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¡Reforma agraria y revolución proletaria!

En Castilla – La Mancha, así como en gran parte del Estado español, se hace patente la necesidad de una reforma agraria acorde al siglo XXI. Una política agraria es primordial para que los jornaleros avancen y mejoren su situación, pues son llevados a la esclavitud.

¿Qué lleva a los trabajadores del campo a la miseria? En su mayoría inmigrantes, los jornaleros tratan de sobrevivir aceptando las miserias que los propietarios imponen, viviendo en unas condiciones infrahumanas, en las que muchos se ven obligados a dormir en la calle. Estos trabajadores, los temporeros, recogen aceitunas, ajos, cebollas… cualquier fruto al precio que sea y las horas que hagan falta para llevar un miserable salario a su casa o enviarlo a sus familias en sus países de origen.

Desde tiempos inmemoriales, las antiguas Castillas, Extremadura, Murcia y Andalucía fueron dejadas atrás  por el Estado monárquico – absolutista y pseudo constitucionalista español, que relegó a un ya no segundo plano, sino tercero, por detrás de las colonias, a las que se ponía más énfasis y se le dedicaban más fondos. El campo castellano y andaluz quedó asolado, como una simple fábrica de producción de trigo y centeno.

Con la falsa democracia nacida en 1978, la situación en ambas Castillas, transformadas en esos artificios de Castilla y León y Castilla – La Mancha, Extremadura, Murcia y Andalucía, la estructura y relación de trabajo se mantuvo igual; los trabajadores trabajan de sol a sol por una miseria, que nada tiene que ver con los beneficios reales que se extraen de las producciones agrícolas. Los grandes latifundios pertenecen mayoritariamente a la gran aristocracia y burguesía española, aferrada a ellos por gracia de Dios (y de Franco, en muchos casos). Estos explotadores mantienen las tierras por herencia, preocupándose de ellas tan solo para obtener dinero explotando a sus trabajadores, sean extranjeros o españoles; a la hora de explotar al proletario no existe patriotismo.

Y es en la actualidad, en el siglo XXI, cuando los trabajadores tenemos que dar gracias a tener, en la mayoría de ocasiones, contratos y altas en la Seguridad Social. Pero, ¿esto es suficiente? ¿De qué nos sirve tener contratos y altas en la Seguridad Social, si nuestros salarios siguen siendo propios de un sistema esclavista? Pongamos el ejemplo de la recolección del ajo, donde trabajan mayoritariamente magrebís, búlgaros y rumanos, que empiezan a trabajar al ocaso de la madrugada hasta bien puesto el sol. Esto es a cambio de un salario que ronda los 20 euros diarios, pues los temporeros trabajan en función de lo que recogen, sin importar las horas trabajadas. Cualquier intento de protesta en el campo es rápidamente sofocado, pues los trabajadores temen perder su salario esclavo. A esto se le une el miedo a perder los puestos de trabajo en manos de máquinas, pues la revolución científica y técnica bajo los intereses capitalistas pretenden cambiar a los trabajadores, que ya de por sí son considerados como máquinas, como meras mercancías, por otras máquinas más baratas y que no se quejan.

¿Por qué tenemos nosotros, los trabajadores del campo, y el proletariado en general, que soportar esta situación cuando somos nosotros los que generamos la riqueza?

Nosotros, los comunistas organizados en el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), proponemos una Reforma Agraria como medida de salida a esta injusta y esclavista situación de los jornaleros:

Reforma agraria antilatifundista

La Reforma Agraria ha de ser antilatifundista porque los terratenientes usan las grandes extensiones de tierra para obtener materias primas y dinero a costa de explotar a los jornaleros. Por tanto, se expropiarán los latifundios y se utilizarán las tierras en poder de las instituciones públicas para entregárselas a los jornaleros y pequeños campesinos para que las exploten de forma planificada, disminuyendo significativamente el desempleo. Los jornaleros trabajarán conjuntamente, hombro con hombro, en cooperativas cuyos productos pertenecerán a toda la sociedad; no a una sola persona que haga negocio con ellos. Las máquinas, abonos, semillas, etc., serán entregados por el Estado, sin que los campesinos lo tengan que costear. El transporte y la comercialización de los productos ya no tendrán costes añadidos que graven la economía de los nuevos campesinos. Del mismo modo, la sociedad introducirá los avances científicos y tecnológicos aplicables al campo, con ingenieros, agrónomos, biólogos…

Reforma agraria antimonopolista

 

La Reforma Agraria será antimonopolista ya que todo lo que rodea al proceso de producción del campo está en poder del gran capital industrial y financiero: las máquinas, los productos químicos, el transporte, la comercialización y los préstamos a los pequeños campesinos están en manos de la banca, los monopolios y las multinacionales españoles y extranjeras que imponen sus precios y sus leyes.

Esta es la razón por la que los pequeños campesinos actuales se ven abocados a la ruina, sin poder afrontar los gastos que son superiores a los ingresos. En esta situación se verían los jornaleros si se llevaran a cabo las falsas reformas y políticas agrarias que defienden algunos partidos parlamentarios como Unidas Podemos, pues aunque se creara un banco público, esta relación entre monopolios y pequeños campesinos no variaría. Por ello, será también necesario socializar los monopolios, multinacionales y banca privada.

La Reforma Agraria ha de acompañarse de la socialización de los sectores estratégicos. Casi todos ellos eran empresas públicas que PSOE y PP han privatizado: REPSOL, ENDESA, TELEFÓNICA, CORREOS, etc. Se trata de devolver al pueblo lo que él mismo ha levantado con sus esfuerzos.

La reforma agraria solo efectiva saliendo de la Unión Europea

Tal y como se ha demostrado durante la crisis del 2008 y del COVID-19, la Unión Europea (UE) es el órgano superior del continente que está por encima de los propios gobiernos estatales, concebido para administrar los intereses de los monopolios, las multinacionales y la banca de los países más poderosos de Europa: Francia y Alemania, excluyendo en este caso a Inglaterra tras su salida de la Unión.

La pertenencia a la UE supone el sometimiento total y absoluto a los intereses supremos del imperialismo europeo que controla, gestiona, dirige la política y la economía de los países socios, muchas veces subyugada a los intereses del gigante supremo: Estados Unidos (EEUU), como podemos ver con el TTIP, que somete a los pueblos europeos a los designios de la burguesía norteamericana. Hace unos años a la izquierda reformista (PODEMOS e IU-PCE) se le llenaba la boca criticando el TTIP, pero ahora sin embargo callan, siendo cómplices de lo que supone el TTIP para el pueblo trabajador.

La UE impide la racionalización y la planificación democrática según los deseos y necesidades del pueblo trabajador. Será imposible dedicar las materias primas extraídas por los campesinos de España con órdenes de Bruselas.

CONCLUSIÓN

El proceso de producción de las máquinas y aperos requiere la movilización de todo un entramado de empresas, la industria de extracción (minas), de elaboración del acero y su transformación, de su templado, bonificado y cromado, etc. De ahí que los altos hornos, todo tipo de acerías y fábricas de barras perforadas, tubos cuadrados, etc., han de ser socializadas. Muchas de ellas eran empresas públicas. Otras, como las minas, son riquezas de nuestro suelo y nos pertenecen; sin embargo, los gobiernos autonómicos ceden su explotación a multinacionales, especialmente extranjeras, por lo que los materiales extraídos van a parar a otros países como el cobre cuya producción se marcha hacia India y China y el dinero de su venta a las empresas extractoras, sin beneficiar en absoluto a nuestros pueblos.

La Reforma Agraria abarca el sector ganadero, que se ha visto limitado por la presión de la UE y por la política de precios de los monopolios y multinacionales. Aplicar la Reforma Agraria que corresponde en la actualidad exige que las riquezas de nuestros suelos pasen a manos del pueblo al igual que todas las factorías que intervienen en el proceso de producción. Basta ya de que las multinacionales se lleven nuestras riquezas a sus países convirtiéndonos en la región más pobre y con mayor número de parados de Europa.

Hasta hace poco se tenía la idea de que la Reforma Agraria es un problema de los pueblos agrarios. Por lo tanto correspondía sólo a los pequeños campesinos y a los braceros luchar por ella. La Reforma Agraria contemporánea exige la participación del conjunto de la sociedad, tanto en la ciudad como en los pueblos. Con la Reforma Agraria los campesinos extraerán de las tierras las materias primas que hoy son utilizadas para crear y fortalecer las industrias de diversos lugares. Como es lógico esa materia prima después de la implantación de la Reforma Agraria servirá para crear industrias en todo el Estado, para consolidar y extender las que existen y además parte de dicha materia prima será moneda de cambio en la adquisición de materiales que sirvan para el progreso social, que no lo podemos obtener con nuestros propios recursos pero que existen en otros lugares.

