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El oportunismo ya prepara su nuevo engaño

La Ministra de Trabajo Yolanda Díaz encarna hoy en día la cara más visible del oportunismo de nuestro país. La política –del sistema– más valorada según las encuestas del CIS, gracias a la campaña de la burguesía para crear un nuevo mito de la izquierda, tal y como hicieran previamente con Julio Anguita o Pablo Iglesias entre otros, ya se prepara para asumir la responsabilidad de seguir engañando al pueblo, una labor indispensable para continuar con el sometimiento a sangre y fuego de la clase trabajadora por parte de la burguesía.

Díaz ha aprovechado los actos de conmemoración del centenario del PCE celebrados este fin de semana, actos en los que hemos podido ver la esencia reaccionaria del eurocomunismo, para empezar a desgranar su nuevo proyecto político que pretende ser la opción hegemónica “a la izquierda del PSOE”. Este mensaje lo lanzaba rodeada de una plétora de oportunistas vendeobreros, como los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, a quienes la Ministra ha lanzado un guiño al mencionar la “cultura” de la que proviene, el PCE y el “sindicalismo de clase”.

Los dos sindicatos más corruptos de Europa, responsables de firmar los despidos de millones de trabajadores en el Estado español –de cuyos costes se embolsan hasta un 10%-, cómplices de la desindustrialización, de la pérdida de derechos por parte de la clase trabajadora, lamebotas de la Patronal, firmantes de cuanto retroceso les pongan por delante, son los referentes del sindicalismo de clase para Yolanda Díaz. Esta carta de presentación ya debería ser suficiente para cualquier trabajador como para situar a la Ministra en el bando de quienes pretenden perpetuar nuestra explotación y miseria.

El discurso de Díaz estaba una vez más enfocado en la negación de la lucha de clases, con frases como, “son necesarias todas las manos y todas las mentes para cambiar la vida de la gente, “vamos a construir un país mejor” o “es imprescindible salvar a la gente, como si a la burguesía, que también es gente, no le fuera de maravilla en este sistema, como durante la pandemia en la que se han disparado sus fortunas. Un discurso vacío y lleno de obviedades que podrían pronunciar los reaccionarios Pablo Casado o Santiago Abascal sin despeinarse.

También ha aprovechado su discurso para prometer por enésima vez –y ya se perdió la cuenta hace tiempo– que van a derogar la reforma laboral, pero la realidad es que se preparan nuevas reformas laborales que van a ahondar más en la explotación de la clase trabajadora, como la propia Ministra reconoció al anunciar que se llevará a cabo una reforma de la ley de los husos horarios en el trabajo, de manera que se permita una mayor flexibilización, algo que la Patronal viene demandando desde hace tiempo y que supondrá dar más poder aún a los empresarios frente a los trabajadores.

Quiso también sacar pecho de su labor en el gobierno de coalición, indicando que “no vamos a salir de esta crisis bajando los salarios. Si no estuviéramos en el Gobierno, no se hubiera hecho”. Sin embargo, ‘gracias’ a su labor en el gobierno la clase trabajadora tiene cada día menos poder adquisitivo. Mientras que el salario medio de 2020 (26.934€) fue un 2,19% menor que en 2019 (27.537€), en ese mismo periodo hubo una subida del IPC del 1,5%, por tanto la clase trabajadora ha perdido de media un 3,69% de poder adquisitivo en ese corto periodo en el que Díaz ha formado parte del gobierno.

Sabedora de que este sistema es irreformable y que cualquier promesa de mejorar la vida de la clase trabajadora caerá en saco roto, como buena oportunista, Díaz se encargó también de recordar que ellos son el mal menor, azuzando el miedo a la ultraderecha, hablando de “arrinconar el odio”, algo que se ha convertido en la única baza real para retener a parte de su electorado, que a pesar del lógico desencanto con la ‘nueva política’, sigue manteniendo la esperanza en un ‘voto útil’ que en la práctica es sólo útil para la burguesía, que consigue de esta forma mantener su sistema de dominación, su dictadura sobre la clase trabajadora.

El oportunismo continúa así renovando sus caras y sus proyectos para seguir sosteniendo la criminal explotación capitalista, convirtiéndose de esta forma en una de las principales herramientas de la burguesía para mantener sometida a la clase trabajadora.

Es el momento de que la clase obrera asuma su papel revolucionario y tumbe este sistema criminal para construir el socialismo, organizado bajo los principios del marxismo-leninismo. Por ello los comunistas debemos dar también un paso adelante aunando todas las luchas de la clase trabajadora en una única lucha de clases contra el sistema capitalista y su Estado.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




En defensa de la República Popular Democrática de Corea

El criminal bloqueo económico contra la República Popular Democrática de Corea comenzó nada más empezar la Guerra de Corea, en 1950, cuando EEUU prohibió todo comercio con el país al tiempo que practicaba un auténtico genocidio para evitar la liberación de la patria coreana. La situación internacional se recrudeció cuando se produjo la desmantelación de la Unión Soviética, momento que fue aprovechado por EEUU para endurecer el bloqueo económico y llevar al país a una situación de autarquía forzada al impedirle comprar y vender, lo cual se tradujo en una reducción del PIB en un 50% entre 1993 y 1997. El bloqueo que EEUU impone sobre la República Popular Democrática de Corea se ejecuta a través del Departamento del Tesoro y constituye una de las políticas más criminales y terroristas de toda la historia de la humanidad.

Los títeres del imperialismo estadounidense, Japón y la Unión Europea, también tienen sus propios bloqueos impuestos, además de numerosas sanciones a través de la ONU que implican la negación de todo comercio con la República Popular Democrática de Corea. Destacan las prohibiciones relacionadas con la exportación de todo producto de petróleo refinado y de petróleo crudo, inversiones, productos agrícolas, alimentarios y textiles, maquinaria, equipos eléctricos, gas natural, tierra, piedra y madera, toda maquinaria industrial y todo vehículo de transporte, metales de hierro, acero, oro, carbón, plomo, cobre, níquel, plata, cinc y las exigencias de repatriación para los trabajadores norcoreanos en el extranjero. Además, tampoco se permite la cooperación científica y técnica, salvo con fines médicos.

