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Mina de cobre Las Cruces: la miseria tras el expolio

El nuevo año traerá para muchos trabajadores miseria e incertidumbre en forma de EREs como el que se llevará a cabo en Cobre Las Cruces, la empresa que explota la mina a cielo abierto situada entre los términos municipales de Gerena, Guillena y Salteras desde hace 30 años, y que ahora plantea ir prescindiendo de 200 de sus 230 trabajadores durante los próximos 3 años. Pero no sólo deja en la estacada a 200 familias, sino a gran parte de los trabajadores a los que presumía proporcionar trabajo en su dossier de prensa de 2018: 2300 entre plantilla propia (258), contratas (548) y empleo indirecto estimado (1500).

30 años de expolio de la riqueza natural de Andalucía que en esta mina a cielo abierto supone de 7 a 12 veces mayor riqueza que cualquier yacimiento de cobre, no han servido para el bienestar de la clase obrera andaluza. Muy al contrario, la riqueza ha quedado en manos de los accionistas de las distintas empresas que explotaban la mina, mientras el pueblo andaluz se sumerge en niveles cada vez más dramáticos de miseria. Ahora, la empresa explotadora, perteneciente al grupo canadiense First Quantum Minerals, se desentiende de los trabajadores que han permitido la extracción de dicha riqueza porque “tanto la actividad como la rentabilidad y las necesidades de personal van a ser mucho menores”, al tiempo que tramita los permisos para transformar la mina actual en una subterránea para seguir expropiando a los trabajadores andaluces sus riquezas naturales y el fruto de su trabajo durante 15 años más.

El desarrollo actual del capitalismo, que acelera la automatización de la producción hacia la robotización, conlleva la eliminación vertiginosa de puestos de trabajo. Por tanto, la clase obrera no puede albergar esperanzas de tener un medio de vida bajo este régimen. Como tampoco puede aceptar ni EREs ni ERTEs que suponen el desmantelamiento de las plantillas, de lo que son cómplices CCOO y UGT como es el caso de las minas las Cruces.

La única salida que tienen los trabajadores de la mina de las Cruces si quieren tener futuro, es unirse a los trabajadores del resto de empresas y sectores, al resto del pueblo trabajador, para construir un poder obrero a través del Frente Único del Pueblo, y con ese poder tomar el control de las minas, los latifundios, la banca, la industria y todos los monopolios que mandan la economía y la sociedad. Porque todo se mantiene con nuestro sudor, sangre y dinero público.

 

Basta de EREs y ERTEs

Por el fin del saqueo de las minas

Por la socialización de todos los recursos naturales

Por la construcción del Frente Único del Pueblo

Por el Socialismo

 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Una calle de Sevilla muestra la quiebra del capitalismo

No hay nada como un paseo por la calle León XIII de Sevilla para palpar de primera mano los efectos de la profunda crisis en la que se haya sumergido el capitalismo, y de la que ya no saldrá porque está en fase terminal. En dicha calle contamos hasta 15 comercios que han pasado a mejor vida.

La pandemia está sirviendo para acelerar la limpieza que necesita hacer la oligarquía financiera con las pequeñas y medianas empresas, liquidarlas para hacerse con ellas, también con locales y edificios a precio de ganga, con lo que la propiedad de todos los sectores de la economía estará más concentrada que nunca en manos de un puñado de oligarcas que gestionan sus fortunas a través de los fondos de inversión. Con la quiebra también de la banca, éstos se han convertido en el depósito y gestores de las billonarias fortunas. Algunos, como Blackrock y The Vanguard, manejan cantidades similares a todo el PIB de la Unión Europea.

Mientras la pequeña burguesía arruinada reclama, a través de sus representantes políticos (IU – PCE – Podemos – Adelante Andalucía – Anticapitalistas – Más País – Mareas – las versiones locales de “En Común”….), mantener al capitalismo en una etapa inicial de libre concurrencia que ya sólo existe en su imaginación, pues en la fase actual imperialista son los monopolios los que rigen la vida económica de todos los países, suprimiendo la soberanía de cualquier nación, los comunistas proclamamos el avance hacia adelante en la historia que supone el Socialismo. Pues a la producción industrial, automatizada y en vías de robotización, no corresponde volver al pequeño comercio ni la pequeña propiedad. Corresponde la gran propiedad colectiva de los medios de producción, lo que permitirá acabar con la visión estrecha, egoísta y mercantil de la pequeña, mediana y gran burguesía.

Sólo la clase obrera tiene un interés colectivo, sólo la clase obrera produce colectivamente y por tanto, es la clase más moderna de la historia, la más avanzada y la más capacitada para dirigir el salto al régimen socio-económico que mayor progreso permitirá en todas las facetas de la sociedad. Es a esa clase obrera a la que representamos los comunistas y a la que pretendemos unir para erigirla en protagonista de la transformación de la sociedad.

 

Frente a la quiebra del capitalismo

El único avance posible es el Socialismo

I.R.A.

Militante del PCOE en Macarena Norte (Sevilla)




La socialdemocracia y el oportunismo son lacayos del fascismo. La única salida es el pueblo trabajador y el Socialismo

En los días que corren, es más necesario que nunca fijarnos en los principios del marxismo-leninismo para no desviarnos, ni enmarañarnos en las trampas ideológicas que la burguesía, y su excrecencia oportunista, ponen para sustentar un sistema criminal y caduco como el capitalismo.

Lenin en el informe presentado en el Primer Congreso de la Internacional Comunista, en 1919, señalaba lo siguiente:

4. Todos los socialistas, al explicar el carácter de clase de la civilización burguesa, de la democracia burguesa, del parlamentarismo burgués, han expresado el pensamiento que con la máxima precisión científica formularon Marx y Engels al decir que la república burguesa, aun la más democrática, no es más que una máquina para la opresión de la clase obrera por la burguesía, de la masa de los trabajadores por un puñado de capitalistas. No hay ni un solo revolucionario, ni un solo marxista de los que hoy vociferan contra la dictadura y en favor de la democracia que no haya jurado ante los obreros por todo lo humano y lo divino que reconoce ese axioma fundamental del socialismo; pero ahora, cuando el proletariado revolucionario empieza a agitarse y a ponerse en movimiento para destruir esa máquina de opresión y para conquistar la dictadura proletaria esos traidores al socialismo presentan las cosas como si la burguesía hubiera hecho a los trabajadores el don de la “democracia pura”, como si la burguesía hubiera renunciado a la resistencia y estuviese dispuesta a someterse a la mayoría de los trabajadores, como si en la república democrática no hubiera habido y no hubiese máquina estatal alguna para la opresión del trabajo por el capital.”

