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La burguesía murciana acaba con el Mar Menor

“El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos” – Karl Marx

 

Desde hace 10 días están apareciendo peces muertos en la laguna salada del Mar Menor por la falta de oxígeno de la misma. En total se han recogido ya unas 5 toneladas, un 66% por ciento más de lo que se recogieron en 2019 cuando ya aparecieron en la orilla del mar miles de peces muertos y se retiraron unos 4.200 kilos de basura en el primer periodo grave de falta de oxígeno que sufrió el Mar Menor.

Esta contaminación de las aguas se debe al exceso de nutrientes de las mismas por el vertido de nitratos y fosfatos que vienen principalmente de la agricultura intensiva y que llevó a que en 2016 se perdiera el 85% de la vegetación marina convirtiéndose la laguna en una “sopa verde”.

 

 

Pero este no es el primer ataque que la burguesía murciana, representada por el PSOE y el Partido Popular que gobierna la Comunidad autónoma desde 1995, ha realizado contra el medio ambiente. A las anoxias de 2019 y la de esta pasada semana se suman otros conflictos actuales como los vertidos sin depurar al Río Segura en Cieza, los desastres ocasionados por la DANA de 2019 o el proyecto para destruir el Monte Arabí, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, mediante la instalación de una granja por parte del Grupo Fuertes. Además, la Bahía de Portman (Sierra Minera Cartagena-La Unión) afrontó uno de los peores desastres medioambientales por residuos mineros de toda Europa donde se vertieron más de 60 millones de toneladas de residuos durante 40 años.

 

Desde hace décadas las injerencias que el capitalismo ha realizado en este enclave son constantes pues se viene potenciando la agricultura intensiva, lo que está ocasionando el empelo masivo de fertilizantes y pesticidas, la degradación de la tierra y la sobreexplotación de los recursos hídricos. Es obligación de nuestro Partido, y de cualquier comunista que se precie de serlo, estar presente en esta lucha dando nuestra alternativa a este problema estructural del capitalismo monopolista de Estado: La Reforma Agraria antilatifundista y antimonopolista.

La burguesía monopolista, representada en este caso por las criminales empresas agrícolas y los políticos lacayos, están ocasionando la destrucción de los recursos naturales por sus ansias de acumulación de riqueza. Mientras los medios de producción estén en manos privadas y los monopolios sean los que marque el ritmo de la producción, el control por los recursos naturales mediante guerras de rapiña y la explotación desmedida llevada a los máximos extremos, serán las únicas alternativas del imperialismo.

Ante esta desoladora perspectiva solo queda organizarse para luchar por el fin del capitalismo y la socialización de unos recursos naturales de los que la clase obrera no puede verse privada, garantizando así el respeto al medio ambiente.

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) en la Región de Murcia




Justificando una nueva agresión a los trabajadores ¡O ellos o nosotros!

En la prensa burguesa se suceden noticias donde los capitalistas reiteran el mensaje de que los empresarios tienen problemas para contratar a trabajadores.

A finales del mes de julio, todos los medios de comunicación del Capital señalaban que “La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha advertido que faltan unos 700.000 trabajadores nuevos para ejecutar los fondos Next Generation, (…) Según datos del sector, la construcción estará presente, de manera directa o indirecta, en 7 de cada 10 euros que lleguen a España a través de los fondos europeos pero se necesitan unos 700.000 trabajadores más”.

A finales de junio, un medio de comunicación de la patronal de la hostelería en España señalaba que “El reinicio de la actividad turística en los hoteles de sol y playa de España está resultando mucho más complicado de lo previsto inicialmente debido a la falta de trabajadores”.

Esa misma prensa de los capitalistas machaca dicho mensaje, dicha idea, universalizándola, de tal modo que haciéndose eco de la BBC británica hablan sobre que “A Estados Unidos le faltan trabajadores. Según el Departamento de Trabajo, las vacantes de empleo en junio alcanzaron un récord de 10,1 millones, y los restaurantes, hoteles, cadenas de comida, supermercados, negocios de comercio minorista y la industria del esparcimiento son los sectores con mayor necesidad de trabajadores”. El británico The Guardian, por otro lado, señala que “los desesperados fabricantes de alimentos están suplicando al gobierno que pueda llamar a los presos para resolver una crisis laboral atribuida al doble golpe del Brexit y el COVID”.

¡Y claro está! ¿Cuál es la receta a cuestión que da la “prensa libre” y sus “voceros económicos” todos ellos marionetas y altavoces de la burguesía, de la patronal? Pues que el Gobierno de turno retire todo tipo de ayuda, como por ejemplo el subsidio de desempleo, pues según la patronal “fomenta la improductividad laboral”. O lo que es lo mismo, recortar todavía más a los parados, recortes que se deben añadir a los ya realizados a los pensionistas y a los trabajadores, en definitiva, al pueblo trabajador.

Los empresarios piden más recortes contra los trabajadores, a los que llevan décadas recortándoles sus salarios, sus condiciones de vida, desahuciándolos de sus casas, y llevando los servicios públicos – sanidad, educación, etcétera – a la muerte por saqueo, habiendo sido ya saqueados otros servicios públicos totalmente privatizados como la electricidad o el gas, bienes esenciales los cuales el pueblo está pagando a un precio elevadísimo, lo cual muestra la cara de lo que es el capitalismo monopolista y nos hace sentir en nuestras condiciones de vida y en nuestros bolsillos su coste. El capitalismo monopolista, el imperialismo, es el saqueo y la barbarie al que los grandes empresarios condenan al pueblo para ellos vivir a cuerpo de rey y mantener sus privilegios, siendo sus ejecutores los diferentes parásitos puestos por la banca y los grandes monopolios en los sucesivos Consejos de Ministros, los jueces y, como no, una cúpula militar sin escrúpulos que, un día sí y otro también, se retrata como fascista. En definitiva, el Estado capitalista es el instrumento esencial que tienen los monopolios para robar y oprimir al pueblo.

Y mientras los empresarios piden más recortes que el Gobierno – sea del signo que sea – contra los trabajadores, éste no duda en llenarle los bolsillos de dineros públicos. Y es que de los 117.530 millones de euros que el Gobierno del PSOE-PODEMOS/IU-PCE movilizó en el Real Decreto-ley 8/2020 “de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19”, los empresarios se llevan el 95,46% de éstos – o lo que es lo mismo, 112.200 millones de euros. Mientras los empresarios piden recortes al Gobierno contra la clase trabajadora, éste le entrega 70.000 millones de euros a los empresarios de los fondos europeos “Next Generation EU” a través del “Plan de Recuperación y Resiliencia”, dineros públicos que se llevan los empresarios para desarrollar los procesos de automatización de sus empresas y que se contabilizan como deuda que pagaremos la clase trabajadora y que servirá para justificar más recortes aún contra los obreros, los pensionistas, la juventud obrera y las clases populares.

