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Se generaliza el destajo: ahora, los profesores

Haciendo un ejercicio científico, de materialismo dialéctico, desde el PCOE llevamos años advirtiendo de la actual crisis económica, que podía deducirse por las tendencias económicas más conservadoras de inversores e imperialistas en general. De esta forma, publicamos comunicados como Elecciones generales: la crisis se acentúa y la situación política se radicaliza, Coronavirus, la justificación de los capitalistas para salvar su moribundo sistema económico o La COVID-19 es la excusa perfecta de los monopolios para imponer el cambio en el modelo productivo. En este último, en particular, aseverábamos:

«La patronal pretende devolver a la clase trabajadora a la década de los 60s y 70s del siglo pasado, cuando en las grandes ciudades del Estado español las familias de trabajadores hacían trabajos manuales en casa – realizar casquillos eléctricos, montajes de bolígrafos, montajes de cajas, montaje de sobres de cromos, etcétera. Entonces era para que las mujeres de los obreros sacaran un ingreso extra para las familias, ante los salarios exiguos de sus maridos, hoy pretenden que sean la fuente de ingresos de los trabajadores, que dejarán de ser trabajadores y pasarán a ser autónomos, o colaboradores como gusta llamar a los burgueses. Lo que sí es que, en ambas situaciones, volverá el destajo y los trabajadores retrocederán en derechos – a enfermar, a vacaciones, etcétera.

La patronal de esta manera no sólo pretende introducir el destajo, no sólo pretende acelerar los ritmos de trabajo sino también dividir y desorganizar a los trabajadores y ahorrar en costes, tanto salariales como de espacio y suministros.»

 

Así, el gobierno “más progresista de la historia” ha convertido en los últimos meses nuestras palabras en hechos con los ERTEs (que el 1 de octubre se convertirán en EREs), con el teletrabajo, con las deplorables condiciones de vida de los jornaleros, con el Ingreso Mínimo Vital… Y no podía ser de otra forma pues los que componen este gobierno, a pesar de los esfuerzos de la prensa burguesa por pintarlos como revolucionarios bolcheviques, no son más que burdos capitalistas, oportunistas, aquellos que acertadamente Lenin decía que vendían al pueblo “por un plato de lentejas”.

Estos atropellos contra la clase obrera se producen a todos los niveles. Nada ni nadie está a salvo de los recortes, de la desvalorización del mundo humano en favor de la valorización del mundo de las cosas. Y el ejemplo perfecto lo vemos recientemente en la educación: el Ministerio de Educación y las respectivas consejerías de las comunidades autónomas han acordado la supresión del Máster de Profresorado como requisito para impartir aula durante la pandemia. El motivo que alegan para esto es la insuficiencia del número de profesores para abordar las condiciones que obliga la COVID-19.

Si apuntamos brevemente, vemos que la situación que el Estado llama “nueva normalidad” ha impuesto en las aulas la necesidad de reducir los ratios, elevar el número de profesores en los centros, dotar de más medios tecnológicos a los colegios e institutos públicos… En otras palabras, las reivindicaciones que la comunidad educativa lleva décadas exigiendo son ahora imprescindibles para recibir una educación. Si a esto añadimos que estas medidas no se están llevando a cabo en muchos de los centros públicos que existen en España, estamos viendo negro sobre blanco que la educación en este país es un auténtico despropósito.

La Educación está siguiendo el mismo camino que la Sanidad hace unos años, y no es más que el camino de la precarización y el desmantelamiento de los servicios públicos. Según un informe de 2019 de Comisiones Obreras (un sindicato para nada progresista y que ha defendido la última medida de Celáa como “algo excepcional”) el 37% del profesorado tiene más de 50 años y en un lustro se jubilarán en España 70.000 docentes. Además, la relación que establece la OCDE como idónea entre profesores jóvenes y mayores es del 0’5 (esto es 10 profesores jóvenes por cada 20 mayores), mientras que en España este cociente es de 0.15 (es decir, hay 3 profesores jóvenes por cada 20 mayores).

Estos datos responden claramente a una tendencia: una plaza que queda libre por una jubilación lo más probable es que quede desierta de por vida. Con lo cual, se verifica aquello que escribíamos en el 2019 en el comunicado titulado Sobre la Educación Pública, la Educación Concertada y la Educación Privada:

«(…) vemos la ligazón inseparable del desarrollo de la industria con la educación, encontrando en esta última el canal que tiene el capitalismo para obtener mano de obra cualificada. Es decir, que la calidad y la accesibilidad de la educación están subyugados a la necesidad de la empresa privada y, en definitiva, de la burguesía. La burguesía marca, entonces, el límite de lo que pueden o no pueden saber los desposeídos.»

 

Con el progresivo desmantelamiento de la industria en España, la cantidad de recursos que se pueden destinar a los servicios públicos cada vez es menor debido al desempleo y la inestabilidad. Por consiguiente, como la demanda de la mano de obra cualificada desciende, el empeoramiento de los servicios educativos como medida de ahorro se convierte en algo natural en el capitalismo. Así es como se envejece al profesorado en el Estado Español.

Sin embargo, la crisis del coronavirus ha acelerado las condiciones de desempleo y miseria de la población y ha dejado al descubierto el saqueo silencioso a la Educación Pública. A este respecto, el Gobierno de PSOE-UP debe salir del paso de forma que siga favoreciendo al Capital, por lo que se han sacado de la manga que en España no hay profesores (de la misma forma que Ayuso afirmaba que en Madrid no había médicos) y que es necesario hacer un llamamiento a aquellos elementos con titulación universitaria para realizar tareas docentes.

Como no puede ser de otra forma, esto no es más que una burda mentira para abaratar los costes de contratación en la Educación, como bien están haciendo ya en la Sanidad. En España se forman decenas de miles de docentes todos los años, pero la situación de deserción de plazas les lleva a renegar de lo público y postularse a otros empleos en la educación concertada o privada o, directamente, fuera del sector educativo. La contratación de estos docentes sin plaza implicaría la remuneración correspondiente a cualquier interino o sustituto, cosa que con seguridad no exigirá un recién titulado al que la diferencia de sueldo se le justificará por la situación excepcional y por la falta de una preparación real como profesorado.

Si el Estado realmente quisiera abordar la cuestión de la enseñanza, no se plantearía dos veces la contratación indefinida de todos y cada uno de los titulados universitarios con formación de profesorado, puesto que en Educación y en Sanidad nunca hay exceso de personal o de material. Pero esto sobrepasa los límites burgueses; enseguida se esgrimen los argumentos que declaran la incapacidad de financiar los servicios públicos, mintiendo una vez más.

El Estado español tiene la capacidad suficiente para garantizar una educación pública, gratuita, de calidad y universal a todos y cada uno de los alumnos que existen en el país. Lo que impide que esto sea posible es el carácter de clase del Estado, su carácter profundamente burgués. Esto le lleva a favorecer la avaricia de los empresarios, que sólo pueden enriquecerse cada vez más a través de la bajada de salarios y los despidos. Pero he ahí la contradicción del Capital: si el poder adquisitivo de los trabajadores desciende, la carga impositiva que estos pueden soportar es aún menor, por lo que son necesarios los recortes de aquellos servicios públicos que no aportan rentabilidad a las arcas. Como dice el dicho popular “la pescadilla que se muerde la cola”.

Es claro, entonces, que son los elementos burgueses los que pervierten lo público y que para que los hijos de la clase obrera ejerzan realmente el derecho a la educación gratuita y de calidad, es necesario superar de una vez por todas el Estado Burgués, enviarlo al estercolero de la historia e implantar el Socialismo, el dominio obrero del Estado. Sólo así podremos asegurar la máxima marxista de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades. Y para llegar a ello es indispensable la unidad de la clase obrera, que solamente se podrá llevar a cabo si los comunistas, los únicos revolucionarios, emprendemos también el proceso de unidad.

 

¡Por una educación obrera!

¡Por el socialismo!

¡Por la unidad de los comunistas!

 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Solidaridad con Rodrigo Lanza: del fascismo callejero al fascismo de toga

El pasado 17 de septiembre conocíamos el veredicto que el jurado popular imponía a Rodrigo Lanza por el famoso “caso de los tirantes”, culpable de asesinato, con los agravantes de motivación ideológica e indefensión de Víctor Laínez. Tras este veredicto, sobre Rodrigo Lanza pesan 20 años de prisión a petición de la fiscalía, y 23 por parte de la acusación “popular” del partido fascista VOX.

Este segundo juicio, motivado por la familia en disconformidad con la sentencia del anterior juicio, que condenaba a Rodrigo Lanza a 5 años de prisión por imprudencia homicida, y donde en el primer juicio se tomó como correcto que Víctor Laínez murió por el golpe que recibió al caer, ha determinado que la muerte la provocaron los golpes que Rodrigo Lanza le propinó “por la espalda”. Durante meses hemos visto cómo se hablaba de unos tirantes de España como motivadores de la agresión, y se ha dado por válido como prueba para el delito de odio pero ¿dónde están los tirantes?

Los medios no han dudado en blanquear a Víctor Laínez y venderlo como un tierno abuelo inocente e incapaz de hacer daño a nadie y totalmente apolítico, pero ¿quién era Víctor Laínez? Si buscamos en los medios estos días nos hartaremos a ver fotografías de Rodrigo Lanza, de su cambio estético o de su derrumbe al conocer la sentencia o, en el mejor de los casos, entrañables fotografías de Víctor siendo un buen tipo. No hace falta hurgar mucho para encontrar fotografías de Víctor Laínez con simbología fascista, con un cuchillo o con “entrañables” personajes fascistas condenado por agresiones por motivos ideológicos.

