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La Unión Europea autoriza el envío de armas a los «rebeldes» sirios

Pocos meses después de recibir el premio nobel de la paz1 la Union Europea muestra abiertamente su lado criminal levantando el supuesto embargo de armas a los « rebeldes » sirios, principalmente al Ejército Libre de Siria.

Muchos trabajadores españoles que sufren en sus carnes la democracia capitalista en forma de paro y sobre-explotación quisieran recibir el mismo apoyo que reciben los « rebeldes » sirios2.

Pero si fueran los trabajadores los que se levantaran en armas contra la gran patronal que la exprime o los grandes propietarios que se han enriquecido con la especulación inmobiliaria, mientras expulsan a familias enteras de sus casas, serían calificados como terroristas.

De hecho una simple manifestación callejera justifica unas buenas palizas a manos de la policía lacaya que defiende este régimen inhumano.

¿Quién representa a los rebeldes sirios? Principalmente la Coalición Nacional de las Fuerzas de la Oposición y la Revolución, donde destaca el predicador islamista Ahmad Moaz Al-Khatib que los medios de comunicación han intentado pasar como “moderado”, pero que es miembro de los Hermanos Musulmanes y trabaja para la Shell después de la concesión de gas del gobierno sirio a la petrolera anglo-holandesa. 

El brazo militar de esta coalición, el Ejército Libre de Siria, tiene como jefe espiritual al clérigo sunita salafista Adnan Al-Arour que entre otras perlas invita a Turquía a invadir Siria3 o amenaza con trocear a los alauítas que se opongan a la “revolución” siria4.

El PCOE denuncia el carácter imperialista de la Unión Europea edificada en torno a los intereses de los monopolios capitalistas y llama a los trabajadores de toda Europa a organizarse y unirse para construir otra Europa libre de explotación y guerras. Es decir, para edificar el Socialismo en Europa.

   

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE


 

1 La Unión y sus precursores han contribuido durante seis décadas al avance de la paz y la reconciliación, democracia y derechos humanos en Europa” Comité Nobel Noruego, 12 de octubre de 2012

2 « El gobierno del presidente Barack Obama anunció que extendería una asistencia directa no letal a los rebeldes sirios y una ayuda adicional de 60 millones de dólares a la oposición política siria.    El secretario norteamericano de Estado, John Kerry, y funcionarios de otros 11 países que han figurado entre los más activos en demandar la salida de Assad firmaron una declaración en la que se afirma que están de acuerdo en “la necesidad de cambiar el equilibrio existente del poder”. Associated Press. 1 de marzo de 2013

3 http://ardronetv.com/youtube_browser.php?do=show&vidid=4fRzyaIwznc

4 http://www.wat.tv/video/syria-adnan-al-arour-says-4rbzd_31wod_.html

 




Bulgaria: «Mi voto por un puñado de levas»

Varios miles de personas han salido a la calle en las últimas semanas ante la situación de pobreza, paro, corrupción, y subida de precios, como el de la electricidad, que explotó al doble en enero. En algunos hogares ha aumentado la factura de la luz hasta cien euros mientras el salario medio es de 377 euros y la pensión media de 150 euros. La desesperación ha llevado a siete personas a inmolarse, algo inaudito en este país.

Los movilizaciones han provocado la dimisión del gobierno y la celebración de elecciones anticipadas.

Pero en Bulgaria también los partidos políticos visitan los barrios más pobres en épocas de elecciones para comprar votos.

 El 90% de los gitanos en Bulgaria no tiene trabajo y dan su voto a cambio de 10-25 euros, sabiendo además que aunque no vendieran su voto no cambiaría su situación.

En los pueblos más pobres se saldan las deudas en la tienda de la esquina votando al partido que «propone» el comerciante.

Entre la población gitana hay 35% de analfabetismo, frente al 9% antes de la caída del socialismo en 1989. Según la investigadora Antonina Zhelyazkova, el 10-12% de los gitanos son “super-ricos” y el 50% sobreviven.

El país vive también una fuga masiva desde que se restauró el capitalismo: la población ha caído de 9 a 7,2 millones de habitantes desde 1989. Como afirma la socióloga Iskra Dondolova “desde 1989 nuestros jóvenes, bien formados, no se quedaron en Sofia. No fundaron una familia, partieron a Alemania, Gran Bretaña…Es la élite lo que nos ha faltado y nos falta”.

La experiencia de Geory de 25 años es muy similar a la que viven los jóvenes españoles en estos momentos. Ha vivido 8 años en Chipre, dos años en China y seis meses en Irlanda. A su vuelta Georgy encontró su país “en un estado lamentable. No pienso que el problema sea encontrar un trabajo aquí con un salario decente. El problema es el nivel de vida, la educación, la sanidad. ¡Hace falta un milagro!”

 
   

 Plamen, Reneta Planevi con uno de sus hijos, Christian. Después de 23 años de “transición democrática” la decepción les ha ganado.

 

        

 Con la transición al capitalismo las pensiones cayeron a los 3 euros al mes y los salarios a los 10 euros. Plamen y Reneta Planevi, trabajadores que viven con sus hijos en un barrio de la periferia de Sofía no tienen otro deseo que dejar el país: “Vas a las manifestaciones, después votas y nada cambia. Nos mienten. ¿El paso a la “democracia”? ¡Qué decepción! Después de 23 años hemos probado de todo: liberales, conservadores, antiguos comunistas. Ninguno salva al otro. Sólo los ricos salen adelante. Pero es un pequeño círculo”.

Como muchos búlgaros no dudan en evocar los tiempos antes de la caída del muro de Berlin: “Antes, no había sin techo, gitanos con sus carretas, perros errantes por las calles. Había limpieza. Ninguna necesidad de barrotes en las ventanas de la planta baja. Había orden y seguridad. Encontrabas trabajo. Había sitio para todo el mundo. La vida era tranquila.”

 

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE




Los monopolios más fuertes que países enteros

1La riqueza producida por las clases trabajadoras de todos los países se acumula y concentra cada vez en menos manos. Las de los dueños de los monopolios.

Valga este artículo para ilustrar con cifras cómo el capital acumulado por algunos de esos monopolios superan la riqueza producida por países enteros.

Algunas cifras esclarecen esta concentración de riqueza: a comienzos de 2013 Apple pesaba en bolsa el equivalente al presupuesto de Francia o la suma de los PIB rumano, húngaro, eslovaco, croata y lituano. La sóla cifra de negocios de la compañía petrolífera anglo-holandesa Royal Dutch representa la actividad de todo el Reino Unido durante dos meses y medio.

A pesar de la cantidad de trabajadores que se concentra en una sola empresa como es el caso de Wal-Mart, que emplea a 2,1 millones de asalariados,  los propietarios se permiten el lujo de chulearlos y marearlos con acuerdos que no cumplen. Tal es el caso del productor de acero número uno del mundo, Acelor Mittal, que cuenta con 20mil trabajadores del metal y que ha cerrado varios hornos en Francia, a pesar del lloriqueo teatrero del Estado francés.1 2

Por citar algunos ejemplos más, la cifra de negocios de EXXON MOVIL ( 8482 mil millones de dólares), equivale a todo lo producido en Noruega;  la de Toyota (254 mil millones de dólares), al PIB de Grecia;  la de China Petroleum (419 mil millones de dólares), al de Australia o la de Volkswagen (254 mil millones de dólares) al de Egipto.

Estos grandes monopolios económicos y financieros tejen una tupida y opaca red de filiales y relaciones capitalistas. En 2011 tres investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zurich publicaban un estudio según el cual 737 firmas controlaban ellas sólas el 80% de las 43.000 sociedades transnacionales estudiadas.

No es por supuesto un fenómeno nuevo, porque corresponde a la fase más avanzada del capitalismo que es el imperialismo. Ya lo mostró Lenin a comienzos del siglo XX:

«Estos datos nos permiten ver cómo se extiende la espesa red de canales que abrazan a todo el país, que centralizan todos los capitales e ingresos monetarios, que convierten a los millares y millares de explotaciones dispersas en una explotación capitalista única, nacional en un principio y mundial después.»3

Lenin ya ponía al descubierto la falacia de la supuesta democratización de las empresas a través del sistema de acciones y que el mismísimo Gorvachov defendía como un sistema de control por parte de los trabajadores (otra estafa más de la “perestroika4 ):

la experiencia demuestra que basta con poseer el 40% de las acciones para disponer de los negocios de una sociedad anónima, pues cierta parte de los pequeños accionistas dispersos no tienen en la práctica ninguna posibilidad de tomar parte en las asambleas generales, etc. La “democratización” de la posesión de las acciones, de la cual los sofistas burgueses y los pretendidos socialdemócratas que son oportunistas esperan (o afirman que esperan) la “democratización del capital”, el acrecentamiento del papel y de la importancia de la pequeña producción, etc., es en realidad uno de los modos de reforzar el poder de la oligarquía financiera. […] Siemens, uno de los “reyes financieros” e industriales más poderosos de Alemania, declaraba el 7 de junio de 1900, en el Reichstag, que “la acción de una libra esterlina es la base del imperialismo británico”.5

 

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE


3    « El imperialismo, fase superior del capitalismo » V. I. Lenin, 1917

4 “¡Quieren espantamos con la propiedad privada! Yo veo la privatización de la manera siguiente: volver a comprar las empresas, pasando al sistema de acciones, para convertirlas en empresas populares.” Mijail Gorbachov, alocución del 28 de noviembre de 1990.

