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Carta de Patxi Ruiz desde la cárcel de Murcia II

Reproducimos a continuación íntegramente la carta escrita desde la cárcel de Murcia II por Patxi Ruiz:

“Euskaldun herriari, prisión de Murcia IItik!! También dirigida a tod@s los pres@s politic@s, sin distinciones en cuanto a la organización en la que militaba, o siguen militando, así como a l@s activistas sociales encarcelad@s y pres@s sociales. Las imposiciones que, tanto instituciones penitenciarias como la prisión de Murcia 2, han tomado en contra de los derechos (algunas imposiciones que vulneran derechos fundamentales recogidos en su propia constitución española) de los pres@s, con motivo de la llamada pandemia del coronavirus (que no es más que otro ataque imperialista contra la población).

 

No nos vamos a engañar, la prisión está erigida para encerrar en ella a aquellas personas que, víctimas del monstruo llamado capitalismo, han nacido y “se han criado” en guetos y zonas marginales, con todo lo que ello conlleva de modo de vida: delincuencia, consumo de drogas etc.; pero también la prisión fue creada para encerrar en ella a todo tipo de disidencia política que lucha y/o ha luchado contra el capitalismo, mediante la lucha de masas, mediante nuestra lucha armada, o sindical, política y social, construyendo los muros que nos encierran para que vuestra podrida sociedad tenga más fácil el olvido de l@s que nos encontramos prisioner@s dentro de los muros del olvido y del exterminio.

 

Sin alargarme más y, a raíz de las imposiciones aplicadas en el conjunto de las prisiones dispersas a lo largo y ancho de la península ibérica, e islas Baleares y Canarias, sin olvidar el total abandono por la criminal Administración Penitenciaria, un grupo de presos que nos encontrábamos en el módulo-8 de la prisión de Murcia 2 tanteábamos la posibilidad de realizar algún tipo de protesta que denunciara nuestra situación de total abandono por parte de la Administración Penitenciaria, protesta que, a la misma vez, sirviera para denunciar y reivindicar los derechos vulnerados y que, según el reglamento penitenciario así como la CE, nos corresponden de la misma manera que corresponden a la sociedad que vive, y sobrevive, en “libertad relativa”, ahí fuera en la calle.

 

El pasado 3 de mayo, en el corcho del módulo 8 donde de manera legal los presos ponen anuncios (y otro tipo de cuestiones) aparecieron 2 carteles, de tamaño DIN-A4 cada uno, donde se hacía un llamamiento a concentrarse diariamente en el patio de la prisión, de 09:15 a 09:30 horas, SIEMPRE de manera PACÍFICA, RESPETUOSA y en SILENCIO, pudiendo leerse en dichos carteles las reivindicaciones tales como:

 

  • Excarcelación de aquellas personas presas con enfermedades graves e incurables, así como la de aquellas personas presas que estaban cerca de extinguir su condena.
  • La realización de test que detectan el coronavirus a toda la población reclusa como al colectivo de carceleros y carceleras (ya que hasta la fecha no se han realizado).
  • Que cuando un familiar de un preso falleciera a consecuencia del coronavirus, fuera permitida la salida del familiar preso al cementerio para despedirse, con dignidad de su ser querido.
  • Que se nos proporcionaran los medios necesarios para evitar el contagio del coronavirus proporcionándose guantes, mascarillas, gel desinfectante etc.
  • Que se tomaran las medidas adecuadas para poder volver a estar con nuestros familiares, restaurando las visitas y vis a vises suspendidas desde Marzo (si a los funcionarios no se les realizan los test de detección del coronavirus y estamos en contacto continuo con ellos las 24h del día, ¿Por qué no podemos estar con nuestros familiares?).

 

El día 4 de mayo se realizó en el patio de la prisión, tal y como se establecía en el cartel antes citado, dicha concentración que fue llevada a cabo en silencio, con el debido respeto y de forma pacífica, portando varios presos carteles reivindicativos, sin que se produjera INCIDENTE alguno. Dichas concentraciones se repitieron los días 5, 6, 7, 8 de la misma manera que ha sido explicada.

 

Pero el sábado día 9, el carcelero y maltratador jefe de módulo 8, junto a la carcelera que prestaba de servicio dicho día, ya se encontraban en el patio para las 9:00 de la mañana, como evidente forma de coacción. A pesar de ello, unos 70 presos tuvimos el coraje de salir a concentrarnos como veníamos haciendo, sin caer en las provocaciones por parte de los citados carceleros.

 

Esa misma mañana, después de comer y cuando procedíamos a subir a las celdas, la citada carcelera retuvo solamente a los 2 presos políticos del módulo con la intención de requisar nuestros carteles reivindicativos. El compañero no lo tenía encima y yo lo tenía guardado en mi bolsa de deporte, como así se lo indiqué. Ella procedió a abrir la bolsa de deporte y requiso dicho cartel. En ese momento le indiqué que, presuntamente, estaba actuando al margen de la ley, vulnerando presuntamente artículos fundamentales de la Constitución Española por lo que procedí a pedirle su número de identificación (que por su obligatoriedad debe portar a la vista, mediante su prendedor). Ello ocurrió sobre las 13:45 aproximadamente. Todo ello quedó grabado por las cámaras de video-vigilancia ubicadas en la oficina central y en los pasillos de la sala común del módulo 8.

 

Una vez todos los presos estuvimos encerrados en las celdas que ocupamos, sobre las 14:05 aproximadamente, se produjo la apertura de la celda que ocupo en solitario, presentándose en ella los antes citados carceleros, portando en la mano, ambos, las tarjetas identificativas. Yo me limité a tomar la identificación de la carcelera que procedió a la requisa del cartel reivindicativo, indicándole al carcelero jefe del módulo 8 que la suya no la necesitaba. Pero éste, de manera amenazadora, me exigió que tomara también su identificación, “por ser él quien había dado la orden de requisa del cartel”.

 

Procedí a anotar su número identificativo y, a continuación procedió a amenazar mi integridad física. Al pedirle explicaciones sobre las amenazas vertidas contra mi persona, con porte amenazante volvió a encararse profiriendo más amenazas contra mi integridad física. Acto seguido se fueron y quede encerrado en la celda que ocupaba, la nº71. Todo lo ocurrido quedó grabado por la cámara de video-vigilancia ubicada en la segunda planta de celdas, a escasos 5 metros de la celda nº71.

 

Como medio de protesta política, NO DE COACCIÓN, utilicé sobre las 17:00 una cuchilla de afeitar para autolesionarme y denunciar el trato amenazante del carcelero antes citado, provocándome 3 cortes en mi brazo izquierdo de unos 6/7 centímetros de longitud; minutos después fui llevado a la enfermería de la prisión donde una enfermera procedió a la cura y saturación de las heridas por medio de 9 grapas metálicas (agrapajes).

 

El médico presente en ese momento, sobre las 17:15, se negó a atenderme, ni siquiera procedió a la observación de las heridas. Yo le solicité que realizara el correspondiente informe médico ante lo cual se negó, indicándole al funcionario presente en la sala de curas de la enfermería que me llevara de vuelta al módulo. En ese momento le solicite me facilitara su nº identificativo a lo cual se negó, indicando nuevamente al funcionario de enfermería “Llévese a este mierda lejos de mi vista”. Todo quedó grabado por la cámara ubicada en la sala de curas de la enfermería.

 

Me devolvieron al módulo 8 y me encerraron en la celda que ocupaba, hasta las 19:00 aproximadamente en la que se produjo la apertura de la celda para que pudiera bajar a cenar. En ese momento me dirigí al carcelero jefe del módulo 8 para entregarle una instancia donde se explicaba que las autolesiones realizadas tuvieron una motivación de denuncia política y no de coacción de ningún tipo. Dicho carcelero maltratador se negó a recepcionar dicha instancia, porque en ella hacía constancia de las amenazas vertidas contra mi persona.

 

Después de cenar, nuevamente volvimos a subir a celdas sobre las 20:00 aproximadamente; dado que me encontraba nervioso y cansado me metí en la cama con intención de descansar. Pero nuevamente, sobre las 21:00 (no recuerdo con exactitud) la puerta de la celda que ocupo volvió a abrirse, con el evidente sobresalto para mi persona, personándose un carcelero y una carcelera para indicarme que debía bajar a la sala donde educadores y trabajadores sociales realizan “su trabajo” siempre en contra de los derechos de l@s pres@s. En un principio me negué a bajar porque esa sala también es utilizada para amenazar y golpear a los presos, puesto que en dicha sala no hay cámaras de video vigilancia. Así se lo hice saber, pero me respondieron que en dicha sala me esperaba el DIRECTOR de la prisión. Entonces accedí a bajar.