A todas estas pruebas de la poca “inocencia” de Víctor Laínez se suma la carta de un dirigente de Falange en la que este admite y defiende a Víctor como falangista militante, esto sumado a fotografías en las que podemos ver al “pobre corderito” junto al emblema de falange o en homenajes en El Valle de los Caídos nos confirman lo que, obviamente, ya era más que patente y los medios intentaban ocultar, Víctor Laínez era un fascista.

 

Tras la muerte y sin ningún tipo de sentencia en firme, partidos como Falange o España 2000 hicieron un llamado a movilizaciones, algunos de ellos llamando a la venganza, todo ello con una impunidad absoluta y sin consecuencias legales, demostrándose el carácter clasista y reaccionario del Estado.

En el Estado español no son pocos los casos en los que un antifascista ha sido asesinado por motivos ideológicos, tenemos sonados casos como el de Carlos Palomino, quien murió apuñalado a manos de Josué Estébanez, quien era militar y que acabó con la vida de un joven antifascista de 16 años, y cuya condena se fijó en tan solo 26 años, 3 más de lo que piden para Rodrigo Lanza, pese a que este no portaba ningún arma consigo, y que en todo momento declaró defenderse de un fascista al que los medios han pintado de corderito degollado. El de Francisco Javier Verdejo, asesinado por la Guardia Civil por escribir una pintada, inconclusa, con el mensaje “Pan, Trabajo y Libertad”, crimen que ni tan siquiera fue investigado cerrándose como un accidente. O el asesinato de Guillem Agulló, que fue apuñalado por un grupo de fascistas, de quien tan solo uno de ellos cumplió 4 años de cárcel al considerarlo “una pelea juvenil” y no un delito de odio pese a las numerosas pruebas que apuntaban a la motivación ideológica, como el hecho de que tras el asesinato entonaran el “Cara al Sol”.

 

No hace falta indagar mucho para saber que, tras los fascistas de navaja y esvástica, están los fascistas togados, quienes se aseguran de que las agresiones fascistas queden en chiquilladas, cuando no impunes, y la resistencia antifascista quede como terribles asesinatos de inocentes patriotas o, incluso, terrorismo si los fascistas afectados son miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Y es que la Judicatura es otro ejemplo de que todo sigue en orden, fascista, desde 1939. Los Juzgados de lo Social, herederos de la Magistratura franquista, dan carta de legalidad a la inmensa mayoría de los atropellos perpetrados por la burguesía en los centros de trabajo. El Tribunal de Orden Público franquista encargado de perseguir a comunistas y antifascistas, ha sido relevado por la Audiencia Nacional, que en sus salas de lo Penal también persigue lo que ellos llaman “delitos políticos”, persiguiendo a comunistas, independentistas, antifascistas, y dando cobertura y cobijo legal, cuando no impunidad, a torturadores y a fascistas los cuales siguen muriendo en la impunidad y con sus condecoraciones, como por ejemplo pasó con Billy el Niño.

Pero esto no nos debe extrañar, es la naturaleza fascista del Estado español. El fascismo es la tabla de salvación de la reacción, de la burguesía en la crisis general del capitalismo. La tabla a la que lleva agarrada la burguesía desde hace casi un siglo. Y la burguesía está agarrada a dicha tabla de salvación porque es consciente que está en los estertores de su criminal régimen y de su criminal existencia.

El fascismo es un poder precario, es un poder con pies de barro, hundido en el cieno de la corrupción y que está totalmente quebrado, es capitalismo en putrefacción. Es la constatación que estamos en la fase histórica donde lo viejo debe terminar de morir y lo nuevo, el socialismo, debe imponerse, por ello el fascismo es la única vía que tiene el capital financiero para mantener en pie a su sistema caduco, corrompido y quebrado. Cada día que pasa se acentúa la depauperación de las condiciones de vida la clase obrera y demás clases laboriosas, a las que les han arrebatado todos sus derechos y únicamente le queda uno, el derecho a rebelarse contra un sistema criminal que lo oprime y que lo hunde en el oprobio. La clase obrera hoy se encuentra en una disyuntiva, o da una salida revolucionaria a la situación de precariedad y represión que padece o se somete todavía más a la reacción, al fascismo, que es lo único que puede ofertar la oligarquía y su Estado. Hacemos un llamamiento a los trabajadores conscientes y a los antifascistas a fortalecer las filas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE). Asimismo, es necesario que las luchas de los distintos sectores que componen el proletariado se fundan en una única lucha de clases contra la burguesía y su Estado, en un Frente Único del Pueblo donde antifascistas, jubilados, obreros, estudiantes, etcétera, acumulen sus fuerzas constituyendo órganos de poder proletario, construyendo una fuerza revolucionaria que le sirva a la clase obrera para romper el yugo de la represión y la explotación y cumplir con su misión histórica: destruir el capitalismo y edificar el socialismo para avanzar hacia el comunismo.

 

¡SOLIDARIDAD CON RODRIGO LANZA Y TODOS LOS ANTIFASCISTAS REPRIMIDOS POR EL ESTADO!

¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 24 de septiembre de 2020

SECRETARÍA DE JUVENTUD DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Esterilizaciones forzosas de mujeres migrantes en Estados Unidos

El pasado 17 de septiembre, en Nueva York, se realizó una marcha en señal de protesta contra una de las prácticas más horrendas en nuestra historia reciente: se está realizando una esterilización masiva de mujeres migrantes en centros del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés). Las mujeres fueron sometidas a histerectomías (extirpación de todo el útero o parte de este) de forma no autorizada en un centro de detención en Irwin (Georgia), así como también se han denunciado violaciones sexuales en una instalación en El Paso (Texas). Según datos de la propia ICE, entre 2013 y 2017 se registraron 1310 denuncias de agresiones sexuales en dichos centros. Además, el Departamento de Salud y Servicios Humanos estadounidense recibió, entre 2014 y 2018, 4556 denuncias de abusos sexuales contra niños migrantes en las instalaciones en la frontera con México.

 

En este sentido, las esterilizaciones forzosas, que son según la Organización Mundial de la Salud (OMS) una forma de eugenesia, no son una práctica desconocida para el gobierno estadounidense:

 

“Desde mediados del siglo XIX y durante el XX, Estados Unidos realizó gran cantidad de esterilizaciones forzosas, intervención quirúrgica que, por medio de la coerción o el engaño, buscaba terminar con la capacidad reproductiva de, en este caso, las «mujeres del Tercer Mundo» [asiáticas, africanas y latinoamericanas] en Estados Unidos y Puerto Rico. Si bien esta práctica por parte del Estado comenzó a mediados del silgo XIX con la llegada masiva de inmigrantes, fue en las décadas del sesenta y setenta del siglo XX cuando se masificó, convirtiéndose en algo habitual en las vidas de las «mujeres del Tercer Mundo»”. (Beal, 1970) [1]

 

Una práctica que se realiza de manera forzada, sin respetar el derecho a decidir de las mujeres sobre su cuerpo y vulnerando completamente su salud y su integridad, tanto en el plano físico como mental. Muchas de las mujeres que sufrieron estas prácticas no terminaban de comprender qué les iba a pasar; falta de comunicación, barreras del idioma y engaños. Un tipo de violencia sobre las mujeres que forma parte de la política de “Tolerancia Cero” llevada a cabo por el reaccionario Donald Trump contra la población migrante, que ha ocasionado la separación de familias sin papeles en la frontera con México y el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera con Centroamérica en aras de cumplir el “Remain in México” (Quédate en México).

 

En los centros de detención estadounidenses las personas son humilladas, separadas de sus familias, torturadas, violadas, encarceladas y esterilizadas. Estados Unidos está llevando a cabo, a partir de la lógica racista y machista, un control poblacional selectivo hacia uno de los sectores más vulnerables y perjudicados: las mujeres migrantes, que sufren en sus carnes la exclusión, subordinación, opresión y muerte.

 

“Cuando conocí a todas estas mujeres que habían sido sometidas a cirugías, pensé que esto era un campo de concentración experimental. Era como si estuvieran experimentando con nuestros cuerpos”, relató una migrante encarcelada. [2]

 

La crisis social y económica que está travesando Estados Unidos actualmente es producto de varios factores, entre los cuales podemos mencionar la fuerte represión policial que ha dado origen al movimiento antirracista Black Lives Matter. Esta situación se suma al clasismo, sexismo y racismo, en definitiva el fascismo, que está incrustado hasta el tuétano del Estado norteamericano, así como su absoluta bancarrota económica – la Oficina de Presupuesto del Congreso de EE. UU. calcula que la deuda del país a finales de años equivaldrá al 98% del PIB, superando los 20 billones de dólares, el nivel más alto desde el final de la II Guerra Mundial – y la gestión desastrosa de la pandemia, lo que se traduce en una disyuntiva clara para la clase trabajadora: socialismo o barbarie.

 

Las prácticas completamente criminales contra las mujeres migrantes, así como la represión hacia el movimiento antirracista, son un ejemplo de las desigualdades y las formas de dominación que ejerce la burguesía hacia el proletariado. Por ello, arengamos a todas las mujeres negras, chicanas, latinas y nativas a que tomen sus propias experiencias personales – cargadas de opresión sexual, hambre, miseria, desempleo, y humillación – como punto de partida para organizarse políticamente, rompiendo las cadenas del capitalismo y construyendo el socialismo.