Sin duda los hechos han dado la razón a Lenin y a los padres de la ciencia del marxismo-leninismo y demuestran la exactitud y la vigencia de la misma, por más que la escoria burguesa se empeñe en ensuciar su obra, se gasten ingentes cantidades de dinero en descalificar al marxismo-leninismo comprando a la aristocracia obrera tejiendo el corrompido oportunismo así como construyendo un ejército de paniaguados podridos que prostituyen por completo la profesión periodística e historiadora.

El capitalismo, en los días que corren, no se sostiene, demuestra en cada segundo que pasa su caducidad, vive en días que no le corresponden, el fallo multiorgánico que padece es irreversible y la humanidad necesita sepultarlo y construir un sistema económico que armonice el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, esto es, construir el socialismo.

No hemos de perder de vista “que la república burguesa, aun la más democrática, no es más que una máquina para la opresión de la clase obrera por la burguesía, de la masa de los trabajadores por un puñado de capitalistas” sobre todo en el Estado español. Muchos de los que abrazaban la “reconciliación nacional”, de los que sin pudor ni vergüenza perpetraron la mayor traición al pueblo trabajador en el último medio siglo, la Transición, tragando absolutamente con las pretensiones económicas de la burguesía monopolista, con el fascismo y su Estado, estas casi 5 décadas de franquismo de propina desde las filas de la falsa izquierda, del oportunismo más asqueroso representado por el PCE, que hacen que los mejores hijos de este país que lucharon contra el fascismo se revuelvan en sus tumbas, hoy, ante la descomposición superlativa del capitalismo monopolista en el Estado español, al objeto de volver a engañar a la clase obrera y perpetuar el dominio de los capitalistas, condenando nuevamente al pueblo trabajador a la miseria, la explotación y la muerte, el oportunismo en el gobierno, en coalición con los fascistas del PSOE, y ante la corrupción de la Corona, hablan nuevamente de la República. La Corona, sin duda es corrupta, porque es la clave de bóveda del Estado fascista que el propio PCE aceptó con la Constitución del 78 en cuya redacción participó, pero fundamentalmente es corrupta porque todo lo que brota del Estado español es corrupto, al igual que es fascista.

Los fascistas – VOX, PP, C’s y una amplia parte del PSOE – reivindican el franquismo, la reacción más descarnada, apelan a la Constitución y al espíritu de la Transición, los oportunistas apelan a la Constitución también, pero deslizan que ésta se puede reformar y avanzar hacia la República, hacia la República burguesa al objeto de mover algo para que nada cambie. Esto es, para que el pueblo trabajador siga empeorando su miserable existencia y la burguesía monopolista siga amasando la riqueza y apropiándosela constituyendo una capa cada vez más pequeña de esa burguesía pero más rica y poderosa. En realidad, tanto unos como otros, tanto fascistas como oportunistas y socialdemócratas, apelan a la Constitución porque es el andamiaje político del franquismo, de la salvaguarda de los intereses de los monopolios.

Ante la bancarrota económica del imperialismo a nivel mundial y su caducidad, del capitalismo monopolista de Estado en España, la clase obrera y las clases populares están comprobando como los fascistas cada día están más crecidos y su organización es superior, pues el Estado es el primer ariete del fascismo y, también, cómo la supuesta “izquierda” que está en el gobierno se expresa en los mismos términos de defensa de los monopolios que los fascistas así como la no reversión de las políticas sociales y la continuación de la política económica y las políticas restrictivas de libertades desarrolladas por el PP.

El Gobierno de oportunistas y reaccionarios del PSOE-PODEMOS/IU/PCE, no ha modificado un ápice la dirección del Estado ni su esencia reaccionaria, dejando bien patente que una cosa es estar de inquilino en el Gobierno y otra cosa es ostentar el Poder. La Judicatura y el Ejército – siempre en manos de los franquistas – demuestran de manera fehaciente que son las partes del Estado que garantizan la opresión de la burguesía contra la clase obrera y expresan la naturaleza de éste, certificando su esencia fascista.

Mientras la “izquierda” en el Gobierno se estanca, el fascismo avanza desde el Tribunal Constitucional, de tal modo que en la pasada semana determinó en una Sentencia que incitar a quemar una bandera de España es un delito de ultraje en lugar de libertad de expresión, que interrumpir una misa por repartir octavillas en favor del aborto libre es un acto delictivo penado con 6 meses de prisión, por no hablar de la decisión del Tribunal Supremo de repetir el juicio a Otegi por el caso Bateragune, el cual en julio anuló su propia sentencia, como consecuencia de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos reconoció en sentencia que Otegi tuvo un juicio parcial, sin garantías e injusto, la Fiscalía no pidió repetir el juicio y los hechos refutan por completo la falsa acusación a Otegi por la que ha cumplido una condena de 6 años de prisión ¿Cómo no van a estar crecidos los fascistas? Por si fuera poco, el Ejército está plagado de franquistas, y dirigido por ellos. Decía el teniente Luis Gonzalo Segura en un programa televisivo de TV3, concretamente el FAQS, que “en el Ejército que te llamen sindicalista o rojo es un insulto muy grave”. En su libro “El libro negro del Ejército Español” el Teniente Segura señala, con meridiana claridad en su página 560 lo siguiente “el ejército actual es el ejército de Franco y de Juan Carlos estandarizado a niveles OTAN, no solo hemos realizado esta afirmación basándonos en las características (negligencias, corrupción, acosos o abusos y privilegios anacrónicos) en común entre nuestro ejército y el de hace cuarenta o sesenta años, sino que, objetivamente hablando, podemos afirmar que las manifestaciones franquistas, antidemocráticas o fascistas han sido una avalancha durante los últimos quince años (ni que decir antes)”. Los sucesivos pronunciamientos de altos cargos del Ejército reivindicando la figura del criminal Franco, las manifestaciones de altos mandos del Ejército bramando intervenir militarmente contra Cataluña, por no hablar del último manifiesto firmado por 271 mandos militares retirados donde éstos abiertamente hacen, en nuestra opinión, una proclama golpista inapelable. Uno de los cabecillas de ese manifiesto, es el General Juan Chicharro, hoy presidente de la Fundación Francisco Franco y ayer ayudante de Juan Carlos de Borbón, el monarca cobijado por la dictadura de los Emiratos Árabes Unidos que, como recuerda Cristina Fallaràs en su artículo de 5 de diciembre titulado “un hilo entre el rey y 26 millones de fusilamientos” recordó por carta al hijo de huido a los Emiratos Árabes Unidos que se acoge a amnistías fiscales para hacer aflorar dinero negro, que “¿Acaso no es la monarquía obra de Franco? Si no hubiera sido por Franco no estaría VM en el trono.”. Este es el Ejército español, personajes que tienen influencia en el mismo y que hacen apología del genocidio en un chat de WhatsApp señalando que “hay que fusilar a 26 millones de españoles, incluido niños”, que hacen pronunciamientos en favor del tirano Franco y del fascismo, un Ejército que abraza al fascismo y que expulsa a cualquier militar demócrata, en términos burgueses, como por ejemplo al Teniente Luis Gonzalo Segura o al Cabo Santos.