 

Para entrar en dicha sala hay que atravesar un pequeño pasillo donde sí hay cámaras de video vigilancia, por ello solo puede probarse que yo entraba en la sala anteriormente citada. En ella se encontraba, además del Director, el Subdirector de Seguridad y un Jefe de Servicios.

 

Mantuvimos una conversación que duraría unos 20 minutos en los que solo habló el director de la prisión.

 

En dicha conversación el Director profirió veladas amenazas contra mi persona, diciéndome que yo era el cabecilla de las concentraciones, que dichas concentraciones podrían ser consideradas como intentos de provocar motines, haciéndome ver las consecuencias personales que pudieran recaer en mi situación penitenciaria (me han tenido 15 años encerrado en módulos de régimen cerrado y en galerías de aislamiento, siempre clasificado en 1er grado). Yo le rebatí sus veladas amenazas haciéndole entender que las concentraciones que realizábamos los presos son derechos que vienen recogidos en la Constitución Española, tales como el de derecho de reunión, libertad de expresión y otros.

 

Me indicó que pusiera fin a dichas concentraciones a lo que yo le respondí que esa petición no estaba en mis manos, pero haciéndole saber que yo, aunque fuera el único, seguiría saliendo al patio a concentrarme. En ese momento el Director dio por concluida la reunión, y yo cuando procedía a subir las escaleras hacia la celda que ocupo, desconozco que carcelero fue y desde que lugar se produjo (a mis espaldas, ¿desde dentro de la oficina de carceleros?) escuché perfectamente que profería lo siguiente: “Este mierda no sabe que a veces los presos se echan a dormir y ya NO despiertan nunca más”. Tras oír semejante expresión me tumbé en la cama, pero a los 15 minutos, nuevamente se produjo la apertura de la celda que ocupo, como puede comprobarse por la cámara de video vigilancia ubicada en la segunda planta, a escasos metros de la celda que ocupo, presentándose 2 carceleros, una carcelera y el Jefe de Servicios de nombre Patricio, indicándome que recogiera mis pertenencias porque iba a ser cambiado de módulo. Sobre las 22:00 horas, o minutos antes, fui trasladado al módulo 6 donde me encuentro en la actualidad.

 

Ante la expresión antes citada ”Este mierda no sabe que a veces los presos se echan a dormir y ya NO despiertan nunca más”, tengo que aclarar que en los casi 15 años de reclusión de régimen cerrado y galerías de aislamiento, he comprobado en persona cómo varios presos han amanecido muertos en sus respectivas celdas, he visto cómo se personaba el juez para el levantamiento del cadáver y TENGO LA CLARA CONCLUSIÓN que en algunos casos los muertos se han suicidado por no soportar las amenazas contra su vida, que a veces he sido testigo, que en otras ocasiones se han suicidado por problemas psicológicos, y en otras ocasiones hemos tenido el presentimiento de que han sido responsables directos los propios carceleros. Las galerías y celdas de aislamiento son auténticos lugares de impunidad contra l@s pres@s.

 

Incluso dichas dudas han existido cuando han aparecido presos políticos muertos. Ante esta situación las razones antes citadas serán dirigidas al Sr Castro titular del juzgado central de vigilancia penitenciaria.

 

Yo tengo una amatxo de 73 años y nunca dejaría que torturara su mente en los años que le quedan, preguntándose si yo mismo me he quitado la vida o han sido los carceleros. Por ello escribo esta carta para que se haga pública y se sepa la realidad que se vive en las cárceles, la lucha del módulo 8 ante las no medidas de la cárcel contra el coronavirus y las amenazas contra mi persona. Por último, expresar todo mi amor a l@s luchador@s que siguen en pie.

 

ESPETXEAK APURTU!!!!

GORA EUSKAL HERRIA INTERNAZIONALISTA ETA SOZIALISTA”




El imperialismo nos ha instalado en el fascismo. Es el momento de los comunistas

La pasada semana, en la ciudad de Minneapolis, fue brutalmente asesinado por la policía George Floyd. Como consecuencia de este nuevo crimen fascista, donde la policía asesina a una persona por su condición de clase y de raza – trabajador en paro y negro – en los EEUU se ha propagado una ola de indignación, sucediéndose manifestaciones y confrontación del pueblo contra las fuerzas de represión del estado norteamericano en muchas ciudades y Estados de dicho país. La respuesta social, indignada al poder visionar por televisión el crimen, ha llevado al fascista Trump a sacar al Ejército a la calle – la Guardia Nacional – habiéndose decretado el toque de queda en diversas ciudades estadounidenses.

El asesinato de George Floyd no es más que el detonante – pues en EEUU no es noticia que la policía asesine a trabajadores afroamericanos ya que, según señala la web Mapping Police Violence, cada día asesina, al menos, a 3 personas, las cuales suelen ser trabajadores afroamericanos, donde además el 99% de los policías asesinos quedan impunes – que ha servido para que el pueblo norteamericano salga a las calles oponiéndose a la naturaleza fascista y criminal de dicho Estado, el más asesino que ha parido la historia, consternado por el asesinato de George Floyd. Sin embargo, sería un error pensar que el pueblo norteamericano se ha lanzado únicamente a la calle por este crimen, uno de los muchos que cotidianamente se perpetra en ese país corrompido y enfermo, o por la esencia racista de la policía y del Estado, sino que se traslada a la calle la situación de crisis, quiebra económica y putrefacción de EEUU. El paro roza los 40 millones de personas, que equivale al 15% de la población, las quiebras de las empresas se multiplican, el hambre afectaba en EEUU – antes de que la COVID-19 se propagase por el mundo – a 50 millones de personas de los que el 25% era niños que se iban a la cama con hambre. A día de hoy, en plena pandemia de la COVID-19, estas cifras del hambre prácticamente se han duplicado, a tenor de lo que testifican las llamadas colas del hambre ante los bancos de comida o ante las oficinas de empleo.

Antes de la COVID-19 en EEUU habían 29 millones de personas sin seguro médico, cifra que se ha incrementado y que, si incluimos a las personas que prácticamente no tienen cobertura médica alguna, esa cifra roza los 100 millones de personas sin seguro médico o con un seguro médico que prácticamente no les cubre ninguna enfermedad. Y todo ello en el momento que se da la pandemia de la COVID-19.

Este retrato de EEUU, unido al racismo y el desprecio absoluto hacia la vida humana que demuestra el Estado norteamericano, y unido a la desigualdad bestial es lo que está llevando a la gente a la protesta, a la confrontación, la cual debe crecer a la par que vayan profundizando los efectos la quiebra económica en la que se halla ese Estado asesino.

Y cuando decimos que EEUU es un Estado fascista, simplemente hay que constatar y hacer un ejercicio de observación de su política, su ideología y su historia. El aparato estatal de los EEUU es la violencia, el racismo, el chovinismo, la guerra imperialista, la opresión y el crimen exacerbado, el genocidio, el anticomunismo, etcétera. EEUU es fascista ya sea gobernado por los demócratas como por los republicanos pues, al fin y al cabo, tanto unos como otros son parásitos indeseables colocados por los monopolios estadounidenses para satisfacer los intereses de éstos a sangre y fuego.

Ante la oleada de protestas del pueblo norteamericano, como no podía ser de otra manera, la respuesta que ha dado el fascista que preside ese país, Donald Trump, no podía ser otra que la de ilegalizar a los antifascistas:

 

 

Para Trump los antifascistas son una organización terrorista. Es natural pues Trump es un fascista y sale a defender a los suyos, a los racistas, a los asesinos, a la tabla de salvación de los monopolios. Algo que por otro lado no es nuevo, puesto que EEUU a lo largo de su infame historia no ha tenido problema en financiar a la Alemania nazi, en apoyar firmemente a los regímenes fascistas del apartheid en Sudáfrica, a los regímenes fascistas de España (Franco) y Portugal (Salazar), y también de Italia (Mussolini) en un principio. Por no hablar de las dictaduras militares de corte fascista que EEUU ha ido imponiendo por América Latina – Argentina, Chile, Brasil, El Salvador, etcétera -, o en otros puntos del mundo, como por ejemplo Ucrania, así como la labor de cacique mundial que ha ejercido en las últimas siete décadas oponiéndose siempre a las revoluciones y movimientos de liberación nacional desencadenados a lo largo y ancho del planeta en los diferentes continentes del mundo.

