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Represión y mentiras para tapar que el Estado español está carcomido por la corrupción

El rostro de la burguesía pudo verse con meridiana claridad el pasado miércoles 26 de julio. Tras la declaración como testigo del Presidente del Gobierno por financiación ilegal del Partido Popular, el partido que más se asemeja a lo que es el Estado capitalista español que, como no puede ser de otra manera, demostró que en este sistema la Justicia no es igual para todos, tanto el Partido Popular como el Gobierno desencadenaron una serie de movimientos dignos de contemplar que demuestran la esencia criminal, reaccionaria y cínica del Estado y que las masas trabajadoras no podemos seguir sosteniendo a este sistema parásito y reaccionario y a estos dirigentes que no sólo son unos embusteros profesionales sino que nos están condenando a la indignidad más absoluta y a la miseria.

Tras la declaración como testigo, el Presidente del Gobierno, junto con la Dirección del Partido del gobierno –el mismo que está inmerso en multitud de casos de corrupción-hicieron un acto partidario contra la violencia de género. Jamás el PP dio tanto bombo y platillo a un acto de esa materia, seguramente porque bien poco lo importa lo que le pasa a la mujer obrera; pero claro, interesaba difuminar el hecho de que el Presidente del Gobierno debiera acudir como testigo a declarar por la corrupción del PP. Si el cinismo y la desvergüenza no eran suficiente con el hecho de emplear una problemática candente y que cuesta la vida y las condiciones de vida de multitud de mujeres obreras, para tapar las vergüenzas y difuminar los hechos, la indignación todavía es mayor cuando se comprueban las medidas políticas adoptadas por Rajoy en lo concerniente a este asunto: una reforma laboral que acrecienta la explotación de la clase obrera, que hace que en el mundo del trabajo donde se sobreexplota a la mujer obrera, que se la despide cuando decide ejercer su maternidad, que le niega el derecho sobre su cuerpo impidiendo la legalización del aborto, que financia a la Iglesia Católica y le otorga prerrogativas para que arremeta contra la mujer trabajadora y maleduque en la reacción a la sociedad. Tal es la preocupación que Rajoy y su gobierno tienen con lo que ellos denominan violencia de género, violencia que hunde su raíz en el capitalismo, donde Rajoy no ha dudado en recortar las partidas presupuestarias para este asunto, destinando su Gobierno un 0,01% del gasto total de los presupuestos del Estado a la lucha contra la violencia de género.

Venezuela fue otro argumento magro que emplearon los dirigentes del PP. Todo un clásico lanzando todo tipo de improperios contra el chavismo, justificando la violencia fascista y haciendo apología del golpismo. Al fin y al cabo es algo natural en ellos pues los herederos de Franco son golpistas, vienen del golpismo y de la reacción, y siguen siendo lo mismo. Por otra parte, la posición de la Unión Europea, subalterna del imperialismo norteamericano, no es otra que apoyar a la oposición fascista del engendro de la  MUD con objeto de apoderarse de los recursos petroleros y gasísticos de Venezuela. Como no puede ser de otra manera, Rajoy está de parte de los fascistas venezolanos, al igual que el resto de fuerzas políticas de la burguesía española.  

En esa misma tarde y tras el Parlament de Catalunya haber aprobado la fórmula urgente de la tramitación de las leyes de desconexión con el estado español, Rajoy pidió un informe al Consejo de Estado sobre dicha medida adoptada por el Parlament, al que rápidamente dio respuesta éste indicando que se vulnera la Constitución y que hay fundamento para un recurso al Tribunal Constitucional contra dicha ley por lo cual, al día siguiente, envió a la Guardia Civil al Parlament a interrogar a altos cargos del Govern.

Posteriormente trasladaron las cifras de la Encuesta de Población Activa, donde el Gobierno mintió todavía más si cabe que Rajoy el día anterior, que ya es difícil. Por más que el PP quiera mostrar que la política económica es un éxito y se está saliendo de la crisis, la realidad es que la tasa de temporalidad roza el 30%, más de 1,27 millones de hogares tienen a todos sus miembros en el paro, la tasa de paro juvenil está en el 40%, cerca de 1,6 millones de trabajadores llevan dos o más años buscando trabajo, el estado español tiene prácticamente 2 millones y medio de exiliados, los salarios han caído en picado, se ha multiplicado los contratos a tiempo parcial y el número de horas trabajadas ha decrecido, por semana, en 108 millones de horas con respecto al año 2007, que equivale a 2,6 millones de puestos de trabajo a tiempo completo. El 27,9% de la población española se halla en riesgo de exclusión social, que asciende al 48,5% en el caso de los desempleados, estando el estado español únicamente por delante de Rumanía y de Grecia, en lo que corresponde a los estados miembros de la UE. La “recuperación” del gobierno es equivalente a generar más precariedad, socializar la miseria y los contratos basura a tiempo parcial y tener menos trabajo.   

Y es que los capitalistas en general, y los reaccionarios del PP en particular, ante la bancarrota económica del sistema, ante la corrupción que les asola, ante la crisis política e institucional que padecen, que cada día que pasa se agudiza más y más, no tienen otra opción que emplear la táctica de la tinta del calamar, la mentira, incluso de las más burdas, que no es otra cosa que vomitar su ideología que, sobretodo, tiene  su piedra angular en el anticomunismo, pues son bien conscientes de que la única alternativa a su sistema moribundo y caduco es el socialismo y saben muy bien que el proletariado, dirigido por el Partido Leninista, es el sujeto político que le  dará la puntilla a su criminal sistema capitalista y a su corrupta democracia burguesa, cada día que pasa más reaccionaria.

La clase obrera y las masas laboriosas y populares que formamos parte del estado español no tenemos otra opción que acabar con  el sistema capitalista y su estado criminal y corrupto que condena al pueblo a la miseria y a la muerte. La única manera de que se puedan ejercitar los derechos democráticos del pueblo trabajador y de las naciones oprimidas por el estado español pasa por la unidad de los obreros en la dirección revolucionaria de  acabar con la burguesía y con su estado para construir el socialismo.

El PCOE rechaza por completo la represión del estado español contra el pueblo de Cataluña, nación que tiene derecho a ejercer libremente sus derechos democráticos en plenitud. Por ello hacemos un llamamiento a todos los obreros del estado a la movilización contra el estado español. Así mismo, hacemos un llamamiento  a la clase obrera y a sus órganos de representación unitaria –comités de empresa y delegados de personal- a unirse y organizarse para conquistar el poder de la producción en las empresas, así como la propiedad de éstas, y también a unirse y organizarse con los distintos sectores que componen nuestra clase social –estudiantes, jornaleros, jubilados, parados, etcétera-  conformando el Frente Único del Pueblo en todos los lugares del país con el objetivo de arrebatar a los explotadores, ladrones y represores capitalistas que nos gobiernan toda la riqueza que nos han robado durante años y que concentran en unas pocas manos sus amos,  para ponerla en manos de la clase trabajadora, estando a nuestro servicio, al servicio de la mayoría del Pueblo. Y esto sólo puede ser posible haciendo que los bancos y las empresas estén socializados, es decir, sean propiedad de los trabajadores y haciendo que nuestra clase social conquiste el Poder Político imponiendo nuestra democracia y construyendo un estado diferente que ilegalice a los partidos corruptos, traidores al Pueblo y al servicio de los monopolios que hoy gobiernan  y que garantice la propiedad social de la riqueza y los medios que la generan.

¡OBRERO, ESTUDIANTE, JORNALERO, JUBILADO, PARADO, ORGANIZATE Y FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡POR LA HUELGA GENERAL POLÍTICA DE TODO EL PUEBLO TRABAJADOR CONTRA EL ESTADO, CONTRA LA UNIÓN EUROPEA!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Rajoy en el banquillo, la corrupción es el sistema capitalista

En el día de hoy el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy ha acudido como testigo ante la Audiencia Nacional a declarar sobre la financiación ilegal del Partido Popular. Esta declaración de Rajoy ha dejado bien patente la naturaleza clasista del Estado y la buena visión de la que goza la Judicatura, donde el Magistrado Presidente del Tribunal no sólo se ha convertido en un expeditivo defensor que trataba de impedir que muchas preguntas se pudieran formular al testigo, sino que escenificó la declaración del Presidente del Gobierno de manera que el testigo no se hallara en el banquillo donde van éstos sino en el mismo plano que tendría el Secretario Judicial, para negar cualquier imagen que mostrase la realidad, a saber, que el Presidente del Gobierno es obligado a acudir como testigo por la financiación ilegal de su partido. Y es que, a pesar de la imagen que quiere mostrar el Estado capitalista español, no todos somos iguales ante la justicia. Esos magistrados de ese tribunal heredero de los Tribunales de Orden Público franquistas, que hoy eran stoppers para que no pasaran preguntas que molestaran al testigo cuando se trata del Presidente del Gobierno son los mismos que se encuentran en la punta de lanza de la turba inquisidora cuando se juzgan a independentistas, comunistas  u obreros.

Lejos de que esta declaración de Rajoy tenga recorrido judicial alguno, que no la tendrá puesto que el estado está para otorgar impunidad a la burguesía y sus títeres en la explotación y el robo, generará movimientos políticos por parte de la oposición, igual de capitalista y corrompida que el partido del gobierno, exigiendo la dimisión del Presidente del Gobierno y exigiendo mayores explicaciones en el Parlamento, el cual se demuestra que de nada vale pues quien dirige el estado es el Ejecutivo, siendo papel mojado lo que el Parlamento acuerda. En definitiva, juegos florentinos burgueses con los que persiguen desviar la atención del pueblo y engañarlo para que no ubiquen la auténtica raíz de sus problemas y de la corrupción generalizada que afecta a la totalidad del estado, que encarna en sí mismo el sistema capitalista.

La descomposición del sistema se muestra en hechos como el de ver a un Presidente del Gobierno declarando en un juzgado; diversos muertos inesperados y en extrañas circunstancias, curiosamente inmersos en casos  de corrupción que afectan al Partido Popular; informes claves que incriminan a algún exministro del PP en tramas corruptas como Lezo que, curiosamente, desaparecen de los Juzgados… Todo ello muestra la realidad de un país donde los dirigentes políticos de los monopolios no pueden evitar que la corrupción salga a chorros desde todos los rincones y en todas las instituciones del Estado, desde la Jefatura del Estado y su familia hasta el ayuntamiento más pequeño.

Esto no es más que el reflejo de un sistema económico en bancarrota, donde la banca es sostenida por el expolio público realizado por  los gobiernos de PP y PSOE en su favor, no dudando éstos en quitarle cada vez más dinero al pueblo -al que condenan a perder el trabajo, depauperando al máximo las condiciones de vida de los trabajadores, y a la muerte, pues cada día 10 obreros se suicidan en el estado español y otros muchos mueren como consecuencia de enfermedades mentales y cardiovasculares consecuencia de la explotación criminal  producida en los centros de trabajo y que el estado burgués legaliza y le otorga impunidad- para entregárselo a los bancos, a los monopolios, a los grandes empresarios que son realmente los que gobiernan a través de los títeres que conforman los partidos políticos del Capital.

Lo único que puede ofertar el gobierno de los monopolios y su estado es más corrupción, más explotación, más latrocinio y más represión, a la par que las masas trabajadoras cada día viven peor, cada día son más los trabajadores ocupados que son pobres, a pesar de disponer de un trabajo, cada día son menos los jóvenes menores de 30 años que pueden emanciparse y casi la mitad de ellos rozan la pobreza, los jubilados cada día son más pobres como consecuencia de la reforma de pensiones del gobierno que desligan las subidas de las pensiones del IPC, la situación de los trabajadores de la tierra es cada vez peor y más miserable, por no hablar de la pobreza infantil fijada en el 40%, sólo por delante en el marco de la UE de Rumania y Grecia.

Y mientras todo esto está pasando, y tanto el gobierno como la oposición hacen teatrillos políticos con objeto de mostrar quién es más corrupto, exculpando al sistema capitalista  y a la naturaleza criminal de su estado, todos ellos cierran filas en la defensa del estado burgués –el mismo que está matando a obreros y nos ha llevado a tasas de pobreza y de corrupción superlativas- coinciden a la hora de atacar a la única alternativa posible, que es el socialismo –como fase primaria del comunismo- y a los comunistas.

