascista. En el curso de los acontecimientos manifiesta tendencias fascistas, lo cual no le impide, en otras circunstancias políticas, agitarse contra el gobierno burgués en calidad de partido de oposición. El método fascista y el de coalición con la socialdemocracia son habituales para el capitalismo ‘normal’ y constituyen un signo de la crisis capitalista general, son utilizados por la burguesía para retrasar la marcha progresiva de la revolución”.

El capitalismo es un obstáculo para el desarrollo de la humanidad. No sólo ha demostrado su inviabilidad, sino que acredita que únicamente se puede mantener a costa de liquidar al ser humano y a la naturaleza. El imperialismo sólo se puede sostener por la violencia, y únicamente puede ofertar más miseria para las masas proletarias, para los campesinos, y más represión, más reacción, más fascismo, y en este escenario también se halla el Estado español, uno de los escalones más débiles de la cadena imperialista. Hoy más que nunca, tanto en el mundo como en el Estado español, adquiere una dimensión mayor la consigna ¡Socialismo o barbarie! Por ello, a este poder fascista de los monopolios únicamente se puede contraponer el poder de la clase obrera, la dictadura del proletariado.

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Por la dictadura del proletariado!

¡Socialismo o barbarie!


Madrid, 21 de febrero de 2021

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Multados por alzar el puño [ESP/GAL]

El Partido Comunista Obrero Español en Galicia asistió el pasado 17 de febrero a las diferentes manifestaciones convocadas por la libertad de Pablo Hasel.

En la convocatoria que se celebró en A Coruña, la totalidad de la movilización transcurrió con absoluta normalidad, teniendo en cuenta el ambiente de crisis económica y absoluta rabia e impotencia ante unas instituciones que ejercen la represión a la clase trabajadora de forma tan feroz como hemos estado viendo estos días, donde incluso en Linares los cuerpos represivos han utilizado fuego real contra los manifestantes que protestaban contra la violencia policial en el pueblo.

La violencia de la que hablamos, claramente con un marcado carácter de clase, no sólo la realiza quien activamente envía a las FFCCSE o quien dicta sentencias, sino también quien calla y hace intentonas absurdas por apagar las movilizaciones haciendo creer al pueblo en las instituciones de un Estado que mantuvo intacto el esqueleto franquista. Decimos esto porque el pueblo trabajador ha tenido que ver entre los asistentes a la basura oportunista de la UJCE y PCE, como si su partido no formara parte de un gobierno colaboracionista con el encarcelamiento de Pablo Hasel y responsable de los nuevos detenidos y heridos en los actos de solidaridad que ha habido esta semana, entre otros.

Quien no tuviese claro el carácter de clase del Estado y sus instituciones, al asistir a cualquiera de estas convocatorias esclarecería todas sus dudas, puesto que los de “proteger y servir” iban a por todas: escopetas, escudos y porras desenfundadas para caldear el ambiente, y tratar de amedrentar a los compañeros, a sabiendas que con esas armas recientemente arrancaron un ojo a dos manifestantes en Cataluña.

En A Coruña, una vez finalizada la convocatoria y cuando los asistentes empezaron a retirarse, un furgón de los antidisturbios pasó del lado de los manifestantes a lenta velocidad con un claro afán provocador, ya que tras más de una hora de hostigamiento continuo por su parte, no habían tenido la oportunidad de reprimir de ninguna forma a los manifestantes. Fue entonces cuando nuestros camaradas pudieron ver con sus propios ojos cómo un joven que alzó el puño en señal de resistencia y su acompañante fueron cacheados y multados. Pasó exactamente lo mismo con un testigo que trató de grabar aquella aberrante escena. Todo esto aderezado con la típica actitud chulesca de los cuerpos represivos, mostrando y agitando las porras para exasperar más aún al tumulto de manifestantes que se acumularon indignados.

Esto no es un caso aislado. A día de hoy los heridos y detenidos en las movilizaciones por Pablo Hasel se cuentan por decenas, mientras los nazis y fascistas de todo pelaje gozan de total impunidad frente a las instituciones del Estado. Desde el PCOE expresamos nuestra más profunda solidaridad de clase con los encausados de todo el Estado.

El Estado fascista español se encuentra en una situación de absoluta bancarrota económica e ideológica, en la que un gesto como levantar un puño se convierte en motivo de represión inmediata. Los fascistas y los burgueses, por tanto, tan solo pueden sostenerse mediante la violencia. Es el momento de la militancia comunista para fortalecer a la clase obrera, tanto organizativa como ideológicamente. Es el momento de resolver la contradicción que se expresa en nuestros días: Imperialismo contra Socialismo.

 

¡Abajo el Estado fascista!

¡Socialismo o Barbarie!

 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE en Galicia

Multados por alzar o puño

 

O Partido Comunista Obreiro Español en Galicia asistiu o pasado 17 de febreiro ás diferentes manifestaciónes convocadas pola liberdade de Pablo Hasel.

Na convocatoria que se celebrou na Coruña, a totalidade da mobilización transcorreu con absoluta normalidade, tendo en conta o ambiente de crise económica e absoluta rabia e impotencia ante unhas institucións que exercen a represión á clase traballadora de forma tan feroz como estivemos vendo estes días, onde mesmo en Linares os corpos represivos han utilizado lume real contra os manifestantes que protestaban contra a violencia policial no pobo.

A violencia da que falamos, claramente cun marcado carácter de clase, non só a realiza quen activamente envía ás FFCCSE ou quen dita sentenzas, senón tamén quen cala e fai intentos absurdas por apagar as mobilizacións facendo crer ao pobo nas institucións dun Estado que mantivo intacto o esqueleto franquista. Dicimos isto porque o pobo traballador ha tido que ver entre os asistentes ao lixo oportunista da UJCE e PCE, coma se o seu partido non formase parte dun goberno colaboracionista co encarceramento de Pablo Hasel e responsable dos novos detidos e feridos nos actos de solidariedade que houbo esta semana, entre outros.