Todo un conglomerado de industrias de los sectores primarios, secundarios y terciarios brotará propiciado por la Reforma Agraria. Así pues, harán falta licenciados de todas las carreras. Surgirán demandas de todo tipo de oficios. Se pondrá en marcha un sistema de investigación para el desarrollo del campo y de la ciudad que exigirá nuevos profesionales.

La Reforma Agraria moderna es un sistema armónico y el más solidario que se puede dar en la sociedad actual. Por eso no puede convivir con la existencia de clases sociales que sólo buscan su beneficio y no les importan deteriorar el hábitat en el que vivimos, esquilmando bosques, produciendo bombas criminales, a las que tampoco les importa que niños, mujeres y hombres inocentes mueran con tal de llenar sus bolsillos. Clases que disfrutan con tener casas vacías mientras hay personas que duermen en las calles. Clases que cimientan su existencia con la explotación irracional de nuestras riquezas.

La Reforma Agraria moderna es posible y es sobre todo la única salida real para la situación en que nos encontramos los trabajadores de todo el Estado, como también para dar solución a la pobreza y proporcionar un porvenir a la juventud desahuciada. Por todas estas razones, el PCOE hará lo posible por auspiciar entre los trabajadores la imperiosa necesidad de luchar por hacerla realidad, con el propósito de enjugar el paro y para hacer justicia a los sacrificios de las clases laboriosas de la ciudad y del campo, creadoras de las riquezas del país.

 

¡Socialización de los medios de producción!

¡Socialismo o barbarie!

 

Partido Comunista Obrero Español en Castilla – La Mancha




La geopolítica del Mar Negro: Entre el fascismo ucraniano y los oligarcas rusos

Como consecuencia de los bombardeos del ejército fascista de Ucrania contra uno de los puestos de observación en la localidad de Lozovoe, cuatro milicianos de la República Popular de Donetsk han muerto y otro de ellos resultó gravemente herido. Para más inri, los fascistas ucranianos dispararon posteriormente y de forma deliberada contra una ambulancia que se dirigía a auxiliar a los heridos y recoger los cuerpos de los caídos, provocando una quinta muerte y cuatro heridos más.

En este contexto de fascismo creciente a las puertas de Europa, la amistad ucraniano-estadounidense sigue en desarrollo, celebrándose en el Mar Negro, entre el 28 de junio y el 10 de julio, las maniobras navales Sea Breeze. Estas serán las maniobras más grandes de la historia de dicho evento, con la participación de 32 países que representan la flor y nata del imperialismo como son Estados Unidos, Israel, Francia, Reino Unido, Marruecos, Turquía, España y Polonia, entre otros. Nos imaginamos que estos son “los vientos de cambio que llegan desde Estados Unidos” a los que se refería la oportunista Yolanda Díaz.

Mientras tanto, Ucrania no es tan siquiera noticia para los medios de “comunicación” occidentales a no ser que gane algún partido en la Eurocopa. El silencio mediático sobre lo que es un auténtico régimen neonazi, aupado y financiado por la Unión Europea desde 2013, es absoluto. Un silencio que también se extiende a lo hora de evitar cualquier clase de información referida a la sangrienta guerra civil que se vive durante más de 7 años o sobre los batallones paramilitares, abiertamente fascistas, como Azov que proliferan en el país.

Por su parte, mientras que el imperialismo occidental realiza sus maniobras navales a las puertas de Rusia por el sur y convierte al Mar Negro, pese a su pequeño tamaño, en el más militarizado del mundo, Rusia no tiene ninguna intención de retroceder en Crimea, pues supone la base principal de su flota en el Mar Negro, ya que es un punto clave a la hora de dominar el Este de Europa y el Oeste de Asia.

El Mar Negro «separa dos continentes, en este caso Europa de Asia, pero también constituye un puente de unión entre los mismos […] Asimismo, la región se sitúa a la confluencia, tanto de dos religiones, el cristianismo y el islamismo, como de dos familias de pueblos: el eslavo y el turcófono. Por consiguiente, una gran potencia contemporánea, Rusia, y dos potencias regionales, Ucrania y Turquía, desarrollan sus conceptos estratégicos, políticos y económicos, teniendo en cuenta al Mar Negro y a su espacio adyacente […] La revalorización geoestratégica de la región, gracias a su potencial energético y al nuevo mapa político nacido tras la desaparición de la URSS, explica que el control de la energía y de los oleoductos constituyeran la clave de la situación geoeconómica de la región del Cáucaso y del Oriente Medio» (Silvia Marcu; La región geopolítica del Mar Negro, 2004).

 

 

Los importantes recursos petrolíferos y gasísticos existentes en la cuenca del Mar Negro llaman la atención de los Estados imperialistas y de los monopolios, provocando que la situación en la región sea de todo menos estable y tranquilizadora. Y en este contexto de lucha encarnizada por los recursos y territorios, las tensiones se acumulan en el territorio ucraniano: Sebastopol, Crimea, la flota del Mar Negro, las Repúblicas Populares, el fascismo ucraniano frente al nacionalismo ruso, etc.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) manifestamos nuestra absoluta solidaridad con la resistencia antifascista de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, con la lucha de los milicianos y comunistas que resisten valientemente contra las fuerzas de ocupación fascistas de Ucrania, así como mostramos nuestro más absoluto rechazo a los intereses de imperialistas y oligarcas en la región, independientemente de si este imperialismo tiene su centro de mando en Washington, Berlín o Moscú.

 

¡QUE VIVA LA RESISTENCIA DE DONETSK Y LUGANSK!

¡EL FASCISMO NO PASARÁ!

Madrid, 24 de junio de 2021

Secretaría de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




Y así muñe la burguesía un pacto para arremeter contra la clase obrera

Mientras la extrema derecha arremete contra el gobierno por los indultos a los presos políticos del Procès y mientras los oportunistas están haciendo sus tejemanejes también con los indultos y la supuesta mesa de negociación, el Estado sigue inexorablemente reprimiendo al pueblo de Cataluña.

El pasado día 16 de junio, la Audiencia Provincial de Barcelona condenaba al militante de la izquierda independentista de la CUP, Marcel Vivet, a 5 años de prisión por, según señala la Audiencia, lesionar a un antidisturbios de los Mossos d’Esquadra en una manifestación de la organización reaccionaria JUSAPOL en 2018 en el Clot-Camp de l’Arpa en Barcelona.

Es curioso que a otro militante de izquierda, Adrià Catasús, la fiscalía pida 8 años de prisión por los mismos hechos por los que condenan a Marcel Vivet. Sin duda, nos encontramos ante un nuevo montaje policial al estilo Altsasua que demuestra la esencia reaccionaria y fascista del Estado.

Hay que reseñar que en este acto represivo contra Marcel Vivet coronado por la Audiencia Provincial de Barcelona, ha participado la “policía del poble”, els Mossos d’Esquadra, y como acusación particular la Generalitat de Catalunya.

Y es que, mientras el Gobierno pretende blanquear cínicamente al Estado con unos indultos, no duda en reivindicar a este Estado como un Estado de Derecho aprobando su papel criminal y represivo y amenazando al pueblo catalán, tal y como lo acreditan las palabras del ministro reaccionario Ábalos recogidas por la prensa burguesa:

 

Y es que la propia sentencia del juez Marchena reconoce que bastó registrar en el BOE la aplicación del 155 para aplacar completamente el intento secesionista, negando incluso que existiera sedición a pesar de condenar a los políticos catalanes por ello, los que han traicionado el mandato del pueblo catalán dado el 1 de Octubre no dudan en establecer mecanismos para tratar de cerrar un pacto entre facciones de la burguesía, como lo acreditan los actos del Cercle de Economía, los posicionamientos de la Patronal catalana Foment del Treball y de la CEOE favorables a los indultos, haciendo de muñidores para cerrar filas en torno al Estado, expresándolo el diario EL PAÍS de la siguiente manera:

 

 

Por no hablar de lo que sostuvo Junqueras, pretendiendo mostrar estos indultos como un avance en parámetros independentistas:

La realidad es que en Cataluña hay en torno a 2.850 represaliados por el 1 de octubre que han sido implicados en más de 30 juzgados de las cuatro provincias catalanas, por no hablar de los exiliados. Y la represión política contra el pueblo y la izquierda sigue avanzando tanto en Cataluña (la condena a Marcel Vivet es un ejemplo claro) como a lo largo y ancho del resto del Estado español, donde las farsas para reprimir políticamente al pueblo proliferan.

