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Balance de la situación de los trabajadores del sector primario

En pasados artículos, nuestra organización ha hablado sobre la situación de los temporeros en España así como de otros lugares como Francia, considerada el principal granero de la Unión Europea, con una producción agrícola que representa una quinta parte del total de los 27 países integrantes de la misma. Pese al tiempo transcurrido desde dichas publicaciones a día de hoy, las condiciones a las que están expuestos los temporeros no ha mejorado un solo ápice, como vimos en una publicación de elDiario.es, a pesar de que se han duplicado las inspecciones de trabajo en lugares como Navarra, advirtiendo del mayor índice de incumplimiento de la normativa en relación a las Empresas de Trabajo Temporal (ETT), concretamente en un 40%. Y es que la Inspección de Trabajo no es más que otro órgano cuyo objetivo no es otro que el garantizar el ordenamiento jurídico, o lo que es lo mismo, forzar a que se satisfagan los intereses de la burguesía.

En condiciones de semiesclavitud, los patronos muestran perfectamente su faz criminal, no dejando de mirar hacia otro lado cuando se les pide responsabilidad en la protección de sus trabajadores, sin existir ninguna distancia de seguridad entre los temporeros, sin ofrecerles mascarillas para trabajar y sólo un 18% de los patronos les aporta agua y jabón suficientes para la jornada laboral, sin olvidar tampoco las condiciones de habitación de estos. Según Salud Laboral, es bastante negativo el índice respecto a la adopción de medidas de prevención sanitarias en cuanto al COVID-19 se refiere. Con todo ello, la patronal ahorra millones de euros en detrimento de la salud de los trabajadores.

Pero no sólo empeoran las condiciones laborales para los trabajadores del campo, también en la industria cárnica se ha visto malograda la situación para sus trabajadores, la mayoría de ellos inmigrantes. En una investigación del ya citado elDiario.es, se nos habla de constantes accidentes laborales, amenazas a los trabajadores que osen levantar su voz ante la situación de esclavitud en la que viven, o el trato despectivo que reciben por ser extranjeros en los diferentes mataderos del país.

Una de estas víctimas es el marroquí Mohammed Laghmari, de 55 años, que acabó en la calle sin derecho a paro ni indemnización por denunciar públicamente la situación de los inmigrantes en la empresa cárnica Le Porc Gourmet de Osona (Cataluña), perteneciente al Grupo Jorge, uno de los más importantes del sector en el Estado español. Este mismo grupo, así como sus filiales, recibieron sólo en el pasado año más de un millón de euros por subvenciones de la Unión Europea según el informe del Fondo Español de Garantía Agraria. Ya en el año 2019, una inspección de trabajo en esta empresa denunció que esta “atentó contra la dignidad de los trabajadores y sus más elementales derechos laborales y de seguridad social”. La situación no ha cambiado desde entonces.

Entre estas malas condiciones podemos comentar las cicatrices repartidas por el cuerpo a consecuencia de un trabajo en cadena a una alta velocidad y empleando herramientas peligrosas y difíciles de manejar. Uno de los doctores entrevistados en este reportaje de investigación dijo que “atiendo cada semana cortes profundos en la mano, en el antebrazo y contusiones en diferentes partes del cuerpo” (…) “Los trabajadores vienen regularmente con tendinitis crepitantes, muy graves, con agua en los tendones, una lesión que nunca he visto en gente de aquí, sólo entre los trabajadores migrantes de los mataderos.” Tampoco se da una preparación a la hora de emplear productos químicos, lo cual causa lesiones al intentar sedar a los animales con ellos.

La investigación cita a otro trabajador migrante, Kalidou Balde, senegalés de 44 años, que intentó crear una sección sindical en el matadero Mafriges y tras haber sido amenazado si no abandonaba sus intenciones y activismo, bajaron su salario de 1.700 euros a 1.300, sirviendo de escarmiento al resto de sus compañeros: “nadie más ha querido apoyar la idea de sindicarse desde entonces” (…) “A veces parece que trabajemos para la mafia”. El mismo artículo afirma que “prácticamente todos los entrevistados aseguran que fueron amenazados con ser despedidos cuando intentaron montar secciones sindicales en sus empresas o se quejaron de algún abuso”.

Gran parte de estos trabajadores realizan su labor sin ningún contrato, lo cual sirve al patrón para aprovecharse de su desesperación y explotarlo con más ahínco, al no poder denunciar las condiciones infrahumanas en las que están envueltos. Entre los principales abusos contra estos empleados migrantes está el cobrar un salario por debajo del convenio colectivo, teniendo que cobrar mucho menos trabajando muchas más horas. Tampoco tienen derecho a cobrar el finiquito, tomar vacaciones o a la prestación por desempleo. Esta es la situación de entre 15.000 y 20.000 trabajadores migrantes en los mataderos del Estado español, según las fuentes oficiales, aunque posiblemente la cifra sea mayor.

A los marxistas no nos debería sorprender todo esto, ya que en un momento como el presente, con una crisis del sistema capitalista acelerada por la pandemia del COVID-19, la sobreexplotación de la clase obrera y campesina no es más que un reflejo de la contradicción expresada por Karl Marx en su Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo. Es decir, mientras que la tasa de ganancia en el capitalismo disminuye, la tasa de explotación aumenta. Y como hemos podido observar de un año a otro, la situación no mejora, sino que tiende a empeorar.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), como ya hemos ido defendiendo sucesivamente, luchamos por una Reforma Agraria que debe ser antilatifundista y antimonopolista, haciendo hincapié una vez más en la necesidad de salir de la Unión Europea como requisito imprescindible para que esta sea realmente efectiva. Y esto nos lo confirma la investigación ya citada, pues a pesar de las ilegalidades que cometen estas empresas contra sus trabajadores, no han sido óbice para que reciban nuevas subvenciones, a pesar de que según la propia normativa de la Política Agrícola Común (PAC) se debían retirar ante tales fechorías. Una vez más comprobamos que la UE, como organización política a favor de los grandes monopolios de la burguesía, incumple hasta sus propias leyes, por lo que no debemos confiar que la misma vaya a velar por nuestros intereses como clase. De la misma forma que la burguesía se organiza de forma estatal e internacional, la lucha en el campo necesita construir su propio órgano de poder aliándose con los trabajadores y clases populares de la ciudad, de forma que conformen un Frente Único del Pueblo para acabar con la dictadura de la explotación del hombre por el hombre, independientemente de su etnia u origen.