Y mientras la clase obrera le paga a estos bandidos y ladrones el banquete con lo que nos roban en el presente y a futuro, engordándose una deuda ilegítima que los trabajadores no debemos pagar pues los dineros se los llevan los empresarios y no nosotros, la situación de la clase trabajadora es, unas pensiones de miseria – donde más de la mitad de los pensionistas perciben jubilaciones inferiores a 1.000 euros mensuales -; una juventud (menores de 30 años) que tiene vetada la vivienda pues sus trabajos son precarios y sus salarios les impiden comprar o alquilar una casa; unos trabajadores cada día más empobrecidos, considerando que en el último año la luz ha subido prácticamente un 300%, que cada día hay más trabajadores a los que les quitan sus casas, que cada día hay más trabajadores que viven en las calles y que en España hay 4 millones de personas que pasan hambre; un país donde el 40% de los niños vive en situación de pobreza y sufre desnutrición.

¡Los empresarios tienen su paraíso en la tierra a costa de nuestra miseria y todavía piden apretar y saquear más a los trabajadores! ¡Ese es el rostro del capitalismo, de sus medios de manipulación o comunicación y sus esbirros políticos! Los trabajadores debemos rebelarnos contra esta realidad y contra este sistema criminal que, objetivamente, nos niega la vida a la mayoría trabajadora para que una minoría ladrona y parásita viva a cuerpo de rey.

La solución pasa porque los trabajadores nos organicemos y nos unamos para acabar con el capitalismo, con su Estado, y hacer que la propiedad de las empresas pase a manos de la clase obrera, al igual que el desarrollo tecnológico se ponga al servicio del pueblo trabajador para hacer que el ingente incremento de la producción y riqueza que la robotización genera suponga progreso social para el pueblo, y no pobreza para éste e incremento de la desigualdad social, que es lo que producirá si sigue en manos de la burguesía.

 

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡ELLOS ROBAN Y NOSOTROS PAGAMOS SU ROBO, NO AL PAGO DE UNA DEUDA ILEGÍTIMA!

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Justicia podrida, justicia franquista

El pasado 26 de agosto el Comité de Derechos Humanos de la ONU dio la razón al exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, concluyendo que la condena a 11 años de inhabilitación por un delito de prevaricación a la que le condenó el Tribunal Supremo en 2012 fue arbitraria, pidiendo que se le haga una reparación efectiva al condenado puesto que dicho Comité de Derechos Humanos considera que se vulneró su derecho a la presunción de inocencia y su derecho a la revisión de condena y la pena, y también que no tuvo acceso a un tribunal independiente e imparcial en los procesos seguidos en su contra en el marco de los casos Franquismo y Gürtel.

La Judicatura, a través de su Tribunal Supremo, no dudó en ponerse de parte de las querellas formuladas por el Sindicato fascista Manos Limpias y la Falange Española fallando en que Garzón, así como los tribunales españoles, no son competentes para enjuiciar los crímenes del franquismo. Asimismo, el Tribunal Supremo no dudó en ponerse de parte del partido podrido y corrupto PP, fundado por un ministro de Franco, condenando a Garzón por prevaricación por la investigación de éste de la corrupción del PP en el caso Gürtel.

Y es que en el Estado español la corrupción y el fascismo son intocables, son enjuiciables y todo aquél que ose hacerlo no puede más que recibir la represión del Estado pues, en esencia el Estado es un instrumento fascista al servicio de los monopolios el cual es manejado a través de la corrupción, ergo el Estado es la corrupción institucionalizada.

Nueve años después de sendas condenas, el Comité de Derechos Humanos dictamina que Garzón no tuvo un juicio imparcial, o lo que es lo mismo, que la Justicia española está alineada con los criminales franquistas y con los corruptos herederos de Franco. Nada nuevo por otro lado pues el Estado español hoy es, en esencia, el Estado Franquista salvo algunos retoques cosméticos que en 1977 le dieron los fascistas en alianza con los oportunistas (PCE).

De todos modos, Franco tenía razón cuando dijo aquello de que dejaba todo atado y bien atado, y de poco servirá este Dictamen del Comité de Derechos Humanos de la ONU pues según la propia jurisprudencia del fascista Estado español y su Judicatura, no le vincula lo que el Comité de Derechos Humanos de la ONU dicte. Por tanto, para los fascistas togados de la Judicatura esto es como si oyeran llover. La ONU no ha hecho más que constatar una realidad que los obreros del Estado español y del mundo saben, que no es otra cosa que la naturaleza fascista del Estado y, consecuentemente, la existencia de una Judicatura parcial y podrida.

Y es que la putrefacción de la justicia y su parcialidad es algo que los propios fascistas reconocen. En plena orgía represora contra el pueblo catalán, en 2018, podíamos leer en la prensa burguesa determinadas opiniones del portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó:

Por no hablar de cómo el PP utilizaba el Estado, y concretamente la fiscalía, en la defensa de las posiciones reaccionarias peperas en sus disputas contra el nacionalismo catalán, abriendo en canal al Estado que queda retratado como una auténtica mafia.

Que la judicatura y el Estado son fascistas, que son instrumentos al servicio de los corruptos y de los fascistas, porque esa es precisamente tanto la forma mediante la que los monopolios gobiernan de manera efectiva el Estado como la ideología que abrazan, se ve en la existencia de presos políticos y de exiliados. En el Estado español los juzgados son auténticos arietes contra el pueblo, y ahí están los juzgados de lo social que emiten sentencias criminales siempre en favor de los empresarios y una sala de lo Social en la Audiencia Nacional, que son todavía más reaccionarios que los propios empresarios, por no hablar del Consejo General del Poder Judicial donde los partidos políticos reaccionarios (PP-PSOE) colocan a sus marionetas para dirigir la Judicatura en lo que constituye un claro ejemplo de la inexistencia de la separación de poderes que los voceros del capital tanto pregonan, pero que en la práctica es una entelequia.