 

Las salidas para la opresión del capitalismo no son individuales, sino colectivas. Cualquier reivindicación democrática supone, en la actualidad, una contradicción estructural. El capitalismo – en su fase imperialista y de decadencia – es incapaz de avanzar más, las fuerzas productivas no se desarrollan y, por ende, las concesiones democráticas son inviables. Al contrario, los derechos y libertades de la clase obrera no harán más que retroceder. El choque de las fuerzas productivas con las relaciones de producción solo puede ser resuelto por la revolución socialista. El final de capitalismo, de la propiedad privada de los medios de producción y de la sociedad dividida en clases permitirá a la mujer desarrollarse plenamente, eliminar toda opresión y conformarse como un ser histórico diferente. Por eso, el problema de la mujer obrera no es ser mujer, es vivir en un régimen capitalista.

 

En ese sentido, el Partido se perfila como la herramienta imprescindible para la toma revolucionaria del poder. Sin su vanguardia, la clase obrera pierde la base material para entablar el combate político-ideológico, lo que la lleva, entre otras cosas, a la fragmentación. Las acciones de la clase obrera, como sujeto revolucionario y sobre la base de un conocimiento científico socialista, tienen la capacidad de superar el modo de producción capitalista. Somos nosotros, los trabajadores, los portadores de las fuerzas productivas, quienes mandaremos al capitalismo al vertedero de la historia.

 

Madrid, 23 de septiembre de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

Referencias

[1] Beal, F. “Double Jeopardy: To Be Black and Female”. En: Bambara, T. (Comp.) The Black Woman. An Anthology. Nueva York: Washington Square Press, 1970, pp. 109-122.

[2] Agencia de Noticias RedAcción (2020). Denuncian esterilización forzada a mujeres migrantes en Estados Unidos. Recuperado de: https://www.anred.org/2020/09/17/denuncian-esterilizacion-forzada-a-mujeres-migrantes-en-estados-unidos/




El PCOE de Sevilla ante el colapso de los centros de salud

Como denunciaba el PCOE el 12 de mayo de 2020, el “plan de choque” en la sanidad andaluza se está aplicando a sangre y fuego, pero no con el objetivo anunciado de aligerar las listas de espera, sino todo lo contrario, dejar bajo mínimos el sistema de salud público en beneficio de los grupos de sanidad privada que como aves de rapiña parasitan nuestra salud y dinero público.

La receta, reconocida por los propios responsables en 2019, como el gerente del hospital de Osuna, era clara: “lo que hacemos es que con los mismos profesionales que tenemos se refuerzan y a base de ampliar sus horarios de trabajo […] con los profesionales y los medios materiales que tenemos se pueden organizar las cosas para que se atienda un mayor número de personas”.

La situación ya está estallando en los centros de atención primaria de la provincia de Sevilla, donde se concentran cientos de vecinos por la imposibilidad de conseguir siquiera una cita con el médico de cabecera. Lo cual está provocando que muchos pacientes no puedan continuar sus tratamientos: enfermedades respiratorias, diabetes, cáncer, mamografías, pediatría, … están dejando de ser atendidas porque todo el personal lo han desviado para responder a la pandemia del COVID-19. En realidad, la pandemia la están utilizando como excusa para dar un hachazo más a la atención sanitaria que recibe el pueblo trabajador.

Desde Salud Responde o bien no responden, o mantienen en cola de espera durante horas o no dan citas en 15 días. Trabajadores de dicho servicio denuncian que hay hasta 2000 chats de dudas sin responder cada día. En una sala con capacidad para 110 trabajadores sólo hay 65. El servicio de Salud Responde fue adjudicado por 9,9 millones de euros a la empresa Ilunion del grupo ONCE, que ofrece condiciones miserables: salario bruto de 250 euros al mes por trabajar sólo fines de semana. Ilunion es un grupo empresarial que saca plusvalías extra contratando personal con discapacidades, obteniendo subvenciones, pero que realizan las mismas tareas que si no tuvieran ninguna discapacidad.

El personal de atención primaria denuncia que no pueden más, todas sus tareas están absorbidas por el seguimiento de los casos de COVID-19, sin poder atender el resto de pacientes. Tienen que identificar, valorar gravedad, solicitar PCR, aislar, dar de baja laboral, rastrear, contactar, resolver dudas… Todo esto con agendas ya sobrecargadas de entre 40 y 80 pacientes. Así lo afirma Carmen González, médica de familia y presidenta de la asociación “Basta Ya” de médicos de atención primaria: “Parece que no valemos nada. Que da igual cómo atendamos al paciente. No puedo atender un caso de violencia de género en cinco minutos. Nos vamos a volver locos, cometemos errores…”.

La situación está siendo más evidente en atención primaria, pero afecta a todos los ámbitos del sistema de salud. El sábado 29 de agosto, se mandató a enfermeras del Centro de Salud de Mairena del Aljarafe en Sevilla dejar el puesto de Urgencias para realizar PCR a la residencia de ancianos de Vitalia de la misma ciudad. Las matronas del Hospital de la Mujer de Virgen del Rocío de Sevilla, una vez más, han tenido que hacer huelga ante la falta insostenible de personal. Hasta 4 puestos sin cubrir en turnos de 10.

Según el Sindicato de Enfermería SATSE de Sevilla “el aumento de la presión asistencial tanto en Primaria como en los centros hospitalarios, las largas colas para ser atendidos en los centros de salud, las demoras de más de 14 días para obtener una cita o la imposibilidad de contactar por teléfono con los mismos, están provocando un incremento de las situaciones de tensión y un colapso del sistema que requiere de una intervención urgente”.

Este problema es estructural. No hemos de olvidar el colapso de las urgencias de los hospitales sevillanos, especialmente en épocas de epidemia de gripe, como en 2018 en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, con el PSOE en el gobierno andaluz:

 

El Comité Provincial del PCOE de Sevilla señala al Estado español y a la Junta de Andalucía, los partidos que han gobernado en todos los ámbitos desde hace 40 años – PSOE-PP-IU-PCE-PODEMOS-Cs – como los verdaderos responsables de esta situación, habiendo provocado muertes desde hace muchos años, y que provocarán con mayor intensidad ahora, por la falta de atención de innumerables patologías con la excusa de la pandemia.

Estos no son más que otros de los efectos de los rescates millonarios a la banca y grandes empresas que desde 2008 llevan ejecutando los distintos gobiernos estatales y autonómicos, con mayor intensidad aún en 2020 porque ya el sistema capitalista no levanta cabeza sin esos rescates.

Por tanto, si queremos acabar con los problemas del ámbito sanitario, del educativo, del laboral, de las pensiones, del paro y de la pobreza, que están aumentando exponencialmente, hemos de salir de las soluciones puntuales, sectoriales y a corto plazo, que es como pretenden los gobiernos sofocar el descontento de las clases populares.

Hemos de ir a la raíz, tomar el control y la gestión de los recursos, no sólo de los que concentra el Estado, si no los que acumulan los monopolios y grandes empresas de los sectores estratégicos de la sociedad. Porque son éstos los que en realidad gobiernan y deciden cuántas personas de las clases trabajadoras han de morir para enriquecer a sus dueños y rescatarlos a ellos de sus crisis.

Hemos de remplazar, por tanto, un Estado burgués al servicio de la banca y los grandes empresarios, por un Estado obrero, emanado desde abajo a través de representantes directos en los centros de trabajo (comités de empresa, juntas y delegados de personal), barrios (asociaciones de vecinos), centros de estudio (delegaciones de alumnos), madres y padres de alumnos (AMPAs) junto con asambleas de jornaleros y pequeños campesinos en los pueblos.

 

Por la Unión de todas las Luchas en una sola

Por la Construcción del Frente Único del Pueblo

Por la superación del Capitalismo y la edificación del Socialismo

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Sevilla




El conflicto del Metal de la Bahía de Cádiz es de toda la clase obrera, de todo el pueblo

Ya os decíamos hace un par de semanas que la única verdad que existe es la realidad objetiva. Por tanto, esa realidad objetiva, en una sociedad dividida en clases sociales cuyos intereses son antagónicos, como en la que vivimos, se refleja en una verdad para cada clase social, de tal modo que la verdad para la clase obrera no puede ser la misma verdad que la de la Patronal, que la de la burguesía, de hecho, deben contradecirse la una con la otra.

Por ello os señalábamos que la reivindicación de la clase obrera, de los trabajadores de la Bahía de Cádiz, los trabajadores del metal, jamás puede ser la misma que la de la Patronal, que es la misma de la extrema derecha verbalizada por VOX, como es la reivindicación de carga de trabajo.

El Secretariado Permanente del Comité Confederal de CGT en Andalucía, Ceuta y Melilla convocó, primeramente, huelga general indefinida en el sector del Metal para el ámbito de las comarcas de la Bahía de Cádiz y La Janda para el pasado 27 de agosto, la cual se retrasó su inicio hasta el pasado 4 de septiembre. Los objetivos planteados por CGT para dicha huelga enviados a la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio de la Junta de Andalucía, a la Confederación de Empresarios de Cádiz y a la Federación de Empresarios del Metal de Cádiz (FEMCA) – eran:

Que el fin de esta convocatoria de huelga general indefinida está constituido por el llamamiento a la participación reivindicativa de todos los trabajadores y trabajadoras sin distinción alguna de situación laboral, sexo, edad o condición social, en el ámbito de las dos comarcas descritas de la provincia de Cádiz ante la ausencia de medidas eficaces y eficientes para garantizar el futuro mediante compromisos de carga de trabajo en el sector del metal en el ámbito de la convocatoria, dar fin a la desigualdad en el ámbito laboral y económico y social de las personas trabajadoras en las empresas auxiliares, garantizar las medidas preventivas que protejan la vida y la salud laboral de las plantillas evitando tristes episodios como los sucedidos recientemente en accidentes con el resultado de muertes en el tajo, evitar la precariedad laboral en el sector…

El primer objetivo es la “exigencia de compromisos de carga de trabajo en el sector del metal para ambas comarcas”. Este objetivo, por lo que han expresado, es común entre los Comités de Empresa de Navantia en Puerto Real, San Fernando y Cádiz, dirigidos por CCOO y UGT; y la CTM – que se autodenomina a sí misma como los “sindicalistas” que cuando “hablan, hablan de verdad” y por eso “son escuchados por la clase obrera”; pero, también es común a los enemigos de clase de los trabajadores: La patronal FEMCA y los propios fascistas, como lo ha verbalizado la diputada de Cádiz por el partido VOX Ángela Mulas. Sin duda, cuando obreros y burgueses coinciden, quien se está equivocando es la clase obrera.

