1

Por una Reforma Agraria moderna. Andalucía en manos de los trabajadores andaluces

En Andalucía, exigir una Reforma Agraria que vaya más allá del reparto de tierras debe ser el centro vital sobre el que gire toda la lucha política porque una Reforma Agraria moderna acabaría con el paro secular que martiriza al pueblo andaluz. Además porque su puesta en práctica beneficiaría no sólo a Andalucía sino al conjunto de los trabajadores del estado español debido a que la Reforma Agraria que promueve el PCOE exige un cambio estructural profundo de la economía del país. En definitiva, esta Reforma Agraria supondría una revolución a todos los niveles.

ORÍGENES DEL SUBDESARROLLO EN ANDALUCÍA

A comienzos del siglo XIX y coincidiendo con la implantación del capitalismo en España, Andalucía, junto con Cataluña, atesoraba las mayores posibilidades para emprender el desarrollo económico. Fundamentalmente Andalucía, antes incluso de la revolución industrial, ofertaba la economía más diversificada, convirtiéndose en la base más firme de la industrialización de todo el Estado y en el centro principal de la producción minera a nivel internacional; aunque, como se vio posteriormente, no existía una burguesía autóctona emprendedora. Estos datos tan prometedores contrastaban con la situación de la agricultura, la cual evidenciaba unas estructuras económicas feudales que servían a los intereses de los terratenientes, clase protagonizada por los antiguos señores castellanos, vascos y de otros lugares que comandaron los ejércitos “reconquistadores”, recibiendo como recompensa grandes extensiones de tierras fértiles incautadas al entonces campesinado andaluz.

En consecuencia, el subdesarrollo de Andalucía no tiene su origen en el olvido ni es culpa de la marginación como sostenía la intelectualidad fascista y que luego la falsa progresía de la “democracia” ha mantenido. El subdesarrollo andaluz es el fruto de un plan establecido para la implantación y desarrollo del capitalismo en el Estado. El poder fáctico andaluz por excelencia, -el terrateniente- crea sus industrias en el centro y norte de España a la par que adjudica a Andalucía el papel de exportadora a esas industrias de materia prima y de mano de obra barata. Esto unido a que los sectores vitícolas y mineros estaban en poder de empresarios extranjeros básicamente ingleses, origina unasituación ofensiva y degradante, caldo de cultivo para la existencia del tristemente famoso caciquismo del señorío andaluz. Desde entonces la agricultura andaluza se caracteriza por un sistema de cultivos que obedece al modelo tradicional con bajo nivel de industrialización, en el que predominan las explotaciones extensivas, con escasísima capitalización lo que se traduce en un parque de instrumentos de producción pobre y de baja calidad, que incide en el sistema de regadío. Resulta palpable la deficiente investigación que ahonda en la escasa preparación del agricultor pequeño y mediano, así como la carencia de canales de distribución y comercialización propios, pues en la mayoría de los casos se hallan en manos de monopolios españoles y extranjeros. Por último, adolece del poco peso del subsector ganadero y forestal.

En la actualidad y en plena “democracia” la situación continua siendo humillante para el campo andaluz que a la par de soportar la actitud irreverente del estado español, el sometimiento de éste a los monopolios europeos trae graves consecuencias para los pueblos agrarios con nefasta inferencia en nuestras tierras. Ningún gobierno de esta “democracia” ha intentado resarcir las injusticias a las que ha sido sometida Andalucía. Por el contrario, el gobierno socialista rendió públicamente pleitesía a los explotadores al condecorar a la Duquesa de Alba, poseedora de grandes latifundios.

 

CONDICIONES SOCIALES DE ANDALUCIA

El gran terrateniente andaluz, a la vez gran capitalista en otras zonas del estado, unido al gran capital vasco, catalán y madrileño, configura durante el periodo franquista el capitalismo monopolista de estado, circunstancia que incide en el subdesarrollo de Andalucía, que muy lejos de atenuarse después, con el advenimiento de la democracia burguesa, ha venido acentuándose especialmente en el campo. En la actualidad el cuadro es tremendamente doloroso, sin que se vislumbre salida alguna con las políticas que aplican los sucesivos gobiernos y a tenor de los programas de la oposición parlamentaria, debido a que no atentan a las causas que generan los males:

En estos momentos el desempleo afecta a 1.039.837 trabajadores, mientras 2.800.000 andaluces no cuentan con ayuda económica familiar. Más de 3 millones de personas se hallan por debajo del umbral de la pobreza. Cerca de 400.000 hogares sufren exclusión severa, además, 650.000 niños se encuentran en riesgo de pobreza. El 35% de los niños andaluces no pueden alimentarse como aconseja la Organización de Naciones Unidas. Por otro lado, durante 2014 tuvieron lugar 10.000 desahucios entre las ocho provincias andaluzas y durante 2013 se estima que se sucedieron 10 suicidios al día por causa de la crisis.

 

SITUACIÓN DEL CAMPO ANDALUZ

Más de 300.000 jornaleros viven en precariedad con la denigrante limosna que les da el gobierno: el PER. Mientras, la visión que ofrece el proceso de producción agrario en la comunidad registra las frustraciones que produce el sometimiento de la agricultura a los intereses de los monopolios y del capital financiero: un porcentaje importante del arroz andaluz marcha a Valencia donde lo empaquetan y le colocan la marca valenciana para venderlo. La naranja agria se vende a Inglaterra donde sirve de materia prima, en vez de crearse industrias en Andalucía. El aceite andaluz está en manos de comercializadoras extranjeras y de multinacionales españolas.