Sin embargo, quedarnos con el rostro genocida y criminal de la potencia más asesina de la historia, los EEUU, sería un grave error. EEUU es la potencia más despiadada y criminal, pero quien es realmente asesino y responsable de que el mundo sea un infierno para la mayoría de la humanidad es el sistema económico imperante, es la burguesía monopolista, es el imperialismo.

Y es que lo que hace Trump, señalar y combatir al antifascismo, que en el fondo es combatir a quien se opone al capitalismo criminal y la superestructura reaccionaria que genera, es lo que de manera cínica lleva haciendo la no menos fascista UE desde hace décadas revisando la historia y tratando de equiparar al nazismo con el comunismo, abrazando la mentira más absoluta. Así en enero de 2006, el Consejo de Europa en su asamblea aprobó la Resolución 1481/2006 titulada “necesidad de la condena internacional de los crímenes de los regímenes totalitarios comunistas” arremetiendo contra los países de la Europa del Este, fundamentalmente contra la URSS, equiparando el nazismo con el comunismo, haciendo dicha Resolución “un llamado a todos los partidos comunistas o poscomunistas en sus estados miembros que aún no lo han hecho para reevaluar la historia del comunismo y su propio pasado, distanciarse claramente de los crímenes cometidos por regímenes comunistas totalitarios y condenarlos sin ninguna ambigüedad”. Posteriormente, el pasado 19 de septiembre de 2019, el Parlamento Europeo aprobó la Resolución sobre la importancia de la memoria histórica para el futuro de Europa que “condena los crímenes cometidos por los regímenes nazi y comunista a lo largo del siglo XX” en la que equiparan, nuevamente, al nazismo y al “estalinismo” demandando a todos los Estados miembros de la UE que conmemoren el 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo.

No le quepa duda alguna a los fascistas del Consejo de Europa, del Parlamento Europeo y de la Unión Europea que nuestro Partido reivindica la figura y la obra política tanto de Lenin como de Stalin, y que no sólo cualquier comunista, sino que cualquier trabajador que conozca mínimamente la historia, debe enorgullecerse de la Revolución de Octubre de 1917, de la lucha heroica del pueblo soviético, del Ejército Rojo y de la victoria de éste contra el fascismo, contra la Alemania nazi, la cual fue financiada por los monopolios, a los que hoy sirve la Unión Europea, y por la Reserva Federal estadounidense, entre otros. Y como comunistas en el Estado español, todavía mayor gratitud a la Unión Soviética pues prestó su ayuda a aquéllos que en el Estado español combatieron el golpismo fascista del criminal Franco y que tras vencer al fascismo en 1945 trataron de hacer que en España se restableciera la legalidad previa al golpe de Estado del criminal Franco, un régimen democrático a lo que las potencias imperialistas, fundamentalmente EEUU, se opusieron sosteniendo al criminal Franco en el poder durante 30 años.

Dimitrov nos enseñó, en su informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista, que “El fascismo es el poder del propio capital financiero. Es la organización del ajuste de cuentas terrorista con la clase obrera y la parte revolucionaria de los campesinos y de los intelectuales. El fascismo en política exterior es el chovinismo en su forma más brutal que cultiva un odio bestial contra los demás pueblos”. Sin duda, tanto los EEUU como su socio imperialista de la UE nos están dando lecciones de ello día a día, con sus criminales políticas económicas, con su criminal represión contra la clase obrera, con sus guerras de rapiña para saquear a los pueblos del mundo, con el racismo y el desprecio a la vida humana como lo acreditan los campos de exterminio de refugiados o los miles de muertos como consecuencia de los flujos migratorios por los que millones de seres humanos huyen de la barbarie de la guerra imperialista, los muros de la vergüenza y los bloqueos económicos que son auténticos actos de genocidio. Estos genocidas, vulgares fascistas, son los que tienen la desfachatez y el cinismo de sacar resoluciones como las que sacan contra el comunismo y los comunistas, contra los que somos la negación de su inmoralidad e inhumanidad.

Y es que el fascismo es revisionismo histórico que utiliza con habilidad todo tipo de engaño y demagogia, en palabras de Dimitrov “los fascistas revuelven con el hocico la historia de cada pueblo para presentarse como herederos y continuadores de todo lo que hay elevado y heroico en su pasado, y explotan todo lo que humilla y ofende a los sentimientos nacionales del pueblo como arma contra los enemigos del fascismo (…) el fascismo no solo azuza los prejuicios hondamente arraigados en las masas, sino que especula también con los mejores sentimientos de estas, con su sentimiento de justicia, y a veces incluso con sus tradiciones revolucionarias (…)”.

Sin duda, Dimitrov calca la manera de funcionar de los fascistas de ayer y de hoy, de Trump y de la Unión Europea, como hemos podido mostrar. El analfabeto de Trump no duda en reiterar el mensaje falso de los “100 millones de muertos del comunismo” condensado en el “libro negro del comunismo”, editado por un fascista católico que compendia la propaganda fascista así como la propaganda anticomunista de la Iglesia Católica – que no olvidemos apoyó tanto a Hitler como a Mussolini y Franco. Esos son los argumentos de Trump y la UE, los argumentos de un libro que ha sido refutado por multitud de académicos y que está alejado de una análisis científico de la historia, deformándola. ¡Ahí el revisionismo histórico de los fascistas en los días que corren!

La realidad es que el imperialismo vive en días que no le corresponden, a tenor del desarrollo de las fuerzas productivas. La realidad objetiva es que el imperialismo está quebrado, obstruido y supone objetivamente un freno para el desarrollo de la humanidad, para la vida humana. Y todo ello, la inviabilidad del sistema, lo conocen perfectamente los monopolios, la oligarquía financiera, siendo plenamente consciente que solo le queda el fascismo para, como nos enseñó Dimitrov, “atajar el crecimiento de las fuerzas de la revolución mediante la destrucción del movimiento obrero revolucionario de los obreros y campesinos”, única manera para estirar el tiempo extra que está viviendo y que ya no le corresponde vivir.

Es la propia oligarquía la que reconoce que su único enemigo somos los comunistas, pues son sabedores que somos la parte más avanzada, y el alma, de la clase obrera y la única parte que es capaz de dirigir a la misma a derrocar el imperialismo y edificar el socialismo, que es la única solución que tiene la mayoría de la humanidad para poder vivir en libertad y dignidad ante el laberinto mortal al que nos está conduciendo el capitalismo monopolista. Por eso la necesidad de imponer el fascismo, como lo llevan haciendo desde hace décadas. Sin embargo, que la burguesía abrace el fascismo nos indica, también, la precariedad de su poder, los pies de barro de la burguesía monopolista que hunde sus pies en el cieno de la corrupción y con un sistema económico y social quebrado, en bancarrota. Es la constatación que estamos en la fase histórica donde lo viejo debe terminar de morir y lo nuevo, el socialismo, debe imponerse, por ello, el fascismo es la única vía que tiene el capital financiero para tratar de sostener su sistema caduco, corrompido y quebrado. La depauperación de la vida del pueblo trabajador se acrecienta a cada día que pasa, una clase obrera a la que le han arrebatado todos sus derechos y a la que únicamente le queda uno, su legítimo derecho a rebelarse contra este sistema criminal que la oprime, que la deshumaniza y la hunde en el oprobio. El socialismo es la única salida que tienen los países del mundo y el género humano , el único que puede desatorar la situación a la que nos ha conducido el imperialismo devorado por sus propias contradicciones. La historia nos ha enseñado que la clase obrera únicamente puede emanciparse armada con su ciencia revolucionaria, el marxismo-leninismo, y dirigida por su Partido, el partido leninista, que le dota de un programa revolucionario y una táctica para derrocar al capitalismo y conquistar y desarrollar el socialismo. Por ello los capitalistas arremeten contra los comunistas. Por ello, y ante la situación extrema a la que el capitalismo en su fase terminal, en su agonía, nos lleva, los comunistas debemos acumular fuerzas, debemos dotarnos de ese programa revolucionario para avanzar en la unidad de los comunistas y, poder así, tener un mayor entronque con la clase obrera y, en la lucha conjunta revolucionaria contra el sistema junto con nuestra clase, en la práctica, se avanzará en la homogenización ideológica de los comunistas conformándose el Partido único que los trabajadores necesitan para cumplir su misión histórica: acabar con el capitalismo y construir el socialismo como paso previo al comunismo.