5 « El imperialismo, fase superior del capitalismo » V. I. Lenin, 1917

 




Hoy más que nunca, Frente Único del Pueblo

El paso de la crisis nos lleva a un lugar incierto si tenemos en consideración los sucesivos movimientos que surgen y las posiciones que adoptan “acreditados” expertos en política opositora al gobierno neofascista. IU, Julio Anguita, y partidos que se suponen de la izquierda revolucionaria, consumen todo su tiempo en inventar un día si y el otro también, asociaciones, formas de “luchas”, objetivos a alcanzar. Así, pues, tenemos donde elegir: “Republica”, “Retirada del Euro”, “Bloque crítico”, “Democracia ya”, “Constituyente”, etc. etc. Pero no se consigue dar un solo paso hacia adelante ¿Por qué? Indudablemente, porque no entienden que la política es un arte y una ciencia, que la lucha ha de ser científica o no es nada, y por eso todas las tentativas que son claramente pseudorrevolucionarias son tragadas por las fuerzas absorventes del sistema. 

 

Para centrarnos, comenzaremos por decir que todos tienen en común el ser antimarxistas; bien en la teoría, bien en la práctica, llegando a la conclusión que para ellos las clases sociales o no existen o desempeñan un papel secundario en este episodio histórico. La consecuencia subsiguiente no puede ser otra que la de negar a la clase obrera su papel de sujeto revolucionario. 

Despreciar a la clase obrera y negarle su papel en la historia no es ninguna tontería, supone abandonar al pueblo a la deriva, llevarle a un callejón sin salida, malgastar sus fuerzas, arruinar sus inquietudes y su indignación, hasta convertirle en un objeto maleable en manos del Estado capitalista. 

El capitalismo es un sistema de explotación en el que el patrón se enriquece como consecuencia de robarle al trabajador el producto de su trabajo. Lo que afecta al capitalista y a su Estado servidor, es que el trabajador no produzca, porque el sistema se vendría abajo inexorablemente. Por esta ley irrefutable, todo cuanto se haga a espaldas de los trabajadores no puede surtir un efecto transformador. Las manifestaciones interclasistas, es decir, de la ciudadanía, tienen la virtud de demostrar el estado de ánimo en general, pero no atizan ni pueden atizar al corazón del régimen. El gran capital continúa enriqueciéndose, porque su fuente de riqueza sigue manando euros. La clase obrera, las clases trabajadoras en su centro de trabajo, constituyen la fuerza vital e insustituible con la que el pueblo ha de contar obligatoriamente, o mejor dicho, a la que el pueblo ha de seguir, si quiere que sus protestas resulten exitosas. 

Pero la clase obrera se halla recluida tras las cuatro paredes de su centro de trabajo, donde la han llevado la traición de los grandes sindicatos y la de los partidos parlamentarios. Se encuentra pues, desamparada, a la vez que presa de unas leyes que práticamente la ha colocado en situación de ilegalidad. Toda acción que quiera llevar a cabo la clase obrera se encuentra con un obstáculo “insalvable”: la ley. La reforma laboral es ley; las huelgas de solidaridad por compañeros despedidos están prohibidas por ley; el despido es libre por ley; los convenios son anulados por el patrón al amparo de la ley. Las huelgas están anuladas indirectamente, no hace falta que la ilegalicen con una ley directa, la clave se halla en que poco a poco, por nada se podrá hacer huelga porque la ley protege las causas del descontento. 

La Ley, es decir, la política, impide al trabajador moverse. La política cercena todas las posibilidades de frenar el avance impetuoso del capitalismo. Ante esta situación los trabajadores y las capas populares no pueden salir a la desesperada, sin orientación clara, y sobre todo utilizando por arma la lucha económica, que antes de empezar ha sido tumbada por los golpes que ha recibido de la política, por las leyes. La lucha tiene que ser política desde los centros de trabajo, será entonces, cuando en la calle tome cuerpo un programa revolucionario con fuerza, con metas definidas, será entonces cuando el capital se resienta, pues se rebela la fuente de su riqueza. Ya no es posible pensar en pasitos, en reformas etc, que son tan ilegales como la lucha por el socialismo. Para conseguir que la reforma laboral, que los recortes, que la ley de educacion y todo cuanto ha impuesto el gobierno capitalista retroceda, es necesario ir a la huelga general política. Así ha planteado la situación el capitalismo. Para romper las leyes hay que saltárselas. Y nosotros decimos: ¿vamos a exponer al pueblo, vamos a ilegalizarnos para volver al punto de partida? NO, IREMOS A LA HUELGA GENERAL POLITICA, no como un fin, sino como el comienzo de un proceso de cambios profundos de la sociedad hasta lograr el ideal sublime que entraña los trabajadores, ser dueños de su destino. Que no quepa duda, lucharemos para lograr el socialismo. 

Pero la huelga política no será jamás el producto del estado de ánimo del pueblo, la huelga general política tiene que ser construida golpe a golpe, tramo a tramo, arrollando a cada paso la legalidad que nos impide al obrero, al trabajador, al estudiante y al vecino, ser libres. Hay que unir todas las fuerzas bajo un programa común de transformaciones, a través de una organización disciplinada, y eso, por más vuelta que se le quiera dar, se llama FRENTE UNICO DEL PUEBLO, que tendrá que ser orientada por la vanguardia ideológica cuyo nombre es PARTIDO COMUNISTA. 

HOY MAS QUE NUNCA,

FRENTE UNICO DEL PUEBLO

 PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPÀÑOL (PCOE)

 

FEDERACIONES DE JOVENES COMUNISTAS(FJCE)

 




Se avecina un nuevo pacto entre imperialistas y oportunistas

Desde la entrada de pleno en el período de crisis general del capitalismo –finales del siglo XIX-, la burguesía no ha escatimado esfuerzos a la hora de intentar “estabilizar” un modo de producción que es, por esencia, inestable y anárquico. Un sistema que, cegado por la ley universal del máximo beneficio capitalista, fundamenta su dominio en la propiedad privada sobre los medios de producción, arrancando el ciclo de acumulación de capital a través de la explotación del trabajo asalariado. Como decimos, ha sido una preocupación constante de los capitalistas, el intentar –vanamente- amortiguar las contradicciones irresolubles por las que discurre el modo de producción capitalista, con mayor intensidad en su etapa agonizante y putrefacta. La historia del siglo XX, plagada de conflictos bélicos interimperialistas y de repetidas y profundas crisis, así como de revoluciones triunfantes y de otras ahogadas en sangre, pone de manifiesto la ficción de un capitalismo “planificado y pacífico” (tesis imperialista), o algo aún más inverosímil, la de un capitalismo “controlado y de rostro humano” (tesis oportunista). Ambos posicionamientos, emanados de la ideología dominante burguesa, pretenden saltar por encima de la lucha de clases, presentando un Estado hegeliano “por encima de los intereses contrapuestos de las clases sociales”. Concepciones de claro contenido idealista y acientífico, que solo pretenden alargar la agonía del pueblo trabajador para beneficio de unos pocos explotadores y parásitos.

  

 Ni siquiera con la poderosa fusión de los grandes monopolios al Estado burgués, poniendo a éste último a su entero servicio, ha podido la oligarquía financiera “estabilizar” un régimen opresivo que mata a decenas de millones de seres humanos, mientras sobreexplota y pauperiza a otros tantos. Lejos de “amortiguar” y “controlar” las profundas contradicciones por las que discurre el reino del capital, el capitalismo monopolista de Estado no ha hecho otra cosa que agudizarlas progresivamente. Cada conflicto bélico imperialista, regido por la inevitable lucha por nuevos recursos y corredores energéticos, somete con brutalidad a pueblos enteros. Cada crisis capitalista de sobreproducción, retuerce con saña los grilletes del proletariado y el pueblo trabajador. No hay y no puede haber vuelta atrás cuando el imperialismo muestra su senilidad histórica, cuando la oligarquía financiera ya sólo puede ofrecer recetas netamente reaccionarias. Toda “alternativa” que se aleje de la revolución social y la dictadura democrática del proletariado –socialismo-, no hace más que reforzar los engranajes de un régimen insostenible.

 Por ello, desde esta contextualización histórica, nos resultan tan familiares los “grandes pactos por la cohesión social” entre imperialistas y oportunistas, tan publicitados hoy como ayer por los jerarcas políticos y sindicales del Reino de España. No en vano, ambas caras de la misma moneda, de la misma dictadura capitalista, se nutren de los excedentes generados por las guerras imperialistas y la explotación asalariada de la clase trabajadora. Desde la santa alianza de Bernstein o Kautsky con la gran burguesía del Rürh y los junkers germanos (II Reich), hasta llegar a la no menos santa alianza de las jerarquías oportunistas adscritas a la UE imperialista y demás satélites que giran en torno a la misma (CSI, BCE, CE, FMI, BM, OTAN, OCDE), la clase dominante no ha escatimado esfuerzos a la hora de que sus fuerzas políticas y sindicales blinden la superestructura de su dictadura de clase. Estos alquimistas del capital, conscientes de que su tiempo se agota, pretenden “reformar” lo que ya a todas luces aparece irreformable, a fin de mantener y expandir sus espurios privilegios a costa del sudor y la sangre de millones de trabajadores.

 En la actualidad, esta clásica maniobra de “pacto y conciliación” entre parásitos, explotadores y oportunistas, vuelve a planear por las usinas burguesas del régimen capitalista español. Ante un Gobierno incapaz, una oposición descompuesta y unas centrales sindicales desacreditadas, los monopolios industriales y financieros se afanan en tejer un nuevo “pacto nacional” para “hacer frente a la crisis” económica, política e ideológica. Y lo hacen, una vez más, confiados en una correlación de fuerzas que saben favorable, a pesar de la devastadora crisis capitalista en la que nos encontramos inmersos. Ante un movimiento obrero y sindical todavía atomizado y un movimiento comunista en lenta reconstrucción, la autopista de la esclavitud asalariada se les muestra abierta de par en par, ya sin ni siquiera peajes de ningún tipo. La clase dominante, especialmente en procesos de crisis, no sólo centraliza la producción y los capitales intensificando así sus propias contradicciones, sino que además precisa la centralización y concentración de su casta política y su cohorte de lacayos oportunistas, a fin de imponer sus intereses sobre las mayorías productivas y emboscar su descrédito popular. Base económica y superestructura se interrelacionan dialécticamente, el Estado burgués se cierra en un solo puño para profundizar su ofensiva frente al pueblo trabajador.

 Así ha venido sucediendo a lo largo de la historia. Buena prueba de ello fue la reconfiguración del régimen tras la crisis acaecida tras el tránsito del régimen fascista a la democracia burguesa a finales de los años 70. Cabe no olvidar los lodos que nos trajeron estos barros. Desde los Pactos de la Moncloa hasta el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, el imperialismo y las fuerzas oportunistas no han cesado en cerrar acuerdos y pactos a fin de intentar “estabilizar” y “amortiguar” la conflictividad inherente a todo modo de producción capitalista. Con todo, después de 40 años de “pactos”, partiendo de una constitución burguesa desvergonzadamente capitalista, una realidad histórica objetiva salta a la vista: la clase trabajadora no ha cesado de perder derechos y condiciones -duramente arrancados a la burguesía-, tras cada pacto suscrito por el Gobierno, la oposición, patronal y las traidoras cúpulas sindicales, engordados todos ellos a través de las millonarias subvenciones del capital monopolista, que premia con generosidad toda labor de “contención y cohesión social”.

 Veamos sólo algunas reseñas no exhaustivas de la historia “pactista” y traicionera que nos ha llevado al momento actual que vivimos:

  1. 1977. Pactos de la Moncloa; se impone la “flexibilización del mercado de trabajo”, la pérdida de negociación colectiva y se reconoce el despido libre. Se procede al “control de la inflación” a través de la congelación salarial, poniendo en el punto de mira a sectores como el textil, el naval o el siderometalúrgico. Se ponen las bases para el trasvase sistemático de la riqueza generada por los trabajadores hacia el capital.

  1. 1979. Acuerdo Básico Interconfederal (ABI). Se fija un tope salarial del 13% y la posibilidad de las empresas endeudadas de bajar sueldos a su antojo. Se traslada el peso de la negociación colectiva de los Comités a las secciones sindicales, poniendo las bases del Estatuto de los Trabajadores.

  1. 1980. Estatuto de los Trabajadores. Se abre de par en par la entrada a degüello del trabajo temporal y se refuerza el poder patronal en los procesos de trabajo, además de blindar todas las medidas antiobreras recogidas desde 1977. Entre otras; facilitación del despido, fijación del salario mínimo por debajo del coste de vida, establecimiento de la jornada laboral más larga de Europa (43 horas semanales), o la reducción de los ámbitos de negociación de convenios, entre otras.

  1. 1981. Acuerdo Nacional de Empleo. Por primera vez desde 1974, la tasa de crecimiento del salario medio por trabajador resulta negativo (incrementos salariales por debajo de la inflación). Además disminuye la cobertura económica y temporal de los desempleados y se aceptan los despidos improcedentes.

  1. 1984. Acuerdo Económico y Social. Primera reforma del Estatuto de los Trabajadores. Reales decretos sobre contratación precaria; a tiempo parcial, aprendizaje, prácticas.

  1. 1992. Medidas Urgentes de Fomento del Empleo y Protección por Desempleo. El “Decretazo”. Progresivo proceso para la eliminación de la protección por desempleo; ampliación del período mínimo de cotización y reducción de cuantías, además del endurecimiento de los requisitos para acceder a la prestación.

  1. 1993/1994. Reforma del Estatuto de los Trabajadores. Medidas Urgentes para el Fomento de la Ocupación. Legalización de la cesión de trabajadores (ETT). Abaratamiento del despido, desregulación de las condiciones laborales en pos de la “competitividad, la flexibilidad y la generación de empleo”. 1/3 de los asalariados quedan sometidos a unas condiciones laborales totalmente precarias.

  1. 1997. Acuerdo Interconfederal para la Estabilidad en el Empleo. Acuerdo Interconfederal sobre Negociación Colectiva. Acuerdo sobre Cobertura de Vacíos.

  1. 2002. Nueva reforma laboral por “Decretazo”. Liquidación de los salarios de tramitación.

  1. 2006. Nueva reforma laboral. Con la excusa de frenar la temporalidad, se precariza la contratación indefinida.

  1. 2011-2012; Nueva Reforma laboral que, básicamente, viene a cerrar el círculo de la esclavitud asalariada larvado durante décadas.

 Como se puede comprobar, al calor de las repetidas crisis de sobreproducción y la desmovilización del movimiento obrero, el capital logra pacto a pacto la sumisión más descarnada del trabajo a sus intereses, consolidándose en los mercados internacionales. Y su herramienta predilecta -el “pacto social” como mero reflejo superestructural de la base económica-, le ha servido para maximizar sus beneficios a costa de incrementar los grados de explotación de la clase trabajadora, empleada, desempleada, joven o jubilada. Ayer gota a gota, hoy a chorro abierto, imperialistas y oportunistas (capitalistas), pacto tras pacto, reconversión tras reconversión y reforma tras reforma, no han hecho otra cosa que esquilmar a los trabajadores. Ello no hubiera sido posible sin el imprescindible trabajo de zapa de las cúpulas sindicales, sin la consciente desmovilización y enajenación del proletariado fruto de la orfandad de Partido Leninista. Cabe no olvidar que tras cada pacto rubricado por las fuerzas vivas del régimen, éstas han recibido oportunamente ingentes cantidades de capital y prebendas de todo tipo a fin de consolidar al Estado burgués como efectiva maquinaria al servicio del capital monopolista.

 Esta depauperación y sobreexplotación “pactada” de la clase obrera, infló de deudas a las familias trabajadoras, que tras más de 3 décadas de “diálogo social” y de espejismos capitalistas de “bonanza” -a base de generar una economía dominada por el capital financiero-, se vieron obligadas a vivir a crédito tras las constantes pérdidas de poder adquisitivo y la voladura controlada de prácticamente todos los derechos laborales y sociales conquistados por el proletariado tras largas luchas. Es bien sabido que el capitalismo no produce para satisfacer necesidades, sino para maximizar beneficios. Roto el chorro de crédito en 2008, “la magia del dinero gratis” empezó a esfumarse. Y la historia volvió a repetirse, como dijera Marx, primero como farsa y después como tragedia; de nuevo las fuerzas productivas fueron tensionadas y destruidas, mientras la nueva bomba antiobrera -Reforma Laboral de 2012-, se abría paso sin complejos, legalizando la esclavitud asalariada.

La oligarquía financiera cuando huele la sangre proletaria va hasta el fondo en su proceso de vampirización, más aún cuando comprueba como el movimiento obrero se muestra incapaz de confrontar organizadamente tal ofensiva, que no tiene otro objetivo que situar a la clase trabajadora en el mismísimo siglo XIX. Así, resulta comprensible que importantes capitostes del IBEX35 y la CEOE, auténticos amos y señores del Estado burgués español, den rienda suelta a su ilimitada imaginación antiobrera, defendiendo abiertamente en los últimos días no solo el fin de los convenios, sino incluso del propio Estatuto de los Trabajadores o la no menos burguesa Ley de huelga. Son éstas sus posiciones de partida para el nuevo “pacto social” que se aproxima. Y mientras el Gobierno asiente obediente, la oposición socialdemócrata y los jerarcas sindicales del régimen no le van a la zaga; llevan meses mendigando un pacto, precisamente, con estos mismos enemigos del pueblo trabajador. En última instancia, ante un descrédito evidente de la institucionalidad burguesa al calor de la crisis capitalista, imperialistas y oportunistas pretenden que la esclavitud asalariada y la voladura de derechos conquistados tras largas luchas proletarias se lleven adelante “en paz”, y para ello se precisa la bendición de los que han hecho de la traición una forma de vida; PSOE, IU, UGT o CCOO.

