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Elecciones generales, se acentúa la crisis política e institucional

El pasado domingo 26 de junio, ante la imposibilidad de los partidos del Capital de conformar un gobierno tras las elecciones celebradas hace seis meses, el país volvió a vivir una nueva jornada electoral. La ‘fiesta de la democracia’, tal y como les agrada denominar a los paladines del capital al día de las votaciones, es en realidad  la fiesta de la trampa y del tongo y para comprobarlo basta, simplemente, ver cómo se desarrolla el día electoral y comprobar todas las maniobras realizadas por interventores y apoderados de los distintos partidos, por no hablar de cómo desde el gobierno se niega el voto a determinados sectores sociales, como los emigrados, o el cómo se contabilizan y se compran los votos.  El asunto de la contabilización de los votos – realizado por una empresa privada vinculado con la trama de corrupción Gürtel – arroja situaciones singulares y extrañas, sirva como ejemplo curioso que según la página web del Ministerio del Interior, nuestro Partido pasó en Guadalajara de tener a 156 votos a 102. 

Tras prácticamente una década de crisis económica, que se ha llevado por delante al gobierno de Zapatero en 2011, al Jefe del Estado puesto a dedo por Franco, o a la mayoría absoluta del PP obtenida en los comicios de 2011, el sistema se halla en una crisis política e institucional, como lo corrobora que en seis meses han tenido que celebrar dos procesos electorales.

En esta década de crisis económica que ha hecho estallar una crisis política e institucional de magnitudes enormes, la burguesía nos ha dado, y está dando, una magistral lección de cómo actuar políticamente y manejar los tiempos así como de ‘reinventarse’ y remozarse construyendo a nuevos “líderes” de paja y partidos. Aunque en un corto y mediano plazo todo esto le resulte efectivo, el tiempo vital de la burguesía está llegando a su fin y sus inventos y engendros cada vez tienen, y tendrán, un menor recorrido temporal y perderán efectividad. No obstante, la burguesía no tiene reparos en hacer todo cuanto puede, causando el mayor daño posible, para mantenerse en el Poder, pues ello forma parte de su ADN criminal, es su esencia.  

Cuando la crisis económica capitalista profundizó cuantitativa y cualitativamente  en 2007, los capitalistas eran plenamente conscientes de las enormes dimensiones de la misma, y de su carácter estructural por el pinchazo de la burbuja financiera, aventada por los máximos exponentes partidarios del Capital: la dupla PP-PSOE y que tantos dividendos económicos le dio a la oligarquía.

Siendo la burguesía sabedora de la situación económica y de que su única salida, su única vía de subsistencia, era arremeter todavía más contra los trabajadores -de tal manera que se produjera una mayor transferencia, aún, de riqueza de las clases populares hacia la burguesía, unido al escenario corrupción generalizada y de descrédito de las instituciones capitalistas-, pergeña una táctica para tratar de salvaguardar la democracia burguesa y sus instituciones así como de desactivar al máximo las movilizaciones contrarias a las políticas criminales que se ven obligados a imponer.

Para desactivar la movilización y la lucha en la calle, en primera instancia la burguesía empleó a CCOO y UGT -sindicatos corrompidos hasta el tuétano en lo sindical, en lo político y en lo  ideológico- que recibían inyecciones de dinero por parte del Estado a la par que firmaban sentencias de muerte en forma de EREs, fraccionaban la lucha de los trabajadores aislando a los mismos por empresa o firmando pensionazos y Acuerdos Por el Empleo y la Negociación Colectiva –que no era más que aceptar las condiciones impuestas por la oligarquía financiera- y mostraban a los trabajadores que la movilización era estéril, por ejemplo las dos huelgas generales de 2010 y 2012. Todo ello unido a la corrupción generalizada ha llevado a estos sindicatos a ser instrumentos cada vez de menos utilidad para la burguesía, al convertirse en organizaciones cada vez más despreciadas por el Pueblo, como se comprueba no sólo en la pérdida de afiliación sino, también, de delegados.En las elecciones municipales de 2011, año en el que se produjeron las elecciones generales en las que el PP obtuvo mayoría absoluta, estalló el 15M, movimiento amorfo e interclasista que bajo la máscara de la indignación no sólo negaba el análisis de clase, sino que se convertía en una válvula de escape que ofertaba el sistema por el que se canalizaba la indignación de parte de las masas pero que no iba a la raíz del problema: el capitalismo y su estado, y fue por ello por lo que el sistema no sólo toleró dicho movimiento, sino que lo promocionó. Ese 15M no era más que la plasmación en la práctica del ideario de ATTAC de que el pueblo, organizado en plataformas, libere a la democracia – la burguesa, por supuesto –  que se halla secuestrada por los mercados, liquidando por completo la naturaleza clase de los problemas de esta sociedad, del problema del estado y de la crisis. PODEMOS no es más que la conversión de ese  15M en partido político, impregnado por la ideología capitalista de ATTAC, convirtiéndose en la apuesta de la burguesía – tal y como se ha demostrado por la enorme propaganda realizada en los medios de comunicación de masas del Capital – para encauzar electoralmente el descontento y la ira de las clases explotadas, de tal modo que se refuerce la pata izquierda del sistema, ante el progresivo deterioro del bipartidismo, desviando a la clase obrera de su misión histórica y garantizando no sólo la pervivencia de la democracia burguesa sino, fundamentalmente, garantizando el dominio de los monopolios y la pervivencia del imperialismo. El primer efecto de PODEMOS fue un descenso de las manifestaciones en un 40% en el 2014 y las horas perdidas por huelgas en 2014 bajaron un 38,5% respecto a 2013. Pero PODEMOS, como veremos más adelante, no sólo ha servido para guiar la indignación de la clase obrera y clases populares por el cauce del sistema burgués, de la democracia burguesa, sino también para debilitar a las fuerzas independentistas, como lo han acreditado los resultados electorales de diciembre y de junio; con lo que la jugada de la burguesía ha sido redonda.

Por otro lado, la forma utilizada por la burguesía monopolista para contrarrestar y frenar las reivindicaciones provenientes de Cataluña y de Euskadi, fundamentalmente, y la aspiración de la burguesía catalana de alcanzar mayor grado de poder fue mediante la creación, en 2005, de una “plataforma ciudadana” en Cataluña conformada por prostituidos intelectuales entregados al capitalismo y al nacionalismo español cuya razón de existir era la de movilizar al pueblo contra el nacionalismo catalán. Un año después, en 2006, esta “plataforma ciudadana” se convierte en partido político, Ciutadans (C’s). Por otro lado, y con objeto de fortalecer, aún más, el nacionalismo español, ‘contrariado’ por las conversaciones del Gobierno de Zapatero con ETA, constituyó en el tercer trimestre de 2007 otra plataforma ciudadana, con muchos vasos comunicantes con la que se creó en Cataluña, constituida por Rosa Díez y Fernando Savater que dio lugar al partido político UPyD que se presentó ya a las generales de 2008 bajo las banderas de la unidad indisoluble del estado español y la regeneración ‘democrática’; curiosa regeneración la que provenía de aquéllos que defendían con mayor vehemencia el corrupto sistema político diseñado por el franquismo. Es evidente que el objetivo de UPyD, en primera instancia, y posteriormente C’s, era el de recoger todo el voto posible que perdiesen PP-PSOE, así como confrontar políticamente al nacionalismo catalán y  vasco.

Con este entramado conformado, arribamos a las elecciones generales de diciembre de 2015 donde, aunque todos los partidos perdieron, el plan de la burguesía funcionó tal y como ésta lo había  planificado. Por un lado pudo calibrar la erosión del bipartidismo, que perdió  5.123.546 votos  y 84 escaños con respecto a los comicios de 2011. No obstante, esa sangría fue a parar al saco de los engendros creados por el sistema para robustecer tanto la pata ‘izquierda’ como derecha del sistema, de tal modo que la pata ‘izquierda’, PODEMOS, se mostró también como un instrumento útil y efectivo para confrontarse y debilitar a los nacionalismos catalanes, vascos y gallego; aparte de engullir también al oportunismo clásico y traidor, IU, totalmente desfondado fruto de su historial de traiciones.  

La fugacidad e inconsistencia de los engendros de la burguesía para salvaguardar su dictadura se evidencian en el recorrido de UPyD,  irrumpió en 2008, tuvo su momento álgido en las generales de 2011 y fue desinflándose hasta que en 2015 dicha organización fue devorada por Ciudadanos (C’s), el PODEMOS de ‘derechas’ de la banca.

Las organizaciones que enarbolan la bandera de la ‘nueva política’ que nos vendía la progresía y la prostituida intelectualidad burguesa como ‘regeneración de la democracia’ no son más que criaturas políticas creadas por lo viejo, por la burguesía, para servir a lo viejo, el capitalismo, y que no cuestionan, en lo absoluto, ni al capitalismo ni al estado burgués.

Las elecciones del 20 de diciembre arrojaron un país ingobernable y unos guarismos que en absoluto eran del agrado de la oligarquía financiera, que ante la situación incierta que a priori se dibujaba,  tenía predilección por un gobierno de coalición entre el PP y su muleta naranja de C’s, opción ésta  que la aritmética les negaba. Ante ese escenario, y ante la incapacidad del PP para poder forjar alianzas que le permitiera conformar un gobierno, la otra pata política de los monopolios, el PSOE, planteó la conformación de un gobierno con C’s, con quien suscribió un acuerdo de gobierno, demandando el seguidismo de PODEMOS, ya fuera suscribiendo el mismo o absteniéndose en segunda votación para poder ser investido Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno. Tampoco resultó el plan B de la oligarquía, de tal modo que el país estaba abocado a otro proceso electoral ante la incapacidad de conformarse un gobierno.