 

¡No hay más salida que derrocar revolucionariamente el capitalismo!

¡Conquistemos la unidad de los comunistas para que los trabajadores cumplan la misión histórica que les corresponde!

¡Por la Revolución Socialista!

Madrid, 3 de junio de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Ingreso Mínimo Vital: una nueva transferencia de las rentas del trabajo a las del capital

El Boletín Oficial del Estado español ha publicado el Real Decreto-ley 20/2020, de 29 de mayo, por el que se establece el ingreso mínimo vital. Este hecho supone una nueva consagración del capitalismo en el estado así como una transferencia más de las rentas del trabajo a las del capital.

El derecho al trabajo no solo sigue siendo una quimera en el capitalismo, en términos generales, y en el Estado español en particular, sino que la propiedad privada de los medios de producción -motivo por el que no existe el derecho al trabajo- se apuntala cada vez más en este Estado, sometiéndose el Gobierno a las órdenes políticas y económicas de los monopolios.

El Ingreso Mínimo Vital, según las estimaciones del Gobierno, llegará a 850.000 hogares, aproximadamente 2,3 millones de trabajadores, que actualmente tienen una renta disponible media que no llega a los 310 euros mensuales. El Gobierno, con sus estimaciones, reconoce que casi un 20% del pueblo español vive en la más absoluta miseria hoy.

Esta Renta Mínima no es más que el reconocimiento del gobierno de PSOE y PODEMOS-IU/PCE de su incapacidad para no sólo recuperar los puestos de trabajo que han destruido sino para atajar la miseria que entre las clases populares y trabajadoras de este país se van a producir por la división internacional del trabajo impuesta por la UE y demás asociaciones imperialistas -por la cual España es un país exclusivamente de servicios y, concretamente, de turismo- y por la automatización del trabajo y de la producción, que no sólo va a destruir millones de puestos de trabajo como consecuencia de la robotización sino que va a depauperar las condiciones de vida de los trabajadores mediante el proceso de uberización de la economía y del trabajo.

El inherente oportunismo político del Gobierno, a través de su facción socialdemócrata, ha impulsado una medida que, además, tiene un doble carácter: por un lado aplacar el descontento popular que se ha generado con la COVID-19 y su impacto en el trabajo para la clase obrera con una medida puramente cosmética. Por otro lado, supone una nueva transferencia de las rentas del trabajo a las del capital, puesto que este Ingreso Mínimo Vital se va a poder complementar con el trabajo, lo que permite a los empresarios reducir al máximo los contratos y los salarios y cargar sobre las arcas del estado buena parte de estos salarios y ahorrar costes.

En un contexto en el que la burguesía arrecia y amenaza ya con cierres patronales como el de Nissan o Alcoa, donde la patronal pretende que el trabajo temporal y precario sea la norma para la mayoría de los trabajadores, uberizando el mercado laboral, el Ingreso Mínimo Vital se va a convertir en un complemento salarial pagado por el Estado. Y conviene recordar de donde salen los ingresos del Estado, ya que el 84% de los impuestos que recauda el Estado lo pagan las familias y tan sólo el 13% viene de las empresas, que han ido reduciendo su peso tributario desde que comenzó la pasada crisis en 2008, gracias a la ingeniería fiscal.

Así, el Ingreso Mínimo Vital permite al empresario precarizar el empleo y ahorrarse buena parte de los costes salariales cargándolos a la cuenta del conjunto de la clase obrera. Un negocio redondo para la burguesía gracias a PSOE y Podemos y su oportunismo político. Y es que el PSOE es un emblema de la burguesía, y así lo lleva acreditando desde el Congreso de Suresnes con Felipe González a la cabeza, y Podemos es el fiel representante de los intereses de la pequeña burguesía. Pero ¿Qué hay de los intereses de los trabajadores como clase?

La clase obrera no puede confiar en este Gobierno al servicio de la patronal, porque no va a solucionar sus problemas. Los trabajadores vamos a encontrar en el futuro próximo un mercado laboral aún más adverso e inestable, con la temporalidad y la precariedad salarial por bandera, viéndonos obligados a suplicar ayudas al estado para sobrevivir, perdiendo absolutamente la dignidad y soportando una miseria material y moral que no nos merecemos.

¡Trabajadores, es el momento de movilizarse! La unidad de la clase trabajadora en torno al sindicalismo de clase y combativo es fundamental para evitar que esta crisis la paguen los trabajadores y rompamos definitivamente con este sistema capitalista criminal y explotador que nos roba tanto la dignidad como los beneficios que generamos con nuestro trabajo. Solo construyendo el Socialismo romperemos nuestras cadenas y forjaremos nuestra emancipación como clase.

 

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Represión sindical en everis

El mercado de trabajo en el sector TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) ha ido evolucionando en los últimos años en todo el mundo acorde con la evolución del sistema capitalista. Mientras crece el ejército de reserva de trabajadores que buscan un empleo atraídos por las cifras sobre desempleo en el sector (más bajas que en otros sectores en los últimos años), las condiciones laborales han ido cayendo en picado, todo con la inestimable colaboración de los sindicatos del sistema, CCOO y UGT, que en los últimos años se han encargado de firmar miles de EREs, los cuales han permitido a las empresas deshacerse de los trabajadores con mejores condiciones para contratar después más barato, así como de firmar lamentables convenios sectoriales que permiten a las empresas hacer y deshacer a su antojo, el último de ellos el XVII Convenio colectivo estatal de empresas de consultoría y estudios de mercado y de la opinión pública, un convenio nefasto que elimina las categorías profesionales dejando en manos de la empresa todo lo relativo a la clasificación profesional, además de suponer una pérdida de poder adquisitivo de más del 20%.

Dentro del sector están ganando cada vez más peso las grandes empresas, las llamadas ‘cárnicas’, que a través de puertas giratorias y de la creación de cárteles para acaparar los contratos del sector público – siendo incluso sancionadas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia – entre otras ‘estrategias’, han conseguido convertirse en los principales empleadores del sector.

Ante los ataques que estas empresas han ido realizando contra los trabajadores como parte de la estrategia de reconversión del sector, estos han comenzado a organizarse en muchas de ellas para defender sus derechos. Uno de los actores principales es actualmente la empresa everis, propiedad del grupo japonés NTT Data y que cuenta con más de 24.000 trabajadores en todo el mundo. En dicha empresa, en el centro de Sevilla, hay un Comité de Empresa en el que la Coordinadora Sindical de Clase (CSC) ganó las últimas elecciones, convirtiéndose en la candidatura más apoyada entre los trabajadores.

Teniendo en cuenta que CSC es un verdadero sindicato de clase, afiliado a la Federación Sindical Mundial (FSM) y con unos principios firmes, era evidente que la dirección de la empresa no podía contar con el habitual colaboracionismo y pasteleo con el que los sindicatos del sistema y las candidaturas amarillas tienen acostumbrados a los empresarios. Es por ello que la estrategia seguida desde un primer momento por la empresa contra CSC ha sido la de acoso y derribo.

Como publican los miembros de la Sección Sindical de CSC en everis Centers, ante la decisión soberana del sindicato de organizarse a nivel de empresa en todo el Estado, nombrando así a los delegados sindicales en cualquiera de los centros de la misma, ésta se niega a reconocerlos y pretende coartar la libertad sindical de una organización totalmente independiente y ajena a la dirección de la empresa, inmiscuyéndose de manera ilegal en cómo los trabajadores deciden organizándose.

No conforme con esto, uno de los delegados designados por el sindicato mediante asamblea de sus afiliados en la empresa, al que ésta se ha negado a reconocer, fue recientemente despedido, mostrando así la dirección de la empresa su verdadera esencia reaccionaria, mostrando que la supuesta libertad en este sistema termina cuando entramos por las puertas de nuestro centro de trabajo.