Quen non tivese claro o carácter de clase do Estado e as súas institucións, ao asistir calquera destas convocatorias esclarecería todas as súas dúbidas, posto que os de “protexer e servir” ían a por todas: escopetas, escudos e porras desenfundadas para caldear o ambiente, e tratar de amedrentar aos compañeiros, sabendo que con esas armas recentemente arrincaron un ollo a dous manifestantes en Cataluña.

Na Coruña, unha vez finalizada a convocatoria e cando os asistentes empezaron a retirarse, un furgón dos antidisturbios pasou ao lado dos manifestantes a lenta velocidade cun claro afán provocador, xa que tras máis dunha hora de fustrigación continua pola súa banda, non tiveran a oportunidade de reprimir de ningún xeito aos manifestantes. Foi entón cando os nosos camaradas puideron ver cos seus propios ollos como un mozo que alzou o puño en sinal de resistencia e o seu acompañante foron cacheados e multados. Pasou exactamente o mesmo cunha testemuña que tratou de gravar aquela aberrante escena. Todo isto aderezado coa típica actitude chulesca dos corpos represivos, mostrando e axitando as porras para exasperar máis aínda ao tumulto de manifestantes que se acumularon indignados.

Isto non é un caso illado. A día de hoxe os feridos e detidos nas mobilizacións por Pablo Hasel cóntanse por decenas, mentres os nazis e fascistas de todo pelame gozan de total impunidade fronte ás institucións do Estado. Desde o PCOE expresamos a nosa máis profunda solidariedade de clase cos procesados de todo o Estado.

O Estado fascista español atópase nunha situación de absoluta bancarrota económica e ideolóxica, na que un xesto como levantar un puño convértese en motivo de represión inmediata. Os fascistas e os burgueses, por tanto, tan só poden sosterse mediante a violencia. É o momento da militancia comunista para fortalecer á clase obreira, tanto organizativa como ideológicamente. É o momento de resolver a contradición que se expresa nos nosos días: Imperialismo contra Socialismo.

 

Abaixo o Estado fascista!

Socialismo ou Barbarie!

 

Secretaría de Movemento Obreiro e de Masas do PCOE en Galiza




Unidad Popular contra la violencia del Estado burgués y por la libertad de Pablo Hasél

El ingreso en prisión del compañero Pablo Hasél deja bien patente la naturaleza reaccionaria de este Estado resultante del periodo histórico denominado “Transición” que no fue más que una traición contra el pueblo trabajador perpetrado por el pacto entre oportunistas y franquistas.

Nuevamente la Judicatura ha retratado su “independencia” y muestra, bien a las claras, la inexistencia de la separación de poderes en el actual Estado, instrumento que condensa toda la violencia de la burguesía monopolista contra la clase obrera, instrumento esencial para el ejercicio de la dictadura que los monopolios imponen en este país desde hace décadas. Un largo listado de sentencias judiciales favorables y/o tolerantes con todo tipo de formas de la violencia del Estado contra el pueblo y la clase obrera, ratifican esta afirmación de forma inobjetable. Como ejemplo elocuente, por su actualidad, se puede citar el del recientemente fallecido torturador y asesino General de la Guardia Civil Rodríguez Galindo, quien a pesar de su criminales acciones tan solo pasó en prisión, en condiciones privilegiadas, una mínima parte de su condena y, además, siguió participando en las actividades de la Guardia Civil, y a su muerte recibe homenajes sin que éstos sean perseguidos por instancia alguna.

El encarcelamiento de Pablo Hasél expresa la putrefacción del Estado español, que no soporta ya ni tan siquiera unas canciones críticas, y que necesita reprimir esa actividad cultural comprometida socialmente, ante el riesgo que le supone su capacidad de influir en las posiciones de descontento de sectores cada vez más amplios del pueblo.

En esta situación, en la que el capitalismo español se adentra en una nueva etapa de reducción de salarios e incremento de la tasa de explotación, como única salida a sus actuales dificultades para mantener el proceso de reproducción ampliada del capital,  todo el aparato coercitivo del Estado se apresta a una nueva escalada en el ejercicio de su violencia de clase contra la clase obrera y contra los sectores populares para, con su terror, tratar de mantener la paz social que legitime su brutal dictadura.

Este capitalismo bárbaro es consciente de que el progresivo empobrecimiento de la clase obrera, y el aumento incesante de los sectores condenados a la exclusión y a la marginalidad social generará, antes o después, una respuesta de masas que confrontará con su parasitario sistema. Por ello se apresta a tratar de sofocar cualquier inicio de respuesta social, para “ahogar al niño en la cuna”. Pero sus desesperados intentos están condenados, inexorablemente, al fracaso.

Estos pasados días hemos visto la “razia” realizada por la Policía Nacional en Linares (Jaén), actuando como una mara ultraviolenta, seguida del silencio cómplice y servil del Gobierno, retratando a las fuerzas y cuerpos represivos del Estado. Auténticas fuerzas de choque contra las luchas obreras y populares, que actúan con total impunidad, y que son una amenaza para la misma vida de quienes, de forma activa, luchamos por la libertad y la justicia social.

Son todos ellos intentos inútiles de la clase dominante. La fuerza del pueblo organizado en lucha por sus derechos es imparable e invencible. No hay bastantes prisiones para encerrar las ansias de libertad de la clase obrera combativa.

La lucha continuará, por la libertad de Pablo Hasél y, también, contra quienes someten a la mayoría social, a la clase obrera, a unas condiciones de vida y de trabajo cada día peores, al paro, las privatizaciones, y las guerras imperialistas. La lucha es contra la dictadura de los monopolios, contra el imperialismo, contra la monarquía y sus lacayos, contra el gobierno de coalición socialdemócrata, y contra la barbarie de los cuerpos represivos y un Estado criminal. O ellos, o nosotros.