Otra derivada de este asunto que debemos tener en cuenta, sobre todo aquellos que abrazan al oportunismo, es que Roma no paga traidores. No hemos de olvidar que Baltasar Garzón ha sido el brazo ejecutor de comunistas siguiendo directrices de un fiscal del OPUS DEI para ello, fue el brazo ejecutor de la ilegalización de BATASUNA, no dudó en perseguir al independentismo vasco, criminalizando y cerrando medios de comunicación disidentes como Egin, Egunkaria, Ardi Beltza o Egin irratia. Por no hablar de que también fue el brazo ejecutor del Estado fascista en la persecución al independentismo catalán el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona, en la denominada ‘Operación Garzón’ en lo que fue otra caza de brujas. A pesar de todo eso y muchas más tropelías ejecutadas por Garzón, el Estado no tiene contemplaciones si se toca, aunque sea de soslayo, lo que son sus pilares, como son el fascismo – que es la ideología que abraza el Estado – y la corrupción. Roma no paga traidores.

Nuevamente el Estado español resulta retratado como lo que es, un Estado fascista donde la justicia es parcial y donde no hay garantías judiciales, donde la judicatura es un instrumento de los monopolios para que los corruptos y los fascistas campen a sus anchas y tengan la más absoluta impunidad – y ahí está el PP plenamente legal – a la par que es un instrumento de represión contra la clase obrera y de legalización de la explotación más descarnada, de la violencia de la burguesía contra la clase obrera.

Y es que no tenemos que olvidar que Baltasar Garzón fue magistrado, y su aspiración es seguir siéndolo, de la Audiencia Nacional, que de un día para otro pasó de ser el Tribunal de Orden Público franquista para convertirse en “un tribunal democrático”. La transición fue sinónimo de cambiar el nombre a las cosas pero mantener la misma naturaleza de dichas cosas, el mismo fascismo y a los mismos fascistas.

¡Esa es la “democracia” española! ¡Esos son los tribunales españoles! Señalados por todos como tribunales podridos, como tribunales que persiguen a ciudadanos por su ideología, que juzgan a líderes políticos sin garantías democráticas, que persiguen y encarcelan a cantantes, y que han sido condenados por negarse a investigar denuncias de todo tipo de torturas.

Nuevamente queda en evidencia el Estado español, nuevamente se muestra que el Estado español de hoy no es más que el mismo Estado franquista con un cosmético que nunca logro ocultar su esencia fascista y criminal que perdura desde hace prácticamente 8 décadas.

Pero el fascismo es un poder precario, es un poder con pies de barro, hundido en el cieno de la corrupción y que está totalmente quebrado. Es la constatación de que estamos en la fase histórica donde lo viejo debe terminar de morir y lo nuevo, el socialismo, debe imponerse, por ello el fascismo es la única vía que tiene el capital financiero para mantener en pie a su sistema caduco, corrompido y quebrado. Se aproxima una depauperación mayor en la vida del pueblo trabajador, al que le han arrebatado todos sus derechos y únicamente le queda uno, el derecho a la revolución contra un sistema criminal que lo oprime y que lo hunde en el oprobio. El socialismo es la única salida que tiene nuestro país y el género humano, el único que puede resolver los males que hoy nos azotan, y así lo acredita la historia, pero él no vendrá caído del cielo, sino que será producto de la acción revolucionaria del proletariado que únicamente puede producirse por la existencia del Partido, instrumento que lleve a las masas el socialismo científico y que lo dote de un programa y una táctica para derrocar al capitalismo y hacer que éste desarrolle el socialismo. Es nuestro deber fortalecer al partido para dirigir a nuestra clase social a arrancar a nuestro país de la cadena imperialista, esa debe ser nuestra labor fundamental y la forma de expresar nuestro internacionalismo, de contribuir a la Revolución Mundial.

 

¡ABAJO EL ESTADO FASCISTA!

¡VIVA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 28 de agosto de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los derechos laborales y sindicales son papel mojado y desaparecen en todo el mundo

El capitalismo se encuentra en una situación insostenible en términos económicos. La burguesía monopolista pretende sostener sus cuotas de ganancia – las cuales progresivamente descienden – a costa de estrujar a los trabajadores hasta la extenuación, intensificando la explotación, acrecentando la desprotección de los trabajadores pretendiendo robarles absolutamente todo. Antaño en las potencias imperialistas los obreros, aún explotados, tenían una serie de migajas con respecto a los obreros explotados de los países más atrasados donde los salarios no les daban a los trabajadores ni tan siquiera para cubrir sus necesidades básicas.

Lo que vemos hoy, sin embargo, es como las condiciones de vida del conjunto de la clase trabajadora desciende a niveles alarmantes cada día que pasa. Los obreros de los países más avanzados pierden derechos laborales y sindicales a pasos agigantados, mientras los trabajadores de los países más atrasados no mejoran sus condiciones de miseria ni un ápice.

No hay más que echar un vistazo a la prensa internacional para ver cómo en potencias imperialistas como Japón, donde ya no solo la clase obrera trabaja literalmente hasta morir sino también sus funcionarios; o China, donde el monopolio Alibaba obliga a trabajar de sol a sol a los obreros.

En el distrito Kasumigaseki de Tokio, donde se concentran la mayoría de las instituciones del país, la jornada laboral de los kanryo (“funcionarios ministeriales”) no tiene límites. Según el estudio realizado por Iwamoto Takashi, profesor de la Universidad de Keiō, en Tokio (“Hacia una reforma del método de trabajo en Kasumigaseki. Acabar con las largas jornadas de trabajo y mejorar la productividad a través de las tecnologías de la información y de la comunicación”, PR Times, 6 de junio de 2018), estos servidores públicos trabajan de media 100 horas extras al mes, siete veces más que en el sector privado.

Superan con creces la conocida como “línea karoshi”, el umbral de “muerte por exceso de trabajo” fijado en ochenta horas al mes por el propio Ministerio de Sanidad, que considera que si este se sobrepasa, el riesgo de patologías es elevado. Además, como el presupuesto de la administración pública está estrictamente regulado por la ley, la mayor parte de estas horas extraordinarias no son remuneradas.

Según los datos publicados en 2019 por el Sindicato de Funcionarios del Estado, en Kasumigaseki, el 32,4% de los encuestados tenía “mala salud”, se estaba “medicando” o “recibiendo tratamiento en el hospital”, mientras que el 28% había experimentado o sentido “miedo a morir por exceso de trabajo”. En cuanto a la tasa de suicidio entre estos trabajadores –16,7 por cada 100.000 personas–, supera en un 50% a la de los empleados del sector privado, según el estudio del profesor Iwamoto.