Pero, ¿A quién exigen esos “compromisos de carga de trabajo en el sector del metal para ambas comarcas”? Pues, sin duda, a aquéllos que precarizan las condiciones de los trabajadores, que agudizan la explotación de los trabajadores pasando por encima de la salud y la vida nuestra clase, a los que nos dividen en contratados y subcontratados al objeto de dificultar su organización y acrecentar la desigualdad en nuestras filas, para facilitar, aún más, la explotación asalariada, que es lo que les hace engordar sus beneficios. Les exigen esos compromisos de carga de trabajo a aquéllos que dividen internacionalmente el trabajo y consideran que tanto la economía de la provincia de Cádiz, como del Estado español, debe centrarse en el sector servicios, liquidando tanto al sector primario – agricultura, ganadería, pesca, minería, etcétera – como al secundario – industria.

La lucha no sólo es económica, sino que es también política e ideológica, por eso es lucha de clases, porque abarca los tres frentes. Los trabajadores no sólo tenemos al enemigo de clase, la burguesía, sino que ésta también hace penetrar en nuestras filas, en las filas de la clase obrera, su ideología apoyándose en lo que se denomina la aristocracia obrera.

Como puedes comprobar, los trabajadores de la Bahía de Cádiz y La Janda – al igual que los trabajadores del resto del mundo – no sólo tenemos un problema cuya naturaleza sea económica, sino que también lo es política e ideológica.

Dicen que el problema es de falta de carga de trabajo. Pero el Estado, y más concretamente la Junta de Andalucía, el mismo día que el brazo sindical de Adelante Andalucía en este conflicto – la CTM – te señalaba que sus reivindicaciones llegaban al Parlamento Andaluz a través de dicho partido y su portavoz, Ángela Aguilera, el pasado 10 de septiembre, y en ese mismo Pleno del Parlamento, a través del Consejero de Economía del Gobierno fascista de la Junta de Andalucía, anunciaba que su Consejería había propuesto el diseño de una Estrategia Industrial para el sector naval  de la Bahía de Cádiz.

Estrategia por la que se va a repartir dinero público a Navantia y a las 150 empresas auxiliares que pivotan sobre ella, en forma de ayudas, por una cuantía de 174 millones de euros entre los años 2021-2027, por no hablar del dinero que, a través de las convocatorias de I+D+i empresarial, la Junta de Andalucía inyecta a los empresarios. Estas prebendas están dotadas con la cuantía de 84 millones de euros para este año 2020, entre otras ayudas y créditos blandos para las empresas.

Y mientras el Estado, a través de la Junta de Andalucía, y otros instrumentos les da dineros a manos llenas a los empresarios, también a los de la Bahía de Cádiz, cada día más trabajadores son arrojados al paro. Pero este Estado no sólo da dineros públicos a la patronal, sino que también pone en sus manos otros instrumentos construidos desde la política, fundamentados en la ideología burguesa, para salvaguardar sus intereses económicos, como son el despido, los EREs o los ERTEs – por los que los empresarios se ahorran las nóminas y el pago de los impuestos sociales de los trabajadores, mientras los trabajadores pierden entre el 30% y el 55% de sus salarios.

Estado que no sólo es clasista a la hora de redistribuir la riqueza en favor de la burguesía, en arrebatarle dinero al trabajador para entregárselo a los empresarios, sino que también da impunidad a los empresarios en sus atropellos contra los trabajadores, con una Inspección de Trabajo y unos Juzgados de lo Social que, en la mayoría de las ocasiones, legalizan dichos atropellos perpetrados por los empresarios contra los trabajadores.

Pero todo ello es natural, es la naturaleza clasista del Estado burgués, que es un instrumento de opresión de la burguesía contra la clase obrera.

Estos últimos dos meses de este conflicto nos dejan claro el escenario.

Por un lado están los trabajadores, los cuales han demostrado que están en contra de los atropellos de la patronal, de la represión y de las injusticias que son la esencia de este sistema. Y los trabajadores lo manifestaron el pasado mes de agosto en las asambleas celebradas en los tornos de las diferentes factorías de Navantia de la Bahía de Cádiz. Los trabajadores no dudaron en hacer huelga varios días. Los trabajadores estuvieron a la altura, no así aquéllos que los pusieron a los pies de los caballos pues, por su incompetencia y aventurerismo, los llevaron a una huelga ilegal, hecho éste que aprovechó la Patronal para mandar cartas a los trabajadores bajo amenaza de despido, que es lo que las leyes del Capital dictaminan.

Esta es la razón por la que la gran mayoría de los trabajadores, habiendo manifestado su psicología de lucha y su rechazo a su situación laboral en agosto, no han apoyado la huelga indefinida de aquéllos que los han desguarnecido y los arrastraron a una huelga ilegal; por ello, no nos encontramos ante una derrota de la clase obrera sino ante una derrota del oportunismo, del aventurerismo, de aquéllos que niegan la organización revolucionaria de la clase obrera.

Por otro lado, está la patronal con sus partidos políticos y sus organizaciones sindicales. En este sentido nos encontramos con una aristocracia obrera que defiende sus privilegios a costa de la división y las condiciones del conjunto de los trabajadores – CCOO y UGT. La Patronal y sus partidos políticos, tanto de “izquierda” como de derecha, no dudan en actuar para socavar la autonomía de la clase obrera. Así tenemos que todos los partidos políticos – desde el más fascista, VOX, hasta la falsa “izquierda” – repiten abiertamente el mensaje de la Patronal: “carga de trabajo”, que a su vez es reiterado por los sindicatos del Estado y los “alternativos”. Asimismo, el oportunismo no duda en tratar de sacar tajada política del conflicto llevando a los trabajadores su división por alcanzar unas migajas del Estado capitalista, de tal modo que Adelante Andalucía – su parte autodenominada “anticapis” – no duda en llevar su choque con la otra parte PODEMOS/IU-PCE llevando a los trabajadores la pelea bajo la fórmula de que se tiene que implicar el Estado central, o lo que es lo mismo, señalando a la facción contraria. Sin embargo, todos ellos miran para otro lado ante el verdadero responsable de la maltrecha situación de los trabajadores, ninguno de ellos señala al verdadero culpable, que no es otro que el capitalismo y su Estado, porque todos ellos defienden el sistema y, por consiguiente, condenan a la clase obrera a la que dicen defender.

Como puedes apreciar, no estamos ante un problema sindical de los trabajadores del metal, sino que estamos ante un problema del conjunto de la clase obrera, y una de las maneras en que se manifiesta en la Bahía de Cádiz es mediante el desmantelamiento industrial y la precarización de las condiciones de vida de la clase obrera. Cada día el empobrecimiento de los trabajadores es mayor y eso no sólo repercute en la economía de los obreros que pierden su puesto de trabajo, que cada vez serán más pues el desarrollo tecnológico lejos de redundar en beneficio del pueblo redunda en beneficio de los bolsillos de los empresarios comprometidos en la fórmula de incrementar la productividad por la vía del desarrollo tecnológico y la reducción de la mano de obra. Este incremento del paro y de la pobreza redunda en una pérdida de poder adquisitivo, en una contracción del consumo de los trabajadores arrastrando también a la ruina al pequeño comercio de la zona. Es un problema que afecta a jóvenes y a ancianos, a jubilados y estudiantes, a todos los sectores sociales que conforman el proletariado.

Y es que los trabajadores mientras no tengamos el poder económico y político en nuestras manos, mientras las fábricas no estén en manos de la clase obrera, mientras nuestra clase social no sea dueña de la producción, mientras ésta no planifique la economía subordinando ésta a las necesidades de la mayoría trabajadora, en definitiva, mientras los trabajadores no destruyamos el capitalismo y edifiquemos el socialismo y su sociedad, nuestras vidas quedarán subordinadas a los intereses económicos de un puñado de capitalistas, como pasa en la actualidad.

Por ello, urge que todos los sectores sociales que componen la clase obrera gaditana unifiquen las diferentes luchas en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado, de tal manera que estudiantes, obreros, jubilados, pequeños comerciantes se unan conformando el Frente Único del Pueblo al objeto de construir una fuerza autónoma en términos de clase que proporcione una salida revolucionaria a la situación para poner fin al escenario de empobrecimiento y de injusticia al que la burguesía y su sistema nos arrastra.

 

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Cádiz, 20 de septiembre de 2020

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN CÁDIZ




Los verdugos de los andaluces son los gobiernos de Andalucía y el Estado español

La Junta de Andalucía, de la mano del Estado español, es cómplice y responsable de la situación caótica que se vive en los centros educativos, residencias de ancianos y centros de salud andaluces (especialmente de atención primaria).

Esta situación es fruto de la falta de medios humanos y materiales que los gobiernos andaluz y español han decretado mientras están regando con miles de millones de euros a empresarios nacionales y extranjeros. Como mostramos más adelante, a pesar de que absolutamente todo el PIB del país (1 billón de euros) emana del trabajo colectivo de las clases populares, ningún medio va para las familias trabajadoras, teniendo que costeárselo todo, mientras a los empresarios se les dota de todo tipo de recursos para maximizar sus beneficios.