El periodo transcurrido entre enero y mayo  para conformar gobierno, no ha sido más que un periodo de politiquería burguesa. Por un lado  el PP ante su imposibilidad para conformar gobierno – pues la suma con su marca blanca, C’s, no daba para gobernar y los monopolios no han querido liquidar a su otro partido, el PSOE, haciendo la gran coalición pues todavía le es útil en la misión de engañar al Pueblo – ha empleado la táctica del inmovilismo siendo sabedor  de la incapacidad del resto para ponerse de acuerdo en la conformación de un gobierno, de tal modo que ellos mismos se erosionasen por su propia ineptitud de conformar un gobierno alternativo. Por otro lado,  tanto el PSOE como C’s –dos partidos que ideológica y políticamente son idénticos al PP- trataban de  emplear la premisa aristoteliana de la virtuosidad del centro o punto medio, estando en los extremos viciosos tanto el PP como PODEMOS; como fórmula electorera para obtener rédito político ante unos futuros comicios, estrategia que como se ha visto no les ha cundido. Sin embargo, tanto C’s como PSOE han cumplido a las mil maravillas el papel encomendado por la oligarquía financiera: minimizar al máximo el daño al bipartidismo.  

Lo que sí es cierto es que esos seis meses de interregno entre las dos votaciones han dejado bien patente que en la situación de crisis económica, política e institucional en la que se halla el capitalismo monopolista a la oligarquía únicamente le vale un gobierno que de manera firme ejecute las infames políticas económicas y sociales que son dictadas desde la UE y demás instituciones supranacionales imperialistas, siendo el PP la pieza más fiable para ejecutar en la actual coyuntura la dictadura de los monopolios.

A pesar de los numerosos casos de corrupción que salpican al PP durante estos seis meses, el sistema ha sacado a relucir todo el anticomunismo que atesora  mostrando al PP  como la única fuerza que puede frenar a los ‘radicales’ y mantener el orden y la seguridad. En realidad estos seis meses han sido un balón de oxígeno para el PP donde el sistema, por un lado, ha blasonado la bandera del miedo y, por otro, ha focalizado el debate en la necesidad de establecer una correlación de fuerzas que permita lo más posible un gobierno estable comprometido con la UE en lugar de focalizarlo en la calamitosa y ruinosa situación económica y política del país, situación ésta que interesaba ocultarla y desfigurarla, no dudando para ello en hacer un ejercicio de manipulación de cifras y datos descomunal. Todo ello, unido a una campaña electoral donde todas las organizaciones políticas que tenían opciones de gobierno defendían exactamente lo mismo –UE, Euro, OTAN, negación de los derechos de los Pueblos, monarquía, etcétera– ha sido el ambiente óptimo para que el PP no sólo no se erosione sino que, incluso, haya salido reforzado ya sea por el incremento de la abstención, por la transferencia de votos de PSOE y de C’s a lo que se le debe unir, en el caso de ser cierto lo expresado por diversos medios de comunicación alternativos y ciudadanos,  un posible pucherazo electoral. Y es que el capitalismo es un árbol corrompido del que únicamente puede brotar basura y putrefacción.

Lo que sí que es evidente es que la precampaña y la campaña electoral de junio ha dejado claro que el único enemigo es el comunismo y contra él se han empleado a fondo todas las maquinarias propagandísticas del capital y todos los partidos, desde la extrema derecha a la pata ‘izquierda’ del sistema. Y es que la burguesía es plenamente consciente de la situación de quiebra de su sistema y su estado al igual que es sabedora de que la única alternativa a su sistema explotador y criminal es el comunismo, por ello no duda en protegerse de él  vilipendiándolo y asociando al comunismo a sus criaturas oportunistas y anticomunistas como PODEMOS.

Y en ese escenario, con todo el entramado creado por la burguesía para salvaguardar su dominio político ante la situación de crisis política existente funcionando a la perfección, con un PODEMOS que ha sacado la indignación de los trabajadores de la lucha en la calle para canalizarla por el cauce del sistema y del voto haciéndoles albergar la ilusión de poder cambiar las cosas de dentro sin ir a la raíz del problema, el capitalismo, y con un C’s que es capaz de frenar la erosión del bipartidismo y convertirse en el sostenedor de éste, como por ejemplo en Madrid o en Andalucía, se llega al 26J. 

El resultado electoral demuestra que esta táctica, por el momento, le está funcionando a la burguesía. De tal manera el PP fue el único partido que avanzó en votos y escaños con respecto a las elecciones del 20D, de tal modo que obtuvo 669.220 votos más que se traducen en 14 escaños más. Ha existido una transferencia de voto de C’s, PSOE, Unió y UPyD al PP donde si se suman lo que estos partidos se han dejado en votos prácticamente coincide con lo que el PP ha subido. El PSOE continúa en su proceso de descomposición, perdiendo 120.606 votos y 5 escaños de tal manera que ha perdido las elecciones en sus graneros clásicos de votos como son  Extremadura y Andalucía donde han perdido 3 de los 5 escaños de tal modo que aquéllos elementos más reaccionarios dentro del PSOE, como son el Presidente de Extremadura y la Presidenta de la Junta de Andalucía, han sido castigados electoralmente. A pesar de la caída del PSOE, el bipartidismo ha repuntado en 548.614 votos sumando un total de 13.330.894 votos y 222 escaños, o lo que es lo mismo, el 63,4% de los escaños del Parlamento.

Los partidos “emergentes”, o las nuevas criaturas creadas por la burguesía para salvaguardar su poder político y el bipartidismo, como se puede ver en los datos anteriores, han cumplido su misión. Por un lado tenemos a C’s que, a pesar de haber perdido 8 escaños y 390.759 votos, no podía disimular su alegría por los resultados electorales conscientes del buen resultado obtenido por la clase social a la que representan, la burguesía monopolista. Por otro lado, la Coalición conformada por IU y PODEMOS ha perdido 1.089.760 votos si se comparan con los resultados obtenidos por separado de cada formación el pasado 20D evidenciándose, por un lado, que una parte importante de sus votantes se han ido a la abstención y, por otro, que muchos votantes de IU no se han mostrado conformes con la coalición y no la han votado. A pesar de todo ello, la Coalición Unidos Podemos ha vencido tanto en Euskadi como en Cataluña, demostrando ser un instrumento de utilidad para la burguesía monopolista de tal modo que le sirve para erosionar a las fuerzas independentistas catalanas y vascas.

A pesar de que la táctica empleada por la oligarquía le ha dado en gran parte el fruto que perseguía, un escenario donde su opción política más cualificada, el PP, está en una posición más ventajosa para conseguir formar gobierno; las filas de la abstención se han incrementado en 1.155.316 personas, de tal modo que 10.435.955 ciudadanos no han acudido a votar, siendo de largo la opción mayoritaria del pueblo la que ha optado por ésta, señal inequívoca de que la desafección por la democracia burguesa también ha crecido; a pesar de que el sistema ha movilizado a todos sus medios, inclusive la Iglesia Católica donde en lugares de Andalucía y Castilla no ha dudado en salir abiertamente a apoyar al PP tanto propagandísticamente como humanamente viéndose en los colegios electorales con la credencial del PP a muchos elementos de organizaciones antiabortistas, sacristanes, etcétera. 

El resultado final de las elecciones generales arroja un país con más desafección política, escorado un poco más hacia la extrema derecha y con una gran inestabilidad política. Rajoy únicamente puede ser investido y el Partido Popular gobernar si el PSOE pacta con él la investidura y la gobernabilidad, ya sea por la vía de la abstención o del voto favorable. Un pacto con Ciudadanos es insuficiente para gobernar y su concepción franquista del modelo de estado, unido al desarrollo de la política catalana – donde Unió ha desaparecido de la escena política y CDC está a remolque de ERC – y de la vasca, donde hay elecciones autonómicas en unos meses,  impide que puedan sumar con las fuerzas nacionalistas; por consiguiente, el Partido Popular únicamente podrá conformar gobierno si el PSOE se lo permite.

Los elementos más reaccionarios del PSOE, como Susana Díaz y  Fernández Vara, , todos ellos títeres de  Felipe González nuevamente se han manifestado abiertos a la opción de dejar gobernar al Partido Popular. Como señalábamos tras el 20 de diciembre, pues la situación es similar en gran parte a aquél momento, “en última instancia serán los monopolios europeos y norteamericanos, que son los que manejan la economía y los que tienen comprados a los distintos partidos del sistema, los que determinen si optan por el pacto PP-PSOE o si, por el contrario, se van a elecciones”. Sin embargo, consideramos que la situación hoy es más abierta y clara. Por un lado, C’s es un partido que ya ha cumplido su misión y los monopolios no dudarán en liquidarlo para fortalecer más al Partido Popular en el momento que estimen oportuno. Por otro lado, el PSOE prosigue su proceso de degeneración y en la actual coyuntura, tome el camino que tome está condenado a seguir su proceso de descomposición, que será más acelerado en el caso de que facilite el gobierno al PP, gobierno por otra parte que, en caso de que se conforme, será un gobierno también débil e inestable.   

