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Carmena y “el cambio” a favor del imperialismo

Carmena
 
No hay nada mejor como la aprobación del mayor proyecto urbanístico especulativo de la historia de la capital, la Operación Chamartín, para demostrar la verdadera cara de aquellos Ayuntamientos “del cambio”, que hablan de un mundo “donde caben todos” y de ciudades “diversas”; un mundo de conceptos abstractos que, en la realidad social, es un mundo con altos costes de la vivienda, desahucios de familias que residen en la capital y especulación. Y, como no, con el apoyo no solo del núcleo duro de Manuela Carmena y Podemos, sino también del resto de grupos municipales como PP, PSOE y Ciudadanos. 

Todos “a una” para garantizar un gran negocio urbanístico que aportará grandes ganancias tanto al banco BBVA como a la Inmobiliaria San José, principal promotora del proyecto. Ejemplos como las familias sin casa, como las viviendas vacías puestas a especulación con total impunidad o como la deuda pública, constituyen la faceta más cruda de la legalidad burguesa que tanto representa Manuela Carmena. Todo ello, en favor de los intereses de la reacción, en las condiciones marcadas por el capital, a la vez que el Ayuntamiento del “cambio” esgrime discursos oportunistas y manifiestos de intento de recolocación para asegurar mejores posiciones en las listas electorales. Esta verdadera cara es la de una institución, la de una persona y la de un partido y su postura social. 

Asimismo, en la arena política internacional, las breves declaraciones de Manuela Carmena sobre la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente “encargado” de Venezuela están en consonancia con su faceta de oportunista a favor del capital. En una entrevista realizada por Antena 3, la alcaldesa de Madrid ha dicho que apoya “sin ningún problema ni inconveniente” que se reconozca a Guaidó como presidente de Venezuela. Ha agregado que, según su opinión, no considera “en absoluto” que se trate de un golpe de Estado. 

Pero esto no es nuevo en el “gobierno del cambio”. La alcaldesa de Madrid, asociada con la reacción, siempre manifestó la supuesta vulneración de los derechos humanos de sus defendidos burgueses y continúa apoyando en público a golpistas y a personajes del imperialismo. Las declaraciones de la alcaldesa, siempre con las cámaras de frente y con la mayor publicidad posible, tienen lugar en la llamada “guerra psicológica” y juegan un rol clave en la opinión pública. Carmena no dice ni ha mencionado nunca nada sobre los atentados terroristas e intentonas de golpes de Estado financiados por el imperialismo. 

Huelga recordar que la alcaldesa “del cambio”, además de hacer seguidismo a la política del imperialismo europeo, defendió en su día al banquero Eligio Cedeño, acusado de financiar a partidos de la oposición y al contrabando mediante el lavado de dinero procedente del narcotráfico. Un señor que, a través de una juez, organizó una huida a Miami. Carmena defendió tanto a la juez como al banquero, a quienes calificó de “simples exiliados”. Cedeño guarda un estrecho vínculo con los “exiliados” establecidos en Miami y especialmente con Martin Lustgarden, opositor que en 2015 fue arrestado por lavado de dinero procedente del narcotráfico y por presuntamente financiar el paramilitarismo mexicano y colombiano en sus años infiltrado en Venezuela. 

Y todo ello a instancias del Partido Popular y de Ciudadanos. En 2016, Esperanza Aguirre también pidió a Carmena por escrito su implicación en la causa de Ledezma, presentado como preso político y luchador por la “libertad” y la “democracia”. La alcaldesa respondió a la dirigente del PP y le aseguró de que no existiría inconveniente alguno en reconocerlo. 

La flamante alcaldesa de Madrid también se reunió públicamente con la esposa de Leopoldo López. Este “demócrata”, promotor de graves atentados con el fin de motivar un golpe de Estado, cuenta con un historial represivo de larga trayectoria política donde siempre contó con el apoyo de EE.UU. y del FMI. Carmena no dudó en posicionarse con el imperialismo al apoyar a uno de los cabecillas de la revuelta fascista, responsable de la muerte de 43 personas, represor del pueblo en tiempos de la Cuarta República y miembro del equipo de Gobierno de Carlos Andrés Pérez, tirano que asesinó a miles de personas con total impunidad en el llamado “Caracazo” de 1989. 

Así que tenemos la figura del “cambio”, con una visión extremadamente “legalista”, pretendiendo dar una imagen pública de una gobernante que, ante todo, priorizaría el cumplimiento de la ley durante su mandato. Una imagen que ella impulsa por su anterior condición de jueza, pero que no duda en vulnerar en los momentos en los que hay que posicionarse a favor del capital. Carmena ha reconocido públicamente que el marco constitucional “no puede frenar los desahucios”, pero insiste en manejar este problema institucionalmente. Sin embargo, esas leyes han sido diseñadas en interés de los grandes poderes capitalistas y actúan en base a sus intereses particulares. Su cumplimiento resulta en opresión a la clase obrera, quien crea la riqueza social, e impide cualquier actuación en beneficio de los trabajadores y del pueblo empobrecido. Esta realidad social se manifiesta en la propia esencia del capitalismo, en su interés privado a favor de la clase dominante, que sigue incrementando beneficios y acumulando capital a costa de la clase trabajadora. Esta defensa de los “derechos humanos” es la de los banqueros y la de la acumulación de capital en interés privado, la de los enemigos de los trabajadores y de los pueblos y la de los tan serviles lacayos del capital. 

