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El gobierno subvenciona el fraude de las empresas

Es importante recordar que medidas supuestamente progresistas como los ERTEs y el Ingreso Mínimo Vital (IMV), no son más que mecanismos para transferir dinero público a manos privadas. El IMV por la vía de la reducción de salarios por parte de las empresas, al ser este subsidio compatible con el trabajo. Los ERTEs por la vía directa que supone sufragar los salarios de los trabajadores de empresas privadas con dinero público así como permitir que estas dejen de pagar las cotizaciones a la Seguridad Social. No en vano, tanto la patronal como los sindicatos del sistema (CCOO y UGT), así como partidos de todo el espectro político en el parlamento, han apoyado estas medidas que van a sumir aún más en la miseria a la clase trabajadora.

Sin embargo, a los empresarios no les ha bastado con ahorrarse el coste de los salarios durante meses (más de 6 meses ya), y muchos han visto una oportunidad de obtener aún mayores beneficios, haciendo que trabajadores en ERTE sigan acudiendo a su puesto de trabajo, de forma que absolutamente todo el valor producido por éstos se convierta en plusvalía. Un negocio perfecto.

Y no es cosa de un par de empresas, estamos hablando que, de momento, son 1.755 empresas las que han sido sancionadas por este motivo con un importe total de 8 millones de euros, mientras que 13.500 están siendo investigadas aún.

Sería lógico pensar que, teniendo en cuenta que el Estado ha estado pagando el salario de trabajadores que han continuado trabajando, la medida a aplicar en este tipo de fraude sería, además de una sanción, exigir el reingreso de todos esos salarios que la empresa se ha estado ahorrando mientras continuaba produciendo. Pero en lugar de eso, el gobierno más progresista de la historia se ha limitado a imponer sanciones irrisorias que acaban por suponer un aliciente para que las empresas sigan defraudando, pues les sale a cuenta el negocio.

Teniendo en cuenta que han sido sancionadas 1.755 empresas por un montante total de 8.000.000 €, podemos calcular que la sanción media para cada empresa es de unos 4.558 €. El tamaño medio de una empresa española es de 4,5 trabajadores, siendo el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 1.000 euros, obtenemos que el ahorro de las empresas en salarios durante los 6 meses de ERTEs que llevamos, se puede situar en torno a los 27.000 € por empresa. Incluso suponiendo que todas las empresas sancionadas tuvieran un sólo trabajador (cosa poco probable), cada empresa habría ahorrado en salarios en esos 6 meses 6.000 €, todo esto sin contar el ahorro de las cotizaciones.

Como puede verse, aún con las sanciones impuestas este fraude sale muy rentable a las empresas, que ven como este gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos está siendo un fiel servidor de la burguesía, proporcionando los mecanismos necesarios para seguir explotando y exprimiendo a los trabajadores, aumentando la transferencia de dinero público a manos privadas, cumpliendo en definitiva los dictámenes del capital, del imperialismo.

Mientras el pueblo trabajador siga confiando en el oportunismo y la socialdemocracia, mientras siga dejando su futuro en manos de unos títeres del capital, sólo cabe esperar pobreza, miseria, fascismo, guerras y muerte. El Socialismo es una necesidad histórica que se torna cada día más urgente para el pueblo ante la descomposición y la podredumbre del sistema capitalista. El desarrollo del capitalismo está agudizando las contradicciones en las relaciones de producción. El avance de la automatización, que debería traer una cuotas de bienestar nunca vistas por la humanidad, en el capitalismo trae destrucción de puestos de trabajo y miseria, pérdida de poder adquisitivo de las clases populares y por tanto una sobreproducción que alimenta las crisis cíclicas del sistema que no puede dar salida a la producción cada vez mayor de bienes de consumo.

Estas contradicciones que cada día se acentúan más en el desarrollo de la fase actual del capitalismo, el imperialismo, sólo pueden resolverse mediante la construcción de un sistema en el que la producción de bienes esté regida únicamente por los intereses del pueblo, y no por los beneficios de una minoría parasitaria. Sólo la construcción del Socialismo como fase inmadura del Comunismo puede hacer avanzar a la humanidad hacia una nueva etapa en la que el bienestar del pueblo esté por encima del interés particular de una minoría que vive de explotarnos.

Sólo el pueblo organizado, uniendo todas las luchas parceladas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, y por la construcción del socialismo, conformando el Frente Único del Pueblo como órgano de poder popular, puede dar salida a la situación  a la que el capitalismo nos ha conducido y conquistar el futuro para las clases populares: una vida digna, el fin de la explotación del hombre por el hombre y salvaguardar la vida en el planeta.

Pero para alcanzar esta unidad, es necesario que la parte más avanzada, los comunistas, estén unidos, es por ello que la unidad de los comunistas se vuelve imprescindible para lograr a su vez la unidad de los trabajadores y las clases populares.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La inviabilidad de la educación bajo el capitalismo: El caso de la Región de Murcia

  1. Introducción

Desde el PCOE rechazamos todas y cada una de las instituciones privadas-concertadas y privadas que emplean la enseñanza y los fondos públicos como medio para obtener beneficios económicos privados, ocupando un porcentaje del gasto educativo inaccesible a las clases más humildes. Además, al estar la mayoría de estos centros bajo control de las instituciones de la Iglesia, se observa de forma transparente el adoctrinamiento religioso y anticomunista que se realiza a los estudiantes que acuden a estos centros.

No obstante, la crítica de los comunistas no puede frenarse aquí. Es preciso expresar que la educación en el modo de producción capitalista – incluida la pública – atiende a los intereses de los monopolios y, por ende, a los dueños de los medios de producción: la burguesía. Defender, por tanto, la educación pública sería caer en el idealismo de la inmensa mayoría de la izquierda española y mundial, que no dudan ni por un segundo en salir al paso en la defensa de las instituciones públicas para engañar al pueblo trabajador y convertirse en fieles de la burguesía cuando llegan al Congreso de los Diputados.

Lo público también forma parte de la superestructura jurídica-política-ideológica, cuyo fin es la reproducción de la ideología de la clase dominante y su transmisión a los estudiantes procedentes de la clase trabajadora. Sería un error olvidar el entrelazamiento, siempre dialéctico, que existe entre la superestructura con respecto a la estructura económica.

Con la llamada crisis del coronavirus – que ya sabemos que no es tal, sino otra evidencia de la bancarrota del capitalismo monopolista de Estado – los antagonismos de clase se acentúan sin descanso. El fracaso y abandono del sistema educativo, así como el acceso a estudios superiores, están estrechamente ligados a las características socioeconómicas de las familias. El atributo con más peso en la salida del sistema educativo es la clase social del alumno.

  1. Sobre la situación en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Formación Profesional (FP)

Lo público, además, se está desmantelando y convirtiendo poco a poco en privado, lo cual afecta, sobre todo, a la accesibilidad de la educación de los hijos de la clase trabajadora. Esta situación se vuelve completamente desesperada cuando hablamos de la Región de Murcia.

La brecha digital, la cual con la actual crisis económica se ha constatado como totalmente demoledora, deja a los estudiantes sin medios a su disposición para acceder a las clases online. El 44% del estudiantado sólo tiene un ordenador en casa, mientras que el 14% ninguno. Cifras nada desdeñables y que demuestran la realidad del capitalismo: un sistema que se sostiene en base a la explotación y las desigualdades. Esto implica que una buena parte de los estudiantes no dispone de medios para conectarse a las clases virtuales cuando el ordenador del que se dispone – en los casos en los que se dispone – es necesario para el trabajo de sus padres o el actual sistema de teletrabajo, o para el estudio de sus hermanos. A esto se le añade que muchas familias de clase trabajadora no disponen en sus hogares de espacios para el estudio adecuados.