Por su parte, las sanciones de la ONU se han dado casi de forma ininterrumpida desde 2006. Estas sanciones se llevan a cabo mediante el embargo de armas, la inmovilización de bienes, la prohibición a las personas de viajar al país por ser consideradas sospechosas, el control sobre las importaciones y exportaciones, la inspección de la carga de los buques y el control en los puertos, la requisa de ciertos artículos destinados al país y, sobre todo, se lleva a cabo mediante una lucha constante para evitar su crecimiento económico y armamentístico para tratar de constreñir su necesaria defensa contra el imperialismo.

Ha quedado más que demostrado que los llamados a la paz y el diálogo internacional no son más que palabrería vacía e hipócrita cuando observamos las constantes prácticas injerencistas y criminales que el imperialismo ejerce contra cualquier país que ose no posicionarse en sus mismos términos reaccionarios. En este contexto, la defensa nacional de Corea del Norte frente a la amenaza de la guerra nuclear que plantea Estados Unidos no es solo legítima, sino que también es necesaria a fin de defender al país de cualquier agresión militar y de salvar la vida de los trabajadores y campesinos que viven en la República Popular Democrática de Corea.

Para entablar ese combate es fundamental que el Movimiento Comunista Internacional se reconstruya, eliminando las podredumbres ideológicas y los vicios del pasado, al objeto de acabar con toda práctica que atente contra los principios del marxismo-leninismo y del internacionalismo proletario, a fin de unificar a la clase obrera y de contribuir de manera decisiva a la revolución socialista a nivel mundial.

En este contexto, debemos tener más claro que nunca que el Socialismo es la única salida frente a la barbarie del imperialismo. Es fundamental que los pueblos del mundo, guiados por la vanguardia comunista, acumulen fuerzas para combatir al imperialismo que, a sabiendas de su bancarrota política, social, económica e ideológica no dudará en contravenir todas y cada una de las leyes internacionales y en hacer caso omiso a cualquier declaración de los irrisorios organismos internacionales – como la ONU – para, aunque sea a marchas forzadas, seguir el ritmo de competencia. Pata ello, no cesará en su misión de aislar, bloquear, intimidar y coartar la soberanía de todos los pueblos que se enfrenten a su dictadura de clase.

Los partidos comunistas que firmamos la presente declaración expresamos de manera pública nuestro apoyo a la República Popular Democrática de Corea, así como nuestra solidaridad internacionalista con el pueblo coreano y su Revolución, y respaldamos el derecho que tienen a defender su soberanía ante las continuas agresiones y provocaciones que realiza el imperialismo norteamericano y sus vasallos.

 

Suscriben:

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

COMISIÓN POLÍTICA DEL PARTIDO GUATEMALTECO DEL TRABAJO (CP-PGT)

COMMUNISTS OF SERBIA

PARTIDO COMUNISTA PALESTINO (PCP)

PARTIDO DE LA LIBERACIÓN (PL) DE ARGENTINA

COMITÉS AUTÓNOMOS DE AUTODEFENSA INTEGRAL

JUVENTUD ROJA

LA CHISPA

FRENTE ANTIIMPERIALISTA INTERNACIONALISTA

 




Nuevamente el Estado muestra su esencia fascista

Mucho se ha hablado en las últimas horas de la detención de Carles Puigdemont en el Aeropuerto de Alguer, Cerdeña, por la policía italiana y su puesta a disposición de los juzgados transalpinos ante la persecución que el Estado fascista español, a través de su Judicatura, está haciendo contra el que fuera el 130 President de la Generalitat de Catalunya.

Al igual que ya hicieron los jueces belgas, escoceses o alemanes, los italianos han retratado, nuevamente, el estado de la administración de justicia del Estado español, la cual está a la altura de su origen, son fascistas hasta las trancas de tal modo que, Estados imperialistas y reaccionarios, no dudan en ilustrarnos que el Estado español es de largo el Estado más reaccionario entre los reaccionarios.

Los fascistas aplaudían el pasado jueves por la noche y en la mañana del viernes, exigiendo la entrega de Puigdemont a la “Justicia” española. Aznar señalaba el viernes “espero y deseo que en cumplimiento de la euroorden las autoridades italianas entreguen al prófugo a la Justicia española para que sea juzgado por los tribunales competentes como compete a nuestro Estado de Derecho”. El pasado sábado 25 otro fascista, como Teodoro García Egea, decía “La única mesa de diálogo en la que debe sentarse Puigdemont es la que está delante del banquillo de los acusados, delante de un juez”, por no hablar de la facción verde, tan fascista como el podrido partido de la Gaviota fundado por ministros fascistas, cuyo impresentable portavoz señalaba lo siguiente:

 

Todos ellos tienen una fe ciega en su justicia, y es lógico, Ignacio Cosidó del PP retrató en 2018 el cenagal y el hedor a podrido de la Judicatura española:

 

Y donde la fiscalía, en la guerra sucia contra Cataluña y todo aquél que cuestione a este Estado fascista, a los herederos de Franco les afina lo que haga falta:

 

Si el Estado español fuera un estado mínimamente democrático el PP debería estar ilegalizado y la inmensa mayoría de los ministros del PP deberían estar en la cárcel. Pero claro, para eso ellos manejan por detrás, es por ello que es lógico que los fascistas tengan tanta confianza en la “Justicia”, son ellos mismos con toga.

Esa “Justicia” de los fascistas y, por tanto, tan alabada por éstos, es la misma que es terriblemente respetada por socialdemócratas y oportunistas de todo pelaje de PODEMOS-IU/PCE.