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Trabajadores de todos los pueblos, uníos!

¡Por la Reforma Agraria Antilatifundista y Antimonopolista!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La Desokupación en Sevilla y el problema de la vivienda

Se ha producido un nuevo desalojo violento en el edificio Pinillos de Sevilla, perpetrado esta vez por una empresa desokupa. Este edificio cuenta con cuatro pisos, propiedad de un fondo buitre, a los que los miembros de la misma, relacionada directamente con círculos fascistas, entraron a través de un butrón.

 

Estos fascistas, según las víctimas, entraron portando bates de beisbol y machotas con los que amedrentaron y agredieron a los vecinos que vivían en el edificio, al más puro estilo matón. Por otro lado nos encontramos con la actuación policial, que no fue más que la de proteger a los que les hacen el trabajo sucio, escoltándolos y ofreciéndoles seguridad, como no podía ser de otra forma.

Finalmente se acabó declarando el desalojo ilegal, según cuenta la Coordinadora Antifascista de Sevilla, como no podía ser de otra forma, pues los matones no llevaban orden judicial de ningún tipo. Aunque esto no sorprende teniendo en cuenta que son los protegidos de las FFSS y cuentan con impunidad y diplomacia absoluta.

 

Ante esta situación nos encontramos con el problema de la vivienda en Sevilla, donde la gentrificación y la turistificación están echando a las familias del centro histórico de la ciudad, donde el gobierno Andaluz no regulará el precio de los alquileres al tratarse de un ataque a la propiedad privada y donde la edad media de emancipación se sitúa casi en la treintena, todo gracias a los capitalistas.

Es innegable que no por ser el PSOE y UP los gestores del gobierno se van a dejar de desahuciar familias trabajadoras, -como prometieron por ejemplo en Cataluña- en su mayoría con menores de edad a sus cargos, si estas medidas acaban fortaleciendo a la banca y los monopolios. Da igual que se hagan llamar el gobierno más progresista de la historia si en la práctica cumplen una función para el capital mayor que su “antípoda” política: desmovilizar a las masas trabajadoras descontentas y a su vez instaurar medidas que con, por ejemplo, el PP o VOX a la cabeza, hubieran ardido las calles. Da igual que lo llamen gobierno socialcomuista si lo que define la naturaleza de las cosas no es un título o nombre, sino lo que se hace y lo que se deja de hacer.

Estas empresas de desokupas fascistas, que llevan años funcionando en España, son solo un ejemplo más a lo largo de la historia de cómo el capital recurre al fascismo cuando no puede conseguir lo que quiere a través de la legalidad burguesa. Siendo una vez más la socialdemocracia cómplice del fascismo, sin ni siquiera plantearse el gobierno formado por PSOE-UP-IU-PCE la ilegalización de estas empresas.

Solo con el Socialismo se eliminará el problema de la vivienda que sufre la clase obrera no sólo en el Estado español, sino en todo el mundo. Es por eso que es más necesario que nunca la construcción del Frente Único del Pueblo, uniendo todas las luchas de los trabajadores en una sola para dar el golpe definitivo al sistema capitalista, putrefacto hasta las entrañas pero resistente como un árbol muerto que nunca cae.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Nuevo convenio, nuevos retrocesos

El pasado domingo 24 el PCOE estuvo en la concentración convocada en Sevilla por los sindicatos ASC, CNT y CGT contra la firma del nuevo convenio provincial de limpieza de edificios y locales, convenio firmado por los sindicatos amarillos CCOO y UGT, que una vez más vuelven a traicionar a la clase obrera. En ella se llevó a cabo un reparto de octavillas en la cual se explica el papel de estos sindicatos en el Estado capitalista. A continuación se expone dicha octavilla:

“Una vez más, los sindicatos vendidos CCOO y UGT, a espaldas e ignorando a los trabajadores, se disponen a perpetrar una nueva traición contra la clase obrera a la que dicen representar, en esta ocasión, con la firma del nuevo convenio provincial de limpieza de edificios y locales.

Y es que estos sindicatos amarillos (CCOO-UGT) son una parte del Estado capitalista, instrumentos al servicio de la Patronal para someter a los trabajadores cuyo objetivo es dividir, desmovilizar, desorganizar y traicionar a los trabajadores siendo esta su esencia, su razón de existir, la de servir los intereses de clase de los empresarios. Y no hemos de olvidar que el Estado actual es el instrumento que tienen los empresarios para imponer su dictado y oprimir a la clase trabajadora. A tenor de lo expresado, se comprende así que la propia patronal reconozca la necesidad y la “responsabilidad” de sus sindicatos amarillos y, todavía más, se comprende que el Estado que riegue generosamente con millones de euros de dineros públicos que salen de los impuestos de los trabajadores en forma de subvenciones así como todo tipo de liberaciones y demás prebendas para estos sindicatos podridos como, por ejemplo, son los diferentes Servicios de Mediación y demás observatorios inútiles, por no hablar de la cogestión que hacen de las pensiones privadas en grandes empresas. Esa es la contraprestación a las traiciones y fechorías perpetradas por CCOO y UGT contra la clase obrera, este gobierno “progresista” de PSOE y PODEMOS/IU/PCE, a través del Ministerio de Trabajo y Economía Social no ha dudado en aumentar a los sindicatos para este 2021 las subvenciones destinadas a estos un 56% en comparación con lo presupuestado en 2020.