Ante esta situación las medidas del gobierno estatal, el gobierno más progresista de nuestra historia, son completamente irrisorias, limitándose a establecer la semipresencialidad en la educación, dejando completamente abandonados – al igual que en el curso anterior – a los estudiantes de las zonas rurales donde la conexión a internet es deficiente, cuando no directamente inexistente.

En la Región de Murcia, el gobierno de la comunidad únicamente habló de establecer la ratio de estudiantes que acudirán a clase – clases, por otro lado, cuya realidad era la del hacinamiento de 30 estudiantes o incluso más en espacios preparados para 20 personas a lo sumo – sin atender de ninguna manera a las diversas problemáticas derivadas de la situación de crisis y pandemia mundial. Para más inri, esta medida ni siquiera se cumple: muchos de los institutos de la Región siguen manteniendo un número de estudiantes en las aulas muy superior a lo establecido por ley, a lo que se suma que en muchos cursos existe completa presencialidad, debido a que no se poseen espacios, medios ni personal para cumplir con las medidas necesarias.

Las instalaciones y los medios se encuentran totalmente obsoletos, cuando no en condiciones lamentables, que derivan en que las clases, cuando pueden darse, se vean interrumpidas constantemente por los problemas de conexión a internet.

La semipresencialidad en los cursos más avanzados implica cortar el temario a la mitad, reduciendo enormemente la formación de los estudiantes de Bachillerato hasta unos límites absurdos. Mientras esto sucede, no se da ninguna solución a cómo van a realizarse las pruebas de selectividad en estas condiciones, dejando a los estudiantes en una situación de total incertidumbre hacia su futuro y generando enormes problemas de salud mental derivados de esa irresponsabilidad, siendo los más habituales la ansiedad, el estrés o incluso la depresión. Las medidas, por supuesto, tampoco han contado en su elaboración con la opinión del personal docente ni con los estudiantes, que son, a fin de cuentas, quienes conocen la realidad de los centros.

  1. Las políticas universitarias contra los estudiantes de la clase obrera

En la universidad la situación no es menos desastrosa. Tras pasar el Estado de alarma oyendo las promesas del irrisorio Ministro de Universidades – Manuel Castells Oliván – y del rectorado, estas quedaron en papel mojado cuando comprobamos que el precio de las segundas matriculas se ha mantenido. El conocido tasazo supone un abuso brutal y representa una política criminal hacia los estudiantes, duplicando y hasta triplicando los costes de sus matrículas y suponiendo una de las principales razones por las cuales los estudiantes de clase trabajadora se ven obligados a abandonar sus estudios.

Por otro lado, las condiciones para optar a una reducción del precio de las segundas matrículas o superiores son, como mínimo, un insulto a los estudiantes, pues se les exige demostrar que por causas relacionados con la Covid-19 han necesitado incorporarse al mundo laboral. Entonces, ¿qué ocurre con aquellos estudiantes que ya necesitaban trabajar para pagar sus estudios? Quedan totalmente abandonados por las instituciones serviles a la burguesía, a los monopolios. Por si fuera poco, la Universidad no ha dudado ni por un instante en cobrar – en el proceso de matriculación – nuevas tasas administrativas a los estudiantes, algo totalmente ilógico cuando el trámite es realizado por el estudiante de forma totalmente telemática desde su domicilio. Para eso existe la Universidad hoy día, para saquear a los estudiantes de la clase trabajadora en el proceso de convertirlos en piezas que ingresen las cadenas de producción y explotación capitalistas. Eso sí, con un título bajo el brazo. Un título que, en la mayoría de los casos, su consecución supone un endeudamiento para la familia y obliga al estudiante a compaginar estudios con la explotación laboral, con el trabajo esclavo de la sociedad capitalista.

  1. Las paupérrimas condiciones del profesorado

A todo lo expuesto anteriormente debe sumarse la situación del profesorado, el cual no ha recibido una formación real para impartir docencia telemática, habiéndose limitado ésta a algunas charlas que se han demostrado totalmente insuficientes nada más comenzar el curso. Además, pese a que se anunció una subida de sueldo para el personal docente (un bochornoso 2%), esto resulta una cantidad totalmente insuficiente para los trabajadores asociados y peor pagados de la Universidad; unos profesores que están teniendo que realizar su trabajo en condiciones nefastas, con horarios que superan ampliamente su jornada laboral, sin medios y obligados a improvisar nuevos modelos de evaluación, lo que, evidentemente, repercute también en los estudiantes, que acaban sosteniendo sobre sus espaldas una carga de trabajo absolutamente desproporcionada. La semipresencialidad ha derivado en que la cantidad de prácticas, trabajo y entrega de tareas se haya doblado. Una absoluta barbaridad.

  1. Conclusiones

Los países que se definen a sí mismos como democracias liberales no cesan en su empeño de rellenar las leyes, decretos y currículos educativos con fraseología inclusiva e integradora, dando a entender por quién se acerque a estos sin una marcada visión de clase que su objetivo primario es combatir las deficiencias existentes en el sistema educativo. Nada más lejos de la realidad, los marxistas somos conscientes de que tras estas palabras existe un aparato ideológico cuyo único fin es dificultar el acceso de los hijos de la clase obrera a la educación; la igualdad  y la libertad en el orden capitalista no son otra cosa que la presión del Estado y las instituciones que forman parte activa de los distintos procesos culturales en la reproducción de la voluntad ideológica de la clase dominante, como un elemento vertebrador del sistema existente de distribución desigual de la propiedad.

Todo esto nos lleva a una conclusión muy clara: la pandemia ha sacado a flote la completa inviabilidad del sistema educativo actual. No es suficiente la defensa a ultranza de la educación pública, pues los abusos en todos los niveles se seguirán produciendo mientras las instituciones del Estado, como la educación, sean administradas por la burguesía.

El carácter de la educación debe ser popular y al servicio de la clase obrera. Sin embargo, conseguir esto no es posible de la mano de la reforma y de charlatanes socialdemócratas cuya función es la de servir de sostén del sistema que nos explota y condena a la miseria. Es necesario construir un sistema completamente nuevo. De ahí se extrae la necesidad de la clase obrera de organizarse para construir el Socialismo, que establezca una educación realmente gratuita y universal, en la que los trabajadores nos veamos como compañeros inseparables, un sistema que elimine la explotación del hombre por el hombre y en el que las instituciones educativas velen por elevar el nivel cultural de los estudiantes, que no tenga el objetivo de saquearlos y adoctrinarlos en ideología burguesa.

Construyamos un sistema educativo de carácter humanista, donde no exista el beneficio privado y en el que la formación no sea un medio para adaptarnos al sistema productivo, sino un fin en sí mismo.

 

¡Por una educación por y para los trabajadores!

¡Contra la educación del capital!

¡Por la educación socialista!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en la Región de Murcia




Un golpista refugiado en España

El pasado sábado día 24 se conocía que Leopoldo López Mendoza abandonaba la embajada española en Caracas rumbo a Colombia, aterrizando en la capital española en el día de hoy. El conocido golpista ha estado durante todo el proceso protegido por el gobierno del PSOE-UP, el gobierno más progresista de la historia, saliendo de la terminal de Barajas en coches del Gobierno de Pedro Sánchez. De esta forma, se reencontrará así con su pareja, Lilian Tintori Parra, sus tres hijos, su madre y su padre, Leopoldo López Gil, diputado del Parlamento Europeo por el Partido Popular y encargado de la coordinación del Grupo Popular Europeo de la subcomisión de Derechos Humanos en la Eurocámara.

Estos sucesos, por supuesto, han sido seguidos de cerca por la caterva de reaccionarios del panorama político del Estado español.

 

Pero, ¿a qué se debe toda la parafernalia que existe alrededor de la figura de Leopoldo López en particular y la oposición venezolana en general?