Mientras todo esto pasa, el “Gobierno más progresista de la historia”, apoyado por ERC y BILDU entre otros, no ha modificado una sola coma de la Ley Mordaza. Y por supuesto, todos esos partidos al servicio de la burguesía y sus diferentes facciones no dudan en tejer un nuevo pacto para satisfacer los intereses de éstos a costa de continuar reprimiendo a la clase obrera, ya sea de manera propiamente represiva, ya sea con medidas económicas impuestas por la UE como reformas laborales, reformas de las pensiones, reformas fiscales, etcétera, todas ellas en favor de los monopolios al objeto de entregar dineros a la burguesía que, sin duda, pagará la clase obrera con su sudor, su sangre y su vida.

Los indultos deben situarse en el chalaneo entre diferentes facciones de la burguesía para cerrar un pacto que les dé salida al momento actual a costa de perpetuar la opresión y la explotación del pueblo como fórmula para seguir manteniendo sus privilegios y su riqueza. La única patria de la burguesía es su bolsillo, la cual juega con dos barajas para satisfacer sus intereses: por un lado, usa a socialfascistas y oportunistas –donde deben incardinarse ERC y Bildu también– para buscar un pacto que le permita a la burguesía avanzar; por otro lado, trata de conducir el descontento del pueblo hacia el fascismo moviendo a sus peones del PP y su fracción verde tricornio de VOX, sacando a los muertos de sus féretros como, por ejemplo, la pandilla de reaccionarios que se prestaron como marionetas convocantes de la movilización de Colón en Madrid que fue sin duda un varapalo para los fascistas.

La clase obrera no tiene más salida que romper el sistema capitalista y, con él, el Estado. El nacionalismo es el instrumento ideológico, junto con el oportunismo, que tiene la burguesía para fraccionar y engañar a la clase obrera. Los comunistas debemos estar a la altura del momento histórico, donde el capitalismo monopolista ya vive unos días que no le corresponden y que, a medida que la automatización y la robotización avanza, el sistema se va negando a sí mismo. En este sentido, los comunistas debemos dar pasos hacia la unidad de acción para quitar a la clase obrera las anteojeras que la burguesía le coloca – ya sea con el nacionalismo, el chovinismo, el fascismo o el oportunismo– y para ello los comunistas debemos rebajar nuestro egocentrismo y nuestro acomplejamiento que en muchas ocasiones nos lleva a diluirnos en el oportunismo.

 

¡ABAJO EL FASCISMO Y EL OPORTUNISMO!

¡ROMPAMOS CON LA UNIÓN EUROPEA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 21 de junio de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El PCOE contra el bloqueo a Cuba

El pasado 12 de junio de 2021 fue convocada una concentración en Sevilla rechazando el bloqueo que el criminal Estado norteamericano impone a Cuba desde hace décadas.

En dicha concentración estuvo presente nuestro Partido, el cual intervino a través de nuestro Secretario Político del Comité Provincial en Sevilla, en los parlamentos del final de la concentración. Un discurso el de nuestro camarada, que te adjuntamos en video para que lo puedas escuchar íntegramente:

donde nuestro Secretario Político en Sevilla desgranó brevemente el porqué Cuba es bloqueada, la diferencia existente entre Cuba y la potencia criminal norteamericana, que es el mayor enemigo de la humanidad y que simboliza la decadencia y la podredumbre del imperialismo, haciendo una apelación a la clase obrera del Estado español al internacionalismo proletario y exhortando a los comunistas a conquistar la unidad, condición indispensable para la superación revolucionaria del capitalismo.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Sevilla, 19 de junio de 2021

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) EN SEVILLA




La situación de la vivienda cada día más insostenible [ESP/CAT]

El lunes pasado un hombre de 58 años se suicidó en el barrio de Sants en Barcelona cuando iba a ser desahuciado. Este hombre llevaba varios meses sin trabajo y desde hacía tiempo que estaba siendo atendido por los servicios sociales del ayuntamiento, los cuales habían avisado en un informe sobre su vulnerabilidad al juzgado encargado del desahucio, el cual fue desestimado.

Tras la salida de la noticia y su repercusión tanto por medios como por redes sociales, la respuesta de los principales culpables es la de pasarse la patata caliente de la responsabilidad a ver a quien le explota y quien se salva de la quema. Ada Colau y Gabriel Rufián acusan al PSOE y a sus jueces, tratando así de lavarse las manos y que sus respectivas figuras no queden salpicadas por este tema, como si ellos no fuesen una parte importante para el funcionamiento de la maquinaria represiva estatal, enviando a los Mossos d´Esquadra o a la Guardia Urbana prácticamente a diario para que ejecuten los desahucios, así como reprimir las luchas de los obreros que se resisten.

También cabe resaltar la labor que llevó a cabo la Plataforma de Afectadas por la Hipoteca, el Grup d´Habitatge de Sants y el Sindicat de Llogateres y Llogaters que convocaron una manifestación al día siguiente para mostrar la repulsa hacia esta situación; a dicha manifestación acudieron alrededor de 1000 personas.

Por desgracia esto no se trata de un caso aislado, ni es la primera víctima empujada al suicidio o a otras penurias por este sistema criminal ni será la última. Se trata de un síntoma más de la situación cada vez más insostenible a la que este sistema moribundo empuja a los trabajadores, un síntoma que no desaparecerá mientras no se ataque la raíz que no es otra que el capitalismo monopolista y su Estado. Mientras esto no ocurra, lamentablemente, casos similares a éste serán cada día más habituales. La situación de la vivienda es crítica en todo el Estado español, pero Barcelona – donde Colau y Els Comuns llevan gobernando durante los últimos 6 años – es uno de los mayores exponentes de esta situación tan grave. Mientras que los alquileres y precios de la vivienda no paran de subir, los sueldos y las capacidades económicas de la clase trabajadora no paran de descender. Llegando al punto de que el precio medio del alquiler en Barcelona es 939 euros, siendo esto un precio que ocupa una gran parte del sueldo y en la situación de carestía creciente de la clase obrera significa la negación del acceso a la vivienda de cada vez una parte mayor del proletariado, que por un lado es expulsada de la ciudad y, por el otro lado, implica la proliferación de enfermedades mentales en cada vez una masa más amplia de la clase obrera.

Por tanto, cada día se abren los ojos de más gente del tremendo problema que supone esto y la lógica criminal de este sistema que no duda en agredir y dañar sin miramientos a quien genera la riqueza, a la clase obrera. Cada día queda más patente las medias tintas, las tímidas reformas no son más que humos e inefectivos analgésicos para tratar de dilatar el tiempo en el que estalle la acumulación de odio que la situación de sufrimiento hace que vaya creciendo en la clase trabajadora. Y es que cada día que pasa queda más clara la vigencia de la consigna ¡Socialismo o Barbarie!

La cuestión de la vivienda es uno de los lugares donde con mayor claridad se muestra la esencia criminal del capitalismo, una manifestación más donde se refleja la inviabilidad del capitalismo. Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya valoramos enormemente el trabajo de los militantes de las organizaciones en defensa de la vivienda y contra los desahucios, sin embargo,  es necesario incidir que las diferentes luchas sectoriales – por la vivienda y contra los desahucios, por las pensiones públicas, por la sanidad pública, etcétera – tienen un responsable común, y único, el capitalismo y su Estado y, por ello, todas esas luchas deben fusionarse en una única lucha contra el Capitalismo y su Estado construyendo un Frente Único del Pueblo que sirva no sólo para acabar con el responsable de todos los males que azotan a la clase obrera sino para que ésta pueda construir la alternativa, lo nuevo, el Socialismo.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Barcelona, 18 de junio de 2021

CÉLULA JOAN COMORERA DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

 

 

La situació de l´habitatge cada dia més insostenible

 

El dilluns passat un home de 58 anys es va suïcidar al barri de Sants de Barcelona quan anava a ser desnonat. Aquest home portava diversos mesos sense treball i feia un temp que estava sent atès pels serveis socials de l’ajuntament, els quals havien avisat, en un informe, sobre la seva vulnerabilitat al jutjat encarregat del desnonament, el qual va ser desestimat.