Hoy la disyuntiva en el Estado español no es monarquía o república. La disyuntiva es en el terreno económico capitalismo o socialismo y, en consecuencia, la disyuntiva ante la descomposición y caducidad del sistema capitalista es, en el terreno de la forma de Estado, o fascismo o República Socialista.

Aquéllos que desde el oportunismo pretenden desviar a la clase obrera con falsas alternativas, que les hablan de República en abstracto, y de reformar la Constitución o incluso aquéllos que con una verborrea algo más “revolucionaria” hablan de República Popular están o equivocados o, simplemente, traicionando al pueblo.

Hay que recordar las palabras de Dimitrov en su Informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista donde analizaba el triunfo del fascismo en España y señalaba

¿Tenía que triunfar inevitablemente la burguesía y la nobleza en España, país donde las fuerzas de la insurrección proletaria se combinan tan ventajosamente con la guerra campesina? (…) Los socialdemócratas españoles estuvieron representados en el gobierno desde los primeros días de la revolución ¿Establecieron acaso un contacto de lucha entre las organizaciones obreras de todas las tendencias políticas incluyendo comunistas y anarquistas? ¿Fundieron a la clase obrera en una sola organización sindical? ¿Exigieron acaso la confiscación de todas las tierras de los terratenientes, de las iglesias y los conventos a favor de los campesinos para conquistar a éstos para la revolución? ¿Intentaron luchar por la autodeterminación nacional de los catalanes, de los vascos, por la liberación de Marruecos? ¿Limpiaron al ejército de elementos monárquicos y fascistas, preparando el paso de las tropas al lado de los obreros y de los campesinos? ¿Disolvieron a la guardia civil, verdugo de todos los movimientos populares, tan odiada por el pueblo? ¿Asestaron algún golpe contra el partido fascista de Gil Robles, contra el poderío del clero católico? No, no hicieron nada de esto. Rechazaron las reiteradas proposiciones de los comunistas sobre la unidad de acción contra la ofensiva de la reacción de los burgueses y de los terratenientes y del fascismo. Promulgaron una ley electoral que permitió a la reacción conquistar la mayoría en las Cortes y una serie de leyes que decretaban duras penas contra los movimientos populares, leyes que sirven ahora para juzgar a los heroicos mineros de Asturias. Fusilaron por mano de la guardia civil a los campesinos que luchaban por la tierra, etc. (…) Así desbrozó la socialdemocracia el camino al poder del fascismo, lo mismo en Alemania que en Austria y que en España, desorganizando y llevando la escisión a las filas de la clase obrera.

Ha pasado un siglo y la labor de la socialdemocracia y del oportunismo sigue siendo igual de indecente, igual de colaboradora con el fascismo, igual de pusilánime y traidora. El Gobierno “de progreso” lejos de adoptar medidas para purgar de fascistas al Ejército lo que hace es salir en defensa de este Ejército cuajado de fascistas. El pasado 16 de diciembre salió en el medio de comunicación lamarea.com, un video donde militares en activo y vestidos de uniforme hacían el saludo nazi cantando una canción de la División Azul en el cuartel de Paracuellos del Jarama, donde se encuentra la Brigada Paracaidista del Ejército Español. Ante este hecho, que en cualquier estado democrático burgués debiera acabar con la expulsión de la carrera militar de todos ellos, en el Estado español no solo recibe la impunidad, sino que la Ministra de Defensa del gobierno de PSOE-PODEMOS/IU/PCE, Margarita Robles, salió en defensa de ese Ejército minado de fascistas y miró hacia otro lado. Mientras los monopolios fortalecen, inyectando dinero, a las organizaciones fascistas – de hecho VOX ingresó en 2019 más donaciones privadas que la suma de las recibidas por el resto de los partidos políticos – el gobierno de los socialdemócratas y oportunistas en lugar de purgar al Ejército combatiendo la ideología fascista dentro del mismo, lo que hacen es penalizar a los militares que se atreven a denunciar esta realidad. Sin duda, sobre los hombros del PSOE y de este gobierno recaerán los crímenes que el fascismo en España seguirá perpetrando. Serán responsables de lo que hagan los fascistas al igual que, como señalaba magistralmente Dimitrov, la República fue responsable de la subida al poder del fascismo, del triunfo del golpe de Estado del criminal Franco apoyado por Hitler y Mussolini.