La empresa everis invierte gran cantidad de los beneficios que extrae de la explotación a la que somete a sus trabajadores en abundantes campañas de publicidad con las que lavar su imagen, para esconder su verdadera faz, el tremendo desprecio hacia sus trabajadores y para intentar tapar la represión sindical hacia quienes deciden organizarse bajo las siglas de un verdadero sindicato de clase.

Esta es la realidad de las empresas en este sistema, salarios de miseria, explotación, represión sindical y ausencia absoluta de libertad, la dictadura del salario por encima de cualquier otra cosa. Y la única solución pasa por la organización de los trabajadores en los sindicatos de la FSM, así como en unir todas las luchas de los centros de trabajo con el resto de luchas de las clases populares en un Frente Único del Pueblo que permita que toda la riqueza que generamos los trabajadores esté al servicio del pueblo en lugar de engrosar el patrimonio de una minoría parasitaria.

 

Célula Jorge Dimitrov de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Explotación laboral en estado de alarma: el caso de los médicos residentes

Desde que se declaró el estado de alarma como medida de contención contra la COVID-19, la clase obrera ha sido testigo en reiteradas ocasiones de cómo la pandemia ha servido de argucia sofística para legitimar falsamente la aplicación de políticas antiobreras. El autodenominado “Gobierno del cambio” y sus correligionarios sindicatos amarillos CCOO y UGT, en consonancia con los designios de las patronales CEOE y Cepyme, han convertido la contingencia sanitaria en un terreno de pruebas idóneo para el recorte de derechos laborales del pueblo trabajador. Teletrabajo, flexibilización de jornada y ‘uberización’, cuando no directamente ERTE, despidos o despidos post-ERTE para facilitar a las empresas restructurar sus plantillas bajo un paraguas de dinero público que agravará aún más la ya insostenible deuda del Estado español.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Madrid hemos denunciado a lo largo de estos meses la infame gestión del Gobierno regional, al frente del cual se encuentra la presidenta Isabel Díaz Ayuso, el mayor paradigma de títere del capital que ha visto la Comunidad en tiempos recientes. Madrid es la región que menos invierte en gasto sanitario público, la tercera que menos paga a sus profesionales y la que menos destina a la atención primaria, según la última estadística nacional del Ministerio de Sanidad. Todo ello al tiempo que encabeza la lista de comunidades autónomas más castigadas por el brote de coronavirus en el Estado español.

[La prioridad de Madrid son los empresarios, no la salud del pueblo]

A la vista está de lo poco que han servido los aplausos para amplificar las voces de los trabajadores sanitarios, en protesta por las condiciones infrahumanas a las que se les ha sometido. Para el Estado burgués, son héroes “de usar y tirar” a los que demonizará tan pronto como se organicen por sus derechos laborales.

Así ocurrió, por ejemplo, con las denuncias del personal médico del Ifema, que se quejaban del hacinamiento de pacientes, de la falta de seguridad para los profesionales, de la mala logística y de la escasez de recursos materiales, al tiempo que el Gobierno regional se atribuía de manera grandilocuente la construcción de dicho hospital improvisado. La tímida cobertura mediática de las protestas de los trabajadores sanitarios contrasta con las infatigables campañas dedicadas a cada homenaje hipócrita que rinde la presidenta regional en hospitales –representante de un Gobierno responsables de recortar y desmantelar el sistema público de salud madrileño–.

Y así ha vuelto suceder con el caso de los médicos residentes (en formación). Durante la emergencia sanitaria, cientos de facultativos tuvieron que detener su trabajo en ambulatorios para reforzar las labores en hospitales y paliar la falta de plantilla. Como parte del proceso, se reorganizaron las horas de trabajo. Curiosamente, dicha reorganización de los turnos implicó para muchos el fin del sistema de guardias. Todas las horas se convirtieron en jornada ordinaria y las que superaban las fijadas en el contrato pasaron a compensarse como un plus por horario nocturno (3,6 euros/h), frente a los 15 euros/h que cobraban durante una guardia.

Por las mismas horas de trabajo, y en tiempos durísimos de crisis sanitaria, muchos médicos residentes han visto recortada su nómina. Y todo ello, teniendo en cuenta que el salario base de un médico residente es solo de 900 euros por ser un facultativo en proceso de formación, y que esa consideración no ha cambiado durante la contingencia sanitaria –sino más bien lo contrario, como se ve reflejado en la bajada de sueldo–.

Ahora ya no hay sistema de guardias, cobran menos y trabajan más por la emergencia sanitaria. Bajo el pretexto de la pandemia, los médicos residentes han sido víctimas de una mayor extracción de plusvalía, de una mayor explotación. Sin el pudor ni la vergüenza que suscita aplicar semejante atropello antiobrero en plena crisis pandémica. “No hemos podido hacer las guardias que hacen que nuestro sueldo sea menos deficitario. No pedimos aplausos ni cartas de agradecimiento: que se nos reconozca el trabajo bien hecho en la nómina equivalente como mínimo a la de meses anteriores”, explicó un grupo de residentes de Sabadell. Así se les agradece el servicio prestado. En eso se traducen las falsas loas a los héroes.

[Los TES son trabajadores, no héroes]

Los trabajadores estamos demostrando, antes y ahora, que somos los que lo producimos todo. Nosotros, la clase obrera, somos los que ponemos la sangre, el sudor y los muertos para pagar los costes de la crisis. Y así lo seguiremos haciendo, cada vez en condiciones de mayor miseria, hasta que no acabemos con la raíz de nuestros problemas: el sistema capitalista.

Solo la organización obrera puede poner fin a la salvaje explotación a la que nos someten los Gobiernos de la burguesía. Hoy más que nunca, desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), llamamos a la clase obrera y a todas las capas populares oprimidas por la burguesía –desempleados, pensionistas, jornaleros, estudiantes, etc.– a organizarse en torno a un Frente Único del Pueblo para combatir este sistema criminal y agotado, enfrentarnos juntos en una sola lucha al enemigo de clase, y enviar a su sistema capitalista de una vez por todas al vertedero de la historia. Solo así podremos erigir un sistema nuevo, que prime la salud del pueblo por encima de todo, donde los trabajadores tengamos acceso a una sanidad verdaderamente pública, de calidad y universal, y que sea capaz de dar servicio a todas las personas sin distinción; un sistema en el que se garanticen todas las necesidades básicas de la población y en el que nunca más la salud de las personas sea motivo de especulación: el Socialismo.

¡Trabajador sanitario, organízate contra la explotación!

¡Acabemos con el virus capitalista!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




La manifestación fascista en A Coruña ratifica la necesidad de la unidad de acción de los comunistas [ESP/GAL]

El pasado 23 de mayo se celebraban en diferentes puntos del Estado español varias manifestaciones automovilísticas convocadas por VOX protestando contra la gestión del gobierno de coalición dentro de la estrategia que tiene la burguesía a nivel estatal y mundial: el decantamiento hacia el fascismo abierto y descarado, todo ello debido a la cada vez más profunda crisis del capitalismo, que solamente tiene la salida de la reacción. En A Coruña se celebró una de esas manifestaciones, con lo que a modo de réplica se confeccionó una contra-manifestación antifascista. Como es lógico, los camaradas de nuestro Partido acudimos a esta última.

Desde hace algún tiempo, llevamos observando en las convocatorias antifascistas una desorganización desmesurada. Hablamos de casos en los que se gritan consignas contradictorias, los organizadores de las manifestaciones llegan tarde a sus propias convocatorias, se improvisan determinadas acciones, etcétera. A fin de cuentas, un grado de dispersión que realmente distancia el movimiento antifascista actual del mismo movimiento ocurrido en el siglo XX, donde la organización y la coherencia estaban, sobre todo, por encima de las decisiones individualistas o grupusculares. Y esto no es casual, porque si algo caracteriza al siglo pasado es la imprescindible presencia y dirección de los comunistas en el antifascismo, sin la que no hubiese sido posible derrotar al nazismo.

Así, el pasado sábado 23 de mayo pudimos comprobar lo que para nosotros fue el culmen de la desorganización. Principalmente porque el lugar de la manifestación no estaba definido. Es decir, que en la convocatoria se hacía alusión al recorrido general por donde los vehículos iban a circular, pero no un punto de encuentro de manifestantes, lo que llevó a identificaciones de camaradas y otros antifascistas y la indefensión absoluta ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE). De esta forma, el repliegue de la réplica antifascista fue prácticamente inmediata por la absoluta debilidad del movimiento.