En Japón, como vemos, está reconocida la muerte en el trabajo y son miles los casos anuales registrados de Karoshi en el país de forma directa e indirecta, mientras que desde mediados de los años setenta el número de huelgas continúa descendiendo en Japón:

 

En Japón, están prohibidas por ley las huelgas de funcionarios públicos. La Constitución de 1946 nombra los derechos básicos laborales (asociación, negociación colectiva y acción colectiva), pero los funcionarios públicos están excluidos del reconocimiento del derecho a la acción colectiva y, desde entonces hasta el momento presente, los funcionarios de la administración central y los de las administraciones regionales tienen prohibida por ley cualquier forma de protesta, incluida la huelga.

A menor organización de la clase obrera y menos lucha, peores son las condiciones de vida de los trabajadores. Este es un axioma que se repite en cualquier parte del mundo bajo el capitalismo. Como vemos, en el país nipón la victoria ideológica de la burguesía es indiscutible y se ha traducido en una mayor explotación de la clase obrera japonesa, que muere trabajando tras interminables jornadas laborales.

En China, el país vecino, el burgués Jack Ma (Ma Yun), fundador de Alibaba, el gigante chino del comercio online, formuló públicamente la “regla 996” que rige en sus empresas: trabajar desde las 9 h de la mañana a las 21 h de la noche, 6 días por semana. En Pinduoduo -competidor de bajo coste de Taobao- los trabajadores hacen trescientas treinta horas mensuales de jornada laboral.

Este nuevo giro de tuerca en la explotación de la clase obrera china está derivando en muertes por colapso y agotamiento de los trabajadores, tal y como sucede en Japón.

En Brasil, el Congreso ha aprobado una futura reforma laboral (actualmente siendo debatida en el Senado) para añadir una nueva modalidad de contratación sin vacaciones, ni paga extraordinaria ni derecho a indemnización. La reforma también contempla la reducción del precio de las horas extras y aumenta el límite de la jornada laboral de los mineros.

Cabe destacar que Brasil es uno de los mayores exportadores de estaño y hierro del mundo, materiales estos usados para la electrónica y automoción respectivamente, sectores imprescindibles para materializar la industria 4.0.

En Estados Unidos Amazon ha dado un nuevo salto en la explotación de los trabajadores con el ya famoso time off task o TOT, que es la medición que hace la empresa del tiempo que no estás haciendo una tarea en concreto. Es decir, una máquina mide exactamente todos los tiempos que tardas en hacer todas las tareas encomendadas. Una vigilancia frenética y constante con el objetivo de que en toda tu jornada laboral no puedas parar ni para respirar.

Para un mozo de almacén, un código de barras defectuoso o un cupón de descuento a aplicar puede elevar el TOT demasiado y empiezan los problemas con los superiores.

Amazon ha evitado la organización sindical en el Almacén BHM1 de Bessemer, en Alabama. De los 5.805 trabajadores de Bessemer con derecho a voto, solo 738 votaron “sí”, y 1.798 optaron por el “no”. Amazon, como es lógico, ha utilizado sus ilimitados recursos para luchar contra la organización sindical.

La dirección ha celebrado “sesiones informativas” grupales de asistencia obligatoria para advertir de las consecuencias de tener un sindicato en la planta, y los teléfonos de los empleados fueron bombardeados con mensajes que tachaban al sindicato de invasor. “¡No permitas que los de fuera dividan a un equipo ganador! No creemos que debas pagar a un intermediario para que hable por ti, ni pagar cuotas para conseguir algo que ya tienes gratis”.

Desde el 25 de enero, Amazon se hizo con los servicios para este almacén de varios asesores especializados (que han facturado varios miles de dólares al día), los famosos union busters (“revientasindicatos”).

También han circulado rumores alarmantes sobre el cierre de la planta si los empleados “traicionaban” a la compañía, tal y como ya hizo Walmart, que en 2009 decidió cesar sus actividades en Jonquière, Canadá, tras la creación de un sindicato, lanzando al desempleo a todos los trabajadores.

Los testimonios de exempleados que trataron de crear un sindicato en su almacén en Delaware y Virginia describen un comportamiento brutal, repleto de amenazas y represalias, incluyendo despidos improcedentes, como el de un trabajador que estaba de baja médica por una operación de rodilla. En Chester, Virginia, la sanción de las autoridades, tras una investigación, fue obligar a Amazon a exhibir en la sala de reuniones, en una hoja A4, una lista de acciones que se comprometía a no cometer. “No le amenazaremos con despedirle; no le interrogaremos sobre sus actividades sindicales; no le vigilaremos; no le amenazaremos con represalias”.

¡La sanción para Amazon es, realmente, una advertencia a todos los trabajadores que luchen por sus derechos de las consecuencias de ello! Y, como no, la multinacional ha sido acusada de transgredir la legislación laboral para desbaratar la campaña, pero la National Labor Relations Board (NLRB) carece de autoridad para sancionarla económicamente.

Sin embargo, en Estados Unidos, la formación de un sindicato en una empresa se asemeja a un viacrucis: A petición de un empleado –en este caso, un mozo de almacén que llamó por teléfono al Sindicato de Comercio Minorista y Mayorista (RWDSU, en sus siglas inglesas)–, la organización debe demostrar primero a la agencia federal con responsabilidades para hacer cumplir la legislación laboral, la NLRB, que el 30% de los trabajadores del centro quieren formar un sindicato. Una vez superada esta etapa, y tras una agria campaña, se organiza un referéndum. La batalla se libra fábrica a fábrica, supermercado a supermercado, restaurante de comida rápida a restaurante de comida rápida: aunque en Bessemer hubiese ganado el “sí”, la situación en los demás almacenes de Amazon no hubiese cambiado. Para los trabajadores, participar en un proceso de este tipo implica una larga y ardua batalla, y en caso de derrota, puede acarrear represalias contra aquellos que hayan solicitado la ayuda del sindicato –a menudo, el despido–. No es de extrañar, por tanto, que solo estén sindicados el 6,3% de los trabajadores del sector privado en Estados Unidos.

En Francia, en el sector turístico, las camareras de piso cobran el salario mínimo y a la mayoría de ellas se las contrata en calidad de refuerzo: no saben cuántas horas trabajarán en el mes, ni cuánto ganarán ni qué días trabajarán. Sin mencionar que en general las llaman a última hora. Así las cosas, muy pocas son las que consiguen un sueldo equivalente al de un trabajo a tiempo completo. Muchas intentan pues compaginarlo con otra actividad.

La mayoría de las trabajadoras de este sector padecen esguinces, dolor de espalda, tendinitis, etc. Enfermedades de las que nunca se pueden recuperar porque si dejan de ir a trabajar corren el riesgo de no ser contratadas nunca más.