Primeramente, el puesto que ocupa el padre de Leopoldo López nos deja muy clara la maniobra propagandística de la oposición venezolana: la instrumentalización de los Derechos Humanos, a fin de deslegitimar al Gobierno de Nicolás Maduro intencionalmente y forzar una salida, de una u otra forma. Ya pudimos observar cómo, a principios de 2019, el juguete roto del imperialismo, Juan Guaidó, declaraba ilegítimo al gobierno venezolano e instaba a las Fuerzas Armadas del país a “restablecer la democracia”; es decir, dar un golpe de Estado. Golpe de Estado que se intentó materializar en abril del año pasado, cuando López se adhirió al levantamiento militar que realizó Guaidó junto a una treintena de militares. Es tras el fracaso de la Operación Libertad cuando, el 30 de abril de 2019, se refugia en la embajada española de Caracas, donde ha permanecido protegido hasta ahora por el gobierno del PSOE y Unidas Podemos/IU/PCE.

 

 

A esto hay que sumar el alineamiento del Estado español con las potencias capitalistas contra Venezuela –recordemos que alrededor de 50 países reconocieron a Guaidó como presidente interino de Venezuela–, al que indudablemente se sumó el PSOE reconociendo a Guaidó como el “presidente encargado” del país y ahora acogiendo al golpista Leopoldo López, responsable directo de la muerte de decenas de personas. Estos actos demuestran que la retórica de izquierdas del PSOE no es más que una táctica electoralista y que su esencia es puramente fascista: el PSOE de los GAL y la cal viva, de la reconversión industrial, de la entrada en la OTAN y las invasiones imperialistas, del caso FILESA, del Artículo 135, de los pensionazos y de las reformas laborales criminales, del 155 a Cataluña; en definitiva, un partido cuyo único objetivo es la defensa a ultranza de los intereses de la burguesía española, del imperialismo y los monopolios.

Los comunistas del mundo no podemos permanecer impasibles. La agresión imperialista contra los pueblos del mundo no descansa; una injerencia dirigida desde EE. UU. con el apoyo de un puñado de estados títeres de América Latina y de la Unión Europea. En el Estado Español, los políticos afines a la reacción y los medios de comunicación de masas, siervos de los intereses de imperialismo, han salido rápidamente a blanquear la figura de Leopoldo López, a encumbrarlo como un luchador por la democracia, alineándose contra un Estado democrático como es la República Bolivariana de Venezuela.

Fieles al internacionalismo proletario, desde el Partido Comunista Obrero Español condenamos de forma frontal toda acción del imperialismo norteamericano y europeo contra la soberanía del pueblo venezolano. Del mismo modo, hacemos un llamamiento a las fuerzas proletarias y populares del país para que profundicen en el proceso revolucionario, dejando atrás los engaños del Socialismo del Siglo XXI e instauren la dictadura del proletariado, acabando de una vez por todas con la clase burguesa y con los golpistas a sueldo de oligarcas internos y externos.

 

¡Abajo el imperialismo!

¡Por el Socialismo y la dictadura del proletariado!

Madrid, 25 de octubre de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La octavilla que duele a los señoritos y sus lacayos del PSOE

Mientras la falsa izquierda del régimen engaña a las clases trabajadoras sembrando falsas esperanzas en las instituciones (Estado, gobiernos autonómicos, ayuntamientos) que están al servicio de los explotadores y esclavistas, imponiendo su dictadura en el campo andaluz, los militantes del P.C.O.E. llamamos a la clase obrera del campo y de la ciudad a organizarse y unirse para levantar sus propias instituciones, a través de un poder obrero y popular, y tomar las riendas de su destino poniendo “en nuestras manos latifundios, minas, bancos, fábricas y empresas”.

Así hicimos ayer 24 de octubre de 2020 en los enclaves especialmente agrícolas de Osuna, Puente Genil y Puebla de Cazalla, entregando en mano la siguiente octavilla que ha escocido enormemente a los esclavistas y sus aliados políticos:

 

Las octavillas revolucionarias no pueden dejar indiferente a las masas. Las clases trabajadoras nos muestran que es lo que están esperando, que es lo que necesitan, que es lo que hay que hacer. Las clases explotadoras reaccionan con resquemor y amargura tirando la octavilla delante nuestra y negando que haya esclavitud, porque “en nuestra casa no se esclaviza a nadie”.

También era de esperar que, de la misma manera que los dueños de las fábricas recurren a los policías y fuerzas de seguridad cuando los obreros se ponen en huelga, los responsables del centro comercial Family Cash de Osuna no se quedaran de brazos cruzados ante la difusión del mensaje comunista que es el único que les preocupa.

Primero lo han intentado con la policía local del ayuntamiento de Osuna, donde gobierna la alcaldesa del P.S.O.E. Rosario Andújar. Los agentes, habiendo recibido una “queja”, nos han pedido que dejáramos de repartir porque en Osuna la normativa prohíbe repartir cualquier papel en el término municipal, pidiendo identificar a todos los camaradas que participaban en el reparto, para después rectificar diciendo que se trataba de un malentendido. No hay que olvidar que  el pasado 29 de noviembre de 2019 la alcaldesa le puso la alfombra roja con una visita “oficial” al dueño de Family Cash, el magnate Joan Canet, por lo que los vínculos entre los poderes fácticos y sus títeres políticos son claros.

En el siguiente intento los responsables del centro comercial han sido más directos usando al personal de seguridad para echarnos alegando que estábamos en propiedad privada.

De la misma manera nos ha ocurrido en el Carrefour de Puente Genil, mostrando de manera muy clara cuál es el límite de la libertad de expresión para la clase obrera, la cual es aún más reprimida y el Estado fascista español va a dejar a cero con la excusa de la alerta sanitaria del covid-19, ya que sabe que se avecinan grandes estallidos sociales como fruto de las medidas que aplican los gobiernos títeres del Capital (estatal y autonómicos) y que provocan aún más miseria y esclavitud entre las clases populares en beneficio de sus amos los ricos.

Los comunistas hemos de volcarnos en organizar al pueblo trabajador para que tome el poder económico y político y dicte sus intereses y necesidades de una vez por todas. El PCOE no descansará hasta ver arrodillados a explotadores, esclavistas y sus lacayos ante la dictadura del proletariado.

 

Por el fin de la esclavitud

Por la construcción del Frente Único del Pueblo

Por el Socialismo

Comité Regional del PCOE en Andalucía




¿Por qué no se toman las medidas necesarias para combatir al COVID-19?

Observamos en estas semanas como distintos territorios del Estado español vuelven a sumirse en el más absoluto caos con la llegada de la siguiente ola de la pandemia del COVID-19. De igual manera, buena parte de los países que conforman la Unión Europea se encuentran en situaciones similares, así como la primera potencia imperialista mundial: Estados Unidos.

Madrid, Navarra, Catalunya, Aragón, Castilla y León, La Rioja… La clase obrera de distintas regiones con Gobiernos regionales de distinto pelaje político -pero todos sometidos a los intereses de la burguesía- están sufriendo las consecuencias directas de esta pandemia bajo un sistema capitalista que no tolera la pérdida de beneficios por motivos de la salud.

En las regiones antes mencionadas, con incidencias acumuladas de más de 500 casos y hasta más de 1.000 casos – como ocurre en Navarra – y con un porcentaje de ocupación de las UCI´s de más de un 30% – casi un 40% en el caso de Madrid –, no se toman las decisiones necesarias para frenar los contagios.

