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¡Proletarios de todos los países, uníos!

Un Primero de Mayo de 1886, se encendió la llama proletaria en la ciudad de Chicago, donde el movimiento obrero lideró una contundente huelga general a lo largo de EEUU. Los reclamos del proletariado estadounidense en torno a la reducción de la jornada de 16 a 12 horas, los aumentos salariales y la mejora de las condiciones laborales, fueron calando entre el pueblo trabajador. La rápida extensión de la huelga hizo temblar los cimientos del gobierno de la patronal yanqui. El éxito arrollador de la huelga proletaria en aquel Primero de Mayo desencadenó la furia represiva de la burguesía yanqui, que aplastó con brutalidad ilimitada a la poderosa movilización obrera. Sicarios patronales, a sueldo del estado norteamericano, irrumpieron como hampones, asesinando a decenas de trabajadores. Las fuerzas represivas del régimen masacraron y detuvieron a miles de huelguistas, sometidos a los montajes judiciales del aparato estatal burgués. Decenas de dirigentes obreros fueron ejecutados en la horca, otros tantos condenados a cadena perpetua, mientras miles más fueron desterrados.

 

He ahí la respuesta criminal con la que la parasitaria clase dominante obsequió, obsequia y obsequiará a todos aquellos trabajadores que, conscientes de que juntos producen la totalidad de la riqueza y se agigantan, deciden decir basta, ante tanta explotación, miseria y degradación. Por ello, es imprescindible reconstruir un movimiento obrero sólidamente organizado en torno a una dirección revolucionaria y audaz, capaz de repeler los ataques y pasar a la ofensiva.

Semejantes dosis de terror capitalista en Chicago – que tanto recordaron la orgía sanguinaria desatada por la burguesía francesa contra los heroicos communards de la París insurrecta, apenas 15 años antes (1871)-, desataron una poderosa ola de solidaridad internacional con los dignos obreros asesinados y represaliados, denunciando sin contemplaciones el salvajismo represor de la burguesía, mostrando a millones de trabajadores la fortaleza inexpugnable del proletariado cuando éste piensa y actúa como un solo puño. En memoria de aquella gesta proletaria de Chicago, ahogada en sangre por los capitalistas, el Congreso Internacional Obrero -reunido precisamente en París (1889)-, declaraba el Primero de Mayo como Día de la Solidaridad Proletaria. Nacía “el día del trabajador”.

Poco después, el primer Estado Obrero y Campesino surgido del triunfo histórico de la primera Revolución Socialista de Octubre en 1917, no tardó ni un segundo en declarar como festividad nacional todos los Primero de Mayo, en recuerdo y honor de los obreros de Chicago masacrados por el capitalismo. Se internacionalizaba definitivamente el Día de la Solidaridad Proletaria, fecha combativa que exhortaba a la clase trabajadora de todos los países a unirse y organizarse, a destruir de raíz la maquinaria represora del Estado burgués, a emanciparse del yugo de la explotación y la opresión capitalistas.

El PCOE, hoy como ayer, hace un llamamiento a obreros y empleados, a la juventud, desempleados y jubilados, a campesinos y autónomos, al conjunto del pueblo trabajador apaleado por el capitalismo monopolista de Estado, a recuperar las esencias de una celebración histórica que nace y sólo cobra sentido desde las entrañas mismas del proletariado revolucionario y socialista.

Millones de trabajadores sufren en sus carnes la barbarie capitalista, que esclaviza a unos mientras manda al pozo del desempleo a otros tantos. La misma furia criminal con la que los capitalistas explotaron y masacraron al proletariado de Chicago, es aplicada hoy por la oligarquía financiera, que intensifica la explotación asalariada consciente de las contradicciones irresolubles por las que discurre y las limitaciones históricas de su reaccionario modo de producción y régimen político. La conformación de bloques imperialistas pone de manifiesto que la lucha de clases se extiende desde Madrid a Pekín, pasando por Moscú o Chicago.

El PCOE, armado con la solidez teórico-práctica del socialismo científico y como parte integrante y avanzada del proletariado, reconoce a la clase obrera como único sujeto histórico revolucionario capaz de revertir la insostenible situación actual, capaz de conducir a las masas laboriosas hacia el socialismo. El proletariado debe convertir este día en una jornada de lucha, de toma de conciencia, de unidad y de organización de clase. A pesar de los cambios operados en el capitalismo en su etapa imperialista, de las modificaciones sustanciales en la estructura productiva al calor de la división internacional del trabajo impuesta por la burguesía, hoy más que nunca, la clase obrera sigue siendo la fuerza motriz del desarrollo social. Hoy más que nunca, por su cantidad y calidad, el proletariado cuenta con las condiciones objetivas propicias para caminar hacia la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción y la explotación del trabajo ajeno, bases de la acumulación de capital y origen de la degradación y miseria de las masas laboriosas.