Ni que hablar de las condiciones de trabajo en países como Malasia, donde están las principales empresas productoras de guantes de goma, que abastecen en especial al sector sanitario en Europa y Estados Unidos, las cuales se aprovechan de la mano de obra barata procedente de los países vecinos.

En 2019, Malasia, el mayor productor mundial de guantes de goma, cubría el 63% de la demanda mundial, que ascendía a 300.000 millones de pares. Los trabajadores migrantes representan entre el 20% y el 30% de la fuerza de trabajo del país, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los trabajadores nepalíes, bangladesíes o birmanos, antes de partir, contrajeron una elevada deuda, a un tipo de interés desorbitado, con los reclutadores enviados por las empresas malasias.

En el caso de los trabajadores bangladesíes, abonan entre 3.700 y 4.300 euros a sus reclutadores. En el caso de los nepalíes, las sumas oscilan entre 1.100 y 1.250 euros. Con el salario mínimo de Malasia, fijado en 240 euros al mes, y el pago de horas extraordinarias que no puede superar los 400 euros, es evidente que les llevará años recuperar su libertad.

Son muchos quienes aumentan el número de horas extra trabajadas, ya sean legales o no, para regresar a casa al poco tiempo de vivir bajo esas condiciones de vida, ya que estas empresas, a través de los reclutadores, confiscan sus pasaportes para que no puedan irse del país hasta que finalicen la deuda.

En la República Democrática del Congo (RDC), uno de los 10 países con las poblaciones más pobres del mundo y principal productor mundial de cobalto, hay niños que trabajan en las minas para abastecer a las grandes empresas de los sectores del automóvil, la informática y la telefonía.

Dos tercios de las reservas mundiales de cobalto están en la República Democrática del Congo (RDC). Un componente esencial de las baterías de iones de litio que equipan la gran mayoría de los teléfonos móviles y vehículos eléctricos, y este país es el mayor productor mundial (100.000 toneladas en 2019).

El 15 de diciembre de 2019, la asociación International Rights Advocates (IRA) anunció que se había presentado una denuncia en Washington contra varias empresas transnacionales acusadas de complicidad en la muerte de catorce niños en las minas de cobalto del Congo. El caso implica directamente a Apple, Alphabet (la empresa matriz de Google), Dell, Microsoft y Tesla. Según IRA, el cobalto “lo trabajan en la República Democrática del Congo, en condiciones extremadamente peligrosas propias de la Edad de Piedra, niños a quienes se les paga uno o dos dólares al día […] para proporcionar el cobalto utilizado en los costosos gadgets fabricados por algunas de las empresas más ricas del mundo”.

Hoy la clase obrera y las clases populares que cada vez tienen menos recursos, cada vez se llevan una parte más pequeña del pastel de la riqueza que ellas mismas crean y, por tanto, tienen una capacidad de consumo mucho menor. A la par que los monopolios, fruto del desarrollo de las fuerzas productivas, del avance de la técnica y de la ciencia, tienen una mayor capacidad de producir mercancías. Una nueva contradicción que provoca la crisis permanente del capitalismo y la agudiza a cada día que pasa.

Por otro lado, la robotización hace que la producción se multiplique a la par que, bajo las condiciones del imperialismo, los obreros son arrojados al paro forzoso lastrando su situación socioeconómica mucho más, cuando no son directamente arrojados al cementerio.

El desarrollo de las fuerzas productivas choca con las relaciones de producción del capitalismo monopolista, convirtiéndose el capitalismo en un freno objetivo para el desarrollo humano, para el desarrollo de las fuerzas productivas.

Así tenemos que el capitalismo monopolista a pesar de establecer sistemas organizativos conducentes a la intensificación del trabajo y de la extracción más intensa de plusvalía, resulta que su cuota de ganancia no sólo no aumenta sino que retrocede. Y retrocede porque provoca un desajuste todavía mayor en la composición orgánica del capital, creciendo por la parte del capital constante y retrocediendo en la parte de capital variable, que es la parte invertida en mano de obra que es la que genera plusvalía.

Para tratar de sostener los márgenes de ganancia ya la burguesía tira piedras sobre su propio tejado, incrementando las filas de los parias, acrecentando la pobreza de la mayoría trabajadora a pesar de la inmensa riqueza generada, buscando ya la obtención de ganancia a costa de deteriorar al Estado, su instrumento de opresión mediante el que garantiza la imposición de su dictadura criminal. Además, el desarrollo de la técnica, la automatización, al ser arrojada contra los obreros, conlleva un grado de depauperación mayor de éstos y sus condiciones de vida, implicando que el progreso de la técnica suponga un freno al progreso técnico y, también, al progreso social.

Sin duda, todo ello lo que manifiesta es la absoluta caducidad del capitalismo, es la confirmación de la bancarrota del capitalismo el cual pide a gritos ser arrojado al estercolero de la historia.

El desarrollo tecnológico y científico, la automatización de la producción, debe ponerse en manos de la clase obrera, de la humanidad y servir para liberar al ser humano del trabajo asalariado, poniendo el resultado de la producción en manos de la clase obrera, generando progreso social y desarrollo humano. Y esto solo se conseguirá derrocando el capitalismo y construyendo la máxima aspiración de la clase trabajadora: El Socialismo.

 

¡Los capitalistas son unos asesinos, o acabamos con ellos o ellos acabarán con nosotros!

¡Muerte a la burguesía y su régimen explotador!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 27 de agosto de 2021

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Afganistán y la barbarie del imperialismo

Hace veinte años, el imperialismo estadounidense invadió brutal y sangrientamente Afganistán bajo el pretexto de “la lucha internacional contra el terrorismo y por la democracia”. Por supuesto, estos falsos lemas fueron, son y serán mera propaganda de las potencias capitalistas en su afán por ocupar y subyugar a los pueblos del mundo, por expoliarlos hasta la saciedad y provocar miseria y barbarie a fin de sostener su despiadado sistema de producción y cumplir con los intereses de la burguesía monopolista.

Se estima que EEUU ha invertido más de 2 billones de dólares en la guerra de Afganistán, 256 millones diarios desde 2001. Por descontado, es evidente que buena parte de la inversión estadounidense en el ejército afgano sirvió para financiar mediante venta ilegal de armas y municiones a los talibanes que hoy tienen el control del país. Este brutal desembolso económico nos ayuda a hacernos una idea de hasta qué punto el control geopolítico de la zona es una prioridad para el imperialismo.