Després de la publicació de la notícia i la seva repercussió tant als mitjans com a les xarxes socials, la resposta dels principals culpables és: passar-se la patata calenta de la responsabilitat a veure a qui li explota i qui es salva de la crema. Ada Colau i Gabriel Rufián acusen al PSOE i als seus jutges, tractant així de rentar-se les mans i que les seves respectives figures no quedin esquitxades per aquest tema, com si ells no fossin una part important per al funcionament de la maquinària repressiva estatal, enviant als Mossos d´Esquadra o a la Guàrdia Urbana quasi diàriament perquè executin els desnonaments, així com reprimir les lluites dels obrers que s’hi resisteixen.

També cal remarcar la labor que van dur a terme la Plataforma d’Afectades per la Hipoteca, el Grup d´Habitatge de Sants i el Sindicat de Llogateres i Llogaters que van convocar una manifestació l’endemà per a mostrar la repulsa cap a aquesta situació, a aquesta manifestació van anar-hi al voltant de 1000 persones.

Per desgràcia això no es tracta d’un cas aïllat, ni és la primera víctima empesa al suïcidi o altres penúries per aquest sistema criminal ni serà l’última. Es tracta d’un símptoma més de la situació cada vegada més insostenible a la qual aquest sistema moribund empeny als treballadors, un símptoma que no desapareixerà mentre no s’ataqui l’arrel que no és cap altra que el capitalisme monopolista i el seu Estat. Fent que, lamentablement, casos semblants a aquest seran cada dia més habituals. La situació de l’habitatge és crítica a tot l’Estat Espanyol, però Barcelona – on Colau i Els Comuns porten governant els últims 6 anys – és un dels majors exponents d’aquesta situació tant greu. A mesura que els lloguers i els preus de l’habitatge no paren de pujar, els sous i les capacitats econòmiques de la classe treballadora no paren de baixar. Arribant al punt que el preu mitjà del lloguer a Barcelona és 939 euros, sent això un preu que ocupa una gran part del sou i en una situació de carència creixent de la classe obrera significa la negació de l’accés a l’habitatge de cada vegada una part major del proletariat, que d’una banda és expulsada de la ciutat i, per l’altre costat, implica la proliferació de malalties mentals en un grup cada vegada més nombrós de la classe obrera.

Per tant, cada dia s’obren els ulls de més gent del greu problema que suposa això i la lògica criminal d’aquest sistema que no dubta a agredir i danyar sense miraments a qui genera la riquesa, a la classe obrera. Cada dia queda més palès les mitjanes negres, les tímides reformes no són més que fum i inefectius, analgèsics per a tractar de dilatar en el temps l’esclat d’odi que la situació de patiment fa que creixer en la classe treballadora. I és que cada dia que passa queda més clara la vigència de la consigna: Socialisme o Barbàrie!

La qüestió de l’habitatge és un dels punts on amb major claredat es mostra l’essència criminal del capitalisme, una manifestació més que prova la inviabilitat del capitalisme. Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya valorem enormement el treball dels militants de les organitzacions en defensa de l’habitatge i contra els desnonaments, no obstant, és necessari incidir que les diferents lluites sectorials – per l’habitatge i contra els desnonaments, per les pensions públiques, per la sanitat pública, etcètera – tenen un responsable comú, i únic, el capitalisme i el seu Estat i, per això, totes aquestes lluites han de fusionar-se en una única lluita contra el Capitalisme i el seu Estat construint un Front Únic del Poble que serveixi no sols per a acabar amb el responsable de tots els mals que colpegen la classe obrera sinó perquè aquesta pugui construir l’alternativa, allò nou, el Socialisme.

 

SOCIALISME O BARBÀRIE!

 

Barcelona, 18 de juny de 2021

CÈL·LULA JOAN COMORERA DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C)




¿Justicia feminista? El capitalismo es la barbarie, la deshumanización

El pasado día 11 de junio, los medios de manipulación de masas, al igual que los políticos del capital, se hacían eco de que se había encontrado en el mar el cuerpo de una de las dos niñas que su progenitor secuestró y, posteriormente, asesinó en la isla de Tenerife. Cuerpo de la niña que se hallaba a 1.000 metros de profundidad en el océano en una bolsa amarrada a un ancla donde todos los indicios apuntan a un parricidio cuyo móvil no era otro que el de dañar a la madre de las dos niñas. La otra niña, así como el parricida están siendo buscados en el fondo del mar.

En la televisión pública, ese mismo día, anunciaban dicha noticia y sus voceros y voceras no dudaban en coincidir en señalar a “la violencia vicaria” y al “machismo”, llamando a “expertos”. Destacado es el ejemplo de un psiquiatra y forense que no dudó en volcar la exclusiva culpa de estos casos en los sujetos, diciendo cosas tan impropias de un hombre de ciencia como que “lo mejor para que la madre atenúe el dolor es que tuviera una creencia religiosa y se vuelque en ella”. Ni que decir tiene que los sicarios puestos por los empresarios, los políticos del capital, todos y todas, no dudaban en ocultar al auténtico responsable de estas manifestaciones criminales: La formación socioeconómica capitalista.

Los fascistas no dudan en coincidir en que la receta para combatir estos sucesos es la mayor represión posible. Por un lado, los fascistas de la gaviota se recrean en que ellos impusieron la cadena perpetua revisable.

 

Sin duda este crimen, así como otros muchos, demuestran que de bien poco ha servido la receta de estos corruptos fascistas para impedir estas formas criminales de actuación.

Por otro lado, los fascistas escindidos de la gaviota, tan podridos como los primeros, esta extrema derecha del “tricornio”, no titubean a la hora de meter en el mismo saco a todo aquél que no piensa como ellos, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, para acrecentar la represión al pueblo, apostando también por la cadena perpetua:

Pidiendo una modificación del código penal para introducir todavía más represión que, como se ha podido contemplar, de bien poco sirve y este crimen es la constatación:

 

Sin duda, los energúmenos fascistas no fallan jamás: Represión y no hablar en absoluto de las causas que producen estos hechos que son la expresión de cómo el sistema capitalista corrompe, aliena y deshumaniza al máximo a la sociedad.

Pero, sin duda, quien se llevó la palma de la desvergüenza y del cinismo fue la oportunista ministra Irene Montero, la cual estuvo tan prolífica como cómplice al ocultar la raíz del problema y para ello no dudaba en disparar en múltiples direcciones siempre, con el objeto de eludir hablar de las causas, de analizar por qué se suceden estas acciones de manera continua, que reflejan la deshumanización y el individualismo máximos. Por un lado, dibuja el problema difuminándolo en una cuestión de nomenclatura, como hacen los oportunistas para desviar al pueblo del fondo del asunto. En esta ocasión le toca el turno al término “violencia vicaria”, poniendo al Estado de los capitalistas – que es el máximo responsable de lo que acontece – como solución al problema.

 

Señalándole al pueblo que la salida es el feminismo, la “Justicia Feminista”:

¿Y en qué se basa esa “Justicia Feminista”? Una nueva forma de emplear el lenguaje para engañar al pueblo, para ocultar cómo la justicia burguesa no duda en otorgar la impunidad a todas las agresiones contra la clase obrera, ya sean hombres o mujeres. Sin duda, el feminismo no es más que ideología burguesa que sirve para alienar más a la clase obrera y dividirla – confrontando al hombre y a la mujer de la clase obrera y tendiendo puentes al interclasismo -, para desviarla y ocultar al auténtico responsable de estos hechos: El capitalismo y su Estado, el mismo que Irene Montero venera.

Irene Montero reivindica al Estado burgués como instrumento para impedir los parricidios, para impedir la “violencia machista”. Según señalaba en 2015 la asociación Europa Laica, “la Iglesia Católica se financia a través del Estado con 11.000 millones de euros al año”. “Según los cálculos de la asociación, la Iglesia recibe indirectamente 100 millones de euros de la casilla de fines sociales; 2.000 millones de exenciones y bonificaciones; 4.900 millones de salarios a profesores de Religión y de enseñanza concertada; 2.000 millones de obra asistencial; 900 millones de hospitales; 50 millones de sueldos a capellanes; 600 millones de conservación de patrimonio; 300 millones de subvenciones, donaciones de suelo público, inmatriculaciones; y 10 millones de la coparticipación del Gobierno con entidades como la Obra Pía”.