Los gobiernos andaluz y español son, por tanto, responsables de la mayor parte de los contagios y verdugos de gran parte de los fallecidos causados por la pandemia y el resto de enfermedades que están siendo desatendidas.

El colmo de la desvergüenza del gobierno andaluz es hacer firmar, como están haciendo en ciertos colegios como el CEIP Pío XII de Sevilla, un protocolo donde se desentienden de las consecuencias de llevar a los niños a los colegios y responsabilizan a las familias de lo que ocurra.

En dicho protocolo reconocen que las condiciones en las que están obligando a las familias trabajadoras a llevar a sus hijos al colegio no pueden garantizar el riesgo cero de contagio.

Para lavarse las manos, las autoridades educativas están trasladando la responsabilidad mediante  documentos y protocolos a directores, profesores y familias trabajadoras que no dan abasto teniendo en cuenta todos los trámites que han de realizar ya de por sí en un curso ordinario.

Pero además, las autoridades educativas reconocen que los centros no tienen recursos materiales para ni tan siquiera garantizar la educación a distancia, a la que va a ser necesario recurrir de nuevo conforme los brotes corran como la pólvora.

Para la simple comunicación entre los centros educativos y las familias se pide utilizar, especialmente en aquellos “centros TIC”, una aplicación llamada iPasen para lo que se necesita una tablet, un smartphone o un ordenador:

 

 

Esto nos piden a las familias trabajadoras sabiendo, como denuncian asociaciones de madres y padres de alumnos, que 4 de cada 10 familias tienen dificultades para que sus hijos sigan las clases por internet en sus casas.

Dato de abril de este año, por lo que teniendo en cuenta la avalancha de ERTEs y despidos en masa que se han ido sucediendo desde entonces y seguirán produciéndose, estas dificultades de las familias trabajadoras se están agravando exponencialmente.

Más cínico si cabe todavía es el programa BYOD “Trae tu propio dispositivo al aula” promovido en algunos colegios como el CEIP Antonio González de Mairena del Alcor en Sevilla. En un documento enviado a las familias de los alumnos, se comunica que el centro ha decidido apostar por una “metodología” consistente en que,  “dado los escasos recursos económicos de los que dispone el centro para la compra, reparación, etc, de los equipos informáticos […] cada alumno y alumna use en el aula su propio dispositivo electrónico, ya sea tablet u ordenador portátil, para utilizarlo como herramienta complementaria para el aprendizaje”.

¿Qué metodología educativa es esa que depende del bolsillo de los padres de los alumnos y que crea agravios comparativos entre los niños?

Todo esto, sin tener en cuenta el ya importante esfuerzo económico que supone para las familias obreras el inicio de cualquier curso, donde también han de hacerse cargo del material escolar. Como es, por ejemplo, el necesario en educación infantil para los 3 años que piden en el CEIP Pío XII de Sevilla:

 

 

¡Y todavía hablan de “educación pública”! ¡Pero no hay dinero, no hay recursos, dirán!

¿Y de quién depende que no haya recursos para la educación “pública”? ¿De los mismos a los que  algunos, con el mantra de defender la educación pública, piden más inversión en educación? ¿Pedirían más dinero para educación en la época de Franco? ¿Entonces por qué lo piden para unas instituciones públicas que son herederas del franquismo? ¿Dejamos que gestionen nuestro dinero a los mismos que regalan miles de millones de euros a la banca y la patronal sean de “izquierda” o de derecha? ¿A los cómplices de que las familias trabajadoras naufraguen en la galopante esclavitud asalariada, en la miseria y el absoluto abandono de todas sus necesidades materiales, sanitarias, sociales y espirituales?

¿Y qué hace la pata izquierda de este régimen del saqueo? ¿Lavarle la cara a la banca promoviendo la caridad de la “obra social” para sacar tajada vía “marketing social corporativo” de la misma miseria que ellos generan? Así hacen los “anticapitalistas” de Cádiz, la otra rama oportunista y vende-obrera que ha salido de Podemos para buscar su propio nicho electoral (el andalucista) y garantizarse un futuro de confort en las concejalías, consejerías o ministerios de turno.

 

 

¿Y qué pasa conforme nuestros hijos, sus padres o sus abuelos se contagian? Nos topamos entonces con un sistema de salud que hace aguas. Y en este ámbito también asoman las miserias de nuestros gobernantes, representantes del IBEX-35, fondos de inversión y demás oligarcas parasitarios.

Mientras apelan a la responsabilidad individual, a la de las familias trabajadoras, a la de los jóvenes, una vez más nos dejan vendidos ante esta y cualquier tipo de enfermedad, poniendo bajo mínimos, también en este sector, los medios materiales y humanos de los centros de salud y hospitales, y poniendo la esperanza de vida de nuestros mayores en manos de los fondos de inversión que controlan una gran parte de las residencias de ancianos. Convierten a éstos, de nuevo, en mataderos.

Así lo denuncian sindicatos de enfermería como de médicos de familia.

Alertan los representantes del personal de enfermería de la sobrecarga de trabajo y la insuficiencia de personal sanitario, ya que “a los profesionales de Enfermería de Atención Primaria se les han incrementado sus funciones, y a sus actividades habituales se les ha sumado la recogida de muestras PCR, el seguimiento y el rastreo de los pacientes Covid-19 y sus contactos,  el triaje en las puertas de los centros sin unos protocolos claros y sin una formación previa o el aumento de las visitas domiciliarias”.

A sus funciones habituales, se suman además las de “detectar los casos Covid a nivel de los centros sociales y residenciales”, y las relacionadas con los colegios, pues “de cara al inicio del curso escolar, cada Distrito sanitario de Atención Primaria deberá nombrar, como mínimo, una enfermera referente por Zona Básica”.

A pesar de que el personal sanitario lleva meses avisándolo, no sólo no se han aumentado los recursos sino que se han suprimido y sólo se hacen consultas de atención primaria por teléfono. El colapso ya se está produciendo: “En general se está produciendo una gran presión asistencial en los centros, los usuarios están soportando largas colas en espera de ser atendidos ya que al intentar ponerse en contacto con el centro por teléfono es imposible.

No sólo lo decimos los comunistas, lo dicen también los representantes del personal sanitario: “existe un problema de medios humanos y de organización al que, si no se le pone solución, llegaremos en poco tiempo al colapso de la atención primaria.

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria también alerta de la falta de personal sanitario: “si a esto se añade los escasos recursos humanos con los que contamos, que hace que tengamos que suplir, con el mismo personal, bajas, jubilaciones y ahora las vacaciones de los compañeros ausentes, nos convierte en el auténtico muro de contención de la sanidad, evitando, día a día, el colapso del sistema sanitario.

Según los datos de la Seguridad Social, el sector de la sanidad había perdido entre enero y febrero más de 18 mil trabajadores. A pesar de la contratación de 35 mil empleados en marzo y abril para salir del paso ante la avalancha de casos y muertes por la pandemia, en mayo y junio de nuevo se despidieron a 17 mil trabajadores del sector sanitario.

Los médicos de familia avisaban en agosto: si esto sigue así y no se planifica será un error que llevará el nombre de cada una de las víctimas que se produzcan y una vergüenza nacional.

Las advertencias se están confirmando, pues el colapso es evidente desde hace semanas en los centros de atención primaria:

Y se imponen confinamientos en los colegios conforme se producen los rebrotes:

¿Y cuál es la prioridad del gobierno andaluz (como la del estatal)? Cuidar y acompañar a los que menos lo necesitan y que nos roban el fruto de nuestro trabajo: los empresarios. Así lo hace a través, por ejemplo de la Agencia Extenda, que ayuda a los empresarios a internacionalizar sus negocios, tal como lo ha estado haciendo durante años bajo el mandato socialista:

O a través de la Agencia Idea, otro gran botín para financiar EREs y negocios empresariales. Están, por ejemplo, los 100 millones de euros de ayuda para más de 1300 proyectos empresariales, o los 45,5 millones de euros para crear 3 fondos de capital riesgo para “expansión empresarial”:

O tenemos el plan de rescate que lanza la Junta de Andalucía para los 55.000 empresarios del sector hostelero:

 

Dicho plan, llamado ‘Medidas ante el Covid-19 aplicables a la hostelería y el ocio nocturno’, destinan a los empresarios del sector turístico y “actividades conexas” avales, gestionados por el ICO, por valor de 95.000 millones de euros, más 500 millones de euros para los empresarios del transporte por carretera.

Después de criminalizar a los jóvenes de las clases populares por reunirse en la calle, se fomenta y financia el sector de los bares, las terrazas y pubs. Poderoso caballero es don dinero.

Pero esto no queda aquí. El presidente de la Junta acaba de presentar otro plan multimillonario de dinero público de todos los andaluces para garantizar el negocio seguro a todos los empresarios extranjeros que se instalen en Andalucía:

Así lo reconoce el presidente de la Junta de Andalucía al presentar “Andalucía en marcha”:

Vamos a promover con el esfuerzo de todos, una Andalucía en marcha acelerando el ritmo inversor en nuestra tierra […] para hacer obras de todo tipo […] en infraestructuras sanitarias, educativas, hidráulicas, transporte y comunicaciones”.

De la misma manera lo presenta el consejero de Economía Rogelio Velasco:

Este plan […] facilitará que emprendedores y empresas se implanten y desarrollen en nuestra tierra.

Esta es la huida hacia adelante de los gobiernos y los Estados capitalistas frente a las crisis: dinero público para las empresas a través de conciertos, licitaciones y obras públicas que multiplicarán la deuda pública que de nuevo recaerá sobre las espaldas de las familias trabajadoras.