El imperialismo está caduco, está obligado a la robotización y con ella sus contradicciones se agudizan. A la burguesía le sobran millones de trabajadores, les sobran nuestras vidas y no dudará en eliminarnos físicamente. Esa es la situación del capitalismo hoy y, en el Estado español como eslabón de la cadena imperialista esta realidad no es una excepción. El desarrollo del imperialismo ha liquidado a la pequeña burguesía, como es lógico, la riqueza se condensa cada vez en menos manos. La única salida que tiene la clase obrera en el mundo, y por tanto también en el Estado español, es romper con el capitalismo, es socializar los medios de producción y poner la inmensa riqueza generada al servicio de los intereses de la clase trabajadora, de los campesinos pobres, en definitiva, en manos de las masas laboriosas. En el siglo XXI, y con el desarrollo del capitalismo monopolista de Estado, en España no cabe la República Popular ni sirve para combatir a las fuerzas del fascismo, que son las fuerzas de las multinacionales, de los monopolios. Por un lado no existe una URSS ni un Movimiento Comunista Internacional cohesionado y potente que preste ayuda a la lucha contra el fascismo en cualquier rincón del mundo y, por otro lado, la pequeña-burguesía ha demostrado históricamente su incapacidad para combatir al fascismo al igual que para desarrollar las reformas democráticas dentro del marco burgués dentro del Estado español y la II República fue un nítido ejemplo. Hoy la pequeña-burguesía ha sido barrida, se proletariza en términos económicos y está condenada a la ruina, si no se encuentra ya, aunque en lo ideológico una gran capa de esa pequeña-burguesía está totalmente alineada con la reacción, con el fascismo español. El momento histórico exige de la unidad de los comunistas en el terreno práctico, exige la unidad de los comunistas y el trabajo conjunto para la socialización de las empresas y los bancos, para la socialización de la tierra – reforma agraria antilatifundista y antimonopolista -, para la ilegalización del fascismo y la construcción de un Ejército Popular, para salir de la OTAN y de la Unión Europea. En base a estos ejes los comunistas debemos lanzarnos unidos a aglutinar a la parte más avanzada de las masas trabajadoras en términos de conciencia de clase y organizar un Frente unitario contra el Capitalismo y contra el fascismo. Hacemos un llamamiento a la construcción de ese frente unitario de lucha a todos los comunistas, a todas las organizaciones comunistas, a todos los obreros que tengan sentimiento comunista aunque no estén en ninguna organización. En esa lucha deben incluirse la lucha de todos los sectores del pueblo trabajador, ya no cabe luchar por las pensiones dignas, por el pleno empleo, por la sanidad o la educación pública de manera aislada pues la ausencia de todas ellas es consecuencia del desarrollo del capitalismo monopolista, es consecuencia de que con este desarrollo la cuota de ganancia de los capitalistas decrece a la par que la cuota de explotación se incrementa, exacerbándose el desequilibrio de la composición orgánica del capital en favor del capital constante – como efecto de la robotización y la automatización de la producción – y por ello la burguesía monopolista debe apropiarse de plusvalía de una manera más extractiva, y ello pasa por liquidar la sanidad pública, por liquidar la educación pública, por liquidar las pensiones públicas, por acabar con los derechos de los trabajadores y por liquidar físicamente a todos aquéllos que les sobren, como están haciendo.

Sin menoscabo de lo anteriormente citado, desde el PCOE apostamos abiertamente por el proceso de unidad emprendido y por el cumplimiento de los acuerdos suscritos con el PCPE, proceso del que estamos convencidos que va a significar un fortalecimiento del Movimiento Comunista Español y que servirá para incorporar a la lucha revolucionaria de la clase obrera a los elementos más avanzados de la sociedad. Consideramos que el paso dado por ambos partidos demuestra el grado de madurez ideológica de ambas organizaciones, el compromiso revolucionario con nuestro pueblo y sobre todo la capacidad de saber leer e interpretar el momento histórico que estamos viviendo. El PCOE manifiesta en este comunicado público nuestra voluntad de avanzar en alcanzar los objetivos marcados y suscritos por ambas organizaciones, siendo este año 2021 un año crucial para ello.

 

¡POR LA UNIDAD DE LAS MASAS TRABAJADORAS Y POPULARES CONTRA EL CAPITALISMO!

¡CONTRA EL FASCISMO Y CONTRA EL CAPITALISMO!

¡POR EL SOCIALISMO, POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA!

Madrid, 20 de diciembre de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Ante este panorama ¿qué espera la clase obrera?

Los medios de desinformación del sistema tienen la misión de transmitir lo que los poderes capitalistas quieren que nos llegue para poder manipularnos fácilmente. Así en el diario de Cádiz leemos el siguiente titular:

Como vemos se señala las desavenencias que existen entre las diferentes secciones sindicales en el comité de Airbus Puerto Real en cuanto al calendario de movilizaciones. Ahora bien, cuando leemos la noticia nos damos cuenta de que en lo fundamental que son las reivindicaciones están todos de acuerdo. La reivindicación clave para todos es la petición de carga de trabajo para esta factoría.

Es lamentable que la verdadera labor sindical se haya olvidado, ya que el sindicato entre otras y como labores muy importantes deberían ejercer como escuela de lucha de clases, mostrando la necesidad de emanciparnos como clase tomando el control de los medios de producción, señalándole a la clase obrera cuál es nuestro enemigo de clase, y el papel que juega a su servicio el Estado y el Congreso. Dándoles así la visión de clase que unificaría a todos los sectores de la clase obrera y los hermanaría con una meta colectiva y unitaria. Pero no es así, porque algunos sindicatos han decidido convertirse en meros gabinetes de abogados. Y es precisamente el centrar la lucha en las cuestiones económicas y concretas que afectan a cada trabajador en su centro de trabajo, sin hablarles de política y de lo que acontece al resto de clases populares, es como la clase obrera no adquiere conciencia de clase y no libra batalla de ningún tipo, no consiguiendo mejoras ni en un ámbito ni en otro. Esta dejación de funciones de algunos sindicatos deja a la clase obrera desarmada y desunida ante las agresiones de los opresores que ante tal situación de vulnerabilidad de nuestra clase, la patronal no duda en apretar cada vez más si cabe la bota con la que pisan nuestros cuellos. Es esta la razón por la que hoy, después de haber conseguido mediante la unificación y la lucha de nuestra clase hace un siglo la jornada de 8 horas, porque a los obreros se les hablaba de Socialismo y se tomaba como referente la revolución de octubre de 1917, hayamos perdido ese derecho y es posible hoy que haya centros de trabajo, incluso estatales como Navantia, donde se llegan a echar 12 horas mínimas al día 7 días a la semana, nos han quitado el descanso para el bocadillo y nos descuentan hasta las pausas para ir al baño, por no hablar de las vejaciones y humillaciones que llegan a soportarse en ámbitos como la hostelería o la limpieza.

Pero hoy en día, ya poco terreno cabe para ningún avance o progreso para la clase obrera bajo el capitalismo, pues éste está completamente quebrado, por no decir muerto. En la mayoría de los sectores productivos, después de la automatización de la producción, no le queda apenas tasa de ganancia al capital.

Lo paradójico, y ahí quizás reside la profunda traición y engaño de CCOO para con la clase obrera, es que aún figura en sus estatutos que Se orienta hacia la supresión de la sociedad capitalista y la construcción de una sociedad socialista democrática.”

Esos mismos sindicatos, que aun considerándose “reivindicativos y de clase”, entran en el juego chantajista de la patronal que utiliza sin miramientos la estabilidad de las familias obreras amenazándonos periódicamente con el cierre para conseguir más y más subvenciones.

Y salimos a la calle a exigir carga de trabajo para esta factoría o para aquella o para la otra, ¿pero a quién?

¿Qué podemos esperar los obreros de los sindicatos de Estado CCOO y UGT, vende obreros, cuando se llevan la contraria para simular desavenencias, si en el fondo lo que buscan con estos conflictos es desviar la atención del verdadero problema?