El pasado mes de abril, el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Monseñor Luis Argüello, reveló que en los últimos 20 años la Iglesia Católica de España ha recibido 220 denuncias por abusos sexuales a menores de edad. Esa Iglesia Católica, tan amada por los fascistas y tan generosamente financiada por el Estado que, según Irene Montero es la parte fundamental para la solución de la violencia contra las mujeres, es azote contra la clase obrera en general y la mujer trabajadora en particular, a la que criminaliza con el aborto, el divorcio, la prostitución y que promulga la perpetuación de la podrida sociedad actual, burguesa, dividida en clases antagónicas donde existan explotadores y explotados y que, basándose en el Génesis, pretende que la familia sea la célula social donde la mujer no es más que un instrumento de producción de la burguesía, con la que ésta se garantiza que sobre la mujer recaiga la realización de un trabajo socialmente necesario el cual no es remunerado y de cuyo valor se lo apropia íntegramente la clase dominante, la burguesía.

La ideología reaccionaria de la Iglesia Católica – y con ella el papel subordinado de la mujer obrera y la podrida estructura de familia burguesa – está presente en las aulas de los centros públicos, donde el 63% de los alumnos matriculados son adoctrinados con la asignatura de religión, adoctrinamiento que los capitalistas certifican al 100% con la asignatura de historia, pero eso es harina de otro costal. Ni que decir tiene que es la Iglesia Católica la que vertebra la educación de la élite en las escuelas privadas, donde enseñan a los hijos de los burgueses a cómo someter y despreciar a la clase obrera y a perpetuar el régimen de explotación existente. Los centros privados y concertados, mayoritariamente en manos de la Iglesia Católica, llevan las riendas de la educación de, en torno, 2.616.000 colegiales, todo ello estimulado por el Estado.

¡Ese Estado que dice Irene Montero que es la solución al problema de la violencia contra la mujer, cuando en realidad es, como ha sido siempre, el instrumento de opresión de la burguesía contra la clase obrera y quien, como estamos viendo, financia que la Iglesia Católica sea un vector fundamental en la educación de la sociedad, mejor dicho, en el adoctrinamiento como fórmula para apuntalar y perpetuar este régimen criminal, explotador y embrutecedor!

El Estado de los capitalistas, ese que venera Irene Montero hoy, no sólo no va a solventar los problemas de opresión de la clase obrera y de la mujer trabajadora. Al contrario, el Estado es responsable de la situación en la que se halla la clase obrera y, consecuentemente, la mujer trabajadora.

De toda la basura ideológica que han vertido los políticos del Capital – defendiendo al instrumento de opresión de la burguesía contra la clase obrera, el Estado –, los oportunistas, y – defendiendo la represión más descarnada – los fascistas, ninguno de ellos ha ido a la raíz del problema. Con el parricidio de Tenerife, eso sí, han desempolvado el parricidio realizado por José Bretón en Córdoba hace unos años para justificar sus posiciones y su bombardeo ideológico contra la clase obrera. Sin embargo, ninguno de los esbirros políticos del Capital, ya sean fascistas u oportunistas, ha prestado atención a la cuestión de que el parricida de Tenerife pertenecía a la burguesía, a una familia acaudalada de la isla. Al igual que sacan a la palestra a Bretón y su doble crimen pero omiten que este parricida formo parte del Ejército Español y estuvo desplazado en Bosnia.

Marx nos enseñó que no es la conciencia de los seres humanos la que determina la realidad sino al contrario, la realidad social es la que determina su conciencia. La base económica determina la sociedad, sus valores, su cultura, el Estado, etcétera. Hoy el capitalismo, en su fase monopolista, es sinónimo de putrefacción.

El sistema capitalista hoy expresa esa putrefacción fomentando la degeneración y el vicio, el engaño, el robo, la violencia extrema. El capitalismo aliena al ser humano y lo deshumaniza, puesto que:

  • le arrebata el fruto de su trabajo,
  • le niega su condición de creador y lo convierte en esclavo de la máquina,
  • le niega el derecho al trabajo – que es la actividad social que ha humanizado al hombre al interrelacionarle con la sociedad, de tal modo que el ser humano expresa su utilidad para la sociedad y ésta le expresa su reconocimiento garantizándole los medios de vida – y, por tanto, lo deshumaniza y embrutece hasta convertirlo en un mero animal,
  • lo convierte en un lobo del resto, donde hay que competir unos con otros y los únicos lazos que se estrechan son aquellos que se fundamentan en el interés.

¿Qué reciben los jóvenes obreros hoy? Una educación deformada, donde la Escuela es la primera que no sólo inocula los valores podridos del capitalismo para que el sujeto los asuma como lo natural, sino que lo deshumaniza progresivamente al convertirse en un espacio donde la burguesía aplica su política de propaganda, no dudando en imponer un relato histórico ajeno al desarrollo histórico de las sociedades y de los pueblos, despojando al individuo de lo que realmente es, de dónde viene y, por tanto, jamás – salvo que rompa con el sistema – podrá ser más que un instrumento de la burguesía. Unos medios de comunicación que le conducen el vicio – apuestas, pornografía, drogadicción, etcétera – y que fomentan el individualismo, el narcisismo y el egoísmo, esto es, que deshumanizan completamente al ser humano.

Lo realizado por Bretón o por Gimeno no es más que la expresión más descarnada de los valores que emanan de este sistema podrido. Para ellos, la vida de sus hijos y de las mujeres les pertenece, viéndose como el centro del mundo – haciendo gala de un grado de narcisismo y egolatría exacerbados – donde el resto se tienen que doblegar a su voluntad. Las “manadas” son otro genuino producto de este sistema criminal, donde los sujetos deshumanizados absolutamente por el sistema conciben a la mujer como un insumo para autosatisfacción, el cual consumen y tiran, sin importarle lo más mínimo la dignidad humana ni la voluntad de otro ser humano que posee libre albedrío como es la mujer. Sin duda, contra los autores de estos actos infames y criminales debe caer todo el peso del castigo máximo para resarcir, si es que es posible, a la víctima. Pero el máximo responsable de estimular estas conductas criminales, la raíz del problema, está en el sistema económico y social que fomentan estas conductas y que conducen al ser humano a la deshumanización, a la alienación, esto es, el capitalismo. La raíz de la deshumanización de la sociedad y, también, de la opresión de la mujer, se halla en la existencia de un sistema de producción que se basa en la propiedad privada sobre los medios de producción que conlleva una sociedad dividida en clases sociales antagónicas, una clase poseedora de la riqueza porque posee los medios de producción y otra clase despojada de la producción de riqueza que genera porque está desposeída de la propiedad sobre los medios de producción. Estas manifestaciones criminales no son más que reflejos de la putrefacción del sistema que se irán sucediendo con cada vez mayor frecuencia, puesto que la pudrición del sistema lleva a cotas cada día mayores de deshumanización de esta sociedad tan podrida como el sistema del que brota.

Nuevamente, oportunistas – como Irene Montero – y fascistas coinciden en engañar al pueblo al objeto de que éste no vea que la verdadera razón de que estos hechos ocurran no es otro que la formación socioeconómica que defienden, el capitalismo. Ambos, fascistas y oportunistas, cada uno a su forma, no dudan en salir a defender al auténtico responsable de las acciones criminales que se reproducen cada vez con una frecuencia mayor. La salida no está en reprimir más ni en que el Estado de los capitalistas solvente el problema, pues es la raíz del mismo, sino que pasa inexorablemente por acabar con aquello que deshumaniza y pudre al ser humano, pasa por acabar con aquello que convierte a la mujer y los hijos en meros instrumentos de producción. La única salida es la socialización de los medios de producción, pasa por la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción y la abolición de la burguesía y su régimen, que es la única manera de proporcionar las bases materiales para transferir a la sociedad no sólo toda la riqueza y el cómo se produce, sino también el conjunto de responsabilidades sociales que hoy recaen sobre la familia que, fundamentalmente, se ubican en las espaldas de la mujer, la cual realiza un trabajo socialmente necesario no remunerado cuyo valor pasa íntegramente a la clase de los explotadores, a la burguesía. Solo liquidando el capitalismo, aniquilando la propiedad privada sobre los medios de producción, se romperán las relaciones sociales y humanas de sometimiento transformándose en relaciones humanas y sociales de justicia e igualdad, de seres humanos libres. Y ello únicamente puede ser obra de la clase obrera en su conjunto, la clase obrera que está compuesta de hombres y mujeres, los cuales deben luchar juntos por la emancipación de nuestra clase social, que conlleva la emancipación social tanto del hombre como de la mujer trabajadora. El fascista es despreciable y el producto genuino de la descomposición máxima del capitalismo, pero es consciente que únicamente puede sostener su podrido sistema mediante el sometimiento y la violencia. Pero el oportunista, como Irene Montero, es aún más despreciable puesto que pretende el mismo objetivo del fascista – perpetuar el capitalismo y su Estado – y lo hace tratando de fraccionar a la clase obrera, inoculando el veneno ideológico burgués del feminismo al objeto no sólo de confrontar a la clase obrera, sino de estrechar lazos con la clase explotadora, con la burguesía, negando la lucha de clases y estableciendo el interclasismo.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 15 de junio de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El PCOE apoya la huelga general en Grecia

El PCOE saluda la huelga general vivida en Grecia el pasado jueves 10 de junio convocada contra la reforma laboral del Gobierno de Kyriakos Mitsotakis, con la que se pretende una inaceptable flexibilización de los horarios de trabajo en Grecia, que incluiría un aumento a 50 horas semanales de trabajo frente a las 40 horas semanales vigentes en la actualidad, entre otras cuestiones.