Así, nuestro deber como defensores del socialismo científico es preguntarnos si la forma que el antifascismo tiene de actuar es la adecuada. En primer lugar, nos basamos en percepciones propias, puesto que muchas veces la sensación que tenemos es que muchos actos antifascistas van al rebufo de la actualidad y tienen poca intención de concienciar al pueblo.

En segundo término, pensamos que la forma descontrolada de actuar descrita a lo largo de todo este comunicado lo único que consigue es:

  • Minar la moral de los camaradas comprometidos con la superación del sistema capitalista.
  • Alejar a las personas que se identifican con el progresismo de la organización popular.

Si las formas que tenemos de organizarnos tienen como objetivo la exacerbación del individualismo y la autocomplacencia, jamás conseguiremos que este mundo cambie de base.

La clase obrera hoy es débil como consecuencia de su desvertebración y su desideologización  – en el que el oportunismo ha jugado un papel destacado – y no es casualidad que coincida esto con el descenso de la influencia del marxismo-leninismo en las filas del proletariado. De aquí se desprende que la presencia de los comunistas es completamente imprescindible en los futuros órganos de gobierno popular y el movimiento obrero y, por tanto, la iniciativa de la unión de los comunistas un pilar fundamental para cohesionar a la clase obrera, fortalecerla organizativa e ideológicamente, y dirigirla para el cumplimiento de su misión histórica: Derrocar al capitalismo y construir el socialismo.

Por ello es necesario el Frente Único del Pueblo, por ello son necesarias las asambleas populares. Y no como entes paralelos a la población, sino como órganos de poder de la clase obrera donde confluyan todas las luchas de la clase obrera y se conviertan en una única lucha de clases del proletariado contra la burguesía y su Estado. Sin duda, en el Frente Único del Pueblo, los comunistas debemos jugar nuestro papel de vanguardia, constituirnos en el cemento que una las diferentes luchas de los distintos sectores de la clase obrera y mostrar a ésta su condición de ser el único sujeto transformador revolucionario haciendo que esta actúe en libertad, esto es, que sea consciente de su realidad, de las leyes que rigen el mundo y de la necesidad que nuestra clase tiene de acabar con el capitalismo e imponer el socialismo.

 

¡Por la unión de los comunistas!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o Barbarie!

1 de junio de 2020

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN A CORUÑA

 

 

A manifestación fascista na Coruña ratifica a necesidade da unidade de acción dos comunistas

 

O pasado 23 de maio celebráronse en diferentes puntos do Estado español varias manifestacións automobilísticas convocadas por VOX protestando contra a xestión do goberno de coalición dentro da estratexia que ten a burguesía a nivel estatal e mundial: o decantamento cara o fascismo aberto e descarado, todo iso debido á cada vez máis profunda crise do capitalismo, que soamente ten a saída da reacción. En A Coruña celebrouse unha desas manifestacións, co que a modo de réplica confeccionouse unha contra-manifestación antifascista. Como é lóxico, os camaradas do noso Partido acudimos a esta última.

Dende hai algún tempo, levamos observando nas convocatorias antifascistas unha desorganización desmesurada. Falamos de casos nos que se berran consignas contraditorias, os organizadores das manifestacións chegan tarde ás súas propias convocatorias, improvísanse determinadas accións, etcétera. A fin de contas, un grado de dispersión que realmente distancia o movemento antifascista actual do mesmo movemento ocorrido no século XX, onde a organización e a coherencia estaban, sobre todo, por riba das decisións individualistas ou grupusculares. E isto non é casual, porque se algo caracteriza ao século pasado é a imprescindible presenza e dirección dos comunistas no antifascismo, sen a que non houbera sido posible derrotar ao nazismo.

Así, o pasado sábado 23 de maio puidemos comprobar o que para nós foi a cúspide da desorganización. Principalmente porque o lugar da manifestación non estaba definido. É dicir, que na convocatoria facíase alusión ao percorrido xeral por onde os vehículos ían circular, pero non un punto de encontro de manifestantes, o que levou á identificacións de camaradas e outros antifascistas e a indefensión absoluta ante as Forzas e Corpos de Seguridade do Estado (FSCE). Desta forma, o repregamento da réplica antifascista foi practicamente inmediata pola absoluta debilidade do movemento.

Así, o noso deber como defensores do socialismo científico é preguntarnos se a forma que o antifascismo ten de actuar é a adecuada. En primeiro lugar, baseámonos en percepcións propias, posto que moitas veces a sensación que temos é que moitos actos antifascistas van ao rebufo da actualidade e teñen pouca intención de concienciar ao pobo.

En segundo termo, pensamos que a forma de actuar descrita ao longo de todo este comunicado o único que consegue é:

1)  Minar a moral dos camaradas comprometidos coa superación do sistema capitalista.

2)  Afastar ás persoas que se identifican co progresismo da organización popular.

Se as formas que temos de organizarnos teñen como obxectivo a exacerbación do individualismo e a compracencia, xamais conseguiremos que este mundo mude de base.

A clase obreira hoxe é débil como consecuencia da súa desvertebración e a súa desideoloxización – no que o oportunismo xogou un papel destacado – e non é casualidade que coincida có descenso da influencia do marxismo-leninismo nas filas do proletariado. De aquí despréndese que a presenza dos comunistas é completamente imprescindible nos futuros órganos de goberno popular e o movemento obreiro e, polo tanto, a iniciativa da unión dos comunistas un piar fundamental para xuntar á clase obreira, fortalecela organizativa e ideoloxicamente, e dirixila para o cumprimento da súa misión histórica: Derrocar ao capitalismo e construír o socialismo.

Por iso é necesaria a Fronte  Única do Pobo, por iso son necesarias as asembleas populares. E non como entes paralelos á poboación, senón coma órganos de poder da clase obreira onde conflúan todas as loitas da case obreira e se convertan nunha única loita de clases do proletariado contra a  burguesía e o seu Estado. Sen dúbida, na Fronte Única do Pobo, os comunistas debemos xogar o noso papel de vangarda, constituírnos no cemento que una as diferentes loitas dos distintos sectores da clase obreira e mostrar a esta a súa condición de ser o único suxeito transformador, revolucionario facendo que esta actúe en liberdade, isto é, que sexa consciente da súa realidade, das leis que rexen o mundo e da necesidade que a nosa clase ten de rematar có capitalismo e impoñer o socialismo.

 

Pola unión dos comunistas!

Pola Fronte Única do Pobo!

Socialismo ou Barbarie!

 

1 de xuño de 2020

COMITÉ PROVINCIAL DO PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) NA CORUÑA




Lloret de Mar, un ejemplo más de que el capitalismo es sinónimo de miseria y hambre [ESP/CAT]

El sistema capitalista vive en constante contradicción consigo mismo, y es un hecho ya objetivo que la agudización de estas contradicciones empuja cada vez más a este sistema hacia el abismo mientras arrastra a los trabajadores consigo. En el momento actual, con la crisis económica que los medios de comunicación han bautizado como “la crisis del coronavirus” para encubrir su verdadera naturaleza y origen, la clase obrera está siendo duramente golpeada por los capitalistas. Los trabajadores y las trabajadoras están siendo sometidos a una calidad de vida lamentable y a un grado de explotación cada vez mayor.

Nuestras vidas y nuestro futuro están bajo la sombra de un sistema que para nuestra clase solo es sinónimo de miseria y hambre. Ante este panorama de crisis que surge inevitablemente de este sistema, los capitalistas buscan una ofensiva ideológica que embrutezca a las masas, empujándolas a los brazos del fascismo con la intención de asegurarse más años de vida. Esta miseria y este hambre se ven con especial claridad en el municipio de Lloret de Mar (Girona) que al ser un pueblo que prácticamente ha nacido y vive del turismo, el hambre y la miseria brotan como hongos en el momento actual en el que dicho sector se encuentra casi totalmente parado.

En Lloret de Mar hay familias que están pasando hambre como causa de la crisis económica. Así pues, la gran mayoría de trabajadores y trabajadoras que subsistían bajo el paraguas del turismo de borrachera se han visto en un callejón sin salida ya que sus vidas dependen completamente de que unos extranjeros vengan a emborracharse los veranos.