¿Qué espera la clase obrera de estos sindicatos que desde hace ya décadas se han convertido en los matones a sueldo de las empresas, sindicatos cuya misión es amedrentar a los trabajadores para proporcionar a sus dueños capitalistas los mayores beneficios, ya sea gestionando despidos masivos, firmas de convenios, eres, ertes y demás?

¿Qué espera la clase obrera de unos políticos que nos venden a los intereses imperialistas que desde los despachos deciden que se desmantele el tejido industrial, porque para industrias ya están los monopolios alemanes?

Que permiten que los campos se queden baldíos y que mientras los jornaleros apenas puedan malvivir, los grandes terratenientes reciban millones en subvenciones de la Unión Europea por ello.

Que permiten que la ganadería muera, porque para agricultura y ganadería ya están los monopolios franceses. Que nuestros recursos naturales, como es el caso de la pesca y la minería, los exploten empresas multinacionales a las que subvencionamos con millones, que terminamos pagando la clase obrera, que es la que arriesga sus vidas para sacar nuestras riquezas naturales y que los beneficios se los lleven cuatro capitalistas.

Los partidos parlamentarios lacayos del Capital llevan décadas regalando subvenciones de dinero público a multinacionales como Airbus, Renault, Coca Cola etc para que instalen aquí sus factorías y saquen sus beneficios a costa de nuestra explotación por la producción que diariamente llevamos sacando generación tras generación. Multinacionales que periódicamente nos amenazan con cierres y despidos masivos, demostrando que por muy bien que trabajemos, por mucho que produzcamos para ellos, los trabajadores no somos más que el medio indispensable para conseguir sus beneficios, no nos ven como personas, ni les importan que después de haber dejado allí nuestras vidas nuestras familias se queden en la miseria. Con eso juegan, con nuestras familias, con nuestras vidas, nos amedrentan, porque sabemos lo poco les importamos, de eso somos conscientes, y nuestro miedo nos hace caer en su trampa y hacerles el juego tanto a los capitalistas como a sus representantes políticos que mantienen este sistema, sistema criminal para el Obrero. Tanto miedo que al final terminamos pidiendo que vuelvan a subvencionar con dinero de todos, las empresas que pertenecen a cuatro para que esos cuatro sigan engordando sus cuentas, sigan explotándonos, conscientes de que en poco tiempo volverán a chantajearnos de nuevo con el pan de nuestras familias.

Nada, no podemos esperar nada de los títeres sindicales y políticos de la burguesía, solo traición tras traición, traición a trabajadores de la ciudad, del campo, las minas, del mar etc etc etc.

Desde los poderes económicos internacionales (UE, BCE, FMI, BM…) inyectan miles de millones de euros para salvar empresas y bancos, subvencionando créditos con dinero público que nos van a tener endeudados durante generaciones, pero no impidiendo los desmanes que la banca realiza cuando cobran intereses desmesurados por manejar nuestro dinero permitiendo que nos cobren ya hasta por informarnos de cuánto dinero tenemos, hasta 9€ por un extracto.

Y mientras el Estado Español paga los ERES y ERTES de empresas privadas con subvenciones de dinero público. Los dueños de estas empresas llevan décadas amasando inmensas fortunas a costa de explotar a los trabajadores y que muchas de ellas en este tiempo incluso han aumentado sus beneficios en tiempos de pandemia. Sin embargo piden ayuda porque no han aumentado los beneficios tanto como ellas hubiesen querido y por ello, bajo la jurisdicción capitalista, tienen derecho a jugar con las familias de sus trabajadores imponiendo ERES que pagamos entre todos, porque no han conseguido lo que pensaban conseguir.

A los trabajadores nos dicen que no nos olvidan, que no nos van a dejar atrás y nos ofrecen un ingreso mínimo vital, un ingreso que sirve en muchos casos para complementar los salarios admitiéndose así que, aunque se tenga un trabajo en este sistema no podemos vivir, por mucho que nos exploten, por muchas horas que echemos. Complementando para llegar a un salario mínimo interprofesional, que llevan a las familias obreras a la tesitura de que si pagan la casa no comen y si comen se quedan sin casa. Porque los desahucios con pandemia siguen existiendo. Ingreso mínimo vital, no obstante, en el que han invertido para todos los trabajadores españoles menos de lo que han invertido en armamento en este año y eso que no estamos en guerra.

Este sistema se basa en la explotación y el desprecio de la clase opresora capitalista por las vidas de todos los que formamos la clase obrera.

Por eso es hora de tomar las riendas de nuestro destino, y eso sólo lo podemos hacer tomando bajo nuestro control los medios de producción, las industrias, los campos, las minas, etc etc.

Desde las filas de la pata izquierda del régimen (PSOE-IU, PODEMOS, PCE, CCOO, UGT) que sirven para sostener este sistema dicen que esto es una utopía. Los COMUNISTAS decimos que la utopía es pensar que los capitalistas van a anteponer nuestra salud, la estabilidad de nuestras familias o nuestra propia existencia a sus intereses económicos. Esa es la verdadera utopía.

Desde el PCOE trabajamos día a día para unir y vertebrar a la clase obrera en el Frente Único del Pueblo y mandar al capitalismo al museo de la Historia, dirigiéndola a la única salida que es el SOCIALISMO.

 

¡¡SOCIALISMO O BARBARIE!!

Comité provincial del PCOE en Cádiz




Madrid: todo vale si es por la economía

En estos días de Navidad, estamos viendo sucesivas situaciones en las que las calles del centro de Madrid sufren grandes aglomeraciones de personas en las mismas, estampa que nos resulta familiar a los madrileños por estas fechas pero que no debería serlo tanto teniendo en cuenta la crisis sanitaria que atravesamos.

Lo que estamos viendo estos días es la última muestra de la irresponsabilidad social de un gobierno municipal y regional que prioriza la economía ante todo, empezando por los trabajadores madrileños.

Por una parte, tenemos a un Gobierno municipal que con la mayor sinvergonzonería posible envía mensajes que resultan completamente contradictorios. Mientras anima a los madrileños a “ir a tiendas y restaurantes” también le dice a estos mismos que va a “evitar por todos los medios las fiestas y botellones en Navidad”. Pedirle al alcalde que nos mostrase la lógica entre ambas declaraciones resultaría inútil, pues debe ser difícil tratar de explicar cómo se anima a los madrileños a que se junten sin medidas de seguridad entre ellos en la mesa de un bar pero al mismo tiempo se les exige que no hagan exactamente lo mismo en una casa o en un banco de la calle. Está claro que el motivo real de tan contradictorias declaraciones no es más que el beneficio de la economía capitalista: que se consuma en los comercios de hostelería y no a través de otros medios que no generarían tanta riqueza para pequeños y grandes burgueses.