Los monopolios continúan sin freno su ofensiva contra la clase obrera en todo el mundo y solo la lucha organizada de la clase trabajadora le permitirá enfrentar esta ofensiva con las garantías necesarias para, primero, evitar una nueva pérdida de derechos histórica y después, organizar una respuesta revolucionaria que acabe con el sistema capitalista, fuente de la miseria y explotación que sufre el obrero hoy en todo el mundo.

El Partido Comunista Obrero Español muestra toda su solidaridad con la clase obrera griega y le quiere transmitir sus mejores deseos en las jornadas de huelga sucesivas para que estas cumplan sus objetivos y la aspiración del Socialismo se convierta en realidad para el pueblo griego, lo que supondrá que el resto de pueblos de Europa también lo tengan al alcance de su mano.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




everis y el negocio de la guerra

La contradicción mundial entre imperialismo y socialismo se ve reflejada cada día en miles de circunstancias que nos afectan a los trabajadores de uno u otro modo. La clase trabajadora, como clase desposeída que está obligada a vender su fuerza de trabajo, se ve abocada a producir lo que los monopolios demandan para fortalecer sus posiciones, para seguir desangrando al mundo en su intento de controlar los recursos del planeta para el lucro de una minoría y a costa de las vidas de millones de personas. Por ejemplo, los trabajadores de Navantia se ven obligados a fabricar buques de guerra para que el ejército de Arabia Saudí masacre a la población de Yemen.

La guerra, además de ser una herramienta del imperialismo para el control de los recursos, es un negocio también para quienes no tienen escrúpulos en lucrarse con la masacre o el genocidio.

El pasado mes de febrero, Mark Lowcock, coordinador de la ONU para asuntos humanitarios, alertaba sobre la situación en Yemen afirmando que “nos quedamos sin tiempo. Las tasas de malnutrición se hallan en registros récord y 400.000 niños padecen malnutrición severa. Se encuentran en sus últimas semanas o meses de vida. En todo Yemen 16 millones de personas pasan hambre, incluidos cinco millones que están a un paso de la hambruna”.

En marzo, eldiario.es publicaba un artículo en el que el Representante de ACNUR en ese país, Jean-Nicolas Beuze, aseguraba que en 23 años de trabajo humanitario, pocas veces he presenciado tanta miseria y desesperación. Y es que ya en 2019 la ONU calculaba en 233.000 las muertes en Yemen, casi la mitad niños menores de 5 años.

La situación en Yemen es de tal magnitud que los propios organismos imperialistas como la ONU se ven forzados a declarar que “el único camino hacia la paz es mediante un alto el fuego inmediato”. Pero mientras esto ocurre, la empresa everis, mediante su división Aeroespacial y Defensa, se dedica a negociar “en secreto en 2017 con el Gobierno de Arabia Saudí la venta de armamento por más de 108 millones de dólares (88,8 millones de euros), según una investigación de varios meses de elDiario.es. El negocio, partido en dos contratos distintos, fue aprobado por el Gobierno de Mariano Rajoy (compañero de Serra en el Consejo de Ministros entre 1996 y 2000) a pesar de que Arabia Saudí ya estaba implicada en la guerra de Yemen y en un momento en que el Parlamento Europeo pedía que no se le vendiera armamento a aquel país ante el riesgo de que fuese utilizado en el conflicto, tal y como acabó ocurriendo”.

Poco tiempo después de la venta de estos morteros y proyectiles a Arabia Saudí, el armamento de everis y su filial ya estaba siendo utilizado en la guerra yemení. Una investigación de eldiario.es junto a Greenpeace, publicada el pasado agosto, encontró y geolocalizó imágenes de la guardia fronteriza saudí disparando proyectiles en un área donde se registran habitualmente ataques del ejército saudí.

El contrato con Riad fue negociado al más alto nivel e incluye todo tipo de cláusulas de confidencialidad. Lo firmaron el ministro de Interior saudí y Leon Bitar, vicepresidente de la sección de Defensa de everis. En el documento, se comprometía ante el ministro del Interior a ofrecerle el precio de los “mejores clientes” por los morteros.

Y como empresas como everis son parte del Estado, éste colabora en todo el proceso cediendo dependencias del Ejército para que consultores de everis puedan entrenar a militares de Arabia Saudí.

No sólo eso, sino que everis también envió personal a la sede del Ministerio del Interior en Riad para completar la formación de los soldados saudíes. Una vez acabada la formación, everis entregaba un diploma a los soldados.

Para entender esta colaboración entre el Estado español y la consultora everis, sólo hay que echar un vistazo al camaleónico currículo de su presidente, Eduardo Serra, que va desde ocupar cargos políticos al más alto nivel en el Ministerio de Defensa en el año 1982 con la UCD, pasando por la etapa socialdemócrata del PSOE como Secretario de Defensa, hasta coronar en el gobierno del PP de Aznar la cartera de Ministro de Defensa, cuando puso en marcha despilfarradores Programas Especiales de Armamento que dejaron un agujero de más de 30.000 millones de euros en las arcas del Estado. Como colofón y premio a los servicios prestados a la industria de la guerra, Serra ostenta también la presidencia de la Asociación Atlántica Española, una entidad surgida para dar cobertura al brazo armado por excelencia del imperialismo, es decir, a la OTAN.

En una entrevista realizada para La Sexta en septiembre de 2012, el propio Serra era preguntado sobre “si vendería armas a un país donde no hay libertad de expresión  o se lapida a una mujer”, a lo que este contestaba que “la política internacional es tan complicada que hay que jugar con una variante y si no te manchas las manos, no harás nada.

Y esa es la realidad; Eduardo Serra, everis y el Estado español tienen manchadas las manos de sangre. Multinacionales sin escrúpulos como everis, Estados serviles a los intereses del gran capital como el español y organismos internacionales como la Unión Europea o la ONU que intentan humanizar un sistema inhumano por naturaleza: así se cierra el macabro círculo del beneficio empresarial costeado con millones y millones de víctimas humanas.

La debacle económica del capitalismo hace que las guerras imperialistas sean cada vez más cruentas. Los Estados capitalistas son responsables de los millones de muertes a través de su ejército internacional, la OTAN, así como las muertes de civiles en masacres y genocidios como los de Yemen a manos de Arabia Saudí, o de Palestina a manos del Estado de Israel.

La paz es hoy en día una quimera en este sistema y si el pueblo quiere conquistarla, tendrá que luchar aquí y ahora por la construcción de un sistema más humano, el socialismo, que resuelva además todas las contradicciones del capitalismo, permitiendo organizar y planificar la producción de bienes materiales y servicios de forma que satisfagan los intereses de la mayoría del pueblo, y no el ansia insaciable de lucro de los monopolios.

 

Célula Jorge Dimitrov del Partido Comunista Obrero Español




Robotización, automatización e industria 4.0 en el capitalismo: la miseria está garantizada

El avance científico y tecnológico, que traen consigo la robotización y la automatización, suponen un avance para el ser humano. Sin embargo, lo que debería suponer la eliminación del trabajo manual más repetitivo y embrutecedor, bajo el capitalismo, se convierte en paro, descenso de la calidad de vida del proletariado y miseria para este.