Por la parte que le corresponde al gobierno español como fiel subalterno de EEUU, el apoyo de los expresidentes José María Aznar (PP) y Rodríguez Zapatero (PSOE) fue absolutamente incondicional al imperialismo, permitiendo el acceso sin condiciones del Ejército estadounidense a las bases de Rota y Morón y destinando 4.500 millones en la invasión desde 2002 hasta 2016. Además, la diplomacia de EEUU reconoció que «el Ejecutivo socialista optó por “enfatizar” el carácter “humanitario” de la misión afgana», lo cual sirvió para aumentar el apoyo político hacia una campaña que sólo contaba con el favor del 26% de los españoles en septiembre 2002 según una encuesta realizada por el Instituto Gallup.

Siguiendo con los servicios del PSOE al imperialismo, Josep Borrell – Vicepresidente de la Comisión Europea y Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores – afirmó tras una reunión extraordinaria de ministros de exteriores europeos que los talibanes «han ganado la guerra y tenemos que hablar con ellos». Además, dijo que «la cooperación con cualquier futuro gobierno afgano estará condicionada a un acuerdo pacífico e inclusivo y al respeto de los derechos fundamentales de todos los afganos».

En lo que respecta al socialimperialismo chino, semanas antes de que los talibanes iniciaran su ofensiva final y de que abrieran los noticiarios de todos los medios de comunicación, el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, se reunió con una delegación talibán encabezada por Abdul Ghani Baradar – cofundador del movimiento talibán en Afganistán y quien es actualmente Primer Viceemir del Emirato Islámico de Afganistán – en lo que fue de facto, aunque aún no fuese oficial, el reconocimiento internacional de China hacia el gobierno talibán. Esto se debe a que el país alberga reservas de materias primas que son de especial interés para los imperialistas como cobre, hierro, mercurio, cobalto y litio, y que apenas han sido explotadas a causa de la larga guerra sufrida.

China ya ha conseguido un acuerdo para explotar ese sector mineral tan codiciado, pues podrá explotar las minas de cobre de Mes Aynak, en plena Ruta de la Seda al usar a Pakistán – país en el que China ha invertido más de 60.000 millones de dólares – como conexión inmediata y así influir en el PIB afgano durante las próximas décadas. Su socio menor, Rusia, se muestra aún precavida; Zamir Kabúlov – diplomático ruso y enviado presencial a Afganistán – ya advirtió, aunque con prudencia, que cooperarían con los talibanes.

La ofensiva talibán que ha terminado con el control casi total del país y la retirada estadounidense no es más que una guerra reaccionaria donde cada paso ha estado debidamente medido; si los talibanes han llegado a la situación actual es porque EEUU y China así lo han aprobado.

Las masas oprimidas, el pueblo de Afganistán que durante décadas solo ha conocido el horror de la guerra imperialista, debe rechazar frontalmente la subyugación de los nuevos gobernantes reaccionarios y de los imperialistas que los comandan, deben luchar por desarrollar la unidad de los comunistas y del proletariado en la región a fin de provocar una salida revolucionaria a la situación actual.

Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamado a todas las fuerzas revolucionarias de la región a que luchen sin descanso contra la situación actual, desarrollando la guerra nacional revolucionaria contra las fuerzas reaccionarias que ayer y hoy se han repartido el control de Afganistán a fin de expoliar sus recursos naturales y provocar el sufrimiento más absoluto en su clase trabajadora.

 

¡POR LA GUERRA NACIONAL REVOLUCIONARIA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 23 de agosto de 2021

SECRETARIA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La patronal exige el abaratamiento del despido ¡O ellos o nosotros!

Fermín Albaladejo, presidente de la patronal de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE) y vicepresidente de la asociación de autónomos ATA, ha exigido al Gobierno una reforma laboral “encaminada a la reforma que tuvimos en el año 2013. Fue una buena reforma laboral porque se frenó la destrucción de empresas y de empleo. Todo lo que sea no flexibilizar el empleo y ponerle trabas a las empresas, va a hacer que las empresas no vayan a contratar nuevos empleados“. Ambas organizaciones, CEAJE y ATA, están incluidas en la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), presidida por Antonio Garamendi, que recientemente también declaró la necesidad de una rebaja fiscal para las rentas altas.

Queda claro, por lo tanto, que la democracia sobre la que hablan tanto PSOE como Unidas Podemos no es más que una pantomima en el momento en el que tenemos diversas entidades no elegibles que hablan de tú a tú con las instituciones elegidas de forma “democrática” por el censo electoral del Estado español. Aún por encima, el pueblo trabajador tiene que soportar que se catalogue a la patronal y sus acólitos como agentes sociales, cuando lo que realmente representan es una sociedad caduca que sólo genera miseria para quienes creamos toda la riqueza en este mundo.

De forma sutil, vemos aquí cómo actúan los dirigentes de la pequeña burguesía, la cual no es más que la renovación continua del capitalismo. Mientras exista, el pequeño propietario tendrá las pretensiones de convertirse en gran capitalista y, de esta forma, asegurar su existencia como propietario de medios de producción y perpetuador de la explotación del hombre por el hombre. Esta renovación en lo estructural, en las relaciones de producción, implica también su renovación en lo político pidiendo cada vez más derechos para explotar como los ya señalados al comienzo de este texto.

La patronal, como vemos, ya va mostrando sus manidas pretensiones dentro del cambio de modelo productivo en el que estamos ya inmersos, exigiendo el despido libre en previsión de la futura reforma laboral que se está planteando el Gobierno traidor de PSOE-IU/Podemos. Mientras se dan golpes en el pecho desde hace más de un año con aquel compromiso de derogación de la reforma laboral, hoy en día no sólo la aplican a pies juntillas (es así como se “crea empleo” en la época estival) sino que planean llevar a cabo una nueva legislación que asegure más aún la explotación y la precarización de los trabajadores.

La precariedad, la inestabilidad laboral del obrero, la temporalidad, los bajos salarios y la pérdida de derechos forman parte ya de la realidad presente de la clase trabajadora en su conjunto y los planes de la patronal pasan por su consolidación y extensión a todos los sectores productivos.

La automatización en el capitalismo sólo puede generar miseria para el trabajador, pero el problema no es la robotización, sino las relaciones de producción capitalistas basadas en la propiedad privada sobre los medios de producción. Se hace necesario armonizar las relaciones de producción con el enorme desarrollo de las fuerzas productivas y ello sólo es posible aniquilando de manera revolucionaria las relaciones de producción capitalistas imponiendo la socialización de los  medios de producción, de tal modo que la automatización se traduzca en progreso social para la sociedad, o lo que es lo mismo, un descenso del número de horas de trabajo y una mejora de las condiciones de vida de la mayoría de la población, de los trabajadores. La producción, bajo el Socialismo, tendría por objeto la mejora de la vida de la sociedad y no la acumulación de capital en unas pocas manos como pasa hoy.