La clase obrera y las masas laboriosas y populares de este país no tienen otra salida que acabar con  el sistema capitalista y su estado criminal y corrupto que condena al pueblo a la miseria y a la muerte. El parlamento burgués de nada sirve. De hecho el Partido Popular en minoría no sólo gobierna sin problema sino que utiliza el poder ejecutivo para obtener impunidad de sus corruptelas, como estamos pudiendo constatar.

El PCOE hace un llamamiento a todos los obreros y a sus órganos de representación unitaria –comités de empresa y delegados de personal- a unirse  y organizarse para conquistar el poder de la producción en las empresas así como la propiedad de éstas. Y también a unirse y organizarse con los distintos sectores que componen nuestra clase social –estudiantes, jornaleros, jubilados, parados, etcétera- conformando el Frente Único del Pueblo en todos los lugares del país con el objetivo de arrebatar a los explotadores, ladrones y represores capitalistas que nos gobiernan toda la riqueza que nos han robado y que concentran en unas pocas manos sus amos,  y ponerla en manos de la clase trabajadora, estando a nuestro servicio, al servicio de la mayoría del Pueblo. Y esto sólo puede ser posible haciendo que los bancos y las empresas estén socializados, sean de los trabajadores y estén a nuestro servicio y haciendo que nuestra clase social conquiste el Poder Político imponiendo nuestra democracia y construyendo un estado diferente que ilegalice a los partidos corruptos, traidores al Pueblo y al servicio de los monopolios que hoy gobiernan y que garantice la propiedad social de la riqueza y los medios que la generan.

¡OBRERO, ESTUDIANTE, JORNALERO, JUBILADO, PARADO, ORGANIZATE Y FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡POR LA HUELGA GENERAL DE TODO EL PUEBLO TRABAJADOR CONTRA EL ESTADO, CONTRA LA UNIÓN EUROPEA!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 26 de julio de 2017

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




La política sindical y el oportunismo en el movimiento comunista

La Gloriosa Revolución de Octubre de 1917, de la que se cumplirá exactamente un siglo en poco más de dos meses, no sólo significó una avance enorme para la Humanidad, para los explotados y parías del mundo, sino que transformó la contradicción fundamental de la lucha de clases, de tal modo que la contradicción capital-trabajo pasa a estar subordinada a la contradicción entre socialismo – aspiración máxima del proletariado – e imperialismo – aspiración máxima de los monopolios. Este hecho histórico, junto la heroica lucha del pueblo soviético y su Ejército Rojo – Ejército del proletariado mundial compuesto por sus mejores hijos –  contra el fascismo, creado y amamantado por los monopolios para acabar con la URSS y sostener el criminal imperialismo  son, sin duda alguna, las páginas más épicas y memorables escritas en el libro de la Historia con la sangre y las vidas de los mejores hombres y mujeres dejando bien a las claras que la Humanidad no sólo tiene futuro, sino que éste será socialista, como fase previa al comunismo, o no será.

La Revolución de Octubre de 1917 mostró, no sólo cómo una ingente fuerza de trabajo desarrollaba un proyecto histórico que ubicaba al humanismo y al ser humano en el centro de todo y que, a pesar del criminal acoso y derribo imperialista, no sólo nos ha demostrado que un mundo digno e igualitario para la humanidad es posible, sino que cambió por completo el mundo. El objetivo de acabar con la lucha de clases, y en consecuencia hacer desaparecer todo tipo de estado, de construir un mundo de iguales donde quede abolida la explotación del hombre, la violencia y éste sea retirado del trabajo monótono como consecuencia de la automatización de la producción, ha significado que todo lo que existe no haya quedado al margen de la mutación que se va produciendo a la par que se desarrolla la lucha de clases, a la par que avanza el socialismo. De tal modo, la Revolución Rusa ha demostrado la necesidad del Partido de nuevo tipo, cómo éste va mutando en los instantes prerrevolucionario, revolucionario y postrevolucionario con la Revolución triunfante, al igual que con toda la superestructura comprobándose que hay un mundo antes de la Gloriosa Revolución de Octubre, de desarrollo del imperialismo, y después de ésta, de crisis general del capitalismo y de lucha cruenta entre imperialismo – cada vez más criminal, más terminal y en una mayor bancarrota – y socialismo. En este documento vamos a echar una mirada a los sindicatos y a la cuestión sindical, cuestión esencial para un partido de nuevo tipo, marxista-leninista, y vamos a reflexionar sobre ella con objeto de contribuir al debate necesario sobre el papel que debemos jugar los comunistas, y nuestros partidos, en lo concerniente a la lucha sindical.  

ALGUNAS PINCELADAS SOBRE LA REALIDAD SINDICAL EN EL ESTADO ESPAÑOL EN LA ACTUALIDAD

Hace poco más de un par de semanas,  se celebró el 11º Congreso del sindicato CCOO, Congreso que ha sancionado la política servil a la patronal, al candidato y a la Dirección planteadas por el aparato del sindicato, con lo que el continuismo – la continuidad de las políticas de traición y sometimiento de este sindicato  al servicio de la Patronal y de su Estado – está servido.

Desde Rajoy, al Presidente de la Patronal, Joan Rosell,  que participó en el Congreso de dicho sindicato, pasando por toda la pléyade de oportunistas, desde aquéllos que falsamente dicen enarbolar la bandera del marxismo-leninismo hasta  aquéllos que vinieron a acabar con la casta sindical y, finalmente, han terminado chupándole las botas,  todos ellos sin excepción  han deseado éxitos a la nueva etapa que abre CCOO, algunos entusiasmados porque la nueva Dirección está compuesta por un número mayor de mujeres que de hombres, ¡como si eso fuera determinante para que un sindicato tenga una línea política y sindical justa y sirviera para cambiar las políticas  al servicio del Capital de dicho sindicato! Y es que el papel desempeñado por CCOO y UGT durante estos últimos 35 años y los servicios prestados a la burguesía, y al capitalismo, no tienen precio para los explotadores, para los monopolios y para los gobiernos de turno, auténticos títeres del Capital.

Los Acuerdos por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) firmados por CCOO y UGT consagran todas las aspiraciones de la patronal: moderación salarial, temporalidad, desregulación de la jornada, el descuelgue de los empresarios del cumplimiento de  los convenios etcétera, que conllevan avanzar hacia un mundo del trabajo más desregulado, más precario, con mayor temporalidad y con mayor vulneración de los derechos – totalmente socavados por las leyes burguesas – de los trabajadores. CCOO y UGT no han fallado en servir a la burguesía en la imposición de condiciones más duras, así como para recortar la cuantía de las pensiones, firmando pensionazos, como aconteció en octubre de 1996, posterior Ley 24/1997 de Consolidación y Racionalización del Sistema de Seguridad Social,  y sucesivas reformas realizadas en los años 2001, 2006 y 2011 que ampliaron la edad de jubilación y los plazos de cálculo, aminorando las cuantías de las pensiones futuras, de tal modo que allanaron el camino para que, con una clase obrera totalmente desvertebrada y desideologizada como consecuencia de la acción de la burguesía y del colaboracionismo de las centrales sindicales – CCOO y UGT – junto con las demás organizaciones oportunistas, se llegara a la última reforma de pensiones realizada por el Partido Popular con el que se corona, por el momento, el camino del deterioro de unas pensiones miserables desvinculando la revisión de las pensiones del IPC, de tal modo que las pensiones de los jubilados cada año se reducirán más, perderán poder adquisitivo como consecuencia de la inflación e irán empobreciéndose. Esos son los frutos que le ha traído al proletariado la Concertación, o el Diálogo Social,  llevada a término por CCOO y UGT, donde han vendido a los trabajadores a cambio de liberaciones, subvenciones y prebendas.

A todo ello, estos sindicatos se han enriquecido mediante la firma de EREs, arrojando a  millones de trabajadores al paro con su firma, gestionando el dinero de planes de pensiones privados, por no hablar de los innumerables casos de corrupción en los que ambos sindicatos están implicados.

Pero si todo ello es ya de por sí  no sólo vergonzoso, sino inaceptable, el mayor servicio que CCOO y UGT le hacen al estado capitalista y a los empresarios es el de obstaculizar que el sindicalismo de clase  pueda penetrar en los centros de trabajo y organizar a la clase trabajadora sindicalmente al margen de la Patronal y de su estado, es decir, de una manera absolutamente independiente en términos de clase. Estas centrales sindicales son  extensiones del estado burgués como estamos, y vamos a seguir, demostrando.

El modelo sindical impulsado por el capitalismo monopolista de estado, donde los sindicatos CCOO y UGT tienen una serie de prerrogativas legales, ha conducido a que la mayoría de la clase obrera no sepa lo que son elecciones sindicales en sus centros de trabajo. De hecho, a tenor de los datos que disponemos, en los últimos 16 años en torno al 35% de los trabajadores en activo han celebrado elecciones sindicales en sus centros de trabajo, por un 65% que no saben lo que son elecciones sindicales en sus tajos. Es decir, formalmente, los trabajadores tienen derecho a la representación unitaria y a la organización sindical en los centros de trabajo pero en la práctica, en la mayoría de los mismos, ni hay organización sindical, ni hay representación unitaria, ni hay elecciones sindicales. Así tenemos qué, por ejemplo, en el periodo  comprendido entre los años 2003 – 2007,  del 100% de la población ocupada asalariada únicamente el 34,49% de los asalariados participaron como electores en procesos electorales, contra el 65,51% que estuvo despojado de este derecho. En el tramo comprendido entre los años 2007-2011 de la población ocupada asalariada únicamente el 39,95% de los asalariados participaron como electores en procesos electorales y en el periodo que comprenden los años 2012-2016 de la población ocupada asalariada únicamente el 36,06% de los asalariados pudieron participar como electores en procesos de elecciones sindicales. En conclusión, podemos afirmar que a lo largo del periodo 2003-2016 únicamente ha votado en las  elecciones sindicales en torno al 23% de los trabajadores en situación de ocupación, con lo que la inmensa mayoría de los trabajadores con ocupación son ajenos a las elecciones sindicales teniendo, de facto, negados sus derechos sindicales.

Veamos algunas razones que justifican esta realidad:

  1. La degeneración y las cuantiosísimas traiciones perpetradas por los sindicatos CCOO y UGT. Ya no sólo en sus políticas. El colaboracionismo entre CCOO y UGT y la Patronal llegan a puntos tales como que muchas candidaturas de dichos sindicatos son realizadas, a cara descubierta, por los departamentos de RRHH de las empresas, al igual que los dirigentes de dichos sindicatos no dudan en, públicamente, vender a las plantillas, siendo teledirigidos dichos sindicatos por las Empresas. El grado de degradación y corrupción es tal, que podíamos leer en el Periódico Diagonal en octubre de 2015 lo siguiente: “La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional española ha condenado a la empresa alimentaria PANRICO a pagar 103.000 euros a la Federación Agroalimentaria de CCOO en concepto de indemnización por daños patrimoniales y lesión de la libertad sindical, con motivo de la ruptura unilateral del acuerdo suscrito entre la multinacional de la bollería y la dirección del sindicato […] El Pacto recogía el compromiso de PANRICO de realizar pagos anuales de 30.000 euros para “fundamentar las bases que den un apoyo sólido a las relaciones colectivas” y, específicamente, “contribuir a la mejora del clima laboral y  a configurar el marco laboral idóneo” para superar la situación de la empresa […] El acuerdo también suponía la liberación de la realización de tareas laborales de “dos personas designadas por la Federación” [..]”. Acuerdo que saltó por los aires cuando la mayoría de los trabajadores en Asamblea decidieron confrontarse al ERE, ahí la Dirección de la Empresa consideró que se incumplía el acuerdo con CCOO. ¿Puede haber mejor ejemplo más ruin de la política de CCOO y UGT?  En el mismo artículo se podía proseguir leyendo “en febrero de 2015, el diario El País revelaba que la Federación de Servicios de CCOO (antigua COMFIA) había recibido por parte de la Patronal del sector pagos por valor de 3,7 millones de euros entre los años 2008 y 2012, que fueron repartidos como sobresueldos entre la dirección de la Federación. La Coordinadora Informática de CGT correlacionó los pagos de varios beneficiarios con acciones contrarias a las trabajadoras del sector, como la desconvocatoria de huelgas (en Hewlett Packard) y fuertes recortes salariales y procesos de despidos colectivos (T-Systems)”.  
  2. La represión de la Patronal, y su estado, contra los trabajadores. El centro de trabajo es el lugar donde mejor se muestra lo que es la democracia burguesa – impunidad absoluta para el empresario y represión superlativa para el obrero.
  3. Un sistema donde los sindicatos del estado – CCOO y UGT – tienen prerrogativas legales de tal modo que, objetivamente, obstaculizan el desarrollo de proyectos sindicales de clase organizando a los trabajadores de manera autónoma al sistema, a la patronal.  Así, tenemos que, por un lado, el estado burgués le confiere a sus dos centrales sindicales – CCOO y UGT – la capacidad para promover elecciones sindicales, según el Tribunal Constitucional (fundamento jurídico tercero de la STC 164/1993) en aras a “proteger otro derecho también necesitado de atención, cual es la más eficaz defensa de los intereses de los trabajadores, pues tal defensa se vería perjudicada por una atomización sindical”, de tal modo que el principio de igualdad que, a bombo y platillo, pregonan los políticos y leguleyos burgueses de su sistema democrático decae al existir sindicatos que no tienen todas las capacidades legales que les otorgaría actuar en igualdad con los promocionados por la patronal y su estado burgués. Si bien hemos de indicar que el propio Tribunal Constitucional, en su STC 7/1990, cuestiona dicha doctrina. La realidad es que el sistema, como no puede ser de otra manera, antepone el interés particular de sus sindicatos – CCOO y UGT –, que en realidad es su interés y el de la burguesía, al interés general de los trabajadores y lo justifica erigiéndose en defensora de los derechos de los trabajadores combatiendo la atomización sindical cuando, como hemos visto, el 65,5% de la clase trabajadora ocupada no sabe lo que son elecciones sindicales en sus centros de trabajo ¿Hay mayor atomización que eso? ¿Se puede ser más cínico?
  4. A la represión, mencionada anteriormente, hay que añadirle la precariedad laboral y la temporalidad. Un trabajador temporal, en la práctica, tiene negados los derechos sindicales, así como todo tipo de derecho a pensión, subsidio, etcétera.  

ANÁLISIS DESDE UNA POSICIÓN MARXISTAS-LENINISTA  CON RESPECTO DE LA CUESTIÓN SINDICAL

Realizada esta breve aproximación al respecto de la situación sindical en los centros de trabajo y de la situación de la clase obrera en los tajos, situación dantesca por otra parte, los comunistas – que debemos llegar a los centros de trabajo para atraer al Partido a los trabajadores más avanzados en términos de conciencia de clase  y para elevar el grado de conciencia de clase de las masas trabajadoras, de tal modo que luchen por un sistema que garantice su vida digna, que no es otra cosa que luchar por el socialismo –  debemos preguntarnos ¿Dónde debemos estar sindicalmente encuadrados y qué sindicalismo debemos defender? ¿Cómo debemos resolver la cuestión sindical los comunistas en el momento histórico que vivimos?

La lucha socialismo versus imperialismo es la contradicción fundamental

Como ya indicábamos en la introducción, en este 2017 se cumple el centenario del hito histórico más importante que ha acontecido en la historia de  la humanidad: la Gloriosa Revolución de Octubre donde el proletariado, por primera vez, se hizo con el poder político y echó a andar su proyecto histórico, el socialismo como fase inmadura del comunismo para la consecución de la sociedad sin clases y sin estados.

Al igual que en 1917, en los días que corren, sigue siendo una necesidad imperiosa para la humanidad acabar con el sistema capitalista, un sistema criminal que condena a la muerte por hambre, sed, enfermedades curables, por la explotación más despiadada y por las guerras de rapiña a centenares de millones de seres humanos en el mundo. Por tanto, el cumplimiento de la misión histórica del proletariado, acabar con el capitalismo y construir el socialismo, como fase previa del comunismo, es esencial para la vida en el planeta.

La Gloriosa Revolución de Octubre de 1917 abrió un periodo histórico, en el que en la actualidad nos encontramos, donde  la expresión máxima de la lucha de clases y la contradicción fundamental se manifiesta en la lucha, a nivel mundial, entre  el socialismo y el imperialismo. Esta contradicción fundamental, esta pugna enconada entre socialismo – máxima aspiración del proletariado hoy – y el imperialismo – máxima aspiración de los monopolios – aparece en todos los rincones, en todos los ámbitos, de la vida social.

Y como no puede ser de otro modo, la cuestión sindical no queda exenta de este principio rector, como se comprueba del estudio de  la historia del movimiento sindical, fundamentalmente, tras la victoria de la URSS contra el fascismo hasta nuestros días.

La pugna entre socialismo e imperialismo ha ido modelando la configuración sindical y sus formas de actuación a nivel mundial  que, como no puede ser de otra manera, tiene su repercusión y reflejo en los diferentes países del mundo. A día de hoy, existen dos grandes centrales sindicales a nivel mundial. Por un lado la Confederación Sindical Internacional (CSI), sindicato compuesto por los sindicatos que sirven a los monopolios, y sus intereses,  que defienden el imperialismo y la reacción política que eleva y, por otro lado, la Federación Sindical Mundial (FSM), compuesta por los sindicatos de clase – sindicatos de orientación marxista muchos de ellos y de credo antiimperialista -, que se define como “una organización sindical internacional democrática, clasista, de lucha de todos los trabajadores, que apoya y estimula la acción de los sindicatos de todos los países por el logro de derechos y reivindicaciones independientes de los trabajadores, para defender sus intereses, combatir toda forma de dominación y servilismo, explotación y opresión, por el desarrollo socioeconómico, que desarrolla y coordina la cooperación y la solidaridad entre todos los trabajadores (…)se esfuerza constantemente para asegurar la unidad y la cooperación de todas las organizaciones nacionales, sectoriales e intersectoriales afiliadas o no, en la lucha por objetivos comunes y en el espíritu de la solidaridad internacional de los trabajadores. Une a todos los trabajadores con objetivo final la abolición de la explotación del hombre por el hombre”.

En julio de 1920 el II Congreso Mundial de la Internacional Comunista aprobó la propuesta de Lenin denominada “Condiciones para la admisión a la  Internacional Comunista” que contenía 21 puntos, o condiciones, de obligado cumplimiento por los partidos comunistas que pretendían ingresar en la Internacional Comunista.  En concreto la condición número 10 expresaba lo siguiente “10.- Todo partido que pertenezca a la Internacional Comunista tiene la obligación de entablar una lucha inexorable contra la “Internacional” de Ámsterdam de sindicatos amarillos. Debe difundir con todo vigor entre los sindicalistas la necesidad de una ruptura con la Internacional amarilla de Ámsterdam. Debe hacer todo lo posible por apoyar a la Asociación internacional de sindicatos rojos, asociada a la Internacional Comunista, actualmente en vía de formación”.

Esta condición es meridianamente clara para los comunistas. Los Partidos Comunistas que aspiraban a formar parte de la Internacional Comunista no sólo debían  estar  y apoyar a la internacional de “sindicatos rojos”, en 1920 en vía de formación, sino que “tenían la obligación de entablar una lucha inexorable contra la “Internacional” de Ámsterdam de sindicatos amarillos.”. 

En la actualidad, la internacional de “sindicatos rojos” o de sindicatos de clase cuenta con más de 92 millones de afiliados en 126 países del mundo y es la Federación Sindical Mundial (FSM) contando entre sus filas sindicatos  importantes, y de gran prestigio, como el PAME griego, la Federación General de Sindicatos de Corea, la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Confederación General del Trabajo del Congo, el Sindicato Mexicano de Electricistas o la  Federación Auténtica de Trabajadores de Panamá, entre otros muchos. Sindicatos como el  vasco LAB, el gallego CIG o la Coordinadora Sindical de Clase (CSC) en el estado español forman parte de la FSM.

Acudiendo a los Estatutos de la Federación Sindical Mundial (FSM) tenemos a “La FSM, como organización sindical internacional clasista, tiene como objetivo primordial la emancipación de los trabajadores a través de la lucha” contra la explotación del hombre por el hombre, contra el imperialismo y el colonialismo, por el derecho a la autodeterminación y los derechos democráticos de las naciones y el respeto a sus libertades y soberanía y por la instauración de un nuevo orden social internacional justo, contra el racismo y todo tipo de discriminación, por la abolición del trabajo forzoso y del trabajo infantil, por el derecho al trabajo de los trabajadores,  por una cobertura pública y completa de la seguridad social y todas las formas de asistencia social necesarias  que respondan a las necesidades de los trabajadores y sus familias, por la formación y la educación públicas y el acceso a  la cultura y al ocio para los trabajadores y sus familias, por la democracia social, económica y política y la defensa y desarrollo de los derechos y libertades de los trabajadores y los sindicatos; contra la guerra imperialista, por la disolución de los bloques y alianzas militares, por el desarme mundial, por el internacionalismo y una paz justa para los pueblos, etcétera.

La otra internacional sindical, la de los sindicatos “amarillos”, sindicatos de los monopolios, es la Confederación Sindical Internacional (CSI) que agrupa a los sindicatos  de corte socialdemócrata y demócrata-cristianos del mundo. En el año 2006 se produjo esta internacional sindical nacida de la fusión de la internacional de sindicatos demócrata-cristianos (CMT) y de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres  (CIOSL) nacida fruto de la labor escisionista de los dirigentes sindicales estadounidenses y británicos como consecuencia del anticomunismo y antisovietismo que profesaban. La CSI es el sindicato internacional hecho a la medida de los monopolios, de los imperialistas el cual se manifiesta de otras formas:

  • Los sindicatos europeos que conforman la CSI se encuentran organizados como la Confederación Europea de Sindicatos (CES) la cual es reconocida por la Unión Europea y por el Consejo de Europa como contraparte que representa a los trabajadores. Asimismo, la Unión Europea otorga espacio y participación, por consiguiente integra, a la CES en la construcción de la política comunitaria macroeconómica, social y de empleo.
  • Otra institución imperialista  que integra a la CSI es la Organización Para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE),  que es un club compuesto por 34 estados capitalistas entre los que descuellan EEUU, Japón, Israel, Francia o Alemania. La integración de la CSI con la OCDE se hace efectiva a través de las denominadas Global Unions señalando la propia CSI que “La Agrupación Global Unions está compuesta por organizaciones sindicales internacionales que trabajan juntas y que pertenecen a la misma “familia sindical”. La Confederación Sindical Internacional (CSI) y la Comisión Sindical Consultiva ante la OCDE (TUAC-CSC) afilian a las centrales sindicales nacionales integradas por sindicatos de diversos sectores. Las once Federaciones Sindicales Internacionales agrupan a los sindicatos nacionales en función del sector u ocupación que cubren.”. La CSI se divide en sindicatos de rama mundiales llamadas Federaciones Sindicales Internacionales (FSI) de las que la propia CSI señala que “Las Federaciones Sindicales Internacionales (FSI) intentan establecer una cooperación internacional, acciones conjuntas y solidaridad global entre sindicatos de distintos países que comparten un mismo empleador. Hay un creciente reconocimiento sindical global de las FSI por parte de las empresas multinacionales a nivel de sus sedes centrales, y también más allá, así como respecto al trabajo que realizan, registrándose igualmente un importante aumento en el diálogo social. En algunos casos, esta interacción ha dado como resultado la negociación de Acuerdos Marco Internacionales (AMI), también conocidos como Acuerdos Marco Globales (AMG).”, o lo que es lo mismo, es la forma que tienen los monopolios de vertebrar su internacional sindical o sindicato mundial.
  • Participación de los sindicatos de la CSI en los estados capitalistas, como por ejemplo en el estado español, donde CCOO y UGT son financiados por el estado, forman parte de comisiones, observatorios, consejos, etcétera, e incluso muchos diputados y ministros han tenido carnet de dichos sindicatos. No hay  que olvidar que la UGT, por ejemplo, es el sindicato del PSOE.