La esencia de las leyes universales que rigen el sistema capitalista se manifiesta en forma de crisis devastadoras y guerras de rapiña por la conquista de nuevos mercados, por el control de fuentes de materias primas por parte de los monopolios, que ponen a su servicio estructuras estatales y supraestatales. Si las repetidas crisis no hacen más que retorcer los grilletes del proletariado, las invasiones imperialistas (hoy emboscadas bajo el epígrafe de “guerras humanitarias”) se centran en masacrar a los pueblos en vías de desarrollo para expoliar sus recursos. El imperialismo es una máquina generadora de explotación y miseria para unos, y de esclavización y muerte para otros.

Este Primero de Mayo, como todos los días del año, el PCOE volverá a salir a la calle a fundirse con el proletariado, a contribuir en su elevación política e ideológica. Saldrá a la calle con la firme voluntad comunista de transformar a un proletariado manso, desorganizado y sometido en una clase en sí y para sí, en un movimiento obrero combativo, organizado y consciente de su poder revolucionario. Saldrá a la calle a denunciar el reaccionario “consenso social” y las falsas salidas capitalistas, que nos han llevado al actual momento que vivimos; a denunciar, en definitiva, al decadente oportunismo, venga este de la socialdemocracia, del sindicalismo reformista o de las diferentes sectas izquierdistas. Ellos son también responsables directos de la voladura de las conquistas obreras más básicas, logradas tras largas décadas de infatigable lucha proletaria. Responsables de la depauperación, desmovilización y enajenación de los trabajadores, mil veces traicionados por estos servidores de la burguesía.

Las ricas experiencias históricas del proletariado, en sus constantes avances y retrocesos, no sólo nos muestran cuan negativo y nefasto puede ser el trabajo de zapa del oportunismo en el movimiento obrero, sino que también pone de manifiesto la inoperancia de la mera lucha sindical y economicista. El triunfo de la revolución socialista y de las fuerzas proletarias es inconcebible si la lucha contra la burguesía no abarca, de forma dialéctica, los frentes económico, político e ideológico. La realidad material que vivimos, confirma lo estéril de la lucha economicista, así como la putrefacción del oportunismo.

Ya no hay tiempo ni espacio para reivindicar mejoras de unos convenios que han quedado reducidos a papel mojado, para plantear conflictos aislados abocados al fracaso, para mendigar pactos infames ni seguir creyendo en fraudulentos capitalismos “con rostro humano”. Cuando la contradicción nuclear del momento gira en torno a imperialismo / socialismo (capital/trabajo), ya sólo una vía táctica puede insuflar la fuerza necesaria a millones de trabajadores vapuleados; recuperar las esencias de 1886, hacer de la unidad y la solidaridad de clase, pilares maestros del renacer proletario.

Y eso pasa indefectiblemente, por organizar el poder popular desde los mismos centros de trabajo, a través de los órganos democráticos proletarios, a través de la Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores (ACDT), así como la paralela consolidación de la Central Única de Trabajadores, catalizadora de la reconstrucción del sindicalismo de clase en el conjunto del Estado español, una Central Obrera y Socialista. Organizar la resistencia popular en los barrios y centros de estudio, en el campo y la ciudad, y que, bajo el liderazgo del proletariado, consolide la columna vertebral del socialismo: el Frente Único del Pueblo (FUP). Construir el Ejército Proletario capaz de enfrentar a la reacción y liquidar al Estado de los monopolios, capaz de tomar el poder e instaurar la dictadura revolucionaria del proletariado.

Decía el gran líder del proletariado mundial -Lenin-, un Primero de Mayo de 1904:

“Dos mundos se alzan frente a frente en esta grandiosa lucha; el mundo del capital y el mundo del trabajo, el mundo de la explotación y la esclavitud, y el de la fraternidad y la libertad. Por una parte, hay un puñado de ricos parásitos. En sus manos se concentran los talleres y las fábricas, las herramientas y las máquinas. Han convertido millones de hectáreas de tierra y montañas de dinero en su propiedad privada. Han hecho del gobierno y el ejército sus criados, fieles guardianes de la riqueza que han acumulado.