También la pertenencia a la UE ha servido para que la agricultura andaluza se doblegue a los designios de las grandes empresas agrícolas alemanas y francesas. La UE ha limitado la producción de algodón que corre el riesgo de desaparecer en el bajo Guadalquivir, con la excusa de que hay que dar entrada a países más pobres. La realidad es que se trata de favorecer las empresas francesas que controlan los cultivos de algodón en Centroáfrica. De igual forma procede la UE con relación al azúcar. Según las directrices comunitarias se reduce la producción de la remolacha en Andalucía para abrir las puertas a América Latina; sin embargo, quien se beneficia es la inglesa British Sugar que posee poderosos latifundios en Brasil, famosa por deforestar la selva amazónica.

En contraste con la injuriosa situación del agro, en Andalucía hay 7.913 cotos privados de caza, para goce de los terratenientes y sus amigos. En contraposición las estadísticas afirman que entre los trabajadores hay pobreza y hambre. La Junta de Andalucía y el Estado poseen infinidad de fincas productivas en baldíos con una media de 25. Has cada una. El pequeño campesino, sin embargo, se ve y se las desea para salir hacia adelante, soportando préstamos bancarios que le asfixia y sufriendo la presión de los intermediarios que les compran sus productos a veces por debajo de su costo. Para mayor escarnio los grandes capitalistas y los terratenientes están exentos de impuestos. Sirva como ejemplo que el 90% del patrimonio de la Casa de Alba –es decir, entre 2.200 y 3.200 millones de euros– no paga impuesto.

Por todo lo expuesto, sin la implantación de una Reforma Agraria será imposible sacar a Andalucía del subdesarrollo. Por eso enjugar el paro y proceder a la industrialización sólo será posible a partir de una profunda transformación de las estructuras económicas, que permita al pueblo andaluz ser dueño de sus riquezas naturales: campos, minas, mares, sol, hoy en manos de capitalistas corruptos, de extranjeros y banqueros egoístas respaldados por la inmensa mayoría de los partidos políticos que tienen posibilidades de gobernar.

 

LA REFORMA AGRARIA MODERNA HA DE SER ANTILATIFUNDISTA, ANTIMONOPOLISTA Y EXIGE SALIR DE LA UE

Antiguamente la Reforma Agraria era una reivindicación democrático burguesa que se limitaba a la entrega de las tierras a los jornaleros para su explotación. El campesino se encargaba de todo el proceso de producción como también de la venta directa de sus productos. Al no existir un gran desarrollo tecnológico se bastaba con sus manos y con determinados aperos rudimentarios activados por tracción animal. En la actualidad no tiene sentido una Reforma Agraria de ese tipo. La revolución técnica y científica ha penetrado en el campo. Por esta razón, todo lo que rodea al proceso de producción agrícola está en poder del gran capital: las máquinas, los productos químicos, el transporte, la comercialización y los préstamos a los pequeños campesinos están en manos de la banca, los monopolios y las multinacionales españolas y extranjeras que imponen sus precios y sus leyes.

La Reforma Agraria ofrece la oportunidad de generar materias brutas y primas para la industrialización de Andalucía, de obtener los recursos necesarios y de calidad para hacer sostenible el sector ganadero. Además la Reforma Agraria movilizará gran parte de nuestras riquezas autóctonas –minas- y a amplios sectores industriales –siderurgia, fábricas de componentes mecánicos, etc.- para construir un gran parque de maquinarias agrícolas de calidad.

La Reforma Agraria será:

ANTILATIFUNDISTA

La Reforma Agraria tendrá que ser ANTILATIFUNDISTA porque los terratenientes utilizan las grandes extensiones de tierras para obtener materias primas y dinero a costa de la explotación de los jornaleros; materias primas y dinero que se llevan a sus industrias y bancos de Madrid, País Vasco y Cataluña, perpetuando el subdesarrollo en Andalucía.

Se procederá, pues, a la expropiación de los latifundios al mismo tiempo que se utilizarán las tierras en poder de las instituciones públicas para la entrega a los jornaleros y pequeños campesinos al objeto de que procedan a su explotación planificada.

La entrega a los jornaleros de las tierras debe rodearse de las condiciones óptimas para que su trabajo dé el fruto apetecido. Hay que dotar a los nuevos campesinos de terrenos suficientes para que sean rentables. No se trata de establecer la relación un campesino = una parcela, porque no permitiría la planificación de la agricultura según las necesidades del país. Lo correcto es la socialización de las tierras y el agrupamiento en cooperativas cuyos productos pertenecerán a toda la sociedad. ¿Por qué? Porque la sociedad le entregará a los campesinos no sólo las tierras; también las máquinas, aperos, semillas, abonos, etc. El transporte y la comercialización de los productos ya no supondrían costes añadidos que graven la economía de los nuevos campesinos. De igual forma se procede con los pequeños agricultores ya existentes. La sociedad pondrá a disposición del campo las estructuras adecuadas para introducir los avances científicos y tecnológicos: ingenieros agrónomos, biólogos, etc.

ANTIMONOPOLISTA

La Reforma Agraria tendrá que ser ANTIMONOPOLISTA porque todo lo que rodea al proceso de producción del campo está en poder del gran capital industrial y financiero: las máquinas, los productos químicos, el transporte, la comercialización y los préstamos a los pequeños campesinos están en manos de la banca, los monopolios y las multinacionales españolas y extranjeras que imponen sus precios y sus leyes.

Esta es la razón por la que los pequeños campesinos actuales se vean abocados a la ruina, sin poder afrontar los gastos que son superiores a los ingresos. En esta situación se verían los jornaleros si se llevaran a cabo las falsas reformas y políticas agrarias que defienden algunos partidos parlamentarios. Pues aunque se creara un banco público, esta relación entre monopolios y pequeños campesinos no variaría.

La existencia de monopolios y de la banca privada es incompatible con la Reforma Agraria moderna. Su poder y control es absoluto en la sociedad capitalista, lo que hace imposible la convivencia con formas de producción que las niegan. Desde esta verdad incuestionable, la Reforma Agraria se confirmará desde la nacionalización y socialización de los monopolios, las multinacionales y la Banca privada.