Mucho menos de lo de Puigdemont se ha hablado de la nueva agresión por parte del Estado – a través de la franquista Audiencia Nacional, antaño Tribunal de Orden Público encargado de la represión política – contra la organización vasca Sortu. Así, dicho tribunal retrata la esencia fascista del Estado del que forma parte decretando el cierre de una revista llamada kalerainfo y de la web kalerakalera.eus que dicha organización abertzale emplea para divulgar la situación de los presos políticos vascos. La Audiencia Nacional, como de costumbre contra todo aquél que políticamente cuestione las bases del Estado fascista no duda en emplear el manido “enaltecimiento del terrorismo” para justificar la censura y la represión política. El enaltecimiento del terrorismo le sirve a la Audiencia Nacional tanto para un roto como para un descosido a la hora de reprimir políticamente al pueblo, ya sea para censurar a un partido político como para tratar de taparle la boca a aquellos artistas que denuncian la podredumbre, corrupción y esencia fascista del Estado. Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) trasladamos nuestra solidaridad para con la organización política Sortu y denunciamos esta nueva agresión contra la izquierda abertzale.

En el Estado español, de la noche a la mañana, los fascistas se levantaron “demócratas” gracias a la acción tanto de fascistas camuflados (PSOE) como de oportunistas (PCE), y ello se nota, por ejemplo, en que el “delito” de enaltecimiento del terrorismo únicamente existe, en el marco del bloque imperialista europeo compuesto por potencias totalmente reaccionarias, en el Estado español. Y es que el Estado español rompe el listón reaccionario por arriba, notándose que el fascismo es la ideología imperante en el Estado desde hace más de 8 décadas.

El enaltecimiento del terrorismo fue incluido en el código penal en el año 2000 por el fascista José María Aznar y su gobierno. Desde entonces, 21 años después, tanto el PSOE como el gobierno actual de PSOE-PODEMOS-IU/PCE lo han mantenido demostrándose, por un lado, que en el capitalismo monopolista en España la socialdemocracia y los oportunistas cuando gobiernan tienen un comportamiento totalmente reaccionario, asumiendo plenamente las leyes fascistas y, por el otro, que los auténticos poderes del Estado son la Judicatura y el Ejército, los cuales están repletos de fascistas y dirigidos por éstos.

Es por ello que, mientras en el Estado español los fascistas togados cumplen su papel de reprimir toda disidencia política, los fascistas campan a sus anchas expresando toda su esencia terrorista y criminal con la más absoluta impunidad, porque ellos son los portadores de la ideología de los monopolios, la ideología de este podrido Estado. Y es que en el Estado español mientras Hasél está encarcelado por decir verdades como puños sobre la corrupción de la Jefatura del Estado, José María Aznar se pasea con impunidad defendiendo que se reprima a todo aquél que cuestione el fascismo cuando este personaje, si existiera un mínimo de justicia – cosa que es imposible bajo el imperialismo – debería estar encerrado en la cárcel por corrupto y por el asesinato de más de un millón de iraquíes.

Esa es la realidad del Estado español, una realidad que somete y oprime al pueblo trabajador y que únicamente la clase obrera puede poner fin uniéndose y organizándose de tal forma que todas las luchas de los diferentes sectores populares se fusionen formando una única lucha de clases contra la burguesía, su sistema económico capitalista y su Estado fascista al objeto de derrocar de manera revolucionaria el poder omnímodo de la burguesía, alzando el socialismo y la dictadura del proletariado. El mayor enemigo de la clase obrera hoy es el oportunismo, el cual no solo divide a los obreros sino que los engaña y les hace albergar falsas ilusiones en la alternancia en el gobierno y en la vía electoral, cuando esa es una vía muerta para la clase obrera. La transformación y el progreso social sólo podrá provenir de la revolución social de la clase obrera, de la mano de la socialización de todos los medios de producción y de despojar a la burguesía de absolutamente todo.

 

¡ABAJO EL ESTADO FASCISTA ESPAÑOL!

¡NO A LA REPRESIÓN POLÍTICA, LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 27 de septiembre de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El PCE contra el movimiento antifascista

Ayer, durante la charla de Enrique Santiago – Secretario General del PCE –, Elena Cortes – exconsejera de Vivienda de la Junta de Andalucía – y Pablo Iglesias – exvicepresidente segundo del Gobierno – en la fiesta anual del PCE, el movimiento antifascista interrumpió el charloteo de éste último al grito de “¿Dónde está el cambio? ¿Dónde está el progreso?” y desplegando una pancarta en la que podía leerse “Podemos y PCE. Sois Gobierno, ¡Perpetuáis la represión!”.

La exigencia del movimiento antifascista no era otra que la amnistía total de los presos políticos del Estado español a la par que se denunciaba que la vorágine represiva del Estado se ha endurecido más con el gobierno de coalición entre socialfascistas y oportunistas, entre el PSOE y Unidas Podemos, que reprimen con extrema dureza a la clase obrera – como fue ejemplo Linares donde se llegó incluso a disparar con fuego real a los manifestantes – mientras que permiten con total pasividad las campañas fascistas de VOX y las concentraciones abiertamente nazis contra el movimiento comunista, los antifascistas, los inmigrantes o las personas LGTB+. Ante el escrache, el PCE respondió de la única forma que sabe: reprimiendo al movimiento antifascista. Arrebataron con agresividad la pancarta, emplearon la violencia para silenciar las voces discrepantes, usaron a la seguridad del recinto para expulsarlos y los insultaron al grito de izquierdistas de mierda. Esto es lo que el eurocomunismo del PCE tiene preparado para la clase obrera organizada, la represión incluso en los espacios que se venden como “revolucionarios”.

Una vez apaciguado el escrache, Pablo Iglesias agradecía la contundencia empleada contra el movimiento antifascista: me vais a permitir que pida un aplauso para el servicio de orden, defender los espacios de los provocadores es una obligación militante. Las palabras de este sinvergüenza expresan de forma perfecta hasta qué punto el PCE y Podemos son organizaciones podridas de ideología burguesa y anticomunismo. Del mismo modo, sus palabras son herederas directas de las enseñanzas de Julio Anguita, quien defendía entregar a la policía a aquellos manifestantes que “alteraban el orden” durante las manifestaciones.