Por otra parte, hay millones de desheredados, obligados a suplicar a los ricos permiso de trabajo para ellos. Crean con su trabajo toda la riqueza, mientras ellos mismos tienen que luchar toda la vida por un pedazo de pan, mendigar el trabajo como una limosna, agotar sus fuerzas y arruinar su salud en trabajos insoportables”

En este Primero de Mayo de 2013 el PCOE, asumiendo las ricas enseñanzas emanadas del socialismo científico, infatigable a la hora de desarrollar su política de masas y sindical, hace suyas de nuevo las palabras del gran dirigente comunista ruso. Como casi siempre sucede con Lenin, sus escritos parecen haber sido redactados hoy mismo:

“No hay fuerza que pueda vencer al proletariado, porque su trabajo es lo único que sostiene a las clases gobernantes y al gobierno. No hay en el mundo fuerza capaz de aplastar a millones de obreros, cada vez más conscientes, unidos y organizados (…)

¡Camaradas obreros! ¡Preparémonos con redoblada energía para el combate decisivo que se acerca! ¡Que se estrechen las filas de los proletarios socialistas! ¡Que su voz se propague con amplitud cada vez mayor! ¡Que la agitación en torno a las reivindicaciones obreras se despliegue cada vez más con mayor audacia! ¡Que la celebración del Primero de Mayo atraiga a nuestra causa a miles de nuevos combatientes y engrose nuestras fuerzas en la grandiosa lucha por la libertad de todo el pueblo, por la emancipación de todos los trabajadores del yugo del capital!”

 

¡Viva la lucha de la clase obrera! ¡Viva el Primero de Mayo!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Por las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores y el Frente Único del Pueblo!

¡Construyamos socialismo!

 Comisión de Movimiento obrero y de masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) 

 




La decadencia del oportunismo: finaliza el 41º Congreso de UGT

 

El modo de producción capitalista, tal y como nació y se desarrolló, morirá irremediablemente. Así sucedió, con avances y retrocesos derivados de la lucha de clases, con el esclavismo o el feudalismo. Pero igual que nos llenamos de convicción científica –materialista y dialéctica- a la hora de afirmar sin complejos el triunfo de las fuerzas proletarias y populares en su camino hacia una etapa superior del desarrollo humano –socialismo-, con igual convicción afirmamos que el capitalismo –como el esclavismo o el feudalismo, cuyos reflejos todavía brillan en algunos lugares del mundo- ni ha caído ni caerá jamás por sí mismo. La historia es rica en enseñanzas a este respecto. No bastan unas condiciones objetivas propicias para la revolución social, no basta con que nos encontremos en la etapa de la crisis general del capitalismo, no basta con que las fuerzas productivas se encuentren ya plenamente desarrolladas y moldeadas por el capitalismo monopolista de Estado. Si a estas condiciones objetivas no se les une dialécticamente el desarrollo paralelo de las condiciones subjetivas, al centro de las cuales se sitúa el Partido como vanguardia política e ideológica del proletariado, la revolución socialista sólo será un espejismo.

 

Partiendo de esta base -la de un régimen capitalista desarrollado-, hay que decir que, a pesar de los claros síntomas de putrefacción, parasitarismo y descrédito popular que hoy arrastra el oportunismo traidor tanto en el terreno sindical como político, tal oportunismo tampoco desaparecerá por generación espontánea; habrá que enfrentarlo y liquidarlo de raíz para reconstruir un movimiento obrero que todavía hoy anda a la deriva. Imperialismo y oportunismo, ya desde los lejanos tiempos del revisionista Brenstein, son una misma cosa; sin la primera no puede existir la segunda. El oportunismo revisionista, ya sea en su práctica reformista o izquierdista, no es más que ideología burguesa inoculada en el movimiento obrero. Roma sí paga traidores.

El pasado 18 de abril, en Madrid, clausuraba su 41º congreso confederal la organización oportunista -antiobrera e imperialista- UGT (CSI). Un espectáculo degradante y penoso que hubiera provocado nauseas al mismísimo García Quejido, fundador de lo que un día fue un sindicato de clase socialista. Tal teatro burgués, bajo el marco de una crisis capitalista devastadora para el proletariado, podría resumirse en palabras del mismo Cándido Méndez -reelegido Sº General vitalicio-, después de casi un cuarto de siglo asentado en la confortable butaca sindical del régimen:

“No voy a abandonar nunca la UGT”

Estas palabras de Méndez ejemplifican bien el lamentable estado de su organización, incapaz de superar su atrofia interna tras largas décadas al servicio fiel de la burguesía. Palabras que suenan a lápida mortuoria, representando una macabra metáfora de lo acaecido en el 41º congreso de su organización. O quizá a un pronto reclamo de una buena poltrona en cualquier Consejo de Administración del capital monopolista, tal y como les ha sucedido a sus antiguos compañeros de viaje tales como Fidalgo, González o Aznar.