Esta forma de actuación es consecuente con los principios de la CSI, con su programa. Un programa que asiente y asume el orden mundial capitalista y sus instituciones – G20, G8, OCDE, FMI, OMC, etc. – así como que los trabajadores deben colaborar y estar siempre bajo la férula de la burguesía y no emanciparse de la explotación. Reveladoras son estas palabras de la CSI que sintetizan en parte su programa que ilustran todo lo expresado por nosotros: “La economía de un mundo globalizado requiere una gobernanza global efectiva, tal y como lo está demostrando la crisis económica, financiera y de empleo mundial. La CSI está tratando de acrecentar la cooperación intergubernamental para asegurarse de que la dimensión social de la globalización, incluyendo el trabajo decente y los derechos fundamentales de los trabajadores y trabajadoras, se sitúe en el eje de los procesos de toma de decisiones de las principales instituciones globales y regionales del mundo. Esto incluye el G20, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y las Naciones Unidas y sus agencias especializadas, principalmente la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con su estructura tripartita y mandato para establecer normas sociales internacionales. […] (…) La CSI también trabaja con sus asociados en la Agrupación Global Unions para promover normas eficaces que gobiernen el comportamiento de las empresas privadas. Queremos conseguir marcos internacionales para el diálogo social y la negociación colectiva, y sistemas de gobernanza corporativa que responsabilicen a los directivos por el impacto social de las actividades empresariales. Esto requiere una combinación de campañas y movilizaciones con actividades de defensa y de presión, de manera que las políticas de estas instituciones y empresas apoyen, en vez de socavar, el logro del trabajo decente para todos y todas.” ¿Se puede ser más traidor y enemigo del proletariado mundial y de la consecución de su misión histórica? Es evidente que no.

Los sindicatos españoles que pertenecen a la CSI son CCOO, UGT, USO y ELA. Otros sindicatos que pertenecen a la CSI son la CGT francesa, el CGIL italiano, Confederación del Labor y el FNPR rusos,  el AFL-CIO norteamericano o el golpista sindicato venezolano CTV (Confederación de Trabajadores de Venezuela).

Todo Partido que se reivindique del  marxismo leninismo no debiera tener duda en qué sindicatos deberían trabajar y qué sindicatos deberían combatir, tanto Lenin como el II Congreso de la Internacional Comunista no dejan lugar a dudas. Los comunistas españoles debemos combatir a los sindicatos amarillos, y entre estos se hallan los que conforman la Confederación Sindical Internacional, que en el estado español son CCOO, UGT, USO y ELA, ganarnos la confianza de sus afiliados honestos y llamarlos a abandonar dichas centrales sindicales corrompidas, y al servicio de la burguesía,  y a organizarse en los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM) en el estado español.

En el estado español hay partidos que se denominan comunistas y que pregonan consignas como “BASTA DE FALSAS ILUSIONES, EL ÚNICO PLAN B PARA LA CLASE OBRERA Y EL PUEBLO SON LA SALIDA DE LA UNIÓN EUROPEA, EL EURO Y LA OTAN” y su militancia actúa sindicalmente en CCOO que defiende el proyecto imperialista europeo y forma parte de la CES. O hacen  proclamas antiimperialistas y en defensa de la Revolución Bolivariana de Venezuela y sus militantes actúan sindicalmente en CCOO, sindicato hermano del golpista sindicato venezolano Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) financiado por  el gobierno norteamericano a través de la NED y vinculada a los partidos Acción Democrática y COPEI y, como no puede ser de otra manera, al servicio de la MUD. ¿Acaso no es contradictorio estar con la Revolución Cubana y con su clase obrera  y, siendo comunista, estar enrolado en los sindicatos de los imperialistas, cuyo objetivo es acabar con ella o defender la Revolución Bolivariana en Venezuela y estar en un sindicato hermano de un sindicato financiado por el Gobierno norteamericano que aspira a hacer un golpe de estado fascista en Venezuela y que ha participado en él en 2002?

Sobre el oportunismo de izquierda

La lucha de clases discurre por tres vías que son la ideológica, la política y la económica, siendo el sindicato el instrumento del proletariado para llevar a término la lucha económica.

Marx nos deja patente lo importante que es para la conquista del poder político del proletariado el desarrollo de la lucha económica, y del instrumento del  proletariado para dicha lucha económica, el sindicato y, a su vez, nos deja bien patente que de las luchas económicas de los obreros, de las fábricas, nace en todo momento lucha política que debe fortalecer el instrumento que sirve al proletariado a tomar el poder: El Partido Leninista. “El movimiento político de la clase obrera tiene como último objetivo, claro está, la conquista del poder político para la clase obrera y a este fin es necesario, naturalmente, que la organización previa de la clase obrera, nacida en su propia lucha económica, haya alcanzado cierto grado de desarrollo (…) Pero, por otra parte, todo movimiento en el que la clase obrera actúa como clase contra las clases dominantes y trata de forzarlas “presionando desde fuera”, es un movimiento político(…) Así pues, de los movimientos económicos separados de los obreros nace en todas partes un movimiento político, es decir, un movimiento de la clase, cuyo objeto es que se dé satisfacción a sus intereses en forma general, es decir, en forma que sea compulsoria para toda la sociedad. Si bien es cierto que estos movimientos presuponen cierta organización previa, no es menos cierto que representan un medio para desarrollar esta organización” [Carta de Marx a Friedrich Bolte, noviembre 1871]. En consecuencia, Marx da buena cuenta de aquéllos que, desde el oportunismo de izquierda, satanizan al sindicalismo por ser una lucha reformista, per se, dándole la espalda y promoviendo la no participación ni en los sindicatos ni en la lucha sindical en el interior de las Empresas. Ello implica alejarnos del proletariado que se encuentra en movimiento,  trabajando en las empresas, donde  se constatan con mayor virulencia las contradicciones del sistema, la inexistencia de derechos de los trabajadores, la explotación más descarnada y el papel que juega el estado otorgando impunidad a los empresarios en todos sus atropellos y negarnos el abrir movimiento político y ensanchar la organización política de la clase obrera y el Partido, atrayendo a los elementos más avanzados de la clase en movimiento. Sin la movilización de los obreros, de los centros de trabajo, sin su participación política, sin la acción de los comunistas en las fábricas y en los sindicatos para arrancar al obrero a participar en la lucha de clases contra el capitalismo, la transformación social, el tránsito hacia el socialismo, se torna en una labor quimérica.   

De cómo el oportunismo de derecha deforman y desnaturalizan el marxismo-leninismo

En un momento como el actual, donde la burguesía reprime abierta e impunemente en los centros de trabajo, donde éstos son auténticos campos de exterminio donde se machaca física y, sobretodo, mentalmente a los trabajadores, el desarrollo de un sindicalismo de clase, combativo, que pretende elevar la lucha económica a política y abrir frentes de lucha política con la intervención activa del proletariado en movimiento, trabajando, implica no sólo un riesgo grande a ser reprimido, sino una entrega abnegada y unos sacrificios importantes por parte de los cuadros comunistas.

Los oportunistas, aquéllos que anteponen su interés particular al interés general de la clase obrera, buscan la fórmula para eludir el trabajo que le comprometa individualmente en el ámbito sindical en el tajo. Los  izquierdistas lo harán como dijimos en el punto anterior, sin embargo, los oportunistas de derecha deformarán y envilecerán el marxismo-leninismo para justificar una posición de no peligro, de no compromiso con la clase. Para justificar este comportamiento, uno de los ejercicios favoritos es descontextualizar a Lenin, fundamentalmente lo expresado por él en el Capítulo VI de “La enfermedad infantil del ‘izquierdismo’ en el comunismo” que responde a la pregunta ¿Deben actuar los revolucionarios en los sindicatos reaccionarios?    

Señalaba Lenin que “No actuar en el seno de los sindicatos reaccionarios significa abandonar a las masas obreras insuficientemente desarrolladas o atrasadas a la influencia de los líderes reaccionarios, de los agentes de la burguesía, de los obreros aristócratas u ‘obreros aburguesados’[…] se debe trabajar sin falta allí donde estén las masas[…] los sindicatos y las cooperativas obreras son precisamente las organizaciones donde están las masas”.  

A esta frase se acogen los oportunistas de toda calaña para justificar su militancia en CCOO o en UGT. Lo primero que debiéramos cavilar es sobre si la concepción de sindicato reaccionario de la que hablaba Lenin, en el contexto en el que éste escribe dicho texto, principios de 1920, encaja con la realidad en la que vivimos hoy. CCOO y UGT en el estado español forman parte del estado burgués, reciben subvenciones, incentivos, minutas por firmar Expedientes de Regulación de empleo,  y obtienen todo tipo de prebenda, siendo por ello por lo que firman pensionazos y todo tipo de retroceso de los trabajadores. En consecuencia, no sólo obtienen prerrogativas legales y todo tipo de privilegio, aparte de ser cooptados algunos de sus dirigentes por los monopolios, sino que son reconocidos por estructuras imperialistas como la Unión Europea o la OCDE como representación de los trabajadores,  a pesar de que la inmensa mayoría de éstos no se encuentran encuadrados en dichos sindicatos. Es decir, la representatividad no se la da a los sindicatos reaccionarios de hoy – mejor dicho, a la parte del aparato del estado burgués que simula ser un sindicato – ni la lucha sindical en los tajos, ni la afiliación masiva de los trabajadores sino el estado burgués y las estructuras imperialistas supranacionales. 

Lenin también señalaba, en el IX Congreso del PC(b) de  Rusia, que “Los viejos sindicatos, lo mismo que todos los sindicatos, tienen su historia y su pasado. En ese pasado han sido órganos de resistencia contra aquél que oprimía el trabajo, contra el capitalismo(…)”. En el estado español hoy, tanto UGT como CCOO, no son órganos de resistencia contra el capitalismo sino que lo aceptan íntegramente, participan en las políticas capitalistas criminales contra los trabajadores, se alinean con los monopolios y forman parte del estado capitalista, están al servicio de él y en definitiva, objetivamente, anteponen sus intereses particulares  y los del estado al que sirven, a los intereses de la clase obrera.  Seguramente este es un motivo determinante por el  que más del 65% de los obreros que se hallan ocupados desconocen, por completo, lo que son elecciones sindicales, es por ello, porque son el estado burgués al servicio de los empresarios por lo que ambos sindicatos no sólo no cumplen con su misión de extender la organización sindical y unitaria de los trabajadores,  a pesar de la prerrogativa legal que les concede la posibilidad de preavisar elecciones sindicales negada a los sindicatos de clase, sino que cuando éstos preavisan no dudan en ejercer la servidumbre a sus amos, a  los empresarios, impugnando dichos procesos electorales, puesto que parte de su trabajo es impedir que los trabajadores se salgan del cauce, cada vez más estrecho, que impone la burguesía.

La vinculación con el estado, el cual no duda en dopar a estos, sus, sindicatos, es tan evidente que en el período 2012-2016 CCOO y UGT tuvieron un descenso de, prácticamente, 50.000 delegados. Este descenso  se debe, fundamentalmente, a la entrada en vigor del Real Decreto-Ley 20/2012 implementado en materia de ajuste de liberados sindicales mediante la Resolución de 12 de noviembre de 2012 mediante el Acuerdo de la Mesa General de Negociación de la Administración General del Estado de 29 de octubre de 2012 sobre asignación de recursos y racionalización de las estructuras de negociación y participación por la que se recortaban liberados sindicales y números de delegados, ajustándolos a lo que establecía la legislación, de tal modo que muchos de los delegados con los que contaban no era más que doping sindical que otorgaba el estado burgués para ambas centrales sindicales.