CCOO y UGT son dos instrumentos fundamentales para que el Estado pueda aplicar la política económica de la patronal consistente en devaluar los salarios, en hacer que siempre los salarios vayan por debajo de la carestía de vida, así como para destruir los puestos de trabajo al antojo de los intereses de la patronal, no dudando CCOO y UGT en firmar todo tipo de ERE que le han puesto por delante y de los que, también, se llevan suculentas comisiones por suscribir los precitados despidos colectivos. La clase trabajadora no puede depositar su confianza en este sindicalismo amarillo y debe romper con CCOO y UGT que es sinónimo de debilitar a la patronal y a su Estado criminal.

Los empresarios y sus medios de comunicación se afanan en vilipendiar al sindicalismo empleando como ariete la corrupción y la putrefacción de los sindicatos amarillos que los propios empresarios, y su Estado, alimentan para que los trabajadores rechacemos el sindicalismo, o lo que es lo mismo, la organización económica y política de la clase obrera para conquistar mejoras económicas y sociales. Los trabajadores debemos rechazar por completo este mensaje y debemos actuar de manera opuesta, esto es, organizados y unidos fortaleciendo las filas del sindicalismo de clase. En esta dirección el Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores sevillanos en general, y del sector de la limpieza en particular, a fortalecer las filas del sindicalismo de clase que internacionalmente está organizado en la Federación Sindical Mundial (FSM) y que su referente en el Estado español es la Alternativa Sindical de Clase (ASC).

Asimismo, hacemos un llamamiento a los trabajadores del Sector de la Limpieza de Sevilla a organizarse para tumbar este criminal convenio de traición siendo para ello fundamental no sólo organizarse y unirse en cada centro de trabajo sino, también, trasladar este conflicto al conjunto de la sociedad sevillana para que el pueblo asuma como propio este conflicto, pues esta es la ecuación que conducirá a los trabajadores en general, y de la limpieza en particular, a frenar tamaño atropello y a comenzar a dar pasos hacia adelante. Es momento de unir todas las luchas de los diferentes sectores de la clase trabajadora en una única lucha de clases contra los auténticos y únicos responsables de los males que azotan a los trabajadores, que no son otros que los empresarios y su Estado. El capitalismo está quebrado y lo único que puede ofertar a los trabajadores es pobreza, sufrimiento y muerte, por ello es vital que los trabajadores superemos este criminal sistema económico y conquistemos el socialismo, que hoy es una necesidad vital e histórica para la vida de la clase trabajadora”.

 

¡CONTRA EL SINDICALISMO AMARILLO Y CONTRA EL ESTADO BURGUÉS!!

¡POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE Y POR LA CONSTRUCCIÓN DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Sevilla




La organización GKS es objeto de criminalización por parte de los fascistas [ESP/EUS]

Los medios de comunicación del Estado español son los medios a través de los cuales ejercen su ofensiva ideológica los monopolios. El pasado 17 de octubre, en el diario El Mundo, se señaló a la organización GKS (Gazte Koordinadora Sozialista) como organización heredera de ETA.

Una muestra más de como se señaliza cualquier signo de organización de la clase trabajadora, por mínima que esta sea, desde los medios de los que disponen los burgueses que ejercen su dictadura. Todo esto coincidiendo con el décimo aniversario del fin de la actividad de ETA como organización armada y con la celebración del evento denominado Encuentro Socialista Juvenil. En este evento, donde se llegaron a reunir más de mil personas, se demostró el fortalecimiento de la organización GKS, desde la cual se señala la necesidad de una estrategia que permita construir el socialismo frente a un capitalismo en crisis.

Frente a este tipo de organizaciones, el estado puede recurrir a sus medios de comunicación para criminalizar a las mismas, llegando incluso a definirlas como terroristas. Porque claro, en lo que ellos denominan como “democracia que nos dimos entre todos” no pueden haber presos políticos, de ahí que los quieran criminalizar para así aparentar que no hay una motivación política, convirtiéndolos a ojos de millones de personas en presos que han realizado, o que pretendían realizar, actos de lesa humanidad.

Y es que el Estado actual se vuelve cada día más reaccionario conforme los monopolios necesitan ejercer con mayor dureza su poder para imponer las medidas necesarias para intentar mantener sus cuotas de beneficios, ejerciendo el monopolio de la violencia y situando en el terrorismo a cualquier organización del pueblo que se defienda, cuando el verdadero terrorismo es el de Estado: la subida a precios históricos de la luz es terrorismo; el precio de la gasolina es terrorismo; los desahucios son terrorismo; la privatización de las pensiones es terrorismo. Toda esa violencia contra la clase trabajadora por parte de los monopolios y de sus Estados hace que cada día mueran trabajadores, en accidentes laborales por la precariedad en las condiciones de trabajo, por suicidios, por enfermedades curables que se convierten en mortales por el desmantelamiento de la sanidad. Millones de muertes a lo largo del mundo fruto exclusivo del terrorismo que supone el capitalismo monopolista actual.

Desde el PCOE nos solidarizamos con los camaradas de GKS y valoramos positivamente su propuesta de sumar fuerzas por parte de todas las organizaciones que luchan a favor de la emancipación del proletariado, mostrando nuestra entera disposición a contribuir a que dicha unidad de acción se lleve a cabo.

 

¡Socialismo o Fascismo!

¡Por la unidad de acción de los comunistas!

 

Comité Nacional de Euskadi del Partido Comunista Obrero Español

Faxistek kriminalizatu egiten dute GKS erakundea

 

Espainiako Estatuko komunikabideak dira monopolioek eraso ideologikoa egiteko erabiltzen dituzten bitartekoak. Joan den urriaren 17an, El Mundo egunkarian, GKS (Gazte Koordinadora Sozialista) erakundea ETAren oinordekotzat jo zen.

 

Diktadura gauzatzen duten burgesek dituzten baliabideetatik, langile-klasearen edozein antolamendu-zeinu, gutxienekoa izanda ere, seinaleztatzen den beste adibide bat da. Hori guztia bat dator ETAk erakunde armatu gisa egindako jardueraren amaieraren hamargarren urteurrenarekin eta Gazte Topagune Sozialista izeneko ekitaldiarekin. Ekitaldi horretan, non mila pertsona baino gehiago bildu ziren, agerian geratu zen GKS erakundearen indartzea, zeinetik adierazten da krisian dagoen kapitalismoaren aurrean sozialismoa eraikitzea ahalbidetuko duen estrategia baten beharra.

Horrelako erakundeen aurrean, estatuak bere komunikabideetara jo dezake erakunde horiek kriminalizatzeko, eta terroristatzat ere jo ditzake. Izan ere, jakina, “denon artean eman genuen demokrazia” deitzen dioten horretan ezin da preso politikorik egon, eta horregatik kriminalizatu nahi dituzte motibazio politikorik ez dagoela adierazteko, milioika pertsonaren begietara gizateriaren aurkako ekintzak egin dituzten edo egin nahi zituzten preso bihurtuz.

Izan ere, gaur egungo Estatua gero eta erreakzionarioagoa bihurtzen ari da, monopolioek beren boterea gogorrago erabili behar duten heinean, beren mozkin-kuotei eusten saiatzeko beharrezko neurriak ezartzeko, indarkeriaren monopolioa gauzatuz eta defendatzen den herriaren edozein erakunde terrorismoan kokatuz, benetako terrorismoa Estatuarena denean: argiaren prezio historikoen igoera terrorismoa da; gasolinaren prezioa terrorismoa da; etxegabetzeak terrorismoa dira; pentsioen pribatizazioa terrorismoa da. Monopolioek eta beren estatuek langile-klasearen aurka egiten duten indarkeria horren guztiaren ondorioz, egunero hiltzen dira langileak lan-istripuetan, lan-baldintzen prekarietateagatik, suizidioengatik, sendatu daitezkeen gaixotasunengatik, zeinak hilgarri bihurtzen baitira osasunaren desegitearen ondorioz. Milioika heriotza munduan zehar, gaur egungo kapitalismo monopolistak dakarren terrorismoaren ondorio esklusiboa.

PCOEtik elkartasuna adierazi nahi diegu GKSeko kamaradei, eta positiboki baloratzen dugu proletargoaren emantzipazioaren alde borrokatzen diren erakunde guztiek indarrak batzeko egin duten proposamena, ekintza-batasun hori gauzatzen laguntzeko prest baikaude.

 

Sozialismoa edo Faxismoa!

Komunisten ekintza batasunagatik!

PCOEren Euskadiko Batzorde Nazionala




Huelga en el sector público: a la clase trabajadora no le queda otra que luchar

El pasado jueves, 14 de octubre, la fascista Isabel Díaz Ayuso se dirigía hacia el Pleno de la Asamblea de Madrid en los siguientes términos:

“A mí me gustaría que la educación fuera gratuita para todo el mundo, pero si el 50% del presupuesto va a sanidad y el otro 50% va a educación, díganme, ¿cómo va a la gente al trabajo, cómo se desplaza, cómo se recogen las basuras, qué hacemos con las residencias?”

 

Aunque aquellos que no son capaces de salir de la lucha política parlamentaria lo nieguen, estas declaraciones están perfectamente alineadas con las medidas que está tomando el gobierno central en lo que a gestión de servicios públicos se refiere. Desde el PCOE nos hemos expresado sobre ello en varias ocasiones: lo público en el capitalismo es gestión burguesa y, como tal, su fin sirve a los intereses de los capitalistas, de los monopolios.

Vivimos en una época en la que el gasto público se dispara a pasos agigantados. El Estado español ha pasado de tener una deuda de alrededor del 100% del PIB a superar ya el 120% del PIB, llegando a valores que no se registraban desde 1881. Sin embargo, a diferencia de finales del siglo XIX, esto no ha sido consecuencia de las guerras coloniales contra la independencia de las colonias españolas tanto en América o en Filipinas, ni nos encontramos todavía en aquellos tira y afloja entre el capitalismo y feudalismo. La deuda que hoy se contrae en el mundo entero no es más que la consecuencia de la perpetuidad de un sistema económico que ya está caduco y moribundo, que no tiene nada que ofrecer al grueso de la población mundial. Es el resultado del saqueo y de la estafa de los monopolios. Es por esto que, ante la desesperación burguesa por tirar lastre, lo primero en caer es el sector público.

Los recortes públicos en España, atribuidos únicamente al Partido Popular, realmente se han dado a lo largo y ancho de la historia del capitalismo monopolista de estado. Para muestra, un botón: hoy un funcionario público ha perdido más de un 40% de su poder adquisitivo con respecto a 1982. El intervalo temporal es lo suficientemente grande como para atisbar que tanto el PP como el PSOE tienen la misma preocupación por el aporte de servicios de calidad a la clase trabajadora: ninguna. Su única preocupación es servir bien a las grandes empresas, que es a quiénes se deben.

Así, por mucho que se quiera señalar a la pandemia como generadora de todos los males, lo cierto es que el progresivo deterioro de los sistemas públicos lo podemos comprobar en cualquier año y en cualquier lugar: falta de profesorado y aumentos de jornada, falta y temporalidad de sanitarios, colapsos de urgencias por enfermedades tan comunes como la gripe, cierre de plantas en hospitales, recortes salariales… El capitalismo nos lleva a que la universalidad de los servicios esenciales sea algo prescindible.

El coronavirus ha permitido que este proceso de privatización y recortes se acelere, dejando en especial vulnerabilidad a aquellos empleados públicos de diversos sectores con categoría de interinos, puesto que recientemente se ha decretado que aquellos que no tengan 10 o más años de experiencia pierdan sus empleos y sean obligados a presentarse a unas oposiciones. El llamado “Icetazo” ha tenido una fuerte contestación por parte de los trabajadores afectados a pesar de que los grandes sindicatos CCOO, UGT y CIG les han traicionado una vez más firmando dicho acuerdo que no es más que un ERE público.