Ese esperpento al que el oportunismo llamó 41º congreso confederal, se nutrió de 600 “delegados” que a modo de zombis, eligieron con mansedumbre y sin presentar alternativa alguna, al mismo muerto viviente al que llevan “eligiendo” sin solución de continuidad desde 1994. 18 años como padrino de UGT, funcionando a modo de jerarca sindical del régimen capitalista español, no han sido suficientes para siquiera conseguir un único voto en contra de Don Cándido. Se impuso pues, la “regeneración de UGT”; a cargo, eso sí, de una ejecutiva encabezada por Méndez y sus consiglieres, bendecida por los 600 figurantes que acudieron al velatorio de Madrid. El 86,32% de los “delegados” votaron por la única lista presentada – la del longevo extremeño-. El poco más de 10% restante, o bien no sabían votar o literalmente se quedaron en blanco, quizá para guardar las formas y no llegar a ese molesto 100% que tan poco gusta en organizaciones “plurales y democráticas” como UGT. Los congresos del oportunismo –ya sea UGT, CCOO, PSOE o IU-, siempre están bien cocinados, cocidos a fuego lento durante largos meses.

Con todo y como orgullosa organización oportunista, la “nueva ejecutiva” ugetera dejará feliz al reaccionario feminismo burgués, pues cumplirá escrupulosamente con la Ley de Igualdad. La dirección de UGT hasta 2017, pues, estará compuesta por 10 miembros, 5 varones y 5 hembras. La perfección “igualitaria”. Mientras el capitalismo rompe el espinazo a diario a la mujer proletaria, el oportunismo reinante vende la paridad de su ejecutiva como un “signo de progreso”. Nos preguntamos, ¿de qué le sirve a la clase obrera poder contar con la presencia de 10 mercenarios sindicales al servicio de la oligarquía financiera?, ¿qué importa que sean mujeres o hombres?

Ante un movimiento obrero destruido y un movimiento sindical moribundo -en gran parte gracias a la labor del oportunismo traidor de UGT-, ante millones de trabajadores pauperizados y sobreexplotados, millones más ya sin convenio, ante una crisis capitalista que ha legalizado la esclavitud asalariada mandando a millones de obreros y empleados al exilio, el desempleo o directamente al suicidio, algún ingenuo todavía podría pensar que en tan magno congreso “sindical”, se hubiera hablado de la clase trabajadora. De su terrible situación económica, política e ideológica, de su enajenación, división y desmovilización ante el ataque descarnado de la oligarquía financiera, identificando la causa originaria de tal contexto; las relaciones de producción capitalistas en su etapa imperialista.

Cabría decirle al ingenuo, obviamente, que UGT no habló de ello en su 41º congreso confederal; eso supondría tanto como reconocer el triunfo del capitalismo y por tanto del oportunismo como ideología burguesa en el movimiento obrero. Allí por tanto, ni se habló de clase obrera, ni de asalariados en huelga de hambre ni de EREs -propios y ajenos-, ni de lucha, ni de unidad, ni de solidaridad, ni de conciencia ni de tantas otras cuestiones prioritarias para el proletariado. La organización encabezada por Méndez, hace ya mucho que dejó de ser un sindicato de clase. Allí sólo se habló de UGT en tanto que tal, como pilar fundamental del régimen capitalista. Bajo una fraseología vacua y vergonzante, se habló de cómo actuar para seguir siendo una referencia de la burguesía en el movimiento obrero, de cómo “superar estos difíciles momentos” en los que el capital muestra a cara descubierta sus esencias reaccionarias, desnudando de paso a estos charlatanes oportunistas.

Así se pronunciaba el señor Méndez, seguro de su apabullante triunfo como candidatura única;

UGT se encuentra en una etapa muy difícil (…), es preciso construiruna organización con menos estructura y que funcione mejor(…) es necesario el relanzamiento industrial y la inversión en infraestructuras, el peso que tenía el ladrillo ya no lo puede tener en el futuro y hay que buscar varios sustitutos (…), hoy el bienestar de muchos años de esfuerzo se ve aplastado bajo la imposición de austeridad, austeridad y más austeridad (…) tenemos el compromiso de construir un gran consenso social y político con el que podamos defender los intereses de nuestro país (…) Es necesario igualar para crecer (poniendo a Brasil como ejemplo), así se revitaliza el mercado interno, así se combate al desempleo”.