Todo esto, tarde o temprano, va a provocar el estallido social que han pronosticado las propias fuerzas de seguridad del Estado. Para que ese estallido social derive en un cambio de régimen, en el fin del saqueo de miles de millones de seres humanos por parte de una minoría parasitaria, es necesaria la unidad de la clase obrera, la unión de todas las luchas en un frente único del pueblo y para ello es imprescindible la influencia de un partido comunista.

Por eso es vital, hoy, la unidad de los comunistas que aspiramos, en la teoría y en la práctica, a la instauración del Socialismo.

 

La enfermedad es el Capitalismo

La vacuna el Socialismo

Por la Construcción del Frente Único del Pueblo

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Andalucía




El rebrote se encuentra en los barrios obreros de Madrid

Madrid ha sido una de las regiones en las que el COVID ha tenido mayor incidencia. Las causas de este mayor impacto son diversas: el “baile de competencias” entre Comunidad y Gobierno estatal, donde Ayuso cedía o exigía competencias según le interesase; el hecho de que en los barrios obreros el tráfico de personas por la calle y por el transporte público no ha cesado ni durante el estado de alarma; la propia construcción de Madrid, erigida como una metrópoli capitalista superpoblada en la cual los barrios ricos gozan de grandes espacios, casas y avenidas mientras que los trabajadores viven en barrios obreros abandonados en los que es imposible mantener cualquier tipo de distancia que evite los contagios; etc.

Estas dos últimas causas recaen directamente sobre el alcalde de Madrid Martínez Almeida el cual es responsable de no frenar el contagio que se ha dado y se está dando en los barrios obreros.

Durante el rebrote que estamos viviendo, Madrid, al igual que en la primera oleada del COVID, está sufriendo un elevado número de contagios. Lo más relevante de esto es que de los 4.000 positivos que se han producido en Madrid capital, casi la mitad se han producido en los distritos de Usera, Carabanchel, Puente de Vallecas y Villaverde.

 

Que estos sean los distritos más afectados no es casualidad. Si comparamos el mapa de la incidencia del COVID en Madrid con el nivel de renta y la tasa de paro, nos damos cuenta que el nivel de contagios es directamente proporcional al nivel de renta del barrio.

 

Evidentemente, no nos llevamos ninguna sorpresa al observar esta comparación. Que el virus incida más en los distritos con menor nivel de renta no es ninguna casualidad. Son los trabajadores de estos barrios los que tienen que arriesgar su salud yendo cada día a trabajar a centros de trabajo en los que las medidas de seguridad pasan a un segundo plano para que los ingresos no cesen; en un transporte público abarrotado debido a un servicio insuficiente donde mantener, ya no la distancia de seguridad, sino cualquier tipo de distancia es una tarea imposible; trabajadores que viven hacinados en casas donde rara vez conviven menos de 5 personas debido a que es la única manera de poder pagar el elevado precio del alquiler.

Por si vivir continuamente expuesto al coronavirus no fuese suficiente, los trabajadores de los barrios obreros tienen que aguantar el desdén de un Ayuntamiento que en vez de solventar el problema de la COVID en los barrios obreros, machaca, aún más si cabe, a dichos barrios.

Las medidas de Martínez Almeida para frenar la expansión del coronavirus en los barrios del sur ha consistido en propuestas fuertemente estudiadas y meditadas como pedir a los vecinos de estos barrios no salir de casa. ¡Como si los trabajadores tuvieran otra opción que no sea ir al centro de trabajo para poder subsistir! Una recomendación que, de tan ridícula que es, parece más una burla.

Por si la anterior barbaridad no era suficiente, la medida por la que el alcalde ha apostado con mayor fuerza para frenar los rebrotes en los distritos mencionados ha sido poner (más) cámaras de videovigilancia para poder controlar mejor los movimientos de los vecinos. ¿Qué esperan ver a través de esas cámaras? ¿Metros abarrotados? ¿Trabajadores yendo de casa al trabajo y del trabajo a casa?

Estas medidas pretenden criminalizar a los barrios obreros y, con la ayuda de los medios de comunicación, consiguen su objetivo: desviar la atención de las causas reales de los contagios hacia otras causas de menor relevancia como los botellones y similares y crear debates irreales que solo generan odio y división entre nuestra clase (al igual que se hace con el tema de las ocupaciones).

Estado, Comunidad y ayuntamiento abandonan a la clase trabajadora a su suerte, y no sólo eso, sino que además se ceban con ellos criminalizándolos, como si ignorar por completo las necesidades de los barrios obreros no fuese suficiente.

La pandemia que estamos viviendo está resaltando más que nunca las diferencias existentes entre las clases privilegiadas y las clases trabajadoras de nuestro país. Esto, a su vez, también nos hace ver a la clase obrera la necesidad de una revolución que derroque a este sistema criminal que nos condena a la miseria y a la muerte para poder construir un sistema, el socialismo, que nos garantice una vida digna de trabajo que cubra nuestras necesidades.

Sólo la organización en torno al PCOE para luchar por el socialismo puede acabar con este sistema podrido hasta el tuétano y condenado a morir.

Ahora, más que nunca, los comunistas debemos estar organizados y unidos en los frentes de lucha con la clase obrera, uniendo la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo con la lucha de la clase obrera en los barrios, para hacer que la clase obrera cumpla la misión que históricamente le corresponde, derrocar el imperialismo y construir el socialismo.

 

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Por la unidad del proletariado contra el capitalismo!

¡Socialismo o Barbarie!

¡ACABEMOS CON ESTE SISTEMA CRIMINAL! 

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE! 

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El Estado está en quiebra absoluta. Más ataques contra la clase obrera

El Gobierno comienza a diseñar las estrategias para hacer pagar a la clase trabajadora los dispendios del Estado, como congelar el sueldo de los funcionarios en 2021 y retrasar voluntariamente la jubilación. Tras seis meses desde el inicio de la pandemia y el regalo a los empresarios de dinero –regándoles con más 112.000 millones al inicio de la crisis sanitaria además de asumir los pagos de los trabajadores con los ERTE-, en lo que supone un nuevo y enorme trasvase de capitales de las rentas del trabajo a las rentas del capital, el Estado se encuentra en la absoluta bancarrota.

La deuda pública en el Estado se situó en 1,29 billones de euros durante el mes de junio, un 2,55% más respecto al mes anterior (32.087 millones de euros más) y un 6,8% más interanual (82.473 millones de euros más). Según los últimos datos publicados por el Banco de España, la deuda pública registró un nuevo máximo histórico y se mantiene por encima del 100% del PIB, una cifra que ya se superó en mayo, cuando llegó al 101,4%. La mayor parte de la deuda se concentra a la administración central, que acumula un pasivo de 1,18 billones de euros (un 91,3% del total).

La deuda de la Seguridad Social subió un 4% en junio y se situó ya en 48.693 millones de euros, nuevo máximo, mientras que a nivel interanual registró un alza del 39,5%, con 13.805 millones de euros más. El Gobierno aprobó el pasado mes de marzo la concesión de un préstamo del Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social por importe de 13.830 millones de euros para poder pagar las pensiones.

Esta situación insostenible obliga al Gobierno a diseñar una estrategia con la que paliar esta crisis económica del Estado. No es casualidad que en estos días aparezcan informaciones acerca de los planes del Gobierno para congelar el sueldo de los funcionarios en 2021 y para crear nuevos y mayores incentivos para retrasar voluntariamente la jubilación.

Mientras se riega de dinero público a las grandes empresas, además de pagar la mayor parte del salario de sus trabajadores gracias a los ERTE, los trabajadores ya estamos pagando las consecuencias de la crisis. Buena parte de los trabajadores han perdido sus empleos, otra gran parte han visto muy disminuidos los ingresos y mantienen la duda sobre la continuidad de sus puestos de trabajo, ahora serán los funcionarios públicos quienes vean congelados sus salarios mientras el Gobierno planea como aumentar la edad de jubilación.

Todo lo regalado a las empresas por el Gobierno lo estamos pagando los trabajadores, toda la clase obrera en su conjunto. El Gobierno de PSOE y PODEMOS/IU, autoproclamado como el “más progresista de la historia del país”, ha empobrecido al Estado para dar dinero a manos llenas a la burguesía y ahora pretende empobrecer aún más a la clase trabajadora, pretendiendo que trabaje durante más años, congelando los salarios de los funcionarios, permitiendo despidos en masa (ERTEs y EREs), etc…

Este es el verdadero carácter de clase del Estado y con ello se observa claramente como el Gobierno, sea del color que sea, está siempre sometido a los intereses del gran capital, la burguesía, que es quien maneja a su antojo los hilos del Estado. Los juegos de prestidigitador de PSOE y PODEMOS/IU con, por ejemplo, el Ingreso Mínimo Vital -esto es allanarle el camino a la burguesía para una mayor precarización aún, la uberización del trabajo, el trabajo a destajo, conscientes que trabajadores trabajando van a cobrar por trabajo asignado no a tiempo completo- no sirven para maquillar este carácter de clase del Estado.

El cambio de modelo productivo en el país ya está en marcha, porque es una necesidad imperiosa de la burguesía nacional, y será el Gobierno de PSOE y PODEMOS/IU quien lleve a cabo cuantas medidas sean necesarias -incluyendo los ataques a la clase obrera y sus derechos y condiciones de vida como los que estamos viendo y viviendo- para implementar este nuevo modelo productivo.