La inestabilidad política seguirá siendo la constante e incluso  puede acentuarse, todavía más, dependiendo del signo de las elecciones que se celebren en otoño tanto en Euskadi como en Galicia; así mismo el gobierno de Puigdemont se halla en una situación de debilidad extrema y es posible que en otoño se vean obligados a  convocar, nuevamente, elecciones catalanas. Y no debemos descartar la posibilidad real, en el caso de mantener el PSOE la negativa a apoyar un gobierno de Rajoy, de que no se conforme gobierno y vuelvan a repetirse las elecciones generales.

Y ante este escenario político, la situación económica del estado español sigue deteriorándose a pasos agigantados, con una deuda desbocada e impagable, un sistema de pensiones quebrado, y un estado en bancarrota. Por otro lado, la situación de la UE es cada día más precaria, de tal modo que Gran Bretaña ya ha decidido salir de la UE y hay otros países europeos en los que la presión por celebrar un referéndum para abandonar el proyecto imperialista de los monopolios europeos, como Francia, Italia, Holanda o Hungría. El Brexit provocará una devaluación de las empresas con presencia en Gran Bretaña, la banca italiana está quebrada y la banca alemana tiene una bomba de relojería con Deutsche Bank, que según el FMI es el banco con mayor riesgo sistémico del mundo. Además,  hay que añadir con los planes de recortes sociales dictados por los monopolios desde la UE, que ya amenaza con sancionar a España si no recorta el gasto social, de tal modo que la situación política puede desestabilizarse, todavía más de lo que ya se encuentra. Si a todo ello se le suma la cuestión nacional y la profundización de la crisis económica en las potencias emergentes, fundamentalmente en Asia y América Latina, se augura un deterioro cada vez mayor de la situación económica y política en el estado español y un empeoramiento todavía mayor de las condiciones de vida del Proletariado.

En el XV Congreso de nuestro Partido, en marzo de 2015, acordamos  – gracias a un proceso de fortalecimiento organizativo progresivo desde el anterior congreso – dar un paso hacia adelante presentándonos a las Elecciones Generales del pasado 20 de diciembre, tras 32 años sin hacerlo. El PCOE no considera que las elecciones burguesas sean la forma en la que la clase obrera accederá al poder, de hecho las experiencias históricas nos indican, sin vacilación alguna, que el Proletariado únicamente podrá conquistar el Poder Político mediante una Revolución alejada por completo de toda vía pacífica. El proceso electoral del 20 de diciembre le sirvió al Partido para fortalecerse más, tanto cuantitativamente como, fundamentalmente, cualitativamente puesto que la militancia pudo testar en  la práctica la naturaleza antidemocrática y clasista del estado burgués y su democracia, así como también nuestra fortaleza ideológica ante los charlatanes de la burguesía. Esta realidad ha tenido reflejo en las elecciones del 26 J donde el Partido se ha presentado en una circunscripción más, Guadalajara, y la organización ha continuado fortaleciéndose de tal manera que a nuestro partido se le abre un horizonte de expansión en provincias y regiones donde a día de hoy no tenemos presencia.  Por todo ello, el Comité Ejecutivo del PCOE valora positivamente el trabajo desarrollado en las elecciones generales, donde no sólo la militancia sino los simpatizantes del Partido han salido fortalecidos, los primeros organizativamente y en experiencia y, los segundos, en conocer con mayor detalle la suciedad del sistema capitalista y su democracia y elevando su grado de conciencia.

Bajo el marco del capitalismo y del poder del estado de los capitalistas el pueblo trabajador no tiene más salida que el hambre, la opresión, la represión, la explotación y la muerte, por ello,  objetivamente, no hay más salida que la Revolución Socialista, el socialismo y que el poder esté en manos del Proletariado y su estado. Por ello, el Partido Comunista Obrero Español continuará trabajando con la clase obrera, en los centros de trabajo, en el campo, en los barrios, en la construcción de órganos de poder popular del proletariado, uniendo las luchas de los distintos sectores del proletariado en una única lucha contra el capitalismo (Frente Único del Pueblo), y uniendo a los comités de empresa, delegados y trabajadores para conseguir que en sus manos esté la producción (ACDT). En este sentido, el PCOE continuará, en virtud a nuestras fuerzas y grado de desarrollo, luchando por el Socialismo y por acabar con el capitalismo y su estado criminal, que niega el derecho a la autodeterminación de la nación catalana, vasca y gallega, que niega la democracia a los trabajadores y los despoja de todo derecho y los condena a la explotación y represión más descarnada, el paro y la miseria. Nadie vendrá a liberarnos pues la emancipación del proletariado sólo puede ser obra suya, armado de su partido, el Partido Comunista Obrero Español. Ante la agudización de la crisis del capitalismo, es momento de redoblar los esfuerzos para llegar a los obreros, jornaleros, jubilados, mujeres, estudiantes, en definitiva, a todos los sectores del proletariado y conseguir que hagan suya la política del PCOE, pues únicamente son ellos organizados bajo una dirección revolucionaria, los que podrán llevar a término la misión que nos tiene encomendada la Historia: Mandar al capitalismo al estercolero de la Historia y construir el Socialismo.

¡POR EL DESARROLLO DEL  FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR LA REFORMA AGRARIA ANTILATIFUNDISTA Y ANTIMONOPOLISTA!

¡FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OTAN!

¡ABAJO EL CAPITALISMO! ¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Las miserias del Estado

Todo el entramado superestructural que sostiene el régimen genocida de producción capitalista, con los medios de comunicación a la cabeza, nos ha acostumbrado a relacionar conceptos como la violencia, el crimen, los presos políticos, el terrorismo, la pobreza o la miseria, con todos aquellos movimientos, ideologías o incluso regímenes políticos que se han caracterizado por ser, o pretender ser, alternativas al sistema capitalista, el que más millones de seres humanos ha asesinado, el que más miseria ha generado, el que más injusticias ha auspiciado, o el que más gobiernos reaccionarios ha fomentado. De esta forma el anarquismo o los movimientos de liberación nacional, sobretodo si adquieren un carácter socialista, son equiparados con el terrorismo; Stalin, máximo dirigente de la primera experiencia en la historia de construcción del Socialismo es convertido en el peor criminal de la historia de la humanidad; la URSS, que a tantos pueblos liberó, es retratada como una cárcel de naciones, así como una especie de ente diabólico destinada a acabar con la propia vida en el planeta; Venezuela es un caos en el que gobiernan unos déspotas y tiranos que llevan a su pueblo a la pobreza más descarnada; y así podríamos describir muchas otras sitiuaciones similares.

La lucha de clases, motor de la historia, se desarrolla en tres frentes: el político, el económico y el ideológico; y es dentro del frente ideológico de la lucha de clases donde hay que situar todo lo expuesto con anterioridad. Las clases dominantes, con la burguesía monopolista a la cabeza, saben perfectamente que el sistema que les permite mantener su dominio es un sistema criminal e injusto, donde la inmensa mayoría social sufre las consecuencias de que prácticamente la totalidad de la riqueza mundial este controlada por un puñado de individuos. Y saben perfectamente que esa situación genera, como no podría ser de otra manera, disidencia; saben que ese sistema criminal e injusto también generará movimientos de liberación, con sus respectivos lideres, que tratarán de poner fin a tal barbarie y construir un mundo nuevo bajo los parámetros de la justicia social y de la eliminación del parasitismo burgués. La burguesía conoce que de las miserias del sistema criminal e injusto que la mantiene en el poder surgirán las fuerzas que la harán desaparecer de la historia, y es por ello que despliega todo su arsenal ideológico a través de la cultura, de la educación, la religión, los medios de comunicación, etc, con el objetivo de evitar, a través de las mentiras, los engaños, las medias verdades, las manipulaciones, la tergiversación de la realidad, que dichos movimientos de liberación consigan sus metas, colocando a las grandes masas explotadas y expoliadas al lado de quienes se aprovechan de ellas y las mantengan sometidas y sojuzgadas.

Así es como todo el mundo sabe que en Venezuela las estanterías de los supermercados están vacías, que los venezolanos no tienen ni papel higiénico, que los cubanos son todos unos jineteros o jineteras, que en Corea del Norte mueren cada año millones de personas de hambre, mientras “el gordito con cara simpática” se gasta el dinero en misiles nucleares, o que en el Estado Español, cualquiera que defienda la independencia de Euskal Herria es un peligroso terrorista; mientras se desconoce que en Costa Rica la gente muere por cánceres tratables, al no disponer del dinero para sufragar el tratamiento, en los Estados Unidos más de 35 millones de personas viven gracias a las entidades de la beneficiencia, que en Japón los marines yankis violan y asesinan mujeres, o que en España la policia asesina, trafica con drogas o con personas con total impunidad.

Todo vale para desprestigiar a  aquellos que luchan contra la barbarie capitalista, incluso para los que sólo luchan contra los efectos que dicha barbarie provoca sin ir más allá; y todo vale para justificar las tropelías de aquellos que sostienen el sistema, que son colaboradores necesarios en los crimenes perpretrados por la burguesía en su continua e inacabada orgía de sangre proletaria.

