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Cerdanyola del Vallès, otro episodio de sindicalismo amarillo a nivel local

Como bien sabemos, los sindicatos C.C.O.O. y U.G.T.  no son sino herramientas del régimen para desarmar a la clase obrera y someterla a los intereses de la patronal, ocultos bajo un falso velo que les hace auto-abanderarse como representantes de los intereses de los trabajadores, mientras en privado y ya con la máscara quitada nos venden ya sea firmando EREs o subidas ridículas de salario del 1%, por citar algunos ejemplos reales. La ciudad catalana de Cerdanyola del Vallès, situada en la periferia de Barcelona, no escapa de estas dinámicas asociadas al sindicalismo amarillo. De este modo, Comisiones Obreras, que cuenta con su propia sección sindical con aparente cercanía al Ayuntamiento,  repartió el siguiente comunicado por los diversos departamentos recientemente:

CCOOC.C.O.O. realiza un manifiesto completamente desclasado donde, ciñéndose a pequeñas demandas en clave estrictamente economicista, demanda minúsculos parcheos que lejos están de planteamientos de empoderamiento para la clase obrera, la cual, por supuesto, ni siquiera es mencionada conceptualmente. Parcheos tales como: Cuestionamiento del reparto de tickets comedor para los trabajadores, realización o no de desplazamientos a la hora de ir a trabajar, cuestionamiento de los procesos de selección, etc. En definitiva una retahíla de demandas en clave tradeunionista (en términos del c. Lenin) que en ningún caso cuestionan la vigencia del trabajo asalariado ni el hecho de ser explotados por un Estado reaccionario como el español, ni mucho menos claman a la organización obrera desde el propio centro de trabajo.

Si bien la cuestión no acaba ahí, pues aunque es cierto que C.C.O.O. denuncia algunas dinámicas que son ciertas y que responden a la corrupción sistemática que se da en el sistema capitalista y que, como no puede ser de otra manera, vertebra el entramado burocrático del Estado, como es el caso de los procesos de selección (o su ausencia) a la carta o las decisiones internas a la hora de desplazar trabajadores de lugar, es troncal remarcar aquello ante lo que guarda silencio en lo que respecta a la realidad laboral de aquí:

-¿Por qué C.C.O.O. en tanto que supuesto representante de los trabajadores no intenta organizar, por ejemplo, al colectivo disperso de conserjes que representa casi el 6% de la plantilla (unos 28-30 trabajadores), con una carga de trabajo mucho más elevada que la media y, sin embargo, con las peores condiciones salariales, en el marco de una plantilla de unas 500 personas? Juegan un rol clave en la organización cotidiana de buena parte de los edificios públicos y sin duda tendrían capacidad de presión. Ante esta realidad C.C.O.O. ni dice nada, ni probablemente haya tomado conciencia de la misma o lo que es peor ni  tan siquiera entre en su imaginario organizar a colectivos con condiciones similares en pro de reivindicar sus derechos.

-¿Por qué C.C.O.O. a su vez no cuestiona que una entidad pública como es este Ayuntamiento, en teoría al servicio del bien común de sus ciudadanos, se aproveche de la progresiva precarización laboral impuesta por el sistema capitalista criminal para tener a gente contratada “en prácticas” (auxiliar administrativa en este caso) con una jornada tan o más larga que la de la mayoría de trabajadores, con las condiciones salariales y de coste de tiempo de vida miserables que eso representa? ¿Qué oportunidades de emancipación personal tiene alguien bajo dichas condiciones?

Sólo son algunos ejemplos que podemos poner desde esta pequeña esfera de conocimiento de la institución y del rol de los sindicatos amarillos en la misma, que no puede ser otro que la traición a la clase obrera en tanto que ni tan siquiera promueve su conciencia como tal ni cuestiona las relaciones de producción que la someten al trabajo asalariado,  yendo más allá aún en esta actitud puesto que incluso en el espectro ideológico en el que se mueven sus reivindicaciones son totalmente minimalistas y obvian, como hemos visto más atrás, casos de explotación aún más agudizados como el que representa un contrato en prácticas en la relación tiempo dedicado-salario recibido, muy por debajo de la media, reflejo de que un Estado con naturaleza de clase burguesa tiende a regirse, lógicamente, por dinámicas de expolio de plusvalía similares.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE BARCELONA DEL PCOC




Venezuela, piedra de toque del oportunismo

Las organizaciones y líderes oportunistas internacionales braman, junto con la burguesía imperialista, contra la Revolución Bolivariana por sus movimientos político-institucionales. Los acontecimientos recientes demuestran que, sin el avance hacia el Socialismo Científico, la Revolución Bolivariana será derrotada.

 

El ataque de la burguesía contra el pueblo de Venezuela no cesa. Ni cesará hasta que éste se decida a instaurar una auténtica democracia obrera, es decir la Dictadura del Proletariado, o hasta que la burguesía nacional –ayudada, por supuesto, por el imperialismo norteamericano- logre ganar la guerra que tanto tiempo lleva en liza.

Esta guerra de la clase dominante por recuperar el control total de sus instituciones está logrando poner de relieve muchas de las contradicciones del sistema capitalista, está desarrollando la lucha de clases en Venezuela, muestra el fracaso –y los motivos del mismo- del reformismo y también destapa a las organizaciones y líderes oportunistas de todo el mundo.

Alberto Garzón es uno de los líderes oportunistas que más difícultades está encontrando a la hora de posicionarse políticamente y que no se le caiga la careta de revolucionario. Por dos motivos principales: no quiere retirar su apoyo a la Revolución Bolivariana por su política reformista del sistema capitalista, y porque no va a tolerar que haya ni un solo movimiento de avance hacia la dictadura del proletariado.

De esta manera, en pocas horas, le ha tocado hacer un artículo –titulado Sobre la Revolución en Venezuela en el diario Público– “aclarando” sus palabras del día anterior sobre la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, que fueron: ”Me parece una mala noticia y lo que hay que hacer es llamar al diálogo y a la calma”. Un golpe político a la burguesía, como era la decisión del TSJ, le parece al revolucionario Garzón “una mala noticia”.

Un patético artículo con el que ha pretendido arreglar la gomita de la careta de revolucionario que rompió sin darse cuenta el día anterior. Un escrito precipitado en lo léxico –seguramente por la imperiosa necesidad del remiendo-, deformando -como siempre hace- la obra del maestro Karl Marx, lleno de vaguedades y generalismos sobre el proceso revolucionario que se da en Venezuela y que finaliza con un triste intento de darse la razón a si mismo utilizando a algunos miembros del PSUV.

El pueblo venezolano cuenta con la solidaridad del Partido Comunista Obrero Español en su lucha contra el imperialismo y en su defensa por los ataques de la burguesía nacional. De la misma manera, señala la necesidad política de zafarse del sistema agresor y criminal que es el capitalismo -aún vigente en Venezuela- y avanzar, dejando atrás el etapismo, hacia la creación de un Socialismo cada vez más urgente, necesario e impostergable para los intereses de la clase trabajadora venezolana.

 

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El caso de Cassandra o cómo el oportunismo blanquea el régimen del 78 y justifica la represión

Nuestro partido siempre se ha caracterizado por condenar y solidarizarse con todos los casos posibles de represión: la política, la ideológica, la económica, la sindical, etc., pese a que en ocasiones, no hemos recibido esa solidaridad cuando los nuestros han sufrido la represión. Sin embargo, la solidaridad no es cuestión de cargarse de medallas, ni un tema que deba ser utilizado para, cual experto en marketing, “vender” las bondades de una determinada postura ideológica. El PCOE se solidariza con toda represión contra el proletariado, porque es lo justo.

Sin embargo, no podemos decir lo mismo del oportunismo. El oportunismo, por su esencia, se encuentra cómodo en el sistema en que vivimos, niega el carácter de clase del Estado y sus instituciones y, para ellos, el problema es la aplicación incorrecta de las leyes o los perniciosos efectos de la economía que soliviantan su moralidad pequeñoburguesa. Es decir, el oportunismo niega el carácter político de los problemas en el sistema capitalista, no yendo nunca a la raíz de los mismos sino quedándose en los efectos superficiales.

En este sentido se enmarcan las palabras de la entrevista concedida por la mediática Cassandra, la tuitera de los chistes de Carrero Blanco. Y decimos mediática porque su proximidad al partido oportunista de nuestro tiempo, Podemos, ha hecho que este caso tenga más visibilidad que las decenas de usuarios de la red social Twitter que se enfrentan a condenas por lo mismo, y de los que nadie habla. Por no hablar de casos de represión más graves, pero ese no es el asunto. El asunto está en que Cassandra, desde una actitud individualista basada en el “yo”, en el “que hay de lo mío”, ha pretendido descargar en otros las acusaciones vertidas contra ella, a la par de legitimar al Estado represor para ver si así capeaba el temporal.

Para Cassandra, y para el oportunismo en general, la Audiencia Nacional no es un tribunal de excepción, sino un instrumento válido que, según los oportunistas, a veces se le va la mano. Para esta oportunista y sus adláteres, la represión contra el pueblo vasco era justa y necesaria debido a la “maldad” intrínseca de la organización armada ETA. Por supuesto, la oportunista hace mutis por el foro de la falta de democracia que impide al pueblo vasco ejercitar sus derechos democráticos como nación. Para esta oportunista, los partidos políticos no son representantes de las diversas clases y capas sociales, sino que son agentes por encima de estas clases cuyo actuar debe ser el consenso para resolver los problemas de “la gente”. Para Cassandra, el yihadismo sale “del aire”, aparece de la nada por generación espontánea. Parafraseando al gran Olmo Dalcó en Novecento, diremos que han sido los imperialistas los que han plantado a los yihadistas, los han querido, les han pagado….

En definitiva, Cassandra blanquea al régimen del 78, cada vez más reaccionario. Cassandra justifica la misma represión que sufrió como algo necesario, como un mal menor contra todo aquello que amenace el sistema político en que tan cómodamente se encuentra. Cassandra, desde el individualismo, clama su adscripción al régimen del 78 para mejorar su situación personal y no duda en disparar contra, y poner en la diana a cuanto caso de represión que no sea el suyo haga falta.

Por todo ello, condenamos el oportunismo político ante la represión del Estado burgués, condenamos lo “políticamente correcto” en lo que a la represión de la disidencia se refiere y nos solidarizamos con todos aquellos que realmente sufren la represión del Estado, de sus medios de manipulación, de la patronal o de cualquier elemento que quiera mantener este sistema putrefacto, reaccionario y caduco que ya solamente se sostiene por la violencia.

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Yemen y la esencia criminal del imperialismo. El PCOE se solidariza con el pueblo de Yemen

El PCOE se solidariza con el pueblo de Yemen, así como condena la criminal agresión bélica que sufre el país arábigo desde hace dos años por parte de una coalición árabe liderada por la satrapía de Arabia Saudí. Dicha agresión ha causado más de diez mil civiles muertos, un país devastado por los bombardeos, y un silencio vergonzante de la tan cacareada “comunidad internacional” que tanto alza la voz cuando los autores intelectuales de levantamientos reaccionarios y asesinatos, como Capriles Radonski, se enfrentan a la justicia.

Tenemos que recordar que tanto la teocracia wahabbita de Arabia Saudí, como los emiratos petroleros que forman parte de la coalición agresora, son los principales financiadores, patrocinadores, logísticos e ideólogos del terrorismo islámico. Arabia Saudí es el principal baluarte de las organizaciones terroristas que masacran a los pueblos de Oriente Medio, está vinculada a los atentados ocurridos en países  europeos y, a pesar de todo ello, la burguesía occidental no duda en seguir haciendo negocio con ellos a la misma vez que reclama recorte de libertades contra el “terrorismo islámico“, que es patrocinado por su principal aliado saudí.

En cuanto al estado español, se ha confirmado que armamento fabricado en España es utilizado para bombardear y masacrar al Yemen. El Reino de España vende las armas primero y después, so pretexto del terrorismo que ellos mismos posibilitan, sacan leyes para reprimir al pueblo trabajador. El negocio es redondo. El capitalismo es el verdadero asesino. Arabia Saudí es uno de los principales clientes armamentísticos del Reino de España, e incluso sectores del reformismo jalean la venta de maquinaria de guerra al régimen con el pretexto de que “crea puestos de trabajo“.

Desde el PCOE condenamos esta violencia contra el pueblo yemení, que es soberano de decidir libremente su futuro. Asimismo condenamos el silencio hipócrita de quienes siempre condenan la violencia legítima de los oprimidos, pero callan ante estos casos. Condenamos al régimen del 78 por sus vinculaciones económicas con la medieval Arabia Saudí, y condenamos asimismo a dicho estado wahabbita como cómplices, instigadores y ejecutores tanto del genocidio yemení como del terrorismo islámico.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)