Ningún representante de la burguesía sacará las castañas del fuego al proletariado. Cualquier diálogo con la patronal que propongan como hito histórico no es más que una engañifa y una excusa para llevar a cabo más represión patronal. El diálogo con los empresarios sólo lleva a la pérdida de posiciones de los derechos de la clase obrera, pues el “diálogo social” no es más que una fórmula que la burguesía y sus esbirros oportunistas tienen para someter a la clase obrera y subordinarse a la aceptación de ésta de los intereses de la burguesía.

A los trabajadores solo nos queda organizarnos en un grado superior a las actuales agrupaciones burguesas para aplastarlas y así acabar con este sistema capitalista criminal, corrupto y mísero y así construir el Socialismo y hacer que la propiedad de las empresas pase a manos de la clase obrera y que el desarrollo tecnológico se ponga al servicio del pueblo trabajador.

 

¡O ellos, los capitalistas, o nosotros!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




¡Estudiante, organízate con el PCOE!

Comienza el curso escolar, y muchos estudiantes de la clase obrera se ven abocados a pedir becas para poder estudiar, mientras que los partidos del Régimen alardean de Educación Pública.

Cuando los estudiantes pedimos una beca al Estado, lo hacemos con el miedo de: primero, que nos la concedan; segundo, que lo hagan a tiempo, pues normalmente lo hacen a mitad del curso, y esto deja fuera de los estudios a muchos hijos de obreros que no pueden hacer frente a los gastos iniciales de la Educación Pública; y tercero, dejar a un lado los problemas internos de las familias obreras (económicos, sociales, familiares…) y aprobar todo para no tener que devolver la irrisoria beca que el Estado no concede.

Este último punto prácticamente deja fuera a los estudiantes que padecen enfermedades mentales, tales como ansiedad, depresión, entre otras, así como los mencionados problemas internos que toda familia de obrero sufre por las inclemencias a las que nos somete el salvaje capitalismo.

Nos venden la educación gratuita, cuando, en el caso de los universitarios, tenemos que pagar tasas abusivas, que de repetir curso, se incrementan hasta unos cien euros de media por asignatura “repetida”, y en caso de repetir no optamos a la ayuda del Estado. ¿Dónde está esa educación pública? Ha quedado más que patente que en el capitalismo la educación está hecha para los hijos de los burgueses, que pueden pagarse las carreras sin presentarse, mientras los hijos de obreros tenemos que compaginar el trabajo con el estudio, porque muchas veces ni con la ayuda de nuestros padres, ni con la “ayuda” del Estado somos capaces de hacer frente al coste educativo.

A todo esto se suma que la educación en el capitalismo es un bien de mercado más, que la burguesía usa para obtener beneficios sin importar la calidad de la misma. De esta forma la educación pasa a estar cada día más privatizada, recortando las inversiones del Estado – herramienta de los monopolios en manos de la burguesía – en educación pública, que hacen imposible para muchos hijos de obrero acceder a determinados estudios, dejando como única alternativa el sector privado.

La única solución que los obreros tienen para obtener una educación de calidad es organizarse para tumbar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo, de forma que la educación pase de ser una mercancía a un bien social y un derecho real para todo el pueblo.

 

¡Sólo el socialismo garantiza una educación de calidad para los trabajadores!

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Así nos roban y nos engañan ¡O ellos o nosotros!

Bajo el mandato de Felipe González (1982-1996) el PSOE privatizó en dicho periodo grandes empresas públicas como SEAT, Transatlántica, Marsans, ENASA (PEGASO), ENAGÁS, ENDASA (posteriormente INESPAL), etcétera. Muchas de estas empresas empezaban por EN que significaba “Empresa Nacional” – de automóviles unas, del Gas o del Aluminio otras, etcétera. Privatizaciones totales y parciales, con entrada de capital privado, en otras empresas públicas como ENDESA, TELEFÓNICA, REPSOL o ARGENTARIA. El saqueo de las empresas públicas – vendidas a los grandes capitalistas – significaron para el Estado unos ingresos de unos 23.500 millones de euros.

Esta política de saqueo fue continuada y multiplicada por el no menos fascista José María Aznar (1996-2004) con el PP ya en el Gobierno, quien, sin olvidar que la mayoría de ministros de los gobiernos de Aznar están condenados y muchos de ellos han pisado la cárcel por chorizos y corruptos, culminó las privatizaciones de ENDESA, TABACALERA, REPSOL, ARGENTARIA, GAS NATURAL, o lo que es lo mismo, puso en manos de sus amigotes burgueses plenamente los sectores de la electricidad, el gas, el petróleo, el transporte y las telecomunicaciones.

Como puede verse, tanto PP como PSOE han hecho y hacen una única política: Saquear las arcas públicas, robando al pueblo no sólo el dinero sino las empresas públicas, las cuales venden a sus auténticos jefes, los monopolios; políticas que han continuado desarrollando con Zapatero, Rajoy y Pedro Sánchez.

Nos decían los capitalistas a través de sus partidos políticos que había que privatizar para hacer que el Estado fuera viable económicamente, para reducir el déficit y la deuda pública. Todo ello en aras de Europa, de cumplir con los requisitos de la Europa de los monopolios y del gran Capital, que debería significar el bienestar máximo para todos. ¿Cuál ha sido la realidad del saqueo y de las políticas capitalistas? Veamos los datos:

 

Como podéis ver, las políticas realizadas por los capitalistas a través del PP y el PSOE, apoyados por el resto de partidos del capital (incluido PODEMOS-IU/PCE), lo que han significado para la clase obrera es un expolio de lo público, recortes sociales e incremento de la deuda pública; ese es el saqueo: han robado lo público, se han llevado el dinero, y ese dinero hoy es deuda que recae sobre las espaldas de la clase obrera, que tiene que pagar este robo producido durante décadas y que persistirá mientras los trabajadores no demos un puñetazo encima de la mesa y mandemos el capitalismo y a sus esbirros al basurero de la historia.