Queda claro entonces que ver a cientos de personas en el centro de Madrid con una nula distancia de seguridad pero comprando en tiendas y bares, como hemos visto estos días, será motivo de felicidad para el alcalde de Madrid, que incluso ha alabado a la policía municipal por el plan al que recurrieron para evitar las aglomeraciones, plan que desconocemos públicamente pero que viendo las imágenes nos hace dudar de que realmente dicho plan funcionase, si es que tan siquiera existe el mencionado plan.

 

Este “plan contra las aglomeraciones” no parece funcionar tampoco en el metro de Madrid, pero la vergüenza de ver a cientos de trabajadores jugándose su salud día tras día con una distancia de seguridad inexistente para ir a generar riqueza para la burguesía a través de su trabajo no debe ser tan importante para el alcalde, pues ni hay ni se esperan declaraciones con respecto a esto. Se ve que no tiene la cara lo suficientemente dura como para tratar de engañar en todas sus declaraciones.

 

El alcalde de Madrid si parece tener la poca vergüenza de decir que estas aglomeraciones son equiparables a “las manifestaciones de la izquierda por la sanidad”. Para Almeida, es comparable salir a comprar a una tienda con luchar por tener una sanidad digna en Madrid. Este es el perfecto ejemplo de cómo al alcalde la salud le es indiferente, le es irrelevante que existan o no aglomeraciones, solo le es importante lo que genere beneficios para la burguesía, y está claro que manifestarse por tener una sanidad pública digna no entra dentro de esos beneficios.

Además, Almeida parece ser completamente ajeno a la cantidad de restricciones que tanto su Gobierno como el Gobierno regional de Ayuso imponen a las manifestaciones actualmente, sobre todo si incomodan a sus intereses, como bien sabemos de primera mano. Mientras comunistas, antifascistas y trabajadores en general cumplimos un estricto protocolo de seguridad en estas concentraciones para evitar los contagios, los comercios y calles comerciales no parecen aplicar el mismo, todo ello con el beneplácito de una policía que no duda en reprimir las manifestaciones mientras observa inmóvil las aglomeraciones comerciales que se dan en el centro de Madrid.

En definitiva, tanto este Gobierno municipal como el Gobierno regional de Madrid prioriza la economía a la salud, como llevamos viendo durante toda la pandemia. La salud es lo secundario cuando se trata de “salvar la economía”, es decir, seguir generando riqueza para la clase burguesa, seguir ensanchando las arcas de la clase dominante.

Estado, Comunidad y ayuntamiento abandonan a la clase trabajadora a su suerte, y no sólo eso, sino que además se ceban con ellos criminalizándolos, encerrándolos en sus barrios y hacinándolos en el transporte público.

La pandemia que estamos viviendo está resaltando más que nunca las diferencias existentes entre las clases privilegiadas y las clases trabajadoras de nuestro país. Esto, a su vez, también nos hace ver a la clase obrera la necesidad de una revolución que derroque a este sistema criminal que nos condena a la miseria y a la muerte para poder construir un sistema, el socialismo, que nos garantice una vida digna de trabajo que cubra nuestras necesidades.

Sólo la organización en torno al PCOE para luchar por el socialismo puede acabar con este sistema podrido hasta el tuétano y condenado a morir. Ahora, más que nunca, los comunistas debemos estar organizados y unidos en los frentes de lucha con la clase obrera, uniendo la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo con la lucha de la clase obrera en los barrios, para hacer que la clase obrera cumpla la misión que históricamente le corresponde, derrocar el imperialismo y construir el socialismo.

 

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS!

¡POR LA UNIDAD DEL PROLETARIADO CONTRA EL CAPITALISMO!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Nuevos recortes a los derechos de los trabajadores con el “Gobierno más progresista de la historia”: Pensiones y jubilación

Los trabajadores que se jubilen en 2021 tendrán que hacerlo con 66 años (para quienes acrediten menos de 37 años y tres meses de cotización) para cobrar el 100% de la pensión, en virtud de la reforma de pensiones de 2013 y gracias a la aprobación del Congreso de los Diputados a las recomendaciones del Pacto de Toledo para la reforma del sistema público de pensiones. Con la culminación de la aprobación del texto, el mandato para la modificación de la ley de Seguridad Social se hace efectivo y el Gobierno deberá ir abordando las reformas que reclama la burguesía para aumentar la edad de jubilación y reducir las pensiones.

En este contexto se encuadra la propuesta del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, de ampliar a 35 años el periodo de tiempo para calcular la cuantía de la pensión inicial de los nuevos jubilados, lo que supondrá en la práctica una reducción de las pensiones, ya que ampliar el número de años de cotización para el cálculo de la base reguladora provoca generalmente una reducción de la pensión media, puesto que normalmente los primeros años de trabajo son los que tienen peores salarios, mientras que el final de la vida laboral suele coincidir con unos mayores ingresos, aunque esto último es ya, también, totalmente cuestionable pues los trabajadores cada día tienen unas condiciones salariales más precarias.

La burguesía, a través de su partido en el Gobierno (PSOE), sigue arreciando contra los trabajadores sabedores del oportunismo político y gran capacidad de traición a la clase trabajadora de la otra pata del Gobierno de coalición, PODEMOS-IU/PCE, que más pronto que tarde cederá a las exigencias a cambio de mantener la silla en sus ministerios.

No está dudando ni un instante la burguesía en atacar a quienes todo lo producen, dejando un mercado laboral de auténtica miseria. Los jóvenes no pueden conseguir una vida propia, y mucho menos asegurar una pensión digna, por la falta de recursos económicos debido a la precariedad laboral, cada vez más acentuada, y su situación de desempleo forzoso (concretamente, España tiene la tasa de desempleo juvenil más elevada de la Unión Europea: 4 de cada 10 jóvenes se encuentran en el paro). A su vez, los mayores de 45 años en paro pasan años sin lograr un trabajo que permita tener una vida digna a sus familias y donde la edad de jubilación es cada vez más y más alta y las pensiones más reducidas.

Este escenario se irá recrudeciendo cada día más para la clase obrera y de una forma cada vez más rápida. El cambio de modelo productivo que ya venimos avanzando desde el PCOE con la excusa de la COVID-19 solo traerá más precariedad y miseria a los trabajadores, con un aumento de la uberización del trabajo, del teletrabajo y la robotización que provocará una reducción de puestos de trabajo y una precariedad más generalizada que los que hoy conocemos.