Es, en este contexto, en el que hemos conocido las artimañas del Ministerio del Interior del Estado español destinadas a desprestigiar a determinados líderes y partidos del movimiento independentista catalán. Si esto se hace con distintos sectores de la burguesia catalana, ¿qué no hará el poder de la burguesia monopolista contra todo aquello que pudiera suponer un avance, por muy mínimo que fuera del movimiento obrero, aunque sólo fuera un avance que ayudara a mitigar un tanto algún efecto de la enfermedad que sufre la humanidad, el Capitalismo? Ahí veríamos de verdad la voracidad de sangre de la burguesía monopolista tal como palpamos diariamente en los centros de trabajo.

En Cataluña conocemos muy bien, para nuestra desgracia, como el poder de la burguesía se permite, o permite a sus lacayos, la ejecución de cualquier atropello, sabiendo que cuentan con la impunidad que les da el control de los aparatos del Estado. La era Garcia Valdecasas, con el caso Bolancel a la cabeza; el caso 4F, el caso Ester Quintana, la criminalización del movimiento okupa, el desalojo de Plaza Cataluña durante la acampada del 15M, los abusos protagonizados por los mossos d´esquadra, y un largo etc, así lo demuestran.

El poder, que no es otro que el de la burguesía monopolista y sus aliados, necesita hacer uso de la guerra sucia para poder sostener su status quo, desde la tergiversación de la realidad a través de la lucha ideológica, a la represión pura y dura en el plano político y económico. Pero todo es en vano. El desarrollo del régimen burgués desarrolla las fuerzas que lo harán desaparecer. Es sólo cuestión de organización y ahí los comunistas debemos desempeñar un papel de primer orden. Comunistas organizados entorno al PCOC en Cataluña, y al PCOE en el resto del Estado Español, única fuerza marxista leninista, revolucionaria y defensora de los intereses de la clase obrera, que izando la bandera roja de la libertad conducirá al proletariado hasta la libertad y colocará a la burguesía y su repugnante y criminal sistema donde le corresponde, en los libros de historia.

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA.




BREXIT, un nuevo revés del bloque imperialista europeo

El pueblo británico ha decidido abandonar el proyecto imperialista de los monopolios europeos, la Unión Europea. Por más que los imperialistas europeos y sus medios de comunicación se afanen en mostrar que la victoria del Brexit es la victoria de la extrema derecha, la realidad es que quien ha decidido sacar a Gran Bretaña de la UE, yendo en  contra de sus políticas antiobreras que empobrecen a las clases populares y liquida la soberanía de los estados nación a favor de las estructuras supranacionales de los monopolios, son las masas trabajadoras de Inglaterra y Gales azotadas por la pobreza y por el paro.

La táctica de los lacayos políticos de los monopolios es la de asociar el rechazo a la Unión Europea, que es el criminal proyecto de la oligarquía financiera europea, a la extrema derecha de tal modo que el pueblo, por rechazo a ésta, se adhiera al proyecto imperialista europeo como mal menor y, en su defecto, tratar de que sean los fascistas los que capitalicen el movimiento de rechazo contra la UE pues los monopolios bien saben que el fascismo es su última tabla de salvación, como bien nos ha demostrado la historia del siglo XX. Es la forma que tienen los imperialistas de tratar de desactivar el creciente descontento y disconformidad de los pueblos, máxime cuando es plenamente consciente de que los comunistas en Europa rechazamos de pleno  el proyecto imperialista europeo que pivota sobre los ejes de la Unión Europea, la OTAN y el Fondo Monetario Internacional y, con nuestras modestas fuerzas, hemos sido los primeros y nos dirigimos a los trabajadores de nuestros países para mostrarles que la única salida que tenemos es romper este eje y superar al capitalismo monopolista responsable de todos los males de los pueblos.

El resultado de este referéndum debilita el proyecto imperialista europeo, desgajándose una parte importante del mismo y, sin lugar a dudas, exacerbará las contradicciones interimperialistas. Es el momento en que los comunistas, y otras fuerzas de izquierdas, entendiendo por izquierda a aquéllas organizaciones que cuestionan el sistema capitalista y su estado y expresan de manera abierta la necesidad de superarlos y no las marionetas imperialistas autodenominadas socialdemócratas que son auténticos títeres a sueldo de los imperialistas, trabajemos sin descanso en orientar la lucha de la clase obrera hacia la dirección de la superación del capitalismo y ello sólo puede pasar tumbando las estructuras imperialistas como la UE o la OTAN, que han mostrado su verdadera esencia inhumana y criminal como hemos comprobado en las políticas económicas y la miseria y dolor que han sembrado en los distintos países de Europa,  así como en las imágenes de los campos de exterminio y sus políticas de inmigración donde se paga al estado turco para que reprima y machaque a los inmigrantes o, directamente, se les deja morir en el Mediterráneo, víctimas de sus guerras imperialistas.

Por último, este referéndum también nos ha mostrado el verdadero talante democrático de los diferentes candidatos de los monopolios que se presentan a las elecciones del próximo domingo. Después de haberse fotografiado todo lo habido y por haber con los fascistas golpistas venezolanos y de haber impartido en los medios de comunicación de los imperialistas cátedra sobre esencia democrática, tenemos que todos ellos son unos reaccionarios, coincidiendo  en que “los referéndums sólo se deben usar en circunstancias excepcionales. No se puede dejar decisiones difíciles a la gente” (Rajoy, PP), “el Sr. Cameron y los conservadores británicos han cometido una irresponsabilidad convocando este referéndum” (Rivera, C’s) o “esto es lo que ocurre cuando se consulta a la ciudadanía” (Sánchez, PSOE). Ese es el rostro de los demócratas burgueses, el de negarle al pueblo trabajador absolutamente todo, desde el techo a la expresión.  Por todo ello, los trabajadores no tenemos más salida que unirnos y organizarnos con el objetivo de salir de la UE y la OTAN y superar el capitalismo putrefacto y construir el socialismo; en este sentido, el próximo 26 J votar al PCOE significará el rechazo a este sistema criminal e inhumano.

 

F.J. Barjas

Secretario General del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El PSOE de Andalucía muestra su esencia reaccionaria y corrupta

En el día de hoy 14 patrullas de la Guardia Civil han desalojado la Finca de Somonte, finca de la Junta de Andalucía que se encontraba baldía, improductiva, y desde 2012 fue ocupada, preparada para hacerla productiva y trabajada por jornaleros de Palma del Río, Posadas, Écija, y otros municipios colindantes, en una región donde las tasas de paro están por encima del 10% de la media nacional, y un porcentaje de paro superior al 60% en menores de 25 años.

El gobierno de Andalucía, acosado por la corrupción generalizada ha pretendido desviar la atención de la imputación de más de 25 altos cargos, entre los que se encuentran Griñán y Chaves, utilizando para ello el desalojo de la finca de Somonte.

El PSOE demuestra su esencia reaccionaria y deja bien claro que ellos no son el cambio,  por mucho que sus dirigentes se desgañiten queriendo mostrar lo contrario,  sino aquéllos que aplican con mano de hierro las órdenes de los monopolios y responsables del sufrimiento y la miseria de los jornaleros y los trabajadores. Siendo estos los avales de su acción política es a este partido, corrompido y enemigo de los jornaleros y los trabajadores, al que Podemos lanza un día sí, y otro también, la mano para llevar a término un supuesto gobierno de cambio y para la gente.

Este es el resultado de casi 4 décadas de democracia burguesa donde los jornaleros andaluces están despojados de absolutamente todo, mientras que los sucesivos gobiernos del PSOE han dado dineros a manos llenas a los empresarios arrebatándoselos al pueblo al que únicamente les ha dado desempleo, miseria y represión.

La única salida que tiene Andalucía es la reforma agraria antilatifundista y antimonopolista, donde las tierras, las empresas necesarias para hacer productivo el campo andaluz, y los circuitos de comunicación estén en manos de los jornaleros y los obreros. El capitalismo y sus lacayos, como Susana Díaz y el PSOE, únicamente pueden dar al pueblo sufrimiento, sometimiento y más expolio y corrupción, como han demostrado durante 35 años.

El Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español se solidariza con los jornaleros expulsados de Somonte, con el Sindicato Andaluz de Trabajadores y hace un llamamiento al pueblo trabajador andaluz a rebelarse contra este sistema criminal y aquéllos que lo dirigen y que impiden que los trabajadores avancen.

 

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL EN ANDALUCÍA




¡Todos a confesarse ante los dueños del país!

A lo largo de la pasada semana pudimos ver desfilar, en la localidad barcelonesa de Sitges, ante los verdaderos dueños del país -los empresarios-  a todos los dirigentes políticos que aspiran a convertirse en sus gestores, en sus manijeros, durante la próxima legislatura en la XXXII Reunión del Círculo de Economía. Todos ellos fueron a hacer méritos ante sus amos, tratar congraciarse con los allí congregados, siendo su referencia y dando buena cuenta de su actitud lacayuna y dejando, bien a las claras, que todo lo que va a venir en el futuro inmediato de dimes y diretes en la campaña electoral entre ellos va a ser un teatrillo para que el pueblo les legitime con sus votos su posición de servidores del empresariado, que es quién verdaderamente ostenta el Poder, así como sus fechorías futuras.

El Círculo de Economía es una fundación constituida por la burguesía catalana, integrada en la burguesía monopolista europea y mundial, y que hoy está financiado por monopolios energéticos, de la comunicación, bancos, de los seguros y patronales como  AXA, Abelló Linde, Abertis, Accenture, Acciona, BBVA, Banc Sabadell, Banco Mediolanum, Bankia, Almirall, Agbar, Ara.cat, Associació Catalana d’Empreses Consultores (ACEC), CaixaBank, Almston, Cambra de Comerç de Girona, Damm, Deloitte, Carburos Metálicos, Coca-Cola, EAE, Enagás, ENDESA, ERCROS, Cuatrecases, Garrigues, EVERIS, INDRA, Gas Natural Fenosa, Grupo PLANETA, Gómez Acebo&Pombo, HP, INDRA, KPMG, La Vanguardia, Meliá, Mapfre, Nestlé, OHL, Siemens, PwC, Banco de Santander, Telefónica, REPSOL, ROCA, RACC, Vicens Vives, Zurich, etcétera.

Ante todos ellos se han arrodillado los distintos “líderes” políticos y han respondido gustosos, y orgullosos, a las cuestiones planteadas por ellos, así como sus impertinencias, aceptadas de buen gusto por dichos dirigentes políticos del capital, a los que sus verdaderos gerifaltes les han dado las consignas y los “tirones de orejas” que han considerado pertinentes.

Ya sean “de la nueva política” o “de la vieja”, ya sean nacionalistas españoles o catalanes, todos ellos son igual de capitalistas y conceden a estos empresarios, verdadero cáncer que padece el pueblo español y responsables máximos de la pobreza en este país, un rol de respetabilidad y de ejemplaridad social demostrándonos a los trabajadores, a aquéllos que somos las víctimas de este sistema criminal, que nada harán por nosotros los aspirantes a manijeros de sus amos y que la conquista de la justicia social, del poder popular, de nuestra dignidad como Pueblo únicamente podrá venir de la mano de los trabajadores y demás clases populares maltratadas y expoliadas por esos monopolios.

Para el Círculo de Economía, “Por este orden, la Reforma Laboral, la del sector bancario y las medidas para facilitar el pago de la deuda comercial de la Administración son las tres medidas más aplaudidas de la primera legislatura de Mariano Rajoy”, y consideran que en el ámbito tributario se debe “reducir el impuesto sobre sociedades, rebajar el impuesto sobre sucesiones y donaciones, eliminar el impuesto de patrimonio, ampliar los beneficios fiscales por reinversión y suprimir el llamado exit tax (tributación de las ganancias patrimoniales por cambio de residencia a un país extranjero)”. Como puede comprobarse, la política que anhelan los empresarios es explotar al máximo y no pagar ningún impuesto, si es posible, a pesar de que el estado es el instrumento que sirve para oprimir a los trabajadores y garantizar su explotación, los empresarios son de la opinión de que los explotados les paguen dicho instrumento de opresión.

Con referencia a las elecciones, el Círculo de Economía lo tiene claro, como no puede ser de otro modo, y el pasado 25 de mayo ya expresó que el PP y el PSOE deben dejarse gobernar, es decir, se declaran abiertamente de lo que denominan la gran coalición PP-PSOE. Este posicionamiento  fue compartido tanto por Rajoy como por Pedro Sánchez, donde explícitamente señaló que “no voy a vetar a ninguna fuerza política, no se trata de arrinconar a nadie(…) No habrá unas terceras elecciones. Habrá un gobierno después del 26-J”, y también por Albert Rivera  que aseveró que “Si Ciudadanos es decisivo, habrá gobierno”, posición que no es novedosa pues C’s es otro engendro creado por aclamación del Banco de Sabadell y Compañía. De hecho, vale la pena leer el artículo del nuevo periódico de Pedrojota en referencia a la intervención de Rivera en el Círculo de Economía señalando “Rivera jugaba en casa con los empresarios del Círculo. No sólo porque hablaba en Cataluña, sino porque al Círculo de Economía pertenecen algunos de los directivos a los que se les atribuye el salto de Ciudadanos a la política nacional para cubrir la falta de un ‘Podemos de derecha’ o, mejor dicho, una fuerza reformista pro mercado”.  Por otro lado, Podemos un día sí y otro también tiende la mano al PSOE.

Como se puede apreciar, pues, los empresarios poco tienen que temer cuando contemplan como sus políticos están bien amaestrados por sus patronos  en el sentido de conformar gobierno con el PP o dejarle hacer gobierno, opción ésta por la que la burguesía hará todos los juegos malabares posibles para conseguir que el pueblo les vote, juegos implementados a través de sus encuestas que reflejan a la sociedad la opinión de los monopolios y de  sus medios de manipulación de masas, o comunicación, a través de los que se engaña, atemoriza y dirige a las masas populares mediante el miedo y el embrutecimiento.  Y es que, políticamente, tanto Rajoy como Rivera expresan e interpretan milimétricamente los apetitos de los grandes empresarios, al igual que el PSOE, salvo que éste último se esfuerza en articularlos verbalmente de manera diferente para tratar de engañar, nuevamente, a los trabajadores que aún conciben al PSOE como un partido de ‘izquierda’. Ninguno de ellos discute la UE, ni el papel del estado dentro del engranaje imperialista europeo, que garantiza no sólo las políticas antipopulares y antiobreras en lo económico, sino que hace del estado español un estado integrado plenamente en el bloque imperialista europeo-norteamericano, y consecuentemente con las guerras imperialistas y el golpismo. Todos ellos defienden la Reforma Laboral, como se comprobó a finales de abril no apoyando en el Parlamento la Derogación de las mismas; profundizar en políticas económicas y laborales que agudicen la explotación de los trabajadores que incrementarán el desempleo y, en consecuencia, la precariedad; y como no, realizar modificaciones fiscales dirigidas a que el estado distribuya la riqueza, todavía más, a favor de la oligarquía de tal modo que ésta tribute todavía menos, tengan mayor facilidad para sacar el dinero del país y, por tanto, acrecentar la desigualdad.

Ante tal balsa de aceite, los ‘temores’ de los burgueses del Círculo de Economía provenían de Pablo Iglesias pero ¿son fundados esos temores? Antes de las elecciones de diciembre tanto el Círculo de Economía como el Presidente de la CEOE advertían que no temían a PODEMOS, pues ellos se basaban en lo que indicaba su programa  e incluso el Círculo de Economía “valoraba la seriedad del programa económico de Podemos” en noviembre de 2015.

Pablo Iglesias señaló que “Podemos no existiría si las políticas económicas que se han aplicado en este país no hubieran fracasado” evidenciando que las condiciones que han hecho posible el nacimiento de Podemos no es el rechazo al sistema capitalista, ni la motivación de acabar con la explotación del hombre por el hombre, sino que la razón de su existencia es el fracaso de las políticas económicas aplicadas, ubicando el problema en dichas políticas pero no en el sistema. Teniendo en cuenta que Podemos nace en el 2014, se deduce que fueron las políticas económicas de Rajoy las que desencadenaron las condiciones necesarias para el nacimiento de Podemos; sin embargo, las políticas de Rajoy no son más que la continuación de las políticas económicas desarrolladas durante décadas por el PP y el PSOE, partido al que Iglesias insiste en lanzar la mano para gobernar con él, conducentes a favorecer a los monopolios y la concentración de los capitales, implicando para ello facilidades para que los empresarios puedan internacionalizar sus empresas, reformas laborales que agudizan la explotación de los trabajadores y su empobrecimiento, generando burbujas financieras como consecuencia de que se desarrolla una economía especulativa y destruyendo tejido productivo por el predominio del capital financiero y también como consecuencia de la internacionalización de la economía e imponiendo una fiscalidad más desigual de tal modo que la burguesía no pague impuestos, ni tenga carga alguna y reciba, por el contrario,  multitud de incentivos y ventajas fiscales mientras que la carga impositiva, el coste del estado, recaiga sobre las espaldas de los trabajadores y las clases populares.  

Las medidas que Pablo Iglesias pretende implementar, y que expuso ante el Círculo de Economía en el caso de que Podemos gobierne, por un lado no cuestionan el pago de la deuda –ilegitima, pues esa deuda pública ha servido para salvar a bancos y a grandes empresas y condenar al pueblo- liquidando de esta manera el programa original de Podemos de 2014. De hecho, Iglesias lo que plantea es pagar la deuda pero flexibilizando el objetivo de déficit de tal modo que el ritmo de reducción se ralentice, es decir, renegociar los plazos de reducción de la deuda. Consecuencia de asumir el pago de la deuda que ha servido para que los bancos y los monopolios salven sus balances y avancen con la contrapartida de la agudización de la explotación y de la miseria de los trabajadores, Iglesias se queda en la crítica a las políticas de austeridad realizadas por Rajoy, pero no puede erradicarlas tal y como él mismo reconocía señalando que “Gobernar es elegir entre opciones diferentes, incluso a la hora de recortar”. En consecuencia, Iglesias no rompe con un sistema y con un orden que ha llevado al país a la bancarrota y al pueblo al desempleo y la miseria, y que es causante de ello, sino que pretende seguir recortando, pero en un modo distinto.

Este modo distinto, que tratan de vender como más justo socialmente cuando ya de partida pagar una deuda ilegítima es injusto e inmoral, según Iglesias debe pivotar sobre una fiscalidad distinta de tal modo que la burguesía tribute el tipo impositivo legal eliminando reducciones fiscales que hoy tienen, subir los impuestos de sucesiones y de donaciones y, por el contrario, bajar los impuestos a las rentas más bajas, pasar el IVA de los bienes básicos al súper-reducido. Con esta medida pretenden  relajar la carga fiscal a las clases populares haciendo que la burguesía al menos  pague lo que la ley les marca y no lo que efectivamente pagan, que a día de hoy prácticamente es nada. Si a esto se le añade la derogación de las reformas laborales de 2010 y 2012, y se le suma la banca pública, que ‘rescate’ a las personas, Iglesias considera que es la fórmula para reactivar la demanda interna, puesto que, de lo contrario, y así lo expresó en Sitges, “si no hay demanda interna, los empresarios no pueden hacer negocio; para eso hay que generar demanda interna”. Y al reactivarse la demanda interna, la banca pública que pretende crear servirá para financiar la actividad productiva, que junto a la renegociación de la deuda, permitirá sacar al país de la situación de quiebra en la que se encuentra de la manera menos traumática para la gente. Ese es el corpus del pensamiento económico de Iglesias, de tal modo que, repitiendo las palabras de Pablo Iglesias, “para que España funcione le tiene que ir bien a todo el mundo, a los empresarios también” poniendo como aval los gobiernos municipales en los está Podemos “ya gobernamos en las principales ciudades del país y hemos reducido la deuda y aumentado el gasto público. Donde gobernamos hemos conseguido mejorar en el ránking de ciudades atractivas para la inversión”.

Con estas medidas, Pablo Iglesias pretende volver al periodo previo a la crisis, pretende volver hacia atrás negando las leyes que rigen el movimiento de la historia. Vivimos en la fase de imperialismo, capitalismo monopolista con más de un siglo de desarrollo. Vivimos en un periodo histórico caracterizado por la centralización y la concentración del capital financiero, esto quiere decir, la concentración y centralización máxima de la economía especulativa y productiva, donde la primera prevalece sobre la segunda. En esta fase, la oligarquía financiera, la cúspide de la burguesía, posee el control absoluto de la producción, del comercio, de los bancos, en definitiva, de la vida de la humanidad. El objetivo de los monopolios, los amos y señores de este mundo, es la obtención del beneficio monopólico que es muy superior al beneficio medio habitual. Este hecho  implica que los monopolios no sólo obtienen la riqueza de la explotación más descarnada contra los trabajadores sino también a condición de la obtención de prebendas y de una redistribución de los beneficios a favor de éstos, que genera también una contradicción entre los dueños de los monopolios, la oligarquía financiera, y la masa fundamental de la burguesía, que son la pequeña y la mediana empresa. Pero también, el imperialismo es la época de la exportación de capitales que sirve a los monopolios para someter a los pueblos y países atrasados, agudizar el grado de explotación de éstos y, por tanto de maximización del beneficio, y estimula la militarización por el choque entre los monopolios para conquistar a sangre y fuego los mercados.  Esta es la caracterización del mundo actual, donde desde los institutos o clubes de monopolistas –Trilateral, Club Bildelberg, etcétera– que dictan a las estructuras de poder político y económico supranacionales, como la UE, FMI, BM, las políticas a imponer a los estados nación, que aparte de ser instrumento de opresión de la burguesía contra el proletariado se convierten en sucursales del poder monopolista, que dicta su dictadura a nivel mundial.  

Pablo Iglesias y Podemos no cuestionan ni el sistema, ni el orden mundial actual ni la pertenencia de España a las organizaciones supranacionales de los monopolios, como por ejemplo la Unión Europea, sino que son partidarias de su pertenencia y, por consiguiente, acatarán las reglas y normas de la burguesía internacional que son las que imponen los monopolios.

Si no se rompe con el imperialismo, sino se rompe con la Unión Europea, es imposible avanzar en otra dirección que no sea la impuesta por los monopolios, que no sea la inercia que el imperialismo determina.  Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en Grecia, donde Syriza ha tenido que tragar con todas las imposiciones impuestas por la Troika, incluida ella misma como interlocutora, no dudando Tsipras en saltarse, incluso, la voluntad contraria del pueblo griego expresada mediante referéndum.

Y es que cuando Iglesias señala que  “para que España funcione le tiene que ir bien a todo el mundo, a los empresarios también” denota que ignora por completo el funcionamiento de capitalismo en su fase monopolista y sus leyes. La oligarquía financiera, la cúspide  de la burguesía española, lleva viviendo magníficamente y con absoluta impunidad, enriqueciéndose cada vez más no sólo desde que murió Franco, sino también durante el período de su tiranía; siendo justos, para la burguesía española ha sido todavía más beneficiosa para enriquecerse a costa del pueblo la democracia heredera del franquismo que la propia dictadura franquista. Baste ver los monopolios eléctricos, de telecomunicaciones, las constructoras, los bancos para poder corroborar lo bien que les ha ido a los empresarios, para ellos España ha funcionado magníficamente bien, sin embargo para los trabajadores, esa España de los monopolios, de la democracia burguesa, de la Unión Europea y de la OTAN, ha servido para que cada día seamos más pobres, no tengamos trabajo ni libertades, se desahucien a familias obreras y cada día se suiciden casi 11 hermanos de clase como consecuencia de un sistema criminal.

En el año 1974, con el tirano todavía vivo,  la deuda pública española se encontraba por debajo del 8% del PIB, hoy supera el 100%. La democracia burguesa ha servido para que la oligarquía financiera española se integre plenamente con sus homólogas europeas, y todas las medidas económicas han ido, por un lado, a desarrollar su expansión y su posición monopolista en el mundo, no dudando para ello no sólo en establecer políticas económicas favorables a los monopolios, sino saqueando directamente al estado y al pueblo y trasladarle la riqueza a dichos monopolios.

La salida a la crisis que ha sufrido la banca en estos últimos 7 años ha sido endeudar al estado todavía más y regalar los bancos rescatados a los grandes bancos, liquidándose las antiguas cajas de ahorros y produciéndose una notable concentración bancaria que ha conllevado despidos y cierres de oficinas y una posición todavía más monopolista de los grandes bancos. De hecho,  los cinco grandes bancos han pasado de tener una cuota de mercado del 42,4% en 2008 al 58,3% en 2014, siendo España el país de la UE donde la concentración de la banca es mayor. La semana pasada el FMI señalaba que en la eurozona había muchos bancos y demasiado débiles y, por ello, debían acelerarse los procesos de fusión, es decir, agudizar el proceso de concentración bancaria. Esta es la forma de solucionar los problemas económicos de la oligarquía.

En este escenario, Iglesias sin romper con la Unión Europea, ni con los centros de poder monopolístico como el FMI, pretende hacer una banca pública. ¿Cómo lo va a hacer? ¿Con qué dinero? Desde la UE están hablando que hay que hacer más recortes sociales, que incluso cabe la posibilidad de sancionar económicamente a España por incumplimiento del déficit comprometido. Si no se rompe con la UE, si no se rompe con que los monopolios sean dueños de los medios de producción y dirijan la economía del estado es sencillamente quimérica esa propuesta.

Cuando Iglesias habla de que “si no hay demanda interna, los empresarios no pueden hacer negocio; para eso hay que generar demanda interna” debemos recordarle que en la fase actual, en el capitalismo monopolista, no solamente la oligarquía financiera asfixia al proletariado, sino que también arrasa con la pequeña burguesía y la mediana. Hay que recordar que las empresas del IBEX-35, según la propia prensa burguesa, no conocen la crisis, batiendo récords de ganancias año tras año, con lo que los empresarios sí han hecho negocio aunque la demanda interna haya estado por los suelos demostrando que Iglesias no dice la verdad cuando asevera que “si no hay demanda interna, los empresarios no pueden hacer negocio; para eso hay que generar demanda interna”.

Y es que mientras el objetivo del proceso de producción sea el beneficio monopolista  para la oligarquía, mientras que les vayan bien las cosas a los monopolios, nos irán muy mal las cosas a los trabajadores puesto que el objetivo no es el enriquecimiento de la mayoría trabajadora, sino de la minoría explotadora. Las reformas laborales van en ese sentido, pero el desarrollo tecnológico también redunda, en el capitalismo, en la depauperación de las condiciones de vida del proletariado y en el crecimiento del desempleo. Según la OCDE la automatización de la producción hará que en España ponga en riesgo el 12% de los empleos.

Si no se cambia la filosofía, si no se cambia el objetivo de la producción, el empobrecimiento de la clase obrera y demás clases populares cada vez será mayor. La única salida que tienen las masas obreras, la humanidad, es el Socialismo como fase inmadura del comunismo. El paradigma económico no debe ser el de enriquecer a la oligarquía sino emancipar al ser humano del trabajo asalariado, su desarrollo multilateral e ilimitado. La socialización de la banca y los medios de producción, y la consiguiente ruptura con el imperialismo, liberaría ingente fuerza de trabajo que implicaría un incremento enorme de la producción, permitiendo no sólo satisfacer las necesidades de nuestro pueblo, y sentar bases para que otros pueblos se libren de la tiranía imperialista, sino también progresivamente ir acortando las jornadas de trabajo permitiendo que el proletariado se vaya liberando del trabajo monótono, bajo esta filosofía, bajo estas precondiciones el desarrollo tecnológico redundaría positivamente para la sociedad, para el ser humano, y no como ahora que sirve para enriquecer más al burgués y arruinar más a la mayoría trabajadora.

Ya basta de juegos de manos oportunistas que hunden sus raíces en la teoría del término medio con el que engañan a un pueblo que sufre. La virtud en el mundo de hoy no está en el punto intermedio y los extremos son viciosos. Esa esencia cambiándole los ejes la plantea el Partido Popular diciendo que ellos son los virtuosos porque son los moderados y garantizan el orden mientras alrededor sólo tienen extremistas y pusilánimes, o como lo plantea la socialdemocracia donde en un extremo están los neoliberales y en el otro los comunistas desfasados, como dirían Errejón y Echenique. No, la disyuntiva se halla como señalaba Engels en “el avance hacia el socialismo o la regresión a la barbarie”, la humanidad sólo tiene una salida, que es romper las cadenas de la tiranía, de la explotación, del imperialismo. Tan defensores del imperialismo son los neoliberales, como los socialdemócratas, como los fascistas, pues todos ellos defienden el sistema de explotación capitalista y la dictadura criminal de la burguesía. Visto lo visto en el Círculo de Economía, si alguien está tranquilo de  que sus privilegios están a salvo son los monopolios, saben a carta cabal que sus intereses serán bien defendidos por sus delfines, por los de la vieja política y los de la nueva, porque sólo el socialismo, la emancipación del proletariado, la abolición del trabajo asalariado y de la explotación es lo nuevo, lo verdaderamente nuevo, y sobre todo la única salida de un pueblo que sufre por todos los poros de su  piel.  

F.J. Barjas.

Secretario General del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Arrecia el anticomunismo en la campaña electoral. Desde Anguita a Aguirre, todos a salvar al Capitalismo.

Tras la conformación de la coalición oportunista PODEMOS-IU, tan defensora del capitalismo y del estado burgués como los imperialistas, pues esta coalición es hija de ellos, observamos cómo los reaccionarios de los genuinos partidos burgueses – PP, PSOE o C’s –, así como los voceros de sus medios de comunicación de masas no dudan en lanzar todo tipo de proclama contra el comunismo, y los comunistas, con un triple objetivo:

  1. Tratar de asociar, falsamente, a la coalición oportunista PODEMOS-IU con el comunismo.
  2. Emplear la estrategia del miedo, apoyándose en la ignorancia política del Pueblo Trabajador fruto del revisionismo y de la propaganda, para tratar de arrancar los máximos votos para los partidos de perfil más reaccionario.
  3. Generar el máximo rechazo y miedo entre el pueblo trabajador contra el comunismo.

La burguesía es plenamente consciente de que la coalición PODEMOS-IU no sólo no supone un riesgo para su dominio dictatorial, de hecho sabe perfectamente de la necesidad de estas fuerzas oportunistas para su subsistencia, cuyo objeto no es otro que encauzar el descontento popular por las vías del sistema burgués de tal modo que el capitalismo, como sistema económico, así como la dictadura de la burguesía no sean cuestionados, sino asumidos como único sistema posible, desviando al Proletariado de su verdadera y única ideología – el marxismo-leninismo – y  de su misión histórica: Derrocar al capitalismo,  imponer el socialismo y  la dictadura del proletariado, como instrumento necesario e imprescindible para  transitar hacia el comunismo, hacia la sociedad sin clases ni estado y cuyo objetivo es el desarrollo ilimitado y multilateral del ser humano.

Este comportamiento de la burguesía es lógico, pues realmente está señalando, y temiendo, al que reconoce y sabe que es su sepulturero, a su verdadero enemigo de clase – el proletariado revolucionario – y su única alternativa: el socialismo, como fase previa del comunismo.

Así los elementos más reaccionarios, como Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, cuya acción política se ha caracterizado por servir a los monopolios a costa de empobrecer cada vez más al pueblo, declararse admiradora y partidaria de la potencia más criminal de la historia (los EEUU), de las guerras imperialistas, defensora a ultranza del franquismo  y ser la máxima dirigente de un partido carcomido por la corrupción como el PP de Madrid, decía la semana pasada, en referencia a la coalición de PODEMOS-IU, lo siguiente “Ya ha dicho Anguita, somos todos comunistas(…) El comunismo es la ideología más criminal de la historia”.  

Pero ¿cómo respiran a los que acusan de comunistas los lacayos de los monopolios? Puesto que Anguita es “voz autorizada” del comunismo, según Esperanza Aguirre, vayamos primero a él. En diversas entrevistas Julio Anguita ha manifestado lo siguiente “Yo, que soy comunista, hace tiempo renuncié a plantear el comunismo como alternativa o el socialismo, porque eso no llega a la gente. A la gente sí le llega un derecho humano”. Anguita, que “renuncia a plantear el comunismo como alternativa o el socialismo porque eso no llega a la gente” se ha convertido en un firme partidario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de la Constitución española de 1978, puesto que eso parece que le llega a la gente según dice él, y que le lleva a escribir en la página web del Frente Cívico lo siguiente: “Confieso ante los lectores que mi mundo de valores y proyectos políticos está enmarcado por dos documentos: la solemne Declaración de DDHH de 1948 y La Carta de la Tierra del 2000. Consecuentemente, con ello le otorgo a la ciencia económica el papel de instrumento al servicio de los objetivos contemplados en ambos”.   

En una reciente entrevista, realizada el pasado 23 de mayo, Anguita señalaba, en referencia al actual periodo electoral, “Me dirigiré a la mayoría de la población, a las capas medias, a los trabajadores, y también a una parte de la izquierda sobre sus métodos, para señalarles que el objetivo es obtener el respaldo de la mayoría. Sumar a la mayoría sin desdecir nuestro mensaje, explicando que desde la izquierda sumanos a la inmensa mayoría, con los Derechos Humanos, la legalidad, el Estado de Derecho. Es decir, le tenemos que robar a la derecha las palabras vacías que ellos usan sin contenido cuando dicen “Estado social y de Derecho, o Constitución española…” Nosotros las tenemos que llenar de sentido. Y quitárselas a ellos porque las están prostituyendo”, de tal modo que a la pregunta “¿Qué temen el BBVA y el Santander, qué teme el IBEX, qué temen los poderosos de Unidos Podemos?” no dudó en responder lo siguiente: “Le temen a la ley…

Vemos, pues, que Anguita, ese hombre que lidera “el reencuentro de las Juventudes Comunistas” en boca de Susana Díaz –  la político más inmoral, indigna y reaccionaria que seguramente exista en el panorama político español -, no sólo renunció al comunismo porque en su criterio “no llega a la gente”, ignorando el papel que organizaciones como la suya durante décadas ha  realizado en ese sentido abrazando el oportunismo y obviando por completo las leyes que rigen la sociedad,  convirtiéndose en partidario del capitalismo y su legalidad, tal y como se demuestra en el fervor con el que defiende los Derechos  Humanos y la Constitución Española.

Y es que defender la Constitución Española, que es la Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del Movimiento Franquista, es defender el sistema capitalista, tal y como se reconoce en el artículo 38 por el que “se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado”. Por otro lado, el artículo 23 de la Declaración de los Derechos Humanos reconoce el salario y el principio de que a igual trabajo igual salario. La asunción del salario implica asumir el trabajo asalariado y, consecuentemente, la explotación capitalista.  Carlos Marx, al respecto, señalaba que “salario y propiedad privada son idénticos, pues el salario que paga es el producto, el objeto del trabajo, el trabajo mismo, es sólo una consecuencia necesaria de la enajenación del trabajo; en el salario el trabajo no aparece como un fin en sí, sino como un servidor del salario (…) Un alza forzada de los salarios, prescindiendo de todas las demás dificultades (…) no sería, por tanto, más que una mejor remuneración de los esclavos, y no conquistaría, ni para el trabajador ni para el trabajo su vocación y su dignidad humanas. (…) Incluso la igualdad de los salarios, como pide Proudhon, no hace más que transformar la relación del trabajador actual con su trabajo en relación de todos los hombres con el trabajo. La sociedad es comprendida entonces como capitalista abstracto. (…) El salario es una consecuencia inmediata del trabajo enajenado y el trabajo enajenado es la causa inmediata de la propiedad privada. Al desaparecer un término debe también, por esto, desaparecer el otro”. Como se puede apreciar la ideología de Anguita es opuesta al marxismo, hallándose Anguita en la orilla ideológica contraria a la de Marx, y por tanto hallándose ubicado en la misma orilla de la burguesía, del capitalismo.  

El Podemita Pablo Echenique, que según él mismo expresó “hace unos años era neoliberal, afiliado a Ciudadanos y apoyaba la guerra de Irak”, señalaba el pasado 18 de mayo que “el comunismo es algo viejo, que no funcionó” coincidiendo con lo que decía su antiguo jefe, Albert Rivera, no sospechoso de ser un reaccionario, el pasado 10 de mayo cuando decía que “Podemos se ha quitado la careta y ha pactado con el viejo partido comunista. Es una alianza táctica simplemente. Apuestan por el comunismo como ideología, que es respetable, pero obsoleta desde mi punto de vista”.

Errejón, autodenominado por el mismo como “militante del cambio”, no se queda atrás, y señaló en una entrevista realizada el 26 de mayo que “el comunismo no existe en el imaginario como un proceso de transformación colectiva para un mundo más justo, porque se convirtió en una pesadilla burocrática en muchos casos y para la mayor parte de la gente es una antigualla”. Si la sociedad sin clases y sin estado, la emancipación del ser humano del trabajo asalariado y  la abolición de la explotación del hombre por el hombre son una antigualla ¿qué no será el capitalismo que condena a centenares de millones de seres humanos al hambre y a miles de millones de seres humanos a la miseria, a la explotación y a la guerra y que Errejón pretende mantener? Estas barbaridades las emiten sujetos que son Doctores en Ciencias Políticas e investigadores universitarios, un hecho que nos deja ver con exactitud la salud de la educación en el capitalismo, donde en la Universidad enseñan auténticos militantes del imperialismo, vulgares anticomunistas como Errejón.

Lo que sí es un hecho, y lo estamos pudiendo corroborar,  es que  tanto reaccionarios como “militantes del cambio” señalados como “comunistas” por los primeros, no pueden disimular su anticomunismo feroz, su verdadera ideología burguesa.

La contradicción fundamental que rige en el mundo hoy es la lucha entre el socialismo – aspiración máxima del proletariado – y el imperialismo – aspiración máxima de los monopolios. El imperialismo está quebrado estando forzados los monopolios a agudizar cada vez más la explotación asalariada, adaptar las estructuras políticas mundiales a sus necesidades arrollando por completo los derechos de los pueblos  y de las masas trabajadoras y convirtiendo a los estados nación en meras sucursales de las estructuras supranacionales imperialistas, conquistar a sangre y fuego nuevos mercados, confrontándose las potencias imperialistas y condenando al mundo a la guerra. Contra ese escenario se rebelan naciones que reivindican su independencia, trabajadores que rechazan que sus vidas sean todavía más miserables, la lucha de clases se agudiza cada vez más. Lenin de manera espléndida caracterizaba el período histórico que le tocó vivir, y que hoy sigue perviviendo con mayor virulencia, por más que los lacayos del capital – desde Echenique o Errejón  a Rivera  – pretendan ocultar la verdad con argumentos tan peregrinos como “que el comunismo es algo viejo” o que “el comunismo no llega a la gente”, de la siguiente forma: “El imperialismo es la época del capital financiero y de los monopolios, los cuales traen aparejada por todas partes la tendencia a la dominación y no a la libertad. La reacción en toda la línea, sea cual fuere el régimen político; la exacerbación extrema de las contradicciones en esta esfera también: tal es el resultado de dicha tendencia. Particularmente se intensifica también la opresión nacional y la tendencia a las anexiones, esto es, a la violación de la independencia nacional (pues la anexión no es sino la violación del derecho de las naciones a su autodeterminación) dejando Lenin bien a las claras que la forma de gobierno a la que lleva el imperialismo es la reacción, algo constatable en España, donde existen presos políticos y donde la clase obrera de hecho se encuentra ilegalizada.

La burguesía, fundamentalmente tras la Segunda Guerra Mundial, y como consecuencia del heroísmo de las filas del proletariado mundial dirigidas por la Unión Soviética y su máximo dirigente, Stalin, conoció la fortaleza del proletariado cuando éste armado con la bandera roja y su ideología invencible, el marxismo-leninismo, destrozó al fascismo conformado por los monopolios y aupado por socialdemócratas y demócratas-cristianos, o lo que es lo mismo, por los demócratas burgueses. La burguesía ante este episodio de la historia escrita con letras de sangre del proletariado,  advirtió de la necesidad de priorizar la lucha ideológica, y la ideología militante del imperialismo es el anticomunismo, ideología que, como hemos visto, abrazan  de una manera más tosca y reaccionaria o de una más pseudocientífica y sutil pero igual de burguesa los Anguita, Aguirre, Errejón, Rivera, Echenique y todo dirigente  del espectro político burgués.

En estos días que corren, donde los voceros no dudan en bramar contra el comunismo, reiterando que éste ha muerto, que es caduco y trasnochado, se están gastando ingentes cantidades de dinero, de horas de televisión y radio, de papeles de periódico y de páginas web, arremetiendo contra algo que, según dicen es del pasado y murió, o lo que es lo mismo, en matar a un muerto. La realidad es que los capitalistas – desde PODEMOS-IU a PP  – no pueden ofertar al pueblo otra cosa que sufrimiento, explotación, miseria y guerras imperialistas. El estado está quebrado económicamente, los monopolios europeos ya están advirtiendo que los recortes sociales y los ataques contra la clase obrera deben acentuarse marcando claramente la política económica del futuro gobierno. Lo que los capitalistas venden como nuevo al pueblo es más de lo mismo: más imperialismo, más unión europea, más conciliación de clases que significa subordinación de la clase obrera y demás clases populares a los intereses de los monopolios, más pobreza para la mayoría para que la oligarquía sea cada vez mas rica. Los empresarios no tienen que preocuparse con la coalición oportunista IU-PODEMOS, unos abrazan la Constitución Española y tras la reunión de Pablo Iglesias con los empresarios del Cercle d’Economía, en Sitges, nada tienen que temer porque “para que España vaya bien a los empresarios les debe ir bien”, ergo para que a los empresarios les vaya bien, como les ha ido durante estos 40 años de democracia hija del franquismo, al pueblo le debe ir mal, como se ha demostrado y se está demostrando en todo el mundo.  

El imperialismo no tiene nada más que ofrecer, por ello el anticomunismo cabalga desbocado contra el comunismo – que según todos ellos es antiguo, caduco o está acabado -, pero ellos saben que ese muerto del comunismo está plenamente vivo y es más necesario que nunca,  por ello los hechos de los monopolios niegan las palabras de sus voceros y sicarios oportunistas. La burguesía lleva la lucha ideológica a todos los rincones de la vida social, al deporte, a la música – sin ir más lejos este año  Eurovisión la ganó una canción que, curiosamente, atacaba a Stalin -, pero también tratan de señalar como comunismo a todo aquello que pretender mostrar como negativo al pueblo, aunque no sea comunista, con objeto de predisponerlo en contra.

Es la propia burguesía, los mismos capitalistas – de derechas y de izquierdas todos ellos iguales de anticomunistas – los que muestran cual es el único adversario que ellos conciben y admiten: El Comunismo. Y es que la burguesía sabe, a carta cabal, que la única alternativa a su  tiranía y a la barbarie capitalista es que el pueblo trabajador sea quien imponga su dictado, que tenga en sus manos todos los medios de producción implicando ello su avance inexorablemente hacia la consecución del comunismo. Es por esta cuestión por la que todos ellos, desde Aguirre hasta Anguita, desde Errejón a Rivera, no duden en arremeter contra su único enemigo, contra el verdadero enemigo del capitalismo asesino del que ellos son producto ideológico. La burguesía es plenamente consciente de que el mundo o será comunista o no será y trata de impedirlo con y por todos los medios, por ello hoy,  y siempre, toca atizar al comunismo, porque es la única tabla de salvación que tiene y porque ya huelen que el proletariado dirigido por su ideología, el marxismo-leninismo, vamos a mandar al capitalismo donde le corresponde, que no es otro sitio que el estercolero de la historia.

F. J. Barjas.

Secretario General del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) 




Resolución del pleno del Comité Ejecutivo

Reunido en Madrid el pleno del comité ejecutivo decide que, en atención a lo mandatado por el XVº Congreso, el partido se presente a las elecciones generales a celebrar el próximo día 26 de Junio, en aras de que en el proceso electoral se escuche la voz de los comunistas y de popularizar las consignas revolucionarias, únicas capaces de llevar a cabo las profundas transformaciones estructurales que acaben con el poder de la gran burguesía, causa cardinal de las desdichas de las clases trabajadoras.

En esta dirección, el comité ejecutivo hace un llamamiento a la clase obrera, a los trabajadores en general, a estudiantes, autónomos, pensionistas y mujeres trabajadoras, así como al mundo de la ciencia y de la cultura para que tomen conciencia de la realidad que les circundan, al objeto de contribuir al esfuerzo común por superar un sistema caduco, que solo produce llanto y desesperación a las fuerzas motrices de la sociedad.

El PCOE no encara las elecciones como un fin en sí mismo, sino como una forma más de lucha para socavar los cimientos de la avaricia y de la explotación.

Madrid, 2 de Mayo de 2016

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

(PCOE)




Primero de mayo en la República Popular de Donetsk

El Primero de Mayo en Donetsk, el Partido Comunista de la República Popular de Donetsk llevó a cabo una manifestación, que congrego a miles de trabajadores,  en la que también participaron los sindicatos y los movimientos sociales de la República Popular de Donetsk.

El máximo representante del Partido Comunista de la República Popular de Donetsk, camarada Boris Litvinov, trazaba la analogía del momento actual con las manifestaciones previas a la Gloriosa Revolución de Octubre de 1917, teniendo bien claro la misión histórica que el proletariado y el pueblo de Donetsk tenemos: la construcción del socialismo como fase previa al comunismo, advirtiendo que  ” En 2014, después de 23 años de reversión de la vía socialista a la trayectoria de la restauración capitalista, la gente de Donbass rebelaron y regresaron a la senda que fueron nuestros antepasados“.

Desde el Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) apoyamos al Partido Comunista de la República Popular de Donetsk, así como la lucha justa de los trabajadores de la República Popular de Donetsk contra el fascismo apoyado por EEUU y la UE, estando seguros de su triunfo y que, junto con el resto de pueblos soviéticos, den pasos firmes en la victoria del socialismo. ¡Por el Socialismo! ¡Por la reconstrucción de la URSS!




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