He aquí la síntesis que cualquier jerarca del régimen podría suscribir sin problemas; “superar” un descrédito popular galopante, pedir milagrosas “inversiones” a la oligarquía financiera (tal y como si el “neoliberalismo o el capital financiero” fuera una “anomalía” del modo de producción capitalista), mendigar más tiempo a la UE imperialista para aplicar sus recetas antiobreras. En su lenguaje infantil “más crecimiento y menos austeridad”. Todo ello enmarcado en un nuevo y anhelado “pacto social” con los enemigos del pueblo a fin de “crear empleo” y defender “a nuestro país” con sus “ciudadanos”. Como colofón, el “modelo de desarrollo” a imitar por el Estado español no sería otro que el capitalismo brasileño –el de “palacios y favelas”-, allí dónde la “moderna empresa española de éxito”, Inditex, mantiene hoy día talleres de esclavos.

Tal y como si el tiempo se hubiera detenido, el oportunismo permanece inalterable en sus posicionamientos. He ahí la decadente candidatura elegida en ese 41ª congreso confederal, fiel reflejo de la putrefacción capitalista.

Como afirma nuestro Comité Ejecutivo;

El imperialismo, consecuentemente, tratará de conducir la respuesta de los trabajadores por la senda del oportunismo, o lo que es lo mismo, del reformismo. Porque es consciente que El reformismo es una manera que la burguesía tiene de engañar a los obreros, que seguirán siendo esclavos asalariados (…) mientras subsista el dominio del capital(…) Es plenamente consciente que la misión de los reformistas es dividir y engañar con algunas dádivas a los obreros, pretenden apartarlos de su lucha de clase” [Lenin]. Por ello la oligarquía se afana en subvencionar al oportunismo, cuya praxis es el reformismo y de aquí se derivan las ingentes cuantías de dinero otorgadas a las podridas cúpulas sindicales y a los partidos reformistas.”

Cuando la clase dominante desata con furia la lucha de clases al calor de una profunda crisis capitalista que retuerce los grilletes del proletariado, con mayor firmeza el oportunismo se agarra a sus valedores burgueses, evidenciando ante las masas laboriosas su traición infame a los trabajadores. Esto es los que UGT ofrece a la clase trabajadora; más pactos antiobreros, más desmovilización, más ideología burguesa, más corruptelas, más capitalismo. Ante la cruda realidad que vivimos, tratan de emboscar al capital monopolista y la estructura estatal que lo sustenta y de la que forman parte, bajo epígrafes tales como “Estado del bienestar” o “democracia”. Estado burgués y democracia burguesa que entusiasma a este sindicato al servicio de la burguesía.

Tras esta aberrante nihilismo congresual, dónde nada había que debatir, denunciar o elegir, fueron tomadas dos medidas formales de “gran importancia”, además de la aprobación de la flamante “nueva ejecutiva paritaria” encabezada por el mismo hombre de siempre. La primera es que el Secretario General de UGT ya sólo podrá permanecer en el cargo 12 años, por lo que el anciano Méndez no podrá optar al cargo en 2017. La segunda es que seguirán “movilizándose” contra los “recortes y la austeridad del Gobierno del PP”. Ya se sabe que en esa Andalucía del PSOE e IU -tan “alejada del neoliberalismo del PP”-, la clase trabajadora disfruta del “paraíso terrenal”. Allí al parecer existe un “capitalismo de rostro humano”, aunque apenas podamos distinguirlo del existente en el resto del Estado.

Bajo el aplauso de la Ministra de Trabajo –curiosamente “del Gobierno del PP”-, así como de dirigentes del PSOE, CEOE, CCOO e IU, el oportunismo clausuraba su sesión escudado por sus aliados, confirmando su adhesión inquebrantable al modo de producción burgués y capitalista. La situación en la que se encuentra la clase obrera, así como la lamentable situación que presenta el Estado español –incapaz incluso de sostener los sistemas educativo, sanitario y sociales, es decir, la reproducción de la fuerza de trabajo- son fruto de la Transición, de la democracia burguesa y del capitalismo monopolista de Estado. Fruto de todas aquellas fuerzas burguesas y oportunistas que hoy conforman el régimen; desde los herederos del nacional-catolicismo (Corona-PP), hasta llegar a los jerarcas que aprendieron a hacer de la traición un arte tanto en terreno político (PSOE, PCE, IU), como sindical (CCOO o UGT).