Esta es la esencia del capitalismo, esta es la vida de miseria a la que nos aboca a los trabajadores este sistema criminal. No hay socialdemocracia reformista que permita una vida digna al proletariado, no hay ningún partido dentro del sistema capaz de mejorar ni tan siquiera mínimamente las condiciones materiales de los trabajadores, simplemente porque el sistema capitalista está podrido, putrefacto, agotado y solo es ya capaz de robar y saquear a los trabajadores para mantenerse en pie.

Los trabajadores solo tenemos una salida: llevar a cabo la revolución que socialice los medios de producción, tomar -de forma organizada- las riendas de nuestro destino instaurando la dictadura del proletariado y, sobre las ruinas del capitalismo, forjar el Socialismo que nos permita una vida digna que hoy se nos niega a las clases laboriosas.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El COVID-19 como pretexto contra los temporeros en Jaén

Hace unos meses nuestro medio de expresión denunció cómo se negaba el alojamiento a los temporeros españoles que trabajaban en Francia empleando como pretexto la pandemia del COVID-19. La situación no es muy diferente en España, según observamos en la publicación del pasado 23 de noviembre en Eldiario.es.

En esta noticia se nos indica que “centenares de temporeros en Jaén duermen en la calle en plena pandemia”, a causa de la reducción de aforo por el protocolo COVID-19 en la red de albergues para alojar a las personas que se desplazan a trabajar en la campaña de la aceituna.

La concejala delegada de Políticas Sociales, Vivienda y Rehabilitación del Ayuntamiento de Jaén informa de que “había 150 personas al raso en Villanueva del Arzobispo, más de 90 en Mancha Real y unas 50 en Jaén capital. Puede haber unas 400 personas durmiendo en la calle en la provincia”. Esta situación por la que pasan los temporeros en Jaén, como menciona la misma noticia, no es nueva. La pandemia del COVID-19 no deja de ser una excusa para que la Junta de Andalucía recorte las ayudas económicas que ofrece a los albergues destinados a temporeros. Frente a los 309.000 euros de 2019, la cantidad de este año ha sido de 150.000, provocando que de los 18 albergues repartidos por toda la provincia, sólo 13 se han abierto debido a que no todos han podido adaptarse a las medidas preventivas, de manera que de las 656 plazas del año pasado sólo haya 300 disponibles en este.

Del mismo modo que ya denunciamos las malas condiciones de los temporeros inmigrantes, a los cuales se les culpabiliza de forma sistemática de propagar los números de contagios, los temporeros nativos están envueltos en unas condiciones no muy distantes, con el agravante de que en dichas circunstancias se corre el riesgo de contagio, ya que a los explotadores poco les importa la salud de aquellos a los que explota.

Para intentar lavar la imagen, la Junta de Andalucía habilitó un albergue exclusivamente para temporeros con coronavirus, dándose sólo un caso de este tipo y teniendo más de cien camas libres. No obstante, como el mismo diario informa, hay temporeros que no pudieron ir a estos albergues al carecer de contrato laboral, por lo que fueron considerados como “transeúntes”, teniendo que ser ingresados en el Hospital Universitario de Jaén.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), denunciamos cómo el capitalismo, sea en España, Francia o en cualquier otro lugar, está utilizando la pandemia del COVID-19 como pretexto para justificar sus recortes en servicios básicos mientras que inyecta altas sumas de dinero a grandes empresas, todo ello con la intención de salvar su decadente sistema económico al mismo tiempo que empeora la vida de los trabajadores que lo sustentan.

Del mismo modo llamamos a la unidad de acción entre todos los trabajadores, sean nativos o extranjeros, contra el sistema capitalista. Para lograrlo, se deben integrar todas las luchas relacionadas con obreros, campesinos, estudiantes, pensionistas, etc; en un Frente Único del Pueblo (FUP) que luche por una reforma agraria, que debe ser Antilatifundista y Antimonopolista, que nos saque de la Unión Europea y sea el motor de la construcción del socialismo.

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Trabajadores de todos los pueblos, uníos!

¡Por la Reforma Agraria Antilatifundista y Antimonopolista!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Comunicado al Partido del Trabajo de Corea en el noveno aniversario del fallecimiento de Kim Jong Il

“La superioridad esencial del socialismo consiste en que en él todo está al servicio de las masas populares” – Kim Jong Il

 

El Partido Comunista Obrero Español se une al dolor de todos los militantes del Partido del Trabajo de Corea, de los trabajadores, oficiales y soldados del Ejército Popular de Corea, así como al dolor del pueblo norcoreano en su totalidad con motivo del noveno aniversario del fallecimiento del máximo dirigente Kim Jong Il.

Kim Jong Il supo dirigir con acierto el proceso revolucionario coreano, el cual se hallaba enmarcado en unas condiciones internacionales completamente hostiles. A finales del siglo XX, cuando el bloque presidido por la Unión Soviética – en su fase socialimperialista – era completamente desmantelado, las fuerzas anticomunistas no dudaban en declarar que el siglo XXI sería una centuria sin socialismo. El papel de la República Popular Democrática de Corea ha sido vital para tirar por tierra tales mentiras y defender el socialismo científico en un contexto internacional caracterizado por la confusión ideológica y el abandono de los postulados revolucionarios.

Las manipulaciones constantes que realizan los medios serviles al capitalismo y las provocaciones diarias que el imperialismo lleva a cabo no han sido ni serán suficientes para socavar la voluntad de un pueblo que quiere ser soberano. Las proezas de quienes defienden la causa del proletariado y la lucha por el socialismo serán siempre eternas.

Reciban un abrazo solidario de vuestros hermanos comunistas en el Estado español.

 

¡Viva el internacionalismo proletario!

Madrid, 17 de diciembre de 2020

Secretaría de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




Análisis del sector de la construcción en Málaga

No es nada nuevo que la situación actual de crisis capitalista, en un país imperialista de segundo nivel, y eslabón más bajo de la cadena imperialista europea, se vean las condiciones de sobreexplotación aberrante en sus sectores más productivos.

En este caso, y centrándonos en Málaga, la construcción; segunda fuente de ingreso de la provincia, que se nutre de muchos trabajadores no sólo locales sino también inmigrantes extranjeros y de las zonas más deprimidas, aún más desindustrializadas, que dependen principalmente del sector primario de empleo, pero por temporadas.