Lenin señalaba la necesidad de estar en los sindicatos reaccionarios, en un momento y contexto determinado y bajo unas condiciones determinadas, no como regla general,  porque en ellos estaban las masas obreras sin partido. Acabamos de comprobar como el concepto de sindicato reaccionario al que se refería Lenin nada tenía que ver con lo que hoy son los sindicatos del sistema, auténticos brazos del estado burgués y de las agrupaciones supranacionales de imperialistas. Pero, en el estado español ¿están las masas obreras sin partido en CCOO y UGT? La tasa de afiliación en el estado español es de las más bajas de Europa, en torno al 15%, y como hemos visto, el 65% de los trabajadores ocupados no saben lo que son elecciones sindicales y, por tanto, no disponen de órganos unitarios de representación. Por tanto, no nos arriesgamos, en absoluto, a equivocarnos si afirmamos que las masas trabajadoras se encuentran fuera de CCOO y de UGT, tanto en afiliación como en representación, la cual ostentan los sindicatos CCOO y UGT porque el estado, la burguesía, se la otorgan y no la militancia y afiliación sindical de la clase obrera. Tanto CCOO como UGT han aportado cuadros a los diferentes gobiernos y parlamentos burgueses, el reaccionario José Luis Corcuera es un ejemplo, que no han dudado en tejer una telaraña de leyes reaccionarias y contrarias a los intereses de los trabajadores llevándonos a unos niveles de explotación, represión y miseria insoportables, traicionando a los trabajadores de este país, motivo entre otros por los que la clase obrera está fuera de los sindicatos.

Los convenios provinciales del Campo, o de la hostelería, en las provincias andaluzas son el vivo ejemplo del sistema sindical, en bancarrota, existente en el estado español. CCOO o UGT, dependiendo de la provincia, negocia y acuerda con la Patronal del Campo y de la Hostelería, en las distintas provincias, diferentes convenios colectivos. Para empezar ya, los propios sindicatos, asumen la división de los trabajadores por provincias, aún siendo del mismo ramo.  

Según la Encuesta Social de Andalucía, a la pregunta ¿Está o ha estado organizado alguna vez a un sindicato? Un 8,4% responde que sí lo está y un 7,5% respondió que sí lo estuvo, pero ya no. Con lo que un 84,1% no está, ni ha estado, afiliado a ningún sindicato. El porcentaje de afiliación en el campo andaluz es de un 7% y en la hostelería del 5%.  Quiénes firman los convenios, por parte de los trabajadores  de los sectores agrícolas o de la hostelería, es la fracción sindical mayoritaria dentro de esos raquíticos porcentajes de afiliación, que salen de la afiliación de los encargados, manigeros, etcétera, y que puede representar un 3% del conjunto de los trabajadores de dichos sectores pues  la inmensa mayoría de los trabajadores del sector, sin afiliación sindical como consecuencia, en gran medida, de alto grado de temporalidad en dichos sectores. ¿Quién le da la representatividad y los reconoce como “agente social” legitimado para negociar las condiciones del conjunto de los trabajadores de dichos sectores? Es evidente que los trabajadores no. Es el estado quien les da dicha capacidad, siendo por ello que los convenios que se firman no sólo sean paupérrimos para los trabajadores, sino que además los propios empresarios los incumplen. Nuevamente contemplamos que, por un lado, las masas no están dentro de los sindicatos y, por otro, que es el estado quien otorga la legitimidad y reconoce a sus estructuras sindicales – CCOO y UGT – para tratar de mostrar lo que verdaderamente carece en el sistema capitalista: la existencia de democracia en el las relaciones laborales. 

A MODO DE CONCLUSIÓN

Tras la victoria de la Revolución de Octubre de 1917 se abrió una etapa histórica o época, en la que hoy nos hallamos,  de  lucha entre el Socialismo y el imperialismo. El nacimiento de la URSS, la construcción de un Movimiento Comunista Internacional, la victoria del socialismo frente al fascismo en la Segunda Guerra Mundial y el desgajamiento de más de la mitad del continente europeo de la cadena imperialista, el apoyo del campo socialista a movimientos de liberación nacional en todos los continentes, la decadencia del Movimiento Comunista Internacional como consecuencia del deslizamiento de la correlación de fuerzas a favor del oportunismo cuya labor de putrefacción ideológica provocó la implosión de la URSS, y con ella del campo socialista entrando el Movimiento Comunista Internacional en una crisis ideológica que aún perdura, y con el desnortamiento ideológico del alma del proletariado, de lo más sublime que tiene el proletariado, que es su Partido, su Movimiento Comunista, los monopolios han campado a sus anchas y han avanzado, y lo siguen haciendo,  a la par que los proletarios del mundo somos vapuleados, explotados, masacrados y asesinados sin piedad pues en este mundo, sin la única alternativa posible y real, el Socialismo, todo tiene que estar subordinado al beneficio de estos monopolios que cada vez amasan una mayor concentración de la riqueza, en menos manos, a la par que se expande sin límites la miseria más severa.

La Historia nos ha demostrado que tras una revolución triunfante es posible la reversión de esa revolución socialista y el restablecimiento del capitalismo. Sin embargo, la misma Historia también nos enseña que esto también le pasó a la burguesía, señalaba Marx en el 18 brumario de Luis Bonaparte “Las anteriores revoluciones necesitaban remontarse a los recuerdos de la historia universal para aturdirse acerca de su propio contenido. La revolución del siglo XIX debe dejar que los muertos entierren a sus muertos, para cobrar conciencia de su propio contenido […] Hoy, la sociedad parece haber retrocedido más allá de su punto de partida; en realidad, lo que ocurre es que tiene que empezar por crearse el punto de partida revolucionario, la situación, las relaciones, las condiciones, sin las cuales no adquiere un carácter serio la revolución moderna.”.

Hoy el proletariado todavía padece el duro golpe que significó la caída de nuestra madre patria,  la URSS,  y el triunfo, por el momento, del imperialismo y de la reacción. Sin embargo, el vencedor provisional, el imperialismo, se halla en bancarrota, en quiebra absoluta, es un muerto que la humanidad necesita enterrarlo y enviarlo al lugar que le corresponde,  al estercolero de la historia, pero no cae por sí solo a pesar de estar muerto, necesita ser tumbado. Requiere que el Movimiento Comunista Internacional avance y se deshaga del oportunismo que nos condujo hasta aquí, hasta esta derrota sin paliativos fruto de su acción de desnaturalización y deformación de la ciencia del proletariado para conquistar revolucionariamente su emancipación, el marxismo-leninismo.  

No hay nada más antimarxista que el dogmatismo, que recitar como un papagayo a Lenin de forma descontextualizada, con objeto de justificar posiciones ajenas al marxismo-leninismo, incluso renegando de la realidad objetiva, con el único fin de anteponer intereses particulares a los del conjunto de la clase.

La cuestión sindical es una cuestión de gran relevancia para los comunistas pues el sindicato es un elemento por el que las masas obreras se vinculan al Movimiento Comunista.

La burguesía ha aprendido de su lucha contra el proletariado, y de sus derrotas a manos de nuestra clase, a perfeccionar su dominio ideológico, a derivar la lucha de los trabajadores por los cauces de su legalismo y del estado burgués, del que parten brazos “sindicales” con los que dan un barniz pseudodemocrático a las relaciones laborales, que compra a los jefes sindicales – que en realidad son burócratas burgueses corrompidos y vendidos al sistema – y  que conducen a la clase obrera a la derrota sin paliativos, a que el proletariado no reconozca la misión histórica que debe cumplir enredándola dándole vueltas a la noria de la lucha económica.

Los sindicatos son organizaciones de masas de la clase obrera cuyo objetivo es la defensa de sus intereses económicos y políticos.  Sin embargo, el sindicato a la par que se va desarrollando la lucha de clases, va mutando en el sentido y la dirección en la que se desarrolla ésta. En Rusia los sindicatos nacieron con posterioridad al nacimiento del Partido del proletariado, en aquel momento el POSDR, en un momento donde el pueblo ruso se sublevó contra la tiranía y represión del régimen criminal zarista, en ese periodo revolucionario comprendido entre 1905 y 1907 nacieron los sindicatos rusos y los soviets. Es decir, nacieron en pleno proceso revolucionario y con una influencia ideológica notable del POSDR. En la Europa Occidental, por el contrario, los sindicatos nacieron por la lucha de los obreros por mejorar sus condiciones económicas creando, a posteriori, y como instrumentos de los sindicatos en el terreno político, los partidos obreros. Ello se puede ver en el nacimiento del Partido Laborista parido por las Trade Unions británicas a principios del siglo XX. Este, al igual que su organización en soviets, son factores importante para comprender porqué el proletariado ruso, en términos de conciencia de clase, estaba más avanzado que el proletariado en la Europa Occidental.

Esas organizaciones nacidas al calor de la lucha de los obreros rusos contra la tiranía del Régimen Zarista, bajo la influencia ideológica del POSDR, fueron mutando a la par que fue evolucionando la lucha de clases en Rusia. De tal modo que pasaron de ser formas organizativas del proletariado en los centros de trabajo por la lucha de mejoras económicas y políticas del proletariado en el marco de la dictadura de la burguesía a convertirse en órganos de una gran importancia tanto en la producción como en la lucha militar movilizando y reclutando a obreros y campesinos para engrosar las filas del Ejército Rojo, siendo trascendentes para  la conquista del poder por parte del proletariado y hacer que la Gloriosa Revolución de Octubre triunfara. En el IX Congreso del PC(b) de Rusia, 1919, magistralmente Lenin mostraba ese proceso dialéctico de los sindicatos vinculado al desarrollo y evolución de la lucha de clases “Nuestros sindicatos han prestado una gigantesca ayuda en la obra de estructurar el Estado proletario. Han constituido el eslabón que ligaba al partido con los millones de hombres de las masas ignorantes. (…) Los viejos sindicatos, lo mismo que todos los sindicatos, tienen su historia y su pasado. En ese pasado han sido órganos de resistencia contra aquel que oprimía el trabajo, contra el capitalismo.”.

Con el triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre se alumbró, en 1919 la Internacional Comunista, la asociación de los partidos comunistas, que no sólo significó el fortalecimiento y el avance del proletariado mundialmente, sino que sentó las bases para combatir y, posteriormente, vencer al fascismo y, en lo que concierne a este estudio, la especificación de los sindicatos rojos y el establecimiento de una Internacional de Sindicatos Rojos en contraposición a la Internacional de Ámsterdam de Sindicatos Amarillos. El auge del Movimiento Comunista Internacional también llevó a la unidad del Movimiento Sindical Mundial naciendo la Federación Sindical Mundial (FSM) en 1945, Sindicato Mundial que agrupaba a sindicatos de estados socialistas y estados capitalistas y que aspiraba, y aspira, a la emancipación del proletariado, a la superación del régimen de explotación capitalista, a la paz y la emancipación de los pueblos del mundo. La burguesía monopolista a través de los dirigentes sindicales británicos y norteamericanos fruto de su labor escisionista en el movimiento sindical mundial constituyeron en 1949 una internacional sindical fundamentada en el anticomunismo.

El deslizamiento de la correlación de fuerzas a favor del oportunismo en el seno del Movimiento Comunista Internacional y la ofensiva ideológica sin cuartel de la burguesía llevó a la implosión de la URSS y del campo socialista entrando el Movimiento Comunista Internacional en una crisis de enormes dimensiones,  en la que actualmente nos hallamos, fragmentándose el proletariado y fortaleciéndose los monopolios, los cuales han alumbrado su internacional sindical en 2006 como fusión de la internacional de  sindicatos socialdemócratas (CIOSL) y la internacional de sindicatos democristianos (CMT) dando a luz a la CSI.

Hoy el proletariado requiere más que nunca  de un nuevo Movimiento Comunista Internacional limpio, depurado de todo tipo de oportunismo y de vicios que nos han conducido a la situación de derrota en la que en la actualidad nos encontramos. No partimos de cero, en muchos aspectos partimos por debajo de cero, el proletariado está bajo la influencia ideológica y política de la burguesía monopolista, con psicología de derrota y de recelo tras tantas traiciones, necesita un Movimiento Comunista Internacional remozado ideológicamente, dando respuestas y divulgándolas entre los trabajadores a la única salida que tenemos: la consecución del Socialismo.