La Reforma Agraria ha de ir acompañada de la nacionalización y socialización de los sectores estratégicos. Casi todos ellos eran empresas públicas que los gobiernos del PSOE y del PP han privatizado: REPSOL, ENDESA, TELEFÓNIUCA, ARGENTARIA, RED ELECTRICA ESPAÑOLA, ALTOS HORNOS, RETEVISIÓN, ENCE, INDRA, INESPAL, EL CANO, ENATCAR, AEROLÍNEAS ARGENTINAS, TRANSMEDITERRÁNEA, SANTA BARBARA ETC. Se trata de devolver al pueblo lo que él mismo ha levantado con sus esfuerzos.

LA REFORMA AGRARIA SÓLO TENDRÁ EFECTIVIDAD SI SALIMOS DE LA UE

La UE, tal y como se ha demostrado durante la crisis, es el órgano superior del continente que está por encima de los gobiernos estatales, concebido para administrar los intereses de los monopolios, las multinacionales y la banca de los países más poderosos de Europa: Inglaterra, Francia y Alemania.

La pertenencia a la UE significa el sometimiento total y absoluto a los intereses supremos del imperialismo europeo que controla, gestiona, dirige la política y la economía de los países socios. Es decir, la UE impide la racionalización y la planificación democrática según los deseos y necesidades del pueblo trabajador. Será imposible dedicar las materias primas extraídas por los campesinos andaluces para la creación de industrias en nuestro propio suelo porque la producción derivada de las nuevas industrias estaría sometida a las directrices supranacionales. Inmersa en esta realidad, la Reforma Agraria, que significa el comienzo de una sociedad planificada, choca frontalmente con lo que constituye el discurso central de la UE. Si la clase trabajadora andaluza quiere ser dueña de su destino será indefectiblemente sobre la base de salir de la UE.

 

V. A MODO DE CONCLUSIÓN

El proceso de producción de las máquinas y aperos requiere la movilización de todo un entramado de empresas, la industria de extracción (minas), de elaboración del acero y su transformación, de su templado, bonificado y cromado, etc. De ahí que los altos hornos, todo tipo de acerías y fábricas de barras perforadas, tubos cuadrados, etc., han de ser nacionalizadas y socializadas. Muchas de ellas eran empresas públicas. Otras, como las minas, son riquezas de nuestro suelo y nos pertenecen; sin embargo, la Junta de Andalucía cede su explotación a multinacionales, especialmente extranjeras, por lo que los materiales extraídos van a parar a otros países como el cobre cuya producción se marcha hacia India y China y el dinero de su venta a las empresas extractoras, sin beneficiar en absoluto a nuestros pueblos.

La Reforma Agraria abarca el sector ganadero, que se ha visto limitado por la presión de la UE y por la política de precios de los monopolios y multinacionales. Aplicar la Reforma Agraria que corresponde en la actualidad exige que las riquezas de nuestros suelos pasen a manos del pueblo al igual que todas las factorías que intervienen en el proceso de producción. Basta ya de que las multinacionales se lleven nuestras riquezas a sus países convirtiéndonos en la región más pobre y con mayor número de parados de Europa.

Hasta hace poco se tenía la idea de que la Reforma Agraria es un problema de los pueblos agrarios. Por lo tanto correspondía sólo a los pequeños campesinos y a los braceros luchar por ella. La Reforma Agraria contemporánea exige la participación del conjunto de la sociedad, tanto en la ciudad como en los pueblos. Con la Reforma Agraria los campesinos extraerán de las tierras las materias primas que hoy son utilizadas para crear y fortalecer las industrias de lugares foráneos a Andalucía. Como es lógico esa materia prima después de la implantación de la Reforma Agraria servirá para crear industrias en nuestra comunidad y en todo el Estado, para consolidar y extender las que existen y además parte de dicha materia prima será moneda de cambio en la adquisición de materiales que sirvan para el progreso social de Andalucía, que no lo podemos obtener con nuestros propios recursos pero que existen en otros lugares del Estado español y del extranjero.

Todo un conglomerado de industrias de los sectores primarios, secundarios y terciarios brotará propiciado por la Reforma Agraria. Así pues, harán falta licenciados de todas las carreras. Surgirán demandas de todo tipo de oficios. Se pondrá en marcha un sistema de investigación para el desarrollo del campo y de la ciudad que exigirá nuevos profesionales.

La Reforma Agraria moderna es un sistema armónico y el más solidario que se puede dar en la sociedad actual. Por eso no puede convivir con la existencia de clases sociales que sólo buscan su beneficio y no les importan deteriorar el hábitat en el que vivimos, esquilmando bosques, produciendo bombas criminales, a las que tampoco les importa que niños, mujeres y hombres inocentes mueran con tal de llenar sus bolsillos. Clases que disfrutan con tener casas vacías mientras hay personas que duermen en las calles. Clases que cimientan su existencia con la explotación irracional de nuestras riquezas.

La Reforma Agraria moderna es posible y es sobre todo la única salida real para la situación en que nos encontramos los andaluces así como los trabajadores de todo el estado, como también para dar solución a la pobreza y proporcionar un porvenir a la juventud desahuciada. Por todas estas razones, el PCOE hará lo posible por auspiciar entre los trabajadores la imperiosa necesidad de luchar por hacerla realidad, con el propósito de enjugar el paro y para hacer justicia a los sacrificios de las clases laboriosas de la ciudad y del campo, creadoras de las riquezas del país.

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Andalucía




El capitalismo condena a la juventud obrera a un futuro precario y miserable

La condena del capitalismo a la juventud obrera se hace más presente a cada paso que el estado burgués avanza. El desempleo juvenil se hace problema patente y facilita la precariedad y el trabajo esclavo con el discurso del menosprecio de las funciones del trabajador, así como la imposición de cuotas absurdas e inalcanzables para poder seguir hostigando al trabajador aunque éste cumpla notadamente sus funciones. Tanto es así que el obrero se conforma con condiciones incluso por debajo de la ley sin protestar y permitir un trato infrahumano e incluso trabajar hasta la muerte como ha sucedido ya en numerosos casos.