Más aún si cabe siendo de zonas de secano donde las cosechas son mínimas con un valor en desuso. Sumándole tanto la automatización, como la proletarización de esas zonas, las cuales cada vez necesitan menos mano de obra al utilizar cultivos intensivos o súper intensivos, que requieren menos jornales, invirtiendo más en capital fijo y menos en variable, demostrando así la caducidad de este régimen en este sector también.

En la construcción en Málaga no se respeta convenio ninguno. CCOO, UGT y CGT ni están ni se les espera, pero, sin embargo, exigen una formación pagada por el mismo obrero de su bolsillo, con cursos de los que se lleva el dinero la Fundación de la Construcción (CCOO y UGT) o Tráfico, con los C.A.P. Tarjeta de Capacitación Profesional de los camioneros, también pagados de su bolsillo, para luego pagar por horas trabajadas, metros realizados, o hacerse Freelance, demostrando así lo que desde el PCOE llevamos denunciando hace mucho tiempo; la uberización del régimen.

Para colmo, llegando incluso a negociar los burgueses directamente con cada obrero, para imponer su postura con la amenaza de que aquí en el sector “nos conocemos todos” como coacción de ser rechazado en otra empresa si se revela ante una de ellas. La construcción en Málaga tiene un panorama desolador; los profesionales con más de una década de experiencia cobran un salario que escasamente supera el SMI, rara es la empresa donde se respetan las 8 horas de trabajo, obviamente, sin costear el transporte o dietas que suponen estas horas extra. Muchas de estas empresas son subcontratas de ENDESA, Movistar o CLH.

Sumado a este sector, se ha de mencionar el de medioambientales, o vertederos, que en muchos casos son U.T.E. o subcontratas de organismos provinciales públicos llegando incluso ONGS como Cruz Roja a hacer de intermediarios en contrataciones para grandes empresas. Todo esto tanto avalado como ocultado por el régimen y todos los políticos, de la pata derecha fascista de Andalucía y de la izquierda oportunista de España, los cuales, como vasallos del fascismo, llegan incluso a promover valores puramente fascistas, como unidad o esfuerzo en pos de la nación, utilizando como pretexto el COVID 19, como desde el PCOE citamos en otro artículo.

Ante esta situación a los obreros malagueños, solo les queda una salida; primero, la afiliación en la Coordinadora Sindical de Clase (CSC) sindicato en España de la Federación Sindical Mundial (FSM), para crear batalla por los derechos que le son inherentes a su trabajo. Segundo, la organización de los compañeros más avanzados en las filas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE),​ para crear esa vanguardia que dirija esta justa lucha, y tercero, organizar tanto a los camaradas del Partido como compañeros del Sindicato en la organización de las Asambleas de Comités de Delegados y Trabajadores (ACDT) que será la espina dorsal del poder obrero y popular en el Frente Único del Pueblo (FUP):​ Nuestro órgano de poder al margen de un régimen que nos acogota, que nos humilla, y que nos destruye como seres humanos condenándonos a las miseria más aberrante.

 

¡Obreros de Málaga, organizaos en el Partido!

¡Obreros de Málaga, organizaos en el Sindicato!

¡Por la creación del FUP, Socialismo o Barbarie!

Comité provincial del PCOE en Málaga




“¿Qué está pasando en el mundo? Hay que cambiar el mundo”

 

Ante las atrocidades que nos depara el capitalismo, uno de los proletarios extranjeros que lleva malviviendo años en España y que dormía a veces en la nave de Badalona que ha sido arrasada por el fuego esta semana, ponía el dedo en la llaga:

¿Qué está pasando en este mundo? Tenemos que cambiar el mundo, no puede seguir así. Más de cien personas estaban allí. Gambianos, senegaleses, africanos, … Congo que tiene coltán, que está usando todo el mundo”.

Los parias africanos huyen del hambre y la guerra provocados por nuestros imperialistas europeos que han saqueado durante siglos sus recursos naturales, y aquí muchos tienen que malvivir peor que animales en la calle.

Algunos, como el caso de las temporeras marroquíes vienen con contrato en origen. Pero eso no impide que las condenen a la muerte cuando ya no son útiles. Es el caso de Fátima, que al detectársele un cáncer de cérvix recibió la carta de despido de su empresa, perdiendo también la plaza en un bungalow que compartía con sus compañeros. No recibió ninguna prestación por incapacidad y tuvo que pedir dinero para pagar los medicamentos que le prescribía el centro de salud. Finalmente ha fallecido sin poder despedirse de sus 3 hijos, uno de ellos de menos de 1 año.

No es un caso aislado. Los jornaleros autóctonos y extranjeros reciben un trato feudal con una represión criminal de la que son cómplices los sindicatos CCOO y UGT manijeros del patrón, y todas las instituciones burguesas, con ONGs como Mujeres en Zona de  Conflicto que median para que las jornaleras retiren las denuncias a sus esclavistas agrícolas. Los patronos castigan a los jornaleros con 3 días sin cobrar si no cumplen los objetivos de producción que les imponen.

En 2017 se facturaron 920 millones de euros por la producción de frutos rojos, sólo en la provincia de Huelva. Ese es el fruto de la esclavitud que se queda en manos de los dueños de los cultivos, que en nada revierte a sus productores: la clase obrera.

También esta semana, alertaba la Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales que “se está abandonando sin atenciones a las 381.115 personas que están a la espera de la ley de dependencia“, habiendo fallecido casi 11.000 andaluces este 2020 mientras esperaban a que se resolviesen los trámites para cobrar la ayuda de la dependencia.

Al mismo tiempo, el Banco Central Europeo ha anunciado otra inyección de liquidez a bancos y empresas por valor de 500.000 millones, lo que suma un total de 1,8 Billones de euros en 2020, y avisa que lo seguirá haciendo “hasta que considere que ha concluido la crisis por el coronavirus”. Esta lluvia de millones nos la harán pagar con nuestras vidas.

Los proletarios andaluces, españoles, europeos, africanos y de cualquier rincón del mundo no tenemos otra salida, si queremos acabar de raíz con la barbarie y el crimen organizado que perpetran diariamente los burgueses del mundo entero, es tumbar el capitalismo, y con él el imperialismo y el fascismo. Sólo nos queda arrebatarles el control de las riquezas que generamos los proletarios de todas las naciones y ponerlas en manos de todos los pueblos. Y esto sólo puede venir, no de reformas ni parches, ni de consignas coyunturales ni de emergencia. Sólo puede llegar con la instauración del Socialismo.

 

Proletarios del mundo, uníos

Construyamos el Frente Único del Pueblo

Cambiemos el mundo, luchemos por el Socialismo

 

Secretaría Política del Partido Comunista Obrero Español en Andalucía