El presente es de lucha, el futuro es nuestro.

El PCOE y el PCPE llaman a la más amplia y activa solidaridad con Pablo Hasél, por su libertad, y por la libertad de cualquier preso político. Solo la lucha nos dará la victoria.

 

¡LIBERTAD PARA PABLO HASÉL!

POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA, ABAJO EL GOBIERNO BURGUÉS

SOLO EL PUEBLO ORGANIZADO DEFIENDE AL PUEBLO




Represión al pueblo de Linares: los verdugos llevan placa

El pueblo de Linares sufre este fin de semana la misma represión que ha sufrido desde siempre la clase obrera a manos de los cuerpos represivos del Estado español, cuyo papel es hacer de verdugos a aquellos que hacen frente a las injusticias o simplemente muestran su descontento.

La Policía Nacional es un nido de fascistas y torturadores, tal como lo eran los grises del franquismo, que agreden al pueblo de manera impune y con el apoyo de todas las administraciones, instituciones judiciales y partidos del régimen. Porque con ellos forman un todo que sirve para sostener la explotación del hombre por el hombre.

En Linares, un pueblo desangrado por el paro, donde la desindustrialización ha sido la tónica general de las últimas décadas, y que se acrecienta con los cierres de El Corte Inglés o Zara, los verdugos del régimen, como hacen en todas partes, no sólo han encubierto a la escoria fascista con placa que campa a sus anchas por las calles, con la chulería y prepotencia con que acostumbran, pudiendo pavonearse borrachos a plena luz del día, sino que han iniciado una escabechina a base de cacerías e incluso disparando a bocajarro y a traición, como suelen hacer estos cobardes, que, como grita la juventud linarense, no son nada sin la placa.

 

Denunciamos también el papel encubridor de los medios de comunicación, en especial Canal Sur, que representa hoy el altavoz del fascismo institucional. Mientras en directo disparaban a bocajarro a un hombre indefenso, el periodista mercenario de dicho medio que ha presenciado dicho crimen, habla de “altercados” y “tensión”, e incluso dice que los antidisturbios actúan para despejar la zona cuando “hay alguna agresión o tiran alguna botella”.

Desde el PCOE no pedimos una limpieza de la Policía Nacional, ni de ningún cuerpo de represión del Estado. No pedimos nada. Nada será concedido por los verdugos y sus cómplices. A lo que aspiramos y a ello alentamos a la clase obrera, es a construir sus propias instituciones y sus propias fuerzas de seguridad populares, a través de un Frente Único del Pueblo, antifascista y anticapitalista, para abolir y aplastar a los verdugos del régimen y cumplir su misión contraria: reprimir a los ricos, quitarles lo que nos han robado durante siglos y poner las inmensas riquezas que generamos la clase obrera en manos de toda la sociedad para su disfrute.

 

Por la abolición de las Fuerzas de Seguridad del Estado

Por su sustitución por una policía y ejército populares

Por el Frente Único del Pueblo

Por el Socialismo

 

Comité Regional del PCOE en Andalucía




La agresión de Linares no es un caso aislado

El pasado viernes 12, en torno a las 18:30 de la tarde en la localidad de Linares (Jaén), dos policías fuera de servicio (concretamente un subinspector de la Comisaría de Linares y un agente) agredieron en plena calle a un hombre frente a su hija menor de 14 años, la cual también fue golpeada. Una mujer que pasaba por allí en ese momento también fue agredida por estos energúmenos. Este hecho fue grabado por familiares de las víctimas, así como algunos viandantes que subieron los videos por diferentes redes sociales, por lo que algunos medios de comunicación a nivel nacional se hicieron eco del mismo.

En uno de los videos, grabado por el cuñado del hombre agredido, uno de los agresores reconoce y justifica la paliza delante de sus compañeros policías (que se muestran totalmente pasivos ante las burlas y bailes que este realiza a los vecinos que le increpan su proceder) afirmando (sabiéndose impune de sus actos) que “nos ha buscado boca y se la ha encontrado, que eres un listo, tú y el otro, los dos”. También reconoce haber golpeado a la menor de 14 años, “con catorce años porque se ha metido donde no tenía que meterse”. Y respecto a la tercera persona que sufrió sus golpes dice en tono irónico que “a todo el mundo, le hemos pegado a todo el mundo”.

Como reconocen las fuentes policiales de Linares, recogidas en el diario El Español, “no ha sido una simple pelea: se les ha ido las manos a los compañeros”. Los dos agresores siguieron golpeando al hombre pese a que había caído al suelo, dejándolo inconsciente y teniendo que ser llevado en una ambulancia al Hospital San Agustín. Según nos cuenta el diario El País, “presenta la nariz rota, una herida en una ceja que ha necesitado varios puntos de sutura y una fisura en la córnea. La hija, de 14 años, también resultó herida cuando trataba de separar a uno de los agentes que aparece en los videos difundidos ensañándose con él. La menor tiene un ojo inflamado y una fisura en el antebrazo.”

Desde el Ayuntamiento de Linares, gobernado por PP, Ciudadanos y CILU Linares, han lanzado un comunicado “condenando enérgicamente” la agresión, afirmando que es un hecho que “ensucia la imagen de un cuerpo que siempre ha velado por la seguridad de los linarenses”. Por su parte, el oportunismo de los representantes de Podemos en la localidad jienense ha afirmado que son agresiones “desmedidas y sin motivo”. Sin embargo, este episodio no es algo aislado, no es el primero que ocurre y posiblemente tampoco sea el último por parte de la Policía en el Estado español. La propia legalidad burguesa, representada por el Tribunal de Estrasburgo, condenó al Estado español por ejercer la violencia policial en una protesta contra los recortes de 2014. Y esto no es más que otro de tantos episodios de violencia policial en este país. Cercana tenemos también la represión policial en Cataluña el 1 de octubre del 2017 contra el pueblo catalán que quería ejercer un derecho democrático como es la autodeterminación de su nación. Por no mencionar casos de brutalidad policial durante el estado de alarma. ¿No es acaso el actual Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, cómplice y encubridor de torturas en el Estado español?

Esto demuestra que el Estado español se salta la legalidad burguesa que dice defender y una vez más muestra su verdadero rostro fascista. Los propios policías que en su perfil de Twitter dicen que luchan “por una Policía más justa y contra tanta injusticia” no ha dudado en satanizar a los jóvenes de Linares que han protestado este sábado ante tal crimen y afirmando que “Pero oyes, muy valientes cuando estamos parados pero cuando se carga, no veas como corren”, lo que sirve de muestra de que más que casos aislados es la institución la que está podrida, como buena herramienta del Estado represor y que da igual que hayan detenido a los agresores, la propia institución, incluyendo a sus miembros supuestamente “progresistas”, están con ellos.

Mención especial merece el Partido Más País en Jaén, que ha condenado las protestas del pueblo de Linares, si bien en un acto de cobardía borraron el tuit de su cuenta, ignorando la brutalidad policial (esta vez con policías uniformados) que han reprimido una manifestación en la que había niños.

 

Pese a la gran difusión en redes y algunos medios burgueses de los videos de la agresión, hay que mencionar que la persona que grabó parte de las imágenes recibió amenazas de un policía uniformado, al cual se le dijo, según nos indica el diario Ideal, que “si las imágenes veían la luz, él estaría automáticamente denunciado por la ley de protección de datos”. ¿Qué hubiera pasado de no haberse hecho viral el video, que es lo que estos policías querían? ¿Se habría procedido contra ellos? ¿Hubieran lanzado los partidos del régimen comunicados “condenando” lo ocurrido? Lo más probable es que nadie se hubiera hecho eco de esto, como muchos de estos episodios. Y por otro lado, la condena iría para quien denunciara lo ocurrido, como está pasando actualmente con el rapero comunista Pablo Hásel por, entre otras cosas, hablar del asesinato de 15 inmigrantes por parte de la Guardia Civil en Ceuta en lo que ya se conoce como la “tragedia del Tarajal”.

Y mientras algunos excusan a los policías agresores con que estaban fuera de servicio y con que estaban borrachos, 8 jóvenes de Altasu han sido condenados con la cárcel acusados de terrorismo por supuestamente agredir a unos guardias civiles fuera de servicio, que no es más que un burdo montaje policial, con la intención de intimidar a cualquier grupo de personas mínimamente combativo o disidente en el País Vasco, como ya denunció nuestra organización.

De nuevo, no se puede hablar de casos aislados cuando desde el propio gobierno se hace la vista gorda no sólo con el proceder fascista de la Policía, sino también con miembros del Ejército que hablan de asesinar a 26 millones de españoles en un grupo de WhatsApp o cuando se expulsan a militares que defienden la República como modelo de Estado, por firmar un manifiesto antifranquista (caso del cabo Santos) o por denunciar las irregularidades, corrupción y privilegios en su seno (caso de Luis Gonzalo Segura). Durante la mal llamada Transición nunca se depuró a las diferentes instituciones de los adeptos al régimen franquista, entre ellas a la Policía y el Ejército, y como dice el refranero, “de aquellos polvos vienen estos lodos”.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) nos solidarizamos con las víctimas y con el pueblo de Linares frente a la represión fascista de su Policía, la cual, repetimos una vez más, no es un caso aislado, sino algo sistemático. En el momento en que son escritas estas líneas se informa que hay 13 detenidos en las protestas. Así mismo, no podemos dejar de señalar que todos esos elementos reaccionarios y fascistas que hay en estas instituciones sólo podrán ser depurados por completo bajo el socialismo.

 

CONTRA LA REPRESIÓN POLICIAL

POR LA LIBERTAD DE LOS PRESOS POLÍTICOS

POR EL SOCIALISMO

 

PCOE en Jaén




Renaulution: el sinsentido de la robotización bajo el capitalismo

La pandemia ha servido de justificación para acelerar un proceso de automatización y robotización iniciado hace años, encuadrado en la llamada Industria 4.0 o la Cuarta Revolución Industrial, y que ha sido, y hoy aún más, financiado con dinero público que principalmente emana de las clases trabajadoras.

Ya en 2012, el gobierno alemán lanzó el plan “Industria 4.0” cuyo objetivo era hacer las fábricas inteligentes gracias a internet, permitiendo comunicar las cadenas de producción y los objetos y simular procesos.

Esta nueva revolución industrial implica la completa digitalización de las cadenas de producción a través de la integración de tecnologías de procesamiento de datos, software inteligente y sensores, desde los proveedores hasta los clientes, para así poder predecir, controlar, planear, y producir, de forma inteligente. Sin quererlo, el capitalismo está preparando el terreno a una economía centralizada y casi completamente automatizada, cuya planificación será infinitamente más sencilla a través de la información suministrada por todo el sistema productivo, automáticamente y sin la intervención del ser humano en toda la cadena. Eso sí, esa planificación centralizada sólo será posible bajo el Socialismo, bajo la propiedad colectiva de los cada vez más centralizados medios de producción, porque la propiedad privada de los mismos impone la anarquía de la producción y el desempleo masivo.

Días antes de la declaración del Estado de Alarma el 14 de marzo de 2020, el 2 de marzo, el sector de la automoción le presentó al presidente del gobierno español su plan estratégico 2020-2040 que serviría de base para el “plan de impulso de la cadena de valor de la industria de la automoción, hacia una movilidad sostenible y conectada”, que el mismo presidente del gobierno se encargaría de presentar públicamente el 15 de junio de 2020.

A través de ese plan, el sector de la automoción recibirá del Estado 3750 millones de euros entre 2020 y 2022. El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones, ANFAC, José Vicente de los Mozos, reconoce que las oportunidades de negocio del sector, gracias a la “descarbonización”, podrían pasar de 210 mil millones a 310 mil millones de euros. Oportunidades de negocio incrementadas con las facilidades y ayudas que les dan los gobiernos para flexibilizar y digitalizar la producción: “gracias a los apoyos del ERTE hemos podido flexibilizar nuestra producción. Sin embargo, hemos visto que en este periodo, a nivel global, ha acelerado elementos que ya venían como el tema de la sobrecapacidad, […] de cara al futuro, sólo hay una palabra que nos puede hacer cambiar. Es la palabra competitividad”.

Con esto, el jefe de la patronal del automóvil, nos está diciendo que para combatir la crisis de superproducción (“sobrecapacidad”) capitalista, los capitalistas apostarán por ser más competitivos automatizando (“digitalizando”) más la producción, lo cual provocará más desempleo y de nuevo habrá superproducción.

Pedro Sánchez, títere de los monopolios y la oligarquía financiera, mostró en la presentación de dicho plan el papel servil que juegan los Estados capitalistas: “Nos encargamos del presente pero también miramos al futuro y sentamos las bases de lo que debe ser la industria, de lo que está empezando a ser la industria de la automoción en España. Una industria que saldrá fortalecida, sin duda alguna, de la mano de la electrificación, de la digitalización, y que contribuirá a que nuestro país avance en la senda de la transición ecológica justa … Es una de las reformas estructurales que estamos incorporando en esta crisis en cuanto a la adaptabilidad de nuestro mercado de trabajo … El plan se dirige a toda la cadena de valor industrial … digitalizar para ser más competitivos”.

En la Industria 4.0 los obreros trabajan codo con codo con robots-colaboradores, y es por ello que el Estado español aportará 95 millones para adaptar su formación y cualificación profesional a las nuevas necesidades de la industria del automóvil.

Los sindicatos vendidos al capital, CCOO y UGT, aplauden como miserables palmeros al mismo tiempo que reconocen con lágrimas de cocodrilo que “este plan coincide con la decisión del primer fabricante de abandonar la producción en España”. El secretario general de la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT, Pedro Hojas, ejerciendo de mayordomo del sector de la automoción pidió “compromiso de las administraciones (gobierno, comunidades y ayuntamientos) para apoyar al sector del auto, con inversión para desarrollar nuevos productos, nuevas fuentes de energía propulsoras, la nueva conectividad, la digitalización y la innovación de procesos”, al mismo tiempo que aseguró que “este plan va a mejorar cuestiones importantes en formación profesional, para ir a los nuevos perfiles que vais a necesitar las empresas en nuestro país. Y también quiero decir que debiéramos rejuvenecer las plantillas … Ahora es la hora de las empresas”.

Nos encontramos pues con que el proceso de automatización y robotización a través de la digitalización, la estamos pagando todos los trabajadores a través de estos planes financiados por el Estado. Y paradójicamente, bajo el capitalismo, este proceso mandará a millones de obreros al desempleo.

Planes como este se han presentado todos los años bajo diferentes formas:

Entre 1993 y 2009, Renault recibió 225 Millones € de ayudas públicas, entre otros para la fabricación del motor de 1.600 centímetros cúbicos en Valladolid, para la modernización de la fábrica de Palencia, o para línea de motor diésel de la fábrica de Valladolid.

– A través del Plan de Competitividad del Automóvil de 2011, dirigidas a apoyar el desarrollo de proyectos de fabricantes de coches y componentes vinculados a la mejora de la competitividad y al fomento de la I+D+i, PSA Peugeot-Citroën, Renault y Seat recibieron 84 millones de los 215 millones de euros presupuestados, 3,57 millones de ellos para la fábrica de cajas de cambios de Sevilla. Nissan contó con 15 millones para la planta de Barcelona. Ya hemos comprobado para qué han servido las ayudas a Nissan, hoy parte del grupo Renault.

– Gracias a los planes MOVES, el sector de la automoción recibió 45 millones de euros de ayudas en 2019, 100 millones en 2020 y para 2021 se han anunciado 400 millones de euros más para los vehículos eléctricos y sus infraestructuras de recarga.

– También con la excusa de la pandemia, el Estado francés salió en mayo de 2020 al rescate de Renault concediéndole un préstamo de emergencia de 5000 millones de euros, de la misma manera que inyectó 7 mil millones de euros a Air France, o el gobierno español aprobó el rescate de Air Europa por 475 millones de euros.

Y es que, a pesar del mantra de que es el capitalista, o los inversores, los que crean la riqueza y los que arriesgan, la realidad es que sin el dinero público ni arriesgan ni ponen en marcha ninguna industria. Así lo reconoce el presidente de ANFAC y presidente de Renault España, José Vicente de los Mozos cuando dice que “la industria de la automoción tiene un plan claro y potente. Pero esto solo lo podemos alcanzar a través de la colaboración público-privada y del apoyo conjunto de las Administraciones.” O José Esmorís, presidente de la Comisión de I+D+i de la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto) cuando proclama que “desde el sector tenemos la estrategia y la visión, pero necesitamos que desde el Gobierno se ponga en marcha esta Iniciativa de Colaboración público-privada que cuente con la dotación presupuestaria suficiente para apoyar la I+D+i y la transformación tecnológica e industrial en el que estamos inmersos”.