 En pleno año 2013, después de 36 largos años de “consensos, acuerdos y pactos” por la “estabilidad”, el “empleo”, la “contratación indefinida” y demás eufemismos vergonzantes que solo han contribuido a generar más inestabilidad, más paro y más temporalidad, hoy la institucionalidad burguesa ya no puede esconder su acelerada putrefacción, aunque se empeñe en hacernos tragar ruedas de molino. 36 años de “cohesión social” entre imperialistas y oportunistas, han larvado este cuadro socio-económico aberrante; casi un 70% de trabajadores asalariados por debajo de los 1000€ mensuales (1/3 de ellos sin siquiera llegar al miserable SMI de poco más de 600€), un 40% de autónomos y más de un 25% de pensionistas en riesgo de pobreza, 2 millones de hogares obreros sin más ingresos que la caridad, más de medio millón de trabajadores saliendo al extranjero para sobrevivir, casi 200.000 desahucios anuales, 3 millones de niños en riesgo de exclusión social, pensiones vergonzosas y de miseria (media de 750€, estando el 81% de las mismas por debajo de 1000€), más de 6 millones de desempleados (tasa del 27%) o 3300 suicidios anuales, certifican el “éxito” del pactismo traidor y la “cohesión social” que es capaz de ofrecer este modo de producción caduco y putrefacto.

 36 años de éxito rotundo para imperialistas y oportunistas, 36 años de derrota en todos los frentes para la clase trabajadora y clases populares.

 Prácticamente 4 décadas de “diálogo social” por la miseria, la sobreexplotación, la enfermedad y la muerte de la clase obrera. Hoy los propietarios del Estado español, a través de una CEOE envalentonada, ya se atreve a proponer la derogación del propio Estatuto de los Trabajadores, toda vez que ya han arrasado con convenios y condiciones laborales mínimas. Ya ni siquiera les sirve la legislación burguesa rubricada por ellos mismos en los años 80. Vista la falta de respuesta organizada y de clase, y empujados por las leyes universales que definen al sistema capitalista, profundizan su ofensiva con el único límite que marca la normativa laboral del siglo XIX. Y justo en el momento en que más imprescindible se hace la unidad y solidaridad obrera, el oportunismo sale raudo y veloz a servir a sus amos –como siempre han hecho-, fabulando con “medidas sociales” que sólo buscan una legitimación perdida.

 Mientras UGT y CCOO mendigan desde hace meses otro pacto por “el empleo, la estabilidad y el crecimiento” con su Estado, el brazo socialdemócrata del imperialismo (PSOE) ya prepara sus “recetas sociales”, implorando a su vez un “pacto nacional” con uno de los Gobiernos más reaccionarios del régimen, intentando así frenar su caída libre. Si la farsa fueron los Pactos de la Moncloa de 1977, el conjunto de trabajadores tenemos la obligación moral de frenar en seco la tragedia que se avecina y que ya habita en nuestros centros de trabajo y barrios. En plena etapa imperialista, la única receta para poner fin a esta tragedia cotidiana, sólo puede venir del socialismo. Esto es; de la destrucción total del capitalismo monopolista y su aparato represivo estatal y el establecimiento de la dictadura revolucionaria del proletariado.

 Unos desean aplicar la terapia capitalista por vía directa y sin anestesia, tal y como se está aplicando. Otros mendigan más capital para sus corruptas gestorías, suplicando un poco más de tiempo y “acuerdos” para aplicar la terapia “pacíficamente”, a fin de no “generar tensiones sociales”. Todos forman parte de la cofradía del santo capital, al que veneran y creen eterno e inmutable. El oportunismo va más allá e incluso es capaz de encontrar en la dictadura capitalista extraños “rostros humanos” mientras los trabajadores se ahorcan antes de ser desahuciados, se declaran en huelga de hambre o se queman a lo bonzo en entidades bancarias. En definitiva, como fieles servidores de los intereses burgueses, todos brindan -pacto tras pacto-, por la propiedad privada de los medios de producción y la explotación asalariada, que tan buenos dividendos les proporciona.

 Es imprescindible que ante la avalancha antiobrera que nos somete, con especial sutilidad “pactista” desde 1977, los trabajadores rompamos de una vez por todas con nuestro aislamiento y división, pues como queda patente el capital no duda un instante a la hora de concentrar sus fuerzas, poniendo al Estado burgués a su entero servicio para arremeter contra las masas laboriosas. Los puntales del capitalismo monopolista de Estado andan buscando un nuevo y mayor “consenso”, imprescindible para justificar el crimen diario cometido contra los trabajadores. El gran capital ya ha dado la señal, la Corona lo anuncia, los jerarcas sindicales del régimen lo imploran, la oposición lo anhela, el Gobierno lo necesita. El ciclo IBEX35-CEOE-PPPSOEIU-UGTCCOO anda bien engrasado desde 1977. La cuestión es ¿a qué esperamos, siendo más y mejores, para tejer nuestra propia e imprescindible unidad proletaria desde la base? ¿Acaso existe otra alternativa real ante la realidad material que vivimos?

No extraña que algunos viejos obreros afirmen hoy que tenían mejores condiciones bajo el régimen fascista que bajo la democracia burguesa. Aquellos trabajadores, en base a la unidad, la solidaridad y la politización arrancaron importantes conquistas mediante su organización y combatividad clasistas. Hoy, aquél sujeto histórico revolucionario anda vapuleado, mientras aquellas condiciones y derechos duramente conquistados, han sido liquidados, traición a traición, hasta llegar a nuestros días. Comprendemos bien la perplejidad del viejo obrero que enfrentó la barbarie fascista y hoy constata como sus hijos y nietos, heredan puestos de trabajo de esclavos o son lanzados al pozo del desempleo, sumidos en el temor y el aislamiento suicida.

 A la división, desorganización e individualismo esparcidos entre el proletariado por la ideología dominante burguesa, el PCOE responde con un firme llamamiento a la unidad y la solidaridad de la clase obrera, pilares básicos hacia la edificación de un combativo movimiento obrero que se sepa dueño de su destino como sujeto histórico revolucionario, capaz de reconstruirse como “clase para sí” y caminar firme y decidió hacia su emancipación social. Capaz de construir sus propias instituciones democráticas proletarias, fundido entorno a su vanguardia proletaria y consciente de la necesidad de mandar al basurero de la historia a este modo de producción agotado. Un movimiento obrero capaz de mandar al basurero de la historia a los imperialistas y sus lacayos oportunistas, “pactistas” profesionales que ya sólo en la expansión irrefrenable de la miseria y la sobreexplotación hallan su execrable supervivencia.

 Ya no hay tiempo ni espacio para reivindicar mejoras en unos convenios que han quedado reducidos a papel mojado, para plantear conflictos aislados abocados al fracaso, para mendigar pactos infames ni seguir creyendo en fraudulentos capitalismos “con rostro humano”.

 Unir, organizar y dirigir a las fuerzas proletarias y populares hacia el socialismo. Construir el Frente Único del Pueblo en base a la Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores. Trabajar sin descanso por la consolidación de la Central Única de Trabajadores. He ahí los objetivos estratégicos irrenunciables del Partido, única vía para derrocar la barbarie imperialista que siembra de explotación, miseria y enfermedad nuestros centros de trabajo y barrios.

 

¡No más pactos contra el pueblo trabajador!

¡Sin tregua al imperialismo, sin tregua al oportunismo!

¡Por las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores y el Frente Único del Pueblo, construyamos poder popular!

¡Construyamos socialismo!

 

 Comisión de Movimiento Obrero y de masas del Partido Comunista Obrero Español




Sobre el VI encuentro andaluz de solidaridad con Cuba

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) quiere manifestar que no participará en el VI Encuentro Andaluz de Solidaridad con Cuba que se celebrará los próximos días 18 y 19 de mayo en Málaga, tal y como manifiesta el blog de los organizadores dicho evento.

Nuestro Partido recibió el pasado 1 de mayo un correo electrónico como carta de invitación a este Encuentro, en el cual no existían datos específicos de las actividades ni de los ponentes, por la que nos solicitaban confirmación al acto. Con fecha 11 de mayo, a una semana de dicha actividad y para nuestra sorpresa, aparece en el citado blog el nombre de nuestro Secretario General como participante en dicho evento, sin que nuestro Partido haya expresado en ningún momento, ni confirmado, su intención de participar en él.

