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Alerta

El compañero Fidel es el hombre clave del mundo contemporáneo que pone al servicio de la humanidad su extraordinaria capacidad de reflexión y su experiencia riquísima de estratega adquirida en situaciones graves. Una vez más está en el lugar exacto a la hora justa, cuando nos alerta de los peligros de un conflicto de incalculables consecuencias.

Con su acostumbrada maestría y seguridad, nos proporciona argumentos contundentes que hacen que sus presentimientos, naturalmente, contrastados con datos rigurosos tengan un plus de acierto muy alto, yo diría casi al 100 x 100.

  En esta ocasión la crisis del sistema capitalista, tal vez la más profunda de toda su historia nos ayudará a acercarnos a la comprensión de sus vaticinios.

Al retroceso económico de los imperios dominantes, le sucede la pérdida de mercados a favor de países emergentes, algunos muy desarrollados como lo son China, Rusia, India, que van ocupando lugares, otrora de exclusivo control de Norteamérica, Europa y Japón, concretamente América Latina, de manera especial el colectivo de países que se agrupan en el Alba y otros, al igual que sucede en Oriente Medio y Asia.

 La costumbre es que ante la pérdida de mercado, frente a países pujantes que amenazan su desplazamiento en el control económico y por consiguiente político del mundo, los imperios se juegan el todo por el todo por los dos medios que les son posibles; el primero por la explotación suma de los trabajadores y el segundo por la neutralización del avance de los adversarios a través de la conflagración internacional.

 La ofensiva de los organismos supranacionales contra los derechos de los trabajadores que afecta a su calidad de vida está en marcha, con lo cual los imperios se preparan para una mayor y mejor tecnificación de sus instrumentos de producción, que les facilitará la elaboración de un producto más barato y sofisticado con el fin de recuperar los inconmensurables beneficios perdidos durante la crisis y que les permita competir en inmejorables condiciones en los mercados.

 Más cuando esta parte de las medidas “sanadoras” se haya consumado se encontrarían con la dificultad de un mercado ocupado por fuerzas económicas extrañas a las que hay que desbancar. La cuestión es que estos son países que contienen armas de un calibre de gran diámetro, se trata de averiguar cuál es la estrategia más segura, no la menos costosa, para expulsar de los mercados a una competencia tan complicada.

 Si observamos bien, Corea del Norte, Irán y Venezuela reúnen demasiados ingredientes como para pergeñar el argumento magro que justifique, según las cábalas imperialistas, la guerra. Irán y Venezuela poseen riquezas energéticas seductoras con las cuales ejercen influencias en sus demarcaciones y tanto las dos como Corea del Norte mantienen relaciones estrechas y fluidas con China, Rusia e India.

 Tenemos pues, que entre las tres poseen un tesoro muy codiciado en estos momentos por los imperios: En lo económico gozan de riqueza energética muy notable, elemento decisorio en los próximos años para el triunfo en la economía. En lo político e ideológico, Corea del Norte, Venezuela junto con Cuba ejercen influencias portentosas en el proletariado universal y en los países, donde los imperios van cediendo en autoridad.

La lógica del imperialismo es estudiar lo que necesita y una vez llegado a la conclusión se lanzan a su conquista sin reparar más que se juega su supervivencia. No es por casualidad, que en tan solo días de diferencias, EE.UU. multiplique sus sanciones a Corea del Norte, que uno de sus países acólitos Colombia, provoque gravemente a Venezuela, a la vez que sus fuerzas armadas junto con las de Israel cerquen a Irán a los sones inconfundibles de guerra.

No olvidemos que en anteriores grandes guerras, EE.UU. se enriqueció con su industria militar y luego de destrozar a países enteros su economía nacional (empresas multinacionales y monopolios) subió enteros con la “ayuda” que les prestaba para su reconstrucción.

EE.UU. y Europa han pensado que al amparo de su potencial bélico, de un solo tiro puede de nuevo dominar el mundo por las bravas:

 

· Despojar a sus adversarios de sus plazas de comercio, conquistadas nuevamente por ellos en confrontaciones belicistas

· Eliminar el socialismo en Cuba y Corea del Norte, acabar con su influencia ideológica

· Erradicar la economía independiente y el avance de los países progresistas en América Latina, Oriente Medio etc.

· Retomar su total control de Oriente Medio

· Hacer retroceder a los trabajadores de Europa en sus repulsas a la ofensiva capitalista

 

La cuestión para bien o para mal, dependerá también de las posiciones que adopten China y Rusia.

 Es evidente que el compañero Fidel no nos alerta para que contemplemos estoicamente como se suceden los hechos. Sus escritos son auténticos manifiestos de lucha, que nos obligan especialmente a los comunistas a tomar medidas combativas. Si el curso de los acontecimientos continua por los derroteros que hoy toman, la cuestión es que lo que pase en Irán, Corea del Norte, Venezuela tendrán repercusiones determinantes en el mundo entero, y también en Europa. El imperialismo está como gato panza arriba. Su sentencia ha sido dictada, o ellos o nosotros. El mundo no sería el mismo y la humanidad viviría durante largos años bajo la férula de un capitalismo terrorífico.

Pero los imperialismos lo tienen decidido, sus dictaduras serán implacables, porque es el único resquicio que les queda y tanto si es por la vía pacífica como por la guerra el fin será idéntico, por eso no cabe esconderse o entregarse.

Desde hoy todos somos Cuba, Venezuela, Corea del Norte e Irán, y las batallas contra los imperios tiene que ser universal, cada cual en el grado en que se encuentre debe abrirle brecha a sus capitalistas, desperdigar sus fuerzas que los hará más débiles y vulnerables.

La situación actual nos emplaza a combates que se tienen que definir anti sistema, cualquier otra idea contribuye a perpetuar un capitalismo que se basa en las armas, en la represión, en la esclavitud en extremo, porque el capitalismo está herido de muerte, pero hay que abatirlo, de lo contrario su vigencia vencida se transformará en más sufrimiento para la humanidad.

Nuestra lucha debe ser por el socialismo en nuestro país e internacionalista. Por esta razón, aplaudimos a los camaradas del KKE por su firmeza y por sus objetivos. Aplaudimos también al PAME por su llamamiento a la izquierda combativa de Europa. Es así como podemos poner fin a un infierno que de seguro, de no frenarse las intenciones imperialistas nos sumirán en el fuego eterno.

En nuestro país, hay que fomentar la unidad del pueblo en un frente único, los comunistas tenemos la obligación ineludible, de buscar a costa de lo que sea la unidad de acción, pero para combatir y unir al pueblo. Debemos construir Asambleas de Comités, Delegados de Empresas, allá donde no existan y fortalecerlas donde estén iniciadas. Debemos promover las Asambleas populares en ciudades, pueblos, comarcas, consolidar y extender las que se están construyendo como Barcelona, Sevilla, y otras. Unirlas todas en una Organización Estatal para que hagan suyo el llamamiento del PAME.

 Manuel Góngora Canela

Miembro del Comité Central del PCOE




Hoy, como ayer

Un partido comunista sin una táctica definida y precisa es un desvarío, porque la táctica es como el subconsciente, nos traiciona y desvela nuestros verdaderos propósitos. Hoy cualquiera puede llamarse marxista-leninista, pero no por chillar y proclamar estentóreamente la adscripción revolucionaria, este proceder se convierte en el certificado que avala dicha pertenencia. Podemos escribir y desarrollar tremendas teorías, con la verborrea más exquisita, templada o enardecida, pero si luego la táctica para llevar a cabo dichas doctrinas no se corresponde, puede suceder dos cosas, o todo es un montaje y de revolucionario nada, o, realmente son comunistas de salón, que a la postre es lo mismo, de revolucionario nada y ocurre como en tantas otras ocasiones ha pasado en la historia, se dice una cosa y se hace otra.

 En las postrimerías del franquismo el PCE era ya marcadamente reformista, su táctica cristalizada en la Junta Democrática no dejaba lugar a las dudas. A la sazón los partidos revolucionarios combatíamos la tal confabulación interclasista, sin embargo, unos íbamos de verdad mientras otros no. Por ejemplo, el famoso PT (maoísta) era el primero que se posicionaba frente al PCE con un radicalismo absoluto, pero a los dos días asumía todo, totalmente todo cuanto el PCE propugnaba. Así una y otra vez.

En la actualidad mucho nos tememos que suceda lo mismo. El PCE en vez de remar hacia adelante lo que hace es ciar o retroceder a la época antes mencionada, y como en aquellos tiempos, para frenar y desviar la atención de las masas populares se inventa la IIIª República, que no es más que la continuación del sistema pero sin el rey. ¿Qué podemos decir de un partido ensuciado por la mezquindad política hasta los tuétanos desde hace décadas? No obstante, el peligro más creciente proviene de quienes se jactan de ser leninistas y dicen asistir a las manifestaciones y de agruparse con siglas de naturalezas dudosas y demasiado distantes, con las miras a atraer a las masas a sus verdaderos propósitos y no es que estemos en contra de pactos de confluencias, sino de las mentiras. Decimos esto porque determinados partidos que se llaman comunistas, hacen especial hincapié porque se les comprenda al objeto de que no se les confundan con los PCE y republicanos de derecha y no perder de esta forma su inmaculado sentimiento revolucionario, marxista-leninista. Solo que los esfuerzos se retuercen y no hacen más que complicar la situación, porque en verdad hoy como ayer se dicen cosas que luego no se verifican en la práctica.

Ya es sinuoso que “brillantes” partidos del estado español firmaran el primer manifiesto por la República, en el que se deja entrever que el pueblo después de desbancar al monarca debe decidir por sufragio qué clase de estado quiere, como es lógico es todavía un sufragio burgués, o sea, que el rey puede volver a ser jefe de Estado. Lo creíamos una táctica, pero no, por lo que hoy vemos refleja una realidad. Cuando verdaderamente se habla con militantes de estos grupos nos podemos dar cuenta que no tienen un criterio homogéneo, cada cual cuenta la película según su saber y entender y todo porque (suponemos) que sus dirigentes no se aclaran.

Efectivamente, al pretender saber cuál es la táctica de masas o qué persiguen algunos con la III República, nos volvemos locos, no podemos definir si podemos o no converger con tal o cual. Pongamos por ejemplo al PCPE, Corriente Roja u otros, ¿cuáles son las tácticas de masas de estos partidos? Resultará difícil, como tampoco su política sindical, con lo cual la división está servida y mucho me temo que para mucho tiempo.

Si no tienen un plan fácilmente descifrable, menos aún podemos fiarnos a qué tipo de República aspiran. Por ejemplo, en Propuesta Comunista del PCPE, el militante Alberto Arana, ejecuta verdaderas piruetas para explicar qué República persigue su partido. Después de un alarde verdaderamente extraordinario por obviar la naturaleza de clase de la República que está en su mente, va desbrozando el camino por eliminación; No al republicanismo formal. Por ello se pregunta qué es lo bueno ¿Un movimiento republicano muy a la izquierda o uno rupturista? Que sepamos ambos son términos cuyas medidas son subjetivas. ¿Cómo medimos un movimiento republicano muy a la izquierda? ¿Qué es un movimiento rupturista? ¿Acaso el primero, el de muy a la izquierda, no es rupturista? Este juego de palabras es inusual en un marxista-leninista y es más propio de los reformistas que quieren ocultar, que hay solamente dos republicanismos en juego, el burgués y el socialista. Ya decíamos que su vocabulario es totalmente ajeno al marxismo-leninismo. Pero en definitiva, lo que quiere decir es que ellos no están por la República Socialista; aunque, en multitud de ocasiones hayan expresado lo contrario. Se supone que “Propuesta Comunista” es la versión oficial de dicho Partido.

Si señores, como el PT antiguamente, el PCPE ataca al PCE para luego con raros subterfugios llevar a las masas por el mismo camino. Porque después al indicar los “Parámetros de un movimiento republicano rupturista” todo cuanto señala es perfectamente asumible no por el PCE, sino por la socialdemocracia y la derecha. A estas alturas presentar el derecho a la autodeterminación como una reivindicación distintiva y exclusiva de la izquierda es un insulto para los finos sentimientos de la irrevocable historia. Claro que si no se tiene claro y definido el objetivo, la táctica o proceder es también confusa o inexistente.

Por supuesto que ellos si saben hacia dónde van y hacia dónde quieren dirigir a las masas pues según Arana: “Un republicanismo popular. Se deben poner las bases para que llegado el momento de la caída de la monarquía, la situación quede lo más escorada posible hacia los intereses populares, como en el caso de su antepasada del 14 de abril de 1931”

Tantas idas y vueltas para decirnos que van hacia una República burguesa. Y debemos deducir por tanto, que la salida de la crisis será también burguesa en consonancia con sus principios republicanos. Lo dicho ¡Hoy como ayer!

 

COMISION IDEOLÓGICA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El Partido Comunista Obrero Español proclama su absoluta lealtad y defensa a la Revolución Cubana y al Partido Comunista de Cuba

Los pueblos del mundo celebran hoy, junto al pueblo cubano, el 57 aniversario del Asalto al Cuartel Moncada. Fecha en la que un puñado de hombres, con viejos fusiles y más corazón que municiones, atacaron frontalmente a la gran fortaleza que la sanguinaria dictadura de Fulgencio Batista tenía en Santiago de Cuba.

 

Durante la acción de los guerrilleros para abastecerse de armas, algunos murieron y muchos fueron asesinados bajo torturas en las cárceles de la dictadura. Los torturadores arrancaron los ojos de varios prisioneros, entre ellos a Abel Santamaría.

Fidel, hecho prisionero, pronuncia un discurso en defensa de la acción armada que muestra la extraordinaria visión del dirigente de la Revolución Cubana.

Hoy, cuando pasan 57 años de aquella hazaña histórica, y cuando el mundo sigue dominado por feroces dictadurasimpuestas por el imperialismo, Cuba continúa a la vanguardia de los pueblos que luchan por la libertad, la dignidad y la solidaridad en el mundo.

Es por ello, que desde los parlamentos del imperio se lanzan calumnias, difamaciones y acciones de todo tipo para desestabilizar el socialismo en la Isla.

El gobierno imperialista de los EEUU, así como el Parlamento Europeo, utilizaron todos sus medios para vencer a la Revolución Cubana, a pesar de ello, el pueblo cubano mantiene victoriosa su revolución desde hace 51 años.

Sin embargo, el imperialismo organiza todo tipo de acciones contra Cuba: prepara intervenciones militares, continúa ocupando la base naval de Guantánamo en la Isla, impone un feroz bloqueo económico contra la resolución de las Naciones Unidas, mantiene detenidos a cinco antiterroristas en cárceles de los EEUU, crea y financia emisiones ilegales de televisión y radio, etc…

Otra de las actividades del imperialismo contra Cuba es la difamación, la compra de periodistas en el mundo, la manipulación informativa. En estas acciones, participan activamente los distintos gobiernos europeos, entre ellos el gobierno español. Las actividades de las Damas de Blanco, así como la huelga de hambre de un puñado de contrarrevolucionarios contaron con el apoyo directo del gobierno español y de sus medios de manipulación de masas.

El imperialismo y sus instituciones tienen un respaldo asimismo, con la actitud sumisa y vacilante de los oportunistas de derechas e izquierdas que desde distintas vertientes pretenden socavar la firmeza de la Revolución, critican sus órganos populares de decisión y hacen loas para el retorno del capitalismo a Cuba.

En nuestro país, los reformistas de derechas denunciaron públicamente en el Parlamento Europeo al gobierno revolucionario cubano, mostrando una absoluta falta de respeto por la independencia de Cuba y convirtiéndose en portavoces de la codicia imperial. IU y el PCE, representantes del reformismo de derechas, hicieron público un comunicado de sus dirigentes en Navarra condenando la Revolución Cubana.

Por otro lado, desde diversos medios de difusión en internet, con sedes en nuestro país, y autodeclarados alternativos, son utilizados por elementos intelectuales cubanos y españoles que con una pretendida visión “autogestionaria” arremeten contra el socialismo en Cuba utilizando las viejas artimañas utilizadas por el imperialismo contra la Revolución de Octubre.

Hoy, al igual que en la Revolución de Octubre, es un deber primordial de los comunistas defender la revolución socialista frente a las agresiones del capitalismo en todos sus frentes.

Las experiencias del 26 de Julio exponen con claridad aspectos en la lucha de clase: por una parte la de los revolucionarios que pretenden acabar con la explotación y representados por los comunistas, y por otra la de quienes se oponen a la revolución con distintos ropajes y que no son más que el maquillaje de la sanguinaria dictadura batistiana.

El Partido Comunista Obrero Español proclama su absoluta lealtad y defensa a la Revolución Cubana y al Partido Comunista de Cuba.

 

COMISIÓN DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 




Muerte de Iñaki Kuadra

Socorro Rojo Internacional ha informado de la muerte de Iñaki Kuadra Etxeandia a la edad de 49 años por causa de grave enfermedad. Destacado militante comunista y ex preso político de los GRAPO, luchador incansable, fue objeto de “juicios farsa” como se desprende de la nota del SRI.

 

Con 22 años hubo de pasar a la clandestinidad como consecuencia de la represión policial. Detenido en enero de 1985 estando hospitalizado en Córdoba, fue condenado a 52 años de prisión. Su paso por las cárceles se ha caracterizado por su continua hospitalización debido al agravamiento de su estado. Sin embargo el gobierno español le denegó en dos ocasiones la concesión del artículo 60 por enfermedad grave.Como era de esperar los medios de comunicación oficiales españoles, en ningún momento en la trayectoria histórica de Iñaki Kuadra se han expresado en la forma en que lo hacen con referencia a otros presos enfermos que ni siquiera son políticos como sucede con Cuba. La democracia, la moral burguesa exteriorizada por sus apologistas se descarna con cinismo impúdico, saltándose sus propias reglas del juego cuando se trata de acallar voces que se muestran firmes en sus convencimientos y fieles a la lucha por la libertad, en tanto abre sus puertas de par en par a los sicarios de los imperios.




Informe del PCOE en el XIV Seminario Internacional de Ecuador

Mientras los economistas más atrevidos formulaban teorías orientadas a “refundar el capitalismo”, es decir, a cubrir superficialmente la quiebra estructural con un maquillaje sutil, sobre la base de aplicar medidas “audaces” asumibles por el sistema, en el bando ¨rival¨, el revisionismo contemporáneo y el reformismo clásico, al atribuir altos grados de racionalidad al régimen de producción burgués, propugnaban su sustitución por el ilusorio socialismo del siglo XXI, negándole a la clase obrera su cualidad de sujeto revolucionario, o simplemente apostaban por la puesta en práctica de remedios inocuos.

 Desde el año 2000 las acciones populares en América Latina, son un fenómeno constante. La Guerra del Agua protagonizada por el pueblo boliviano culminó con una huelga general insurreccional para abatir al gobierno de Sánchez Lozada, que contaba con el respaldo de EE.UU. En los acontecimientos de Bolivia tuvieron un protagonismo destacado los mineros, campesinos, estudiantes y las etnias indígenas quechuas, aymaras y cambas. El pueblo boliviano recurrió a todo tipo de lucha hasta lograr la nacionalización de los hidrocarburos, principal riqueza del país, auspiciando la llegada de Evo Morales al gobierno. La pelea tuvo un gran contenido antiimperialista, al proteger las riquezas de la expoliación foránea.

También las luchas del pueblo argentino a partir del 19 y 20 de diciembre de 2001, preocupó de manera especial al estado norteamericano por su contenido popular. Por su parte, la actitud de los trabajadores de las industrias y del campo, dirigidas por la Central Nacional de Trabajadores y por la Federación Nacional Campesina, ofreciendo gran resistencia frente al gobierno de Paraguay, han impedido que se llevaran a cabo las privatizaciones que exigía la estrategia del FMI. En Perú y en Uruguay se dieron levantamientos populares para frenar privatizaciones de carácter imperialista; estos hechos, unidos al proceso bolivariano emprendido en Venezuela y otros países, indican que entre los pueblos de América Latina ha crecido mucho el odio al imperio.

La irrupción pues de países contestatarios al imperialismo en la palestra política latinoamericana en estos últimos años, suscitó en Europa expectativas más allá de las promesas juradas por los líderes de estas naciones, pues salvo Chávez, ningún otro hablaba de socialismo. Aunque el fenómeno no es ni nuevo ni sui géneris de esta latitud, sin embargo, adquirió un significado especial por aparecer en el horizonte político “la posibilidad” según el entendimiento generalizado entre sociólogos, progresistas y socialistas-comunistas europeos, de caminar hacia un nuevo socialismo, el socialismo del Siglo XXI como solución definitiva.

Lo cierto es que los líderes latinoamericanos prometieron luchar dentro de sus países contra el neoliberalismo. Y seguidamente los cerebros sobresalientes del continente europeo en ebullición, ensartaron conjeturas unas detrás de otras y especularon con las palabras “revolución” y “socialismo”, ambos conceptos los entendían antitéticos del neoliberalismo, cuando de lo que se trataba por parte de los dirigentes de estas naciones era de buscar fórmulas distintas a dicha corriente económica y política, pero enmarcadas en el sistema capitalista.

¿Cómo surgieron las esperanzas del advenimiento socialista por América Latina, en las cabezas de “revolucionarios” y progresistas de Europa? Es muy probable que la explicación la encontremos en que por entonces la revolución socialista en la Europa desarrollada estaba fuera de toda “lógica” a partir de sus análisis. Los deseos oportunistas, más que el producto de un examen en profundidad, les llevaron a creer que América Latina se hallaba en el umbral del socialismo. Curiosamente jóvenes y mayores, entre los que incluimos a partidos autodenominados “marxistas-leninistas” asfixiados por el desasosiego de no hallar un referente práctico a su reformismo teórico, abandonaron fácilmente la dialéctica en sus análisis para darles sentido a sus ilusiones y adoptaron como propias las ideas del Socialismo del Siglo XXI de Dieterich. De cualquier modo, podría pensarse que una vez los acontecimientos, muy previsibles ya, cambiasen en Europa toda su fisonomía, los partidos podrían retomar una visión marxista de la realidad. Mas no ha sido así.

 

I

 

En el comienzo de la presente crisis, al abordar el estudio de las causas que la originaban, chocamos de frente con interpretaciones difundidas desde centros ideológicos supuestamente adversarios, aunque el desarrollo de sus razonamientos derivaba hacia un mismo lugar. Tecnócratas y apologistas del régimen, por un lado, socialdemócratas, populistas, y “neocomunistas” por el otro, convinieron en fundamentar la crisis en las políticas neoliberales, ejercidas por los gobiernos capitalistas e impuestas por las instituciones supranacionales imperialistas, que dirigen y controlan el universo, y no en las leyes rectoras del modo de producción. Para ellos era tan solo un problema de gestión, en modo alguno cuestionaban las estructuras del capitalismo de cuyo seno brotan indefectibles las crisis.

Mientras los economistas más atrevidos formulaban teorías orientadas a “refundar el capitalismo”, es decir, a cubrir superficialmente la quiebra estructural con un maquillaje sutil, sobre la base de aplicar medidas “audaces” asumibles por el sistema, en el bando ¨rival¨, el revisionismo contemporáneo y el reformismo clásico, al atribuir altos grados de racionalidad al régimen de producción burgués, propugnaban su sustitución por el ilusorio socialismo del siglo XXI, negándole a la clase obrera su cualidad de sujeto revolucionario, o simplemente apostaban por la puesta en práctica de remedios inocuos.

Nuestro punto de vista sobre la crisis, se asienta en la teoría marxista. El desarrollo de las fuerzas productivas en determinado estadio de su progresión, entra en colisión con las relaciones de producción existentes y su solución final no puede ser otra que la de cambiar la forma de propiedad de los medios de producción, Desde hace décadas las crisis son manifestaciones de la general que afecta al capitalismo en todas sus áreas, en lo económico, político, cultural, ideológico, etc. En realidad las depresiones modernas son muestras en picos de una gran cresta.

Transcurridos cerca de tres años, la situación se agrava al entrar en acción nuevos elementos inesperados para los economistas, poniendo en peligro al Euro y junto a él a toda la economía mundial, se discute incluso la propia esencia de la UE. Prueba inequívoca de que la crisis tal y como había previsto nuestro partido era más profunda e intensa de lo vaticinado desde la visión escolástica de los expertos. No es una coyuntura más en el decurso de la historia de la llamada economía de mercado. Al caracterizar la época presente hay que partir ante todo, de la unidad dialéctica del proceso de producción que discurre por una cadena de interminables causas y efectos. Las medidas que se aplicaren al objeto de saldar cualquiera de las crisis modernas, se convertirán en la causa de la siguiente por constituir parte de la crisis general.

Conscientes de su delicada situación, los imperios, aunque jamás han hecho ostensión del mínimo pudor en expresar sus codiciosos anhelos, se desenmascaran totalmente y arremeten con más virulencia y saña si cabe contra sus enemigos, pues al capitalismo para sobrevivir solo le queda como opciones, aumentar la explotación de los trabajadores, proceder al sometimiento desenfrenado de los pueblos, a la par que arreciar su represión u organizar una nueva gran Guerra de rapiña.

 

II

 

Tanto los gobiernos socialdemócratas como los conservadores de uno u otro lado del mundo, nos recuerdan con estrategias agresivas que en las épocas de depresión, es ley que se exacerba la lucha de clases; la burguesía la acomete como lo que realmente es, una guerra sin cuartel, sin respiro y lo hace con su ejército en armas, con tácticas y estrategias estudiadas concienzuda y milimétricamente. Con todo ello se lanza a una colosal ofensiva para destruir las antiguas conquistas de su enemigo, con la ambición de debilitarlo al máximo y a su vez protegerse con los instrumentos precisos, que le permita encarar una nueva situación pos crisis en las mejores circunstancias posibles. El capitalista es sabedor de que son momentos en los que las condiciones que rodean a los trabajadores son las más propicias para que tomen conciencia de su realidad y es además, la ocasión más favorable a los comunistas y a la izquierda revolucionaria de convertirse en la vanguardia del pueblo trabajador, al que le puede ya mostrar abiertamente el camino hacia el socialismo.

Por estas razones, los imperios toman sus posiciones con dos objetivos esenciales, anteponerse a cualquier intento de subvertir el orden establecido en respuesta a sus feroces ataques y detener los procesos de economías emergentes e independientes que socavan su potencial.

En Europa se han propuesto interceptar la recuperación que se atisba en el movimiento comunista y obrero, antes de que este se yergue entre los acontecimientos. En Checoslovaquia, Rumanía, España, Turquía existen leyes que prohíben o limitan la presencia en la palestra política de fuerzas revolucionarias y nacionalistas de izquierda. Y pese a que la democracia burguesa se jacta de respetar todas las ideas, es bien cierto que los comunistas tienen las puertas de las cárceles abiertas de fuera hacia adentro. Comunistas encarcelados por leyes antiterroristas sin haber cometido delitos de sangre. Las reformas laborales auspiciadas por la UE con la excusa de superar la crisis contribuirán también, a las restricciones en los derechos sindicales y políticos de los trabajadores. En tan solo un año han sido despedidos en España 500 obreros por tener la osadía de presentarse a las elecciones sindicales, en el mismo proceso electoral sin que la patronal sea amonestada. Hoy en día en este país los obreros que tienen la suerte de encontrar un puesto de trabajo se les obliga a firmar contratos que contienen cláusulas en las que se comprometen a no participar en ninguna actividad sindical y mucho menos a promover elecciones.

El viejo continente acumula en sus entrañas añejas y modernas reivindicaciones a las que la democracia burguesa ha dado de lado y que poco a poco van eclosionando impetuosas. El derecho a la autodeterminación de las naciones es vulnerado una y otra vez, la existencia de la clase terrateniente impugnada por la historia persiste en países sureños, la igualdad entre sexos continúa siendo un sueño a convertirse en realidad, la deficiencia sanitaria, la explotación infantil, el desprecio y súper explotación de los inmigrantes, etc., se agravan con la acentuación de las carencias sociales potenciadas por la crisis. En estos momentos Europa cuenta con cerca de 24 millones de parados. Alrededor del 8% de los trabajadores con empleo viven en la indigencia, mientras 80 millones bordean el límite que señala la pobreza. Pese a todo, el F.M.I. exige la puesta en práctica de ajustes más duros.

Los acontecimientos económicos del viejo continente son tan cambiantes y agudizados que cualquier noticia escrita corre el riesgo de quedar rezagada de un día para el siguiente. Las deudas públicas de España, Italia, Portugal, Grecia, Reino Unido, son tan graves que hacen tambalear la recuperación de la economía mundial en la que puede provocar una marcha hacia atrás de consecuencias incalculables. Hechos en los que se ampara la dirección de la UE y el FMI para promover medidas antisociales inusitadas que afectan de forma alarmante especialmente a las clases trabajadoras y pensionistas. Las bajadas de salarios por las vías directas e indirectas conlleva a la pérdida del poder adquisitivo hasta de un 25% en Rumanía, ni siquiera la toma de remedios escalonados en los diferentes países al objeto de evitar una respuesta en conjunto, pueden frenar las iras de los trabajadores ocasionando en los gobiernos la preocupación de un contagio continental de las huelgas que se está produciendo en Grecia, Francia, Reino Unido, con carácter masivo, en el país heleno las actividades tienen carácter anti sistema que a la par exigen el desmantelamiento de la UE.

 

III

 

El sentimiento antiimperialista se extiende por América Latina, mientras en Europa comienza a tomar cuerpo entre las clases trabajadoras y pequeños campesinos, contra quienes el capital monopolista de la UE proyecta sus políticas reaccionarias.

Es esta la ocasión propicia para la lucha mancomunada, para forjar el frente antiimperialista sobre bases prácticas, encabezado por los comunistas. Mismas empresas, mismas naciones explotan a trabajadores y clases populares de ambos continentes. En Europa es tal la precariedad de este momento histórico que cualquier movimiento de envergadura en una de sus naciones, puede arrastrar a grandes combates de clases a otros países por las consecuencias de su conflicto en la economía encadenada.

La coalición burguesa internacional no deja opción siquiera al reformismo, el conflicto está planteado en los términos, o ellos, o nosotros y ellos han tomado sus medidas de guerra, que caminan a pasos agigantados hacia mayores cuotas de plusvalía, privatizaciones a destajo, en las que se incluyen sanidad y pensiones, aumento de la edad para jubilarse, incremento de años de cotización para acceder a una pensión insuficiente y en demasiadas ocasiones míseras, lo que hará imposible que las nuevas generaciones tengan derecho a ella, el despido libre y gratuito, reducir a la mínima expresión el subsidio de desempleo, desplazar a la clase obrera de los debates económicos-sociales y sustituirla por centrales sindicales domesticadas e institucionalizadas con subvenciones multimillonarias. Pérdida de los derechos laborales de los trabajadores, sustitución de los comités de empresa votados directamente por los trabajadores por secciones sindicales sin arraigo, elegidas y a las órdenes del funcionariado sindical, restricción del derecho de huelga hasta hacer imposible su aplicación, y tantas otras.

En esta hora crucial de debilidad económica en extremo del capitalismo, en marcha hacia una nueva etapa de agudización de su crisis general, en las que los imperios en disputas cierran filas contra el proletariado internacional y contra los pueblos, los frentes por pequeños tienen que activarse, miles de batallas en todo el mundo a propósito de obligarlos a desperdigar sus fuerzas y de agudizar sus contradicciones entre ellos. Es el momento de la verdad, para que los planteamientos de las sociedades populares antiimperialistas avancen con decisión hacia el socialismo o de lo contrario, quedarán como engañosos populismos que solo persiguen edulcorar el sistema.

 

IV

 

El debate estrella del Movimiento Comunista Internacional ha versado tradicionalmente sobre las condiciones objetivas y subjetivas de la revolución socialista. Mareas de tinta y miles de resmas de papel se han consumido al respecto. Cierto es, que en la mayoría de las veces, el debate ha servido de excusa para ocultar su ineptitud pero también para encubrir su oportunismo. Nosotros nos quedamos con las palabras de uno de los nuestros, el entrañable Che Guevara: “los partidos marxistas no pueden cruzarse de brazos esperando que las condiciones objetivas y subjetivas, formadas a través del complejo mecanismo de la lucha de clases, alcancen todos los requisitos necesarios para que el poder caiga en manos del pueblo como una fruta madura”. Sentencia que encaja perfectamente en la situación actual, no sólo la de América Latina, sino la de todo el mundo. Un comunista ha deseado siempre encontrarse en el camino con las circunstancias presentes: gobierno y oposición sin alternativa a la profunda crisis del capitalismo, el pueblo cada día más empobrecido, una juventud a la que se le niega el presente y el futuro, los campos deteriorados por no encontrar vías de solución a sus graves problemas, una universidad exangüe, corrupciones políticas y económicas desmedidas, un paro colosal y así podíamos continuar hasta llenar un libro.

Las condiciones objetivas están dadas, ahora toca, siempre toca preparar la revolución dadas las experiencias históricas y las enseñanzas leninistas. Seremos en algunos lugares pocos y divididos, pero en conjunto, formamos un movimiento colosal, fuerte y a veces decisivo. Si nos acompaña el rigor seremos capaces de dirigir el descontento e insuflar conciencia de clase, si no, perderemos otra gran batalla que lamentaremos durante largos años. Por supuesto el PCOE frente a la crisis y ante la pregunta planteada dice: Revolución

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




Llamamiento del PAME griego a la clase obrera europea

Nos dirigimos a:

La clase obrera de los países europeos
Todos los sindicatos militantes de Europa
Todos los sindicalistas europeos combativos
 
Estimados compañeros,
 
Les mandamos la resolución-llamamiento que aprobaron en el día de hoy, martes 29 de junio 2010, todos los trabajadores de Atenas durante el gran mitin que realizó PAME, con la ocasión de la huelga general, frente al parlamento griego.
 
Nosotros, los miles y miles de manifestantes atenienses, declaramos una vez más que estamos totalmente en contra de las bárbaras medidas antilaborales, que está tomando el gobierno socialdemócrata. Unas medidas que están derrocando de raíz los logros y conquistas, de muchos años, a favor del gran capital monopolista.
 
Continuamos firmemente nuestra lucha clasista, apoyando los objetivos del movimiento sindical clasista de nuestro país, representado por el Frente Militante de todos los trabajadores, PAME. Un frente que aglutina en sus filas miles de trabajadores a través de centenas de organizaciones sindicales de primer y segundo grado.
 
En este período los trabajadores de varios países europeos están luchando en contra de las políticas de sus respectivos gobiernos. Expresamos nuestro apoyo y solidaridad. De todas estas luchas, pequeñas y grandes, podemos sacar algunas conclusiones:
 
  1. La clase obrera en todos los países europeos se está confrontando con una estrategia única, bien elaborada, por parte del capital monopolista. Una estrategia que no sólo tiene como objetivo descargar todas las consecuencias de la crisis económica en las espaldas de la clase obrera, sino garantizar sobre todo la rentabilidad del capital a largo plazo, con la eliminación de cualquier derecho laboral y el aumento del grado de explotación. Somos testigos de la agresión más salvaje coordinada a nivel europeo, y al mismo tiempo de la lucha más feroz que lleva a cabo cada país capitalista para garantizar por si mismo la parte del león. Una competición que traerá nuevas calamidades para todos los pueblos.
  2. Los gobiernos, sean neoliberales o socialdemócratas, están implementando las mismas medidas crueles. Están representando los mismos intereses.
  3. Logros y derechos fundamentales, conquistados a través de luchas duras, con sangre y sacrificios, se están quitando con el pretexto de “la salida de la crisis”, una crisis generada por la anarquía capitalista y la sobreacumulación de ganancias. Una crisis profunda, que demuestra los límites históricos del capitalismo, un sistema que se está pudriendo y genera a escala masiva el desempleo, la pobreza, la guerra, la represión.
  4. Se está comprobando que la UE es una Unión de Capitalistas. Una Unión que junto al FMI y los EE.UU., junto a los gobiernos consisten una coalición para el saqueo de los pueblos, a favor del capital.
  5. La CES está comprobando continuamente que no es una organización sindical, sino una plana mayor burócrata, que en efecto apoya las estrategias de la UE. La responsabilidad de estas fuerzas es inmensa, porque son éstas que han desarmado el movimiento obrero adoptando la política de reconciliación con el capital, la política de la colaboración entre clases, la sumisión.
 
Estimados compañeros,
 
Frente a esta situación, la necesidad hoy en día, de una coordinación de todos los sindicatos militantes a nivel europeo y de todos los trabajadores europeos es una prioridad fundamental.
 
Hoy en día, más que ayer, necesitamos:
  • Internacionalismo y Solidaridad Obrera
  • Coordinación Sindical Militante
  • Luchas clasistas en común, con objetivos comunes
 
En todos los países de la UE, en toda Europa
 
Los derrumbes en el Sistema de Seguro Social, las relaciones laborales, la Salud Pública, la Educación, las privatizaciones en todos los sectores, el desempleo masivo, el recorte de salarios y pensiones, no son medidas temporales, sino permanentes. A través de estos derrumbes el capital intenta fortalecer el mismo sistema capitalista, condenando a vastos sectores de trabajadores al desempleo y la indigencia. Mujeres, jóvenes y adolescentes van a pagar caro.
 
Trabajadores de Europa,
 
No podemos esperar más! Tenemos que coordinar nuestros esfuerzos!
Nosotros, los Griegos, trabajadores, desempleados, inmigrantes, mujeres, jóvenes y jubilados, expresamos nuestra solidaridad a los trabajadores de España, Portugal, Dinamarca, Italia, Rumania, Francia, los trabajadores de todos los países, que protestan en las calles.
Expresamos nuestro internacionalismo a todos los trabajadores Europeos, que superan -dejan atrás- las direcciones sindicales conformistas y burócratas y abren paso con sindicatos nuevos, militantes, honestos, que organizan nuestro contra-ataque.
 
El objetivo de estas luchas debe ser el rechazo de estas medidas antilaborales. Que no se implementen estas políticas.
 
Debemos exigir medidas que satisfagan las necesidades actuales de las familias populares.
 
Debemos ayudar a que la clase obrera en Europa comprenda que nuestro futuro no es el capitalismo.
 
Luchamos para que cese la explotación del hombre por el hombre.
 
 
PAME continuará sus esfuerzos para la coordinación de nuestras fuerzas, para luchas en común. Proponemos un encuentro en Atenas o en otro país Europeo próximamente.
 
 
Atenas 29 de junio 2010
Plaza de la Constitución



Comunicado del Comité Central del PCOE de 3 de julio sobre la necesidad de que las organizaciones comunistas europeas nos organicemos para dar respuesta unitaria a la ofensiva del capital europeo

En el momento en el que se desató la crisis, allá por el año 2008, se escuchaban las voces de destacados líderes políticos de distintos estados de la unión europea afirmando que había que refundar el capitalismo, fijar controles y restricciones a la banca. Algunos incluso sentenciaron que lo que había de realizarse era la nacionalización de la banca.

 

Ante la falta de respuesta de la clase trabajadora, la que los gobiernos de la Unión Europa han dado para salir de la crisis ha sido una ofensiva en contra de los intereses de las clases populares, realizando recortes brutales de salarios tanto a pensionistas como a funcionarios públicos, reformas laborales nocivas para la clase trabajadora, privatizaciones, incremento del desempleo y de las edades de jubilación, etc…

 

 

También esta crisis y la forma que ha tenido de actuar la burguesía europea nos ha dejado que los parlamentos nacionales se han convertido en delegaciones de los organismos capitalistas internacionales, como las agencias de riesgo, habiendo llevado a la muerte las soberanías de los distintos países de la Unión Europea, sometidos al dictado de dichas corporaciones de la burguesía internacional.

 

Los capitalistas europeos han internacionalizado su producción y con ella la explotación. De hecho, distintas fases de la producción de una misma empresa se hacen en distintos puntos de Europa y del planeta. Por ello, se hace imprescindible unir y coordinar a los trabajadores de las mismas empresas e interconectar las luchas para que éstas sean exitosas.

 

El PCOE está convencido de que es una necesidad la creación de espacios de actuación y organización comunes en las que los distintos Partidos Comunistas europeos den respuestas unitarias a las agresiones perpetradas por los capitalistas. Además, las enseñanzas de cómo el proletariado, verdadero sujeto revolucionario, adquiere conciencia de clase para comprender su situación dentro del capitalismo y la necesidad de superarlo, nos muestra que sólo es posible si existe el instrumento generador de conciencia: Los Partidos Comunistas.

 

Por ello, hacemos un llamamiento a todas las organizaciones comunistas europeas a la reflexión sobre la necesidad de efectuar una Conferencia Europea de Organizaciones Comunistas con objeto de unir fuerzas e interconectar las luchas de los obreros de los distintos países y, como no, relanzar el Movimiento Comunista Europeo tanto en el terreno práctico como en el teórico, para pertrechar al proletariado europeo y elevarle su grado de conciencia que hará responder con mayor contundencia a las agresiones de la burguesía y acelerar el proceso de transformación de la sociedad y contribuir a un incremento de las fuerzas del socialismo respecto a las del capitalismo.

 




Comunicado del Comité Central del PCOE del 3 de julio sobre la situación del Movimiento Obrero y Popular

La profundidad de la presente crisis y, en su consecuencia, las medidas para superarla en el marco del sistema capitalista por parte del gobierno y del Parlamento español, han arrasado con las condiciones en las que se sustentaba el movimiento obrero actual, que se manifiestan en una gran división, contándose por más de 6 mil las “alternativas” sindicales creadas por los empresarios y otras tantas que surgieron de partidos y sindicalistas “revolucionarios” con la excusa de crear una gran central de clase en respuesta al reformismo de las centrales mayoritarias, lo cual ha producido efectos nocivos que han sumido a las clases trabajadoras, durante cerca de cuatro décadas, en el reformismo social y en el apoliticismo.

 Durante este tiempo, el sistema social imperante ha podido mediante subterfugios y a través de préstamos hipotecarios cuya duración se ha acercado a la vida del trabajador como ser humano, malformar su conciencia creando en su mente un mundo de fantasías, ofreciéndoles la oportunidad de adquirir cosas que no correspondían al nivel de sus salarios, constituyendo dichas circunstancias el leitmotiv de la influencia de la patronal y de los sindicatos sobre las masas laboriosas.

 La Reforma Laboral, la minoración de los salarios y los futuros recortes a las pensiones, supone retrotraer al movimiento obrero a situaciones propias de la dictadura franquista y corta de raíz todas las premisas en las que se basaba la propaganda acerca del Estado del “bienestar social”.

 Pese a tantas adversidades, durante estos tres últimos años, miles de huelguistas se han opuesto como han podido a los embates de la burguesía y, aunque las protestas se han dado desunidas y a tiempo vencido debido a la táctica sindical vigente, el movimiento obrero ha dado señales inequívocas de por dónde debe caminarse a partir de ahora. En multitud de lugares se ha buscado la unidad de las empresas en crisis para dar respuestas conjuntas, aunque éstas se redujeran en sus actividades a la celebración de manifestaciones. Además, se ha constatado que los comités de empresas, superando las divisiones internas, se han convertido en los auténticos dirigentes de las luchas y han sido capaces de movilizar en torno a ellos a barrios de grandes ciudades y pueblos enteros, formando un frente único popular.

 Todo esto, junto a la obligación en la que se ve envuelta la clase obrera de tener que reivindicar la abolición de leyes políticas, si a partir de ahora quiere garantizarse el mínimo vital en los convenios colectivos pasando por encima de las facultades que les confiere al burgués las medidas que contemplan la nueva reforma de impugnar el cumplimiento de los convenios con sólo prever pérdidas, nos obliga a todos los partidos revolucionarios y de izquierda a recapacitar sobre el momento actual.

 Hoy, ni siquiera los convenios colectivos toman sentido si se aborda empresa por empresa; hay que romper leyes. Un objetivo de tal calibre sólo se puede alcanzar con el concurso del total de los trabajadores, partiendo de la homogeneización de las plataformas de reivindicaciones para los convenios.

 El PCOE, tras las experiencias propias de sus militantes activistas y de acuerdo con las enseñanzas de la crisis, está convencido de que es el momento adecuado para crear las bases con las que elevar a la clase obrera al sujeto de los cambios sociales que forzosamente han de darse y en torno a dicho sujeto aglutinar a las fuerzas populares de barrios y pueblos, ciudades y campos.

 En este sentido, hacemos un llamamiento a la reflexión a todas las organizaciones anticapitalistas, autónomos, campesinos pobres, estudiantes, amas de casa, inmigrantes, etc. para trabajar juntos por el camino que el propio movimiento obrero nos ha trazado, construyendo ASAMBLEAS DE COMITÉS, DELEGADOS DE EMPRESA Y TRABAJADORES y simultáneamente construir asambleas en barrios y ciudades y todos unidos configurar un sólo FRENTE UNICO DEL PUEBLO, como alternativa a las instituciones actuales al servicio de la gran burguesía.