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Ante las detenciones de la Operación Pandora en Cataluña

Hoy, 28 de octubre, se han producido una vez más detenciones policiales en algunos domicilios y registros en varios centros okupados de diferentes barrios en Barcelona y Manresa en clara represión contra el movimiento libertario. Una vez más la burguesía española y catalana se ponen de acuerdo para perseguir y condenar a un movimiento disidente de su sistema corrupto y explotador.

De nuevo la excusa que ha dado la Audiencia Nacional es por la pertinencia de artefactos explosivos y de otro material con finalidad terrorista, para encubrir la realidad de otro montaje policial que persigue y reprime a una corriente ideológica que lucha contra el Estado capitalista.

Con esta operación orquestada por la burguesía española y apoyada por la burguesía catalana pretenden frenar toda alternativa discrepante y detractora de su régimen para mantener sus privilegios y no dudan en equiparar a todo aquel movimiento consciente y opositor con un acto terrorista, a pesar de no tener ningún indicio de que las detenidas participaran en ningún acto de este tipo.

Ante la brutal represión que sufre la clase trabajadora y los movimientos que se oponen a la explotación de ésta y que luchan por una alternativa y por un cambio, el Partido Comunista Obrero de Cataluña exigimos la inmediata libertad de las detenidas hoy y que cese el brutal acoso de la corrupta justicia de este Estado contra el movimiento libertario así como también reclamamos la amnistía de todas las presas reprimidas en todo el Estado español que lo son por luchar y por pensar más allá de los inhumanos y obsoletos esquemas capitalistas y burgueses.

¡No más montajes policiales!


¡Libertad presas políticas!


¡Solidaridad con las que luchan!

Comitè Provincial de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya




El Estado español ante el espejo; CDC era de los nuestros

En los últimos años, una oleada de procesos judiciales se cierne sobre la formación burguesa CDC, pilar maestro de la burguesía monopolista en Catalunya durante las últimas cuatro décadas. Justamente cuando esta formación ha decidido desligarse de lo que siempre había sido, los escándalos de corrupción salen a la luz uno detrás de otro, de los que no por casualidad sale indemne su histórico socio de coalición y Gobierno; UDC. No en vano, los democristianos –ya desde el 27S sin representación parlamentaria en Catalunya- han decidido seguir jugando a lo mismo, sin desviarse lo más mínimo de su papel histórico como correa de transmisión de la burguesía monopolista en tierras catalanas.

Es bien conocido que CiU ha sido el punto de anclaje político del gran capital en Catalunya, y que tras los clanes de los Pujol o Roca se emboscaban las grandes familias burguesas de este país, esa gran burguesía apátrida que ayer era franquista, antes de ayer europea y española, pero siempre autoproclamada catalana de socarrel. CiU, lleva más de 30 años al mando de la Generalitat, sirviendo con fidelidad inquebrantable a los grandes monopolios industriales y financieros del Estado. Y cuando eso sucede, en el contexto de un régimen capitalista putrefacto como el que sufrimos millones de trabajadores, que fluya la corrupción a raudales no debería sorprender a nadie, pues es algo consustancial a las relaciones de producción existentes. Lo relevante, es conocer en que contextos salen a la luz las corruptelas estructurales.

Por ello resulta de un cinismo aberrante que los mismos corruptos políticos a sueldo de la burguesía, los mismos que gobiernan a golpe de pito del IBEX-35, los mismos que regalan obra pública a los FCC y OHL a cambio de grandes sumas de euros para sus capitostes y partidos, hoy -¡precisamente hoy!- acusen a sus antiguos y fiables socios catalanes de regalar obra pública y recibir grandes sumas de dinero de Ferrovial o Teyco. El pueblo trabajador catalán, como el español, sabe bien quién tapó el caso Banca Catalana, Eurobank, Adigsa, Pallerols y tantos otros. Fue, ni más ni menos, que el propio Estado español. Porqué los pactos de CiU con el PSOE o con el PP daban “estabilidad” al país, esto es, a los intereses económicos de la burguesía monopolista. Y a esta clase dominante parasitaria, verdadera maestra de la explotación, la evasión fiscal, el blanqueo de capitales y demás lindezas, dueña y señora del Estado como arma de dominación clasista, fomenta constantemente las corruptelas de sus lacayos políticos.   

Esa es otra forma de mantener a sus formaciones de Gobierno ciertamente controladas, además de la forma natural de funcionamiento de un régimen sustentado sobre la propiedad privada de los medios de producción y el trabajo asalariado; es decir, de un régimen capitalista pivotado sobre el robo continuado al pueblo trabajador. Por ello no debe extrañar que ante épocas de crisis, ésta burguesía monopolista inmole de forma controlada a algunos de sus lacayos, todo en aras de mantener la “estabilidad” del país. Cabe recordar los repetidos casos de corrupción que contribuyeron a desalojar al PSOE del Gobierno, o los que probablemente desgastaran al propio PP. Los casos salpican, se tapan o se publicitan, porqué saben bien los grandes corruptores –la burguesía monopolista y su Estado-, que ellos nunca serán “noticia” y que a lo sumo serán sacrificados unos cuantos corruptos ya amortizados.

El caso de Catalunya y CDC, en este sentido, queda meridianamente claro. Ante una formación que en los últimos años y de la mano del clan Mas ha dejado de ser fiable, que lejos de ofrecer “estabilidad” en plena crisis económica, extiende esta crisis a la superestructura política de la mano de la nunca resuelta cuestión nacional, resulta sencillo poner en la diana a esta formación. Y lo es por qué CDC, desde finales de los 70, ha sido tan burguesa y por tanto corrupta como el PSOE o el PP, tan española como la propia monarquía, y más europea que la CECA. CDC ha sido pieza clave de la dictadura de clase española, parte integrante del Estado reaccionario español y pieza clave de los intereses imperialistas de la UE en Catalunya. Por ello, cuando los Pujol evaden capitales, cuando los 3% impregnan a CDC, cuando oímos hablar de Pretoria, Palau, Mercurio, ITV, etc., lo único que vemos es el reflejo más nítido del propio Estado español.

Es evidente que CDC no es más que uno de los hijos predilectos del régimen capitalista español. Si después de 30 años, hoy está en la picota, no cabe duda que ello responde al giro soberanista en esa formación, fruto de las contradicciones interburguesas existentes.

El PCOC hace un llamamiento al conjunto del proletariado y clases popular a organizar el poder popular desde nuestros barrios y centros de trabajo, a levantar las estructuras del Frente único del Pueblo. Solo un movimiento nacional dirigido por la clase trabajadora podrá asegurar el inalienable derecho a la autodeterminación de Catalunya, sólo organizando la revolución socialista pondremos las bases indispensables para acabar con los corruptores, sus corruptos y su putrefacto Estado burgués. Lo utópico no es luchar contra este régimen capitalista caduco, lo utópico es seguir manteniéndonos sometidos a él.

 

COMITÉ NACIONAL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)




Los trabajadores de Telefónica Movistar llevan al emporio de Alierta al banquillo de la Audiencia Nacional

Una lucha titánica contra la mayor multinacional del estado español, medios de comunicación y sindicatos al servicio de la patronal.  Así es como se define el esfuerzo que están llevando a cabo los trabajadores contratados, subcontratados y autónomos de Telefónica Movistar para lograr unos derechos laborales básicos, para salir de la miseria a la que les somete el monopolio de las telecomunicaciones de César Alierta.

89 días de huelga que han costado muchos sacrificios: compañeros detenidos a manos de las fuerzas represoras de este Estado burgués por defender sus derechos laborales, despidos en forma de represalias, una situación de asfixia económica para muchos de ellos y el desgaste anímico inherente a una lucha de este calibre. Sin embargo, esta huelga ha demostrado al conjunto de la clase trabajadora el poder de la organización bajo el sindicalismo de clase, luchando firme y dignamente por sus derechos: Telefónica va a tener que sentarse en el banquillo de la Audiencia Nacional el próximo martes 20 de octubre acusada de vulnerar el derecho fundamental a la huelga.

Nada esperemos los trabajadores de una institución burguesa y reaccionaria como es la Audiencia Nacional. La victoria de nuestra clase, tal y como están demostrando los compañeros de Telefónica Movistar, está en la calle organizándonos y trabajando unidos por la superación de este sistema capitalista que somete a una vida de miseria y explotación a los que todo lo producimos mientras que los parásitos como César Alierta se adueñan de todo ello con las leyes en la mano.

El Partido Comunista Obrero Español apoya firmemente a los trabajadores contratados, subcontratados y autónomos de Telefónica Movistar en huelga, hace suyas las reivindicaciones laborales que exigen a la multinacional e insta a todos los trabajadores del estado a unirse a ellos y construir las herramientas de clase para enfrentarse al capital: fortaleciendo el sindicalismo de clase -la Coordinadora Sindical de Clase-, la unidad de los obreros en los centros de trabajo -las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores- y la unidad de todos los sectores que componen el proletariado -el Frente Único del Pueblo-.

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA Y EL ÉXITO DE SUS LUCHAS!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del C.C. del Partido Comunista Obrero Español




Tras el 27 de septiembre

Una movilización histórica llevó a millones de catalanes a las urnas el 27-S, poniendo de manifiesto el carácter plebiscitario de estas elecciones. A pesar de que éstas debieron plantearse en términos autonómicos, dado el carácter reaccionario del Estado español –negador de cualquier derecho democrático- el bloque independentista se impuso en las mismas, sin obtener mayoría de votos. La polarización entorno a la cuestión nacional en Cataluña, siempre bajo dirección burguesa, sigue desnudando la esencia represora del Estado español y la evidente cobardía de la plataforma electoral burguesa aglutinada en torno a Junts pel Sí.

Resulta una realidad inobjetable que el llamado “proceso soberanista” en Catalunya sigue bajo mando de la pequeña y mediana burguesía catalana, y que tal movimiento nacional obedece a unas causas económicas que han erosionado el poder de esta burguesía. En el contexto del capitalismo putrefacto en el que nos encontramos inmersos, el conflicto interburgués desatado en Catalunya no puede más que debilitar al Estado español, verdadera cárcel de pueblos y herramienta indispensable de la burguesía monopolista para  seguir profundizando  su ofensiva antiobrera. Los militantes comunistas del PCOC, por tanto, no podemos ni debemos abstenernos. Es nuestra obligación distinguir entre enemigos primarios y secundarios, intensificar las luchas que surjan en el seno de la clase dominante y trazar las tácticas adecuadas al momento actual que vivimos, con la clara finalidad de influir en este movimiento nacional, dándole contenido de clase y barriendo de su dirección a los elementos oportunistas pequeñoburgueses y a los vacilantes burgueses apátridas.

Y para ello, y como hemos venido defendiendo, es imprescindible combatir la dictadura reaccionaria que impone la burguesía monopolista a través del Estado español, incapaz siquiera de permitir un referéndum en Cataluña, capaz de imputar a cargos políticos por sacar urnas sin carácter vinculante a la calle el 9-N. Porqué esta estructura represiva no solo niega el derecho a la autodeterminación de Cataluña, sino que es el verdadero garante de la ofensiva burguesa contra la clase obrera y clases populares, el pilar fundamental sobre el que sustenta su política imperialista de la UE.

Tras el 27-S, tal situación no ha hecho más que profundizarse. Hoy la burguesía monopolista es más frágil que ayer en Catalunya, perdiendo el sustento de CDC –difuminada en ERC- y UDC –desaparecida del escenario político catalán-, viendo debilitadas a sus formaciones políticas clásicas –PSC y PPC-, apostando por su nuevo “partido” C´s. Por su parte, el llamado bloque soberanista –dónde conviven una verdadera macedonia interclasista-, ha vuelto a mostrar su incapacidad para romper con las estructuras estatales, fiando al paso del tiempo un posible referéndum y una hipotética independencia. Situación que se verá intensificada con la irrupción electoral de las CUP, en cuya campaña han insistido en no investir President al señor Artur Mas, y cuyo programa –por más oportunista que sea- colisiona de frente con convergentes y republicanos de Junts pel Sí.

 

Frente a este escenario, pues, el Comité Nacional del PCOC insiste en la necesidad de sacar al Partido a la calle, haciendo llegar el programa a la clase trabajadora y clases populares, participando activamente en la creación del poder obrero  y popular, en la unión de todas las fuerzas proletarias y populares, en la construcción de un nuevo poder que nos permita a los trabajadores administrar y controlar por nosotros mismos todas las riquezas que producimos.

 

El PCOC se reafirma en su política de masas a través del Frente  Único  del Pueblo (FUP) como órgano de poder popular capaz no sólo de fundir en un solo puño a la clase trabajadora, sino también de agudizar las contradicciones de clase y de caminar sin pausa hacia la única vía posible frente a la cruda realidad que vivimos en nuestros centros de trabajo y barrios;  la revolucionaria y socialista. Un FUP que asuma y reivindique sin complejos el   derecho a la autodeterminación de Catalunya.   

     

COMITÉ NACIONAL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)




Resolución del pleno del comité central contra las guerras imperialistas y la OTAN

El rostro criminal de la burguesía y su sistema económico, basados en la explotación, el robo y la guerra, son objetivamente un obstáculo para el desarrollo y el progreso de la humanidad. La burguesía es responsable de que 850 millones de seres humanos en el mundo padezcan hambre crónica, 2.000 millones más sufran enfermedades por beber agua contaminada o tomar alimentos insalubres y que 900 millones de personas sean analfabetas.

Los gastos militares a nivel mundial en 2014  y 2015 han repuntado y las guerras se extienden y recrudecen. Cada vez está más instalado a nivel mundial el belicismo, ya  sean mediante la falsa bandera del “humanitarismo”, guerras abiertas y sabotajes. La militarización de la economía mundial es un reflejo del proceso de descomposición y la esencia parasitaria de la fase imperialista, del capitalismo agonizante. Este proceso de descomposición y parasitismo del imperialismo se contempla, con nitidez, no sólo en el aspecto económico -donde, a pesar de la situación de crisis económica, los recortes presupuestarios no afectan al  gasto militar, pero a la par se incrementan las deudas públicas de los estados, se elevan las cargas impositivas a las clases populares y se rebaja el salario real del proletariado– sino también en el aspecto político con la proliferación de la reacción y del fascismo en los estados: Frente Nacional, Amanecer Dorado, cuando no directamente están ya en el gobierno como en España, Hungría o los EEUU, por ejemplo. Y todo ello se muestra con claridad en el proyecto imperialista europeo, la UE, un instrumento esencial para los monopolios por el que se domina, y se impone, la política económica a los países, depauperando las condiciones económicas y de vida del proletariado europeo y que, como se comprueba con la crisis de refugiados provenientes de Siria, Iraq y otros países de Oriente Medio, se manifiesta como un instrumento xenófobo contemplándose escenas en estados miembros de la UE propios del III Reich.

Las potencias imperialistas únicamente pueden salvar a sus monopolios mediante la guerra, chocando entre ellas cada vez de manera más directa, como lo acredita, por ejemplo, las guerras en Ucrania o en Siria. Ante este escenario, el estado español, alineado con el imperialismo europeo y norteamericano conduce a la guerra al pueblo, al formar parte activa del citado bloque imperialista.      

A tenor de todo lo expuesto, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español adopta la siguiente

RESOLUCIÓN:

El II Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español expresa resueltamente su rechazo a la OTAN, a las guerras imperialistas y, consecuentemente, hacemos un llamamiento a la clase obrera y demás clases populares a organizarse desarrollando el Frente Único del Pueblo para combatir a la burguesía y al capitalismo, avanzando hacia el socialismo como única garantía para que el estado español salga de la OTAN, se liquiden las bases militares norteamericanas y al cada vez más creciente movimiento reaccionario y fascista.  

PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)

Sevilla, a 26 de septiembre de 2015.