PCE y Podemos son culpables de formar parte de un gobierno con el PSOE en el que se han mantenido intactas las leyes más represivas del Estado español, no siendo capaces ni de cumplir unas promesas electorales de claro sentido socialdemócrata. No se han detenido los desahucios, no se ha alterado ni un ápice de la Ley Mordaza – al contrario, han implementado la ley mordaza a nivel digital – como tampoco se ha cuestionado la Audiencia Nacional – heredera directa del Tribunal del Orden Público franquista –, la Ley de Partidos, la Ley de Reunión y Manifestación, la Ley de Extranjería o la Ley de Huelga, entre otras cuestiones que son vitales para el movimiento obrero en su lucha contra el Estado de los capitalistas.

Ha sido el PCE, a través de Yolanda Díaz – Ministra de Trabajo, vicepresidenta segunda del Gobierno y destacada militante del PCE – quien ha demostrado estar desde el primer momento al servicio de la patronal de este país, protegiendo al capital pagando los salarios de cientos de miles de trabajadores a través de ERTEs, que posteriormente se convertían en EREs, generando así cada vez más paro y miseria a la clase obrera. Y ha sido Enrique Santiago – Secretario General del PCE y Secretario de Estado para la Agenda 2030 – quien no ha dudado en ningún momento en defender al Estado español y a sus Fuerzas Represoras ante el encarcelamiento del rapero y poeta comunista Pablo Hasél.

El oportunismo se “renueva” cambiando de nombres, pero permanece su esencia reaccionara como la pata izquierda del sistema, desvelando en cada ocasión en la que se azuzan sus contradicciones su putrefacción ideológica y su rechazo al marxismo-leninismo. Ya no están Santiago Carrillo, Julio Anguita, Ignacio Gallego o Dolores Ibárruri, pero tenemos a Enrique Santiago, Alberto Garzón, Pablo Iglesias y Yolanda Díaz. Estas nuevas caras del eurocomunismo y la socialdemocracia no cesarán en su empeño de blanquear el fascismo y a su Estado, negando que en el Estado español hay perseguidos y presos políticos por el hecho de ir políticamente contra el sistema capitalista y contra el Estado de la burguesía, y más concretamente en el caso de Hasél, también contra la monarquía borbónica, totalmente podrida de corrupción y cuyo poder fue transferido por el dictador Francisco Franco.

Actualmente, el PCE es un cadáver andante que se sostiene única y exclusivamente porque la burguesía necesita a ese partido político como una herramienta para embrutecer ideológicamente al proletariado y hacer que éste se desvíe de la senda de la revolución. En la actual sociedad burguesa, donde las contradicciones de clase están ya desenvueltas, únicamente puede existir la dictadura de la burguesía, de la minoría explotadora, de forma abiertamente fascista o en coalición con la socialdemocracia, o la dictadura del proletariado, de la mayoría explotada. No cabe ningún régimen transitorio: Socialismo o barbarie. En este sentido, el eurocomunismo del PCE es un agente del imperialismo que busca arrebatar a las masas obreras su espíritu revolucionario en favor de un espíritu pequeñoburgués que sustituya la revolución por la reforma, encubriendo su aberración argumentando que los tiempos han cambiado y que la pequeña y mediana burguesía puede interesarse en coalición con la clase obrera por la instauración del socialismo y que, por tanto, aducen que no es necesaria la dictadura revolucionaria del proletariado.

Los marxistas-leninistas valoramos de forma muy negativa la deriva del 15-M que culminó con la creación de Unidas Podemos, pues el eurocomunismo y la socialdemocracia debilitaron al proletariado con el fin de “conquistar” una parte del Parlamento y conseguir una serie de tibias reformas económicas de un Estado que pedía a gritos ser derrocado de manera revolucionaria ante la absoluta bancarrota económica y la crisis de legitimidad monárquica y política a causa de los continuos casos de corrupción.

PCE y Unidas Podemos son partidos oportunistas que han llegado a la conclusión de que la contradicción principal del sistema es la que se da entre la burguesía neoliberal o de extrema derecha, y aquella otra que se autodenomina como progresista o democrática. De ahí que la salida a la crisis estructural del capitalismo la enfoquen en conseguir mediante el parlamentarismo y las elecciones burguesas una correlación de fuerzas favorables, lo que se traduce en un intento patético de volver al “Estado del bienestar” y nieguen que la contradicción fundamental es la que se da entre la burguesía y la clase obrera, entre el capital y el trabajo, entre el imperialismo y el socialismo.

Es más que evidente que la única forma de impedir hoy la continuación de las ofensivas burguesas es el desarme absoluto del aparato burgués de gobierno, de la propia burguesía, a través de la fuerza armada del proletariado a través de su dictadura revolucionaria.

 

¡ABAJO EL GOBIERNO!

¡POLICÍA PARA QUÉ, SI YA ESTÁ EL PCE!

¡LIBERTAD Y AMNISTÍA PARA TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS!

Madrid, 26 de septiembre de 2021

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Un Ministerio de Trabajo al servicio de las empresas

La Ministra de Trabajo Yolanda Díaz ha demostrado desde el primer momento estar al servicio de la patronal de este país, aplicando toda clase de medidas que permitan a las empresas explotar al máximo a los trabajadores.

El Gobierno más progresista de la historia lleva ya más de un año pagando con dinero público los salarios de cientos de miles de trabajadores a través de los ERTEs, que no es más que una forma de proteger al capital con la excusa de salvar puestos de trabajo que posteriormente desaparecen al convertirse los ERTEs en EREs.

Ante semejante despropósito los medios no dudan en encumbrar a la Ministra, día sí día también, creando un nuevo mito de la izquierda, como lo fueron en el pasado otros oportunistas, siempre al servicio del Estado, siempre al servicio del capital.