La alcaldesa apoya al golpismo venezolano y al imperialismo norteamericano; a las privatizaciones “al Consenso de Washington” defendidas por el propio Guaidó en su plan político y económico; a un opositor asesorado desde la Casa Blanca por Elliot Abrams, “demócrata” famoso por preparar grupos paramilitares y coordinar golpes de Estado. Carmena se posiciona junto al imperialismo y lo maquilla, afirmando que “no se trata de un golpe de Estado”, sino de “libertad” contra las “dictaduras horribles”, en defensa de los “derechos humanos”. Sin embargo, la alcaldesa nunca ha denunciado los bloqueos económicos, ni el sometimiento del imperialismo a los pueblos del mundo, ni el expolio de los recursos naturales de países tercermundistas, ni la explotación de hombres, mujeres y niños como mano de obra barata, ni las relaciones de la monarquía y el Gobierno español con dictaduras que descuartizan a sus oponentes políticos, como es el caso de Arabia Saudí, o con países que encarcelan y llevan a cabo verdaderas masacres de civiles como el Estado de Israel o Turquía. 

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), denunciamos la complicidad de Manuela Carmena con el golpismo venezolano y con el imperialismo. La alcaldesa de la capital defiende golpes de Estado promovidos por el imperialismo y cubre sus crímenes con palabras que despoja de significado como “democracia” o “libertad”. Carmena se suma a las constantes campañas en favor del imperialismo, de conversión de víctimas en verdugos y viceversa, perpetradas por la propaganda mediática en complicidad con los políticos y gobiernos capitalistas, ejecutores de políticas neoliberales que imponen a la clase trabajadora mundial para hacerle pagar el ajuste por la vía del hambre, de la explotación y de la miseria. La adalid de los Ayuntamientos “del cambio” ha demostrado que, mientras no se cuestione el capitalismo, todo gobierno o partido, por muy progresista y “radical” que se presente, no hará más cambio que el de seguir con las políticas de siempre, que condenan y explotan a la clase trabajadora, y que se sitúan en la línea del imperialismo en su sometimiento de los pueblos del mundo.

¡ABAJO EL IMPERIALISMO CRIMINAL! 
¡TRABAJADOR, ORGANÍZATE CONTRA EL CAPITALISMO! 
¡SIN PARTIDO NO HABRÁ REVOLUCIÓN! 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Por un Primero de Mayo combativo y sin oportunismos

1mayo
 
Desde su fundación, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) ha reivindicado el 1 de mayo como una jornada de lucha obrera, exigiendo derechos para nuestra clase, recordando, entre otros, a los mártires de Chicago que combatían por los derechos laborales y que tras ser acusados falsamente de organizar atentados con bombas fueron ejecutados en la horca en 1886. El PCOE acudió en ocasión de esta fecha a una de las manifestaciones organizada en la ciudad de Córdoba. 

Sin embargo, en términos generales, lejos de contemplar un ambiente de lucha, se pudo presenciar una suerte de evento festivo y auto-complaciente capitaneado por el oportunismo. Lamentablemente, esto no es de sorprender, pues ya fuimos testigos de algo similar, aunque con mayor promoción por parte de los medios capitalistas, el pasado 8 de marzo (Día de la Mujer Trabajadora), en la misma ciudad. Cabría señalar que esta fecha fue promovida por una mujer comunista llamada Clara Zetkin. Pese a ello, el 8 de marzo ha pasado a ser el “día de la mujer”, a secas, ocultando todo su contenido de clase. El colmo de todo este ambiente festivo fue ver entre los asistentes a unos anarquistas exigiendo la regulación de la prostitución con una pancarta que decía “el trabajo sexual también es trabajo”. Sobran comentarios. 

Como viene siendo habitual el 1 de mayo en la ciudad, se convocaron dos manifestaciones en el mismo lugar. La primera estaba convocada por los dos principales sindicatos amarillos, CC. OO y UGT. En su cortejo se encontraban miembros de Unificación “Comunista” de España (UCE), organización política reaccionaria (considerada secta por la organización sin ánimo de lucro Atención e Investigación de Socioadicciones) que en ocasiones ha pedido el voto para UPyD o Ciudadanos, además de manifestarse junto a Falange o cobrar dinero a los asistentes de sus charlas. También se encontraban militantes del Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE), organización analizada de forma amplia en este otro artículo, la cual tiene nula presencia en la ciudad y que nace de las propias entrañas del oportunismo de CCOO. 

Estuvimos en la manifestación “alternativa” (llamada así coloquialmente por ser la opción de las organizaciones y personas opuestas a CCOO y UGT) repartiendo nuestra propaganda y pudimos apreciar la simpatía de varias personas, algunas procedentes del extranjero. Pese a ello, el ambiente de esta otra manifestación no se alejaba mucho de la ya mencionada del 8-M, que parecía más un pasa-calles (batucadas, canciones de Ska-P, gritos de lemas ajenos a la cuestión obrera…) que una reivindicación de los derechos de los trabajadores, convirtiéndose el Primero de Mayo en una efeméride inofensiva para el sistema capitalista. Y, al igual que la primera manifestación, tampoco estaba exenta de la presencia del oportunismo, presente en formas tan variadas que van desde el reformismo al aventurerismo de izquierdas. 

Desde el PCOE hacemos un llamamiento a recuperar el espíritu combativo de esta fecha, ya que no nos sobran los motivos ante unas leyes laborales explotadoras y una represión política y sindical recrudeciéndose cada vez más. Así mismo, reivindicamos ante la clase trabajadora las ideas del marxismo-leninismo frente al oportunismo de izquierda o derecha que aliena a nuestros hermanos y hermanas de clase.



¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO!
¡POR UNA CLASE OBRERA ORGANIZADA! 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Córdoba




Cuando los fascistas presumen de sus crímenes es porque tienen el apoyo del Estado español

Losantos

 

Leer y escuchar a los enemigos de la clase obrera puede aportarnos pruebas fehacientes de sus fechorías. Al sentirse confiados acaban por declarar su participación en los crímenes más horrendos del imperialismo, ya sea español o norteamericano. A la par que muestran a qué le temen más y cuál es su obsesión: el comunismo.