Pero ¿por qué no se toman las medidas necesarias para combatir al COVID-19? La respuesta la encontramos en el actual sistema de producción, el capitalismo, que impide tomar estas medidas para salvaguardar la salud de la mayoría de la población, de los trabajadores. El sistema capitalista se caracteriza por la anarquía en la producción y así, capitalistas de distintas ramas, como los del retail o las grandes superficies, velan por sus propios intereses sin tener en cuenta los intereses del pueblo. Siendo como es el Estado una herramienta de la clase dominante -los dueños de los medios de producción, la burguesía- para oprimir a clase no dominante -clase trabajadora, el proletariado- estos capitalistas que necesitan que sus obreros continúen produciendo para obtener sus beneficios se garantizan que el Estado, mediante un Gobierno siempre fiel a sus intereses, garantice las leyes que permitan que sus obreros sigan trabajando, hacinados en los transportes y centros de trabajo como siempre, haciendo imposible la contención de la pandemia.

Los medios de comunicación de masas, cuyos dueños son los capitalistas, se encargan de intentar maquillar esto y criminalizar a la clase trabajadora echándole la culpa de la pandemia con diferentes excusas como la responsabilidad individual, el ocio o las reuniones familiares, cuando el foco primario de los contagios son los espacios cerrados con aglomeración de personas no convivientes, precisamente medios de transporte y centros de trabajo.

Es imposible, como vemos, que el sistema capitalista proporcione la seguridad y salud a la que el pueblo trabajador tiene derecho, porque confronta directamente con los beneficios capitalistas, que son los que rigen el sistema. Solo hay que analizar cuántas empresas que pueden implementar el teletrabajo han obligado a sus trabajadores a volver a los centros de trabajo, que son la mayoría. El motivo es claro, los sistemas de explotación están optimizados para el trabajo presencial, exprimiendo así a cada trabajador el máximo de su productividad a costa de su salud.

Y para respaldar esto, el autodenominado Gobierno más progresista de la historia publica el Real Decreto-ley 28/2020, de 22 de septiembre, de trabajo a distancia en el que deja fuera a todos los trabajadores que están teletrabajando por motivos de la pandemia, es decir el 98% de los que están teletrabajando hoy. Así permite el Gobierno que sea la empresa quien decida si se teletrabaja o se vuelve al centro de trabajo sin ningún tipo de regulación legal.

El trabajo es una actividad que debe hacerse en conjunto con los compañeros, es una actividad social, pero en momentos puntuales como este donde peligra la seguridad y salud del pueblo -y donde se estima que el 32,6% de los trabajadores españoles podría desarrollar sus profesiones desde sus domicilios– el teletrabajo obligatorio es una medida que debería ser de carácter obligatorio para la contención de la pandemia.

Esto permitiría que en los transportes y los centros de trabajo no se dieran aglomeraciones, principales focos de contagio hoy. Con la economía planificada y habiendo desechado la anarquía de la producción propia del capitalismo, los centros de trabajo no serían ya los mataderos hacinados que hoy conocemos y se cumplirían a rajatabla las normativas respecto de la Seguridad y Salud en el trabajo -las cuales serían revisadas, ampliadas y mejoradas ostensiblemente- ya que no chocarían frontalmente con la necesidad de acumulación de capital.

Los transportes se mejorarían y reforzarían, así como la sanidad pública, que pasarían a ser totalmente públicos y gratuitos, dejando atrás el ánimo de lucro capitalista que hoy impera -y cada día más- en los servicios públicos y esenciales para el pueblo. No se producirían las contradicciones capitalistas que vemos hoy, donde hay enfermeras y médicos en la cola del paro en plena pandemia mientras los que están trabajando hacen jornadas interminables, quedando exhaustos día a día.

De igual modo la educación también sería pública, universal y gratuita, pudiendo aumentar las ratios de alumnos-profesor que hoy lastran la educación de los más jóvenes además de poner en riesgo la salud en plena pandemia, con decenas de alumnos en cada aula, hacinados.

La ciencia y tecnología saldría del ostracismo y abandono que sufre hoy y nos pondría a la vanguardia -como ocurrió en Cuba o la URSS en el pasado-, permitiendo obtener una vacuna más rápido y con mayor seguridad, tal y como observamos que sucede en Rusia, que aún sigue agradeciendo a Lenin y Stalin los avances que trajo el socialismo al que renunciaron, permitiendo hoy tener la vacuna más avanzada que se conoce mientras el resto de países capitalistas muestran su inferioridad técnica.

Es el capitalismo el que impide que el pueblo trabajador se garantice la seguridad y la salud, porque choca frontalmente con la principal ley de este sistema: la explotación obrera para la obtención del beneficio capitalista. Solo el socialismo puede garantizar a la clase trabajadora el derecho a la salud, así como el derecho al empleo, a la vivienda, a la educación, etc. Estos derechos en el capitalismo son una quimera porque suponen un obstáculo para la acumulación de capital por parte de la burguesía, sin embargo solo en el socialismo pueden ser una realidad, porque los medios de producción, que permiten generar la riqueza, quedan en manos del pueblo y no de un puñado de parásitos.

No hay más salida para el pueblo trabajador que la lucha por derribar el capitalismo y construir el socialismo, y la unidad de los comunistas es necesaria para ello. Deben ser los comunistas quienes, bajo la unidad de acción, guíen al pueblo hacia su emancipación definitiva que permita construir el socialismo, imperiosa necesidad hoy día.

 

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Socialismo o Barbarie!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Solidaridad con los encausados por la

La crisis irrecuperable en la que se encuentra el imperialismo a nivel global y el Estado español en particular, provoca que la burguesía y su aparato estatal ocupen una situación mucho más violenta en la lucha de clases. A nivel económico, se exprime más a los trabajadores a través del cambio del modelo productivo; a nivel ideológico se profundiza en el fascismo; y a nivel político la represión es una constante, tanto si la amenaza para las clases dominantes es real o ficticia.

No debe extrañar a nadie que España sea un territorio completamente reaccionario. Ni la propia burguesía ni sus órganos oficiales la reconocen como democracia de libertades burguesas. Así es cómo se explica, por ejemplo, que el 80% de las principales amenazas a la libertad de expresión que denuncia la ONU sean aplicables a España. Y es que con la excusa del “terrorismo” las instituciones franquistas españolas aprovecharon para avanzar en la represión y en el recorte de derechos individuales y colectivos.

En octubre de 2014, Arnaldo Otegi, a quién ya no le quedan principios a los que renunciar, decía lo siguiente:

El antiterrorismo es un negocio político y económico, y hay gente que teme que se acabe.

En octubre de 2020, podíamos leer lo siguiente en Telepolis, revista de la editorial alemana Heise, sobre el juicio contra los doce independentistas gallegos procesados en la llamada “Operación Jaro”:

 

Dass Spanien überall Terroristen sieht, ist wahrlich kein Geheimnis

(No es ningún secreto que España ve terroristas por todas partes).

 

La Operación Jaro no es más que una muestra de la ficción en la que vive el Estado español para poder mantener su represión, su fascismo. Con el falso argumento de estar relacionados con la organización Resistencia Galega (de la cual no existen evidencias de su existencia), el Estado quiere condenar a 12 independentistas gallegos pertenecientes a Causa Galicia y al colectivo Ceivar, con un total de 102 años de cárcel a mayores de 348.000 € de multa.

Mientras tanto, vemos que en Lleida los fascistas no enaltecen al terrorismo, según la judicatura española, a pesar de tener en su posesión arsenales de armas y la evidencia de crear una ‘comunidad armada blanca’ imitando el ataque terrorista de Nueva Zelanda.

La realidad que se está mostrando aquí es que el Estado español es tan reaccionario que intenta aplastar cualquier rastro de las naciones a ejercer su derecho a la autodeterminación, mientras que los fascistas campan a sus anchas sin represalias o con castigos irrisorios.