 A la vez, aparecen por primera vez los ponentes: Willy Meyer, José Luis Centella o Diego Valderas, todos ellos pertenecientes a los sectores oportunistas que desde las instituciones del Estado venden y oprimen a la clase obrera española.

Así mismo, reafirmamos nuestra solidaridad con la Revolución Cubana. Una solidaridad de pueblo a pueblo y de partido a partido como hemos manifestado en innumerables ocasiones.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL.

 




Islandia: radiografía de una revolución «ciudadana»

En la bancarrota actual del capitalismo y en su fase más avanzada y corrompida proliferan supuestas alternativas que son mimadas por los medios burgueses siempre que no toquen la propiedad privada de los medios de producción, piedra sacro-santa del régimen capitalista.

 De entrada debemos sospechar cuando los propios medios del régimen usan el término “revolución”. Lo normal cuando hay un proceso de transformación radical de la sociedad es que si va contra los intereses de los capitalistas lo califiquen de “dictadura”.

Y el término “ciudadano” deja claro que la supuesta revolución no es propia de la clase trabajadora, sino un movimiento que mezcla intereses de las clases explotadoras y explotadas.

Por tanto es imposible esperar que de estos tipos de movimientos “ciudadanos” pueda ser una alternativa real al régimen económico y político actual.

Por otra parte es ingenuo pensar que un país que vive esencialmente de la pesca, el aluminio, o el turismo puede ser “autónomo” en pleno siglo XXI cuando es además un país de avanzado desarrollo tecnológico que necesita importar materias primas y maquinaria. Las tierras cultivables representan menos del 1% de la isla.

Pero vamos a los acontecimientos.

 2En enero de 2009 miles de islandeses se manifiestan con cacerolas frente al parlamento ante la situación crítica como fruto del estallido de una burbuja financiera: explosión del paro, de los desahucios…

El país se mantenía artificialmente a base de créditos (como el resto del planeta, por cierto).

Según las leyendas urbanas que circulan por internet la “revolución ciudadana” consiguió encarcelar a los políticos y banqueros culpables de la situación. Falso, porque de las causas que se abrieron sólo dos banqueros han sido condenados. En abril de 2012 el anterior primer ministro Geir H. Haarde fue exculpado de los cuatro cargos que se le imputaban.

3

El 27 de noviembre se eligen 25 candidatos de entre los 523 que se presentaron para elaborar un proyecto de constitución. Sólo un 36% de la población acude a este sufragio. Entre los 25 “ciudadanos” encontramos a pocos trabajadores, jornaleros o pescadores. Se trata de intelectuales, empresarios, periodistas, abogados y hasta un cura.

Forman lo que se llama una asamblea constituyente. Lo moderno y “novedoso” es que reciben propuestas a través de Facebook, Twitter o Youtube. 317.000 contribuciones se recogen. Que nos expliquen cómo 25 personas por muy intelectuales que sean pueden leer y tener en cuenta todas esas contribuciones.

En el proyecto de constitución que elaboran se propone que los recursos naturales que no son propiedad privada sean declaradas propiedad de la nación. He ahí el límite de estas revoluciones “ciudadanas”: la propiedad privada.

4El diario francés de carácter conservador Le Figaro calificaba el proyecto como de constitución por y para los ciudadanos1 . ¿Pero no decían que los medios de comunicación silenciaban esta “revolución”?

El proyecto de constitución además debe ser aprobada dos veces por el Parlamento, y entre esas dos veces deben celebrarse elecciones legislativas. Así que no sólo no se encarcela a los políticos sino que se les da la posibilidad dos veces de rechazar la nueva constitución y se mantiene el mismo tipo de democracia donde los partidos del capital controlan las elecciones.

Mientras esto acontecía recibíamos decenas de correos electrónicos y encontrábamos en blogs idealistas y pseudoreligiosos como “En positivo” o “Despertares” frases grandilocuentes del tipo Islandia consiguió acabar con un gobierno corrupto y parásito. Encerró a los responsables de la crisis financiera en la cárcel. Empezó a redactar una nueva Constitución hecha por ellos y para ellos. Y hoy, gracias a la movilización, será el país más próspero de un occidente sometido a una tenaz crisis de la deuda. Es la ciudadanía islandesa, cuya revuelta en 2008 fue silenciada en Europa por temor a que muchos tomaran nota. »2 .5

El 1 de julio de 2012 el presidente de Islandia Olafur Ragnar Grimsson, una figura más bien decorativa, es reelegido por sexta vez. Había decidido no volver a presentarse pero una petición firmada por 30 mil islandeses (un 10% de la población) le hizo cambiar de idea.

El señor Olafur Ragnar había animado el desarrollo del sector financiero antes del estallido de la crisis. Ahora lo justifica diciendo que durante la última década del siglo XX y los primeros años del siglo XXI las empresas farmacéuticas o de ingeniería, tecnológicas, bancarias, se desarrollaron y dieron a los jóvenes islandeses educados, por primera vez en nuestra historia, la posibilidad de trabajar sobre una escala global sin tener que dejar el país. Los bancos han formado parte de esta evolución. Se portaban bien.

Y el mismo presidente islandés que ha recibido el visto bueno por sexta vez de los islandeses valora de la siguiente manera las instituciones vigentes antes y durante la crisis:

La Constitución actual ha jugado su papel en la crisis: el de mantener las elecciones, organizar los referendums,…

Islandia es una de las democracias más estables y seguras del mundo […] Y sin embargo tras la quiebra financiera la policía tuvo que defender el Parlamento día y noche, la Banca central, las oficinas del Primer ministro…[…] Pero tuvimos la suerte de poder responder a todas las demandas de los manifestantes

Es decir, con las mismas instituciones han evitado males mayores (por ejemplo una revolución de verdad).

El 21 de octubre de 2012 un 48,9% de los islandeses acuden a votar la nueva constitución “ciudadana”, y de esos un 66,3% la aprobaron. Lo cual nos da un porcentaje final de un 32,42% de islandeses que apoyan el proyecto “ciudadano” de constitución.

Mientras tanto, el gobierno socialdemócrata seguía sus reuniones con el FMI que le dictaba los pasos a seguir y que prestó al país 1,6 mil millones de euros entre 2008 y 2011. Prueba de esta colaboración es el informe No. 12/309 de noviembre de 2012 realizado tras la visita en septiembre del mismo año de los representantes del FMI a Islandia1 . En este informe se afirma lo siguiente:

Se ha hecho un considerable progreso en alcanzar las condiciones macro-económicas necesarias para levantar los controles al capital, incluyendo poner las finanzas del gobierno en una trayectoria sostenible, limpiando los balances del sector financiero y recuperando el acceso a los mercados internacionales de capital

La estrategia de liberalización de capital esta siendo implementada ampliamente como se planeó”

“Las autoridades coinciden en que sería demasiado arriesgado eliminar los controles en 2013

Y llegamos a las elecciones legislativas del 29 de abril de 2013 donde la coalición que gobernaba el país antes de la crisis, el Partido de la Independencia (derecha) y el Partido del Progreso (de centro y agrario) vuelve a ganar dejando a un lado a los socialdemócratas que cumplieron su misión de lavarle la cara un poco al sistema mientras se seguían las directrices indicadas por el capital islandés.

Entre ellas las de rechazar la deuda con los bancos extranjeros (principalmente Gran Bretaña y Holanda) pero no la de los bancos islandeses. Dos de ellos han ya vuelto a privatizarse tras haberlos saneado. SPRON por ejemplo se fusionó con el Banco Arion que a su vez fue regalado a los acreedores extranjeros de Kaupthing.

A través de un complicado sistema de participaciones los bancos han sido retomados por los acreedores extranjeros que han paralizado las investigaciones contra esas entidades.

Sin embargo las leyes islandesas sobre la quiebra impiden además a la gente escapar a su crédito hipotecario; ni siquiera muriendo porque la deuda se transmite a los hijos.

Se afirma también Islandia está saliendo de la crisis, lo cual demostraría el supuesto éxito de la “revolución” islandesa. Lo que han hecho es simplemente volver un paso atrás al cancelar deudas mayores con acreedores extranjeros pero las causas que obligan a la clase trabajadora a endeudarse para adquirir los bienes básicos continúan y volverá a destaparse la crisis sistemática en cuanto esas deudas se hagan insostenibles de nuevo.

Por otro lado las exportaciones se mantienen porque al tener moneda propia (corona) pueden jugar con el valor de ésta. Si la devalúan consiguen que sus productos sean más baratos y competitivos que los otros países pero al mismo tiempo provocan una inflación y subida de precios que estancan el consumo en el mismo país.

Para finalizar dejemos que sea el propio Thorvaldur Gylfason, uno de los redactores del proyecto de constitución, quien haga balance: hay pocas esperanzas en que el nuevo Parlamento respete la voluntad del pueblo si el Parlamento saliente ha fracasado a hacerlo a pesar de sus promesas.2

Una y otra vez se demuestra que buscar la solución dentro del sistema capitalista en la fase actual es intentar cuadrar el círculo. Una vez más el PCOE no entiende que haya más fases intermedias: sólo cabe ya el Socialismo.