Pero también nos muestra la complicidad del Estado español que aplica sus leyes de manera clasista, como ocurre con los delitos de odio. El locutor de radio Federico Jiménez Losantos llama abiertamente a bombardear Barcelona o a cometer acciones terroristas en cervecerías alemanas, sin que un juez le toque un pelo. Mientras tanto, a los raperos comunistas o independentistas sí los meten años en la cárcel por canciones contra la monarquía. A familias sin recursos por ocupar viviendas vacías las quieren condenar a 77 años de cárcel y 103.000 euros, como es el caso de los 18 de la Macarena en Sevilla.

Federico Jiménez Losantos habla con tanta superchería cada mañana, atreviéndose a atacar a políticos, jueces, curas o militares que se salgan del tiesto fascista, porque sabe que cuenta con la complicidad y apoyo de la oligarquía financiera y el núcleo duro del Estado español : las cúpulas judiciales, militares y policiales. Lo que llaman las cloacas que hoy en día no son tan cloacas pues están a la vista de todos y es todo el edificio del estado el que está podrido de reacción.

En uno de sus últimos programas matutinos, el día 1 de mayo, Losantos y Eduardo Inda, grandes defensores de los intereses de los Estados Unidos, abogan abiertamente por una intervención militar en Venezuela, cueste lo que cueste:

 

 

Federico Jiménez Losantos (FJL) «El problema es que los tweets son gratis y las intervenciones militares son caras»

Eduardo Inda (EI): «Intervenir en Venezuela no es tan complicado»

Paco Marhuenda: «¿Cuántas divisiones queréis desplegar ahí? ¿50 divisiones? Es que no se puede»

EI: «Si metes ahí 30 mil hombres de Estados Unidos te duran 48 horas»

Cuando Federico se crece, presume de haber colaborado con las guerrillas golpistas entrenadas y financiadas por los EEUU, a través de la CIA, en América Latina:

FJL: «Yo he estado en Honduras, pasé por desgracia por Nicaragua y hasta por La Habana». «Estuve con la guerrilla en Honduras, con la guerrilla en Costa Rica, con Robelo y “Zero” […] allí en el río Coco, y estuve en la frontera con Honduras. Con el apoyo militar norteamericano, por supuesto la mano de obra nacional, eran nicaragüenses, se cargaron al final y tuvieron que ir a elecciones […] La guerra la ganó la “Contra”, gracias al apoyo de Reagan».

Para hacernos una idea de los crímenes de la Contra-revolución apoyada por los EEUU (y por Federico) en Nicaragua, veamos lo que cuenta uno de sus ex-comandantes, Edgar Chamorro:

«Una parte importante de mi trabajo como oficial de comunicaciones fue trabajar para mejorar la imagen de la FDN (Fuerza Democrática Nicaragüense, el mayor grupo de contra). Esto fue un desafío, porque matar presos y civiles sospechados de colaboración con los sandinistas eran unas prácticas acostumbradas. Al hablar con los comandantes en los campamentos de la FDN a lo largo de la frontera hondureña, a menudo he oído comentarios como “le he cortó la garganta”. La CIA no desalentó tales tácticas. Por el contrario, la agencia me criticó severamente cuando admitió a la prensa que el FDN secuestraron y ejecutaron regularmente trabajadores de la reforma agraria y civiles. Nos dijeron que la única manera de derrotar a los sandinistas era…matar, secuestrar, robar y torturar. » (“Declaración Jurada de Edgar Chamorro”. Caso concerniente a las Actividades Militares y Paramilitares en y contra Nicaragua (Nicaragua v. Estados Unidos de América). Corte Internacional de Justicia, 5 de septiembre de 1985, pp. 20-21).

Federico es cómplice de masacres en América Latina, y sigue siéndolo. Hasta el reaccionario director de La Razón, Paco Marhuenda, no puede evitar desvelar el engaño de la propaganda imperialista:

PM: «A mí me gustaría no decir lo que voy a decir pero […] Maduro tiene apoyo social. Entonces eso se llama guerra civil. Una guerra civil puede costar decenas de miles de muertos».

¿Pero a qué temen más estos representantes del imperialismo y los monopolios? A la dictadura del proletariado (para ellos “dictadura” a secas) que confiesan es contra lo que no ha podido vencer ninguna intervención militar imperialista:

PM: «El riesgo está que pase como en Cuba. En Cuba como recordaréis hubo una transición muy breve con Manuel Urrutia y ya inmediatamente Fidel, dijo se ha acabado la broma, tomó todo el poder.  Maduro está largando mucho, está permitiendo una coexistencia de todo lo que es la oposición en las calles […] Estamos a un tris de en cualquier momento eso se bloquee y tengamos una dictadura pura y dura».

FJL: «No, la dictadura ya está».

PM: «Hombre, Guaidó está por las calles».

Inda: «Una de las características de las dictaduras es que hay presos políticos».

Berta González de Vega: «Pero Eduardo, el líder de la oposición sí está en la calle».

A la vista de cómo se expresan nuestros enemigos de clase, podemos sacar las siguientes conclusiones:

  • El Estado español, las instituciones europeas, y el gobierno socialista son cómplices del fascismo y el imperialismo. Todos son tolerantes con el desarrollo y auge del fascismo y con los golpes de Estado organizados por la CIA en América Latina, y que tantas masacres han provocado. Sus manos están manchadas de la sangre de miles de combatientes por la soberanía de los pueblos de América Latina.
  • La complicidad de los medios de comunicación, incluida su pata “izquierda” como la Sexta, para con los golpistas a los que le conceden platós y horas de máxima audiencia para que se expresen.
  • Su mayor enemigo y contra la que nunca han podido vencer es la dictadura del proletariado. Allá donde se mantienen o vuelven las elecciones burguesas, las revoluciones son vencidas. Allá donde se le ha quitado el poder económico, militar, político y mediático a la burguesía, no ha podido hacer nada.