El PCOE se solidariza con los encausados por la Operación Jaro y exige su absolución total y la liberación de todos los presos políticos del Estado español, recordando al pueblo trabajador que muchos de estos se encuentran con una salud muy delicada (Camarada Arenas, Baños Andújar…) al mismo tiempo que señalamos el carácter fascista del Estado español, cuya esencia franquista sigue totalmente vigente.

 

¡Por la liberación de todos los presos políticos!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del PCOE en Galicia

Solidariedade cos procesados pola “Operación Jaro”

 

A crise irrecuperable na que se encontra o imperialismo a nivel global e o Estado español en particular, provoca que a burguesía e o seu aparello estatal ocupen unha situación moito máis violenta na loita de clases. A nivel económico, se espreme máis aos traballadores a través do cambio do modelo productivo; a nivel ideolóxico profúndase no fascismo; e a nivel político a represión é unha constante, tanto se a ameaza para as clases dominantes é real ou ficticia.

Non debe estrañar a ninguén que España é un territorio completamente reaccionario. Nin a propia burguesía nin os seus órganos oficiais a recoñecen como democracia de liberdades burguesas. Así é como se explica, por exemplo, que o 80% das principais ameazas da liberdade de expresión que denuncia a ONU sexan aplicables a España. E é que coa escusa do “terrorismo” as institucións franquistas españolas aproveitaron para avanzar na represión e no recorte de dereitos individuais e colectivos.

En outubro de 2014, Arnaldo Otegi, a quen xa non lle quedan principios aos que renunciar, falaba o seguinte:

El antiterrorismo es un negocio político y económico, y hay gente que teme que se acabe.

En outubro de 2020, podíamos ler o seguinte en Telepolis, revista da editorial alemá Heise, sobre o xuízo contra os doce independentistas galegos procesados na chamada “Operación Jaro”:

 

Dass Spanien überall Terroristen sieht, ist wahrlich kein Geheimnis

(No es ningún secreto que España ve terroristas por todas partes).

 

A Operación Jaro non é máis que unha mostra da ficción na que vive o Estado español para poder manter a súa represión, o seu fascismo. Co falso argumento de estar relacionados á organización Resistencia Galega (da cal non existen evidencias da súa existencia), o Estado quere condenar a 12 independentistas galegos pertencentes a Causa Galiza e ao colectivo Ceivar, cun total de 102 anos de cárcere a maiores de 348.000 € de multa.

Mentres tanto, vemos que en Lleida os fascistas non enaltecen ao terrorismo, segundo a xudicatura española, a pesares de ter na súa posesión arsenais de armas e a evidencia de crear unha ‘comunidade armada branca’ imitando o ataque terrorista de Nova Zelanda.

A realidade que se está mostrando aquí é que o Estado español é tan reaccionario que intenta esmagar calquera rastro das nacións a exercer o seu dereito á autodeterminación, mentres que os fascistas campan ás súas anchas sen represalias ou con castigos irrisorios.

O PCOE solidarízase cos procesados pola Operación Jaro e esixe a súa absolución total e a liberación de tódolos presos políticos do Estado español, lembrando ao pobo traballador que moitos destes encóntranse cunha saúde moi delicada (Camarada Arenas, Baños Andújar…) ao mesmo tempo que sinalamos o carácter fascista do Estado español, cuxa esencia franquista segue totalmente vixente.

 

Pola liberación de tódolos presos políticos!

Socialismo ou barbarie!

 

Secretatría de Axitación e Propaganda do PCOE en Galiza




Trabajadores sanitarios y vecinos con el mismo enemigo en común: El capitalismo [ESP/CAT]

La última crisis sanitaria propiciada por el COVID-19 hizo que en el hospital de Granollers se utilizaran medidas más que precarias por los trabajadores sanitarios, pero hay que aclarar que la razón de la crisis sanitaria no es esta contagiosa enfermedad, la razón principal y la única, no es otra que la escasa financiación de la sanidad pública, aparte del interés y la presión al establecer una alternativa privada para el acceso a la sanidad. No es ningún secreto que en muchas partes del Estado español se haya utilizado dinero público para dárselo a centros sanitarios de ámbito privado, haciendo negocio con la salud de las personas y bloqueando el acceso universal a la sanidad. Por otro lado hay también casos como el de Granollers donde el centro es concertado. En otras palabras existen fundaciones que deciden cuánto dinero van a parar al hospital, aunque haya una gestión del Gobierno de España, de la Generalitat en Cataluña o del ayuntamiento.

En el caso de Granollers, ahora que llega una segunda oleada de contagios, que desde la primera quincena de septiembre empezaba a notarse esta subida por los ingresos de enfermos por la pandemia, están produciéndose despidos o reducción de la plantilla en los centros médicos. Ante esta situación, los trabajadores sanitarios de este hospital han salido a la calle, llegando a cortarla para visibilizar esta insostenible realidad, que no únicamente repercute en ellos, sino en toda la sociedad, – y más concretamente la clase obrera, la gran mayoría y la que con su trabajo, mueve el mundo– depauperando las condicionas de vida de los trabajadores por el capricho de la burguesía parasitaria, sosteniendo de este modo la dictadura del capital en su etapa terminal.

La delegada del comité de empresa ha remarcado que ha mejorado algo el abastecimiento de equipos de protección individual, pero recalca que la manera en que han dado dicho material no ha sido correcto, pues los trabajadores no pedimos limosna si no lo que nos corresponde. Muchas empresas privadas y muy reconocidas se aprovechan de esta situación, y quieren recibir beneficio por sus donaciones. Aquí encontramos también un componente de clase que tenemos que denunciar.  También recordamos el papel que tiene CCOO en cualquier centro de trabajo, ya sea en el ámbito sanitario u otro, y no es más que parar la lucha de clases, impidiendo la democratización en los centros de trabajo y jugando a favor de la patronal. Por este motivo la estrategia de la clase obrera no será otra que organizarse independiente de los sindicatos amarillos vendidos al patrón. Por eso, la propuesta estratégica de nuestro partido se fortalecer los sindicatos de la Federación Sindical Mundial, fundamentalmente la Coordinadora Sindical de Clase (CSC), trabajar en ellos de tal manera que nuestros militantes arrastren a los sindicatos de la FSM a la unidad en una única central sindical de clase, así como romper el aislamiento de la clase trabajadora conformando la Asamblea de Comités de Delegados y Trabajadores (ACDT) donde los trabajadores de diferentes sindicatos se unan con el objeto de fortalecer una posición clasista de superación del sistema capitalista y de unidad sindical como clase, rompiendo con las divisiones impuestas por la patronal y los sindicatos verticales del Estado (CCOO y UGT).

Aparte de esto, los vecinos del barrio de la Torreta, en la Roca del Vallès, hace semanas se manifestaron cortando una amplía vía de acceso a la ciudad. Uno de los motivos era por el cierre del CAP del barrio, pues por el confinamiento en marzo lo cerraron y todavía ya pasado el verano no lo han abierto. Pero el abandono del barrio es notable, cosa que hace que reclamaran también una mejora en las calles. El siguiente paso para los vecinos es manifestarse en el núcleo del pueblo, pues claramente el ayuntamiento no responde a las demandas de vecinos del barrio de la Torreta.

Todas estas manifestaciones tienen un enemigo en común: el capitalismo. El capitalismo como un sistema socioeconómico que es, cambia radicalmente nuestras vidas siempre al interés del propietario del capital, dejando al obrero como una mercancía más de la que sacar fuerza de trabajo para convertirla en plusvalía, es decir, en más dinero. Dinero que viene del sudor y la sangre de la clase obrera, sin ninguna exageración, pues los muertos en la primera oleada de la COVID-19 fueron de la clase obrera sin excepción, como los mismos que mueren de accidentes laborales y que trabajan, al contrario de la burguesía.