El derecho al trabajo, prácticamente una quimera hoy, se convertirá más que nunca en papel mojado en un futuro muy cercano. La automatización de los procesos, con robots físicos o mediante programación informática, va a lanzar, en unos pocos años, a millones de trabajadores en el mundo al paro.

Según el reciente estudio de McKinsey & Company, The future of work after COVID-19, realizado en febrero de este año 2021, más de 100 millones de trabajadores con salarios bajos en todo el mundo podrían tener que encontrar un nuevo empleo para 2030, incidiendo en un cambio de tendencia, ya que mientras que los periodos posteriores a la recesión suelen estar marcados por la reducción de costes, el desempleo posterior a la pandemia puede estar arraigado en los “cambios permanentes del mercado laboral”.

Un cambio en el modelo productivo que desde el PCOE ya adelantamos en junio de 2020, es decir, hace exactamente un año. Países como Francia, Alemania y España, cuyos trabajadores con salarios más bajos representan aproximadamente el 47% de la mano de obra, supondrían entre el 55% y el 60% de los trabajadores despedidos bajo este cambio de modelo productivo. En sectores como el comercio minorista, la alimentación y la hostelería, desaparecerían 4,3 millones de puestos de trabajo, según este informe.

En el mundo, la venta de robots aumenta cada año, según la Federación Internacional de Robótica, quien indica en su último informe que hay más robots industriales que nunca:

La instalación anual de robots industriales, pese a reducirse en 2019 en algunas industrias, continúa a gran ritmo en todo el mundo:

La automatización, en el Estado español, según diversos informes, afectará en torno a un 50% de los trabajos actuales, poniendo en riesgo así el puesto de trabajo de la mitad de los trabajadores.

Hoy en el Estado español, según la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA), las ventas de robots en el mercado español dependen en gran medida de la industria automovilística. Este sector instaló el 47% del total de unidades en 2019, convirtiendo España en el segundo mayor fabricante de vehículos europeo sólo por detrás de Alemania.

No es casualidad que Nissan quisiera llevar a cabo el despidiendo a 2.525 trabajadores en Catalunya en sus plantas de Zona franca, Moncada y Sant Andreu de la Barca. Tampoco lo es que la industria del automóvil europea prediga 100.000 despidos por culpa del coronavirus, pese a que es falso que el motivo sea la COVID-19, sino, como estamos viendo, un cambio de modelo productivo a nivel global.

La dirección de Ford Almussafes (Valencia) firmó con UGT y CC.OO. el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondrá el despido de entre 570 y 630 empleados de la fábrica, entre mayo y diciembre de este año.

En 2018, Elon Musk anunció despidos del 9% de la plantilla para reducir costes y mejorar su rentabilidad. Unas 4.000 personas fueron despedidas para “acelerar la transición del mundo a energías limpias y sostenibles”, según explicaba el burgués Musk. Al año siguiente anunciaba otra ronda de despidos con cerca del 7% de la plantilla, para reducir la cantidad de empleados de Tesla a unos 38.000 trabajadores, de un total de 46.000. Pese a que el 2020 de Tesla fue espectacular en bolsa, durante la pandemia Elon Musk recortó entre un 10 y un 30% el sueldo de los trabajadores.

General Motors también anunciaba una importante reestructuración, con el cierre de cinco plantas en Norte América y el despido de 15.000 empleados. Por parte de Ford, la compañía abordará un plan para ahorrar 600 millones de dólares anuales en una reestructuración que prescindirá de 7.000 puestos de trabajo en todo el mundo. El equivalente al 10% de su fuerza laboral. Entre los trabajadores afectados se encuentran 2.300 operarios en los EEUU y más de 5.000 puestos en Alemania.

Jaguar Land Rover recortará alrededor de 4.500 puestos de trabajo. Un recorte que se suma a los 1.500 despidos del 2018 para dejar a la compañía con unas 44.000 personas. Audi anunció recortes del 11% de sus empleados en Alemania de aquí a 2025, esto es unos 9.500 puestos de trabajo. Mercedes-Benz anunciaba recortes de 10.000 empleos en todo el mundo hasta finales de 2022. Volkswagen anunció su transformación digital dando por hecho que resultará en la pérdida de entre 5.000 y 7.000 empleos para 2023.

Las excusas para estos centenares de miles de despidos en el mundo en el sector de la industria del automóvil, todas ellas peregrinas y falsas, van desde la COVID-19 hasta la supuesta transformación del sector con motivo del coche eléctrico. Pero la única realidad es que la burguesía dominante ha puesto todos sus huevos en la cesta de la automatización para salir del paso ante la crisis que se avecina, y esto supone el despido de millones de trabajadores en todo el mundo.

El sector del automóvil es uno de los que más robotizados está, y como es lógico, donde más despidos se están produciendo ahora. Pero la realidad es que prácticamente todos los sectores van a sufrir procesos de automatización, más o menos acelerados y más o menos potentes que agudizarán la situación que hoy viven los trabajadores del automóvil en todo el mundo.

En el estado español, según el informe Will robots really steal our jobs?, elaborado por la consultora PwC, se prevé que los sectores del transporte y la logística, y la industria, serían los más afectados por la automatización y podrían perder el 52% y el 45% de los puestos de trabajo, respectivamente, en el escenario más avanzado. En lo que se refiere a los sectores de la alimentación y la distribución, las pérdidas en empleo serían del 34%, mientras que el de la educación sería el que menos impacto recibiría como consecuencia de la robotización, con solo el 8% de los puestos de trabajo en riesgo.

Según este informe, la automatización se producirá en tres fases diferenciadas: La primera, denominada «algorítmica» y en la que empresas y trabajadores se encuentran inmersos actualmente, se extenderá hasta principios de 2020. Consiste en la automatización de las labores más sencillas y del análisis estructurado de datos. Posteriormente, una segunda etapa de “automatización aumentada”, que se prolongará hasta mediados de la década de 2020, conducirá al intercambio de información y al análisis de datos desestructurados. Y una tercera fase, llamada “autónoma”, permitirá, no solo la automatización de tareas rutinarias, sino también de destrezas manuales y de resoluciones de situaciones y problemas en tiempo real.

Los puestos de trabajo con posibles tasas más elevadas de automatización por industria son: operadores de maquinaria y ensambladores, trabajadores administrativos, ocupaciones básicas y artesanos.

 

Esto supone que la mayor parte de los empleos en el estado español están en riesgo de desaparecer, además, en un corto espacio de tiempo.

Un estudio de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ha analizado a 5.551 empresas de la industria española a lo largo de 25 años, en el periodo que va de 1991 a 2016, y la primera conclusión que se extrae es que las cadenas de actividad de las compañías que están robotizadas son más productivas que las que no lo están.

La investigación, publicada en la revista internacional Technological Forecasting and Social Change (2020), también constata una de las consecuencias de la llegada de las máquinas a la industria: la destrucción de puestos de trabajo. La evolución del empleo a lo largo de los 25 años que el estudio analiza confirma que la automatización de los procesos y la introducción de grandes cantidades de datos para orientarlos tienen como efecto la pérdida progresiva de puestos de trabajo en la industria.

Otra de sus conclusiones es que con el tejido productivo actual la industria española sufre los peores males de la automatización, como la destrucción a corto plazo de miles de puestos de trabajo, y en cambio no disfruta de sus ventajas, como el aumento sostenido y significativo de la productividad.

El sector servicios, mayoritario en España y que comprende subsectores como comercio, comunicaciones, centros de llamadas y atención al cliente, finanzas, turismo, hostelería, ocio, cultura, espectáculos, la administración pública y los denominados servicios públicos, es un sector con muy alto riesgo de automatización a corto plazo, como hemos podido comprobar con el análisis de los informes presentados.

En lo que llevamos de 2021 ya se han ejecutado ERE en Banco Sabadell (1.840 despidos) y Santander (1.019 por ahora, pero espera cerrar el año con 3.572 trabajadores menos). Ibercaja despedirá a 750 empleados entre finales de 2021 y principios de 2022. El BBVA también ha avanzado una “reestructuración” que implicará despidos en 202. Lo mismo sucederá con la fusión de Bankia y CaixaBank, negociados. De todo ello la previsión de 20.00 despidos que hace el sector.

En la rama financiera y bancaria, asistimos hoy a un proceso de automatización brutal que ha supuesto la desaparición de miles de oficinas bancarias y que se ha llevado por delante centenares de miles de puestos de trabajo en este siglo. La banca electrónica y el pago mediante formas alternativas al dinero en metálico han sido el motivo de este proceso, es decir, la automatización.