La servidumbre que muestra el oportunismo ante la patronal es tal que, ante la emergencia surgida por la erupción del volcán de La Palma, los ‘agentes sociales’ – patronal y sindicatos amarillos – y el Gobierno – representado por el Ministerio de Trabajo – han acordado diseñar ERTEs especiales para esta situación. Poco han tardado en aprovechar esta catástrofe para transferir más dinero público a manos privadas.

La patronal se muestra exultante ante semejante sumisión a sus intereses, siendo la relación entre el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y la Ministra Yolanda Díaz una muestra más de la complicidad entre patronal y Estado, siendo éste último el órgano mediante el que la burguesía gestiona sus asuntos y aplica su dictadura.

Por si quedaba alguna duda, este 23 de septiembre Díaz anunciaba que en 2022 se llevará a cabo una reforma de la ley de los husos horarios en el trabajo, de manera que se permita una mayor flexibilización de la jornada laboral, tanto a favor de la empresa como del trabajador. Ahí tenemos a una Ministra supuestamente comunista negando la lucha de clases, ocultando su esencia, que implica que ninguna medida puede ir a favor de los dueños de las empresas y de los trabajadores a la vez, cuyos intereses irremediablemente opuestos hacen imposible esa supuesta conciliación que el oportunismo se empeña en intentar vendernos.

El discurso de la flexibilidad es abanderado hoy en día por empresas expertas en exprimir a sus trabajadores, que hablan de ‘flexibilidad y libertad responsable’ y alaban la libertad individual frente a los derechos colectivos como una supuesta mejora ante la ‘rigidez’ del sistema actual – la misma rigidez que critica la Ministra -. Díaz apuesta igualmente por esa flexibilidad, que no es más que supeditar las condiciones de trabajo a la negociación individual en lugar de la colectiva, lo que equivale a darle todo el poder a las empresas que, siendo en el capitalismo el despido libre, podrán aplicar cualquier medida que el trabajador deberá aceptar si quiere conservar su puesto de trabajo.

Mientras vemos como la automatización en manos de la burguesía, en lugar de mejorar las condiciones del pueblo trabajador, genera cada vez más paro y miseria, como hace que cada vez se reduzcan más las horas de trabajo necesarias para producir a mayor ritmo, en lugar de reducir la jornada laboral sin reducir el salario, el oportunismo apuesta por la flexibilidad, que no es más que decir que apuesta por dar más poder aún a la burguesía frente a los trabajadores.

Esta es la esencia del gobierno de coalición entre socialfascistas y oportunistas. Esta es la realidad que nos espera a la clase trabajadora si no somos capaces de acabar con este sistema y su Estado, derrocando el capitalismo de forma revolucionaria para construir el socialismo, como fase primigenia del comunismo.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El capitalismo nos conduce al control absoluto de los monopolios

En 1916, en su libro ‘El imperialismo, fase superior del capitalismo’, Lenin escribía:

“Cuando Marx escribió El capital hace medio siglo, para la mayor parte de los economistas la libre competencia era una “ley natural”. Mediante la conspiración del silencio, la ciencia oficial intentó aniquilar la obra de Marx, cuyo análisis teórico e histórico del capitalismo había demostrado que la libre competencia provoca la concentración de la producción, concentración que, en cierta fase de su desarrollo, conduce al monopolio.

[…]

No estamos ya ante una lucha competitiva entre grandes y pequeñas empresas, entre empresas técnicamente atrasadas y empresas técnicamente avanzadas, sino ante el estrangulamiento por los monopolistas de todos aquellos que no se someten al monopolio, a su yugo, a su arbitrariedad”.

La realidad actual no hace más que corroborar día tras día que Marx y Lenin tenían razón, que sus obras son más certeras que los miles de panfletos que los actuales economistas y expertos del sistema van difundiendo por los medios de manipulación del capital.

La revista Vice publicaba el 20 de septiembre un artículo en el que denunciaba que las cámaras con inteligencia artificial de Amazon estaban penalizando a los repartidores por errores que no habían cometido.

El artículo explica cómo Amazon ha instalado en sus furgonetas de reparto 4 cámaras con inteligencia artificial, dos apuntando a los lados de la carretera, una hacia adelante y otra mirando al repartidor. Estas cámaras analizan todo tipo de eventos negativos en la conducción y penalizan económicamente a los conductores que las cometen. Pero la inteligencia artificial detecta como evento que un vehículo adelante a una furgoneta de reparto y se sitúe delante sin guardar distancia de seguridad, o que el conductor aparte la vista de la carretera por 3 segundos, aunque sea para mirar el retrovisor. Además de esto, en algunos Estados se obliga a los conductores a instalar una aplicación que registra cada vez que el conductor coge el móvil, algo que también los penaliza económicamente, incluso aunque el trabajador esté escaneando los paquetes entregados al cliente.

La presión a la que se ven sometidos los trabajadores es tal que empiezan a tomar medidas tales como colocar móviles en árboles cercanos a los centros logísticos para recibir más pedidos, o a tener un segundo móvil personal diferente al que usan en los repartos para poder usarlo en determinadas circunstancias sin ser penalizados.

Todo esto se suma a la noticia publicada en 2019 de que Amazon está despidiendo a cientos de trabajadores usando un algoritmo, lo que muestra a las claras que todo el desarrollo tecnológico y toda la automatización en manos de una minoría parasitaria, estará enfocado a incrementar la explotación de los trabajadores para aumentar los beneficios del burgués. Por ello es indispensable la socialización de los medios de producción, para que esa automatización y esa inteligencia artificial estén al servicio del pueblo para mejorar las condiciones de vida de la mayoría trabajadora.

En ese mismo libro, decía Lenin:

“La producción pasa a ser social, pero la apropiación sigue siendo privada. Los medios sociales de producción continúan siendo propiedad privada de unos pocos. El marco general de la libre competencia formalmente reconocida se mantiene y el yugo de unos cuantos monopolistas sobre el resto de la población se hace cien veces más duro, más oneroso, más insoportable”.

Y ese es un punto clave, que la producción ya es social, las grandes empresas son hoy en día gestionadas al 100% por trabajadores. Los dueños ya no pueden, porque las dimensiones de las empresas no lo permiten, controlar el trabajo diario. Son trabajadores especializados y cualificados los que realizan todas las labores, todo el trabajo, y los dueños son auténticos parásitos que se apropian de la riqueza generada por esos trabajadores.

El imperialismo, como fase superior del capitalismo, es la antesala del socialismo. No existen pasos intermedios ya, no existe libre mercado más allá de la libertad de las empresas de disponer de los trabajadores como un recurso de usar y tirar. Quienes hablan de un capitalismo más humano, de gestionar este sistema de una forma menos dañina para los trabajadores, sólo pueden hacerlo por dos motivos: por idealismo e incompetencia para analizar la realidad material del mundo en el que vivimos, o por oportunismo, engañando al pueblo para sacar un rédito personal.

Los monopolios son un reflejo de que el capitalismo está en su fase terminal, en la fase previa al socialismo, pero sólo la clase obrera organizada puede derrocar este sistema de forma revolucionaria. No queda otra; no existen términos medios. O la clase trabajadora se organiza en torno a los principios del marxismo-leninismo y acaba con este sistema tomando el poder de forma revolucionaria, o el capitalismo acabará con nosotros y con el planeta. Para ello, para unir a la clase trabajadora en torno a la construcción del socialismo, es necesaria la unidad de los comunistas consecuentes; sin ella, la clase trabajadora seguirá a la deriva y en manos de nuestro enemigo de clase.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




¡Solidaridad con Pablo Hasel! ¡Por la amnistía total!

Ayer conocíamos el informe de la Fiscalía acerca de Pablo Hásel que se posicionaba en contra del indulto debido a que es “reincidente”. Si bien es cierto que el informe no es vinculante, debido a que en última instancia el indulto lo concede el Gobierno, es bastante sintomático el posicionamiento de la Fiscalía, ya que ésta depende directamente del gobierno, del que participan PSOE y Unidas Podemos, que prometieron rebajar las penas contra la libertad de expresión meses atrás mientras a lo largo y ancho del Estado se multiplicaban las muestras de solidaridad con Pablo Hásel. A día de hoy seguimos sin ver intención alguna de rebajar realmente esas condenas.

Mientras incluso el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha señalado en numerosas ocasiones que delitos como las “injurias a la Corona” o hasta la descripción del delito de “enaltecimiento del terrorismo” que aplica España estarían fuera de lugar y que atentarían contra la libertad de expresión, el gobierno y, concretamente, PODEMOS-IU/PCE se decantan más por “rebajar las condenas”, manteniendo, sin duda alguna, las leyes propias que atentan contra la libertad de expresión. Como promesa vacía, se comprometen a pedir un indulto que supone el “arrepentimiento” del condenado o el perdón del Estado a esa condena, indulto que Pablo Hásel y su defensa han rechazado puesto que no debe pedir perdón por expresarse con libertad.

Una vez más, no podemos hablar de libertad de expresión de manera abstracta, debemos preguntarnos, ¿libertad de expresión para quién? El Estado, en su naturaleza fascista, no duda en garantizar la libertad de expresión a los fascistas que se manifestaron en Chueca, y cuyos cánticos atentaban directamente contra la libertad y la integridad del colectivo LGTB, y que ha resultado saldarse con una irrisoria multa de 1.200 euros que, sin duda, pagará o ayudará a pagar alguno de los empresarios con el dinero que, previamente, habrá extraído en forma de plusvalía mediante el robo que es la ley de este criminal sistema. El capitalismo putrefacto perfectamente engrasado.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciamos el carácter fascista del Estado español y cómo este, a través de las instituciones, alimenta al fascismo callejero concediéndole impunidad y ayudándole a calar su discurso entre el proletariado, mientras persigue, ahoga y condena a los antifascistas, anarquistas, comunistas y, en definitiva, a cualquiera que oponga resistencia al sistema capitalista, a su Estado fascista y a sus mamporreros. Los presos políticos no tienen que pedir perdón por tener ideología y por pretender construir un mundo antagónico a este podrido mundo donde la burguesía debe apostarlo todo al fascismo para sustentar su caduco sistema económico. La Judicatura y el Ejército son dos de los pilares más fuertes en los que descasa el podrido andamiaje de este Estado fascista. La única salida que tiene la clase obrera para romper los grilletes de la opresión que la burguesía le aprieta cada vez con mayor virulencia pasa por que ésta construya sus propios órganos de poder uniendo todas las luchas – el antifascismo, el movimiento antirrepresivo, el movimiento obrero en acción (en los centros de trabajo), el movimiento vecinal, etc. – convirtiéndolas todas ellas en una única lucha de clases contra el capitalismo, la burguesía y su fascista Estado. Esos órganos de poder de la clase obrera que emanan de la lucha de clase contra la burguesía son el camino para romper las cadenas de la opresión, del fascismo, de las garras de un Estado criminal que nos niega la libertad y la vida, y para conquistar el socialismo y su Estado proletario que es lo único que puede garantizar el fin de la represión para la mayoría acabando con la raíz de todos los problemas, la burguesía parásita y su régimen.

 

¡LUCHEMOS POR EL SOCIALISMO, POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡AMNISTÍA TOTAL!

¡LIBERTAD PARA TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS, LIBERTAD PABLO HASEL!

A 23 de septiembre del 2021

Secretaría de Juventud del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Por la Revolución en Esuatini, ¡Abajo la monarquía absoluta!

Desde el pasado mes de junio se está viviendo una situación de protesta en Esuatini (nombre con el que desde el 2018 se conoce a Suazilandia) por parte del pueblo suazi contra el régimen corrupto del rey Mswati III, el último monarca absoluto del continente africano. No sorprende el silencio cómplice de los medios de comunicación burgueses ante esta situación, los mismos que no dudan en dar una gran cobertura a unas protestas minúsculas en Cuba, Venezuela o Nicaragua, países que desafían el status quo del imperialismo estadounidense en América Latina, al mismo tiempo que callan ante los crímenes de monarquías sátrapas como Arabia Saudí o Qatar.

¿Qué es lo que ocurre en Esuatini? Esuatini es un país del África Austral situado en la zona oriental de los montes Drakensberg, entre Sudáfrica y Mozambique. Alcanzó su independencia el 6 de septiembre de 1968 por el rey Sobhuza II tras haber sido un protectorado de Gran Bretaña. Después de un breve período democrático-burgués que apenas duró un año, el rey Sobhuza II abolió la constitución y prohibió los diferentes partidos políticos. Esto convertirá a Suazilandia en una monarquía absoluta, donde sus instituciones y medios de producción estarán bajo el control del rey y su corte. En 1982 morirá el rey Sobhuza II, quedando al mando del país el príncipe como regente hasta que alcanza el trono en 1986. Este príncipe es el actual rey Mswati III.

En una población con 1’2 millones de habitantes hay un 60% que vive en la pobreza (según datos del Banco Mundial), por lo que muchos acaban emigrando a la vecina Sudáfrica donde malviven en barriadas pobres de las grandes ciudades. El crecimiento de su PIB es de -3’3%. La esperanza de vida es de 57 años (la cuarta más baja del mundo) y un 26% de su población es VIH positivo, dejando a 150 mil niños y niñas huérfanos (según The Guardian). Según la Organización Internacional del Trabajo, el 23,7% de las mujeres del país están desempleadas, por lo que acaban practicando actividades ilegales como la prostitución, el contrabando o el cultivo de cannabis. Todo ello mientras los sectores de la población cercanos al rey hacen ostentación del lujo.

La situación catastrófica del país, agudizada por la crisis energética y alimenticia, ha levantado al pueblo suazi, siendo la gota que colma el vaso el asesinato de un activista estudiantil, Tabaná Nkomonye, por parte de la policía el pasado mes de junio, así como la decisión del régimen de expropiar tierras agrícolas para su uso por la monarquía. En las protestas y disturbios se calcula el asesinato de 70 ciudadanos suazis, además de centenares de heridos y desaparecidos tanto por parte de la policía como del Ejército. Estas protestas exigen reformas políticas democráticas y exigen el fin de la monarquía en el país.

Aparte de haber enviado al Ejército con plenos poderes para acabar con las protestas, el régimen ha suspendido el acceso a las redes sociales y plataformas de internet para evitar movilizaciones, lo que no ha impedido la organización del pueblo. También se ha reprimido a los periodistas que cubren las protestas, como es el caso de Magnificent Mndebele, que declaró a la BBC News que «me estrangularon, me agarraron la garganta y después me tiraron… otros me dieron puñetazos en las costillas».

Sólo contamos con videos que filtra la oposición y que son reproducidos en el extranjero, en especial por el Partido Comunista de Suazilandia (Communist Party of Swaziland), ilegalizado por el régimen y cuyo Comité Central reside en el exilio en Sudáfrica.

En algunos videos vemos cómo el ejército detiene a supuestos manifestantes en sus domicilios, empleando la violencia para ello. También vemos disparos y cargas policiales en Manzini, la ciudad más grande del país.

Y es que este anacrónico régimen no duda en desplegar a su ejército por las principales ciudades para acabar con las protestas, que entre otras cosas han logrado quemar en Mbabane (capital del país) negocios vinculados a la monarquía.

Como ya dijera el camarada Fidel Castro, «el revolucionario no elige la violencia, sino que es la violencia la que se le impone al revolucionario», y en este contexto debemos situar estas protestas y sabotajes de la población civil contra el régimen absolutista. Lejos de escuchar las demandas de su pueblo, el régimen de Esuatini no ha dudado en criminalizarlo a través de las palabras de su Primer Ministro Themba Masuku, que afirmó que estas protestas estaban «secuestradas por criminales».

No se ha dudado en detener a miembros del partido de inspiración marxista Economic Freedom Fighters (EFF), fundado en Sudáfrica y que cuenta con una rama local en Esuatini, habiendo denunciado este partido la detención de su presidenta Nombulelo Motsa, así como a buena parte de sus militantes, cuyas casas fueron asaltadas por la policía.

Sin embargo, quienes más están alentando a las protestas son los dirigentes del Partido Comunista de Suazilandia, que está llamando a la unificación de la lucha por parte de todas las clases populares:

«Llamamos a todos los trabajadores, a las organizaciones religiosas y movimientos progresistas para que intensifiquen la lucha por la democracia ahora».

Esta misma organización ha denunciado que el rey Mswati III está refugiado en Sudáfrica (aunque el gobierno de Esuatini lo niega) y ha animado a crear “consejos comunitarios” de los cuales se formarán “unidades de autodefensa comunitarias” para combatir al régimen despótico de Esuatini.

A pesar de que el gobierno sudafricano (gobernado por el Congreso Nacional Africano) está intentando servir de mediador en el conflicto, sus juventudes se han unido a la causa de los comunistas suazis, recordando que ese mismo monarca en los años 80’ fue un firme aliado del Apartheid sudafricano y llegó a detener a miembros de su organización (la más combativa contra este régimen junto con los comunistas sudafricanos) que se habían refugiado en la entonces Suazilandia.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciamos el silencio cómplice de los medios de comunicación y gobiernos burgueses frente a la represión de una monarquía absoluta contra las clases populares suazis. Del mismo modo, nos solidarizamos con toda víctima de esta represión y exigimos la libertad de sus presos políticos. Como no puede ser de otro modo, apoyamos la lucha del Partido Comunista de Suazilandia contra un régimen reaccionario y anacrónico, deseándoles la victoria y la pronta consecución de la etapa socialista en Esuatini.