Estamos viviendo acontecimientos históricos que precisan de una clase obrera fuerte. Es por este motivo que desde el Partido Comunista Obrero de Cataluña animamos y lucharemos junto a nuestros hermanos de clase para fortalecernos. Sabemos que la unión es el elemento que nos hace falta, por eso hará falta que la clase trabajadora y el resto de clases populares se fusionen en un Frente Único por el Pueblo, pues estudiantes, trabajadores de todas las ramas de la producción y todas las clases populares que sufren son víctimas del capitalismo y la patronal no dudará al devaluar todavía más nuestras condiciones de vida.

 

¡Por la unidad de clase y la unidad de los comunistas!

¡Socialismo o barbarie!

 

Granollers, 19 de octubre de 2020

Célula del Vallès Oriental del Partido Comunista Obrero de Cataluña (P.C.O.C.)

 

 

Treballadors sanitaris i veïns  amb el mateix enemic en comú: El capitalisme

 

La darrera crisis sanitària propiciada pel COVID-19 va fer que a l’hospital de Granollers s’utilitzessin mesures més que precàries pels treballadors sanitaris, però cal aclarir que la raó de la crisis sanitària no es aquesta contagiosa malaltia, la raó principal i l’única, no es altra que l’escàs finançament de la sanitat publica, apart del interès i la pressió en establir una alternativa privada per l’accés a la sanitat. No és cap secret que a moltes part de l’Estat espanyol s’hagin utilitzat diners públics per posar-los a centres sanitaris d’àmbit privat, fent negoci amb la salut de les persones i bloquejant l’accés universal a la sanitat. D’altra banda n’hi ha també casos com el de Granollers on el centre es concertat. En altres paraules existeixen fundacions que decideixen quants diners van a parar al hospital, encara que hi haguí gestió a traves del Govern d’Espanya, de la Generalitat a Catalunya o de l’ajuntament.

En el cas de Granollers, ara que arriba una segona onada de contagis, que des de la primera quinzena de setembre començava a notar-se aquesta pujada pels ingressos de malalts per la pandèmia, estan produint-se acomiadaments o reducció de la plantilla en els centres mèdics. Davant d’aquesta situació, els treballadors sanitaris d’aquest hospital han sortit al carrer, arribant a tallar-lo per visibilitzar aquesta insostenible realitat, que no nomes repercuteix en ells, si no en tota la societat, – i més concretament la classe obrera, la gran majoria i la que amb el seu treball, mou el món– depauperant les condiciones de vida del treballadors per el caprici de la burgesia parasitaria, sostenint d’aquesta manera la dictadura del capital en la seva etapa terminal.

La delegada del comitè d’empresa ha remarcat que ha millorat alguna cosa l’abastiment d’equips de protecció individual, però recalca que la manera en que han donat aquet material no ha estat correcte, doncs els treballadors no demanem almoina si no el que correspon. Moltes empreses privades i ben reconegudes s’aprofiten d’aquesta situació, i volen rebre benefici per les seves donacions. Aquí trobem també un component de classe que hem de denunciar.  També recordem el paper que té CCOO en qualsevol centre de treball, ja sigui en l’àmbit sanitari o un altre, i no es més  que aturar la lluita de classe, impedint la democratització al centres de treball, i jugant a favor de la patronal. Per aquest motiu l’estratègia de la classe obrera no serà un altre que organitzar-se independent del sindicats grocs venuts al patró. Per això, la proposta estratègica del nostre partit es enfortir els sindicats de la Federació Sindical Mundial, fonamentalment la Coordinadora Sindical de Clase (CSC), treballar en ells de tal manera que els nostres militants arrosseguin als sindicats de la FSM a la unitat en una única central sindical de classe,  així como trencar l’aïllament de la classe treballadora conformant la Assemblea de Comitès de Delegats i Treballadors (ACDT) on els treballadors de diferents sindicats s’uneixin al objecte de enfortir una posició classista de superació del sistema capitalista i de unitat sindical com a classe, trencant con les divisions imposades per la patronal i els sindicats verticals de l’Estat (CCOO i UGT).

Apart d’això, el veïns del barri de la Torreta, a la Roca del Vallès, fa setmanes es van manifestar tallant una amplia via d’accés a la ciutat. Un dels motius va se el tancament del CAP del barri, doncs pel confinament al març el van tancar i encara ja passat l’estiu no l’han obert. Però l’abandonament del barri es notable, cosa que fa que reclamessin també una millora als carrers. El següent pas pels veïns en manifestar-se al nucli del poble, doncs clarament l’ajuntament no respon a les demandes del veïns del barri de la Torreta.

Totes aquestes manifestacions tenen un enemic en comú: el capitalisme. El capitalisme com un sistema socioeconòmic que es, canvia radicalment les nostres vides sempre al interès del propietari del capital, deixant al obrer com una mercaderia més de la que treure força de treball per convertir-la en plusvàlua, és a dir, en més diners. Diners que venen de la suor i la sang de la classe obrera, sense cap exageració, doncs els morts en la primera onada de la COVID-19 van ser de la classe obrera sense excepció, com els mateixos que moren d’accidents laborals, i que treballen, al contrari de la burgesia.

Estem vivint aconteximents històrics que precisen d’una classe obrera forta. És per aquest motiu que des de el Partit Comunista Obrer de Catalunya animem i lluitarem al costat dels nostres germans de classe per enfortir-nos. Sabem que la unió és l’element que ens cal, per això caldrà que la classe treballadora i la resta de classes populars es fusionin en un Front Únic pel Poble, doncs estudiants, treballadors de totes les rames de la producció i totes les classes populars que pateixen son víctimes del capitalisme i la patronal no dubtarà encara més en devaluar les nostres condicions de vida.

 

Per la unitat de classe i la unitat dels comunistes!

Socialisme o barbàrie!

 

Granollers, 19 d’octubre de 2020

Cèl·lula del Vallès Oriental del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)




Condena a la Universitat de Barcelona por su apoyo a la autodeterminación y su rechazo a la violencia del Estado español [ESP/CAT]

El año pasado, tras la sentencia contra el 1-O, el claustro de la Universitat de Barcelona hacía pública una resolución reivindicando el derecho a la autodeterminación, exigiendo la libertad de los presos políticos, señalando la “deriva autoritaria” que estaba tomando el Estado Español y rechazando la violencia policial. Tras este hecho, una serie de profesores del colectivo Universitaris per la Convivència interpusieron un recurso contra dicha resolución argumentando la instrumentación política que se hacía de la universidad por parte del manifiesto. Curioso posicionamiento de este colectivo de profesores que busca que los consejos de gobierno, claustros, decanatos, en definitiva, la comunidad universitaria de Cataluña no se posicione políticamente mientras ellos en su definición señalan que “Universitaris per la Convivència reivindica que los campus se conviertan en auténticos foros para el intercambio de ideas y el acercamiento de posiciones, siempre dentro de un escrupuloso respeto a los derechos y libertades que consagran nuestra Constitución y nuestro Estatuto de Autonomía.”, es decir, se pronuncian en defensa de una Constitución franquista, que consagra la adaptación del Estado franquista una vez muerto el tirano y que niega los derechos democráticos de la nación catalana, y de un Estatuto de Autonomía que no fue el votado por el pueblo catalán.

Un año después, la “Justicia” ha dado la razón a los profesores defensores del Estado  – que niega los derechos democráticos al pueblo de Cataluña – que interpusieron el recurso y han declarado nula la resolución. Argumentan que las instituciones públicas no gozan del derecho fundamental de libertad de expresión y que de hecho, estarían vulnerando el derecho a la libertad de expresión, el derecho a la educación y la libertad ideológica. Ana Alonso, magistrada del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Barcelona, expresa: “La universidad forma parte de la administración pública y no es una institución de representación política. Por tanto, está sometida al deber de neutralidad y ese deber implica que la universidad no puede asumir como propia una posición política determinada, y tanto menos cuando esa posición es manifiestamente contraria a los valores y principios del ordenamiento jurídico vigente“.