Las cifras desde el comienzo de la ‘crisis’ son escandalosas alcanzando un máximo de paro juvenil de 75.63 puntos en el primer trimestre de 2013 para jóvenes de entre 16 y 19 años, así como 53.39 puntos entre 20 y 24 años. Si bien es cierto que desde esa escalada se ha reducido la cantidad de desempleados situándose hasta una media de 34.68 puntos en menores de 25 durante el segundo trimestre de 2018, cabe destacar el carácter precario de estos contratos puesto que en 2017 se registraron un 92,5% de empleos temporales del total de contratos realizados dejándonos en un 26,8% de empleos temporales en total. Además, se suman a esta cifra las constantes bajadas durante el tercer trimestre de cada año debido al empleo ‘vacacional’ que se sitúa como última opción de los trabajadores en los sectores más precarios como hostelería o camareras de piso.

Además, hay que sumar más de millón y medio de jóvenes españoles que han emigrado desde el inicio de la crisis económica de 2008. La inmensa mayoría de estos jóvenes forman parte de la clase trabajadora – en muchos casos poseyendo titulación universitaria o de módulos – y se han visto obligados a migrar debido a las nulas expectativas de encontrar empleo debido a esta crisis sistemática y cíclica del capitalismo, el cual ha estado constantemente expulsando a los trabajadores del proceso productivo debido a la creciente devaluación del trabajo.

La mayoría de los jóvenes emigrantes terminan en Francia, Reino Unido, Alemania o Estados Unidos, países publicitados como sistemas capitalistas exitosos, aunque una vez asentados en estos mencionados países terminen descubriendo una amarga realidad: contratos temporales que apenas permiten garantizar el sustento básico, puesto que un gran porcentaje de estos jóvenes trabajadores sólo obtienen un salario menor a 1.000 euros mensuales.

De manera que el capitalismo logra una doble ventaja al explotar más eficientemente a los jóvenes que se vieron forzados a mudarse a otro país, al mismo tiempo que ataja con el excesivo ejército de reserva industrial de un país como es España que constantemente está destruyendo el tejido industrial para sustituirlo por los negocios del turismo, junto a los empleos de condiciones precarias y sueldos miserables.

Queda patente la voluntad del capitalismo de transformar a la juventud obrera en una masa carente de derecho laboral alguno, así como arrebatarles cualquier esperanza de unas condiciones de vida digna, además de su intención de eliminar el tejido industrial a toda costa. La solución no es otra que la de eliminar el sistema capitalista y tomar la posición que nos pertenece a los trabajadores, la de dueños y administradores de los medios de producción, expulsando a los parásitos que se adueñan día a día del sudor de nuestra frente a cambio de una mísera limosna a la que ellos llaman salario.

Por ello hacemos un llamamiento a todos los trabajadores a organizarse contra el capitalismo y sus ataques, conformando un Frente Único del Pueblo junto a estudiantes, jubilados, amas de casa y el resto de clases populares, puesto que tan solo con la unión del proletariado bajo la disciplina del Partido Comunista es posible vencer al capitalismo y emanciparnos como clase.

Por la unión de todas las luchas en un Frente Único del Pueblo

Por la construcción del Socialismo

Comisión de Juventud y Movimiento Estudiantil del Partido Comunista Obrero Español

 




La socialdemocracia sevillana promociona el turismo de lujo

La socialdemocracia de hoy en día cada vez nos pone más fácil a los comunistas nuestra tarea de mostrar su verdadera faz reaccionaria y al servicio de los ricos. El ayuntamiento socialista de Sevilla, que gobierna gracias a la muleta de la socialdemocracia 2.0 que representan la sucursal sevillana de Podemos (Participa Sevilla), saca pecho a raíz de los buenos resultados del sector turístico: Nuestro objetivo primordial es el turista que más gasta.

El delegado de Hábitat Urbana, Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla,Antonio Muñoz, desprecia el turismo de “bajo coste”, asociándolo a borrachos y a juerguistas:

Si Sevilla va a crecer en algo va a ser precisamente en hoteles de cuatro y cinco estrellas […] Remarco este asunto por eclipsar y devaluar algún que otra opinión, de alguna fuerza política, que vincula la oferta de esta ciudad al turismo de bajo coste, de borrachera, de despedidas de soltero”.

Así que nuestra socialdemocracia sevillana asocia el turismo que se puede permitir la clase obrera a las borracheras y despedidas de soltero. Según esta teoría socialdemócrata el turista de cuatro y cinco estrellas no se emborracha ni organiza despedidas de soltero.

Por eso, el gobierno socialdemócrata local no quiere a obreros visitando Sevilla, porque gastan poco. Aunque ya se encarga de ello el mercado, de la misma manera que expulsa a las familias obreras del centro y de las zonas suculentas para los sectores turístico e inmobiliario.

Aunque gobernara la nueva socialdemocracia representada por Podemos, la economía de mercado seguirá imponiendo el aumento de la sobre-explotación por las cantidades industriales de plus-valía que los dueños de los hoteles de cuatro y cinco estrellas roban a sus trabajadores, seguirá expulsando de sus barrios de toda la vida a jubilados y pensionistas con alquileres más asequibles, y seguirá aumentando el coste de vida que imposibilita a muchas familias trabajadoras disfrutar sus días de vacaciones viajando a la ciudad que deseen.