Como hemos visto,  existe un sindicato mundial que agrupa a todos los sindicatos de clase, a sindicatos de países capitalistas de distinto grado de desarrollo y sindicatos de países socialistas, que es la FSM que tiene unos 92 millones de afiliados y presencia en 126 países. Atendiendo a ello, y a tenor de la contradicción fundamental existente en los días que corren, la lucha de  contrarios entre socialismo e imperialismo, los comunistas debemos estar en la FSM, debemos fortalecer los sindicatos de la FSM. En el caso concreto del estado español hay varios sindicatos adscritos a la FSM, debe ser misión de los comunistas militar en los sindicatos de la FSM y trabajar por su unificación en una gran central sindical de clase. Los militantes del PCOE vemos en la Coordinadora Sindical de Clase ese proceso histórico de acumulación de fuerza y de la unidad de los sindicatos de clase, posicionamiento adoptado por nuestro Comité Central en febrero de 2012 y refrendado en el XV Congreso que celebramos en marzo de 2015.

Para el PCOE no sólo no basta con estar en los sindicatos de la FSM y trabajar por la unidad de los distintos sindicatos de la FSM en cada estado, en fortalecer las fuerzas del sindicalismo de clase, sino que además, debemos combatir sin cuartel no sólo a los sindicatos amarillos, a los tentáculos del estado burgués – como CCOO y UGT en el estado español – y también a todos aquéllos sindicatos corporativistas que desvían a los trabajadores de la lucha clasista y arrancar a sus afiliados honrados y honestos de sus filas y reclutarlos para fortalecer el sindicato de clase, el sindicato de la FSM. También hay que atraer a otros sindicatos combativos, que se definen de clase a engrosar las filas de la FSM y a construir esa fuerza sindical de clase que hoy no sólo necesita el proletariado del estado.

Sin embargo, en el estado español,  los oportunistas de derechas no dudan en responder a la cuestión sindical en que hay que estar  en los Sindicatos amarillos, en los de la CSI y, concretamente, en CCOO, con meridiana claridad.  

El PCE no duda, Congreso tras Congreso, en reafirmar su adscripción sindical a su sindicato de referencia, que es CCOO, postulado éste incluido nuevamente en la propuesta de Programa Político que llevarán a la segunda vuelta de su XX Congreso. Posición ésta compartida por la fracción del PCPE encabezada por Astor García, así como por otras organizaciones que se “reivindican” del comunismo.

Hay otro sector oportunista de derechas que no tiene una política sindical definida, que nadan en la indefinición sindical, que pregonan aseveraciones alejadas del leninismo como que “La separación entre sindicatos “mayoritarios” y “alternativos” o “de clase” desde una óptica comunista no cabe establecerla por no sustentarse en fundamentos científicos” [Documento sobre trabajo sindical aprobado por el XVIII Pleno del Comité Central del PCPE, 24 y 25 de enero de 2015 ] y que proponen engendros que pretenden plantear una opción o espacio sindical para la “unidad obrera” donde estén delegados y afiliados de sindicatos amarillos con delegados  y afiliados de sindicatos de clase y de otros sindicatos “que tengan como objetivo levantar una movilización sostenida con el horizonte de la Huelga General”, o lo que es lo mismo, establecer un punto de encuentro entre el sindicalismo amarillo y el resto de sindicalismo con un objetivo economicista.  Asimismo, el izquierdismo descalifica la lucha sindical por considerarla reformista, cuando no apuesta directamente por el anarcosindicalismo o por el sector crítico de CCOO.

En los días que corren, y en consonancia con el análisis que hemos desarrollado,  la lucha ideológica prepondera en la lucha de clases, por encima de la lucha económica y política. Es una evidencia que los comunistas debemos de clarificar una serie de cuestiones, siendo una de ellas la política sindical. Esperemos que este análisis pueda contribuir en algo en la clarificación de esta cuestión teniendo claro que el proletariado únicamente podrá avanzar con el fortalecimiento del Movimiento Comunista, es una condición sine qua non,  y la prueba la tenemos en que, con un sistema moribundo y en bancarrota, el imperialismo avanza no por su fortaleza, sino por nuestra debilidad. 

La victoria podrá considerarse garantizada únicamente cuando no sólo estén organizados los obreros de la ciudad, sino también los proletarios del campo, y, además, no organizados como antes, en sindicatos y cooperativas, sino en Soviets.” Lenin, I Congreso de la Internacional Comunista.

     

F. Barjas.

Secretario General del PCOE




Podemos, la evolución de un discurso oportunista

Desde que en 2014 surgiera la formación morada, su discurso ha ido evolucionando en un intento de captar votos, revelando al mismo tiempo el carácter oportunista que en el pasado ya mostraron partidos como PSOE o IU. Un rápido análisis a algunas de las declaraciones realizadas en los inicios de la formación política liderada por Pablo Iglesias, comparadas con las declaraciones, los programas electorales y las posiciones adoptadas un tiempo después, bastan para comprobar cómo se han transformado las proclamas que en su día se disfrazaban de revolucionarias, en un reformismo obsceno y complaciente con el sistema.

En enero de 2014, el documento ‘Mover Ficha, convertir la indignación en cambio político’, elaborado de cara a las elecciones al Parlamento Europeo, proclamaba: “Hay que derogar el artículo 135 de la Constitución española y una moratoria para llevar a cabo una auditoría ciudadana de la deuda que determine qué partes de la misma no son legítimas; las deudas ilegítimas no se pagan”. El impago de la deuda se convirtió en una de las proclamas con más fuerza entre los simpatizantes de Podemos (recordemos la situación de Grecia con Syriza en el gobierno). En noviembre de 2015, se hablaba ya de la puesta en marcha de una auditoría y una reestructuración “de la deuda pública vinculada a las ayudas públicas al sector financiero”La palabra impago desaparecía del discurso.

En este mismo sentido, también en enero de 2014, en Podemos se hablaba de “la nacionalización de la banca privada” y de la “recuperación del control público en los sectores estratégicos de la economía”. En noviembre de 2015 el discurso se había suavizado bastante, y ya se hablaba de una “auditoría independiente de todas las entidades financieras que han recibido ayudas públicas para determinar las que debe asumir el sistema bancario privado”, y que “las nacionalizaciones son algo excepcional”. De hecho, en el programa político de coalición con IU presentado en mayo de 2016, se dejó fuera la cuestión de la nacionalización de empresas estratégicas. Otro de los puntos que se ha modificado en ese periodo es la edad de jubilación. Mientras que al principio se hablaba de reducir la edad a los 60 años, con el paso del tiempo esta medida se ha modificado para hablar de jubilación a los 65.

Uno de los puntos de mayor calado entre gran parte de simpatizantes es el relativo a la pertenencia a la OTAN. En enero de 2014, se buscaba una candidatura que rechazara “las intervenciones militares” y que defendiera “la salida de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)”. Meses después, en noviembre de 2014, el propio Pablo Iglesias se comprometió públicamente a sacar a España de la OTAN y romper el convenio de Defensa con EEUU. Tan solo un año después, en noviembre de 2015, la salida de la OTAN dejó de ser una posibilidad, y en Podemos se hablaba de “buscar dotar de una mayor autonomía estratégica tanto a Europa como a España” en el seno de esa organización. Julio Rodríguez, ex jefe de la cúpula militar fichado por Podemos iba más allá al declarar“Seguiremos respetando los acuerdos de la OTAN”. Este cambio de postura se vio además reflejado en el programa de coalición con IU en el que también se dejó fuera este punto.

La actitud de servilismo al sistema que ha ido adoptando sibilinamente Podemos, contrasta con la declaración de intenciones que allá por octubre de 2014 se reflejaba en el discurso de Pablo Iglesias, en el que haciendo referencia al concepto de asaltar el cielo, usado por Marx al hablar de la Comuna de París, decía aquello de “el cielo no se toma por consenso, se toma por asalto”. Un año después, el propio Pablo Iglesias decía que “los asaltos se hacen llamando al timbre”, mostrando la lamentable cara del reformismo y el oportunismo más rastreros.

En su origen, los líderes de Podemos se esmeraron mucho en marcar diferencias con el régimen del 78, en desmarcarse del sistema surgido tras la transición. En noviembre de 2014, Iglesias hablaba de un proceso constituyente para abrir el candado del 78, de construir una nueva alternativa frente al régimen que se derrumba, el régimen de la corrupción, hablando del régimen surgido de la transición. Un año más tarde, abandonaban la pretensión de iniciar un proceso constituyente para llevar a cabo una reforma, y Pablo Iglesias se deshacía en halagos hacia el proceso del 78: “aquella transición, a pesar de sus límites, fue un éxito político”, pidiendo recuperar el “espíritu” del 78 para actualizar el “gran acuerdo” que supuso.

Este intento de desmarcarse del sistema usado originariamente para llegar a los ‘indignados’, aquellos que habían perdido la fe en las instituciones, puso mucho énfasis en equiparar a PSOE y PP como partidos de la ‘casta’, como parte del régimen que se derrumbaba. En junio de 2015, después de acusar a los dirigentes del PSOE de estar a sueldo de las eléctricas, Iglesias declaraba que no estaría dispuesto a formar parte de un gobierno que no presidiera Podemos. Tan solo 4 meses después, el propio Pablo pedía públicamente un pacto a Pedro Sánchez que convirtiera a este último en presidente de un gobierno de coalición. En los últimos meses, esta estrategia de culpar al PP de todos los males y salvar al renovado PSOE de la quema, se ha intensificado, y se habla ya abiertamente de un posible pacto electoral para hacer presidente al líder socialista.

Pero no solo de cara al público ha modificado su discurso la formación morada, también en su organización interna han habido cambios sustanciales. En febrero de 2014, en una entrevista concedida por Iglesias a lamarea.com, al ser preguntado por los contactos con Beatriz Talegón (PSOE) para ofrecerle formar parte del proyecto, el líder de Podemos contestaba que este estaba abierto a todo el que compartiera lo que se estaba haciendo, sin priorizar a políticos estrella que fueran a recibir una petición singularizada y diferente al resto. En este sentido, se hablaba de listas abiertas para la elección de los cargos del partido. En julio de 2015, se elaboró por parte de la dirección del partido, una lista con hasta 60 nombres de miembros de otros partidos como IU, de manera privada y secreta, para ofrecerles entrar a formar parte del proyecto. De las listas abiertas, se pasó a listas cerradas de candidaturas previamente elaboradas.

Todo esto es tan solo una muestra que pone a las claras el carácter oportunista de una formación política que sacó de las calles a uno de los movimientos populares más importantes de los últimos años, el 15M, y encauzó el malestar de gran parte de la clase trabajadora hacia las vías del propio sistema, con promesas de cambio que nunca podrán cumplirse, con falsas esperanzas en la renovación de las instituciones y en la reforma de un sistema irreformable, el capitalismo. Se repite la historia que en su día protagonizara un joven Felipe González al frente del PSOE.

La socialdemocracia cambia de caras, pero su intención sigue siendo la misma, sostener el sistema capitalista a costa de la miseria y explotación de la clase trabajadora. Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a las clases populares, a trabajadores, estudiantes, parados, jubilados, a unir todas las luchas en una única que busque superar el sistema capitalista y construir el socialismo, a través de un Frente Único del Pueblo y de la HUELGA POLÍTICA DE TODO EL PUEBLO.

Por la unión de las luchas en una sóla contra el Capitalismo

Por el Frente Único del Pueblo

Por el Socialismo

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La lucha de clases comienza a aflorar: El pueblo trabajador y la cumbre G20

Los disturbios producidos en Hamburgo a propósito de la cumbre del G20, que han dejado centenares de detenidos por la policía alemana, pone en la palestra el rechazo del pueblo trabajador contra la burguesía y sus representantes políticos de una forma cada vez más multitudinaria y menos soterrada.
 
Los cientos de miles de manifestantes en las calles de Hamburgo, las consignas elegidas por los organizadores de algunas de las muchas manifestaciones que hubo contra la cumbre del G20 (“Bienvenido al infierno”), los enfrentamientos directos con los cuerpos de represión del estado alemán, el carácter mayoritariamente anticapitalista de las protestas y la organización internacional de las mismas (muchos de los activistas detenidos son extranjeros, 5 de ellos españoles) conforman una serie de factores que unidos suponen una nueva etapa del movimiento obrero espontáneo contra las élites oligarcas y sus lacayos políticos.
 