Arantxa Jiménez, concejal de Bienestar y Familia del Ayuntamiento de Lloret, ha afirmado que los servicios sociales han pasado de encargarse de 400 personas cada quince días a 800, es decir, de 1.600 personas al mes si es que Arantxa no ha maquillado las cifras, cosa que no sería descabellado pensar teniendo en cuenta que en Lloret viven casi 40.000 personas. Después afirmó que “El alud de solicitudes ha sido bestial y cada día que pasa tenemos más gente. Nos preocupa muchísimo lo que vendrá”. Si es verdad que les preocupa tanto ¿cómo es que han permitido que un pueblo de más de 38.000 personas dependa exclusivamente del turismo de borrachera? A la burguesía y sus esbirros les importa bien poco el bienestar y futuro de los trabajadores.

Hoy más que nunca adquiere fuerza la consiga “¡Socialismo o barbarie!”, y es que las masas trabajadoras jamás podrán librarse de la explotación y la miseria si no terminan de una vez por todas con el capitalismo y sus esbirros, si no construyen el socialismo como etapa prematura del comunismo. Y para esto es necesario que las masas trabajadoras conformen el Frente Único del Pueblo, que encamine todas las luchas hacia una sola lucha contra el sistema capitalista. Cabe recalcar que la unidad de la clase obrera pasa por la unidad de los comunistas, de todos aquellos y aquellas que nos consideramos marxistas-leninistas y es por ello que también llamamos a los elementos más avanzados de la clase obrera a nutrir las filas del Partido.

 

¡SALVO EL PODER TODO ES ILUSIÓN!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

1 de junio de 2020

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.) EN GIRONA

Lloret de Mar, un exemple més de que el capitalisme és sinònim de misèria i fam

 

El sistema capitalista viu en constant contradicció amb si mateix, i és un fet ja objectiu que l’agudització d’aquestes contradiccions empeny cada vegada més a aquest sistema cap a l’abisme mentre arrossega als treballadors amb si. En el moment actual, amb la crisi econòmica que els mitjans de comunicació han batejat com “la crisi del coronavirus” per a encobrir la seva veritable naturalesa i origen, la classe obrera està sent durament colpejada pels capitalistes. Els treballadors i les treballadores estan sent sotmesos a una qualitat de vida lamentable i a un grau d’explotació cada vegada major.

Les nostres vides i el nostre futur estan sota l’ombra d’un sistema que per a la nostra classe només és sinònim de misèria i fam. Davant aquest panorama de crisi que sorgeix inevitablement d’aquest sistema, els capitalistes busquen una ofensiva ideològica que embruteixi a les masses, empenyent-les als braços del feixisme amb la intenció d’assegurar-se més anys de vida. Aquesta misèria i aquesta fam es veuen amb especial claredat en el municipi de Lloret de Mar (Girona) que al ser un poble que pràcticament ha nascut i viu del turisme, la fam i la misèria brollen com a fongs en el moment actual en el qual aquest sector es troba gairebé totalment parat.

A Lloret de Mar hi ha famílies que estan passant fam com a causa de la crisi econòmica. Així doncs, la gran majoria de treballadors i treballadores que subsistien sota el paraigua del turisme de borratxera s’han vist en un carrer sense sortida ja que les seves vides depenen completament de que uns estrangers vinguin a emborratxar-se els estius.

Arantxa Jiménez, regidora de Benestar i Família de l’Ajuntament de Lloret, ha afirmat que els serveis socials han passat d’encarregar-se de 400 persones cada quinze dies a 800, és a dir, de 1.600 persones al mes si és que Arantxa no ha maquillat les xifres, cosa que no seria estrany pensar tenint en compte que a Lloret viuen gairebé 40.000 persones. Després va afirmar que “L’allau de sol·licituds ha estat bestial i cada dia que passa tenim més gent. Ens preocupa moltíssim el que vindrà”. Si és veritat que els preocupa tant, com és que han permès que un poble de més de 38.000 persones depengui exclusivament del turisme de borratxera? A la burgesia i els seus lacais els importa ben poc el benestar i futur dels treballadors.

Avui més que mai adquireix força la consigna “Socialisme o barbàrie!”, i és que les masses treballadores mai podran deslliurar-se de l’explotació i la misèria si no acaben d’una vegada per sempre amb el capitalisme i els seus esbirros, si no construeixen el socialisme com a etapa prematura del comunisme. I per a això és necessari que les masses treballadores conformin el Front Únic del Poble, que encamini totes les lluites cap a una sola lluita contra el sistema capitalista. Cal recalcar que la unitat de la classe obrera passa per la unitat dels comunistes, de tots aquells i aquelles que ens considerem marxistes-leninistes i és per això que també cridem als elements més avançats de la classe obrera a nodrir les files del Partit.

 

EXCEPTE EL PODER, TOT ÉS IL·LUSIÓ!

PEL FRONT ÚNIC DEL POBLE!

SOCIALISME O BARBÀRIE!

1 de juny de 2020

COMITÈ PROVINCIAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.) A GIRONA




Toda la riqueza para los empresarios, limosnas para la clase obrera

El 3 de noviembre de 2014, Iñaki Gabilondo, periodista referente de la socialdemocracia y del oportunismo, decía en la Cadena Ser lo siguiente: “Si el crecimiento espectacular de Podemos refleja la magnitud de la ira ciudadana, ¿se imaginan esa ira ciudadana sin Podemos?, ¿se la imaginan descontrolada y suelta?, ¿se la imaginan en las calles? Los que ningunean a Podemos deberían valorar su contribución al encauzamiento de esa indignación en los márgenes de la democracia”.

Efectivamente, Podemos tuvo un papel decisivo en ‘encauzar’ la indignación del pueblo, en engañar a las clases populares hartas de este sistema criminal y llevarlas por “los márgenes de la democracia”, o sea, desmovilizar al pueblo para consumar un nuevo engaño electoral, el enésimo del oportunismo.

El capitalismo moribundo necesita del oportunismo para mantener al pueblo sumiso y callado, con falsas esperanzas en un cambio dentro de los márgenes del sistema. Sin ese mensaje las clases populares podrían tomar la vía revolucionaria y tumbar este sistema criminal. Defender pues el crimen, la miseria y las muertes que el capitalismo genera se convierte en la labor esencial del oportunismo, encarnado a la perfección en nuestro país por Podemos/IU-PCE.

Además, el papel ‘amable’ del oportunismo es absolutamente crucial para suavizar la imagen del gobierno ante el aumento de represión contra el pueblo que ha supuesto este estado de alarma, y de la represión que vendrá ante el recrudecimiento de la crisis sistémica y permanente del capitalismo. La estrategia de poli bueno y poli malo, encarnados por Unidas Podemos y PSOE respectivamente, da la falsa apariencia de una pugna interna en el gobierno entre los que defienden un modelo de gestión más ‘clásico’ y los que pretenden aplicar reformas de carácter ‘popular’, cuando la realidad es que no hay ninguna diferencia más allá de las declaraciones de cara a la galería, ambos son firmes defensores del capitalismo y de este Estado.

El gobierno de coalición en su conjunto ha mantenido en vigor una de las leyes más criticadas cuando ellos eran la oposición, la llamada ley mordaza, para aplicarla con mano de hierro a la clase obrera, mientras que los reaccionarios han salido a la calle saltándose toda la legalidad sin apenas consecuencias y con el apoyo en muchas ocasiones de las fuerzas y cuerpos de represión del Estado. Ante estos hechos incuestionables, de nuevo vemos el teatro interpretado por miembros de Unidas Podemos, criticando de cara a la galería lo que podrían impedir desde el gobierno, diciendo una cosa y haciendo lo contrario.

Dentro de la estrategia del oportunismo para blanquear el saqueo a las arcas públicas llevado a cabo por este gobierno, ha tenido un papel relevante la exaltación extrema de los ERTEs como la panacea de las medidas laborales.

Aquellos que desde la oposición defendían de boquilla la nacionalización de empresas – una medida que en el capitalismo tan sólo es aplicada para rescatar empresas en quiebra (Autopistas de peaje, Bankia, etc) y una vez saneadas volverlas a entregar a manos privadas – ahora prefieren entregar miles de millones de euros de dinero público a empresarios que han obtenido millonarios beneficios anteriormente, para que estos puedan invertir en bolsa, al menos, 110 millones de euros.