Y para alcanzarlo hay primero que organizar al pueblo trabajador principalmente en centros de trabajo, fincas, centros de estudio, y barrios para desarrollar el Frente Único del Pueblo con el que levantar nuestro propio Estado y Parlamento obreros y tomar así el poder político y económico.

 Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

 


1 https://www.imf.org/external/pubs/cat/longres.aspx?sk=40109.0

2  http://www.vivreenislande.fr/2013/03/putsch-la-constitution-islandaise-redigee-par-le-peuple-a-ete-assassinee-par-le-parlement.html

3  https://www.imf.org/external/pubs/cat/longres.aspx?sk=40109.0

4  http://www.vivreenislande.fr/2013/03/putsch-la-constitution-islandaise-redigee-par-le-peuple-a-ete-assassinee-par-le-parlement.html

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T-SOLAR: La solución, el socialismo

1366390540 085821 1366391788 noticia normalLa crisis para los trabajadores se ha convertido en el rasgo característico de la existencia bajo el capitalismo. Es la lucha que sostiene a diario la mayoría de la población para tratar de llegar hasta fin de mes, frente a la diferencia cada vez mayor entre los salarios y el coste de la vida.

Los salarios disminuyen o se congelan, mientras que los precios de los alimentos, vestimenta, vivienda, impuestos, atención médica, educación, etc suben como la espuma. Hay miles de personas cuyo único ingreso es el subsidio del Paro, o personas que se ven obligadas a rebuscar comida en los contenedores de basura, en las asociaciones de beneficencia, etc.

 La mayoría de los trabajadores vive en un constante temor por miedo a que lo despidan, lo que puede ocurrir en cualquier momento. Es lo que ha pasado, por ejemplo, con los trabajadores de T-Solar en Ourense :“justificándose” en la crisis, la empresa despide a 170 trabajadores.

Este caso muestra, por sí mismo, la esencia básica del capitalismo, su inhumanidad y crueldad, la falta absoluta de responsabilidad social, la falta más elemental de democracia, su anarquía en la producción y en la etapa presente, su crisis estructural.

El cierre de esta planta, los despidos y la situación general del capitalismo, representan una gran tragedia para los obreros. La pérdida de empleo significa también la pérdida de cotización a la Seguridad Social  (37 años para recibir una mísera pensión), la pérdida de ingresos, el impacto psicológico del desempleo en los obreros, etc.

Muchos trabajadores han invertido sus ahorros de toda la vida en una vivienda. Para aquellos que no podrán continuar pagando la hipoteca y no puedan vender su vivienda, esto significa la pérdida de la casa y del dinero duramente ganado e invertido en la misma.

¿Y cómo estos obreros podrán atender a sus familias y pagar la educación a sus hijos? ¿Qué hacer cuando algún miembro de la familia enferme?. Los médicos y los hospitales dejan de ser progresivamente gratuitos, si alguna vez lo fueron.

Pero nada de esto importa a los capitalistas. Para ellos el cierre de empresas, el paro, no tiene importancia ninguna, ya que no influye dentro de sus cálculos y planes generales. Lo único que le importa al capitalista son las ganancias. El trabajador interesa al capitalista sólo como fuente de ganancias.

Muchas de estas fábricas que se cierran continúan siendo rentables para los capitalistas .¿Por qué entonces las cierran?. Porque cuando las empresas se convierten en monopolios gigantescos no se contentan con cualquier ganancia, sino con el máximo de ganancia.  Si el “botín” es menor que el máximo calculado , y si pueden encontrar un “botín” mayor en otra parte se mudan (deslocalización).

La mano de obra es, para la empresa, una mercancía que se compra y se utiliza como cualquier otra mercancía. Y el obrero para ellos no es una persona, un ser humano con necesidades, anhelos y sentimientos, sino algo que puede ser utilizado y descartado según la conveniencia de la empresa, como si fuese chatarra o una pieza gastada de la maquinaria.

Pero no sólo eso,  sino que los capitalistas reciben jugosas subvenciones e inyecciones de dinero público, como en el caso de T-Solar. Según la “hoja parroquial”, es decir, el diario pro-capitalista La Región :   “T-Solar arrancó en 2008 con un proyecto de última generación para fabricar paneles solares y, sólo cinco años después, plantea ya este ERE, dejando 61 millones de euros en deudas, a pesar de las ayudas públicas recibidas así como créditos blandos de entidades financieras.

No hay que olvidar que T-Solar, que se dedicaba a la construcción de paneles solares de última generación, recibió del Gobierno autonómico bipartito una ayuda directa de 5,84 millones a través del Igape, un aval financiero sobre el 50% de un préstamo de 20 millones, y la participación de Xes Galicia en el capital social de la empresa. Después, el Gobierno del PP le concedió otro préstamo de cinco millones a través también de Xes Galicia.”

Es decir, con el dinero público de todos, el que sale del trabajo de los obreros, se financió una empresa privada que ahora deja en la estacada a los trabajadores porque no les interesa seguir produciendo. Culpa del capitalismo y del sinsentido de la producción capitalista.

Los efectos del cierre de T-Solar no se dejan sentir sólo entre los trabajadores despedidos y sus familias. Se reflejan en toda Ourense, cuyos polígonos y áreas industriales se encuentran en franca decadencia.

El cierre de fábricas, los EREs, demuestra el inmenso poder que tienen las grandes empresas que dominan la economía capitalista. Es un poder dictatorial. ¿Quién elige a los altos ejecutivos de las grandes empresas?  No son las gentes de Ourense, sino que son elegidos por un puñado de los accionistas más ricos y a ellos rinden cuentas, no al pueblo trabajador.

Los defensores del capitalismo invierten mucho trabajo y gastan millones de euros en desviar de la mente del pueblo la cuestión de quién dirige y controla la vida económica dentro del capitalismo. Pero, para la mayoría del pueblo del Ourense capitalista, el asegurar su existencia no depende del control democrático del pueblo, sino del poder dictatorial de un número no grande de corporaciones y multinacionales. En la esfera económica, el capitalismo es desde sus bases antidemocrático y antihumano.

Esto, por supuesto, tiene también influencia en la escena política. En la sociedad capitalista, el dinero constituye una de las fuerzas motrices de la política. Y son precisamente las empresas quienes tienen el dinero. Pueden utilizar este dinero para elegir al pelele de turno que se sentará en el sillón del gobierno, pueden controlar los medios de comunicación, etc. Vivimos en una sociedad dominada por las empresas y los monopolios. Por consiguiente, incluso donde se nos dice que existe democracia, se trata de una dictadura del capital.

El capitalismo es un modo de producción anárquico. Se produce no según las necesidades, sino para el máximo beneficio, sin orden ni control. Esta anarquía se encuentra en evidente contradicción con la planificación y coordinación general que una economía requiere objetivamente. Vivimos en una sociedad moderna compleja, en la cual cada una de sus partes depende de otras, encontrándose todas interconectadas. Los obreros dependen de los empleos, los cuales se encuentran controlados por las empresas. Ellos no pueden ganarse la vida con sus propias manos, y las fábricas y maquinaria, las tienen en sus garras, las empresas. Los comerciantes dependen de que los obreros tengan trabajo. La ciudad de Ourense depende de que las fábricas trabajen, de que los obreros estén empleados y de que los comercios marchen bien. Lo que suceda en un lugar determinado también afectará a sus áreas circundantes y así sucesivamente.

La economía tiene que ser dirigida por un plan central, cuyo objetivo principal sea aumentar el bienestar del pueblo. Pero esto no puede lograrse en el capitalismo, donde la economía está dirigida por las empresas privadas que no persiguen satisfacer los intereses del pueblo y su bienestar, sino sus intereses privados, los cuales consisten en alcanzar la mayor ganancia. Sólo bajo el socialismo puede ser dirigida planificadamente la economía.

El capitalismo, como sistema socio-económico, no acepta responsabilidades por una vida satisfactoria para el pueblo. Los intereses humanos no son asunto de la sociedad capitalista. El capitalismo es brutal y antihumano. La gente se puede estar muriendo que si no tiene el dinero para pagar la cama de un hospital, está sentenciada. Esto no está pasando en Somalia o Haití, sino en el Ourense del siglo XXI.

También se habla de que algunos obreros tienen un salario elevado. Pero si a eso le descontamos los impuestos, la hipoteca, el transporte, la atención médica, etc, etc ¿qué nos queda?. Nos queda que vivimos para trabajar y no trabajamos para vivir.

Tal y como se desarolla la crisis general del capitalismo, en la misma medida, se profundiza la crisis de la gente, de los trabajadores.Y es precisamente esta situación la que obliga a los trabajadores a buscar auténticas soluciones. Y esa solución se llama socialismo. Los propagandistas del capitalismo son bien conscientes de ello. Esto explica la continua y casi histérica guerra propagandística contra el comunismo. Esta es la razón para inventar y propagar cada vez más mayores mentiras y calumnias sobre el socialismo.

Todo esto para mantener los intereses de los capitalistas, que son las ganancias y cómo hacerse todavía más ricos. Nos toca a los obreros, trabajadores y demás clases populares luchar por un sistema que subordine todos sus esfuerzos a un solo objetivo: la vida satisfactoria y el bienestar del pueblo. Ese sistema se llama socialismo.

 


 

T-SOLAR: A SOLUCIÓN, O SOCIALISMO

 A crise para os traballadores converteuse no trazo característico da existencia baixo o capitalismo. É a loita que sostén a diario a maioría da poboación para tratar de chegar ata fin de mes, fronte á diferenza cada vez maior entre os salarios e o custo da vida.

Os salarios diminúen ou conxélanse, mentres que os prezos dos alimentos, vestimenta, vivenda, impostos, atención médica, educación, etc soben como a escuma. Hai miles de persoas cuxo único ingreso é o subsidio do Paro, ou persoas que se ven obrigadas a rebuscar comida nos colectores de lixo, nas asociacións de beneficencia, etc.

A maioría dos traballadores vive nun constante temor por medo a que o despidan, o que pode acontecer en calquera momento. É o que pasou por exemplo cos traballadores de T-Solar en Ourense. “Xustificándose na crise” a empresa despide a 170 traballadores.

Este caso mostra por si mesmo, a esencia básica do capitalismo, a súa inhumanidade e crueldade, a falta absoluta de responsabilidade social, a falta máis elemental de democracia, a súa anarquía na produción e na etapa presente, a súa crise estrutural.
O peche desta planta, os despedimentos e a situación xeral do capitalismo representa unha gran traxedia para os obreiros. A perda de emprego significa tamén a perda de cotización á Seguridade Social(37 anos para recibir unha mísera pensión), a perda de ingresos, o impacto psicolóxico do desemprego nos obreiros, etc.
Moitos traballadores investiron os seus aforros de toda a vida nunha vivenda. Para aqueles que non poidan continuar a pagar a hipoteca e non poidan vender a súa vivenda, isto significa a perda da casa e do diñeiro duramente gañado e invertido nesta.

E como estes obreiros poderán atender ás súas familias e pagar a educación aos seus fillos?¿Que facer cando algún membro da familia enferme? Os médicos e os hospitais deixan de ser progresivamente gratuítos, se seica algunha vez o foron.

Mais nada disto importalle os capitalistas. Para eles o peche de empresas, o paro, non ten importancia ningunha xa que non inflúe dentro dos seus cálculos e plans xerais. O únicos que lle importa ao capitalista son as ganancias. O traballador interesa ao capitalista só como fonte de ganancias.

Moitas destas fábricas pechadas continúan sendo rendibles para os capitalistas. Porqué entón as pechan?.Porque cando as empresas se converten en monopolios xigantescos non se contentan con calquera ganancia, senón co máximo de ganancia. Se o “botín” é menor que o máximo calculado ,ou poden encontrar un “botín” maior en algures, mudanse(deslocalización).
A man de obra é, para a empresa, unha mercadoría que compra e se utiliza como calquera outra mercadoría. E o obreiro para eles non é unha persoa, un ser humano con necesidades, anhelos e sentimentos, senón algo que pode ser utilizado e descartado segundo a conveniencia da empresa, coma se fose ferralla ou unha peza gastada da maquinaria.

Pero non só iso senón que os capitalistas reciben substanciosas subvencións e inxeccións de diñeiro público, como no caso de T-Solar. Segundo a “folla parroquial”, é dicir o diario pro-capitalista La Región: “T-solar arrancou en 2008 cun proxecto de última xeración para fabricar paneis solares e, só cinco anos despois, formula xa este ERE, deixando 61 millóns de euros en débedas, a pesar das axudas públicas recibidas así como créditos de entidades financeiras.

Non hai que esquecer que T-Solar, adicabase á construción de paneis solares de última xeración, recibiu do Goberno autonómico bipartito unha axuda directa de 5,84 millóns a través do Igape, un aval financeiro sobre o 50% dun préstamo de 20 millóns, e a participación de Xes Galicia no capital social da empresa. Despois, o Goberno do PP concedeulle outro préstamo de cinco millóns a través tamén de Xes Galicia. “

É dicir, co diñeiro público, de todos, o que sae do traballo dos obreiros se financiou unha empresa privada que agora deixa na estacada os traballadores porque non lles interesa seguir producindo. Culpa do capitalismo e da trangallada da produción capitalista.

Os efectos do peche de T-Solar non se deixan sentir só entre os traballadores despedidos e as súas familias. Reflíctense en toda Ourense, cuxos polígonos e áreas industriais se encontran en franca decadencia.
O peche de fábricas, os EREs, amosa o inmenso poder que teñen as grandes empresas que dominan a economía capitalista. É un poder ditatorial. Quen elixe aos altos executivos das grandes empresas?.No son as xentes de Ourense, senón que son elixidos por un puñado dos accionistas máis ricos e a eles renden contas, non ao pobo traballador.

Os defensores do capitalismo inverten moito traballo e gastan millóns de euros en desviar da mente do pobo a cuestión de quen dirixe e controla a vida económica dentro do capitalismo. Mais para a maioría do pobo do Ourense capitalista asegurar a súa existencia non depende do control democrático do pobo, senón do poder ditatorial dun número non grande de corporacións e multinacionais. Na esfera económica, o capitalismo é dende as súas bases antidemocrático e antihumano.

Isto por suposto, ten tamén influencia na escena política. Na sociedade capitalista, o diñeiro constitúe unha das forzas motoras da política. E son precisamente as empresas as que teñen o diñeiro. Poden utilizar este diñeiro para elixir o monicreque correspondente que vai sentar na butaca do goberno, poden controlar os medios de comunicación, etc. Vivimos nunha sociedade dominada polas empresas e os monopolios. Por conseguinte, mesmo onde se nos di que existe democracia, trátase dunha ditadura do capital.

O capitalismo é un modo de produción anárquico. Prodúcese non segundo as necesidades senón para o máximo beneficio, sen orde nin control. Esta anarquía encóntrase en evidente contradición coa planificación e coordinación xeral que unha economía require obxectivamente. Vivimos nunha sociedade moderna complexa, na cal cada unha das súas partes depende doutras, encontrándose todas interconectadas. Os obreiros dependen dos empregos, os cales se encontran controlados polas empresas.

 

Eles non poden gañarse a vida coas súas propias mans, e as fábricas e maquinaria téñenas nas súas poutas as empresas. Os comerciantes dependen de que os obreiros teñan traballo. A cidade de Ourense depende de que as fábricas traballen, de que os obreiros estean empregados e de que os comercios marchen ben. O que suceda nun lugar determinado tamén afectará ás súas áreas circundantes e así sucesivamente.
A economía ten que ser dirixida por un plan central, cuxo obxectivo principal sexa aumentar o benestar do pobo. Isto non pode lograrse no capitalismo, onde a economía está dirixida polas empresas privadas que non perseguen satisfacer os intereses do pobo e o seu benestar, senón os seus intereses privados, os cales consisten en alcanzar a maior ganancia. Só baixo o socialismo pode ser dirixida planificadamente a economía.

O capitalismo, como sistema socio-económico, non acepta responsabilidades por unha vida satisfactoria para o pobo. Os intereses humanos non son asunto da sociedade capitalista. O capitalismo é brutal e antihumano. A xente pódese estar a morrer que se non ten o diñeiro para pagar a cama dun hospital, está sentenciada. Isto non está a pasar en Somalia ou Haití,senon no Ourense do século XXI.

Tamén false de que algúns obreiros teñen un salario elevado. Pero se a iso lle descontamos os impostos, a hipoteca, o transporte, a atención médica, etc, etc que nos ficou?. Ficounos que vivimos para traballar e non traballamos para vivir.
Tal e como de desenvolve a crise xeral do capitalismo , na mesma medida se afonda a crise da xente, dos traballadores. E precisamente esta situación a que obriga os traballadores a buscar auténticas solucións. E esa solución chámase socialismo. Os propagandistas do capitalismo son ben conscientes diso. Isto explica a continua e case histérica guerra propagandística contra o comunismo. Esta é a razón para inventar e propagar cada vez máis maiores mentiras e calumnias sobre o socialismo.

Todo isto para manter os intereses dos capitalistas, que son as ganancias e como facerse aínda máis ricos. Tócounos aos obreiros, traballadores e demais clases populares loitar por un sistema que subordine todos os seus esforzos a un só obxectivo: a vida satisfactoria e o benestar do pobo. Ese sistema chámase socialismo.




Ante lo acaecido el 25A

La realidad es testaruda y vuelve a confirmar la justeza de nuestros análisis (en concreto, de este http://goo.gl/VqqGP ). Las contradicciones inherentes al sistema capitalista siguen agudizándose, y en el transcurso de la lucha de clases se van cayendo las caretas de los claudicadores en la lucha de la clase obrera.

El 25 de Abril vimos como buena parte de los movimientos sociales, y partidos pretendidamente comunistas, daban la espalda a una convocatoria que, a pesar de ser un fracaso en asistencia -en relación a lo que se esperaba-, consiguió reunir a algunos de los elementos más combativos y conscientes de la clase obrera madrileña. 15M, DRY, PCE-IU, CCOO-UGT, PCPE, etcétera se posicionaron claramente en contra u obviaron esta movilización. ¿Por qué?

 

La realidad es que estos movimientos sociales, partidos y sindicatos están dominados – y domados – ideológica y políticamente por la pequeña burguesía proletarizada y por la aristocracia obrera. Estos sectores, de ideología netamente burguesa, sólo aspiran a recuperar sus estándares de vida previos al período de crisis de sobreproducción capitalista, sueñan únicamente con volver a ese efímero espejismo que fue aquel período de ‘bonanza’. Por eso en sus consignas, proclamas y peticiones – pues ni siquiera son exigencias – nunca sobrepasan los límites impuestos por la lógica del capital ni el marco democrático-burgués.

Por otro lado, conociendo los terribles datos de paro – más de 6.200.000 parados – y miseria – más de 1.700.000 hogares con todos sus miembros desempleados – en el Estado español, es obvio que la clase obrera buscará nuevas alternativas en lo que a movilización se refiere – rodeos/asedios al congreso, escraches, etc. -. El 25 de Abril asistimos a uno de esos tenues intentos de los elementos más combativos de la clase obrera, vimos cómo empiezan a comprender, poco a poco, que dentro del capitalismo no hay solución.

Pero es precisamente esto lo que los oportunistas de derecha y los izquierdistas no comprenden. Los primeros piensan que las masas caerán en sus brazos si participan en la retaguardia de todas las reivindicaciones economicistas; los segundos creen que la vanguardia ha de tirar de las masas, no entrelazádose con ellas, sino estimulándolas externamente, usualmente con violencia. Ambas tácticas son completamente antileninistas, por ello no han dado ni darán nunca resultado. El PCOE en Madrid es plenamente consciente de lo necesarios que son estos elementos avanzados que otean el horizonte y, ahora, tímidamente, intentan ir más allá. Estos sectores avanzados – los obreros más intrépidos de cada centro de trabajo, los estudiantes que muestran mayor arrojo, nuestros vecinos más entregados en las luchas barriales, etc. –  han de ser ganados para la causa del socialismo científico, pues serán los eslabones intermedios que unan efectivamente al Partido con las masas.

El Partido Comunista, estandarte de la unión del movimiento obrero con la vanguardia portadora del socialismo científico, no puede tampoco prescindir de estos movimientos espontáneos si realmente aspira a realizar la revolución socialista. De igual manera, es esencial tener claro y presente en todo momento que estos movimientos espontáneos nunca llegarán a ostentar posturas revolucionarias por sí solos, como apuntábamos en el análisis previo a la convocatoria. Será cuando, elevados y dotados de una organización consciente y consecuente, dirigidos por la ineludible vanguardia del proletariado, podremos enfrentarnos de forma eficaz a nuestro enemigo antagónico en los tres aspectos de la lucha: el ideológico, el político y el económico.

Del mismo modo, es vital comprender la necesidad de edificar el Poder obrero, fuerte y expandido por cada rincón de las ciudades y del campo, capaz de confrontar con el Estado burgués. A medida que desarrollemos el poder popular, emanado directamente desde cada centro de trabajo, de estudios y barrios, constituiremos los órganos de poder que conformarán y dirigirán el futuro Estado Obrero. Esta dualidad de poder existente entre la máquina estatal burguesa y el gérmen del Estado Socialista – dirigido por la vanguardia del Proletariado -, supondrá la posibilidad de la confrontación directa con nuestro enemigo antagónico, y por ende, la toma del Poder por parte del trabajador. El fin de la explotación y de la barbarie, el advenimiento del Socialismo.

Entendemos, como no podía ser de otra forma, que ésta es una taréa hercúlea, y que para su consecución es indispensable, además de la constante lucha encarnizada contra el revisionismo y el oportunismo, la unidad de la vanguardia teórica.

Por todo lo anteriormente expuesto, desde el PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL en Madrid, hacemos un llamamiento a todos los comunistas del Estado a engrosar las filas del PCOE para luchar consecuentemente por el Frente Único del Pueblo; por el Socialismo.

 

¡POR LA EMANCIPACIÓN DE LA CLASE OBRERA!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

 Partido Comunista Obrero Español en Madrid. 




De la relación entre el Capital y los charlatanes del parlamento burgués. El Socialismo es la única salida

ENDESA coloca en la comisión directiva a uno de los padres de la constitución española, Miguel Roca

“Dime quién te recompensa y te diré a quíén sirves”, podríamos decir de las figuras históricas de la “transción” del fascismo a la democracia burguesa, ambas formas de manifestación de la dictadura de la burguesía, en España. Por mucha propaganda de los medios de comunicación burgueses que los ensalze y eleve día tras día a los templos de la política desde hace más de 35 años los hechos desenmascaran a quién beneficia y para quién se hizo la Constitución de 1978, construida por PCE-IU entre otros y alabada también por la “izquierda” del parlamento.

El abogado-político-empresario Miquel Roca que comenzó su actividad política en el Front Obrer de Catalunya junto a los socialistas Narcís Serra y Pasqual Maragall y que más tarde se convirtió en fiel representante de los intereses de la burguesía catalana, CiU, ha sido nombrado por Endesa miembro de su Consejo de Administración1. Ya era miembro del Consejo de Administración del grupo cosntructor ACS, y secretario no consejero del Banco Sabadell (2000), de Abertis Infraestructuras, de TYPSA, de Accesos de Madrid, S.A.2 Como abogado defiende a Seguros Catalana Occidente, o a la Infanta Cristina.

 

 No es por adoración divina que los marxista-leninistas consideramos maestros a Marx y a Lenin sino por su precisión a la hora de retratar uno el capitalismo y el otro su fase superior y más avanzada: el imperialismo. Encontramos en la obra de Lenin de 1917 “El imperialismo, fase superior del capitalismo” el siguiento párrafo que describe a la perfección la alianza entre los capitalistas y sus títeres políticos del parlamento:

“La unión personal” de los bancos y la industria se completa con la “unión personal” de ambas con el gobierno. “Los puestos en los consejos de administración — escribe Jeidels — son confiados voluntariamente a personalidades de renombre, así como a antiguos funcionarios del Estado, los cuales pueden proporcionar no pocas facilidades (!!) en las relaciones con las autoridades. . . En el consejo de administración de un banco importante hallamos generalmente a un miembro del parlamento o del ayuntamiento de Berlín””

  

Para demostrar que no se trata de un hecho aislado si no todo lo contrario, es decir, un fenómeno vinculado al capitalismo, sirvan de botón de muestra estos cuantos ejemplos:

 

 

El Parlamento y los partidos del Sistema – desde el PP a IU-PCE pasando por el PSOE y los nacionalistas – son instrumentos de clase al servicio de la burguesía, compuesto por burgueses mismos y/o oportunistas – que anteponen sus intereses personales a los de la mayoría trabajadora. Estos oportunistas siempre defenderán al imperialismo y al estado capitalista, siendo enemigos jurados y declarados de la clase trabajadora. Ni el gobierno, ni la Unión Europea, ni ninguna institución burguesa van a solventar los problemas de la mayoría trabajadora mas cuando son ellos, como esbirros de la burguesía, y el sistema capitalista, los responsables de todos los males del Pueblo Trabajador. El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la unidad y organización de los trabajadores; todos los sectores del proletariado – jóvenes, mujer, jubilados, desempleados, jornaleros, trabajadores de todos los sectores, estudiantes, etcétera – a conformar el Frente Único del Pueblo (FUP), instrumento de poder popular mediante el que los trabajadores podremos intervenir políticamente para resolver nuestros problemas, y ellos sólo pueden ser resueltos enterrando al capitalismo y su estado burgués, que como hemos visto está en manos de esbirros de la burguesía que son traidores y verdugos contra el Pueblo Trabajador, y pariendo el Socialismo y a nuestro estado proletario donde sea la clase mayoritaria, la Clase trabajadora, quien tenga en sus manos todo el poder político y económico para exterminar la explotación del hombre por el hombre, el robo y la miseria y reprimir a aquéllos que viven a cuerpo de rey sometiendo al Pueblo y condenándolo al hambre, al paro y a la miseria.

 ¡ABAJO EL IMPERIALISMO!  

¡ABAJO EL ESTADO CAPITALISTA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 Comité Ejecutivo del PCOE 


 1 http://www.endesa.com/es/conoceendesa/organosdegobierno/ConsejoDeAdministracion/MIGUELROCAJUNYENT

2 http://www.endesa.com/ES/CONOCEENDESA/ORGANOSDEGOBIERNO/CONSEJODEADMINISTRACION/CV_consejo/MIQUELROCA.pdf