Una cumbre del G20 que, más allá de señuelo mediático del cambio climático imposible luchar contra él bajo el sistema capitalista, como ya hemos desglosado en anteriores comunicados-, dejó como acuerdos principales acabar con el proteccionismo y mantener las condiciones del libre comercio, es decir, ahondar en la consecución de más mercados y acuerdos como el CETA y el TTIP en favor de la burguesía en su búsqueda insaciable de beneficios, que ya sólo puede obtener sangrando más y más a los trabajadores de cada rincón del planeta.
 
Los pueblos del mundo están cada día más ahogados por el criminal sistema capitalista y las manifestaciones contra el G20 ponen de manifiesto que conocen, o por lo menos intuyen, al culpable de su situación. Los organismos oficiales de la burguesía que ya no pueden esconder lo evidente- arrojan cifras que, aunque disten de ser ciertas, son verdaderamente alarmantes: la FAO  advirtió hace unos días de que el número de personas que pasan hambre en el mundo ha aumentado de nuevo en 2017 (más de 800 millones de personas, frente a los 795 millones que había en 2015).
 
La Oficina de Investigación de Unicef (Innocenti) publicó recientemente un informe donde se refleja que uno de cada cinco niños vive en pobreza dentro de las naciones con mayor riqueza en Europa y uno de cada ocho niños carece de una alimentación equilibrada debido a la pobreza. El propio jefe de la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas de Innocenti, José Cuesta, declaró que: No existe ninguna nación que pueda pretender obtener una buena clasificación para Unicef, porque no hay una distribución equitativa de las riquezas nacionales”.
 
La lucha de clases avanza, deja de soterrarse para aflorar a la superficie y, como vemos, cada día es más palpable el descontento del pueblo trabajador en cada rincón del planeta. El enemigo de la clase obrera, que es la burguesía dueña de los medios de producción, cada vez se ve obligada a destinar más y más recursos a la represión de nuestra clase, que con cada lucha adquiere más fuerza. 
 
Es ahora el momento de los comunistas, del marxismo leninismo que lidere y encabece la creciente lucha de la clase obrera para que ésta avance firme hacia el Socialismo, derribando sin temor y con fuerza el capitalismo y toda su superestructura, que implemente la dictadura del proletariado que anhelamos los trabajadores como única democracia obrera que existe.
 
 
D. García  Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)



Un nuevo movimiento comunista internacional

El centenario de la Gran Revolución de Octubre es una buena excusa, y un espléndido acicate, para que los comunistas reflexionemos sobre nuestro futuro  tras décadas de crisis y de desorientación que han permitido al enemigo minar, aún más, nuestra existencia. El más cálido homenaje que podemos ofrecer a aquellos hombres y mujeres que pusieron todo su empeño, su ciencia y en juego sus vidas por el ideal sublime de la igualdad y la fraternidad  es el de discurrir ideológicamente, sentando las bases para la recuperación e internacionalización del marxismo-leninismo que ha de convertirse, de nuevo, en el cimiento y en la fuente donde se embriden, y de donde emanen, las venideras luchas y conquistas revolucionarias.

La crisis del capitalismo nos ha cogido a los comunistas de todo el mundo en precario, sin habernos repuesto aún de las consecuencias de la pérdida del campo del socialismo. Ya no es posible levantar un nuevo Movimiento Comunista Internacional atendiendo a antiguas referencias que resultaron nefastas, producto del abandono de la lucha por preservar los principios frente  a gravísimas desviaciones y que han dado como resultado el colapso y el  derrumbe de una cantidad de Partidos Comunistas que hoy vegetan y se hallan en trance de desaparecer, en tanto que otros ya no pueden considerarse comunistas porque se han refugiado, definitivamente, en el oportunismo y apuestan por un imperio en las confrontaciones inter imperialistas; y, por último, los que tenemos la intención de restituir el marxismo-leninismo,  o no nos hemos desprendido de los vicios propios de las últimas etapas del Movimiento Comunista anterior o estamos aún en proceso de recuperación de fuerzas pues los avatares nos han relegado a la mínima expresión sin la influencia deseada en el movimiento obrero y popular de nuestros respectivos países. Así,  y salvo contadísimas excepciones, los comunistas estamos en horas bajas mientras los imperios están situando a la humanidad al borde de una guerra internacional de consecuencias indescifrables, de hecho, las contradicciones inter imperialistas se exacerban concretándose en conflictos y guerras locales y regionales.

Mas la caducidad del Movimiento Comunista Internacional no es óbice para apreciar, en su justa medida, todo lo que fue, y que tuvo mucho de bueno, sino para aprender de la historia con el propósito de no reincidir en viejos defectos. Atrás deben quedar las intrigas, las fracciones, el señalar con el dedo  obviándose las reglas dadas por todos con la falsa excusa de la diversidad de condiciones en los distintos países, pues de lo que se trataba por un amplio número de Partidos Comunistas era de abjurar de los principios revolucionarios y arrastrar a los demás hacia el revisionismo. El marxismo-leninismo y su cultura forman un todo único. Lo que no quiere decir que dentro de este universo teórico-práctico no existan márgenes para la adaptación, pero nunca para la traición.

El PCOE aplaude las reuniones internacionales de Partidos Comunistas, no tanto por su contenido y formas de concertarse de algunas de ellas  sino por evidenciar la necesidad de contactar y contrastar sobre la discusión abierta y sincera, al objeto de acendrar el camino que debe tomar el Nuevo Movimiento Comunista.

Comprobamos, porque alguna vez hemos asistido, que determinados encuentros carecen de objetivos y, por consiguiente, se desarrollan exangües sin abordar la discusión ideológicaa la que estamos abocados sin más dilación  con la única intención de evitar el enfrentamiento sobre temas “escabrosos”. Así, estos encuentros terminan en el absurdo, se finiquitan con resoluciones y comunicados que quieren contentar a todos a costa de prescindir de lo sustancial; se evita,  pues, el debate sobre las cuestiones que afectan al devenir de los comunistas, sin cuya resolución será imposible construir el Movimiento Comunista Internacional que necesitamos. Es triste leer un documento que no aporta nada suscrito por una nómina importante de partidos que se reclaman comunistas.

La aparición de la Revista Internacional es una buena ocasión para intercambiar opiniones y deliberar teóricamente pero, por lo que se ve, al menos en lo que respecta a la experiencia nuestra, se ha convertido en un coto privado  donde sin ningún rigor y, por tanto, sin explicación alguna, se decide quién debe estar y quién debe ser condenado al ostracismo, persistiendo en los errores del pasado.

Mientras tanto, los intentos por superar los postulados de Marx, Engels y Lenin, bien desde la perspectiva revisionista, bien desde la puesta al día de filósofos y economistas cubanos, no son abordados en los encuentros internacionales. Por un lado,  la definición del Estado está siendo sometida a una revisión despiadada por el oportunismo internacional, que avanza desde América Latina hasta Europa sin una réplica en profundidad y, por el otro, amparándose en el anquilosamiento “estalinista”, la dialéctica tal como nos la transmitieron Engels y Lenin está siendo revocada desde Cuba, Argentina… mientras que el concepto “Capitalismo Monopolista de Estado” también está sujeto a las críticas por estimarse que fue un error la tesis de Lenin al respecto. Creemos que estas impugnaciones, naturalmente con distintos objetivos, determinan el reto teórico de nuestros días y son muy importantes como para pasarlas de soslayo.

Para el PCOE es vital el debate ideológico si de verdad perseguimos  la creación de un nuevo Movimiento Comunista  sano y compacto. Es cierto que en relación con las tácticas particulares de cada país hay que ser flexibles. La rigidez es la enemiga número uno del leninismo y creemos que defenderla no debe significar la relajación de los principios. Por esta razón no puede existir ningún motivo para evitar el debate teórico que hoy está sobre la mesa de discusión, al que nos emplazan los revisionistas y los compañeros cubanos, porque lo necesitamos y porque lo requiere el momento presente.

Bajo los auspicios de salvaguardar los principios revolucionarios, la independencia de cada partido sólo se puede dar a partir del abandono del marxismo-leninismo. Por consiguiente, el compromiso ha de ser sincero pero sólido. No importa el tiempo en que se tarde en construir el nuevo Movimiento Comunista Internacional; el PCOE se ha comprometido y se compromete a jurar fidelidad a los acuerdos que se lleguen en cada momento pero, como hemos expresado en varias ocasiones y hoy lo hacemos de nuevo, desde ya algunos partidos deben modificar su comportamiento de injerencia y de patronazgo que tanto daño han motivado a la causa comunista.

Debemos rematar evidenciando que desde la implosión de nuestro Movimiento, en muchos estados han aparecido diversas fuerzas que se reclaman del marxismo-leninismo y que, como nosotros, piden un lugar en el concierto internacional. Ante este fenómeno, creemos que no se puede “elegir” entre uno u otro  porque sí,  pues a lo que se está contribuyendo es a la acentuación de las divisiones en cada país en vez de propiciar la unificación de los comunistas. En la etapa actual de acendramiento, de clarificación, el comportamiento de determinados partidos ha resultado nefasto en nuestro país. Creemos que se está en el inicio del proceso de formación del Movimiento y, por tanto, si no hay impedimento ideológico, dichos partidos deben participar en igualdad de condiciones, pues de lo contrario y como hemos repetido en este documento, aún seguiremos estando condicionados por los vicios del pasado y así no llegaremos a ningún lado.

Comisión Ideológica del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




La esencia reaccionaria del estado español

Que el Estado Español es uno de los estados más reaccionarios de Europa no admite discusión. Que la reforma del franquismo fue una farsa, también. Y que el régimen español se encuentra en proceso de fascistización es otra obviedad. Sin embargo, toda esta represión que ahora se amplía a vastas capas de la sociedad no es nueva. El País Vasco y Cataluña, territorios que reivindican sus derechos nacionales democráticos, saben muy bien de la guerra sucia y del estado de excepción, mayormente la CAV. Y es que los comunistas, pese a no compartir muchos postulados del nacionalismo, siempre defenderemos el derecho de las naciones a la autodeterminación, y que la cuestión nacional en el Estado español únicamente se solventará mediante el socialismo.

Así, no podemos por menos que denunciar el carácter fascista de la ministra Cospedal, que recientemente amenazó al pueblo catalán con utilizar el Ejército en el caso de que se les ocurriese acudir a las urnas para decidir su futuro. En ese sentido, denunciamos el carácter reaccionario de las leyes del Estado, de la Constitución española, esa que a la misma vez protege los intereses de los monopolios y niega los derechos democráticos de las naciones que componen este estado. Como hemos venido repitiendo por activa y por pasiva, la autodeterminación no cabe en el régimen del 78, y sólo yendo de frente contra él podrá conseguir el pueblo catalán su libertad como nación. Así, la lucha por los derechos nacionales abarca una lucha más amplia, una lucha contra el Estado mismo y contra sus leyes, lucha que a la burguesía y a la derecha cuatribarrada no le interesa lo más mínimo iniciar. Por tanto, la única posibilidad de que el pueblo catalán ejerza sus derechos democráticos, que obtenga su libertad como nación, es insertar esta reivindicación dentro de la lucha más global por el socialismo, única garantía de libertad para el pueblo catalán.

Asimismo asistimos a otro esperpento que pone de manifiesto el carácter reaccionario y autoritario de este Estado Español. Fue en Euskal Herria, concretamente en la localidad de Altsasu donde una pelea de bar nocturna se saldó con dos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado heridos leves. Algo habitual en toda la geografía del estado, como podemos comprobar en multitud de noticias de casos similares, pero que por el origen geográfico de los jóvenes implicados, siete navarros y navarras, pasa de pelea a terrorismo por obra y gracia del tribunal de excepción español, la Audiencia Nacional. Una muestra más de que el Estado español no está por la labor de dar ningún paso en el proceso de paz iniciado en Euskal Herria, y que desde las instituciones del régimen del 78 el movimiento popular vasco no va a conseguir ningún avance.