 

POR EL FIN DEL CAPITALISMO Y LA MONARQUÍA ABSOLUTA

POR LA SOLIDARIDAD ENTRE LOS PUEBLOS

Madrid, 23 de septiembre de 2021

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Empresas sin trabajadores, la absurda contradicción de la automatización en el capitalismo

El pasado 13 de septiembre Carrefour anunciaba la apertura de su primer supermercado sin empleados, un establecimiento que ha abierto sus puertas en Dubai y que refleja una de las mayores contradicciones del capitalismo. Y es que bajo este sistema, la automatización genera más paro y pobreza, incrementando la gravedad de las inevitables crisis cíclicas, en lugar de liberar al ser humano del trabajo pesado para mejorar sus condiciones de vida.

La automatización y la robotización son una necesidad para todas las empresas, que deben competir en un mercado controlado por monopolios que imponen sus propias normas y leyes a través de los Estados capitalistas en manos de gobiernos títeres. Esta automatización que pretende contrarrestar la decreciente tasa de ganancia hace que aumente la composición orgánica del capital (aumenta el capital constante y disminuye el capital variable), reduciendo la plusvalía total que el empresario obtiene de los trabajadores, forzando a su vez a incrementar la tasa de explotación sobre estos.

Vemos por tanto como la automatización se abre paso en todos los sectores: Los Robo Taxis supondrán un negocio de 38,610 millones de dólares en 2030; Los departamentos de RRHH introducen herramientas de automatización para la captación y selección de candidatos, llegando a despedir a trabajadores aplicando algoritmos; Se automatizan centros logísticos, farmacias, empresas de publicidad, almazaras, empresas financieras, hospitales, camareros y toda clase de trabajos que serán reemplazados por inteligencias artificiales.

Un estudio de McKinsey Global Institute (MGI), que cuenta con la participación de expertos del departamento de Economía de Oxford y el Banco Mundial, estima que para 2030 el 14% de los trabajadores del mundo perderán sus puestos de trabajo. La automatización eliminará en ese periodo entre 400 y 800 millones de puestos, de los cuales unos 375 millones nunca serán recuperados.

Además de esto, la depauperación de las condiciones de los trabajadores, que son los potenciales consumidores de los productos y servicios de estas empresas, hace que el aumento de la producción propiciado por la automatización no pueda ser asimilado por el mercado, generándose así una crisis de sobreproducción.

Sin embargo, la automatización en manos de la clase obrera y generando productos y servicios con el único fin de satisfacer las necesidades del ser humano, se convierten en herramientas de progreso que mejoran la calidad de vida, algo que sólo es posible si esas máquinas, robots y demás medios de producción están en manos de la clase obrera.

La automatización es un callejón sin salida en el capitalismo, y una prueba más de que los días que vivimos no le corresponden ya a este sistema que, moribundo, se resiste a morir. Es labor de la clase obrera organizada acabar con él de forma revolucionaria y construir el socialismo, única vía para armonizar las relaciones de producción y hacer que el enorme incremento en la producción de bienes y servicios suponga progreso para la mayoría del pueblo en lugar del enriquecimiento de una minoría a costa de la pobreza y las vidas de millones de trabajadores en todo el mundo.

 

¡Por la socialización de los medios de producción!

¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Si las eléctricas amenazan al pueblo, nos tendrán enfrente

Lo último de “la crisis de la luz” ha sido la amenaza por parte de las eléctricas de cerrar las plantas nucleares y desabastecer a la gente de luz. Esto incluye a la Central Nuclear de Trillo (Guadalajara).

Castilla – La Mancha, una región con unos 2 millones de habitantes, siendo una de las regiones más despobladas, con el IPC al 4% interanual en el mes de agosto y una subida del 2’1% en la vivienda, que cuenta con un 30% (600.000 personas) de gente que vive en la pobreza, con una tasa de paro del 16’6% y un desempleo juvenil del 40’6%, contratos basura, mayoritariamente eventuales de cara al campo, con las condiciones abusivas que ya conocemos que existen en el campo bajo el capitalismo y una luz encarecida como en el resto del Estado, y las eléctricas amenazan a esta región (como al resto de regiones) con cerrar la planta nuclear de Trillo, en la provincia de Guadalajara. Si lo hacen, nos tendrán enfrente para combatirles.

La pasividad del Gobierno del reaccionario y bien conocido fascista de los pesos grandes del PSOE, García-Page, que durante sus seis años de gobierno en la región ha demostrado su carácter fascista, autoritario y reaccionario, que en esta crisis está representado por el Consejero de Desarrollo Sostenible, José Luis Escudero, está permitiendo las amenazas de las eléctricas, que juegan con el pueblo para su beneficio económico. Estos reaccionarios, aun siendo del mismo partido, culpan al Gobierno central de no solucionar la crisis. ¡La crisis está en vuestras manos también!

Castilla – La Mancha es una de las regiones en el punto de mira al contar con la Central Nuclear de Trillo que, además de a otros lugares de la región, así como a los hogares, suministra electricidad a los hospitales de la región, y es que un hospital de la región ha pagado 450.000 euros de luz, frente a los 150.000 en el mismo mes del año pasado. ¡Estamos en una pandemia y las eléctricas juegan con la salud de las personas, y la respuesta del Gobierno de Page es decir que lamentan la amenaza!

Las centrales nucleares, así como todo el campo ecológico eléctrico, que en nuestra región debería ser muy rico dada la gran cantidad de luz solar y de viento que posee, pertenecen únicamente al pueblo.

Sólo socializando las empresas eléctricas, conjuntamente con el resto de empresas estratégicas – banca, transporte, telecomunicaciones, etc – el pueblo tendrá garantizado todos los servicios básicos, sin depender de los abusivos precios impuestos por los monopolios ante la pasividad de los gobiernos títeres, regionales o estatales.

 

Partido Comunista Obrero Español en Castilla – La Mancha