La decadencia y putrefacción del oportunismo, acorde al modo de producción al que sirve, pone de manifiesto la necesidad imperiosa de purgar al movimiento obrero y popular de estos elementos burgueses. Extender con eficiencia nuestra política de masas, implica desbancar al oportunismo de los Comités de Empresa, transformando estos órganos en verdaderas expresiones del proletariado, en órganos democráticos de poder popular antagónicos a la dictadura capitalista.

La solución a los problemas de la clase trabajadora no va a venir de la mano de los responsables burgueses ni de sus sicarios oportunistas. De ellos sólo pueden venir más agresiones para la clase trabajadora, más explotación y más miseria, tal y como ha puesto de manifiesto el 41º congreso confederal de UGT. La solución a nuestros problemas como trabajadores sólo puede venir de la mano de la unión y organización de la clase trabajadora como sujeto histórico revolucionario, condición necesaria para la consecución del Socialismo.

Por ello, hacemos un llamamiento a los Comités de Empresa, Delegados de Personal y trabajadores a unirse y organizarse constituyendo Asambleas de Comités, Delegadosy Trabajadores y, a éstos, a unirse con todos los sectores obreros y populares machacados por el imperialismo, como son los estudiantes, la mujer trabajadora, los jubilados, los desempleados, conformando el Frente Único del Pueblo.

¡Sin tregua al oportunismo!


¡Por las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores y el Frente Único del Pueblo, construyamos poder popular!


¡Construyamos socialismo!


¡Viva la lucha de la clase obrera!

 

Comisión de Movimiento obrero y de masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

 

 

 




China y el internacionalismo proletario

Al grito de ¡Proletarios de todos los países uníos! Marx y Engels sublimaron el carácter universal del ser proletario.“Los obreros no tienen patria” y su acción común“es una de las primeras condiciones de su emancipación” (Manifiesto Comunista). Desde entonces, los comunistas han sido mortificados con martirios terribles que el imperialismo criminal y sus representantes políticos les aplican, solo por ondear la bandera del internacionalismo.

El Internacionalismo Proletario es, tal vez, el principio revolucionario más íntegro porque lleva implícito la esperanza de libertad y justicia para el género humano, derriba todas las fronteras levantadas por el nacionalismo chovinista, el racismo y la xenofobia, instigadas por el egoísmo capitalista, que dividen a los trabajadores y enfrentan a los pueblos en guerras suicidas, para así mantenerlos esclavos bajo las férulas del imperialismo.

 

En nuestro país, la socialdemocracia y los fascistas travestidos en demócratas son los enemigos declarados de los pueblos y de los trabajadores que luchan decididamente por un mundo contrario a la codicia, a la perversión y a la división por razas. Nuestros falsos demócratas apoyan las guerras imperialistas que tienen por objetivo el saqueo de los pueblos y las muertes de millones de personas inocentes. En el caso del PP, son conocidas las denuncias de países latinoamericanos por su complicidad en intentos de golpes de estados, con el propósito de derribar a los gobiernos elegidos por sus pueblos, para que los dirijan por el camino que ellos mismos han decidido más conveniente, con el fin de labrar su porvenir.

En la actualidad, el PP es uno de los partidos más reaccionarios y corruptos de Europa y del mundo, como lo demuestra su política cien por cien antiobrera en favor de los monopolios y del capital financiero europeo, y como lo explica la impudencia de sus líderes implicados, en malversación de fondos y otros delitos económicos contra los pueblos del estado español.

Hoy más que nunca los españoles, portugueses, griegos, es decir, los trabajadores de Europa, necesitamos de un Movimiento Comunista Internacional fuerte y cohesionado para hacer frente al avance imperialista. Y es precisamente en estos momentos especiales, cuando China, dirigida por un partido “comunista”, hace causa común con el imperialismo europeo, y a la manera más denigrante que jamás haya conocido el mundo contemporáneo, tendiéndole la mano a un partido fascista como es el PP.

No caben excusas para traicionar el internacionalismo. Los trabajadores europeos, especialmente los españoles, no entenderán nunca que un Partido Comunista en el poder firme un memorando que facilitará el entendimiento con sus verdugos. El daño que causa una conducta semejante a la clase obrera mundial y a los partidos comunistas, no tiene otra explicación de que estamos en presencia de un nuevo imperio que únicamente los ciegos de conveniencia no quieren ver.

Aún así, la clase obrera europea y mundial se reencontrará con su historia, que ha dado magníficos hombres y mujeres capaces de entregar los mejores años de su vida en las cárceles y que han regado las calles con su sangre para glorificar el nombre de comunista. Ni China, ni ningún otro país llámese socialista, podrán jamás emborronar las páginas más espectaculares y honrosas de la historia de la humanidad. Estamos firmemente convencidos que el pueblo y los militantes verdaderamente revolucionarios chinos superará este período de negrura ocasionado por los revisionistas y traidores.

 

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡VIVA EL PARTIDO COMUNISTA!

¡ABAJO EL IMPERIALISMO,ABAJO LOS TRAIDORES!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

 




Sobre la represión en Vallekas y los condenados de Segi

Tras la detención de los 8 miembros de Segi condenados a 6 años de prisión por pertenencia a dicha organización, con la excusa ya extendida a todos los campos de la sociedad de que forman parte de E.T.A. – cuestión absolutamente falsa -, se convocó en Madrid, ayer 21 de Abril a las 20:00 horas, un acto de solidaridad para con estos detenidos, una de los cuales se encuentra en estado de embarazo, y que fueron tratados con absoluta brutalidad. El acto se realizó en la Plaza del Nica del madrileño barrio de Vallekas.

Éste duró aproximadamente 20 minutos, sin incidentes. Al finalizar, muchos de los compañeros allí presentes se marcharon mientras otros se quedaron hablando en el lugar. Repentinamente, fueron sorprendidos por una gran cantidad de furgones policiales – no menos de 8 – de los que se bajaron las Fuerzas de Seguridad ya preparadas para cargar, con las porras en ristre.

 

Muchos de los compañeros fueron golpeados mientras otros fueron arrojados al suelo, recibiendo brutales palizas. La madre de un compañero, que estaba siendo brutalmente golpeado, sufrió un desmayo causado por la desesperación que tal acto de violencia le producía, sin ser atendida por ningún Policía. El resto de los compañeros fueron puestos contra la pared, con las manos en alto, mientras sufrían las agresiones físicas y verbales de los policías más próximos.

Mientras la madre del agredido lloraba y gritaba desesperada para que soltasen a su hijo – que recibió una brutal paliza hasta vomitar, y que luego fue arrastrado por los suelos hasta el furgón – los que nos “defienden y protegen” gritaban “putos rojos de mierda, la que lian por una puta identificación, será que no están acostumbrados”  y consignas similares, al tiempo que pegaban patadas a los cierres contra los que los compañeros estaban retenidos, causando el terror entre los mismos.

En un intento desesperado por calmar la situación, una de las compañeras trató de hacer razonar a alguno de los Policías recordándole su condición de trabajador, al igual que los que allí se encontraban, a lo que fue respondida con frases como “callate y ponte contra la pared o te reviento la boca”.

Este escenario de represión y brutalidad policial, cuyo objetivo era acallar – una vez más – las voces de solidaridad – esta vez para con la juventud vasca -, se saldó con dos detenidos de 29 y 19 años – los que recibieron las palizas más inhumanas – que fueron puestos en libertad con cargos ese mismo día a las 01:30 de la madrugada.

Tal como venimos advirtiendo desde artículos anteriores, no podemos ceder ante tal represión puramente política, y nuestra única salida es tomar conciencia y organizarnos en torno a la lucha por el Socialismo, sistema en el que la clase trabajadora no será reprimida por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad subyugados al Capital. De tal manera, denunciamos y condenamos todos estos actos de represión escalada que se suceden diariamente.

Por todo ello, desde el PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL exigimos la anulación de las condenas emitidas, que solo responden a un nuevo capítulo, arrastrado desde hace décadas, de represión y persecución política al conjunto de la clase obrera vasca; así como la inmediata puesta en libertad de los 8 nuevos presos políticos de Euskal Herria – y, por ende, de todos -. De igual modo, hacemos un llamamiento a la solidaridad hacia todos los compañeros que sufrieron – y hacia los que aún sufren – de primera mano la violenta acción constante a la que nos tienen, desgraciadamente, acostumbrados los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, siempre fieles a las órdenes emanadas desde la burguesía y sus representantes en los Gobiernos y Parlamentos.

 

Partido Comunista Obrero Español en Madrid

 




Aumento vertiginoso de la mortalidad en Grecia

Dos personas comen alimentos donados por la Iglesia en el centro de Atenas, octubre de 2012

El estallido del paro (del 7,2% en 2008 al 22,6% en 2012) y los recortes en el ámbito de la sanidad (un 23,7% entre 2009 y 2011) están provocando fuertes estragos entre las clases populares griegas, aquellas que no tenían o han perdido los medios de subsistencia, principalmente el puesto de trabajo.

La tasa de mortalidad relacionada con los suicidios y los homicidios ha aumentado un 23% y un 28% respectivamente, según un estudio publicado en el American Journal of Public Health.

 

Los escasos recursos con que dotan a la sanidad pública provoca por ejemplo que disminuya la distribución de jeringuillas desechables o de preservativos y haya aumentado así el contagio de SIDA, un 57% en tan sólo un año.

La sanidad pública a la que recurren los parados o jubilados que no pueden pagar un médico privado no puede atenderlos a todos o bien los servicios que ofrecen ya no son completamente “gratuitos”.

Tal es el efecto de las medidas que toman los parlamentos europeos que son la voz de su amo el Capital, ya sea griego, alemán o francés. Recordemos algunas de estas medidas en Grecia:

  • Reducciones de salarios y de pensiones de hasta un 30%.

  • Bajada del salario mínimo a los 600 euros.

  • Subida brutal de precios: un 100% el fuel doméstico, 100% la gasolina, electricidad, calefacción, gas, 50% los trasportes públicos.
  • Creación de nuevas tasas e impuestos. Por ejemplo para poner una denuncia a la policía hay que pagar 150 euros. Al mismo tiempo los policías deben hacer una colecta para llenar los coches de patrulla.
  • Nuevo impuesto de la electricidad que si no se paga se corta la luz.

  • Las parejas con doble salario que sumaban hasta 4000 euros, hoy no reciben más que dos veces 400 euros de subsidio de paro, que se cobra con meses de retraso.

  • Los empleados del Estado o de empresas cercanas al Estado, como Olympic Airlines o los hospitales, no cobran desde hace meses. Los trabajadores de la Acrópolis no cobraban desde hacía 22 meses y cuando se manifestaron pacíficamente en la Acrópolis fueron desalojados a golpes de gases lacrimógenos.

Hospital  Didymóteicho en Evros, nordeste de Grecia, agosto de 2012

Hospital Didymóteicho en Evros, nordeste de Grecia, agosto de 2012

 

La falta de organización y la individualización llevan a la desesperación

 La falta de organización, unidad y un objetivo común por el que luchar lleva a la resignación y la desesperación a los miembros de la clase obrera que han perdido todo al paso de la enésima crisis capitalista.

El Capital se ha nutrido durante siglos del trabajo colectivo de millones de personas; nunca el trabajo individual magnificado y enaltecido por los medios de comunicación ha permitido acumulación alguna.

Los servicios públicos con los que se llenan la boca los reformistas de izquierdas no son más que una migaja de lo que produce el pueblo y además se alimentan de impuestos sobre las rentas que produce nuestro trabajo. No es ahí donde podemos resolver las crisis. Es devolviendo el Capital y sus propiedades a manos de toda la sociedad que es quien lo ha levantado.

Porque es hoy cuando más abundancia material se produce de forma colectiva con la participación de todos los sectores de la clase obrera de todo el mundo. Un sólo producto es elaborado en varios países, lo cual hace que los trabajadores de todo el mundo estemos interconectados. Por tanto, tampoco la “globalización” o “mundialización” es el problema como proclaman modernos nacionalistas disfrazados de “altermundistas”.

Es curioso que mientras los demócratas títeres del Capital masacran a los pueblos en este mismo instante repiten hasta la saciedad las historias de terror sobre el comunismo y sus supuestos crímenes. ¿Será quizás porque temen que el pueblo tome la única alternativa revolucionaria posible que es apropiarse de las riquezas que genera y acabe son sus privilegios?

 

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

 




Las fuerzas productivas

CUADERNO 8

Cuadernos para el debate – Nº8 – Las fuerzas productivas

 

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La realidad objetiva y el conocimiento

Cuadernos para el debate – Nº7 – La realidad objetiva y el conocimiento

 

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La metafísica

CUADERNO 5

Cuadernos para el debate – Nº 5 – La metafísica

 

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Introducción a la dialéctica

Cuadernos para el debate – Nº 4 – Introducción a la dialéctica

 

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La pequeña y mediana empresa

3

 Cuadernos para el debate – Nº 3 – La pequeña empresa

 

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