Desde las instituciones del Estado, incluyendo a los medios de comunicación de la burguesía española, repiten constantemente que la causa judicial en contra del procés no era una cuestión política sino puramente jurídica. Sin embargo, ahora la Judicatura nos dice que cuando una institución pública, como es el caso de la Universidad de Barcelona, toma un posicionamiento claro, vuelve a ser una causa política y se debe aplicar neutralidad. ¿Acaso esa “neutralidad” que pregonan no es sino un posicionamiento político en favor del Estado? Es imposible ver neutralidad política en la decisión de la Judicatura en contra de la Universitat de Barcelona, es imposible ver neutralidad política en la sentencia que impone penas de 9 a 13 años a los presos políticos catalanes, es imposible ver neutralidad política en las actuaciones policiales el día del referéndum porque es imposible ver neutralidad política en cualquier Estado burgués puesto que este no es más que una máquina que sirve para someter a la clase obrera y negarle sus derechos democráticos.

Así pues, el derecho a la autodeterminación dentro de cualquier Estado únicamente se podrá aplicar en caso de que sirva a los intereses de la clase dominante y si hay una pugna entre distintas burguesías se resolverá mediante la fuerza. La violencia es lo único que puede mantener a la burguesía en el poder, y la Judicatura es un brazo desde donde la oligarquía aplica esa violencia contra el pueblo,  todo lo demás es mera ilusión. En la actual fase del desarrollo del capitalismo, la fase imperialista, la autodeterminación se convierte en una quimera que únicamente puede conquistarse con la emancipación de la clase obrera, con el socialismo, ergo la lucha por el derecho a la autodeterminación queda vinculada y subordinada a la  lucha  por la construcción del socialismo y por ello es necesario denunciar el carácter de clase del Estado fascista español cuando condena un gesto democrático como el manifiesto del claustro de la Universitat de Barcelona. El PCOC aboga por la unidad de la clase obrera y de todas las clases populares, por aglutinar todas las demandas democráticas y llevarlas a cabo de la única forma posible, rompiendo con el yugo del capitalismo avanzando hacia el socialismo. Es nuestro deber que así sea dentro del Estado español, uno de los eslabones más débiles del imperialismo y concretamente en Catalunya, el lugar en el que el Estado fascista español ha llegado a mostrar su rostro más reaccionario.

 

¡Abajo el Estado fascista!

¡Por el derecho a la autodeterminación!

¡Socialismo o barbarie!

 

Barcelona, 19 de octubre de 2020

Comitè Provincial del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) en Barcelona

 

 

Condemna a la Universitat de Barcelona pel seu suport a l’autodeterminació i el seu rebuig a la violència de l’Estat espanyol

 

L’any passat, després de la sentència contra el 1-O, el claustre de la Universitat de Barcelona feia pública una resolució reivindicant el dret a l’autodeterminació, exigint la llibertat dels presos polítics, assenyalant la “deriva autoritària” que estava prenent l’Estat Espanyol i rebutjant la violència policial. Després d’aquest fet, una sèrie de professors del col·lectiu Universitaris per la Convivència van interposar un recurs contra aquesta resolució argumentant la instrumentació política que es feia de la universitat per part del manifest. Curiós posicionament d’aquest col·lectiu de professors que busca que els consells de govern, claustres, deganats, en definitiva, la comunitat universitària de Catalunya no es posicioni políticament mentre ells en la seva definició assenyalen que “Universitaris per la Convivència reivindica que els campus es converteixin en autèntics fòrums per a l’intercanvi d’idees i l’acostament de posicions, sempre dins d’un escrupolós respecte als drets i llibertats que consagren la nostra Constitució i el nostre Estatut d’Autonomia.”, és a dir, es pronuncien en defensa d’una Constitució franquista, que consagra l’adaptació de l’Estat franquista una vegada mort el tirà i que nega els drets democràtics de la nació catalana, i d’un Estatut d’Autonomia que no va ser el votat pel poble català.

Un any després, la “Justícia” ha donat la raó als professors defensors de l’Estat  – que nega els drets democràtics al poble de Catalunya – que van interposar el recurs i han declarat nul·la la resolució. Argumenten que les institucions públiques no gaudeixen del dret fonamental de llibertat d’expressió i que de fet, estarien vulnerant el dret a la llibertat d’expressió, el dret a l’educació i la llibertat ideològica. Ana Alonso, magistrada del Jutjat contenciós administratiu número 3 de Barcelona, expressa: “La universitat forma part de l’administració pública i no és una institució de representació política. Per tant, està sotmesa al deure de neutralitat i aquest deure implica que la universitat no pot assumir com a pròpia una posició política determinada, i tant menys quan aquesta posició és manifestament contrària als valors i principis de l’ordenament jurídic vigent”.

Des de les institucions de l’Estat, incloent als mitjans de comunicació de la burgesia espanyola, repeteixen constantment que la causa judicial en contra del procés no era una qüestió política sinó purament jurídica. No obstant això, ara la Judicatura ens diu que quan una institució pública, com és el cas de la Universitat de Barcelona, pren un posicionament clar, torna a ser una causa política i s’ha d’aplicar neutralitat. Potser aquesta “neutralitat” que pregonen no és sinó un posicionament polític en favor de l’Estat? És impossible veure neutralitat política en la decisió de la Judicatura en contra de la Universitat de Barcelona, és impossible veure neutralitat política en la sentència que imposa penes de 9 a 13 anys als presos polítics catalans, és impossible veure neutralitat política en les actuacions policials el dia del referèndum perquè és impossible veure neutralitat política en qualsevol Estat burgès perquè aquest no és més que una maquina que serveix per a sotmetre a la classe obrera i negar-li els seus drets democràtics.

Així doncs, el dret a l’autodeterminació dins de qualsevol Estat únicament es podrà aplicar en cas que serveixi als interessos de la classe dominant i si hi ha una pugna entre diferents burgesies es resoldrà mitjançant la força. La violència és l’única cosa que pot mantenir a la burgesia en el poder, i la Judicatura és un braç des d’on l’oligarquia aplica aquesta violència contra el poble,  tota la resta és pura il·lusió. En l’actual fase del desenvolupament del capitalisme, la fase imperialista, l’autodeterminació es converteix en una quimera que únicament pot conquistar-se amb l’emancipació de la classe obrera, amb el socialisme, ergo la lluita pel dret a l’autodeterminació queda vinculada i subordinada a la  lluita  per la construcció del socialisme i per això és necessari denunciar el caràcter de classe de l’Estat feixista espanyol quan condemna un gest democràtic com el manifest del claustre de la Universitat de Barcelona. El PCOC advoca per la unitat de la classe obrera i de totes les classes populars, per aglutinar totes les demandes democràtiques i dur-les a terme de l’única forma possible, trencant amb el jou del capitalisme avançant cap al socialisme. És el nostre deure que així sigui dins de l’Estat espanyol, un de les baules més febles de l’imperialisme i concretament a Catalunya, el lloc en el qual l’Estat feixista espanyol ha arribat a mostrar el seu rostre més reaccionari.

 

A baix l’Estat feixista!

Pel dret a l’autodeterminació!

Socialisme o barbàrie!