Estos mismos sindicatos siguen en su línea, pues son ellos los que también han permitido los recortes gracias a su pasividad, puesto que en la práctica actúan como los Recursos Humanos de la empresa pública y privada, como cualquier trabajador sabe. Si acaso las reivindicaciones que realizan son trivialidades como manifestaciones simbólicas, negociaciones de perogrullo o huelgas aisladas en centros muy determinados y sin ninguna continuidad para no perder la credibilidad de sus afiliados, pero que sin duda a cualquier trabajador que le preocupe la situación de la plantilla de su empresa le sabrá más bien a poco. En la práctica, los llamados sindicatos amarillos, que son el propio Estado, practican la desmovilización y la desideologización de la clase trabajadora.

Sindicatos alternativos como la CUT y la CGT han organizado para el 28 de octubre una huelga del sector público, convocatoria la cual CCOO, UGT y CIG han boicoteado con su silencio.

Desde el PCOE, valoramos de forma positiva dicha convocatoria. Sin embargo, el trabajo va mucho más allá de una huelga de 24h. Es necesario el fortalecimiento de las posiciones de clase en los centros de trabajo a través de aquellos sindicatos agrupados en la Federación Sindical Mundial, de los cuales la Alternativa Sindical de Clase tiene un proyecto unitario a nivel estatal para aunar la fuerza de todos los trabajadores. Esta lucha económica debe de elevarse progresivamente hasta llegar a un programa político revolucionario, que necesariamente pasará por romper definitivamente con el capitalismo e instaurar el Socialismo como sistema socioeconómico en el que los trabajadores son dueños de los medios de producción.

Los comunistas debemos presentar batalla en esta ardua guerra de clases en todos los frentes posibles al objeto de unificarlos, en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado y por la construcción del socialismo, conformando el Frente Único del Pueblo. Nuestra misión es que el proletariado recupere la conciencia que le ha sido arrebatada y comprenda que bajo el yugo del Capital no tiene ni tendrá ningún tipo de futuro. La única alternativa revolucionaria posible a la situación de atoramiento en la que nos encontramos consecuencia de este moribundo y caduco sistema explotador es el socialismo, y la clase obrera es el sujeto protagónico de la superación revolucionaria del capitalismo y la construcción del sistema superior que armonice el desarrollo de las fuerzas productivas con unas nuevas relaciones de producción. Ese sistema es el socialismo que barrerá la explotación capitalista y mandará a ese criminal sistema económico al estercolero de la historia.

 

¡Por la unidad de la clase obrera!

¡Por la unificación de todas las luchas sectoriales en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado!

¡Construyamos el socialismo!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




El 12º Congreso de CCOO, podrido de burguesía y oportunismo

El 12º Congreso Confederal de Comisiones Obreras, celebrado el pasado fin de semana, ha dejado bien a las claras el tipo de organización que es CCOO: un sindicato amarillo al servicio del Estado y, por tanto, de la patronal, en el que han intervenido todo tipo de representantes de la burguesía.

Nadia Calviño -vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Economía-, Yolanda Díaz -vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo- y Antonio Garamendi -Presidente de la Patronal CEOE- fueron invitados al Congreso de CCOO y dieron sus discursos escenificando claramente la podredumbre de una organización que dice representar a los trabajadores y no es más que el juguete de la patronal y su Estado.

El Congreso ha tenido el artificial morbo de las intervenciones de Yolanda Díaz y Nadia Calviño, escenificando una nueva y ya manida y previsible “crisis de Gobierno” entre PCE-IU/Podemos y PSOE que no tiene más objetivo que el de aupar y reforzar el liderazgo de Yolanda Díaz de cara a las próximas elecciones generales como aglutinador de la pata izquierda del sistema -tan burguesa y reaccionaria como la derecha- que no dudará en vender a la clase trabajadora rebajando sus condiciones de vida como viene haciendo hasta ahora.

La resolución de su 12º Congreso sigue dejando clara la línea del sindicalismo amarillo para los próximos años, que serán los más duros de la clase trabajadora:

“El Diálogo social se ha manifestado como una herramienta útil y necesaria, no solo para abordar soluciones en momentos extraordinarios, sino claramente también para abordar las modificaciones en materia laboral y para la regulación de medidas sociales. Como se recoge en el Plan de Acción que hemos aprobado, la apuesta del sindicato por ampliar los espacios de intervención sindical a través del Diálogo social es firme, más en momentos donde las transiciones y los cambios se producen cada vez de una manera más rápida.”

 

Diálogo con la patronal, bajada de salarios, firma de Expedientes de Regulación de Empleo… En definitiva, diálogo social como instrumento para que CCOO y UGT puedan nutrirse económicamente con dineros públicos a cambio de mayor pobreza para la clase obrera, que es lo único que ésta puede esperar con la firma de CCOO, el sindicato vendido a la patronal por excelencia.

Para eso estaba allí Antonio Garamendi, quien pareciera que redactó dicha resolución cuando dijo que Conseguimos más cosas cuando nos reunimos con los sindicatos que con el Gobierno, subrayando el valor del diálogo social, con el que también obtiene dineros públicos la Patronal, “donde se habla y se defienden ideas con espíritu de sumar” y destacando los acuerdos alcanzados durante el último año y medio, a pesar de la pandemia, como la subida del salario mínimo, las prórrogas de los ERTEs y la regulación del teletrabajo.

Acuerdos todos beneficiosos para la burguesía y absolutamente perjudiciales para la clase trabajadora:

La subida del salario mínimo interprofesional es una burla a la clase trabajadora, como ya explicamos desde el PCOE, ya que Según el Instituto Nacional de Estadística, la inflación anual estimada del IPC en septiembre de 2021 es del 4%. Si la evolución del IPC continúa en la línea actual y teniendo en cuenta los récords alcanzados en el precio de la luz en los últimos días, a final de año podría situarse por encima del 4,5%.

Esto quiere decir que con esta subida, aquellos trabajadores que estén cobrando el SMI –1,5 millones según los cálculos del gobierno-, en el mejor de los casos, perderán cerca de un 3% de poder adquisitivo. Todo esto sumado a los millones de trabajadores que han pasado por ERTEs en el último año perdiendo durante ese periodo al menos un 30% de sus ingresos.

Los ERTE han sido una forma más de proteger al capital, porque la realidad es que,

  1. El trabajador pierde, como mínimo, el 30% del salario por una crisis que no ha provocado.
  2. Aún en el caso de que la empresa pague el 30% restante al trabajador, es el Estado el que se hace cargo de pagar el 70% del salario a los trabajadores despedidos por el ERTE.

Es decir, que el ERTE lo pagamos entre todos. Y cabe recordar que, según el informe de Intermón Oxfam, el 84% de los impuestos que recauda el Estado lo pagan las familias y tan sólo el 13% viene de las empresas, que han ido reduciendo su peso tributario desde que comenzó la pasada crisis en 2008, gracias a la ingeniería fiscal.

Es la clase obrera, a tenor de los datos, la que paga las consecuencias de los ERTEs que Gobierno y Patronal se esfuerzan tanto por promocionar durante esta crisis. Las empresas y sus propietarios, sin embargo, no han hecho más que esquivar el pago de impuestos para ganar más dinero durante la época de “bonanza económica” y proteger ahora, en momentos de crisis, todos sus beneficios.

Y la regulación del teletrabajo es un mal chiste que queda a expensas de la empresa si concederlo o no mientras miles de trabajadores siguen teletrabajando en sus casas haciéndose cargo ellos mismos de los gastos que esto supone mientras las empresas ahorran una millonada en locales y suministros, costes a los que tiene que hacer frente el trabajador.

El diálogo social al que hacen alusión tanto CCOO como Estado y Patronal es, además de una forma de legalizar la bajada de condiciones laborales de la clase trabajadora, una forma de corrupción más en la que millones de euros se destinan a observatorios y organizaciones como los diferentes Sistemas de Mediación y Arbitraje extrajudiciales, como son la Fundación SIMA o los Sistemas Extrajudiciales de Resolución de Conflictos correspondientes a cada Comunidad Autónoma.

Estas fundaciones, que solo sirven para retrasar todavía más que un trabajador lleve a juicio a la empresa, no son más que organismos inútiles para la clase obrera que funcionan para que patronal, CCOO y UGT liberen a miembros de esas organizaciones y, además, para obtener dineros públicos a cambio de dilatar los procesos judiciales a los trabajadores. A lo que deberíamos añadir  las diferentes Comisiones Tripartitas Sectoriales, como por ejemplo la de la Formación Profesional, donde patronal y sindicatos se reparten a pachas parte del dinero de la formación profesional que se les detrae a los trabajadores de sus nóminas.

Unai Sordo ha sido reelegido en este Congreso y no nos cabe duda de que continuará la línea seguida en su anterior mandato de empobrecer a la clase trabajadora y enriquecer a la burguesía con todo su ánimo. No habrá movilizaciones, como no las ha habido en todos estos años, y mediante el cacareado “diálogo social” seguirán dilapidando los cada vez menos derechos de la clase trabajadora.

A los trabajadores, por tanto, solo nos queda salir de estos sindicatos vendidos como CCOO y organizarnos en centrales sindicales de clase y combativas, bajo los principios de la Federación Sindical Mundial, por la superación del capitalismo como sistema. Solo de esta manera lograremos organizar a nuestra clase en los centros de trabajo por la socialización de los medios de producción y construir el Socialismo, máxima aspiración del proletariado.

 

¡Ni un solo obrero en los sindicatos amarillos!

¡Por un sindicalismo de clase y combativo!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




La Junta de Andalucía, un claro ejemplo de que la burguesía va a por todo. O ellos o nosotros

La Junta de Andalucía, gobernada por tres organizaciones abiertamente fascistas, da pasos acelerados hacia donde la burguesía quiere ver a la clase obrera, y es despojada de todo, para que sea una tuerca más en el medio de producción que pueda usar y tirar a su antojo en cuanto le deje de servir.

Tras una situación donde se ha visto la absoluta precariedad en la infraestructura sanitaria de la que hacemos uso mayoritariamente la clase obrera, que es la sanidad mal llamada “pública”, porque su gestión está en manos de la burguesía, a través de sus partidos, tanto de izquierda como de derecha, leemos en la prensa:

No es de extrañar que el gobierno de la Junta de Andalucía dé pasos hacia la precarización del sistema sanitario que gestiona. A la burguesía le sobra este intermediario, el sistema está quebrado, es una hoja de ruta para obtener mayores beneficios con una gestión directa de la sanidad.

También podemos leer en la prensa:

A la burguesía le sobran trabajadores y no hay mejor manera de deshacerse de ellos que haciendo que la sanidad sea elitista, a la que solo podrán acceder unos pocos, el resto vivirán en condiciones infrahumanas, haciendo bajar la esperanza de vida de la clase obrera.

La burguesía va a por todo y ello significa que la clase obrera tiene y tendrá cada vez unas condiciones más nefastas para su salud. A la clase obrera sólo le queda un camino y es el de romper con este sistema putrefacto.

En este sistema los burgueses son dueños de todo, de los jueces, de los militares, de los policías, de los partidos políticos, del sistema, de los medios de comunicación y de producción.

La pata izquierda del sistema es cómplice de todo esto porque lleva a la clase obrera al redil del sistema, es decir, vende que por el juego de trileros, que son las elecciones, el trabajador puede conseguir mejorar sus condiciones de vida, o, como estamos viendo en el mal llamado “gobierno más progresista de la historia”, a lo más, poner leyes que benefician a los burgueses porque sirven a la conciliación de clases, ideología contraria a los trabajadores, y a un debate cultural que nunca va a la raíz de los problemas de la clase obrera.

La clase obrera sólo se tiene a ella misma y a su vanguardia, el Partido Comunista, y sólo a través de un Frente Único del Pueblo, con la ideología emancipadora del marxismo-leninismo, podrá derrocar a este sistema putrefacto de producción capitalista y construir el Socialismo.

 

¡O ELLOS O NOSOTROS, LUCHA DE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Andalucía




Subida de los precios, empobrecimiento para la clase trabajadora

Al aumento de los precios en la tarifa de la luz, ya desorbitados y continuados desde el comienzo de la pandemia y que marcan máximos históricos casi a diario se suman ahora un aumento en los precios de los productos alimenticios que amenaza a la clase obrera con empobrecerla todavía más.

Todos recordamos cuando, al inicio de la pandemia en 2020, desde el gobierno más progresista de la historia se negaba el aumento de precios en la cesta de la compra, algo que a día de hoy es evidente, puesto que tenemos a Ignacio González, presidente de la patronal de fabricantes y distribuidores del sector de gran consumo (AECOC), diciendo con total impunidad en el congreso anual de esta asociación empresarial que se producirá una subida de los precios de los productos de alimentación y problemas en la cadena de suministro. Es decir, la socialdemocracia demuestra que sólo es veneno burgués puesto que engaña de manera burda a la clase trabajadora.

Por otro lado, se está produciendo además una fuerte escalada de los combustibles, con el litro del diésel y de la gasolina rozando los máximos históricos. Según las cifras recopiladas prácticamente con toma real de datos de las estaciones de servicio, son los siguientes: el precio medio del litro de la gasolina sin plomo 95 es de 1,503 euros; el precio medio de la gasolina sin plomo 98 es de 1,657 euros; y 1,376 euros para el del diésel A. Cifras que estarían muy próximas ya a superar los precios máximos históricos. Cabe destacar que esta situación lleva a la clase trabajadora, que sin duda es la receptora de todos estos golpes, a decidir entre llegar a fin de mes o poder utilizar su vehículo para el día a día.

Todos estos aumentos de los precios en sectores como la energía o la alimentación, fundamentales para el día a día de la clase trabajadora, traerán consigo un fuerte empobrecimiento de esta. El salario, cada vez menor, disminuye todavía más con el aumento de los precios de bienes básicos.

De media, los salarios han bajado durante tres trimestres consecutivos y se traduce en la mayor caída en los últimos 50 años (-3,1% interanual) para fijarse en los 1.641 euros, según un estudio publicado por Adecco. La caída del salario medio nacional es del 1,4% en su poder de compra, ingresando, de media, 280 euros menos que hace dos años.

Para los jóvenes obreros, la situación es todavía más desesperada. Cuatro de cada diez jóvenes menores de 25 años en España cobran salarios bajos, es decir, ingresan nóminas dos tercios inferiores al salario mediano en el conjunto del mercado laboral, lo que vendría a ser menos de 1.100 euros brutos al mes; según la definición del Instituto Nacional de Estadística (INE). Todo esto sin contar que la tasa de desempleo oficial (pues sabemos que en realidad es mayor porque por ejemplo un joven que se encuentra realizando un curso del INEM no contabiliza como desempleado) de la juventud se encuentra alrededor del 50%.

La patronal, fuertemente organizada y conocedora de la situación de quiebra que sufre el capitalismo no solo en el Estado español sino a nivel mundial, ha apostado todo a la automatización y al expolio máximo a la clase obrera lo que conducirá sin lugar a dudas a una nueva crisis. Cada vez la prensa se hace más eco de las negociaciones de tú a tú que tiene el Gobierno vendeobreros del Estado Español con otros organismos como la CEOE, demostrando que la batuta la está sujetando el capitalismo monopolista de Estado que sin duda es el verdadero gobernador de la economía y la política estatal.

La clase trabajadora no tiene ya ninguna otra salida que no sea el Socialismo. La automatización solo supondrá un avance si los medios de producción están en manos del proletariado, en manos de la burguesía sólo traerá más paro, sufrimiento y miseria para el trabajador. Por ello, es imprescindible que todo el avance técnico y científico esté en manos del pueblo, bajo la dictadura del proletariado.

La tarea de los comunistas hoy es la de hacer ver esta realidad a la clase trabajadora, haciendo avanzar con todas las energías las posiciones revolucionarias que hay en todos los frentes de masas en cada uno de los territorios del Estado, barrer las posturas reformistas que frenan el avance revolucionario en el seno de estas organizaciones, organizarlas y fundir todas ellas en un Frente Único del Pueblo para tomar el poder político, barrer el actual y criminal sistema capitalista e instaurar el Socialismo.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Ayuso roba a la clase obrera madrileña a través de la sanidad

Desde que comenzó la construcción del Hospital Isabel Zendal no han parado de resonar los rumores de que, tanto la construcción de éste como diversos costes relacionados con mantenimiento o alimentación entre otros estaban completamente inflados. Ya desde principios de año desde el PCOE analizábamos los sobrecostes y problemas del Hospital Isabel Zendal y de la sanidad madrileña en general. A día de hoy, tenemos que el Hospital Isabel Zendal cuenta con un coste que alcanza los 170 millones de euros en apenas un año de funcionamiento y con un cálculo inicial que era de 51 millones de euros, es decir, los sobrecostes ascienden al 149% del total.

Las corruptelas en torno a este hospital y sus costes no son pocas. Para empezar, la propia construcción del hospital ha supuesto un total de 170% de sobrecoste con respecto al coste inicial, colocándose en 140,1 millones de euros. Además, la construcción se adjudicó a siete empresas “por vía de urgencia y sin concurso público”, es decir, a dedo.

El mismo procedimiento de asignación a dedo se produjo para los 30 millones de euros restantes los cuales han ido destinados a labores de mantenimiento, seguridad o lavandería entre otros a empresas que, además, son sospechosas de tener vínculos con el PP como es Ariete Seguridad o Ferrovial.

Lo más curioso de estos sobrecostes es que se dan en un hospital que actualmente tiene la misma actividad que un ambulatorio: administrar vacunas y cuidar de la friolera de veinte ingresados. Esto se debe a que dentro de los 170 millones de euros invertidos en este hospital a nadie se le ocurrió dotarlo de quirófanos, laboratorios o esas cosas que suelen tener los hospitales. Dotarlo de los elementos necesarios para que el Hospital Isabel Zendal se pudiese considerar un hospital “normal” añadiría unos cuantos millones más de sobrecostes a la ya inflada factura de este.

Es obvio que si el Hospital Isabel Zendal no cuenta con el equipamiento básico no es por una falta de previsión, sino por el motivo por el que este hospital existe. El Hospital Isabel Zendal no es más que un monumento propagandístico que tiene el único fin de aparentar que Isabel Diaz Ayuso se preocupa por los madrileños. Nada más lejos de la realidad, pues aparte de tener este fin propagandístico, el Hospital Isabel Zendal está generando millones de euros a empresas asociadas al PP y quizá, en el futuro podamos saberlo, a los propios dirigentes del PP en la Comunidad de Madrid.

Isabel Diaz Ayuso es la alumna aventajada de Esperanza Aguirre. Fue ella quien comenzó esta ya tradición en la Comunidad de Madrid de construir infraestructuras públicas deficientes que generaban millones en sobrecostes, pero ha sido Isabel Diaz Ayuso la que ha hecho historia creando la que posiblemente es la infraestructura pública más cara e inútil de la historia de nuestra Comunidad.

Por si queda alguna duda de que la presidenta ha construido el Zendal con un fin puramente económico y propagandista, ella misma lo confirma al afirmar el otro día en la Asamblea de Madrid que “no podemos regalarle a todo el mundo la educación porque no es sostenible en el sistema”, mismo pensamiento que tiene la presidenta con la sanidad.

En el comunicado que realizamos a principio de año afirmábamos lo siguiente: “Por enésima vez, la economía se antepone a la sanidad en la Comunidad de Madrid; y en este caso en concreto, no solo se antepone la economía a la sanidad, sino que la primera saca beneficio de la segunda. El Hospital Enfermera Isabel Zendal pasará a la historia como la gran obra propagandística de Ayuso, y a ciencia cierta sabemos que poco a poco conoceremos las corruptelas económicas que se irán sucediendo en torno a esta obra, además de las ya existentes.”

Las corruptelas siguen aflorando y nosotros nos seguimos reafirmando en que en la Comunidad de Madrid es la punta de lanza de la burguesía española, con la corrupción y la explotación de la clase obrera como bandera. A Isabel Diaz Ayuso poco le importa la clase obrera madrileña mientras ella y sus cómplices burgueses generen beneficio económico.

Una vez más se muestra que la única solución ante este sistema criminal que nos condena a las mayores de las miserias es un sistema en el que se prime la salud por encima de la economía, un sistema en el que todas las personas tengan acceso a la sanidad y que esta sea capaz de dar servicio a todas las personas sin distinción. Una vez más la única respuesta es el Socialismo, un sistema en el que se garanticen todas las necesidades básicas de la población y en el que nunca más la salud de las personas sea motivo de especulación.

 

¡ACABEMOS CON EL VIRUS CAPITALISTA!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

¡Socialismo o Barbarie!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Peajes: otro robo a la clase trabajadora

Últimamente no hay día que no aparezca una noticia de cómo el capitalismo machaca a los trabajadores de una u otra forma, si no es un nuevo récord en el precio de la electricidad, es un nuevo plan de privatización de las pensiones, el desmantelamiento de servicios públicos de sanidad o, ahora, los peajes en la red de carreteras públicas.

Por supuesto, estos ataques vienen avalados por el Gobierno “progresista” cuando no directamente de su propia mano, como es el caso de los peajes, una palabra que desde el ejecutivo prefieren evitar usando términos como “sistema de tarificación”. Pero lo llamen como lo llamen, ¿qué sentido tiene este nuevo atraco?

Según la web de la administración electrónica del gobierno, el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica “grava la titularidad de los vehículos de esta naturaleza, aptos para circular por las vías públicas, cualesquiera que sea su clase y categoría”. Cuando compramos un coche pagamos también el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). El mismo que pagamos al echar gasolina. A los trabajadores se nos descuenta cada mes un porcentaje de nuestro salario en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Todos estos impuestos (y muchos otros) son el medio de recaudación del Estado para, supuestamente, financiar la construcción y el mantenimiento de hospitales, colegios, carreteras, etc.

¿Por qué no se plantea un impuesto específico para pagar los costes de mantenimiento del heredero de Franco en el exilio? ¿O uno para financiar la fabricación de armas para venderlas a Arabia Saudí? El gobierno defiende que es “imperativo” poner en marcha este sistema y que es un tema que no se puede aplazar más, dado el “creciente déficit”. Sin embargo no ha tenido ningún problema en reducir el presupuesto de Universidades un 6,9% y aumentar el de Defensa un 7,8%. Ni en reducir el presupuesto para desempleo en un 10,2%. Ni en reducir el presupuesto de Sanidad en un 10%. Ni en mantener intacto el presupuesto de la Casa Real, que ya fue incrementado por este mismo gobierno en un 6,9% para 2021.

La necesidad de exprimirnos cada día más muestra una gran contradicción del capitalismo en estos momentos, y es que por un lado el Estado no para de transferir dinero público a manos privadas, lo cual lo debilita. Pero el Estado es la herramienta mediante la cual la burguesía, los monopolios, mantienen este sistema de explotación, y necesita seguir manteniendo unas estructuras que permitan sostener la opresión contra la clase trabajadora.

Esta contradicción, junto con el resto de contradicciones esenciales del capitalismo, son totalmente irresolubles en los márgenes del sistema. Tan sólo sobrepasando esos márgenes, derrumbando el sistema y construyendo uno nuevo donde toda la producción de bienes esté al servicio de la mayoría trabajadora, construyendo el Socialismo, el pueblo trabajador pondrá el punto final a esta criminal época de la historia, iniciando la construcción del Comunismo y dando por finalizada la prehistoria de la sociedad humana.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)