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Ayuso, defensora de la libertad imperialista

Isabel Diaz Ayuso hizo público la intención de otorgar la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid al presidente de Ucrania, Vlodomir Zelenski, por ser un defensor de la libertad de su pueblo, el ucraniano, y de la libertad de Europa. Este acto no es más que un acto de propaganda política por parte de la Presidenta, como lo fue el otorgamiento de la misma medalla a Juan Guaidó, siempre en una supuesta defensa de la libertad.

Todos ya sabemos sobre lo que está ocurriendo en Ucrania, y desde el Partido Comunista Obrero Español ya hemos mostrado nuestro total rechazo a la invasión, pues consideramos que la actual situación de guerra en Ucrania no es más que el choque de dos fuerzas imperialistas, EEUU y China-Rusia, en el intento de mantener unos el statu quo y otros por un nuevo reparto del mundo. Pero lo sorprendente de esto es la postura de Isabel Diaz Ayuso, la cual siempre se posiciona como una fiel defensora de la libertad y una ferviente anticomunista y no ha tenido ni una sola palabra por la guerra que se vive desde hace 8 años en las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk. Lógicamente no ha mostrado esta vez su rechazo a esa guerra pues no favorece a las posiciones de la OTAN ni de sus amos los Estados Unidos.

Tampoco se la ha visto mostrar su rechazo a los nazis del batallón Azov, que seguramente para ella sean los mejores defensores de la libertad en toda Europa, ni a todos aquellos escuadrones militares de corte fascista dentro de las fuerzas armadas ucranianas. Ni mucho menos se la ha visto condenar todos los ataques hacia las poblaciones de etnia rusa y gitana que se vienen viviendo desde hace años pero que han incrementado por la invasión. Tampoco parece condenar el arresto ilegal del periodista Pablo González en Polonia por supuestamente ser un espía ruso sin ningún tipo de pruebas en su contra.

No parece que vaya a condenar estos casos, y tantos otros, pues no sirve para los intereses de los Estados Unidos. Los medios de comunicación ya pusieron, incluso antes de la invasión, la maquinaria de propaganda para hacer creer que Ucrania es un país que está defendiendo a Europa de Putin y para que no se sepa la realidad de aquel país. Son preocupantes las declaraciones que hizo en este sentido Pedro Baños.

Tenemos que señalar que no es algo aislado de Isabel Diaz Ayuso, sino que es algo sistemático. El autoproclamado gobierno más progresista de la historia ha enviado armas a Ucrania, que han sido recibidas con las manos abiertas por parte de los nazis que están combatiendo, situando al Estado Español como cobeligerante y metiéndonos de lleno en la guerra.

Desde el Partido Comunista Obrero Español mostramos nuestro apoyo hacia los pueblos rusos y ucranianos quienes son los que están sufriendo la guerra. Mostramos a su vez nuestra total repulsa por la represión que se ejerce a las voces en contra de la guerra en Rusia, al igual que en Ucrania. Exigimos también que se dejen de mandar armas a la Ucrania por parte del Estado español, pues estas van a acabar en manos de nazis declarados. El capitalismo está ya en su fase imperialista, la cual es la expresión máxima del sistema. Por ello condenamos tanto al imperialismo occidental como el ruso-chino. El capitalismo solo se sostiene por la guerra y por condenar a la clase obrera, independientemente de su nación, a la más absoluta miseria. Es más que necesario unir todas las luchas existentes en un solo frente común, el Frente Único del Pueblo, pues todas tienen su base en el sistema capitalista. Hay que acabar con el capitalismo y comenzar con la construcción del socialismo, pues es la única salida que tiene la clase obrera si quiere vivir en un mundo en paz.

 

¡POR EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNIÓS!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Es el momento de los comunistas

Hoy en el Estado español, donde la inflación ya ha llegado a los dos dígitos, donde la gasolina es prácticamente un lujo igual que calentar la casa, donde el poder adquisitivo de la clase trabajadora cae en picado día a día, donde la burocracia sindical ha vendido absolutamente al proletariado, donde el Gobierno “más progresista de la historia” nos mete de lleno en la guerra imperialista… la clase obrera no tiene ya más salida que construir sus propios órganos de poder popular y tomar las riendas de su futuro.

Los comunistas tenemos una enorme responsabilidad en este momento histórico, recae sobre nosotros la obligación de insuflar al proletariado de la ideología marxista leninista, de dotarlo de esos órganos de poder popular y de organizarlo y dirigirlo en su lucha contra el sistema capitalista de explotación.

El Partido Comunista Obrero Español tiene plena consciencia de esta situación y todos sus militantes deben trabajar hasta la extenuación por estos objetivos, con la iniciativa, la fuerza y la disciplina que se nos exige hoy.

En este momento, donde el ataque del imperialismo es criminal y exacerbado, el movimiento obrero, sin embargo, presenta un cuadro de inactividad en muchos territorios, de luchas divididas que solo obtienen derrota tras derrota en sus objetivos, preñadas de oportunismo y reformismo que conducen a la desmoralización del pueblo organizado en estos colectivos y que son incapaces de transformar la realidad debido a ese oportunismo imperante en el movimiento obrero que, finalmente, lleva al abandono y la inactividad de muchas de estas organizaciones.

Solo los comunistas tenemos la capacidad hoy de comprender el presente y vislumbrar el futuro, que es el Socialismo, y llevar a cabo una acción transformadora de la realidad a través de la ciencia del marxismo leninismo. Es el momento de los comunistas, de que todos los camaradas tomemos la iniciativa en el movimiento obrero y comencemos a organizar al pueblo trabajador unificando todas sus luchas, hoy dispersas, atomizadas y desviadas en buena parte, en un Frente Único del Pueblo que sirva para derrocar al capitalismo, la raíz de todos nuestros problemas.

¡Camaradas! Avancemos en la conquista del proletariado, liguémonos con las masas y dirijámoslas con la firmeza que nos proporciona nuestra ideología, derrotemos al oportunismo y al reformismo en todos los frentes de masas y aplastemos a la reacción y al fascismo en todas sus formas. Solo así tendremos la capacidad de preparar al proletariado para la revolución que ya ha comenzado y que tiene que acabar con el capital para construir el Socialismo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




La Feria de Sevilla: un ejemplo más de que las leyes capitalistas son papel mojado

La Asociación Andaluza de Hostelería de Feria amenazó el pasado 31 de marzo con un paro durante la feria de abril en Sevilla, ya que, según ellos, con la nueva reforma laboral se hace imposible la contratación de trabajadores durante la feria por limitar las horas de trabajo al día. Lo cual finalmente se ha comprobado que es falso, ya que la nueva reforma laboral no toca este aspecto.

Las exigencias de estos empresarios es crear un régimen especial que tenga en cuenta las particularidades del sector, las cuales no son otras que la explotación más descarada a la clase trabajadora. Uno de estos hosteleros fue entrevistado en un programa de Telecinco. En él admitía sin ningún pudor que los trabajadores hacen jornadas de 15 o 16 horas, siendo esto totalmente ilegal, ya que entre jornadas de trabajo deben transcurrir como mínimo 12 horas. Condición que no se ha introducido con esta reforma laboral, admitiendo públicamente que año tras año se saltan la ley como les da la gana sin ningún miedo a sufrir algún tipo de represalias, ya que son conscientes que pueden hacer lo que quieran.

Es tal el terror capitalista (no puede llamarse de otra forma que terrorismo patronal) que en una entrevista de un programa tan alternativo -nótese la ironía- como Todo Es Mentira, donde debaten conjuntamente un empresario de las casetas y un trabajador de la feria de abril, que es el trabajador quien no puede mostrar su cara por miedo a represalias. Esto es un despropósito y más cuando es ese explotador, esa sanguijuela, el que insiste en que es la ley la que está mal por no estipular jornadas de 16h diarias.

No merecen más que la extinción.

 

 

Esto no es más que un nuevo ejemplo de cómo en el sistema capitalista las leyes son papel mojado, leyes que están hechas por la propia burguesía y que se saltan como y cuando quieren, explotando a los trabajadores y exprimiendo al máximo la plusvalía que les roban día tras día. Huelga decir que esas leyes que se saltan a la torera no son más que la constancia del poder de la burguesía sobre la clase obrera, solo se está reforzando la realidad de la burguesía, el nivel represivo al que llega y cómo el fascismo tiene rienda suelta en la televisión, demostrando que la tan cacareada democracia no es más que una farsa para hacer creer al pueblo que este sistema merece ser sostenido por nuestro sudor y nuestra sangre.

La clase trabajadora no puede seguir confiando en el Gobierno “más Progresista de la Historia”, el cual permite que los empresarios se salten las leyes cada vez que lo necesitan; ni en los sindicatos amarillos CCOO y UGT, los cuales son perfectamente conscientes de todos y cada uno de los atropellos que la burguesía acomete contra la clase obrera.

El derrocamiento del sistema Capitalista pasa por dos requisitos indispensables: por un lado, es obligación de los comunistas pelear por nuestra unión, entender que sin la unidad de los comunistas no puede existir la Organización Revolucionaria que guíe al proletariado en su emancipación. Por otro lado, debemos asimilar, no sólo los comunistas sino toda la clase obrera, que es más necesario que nunca construir el Frente Único del Pueblo, que no es más que la unión de todas las luchas en un Único Frente contra el Capitalismo, que es el denominador común de todos los males que sufre el proletariado mundial.

 

¡Por la unidad de la clase trabajadora frente al Capitalismo!

¡Por la construcción del Frente Único del Pueblo y por la construcción del Socialismo!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Fuera el fascismo de la universidad

Este viernes 1 de abril en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM el secretario general del partido fascista Vox, Javier Ortega Smith, ha intentado dar una charla para presentar a la plataforma 711, “Por la reconquista cultural”. Esta organización, que no es más que la entrada de Vox en el movimiento estudiantil, se presenta como un supuesto grupo de defensa contra aquellos que intentan perseguir su ideario. Hacen un símil constante con el año 711, año en el que los árabes penetran en la Península y comienzan los 800 años de presencia musulmana en lo que ahora son los Estados de Portugal y España. El acto fue cancelado por la propia facultad, alegando que no se había llevado el procedimiento adecuado, dejando entrever que si el procedimiento hubiese sido el adecuado la charla se habría dado. El paripé que ha montado hoy Vox nos ha mostrado lo que es la máquina del Estado y como la policía son sus lacayos. Pese a que el acto estaba suspendido han sido escoltados hasta donde la concentración de repulsa del acto nos encontrábamos.

Ellos afirman que han comenzado la recuperación de la Universidad Pública, donde supuestamente te adoctrinan en ideas totalitarias. Una vez más vemos la lejanía de la realidad en la que viven estos señores, pues los que pisamos las aulas sabemos perfectamente cuál es el pensamiento reinante entre el profesorado, y en algunas ocasiones entre el alumnado. El pensamiento de que el capitalismo es el único sistema viable y que a partir de él es donde se comienza a trabajar, es el único pensamiento que cabe en las aulas y plantear las ideas de que el socialismo es realmente el único sistema viable es casi imposible. La tergiversación de la Historia por parte de la burguesía para mostrar siempre a Estados Unidos como el salvador del mundo, tergiversando la realidad para que apoyemos incondicionalmente a la Unión Europea sin poder cuestionar la permanencia dentro de ella, alabando la falsa Transición, etc. Quien de verdad va a las aulas sabe perfectamente cuales son los contenidos que son impartidos. Los planes de educación están perfectamente elaborados por la burguesía, como planes para que no se cuestione la vigencia del capitalismo y para que se desarrollen pensamientos profundamente anticomunistas.

Mientras que ellos afirman que sus ideas están perseguidas —una vez más tenemos que decirles que están completamente equivocados, pues el Estado es de ideología fascista, y es por eso mismo por lo que se les cede este tipo de espacios en Universidades Públicas— nosotros les enseñamos la realidad. Los comunistas somos encarcelados en este régimen de fascismo por el simple hecho de querer mejorar la vida de la clase obrera a través del socialismo. La represión a la que está sometido el movimiento obrero es evidente.

Ante estos ataques a los espacios públicos por la banda de fascistas de Vox, por la construcción de una universidad verdaderamente pública y de calidad, tenemos que plantarnos —alumnos, obreros y profesores—, para pedir más que nunca una unidad en torno a un frente común, que es la lucha contra el capitalismo. Todo lo que los estudiantes hemos vivido hoy no puede quedar en una simple concentración de repulsa hacia los fascistas de Vox y su Plataforma 711. Tenemos que seguir adelante. El fascismo es generado por el capitalismo y si queremos acabar con el fascismo primero debemos acabar con el capitalismo, para construir la sociedad comunista a través del socialismo.

 

¡ESTUDIANTE ORGANIZATE CON EL PCOE!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

CÉLULA DE JUVENTUD DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL EN MADRID




Imperialistas y oportunistas contra el pueblo saharaui

Antony J. Blinken, secretario de Estado de los Estados Unidos, ha comenzado su gira para consolidar las nuevas estrategias y ofensivas del imperialismo occidental en Oriente Medio y en el norte de África, las cuales arrancaron con el Acuerdo de Abraham de septiembre de 2020.

Hace unos días, Blinken se reunió con el primer ministro israelí, Naftalí Bennett, para seguir reforzando la alianza regional contra Irán y compartir sus expectativas sobre la guerra en Ucrania. Posteriormente, se produjo la cumbre del Néguev, donde Blinken se reunió con el ministro de exteriores israelí, Yadir Lapid, junto a sus homólogos de Egipto, Emiratos Árabes, Marruecos y Baréin. Un día después, llegó a Marruecos para reunirse con el ministro de exteriores marroquí, Naser Burita, y con el multimillonario y presidente del gobierno de Marrueos, Aziz Akhannouch, donde no tardó en salir a defender la posición del Estado español acerca del plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental: «Es una propuesta seria, creíble y realista. […] Hay una dinámica internacional de apoyo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, la postura de España no es una posición aislada. Es la posición de Estados Unidos, de Alemania, de Francia, de países árabes y africanos y otros territorios», declaró.

Como vemos, tanto en materia nacional como internacional, el Partido Demócrata es tan fascista y tiene las manos tan manchadas de sangre como el Partido Republicano. Durante estas semanas, donde el conflicto del Sáhara Occidental vuelve a tomar las calles del Estado español, los oportunistas de Unidas Podemos aprovecharán estos espacios de lucha popular para distanciarse de la decisión del PSOE. No obstante, si de verdad estuvieran en contra de esta postura opresiva y criminal acabarían rápidamente con el gobierno de coalición. Sus palabras están vacías porque no se corresponden con sus actos. Del mismo modo, habrá quienes desde sus filas condenen el respaldo de Estados Unidos a Pedro Sánchez. Sin embargo, los máximos responsables de dicha organización, como Irene Montero o Yolanda Díaz, se mostraron especialmente entusiasmadas con la victoria electoral del dúo Biden-Harris. Una vez más queda al descubierto su completa traición a los intereses de la clase trabajadora. Por ello, allá donde se exprese la clase obrera por la libertad del Sáhara, deberá también combatir al oportunismo político que dice defender la causa saharaui, pero que por la espalda se llena los bolsillos pactando con quienes los sentencian a una vida de explotación, guerra y miseria extrema.

Estos oportunistas, por si fuera poco, no tienen suficiente con el sometimiento del pueblo saharaui y firman junto a sus socios de gobierno el envío de armas a los batallones nazis de Ucrania arrodillándose ante la mayor organización terrorista del mundo: la OTAN.

Todo esto deja bien claro que la carta del socialfascista Pedro Sánchez al rey Mohamed VI no es una apetencia personal e improvisada del líder del PSOE o de su gobierno, sino que se encuadra dentro de la estrategia política marcada desde Washington para el norte de África. El Estado español, como eslabón débil de la cadena imperialista y con un gobierno completamente lacayo a Estados Unidos, Alemania y Francia, no dudará un instante en machacar todo lo posible el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental si con ello se gana el favor de la burguesía imperialista y de los monopolios occidentales.

Al mismo tiempo, el fascista Jorge Buxadé, diputado de Vox en el Parlamento Europeo, hablaba en términos completamente nazis cuando decía que «existe una voluntad real en Bruselas de poner en marcha un reemplazo poblacional en Europa». A la vista de estas declaraciones, no sorprende en absoluto que el Estado español, completamente carcomido por el fascismo, no dude en acoger a decenas de miles de ucranianos mientras que, contrariamente, condena a la muerte en el Mediterráneo – que ya es una auténtica fosa común – o, en el “mejor” de los casos, recluya en centros de internamiento a miles de refugiados saharauis, sirios, libios, palestinos o afganos, entre otros. Esto ocurre porque en la esencia del fascismo está enfrentar entre sí a los obreros de las distintas naciones, en criminalizar y perseguir a las personas por su color de piel o procedencia.

Frente a esta barbarie, debemos preponderar la lucha por el socialismo, la alianza internacionalista de todos los obreros del mundo, donde la lucha y futura victoria de la causa saharaui impulse al proletariado mundial a dar muerte de manera definitiva a la bestia del imperialismo como fase superior del capitalismo.

Por su parte, Marruecos, como fiel representante del imperialismo en el norte de África, tiene el objetivo principal de acabar con la voluntad de lucha y resistencia del pueblo saharaui como paso indispensable en su lucha furiosa por la posesión monopolista de las fuentes de materias primas, de los recursos naturales del Sáhara Occidental: yacimientos en fosfatos – con uno de los mayores y más rentables yacimientos de todo el planeta –, petróleo, recursos gasísticos, circonita y pesa – con uno de los mejores caladeros pesqueros de todo el Atlántico.

Contra este movimiento en materia internacional, el pueblo saharaui se ha demostrado tan bravo como siempre, realizando manifestaciones en diferentes ciudades del Estado español que constatan el apoyo y la fuerza de la causa saharaui. El pueblo saharaui lleva muchas décadas sufriendo el yugo del imperialismo, con una historia de lucha y de resistencia contra el Estado español, Mauritania y Marruecos, que se volvió a expresar de la manera más cruenta posible en noviembre de 2020 cuando las fuerzas militares del Frente Polisario se vieron obligadas a defender al pueblo saharaui de lo ataques de las fuerzas de ocupación marroquíes contra civiles saharauis desarmados, lo que supuso una flagrante violación del alto el fuego y la constatación de que el imperialismo no busca encontrar una solución pacífica al problema de la descolonización del Sáhara Occidental.

El capitalismo, en su fase actual de imperialismo y de crisis general del sistema, ya no puede escudarse más tras la palabra “democracia”, pues es evidente y claro a quiénes favorece esta democracia capitalista; a los más ricos, a los burgueses, a las grandes corporaciones y monopolios, y que perjudica de forma sangrante al proletariado. Queda claro que la lucha por la emancipación nacional de las naciones oprimidas o los territorios pendientes de descolonizar es inviable si esta no se subordina a la lucha revolucionaria por la emancipación del proletariado, a la lucha por el socialismo a nivel internacional.

Los trabajadores del mundo necesitamos vivir en un mundo en paz y eso pasa por la abolición del capitalismo, por la salida y desmantelación de la OTAN y la Unión Europea, así como de los demás organismos imperialistas como el FMI, la OMC o el Banco Mundial. En definitiva, pasa por instaurar el Socialismo de manera revolucionaria.

 

¡POR LA LIBERTAD DEL SÁHARA OCCIDENTAL!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

 

Madrid, 31 de marzo de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La burguesía nos saquea con el apoyo del Estado y de su gobierno

El lunes 28 de marzo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciaba una serie de medidas supuestamente para combatir la inflación desbocada, entre las que se encontraba la siguiente medida: “Bonificación mínima de 20 céntimos en cada litro de combustible para todos los ciudadanos (15 céntimos los asumirá el Estado y un mínimo de 5 céntimos, las petroleras)”.

Ese mismo día 28 de marzo, tras anunciar Pedro Sánchez esa medida, en la prensa burguesa podíamos leer lo siguiente:

Ese mismo día 28 de marzo, el barril de petróleo Brent descendió un 6,747% según afirmaba, también, la prensa burguesa:

Como puede verse, en realidad esa medida, lejos de rebajar los precios del carburante a los trabajadores, lo que realmente ha producido es que los empresarios de las estaciones de servicio suban los precios de tal modo que sigan enriqueciéndose a costa de robar lo máximo a los trabajadores donde el dinero público que el Gobierno pone para subvencionar el precio del combustible no sea más que un dinero añadido que irá hacia la patronal de los combustibles y las estaciones de servicio en lo que será una nueva transferencia de riqueza hacia la burguesía.

Los esbirros de la patronal, con la etiqueta de economistas, como el mediocre de Juan Ramón Rallo, justificaba en el periodicucho fascista La Razón el incremento del precio del diésel señalando lo siguiente:

 

Para concluir culpando a Rusia de la subida del diésel y dando su receta para que los precios vuelvan a un escenario previo:

 

La Patronal de las estaciones de servicio se encarga de cerrar la boca a Rallo cuando siguiendo las tesis de su matriz, la CEOE, en su cruzada contra los impuestos, expone cómo se conforma el precio del combustible:

Por tanto, el transporte y la distribución, y según la propia patronal los gastos de la estación de servicio, es un 5,5% del precio. Con lo que lo mollar en el incremento del precio del combustible no es el transporte ni la distribución, por más que Rallo nos lo quiera colar para justificar el robo que perpetran sus superiores, los empresarios. Y aunque Rallo se afane en engañar a quien le quiera leer, tiene que omitir la verdad para no descubrir la realidad de lo que acontece: Que el capitalismo se fundamenta en el robo más descarado.

El siguiente cuadro muestra la evolución del precio del petróleo desde 2004 a la actualidad tanto en dólares – línea azul – como en euros – línea naranja:

La divisa en la que se realizan las transacciones del petróleo es el dólar. Como puede comprobarse el petróleo ha estado más alto en 2008, e igual que hoy en 2010 o 2012. En 2008 un euro se cambiaba por 1,60 dólares, con lo que el encarecimiento del barril del petróleo no se trasladaba en Europa a una exacerbación del precio, tal y como se produce hoy. Sin embargo, a día 28 de marzo de 2022, un euro se cambia por 1,09 dólares, con lo que en estos años el euro se ha devaluado mucho con respecto de un dólar también terriblemente devaluado como consecuencia de las políticas monetarias realizadas.

Desde mediados de noviembre de 2021 los EEUU son conscientes de que Rusia iba a intervenir militarmente en Ucrania, puesto que el Banco Central Ruso movió divisas de sus reservas que tenía en bancos norteamericanos hacia bancos chinos. El círculo de grandes capitalistas de la Secretaria del Tesoro norteamericano, Janet Yellen, conocedores de esta realidad, se lanzaron desde finales de noviembre del 2021 a realizar operaciones de compra de las empresas petroleras al objeto de encarecer el crudo y, con él, los carburantes, de tal manera que el crudo fue progresivamente incrementando su valor produciéndose un incremento mucho mayor entre finales de noviembre y el 24 de febrero de 2022 que una vez estalla la operación militar rusa en territorio ucraniano. Por tanto, son los grandes capitalistas los que generan una subida del precio del petróleo de manera totalmente ficticia al objeto de, mediante la economía especulativa y putrefacta, hacer efectiva una enorme ganancia monopolista en tres meses, son los grandes capitalistas los que han especulado para subir el precio del crudo mucho antes que se desatase la contienda bélica en Ucrania.

Que Europa pague mucho más por el petróleo y por el gas hoy es la consecuencia del lacayunismo, a todos los niveles, de la Unión Europea hacia los EEUU. El declive del imperialismo norteamericano, Biden trata de invertirlo mediante la guerra, es por ello que la semana pasada en su turné por Bruselas estampó un acuerdo con la UE para convertirse en el recambio de Rusia como suministrador de GNL (gas natural licuado) y reducir la dependencia energética del gas ruso, eso sí, vendiendo EEUU a la UE su GNL un 40% más caro que lo hacían los rusos.

Los mediocres voceros del capital, como Rallo, pretenden mostrarnos que el capitalismo todavía se halla a mediados del siglo XIX, donde regía la libre competencia, y el precio se relacionaba con los costes de producción. Los costes de producción hoy, con el desarrollo tecnológico y la división del trabajo, son muchísimo más bajos que antes y sin embargo los precios son mucho más elevados. Porque el capitalismo del siglo XXI no es el mismo que el del siglo XIX que nos pretende mostrar Rallo, por ejemplo, expresándonos cómo en su opinión se conforma el precio del diésel y que hemos mostrado su falacia.

En el siglo XIX, cuando en el capitalismo regía la libre competencia, la pelea por la ganancia máxima llevaba aparejada una emigración más o menos libre del capital de una rama de la producción a otra y existían empresas compitiendo entre sí de tal modo que se iba conformando la cuota media de ganancia.

Sin embargo bajo el imperialismo, el capitalismo monopolista, la libre competencia fenece y se instituye el dominio de los monopolios. De tal modo que ese dominio monopolista en las diferentes ramas de la producción a nivel planetario engendra las condiciones económicas necesarias para que los monopolios, cual algoritmo del simplex, maximicen su cuota de ganancia de tal modo que el precio ya no se forma como la suma del precio de producción y la cuota media de ganancia, sino que los monopolios maximizan el precio, el precio monopolista conformado por los gastos de producción y la elevada ganancia monopolista. Ganancia monopolista que los imperialistas obtienen robando inmisericordemente. La base de la elevada ganancia monopolista es la plusvalía, intensificando la explotación de los obreros, no sólo directamente en el centro de trabajo, sino robándole descaradamente al acceder a la vivienda, en el precio de los insumos necesarios para la vida y ello lo hacen apoderándose de la tierra llevando a la ruina a los pequeños y medianos campesinos, a los que han arruinado con la fórmula de venderles artículos industriales a precios elevados y comprándole los productos agrícolas a un precio ínfimo, el cual después los monopolios en sus cadenas de comercialización los endosan a los obreros a un precio 10 o 12 veces superior al precio pagado por las mismas.

El Estado y los monopolios están unidos, de hecho el primero es un instrumento de los segundos, para explotar todavía más a los obreros a los que roba todavía más por la vía de los impuestos, de los préstamos y de la inflación, de la desvalorización del dinero fiat. Pero la ganancia monopolista no sólo la obtienen robando a los obreros de unos determinados países, el monopolio rige a nivel planetario y la ganancia imperialista la construye saqueando, también, a los obreros de los países subdesarrollados de tal manera que los monopolios venden a esos países subdesarrollados mercancías a alto precio monopolista a cambio de materias primas y recursos energéticos a bajo precio. Ganancias monopolistas que se coronan mediante la guerra y la militarización de la economía. En el año 2021 el complejo militar-industrial de los EEUU obtuvo del Congreso de esa potencia asesina un presupuesto de gasto, ingresos para el monopolio de guerra norteamericano, de 778.000 millones de dólares. Esa es la fórmula en la que los imperialistas obtienen la ganancia monopolista.

Y es que hemos de tener claro que mientras la inmensa mayoría de la riqueza esté en manos de una minoría criminal y asesina, la burguesía, la plutocracia que hoy domina el mundo y se adueña del beneficio condenando a la mayoría del mundo, a la clase obrera, a una pobreza y una explotación cada vez mayores e insostenibles, los precios serán cada vez más disparatados para los bolsillos cada día más vacíos de la clase obrera.

El capitalismo en su fase putrefacta y monopolista, es decir en su fase actual, es el saqueo descomunal de los pueblos, de la clase obrera. Esa faz se está viendo con el precio del diésel, de la gasolina y de los derivados del petróleo, de la alimentación, se pudo ver nítidamente con la pandemia de COVID-19, donde se volvió a expresar la esencia ladrona y criminal de la burguesía.

El pasado día 28 de marzo también podíamos leer en la prensa burguesa lo siguiente:

 

Mientras morían miles de personas todos los días, los capitalistas no dudaban en hacer grandes negocios con la pandemia. Una base económica podrida eleva una superestructura podrida, como lo evidencia esta noticia cuando señala que “la fiscalía no halla encaje penal para imputar delitos por el enorme enriquecimiento”. Y es que la usura y el robo perpetrada por la burguesía contra el pueblo trabajador está amparado por la superestructura capitalista, por sus instituciones.

Esta es la barbarie que vive hoy la clase obrera en el Estado español y en el mundo. Mientras perviva el capitalismo la situación de la clase obrera no puede más que deteriorarse y empeorar. La única salida que tenemos la clase obrera es acabar con el capitalismo y construir el socialismo, el único capaz de armonizar el desarrollo humano con las necesidades reales de la humanidad, el único capaz de planificar la economía para satisfacer las necesidades del conjunto de seres humanos que habitan el mundo y garantizar una vida digna para todos ellos.

 

¡EL CAPITALISMO ES ROBO, USURA Y GUERRA!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 30 de marzo de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La detención de Pablo González es una muestra más de la podredumbre del sistema imperante

Hoy se cumple un mes desde que el periodista Pablo González fuera secuestrado y encarcelado por el régimen polaco, acusado de espionaje al servicio de la inteligencia militar rusa (GRU).

Fiel a la esencia fascista de Polonia, la detención y encarcelamiento han estado caracterizadas por mantener a Pablo prácticamente incomunicado. A su abogado, Gonzalo Boye, se le ha denegado hasta ahora la posibilidad de visitarle y de tener conocimiento de las pruebas que el Estado polaco afirma disponer. Casos como el de Pablo vuelven a demostrar como las propias instituciones burguesas se saltan de forma inequívoca su propio marco legal, vulnerando en este caso el derecho a la defensa de la persona detenida, derecho recogido en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

El reportero en cuestión se hallaba cubriendo la región de Donbass para varios medios cuando fue requerida su presencia en Kiev por parte de la inteligencia ucraniana, esta última le acusaba de ser un espía ruso y le “invitaba” a salir del país; en ningún momento se registró de manera oficial una orden de expulsión. A la vez que ocurría esto, varios agentes del CNI acosaron a familiares y a amigos del periodista para sonsacarles cualquier información de carácter personal. Tras abandonar Ucrania, estuvo cubriendo desde la frontera la crisis humanitaria tras la invasión rusa.

Desde que iniciara el conflicto, la maquinaria propagandística de los Estados burgueses occidentales está realizando toda una serie de acciones que demuestran abiertamente su finalidad manipuladora para con las amplias masas proletarias: señalar a diversos medios de comunicación y censurarlos completamente (como RT o Sputnik), silenciar a periodistas freelance, acusar a distintas personalidades desde lo deportivo hasta lo cultural de “prorrusos” por ser críticos con la OTAN e incluso llegando a blanquear a batallones paramilitares que son abiertamente nazis. Todos estos elementos, que demuestran que la libertad de prensa no es sino la libertad de corporaciones como Atresmedia y Mediaset, que controlan cuidadosamente lo que se dice y quién lo dice en prensa, radio y televisión, nos dan pistas muy valiosas sobre cómo orquestaría la burguesía española su violencia de clase en el caso de encontrarse frente al movimiento obrero revolucionario por el socialismo.

La propaganda de guerra y la censura desplegada durante estas semanas son el sinónimo de la podredumbre del modo de producción capitalista, el cual se encuentra totalmente enquistado, en un callejón sin salida. La oligarquía occidental lo está apostando todo a la batalla ideológica para tratar de forzar unas condiciones subjetivas frente a la decadencia en el terreno económico, que se expresa por medio de una tasa de ganancia cada vez menor y con un desarrollo de las fuerzas productivas que no se corresponde ya con la base económica existente en el capitalismo monopolista.

Desde el Partido Comunista Obrero Español nos solidarizamos con Pablo González y con todos sus familiares y allegados, y le mostramos todo nuestro apoyo y solidaridad en estos momentos tan difíciles. Del mismo modo, condenamos al aparato represivo del Estado polaco y de la Unión Europea, que no dejan de constatar su esencia fascista y criminal.

 

¡ORGANICEMOS LA SOLIDARIDAD!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 28 de marzo de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La hipocresía de NTT Data y el negocio de la guerra

A pesar de lo que los medios de comunicación pretenden hacernos creer, el mundo lleva en guerra continua desde hace muchas décadas. Leyendo los medios de desinformación estos días pareciera que la guerra en Ucrania es la primera que se produce desde que finalizara la Segunda Guerra Mundial. Nada más lejos de la realidad.

En octubre de 2001, tras los atentados del 11S, EEUU y sus aliados invadían Afganistán con la excusa de desmantelar Al Qaeda, grupo terrorista financiado por los propios EEUU durante años para combatir a la Unión Soviética y frenar el avance del socialismo. Esta invasión se llevó por delante la vida de al menos 38.000 civiles según la ONU, 150.000 muertos entre civiles y militares, además de generar 2,2 millones de desplazados. Sólo entre enero y agosto de 2021, según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, más de 558.000 personas han sido desplazadas internamente, huyendo de sus hogares para escapar de la violencia.

En marzo de 2003, de nuevo EEUU junto con una coalición internacional formada por el Reino Unido, Australia, Corea del Sur, Dinamarca, Polonia, El Salvador, España, Italia, República Dominicana, Nicaragua, Honduras y otros países, invadían Irak con la excusa del desarrollo por parte del gobierno Iraquí de armas de destrucción masivas, unas armas que nunca llegaron a aparecer y que supusieron la entrada en la guerra de España y el posterior atentado del 11M en 2004, en el que fallecieron 193 personas y alrededor de dos mil resultaron heridas. Más allá de las consecuencias fuera de Irak, esta guerra costó la vida de medio millón de personas, además de las 277.800 personas refugiadas y los 1,8 millones de desplazados internos, según datos de ACNUR.

Podríamos seguir exponiendo datos de Libia, Siria y muchos más, porque si algo caracteriza a este sistema moribundo son las guerras de rapiña. Pero vamos a centrarnos en 2 conflictos concretos, la masacre palestina por parte de Israel y la masacre en Yemen por parte de Arabia Saudí.

El Estado de Israel lleva décadas masacrando a la población palestina ante la pasmosa falta de intervención por parte de aquellos países que ahora se vanaglorian de querer proteger a la población ucraniana y no dudan en enviar armas, muchas de las cuales acaban en manos de nazis como los del Batallón Azov. Durante esas décadas, han perdido la vida decenas de miles de palestinos, habiendo asesinado Israel a más de 2.100 niños sólo desde el año 2000, además de los 5,6 millones de refugiados que según UNRWA han tenido que abandonar sus hogares, haciendo que la ocupación israelí sea cada vez mayor en territorio palestino.

En 2015 Arabia Saudí iniciaba una guerra en Yemen que ha costado la vida de al menos 233.000 personas según la ONU, casi la mitad niños menores de 5 años, y que esta misma organización califica como “la mayor catástrofe humanitaria del mundo”. El Representante de ACNUR en Yemen, Jean-Nicolas Beuze declaraba en 2021 ante los medios que “en 23 años de trabajo humanitario, pocas veces he presenciado tanta miseria y desesperación”.

¿Por qué nos centramos en estos dos conflictos? Porque las armas utilizadas para masacrar a los pueblos de Yemen y Palestina han sido vendidas, entre otras empresas, por NTT Data. En diciembre de 2016 el medio Andalucía Información publicaba una noticia sobre las puertas giratorias en la industria militar, en la que se indicaba que “Everis -ahora NTT Data- se dedica a la producción de armas (misiles), sistemas de Defensa y sistemas de armas terrestres de alta movilidad”, vendiendo “material militar a Israel, entre otros países”.

Por otro lado, en 2021 el periódico digital eldiario.es publicaba varios artículos en los que revelaba los contratos secretos mediante los cuales NTT Data –everis en aquel momento– había vendido armas a Arabia Saudí a pesar de que el Parlamento europeo y la ONU pedían que no se exportara más material militar a Riad.

Mientras tanto, los trabajadores de NTT Data recibían en los últimos días correos electrónicos de la dirección de la empresa mostrando su preocupación por la población ucraniana y pidiendo realizar donaciones a través de ACNUR, unas donaciones que después la empresa usa para lavar su cara en los medios.

Tal es la hipocresía de una empresa que ha convertido la guerra en un lucrativo negocio, siendo cómplice de la muerte de cientos de miles de personas en todo el mundo, pero que ahora intenta lavar su cara porque, según parece, los muertos ucranianos son más importantes que los palestinos o los yemeníes.

La misma hipocresía de los gobiernos capitalistas que han mirado para otro lado durante años mientras el propio gobierno ucraniano masacraba a las poblaciones del Donbás pero que ahora se exhiben enérgicos en sus condenas y su ayuda militar, mostrando su absoluta sumisión a la OTAN y a los intereses del imperialismo de EEUU.

La guerra es la esencia del sistema capitalista en su fase imperialista. Mientras la clase obrera no conquiste el poder revolucionariamente, no habrá paz en el mundo. El pueblo trabajador tiene que dar un paso adelante y organizar un contrapoder, uniendo todas las luchas de la clase trabajadora (sanidad, educación, pensiones, luchas laborales, etc.) en un Frente Único del Pueblo que dirija una única lucha de clases contra este sistema y su Estado, y que sea el germen de la construcción del único sistema que puede garantizar la paz entre los pueblos, el socialismo.

 

¡Socialismo o barbarie!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

Célula Jorge Dimitrov del Partido Comunista Obrero Español




Entrevista sobre el Sáhara Occidental con Taleb Alisalem, luchador por la causa saharaui

¿Cuál es tu opinión sobre las últimas medidas del gobierno español, que se ha vendido siempre como “el más progresista de la historia”, con respecto al Sáhara Occidental? ¿Crees que han traicionado al pueblo saharaui?

 

Sí. Creo que es una completa traición. Ya estamos acostumbrados los saharauis a que España no asuma su responsabilidad, porque yo siempre digo que los saharauis no estamos pidiéndole a España, de forma caritativa, una solidaridad con nuestra causa. Simplemente le estamos pidiendo, y siendo muy coherentes con lo que estamos pidiendo, que cumpla con la legalidad internacional. Y la legalidad internacional desde los años 60’ lleva diciéndole a España que tiene que terminar el proceso de descolonización.

Pedro Sánchez ha salido de esa postura que España siempre había mantenido y ha reconocido su apoyo de forma directa al plan de autonomía marroquí que, básicamente, viene a apoyar, legitimar y blanquear la ocupación de Marruecos al Sáhara Occidental. También es un poco insultante para la inteligencia poder llegar a entender o llegar a apoyar un plan de autonomía dentro de un régimen autoritario; es completamente incomprensible que un régimen autoritario donde todo el poder reside en el rey y donde ni siquiera los ministerios o el parlamento tienen una autonomía, apoye una posible autonomía para un territorio. Me parece completamente contradictorio por la naturaleza del Estado marroquí. Por lo cual, lo que está haciendo Sánchez es simplemente, de forma elegante, intentar blanquear esa ocupación que, por supuesto, atenta directamente contra el derecho del pueblo saharaui a existir libre sobre su tierra, porque lo que ha querido Marruecos siempre para el pueblo saharaui, muy lejos de darle una autonomía o aceptar su existencia es aniquilarle, es lo que ha demostrado durante todos estos años. Y no lo decimos los saharauis que hablamos quizás con cierto sentimentalismo porque lo sufrimos de una forma directa, sino que varias organizaciones internacionales de renombre como Human Rights Watch o Amnistía Internacional han denunciado crímenes de guerra y bombardeos con armas prohibidas al pueblo saharaui.

Por lo cual, sí. Creo que es una traición y creo que se están pisoteando completamente los derechos del pueblo saharaui, el derecho humano y, por supuesto, la legalidad internacional. En un momento, por cierto, donde se está defendiendo la legalidad internacional en Ucrania y se está pisoteando en el Sáhara a la par, y eso deja muy visible esa hipocresía política del gobierno español.

¿Cuál es tu opinión respecto a esa diferencia de trato que tiene la UE con los refugiados ucranianos en comparación al trato que reciben los refugiados saharauis, sirios, libios, yemeníes, etc.?

 

Es algo que desde que empezó la crisis en Ucrania, mucho antes de estas declaraciones, empecé a seguir de cerca todo lo que estaba pasando y ya me parecía súper bonito la atención mediática que había sobre todo en el tema humanitario. Seguir a los refugiados, reportajes sobre la vida que han dejado cada uno, etc. porque es una forma de hacer, también, que los televidentes en diferentes partes del mundo empaticen de una forma directa y se sientan identificados con esas personas. Pero me daba una pena tremenda el hecho de que yo también venga de otro pueblo, de otros pueblos, que han sufrido siempre esas guerras que también tienen historias dramáticas de refugios, de bombardeos, de familias completamente divididas, de niños que a lo mejor han visto como sus padres morían delante de ellos y tuvieron que escapar a refugiarse. Eran historias que nadie nunca se ha molestado en contar, no había cámaras allí para contarlo y han ido pasando los años y los dramas se seguían multiplicando, no sólo del pueblo saharaui sino del pueblo iraquí, del pueblo sirio, del pueblo afgano, del pueblo kurdo, de los pueblos del África subsahariana, etc. Historias terribles que, por lo visto, en esta discriminación por rangos o por colores jamás se le ha dado tanta atención.

Creo que de una forma descarada se está dejando visible lo que siempre nos han enseñado, que hay un primer mundo y un tercer mundo. Aunque siempre se ha intentado disimular y se ha intentado abanderar eso de que “todos somos iguales y Derechos Humanos para todos”, yo creo ahora se puede evidenciar perfectamente que no es así. No sólo a nivel político, que los políticos se preocupan más por unos que por otros, sino a nivel mediático, que le están diciendo a la gente casi, de una forma directa, quién les tiene que dar pena, quién merece su atención y su solidaridad y quién no.

¿Qué ayuda internacional ha recibido el Sáhara Occidental para conseguir el fin del control colonial, donde España ha demostrado no respetar ni la propia legalidad burguesa? ¿Crees que la caída de Gadafi ha resentido la fuerza del Frente Polisario en la región?

 

Ayer estaba en una entrevista en un canal árabe y me decían si esta decisión consistía en una derrota para la diplomacia del Frente Polisario y de su principal apoyo, Argelia, ya que la ex-potencia, o la potencia, colonizadora reconocía de forma clara que ese territorio debe ser marroquí. Y yo lo que contestaba era que no; nosotros los saharauis o el Frente Polisario no tenemos que ser ni fuertes ni débiles, y Argelia en su diplomacia no tiene que tener éxito o fracasar, sino que se trata de una cuestión legal muy clara si hay una voluntad de solucionarlo. No se trata de hacerle caso a lo quiere el Frente Polisario o hacer caso a lo que quiere Marruecos o lo que quiera Argelia. Estamos hablando de un territorio que está calificado ante las Naciones Unidas como un territorio no autónomo pendiente de descolonizar. Se sabe que el proceso de descolonización es a través de preguntarle a la población qué es lo que quiere. No se rechaza ninguna de las opciones, ni lo que plantea el Polisario, ni lo que plantea Marruecos, ni lo que plantea España. Se pueden poner todas las opciones: la autonomía dentro de Marruecos, pertenecer directamente a Marruecos, independencia por supuesto o incluso volver a ser un protectorado, una colonia española, y dejar que el pueblo saharaui decida. Esto no se trata de más fuerza o menos fuerza, se trata de un caso de legalidad bastante claro y que sólo se tiene que respetar esa legalidad.

En cuanto a la fuerza del Frente Polisario y la alianza con Gadafi… bueno, en los últimos años Gadafi ya había entablado amistad con el rey Hasán II porque había diferencias y también declaro una cierta imparcialidad en lo que respecta al conflicto del Sáhara Occidental, aunque seguía reconociendo la república saharaui, seguía defendiendo que un referéndum naturalmente es la opción más viable y más justa para todos.

Si hablamos de lo que quiere el Frente Polisario está claro, el Frente Polisario ha proclamado la república saharaui en el Sáhara Occidental, considera que los territorios del Sáhara Occidental están ocupados por Marruecos, los territorios de la República Saharaui Independiente declarada en el 76’. Si vemos lo que quiere Marruecos, dice “este es un territorio mío y yo quiero solo dar una autonomía”. Entonces, la opción intermedia, la solución más justa, es ese referéndum donde los saharauis decidan entre su Estado independiente, ser una autonomía marroquí o, como te he dicho, incluso volver a ser un protectorado español, pero ahí tenemos a la realpolitik, a los intereses geopolíticos, estratégicos y económicos, ahí tenemos al “papá” Estados Unidos, a Francia, presionando para que esta vez la legalidad internacional no sea respetada sino pisoteada.

Además, desde que se firmó el Acuerdo de Abraham y demás estamos viendo un mayor entrelazamiento entre los intereses de Israel, de Marruecos, de Estados Unidos, por tener ese control en Oriente Medio, en el norte de África y eso lo que está haciendo es barrer por completo tanto la libertad del pueblo saharaui, del palestino y de quien se ponga por delante. No se respeta nada.

 

Por supuesto. Se está utilizando lo que es la legalidad internacional en determinados casos para determinadas intervenciones. Y yo también lanzaba el otro día un hilo en Twitter intentando un poco explicar una teoría que podía dar explicación a esta decisión de Sánchez, que es, hasta cierto punto incomprensible porque pone a España en una contraposición a Argelia, que es su principal proveedor de gas y en este momento, que es un momento sensible para lo que es la materia gasística en Europa y demás. Ponerte en frente o ponerte en contra de tu principal proveedor de gas no me resulta lo más inteligente. Sí que existe la posibilidad (esto es un análisis propio) de que ahora, después de la guerra de Ucrania, estemos ante un nuevo panorama muy parecido a la Guerra Fría, un panorama de bandos y de alianzas.

Francia lleva bastante tiempo perdiendo terreno en lo que es África, un terreno que ha sido ganado a través de acuerdos militares o económicos por China y por Rusia, y yo creo que con este reconocimiento lo que se busca es fortalecer el principal aliado de Occidente, el principal aliado de Estados Unidos, en el norte de África que es Marruecos y entregándole el Sáhara y sellando el reconocimiento de su soberanía sobre ese territorio pueden garantizar un Marruecos fuerte que frene de algún modo ese expansionismo chino-ruso. Tienen también a Argelia que es un gigante y que es la potencia en armamento más fuerte del Magreb. Por supuesto, con la bendición de Israel que ya se está hablando de bases militares israelíes en lo que es el terreno de Marruecos porque también Israel quiere estar militarmente cerca de Argelia, porque Argelia no sólo apoya la causa saharaui de una forma ciega, sino que también apoya y siempre ha sido apoyo de la causa palestina, y es la que ha rechazado completamente la normalización de relaciones de algunos países árabes con Israel y dentro del mundo árabe Argelia sigue siendo ese país que soporta la causa palestina, que apoya a la resistencia palestina y eso molesta mucho a Israel.

Aquí entramos en ese juego de potencias donde también se está utilizando a España y, por supuesto, como siempre, pisoteando los derechos del pueblo saharaui, del pueblo palestino y de la legalidad internacional en base a intereses propios.

Hace poco dijiste que “frente al bochorno y la vergüenza solo puedo decir dignidad, revolución y derecho de los pueblos”, ¿crees que tantos años de pasividad internacional han demostrado que la lucha armada es la única vía para conseguir la liberación nacional frente al imperialismo?

 

Nunca se nos ha dejado otra salida. Siempre nos hemos agarrado a esa lucha revolucionaria. Yo he crecido, y creo que también ha marcado mi vida para estar hoy en la lucha y en la revolución, con ese discurso revolucionario, con esa lucha por la patria, por la libertad, por la dignidad y la libertad de los pueblos contra esas fuerzas imperialistas que intentan luchar contra las personas y contra los obreros para imponer el poder, imponer la fuerza económica y capitalista. Y siempre he escuchado esos discursos incluso en las canciones casi nacionalistas saharauis que escuchamos de pequeños son canciones que te invitan a la revolución y a un sentimiento comunitario, de pueblo, de dignidad y de libertad que va mucho más allá de un nacionalismo o de un patriotismo mal entendido.

Ahora, en estos últimos años, yo me he dedicado a esto, al activismo político. En estos últimos años, cuando me he reunido, he tenido alguna conferencia y demás sí que estoy notando que a la hora de hablar en este lenguaje a la gente le parece anticuado, te dicen “bueno, esto queda un poco del Che Guevara, muy de hace mucho, ahora los tiempos han cambiado”. Yo creo que cuando lo miro y lo analizo seriamente, sé hasta cierto modo cómo hoy funcionan los intereses, la geopolítica que se ha impuesto, el capitalismo que ha impuesto un nuevo lenguaje que, de algún modo, aunque sea completamente ilógico, lo hemos asumido muchos de nosotros y lo utilizamos como casi algo normal.

De lo que hablábamos antes también es de la doble de solidaridad. Nos parece fatal lo que está pasando en Ucrania, pero no sabemos que en los últimos 30 o 40 años lleva pasando lo mismo en muchos sitios y actualmente sigue pasando y nos importa poco, y es algo muy normalizado dentro de la sociedad que no hace ese ejercicio de introspección de decir “porqué me da pena esto y porqué no”, de darse cuenta de esa manipulación política y mediática.

Después de pensarlo mucho, yo creo que sí. Quedará anticuado, todo lo que tú quieras, pero yo dedico y vida y estoy entregado a esta lucha. Cuando estalló la guerra en el Sáhara, mi hermano tenía su trabajo, tenía su vida aquí, tenía a su mujer embarazada y dejó su trabajo, su casa y se fue para unirse a las fuerzas del Frente Polisario porque él decía que su vida era para esta lucha. No es, como te he dicho antes, un nacionalismo, “luchar por una bandera”, porque él sabía que su lucha contra ese expansionismo era también luchar por la justicia y como dijo Mujica en un discurso dedicado al pueblo saharaui: “mantener vuestra lucha y vencer es mantener la esperanza en un mundo mejor”. Tenemos muy presente que si nosotros vencemos en esta lucha vamos a lanzarle un mensaje también al resto de los pueblos del mundo de que el imperialismo no puede vencer.

Por supuesto, cuando hablas de revolución y demás a mí no me parece para nada anticuado. Cualquiera que luche por la liberación de los pueblos o desde el comunismo es el mensaje que se tiene que dar a la clase trabajadora a nivel internacional para liberarse de esta opresión, de esta subyugación. Hablabas de ‘el Che’, ¿es para ti un referente? ¿Qué otros referentes tienes, en el caso de que lo sea?

 

Mi primer referente es El Uali Mustafa, que es nuestro propio ‘Che’ saharaui, es quien inició esa revolución saharaui contra el imperialismo y el colonialismo español, es el ideólogo de la revolución saharaui y murió muy joven porque al igual que los líderes de verdad él estaba en primera fila luchando contra esas fuerzas imperiales y coloniales marroquíes que invadían nuestra tierra y murió en un bombardeo. Se cree, según las investigaciones que se han hecho, que había sido bombardeado por la aviación francesa porque creían que matando a ese líder de la revolución también podrían matar al pueblo saharaui. Sus discursos siguen tan vivos (los pocos discursos que se le han podido grabar o los manuscritos que se han dejado de él) en el espíritu revolucionario saharaui, en la juventud, como si fuesen ahora porque era también un visionario. No hablaba solo del tema del Sáhara Occidental, de liberar el Sáhara Occidental, sino que hablaba de un panafricanismo, de un África y un Magreb libre de ese imperialismo. Planteaba una idea mucho más grande, que iba mucho más allá de la frontera del Sáhara Occidental y unía a todos los pueblos en esa lucha contra el imperialismo.

Considero que tanto ‘el Che’ Guevara, como Nelson Mandela, hasta cierto punto Muamar el Gadafi también, durante una época, sí creo que lucharon de una forma muy honesta por los derechos de los pueblos y lucharon contra el capitalismo y contra el imperialismo. Yo creo que son iconos, no sólo para las personas que nos identificamos con una ideología de izquierdas, sino cualquier persona justa, que crea en la justicia, creo que debería tenerles al menos un cierto respeto.

¿Cómo podría contribuir el PCOE, o los comunistas en general, a la lucha por la emancipación del pueblo saharaui desde el Estado español?

 

Yo siempre he dicho que la cuestión saharaui es una cuestión política. Y los saharauis hemos sido obligados, casi empujados, a entender de política sin casi quererlo. Desde la política se puede solucionar este conflicto. Yo siempre he apostado que España tiene la llave para solucionar esto; si España realmente quisiese tiene la llave para solucionarlo en días o en semanas. Simplemente presentarse ante las Naciones Unidas, ante la Cuarta Comisión y decir que quiere iniciar el proceso de descolonización. Y como España todavía consta como potencia administradora y colonial, las Naciones Unidas tendrá la obligación de iniciar ese proceso y analizar en qué consiste la presencia marroquí, que es ilegal, por lo cual se empezará a solicitarle a Marruecos que se retire de esa zona para llevar a cabo un referéndum.

Hay un gran apoyo dentro de lo que es la sociedad civil en el Estado español para con la causa saharaui, pero este apoyo nunca se ha manifestado en lo que es la decisión política. Tanto vuestro partido, vuestro movimiento, los comunistas o toda persona que tenga una actividad política, yo creo que se puede empezar desde el ayuntamiento más pequeño, comunidades autónomas, diputaciones, etc. Lo más importante es ejercer una presión para que ese apoyo y solidaridad que hay en la sociedad se manifieste en acciones políticas que vayan en esta dirección, en la dirección de tener un papel activo en la resolución del conflicto del Sáhara Occidental.

¿Crees que los miembros del gobierno de coalición que de verdad quieran demostrar su apoyo a la causa saharaui, no solo de palabra sino también de acción, deberían abandonar y romper con el gobierno o deberían continuar y ejercer presión desde ahí?

 

Pienso que deberían haber abandonado el gobierno, deberían haber dimitido, no ahora, sino cuando estalló la guerra el 13 de noviembre de 2020. No hemos visto absolutamente nada más que unos tweets muy cuidados y me parece de vergüenza, y aquí lo tengo que decir claramente porque yo no tengo ningún reparo. Yo soy una de las personas que estuvo en el 15-M. Yo creía ciegamente porque yo también crecí en este país y en parte me siento español y siento también los problemas que hay aquí. Como la mayoría he creído en ese movimiento naciente y recuerdo que estaba en esas manifestaciones en Sol y llevaba la bandera saharaui. Un día, en una de las manifestaciones que se llamaba “rodeemos el Congreso”, yo recuero estar en un callejón lleno de gente, subirme encima de un bolardo y, de repente, toda esa calle empezó a gritar “¡Sáhara libre!”. Ahí estaba convencido que de ese movimiento despierto y consciente de los problemas que realmente importan a la gente, y quería llevarlos a la política, que el movimiento político que iba a nacer iba a tener la causa saharaui muy presente.

Y así fue. Llegó Podemos, con todas las promesas, de no solo iniciar el proceso de descolonización, sino de reconocer la República Saharaui y demás… y yo sé que en un gobierno de coalición tú a lo mejor no tienes todo el poder. Yo sé que a lo mejor tu poder es muy limitado a lo social, pero yo creo que por coherencia no puedes estar en un gobierno que está blanqueando el genocidio y los crímenes de guerra. Simpatices o no con el pueblo saharaui, como humano deberías de rechazarlo. Cuando Marruecos inició su guerra contra el pueblo saharaui, cuando empezó a bombardear al pueblo saharaui, yo me esperaba un rechazo absoluto, un trabajo desde el gobierno, aunque esté “fuera de tus competencias”, una presión y unas declaraciones claras en dirección de rechazo a esa guerra y apoyo al pueblo saharaui, y si eso molestaba a alguien, por supuesto, romper la coalición. Pero lo único que hemos visto son unos tweets ridículos donde lo que dicen es “las Naciones Unidas, en su Resolución tal, reconocen el derecho del pueblo saharaui”. Mire usted, yo como saharaui me sé casi de memoria todas las resoluciones de las Naciones Unidas. Es un problema político. Me las he leído de pe’ a pa’ todos los años cuando han salido. El hecho de que tú me lo recuerdes en un tweet para mi no sirve de nada. Las bombas siguen cayendo, Marruecos sigue violando los Derechos Humanos en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental, mi familia sigue en unos campamentos de refugiados, por lo cual tu tweet lo puedes guardar para ti porque ya me conozco las resoluciones. Lo que espero son acciones que realmente tengan un efecto sobre la causa del pueblo saharaui.

Con esto estoy viendo más de lo mismo. Es verdad que he visto unas declaraciones un poco que han ido un poco más allá de los simples tweets. Aquí en este país se está teniendo un complejo de decir lo que piensas y defenderlo, hay siempre que justificarse: “el pueblo saharaui tiene que hacer un referéndum porque lo dijo la ONU en su tal…”. Decir “mi opinión es esta y el pueblo saharaui debería ser libre, independiente a través de un referéndum y esto es lo que hay que hacer y esta es mi posición y no voy a estar en un gobierno que blanquee y apoye la ocupación. Y se retrocede en esta decisión o yo me marcho, ya por responsabilidad política”. Pues yo no he visto que nadie lo haya hecho todavía. Como he dicho, he visto declaraciones, y me hace mucha gracia, porque mi análisis cuando veo estas declaraciones es que “nos dais pena, nos da pena el pueblo saharaui y todo lo que está pasando, pero no tanto como para romper la coalición”.

Parece que estos ministros de Unidas Podemos vinieron muy “fuertes” con el 15-M, pero su fuerza se ha ido por la boca en el momento en que han cogido poder y se han aburguesado. De hecho, hace poco leía que habían firmado con otros grupos el envío de armas a Ucrania y, como vemos, no tienen ningún reparo en apoyar la guerra del imperialismo. En este sentido, una de las críticas más fuertes que se le puede hacer a Podemos es el tema de sectorizar las luchas: la lucha por la medicina por un lado, la educación por otro, las mujeres por otro lado, los saharauis (en este caso) por otro, etc. Siempre buscan esa división en lugar de (obviamente no les interesa) coger el Estado de la burguesía, el capitalismo y decir “ese es el enemigo, vamos a unirnos todos en una causa común”. Y, obviamente, en esa causa común tiene que entrar la emancipación de todas las naciones que están oprimidas ahora mismo.

 

Sí, yo creo que es una cuestión muy básica. Ya no sólo aquí en España, sino que también lo he observado en otros países, que muchas veces se suelen individualizar las luchas. Es verdad que esto a priori les resulta muy fácil, dividir las luchas porque son sectores diferentes y porque, quizás, los motivos por los que se manifiestan son distintos. Pero esto es muy fácil de comprender: todas estas luchas son una misma lucha y pueden ser encauzadas en una misma lucha cuando tenemos un denominador común, que es el capitalismo, que es el enemigo de todas estas luchas. Tanto la lucha del pueblo saharaui es completamente canjeable, como la lucha de cualquier obrero aquí por sus derechos, porque todos somos víctimas de un sistema capitalista. Para llegar a ese cambio que anhelamos todos hay que luchar contra el sistema capitalista, que es el enemigo común. Cuando estamos individualizando las luchas yo creo que también es una forma de ir insertando un cáncer en la lucha de los pueblos, porque cuando divides estás restando fuerza a ese movimiento que puede hacer temblar al poder económico y capitalista.

Camarada, ha sido un placer realizar esta entrevista. ¿Quieres comentar algo más que se haya quedado en el tintero?

 

Muchas gracias. Sí, concluir diciendo que ahora se está hablando mucho del tema del Sáhara Occidental por lo que hizo Sánchez; hace dos o tres años se habló por lo del tema de la guerra; años anteriores se habló por la huelga de un activista saharaui que Marruecos no quería dejar entrar porque decía que era saharaui y no marroquí y hubo una gran crisis con Marruecos; la crisis de inmigración en Ceuta y Melilla que con Marruecos también tenía de trasfondo el problemas saharaui; y ahora estamos viviendo un nuevo capítulo de este conflicto. Posiblemente en unos días o en unas semanas se dejará de hablar de este conflicto y seguiremos los de siempre luchando por nuestra causa, pero tengo que dejar clarísimo que la causa del pueblo saharaui siempre va a volver y siempre va a haber un nuevo problema entre Marruecos y España. Siempre vamos a estar ahí con el problema cada x años hasta que no se solucione el problema de fondo, que es llevar a cabo ese proceso de descolonización y que el pueblo saharaui viva libre e independiente sobre su tierra.

Muchas gracias a vosotros por dar espacio a la causa saharaui.

¡Hasta la victoria siempre!

 

25 de marzo de 2022




El imperialismo es inviable, solo puede ofrecer guerra y muerte

Cuando detonó la crisis de las subprime en 2008 y se pinchó la burbuja financiera, burbuja creada por la sobrevaloración de activos inmobiliarios que creó los denominados activos tóxicos, los cuales se tragaron los Estados para salvar a la banca, los dirigentes capitalistas de la época, como el corrupto Sarkozy señalaban que había  “que refundar el capitalismo sobre bases éticas” – y lo decía un tipo que ha sido condenado por corrupción y tráfico de influencias – , o el mismo Sarkozy y el criminal Bush definían como reformaban “el capitalismo mundial” para evitar un crash financiero como el que se produjo, consecuencia de las políticas económicas de saqueo y putrefacción impuestas por el capital financiero.

El incremento bestial del precio de la vivienda durante final de la década de los 90s del siglo pasado y los años que llevamos del presente siglo a nivel mundial – y que en España el fascista Aznar denominó “milagro económico español”-, en lo que era una estafa contra la clase obrera vendiéndose la vivienda a un precio que incrementaba en múltiples veces su valor, hizo que los bancos otorgaran créditos y préstamos por cantidades elevadas con garantías por un valor inferior, préstamos otorgados con baja garantía de retorno, de tal manera que el dinero se evaporó – a la par que los paraísos fiscales se hinchaban – produciéndose una crisis mundial de liquidez. Millones de seres humanos perdieron los empleos, perdieron sus viviendas, los bancos tenían multitud de deudas impagadas – activos tóxicos – y puesto que el dinero fue invertido, sin más criterio que la obtención de la máxima rentabilidad, el sistema financiero contempló como proliferaban los activos tóxicos al igual que la falta de liquidez del mismo.

Las medidas que adoptaron para “solucionar” la crisis de 2008 fue la de los rescates bancarios, las fusiones bancarias, compra de deuda pública por parte de los bancos centrales para que los Estados salvasen a sus bancos, de tal manera que la enorme deuda bancaria pasara a ser deuda pública de los diferentes Estados que se multiplicó. Se impusieron unos tipos de interés entre los Bancos Centrales ínfimos, al objeto de incrementar el dinero en circulación, o lo que es lo mismo, creando dinero ficticio.

Las consecuencias de las medidas adoptadas por las agrupaciones imperialistas y los Bancos Centrales son las que nos conducen a la insostenible situación económica actual. El 10 de abril de 2021, el profesor de Economía y Asuntos Internacionales de la Universidad de Princeton, el estadounidense Paul Krugman, señalaba en el diario El País que “la evasión de impuestos es un problema global: el FMI cree que el 40% de toda la inversión extranjera directa es ficticia”. Es evidente que, reconocido incluso por organismos y economistas que defienden el sistema capitalista, este se sustenta en el engaño y la farsa, siendo una monumental estafa y, consecuentemente, nos hallamos ante un sistema inviable y fallido. El dinero “barato”, por no decir que sin valor alguno, y ficticio, ha sido la receta económica de los capitalistas para parchear al sistema, totalmente moribundo, durante estas dos décadas.

Caída la Unión Soviética, desde la segunda mitad de la década de los 90s del siglo pasado, las potencias imperialistas hegemónicas, fundamentalmente EEUU y también la UE, aceleraron lo que algunos denominan globalización y otros deslocalización de la producción, al objeto de maximizar la obtención de plusvalía, desplazando el eje de la producción mundial hacia oriente, hacia Asia y fundamentalmente hacia China. Consecuencia de ello, en China se instalaron la mayor parte de las factorías donde se desarrollaba la producción de los monopolios, la mayor tecnología mundial, se desarrollaron las fuerzas productivas convirtiéndose en una potencia mundial al igual que China fue adaptando su superestructura a los cambios operados en la estructura convirtiéndose en una potencia imperialista.

Fundamentalmente China, desde hace décadas, denuncia que las instituciones imperialistas, las instituciones que conforman el Sistema Financiero Mundial, y desde donde se dirige el mundo, implementando la dictadura de los monopolios a nivel planetario, no atienden a criterios “democráticos” de tal manera que no se tiene en consideración la población de las potencias así como su PIB en esos centros de poder, de tal modo que hay potencias imperialistas con mucha menos población y PIB que tienen mayor capacidad de decisión, de poder. Así, por ejemplo, EEUU tiene 5 veces menos población que China y, según dicen los mismos imperialistas como por ejemplo Bloomberg, la riqueza China ascendió en 2020 a los 106 billones de euros por los casi 80 billones de euros de los EEUU pero, aún con esos guarismos, EEUU tiene casi 5 veces más peso a la hora de decidir, de votar, que China en las estructuras imperialistas como, por el ejemplo, el Banco Mundial.

Desde hace años, China, y también las potencias BRICS, han ido tejiendo estructuras económicas, instrumentos financieros, para alumbrar un nuevo Sistema Financiero Mundial donde el papel hegemónico recaiga sobre China. Es ahí donde debe ubicarse la creación del New Development Bank (NDB) o Banco de los BRICS en julio de 2015; la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) creado en diciembre de 2015 donde son miembros estados asiáticos, latinoamericanos y europeos y está excluido EEUU, así como que en octubre de 2016 el yuan fuera convertido en divisa global al ser incorporada al grupo de monedas con Derechos Especiales de Giro (SDR) por parte del FMI en octubre de 2016. FMI donde el peso de los países BRICS también ha crecido, aunque ese crecimiento sea insuficiente para sus aspiraciones de convertirse en las potencias hegemónicas.

Los EEUU se sostienen por la vía del militarismo, una deuda pública que supera los 30 billones de dólares (y que es impagable), y creando dinero ficticio en cantidades industriales. En abril de 2008 el número de dólares existentes en el mundo ascendía a la cuantía de 830.000 millones, cifra que en el año 2020 rozaba los 5 billones, de tal modo que el 22% de los dólares existentes hoy fueron impresos en el año 2020 con lo que, en realidad, el valor del dólar es ínfimo y totalmente ficticio. Sin duda alguna EEUU es una potencia quebrada, pero su quiebra no solo es la quiebra de la potencia que pretende mantener su hegemonía en bancarrota, sino que es la quiebra del imperialismo en tanto que la economía está totalmente entrelazada.

China y sus aliados pretenden salvarse de la bancarrota a la que el imperialismo ha arrojado al mundo, y hacer efectiva su hegemonía económica, apuntillando el sistema financiero y al dólar como divisa de reserva mundial, levantando un sistema financiero nuevo con otra divisa sustentada en el oro que despoje al dólar como moneda de reserva.

Pero por más esfuerzos que hagan todos ellos, el imperialismo está agotado. La política monetaria de EEUU ha desbocado la inflación a nivel mundial. El agotamiento de los recursos energéticos fósiles, advertido ya por múltiples informes realizados, cifraba en el año 2020 el punto de inflexión hacia una gran escasez de estos recursos de energía primaria y gas, incrementándose notablemente el precio de la energía en el período 2020-2025. El choque entre la demanda y la oferta, donde la primera es superior a la segunda, ya en combustibles líquidos, y se prevé que a lo largo de esta década también suceda con el gas, el carbón, etcétera, está escenificando una ruptura que empuja, todavía más, a las potencias imperialistas a la guerra. Y es que la energía eólica y solar no serán capaces de invertir la situación de bancarrota energética – de mantenerse la irracionalidad y la anarquía económica impuesta por los monopolios – según estudios de físicos e ingenieros, hasta el año 2050. Este hecho, unido al deshielo de los polos, y concretamente del polo norte, abrirá nuevas rutas marítimas cuyo dominio es otro foco de lucha abierta, y en este caso además directa, entre las potencias imperialistas.

A todo ello hay que añadir lo fundamental, la competencia interimperialista les ha hecho a todos ellos echarse en brazos de la automatización y la robotización, al objeto de tratar de producir a más bajo coste que el otro y robarse entre sí los mercados. Sin embargo, la automatización y la robotización lo que hace es negar el capitalismo, es desequilibrar completamente la composición orgánica del capital en favor del capital constante, tratando de minimizar al máximo el capital variable que es la parte que genera la plusvalía. Es decir, con el desarrollo de la automatización de la producción los monopolios no solo reducen la obtención de plusvalía, con lo que sus beneficios caerán todavía más, sino que empujarán a millones de seres humanos al paro forzoso y a la miseria.

Y cuando el imperialismo está en bancarrota y en el grado de descomposición que se halla, la guerra abierta y el fascismo son la única salida que tiene. Hoy el imperialismo necesita destruir y eliminar a una parte de la humanidad para subsistir, al igual que los imperialistas necesitan ya enfrentarse de manera más directa y más abierta para robarse directamente los unos a los otros, están condenados al canibalismo entre ellos y, de esta manera, están conduciendo a la humanidad a la barbarie, a la guerra mundial.

Lo que acontece hoy entre Ucrania y Rusia, un conflicto militar donde EEUU y la UE son en gran medida responsables de dicho enfrentamiento, es la salida que tiene EEUU, en decadencia absoluta, para tratar de mantener su hegemonía. EEUU busca que sus enemigos se deterioren en guerras donde esa potencia, la más asesina que ha parido la historia, no participe directamente y sus enemigos se erosionen lo máximo posible para, por un lado, dañar lo más posible económicamente a sus enemigos y, por otro, debilitarlos militarmente cuando esa potencia asesina entre en escena. Es por ello que EEUU, y sus subalternos como la UE, deseen fervientemente que la guerra entre Rusia y Ucrania sea lo más larga posible y deteriore lo máximo a Rusia, siendo plenamente consciente del sacrificio de vidas humanas lo cual, a EEUU y la UE, les importa bien poco, nada.

Esto es lo único que puede ofertar el imperialismo, el capitalismo monopolista: Putrefacción, destrucción, guerra, pobreza y muerte. La única salida que tiene la humanidad es acabar con el capitalismo, es armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, es armonizar el desarrollo humano con las necesidades reales de la humanidad, es planificar la economía para cubrir las necesidades del conjunto de seres humanos que habitan el mundo y garantizar una vida digna para todos ellos en concordia con la naturaleza, acabando con la anarquía de la producción existente cuya única finalidad es que una minoría mafiosa, los monopolios, se forren a costa de los trabajadores de todo el mundo. La única salida que tiene la humanidad es acabar con el capitalismo, con su prehistoria de salvajismo y barbarie y construir el socialismo como paso previo al comunismo que abra una nueva fase histórica donde la explotación capitalista sea enviada al estercolero de la historia junto con el capitalismo y la burguesía, y donde la humanidad sea capaz de escribir de manera consciente su historia siendo la humanidad dueña y soberana de su destino.

 

¡SOLO LA CLASE OBRERA PUEDE ACABAR CON LA GUERRA, CON EL CAPITALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS Y LEVANTAOS CONTRA VUESTROS ESTADOS CAPITALISTAS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 24 de marzo de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)