Para tratar de sostener los márgenes de ganancia la burguesía ya tira piedras sobre su propio tejado, incrementando las filas de los parias, acrecentando la pobreza de la mayoría trabajadora a pesar de la inmensa riqueza generada, buscando ya la obtención de ganancia a costa de deteriorar al Estado, su instrumento de opresión mediante el que garantiza la imposición de su dictadura criminal, lo que manifiesta es la absoluta caducidad del capitalismo, es la confirmación de la bancarrota del capitalismo el cual pide a gritos ser arrojado al estercolero de la historia. Cada paso que dan los capitalistas para tratar de salir del atolladero lo que hace es agudizar la putrefacción del sistema, carcomerlo más, reclamar con mayor insistencia su derrocamiento revolucionario, demostrar que la única salida posible para armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas y transformarlo en desarrollo humano, en progreso social y en mayor progreso de las fuerzas productivas y de la técnica y la ciencia, es el socialismo.

La clase obrera no puede confiar ni un momento más en este Gobierno oportunista, que cumple a pies juntillas con los designios de la burguesía como hicieron los anteriores, y que no hace otra cosa que empobrecer a los trabajadores, incrementando su miseria moral y material y su descontento. Esto abre de par en par las puertas del Gobierno al fascismo, hoy encarnado en VOX, que sacará el rédito parlamentario necesario del fracaso del oportunismo, sin lugar a dudas.

Ahora, más que nunca, los comunistas debemos estar organizados y unidos en los frentes de lucha con la clase obrera, uniendo la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo -bajo los principios de superación del capitalismo de la FSM- con la lucha de la clase obrera en los barrios, actuando con ética e integridad comunista para ganarnos a la clase obrera y entroncarnos con ella para que cumpla la misión que históricamente le corresponde, derrocar el imperialismo y construir el socialismo.

 

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Por la unidad del proletariado contra el capitalismo!

¡Socialismo o Barbarie!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Diada de Catalunya 2020 [ESP/CAT]

Del mismo modo que todas las fechas señaladas, la diada de Catalunya de este año 2020 se ve afectada por la COVID-19 y se ajustará a las circunstancias. Las fuerzas independentistas han tratado de reanimar su estrategia oportunista, fingiendo que el procés aún sigue vivo y que no está condenado a muerte para no reconocer su propia traición a la causa que decían defender. Así pues, siguen manipulando a la clase obrera para sus aspiraciones.

Por una parte el PDeCAT busca dejar el barco que se hunde para abordar otros hacia aguas más serenas. En otras palabras, buscan un proyecto en el que puedan vivir de hacer políticas para su clase social, la burguesía y en contra de la clase obrera, sin tener que ejercer ningún tipo de oposición al Estado. La coalición de JuntsXCat en estos tres años acabó destapando la inutilidad del PDeCAT. Ahora JuntsXCat es el nuevo proyecto de la burguesía catalana al cual apostar más años de chalaneo nacionalista.

Sus falsos rivales de ERC parece que les lleven ventaja en el campo de las encuestas electorales. Juegan con la figura de los presos políticos como Oriol Junqueras y arrastran a gran parte del electorado del independentismo catalán. Estos han jugado mejor sus cartas pero la estrategia es la misma, seguir aprovechando el rechazo al fascista Estado español y especulando con una futura independencia de Catalunya a la par que hablan de ensanchar la base, forma eufemística para apostar por más autonomismo. Por otra parte, la CUP juega su papel como nueva social democracia catalana – con sus tintes posmodernos – intentando arrastrar a parte de la clase obrera, a veces hacia posturas economicistas y en otras ocasiones hacia el izquierdismo, pero jamás planteando una auténtica organización revolucionaria. Su estrategia pasa por copar los CDR’s y otros frentes de masas para sus propios fines sin organizar una verdadera estrategia que acerque dichos frentes a los intereses de la clase obrera catalana. Por otro lado ANC y Òmnium Cultural empiezan a preparar las movilizaciones y la venta de las camisetas anuales para financiarse como frentes de masas que son de los partidos independentistas.

El apoyo al independentismo catalán por parte de la clase obrera y las clases populares se va desinflando progresivamente y es cada vez menos entusiasta. Sus pugnas y la traición al mandato popular del 1 de Octubre son responsables del progresivo enfriamiento del apoyo popular que contempla como las fuerzas políticas de la burguesía catalana claudican ante el Estado fascista español y buscan un encaje donde satisfacer sus condiciones económicas a costa de sacrificar al pueblo trabajador.

El mal llamado gobierno progresista compuesto por PSOE/PODEMOS-IU(PCE) no ha movido un dedo, manteniendo no sólo la misma política económica que el Partido Popular, sino que no han dudado en apoyar, sin fisura alguna, tanto la represión contra Cataluña como la vergonzante actuación de la reaccionaria Judicatura, que retrata la naturaleza fascista del Estado español tanto aquí como también lo señalan los jueces de otros estados europeos – como Bélgica, Alemania, Suiza, etc.

Sin duda, la situación de la clase obrera en Cataluña cada día es peor, a la par que se deslocalizan las empresas y se pierden puestos de trabajo, como consecuencia de la distribución internacional del trabajo impuesta por los monopolios, las condiciones de vida de los trabajadores se depauperan. La bancarrota económica del capitalismo monopolista de Estado español ha conllevado una quiebra institucional cuya máxima expresión se dio en la gloriosa jornada del pasado 1 de Octubre de 2017, donde la clase obrera rebasó los marcos establecidos por las fuerzas de la burguesía catalana en su lucha por el mantenimiento de sus prebendas,  no dudando en defender su derecho a la autodeterminación y rechazando la represión del Estado español de manera heroica, no dudando en señalar al Estado español no sólo como responsable de su opresión sino también como culpable de la depauperación de sus condiciones de vida.

Sin embargo, los hechos y la práctica política de la burguesía catalana nos han demostrado que, en la fase actual del capitalismo, en su fase de imperialismo, la lucha por la emancipación nacional de las naciones oprimidas, como es Cataluña, es inviable si ésta no se subordina a la lucha por la emancipación de clase, la lucha por el socialismo. Tanto ERC como Junts Pel Sí, ahora JXCAT, buscaban en la internacionalización del conflicto nacional y el reconocimiento internacional el llevar a término sus apetencias secesionistas. Es evidente que esta política descrita es el reconocimiento de la negación del derecho a la autodeterminación, es el reconocimiento que son los monopolios los que determinan donde se sitúan las fronteras y no los ciudadanos. Es el reconocimiento que en la fase de imperialismo, la autodeterminación de las naciones oprimidas es una quimera, es inviable, pues el mundo está dividido tal y como los monopolios consideran.

Desde el PCOC hacemos un llamamiento a la clase obrera de Catalunya a unir todas sus luchas en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado por la conquista del Socialismo. Unir las luchas desde los centros de trabajo hasta los barrios obreros, unir la lucha de los jubilados y la juventud obrera, de la mujer trabajadora, de los estudiantes conformando un Frente Único del Pueblo por el socialismo, por la construcción de un Estado Socialista donde desde nuestra identidad nacional y en base al principio del internacionalismo proletario nos unamos con el proletariado de las demás naciones que componen la península ibérica construyamos el Socialismo poniendo nuestra riqueza al servicio de la clase obrera y de la Revolución Mundial.

 

¡Viva el Internacionalismo proletario!

¡Por la Revolución Socialista!

¡Socialismo o barbarie!

 

11 de septiembre de 2020

 

Comité Nacional del PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

Diada de Catalunya 2020

 

De la mateixa manera que totes les dates assenyalades, la diada de Catalunya d’aquest any 2020, es veu afectada per la COVID-19 i s’ajustarà a les circumstàncies. Les forces independentistes han tractat de reanimar la seva estratègia oportunista, fingint que el procés encara continua viu i que no està condemnat a mort per a no reconèixer la seva pròpia traïció a la causa que deien defensar. Així doncs, continuen manipulant a la classe obrera per a les seves aspiracions.

D’una banda el PDeCAT busca deixar el vaixell que s’enfonsa per a abordar uns altres cap a aigües més serenes. En altres paraules, busquen un projecte en el qual puguin viure de fer polítiques per a la seva classe social, la burgesia i contra de la classe obrera, sense haver d’exercir cap tipus d’oposició a l’Estat. La coalició de JuntsXCat en aquests tres anys va acabar destapant la inutilitat del PDeCAT. Ara JuntsXCat és el nou projecte de la burgesia catalana al qual apostar més anys de trafica nacionalista.

Els seus falsos rivals d’ERC sembla que els portin avantatge en el camp de les enquestes electorals. Juguen amb la figura dels presos polítics com Oriol Junqueras i arrosseguen a gran part de l’electorat de l’independentisme català. Aquests han jugat millor les seves cartes però l’estratègia és la mateixa, continuar aprofitant el rebuig al feixista Estat espanyol i especulant amb una futura independència de Catalunya alhora que parlen d’eixamplar la base, forma eufemística per a apostar per més autonomisme. D’altra banda, la CUP juga el seu paper com a nova social democràcia catalana – amb els seus tints postmoderns – intentant arrossegar a part de la classe obrera, a vegades cap a postures economicistes i en altres ocasions cap a l’esquerranisme, però mai plantejant una autèntica organització revolucionària. La seva estratègia passa per copar els CDR’s i altres fronts de masses per als seus propis fins sense organitzar una veritable estratègia que acosti aquests fronts als interessos de la classe obrera catalana. D’altra banda ANC i Òmnium Cultural comencen a preparar les mobilitzacions i la venda de les samarretes anuals per a finançar-se com a fronts de masses que són dels partits independentistes.