Decían también que tenían que privatizar para, por un lado, abaratar los precios de los servicios y recursos energéticos que recibirían los ciudadanos, gracias a la competencia de las empresas privadas. Felipe González reiteraba ese mensaje al igual que decía que “mantener empresas públicas es como tener un elefante en el patio de tu casa”. Aznar señalaba, en 2001, que “quien diga que en el sector de las telecomunicaciones o en el de la electricidad, o en cualquier otro en el que hemos aplicado privatizaciones o incremento de la competencia, quien diga que no ha mejorado su eficiencia, que no han bajado sus precios y que no ha mejorado su calidad miente o es un ignorante”. Tanto Felipe González – Naturgy – como Aznar – ENDESA – han estado mamando de las empresas que ellos mismos privatizaron. ¿El resultado de dichas privatizaciones? Enriquecimiento de unos pocos y deuda para los trabajadores que somos los que pagamos el robo perpetrado por los empresarios – y sus políticos a sueldo ya sea en forma de presidente del gobierno o de ministro – y, como no, los precios de la luz o del gas cada vez más altos, batiendo récords históricos un día sí y el otro también.

El resultado del capitalismo en el Estado español es que se paga el recibo de la luz más caro de Europa; es que un millón y medio de familias necesitan ayuda para comer; líder en paro juvenil con una tasa del 38%; casi 4 millones de parados; es que la educación y la sanidad pública están desmanteladas a la par que se les da dineros a manos llenas a banqueros y empresarios para que roboticen la producción y despidan a todavía más trabajadores, dineros que el Estado les otorga y que engrosan la deuda con la que justifican los sicarios del capital, el Gobierno, todavía más recortes.

La solución pasa porque los trabajadores nos organicemos y nos unamos para acabar con el capitalismo, con su Estado, y hacer que la propiedad de las empresas pasen a manos de la clase obrera, al igual que el desarrollo tecnológico se ponga al servicio del pueblo trabajador, para hacer que el ingente incremento de la producción y riqueza que la robotización genera suponga progreso social para el pueblo y no pobreza para éste e incremento de la desigualdad social, que es lo que producirá si sigue en manos de la burguesía.

 

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡ELLOS ROBAN Y NOSOTROS PAGAMOS SU ROBO, NO AL PAGO DE UNA DEUDA ILEGÍTIMA!

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Saludo al Partido Guatemalteco del Trabajo y a la Asamblea Fraternal

El pasado 1 de agosto, una delegación del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) se reunió en Madrid con camaradas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE). En dicha reunión participaron e intervinieron, entre otros, nuestro Secretario General y nuestro Secretario de Relaciones Internacionales, como muestra de la importancia que desde nuestra organización le otorgamos a este tipo de encuentros, que tienen como objetivo construir un Movimiento Comunista Internacional que sea auténtico defensor del marxismo-leninismo y de la revolución socialista a nivel mundial.

Los esfuerzos del Partido Guatemalteco del Trabajo por la reconstrucción del movimiento obrero revolucionario en Guatemala demuestran que los trabajadores, campesinos e indígenas del país tienen ante sí una auténtica alternativa para construir verdaderos órganos de contrapoder y autodefensa contra las agresiones de la burguesía nacional y del imperialismo.

Los camaradas guatemaltecos, como cuadros revolucionarios, tienen ahora entre sus manos la difícil misión de llevar a cabo la ofensiva ideológica, política y económica contra las continuas embestidas de la burguesía y los monopolios, que atentan sin descanso contra el pueblo trabajador.

La realización de la Asamblea Fraternal es un paso todavía pequeño, pero totalmente necesario para la construcción de una organización revolucionaria en Guatemala que tenga el claro objetivo de dar un golpe de gracia a la estructura económica capitalista, pues la unidad de los camaradas de Guatemala, de la vanguardia comunista del país, es una condición imprescindible para unir al proletariado guatemalteco e instruirlo en la lucha de clases.

Desde el Partido Comunista Obrero Español, y en nombre de toda la militancia de nuestra organización, mandamos un saludo de hermandad a la Asamblea Fraternal que se realizará hoy, día 15 de agosto, en Guatemala y que sin duda alguna representa uno de los más honestos esfuerzos en la lucha comunista y antiimperialista.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡POR GUATEMALA, LA REVOLUCIÓN Y EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 15 de agosto de 2021

Bernardo Baños González

Secretario de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




La FP en Madrid avanza hacia la privatización

En la Comunidad de Madrid llevamos años sufriendo recortes en todas las inversiones públicas, pero sin duda la educación es una de las que más ha sufrido estos recortes. Esta vez es la Formación Profesional la afectada por estos recortes: 17.976 solicitantes de una plaza en FP de los 32.952 totales (el 55%) se ha quedado sin plaza para el siguiente curso.

Esto quiere decir que más de la mitad de los solicitantes de una plaza en FP en un centro educativo público tendrán que elegir entre dos opciones: solicitar plaza en un centro privado con matrículas que oscilan en torno a los 7.000€ o quedarse sin poder estudiar.

Para más inri, las becas a las que pueden optar los estudiantes madrileños de FP que acudan a estos centros privados van desde los 400€ hasta los 4.000€, cifras completamente absurdas teniendo en cuenta que muy pocas matrículas de los centros privados se encuentran en ese rango de precios, como indicábamos anteriormente.

Todo en la Comunidad de Madrid avanza hacia la privatización en todos los ámbitos, y la educación no podía ser menos. Los estudiantes de la clase obrera madrileña están condenados a la miseria más absoluta. Una vez que estos terminan bachillerato se encuentran con distintas opciones, cada cual más desoladora que la anterior: matricularse en la universidad pública, la cual tiene un coste anual de en torno a 1.200€ y en la que el acceso a becas muchas veces es imposible; matricularse en un centro de Formación Profesional, con todos los problemas que eso conlleva y que ya hemos expuesto anteriormente; o, directamente, lanzarse a un criminal mercado laboral el cual se ceba aún más con aquellos trabajadores “sin cualificación”.

La Comunidad de Madrid solo busca el beneficio de las grandes fortunas y hace todo lo posible por conseguirlo, dinamitando todas las infraestructuras públicas que, aunque deficientes, permiten que personas sin recursos puedan tener educación o sanidad. No es casualidad, es la lógica del capitalismo, es la mercantilización de todos los aspectos de la vida que condena a la miseria a la clase obrera mientras llena los bolsillos de la burguesía.

La única salida para la clase obrera ante esta miseria criminal es la lucha por una sociedad en la que la clase obrera sea dueña de su presente y de su futuro, donde realmente se luche por acabar con los problemas de la clase obrera. La única salida es la lucha por el socialismo.

¡ORGANÍZATE CONTRA LA MERCANTILIZACION CAPITALISTA DE LA EDUCACIÓN! 

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid