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Saludo al Partido de la Liberación (PL) de Argentina con motivo de su 56 aniversario

Estimados camaradas:

Desde el Partido Comunista Obrero Español os enviamos una fraternal felicitación por el quincuagésimo sexto aniversario de la fundación de vuestra organización.

Para nosotros es un verdadero honor poder compartir con vosotros este día tan importante para el Movimiento Comunista Internacional, porque pese a las diferencias ideológicas y políticas que pueda haber entre organizaciones, en nuestras relaciones siempre ha primado la honradez de principios y la confianza que debe existir entre Marxistas-Leninistas.

Nos encontramos ante un momento muy importante de la historia, donde el capitalismo vive hoy un momento histórico que ya no le corresponde, con una desarmonización de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción que chocan, convirtiéndose el capitalismo en un freno objetivo para el desarrollo humano, para el desarrollo de las fuerzas productivas.

Tenemos frente a nosotros importantes retos, como son la lucha por la libertad y amnistía de los presos políticos; por defender a los diferentes países de las garras del imperialismo y extender la solidaridad internacional; la lucha contra el sindicalismo amarillo y reformista; contra la doble explotación que sufre la mujer obrera; contra los organismos internacionales de dominación, como son la OTAN, el FMI o la Unión Europea; contra la burguesía, los monopolios y su Estado; contra la inviabilidad humanitaria y económica que supone el capitalismo en su última fase de dominación, pues el imperialismo sólo tiene para el proletariado mundial más represión, más miseria y más violencia. La lucha, en definitiva, por el Socialismo, por la propiedad social de los medios de producción y por el fin del trabajo asalariado esclavo.

La relación entre nuestras organizaciones es una prueba de que el Movimiento Comunista Internacional puede funcionar de forma diferente y constata, a su vez, la necesidad de avanzar en la construcción de un nuevo Movimiento Comunista Internacional en el que los viejos métodos y podredumbres ideológicas no tengan cabida. Un Movimiento Comunista Internacional que se reponga de la grave crisis en la que aún está sumido y en el que todos los Partidos adquieran el compromiso internacionalista de la solidaridad, del respeto y la defensa del marxismo-leninismo, sin espacio para los amiguismos, el fraccionamiento y demás prácticas anticomunistas.

En nuestro deber está organizar al proletariado por la Revolución Socialista y la dictadura del proletariado. Por ello, nuestra mano está tendida a entablar todas las discusiones y debates que sean necesarios, en franca camaradería, sin retroceder un solo palmo en nuestra creencia de que la amistad y la relación entre comunistas debe forjarse por medio de los principios marxistas-leninistas, por la unidad y cohesión del movimiento revolucionario.

Desde el Estado español, les enviamos un fraternal saludo revolucionario.

 

¡Viva el internacionalismo proletario!

 

Madrid, 5 de abril de 2021

Bernardo Baños González

Secretario de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)

 




Fascistas y oportunistas: el ataque a la sede de Podemos en Cartagena

La sede de Podemos en Cartagena fue atacada la pasada noche del jueves 1 de abril. Un ataque que no se quedó en las habituales pintadas y que se tornó más grave al emplear los agresores materiales explosivos contra el local. Este episodio se entrelaza, irremediablemente, con el enfrentamiento que tuvo Pablo Iglesias con un grupo de nazis hace varios días en Coslada.

Hay quien dirá que la conjugación de una enorme crisis del capitalismo, agravada por la pandemia de la COVID-19, con las próximas elecciones regionales de Madrid está produciendo una tendencia a la polarización política; una polarización que sitúa a Podemos-IU/PCE en la extrema izquierda y a estos grupúsculos nazis, y a veces a VOX, en el extremo derecho, mientras que PSOE, PP, C’s y Más Madrid luchan por el falso “centro político” como forma de acercarse a la virtud en términos aristotélicos.

Es nuestro deber, primeramente, condenar frontalmente el ataque a la sede de Podemos, pero no podemos sino advertir a los comunistas y obreros honestos que aún se sitúen bajo el paraguas de la coalición eurocomunista y socialdemócrata que su líder, Pablo Iglesias, ha demostrado nuevamente que ante la violencia fascista sólo es capaz de enarbolar la fraseología política inherente a todo reformista del capitalismo: «democracia, libertad de expresión y justicia social». Pablo Iglesias, como oportunista que es, engaña a su militancia y a la clase obrera cuando se trata de poner fin a la violencia; porque pretende dar a entender que esto son situaciones excepcionales que alteran la normalidad democrática, cuando lo que existe no es democracia, sino la sangrienta dictadura de clase de la burguesía contra el proletariado, ocultando así, como dijo Lenin, que «el Estado es una máquina para mantener la dominación de una clase sobre otra». Y es preciso, también, recordarle a Pablo Iglesias que cuando los catalanes, en 2017, lucharon por llevar a la práctica un derecho democrático esencial como es la autodeterminación de las naciones, él no dudo en acusar al independentismo de «despertar el fantasma del fascismo».

Que tampoco espere Pablo Iglesias un “trato justo” de los voceros del capital como favor ante los servicios prestados. Ya hemos podido observar como Luis del Pino, entre otros, hacían malabares para no condenar el ataque, cuando esa misma gente tuvo pocas contemplaciones a la hora de hablar de terrorismo en el caso Altsasu o ante la quema de un par de contenedores en las protestas por el encarcelamiento de Pablo Hasél.

Como ya advirtió Dimitrov: «Los jefes de la socialdemocracia encubrieron y ocultaron ante las masas el verdadero carácter de clase del fascismo y no llamaron a la lucha contra las medidas reaccionarias cada vez más graves de la burguesía». Pablo Iglesias continua la labor criminal de sus antecesores, tratando de poner una venda sobre los ojos del movimiento obrero en su incesante lucha por reformar el capitalismo en decadencia, socavando la lucha del movimiento obrero revolucionario que busca darle muerte.

El capitalismo español se encuentra en una profunda bancarrota política, social y económica, encontrándose atravesado además por su incapacidad para solucionar asuntos tan vitales como la cuestión nacional o la cuestión de la tierra. Por ello, el capitalismo español sólo tiene una salida: aumentar la escalada de violencia contra la clase obrera, apostándolo todo a la reacción, al fascismo.

Y esta violencia no es un fantasma, como tampoco es una anomalía dentro de la “democracia”. No podemos retratar al fascismo como un grupo aislado de “violentos” o “nostálgicos del franquismo”; no podemos definirlo como algo del pasado que acabó cuando los oportunistas del PCE se dieron la mano con la élite franquista en el periodo de transición; no podemos señalar únicamente a partidos como el PP o Vox, aunque su ideario y prácticas sean abiertamente fascistas; porque el fascismo es el propio Estado. El Estado es el instrumento que condensa toda la violencia de la burguesía monopolista contra la clase obrera. Es la herramienta esencial para la dictadura de clase que ejercen e imponen los monopolios.

Debemos tener muy claro que la esencia del Estado español es la corrupción, la represión, el anticomunismo, la negación de los mínimos derechos democráticos. No hay separación alguna de poderes, siendo el parlamentarismo una mera pantomima, donde la clase obrera tiene vetada toda posibilidad de intervenir políticamente. Toda violencia tiene su origen en la propiedad privada de los medios de producción, en la división de la sociedad en clases sociales antagónicas y en el empleo de la violencia más descarnada por parte de la burguesía, siendo el Estado su herramienta fundamental, para mantener ese dominio todo lo posible, pese a que se encuentre en un momento histórico que ya no le corresponde. Esa violencia finalizará con la propiedad social de los medios de producción, con la eliminación de clases sociales y el Estado, es decir, la violencia tiene su final con la instauración del comunismo.

Para finalizar, también nos hemos hecho eco del caso de un simpatizante de los CJC que fue agredido en Madrid por escoria fascista. Desde aquí le mandamos todo nuestro apoyo y solidaridad.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 2 de abril de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Una candidatura de unidad comunista en las elecciones a la Asamblea de Madrid del 4 de Mayo

La Coalición por la Unidad Comunista PCOE-PCPE ha presentado su candidatura para las elecciones a la Asamblea de Madrid del 4 de Mayo, permitiendo con ello al pueblo trabajador dar su apoyo a las y los comunistas. Una candidatura comprometida con el trabajo en los barrios, en los centros de trabajo, en los centros de estudio y allá donde haya una lucha obrera, dispuesta a dejarse la piel por defender sus intereses.

 

Una candidatura en defensa del marxismo leninismo, por la superación del capitalismo y por la construcción del socialismo, única salida hoy para la clase trabajadora en su objetivo de lograr una vida digna, sin explotación y de conquista de derechos que hoy nos son negados.

Esta convocatoria electoral no es casual, muestra como desde las instituciones se fomenta y se publicita al fascismo, intentando auparlo al Gobierno. Vemos como PP y VOX quieren instalarse en el Gobierno Regional de Madrid como primera vía para llegar próximamente a la Moncloa. Mientras tanto, los partidos que se hacen llamar progresistas, no ofrecen alternativa alguna pues no ejercen más que su función de meros peones del sistema.

Frente a este ataque contra la clase trabajadora, que sin duda conllevará nuevas pérdidas de derechos y libertades para el pueblo en favor de más privilegios y ganancias para la burguesía, las y los comunistas hemos decidido iniciar este proceso de unidad y luchar juntos contra la clase dominante y su podrido y corrupto sistema capitalista, para construir el socialismo.

Y lo vamos a hacer utilizando todas las herramientas a nuestro alcance, incluidas las elecciones del próximo 4 de mayo.

 

¡Compañeros y compañeras, fortalezcamos la unidad comunista!

¡Apoya la candidatura de unidad comunista!

¡Elige la ideología de tu clase! ¡Elige Comunismo!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Madrid

Comité Regional del Partido Comunista de los Pueblos de España en Madrid




Ante la inviabilidad del capitalismo el socialismo es la salida

Sin duda, la pandemia es una excusa perfecta para que el imperialismo pueda excusar su inviabilidad, su caducidad, su incapacidad para que el ser humano pueda desarrollarse y pueda subsistir.

Ahora todos los gestores del capital, que es como agrada llamarse a los políticos que colocan los monopolios en los gobiernos de los Estados y en las estructuras imperialistas supranacionales, que es verdaderamente desde donde los monopolios ejercen su dictadura a nivel planetario, señalan a la pandemia de la COVID-19 como la responsable de todos los males que azotan al mundo imperialista.

Sin embargo, mucho antes de que se conociera la COVID-19 el pasado año 2020, la inviabilidad y la caducidad del imperialismo ya era más que palpable. De hecho el capitalismo, en el último siglo, lleva sobre sus espaldas dos guerras mundiales, multitud de guerras de rapiña, una crisis económica desaforada, donde los ciclos de crisis no sólo son más persistentes en el tiempo sino también mucho más frecuentes.

Antes de la COVID-19:

  • Según la ONU, 821,6 millones de seres humanos carecían de alimentos suficientes para comer en 2018, frente a los 811 millones del año 2017.
  • Una de cada 9 personas en el mundo pasaba hambre en grado extremo.
  • En 2018 el número de personas con inseguridad alimentaria moderada o grave ascendía a 2.000 millones de seres humanos, o lo que es lo mismo, un 26,4% del mundo se hallaba en dicha situación.
  • Según UNICEF en 2018, cada día morían 1.000 niños por no tener acceso al agua potable; y la falta de saneamiento afectaba a 1.500 millones de personas de los que 620 millones son niños.

Este es el orden imperialista pre-COVID, donde en los 19 primeros años de este siglo XXI las guerras libradas por la potencia más asesina de la historia, los EEUU, para combatir el “terrorismo”, se han extendido a más de 80 países y han ocasionado 800.000 muertos directamente involucrados y han causado el desplazamiento de unos 21 millones de personas como consecuencia de la violencia desatada, siendo el coste económico de esas matanzas 6,4 billones de dólares, según los datos del Instituto Watson de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Brown (EEUU). Según los datos de la OMS de noviembre de 2019, el costo anual global para proporcionar los servicios básicos de saneamiento a todo el mundo asciende a 19.500 millones de euros.

Esa es la naturaleza del capitalismo, dinero para guerras, para someter por la violencia a los pueblos y saquearlos hasta la extenuación a la par que se les niega a miles de millones de seres humanos saneamiento, comida o techo. Es decir, en 19 años de guerras los imperialistas se han gastado lo equivalente para que el 100% de la población del planeta tuviera cubierto los servicios básicos de saneamiento durante 328 años.

Estos trazos demuestran lo que el imperialismo era antes de la COVID-19, un mundo invertido y loco donde para que una minoría explotadora sea dueña del mundo una mayoría debe sufrir vicisitudes y tener una vida de sufrimiento incompatible con la dignidad humana.

La COVID-19 lo que ha hecho es agudizar esta barbarie, que ya era insostenible en 2019. De tal modo que si en 2018 morían 1.000 niños al día por falta de agua y de saneamiento hoy mueren 4 veces más, 4.000 niños al día según UNICEF y la OMS.

En términos propiamente económicos, la inviabilidad del capitalismo se constata observando la evolución de las variables económicas. Por un lado tenemos que la tasa de ganancia promedio de los países centrales y su tendencia, en caída persistente, de tal modo que ha pasado de un 35% en 1885 a una tasa por debajo del 10% en la actualidad.

La conclusión es clara, a mayor tasa de explotación – cuanto más desequilibrada está la composición orgánica del capital en favor del capital constante y menor cuantía invierte en capital variable – menor es la tasa de ganancia del capitalista. Este hecho, que la historia afianza, no es otra cosa que la Ley de la tendencia decreciente de la tasa de Ganancia (capítulo II, Libro III del Capital) que nos recuerda la vigencia y la exactitud de la obra de Marx, del marxismo.

Como puede comprobarse, a la par que se desarrolla la robotización, a la automatización de los procesos productivos, el capitalismo avanza hacia su muerte a pasos agigantados, saltan sus costuras, se torna anacrónico y es devorado por sus propias contradicciones.

A finales de 2017 IBERDROLA, basándose en un informe de McKinsey Global, cuantificaba en 800 millones los trabajadores que perderían sus trabajos en pro de los robots de manera progresiva hasta 2030.

La riqueza en el capitalismo la genera el trabajo humano y no los instrumentos de trabajo. Sin embargo, los capitalistas – obligados por el devenir de la historia y, sobre todo, por su esencia que es la competencia entre los propios monopolios al objeto de apropiarse de la plusvalía que se apropian las capas bajas y medias de la burguesía – se ven obligados a apostar por la robotización pues, de lo contrario, se estarían oponiendo a su esencia y al desarrollo de la historia y, además, no conseguirían una transferencia de plusvalía de las capas bajas y medias de la burguesía hacia los monopolios. Este desarrollo de la historia no es más que el desarrollo de la lucha de clases y, ésta viene determinada por el desarrollo de las fuerzas de producción y las contradicciones que se agudizan entre el desarrollo de éstas y las relaciones de producción.

La robotización, la automatización de la producción, no solo acrecienta la caducidad del imperialismo sino que liquida las capas más bajas de la burguesía, permaneciendo únicamente los monopolios. La pequeña y la mediana burguesía se arruina y la proletarización crece, ampliándose la desigualdad y la miseria. Este hecho es reconocido desde las propias filas del imperialismo, como constata Daron Acemoglu, profesor de economía del Massachusetts Institute of Technology, y otros muchos economistas no sospechosos de defender a los monopolios que apuestan por poner freno a la automatización para acabar con la creciente desigualdad advirtiendo que el crecimiento de la automatización ha provocado la desaparición de buenos trabajos y el descenso de los salarios de los trabajadores con menor formación; conscientes que el desarrollo de la automatización sentencia plenamente al imperialismo.

El desarrollo de la automatización de la producción también conlleva el desarrollo de la precarización de los procesos de servicios mediante lo que se denomina la uberización del trabajo que lo que persigue es liquidar las relaciones laborales y transmutarlas en relaciones mercantiles donde los monopolios, empleando las plataformas digitales, asignarán trabajos a esos trabajadores – ya falsos autónomos – imponiendo el trabajo al destajo y reduciendo los costes laborales, los cuales le serán traspasados al falso autónomo produciéndose una nueva transferencia de riqueza de la clase obrera hacia los monopolios. La sobreexplotación de la clase obrera, donde los derechos laborales pasarán al museo de la historia, será tan bestial que los propios imperialistas evalúan la creación de lo que se denomina Ingreso Mínimo Vital, que en el fondo certifica que la clase obrera de manera generalizada no podrá vivir ni tan siquiera trabajando, algo que ya ocurre. Al igual que con la robotización, su desarrollo está planificado por los imperialistas mucho antes de que la COVID-19 existiera, como lo atestiguan estudios del FMI de 2010 y 2017 o la declaración del G20 a finales de 2018 en Buenos Aires donde se apuesta por la uberización y por la liquidación de los derechos laborales.

A pesar de la competencia de los monopolios para arrancarse plusvalía los unos a los otros, los monopolios imponen su dictadura a nivel planetario a través de las agrupaciones supranacionales imperialistas – FMI, BM, OCDE, Club Bildelberg, etcétera. Con el desarrollo del imperialismo se tiende a la reacción política, al fascismo, desapareciendo por completo la democracia burguesa, la cual queda relegada a ser ya una pieza de museo, tal y como afirmaba Lenin, desaparece. Así tenemos como los monopolios distribuyen internacionalmente el trabajo, de tal modo que determinan en que sector de la economía se desarrolla cada región del mundo. En este sentido, hay unos países que son saqueados por los monopolios, a los que les arrebatan a sangre y fuego sus recursos naturales, hay otros países que determinan que su economía se sustente en la industria, se convierten en la industria del mundo, y otros países los monopolios considera que su economía debe sustentarse en la tercerización, así a España le ha correspondido ser el “camarero” de Europa. Los imperialistas no sólo imponen su dictado económico en el mundo, sino también dibujan el mapamundi político y niegan los derechos democráticos más elementales, incluso en términos burgueses, en el mundo, como demuestra la declaración de la Unión Europea donde se niega el derecho a la autodeterminación de las naciones oprimidas en el marco de la UE.

Sin duda, el devenir de la historia certifica, nuevamente, la vigencia de la ciencia del marxismo-leninismo, de las tesis de Carlos Marx, que señala que “ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua”. Ello es lo que hoy pasa con el capitalismo, donde se han desarrollado al máximo todas las fuerzas productivas y han madurado dentro de la sociedad antigua, la sociedad capitalista, dándose las condiciones objetivas para su desaparición. Hoy las relaciones de producción asfixian al desarrollo de las fuerzas productivas pero, además, dentro de las fuerzas productivas no se produce un desarrollo armónico sino que se engendra una contradicción letal para el capitalismo; la técnica, la tecnología, los instrumentos de producción se desarrollan de manera elevadísima a la par que el elemento central, el ser humano, retrocede. A la par que se desarrollan los instrumentos de producción involuciona el desarrollo humano. Sin duda, las condiciones objetivas para la revolución están dadas y sólo una revolución socialista puede acompasar y armonizar el desarrollo humano con el desarrollo tecnológico. Solo el socialismo puede resolver las contradicciones irresolubles del Capitalismo que conducen a la humanidad al abismo.

Sin duda, nos encontramos en un momento histórico que se sintetiza en la consigna ¡Socialismo o barbarie! ¡Socialismo o muerte! La clase obrera es el sujeto revolucionario, es la clase social a la que le corresponde dar la salida a la encrucijada a la que nos lleva la burguesía y su caduco régimen explotador. Esa respuesta únicamente puede ser el socialismo que, como hemos visto, armonizará el desarrollo de las fuerzas productivas en su conjunto y, también concordará las relaciones de producción con las fuerzas productivas gracias a la socialización de los medios de producción. Pero la clase obrera para dar esa respuesta debe estar unida y dirigida por el Partido Comunista y, para ello, es condición necesaria e imprescindible la unidad de los comunistas. Ese es el momento histórico en el que nos encontramos y esa es la responsabilidad de los comunistas en el momento actual, nuestra unidad tanto en términos mundiales como en los ámbitos nacionales.

La clase obrera y demás clases laboriosas no tienen salida alguna si los comunistas no se la mostramos. Los comunistas somos los únicos que podemos llevar al pueblo trabajador a barrar esta nueva agresión contra nuestro pueblo. ¡Ello pasa por la unidad de los comunistas! Pues la unidad de los comunistas es precondición necesaria para la unidad del proletariado, que es el único que puede repeler las agresiones de la burguesía y dar un giro radical y revolucionario a la situación del país y del mundo, que es lo que se necesita. Sin la unidad de los comunistas sólo queda oprobio y opresión. El momento es de dar respuesta a esta disyuntiva: ¡Socialismo o barbarie! Y esa respuesta únicamente la puede dar la clase obrera unida y organizada, cosa imposible si ello, previamente, no se da entre sus elementos avanzados, entre su vanguardia, entre los comunistas.

 

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Por la unidad de la clase obrera!

¡Por el socialismo!

Sevilla, a 29 de marzo de 2021

F.J. Barjas.

Secretario General del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El PCOE ante la represión en el 20M

El 20 de marzo, se convocaron a lo largo y ancho del Estado Español numerosas manifestaciones con motivo de los recortes de derechos y libertades sufridos desde el inicio de la pandemia que han llevado a la miseria a numerosas familias obreras. Este recorte, como no podía ser de otra forma, se ha visto acompañado de la represión abusiva de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, al servicio del capital, que tiene su máxima expresión en el encarcelamiento de los presos políticos, destacando el caso de Pablo Hasél, encarcelado el pasado 19 de febrero.

Este fue el momento culmen que desató la chispa revolucionaria de la clase trabajadora pese a la campaña mediática realizada por los medios de comunicación al servicio de la burguesía en contra de la manifestación y de los manifestantes, a quienes califica de violentos y a la convocatoria de ilegal. A pesar de todo ello, no pudieron evitar que más de 1000 manifestantes se congregaran en Atocha, mostrando su carácter combativo.

El enorme despliegue represivo por parte del gobierno de coalición PSOE-UP-IU/PCE, no permitió que los manifestantes transcurrieran hasta Cibeles, por lo que forzosamente se tuvo que convertir en concentración. Mientras tanto a los fascistas se les deja marchar tranquilamente, protegiéndolos y deteniendo a aquellos que intentan echarlos.

Cuando quedó desconvocada la concentración, las fuerzas represivas encapsularon a los manifestantes en la Cuesta de Moyano, donde ya estaban preparados para hacer identificaciones a todos los allí congregados. Dichas identificaciones, que en un primer momento se realizaron mediante fotos al DNI y al rostro del identificado, pero debido a la presencia de cámaras de prensa, cambiaron su método y pasaron a tomarlos a mano.

Mientras  la parte más consciente del pueblo se manifestaba ese día contra la encarcelación de presos políticos y por la libertad de expresión, los oportunistas del PCE y sus acólitos han intentado desmovilizar esta manifestación convocando otra el día siguiente, tratando de dividir a la clase trabajadora y sembrar la confusión con esta convocatoria.

Los comunistas debemos ser parte activa de estas movilizaciones, y hacer ver al pueblo que el capitalismo está en completa putrefacción. Solo nos podremos librar de él actuando en consecuencia, a través de un análisis correcto de la situación actual y luchando por la construcción del socialismo, de una dictadura del proletariado, que elimine de raíz la explotación del hombre por el hombre.

 

¡LIBERTAD PABLO HASEL!

¡AMNISTÍA TOTAL!

SOCIALISMO O BARBARIE

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Madrid




Malasia se alinea con Estados Unidos contra la República Popular Democrática de Corea

El pasado día 17 de marzo, el gobierno de Malasia cometió la imperdonable y desleal acción de entregar a los Estados Unidos – el país más criminal y anticomunista de la historia – a un ciudadano Norcoreano al tratarlo, sin pruebas, como un «delincuente».

El ciudadano en cuestión, Mun Chol Myung, había sido, durante años, el funcionario encargado de realizar las legítimas actividades del comercio exterior en Singapur, al cual se le acusó de estar «involucrado en lavado ilegal de dinero». Sin embargo, en los varios juicios que se han efectuado se constató que la autoridad judicial de Malasia no pudo aportar evidencias materiales para relacionarlo con las supuestas actividades ilegales, pese a las exigencias de la representación coreana en el lugar.

Es evidente que estamos ante una conspiración completamente infundada que evidencia la sumisión del gobierno títere de Malasia ante las presiones del imperialismo estadounidense. Un ciudadano inocente es víctima de una extradición por motivos políticos orquestada desde Washington al objeto de presionar a Corea para que detenga su legítimo programa de defensa de armas nucleares y misiles balísticos. La gravedad del caso es aún mayor teniendo en cuenta que se ha entregado a un ciudadano Norcoreano inocente a Estados Unidos, el mayor enemigo del país.

Ante este hecho, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea no ha tenido más opción que cortar toda relación diplomática con Malasia, pues el país ha demostrado que sus intereses de integrarse en el sistema financiero mundial del capitalismo y en contra de los intereses de su propio pueblo, están por encima de cualquier relación de diplomacia y respeto con la RPD de Corea. Malasia, siguiendo con los dictados estadounidenses, replicó con el cierre de su embajada en Corea y dio un plazo de 48 horas para que todos los diplomáticos  de la RPDC abandonaran el país.

Nuevamente, el imperialismo lleva a cabo una acción injerencista y hostil, también contraviniendo todas las leyes internacionales contra Corea, tratando por todos los medios de aislar, humillar, intimidar y coartar la soberanía del país. No obstante, el pueblo coreano ha demostrado durante décadas que no dará un paso atrás en la justa lucha por su soberanía y contra el imperialismo criminal y genocida.

 

DESDE EL PCOE MOSTRAMOS NUESTRO TOTAL APOYO Y SOLIDARIDAD CON NUESTROS HERMANOS DE LA RPDC Y EXIGIMOS LA LIBERACION INMEDIATA DEL CIUDADANO NORCOREANO

 

Madrid, 22 de marzo de 2021

Bernardo Baños González

Secretario de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)

Luís Izquierdo Pradilla

Delegado de Zona de la Asociación de Amistad con Corea (KFA) de Aragón y militante del PCOE

Abel Guerrero Maldonado

Delegado de Zona de la Asociación de Amistad con Corea (KFA) de Galiza

Ismael Mohamed Leiva

Miembro de la Asociación de Amistad con Corea (KFA) en Catalunya




Acerca de Cofrentes y la energía nuclear, una reflexión necesaria [ESP/VAL]

En 2021 se cumplen 70 años de la construcción de la Central Nuclear de Obninsk en la antigua Unión Soviética, y 63 de su puesta en funcionamiento. Obninsk fue la primera central nuclear de uso civil del mundo, un hecho revolucionario que marcó un antes y un después en la producción de energía eléctrica. Desde entonces, son miles los reactores que se han construido a lo largo y ancho del mapa mundial y, desde el accidente nuclear de Chernobil, la energía nuclear es un punto fijo de debate acerca de la seguridad o peligro que estas representan.

El reactor de Obninsk, recordemos, el primero de la historia, funcionó hasta 2002, año en el que se transformó en un museo acerca de la energía nuclear. Esto supone una vida útil de 48 años para una central que, en comparación con los reactores actuales, y mucho más con sus medidas de seguridad, está obsoleto.

Recientemente, y debido a la expiración de la licencia que vence el 20/03/2021 y a la presentación de prorroga a petición de Iberdrola, esta alargaría otros 12 años su vida, hasta, de momento, 2033. Sobre la mesa, se vuelve a hablar del cierre de Cofrentes y otras centrales nucleares, a fin de evitar ese “peligro”.

Durante estos días, hemos visto lanzar distintos argumentos a favor de su cierre, como una “similitud” en el tipo de reactor con el de Garoña o Fukushima, dato que ha sido seccionado a propósito para obviar que el reactor de Cofrentes es un BWR-6 y los anteriormente mencionados un BWR-3, pese a compartir el mismo “tipo” de reactor, distan en funcionamiento y, obviamente, en seguridad, aparte de estar dotado con un edificio de contención tipo Mark III frente a Mark I de los anteriores.

Si revisamos los registros del Consejo de Seguridad Nuclear, los “incidentes” de Cofrentes son, en su mayoría, un nivel 0 en la Escala Internacional de Accidentes Nucleares (INES), que hace referencia a “una desviación sin importancia para la seguridad”, si observamos además el historial de Cofrentes, esta lleva desde 2009 sin realizar ninguna parada de emergencia, cosa cuanto menos destacable. Pese a lo que Greenpeace ha afirmado en diversas ocasiones, no hay constancia de ningún “vertido” ni “residuo” radiactivo que haya escapado de la central, ya que no se ha registrado ningún accidente que alcanzara INES 2, que atañe a los accidentes con impacto en el medio ambiente o en las personas. No tenemos confianza ciega en estos instrumentos de control ni en quienes los poseen, puesto que siguen siendo órganos de un Estado a los pies de la burguesía, de la que forman parte las eléctricas, pero tampoco defendemos las afirmaciones sin base alguna que algunos grupos ecologistas como Greenpeace utilizan a diario en su guerra contra la energía nuclear.

Se ha hablado también del “riesgo sísmico” de la localización de Cofrentes, debido a que, entre otras cosas, está en las cercanías de un volcán inactivo, pero se considera a este un peligro debido a que este pudiera erupcionar, cosa que no parece preocupar al Balneario de Hervideros que se encuentra mucho más cerca que la central. Por otra parte ese “riesgo sísmico” debido al cual debiéramos preocuparnos, riesgo que se evalúa periódicamente y del que, hasta el momento, no ha habido ningún rastro ni acontecimiento reseñable.

Las centrales nucleares son diseñadas con protecciones pensadas para evitar daños en casos de incendios, lluvias torrenciales, inundaciones, terremotos e incluso ataques terroristas, debido no solo a las posibles consecuencias de una disfunción, sino también de lo valioso de su contenido, el combustible. Sus sistemas de seguridad actualmente están pensados para solventar no solo accidentes, si no también negligencias humanas y cuentan con redundancias en sus sistemas, si un dispositivo de seguridad falla, hay otros de su mismo tipo para salvaguardarlos.

Se ha hablado también de los residuos que genera, pero no de que en la actualidad existen reactores que pueden utilizar esos residuos para funcionar y transformarlos en residuos de muy baja intensidad, mucho más fáciles y asequibles de almacenar. Tampoco se ha hablado de los fines de investigación que cumplen algunas centrales nucleares, y que de ser cerradas eliminarían aportaciones importantes en el campo del desarrollo nuclear.

Se ha insinuado que las centrales nucleares frenan el desarrollo de las energías renovables, afirmación no solo falsa si no contraria a la realidad, es la nuclear quien puede permitir a las renovables evolucionar a fin de que estas alcancen a cubrir una mayor demanda y una mayor eficiencia. Es innegable que las energías renovables han evolucionado y evolucionan a pasos agigantados y mejoran su eficiencia de manera notable, pero siguen siendo esclavas de su mayor aliado, los factores físicos y meteorológicos. Las energías renovables, a día de hoy, no tienen ni la eficiencia ni la capacidad para sustituir ni cubrir la demanda de Cofrentes, que produce hoy día una tercera parte de la energía eléctrica consumida en la Comunidad Valenciana, y un 3% de la total consumida en España. ¿Y que sucederá cuando Cofrentes se apague y deje de producir esta energía? Que las renovables no podrán suplir la demanda y quien empezará a actuar será el gas natural, ya que así es como se suplen en España las faltas de energía, cosa que aumenta además el precio de las facturas. Podrían suplirse también con carbón, como ha sucedido en Alemania tras el cierre de varias centrales y el anuncio del cierre de otras tantas que tanto ha celebrado Greenpeace, cuyo activismo no duda en atacar enérgicamente las centrales nucleares por su “contaminación” y su “peligro” pero no habla del peligro que verter más gases consecuencia de la quema de gas natural o carbón supone no solo para el medio ambiente, si no para la propia salud de las personas. De nuevo, vemos como Greenpeace señala el problema tarde, mal y evita hablar de las consecuencias de sus reivindicaciones.

También se podría hablar de como los “campos” de generación fotovoltaica requieren, para una mayor eficiencia, una extensión considerable de espacio, motivo por el que la realización de algunos proyectos “inmediatos” requieren de una deforestación como hemos visto en EE.UU. o en Honduras. No debemos olvidar tampoco el cuidadoso estudio con el que se debe prevenir la localización de turbinas eólicas o de centrales hidroeléctricas, debido al impacto que estas pueden tener en el entorno natural.

No se debe confundir esta “defensa” de Cofrentes y la energía nuclear con una defensa ciega y acrítica, y mucho menos con una defensa de las propietarias y regidoras de las centrales ni de los gobiernos que gestionan esta decisión, todo lo contrario, venimos a señalar un problema de fondo: el capitalismo. Desde su privatización, las eléctricas han estado sangrando a los trabajadores día a día en la factura, añadiendo subidas abusivas e injustificadas que han sido incluso calificadas en los tribunales burgueses de estafas y usura, han dedicado esfuerzos e inversiones titánicas para, con despreciables tácticas comerciales, imponer contratos de precios “de mercado” a consumidores con precios regulados. Cuando no han podido exprimir más esas medidas han manipulado de manera deliberada el mercado regulado para alzar los precios como ya se demostró en 2019 con Endesa y Naturgy. Actúan además de manera despreciable y rastrera imponiendo sanciones astronómicas a quienes por necesidad se conectan de manera irregular a la red eléctrica, e incluso llegando a intentar recaudar esas cuantiosas “sanciones” a través de falsas inspecciones sorpresa. Las eléctricas son parte del problema, pero también lo son quienes cargan contra las nucleares con falacias y falsas verdades y no toman en cuenta el peligro ambiental y económico que puede suponer la desaparición de estas en un futuro inmediato cuando 4,5 millones de españoles no puede hacer frente a las facturas energéticas.

A modo de conclusión: la energía nuclear ha evolucionado durante muchos años, durante décadas fue reservada a las armas de guerra, más tarde representó un cambio revolucionario produciendo energía de consumo civil con un potencial y una eficiencia jamás vistas, y ha evolucionado hasta nuestros días. No se puede afirmar, y quien se atreva a hacerlo mentirá descaradamente, que la energía nuclear no conlleve ningún riesgo ni contrapartidas, pero tampoco se puede negar de manera tajante y sorda los beneficios que esta supone frente a las otras productoras de energía.

Las centrales nucleares no deben clausurarse sin ninguna medida que solvente su producción, y mucho menos debemos eliminar la energía nuclear de nuestra producción eléctrica. Por cada central que se cierra nos acercamos un poco más al abismo del cambio climático, y da una nueva excusa a las eléctricas para elevar los precios de las facturas, condenando a más trabajadores a la miseria, quitándoles algo tan básico como el derecho a la luz o la calefacción en el hogar.

Desde el Partido Comunista Obrero Español denunciamos las posturas de Greenpeace y los partidos como PSOE, Podem o Compromís, quienes pese a pedir el cierre de Cofrentes no señalan ni proponen ningún plan de sustitución de su producción, enviándonos directos al gas natural y las emisiones de carbono a la atmósfera acelerando el cambio climático y dejando, además, a las eléctricas con la potestad para elevar a placer el precio de la electricidad gracias a ese cierre, sin obligar a acatar ningún tipo de regulación. De igual manera denunciamos a las sanguijuelas de las eléctricas quienes con total libertad, y gracias a todos los gobiernos del Estado, han especulado y especulan con algo tan básico como la electricidad. Nuestra postura no ha de ser otra que la de la revolución y el socialismo, eliminando a nuestro paso a los especuladores y avanzando hacia una sociedad donde la ciencia sea el faro que guie nuestro desarrollo.

 

¡ACABEMOS CON LAS ELÉCTRICAS Y SU USURA!

¡POR LA SOCIALIZACIÓN DE LAS EMPRESAS ENERGÉTICAS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

En València a 20 de marzo de 2021

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en València

 

 

Sobre Cofrentes i l’energia nuclear, una reflexió necessària

 

En 2021 es compleixen 70 anys de la construcció de la Central Nuclear d’Obninsk en l’antiga Unió Soviètica, i 63 de la seua posada en funcionament. Obninsk va ser la primera central nuclear d’ús civil del món, un fet revolucionari que va marcar un abans i un després en la producció d’energia elèctrica. Des de llavors, són milers els reactors que s’han construït de llarg a llarg del mapa mundial i, des de l’accident nuclear de Chernobil, l’energia nuclear és un punt fix de debat sobre la seguretat o perill que aquestes representen.

El reactor d’Obninsk, recordem, el primer de la història, va funcionar fins a 2002, any en què es va transformar en un museu sobre l’energia nuclear. Això suposa una vida útil de 48 anys per a una central que, en comparació amb els reactors actuals, i molt més amb les seues mesures de seguretat, està obsolet.

Recentment, i a causa de l’expiració de la llicència que venç el 20/03/2021 i a la presentació de prorroga a petició d’Iberdrola, aquesta allargaria altres 12 anys la seua vida, fins a, de moment, 2033. Sobre la taula, es torna a parlar del tancament de Cofrentes i altres centrals nuclears, a fi d’evitar aqueix “perill”.

Durant aquests dies, hem vist llançar diferents arguments a favor del seu tancament, com una “similitud” en el tipus de reactor amb el de Garoña o Fukushima, dada que ha sigut seccionada a propòsit per a obviar que el reactor de Cofrentes és un BWR-6 i els anteriorment esmentats un BWR-3, malgrat compartir el mateix “tipus” de reactor, disten en funcionament i, òbviament, en seguretat, a part d’estar dotat amb un edifici de contenció tipus Mark III enfront de Mark I dels anteriors.

Si revisem els registres del Consell de Seguretat Nuclear, els “incidents” de Cofrentes són, en la seua majoria, un nivell 0 en l’Escala Internacional d’Accidents Nuclears (INES), que fa referència a “una desviació sense importància per a la seguretat”, si observem a més l’historial de Cofrentes, aquesta porta des de 2009 sense realitzar cap parada d’emergència, cosa com menys destacable. Malgrat el que Greenpeace ha afirmat en diverses ocasions, no hi ha constància de cap “abocament” ni “residu” radioactiu que haja escapat de la central, ja que no s’ha registrat cap accident que aconseguira INES 2, que concerneix als accidents amb impacte en el medi ambient o en les persones. No tenim confiança cega en aquests instruments de control ni en els qui els posseeixen, ja que continuen sent òrgans d’un Estat als peus de la burgesia, de la qual formen part les elèctriques, però tampoc defensem les afirmacions sense cap base que alguns grups ecologistes com Greenpeace utilitzen diàriament en la seua guerra contra l’energia nuclear.

S’ha parlat també del “risc sísmic” de la localització de Cofrentes, pel fet que, entre altres coses, està en la rodalia d’un volcà inactiu, però es considera a aquest un perill pel fet que aquest poguera erupcionar, cosa que no sembla preocupar el Balneari de Formiguers que es troba molt més a prop que la central. D’altra banda aqueix “risc sísmic” degut al qual haguérem de preocupar-nos, risc que s’avalua periòdicament i del qual, fins al moment, no hi ha hagut cap rastre ni esdeveniment ressenyable.

Les centrals nuclears són dissenyades amb proteccions pensades per a evitar danys en casos d’incendis, pluges torrencials, inundacions, terratrémols i fins i tot atacs terroristes, degut no sols a les possibles conseqüències d’una disfunció, sinó també del valuós del seu contingut, el combustible. Els seus sistemes de seguretat actualment estan pensats per a solucionar no sols accidents, si no també negligències humanes i compten amb redundàncies en els seus sistemes, si un dispositiu de seguretat falla, hi ha uns altres del seu mateix tipus per a salvaguardar-los.

S’ha parlat també dels residus que genera, però no que en l’actualitat existeixen reactors que poden utilitzar aqueixos residus per a funcionar i transformar-los en residus de molt baixa intensitat, molt més fàcils i assequibles d’emmagatzemar. Tampoc s’ha parlat dels fins d’investigació que compleixen algunes centrals nuclears, i que de ser tancades eliminarien aportacions importants en el camp del desenvolupament nuclear.

S’ha insinuat que les centrals nuclears frenen el desenvolupament de les energies renovables, afirmació no sols falsa si no contrària a la realitat, és la nuclear qui pot permetre a les renovables evolucionar a fi que aquestes arriben a cobrir una major demanda i una major eficiència. És innegable que les energies renovables han evolucionat i evolucionen amb passes de gegant i milloren la seua eficiència de manera notable, però continuen sent esclaves del seu major aliat, els factors físics i meteorològics. Les energies renovables, hui dia, no tenen ni l’eficiència ni la capacitat per a substituir ni cobrir la demanda de Cofrentes, que produeix hui dia una tercera part de l’energia elèctrica consumida a la Comunitat Valenciana, i un 3% de la total consumida a Espanya. I que succeirà quan Cofrentes s’apague i deixe de produir aquesta energia? Que les renovables no podran suplir la demanda i qui començarà a actuar serà el gas natural, ja que així és com se supleixen a Espanya les faltes d’energia, cosa que augmenta a més el preu de les factures. Podrien suplir-se també amb carbó, com ha succeït a Alemanya després del tancament de diverses centrals i l’anunci del tancament d’altres tantes que tant ha celebrat Greenpeace, l’activisme el qual no dubta a atacar enèrgicament les centrals nuclears per la seua “contaminació” i el seu “perill” però no parla del perill que abocar més gasos conseqüència de la crema de gas natural o carbó suposa no sols per al medi ambient, si no per a la pròpia salut de les persones. De nou, veiem com Greenpeace assenyala el problema tard, malament i evita parlar de les conseqüències de les seues reivindicacions.

També es podria parlar de com els “camps” de generació fotovoltaica requereixen, per a una major eficiència, una extensió considerable d’espai, motiu pel qual la realització d’alguns projectes “immediats” requereixen d’una desforestació com hem vist als Estats Units o a Hondures. No hem d’oblidar tampoc l’acurat estudi amb el qual s’ha de previndre la localització de turbines eòliques o de centrals hidroelèctriques, a causa de l’impacte que aquestes poden tindre en l’entorn natural.

No s’ha de confondre aquesta “defensa” de Cofrentes i l’energia nuclear amb una defensa cega i acrítica, i molt menys amb una defensa de les propietàries i regidores de les centrals ni dels governs que gestionen aquesta decisió, tot el contrari, venim a assenyalar un problema de fons: el capitalisme. Des de la seua privatització, les elèctriques han estat sagnant als treballadors dia a dia en la factura, afegint pujades abusives i injustificades que han sigut fins i tot qualificades en els tribunals burgesos d’estafes i usura, han dedicat esforços i inversions titàniques per a, amb menyspreables tàctiques comercials, imposar contractes de preus “de mercat” a consumidors amb preus regulats. Quan no han pogut esprémer més aqueixes mesures han manipulat de manera deliberada el mercat regulat per a alçar els preus com ja es va demostrar en 2019 amb Endesa i Naturgy. Actuen a més de manera menyspreable i rèptil imposant sancions astronòmiques als qui per necessitat es connecten de manera irregular a la xarxa elèctrica, i fins i tot arribant a intentar recaptar aqueixes quantioses “sancions” a través de falses inspecciones sorpresa. Les elèctriques són part del problema, però també ho són els qui carreguen contra les nuclears amb fal·làcies i falses veritats i no tenen en compte el perill ambiental i econòmic que pot suposar la desaparició d’aquestes en un futur immediat quan 4,5 milions d’espanyols no pot fer front a les factures energètiques.

A manera de conclusió: l’energia nuclear ha evolucionat durant molts anys, durant dècades va ser reservada a les armes de guerra, més tard va representar un canvi revolucionari produint energia de consum civil amb un potencial i una eficiència mai vistes, i ha evolucionat fins als nostres dies. No es pot afirmar, i qui s’atrevisca a fer-ho mentirà descaradament, que l’energia nuclear no comporte cap risc ni contrapartides, però tampoc es pot negar de manera categòrica i sorda els beneficis que aquesta suposa enfront de les altres productores d’energia.

Les centrals nuclears no han de clausurar-se sense cap mesura que solucione la seua producció, i molt menys hem d’eliminar l’energia nuclear de la nostra producció elèctrica. Per cada central que es tanca ens acostem una mica més a l’abisme del canvi climàtic, i dona una nova excusa a les elèctriques per a elevar els preus de les factures, condemnant a més treballadors a la misèria, llevant-los una cosa tan bàsica com el dret a la llum o la calefacció en la llar.

Des del Partit Comunista Obrer Espanyol denunciem les postures de Greenpeace i els partits com a PSOE, Podem o Compromís, els qui malgrat demanar el tancament de Cofrentes no assenyalen ni proposen cap pla de substitució de la seua producció, enviant-nos directes al gas natural i les emissions de carboni a l’atmosfera accelerant el canvi climàtic i deixant, a més, a les elèctriques amb la potestat per a elevar a plaer el preu de l’electricitat gràcies a aqueix tancament, sense obligar a acatar cap mena de regulació. D’igual manera denunciem a les sangoneres de les elèctriques els qui amb total llibertat, i gràcies a tots els governs de l’Estat, han especulat i especulen amb una cosa tan bàsica com l’electricitat. La nostra postura no ha de ser una altra que la de la revolució i el socialisme, eliminant al nostre pas als especuladors i avançant cap a una societat on la ciència siga el far que vaig guiar el nostre desenvolupament.

 

ACABEM AMB LES ELÈCTRIQUES I LA SEUA USURA!

PER LA SOCIALITZACIÓ DE LES EMPRESES ENERGÈTIQUES!

SOCIALISME O BARBÀRIE!

 

A València a 20 de març de 2021

 

Comité Provincial del Partit Comunista Obrer Espanyol (PCOE) a València




China: su influencia en América Latina y el internacionalismo proletario. Escritos sobre China (I)

La República Popular de China – y su desarrollo – suscita debates y controversias entre los militantes y partidos comunistas del mundo, siendo cada vez más los comunistas y los Partidos que abiertamente catalogan a China como una potencia imperialista.

Desde el año 2000 hasta hoy día, China ha redoblado su importancia y presencia político-económica en América Latina convirtiendo el lugar en un nuevo punto de encuentro para el enfrentamiento interimperialista con EEUU, cosa que ha confundido y confunde a más de un comunista.

El viejo imperialismo protagonizado por los EEUU y la Unión Europea se encuentra en una profunda bancarrota política, social y económica, demostrando sobradamente, como decía Lenin, que el imperialismo es capitalismo agonizante o en decadencia; y con su nueva crisis económica, agravada por la pandemia de la COVID-19, es indudable que el protagonismo geopolítico de Occidente se está desinflando poco a poco en favor del nuevo imperialismo encabezado por China. Por supuesto, es natural que desde los EEUU se observe esa pérdida de control y hegemonía como una amenaza cada vez más directa y emplee no pocos medios propagandísticos para atacar la soberanía (véase la independencia de Hong Kong) o la credibilidad de China (véase la reciente campaña sobre el origen de la pandemia o el caso de Xinjiang y los uigures). Pero estas prácticas no deben confundir al militante comunista y creer que el enemigo de mi enemigo es mi aliado. Todo lo contrario, camaradas. Hay que desarrollar, de igual manera, una lucha implacable contra este nuevo imperialismo. Más implacable si cabe en el caso de China, que al igual que la Unión Soviética tras el XX Congreso del PCUS trata de esconder sus criminales prácticas tras la bandera roja del proletariado y el comunismo. Deng Xiaoping, al que algunos comparan su figura a la de Kruschev en la antigua URSS por su rol oportunista, fue el propulsor de la modernización de la economía socialista mediante la reforma y la apertura de la economía china que, en la práctica, no ha sido más que un proceso de transición hacia una economía eminentemente imperialista, aunque algunos, como Jiang Zemin, eufemísticamente le llamase transición hacia un socialismo de mercado.

Como bien sabemos los marxistas-leninistas, la fase imperialista (o monopolista) del capitalismo implica que las contradicciones de este han llegado a su límite. Para este escrito es preciso resaltar la existente entre las distintas potencias imperialistas – EEUU y la UE, por un lado, y China-Rusia por el otro – en su lucha encarnizada por las fuentes de materias primas. Como dijo el camarada Stalin: «El imperialismo es la exportación de capitales a las fuentes de materias primas, la lucha furiosa por la posesión monopolista de estas fuentes, la lucha por un nuevo reparto del mundo ya repartido». (Iósif Stalin; Los fundamentos del Leninismo, 1924)

Un espacio importante es América Latina, el conocido patio trasero de los EEUU. La influencia del revisionismo en forma de Socialismo del siglo XXI en muchos de sus territorios – Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, etc. – ha provocado un acercamiento entre esta nueva forma de revisionismo y el imperialismo oriental; alianza que se ha visto materializada en la creación de frentes antiimperialistas (que sólo son antiimperialistas hacia lo estadounidense) y el aumento de las relaciones diplomáticas y económicas. Un falso antiimperialismo que también practican ciertas organizaciones del Movimiento Comunista Internacional, aunque ese es un asunto que se abrirá en el futuro.

Por supuesto, en los países latinoamericanos se está llevando a cabo una verdadera pugna interna entre los intereses de la burguesía más conservadora que, por su parte, apuesta descaradamente por mantener las alianzas con EEUU y que empleará para ello todos los recursos necesarios – como fueron ejemplo el golpe de Estado militar y policial a Evo Morales que contó con el apoyo del imperialismo estadounidense y de sus lacayos de la Organización de los Estados Americanos (OEA) o los fallidos golpes de Estado en Venezuela por parte de Leopoldo López y el juguete roto del imperialismo Juan Guaidó –. Por otro lado, tenemos a la burguesía que aspira a llevar a cabo un viraje geopolítico en su país y que espera que las nuevas relaciones económicas le auguren un sólido futuro, pues el presente estará caracterizado por el proteccionismo económico, los bloqueos e incluso las intentonas golpistas desde EEUU. «Los compromisos públicos de Beijing con el libre comercio, la globalización y la cooperación estratégica en un pie de igualdad brindan alivio en tiempos de creciente proteccionismo y arrogancia indisimulada de Washington». (Nueva Sociedad; Escaramuzas geoestratégicas en el «patio trasero», 2018)

América Latina, a sabiendas o no, está presa en la trampa de las materias primas, ya que las nuevas relaciones económicas que se vienen configurando desde hace años desde China llevan a la región a la completa dependencia. Por su parte, China muestra una faceta aparentemente amable; compra materias primas y productos agrícolas, aportando a cambio unos productos industriales que se venden a bajo coste. Esto implica la obstaculización completa de la industrialización latinoamericana, que se orienta completamente al sector primario de la economía, a lo que se suma el peligro de que su economía sufra terriblemente si la demanda china de productos disminuye. «Además, los conflictos sociales y ecológicos se agravan: se critica que, en los proyectos de infraestructura chinos, los materiales y los trabajadores a menudo provienen de China y, en consecuencia, generan poco impulso positivo para la economía del país receptor». (Ibíd.)

No escapa a nuestra percepción que la intencionalidad de China es ampliar sus relaciones y acuerdos económicos a medio y largo plazo mostrando una imagen diplomática y evitando su faceta agresiva. Sin embargo, al ir consolidando su liderazgo en la geopolítica internacional y siendo el control estadounidense cada vez menos sólido, es previsible que toda esa moderación se irá disipando gradualmente.

Por su parte, Vladímir Putin (pues es preciso hablar de Rusia al ser el más directo aliado de China) ha ganado influencia en la región desde el comienzo del milenio. Sin duda, el acercamiento geográfico que implica ganar influencia en América Latina, especialmente en la zona del Caribe, supone una revancha contra las injerencias de la OTAN en Europa del Este (como son ejemplo los casos de Bielorrusia y Ucrania). La cooperación rusa se centra en los sectores de energía y defensa, aunque en menor medida también hay cooperación en materia nuclear y militar, siendo el socio más importante Cuba, aunque igualmente cabría citar aquí a Venezuela y Nicaragua. La relación Cuba-Rusia se vio especialmente fortalecida con la agresiva política desarrollada por Donald Trump y Mike Pompeo, destacando el valor de los suministros de petróleo rusos. La relación con Venezuela parece también estable, en tanto que Rusia ha advertido en varias ocasiones su apoyo exterior en caso de que EEUU se canse de crear inútiles golpistas venezolanos y pase a la intervención militar directa. Esto se relaciona indudablemente con el principio de no injerencia directa que llevan a cabo tanto Rusia como China, algo que desde América Latina es visto con buenos ojos a causa de la larga historia criminal de EEUU en la región.

Actualmente, China es el socio comercial más importante para países como Brasil, Argentina y Perú, y con una enorme importancia en Venezuela, Cuba y Uruguay. «Desde 2005, el Banco de Desarrollo y el Banco de Exportaciones e Importaciones de China han proporcionado más de 137 mil millones de dólares en compromisos de préstamos a países de América Latina y el Caribe (LAC) y empresas estatales». (Kevin P. & Margaret Myers; China-Latin America Finance Database, 2020)

La política exterior de cualquier Estado que se pretenda socialista debe tener como estandarte el internacionalismo proletario; la defensa del comunismo allende sus fronteras y su ayuda para el surgimiento de otras revoluciones proletarias en el mundo. Contrario a esto, la política exterior china gira en torno al imperialismo. Un imperialismo que comenzó en la década de los noventa en el sudeste asiático y que hoy día tiene su mirada puesta en África (donde destacan las relaciones con Nigeria, Sudán y el Congo, de donde el gigante asiático obtiene petróleo, minerales clave en el desarrollo industrial como aluminio, cobre, columbita-tantalita. etc. y madera para la construcción) y, como ya hemos explicado en este documento, América Latina. China ejerce, en la práctica, un control político cada vez más fuerte en estos territorios, siendo esta situación «la razón de que la práctica totalidad de la comunidad investigadora esté de acuerdo en que la política exterior china no es comunista y en que sí responde plenamente a una política exterior de base capitalista». (Víctor Fernández Bermejo; ¿Es China hoy una nación comunista?, 2010-2011)

A tenor de lo anterior, es preciso mencionar el carácter criminal de China al colaborar con regímenes como el de Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas, para acabar con las guerrillas maoístas, así como tampoco duda en prestar apoyo para la misma causa reaccionaria y anticomunista a Nepal.

A las naciones latinoamericanas se las está tratando de imponer una falsa dicotomía: elegir entre el imperialismo conocido o el imperialismo por conocer. Muchos creen que nos encontramos ante una Guerra Fría 2.0, pero la realidad demuestra que eso es totalmente infundado. En su día se dio una Guerra Fría porque la Unión Soviética representaba al modelo socialista, antagónico al capitalismo, que buscaba expandir su influencia a la par que exportaba su modelo de producción. China, en cambio, no tiene ese interés, pese a que muchos hablen de capitalismo de Estado o socialismo con características chinas. No hay un choque entre las dos potencias en tanto que el desarrollo económico de China no atenta contra los principios fundamentales del capitalismo internacional: la propiedad privada de los medios de producción; la división de la sociedad en burgueses y proletarios; y la cada vez mayor automatización y robotización del proceso productivo, aumentando el capital constante y disminuyendo el capital variable. Lo que se observa aquí es la pugna entre dos potencias imperialistas por el control de las materias primas, de las relaciones diplomáticas y el control geopolítico de los territorios.

China en la actualidad es un prototipo acabado de capitalismo monopolista de Estado. La oligarquía financiera de Europa, Japón y EEUU, en plena colaboración con los dirigentes políticos chinos, antimarxistas de hecho y de palabra, han convertido a China en una potencia imperialista. China hoy exporta capitales para sojuzgar y expoliar a los pueblos, ya sea vía deslocalización de actividad productiva en otros puntos del mundo, ya sea mediante la compra de deuda de otros países capitalistas convirtiéndose en un Estado usurero y parásito. Asimismo, China forma parte de los órganos de decisión y gobierno del mundo y, consecuentemente, es tan imperialista y tan responsable de lo que acontece como sus otros socios imperialistas.

China participa en el reparto del mundo, utilizando la exportación de capitales para obtener mayores plusvalías fruto de la especulación y la explotación, pero también para ejercer influencia política que le permita, además, saquear los recursos naturales del planeta, obtener apoyos para imponer sus intereses en las agrupaciones de países capitalistas, vital para su hegemonía. En este sentido China no duda en construir bloques y grupos capitalistas favorables a su objetivo, BRICS, Organización de Cooperación de Shanghái, ASEAN + 3 y la Asociación Económica Integral Regional, que serán las futuras asociaciones imperialistas que se repartirán el mundo cuando la suma de sus fuerzas desplace a la alianza de las potencias que hoy ejercen dicho gobierno.

Los oligarcas contribuyen de manera decisiva al desarrollo como potencias imperialistas de China y demás miembros del BRICS. Y contribuyen porque en China, y demás potencias emergentes, está su tabla de salvación para cuando las potencias imperialistas actuales pierdan su hegemonía. Con este relevo, la oligarquía financiera conseguirá aumentar sus márgenes de ganancia, pues el proletariado a nivel mundial se habrá empobrecido.

La única alternativa que tienen los pueblos trabajadores del mundo, el proletariado, es la revolución socialista para romper las cadenas de la explotación y de la miseria a la que nos conduce el imperialismo, sus potencias y sus monopolios. Todos los monopolios capitalistas de estado, incluido el chino, son enemigos jurados del proletariado mundial.

Camaradas, el imperialismo tiene un ámbito mundial. La contradicción fundamental en el mundo imperialista es la lucha entre el socialismo –aspiración máxima de las clases explotadas y desposeídas – y el imperialismo –aspiración máxima de los monopolios. De ello se deduce que es vital la unión de todas las fuerzas comunistas a nivel mundial, debiéndose conformar un Movimiento Comunista Internacional libre de las podredumbres ideológicas y prácticas del pasado, soldado en virtud del principio del Internacionalismo Proletario y la defensa del marxismo-leninismo.

 

Madrid, 18 de marzo de 2021

Secretaría de Relaciones Internacionales de Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




Catalunya arde, el Estado reprime [ESP/CAT]

El pasado 16 de febrero se culminó la persecución y derribo al rapero comunista Pablo Hasél siendo detenido para encerrarlo en prisión. A raíz de aquello las ciudades de todo el Estado Español se inundaron con miles de personas mostrando su solidaridad hacia el rapero y luchando por su liberación.

A pesar de que los voceros del capital traten de criminalizar las protestas diciendo cosas tales como que: Los Mossos atribuyen los disturbios de Barcelona a anarquistas “violentos”, comunistas “combativos” y delincuentes comunes” insinuando de manera deliberada que cualquier persona que no perteneciera a ninguna organización era un delincuente en busca del saqueo y destrucción. El objetivo tras esto es claramente construir su historia y argumentario para encubrir lo que realmente pasa: que cada día hay más miembros de la clase obrera y clases populares que se dan cuenta de la putrefacción tanto política como ideológica del sistema capitalista y de la auténtica esencia fascista de este Estado.

La respuesta tanto a nivel estatal como la de los distintos gobiernos autonómicos no fue otra que una represión descarada y brutal, la cual fue escalando exponencialmente a medida que encontraron una respuesta combativa por parte de unos manifestantes que están perdiendo el miedo a pasos agigantados dejando más de un centenar de detenidos en la primera semana solamente en Catalunya y cientos de heridos entre ellos una chica de 19 años la cual perdió un ojo por un disparo por parte de la policía con una bala de FOAM.

Tras los días de manifestaciones y acciones en favor de la libertad de Pablo Hasél y los disturbios acaecidos debido a la violencia reaccionaria de las fuerzas y cuerpos de represión del Estado, respondida por la fuerza legítima a defenderse del pueblo, el ambiente pareciera que se hubiera calmado. Pero hete aquí que se ha abierto paso una nueva fase de represión del Estado fascista; en Madrid las brigadas de información comenzaron con las detenciones y en Barcelona ya han aprovechado para encontrar una cabeza de turco a la que colgar de la plaza pública.

Un grupo de anarquistas fue detenido la semana pasada acusados de “organización criminal” tras el lanzamiento de un “cóctel molotov” a un furgón de la Guardia Urbana. Dicha detención no podía ser más arbitraria y sin prueba alguna. No sólo los anarquistas han ingresado en la cárcel sin fianza, sino que además han alargado su prisión preventiva.

Dada la falta de pruebas contra ellos, el trato tan duro que están recibiendo y la campaña mediática de propaganda vertida sobre el colectivo, no cabe ninguna duda de que ésta ha sido una medida para infundir el miedo entre las personas que participan en las manifestaciones y, mediante la represión, tratan de mantener controlados a los colectivos y organizaciones que apoyamos la lucha contra la represión y por la amnistía total de los presos políticos, mostrando una vez más el carácter fascista del Estado español.

Las proclamas de las manifestaciones que empezaron siendo por la libertad de Pablo Hasél se han ido convirtiendo en proclamas como “Por derecho a una vivienda digna, derecho al trabajo, por la amnistía total de los presos políticos, disolución de la BRIMO”, pues dicho Estado no sólo le arrebata el derecho a la libertad de expresión a Hasél, a los anarquistas, a los independentistas, a los comunistas o a todo aquel o aquella que lo cuestione, sino que también le arrebata el derecho al trabajo a 3.964.353 personas o el derecho a la vivienda como mínimo a 33.000 personas que viven a la intemperie, así como infinidad de crímenes más perpetrados hacia la clase obrera y las clases populares que no debemos entender de forma aislada. Y si todos los problemas acaban confluyendo porque tienen el mismo origen ¿no debemos pues unirnos para atacarlo en su raíz? Ya lo dijo Karl Marx “Ser radical es ir la raíz del problema”, pues se hace más necesario que nunca radicalizarse y volver a unificar todas esas proclamas en una sola: “Por el derrocamiento del Estado fascista español, acabemos con el Capitalismo y construyamos el Socialismo”.

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya, en primer lugar, mostramos nuestro total apoyo al colectivo anarquista víctima de esta represión criminal. Hacemos un llamamiento a los diferentes sectores que componen la clase obrera y las clases populares para unirnos y organizarnos. De esta forma no habrá cuerpo policial o cárcel que pueda pararnos. Confrontémonos a la represión del Estado fascista, única vía que le queda al Estado para frenarnos y dividirnos. No nos dejemos amedrentar por la represión. Ahora más que nunca la lucha por la liberación de las presas y los presos políticos debe continuar. También hacemos un llamamiento a colectivos en lucha de todo tipo para que se solidaricen con los solidarios, con los que sufren la represión por luchar y así derivar todos los movimientos en una sola confluencia de intereses y por la creación de un Frente Único del Pueblo que se erija como Poder Popular para derrocar a este Estado podrido hasta el tuétano.

 

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!

¡SOLIDARIDAD Y LUCHA PARA CON LOS DETENIDOS!

¡AMNISTÍA TOTAL A LOS PRESOS ANTIFASCISTAS!

¡POR EL DERROCAMIENTO DEL ESTADO FASCISTA ESPAÑOL!

 

Barcelona, 17 de marzo de 2021

Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

 

 

Catalunya crema, l’Estat reprimeix

 

El passat 16 de febrer es va culminar la persecució i enderrocament al raper comunista Pablo Hasél sent detingut per a tancar-lo a la presó. Arran d’això les ciutats de tot l’Estat Espanyol es van inundar amb milers de persones mostrant la seva solidaritat cap al raper i lluitant pel seu alliberament.

A pesar que els portaveus del capital tractin de criminalitzar les protestes dient coses com ara que: “Els Mossos atribueixen els disturbis de Barcelona a anarquistes “violents”, comunistes “combatius” i delinqüents comuns” insinuant de manera deliberada que qualsevol persona que no pertanyés a cap organització era un delinqüent a la recerca del saqueig i destrucció. L’objectiu després d’això és clarament construir la seva història i argumentari per a encobrir el que realment passa: que cada dia hi ha més membres de la classe obrera i classes populars que s’adonen de la putrefacció tant política com ideològica del sistema capitalista i de l’autèntica essència feixista d’aquest Estat.

La resposta tant a nivell estatal com la dels diferents governs autonòmics no va ser altra que una repressió descarada i brutal, la qual va anar escalant exponencialment a mesura que van trobar una resposta combativa per part d’uns manifestants que estan perdent la por amb passes de gegant deixant més d’un centenar de detinguts durant la primera setmana només a Catalunya i centenars de ferits entre ells una noia de 19 anys la qual va perdre un ull per un tret per part de la policia amb una bala de FOAM.

Després dels dies de manifestacions i accions en favor de la llibertat de Pablo Hasél i els avalots esdevinguts a causa de la violència reaccionària de les forces i cossos de repressió de l’Estat, resposta per la força legítima a defensar-se del poble, l’ambient semblés que s’hagués calmat. Però vet aquí que s’ha obert pas una nova fase de repressió de l’Estat feixista; a Madrid les brigades d’informació van començar amb les detencions i a Barcelona ja han aprofitat per a trobar un cap de turc a la qual penjar de la plaça pública.

Un grup d’anarquistes va ser detingut la setmana passada acusats de “organització criminal” després del llançament d’un “còctel molotov” a un furgó de la Guàrdia Urbana. Aquesta detenció no podia ser més arbitrària i sense cap prova. No sols els anarquistes han ingressat a presó sense fiança, sinó que a més han allargat la seva presó preventiva.

Donada la falta de proves contra ells, el tracte tan dur que estan rebent i la campanya mediàtica de propaganda abocada sobre el col·lectiu, no hi ha cap dubte que aquesta ha estat una mesura per a infondre la por entre les persones que participen en les manifestacions i, mitjançant la repressió, tracten de mantenir controlats als col·lectius i organitzacions que donem suport a la lluita contra la repressió i per l’amnistia total dels presos polítics, mostrant una vegada més el caràcter feixista de l’Estat espanyol.

Les proclames de les manifestacions que van començar sent per la llibertat de Pablo Hasél s’han anat convertint en proclames com “Pel dret a un habitatge digne, dret al treball, per l’amnistia total dels presos polítics, dissolució de la BRIMO”, perquè aquest Estat no sols li arrabassa el dret a la llibertat d’expressió a Hasél, als anarquistes, als independentistes, als comunistes o a tot aquell o aquella que el qüestioni, sinó que també li arrabassa el dret al treball a 3.964.353 persones o el dret a l’habitatge com a mínim a 33.000 persones que viuen al carrer, així com infinitat de crims més perpetrats cap a la classe obrera i les classes populars que no hem d’entendre de forma aïllada. I si tots els problemes acaben confluint perquè tenen el mateix origen no devem doncs unir-nos per a atacar-lo en la seva arrel? Ja ho va dir Karl Marx “Ser radical és anar l’arrel del problema”, perquè es fa més necessari que mai radicalitzar-se i tornar a unificar totes aquestes proclames en una sola: “Pel derrocament de l’Estat feixista espanyol, acabem amb el Capitalisme i construïm el Socialisme”.

Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya, en primer lloc, volem mostrar el nostre total suport al col·lectiu anarquista víctima d’aquesta repressió criminal. Fem una crida als diferents sectors que composen la classe obrera i les classes populars per a unir-nos i organitzar-nos. D’aquesta manera no hi haurà cos policial o presó que pugui aturar-nos. Confrontem-nos a la repressió de l’Estat feixista , única via que li queda a l’Estat per a frenar-nos i dividir-nos. No ens deixem acoquinar per la repressió. Ara més que mai la lluita per l’alliberament de les preses i els presos polítics ha de continuar. També fem una crida a col·lectius en lluita de tota mena perquè se solidaritzin amb els solidaris, amb els quals pateixen la repressió per lluitar i així derivar tots els moviments en una sola confluència d’interessos i per la creació d’un Front Únic del Poble que s’erigeixi com a Poder Popular per a enderrocar a aquest Estat podrit fins a la medul·la.

 

PER LA UNITAT DE LA CLASSE OBRERA!

SOLIDARITAT I LLUITA CAP ELS DETINGUTS!

AMNISTIA TOTAL ALS PRESOS ANTIFEIXISTES!

PEL DERROCAMENT DE L’ESTAT FEIXISTA ESPAÑOL!

 

Barcelona, 17 de març de 2021

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)




La lucha de Aernnova y la solidaridad derrotista

El pasado sábado 27 de febrero se llevó a cabo en Pino Montano una asamblea solidaria con los trabajadores de Aernnova, convocada por la plataforma Barrios Hartos y por el colectivo vecinal Pino Montano Grita Basta. Los trabajadores de Aernnova han estado más de 80 días de huelga por los despidos anunciados por la empresa, excusándose en la falta de carga de trabajo debido a la pandemia, estos despidos afectan a casi la mitad de la plantilla de Sevilla.

Tanto los despidos que se están dando en Aernnova como los despidos y cierres del resto de sectores son consecuencia de la automatización de la producción, y de la transición digital y ecológica que se está llevando a cabo desde hace años en la economía mundial, a la que se está dando un fuerte impulso con los fondos europeos Next Generation de la UE con la excusa de la pandémica COVID-19. En vez de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores reduciendo las horas de trabajo, e incluso pudiéndonos liberar del trabajo rutinario y embrutecedor, este proceso de digitalización y robotización de la economía conducirá a mayores despidos y a un mayor desempleo. Lo que a su vez muestra la contradicción que se da en el sistema capitalista, ya que de donde realmente salen las ganancias del capitalista es de la mano de obra, de la fuerza de trabajo, por lo que la mayor robotización y la disminución del capital variable (el invertido en salarios) en proporción al capital fijo (el invertido en maquinaria), darán lugar a una disminución de la tasa de ganancia, disminución que se lleva dando durante décadas estando hoy en día bajo mínimos.

Además dicha transición está siendo financiada con dinero público, el cual en su mayoría sale de nuestros impuestos. Como es el caso del sector de la automoción, el cual entre 2020 y 2022 recibirá del Estado 3750 millones de euros. La clase obrera no solo levanta y mantiene las empresas con su trabajo, también las financia a través del dinero público.

En la asamblea se llamó a la organización y la unidad de la clase trabajadora, que se realizasen asambleas y movilizaciones conjuntas, ante esto nos debemos preguntar ¿organización y unidad de la clase trabajadora para qué? ¿Cuál es el objetivo de estar organizados? Que la clase obrera se debe organizar es una necesidad con la que muchos que dicen defender a esta pueden estar de acuerdo. La cuestión es la dirección y el objetivo de esta organización y unidad. Decir a la clase obrera que la solución a todos sus problemas es organizarse para luchar contra los despidos, la precariedad o los bajos salarios sin decirles que hay que acabar con la causa de los mismos (el capitalismo) es engañarle. La solución no puede pasar por pactar o negociar con los mismos que esclavizan y ponen en riesgo la vida de la clase obrera. Un ejemplo claro lo podemos ver precisamente en Aernnova, donde se había firmado un pacto social con la empresa hasta finales de 2021, pacto que no han dudado en saltarse. La organización y unidad de la clase obrera no puede tener como finalidad luchar por migajas que hagan de parche a un sistema que cada día está más caduco.  Aceptar cualquier proposición de la patronal o la oligarquía financiera, tragar con el mal menor, no conduce nada más que a la derrota, y a la psicología derrotista que embarga hoy a la clase obrera y que se plasma en los discursos de aquellos que apelan de manera ciega y vacía a “¡Viva la lucha de la clase obrera!”.

Prueba de ello es que pocos días después de la asamblea se ha conocido que los trabajadores de Aernnova han llegado a un acuerdo, en el cual se aceptan 40 despidos para este año y 33 despidos para 2022, junto a prejubilaciones y 4.000 euros adicionales por despido improcedente. Este acuerdo ha sido celebrado como una victoria por CCOO, acuerdo con el cual vuelve a ganar la empresa y vuelven a perder los trabajadores.

La clase obrera debe organizarse en un Frente Único del Pueblo para acabar con la raíz de todos sus problemas, que se encuentran en el sistema capitalista. Un sistema que tiene como único objetivo aumentar los beneficios de los capitalistas, da igual que se mate de hambre o por accidentes laborales, o que las familias obreras pierdan su casa. De todas maneras, por muchas bajadas de pantalones que traguen los obreros, acabarán cerrando la fábrica llevándose todos los beneficios y ayudas públicas recibidas, como Nissan. Porque el papel que le han asignado los monopolios y la oligarquía financiera al Estado español, eslabón débil de la cadena imperialista, es el sector servicios y el turismo.

Es por ello que la clase obrera no se puede conformar con ERTES, despidos voluntarios o prejubilaciones. La clase obrera debe luchar por ser dueña de los medios de producción, por controlar la producción y poner todas las riquezas y recursos a su servicio, esta es la única salida para la clase obrera, este debe ser el objetivo de la organización y la unidad. Así se hizo saber desde el Partido Comunista Obrero Español en su intervención a los asistentes de la asamblea en solidaridad con los trabajadores de Aernnova.

 

¡Viva el Frente Único del Pueblo!

¡Construyamos el Socialismo!

 

Comité Provincial de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español