Entre las empresas que han aplicado un ERTE recientemente se encuentra Nissan, que una vez que hemos sufragado sus gastos de personal con dinero público, ahora decide cerrar su planta de Barcelona y enviar al paro a 3.000 trabajadores, más los 20.000 empleos indirectos que se calcula que se perderán. Estos despidos supondrán un coste de 1.250 millones de euros, un dinero que no va a asumir la empresa, sino que lo ha desembolsado ya el Estado, o sea, todos nosotros, a través de la agilización de los ERTEs así como de las millonarias ayudas públicas recibidas por esta y tantas otras empresas durante años.

Y mientras este saqueo se produce ante nuestros ojos, mientras el oportunismo perpetra un nuevo engaño, vuelven a surgir los “cantos de sirena”, esta vez en forma de Renta Mínima, una limosna humillante para, como bien apuntaba Iñaki Gabilondo allá por 2014, encauzar “esa indignación en los márgenes de la democracia”, seguir sometiendo al pueblo y que este no se rebele ante tanta injusticia.

Sin embargo, esta medida de la Renta Mínima no es más que el reconocimiento del gobierno de PSOE y PODEMOS-IU/PCE de su incapacidad para no sólo recuperar los puestos de trabajo que han destruido sino para atajar la miseria que entre las clases populares y trabajadoras de este país se van a producir, no por la pandemia de la COVID-19 sino:

  • por la división internacional del trabajo impuesta por la UE y demás asociaciones imperialistas que convierten al Estado español en un región donde económicamente dependa del sector servicios, que concentra hoy al 80% de los trabajadores del Estado español, y del turismo, convirtiendo al Estado español en un desierto industrial y abocando al sector primario a la ruina – el campo – o a la desaparición como ha pasado con la minería;

  • por la automatización del trabajo y de la producción, que no sólo va a destruir millones de puestos de trabajo como consecuencia de la robotización sino que va a depauperar las condiciones de vida de los trabajadores mediante el proceso de uberización de la economía y del trabajo.

El Gobierno de PODEMOS-IU/PCE, lejos de confrontarse a la dictadura de los monopolios impuesta desde la Unión Europea y demás organismos imperialistas lo que hace es todo lo contrario, mostrarse sumiso a las órdenes políticas y económicas de los monopolios, darles dineros a manos llenas a la oligarquía – como está pasando con Nissan y otras empresas – y pretender corromper al pueblo trabajador con limosnas humillantes en lugar de garantizarle el derecho al trabajo. Iglesias venía a tomar el cielo por asalto pero se ha quedado en ser escudero del PSOE del GAL, de la modificación del artículo 135 y en limpiarle las botas a los monopolios acatando las órdenes que vienen desde Bruselas, Berlín o Washington.

Por supuesto, los medios de manipulación del capital ya han salido a defender esta medida, una medida que genera consenso entre los grupos parlamentarios, una medida que ya se estaba aplicando a nivel autonómico y que ha demostrado no ser eficaz en la lucha contra la pobreza, pues evidentemente no va a la raíz del problema, el propio sistema de producción capitalista.

Al pueblo de nuevo lo engañarán con la falsa dicotomía del mal menor, pretendiendo hacernos creer que no hay otra opción, que es esto o nada, que sin esa renta mínima la gente será más pobre, ocultando que sí existen otras alternativas. Alternativas como nacionalizar las más de 100 grandes empresas públicas que el Estado ha regalado a manos privadas durante los últimos años, empresas levantadas con el sudor de la clase trabajadora y que en manos del pueblo acabarían con gran parte de los problemas económicos de las clases populares, empresas como Endesa, Repsol, Iberia, Seat o Telefónica entre muchas otras.

Estos son los hechos del oportunismo, más allá de sus falsas palabras. Estas son las acciones que demuestran de lado de quien están, más allá de sus bonitos discursos, y el pueblo no dejará de estar engañado mientras no aprenda a juzgar los actos de los oportunistas, a juzgar sus decisiones y no sus palabras. Sólo nos queda pues abrir los ojos y dejar de lado los falsos cantos de sirena, organizando todas las luchas en un Frente Único del Pueblo que encauce el camino hacia el socialismo, único sistema que garantizará el bienestar de los trabajadores y todas las clases populares. Por ello, más que nunca, adquiere una dimensión mayor la consigna ¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El Circo del Sol al borde de la quiebra

Considerado el mayor teatro del mundo, a sus espectáculos en más de 300 ciudades de todo el planeta han acudido hasta 11 millones de personas cada año. A pesar de esa fulgurante trayectoria, por increíble que parezca, dos meses de pandemia han conseguido tumbar al Circo del Sol.

Su fundador y ex-director Guy Laliberté, convertido en 2007 en «Empresario del año» por la organización multinacional Ernst & Young, anuncia estos días en una carta abierta que la compañía, que ya ha despedido a 4.679 trabajadores (el 95% de la plantilla), tiene una deuda de 900 millones de dólares y busca inversores para rescatarlo.

El fundador había vendido años atrás casi todas las acciones a la empresa texana de capital riesgo TPG Capital (60%), el fondo de inversiones chino Fosun (20%) y a los fondos de inversión de Dubai Istithmar World y Nakheel (20%).

De nada ha servido la creatividad y la innovación de sus artistas y trabajadores y el apoyo de millones de seguidores ininterrumpidos durante más de tres décadas. Toda esa riqueza generada colectivamente con el trabajo físico e intelectual, ha sido apropiada por sus dueños y se esfuma en un suspiro como si nunca hubiera existido. Los miles de trabajadores del Cirque de Soleil quedan con una mano delante y otra detrás mientras sus dueños disfrutan del capital generado.

Bajo la propiedad privada, también de los medios de producción cultural, el fruto de todo esfuerzo colectivo por muy creativo que sea acaba convirtiéndose en capital en manos de unos amos que dictan qué podrá hacerse y qué no. Esta es una muestra de cómo el régimen económico determina la libertad en todos los ámbitos de la sociedad.

La socialización de todos los medios fundamentales de producción, el socialismo, liberará a los productores de los bienes materiales, espirituales y culturales del yugo de los dueños y les permitirá crear y producir aquello que satisfaga plenamente las necesidades materiales, espirituales y culturales de la sociedad.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




“Emprendedores” que subvencionamos todos los trabajadores andaluces

La Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), es un instrumento de la Junta de Andalucía para canalizar ayudas a las empresas que realicen inversiones en I+D. Lo cual es otra muestra de eso de que los empresarios arriesgan con su iniciativa “privada” es otro mito para canelos.

De hecho, la Agencia IDEA fue pieza clave en el reparto del botín de los EREs en el caso del “fondo de los reptiles” con el que multitud de empresas y sindicalistas corrompidos de UGT y CCOO se beneficiaron de cientos de millones de euros.

La agencia IDEA y sus amigos empresarios andaluces continúan con la fiesta en medio del drama de los despidos en masa y las colas del hambre que asolan a la clase obrera, completamente abandonada y apuñalada por el gobierno “más progresista de la historia” que acaba además de aprobar, con la complicidad de todo el congreso y sin votos en contra, que ya los empresarios no tengan que dar excusas para despedir cuando aplican un ERTE.

 

La agencia IDEA hace públicas las ayudas provenientes de fondos europeos FEDER que se dan a negocios de todo tipo, para “innovaciones” que sirven, por ejemplo, en una empresa de dulces, “para optimizar recursos y reducir costes “. Esta es una pequeña muestra de empresarios a los que subvencionamos todos los trabajadores andaluces vía impuestos. O por ejemplo, para subvencionar a una fábrica de guantes de látex, “uno de los productos más demandados en este momento por la crisis del #COVID19”:

¡Obreros de la ciudad y el campo, pensionistas, estudiantes! ¡No le demos más vueltas!

El capitalismo es saqueo a todos los niveles: de los recursos naturales, de los beneficios que genera la mano de obra, de los impuestos que pagamos también en su mayoría las clases trabajadoras y también nos saquean por la vía del coste de vida que imponen a través de los precios que controlan los monopolios de todos los sectores.

Es hora de acabar con este robo sistemático a manos llenas, sostenido sólo con dogmas, marketing y mentiras. Es hora de organizarnos todas las clases populares en un Frente Único del Pueblo para tomar, sin pedir permiso, el control de todas las riquezas y ponerlas a nuestro servicio.

 

¡Acabar con el robo es acabar con el capitalismo!

¡Construyamos el Frente Único del Pueblo!

¡Instauramos el Socialismo!

Comité Regional del PCOE en Andalucía