El suport a l’independentisme català per part de la classe obrera i les classes populars es va desinflant progressivament i és cada vegada menys entusiasta. Les seves pugnes i la traïció al mandat popular de l’1 d’Octubre són responsables del progressiu refredament del suport popular que contempla com les forces polítiques de la burgesia catalana claudiquen davant l’Estat feixista espanyol i busquen un encaix on satisfer les seves condicions econòmiques a costa de sacrificar al poble treballador.

El mal anomenat govern progressista compost per PSOE/PODEMOS-IU(PCE) no ha mogut un dit, mantenint no sols la mateixa política econòmica que el Partit Popular, sinó que no han dubtat a secundar, sense cap fissura, tant la repressió contra Catalunya com la vergonyosa actuació de la reaccionària Judicatura, que retrata la naturalesa feixista de l’Estat espanyol tant aquí com també l’assenyalen els jutges d’altres estats europeus – com Bèlgica, Alemanya, Suïssa, etc.

Sens dubte, la situació de la classe obrera a Catalunya cada dia és pitjor, a l’una que es deslocalitzen les empreses i es perden llocs de treball, a conseqüència de la distribució internacional del treball imposada pels monopolis, les condicions de vida dels treballadors es depauperen. La fallida econòmica del capitalisme monopolista d’Estat espanyol ha comportat una fallida institucional la màxima expressió de la qual es va donar en la gloriosa jornada del passat 1 d’Octubre de 2017, on la classe obrera va depassar els marcs establerts per les forces de la burgesia catalana en la seva lluita pel manteniment de les seves prebendes,  no dubtant a defensar el seu dret a l’autodeterminació i rebutjant la repressió de l’Estat espanyol de manera heroica, no dubtant a assenyalar a l’Estat espanyol no sols com a responsable de la seva opressió sinó també com a culpable de la depauperació de les seves condicions de vida.

No obstant això, els fets i la pràctica política de la burgesia catalana ens han demostrat que, en la fase actual del capitalisme, en la seva fase d’imperialisme, la lluita per l’emancipació nacional de les nacions oprimides, com és Catalunya, és inviable si aquesta no se subordina a la lluita per l’emancipació de classe, la lluita pel socialisme. Tant ERC com Junts Pel Sí, ara JXCAT, buscaven en la internacionalització del conflicte nacional i el reconeixement internacional el portar a terme les seves apetències secessionistes. És evident que aquesta política descrita és el reconeixement de la negació del dret a l’autodeterminació, és el reconeixement que són els monopolis els que determinen on se situen les fronteres i no els ciutadans. És el reconeixement que en la fase d’imperialisme, l’autodeterminació de les nacions oprimides és una quimera, és inviable, perquè el món està dividit tal com els monopolis consideren.

Des del PCOC fem una crida a la classe obrera de Catalunya per a unir  totes les seves lluites en una única lluita de classes contra el capitalisme i el seu Estat per la conquesta del Socialisme. Unir les lluites des dels centres de treball fins als barris obrers, unir la lluita dels jubilats i la joventut obrera, de la dona treballadora, dels estudiants conformant un Front Únic del Poble pel socialisme, per la construcció d’un Estat Socialista on des de la nostra identitat nacional i sobre la base del principi de l’internacionalisme proletari ens unim amb el proletariat de les altres nacions que componen la península ibèrica construïm el Socialisme posant la nostra riquesa al servei de la classe obrera i de la Revolució Mundial.

 

Visca l’Internacionalisme proletari!

Per la Revolució Socialista!

Socialisme o barbàrie!

 

11 de setembre de 2020

Comitè Nacional del PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)




Operación Kitchen: El Estado se vuelve a retratar

El pasado lunes, 7 de septiembre, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón determinó levantar el secreto del sumario de lo que denominan “Operación Kitchen”, la pieza del Caso Villarejo en la que se investiga el presunto espionaje al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas.

La “Operación Kitchen” es una investigación que emana de un informe policial que informaba de un operativo parapolicial realizado entre los años 2013 y 2015, cuyo objetivo no era otro que la obtención ilegal de la información que almacenaban Bárcenas y su esposa sobre la financiación ilegal del Partido Popular, información que comprometía a altos dirigentes del PP y del Gobierno. O lo que es lo mismo, altos cargos del Gobierno y del Partido Popular utilizan a su antojo a policías corruptos, activos en el propio cuerpo, para actuar de manera ilegal en la obtención de información que les comprometían como consecuencia de la financiación ilegal del PP, evidenciando la putrefacción del Estado, retratando la mafia que rige en éste. Cuando los políticos capitalistas hablan de que “ellos siempre van a colaborar con la justicia” en realidad se están refiriendo a esto, habiendo detrás tramas como la investigada en Kitchen, cuando no se martillean abiertamente los discos duros comprometedores.

El juez tiene imputados al que fuera número 2 del Ministerio del Interior y exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez; los Directores Adjuntos Operativos de la Policía, Eugenio Pino, José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díaz Sevillano; el exjefe de la Unidad de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas y el marido de la que era Secretaria General del PP y ministra en aquella época (Cospedal) y empresario, Ignacio López del Hierro. Asimismo, están siendo investigados tanto la exministra de Defensa y Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal, como el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Además, existen múltiples pruebas en el sumario en las que se cita al anterior Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Kitchen no es más que una operación más de lo que se denominó “Policía Patriótica”, o lo que siempre han sido las cloacas del Estado y su guerra sucia, que en el caso del Gobierno de Rajoy partía desde el Ministerio del Interior comandado por Jorge Fernández Díaz, al objeto de emplear a una parte de la cúpula de la Policía para arremeter contra los adversarios políticos del Partido Popular y de su Gobierno. Al igual que Kitchen, esta guerra sucia del Estado durante el Gobierno de Rajoy, esta Policía Patriótica trató de secuestrar a Bárcenas y su familia, llevó a término la Operación Cataluña contra las fuerzas independentistas, así como ha llevado a término una guerra sucia contra Podemos creando todo tipo de pruebas falsas, en tándem con los medios de comunicación del Capital, con la intención de desprestigiar a dicha opción política del Capital, y es que al Estado español ya le sobra hasta el oportunismo socialdemócrata que encarna Podemos, señal inequívoca de su esencia fascista.

Hoy sale a la palestra la pieza correspondiente a Kitchen, hoy la guerra sucia del Estado lleva esa máscara, ayer la guerra sucia del Estado llevaba la máscara del terrorismo de Estado, de la Alianza Apostólica Anticomunista (Triple A), de los Guerrilleros de Cristo Rey, Batallón Vasco Español (BVE), de los Comandos Antimarxistas o de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). Y es que da igual el gobierno de turno que haya, tanto con el PSOE, el PP o la UCD la esencia fascista del Estado permanece invariable, al igual que su putrefacción.

Y es que en un Estado que fuera una supuesta democracia burguesa partidos como VOX, o el propio Partido Popular, deberían estar ilegalizados, sin embargo, esos dos partidos son los que mejor representan la naturaleza y la ideología del Estado español que no son otros que los principios ideológicos fundamentales del Estado franquista.

Esta es la realidad del Estado español, donde todo está atado, y bien atado, por los fascistas desde 1939. Da igual el inquilino que pase por Moncloa, al igual que el color político de esbirros de los monopolios que ascienda al gobierno porque no es éste quien ostenta el Poder, sino los monopolios, la oligarquía financiera, que son los que manejan los resortes del Estado, el cual es un cenagal de corrupción y cuyo funcionamiento se asemeja más a una organización mafiosa que a un Estado de derecho. Y es que el Estado capitalista es la corrupción institucionalizada ya que la corrupción es inherente al capitalismo, es la forma en la que dominan los monopolios.

Y mientras cúpulas policiales, gobernantes y dirigentes de partidos políticos del capital actúan conjuntamente de manera mafiosa para ocultar la financiación ilegal de sus partidos y sus corruptelas, mientras la Jefatura del Estado está carcomida por la corrupción, con el cuñado del Jefe del Estado en la cárcel por ladrón y su padre, y antiguo Jefe de Estado, en los Emiratos Árabes Unidos huyendo de la justicia suiza, pues la Judicatura española no es peligro ya que otorga impunidad total a la Corona, la clase obrera sangra por las heridas de la miseria y de la pobreza. Antes de que se decretara el estado de alarma por la COVID-19, más de 12 millones de personas se encontraban en riesgo de pobreza, o lo que es lo mismo, más del 25% de la población, cifra que ascendía entre los menores de edad, donde el 48% de la infancia se halla en riesgo de pobreza infantil en el Estado español.

La clase obrera no tiene más salida que acabar con el capitalismo y su corrompido Estado. Ningún gobierno bajo el capitalismo, ni tan siquiera el que se reivindique como más de izquierda, puede cambiar el desarrollo del capitalismo, la concentración de capital en manos de un puñado de oligarcas conlleva no sólo un incremento de la desigualdad y de la miseria, sino que, además, hace que se avance inexorablemente hacia la reacción, hacia el fascismo. El paradigma en el Estado español no es que éste avance hacia el fascismo, sino que ya está instalado en él desde hace más de 8 décadas, como los hechos y la historia corroboran.

La clase obrera hoy posee el conocimiento para mover y dirigir su propio Estado. Por ello, por el desarrollo de la lucha de clases, no procede más que la socialización absoluta de los medios de producción y, consecuentemente, la instauración del poder de los trabajadores en general orientados por la clase obrera, o lo que es lo mismo, lo que la clase obrera y demás clases populares requieren es la Dictadura del Proletariado en el sentido marxista-leninista, esto es, una República Socialista donde se liquide inmediatamente el aparato del Estado burgués y sea sustituido por el poder de la clase obrera. Es la única vía y la única salida que la clase obrera tiene para acabar con la desigualdad, con la corrupción, con la miseria.

 

¡POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA!

¡POR LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 10 de septiembre de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)