Desde el PCOE condenamos el carácter reaccionario de este estado putrefacto, nos solidarizamos con los represaliados de Altsasu y con dicha población, que está sufriendo la criminalización, el odio y el fanatismo de la Brunete mediática española. Exigimos la libertad incondicional de los procesados, exigimos la salida de la Guardia Civil de los territorios vascos y animamos al pueblo vasco a organizarse, romper las amarras con este régimen cada vez más autoritario y caminar hacia el objetivo común del socialismo, siempre desde el respeto a los derechos y particularidades propias de los pueblos vasco y catalán.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Comparaciones odiosas

Como la que en estos días, en los que el capitalismo agoniza, no para de repetirse en los massmedia hasta la extenuación. A la que la burguesía se agarra como a un clavo ardiendo, la de Hitler con Stalin. Este pasado sábado uno de Julio se ha vuelto a repetir, con motivo de la primera feria del libro Marxista que, a pesar incluso de amenazas por parte del grupo nazi local, de evitar a toda costa el evento, se celebro sin ningún contratiempo mas que el de que el “Ayuntamiento del cambio” de la ciudad de Barcelona, denegó inextremis el permiso de un local social, propiedad de todos los barceloneses y barcelonesas, concedido ya hacia días, por la noticia de un diario del barrio en el que se celebró la feria, Sant Andreu, en la cual acusaba a la alcaldesa, Ada Colau, de permitir el enaltecimiento de un dictador como Stalin.

Tras saltar la noticia numerosos elementos de la caverna mediática, como la facciosa sionista Pilar Rahola y el diario ElNacional,  representantes de la extrema derecha cuatribarrada, comenzaron una campaña de acoso y derribo vinculando el acto con la alcaldesa del “cambio” Ada Colau. Todo esto no habría pasado de anécdota puntual, una más del visceral odio antiobrero de esta derecha – ya sea bajo envoltorio rojigualdo o de la senyera – si no fuese porque inmediatamente la Alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, debido a las presiones mediáticas, que es lo que mueve a estos oportunistas, mandó negar la cesión del local público para la realización del acto.

De nuevo la reacción muestra sus cartas, se quita la careta con la que engaña a la clase obrera, enseña sus dientes con los restos de las vidas que devora cada día el régimen que sostienen con sus mentiras, Comparar a Hitler con el camarada Stalin, no es mas que otra de de las gomas que sujetan esa careta, una falacia que no se sostiene por mas que la repitan, la manipulen y la mastiquen. Menos todavía cuando cada12 de Octubre campan a sus anchas los nazifascistas, donde cada dos por tres la extrema derecha de Societat Civil Catalana monta sus algaradas, donde la derecha accede cuando y como quiere a los locales públicos, esa Barcelona que siempre ha sido una referencia en la lucha de la clase obrera, negaba la ideología proletaria demostrando la falta total de eso que los burgueses llaman su “democracia”.

Como hemos demostrado una y otra vez los comunistas a lo largo de la historia, ninguna presión o amenaza nos hará callar, al contrario, nos engrandece y nos da mas fuerzas para seguir en la lucha contra el régimen capitalista. Esta vez se demostró en la rapidez con la que la organización buscó un nuevo emplazamiento para celebrar la feria, el casal El Noi Baliarda, en el mismo barrio de Sant Andreu. En el que, en un ambiente de gran camaradería, pudimos disfrutar de un día repleto de actos que se celebraron, como el que causó tanto revuelo mediático, la presentación del libro Stalin insólito, de Ricardo E. Rodríguez, Editorial Templando Acero

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) no podemos más que solidarizarnos con la organización de esta importante iniciativa para divulgación de la ciencia Marxista-Lenista, tarea la cual es de máxima importancia en estos tiempos que corren, en los que el anticomunismo es el punto de encuentro de  reaccionarios y oportunistas. Por supuesto, también expresar nuestro agradecimiento por el excelente trato que nos ofreció la organización y, sin duda, nuestra intención de participar en las siguientes ediciones que se celebraran en los años venideros. Desde el PCOC, asimismo, mostramos una vez más nuestro compromiso con la URSS y con el socialismo compromiso claro y sincero, principios a los que nunca vamos a renunciar, al igual que jamás vamos a renunciar a reivindicar la figura del camarada Stalin, uno de los mayores referentes del proletariado y del marxismo-leninismo.

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA

COMPARACIONS ODIOSES


Com la que en aquests dies, en els quals el capitalisme agonitza, no para de repetir-se en els massmedia fins a l’extenuació, la d’Hitler amb Stalin. Aquest passat dissabte un de Juliol s’ha tornat a repetir, amb motiu de la primera fira del llibre Marxista que, fins i tot amb amenaces per part del grup nazi local, d’evitar tant si com no l’esdeveniment, es va celebrar sense cap contratemps més que el que l'”Ajuntament del canvi” de la ciutat de Barcelona, ​​va denegar inextremis el permís d’un local social, propietat de tots els barcelonins i barcelonines, concedit ja feia dies, per la notícia d’un diari del barri on es va celebrar La fira, Sant Andreu, en la qual acusava l’alcaldessa Ada Colau, de permetre l’enlairament d’un dictador com Stalin.

Després de sortir la notícia, nombrosos elements de la caverna mediàtica, com la facciosa sionista Pilar Rahola i el diari ElNacional, representants de l’extrema dreta Quadribarrada, van començar una campanya d’assetjament vinculant l’acte amb l’alcaldessa del “canvi” Ada Colau. Tot això no hauria passat d’anècdota puntual, una més de l’odiós visceral antiobrer d’aquesta dreta – sigui sota embolcall rojigualdo o de la senyera – si no fos perquè immediatament l’Alcaldessa de Barcelona, ​​Ada Colau, a causa de les pressions mediàtiques, que és que mou a aquests oportunistes, va manar negar la cessió del local públic per a la realització de l’acte.

De nou la reacció mostra les seves cartes, es treu la carpeta amb la qual enganya a la classe obrera, ensenya les seves dents amb les restes de les vides que devora cada dia el règim que sostenen amb les seves mentides. Comparar Hitler amb el camarada Stalin, No és més que una altra de les gomes d’aquesta careta, una fal·làcia que no se sosté per més que la repeteixin, la manipulin i la mastiquin. Menys encara quan cada12 d’Octubre campen els nazifeixistes, on cada dos per tres l’extrema dreta de la Societat Civil Catalana munta les seves algarades, on la dreta accedeix quan i com vulgui als locals públics, aquesta Barcelona que sempre ha estat una referència En la lluita de la classe obrera, negava l’ideologia proletària demostrant la falta total d’això que els burgesos anomenen la seva “democràcia”.

Com hem demostrat una vegada i una altra els comunistes al llarg de la història, cap pressió o amenaça ens farà callar, al contrari, ens engrandeix i ens dóna més forces per seguir en la lluita contra el règim capitalisme. Aquesta vegada es va demostrar en la rapidesa amb què l’organització va buscar un nou emplaçament per celebrar la fira, el casal El Noi Baliarda, al mateix barri de Sant Andreu. En el que, en un ambient de gran camaraderia, vam poder gaudir d’un dia ple d’actes que es van celebrar, com el que va causar tant revulsiu mediàtic, la presentació del llibre Stalin insòlit, de Ricardo E. Rodríguez, Editorial Templando Acero


Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) no podem més que solidaritzar-nos amb l’organització d’aquesta important iniciativa per divulgació de la ciència Marxista-Lenista, tasca que és de màxima importància en aquests temps que corren, en els quals l’anticomunisme és El punt de trobada de reaccionaris i oportunistes. Per descomptat, també expressar el nostre agraïment per l’excel·lent tracte que ens va oferir l’organització i, sens dubte, la nostra intenció de participar en les següents edicions que se celebraran en els anys vinents. Des del PCOC, així mateix, mostrem una vegada més el nostre compromís amb la URSS i amb el socialisme compromís clar i sincer, principis als quals mai renunciarem, igual que mai renunciarem a reivindicar la figura de la camarada Stalin, un dels majors referents del proletariat i del Marxisme-Leninisme.


COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA




El anticomunismo, el punto de encuentro de reaccionarios y oportunistas. Ada Colau y los Ayuntamientos del cambio nos lo muestran

Hablar sobre la historia la URSS y el socialismo, y más concretamente del período de Stalin, hace que a todos los “demócratas” burgueses se les caiga esa careta para mostrar su auténtico rostro anticomunista, y por tanto fascista, es un hecho. Que los nuevos Ayuntamientos del “cambio” tienen terror a la Brunete Mediática y a todo lo que suponga perder votos, mostrando así su faz oportunista, también.

En este caso la editorial Templando el Acero, especializada en libros marxista-leninistas, iba a celebrar en Barcelona una Feria del Libro marxista, en la cual iba a presentarse un libro que versa sobre el camarada Stalin y su tiempo, y no precisamente desde la óptica de Hearst, Goebbels, Conquest y demás fabricantes de su leyenda negra. Esto es intolerable para los burgueses, para los fascistas, que sienten pavor de que la clase obrera reivindique sus referentes.
En este sentido, la facciosa sionista Pilar Rahola y el diario ElNacional, representantes de la extrema derecha cuatribarrada, comenzaron una campaña de acoso y derribo vinculando el acto con la alcaldesa del “cambio” Ada Colau. Todo esto no habría pasado de anécdota puntual, una más del visceral odio antiobrero de esta derecha – ya sea bajo envoltorio rojigualdo o de la senyera – si no fuese porque inmediatamente la Alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, mandó negar la cesión del local público, propiedad de todos los barceloneses y barcelonesas, para la realización del acto. Es decir, esa Barcelona donde cada 12 de Octubre campan a sus anchas los nazifascistas, donde cada dos por tres la extrema derecha de Societat Civil Catalana monta sus algaradas, donde la derecha accede cuando y como quiere a los locales públicos, esa Barcelona que siempre ha sido una referencia en la lucha de la clase obrera, negaba la ideología proletaria demostrando la falta total de eso que los burgueses llaman su “democracia”.

No nos extraña lo de Colau. Al fin y al cabo, quien no ha cumplido su promesa de parar los desahucios, quien tiene a la ciudad postrada ante los turistas para beneficio de cuatro burgueses, quien se ha enfrentado y ha insultado a trabajadores de Metro de Barcelona y, en definitiva, quien tanto de manera personal como en su equipo de Gobierno tiene a lo más casposo y rancio de esa “izquierda” anticomunista que no duda en jalear al terrorismo en Siria a la misma vez que criminalizan estibadores, esa falsa “izquierda”, nos demuestra lo que ya sabíamos: que son la pata izquierda del régimen, financiados y apoyados por la burguesía para mantener a los trabajadores y las clases populares dentro de los límites del sistema capitalista.

También la prensa nos muestra su rostro reaccionario, su papel de aparato del Estado que sirve para criminalizar a todo aquel que se sale de las líneas demarcadas en el sistema burgués. Asimismo, la derecha cuatribarrada, tan facciosa como la que se envuelve en las esencias de la España tras su consigna de “una, grande y libre”, vuelve a mostrar su rostro antiobrero. Situación que confirma lo que venimos diciendo los comunistas, que si bien el derecho de autodeterminación es un derecho democrático inalienable, este sólo podrá ser real para los intereses del pueblo si marcha junto a la lucha por el socialismo.

Desde el PCOE nos solidarizamos con los represaliados por los autodenominados “demócratas”, que demuestran su verdadera catadura, y les animamos a no ceder un milímetro. Afortunadamente la Feria y la presentación podrán ser celebradas, no en las condiciones óptimas de cesión de locales públicos que pertenecen a todos, y no a la camarilla anticomunista de Colau, pero lo importante es que la voz de la disidencia se escuche. Desde el PCOE, asimismo, mostramos una vez más nuestro compromiso con la URSS y con el socialismo compromiso claro y sincero y principios a los que nunca vamos a renunciar, al igual que jamás vamos a renunciar a reivindicar la figura del camarada Stalin, uno de los mayores referentes del proletariado y del marxismo-leninismo.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)