 

Barcelona, 19 d’octubre de 2020

Comitè Provincial del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) a Barcelona




Bolivia: Al imperialismo no se le derrota en las elecciones

“En ningún país capitalista civilizado existe la «democracia en general», pues lo que existe en ellos es únicamente la democracia burguesa, y de lo que se trata no es de la «democracia en general», sino de la dictadura de la clase, es decir, del proletariado, sobre los opresores y los explotadores”

 –  Vladímir Ilich Uliánov, Lenin

 

Ayer, domingo 18 de octubre, tuvieron lugar las elecciones en Bolivia, convocadas por los sectores oligárquicos del país que tomaron el control directo del gobierno tras el golpe militar y policial perpetrado contra el presidente constitucional – Juan Evo Morales Ayma – con el apoyo del imperialismo estadounidense y de sus lacayos de la OEA. Al igual que en las pasadas elecciones del 20 de octubre de 2019, la victoria ha sido para el Movimiento Al Socialismo (MAS) con la diferencia de que, por ahora, no se ha desarrollado campaña alguna deslegitimando los resultados.

En el ámbito internacional, la victoria del MAS supone una derrota al imperialismo estadounidense, un estorbo para Donald Trump a falta de dos semanas para las elecciones en los Estados Unidos. Del mismo modo, implica un avance en la influencia del socialimperialismo chino en el país, así como de las relaciones con los gobiernos progresistas del mundo como Cuba y Venezuela.

Frente al parlamentarismo corrupto y podrido de la burguesía, los comunistas vemos las campañas electorales como herramientas en la lucha del proletariado, pero la electoral es una herramienta que no se acerca ni de forma remota a la manera en la que la clase obrera accederá al poder. De hecho, la historia nos transmite una enseñanza totalmente contraria: que ninguna clase oprimida podrá llegar a dominar sin un periodo de dictadura, de conquista revolucionaria del poder político en el que se aplaste la resistencia de los explotadores.

La burguesía, los terratenientes y sus aliados emplean las elecciones como una válvula de escape al movimiento revolucionario, a fin de amortiguar los enfrentamientos entre la minoría explotadora y la mayoría explotada. La táctica electoral debe ser la adaptación de la táctica general de la lucha de clases a la lucha concreta de las elecciones, nunca la renuncia a ésta. La democracia de los trabajadores no es lo mismo que la democracia para la burguesía; la república de los trabajadores es superior a cualquier Estado burgués, pero la dictadura del proletariado contra quienes nos condenan al hambre, opresión, represión, explotación y muerte solo puede alcanzarse mediante el derrocamiento revolucionario de la dominación burguesa, del imperialismo y de los monopolios.

Las masas trabajadoras de Bolivia, la clase obrera, el campesinado, los indígenas y demás sectores de la población han demostrado que no están dispuestos a aceptar un gobierno impuesto. No obstante, los anhelos del socialismo del siglo XXI por alcanzar una democracia «participativa y directa» mediante la mera lucha electoral y sin realizar ningún tipo de limpieza en las instituciones del Estado ya demostró el año pasado que es una táctica con fecha de caducidad. Tratar de alcanzar el socialismo – etapa temprana de la sociedad comunista – en los márgenes y reglas de juego de la dictadura del capital es una concesión demasiado grande. La coexistencia pacífica con la burguesía es imposible.

Por ello, apelamos a los sectores más avanzados de la sociedad de Bolivia a que no se conformen con el electoralismo y luchen por expulsar a la burguesía del país. La victoria del movimiento popular del MAS no eliminará el capitalismo. No basta con llevar políticas contrarias al imperialismo estadounidense pero favorables al socialimperialismo chino. No basta con desplegar la lucha democrática. El proletariado mundial debe prepararse para destruir completamente el poder del capital, destruir a la burguesía y expulsarla en todas partes donde existen relaciones de producción capitalistas, y alcanzar plenamente, y sin concesión alguna, el socialismo.

 

¡Por el Socialismo!

¡Abajo el imperialismo criminal!

¡Viva el internacionalismo proletario!

 

Madrid, 19 de octubre de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)




No son “vecinos”: son nazis

Numerosos “medios de comunicación” se han hecho eco de una pelea que hubo el pasado día 15 en el barrio de San Blas. La mayoría de estos medios han hablado de “brutal agresión de menas a unos vecinos”, variando en la forma pero con el mismo trasfondo.

 

Primero, debemos hablar sobre el término “mena”, el cual hace referencia a “menor extranjero no acompañado”, es decir, chavales menores de edad que llegan a nuestro país solos, sin padre, madre o cualquier otro tipo de tutor mayor de edad. En el crecimiento del fascismo en nuestro país y el relevante papel de los medios de comunicación con respecto a este crecimiento, tenemos que destacar como los medios han generalizado este término con el fin de criminalizar a estos chavales y de desviar la atención de los principales problemas de los barrios, centrando el odio contra ellos en una estrategia disuasoria asquerosamente racista y canalla.

Siguiendo con la noticia, no es la primera vez que escuchamos este tipo de terminología por parte de los medios cuando han de referirse a nazis: “vecinos”, “personas con banderas de España”, y un sin fin de piruetas acrobáticas con tal de no llamar a los nazis por su nombre.

Como era de esperar, y como bien reveló la organización Carabanchel Antifa, estos “vecinos” resultaron ser nazis pertenecientes a la organización fascista Bastión Nacional que, como se puede comprobar en sus cuentas de Instagram, salieron a buscar a los menores extranjeros con el fin de agredirles, acción que terminó con el resultado contrario siendo ellos los que recibieron la paliza.

Días después, la organización fascista antes mencionada convocó una manifestación contra la presencia de los menores, y como si las pruebas que mostró Carabanchel Antifa además de las consignas utilizadas durante la manifestación con un claro componente de odio racial, saludos con el brazo en alto, etc, no fuesen suficiente, muchos medios siguieron tratando a los manifestantes como “vecinos”, cuando ya era prácticamente imposible ocultar que eran nazis, algunos incluso aludiendo falsos motivos para poder justificar la concentración.

Mención de honor para la policía que, como es habitual en este tipo de concentraciones fascistas, no hizo acto de presencia más allá del paseo que se dieron al lado de los cerdos fascistas cuando éstos fueron a casa de los menores a increparles. Esta pasividad por parte de la policía pocas veces, por no decir nunca, las vemos en manifestaciones antifascistas y similares.

En el Estado español los nazis no sólo actúan con una inmunidad insultante, sino que tienen pleno permiso por parte de los perros del Estado para hacerlo. Y no sólo eso, también cuentan con medios de comunicación que justifican sus actos criminales. La burguesía señala y ellos atacan.

Estos actos no pueden pillar por sorpresa a nadie, es una consecuencia inevitable de años y años justificando agresiones, señalando a inmigrantes como delincuentes, propagando el discurso fascista en portada, y un largo etcétera por el cual los medios de comunicación son responsables del crecimiento del fascismo y la normalización de su discurso por parte de la sociedad.

La burguesía ha apostado todo por el fascismo, y lo vemos cada día con este tipo de acciones. Han puesto todo su esfuerzo por desviar la atención de los problemas reales de la clase obrera tratando de que esta se centre en problemas irreales que nada tienen que ver con la clase obrera, como lo es la inmigración.

La socialdemocracia, ante esto, actúa como cómplice de los fascistas, pues la policía que hace oídos sordos ante los criminales actos de los fascistas es competencia de “el gobierno más progresista de la historia”, además de la inanición que muestran personalmente ante estos actos.

La única salida ante el imperante crecimiento del fascismo en nuestra sociedad es plantarle cara de forma clara, concisa y sin dudar de nuestro propósito: terminar con la lacra fascista y acabar con la burguesía que lo financia. El socialismo es la única manera de lograr nuestro objetivo y terminar de una vez por todas con este sistema criminal.

Desde el PCOE hacemos un llamamiento a todas las asociaciones vecinales, organizaciones antifascistas, trabajadores, estudiantes y a todas las personas antifascistas en general a organizarse en torno al Frente Único del Pueblo para crear una fuerza unida que plante cara al fascismo y construya una alternativa real para los trabajadores.

 

CONTRA EL FASCISMO, ¡NI UN PASO ATRÁS!

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid