Resolución del VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre el momento actual

Un día sí y otro también nos encontramos con los sicarios del Capital, ya sea en su forma de economistas, periodistas o miembros de los gobiernos señalando a los trabajadores…

Un día sí y otro también nos encontramos con los sicarios del Capital, ya sea en su forma de economistas, periodistas o miembros de los gobiernos señalando a los trabajadores del mundo que el capitalismo como lo conocemos se acabará en unas décadas, erigiéndose en auténticos pitonisos, o que la deuda de los Estados se pagará en varias décadas. Entre todos esos esbirros de los monopolios descuella el inútil presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez, con sus planes “infalibles” que lo único que acreditan es la bancarrota de los Estados capitalistas y del imperialismo, el cual únicamente se sostiene por el engaño, la estafa, el pillaje y el crimen.

La realidad es que el imperialismo está totalmente quebrado. Sin duda Marx, al que los imperialistas y sus marionetas se empeñan en vilipendiar, acierta plenamente siendo el mayor castigo para los imperialistas la vigencia de su análisis, el cual brilla como el rayo en los días que corren. Así lo acredita la actualidad de la Ley de la Tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo, donde el desarrollo del imperialismo se empeña en acreditar la contradicción que se produce entre la tasa de ganancia y la tasa de explotación, demostrando que a mayor explotación menor ganancia para el imperialista. Asimismo, Marx afirmaba en el “prólogo a la contribución a la Crítica de la Economía Política” lo siguiente:

Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua.

Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo.

Sin duda, el momento actual cumple las condiciones que Marx anunciaba para la desaparición de una formación social, como es la capitalista, no sólo por lo que nos arroja la contradicción expresada en la Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo, sino porque el desarrollo de las fuerzas productivas hoy ya no se corresponde con el capitalismo – la automatización de la producción – y están madurando dentro de la “propia sociedad antigua”, la sociedad capitalista. Es, pues, en la época actual, cuando según Marx se da con exactitud la condición fundamental para la desaparición de la formación socioeconómica capitalista.

Los imperialistas hoy tienen en sus manos el desarrollo tecnológico y se ven obligados por las contradicciones mencionadas anteriormente a aumentar la automatización de la producción. Ello hace que a cada paso que da, el capitalismo monopolista y putrefacto se apuñala el corazón y cava su fosa para su entierro. Es por ello que la burguesía hoy trata de ralentizar el desarrollo de la automatización de la producción, porque es plenamente consciente, ella sí, de la exactitud y la vigencia de la ciencia del Marxismo-Leninismo, de las tesis económicas de Marx.

La única salida que tiene el proletariado, la humanidad, es la superación revolucionaria del capitalismo, el cual en su fase actual imperialista ha acreditado su agotamiento y su caducidad. Solo el socialismo resolverá las contradicciones irresolubles del imperialismo. La socialización de los medios de producción pondrá el desarrollo tecnológico, la automatización, al servicio del ser humano pues es la única vía para armonizar el desarrollo de todas las partes que integran las fuerzas productivas, convirtiendo la automatización de la producción en progreso social y liberando al ser humano del trabajo monótono, de la explotación asalariada, garantizando su desarrollo multilateral e ilimitado.

A tenor de todo ello, el VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. El Comité Central estimulará un proceso de debate en todas las organizaciones del Partido al objeto de profundizar en el estudio de la situación actual y actualizar nuestra política al momento actual para organizar al sujeto revolucionario en el cumplimiento de su misión histórica: eliminar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo partiendo para ello del informe aprobado por este VII Pleno.
  2. Es inviable toda revolución sin el fortalecimiento y la cohesión del Movimiento Comunista. En este sentido, el PCOE trabajará en profundizar la unidad de los comunistas, tanto en el Estado español como a nivel internacional, pues son los obreros del mundo los que deben mandar al capitalismo al estercolero de la historia y ello únicamente lo pueden realizar dirigidos revolucionariamente por la vanguardia comunista organizada y cohesionada bajo la exactitud de la ciencia del marxismo-leninismo.

 

Madrid, a 22 de mayo de 2021

VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

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