 

Abajo el régimen fascista español y sus mercenarios

Abajo el imperialismo yanqui

Sólo vencerá la Dictadura del Proletariado

Por la instauración del Socialismo

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Sevilla




Nace el PCOE en Málaga

PcoeMalaga

 

Al calor del primero de mayo de 2019, en la capital de la costa del sol se reorganiza, gracias a un grupo de camaradas, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) con la obligación de la labor titánica de hacer de vanguardia de una clase obrera: la de Málaga capital y provincia, con un proletariado aumentado no solo con hermanos de la misma, sino también de la emigración de otras provincias, regiones, o naciones.

Por ello, el PCOE viene para hacer el trabajo que este proletariado demanda sin caer en las redes del oportunismo o el folclore, carente de práctica proletaria, para así garantizar las demandas de una lucha económica, la cual, llevará a cabo nuestro referente sindical del estado español de la FSM que es la Coordinadora Sindical de Clase (CSC) e ir uniendo la lucha obrera y popular en un solo puño que no es otro que el Frente Único del Pueblo (FUP).

 

Por la construcción de la vanguardia de la clase obrera

Por el fortalecimiento del Frente Único del Pueblo

 

5 de mayo de 2019

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Málaga




Golpe de Estado en Venezuela: Complicidad y fascismo del nuevo Gobierno blanqueado del PSOE

psoe

 

Apenas ha discurrido una semana desde las elecciones generales en el Estado español y ya se han sucedido acontecimientos que ponen en evidencia su esencia fascista. No han hecho falta más que unos días para demostrar que un gobierno del PSOE es tan reaccionario como uno del PP, realidad que ya quedó probada hace décadas y que causó descontento y agitación social entre el pueblo, pero que, con la llegada de Podemos y su discurso oportunista en coalición con IU y PCE, ha quedado ocultada por un velo de mentiras y engaños que ha resucitado al partido socialfascista del Estado español.

Uno de estos hechos ha sido la detención del rapero Pablo Hasel el día mismo de las elecciones, retenido durante más de 17 horas, con la complicidad y el silencio de la “izquierda” institucional, la misma que ha blanqueado el fascismo del Estado español y que gritaba que, para parar el fascismo, había que votar a los que ya demostraron ser fascistas.

Pero el hecho reciente que revela la estafa del discurso del Gobierno entrante y que lo sitúa en la extrema derecha a nivel internacional es su posición en el nuevo intento de golpe de Estado en la República Bolivariana de Venezuela. El pasado martes, el autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela, Juan Guaidó, apareció en un vídeo con funcionarios de la Fuerza Armada para nuevamente invitar “cívica y pacíficamente” a los militares del país hispanoamericano a rebelarse definitivamente contra Nicolás Maduro –es decir, a dar un golpe de Estado–. Junto a él, en la base aérea militar La Carlota en Caracas, se encontraba el fascista Leopoldo López, quien hace cinco años llamó a dar un golpe de Estado que dejó 43 muertos y 600 heridos, y que hasta entonces se encontraba bajo arresto domiciliario hasta haber sido liberado por fuerzas antichavistas.

Ante este nuevo llamamiento de golpe de Estado, el gobierno español del PSOE ofreció protección diplomática a Leopoldo López en la embajada de Caracas y se negó a entregarlo tras la orden de detención del Gobierno venezolano. Actualmente, el opositor golpista está protegido de la acción de la Justicia de Venezuela, en la medida en que se encuentra cobijado en la residencia del embajador español en Caracas, que es inviolable según la Convención de Viena. No obstante, no dispone de ningún estatus personal de asilado o refugiado, ni lo podría pedir, ya que la legislación española, como la mayoría de las legislaciones nacionales, no recoge la figura de “asilo diplomático” en las embajadas. Para pedir asilo en España, Leopoldo López tendría que hacerlo en territorio español o en la frontera.

Sin embargo, la Embajada de España en Venezuela no podría facilitar su salida del país para otorgarle asilo político, ya que, según la ley española de 2009, los embajadores no pueden “promover el traslado del o de los solicitantes de asilo a España” mientras permanezcan en su país de nacionalidad. Para poder hacer la solicitud, tendría que estar en España o en un tercer país y, entonces sí, iniciar los trámites.

Ante esta situación, el gobierno del PSOE se ha inventado la figura del ‘huésped’. El ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, ha señalado que López está alojado con la “figura práctica” de huésped o de acogido. “Huésped” ha sido el término empleado tanto por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, como por Juan Guaidó, como por el propio López y su equipo de abogados españoles. No obstante, según fuentes jurídicas, no existe la figura jurídica de ‘invitado’ o ‘huésped’ que regule derechos y deberes de la persona en cuestión ni de la sede que le acoge, pero su situación es perfectamente regular, al ser invitado del embajador, y hoy goza de la protección diplomática que posee la residencia del embajador, al amparo de la Convención de Viena.

En paralelo, el Gobierno de España, a través de su portavoz, Isabel Celaá, ha recalcado su apoyo “a un proceso democrático en Venezuela”“Sí, fue una buena idea y una decisión democrática respaldar a Guaidó. Para nosotros era y es el presidente y el representante que pensamos está legitimado para llevar a cabo la transformación, en ese sentido ni una duda. Guaidó representa la alternativa, y eso ya, política, social y humanamente, es bastante”, afirmó.

Mención aparte merece el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, quien publicó un tuit de apoyo a Leopoldo López en el que recalcaba que “es un día histórico para el regreso a la democracia y la libertad en Venezuela” y que el Parlamento “siempre ha apoyado la democracia”“La liberación de Leopoldo López es una gran noticia. ¡Vamos Venezuela libre!”, sentenció Tajani. Esta es la Europa de los mercados, de los monopolios, del imperialismo, de las guerras y de los golpes de Estado. La Europa de la “libertad” y de la “democracia” que une a reaccionarios de todos los colores y a oportunistas como Unidas Podemos.

El Gobierno de España reconoce a Guaidó como el “presidente encargado” de Venezuela y acoge al golpista fascista Leopoldo López, responsable directo de la muerte de decenas de personas. Un Gobierno actualmente en funciones cuyo partido al frente ha recibido el mayor número de votos el 28A y que hace unas semanas pedía al pueblo que le votara para evitar que un posible “trifachito” PP-C’s-Vox llegase al Gobierno. El PSOE de los GAL, de Intxaurrondo y la cal viva, de la reconversión industrial y la Unión Europea, de las invasiones de la OTAN, de FILESA, del Artículo 135, de los pensionazos, de las reformas laborales criminales, del apoyo al Artículo 155 en Cataluña; un partido que ha recurrido y que sigue recurriendo al fascismo para llevar a cabo una defensa acérrima del imperialismo y de los monopolios.

El PSOE ha demostrado sobremanera que su autodenominación de partido socialdemócrata ni siquiera es apropiada para su caso, pues sus políticas poco o nada se diferencian de las ejecutadas por el fascista Partido Popular. Es un partido socialfascista. Su retórica falsamente “de izquierdas” no es más que un engaño electoralista. Hoy afirma que no es “trifachito”, mañana reprimirá, como siempre ha hecho, a los pueblos que conforman el Estado español mientras obedece a los dictámenes del FMI y del Banco Mundial, del Banco Central Europeo y de la Comisión Europea; en definitiva, del imperialismo y de los monopolios. El PSOE, cuando protege diplomáticamente a Leopoldo López y se sitúa en la línea del imperialismo reconociendo a Guaidó como “presidente encargado”, cuando apoya a la ultraderecha venezolana, a la oposición fascista pro yankee, demuestra a través de sus hechos, por enésima vez, que está situado en la extrema derecha.

Y cómplices de esta situación de colaboración del Gobierno de España con el fascismo golpista venezolano son Unidas Podemos –Podemos, IU y PCE–, quienes han engañado al pueblo presentando al PSOE como un partido progresista, como una opción real para frenar el auge del fascismo en España –un fascismo que lleva tiempo instaurado institucionalmente en el Estado–, blanqueando al fascismo del PSOE, ocultando tanto sus crímenes históricos como la represión ejercida en la pasada legislatura –la que dio comienzo con la moción de censura a Mariano Rajoy y que cerró con las elecciones del 28A–. Los oportunistas de Unidas Podemos son tan responsables como el PSOE de que Leopoldo López tenga protección diplomática, de que el fascismo en Venezuela siga respirando un día más, puesto que sin ellos el PSOE no estaría hoy en el Gobierno.

Unidas Podemos es hoy un partido más del régimen. Ha resucitado al PSOE y lo ha rejuvenecido. Ha cumplido con uno de los sueños húmedos de los monopolios al dar vida a un partido que hace dos años estaba tocado de muerte antes de sus primarias. Hoy, los partidos que han pedido el voto para frenar el fascismo en España son los mismos que apoyan al fascismo en Venezuela. Y el partido socialfascista por excelencia del Estado español vuelve al Gobierno más reforzado que nunca. Y este es el pasado, el presente y el futuro que le depara a la clase obrera del Estado español mientras siga los cauces impuestos por la burguesía, mientras su movilización social y política no se salga del marco impuesto por los monopolios; mientras su psicología no se eleve a conciencia de clase.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), condenamos el apoyo del Gobierno de España a la oposición fascista venezolana, hoy personificada en Juan Guaidó, y la acogida del criminal Leopoldo López en la Embajada de España en Caracas. Denunciamos el socialfascismo del PSOE y el oportunismo de sus cómplices de Unidas Podemos, quienes han condenado a los pueblos del Estado español a otra legislatura de represión y fascismo. Al mismo tiempo, transmitimos todo nuestro apoyo internacionalista al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, al presidente Nicolás Maduro y a todo el pueblo venezolano, quienes resisten contra el fascismo golpista y el imperialismo yankee. La contradicción entre imperialismo y socialismo cada día se hace más sangrante, como lo demuestra una vez más este nuevo intento de golpe de Estado, y no existe otra solución que redoblar la resistencia y endurecer la lucha contra el golpismo, profundizando en el socialismo, si la Revolución Bolivariana quiere que esta contradicción se resuelva favorablemente hacia el pueblo venezolano y contra el imperialismo.

 

¡Abajo el fascismo criminal!

¡Muerte al imperialismo!

¡Viva el internacionalismo proletario!

 

Secretaría de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Elecciones Generales: La crisis se acentúa y la situación política se radicaliza

elecciones

 

El pasado día 28 de abril, como consecuencia de la situación de inestabilidad política provocada por la corrupción, por la cuestión nacional de Cataluña y anticipándose a la agudización de la crisis económica, que ya se advierte, el país vivió una nueva jornada electoral.

La crisis general que vive el capitalismo monopolista de estado español se agudiza cada vez más, con una situación económica insostenible, un Estado quebrado, con 1,176 billones de euros de deuda pública, en torno al 100% del PIB, con un incremento de la deuda pública en el último año de 30.019 millones de euros, y una deuda externa que supera holgadamente los 2 billones de euros y que, según vienen señalando economistas capitalistas, como por ejemplo Gay de Liébana, que no dudan en afirmar que “la deuda española es impagable, el país está en bancarrota”. La política monetaria del BCE, unido a un precio bajo del petróleo, ha sostenido por el momento y de manera artificiosa a la quebrada economía española. A nivel internacional, existen múltiples factores de incertidumbre económica como son la putrefacción brutal de la economía norteamericana y su alta deuda; la guerra económica entre EEUU, Europa y China; son cada vez más los economistas burgueses que hablan de un crash bursátil en EEUU; el Brexit; la desaceleración económica mundial, etcétera. Asimismo, las políticas monetarias realizadas por el BCE y la Reserva Federal, creando dinero ficticio y estableciendo tipos de interés negativos fuerza que, más temprano que tarde, esta gran estafa se desplome y tengan que subir los tipos de interés. Para la economía española, la subida de un 1% en el tipo de interés implicaría, automáticamente, un incremento de la deuda pública de en torno a 2.200 millones de euros más. Por otro lado, el precio del petróleo está repuntando, de tal modo que la economía española, que es totalmente dependiente con respecto de este recurso energético, verá como su crecimiento del PIB se lastra, se encarecerán los precios del transporte, de la luz, del gas, de los productos de consumo acrecentándose la inflación y deteriorándose con ella las condiciones de vida de la clase obrera, del pueblo trabajador; de hecho, todo esto ya está ocurriendo. Esta realidad, unido a que el petróleo se está acabando en el mundo, no sólo depauperará las condiciones de vida de los pueblos sino que es una condición fundamental en la agudización de los conflictos interimperialistas, del desarrollo de guerras imperialistas como está aconteciendo en Oriente Medio o en Venezuela, proliferando el armamentismo y militarizándose cada vez más la economía, acrecentándose el gasto militar, como se comprueba en la política realizada por el gobierno fascista del PSOE, apoyando el golpismo en Venezuela e incrementando el gasto militar.

Ya hay países en Europa como Alemania o Italia que están en recesión; hecho éste que implica un retroceso de las exportaciones españolas, y que ya ha llevado a la recesión de la industria española, así como al déficit comercial, que en 2018 fue superior a los 8.700 millones de euros.

En lo que va de año se suceden los EREs en la industria, fundamentalmente del automóvil, en la banca, así como en otros sectores de la producción. El paro se ha incrementado en el primer trimestre de 2019 en 93.400 trabajadores, así como la población activa se redujo en más de 43.000 personas. Unas tasas de precariedad, desempleo y desempleo juvenil muy grandes, así como la progresiva destrucción de fuerza productiva aceleran las condiciones para que se produzca en el estado español un estallido social. Este deterioro de la economía española es, sin duda, uno de los factores decisivos que llevó a Pedro Sánchez a convocar elecciones generales el 28 de abril, antes de que la crisis se agudice todavía más y ello hubiera lastrado sus ambiciones electoralistas.

La crisis económica desencadenó la crisis política hace ya una década, donde se exacerbaron todas las cuestiones no resueltas, o cerradas en falso por la burguesía, como son la cuestión nacional – fundamentalmente en Cataluña y País Vasco -, la cuestión de la tierra latente en Andalucía, Extremadura y Castilla, etcétera.

Ante este escenario la burguesía lo ha apostado todo al fascismo, a la exacerbación del nacionalismo español, con el objetivo de confrontar a los pueblos de las distintas naciones que componen el Estado, desviando a la clase obrera de la lucha de clases al objeto de dividirla y someterla a los intereses de la burguesía monopolista españolista.

Tras la moción de censura, el tablero político se escoró todavía más hacia la extrema derecha. De tal modo que, por un lado, el PSOE hizo que la ‘izquierda’ del sistema abrazara la política reaccionaria del Gobierno de Rajoy tanto en el aspecto económico, como en el aspecto político. Por otro lado, la pata derecha del sistema competía en ver cuál de ellas era más fascista. Con esa dialéctica hemos llegado a las elecciones donde se ha pasado de largo de los verdaderos problemas que acucian a la clase obrera, donde se ha silenciado la bancarrota del Estado, la corrupción, centrando la burguesía la discusión en el principio franquista de la defensa de la unidad de España, enarbolando el nacionalismo para cegar y engañar al pueblo.

La burguesía, a lo largo de esta década, ha demostrado ser muy diestra a la hora de ir sorteando la crisis política en la que se halla inmersa. Ante el agotamiento del sistema bipartidista encarnado en la dupla PP-PSOE, la burguesía ha regenerado, tanto generacionalmente los liderazgos como con la creación de nuevos partidos, al objeto de sustentar un tablero político dividido en una pata “izquierda” y una pata derecha, a efectos de etiquetas, pues todos ellos son reaccionarios y defensores del capitalismo monopolista de Estado, con un sistema político totalmente escorado hacia la extrema derecha donde el fascismo está totalmente asimilado y blanqueado. En las elecciones generales de 2008, el bipartidismo (PP-PSOE) obtuvo, entre ambos, el 83,27% de los votos emitidos, o lo que es lo mismo, 21.567.345 votos. Por el contrario, en las elecciones del pasado 28 de abril, a pesar de haber sido la participación superior en casi un 2% a las de 2008, el bipartidismo obtuvo el 44,90% de los votos emitidos, o lo que es lo mismo, 11.836.778 votos, casi la mitad de los obtenidos en los comicios de 2008. Sin embargo, y a pesar del desplome en número de votos del bipartidismo, la burguesía sigue manejando el gobierno a través de PP y PSOE y los partidos que ha creado, que salvaguardan los votos que esos dos partidos han ido perdiendo, siendo el caso más claro lo que ha pasado con el PP, que de un partido que en cualquier país mínimamente democrático estaría ilegalizado, condenado por corrupción y cuya política ha sido enormemente antiobrera y represiva, es sostenido por la vía del voto por los partidos VOX y C’s, como se pudo ver en las elecciones andaluzas.

El PP en el año 2008 obtuvo 10.278.010 votos; en los comicios celebrados el pasado domingo 28 la suma de C’s, PP y VOX obtuvieron 11.169.796 votos, es decir, casi un millón más de votos de los que obtuvo el PP en 2008. Si comparamos con los votos obtenidos por la pata derecha del sistema en las elecciones generales de junio 2016 comprobamos que prácticamente se han mantenido en las elecciones del 28 de abril, habiendo bajado únicamente 10.439 votos.

Por otro lado, el PSOE en 2008 obtuvo 11.289.335 votos, e IU sacó en dichos comicios 969.946 votos, en las elecciones celebradas el pasado 28 de abril la pata ‘izquierda’ del sistema – PSOE + UNIDAS PODEMOS – obtuvo 11.404.161 votos, de los que el PSOE posee 7.480.755 votos, es decir, el 65,6% de los votos de ese bloque. Esto quiere decir que la pata ‘izquierda’ del sistema ha retrocedido 855.120 votos con respecto de 2008.

Como puede contemplarse, a pesar de la crisis política donde uno de los rasgos es la crisis del sistema bipartidista, la banca y los monopolios siguen manteniendo el dominio absoluto mediante las estructuras partidistas PP y PSOE a tenor de los votos en términos cuantitativos; antes directamente a través de esos mismos partidos que constituían fundamentalmente el sistema, ahora a través de bloques de partidos emanados de ellos. Sin embargo, la burguesía, como hemos visto, ha virado el tablero o sistema político hacia la extrema derecha y eso también se comprueba en la configuración de las patas o bloques. Por un lado, tenemos a un bloque de la derecha del sistema, donde Vox – un partido abiertamente fascista que es la escisión de la parte más reaccionaria del PP – ha hecho que C’s y PP compitan con ellos a ver quién es más fascista. Por otro lado, tenemos el bloque de la ‘izquierda’ del sistema, encabezado y dirigido por el PSOE – un partido que es tan fascista como los tres expresados del bloque de la derecha como se puede comprobar en política exterior o apoyando la aplicación del artículo 155 contra la autonomía catalana – que es el que posee la mayoría de votos de dicho bloque, y un PODEMOS que es la socialdemocracia que asume la OTAN y el imperialismo de la UE y que es equidistante en la defensa de los derechos democráticos de las naciones, como ha pasado en Cataluña con el 1 de octubre, habiendo engullido a IU/PCE, es decir, derechizando todavía más a la socialdemocracia que representaba IU/PCE.

La burguesía monopolista española, y españolista, se ha derechizado mucho más, como se comprueba tanto en términos cuantitativos y cualitativos, de tal modo que ya abiertamente el fascismo está totalmente blanqueado, normalizado y ejerce la hegemonía ideológica y política en la dirección del Estado sin complejo alguno, como se puede comprobar nítidamente en el vergonzoso juicio contra el independentismo catalán.

Y mientras la burguesía monopolista española abraza abiertamente el fascismo, y con él ha situado en la extrema derecha a su sistema político, llevando a la pata ‘izquierda’ a una derechización aún mayor, las burguesías periféricas que ven como pierden parte de sus privilegios alcanzados con la traición de la Transición, también se radicalizan en sus posiciones, situando el pendón del nacionalismo, la lucha entre el nacionalismo español y el nacionalismo periférico como elemento central para sumarse a la clase obrera de sus naciones y alejarla de la lucha de clases. De tal modo que, en Cataluña, el voto independentista ha subido en 510.279 votos en 2019, pasando de 1.115.722 votos de 2016 a 1.626.001 votos en 2019. En el País Vasco, la suma del voto nacionalista ha subido en 181.740 votos en 2019, pasando de 471.727 votos que obtuvieron en 2016 a 653.467 votos que obtuvieron el pasado 28 de abril. Ese incremento de votos tiene su correspondiente incremento en escaños, de tal modo que ahora disponen de 32 escaños por los 24 escaños que obtuvieron en 2016.

Desde las elecciones generales de 2008, las últimas celebradas antes de los efectos provocados por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, la participación ha oscilado entre el 68,94% de las generales de 2011 y el 75,75% de las generales del pasado 28 de abril. Este dato quiere decir que la clase obrera participa activamente en las elecciones generales, en contraposición con otro tipo de comicios, como por ejemplo son las elecciones europeas donde la abstención supera el 55%.

La burguesía, consciente de la grave situación en la que se halla y de lo que se jugaba, ha realizado desde sus medios de manipulación de masas una campaña enorme para la participación en los comicios del 28 de abril, empleando el miedo al fascismo, también, para ello, de tal modo que la participación ha sido del 75,75% – 26.361.256 votos contabilizados – y la abstención del 24,25% – 8.436.948 abstencionistas. Los datos también nos indican que cuando la participación es inferior al 70% la pata derecha del sistema se alza con el Gobierno.

La burguesía monopolista española ha obtenido un resultado electoral magnífico para escorar la política del Estado todavía más hacia la extrema derecha de lo que ya lo está. Además, en la situación de agudización de crisis económica en la que estamos, permitirá que se deteriore más aún su pata ‘izquierda’ desde donde ejercerán sus políticas antiobreras a través del PSOE y podrán preparar a la extrema derecha para su ulterior asalto del gobierno, que no del Poder. Asimismo, ha visto como las medidas que ha empleado para rejuvenecer y rehacer su sistema político han conseguido una participación récord del pueblo, de tal modo que la clase obrera hoy todavía confía en las elecciones burguesas, a pesar de que las Cortes Generales y el Gobierno son una parte más del instrumento con el que la burguesía impone su dictadura contra el pueblo.

Pero a pesar de su magnífico resultado, las elecciones también han arrojado contradicciones. Se agudiza la cuestión de la nación catalana y vasca, donde los partidos independentistas se han fortalecido, de tal modo que tendrán más capacidad para la defensa de sus intereses clasistas que cuestionan el principio franquista de la unidad de España e incluso de la monarquía.

Los hechos han demostrado que fue acertada la decisión del Comité Central de nuestro Partido adoptada el 15 de septiembre de 2018 de convocar el XVI Congreso en el primer fin de semana de febrero de 2019. Un XVI Congreso donde adaptamos nuestro programa político a la situación de la lucha de clases en este país y dónde aumentamos la composición del Comité Central para que éste también reflejara el desarrollo organizativo que hemos tenido a lo largo de los últimos tiempos.

En la senda de lo establecido en el XV Congreso, en marzo de 2015, nuestro XVI Congreso reafirmó la posición del PCOE con respecto de las elecciones burguesas. Nuestro Partido no considera que las elecciones burguesas sean la forma en la que la clase obrera accederá al poder, de hecho, las experiencias históricas nos muestran, sin margen alguno para la duda, que el proletariado únicamente podrá conseguir su emancipación social, únicamente podrá conquista el poder político de manera revolucionaria.

Estas elecciones generales del 28 de abril ha servido al Partido para darse más a conocer entre la clase obrera, para fortalecer la organización y para que nuestros camaradas no sólo hayan podido trasladar nuestra visión revolucionaria y nuestro programa a un número importante de trabajadores y mostrarles la suciedad y la faz antidemocrática y reaccionaria del Estado, sino que también les ha servido para templarse y forjarse como cuadros, para saber leer la psicología de la clase y tratar de elevar esa psicología en conciencia de clase.

La expansión del Partido nos ha permitido presentarnos en A Coruña, Guadalajara, Sevilla, Cádiz, Huelva, Córdoba, Segovia y Murcia – y aunque no hemos conseguido presentarnos en otras circunscripciones, sí hemos trabajado para ello en Barcelona, Tarragona, Madrid, Asturias, Valencia o Canarias, por citar algunas regiones -, de tal modo que la presencia del partido en estas elecciones se ha multiplicado prácticamente por tres en comparación con las anteriores elecciones generales de 2016. Es por este desarrollo del Partido, unido al incremento de la participación, por lo que el voto al PCOE se ha multiplicado por algo más de cinco.

El Comité Ejecutivo del PCOE valora positivamente el resultado que arroja a nuestra organización este proceso electoral del 28 de abril pues lo ha fortalecido organizativa e ideológicamente; lo ha promocionado entre el pueblo trabajador y ha servido para hacer crecer también cualitativa y numéricamente al Partido y establecer las condiciones para que éste se desarrolle y se multiplique por nuevas provincias en las que, hasta hace poco, no teníamos organización. Por todo ello, la prioridad del Partido desde el 29 de abril no es otra que ajustar las estructuras organizativas del Partido al crecimiento que estamos experimentando, de tal modo que se celebrarán Conferencias Regionales y Nacionales del Partido, empezando por Andalucía y por Cataluña, que se celebrarán en un corto plazo de tiempo. Para el PCOE la prioridad fundamental hoy es desarrollar la organización y llevar a cabo una lucha sin cuartel contra el capitalismo monopolista de Estado, fundamentalmente, en el terreno ideológico.

Asimismo, queremos destacar que en las 8 provincias en las que hemos concurrido, hemos sido el partido comunista más votado, por encima de otros partidos que también se autodenominan comunistas; de tal modo que el PCOE ha sido el partido comunista más votado en Galicia, Andalucía, la Región de Murcia o Castilla La Mancha. Por otro lado, la realidad, nuevamente, ha desenmascarado caretas oportunistas y la superchería de algunos que pretenden arrancar obreros hacia la socialdemocracia con el aplauso y el apoyo de algunos partidos comunistas del mundo que hacen injerencia en el movimiento comunista español, fraccionándolo.

Bajo el marco del capitalismo y del poder del estado de los capitalistas el pueblo trabajador no tiene más salida que el hambre, la opresión, la represión, la explotación y la muerte, por ello, objetivamente, no hay más salida que la Revolución Socialista, el socialismo, y que el poder esté en manos del Proletariado y su estado. Por ello, el Partido Comunista Obrero Español continuará trabajando con la clase obrera, en los centros de trabajo, en el campo, en los barrios, en la construcción de órganos de poder popular del proletariado, uniendo las luchas de los distintos sectores del proletariado en una única lucha contra el capitalismo (Frente Único del Pueblo), y uniendo a los comités de empresa, delegados y trabajadores para conseguir que en sus manos esté la producción (ACDT). En este sentido, el PCOE continuará, en virtud a nuestras fuerzas y grado de desarrollo, luchando por el Socialismo y por acabar con el capitalismo y su estado criminal, que niega el derecho a la autodeterminación de la nación catalana, vasca y gallega, que niega la tierra a los campesinos, que niega la democracia a los trabajadores y los despoja de todo derecho y los condena a la explotación y represión más descarnada, el paro y la miseria. Nadie vendrá a liberarnos pues la emancipación del proletariado sólo puede ser obra suya, armado de su partido, el Partido Comunista Obrero Español. Ante la agudización de la crisis del capitalismo, es momento de redoblar los esfuerzos para llegar a los obreros, jornaleros, jubilados, mujeres, estudiantes, en definitiva, a todos los sectores del proletariado y conseguir que hagan suya la política del PCOE, pues únicamente son ellos organizados bajo una dirección revolucionaria, los que podrán llevar a término la misión que nos tiene encomendada la Historia: Mandar al capitalismo al estercolero de la Historia y construir el Socialismo.

 

¡POR EL DESARROLLO DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR LA REFORMA AGRARIA ANTILATIFUNDISTA Y ANTIMONOPOLISTA!

¡FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OTAN!

¡ABAJO EL CAPITALISMO! ¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 2 de mayo de 2019

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)