Y qué decir tiene que esa transición digital y ecológica de la que tanto hablan todas las instituciones del régimen, supondrá una ingente lluvia de millones para los fabricantes de la automoción a través de los fondos “Next Generation” de la Unión Europea. El gobierno español movilizará para ellos unos 10.000 millones de euros en los próximos tres años.

Y todo esto es lo que se cuece detrás de la nueva operación de márketing del grupo Renault, llamado Renaulution. En la búsqueda de mayor competitividad y rentabilidad, es decir, de mayor tasa de ganancia, el grupo profundiza la restructuración iniciada en mayo de 2020 que se basa en los siguientes pilares:

– Disminución de 600 € en los costes variables por vehículo, entre los que está, la mano de obra.

– Desplazar la producción a países y territorios con un margen de ganancia más elevado, como en Sudamérica, la India o Corea del Sur.

– Mejorar la competitividad de las fábricas en España, Turquía, Rumanía y Marruecos reduciendo y flexibilizando aún más las plantillas e intensificando la explotación de cada obrero.

– “Estricta disciplina de costes” para reducir en 2.500 millones de euros los costes fijos hasta 2023, alcanzando más de 3.000 millones de euros para 2025.

La industria 4.0, la digitalización y robotización de la producción, bajo un régimen socialista de la producción, con las fábricas siendo de propiedad colectiva, nos permitiría disfrutar a toda la sociedad de las abundancias y el bienestar generadas automáticamente sin intervención humana, librándonos al mismo tiempo de la necesidad de trabajar, satisfaciendo todas las necesidades materiales y espirituales y desarrollarnos integralmente como seres humanos.

Pero, como se puede comprobar en Renault, esta “transición” o “restructuración” ya está imponiendo condiciones de trabajo insostenibles para los obreros en las cadenas de producción. El terror a perder los puestos de trabajo, con la amenaza de ser suprimidos por los robots-colaboradores, lleva a los obreros a soportar la tiranía de los accionistas a través de los cuadros de mando. Los robots-colaboradores que trabajan en las líneas de montaje valen unos 30.000 €, mientras que el sueldo del obrero de Renault en Sevilla está en torno a los 22.000 € al año.

Antes del estallido de la pandemia actual, la factoría Renault de Sevilla, donde se fabrican las cajas de cambio, había echado a la calle al 33% de la plantilla que eran eventuales, y aún sigue la empresa amenazando con que sobran entre 200 y 300 trabajadores.

Ya hace tiempo que la vida de los obreros de Renault pende de un hilo en función de las cargas de trabajo que imponen las fábricas a través de bolsas de horas con las que se adaptan las jornadas anuales a las necesidades del mercado, a través del sistema Just In Time. Obligándoles a trabajar también los sábados cuando así le convenga a la empresa.

En lugar de revertir la automatización en más descansos, más vacaciones, en definitiva, a que los obreros vivan mejor, les obligan a sacar la misma producción con menos personal. En algunos departamentos, donde antes había 5 obreros hoy hay 4, y de 3 turnos han pasado a 2.

El sector automovilístico, donde la robotización es punta de lanza, muestra el absurdo sobre el que cabalga el capitalismo y que lo hunde en crisis cada vez más profundas.

La búsqueda insaciable de los capitalistas por mayores ganancias los obliga a automatizar la producción para poder producir más mercancías en menos tiempo, y de esta manera arrebatarle mercado a la competencia que en un primer momento no dispone de esa innovación. Además, puede robarle más al obrero porque en el mismo tiempo éste produce más mercancías aun teniendo el mismo salario.

Pero la paradoja reside en que conforme las fábricas se automatizan, se necesita menos mano de obra, que es la única mercancía de las que compran los capitalistas que es capaz de crear un valor. Porque al obrero no se le paga por su trabajo, si no justo lo que necesita para mantenerse (coste de vida) y volver al día siguiente. Sin embargo, la maquinaria sí que la compran los capitalistas por lo que vale, y ese coste lo trasladan al precio de las mercancías para amortizarlas. Por tanto, la única mercancía que permite obtener ganancias al capitalista es la mano de obra. Y es por eso que conforme se automatiza la producción a nivel general, en todos los sectores, la tasa de ganancia de los capitalistas disminuye paulatinamente. La tasa de ganancia a nivel mundial bajó del 35% en el 1885 a casi el 10% en 2019.

Bajo el capitalismo se produce también la paradoja de que a mayor capacidad productiva, a mayor abundancia material, por el desempleo masivo que genera la automatización y la robotización, más crisis y más miseria se genera. Hasta el punto de que el Congreso de los Diputados en España tuvo que aprobar, de forma unánime y a instancias de sus amos capitalistas, el Ingreso Mínimo Vital. Reconociendo de esta manera que hoy, bajo el capitalismo, ni trabajando se pueden satisfacer las necesidades vitales mínimas.

Los obreros han de saber que no tienen futuro en el capitalismo por mucho que agachen la cabeza: unos serán sustituidos por robots, y los que queden acabarán esclavizados y tarde o temprano sustituidos por otros que se dejen esclavizar más. Porque esclavizar es la única manera ya que le queda al capitalista para recuperar algo de la ganancia que pierde con la automatización progresiva de todos los sectores.

La única salida, pues, es superar el régimen capitalista de producción, poner la cuarta revolución industrial, la Industria 4.0, en manos de toda la sociedad para su disfrute, bienestar y satisfacción de todas las necesidades. Lo cual, bajo el capitalismo, sí que es una quimera y una utopía.

¡Compañeros! ¡Uníos a los obreros del resto de empresas, industrias y sectores! ¡Construyamos el Frente Único del Pueblo para tomar el control de la economía y la sociedad! Tenemos más cualificación, tecnología y conocimiento que nunca. Estamos más preparados que nunca y las grandes empresas están más que pagadas con nuestro trabajo y con el dinero público que se les ha regalado.

 

¡La única salida es el Socialismo!

¡Socialismo o Barbarie!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Andalucía




Sin Socialismo solo habrá muerte y miseria para la clase obrera

El pasado lunes se conocía la noticia de que murieron electrocutados al menos 28 trabajadores, la mayoría mujeres, de un taller textil clandestino de Inditex en Tánger a causa de las lluvias. La fábrica se encontraba en el subsuelo de una casa residencial y en ella trabajaban 40 personas en condiciones infrahumanas.

En la India, el pasado 30 de noviembre de 2020 entre 200.000 y 300.000 granjeros se dirigieron a la capital india, Nueva Delhi, para expresar su profunda indignación contra la aprobación de tres proyectos de ley que permitirían que los gigantes corporativos conquisten el mercado, en lo que supuso la mayor huelga de la historia.

Los agricultores peruanos también organizaron protestas a finales del pasado año, bloqueando las carreteras Panamericana Sur y Panamericana Norte, para exigir contratos formales que les garanticen el derecho a vacaciones, seguridad social y el reconocimiento de horas extra. Es decir, para exigir ser trabajadores dentro de la legalidad.

En el Estado español Tubacex ha iniciado un ERE con 150 despidos y un ERTE para 650 trabajadores, afectando a casi toda su plantilla en el país e Inditex ha comenzado un proceso de cierre de entre 250 y 300 tiendas -que serán 1.200 en todo el mundo- dejando a miles de trabajadores sin trabajo, gracias a la firma de CCOO y UGT.

Según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y de la Seguridad Social, enero destruyó 218.953 puestos de trabajo y el número de personas en ERTE sube a 739.000 en plena tercera ola de la pandemia. El paro registrado aumentó el pasado mes en 76.216 personas, hasta rozar casi los cuatro millones de desempleados: 3.964.353.

Estos son tan solo algunos ejemplos de la muerte y miseria que el capitalismo deja tras de sí. La crisis en la que está sumido este sistema, siendo la pandemia un acelerador de este al que se pretende echar la culpa de la crisis, deja un panorama oscuro para la clase obrera, no solo del Estado español, sino mundial.

Trabajo cada vez más precario, salarios más bajos, necesidad de subsidios paralelos al salario (como es el ingreso mínimo vital), aumento de la robotización y, por consiguiente, del paro, etcétera. Estas son las consecuencias de la existencia del capitalismo hoy, en un momento histórico que ya no le corresponde, con una desarmonización de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción, que chocan, convirtiéndose el capitalismo en un freno objetivo para el desarrollo humano, para el desarrollo de las fuerzas productivas.

El aumento de la robotización llevaría, en el socialismo, a una disminución del tiempo de trabajo del conjunto de la clase trabajadora. En el capitalismo, sin embargo, se convierte en un aumento del desempleo y en la reducción de las condiciones de trabajo.

La burguesía, consciente de que no puede hacer más que huir hacia adelante en su intento por superar esta crisis, generando así las condiciones para una crisis mayor, lo ha apostado todo a la flexibilización del mercado de trabajo, agudizando la explotación capitalista, precarizando los marcos laborales y persiguiendo un mayor trasvase de riqueza hacia los monopolios, hacia la burguesía. Para ello exige reformas laborales a todos los Estados orientadas a la conquista de este objetivo, siendo el Fondo Monetario Internacional el organismo encargado de esta directriz.

La clase obrera, a tenor de estos datos, no tiene ya más remedio que organizarse para superar el capitalismo y construir el socialismo. Atrás quedan las consignas de la lucha por lo público o de la derogación de leyes como la “Mordaza” o las reformas laborales. El capitalismo ha iniciado una ofensiva total, no se va a frenar ante nada y solo la clase obrera dirigida por el Partido Comunista, en su aspiración por construir el socialismo, puede desbaratar los planes de la burguesía y lograr su emancipación.

La socialización de los medios de producción debe ser el objetivo del pueblo trabajador y de toda organización que emane de este. Sindicatos, asociaciones vecinales, organizaciones obreras de toda índole deben unirse bajo la misma bandera, fortaleciendo la unidad de la clase obrera y creando un Frente Único del Pueblo que sirva de contrapoder en su lucha por el socialismo.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




Córdoba y la base militar imperialista

Córdoba ha logrado lo que quería. Así abría el Diario de Córdoba la noticia de la resolución definitiva del Ministerio de Interior para que la provincia andaluza fuera la sede de la nueva base militar del Ejército de Tierra.

Una vez más, los medios de comunicación se apropian de las verdaderas necesidades del pueblo cordobés, sirviendo de la forma más parasitaria a sus dueños obcecados en culminar sus objetivos imperialistas.

De entre todas las propuestas regionales para acoger la base militar, Córdoba ha sido la elegida definitivamente, lo cual ha propiciado la rápida intervención de todos los sectores reformistas y reaccionarios para mostrar su enorgullecimiento ante la resolución de Interior.

La proposición de Córdoba se materializó en diciembre, cuando el alcalde, en colaboración con la Universidad de Córdoba, hacía pública la decisión del Ayuntamiento de la provincia. Tras esta aparición pública subyace el acto precedente que incluyó la participación de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), de la mano de representantes de los sindicatos CCOO y UGT, que nuevamente vuelven a mostrar su esencia reaccionaria, abandonando a la clase obrera cordobesa a la que dicen defender, para posicionarse públicamente como un férreo apoyo al nuevo proyecto con fines imperialistas del Estado.

La exhaustiva participación de la Universidad de Córdoba viene a demostrarnos la esencia de las Universidades Públicas en el Estado capitalista. Y es que la Universidad de Córdoba y su rector José Carlos Gómez Villamandos no dudan en manifestar su alegría tras la resolución definitiva, que, en palabras del rector de la Universidad, debe ser analizada “en cuanto a desarrollo y empleo en las próximas décadas siendo un enclave que atraerá, sin duda, a más industrias a nuestro territorio”. El rector ha señalado que “para la Universidad de Córdoba es una gran oportunidad que sabrá aprovechar en investigación y formación, y que permitirá aumentar de forma exponencial la excelente relación que la UCO tiene en estos ámbitos con el Ejército de Tierra”.  Se muestra la esencia de la Universidad en su forma más genuina, como engranaje de preparación de obreros cualificados, poniendo de manifiesto su apoyo a los planes imperialistas del Estado. En consonancia con estas declaraciones de la Universidad de Córdoba, ni el Consejo de Estudiantes ni el Frente de Estudiantes, sindicato este último con posiciones pretendidamente defensoras de los intereses de la clase obrera, han emitido una sola palabra acerca del proceso en el que la Universidad se ha visto involucrada. Estas dos organizaciones estudiantiles son las que gozan de la mayor influencia entre el estudiantado de la Universidad de Córdoba, demostrando su incapacidad para atajar los problemas que afectan a la clase obrera.

La postura de Comisiones Obreras y UGT tampoco queda exenta de la influencia de sus aspiraciones de apuntalar el imperialismo. Buena prueba de ello son las declaraciones de Marina Borrego, secretaria general de CCOO en Córdoba, que ha declarado que “Córdoba debe estar de enhorabuena”.

Como ya vienen acostumbrando las instituciones del Estado, todas han mostrado su beneplácito ante la noticia, desde el alcalde a la Diputación, hasta la vicepresidenta del Gobierno más progresista de la historia de la democracia española, Carmen Calvo, que haciendo uso de su procedencia cordobesa, se permite afirmar que la base logística del Ejército de Tierra que va a acoger Córdoba es “una magnífica puerta de futuro para todos los cordobeses”. Además, este último caso ha supuesto el enfurecimiento del alcalde de Jaén, que no ha dudado en mostrar su decepción tras el rechazo de su provincia, hablando en términos de favoritismo motivado por la procedencia de la vicepresidenta, lo que nos demuestra la esencia reaccionaria de estas instituciones, cuya mayor ocupación es la de enfrentarse por albergar una base imperialista.

Uno de los principales argumentos expuestos por toda la representación imperialista es la creación de trabajo que supondrá la base, calculado en aproximadamente 1400 empleos de proveedores. Sin inmiscuirnos aquí en nociones teóricas de por qué este conocido argumento es falso, pues no es el pretendido del comunicado, nos sorprende como se olvida mencionar el gasto de 350 millones de euros que supondrá la iniciativa, que sin lugar a dudas podrían haber sido puestos al servicio de los sectores populares cordobeses más afectados por la crisis del coronavirus. Por contextualizar se estima que el PIB caerá en Córdoba capital en 2021 un 17% y la mitad en el resto de la provincia. El número de desempleados superaba los 80.000 a principios de noviembre, un 14% más que el año anterior en la misma fecha. El número de ERTE se aproximaba casi a los 2.000 en octubre. Y unas 300 empresas han cesado su actividad desde febrero a octubre. La solución brindada a estos datos por la Junta de Andalucía y el Estado es una base militar, demostrando claramente que sus intereses de clase están muy alejados de las cifras espeluznantes que afectan y afectarán al pueblo cordobés.

También tienden a olvidar los reformistas y sus medios apuntaladores del imperialismo la implicación de establecer una base militar en Córdoba, que convierte a la ciudad en una diana accesible en caso de estallar un conflicto bélico entre los diferentes bloques imperialistas. Sin embargo, como es propio de su naturaleza de clase, se permiten tildar la elección de Córdoba como un lugar geográficamente estratégico. Una vez más, vemos cómo el capital especula con la paupérrima situación de la clase obrera, necesitada a toda costa de garantizar su subsistencia tras los impactos de la grave crisis, para justificar sus proyectos imperialistas.

Como apunte de otro tema de controversia relacionado con la base logística, también encontramos contradicciones en el lugar que alojará a la misma. Las tres proposiciones son las de El Higuerón, La Rinconada y La Carlota, siendo la primera opción la más apetecible para el Ayuntamiento. Se trata de una zona que incluye miles de metros que están ubicados en Suelo no Urbanizable de Especial Protección Vega del Guadalquivir. Esto es, habría que recalificar una gran parte del terreno para poder utilizarlo con fines industriales, constituyendo así un atentado a nivel ecológico, que como es evidente, no tendrá ninguna repercusión ulterior, y las protestas de los colectivos ecologistas promotores del individualismo más recalcitrante serán mínimas.

La solución de los problemas de los trabajadores cordobeses no concilia con ningún proyecto imperialista que convierta a la ciudad en un foco de posibles contingencias, así como su liberación no puede venir acompañada de aquellas fuerzas políticas y sindicatos que brindan incondicionalmente su apoyo a estos proyectos estatales. Es por eso que llamamos a todos los sectores populares de la provincia de Córdoba a denunciar la nueva estrategia estatal para convertir a la provincia en un nuevo lugar de hospedaje de bases militares del Ejército de Tierra, cuya naturaleza no le permite más que la creación de miseria y la destrucción de aquellos países por los que pase. Llamamos a todos estos sectores populares que sufren los efectos del régimen capitalista en su fase imperialista y fascista: estudiantes, trabajadores, desempleados, pensionistas… a organizarse unitariamente en un Frente Único del Pueblo para tumbar a esa clase imperialista y fascista que es la burguesía, reemplazarla en la dirección de la economía, la política y la sociedad levantando un Estado obrero.

 

¡FUERA BASES MILITARES! ¡ABAJO EL IMPERIALISMO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

Comité Provincial del PCOE en Córdoba