El sector del lujo prospera al mismo ritmo que las dificultades para llegar a fin de mes de la clase obrera. De ello presume también el ayuntamiento sevillano, que promueve una campaña para favorecer el turismo de “alto estanding”, con inversión municipal incluida. A esta campaña se han sumado las empresas del sector del lujo. Entre ellas están hoteles como el Alfonso XIII, el Meliá Colón, Torre SevillaCasa 1800 y Legado Alcázar, agencias de viajes como Unforgettable SpainMimo Sevilla y Different Spain, además de marcas como LoeweMax Mara, Joyerías Suárez y El Corte Inglés.

Como se comprueba, el que un sector de la economía de mercado vaya bien lo que implica es que los empresarios ganan más y roban más plusvalías a la clase obrera de ese sector; que sufre mayor explotación al obligarle a trabajar más horas porque los empresarios no pretenden crear empleo, sino sacar lo máximo posible de media a cada trabajador.

Pero además nada es eterno y menos en el capitalismo. Lo poco que puedan ganar los trabajadores de un sector boyante en un momento determinado, se lo llevará el viento en cuanto vuelva la crisis de turno, cada vez con mayor virulencia. Muchos volverán a las listas negras del paro, sufriendo como consecuencia cortes de luz, de agua, desahucios, enfermedades psicológicas, violencia en sus hogares e incluso perder la custodia de sus hijos por no poder mantenerlos.

La clase obrera sevillana deber mirar no el día a día, sino el día de mañana. No debe luchar por las migajas de hoy, si no por el pan de mañana. Debe luchar por el futuro suyo y de sus hijos. Y para eso hay que acabar con el régimen de explotación y la economía de mercado que convierte nuestras vidas en mercancías de usar y tirar.

La clase obrera sevillana del sector turístico debe organizarse y unirse a través de un sindicalismo de clase obrera, como la Coordinadora Sindical de Clase. Tener delegados y comités de empresa en cada centro de trabajo. Unir esos delegados y comités de empresa a través de la Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores. Unir esos comités de empresa al resto de clases populares que componen el pueblo trabajador (jubilados, pensionistas, amas de casa, jóvenes,….) a través del Frente Único del Pueblo.

También hemos de unir en ese Frente Único del Pueblo a los trabajadores del campo, jornaleros y pequeños campesinos para imponer una Reforma Agraria revolucionaria que transforme el campo y la sociedad andaluza poniendo al servicio de todo el pueblo las inmensas riquezas naturales que ofrece nuestra tierra.

El Frente Único del Pueblo, vertebrará y estructurará a aquellos que ponemos en marcha el mundo cada día, y que tarde o temprano debemos aspirar a tomar el poder económico y político, para tener por fin el control de nuestras vidas y nuestro destino.

A LOS TRABAJADORES TOCA DISFRUTAR DEL LUJO QUE PRODUCEN

POR EL SINDICALISMO DE CLASE

POR LA UNIÓN DE LOS COMITÉS DE EMPRESARIA

POR LA CREACIÓN DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO

POR LA ABOLICIÓN DE LA EXPLOTACIÓN Y LOS EXPLOTADORES

POR EL SOCIALISMO

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial del PCOE en Sevilla




181 altos mandos del ejército demuestran que el Estado sigue siendo fascista

El pasado día 31 de julio por la tarde en el diario digital OK diario, o como muchos periodistas denominan, el tabloide de las cloacas del Estado, salió publicado un artículo titulado “181 altos mandos del Ejército en la reserva firman un manifiesto en el que piden “respeto” a Franco” firmado por Carlos Cuesta, en el que se adjuntaba la declaración suscrita por estos altos mandos. Posteriormente, otros medios del capital se hicieron eco de dicho manifiesto.

En realidad, y por más que el libelo fascista de Inda pretendiera maquillarlo, estamos ante un pronunciamiento político de 181 altos mandos del Ejército, en el que expresan, con meridiana claridad, su defensa política de Franco y del fascismo, evidenciando, como no puede ser de otro modo, un anticomunismo feroz, haciendo una revisión de la historia al objeto de imponer el relato histórico falso de los que desencadenaron el golpe de estado en 1936 contra el legítimo gobierno de la República, señalando directamente a lo que ellos denominan “izquierda política”.

Si bien algunos “finos” analistas de la burguesía que parlotean en los medios de comunicación del Capital han interpretado dicho mensaje de estos personajes reaccionarios circunscribiéndolo, exclusivamente, al debate público suscitado por la exhumación de los restos del criminal tirano Franco del Valle de los Caídos, tal y como explícitamente redactan los autores de dicha declaración política, la realidad es que la misma tiene, fundamentalmente, una advertencia política ante la reunión bilateral que, justo 24 horas después, iban a tener una representación del Govern de Catalunya y del Gobierno de España; como se puede deducir del siguiente párrafo de dicha declaración: “(…) defendemos la imagen militar del General Franco, claramente definida en su Hoja de Servicios y dada la personalidad en ella reflejada, desaprobamos muchas de las acusaciones que se vierten en estos momentos contra él con el único fin de que las nuevas generaciones ignoren y si es posible desprecien un periodo importante de su propia Historia, tratando de justificar con ello un falso progreso que oculta la realidad del actual desmoronamiento territorial de la Nación y la manifiesta desigualdad entre españoles.”.

Y es que para estos 181 altos mandos fascistas del Ejército, únicamente existe “la Nación española” y “la Patria está por encima de la democracia”, como herederos que se reivindican del asesino Franco y su obra. Entre los militares signatarios del manifiesto se encuentran personajes como el General de División de Infantería de Marina Juan Chicharro Ortega, que fue ayudante del “Rey Emérito” y antiguo Presidente Ejecutivo de la Fundación Nacional Francisco Franco, así como otros cuyos ascensos, y también participación en altos puestos políticos, se han sucedido con los sucesivos gobiernos del PP y del PSOE.

Hemos visto que no ha sido casual este pronunciamiento político de estos altos mandos militares retirados, que sin duda debieran ser purgados del Ejército y no cobrar ni un duro de dinero público. El estado español es un estado fascista, lo reconocen y reivindican estos militares fascistas, los cuales han ocupado puestos y tienen influencia notable en el Ejército sobre multitud de mandos y otros componentes del mismo los cuales, si el estado español fuera mínimamente democrático, sin duda, debieran ser purgados.