El trabajo administrativo también es objeto de automatización, con la evolución de aplicaciones informáticas capaces de analizar la información económica aportada por los clientes para la concesión de créditos y préstamos hipotecarios, lo que supondrá a corto plazo una nueva oleada de despidos en los subsectores de la banca y las entidades financieras.

En el comercio, la automatización ha llegado de lleno con la venta online, que se ha disparado durante la pandemia. Auténticos “mastodontes” del comercio y la distribución, como El Corte Inglés, han tenido que adaptarse a la irrupción de Amazon en el sector y, como no, han afrontado más de 3.000 despidos para ello. Esta automatización también ha cambiado el subsector de la logística, uberizándolo: ya encontramos repartidores fruto de estas ventas online totalmente precarizados.

En el comercio textil también se prevén despidos masivos. H&M ha anunciado que planea el cierre de 30 de sus tiendas y que supondrá el despido de 1.100 trabajadores. En Zara (Grupo Inditex) se denuncia la aplicación de un ERE encubierto que afectaría a 986 empleados tras el cierre de 114 tiendas.

La hostelería y la alimentación, al igual que la logística, es uno de los sectores más afectados por la automatización. El aumento del reparto a domicilio ha traído la uberización del sector en lo más inmediato, pero además encontramos ya empresas en las que las tareas de envasado y paletización, recogida y colocación del producto, carga y descarga de este y los controles de calidad y seguridad son ya automatizados con la robotización, lo que permite liquidar a buena parte de los operarios de todas las empresas del sector en un corto espacio de tiempo así como a mozos de almacén o incluso cobradores de caja.

442.000 trabajadores de los 910.000 afectados por los ERTE que hubo de media en febrero, trabajan en las ramas de actividad encuadradas como servicios de alojamiento y servicios de bebidas y comidas. El análisis de los datos hace prever que buena parte de estos trabajadores ya no serán necesarios con el desarrollo de la automatización en el futuro cercano, por lo que los ERE en estos subsectores está prácticamente garantizado.

CONCLUSIÓN

 

La industria 4.0, la automatización y la robotización ponen de manifiesto que al capitalismo ya no le corresponde este momento histórico, que las relaciones de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas están absolutamente desarmonizadas. Todos los avances tecnológicos y científicos hoy, bajo el capitalismo, suponen un calvario para la clase trabajadora, a la que se le despoja de su puesto de trabajo en pos de una máquina o aplicación informática que es capaz de realizar la labor del trabajador de una forma más eficiente en todos los aspectos. Así, la miseria del pueblo trabajador crece cada día más, dificultándose su subsistencia hasta límites inhumanos.

En 2020, antes de la pandemia de la COVID-19 y según el informe de la Organización Internacional del Trabajo, casi 500 millones de personas trabajan menos horas remuneradas de las que quisieran o no tienen suficiente acceso a un trabajo asalariado. La OIT pronosticaba entonces que el número de desempleados aumentará 2,5 millones en ese año.

En junio de este año, la misma OIT indica que habrá 75 millones de puestos de trabajo perdidos, aunque si se toma en cuenta la reducción de horas de trabajo, esa cifra equivaldría a 100 millones de empleos de tiempo completo. Y destaca que en 2022 el número de desocupados en el mundo llegaría a 205 millones, o 5,7%, un nivel que no se había registrado desde 2013. En 2019, los desempleados eran 187 millones.

En el Estado español, antes de la pandemia El 13% de los trabajadores en España eran pobres según la OIT, cifra que ha aumentado al 16,4% según cifras de 2020, habiendo 7,8 millones de personas no pueden afrontar gastos cotidianos por motivo de la precariedad laboral.

La pandemia de la COVID-19 ha sido la excusa perfecta para que las empresas puedan implementar con total impunidad el cambio de modelo productivo que  desde el PCOE ya adelantamos en junio de 2020. Con la crisis sanitaria y “sus secuelas” como pretexto para que el pueblo trabajador asuma los despidos, la automatización será implementada con rapidez y la precariedad laboral aumentará exponencialmente en los próximos años.

Por todo esto, el pueblo trabajador no tiene otra salida que organizarse y luchar contra este sistema capitalista de producción y fijarse como objetivo la consecución del Socialismo, el único sistema capaz de armonizar las relaciones de producción con las fuerzas productivas para hacer que cada avance tecnológico y científico suponga una mejora, no solo en términos de productividad, sino en términos de calidad de vida para el pueblo trabajador.

Solo la clase obrera va a ser capaz de tomar el poder político y romper con la lógica capitalista de la acumulación de capital, que nos lleva al abismo en términos de humanidad, y construir con sus propias manos un mundo nuevo en el que cada avance suponga una mejora en la vida del ser humano y del mundo que le rodea y alberga.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Ola de represión. La lucha contra el Estado se paga con cárcel

Los casos de represión contra aquellos que se manifiestan contra este Estado corrupto, explotador y criminal siguen aumentando peligrosamente. Pablo Hasél, Fran Molero o Ruyman Rodríguez son solo algunos de los reprimidos por el Estado, en la cárcel o muy cerca de ella, por delitos como “atentado contra la autoridad”, “enaltecimiento al terrorismo”, “injurias a la corona”, etcétera.

La solidaridad con el pueblo catalán por su derecho a la autodeterminación, con la clase obrera y sus luchas, la manifestación en favor de derechos tan básicos como la vivienda o contra la corrupción y agresión constante contra el pueblo trabajador por parte de este Estado son los “delitos” reales de los compañeros a los que se enjuicia hoy injustamente.

El escarmiento que pretende llevar a cabo el Estado es con la cárcel: aquel que no lo está ya sabe seguro que acabará en ella. Y el que se encuentra entre rejas sufre también allí la represión más miserable. Un ejemplo de ello es el preso político Pablo Hasél, en prisión desde hace ya más de 3 meses, sometido a una tortura psicológica incesante: sin acceso a las actividades de la cárcel que sí pueden realizar el resto de presos, impedido de las horas de patio correspondientes, sin poder relacionarse con nadie y aún en el Módulo de Ingresos, donde no debería estar según el ya inhumano Reglamento General Penitenciario que establece que en ese módulo como norma general solo se puede estar 5 días, por no tener las características adecuadas para hacer vida en él. ¿Cómo quieren que llamemos a esto si no tortura psicológica carcelaria cuando no hay justificación legal para tenerle en esas condiciones?

El Govern de Cataluña, cuyo presidente Pere Aragonès es de Esquerra Republicana, es el culpable de esta situación pues es quien tiene la competencia de la gestión de las prisiones, por lo tanto, es culpable de esta situación por no poner los medios necesarios para su fin. La directora del centro penitenciario es Aurora Morell Díaz, persona a la cabeza de los ataques a los que es sometido. Y el juez titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria Nº3 de Lleida es José Ignacio Félez González, quien tiene entre sus atribuciones “salvaguardar los derechos de los internos y corregir los abusos y desviaciones que en el cumplimiento de los preceptos del régimen penitenciario puedan producirse”, cosa que evidentemente no está haciendo. A pesar de que el pasado día 10 le comunicaron que en 2 semanas ya le iban a cambiar de módulo ordinario respetando su derecho a una celda individual, no se puede uno fiar de ellos hasta que veamos los hechos, ni se puede olvidar la represión a la que se le ha sometido desde el minuto 1 en que le metieron en la cárcel con la complicidad de todos los mencionados.

Somos conscientes de las condiciones pésimas a las que someten a los presos políticos en las cárceles del Estado con el objetivo de aniquilarlos y desde el Partido Comunista Obrero Español, que hemos participado en todas las manifestaciones convocadas por la  libertad de los presos políticos y de todos aquellos compañeros que luchan contra este Estado fascista y represor que ataca al pueblo trabajador para poder mantener los privilegios de la burguesía a costa de la sangre inocente, exigimos una vez más la liberación de todos ellos y el cese de los ataques contra el pueblo trabajador en el ejercicio de su derecho a manifestarse.

El PCOE, además, hace un llamamiento a la parte más consciente del proletariado de todo el Estado para que se organice en torno al Partido para que la clase obrera, organizada y dirigida revolucionariamente, pueda realmente lograr pasar de defenderse a la ofensiva, barriendo al capitalismo y construyendo el Socialismo, su máxima aspiración para una vida de justicia, libertad y dignidad.

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid