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Arabia Saudita al servicio de los imperios y viceversa

Reverencia de Obama ante el rey saudí

Los « derechos del hombre » tan evocados por la burguesía en su propaganda permanente se olvidan rápido cuando se trata de hacer negocios.

Arabia Saudita es un régimen feudal basado en el Coran donde una familia (Saoud) gobierna por designio divino. La apostasía o manifestar otra religión puede castigarse con la pena de muerte.

Es el único país donde las mujeres no pueden conducir, están bajo la autoridad de un hombre “guardián” y no pueden viajar sin la autoridad de ese “guardián”. En la mayoría de casas, bancos o universidades hay una entrada distinta para hombres y mujeres.

En Arabia Saudita, Qatar y Kuwait, aliados de los paises imperialistas americano y europeos existen regímenes casi esclavistas para millones de trabajadores inmigrantes venidos de Asia o África (Pakistán, Sri Lanka, Etiopía…) que deben obediencia a sus señores explotadores1.

Arabia Saudita, Qatar y Jordania envían armas con la ayuda de la CIA a los “rebeldes” islamitas que han masacrado Libia y Siria con el objetivo de implantar regímenes que permitan a sus aliados imperialistas (EEUU, Gran Bretaña, Francia, Alemania) extraer y conducir el petroleo o el gas de forma barata o “pacifica”2.

Arabia Saudita también necesita controlar los movimientos de liberación nacional que promuevan la caída de regímenes monárquicos o feudales aliados de los imperialistas americano y europeos como el suyo. Es por eso que ayuda a Estados como el Líbano en su guerra contra Hezbollah que representa un movimiento anti-imperialista.

En el otro lado de la lucha entre imperios encontramos a Rusia y China que se disputan también recursos y mercados de la región y que por eso mantiene alianzas con Siria e Irán.

Pero las fidelidades de los imperios duran lo que tienen que durar. Los recientes acercamientos entre Rusia y EEUU, Alemania y Gran Bretaña hacen que Arabia Saudita busque apoyo en Francia, su mas firme aliado hoy día. Para Francia, Arabia Saudita es el primer cliente en la zona.

Segunda visita de Hollande a Arabia Saudita en un año

Esta semana Arabia Saudita ha aprovechado la visita del presidente francés François Hollande que viaja de la mano de 30 empresarios franceses para comprar armamento a Francia por valor de 3 mil millones de dolares para enviárselo al ejercito libanés3.

Según el propio presidente libanés “se trata de la ayuda más importante de la historia del Líbano y del ejercito libanés”. Por su parte Hollande declara que “Francia desde hace mucho tiempo y aun recientemente equipa al ejercito libanés y aceptara responder a todas las peticiones que reciba porque el Líbano debe permanecer unido, su integridad debe ser respetada, su seguridad debe asegurarse”4.

Los 30 patrones de empresas francesas que viajan con Hollande esperan seguir haciendo jugosos negocios: Thales (defensa), SNCF (transporte), EDF (electricidad), Areva (nuclear), Alstom (ingenieria), Veolia (energia), Sanofi (medicamentos), GDF Suez (energia), Vinci (construcción), BNP Paribas (banca) o Total (petróleo). En 2012 las empresas francesas han exportado 3,2 mil millones de euros a Arabia Saudita.

Entre otros contratos millonarios se encuentran el proyecto de metro en Riyad para Alstom, la construcción de una refinería en Jubail para Total, defensa aérea para Thales, o la construcción de 16 centrales nucleares para EDF y Areva.

Capitales que se exportan acumulados en los países de origen a partir del trabajo colectivo de millones de trabajadores en Francia o en Arabia Saudita, capitales que se vuelven después contra ellos en forma de paro, trabajos de miseria o de guerras, simplemente porque aquello que manejan diariamente para producir esos capitales, los medios de producción, no están bajo su control sino bajo la propiedad privada y por tanto bajo el interés de una minoría especuladora y criminal.

 

Es hora de acabar con esa casta que lleva a la humanidad hacia la destrucción y hacia el enfrentamiento entre unos pueblos y otros. Es hora de enterrar el capitalismo ya sea en su forma imperialista o nacional y caminar hacia el Socialismo ya que no existe ninguna etapa intermedia más a recorrer. Las condiciones objetivas y materiales están dadas y es por eso que el PCOE promueve el instrumento y la forma de organización con el que las clases obreras del mundo entero podrán tomar el control de la sociedad: el Frente Único del Pueblo.

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

 




Camboya: la policía asesina a tiros a obreros del textil

Al menos tres personas han muerto por los tiros de la policía que ha reprimido con fuego real una manifestación de miles de trabajadores del textil, en Phnom Penh, para reclamar un aumento de salarios. El portavoz de la policía ha declarado que “si les permitimos continuar haciendo huelga esto va a convertirse en la anarquía”.

En noviembre pasado una mujer fue asesinada por la policía ante otra manifestación de obreros de la empresa textil SL Garment Processing, que pedían también un aumento de los salarios.

Los trabajadores piden que el salario mínimo se eleve de los 59 euros actuales hasta los 117 euros, porque con los salarios no alcanzan para los gastos de alojamiento, comida, salud o transporte entre otros.

Desde hace años se suceden las huelgas en las fábricas textiles por las condiciones inhumanas de trabajo. En septiembre de 2010 200.000 trabajadores textiles se pusieron en huelga para reivindicar un mínimo vital. Cientos de huelguistas fueron despedidos o agredidos.

En 2012 más de 2400 obreras se desvanecieron de agotamiento en las fábricas textiles donde trabajaban hasta 15 horas por día y a veces 7 días sobre 7. Además de estar expuestas a productos químicos muy nocivos como el Nonyl Phenol Ethoxylate que ataca a las hormonas.

En junio de 2013 Nike despidió a más de 400 trabajadores de su proveedor Garment Manufacturing Corp,  por declararse en huelga1.

En Camboya, el sector textil es el motor de la economía con 650.000 trabajadores de los cuales 400.000 trabajan para multinacionales como Gap, Levi’s, Zara y H&M.

El gobierno evita aumentar los salarios para evitar que esas multinacionales se vayan a otros países como Birmania o Paquistán, donde la mano de obra es por ahora más cara.

Logotipo del PCC

El país es dirigido actualmente por el Partido del Pueblo Camboyano (antiguo Partido Comunista de Kampuchea) que se reivindicaba en otros tiempos “marxista-leninista” y que hoy se considera social-demócrata y “nacionalista de izquierda”.

La deriva de aquellos partidos, que bajo la bandera de la hoz y el martillo abrazan el capitalismo en cualquiera de sus formas (nacional o imperialista, “regulado” o neo-liberal), es la de llevar a sus clases obreras y campesinas a un callejón sin salida. La de competir en condiciones de sobre-explotación con los otros trabajadores del mundo para conquistar el mercado y estar en manos de los que decidan,  los capitalistas extranjeros o nacionales.

 

 

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

 

 

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