Queda claro que la denominada Transición fue una gran traición perpetrada por el oportunismo – con el PCE a la cabeza – en alianza con el fascismo, plasmada en la Constitución de 1978, con la que los herederos de Franco establecieron un marco normativo que permitía salvaguardar íntegramente al estado fascista, de tal modo que la burguesía aseguró plenamente sus objetivos, entre otros: Consagrar explícitamente el capitalismo en su artículo 38, integrarse en los organismos y mecanismos imperialistas (OTAN, UE), mantenimiento de la simbología fascista (bandera, Corona y Unidad de España) y conservar intacta la maquinaria del poder del estado franquista ya sea en el Ejército, en la Judicatura, etcétera.

Aquéllos polvos trajeron estos lodos, y estos cuarenta años de “democracia” verifican que únicamente han servido para que los monopolios sigan detentando el Poder, el capitalismo sea el sistema económico, el capitalismo monopolista de Estado español se haya integrado en las estructuras políticas y económicas imperialistas – CEE, UE -, así como en las militares – OTAN -, que el aparato del Estado siga estando en manos de los fascistas – Judicatura, Ejército, etcétera – y que los derechos políticos y democráticos de las naciones que componen el Estado, así como de la clase obrera, sean ferozmente reprimidos y negados.

Y toda esta farsa de 40 años se está viendo con meridiana claridad en los días corrientes, donde altos mandos del Ejército no dudan en sacar a la palestra la esencia ideológica del fascismo en la defensa de Franco y su obra, el actual Estado, o la Judicatura donde el antiguo Tribunal de Orden Público, hoy Audiencia Nacional, y el Tribunal Supremo se baten el cobre para reprimir a raperos, artistas y todo aquél que cuestione y denuncie a este criminal y corrupto sistema, que engrosa la lista de presos políticos, y que es retratado, incluso, por sus socios estados imperialistas y reaccionarios europeos, como son Alemania o Bélgica, donde deniegan la extradición de Puigdemont y otros consellers exiliados del Govern de Catalunya, por el delito imputado por la Justicia española de rebelión, que para las administraciones de justicia de dichos estados no se sostiene jurídicamente por ningún lugar, dejando bien claro que las administraciones de justicia de los estados belga o alemán no son análogos, o no llegan a un grado de reacción y fascismo tal que el español. Y es que, claro, Llarena y el Tribunal Supremo, están pretendiendo aplicar judicialmente la doctrina de la Asociación de Militares Españoles (AME) de que se juzgue por “alta traición”, puede traducirse por rebelión, a todo aquél que promueva el independentismo.

Pero esto no es novedoso, sino una constante. La cúpula militar, una vez muerto el tirano, ha demostrado siempre a lo largo de este periodo su fidelidad a éste y a su ideario fascista. Como por ejemplo el General Blas Piñar, el Teniente General del Ejército de Tierra, José Mena, que en la Pascua Militar de 2006 ya pidió que el Ejército actuara en Cataluña, o la Asociación de Militares Españoles (AME), asociación fascista que aglutina a más de 3.000 militares en la reserva y que es financiada por el Estado y que, desde 2012, viene demandando la intervención militar en Cataluña. Ni que decir tiene que todos ellos estarían emocionados el pasado 1 de octubre comprobando como el Estado enviaba a más de 10 mil dispositivos para reprimir y hostiar al pueblo catalán por el delito de querer ejercer su derecho democrático a la autodeterminación, y todos ellos suscriben el posicionamiento político del Gobierno de Rajoy, y del trío del 155 (PP, C’s y PSOE).

La esencia fascista de la institución militar se ha visto durante los últimos 40 años en numerosas declaraciones y pronunciamientos, en el autogolpe de estado del 23F, en la guerra sucia y el terrorismo de estado, en la corrupción generalizada y la impunidad existentes en el seno del Ejército destapada por militares como el Teniente Luis Gonzalo Segura el cual ha sido reprimido por ello, en los “apellidos ilustres” de la cúpula, en la vinculación de militares con organizaciones fascistas, etcétera, todo ello con la impunidad absoluta y con el beneplácito de los partidos políticos del sistema. El propio Teniente Segura señala que “el ejército actual es el ejército de Franco y de Juan Carlos estandarizado a niveles OTAN”.

Nunca hubo una purga del fascismo en el Ejército, ni en el aparato del Estado, tras la muerte del tirano. Ni tan siquiera hubo una ruptura democrática, pues la Constitución de 1978 no es más que una Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del franquismo, manteniéndose incólume el fascismo como ideología del Estado. Y esta es la consecuencia de los sucesivos gobiernos “democráticos” de PP, PSOE y del resto de partidos oportunistas que engañan a los trabajadores defendiendo los intereses de los monopolios y su Estado (PODEMOS, IU/PCE).

Franco no fue leal a la República, como falsamente dicen estos 181 fascistas retirados del Ejército. Franco fue un criminal como lo acreditó la represión, o como dicen en el manifiesto de reivindicación del tirano “dirigió la acción militar que sofocó la sublevación de Asturias en 1.934 provocada por la oposición de la izquierda y preludio del Frente Popular”, y como lo certifica la reacción y represión criminal de su infame dictadura, dictadura que se prolongó durante casi 4 décadas gracias al apoyo de los “democráticos” EEUU y demás estados imperialistas de Europa. Sin embargo, sí hemos de reseñar que la II República tampoco fue leal a la clase obrera, al proletariado, como jamás ha sido leal, ni lo sigue siendo, ni el PSOE ni el oportunismo socialdemócrata, hoy bajo la etiqueta de PODEMOS-IU y compañía. Dimitrov, magistralmente sintetizó en “La ofensiva del fascismo y las tareas de la Internacional Comunista en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo. Informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista” la II República y cómo la socialdemocracia, en este caso el PSOE, allanó el camino al fascismo al igual que hizo la socialdemocracia en otros países europeos:

¿Tenía que triunfar inevitablemente la burguesía y la nobleza en España, país donde las fuerzas de la insurrección proletaria se combinan tan ventajosamente con la guerra campesina? (…) Los socialdemócratas españoles estuvieron representados en el gobierno desde los primeros días de la revolución ¿Establecieron acaso un contacto de lucha entre las organizaciones obreras de todas las tendencias políticas incluyendo comunistas y anarquistas? ¿Fundieron a la clase obrera en una sola organización sindical? ¿Exigieron acaso la confiscación de todas las tierras de los terratenientes, de las iglesias y los conventos a favor de los campesinos para conquistar a éstos para la revolución? ¿Intentaron luchar por la autodeterminación nacional de los catalanes, de los vascos, por la liberación de Marruecos? ¿Limpiaron al ejército de elementos monárquicos y fascistas, preparando el paso de las tropas al lado de los obreros y de los campesinos? ¿Disolvieron a la guardia civil, verdugo de todos los movimientos populares, tan odiada por el pueblo? ¿Asestaron algún golpe contra el partido fascista de Gil Robles, contra el poderío del clero católico? No, no hicieron nada de esto. Rechazaron las reiteradas proposiciones de los comunistas sobre la unidad de acción contra la ofensiva de la reacción de los burgueses y de los terratenientes y del fascismo. Promulgaron una ley electoral que permitió a la reacción conquistar la mayoría en las Cortes y una serie de leyes que decretaban duras penas contra los movimientos populares, leyes que sirven ahora para juzgar a los heroicos mineros de Asturias. Fusilaron por mano de la guardia civil a los campesinos que luchaban por la tierra, etc. (…) Así desbrozó la socialdemocracia el camino al poder del fascismo, lo mismo en Alemania que en Austria y que en España, desorganizando y llevando la escisión a las filas de la clase obrera.

Este manifiesto de los 181 militares en la reserva, no sólo es una amenaza al Gobierno, dejándole bien claro que el Estado es fascista y como tal debe actuar siempre, y en todo momento; sino también es una amenaza al pueblo español y la clase obrera. Como proclama fascista, es anticomunista, y deja también bien claro que para estos 181 altos mandos, y todos aquéllos que dentro del Ejército están bajo la influencia de éstos, el Ejército está para que, en el caso de que el pueblo español considere que debe transitar hacia el socialismo y el comunismo, dar un golpe de Estado, tal y como hizo el criminal Franco en alianza con la burguesía monopolista, la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini, y arremeter y asesinar al pueblo español. Estamos seguros que, al igual que lo que ha acontecido en Cataluña en otoño de 2017, cuando PODEMOS adoptó la tesis del reaccionario Coronel Francisco Alamán, y miembro de la AME, que señalaba allá por 2012 que “¿la independencia de Cataluña? Por encima de mi cadáver. Aunque el león parezca dormido, que no lo provoquen demasiado, porque ya ha dado pruebas sobradas de su ferocidad”, no dudará en ese momento en jugar el papel histórico del oportunismo y de la socialdemocracia: allanar el camino a los reaccionarios y tratar de dividir y frenar a la clase obrera diciéndole “que van a despertar al fascismo”.

Todos aquéllos que apoyaron a Sánchez al Gobierno y dicen defender los derechos democráticos del pueblo, como dicen defender PODEMOS-IU, Bildu, PNV, PDCat o ERC deben y están obligados a exigir al gobierno del PSOE purgar del Ejército a todos los militares fascistas. Sin embargo, no lo harán.

Y es que en la situación actual, no es posible estar con los derechos y los valores democráticos del pueblo y defender el Estado, corrompido y reaccionario hasta el tuétano. Hoy los derechos democráticos para la clase obrera únicamente están en la lucha por la consecución del socialismo, en la unión de la clase trabajadora, los campesinos pobres y todos aquellos sectores sociales azotados por el capitalismo y su Estado, en un Frente Único contra el fascismo y por la consecución de un estado al servicio de dichas clases populares. ¡O se está con el Socialismo y la lucha por su consecución o se está con el Estado fascista actual y con el imperialismo!

Lo único que puede ofertar la burguesía al pueblo es más fascismo, como estos 181 militares demuestran, de tal modo que la única salida que tiene la clase obrera es romper con el capitalismo, acabar con este sistema y su estado. Por ello, es esencial el desarrollo de nuestro partido, que lleve a los centros de trabajo y a los barrios la ideología del marxismo-leninismo y su organización, que es de la única forma posible en la que la clase obrera, los oprimidos, logremos romper el yugo de la explotación y del fascismo al que la burguesía nos somete. LA EMANCIPACIÓN SOCIAL Y LA CONQUISTA DE LA DEMOCRACIA Y DE LA LIBERTAD PARA EL PUEBLO TRABAJADOR SÓLO SE CONSEGUIRÁ CON LA CONSECUCIÓN DEL SOCIALISMO Y ÉSTE SOLO VENDRÁ DE MANOS DE LOS QUE PRODUCEN LAS RIQUEZAS.

 

¡TRABAJADOR, FORTALECE Y ENGROSA LAS FILAS DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡ABAJO EL ESTADO IMPERIALISTA ESPAÑOL! ¡ABAJO EL FASCISMO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 5 de agosto de 2018

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Condena al intento de asesinato contra Nicolás Maduro

En el día de ayer se produjo un nuevo intento de asesinato contra el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Esta vez la organización “Soldados de Franela”, simple ejecutora de los deseos imperialistas norteamericanos, utilizó dos drones cargados de explosivos para tratar de asesinar a Nicolás Maduro.
 
Imagen cargada por el usuario: 38524186_988266391351577_3157927850309320704_n.jpg
 
Lo sucedido en Venezuela se enmarca dentro de la crisis del imperialismo y en la necesidad que tienen las potencias imperialistas, fundamentalmente EEUU, de dominar completamente el continente americano, sin ya poder admitir el más mínimo reformismo oportunista que le impida obtener las máximas cotas de beneficio explotando al pueblo trabajador latinoamericano.
 
Los titánicos esfuerzos del imperialismo norteamericano por retomar el dominio absoluto en ese continente realizando diversos golpes de estado-ya sean vía militar en Honduras o golpes“blandos” en Brasil o Nicaragua- está chocando con el pueblo venezolano, que se niega a rendirse ante los ataques imperialistas. Esto está provocando la mayor de las iras de la burguesía, que habiendo perdido los estribos, se han lanzado al ataque directo contra la persona de Nicolás Maduro en pleno discurso en un desfile militar en Caracas.
 
Los hechos demuestran la exactitud del marxismo-leninismo y las advertencias de Lenin, cuando señalaba que  el desarrollo del imperialismo conduce a la reacción. La crisis perpetua del imperialismo, cada vez más profunda, va a acentuarse todavía más como consecuencia de las medidas económicas adoptadas para tratar de atenuar la crisis presente, que han sentado las bases para una nueva gran depresión que se aproxima inexorablemente. Es por ello que los monopolios, los imperialistas, no pueden permitir ya ni tan siquiera proyectos políticos dentro del marco capitalista sustentados en formas de estado democrático burgueses, no hay espacio para ello. Únicamente hay dos caminos: O acatar la voluntad de los monopolios, del imperialismo y sus gobiernos corrompidos y vendidos a los intereses de las grandes empresas multinacionales o romper con el capitalismo y desgajarse de él, construyendo el socialismo, imponiendo la dictadura del proletariado y empleando el estado para reprimir sin fisura alguna, y con absoluta contundencia, a la burguesía, a los reaccionarios y combatir al imperialismo.
 
El Partido Comunista Obrero Español denuncia y condena el constante ataque imperialista, cuyo último movimiento ha sido este intento de eliminación personal del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro. Tenemos claro que la burguesía, en su intento por dominar completamente su herramienta de opresión, el Estado, llegará hasta las últimas consecuencias y adoptará todas las medidas a su alcance, hasta las más espurias y miserables. También saludamos el espíritu combativo y antiimperialista del pueblo venezolano, que se niega a sucumbir a los intereses imperialistas.
 

¡Muerte a la reacción y al imperialismo asesino!

¡Socialismo o barbarie!

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español



Un nuevo accidente de trabajo. Otro crimen del capitalismo

 

En la época de la robótica y por más que la prensa del régimen intente minimizar su aparición, la noticia del día continúa siendo la muerte de un trabajador por accidente laboral, como en el caso del obrero de 62 años acaecida ayer mientras realizaba trabajos de limpieza del monte en la zona del Pantano del Tranco en Santiago Pontones  (Jaén). El hecho es que dirigentes políticos de las distintas comunidades como Alberto Alonso director general del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral, reconocen sin más remedio que en la actualidad se producen todavía accidentes propios del siglo XIX.

Según el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social durante este año entre enero y mayo, los datos arrojan la espeluznante cifra de 245.922 accidentes de trabajo, es decir, 8.352 más que en el mismo periodo del año pasado. Pero lo más destacable es que el 30% de los accidentes se dan en el primer año en el puesto de trabajo.

Las conclusiones al respecto son evidentes. El capitalismo está en franca decadencia y esta se muestra inapelable en las relaciones laborales, que se oponen a las falsas esperanzas que intentan crear tanto los empresarios como sus voceros políticos y tecnócratas a sus servicios, que intentan demostrar que la crisis ha sido superada.

Los nuevos puestos de trabajo que se ‘crean’ no auspician la certeza de la desaparición de la crisis. Por un lado, la precariedad y bajos salarios son síntomas de una explotación bárbara e inhumana, pues dada la psicología de la desesperación que ha calado en la mente de las clases trabajadoras, las obliga a aceptar todo tipo de trabajos sin ni siquiera recibir la formación pertinente ni los recursos contra accidentes, poniendo en juego su propia vida con tal de llevarse a la boca un mendrugo de pan. Por otro lado, no es por casualidad que las tertulias radiofónicas y televisivas tenidas por las más ‘democráticas’ y ‘participativas’ se nutran de economistas supuestamente de todas layas, que vienen a justificar que las reformas laborales y la conducta de la patronal tal como están sucediendo son lo aconsejable para salir de la crisis, por consiguiente, disculpan por omisión las consecuencias de esta actitud como son los accidentes. La verdad es que ni los gobiernos del PP ni del PSOE, ni sus sindicatos CC.OO y UGT, como tampoco la socialdemocracia personificada actualmente en PODEMOS-IU pueden ocultar por falta de capacidad lo que es evidente y se muestra con toda su crudeza, y esto es que los capitalistas no están ejerciendo su irracional explotación para salir de la crisis, sino que actúan criminalmente para frenar la caída de la tasa de ganancia, es decir, lo que buscan es ganar más durante la crisis que saben que no se termina ni se terminará, porque es estructural y cuestiona la vigencia del modo de producción burgués.

Ante este escenario, los revolucionarios no podemos anclarnos solo en las denuncias, hay que pasar a la acción que debe iniciarse con la consagración de todas nuestras fuerzas, pericias e inteligencia al servicio de la creación del Frente Único del Pueblo contra este sistema criminal, estimulado y dirigido por un programa de transformaciones económicas, políticas y sociales, que alimente entre los trabajadores de la ciudad y del campo, estudiantes, amas de casa, pensionistas, etc., la necesidad de unión y que estimule la explosión de sus rebeldías.

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN ANDALUCÍA