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Sobre las elecciones andaluzas de junio

A finales del mes de abril el presidente de la Junta de Andalucía convocó elecciones al Parlamento andaluz, comicios que se celebrarán el próximo 19 de junio.

En estos últimos años hemos podido contemplar, con una claridad meridiana, una realidad que se da en el Estado español desde hace 8 décadas: Su naturaleza fascista.

La represión del Estado contra la clase trabajadora cada día es mayor, basta mirar los hechos acontecidos en Cataluña estos últimos años o, sin ir más lejos, en la huelga del metal de Cádiz a finales del año pasado, donde se suceden las citaciones a trabajadores y vecinos de Cádiz y municipios aledaños de las comarcas de la Bahía de Cádiz y La Janda de los Juzgados de dicha provincia.

En Andalucía un 26,3% de la población se encuentra en situación de exclusión social, o lo que es lo mismo, 2,2 millones de habitantes de Andalucía. En marzo de 2022, de una población en edad de trabajar de 7.083.000 personas, únicamente tenían un empleo con contrato de trabajo el 45,43% de ellos, o lo que es lo mismo, 3.218.000 trabajadores andaluces, de tal manera que el resto, el 54,57% de las personas en edad de trabajar en Andalucía, o están apuntados al Servicio Andaluz de Empleo en situación de paro como demandantes de empleo – 776.000 personas – o ni tan siquiera están inscritos en las oficinas públicas de empleo – 3.089.000 personas. Con lo que, como se puede constatar, en Andalucía, de cada 100 personas en edad de trabajar más de la mitad no lo hacen. Y entre el 45,43% de los andaluces y andaluzas que tienen un contrato de trabajo, el 53,17% de ellos, o lo que es lo mismo, 1.711.011 perciben el salario mínimo, el cual impera en la agricultura y en el sector servicios, los dos sectores hegemónicos en Andalucía.

Así, pues, el resultado de las políticas del Estado – ya la hagan los gobiernos abiertamente fascistas o los gobiernos socialfascistas y oportunistas, igual de reaccionarios que los primeros tanto en la Junta de Andalucía como en el Gobierno de España – se traduce en pobreza, represión y explotación inmisericorde.

La clase obrera de los barrios de las ciudades andaluzas comprueba como el fascismo lanza sus redes para captar el descontento y señalar como responsables de sus miserias a la inmigración y a los azotados por un sistema criminal y un Estado fascista igual de criminal y podrido que el sistema económico que defienden. Las consignas contra la inmigración y contra los trabajadores en situación de pobreza retumban cada día más en los barrios donde residen los trabajadores de las ciudades andaluzas los cuales son señalados por los fascistas que campan a sus anchas con el apoyo y la promoción del Estado – fundamentalmente las Escuelas donde un profesorado cada día más prostituido y embrutecido – y sus medios de propaganda, donde los medios de comunicación juegan un papel determinante erigiéndose como un auténtico cáncer para la clase obrera, son un motor para la propagación de la ideología abiertamente fascista, profundamente anticomunista y antiobrera.

El Comité Central de nuestro Partido, en su VIII Pleno celebrado el pasado 29 de enero de 2022, tanto en sus Resoluciones sobre el Movimiento Comunista Internacional, donde ponía de manifiesto la necesidad de construir la unidad comunista y cómo ésta era condición sine qua non para la unidad de la clase obrera así la Resolución por el desarrollo del Frente Único del Pueblo, donde nuestro Partido vislumbra el momento histórico en la necesidad de desarrollar los órganos de poder popular de la clase obrera haciendo que confluya y unifique su lucha en una única lucha de clases contra el capitalismo, la burguesía y su Estado, de tal manera que no sólo en la base económica se esté dando ya la lucha entre lo viejo – el capitalismo en su fase actual, monopolista – y lo nuevo – el socialismo que se muestra bajo la máscara del desarrollo de la automatización y la robotización, que niegan en sí al capitalismo, a la explotación asalariada – sino que este choque también se de en la superestructura entre lo viejo – el Estado capitalista – y lo nuevo – la creación de órganos de poder de la clase obrera que vayan erigiéndose en embrión del futuro Estado de la clase obrera, donde una piedra angular es el Frente Único del Pueblo.

En ambas resoluciones que hemos mencionado anteriormente nuestro Comité Central coincide en “anteponer la lucha revolucionaria y la construcción de órganos de poder popular para la confrontación contra el Estado burgués al electoralismo burgués”. En Andalucía, la región del Estado donde nuestro Partido tiene más fuerza, nuestra militancia ha acentuado este trabajo de construir y desarrollar órganos de poder popular y ha priorizado este trabajo, tal y como nuestro Comité Central ha mandatado, de tal manera que estamos llevando a cabo la implementación de esta política en Andalucía.

En coherencia con lo aprobado por nuestro Comité Central, y siendo conscientes que la participación en las elecciones andaluzas significaría un freno para el desarrollo de la política adoptada por nuestro Comité Central en enero, y a pesar que el desarrollo de nuestro partido permitiría presentar candidaturas a estas elecciones andaluzas, hemos decidido dejar de lado estos comicios regionales en los que nuestro Partido NO participará, y  los cuales aprovecharemos para seguir profundizando en la labor de construcción de los órganos de poder popular de la clase obrera, en la que nos encontramos inmersos, que sirvan para dirigir a nuestra clase por la senda de la ruptura revolucionaria con la burguesía y su criminal régimen de explotación y permita a la clase obrera romper las cadenas que nos oprimen y que nos niegan la vida.

¡POR EL DESARROLLO DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡CONTRA EL FASCISMO Y SU ESTADO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE! 

Sevilla, 15 de mayo de 2022

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN ANDALUCÍA




Una nueva amenaza de los capitalistas a la clase trabajadora sevillana por protestar

La compañía aérea Ryanair ha amenazado a la plantilla de La Rinconada (Sevilla) con cerrar el hangar de reparaciones situado en este municipio por protestar contra las pésimas condiciones laborales. Esta es la realidad que se esconde detrás de los titulares de los diferentes medios, los cuales suscriben las palabras de la patronal, quienes atribuyen al “conflicto laboral” la causa del cierre, cuando una vez más es la explotación capitalista el único motivo.

 

 

Desde hace tiempo los trabajadores de dicho centro de trabajo han denunciado la “continua actitud de coacciones y amenazas a la plantilla” así como el “incumplimiento sistemático de la jornada laboral”, además de tener que comprar herramientas con su dinero o de no reconocerles la categoría profesional que les corresponde. Todo esto con una Inspección de Trabajo cómplice al mirar hacia otro lado, y unas leyes y unos jueces siempre al servicio de los patronos.

Ante este nuevo caso de explotación los trabajadores han decidido no callarse y reclamar unas mejores condiciones, a lo que la patronal ha vuelto a responder con algo a lo que ya estamos acostumbrados: amenazar con trasladar el hangar de reparaciones en busca de trabajadores que acepten la explotación.

Este caso de amenaza capitalista no es para nada nuevo, una vez más muestra el poder que la posesión de los medios de producción otorga a los capitalistas. Dándoles la capacidad de decidir si decenas de familias se quedan sin ingresos con los que poder cubrir sus necesidades, todo porque lo único que importa en el sistema capitalista es aumentar los beneficios de unos pocos. Unos beneficios que, dado el estado del sistema capitalista, solo se pueden obtener exprimiendo cada vez más a la clase trabajadora, ya sea con este tipo de amenazas, con el fascismo, o creando guerras en las que solo es nuestra clase la que muere.

Con todo esto podemos ver cómo luchar por mejorar las condiciones laborales en cada centro de trabajo no es suficiente, ya que los empresarios siempre tendrán el poder en las negociaciones. Si el poder a los capitalistas se lo da la posesión de fábricas y empresas, la solución de la clase trabajadora es hacerse con esa posesión. Solo de esta forma la clase trabajadora podrá decidir sobre su futuro, poniendo todas las riquezas que crea a diario con su trabajo al servicio de toda la sociedad y no solo al de una clase parasitaria como es la burguesía.

Esto no se conseguirá en la farsa electoral que vivimos cada 4 años, como ocurrirá el próximo 19 de junio en Andalucía, una farsa con la que nos hacen creer que la clase obrera está haciendo política y que esta es la única forma de cambiar nuestra vidas. Pero año tras año y elecciones tras elecciones vemos como solo es un engaño más de este sistema. Para que nuestra clase tenga realmente una vida digna es necesario que trabajadores y trabajadoras de todo el país se organicen y se unan en un Frente Único del Pueblo, en el cual se enlacen todas las luchas que hoy en día se dan de forma aisladas pero que tienen un mismo causante: el sistema capitalista. Es por ello por lo que invitamos a la clase trabajadora sevillana a que se organice y participe en los diferentes actos que se están llevando a cabo en toda la provincia convocados por el FUP, desde asambleas hasta concentraciones. Sólo así la clase trabajadora podrá luchar contra la explotación capitalista que sufre día tras día.

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA FRENTE AL CAPITALISMO!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E) EN SEVILLA




Feminicidios: El reflejo de la crisis del capitalismo en el seno de la familia

Este martes 3 de mayo los medios de comunicación se hacían eco de la noticia de una nueva mujer asesinada, fruto de la violencia de género, en el Estado español, esta vez en Tarancón, Cuenca. Ouardia, madre de 3 niños de 2, 4 y 5 años, había denunciado ya en dos ocasiones a su marido por malos tratos. Sin embargo, este había quedado absuelto por la justicia, permitiéndole volver a la casa de la familia, donde, según relatan los vecinos, el marido de Ouardia continuó maltratándola hasta acabar con su vida.

El caso de Ouardia es un nuevo y triste ejemplo de cómo el sistema judicial del Estado burgués abandona al proletariado a la muerte y la violencia. La justicia a la que apela la socialdemocracia cuando nos piden a las mujeres denunciar a nuestros agresores nos ignora y abandona, no importa las veces que denunciemos. ¿Cuántas somos asesinadas cada año tras denunciar a nuestros agresores? ¿Cuántas debemos morir esperando la respuesta de un sistema para el que sólo somos carnaza? El Estado burgués sólo protege el beneficio de los explotadores, abandonando por igual al represaliado, al inmigrante, al obrero y a la mujer.

Tras conocer la noticia, Irene Montero decía lo siguiente: Hemos fallado. Pero el Estado burgués no ha fallado, ha actuado conforme a su naturaleza: acallar al proletariado y dejarlo morir, sin hacer nada que pusiera en peligro el sistema de explotación. Para esto es para lo que ha servido el feminismo a la mujer obrera, para ocultar la realidad del sistema que nos oprime y vendernos la quimera de una sociedad capitalista libre de machismo. La realidad es que cada pequeña reforma, cada ministerio, secretaría y presupuesto que se destina a la “lucha” contra la violencia machista no es más que una fachada. El Estado, por mucho que haga suyas las reivindicaciones feministas, nunca atacará el sistema de explotación del que se origina nuestra opresión, al contrario, con cada reforma trata de apuntalarlo, porque el Estado no es más que la expresión de los intereses de la burguesía. Las mujeres comunistas sabemos con certeza que el feminismo no busca más que perpetuar estas reivindicaciones reformistas y, por lo tanto, inútiles, alejando a la mujer obrera de la Revolución, único camino para alcanzar su emancipación.

El feminismo y la socialdemocracia se esfuerzan en negar desde las instituciones el verdadero origen de la explotación de la mujer. Sin embargo, desde las instituciones son incapaces de ocultar, mucho menos de darle explicación a la doble opresión que sufre la mujer, la machista y la de clase. Esta viene dada por la división del trabajo entre los sexos y el rol atribuido al hombre de sustentador de la familia. De esta forma, el hombre es entendido en la familia como una figura de autoridad y ostenta una posición privilegiada en la misma, siendo la mujer sumisa y dependiente, lo que genera una relación desigualitaria que llega a ser, en numerosas ocasiones, vejatoria y denigrante. Esta relación de opresión se ve reforzada por la construcción de relaciones monogámicas que contribuyen a perpetuar la opresión que ejerce el hombre sobre la mujer.

Sin embargo, en el sistema capitalista, cuya crisis profunda y constante no es más que un secreto a voces, la familia burguesa tal y como la conocemos no solo se encuentra en crisis, sino que está condenada a la desaparición. Las crisis cíclicas del sistema abocan a las mujeres a trabajos marginales en condiciones de sobreexplotación y miseria, al tiempo que se demuestra que en ningún Estado capitalista, por más “avanzado” o “democrático” que se diga, la mujer está libre de la esclavitud doméstica y, por ende, no está en igualdad de derechos con el hombre.

En este contexto, la situación de miseria de muchas familias, el paro, la falta total de perspectivas y salidas para su futuro generan situaciones de desesperación en las que muchos padres de familia se descargan a menudo en la mujer y los hijos[1]. Hoy día, el sistema capitalista en su fase imperialista depende del ejercicio de la violencia más extrema para sobrevivir. De ahí que esta forme parte fundamental de su superestructura ideológica, que toma la forma del fascismo, impregnando con esta ponzoña toda la sociedad. Por tanto, no es de extrañar que el número de casos de violencia de género y violencia infantil siga aumentando en pleno siglo XXI: no es más que el reflejo del sistema que rige la sociedad actual.

«Estas condiciones que degradan a los dos sexos, y en ellos a la humanidad, son la última consecuencia de nuestra elogiada civilización…; debemos agregar que esa total inversión de la condición de los sexos solamente puede provenir de una causa: que los sexos, desde el principio, han sido puestos falsamente frente a frente… La mujer puede ahora, como antes el hombre, cimentar su dominio, puesto que la mayoría de las veces da todo a la familia; de esto se sigue, necesariamente, que la comunidad de los miembros de la familia no es verdadera ni racional, porque un solo miembro de ella contribuye con la mayor parte. La familia de la moderna sociedad es disuelta, y en esta disolución se demuestra, justamente, que en el fondo no es el amor a la familia sino el interés privado, necesariamente conservado en la investida comunidad de bienes, el lazo que sostiene a la familia».[2]

En definitiva, la mujer trabajadora está sometida a una situación de explotación y opresión que demuestra que el feminismo, lleno de reformas y decepciones, nada tiene que hacer por su emancipación. Sólo orientando su lucha hacia la destrucción del sistema capitalista, la mujer y la humanidad alcanzarán su plena emancipación, una emancipación cuya conquista será fruto de la lucha de clases. Será pues la revolución socialista, con la eliminación de la propiedad privada y la explotación del hombre por el hombre, la que revolucionará todas las esferas de la vida permitiendo a las mujeres liberarse de sus cadenas.

La revolución socialista cortará de raíz toda opresión y desigualdad de la mujer, pero para ello es necesario que la clase trabajadora abandone las promesas de reformas y se organice aunando todas sus luchas en un único frente para derrocar al sistema capitalista que nos explota y nos oprime, el Frente Único del Pueblo, junto al Partido Comunista como la herramienta imprescindible para la toma revolucionaria del poder y la completa liberación del proletariado internacional, obreros y obreras, del yugo del imperialismo. Bajo nuestros hombros descansa el deber histórico de acabar con el capitalismo y erigir el mundo socialista, libre de opresión.

Como advirtió el camarada Lenin: «No puede haber revolución socialista si la inmensa mayoría de las mujeres trabajadoras no participan en gran medida en ella»[3].

 

¡POR LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Murcia, 4 de mayo de 2022

Comité Regional del PCOE en la Región de Murcia

 

[1] Jiménez, C. (1987). La mujer en el camino de su emancipación.

[2] Engels, F. (1845). La situación de la clase obrera en Inglaterra.

[3] Lenin, V. I. (1918). Discurso en el I Congreso de toda Rusia de obreras.




Stepán Bandera, el referente político del régimen ucraniano

Stepán Bandera nace en 1909 en el Reino de Galitzia y Lodomeria, territorio ucraniano bajo el control del Imperio Austro-húngaro. Con veinte años ingresaría en la recién fundada Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), donde ocupó diferentes cargos.  La OUN basaba sus ideas en las del escritor Dmitro Dontsov, que había traducido a la lengua ucraniana obras como “Doctrina del Fascismo” de Mussolini y el “Mein Kampf” de Hitler, entre otras, siendo considerado el creador de la teoría del “nacionalismo integral ucraniano”. Este movimiento compartía con el fascismo italiano el chovinismo, el antiparlamentarismo y el anticomunismo, y con el nazismo la defensa de la construcción de un Estado Ucraniano étnicamente puro, lo que excluía de su proyecto nacional a rusos, polacos y judíos, entre otros.  La bandera de la OUN estaría formada por dos franjas, una de color negro, que simboliza la tierra, y otra de color rojo, que simboliza la sangre. Esta bandera estuvo muy presente en el golpe del Euromaidán del 2014, así como en manifestaciones supuestamente en defensa de la paz en Ucrania, pero que no dejan de ser movimientos pro-OTAN y anti-Rusia.

Para defender su proyecto, estos nacionalistas ucranianos no dudaron en aplicar métodos terroristas tanto en Polonia como en la Ucrania soviética, en los que Stepán Bandera tuvo un papel activo. En 1933, éste se convierte en jefe regional y comandante de la Organización Militar Ucraniana (UVO), la rama terrorista de la OUN. Sin embargo, al año siguiente sería arrestado por la policía polaca por intentar asesinar a Bronislaw Pieracki, Ministro del Interior polaco. Será condenado a muerte por tal crimen, pero finalmente esta pena le será conmutada por la cadena perpetua. No obstante, esto no dejaba de ser el comienzo de su carrera política.

Con la invasión de Polonia por parte de la Alemania Nazi el 1 de septiembre de 1939, los guardianes de la prisión en la que se encuentra Bandera huyen y este es puesto en libertad el día 13. Cuatro días más tarde, los soviéticos avanzan sobre el este de Polonia (que abarcaba Galitzia, la zona occidental de Ucrania), integrándola en la República Socialista Soviética de Ucrania. En ese momento la OUN estaba en crisis, ya que en 1938 la NKVD habían ejecutado a su líder Evguén Konovalets en los Países Bajos. De esta manera, quedó dividida en dos partes, la OUN (m) dirigida por Andriy Mélnyk, y la OUN (b) de la que Stepán Bandera se convertiría en líder en 1940, realizando una gran labor de difusión de sus ideas reaccionarias. Ambas ramas de la OUN colaboraron con las tropas alemanas tras la invasión de estas a la URSS en la Operación Barbarroja (1941), considerándolos libertadores frente al socialismo soviético.

Stepán Bandera proclamó el 30 de junio de 1941 en Lviv un Estado ucraniano supuestamente independiente, pero que en realidad era un Estado títere del nazismo. Al mando de este gobierno se situaría Yaroslav Stetsko como Primer Ministro, considerado un criminal de guerra por su responsabilidad en la matanza de 700 personas en Lviv, la mayoría de ellos judíos, el 2 de julio de 1941. La fracción de Bandera creará el “Ejército insurreccional ucraniano” en 1943, liderado por Roman Shukhevych, y la de Mélnyk apoyaría la creación de la 14 División SS Galizien o Halychina.

Ambos batallones fueron colaboradores de los crímenes del fascismo. El apoyo de estos batallones no se limitó al mero soporte militar contra el Ejército Rojo de la URSS, sino que fueron parte activa del Holocausto. Se calcula que las milicias de la OUN exterminaron entre 150 mil y 200 mil judíos en Ucrania bajo la ocupación alemana para finales de 1941. Destaca aquí lo sucedido en Babi Yar, cerca de Kiev, considerada la mayor matanza en una misma operación durante el Holocausto, donde se llegó a asesinar a 33.771 judíos por parte de alemanes y colaboracionistas ucranianos entre el 29 y 30 de septiembre de 1941.

 

Las masacres en las que participaban las milicias ucranianas no se limitaban exclusivamente a los judíos, ya que entre sus víctimas se encontraban también comunistas, rusos y polacos. El Ejército insurreccional de Ucrania, fundado por la OUN de Bandera y en este momento dirigido por Mykola Lebed, llevará a cabo un auténtico genocidio contra la población polaca en Volinia y Galitzia entre 1943 y 1944. En Volinia se asesinó a entre 35 y 60 mil polacos, mientras que en Galitzia a entre 25 y 40 mil.

En enero de 1943, las tropas del Ejército Rojo inician la liberación de Ucrania. Finalmente, el Ejército Rojo libera la zona occidental de Ucrania en octubre de 1944. Las milicias de Bandera se mantendrán activas practicando una especie de guerra de guerrillas contra los soviéticos, provocando el terror entre la población civil. Estas permanecieron más o menos activas hasta 1950, cuando los últimos miembros de las mismas fueron eliminados o huyeron del país. Bandera permanecerá oculto en la República Federal Alemana sin abandonar su activismo político.

Tras la Segunda Guerra Mundial, los fascistas ucranianos que tantos crímenes habían cometido y que hasta las propias SS alemanas se escandalizaban por ser incluso más crueles que ellos con los prisioneros en los campos de concentración, se convierten en fichas útiles del mundo capitalista occidental en su lucha contra el socialismo. Según los documentos desclasificados de la CIA, esta colaboración con los fascistas ucranianos comenzó en 1946 con la Operación Belladona. Ninguno de los criminales ucranianos – a excepción de los que fueron atrapados en la URSS – recibieron castigo alguno, siendo parte de ellos incluso amnistiados por la CIA. Un ejemplo de ello es el de Mykola Lebed (responsable de la masacre de Volinia y Galitzia contra población polaca), que estuvo refugiado en EEUU, donde moriría en 1989 sin haber sido investigado por sus crímenes por la CIA, que detuvo las investigaciones en su contra.

Por su parte, los pocos fascistas ucranianos que permanecieron en Ucrania fueron utilizados por los servicios secretos y la OTAN como contrainteligencia frente a la URSS, actuando de manera clandestina, hasta que durante la Administración de Gorbachov, con la Glasnot, empezaron a hacer propaganda nacionalista en Ucrania de manera abierta. Asimismo, Stepán Bandera vivió protegido en Alemania bajo el nombre de Stepán Popel, donde se hacía autopromoción tanto en radio como en la prensa escrita. Murió ejecutado por el KGB en Múnich el 15 de octubre de 1959.

En 1990, poco antes de la caída de la Unión Soviética, los ucranianos fascistas ya pedían desde el extranjero la rehabilitación de los criminales banderistas, presentándolos como “víctimas del estalinismo” y “defensores de la libertad”. Ese blanqueamiento ha perdurado hasta nuestros días, y es evidente que muchos defensores del actual régimen ucraniano los tienen como referente. El propio presidente Zelenski en una entrevista dijo que “Stepán Bandera es un héroe para un gran porcentaje de ucranianos y esto es normal, esto es genial, porque es una de las personas que defendieron la libertad de Ucrania”.

Al igual que Stepán Bandera, el actual régimen ucraniano es abiertamente anticomunista (las organizaciones comunistas fueron ilegalizadas en 2015), ha ilegalizado a once partidos políticos de la oposición, ha cerrado medios de comunicación críticos, tiene grupos paramilitares que lo tienen como referencia, en especial Pravy Sektor, que incluso utiliza la bandera de la OUN. Además, se lucha por un estado “puramente étnico”, atacando a las comunidades rusófonas del Donbass, y también a comunidades gitanas y judías, como ya hacían sus antecesores durante la guerra. Sólo bajo el socialismo, como pasó en su día con la URSS, los ucranianos fueron tratados en pie de igualdad con el resto de pueblos que constituían la Unión Soviética.

 

¡PAZ ENTRE PUEBLOS, GUERRA ENTRE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 2 de mayo de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




1 de mayo. El momento de los trabajadores, el momento de los comunistas

Tras más dos años desde el inicio de la pandemia la clase obrera vive sus peores momentos en décadas, golpeada por la inflación, el paro y la inestabilidad absoluta, ya son prácticamente imposibles bajo el capitalismo objetivos básicos y vitales como son la conformación de una familia, la obtención de un hogar donde vivir e incluso una alimentación apropiada.

La inflación de precios ya es estructural, es decir, que el alza de los precios se va a mantener en el tiempo, lo que no hace sino empobrecer al obrero día a día que debe sobrevivir con salarios que apenas suben el 1% anual mientras que el Índice de Precios al Consumo sube casi dos dígitos.

La precariedad laboral continúa imparable, a pesar de la Reforma Laboral de Yolanda Díaz -que no es más que una nueva traición a la clase obrera- con una mayor parte de empleos temporales y pocos empleos fijos y con muy bajos salarios que hacen imposible la vida para el obrero bajo el capitalismo hoy.

La juventud no encuentra un puesto de trabajo con el que poder hacer una vida propia mientras los precios de la Universidad no paran de subir (grados, posgrados…), los trabajadores en activo van de una empresa a otra buscando las condiciones mínimas con las que poder subsistir ellos y sus familias y los pensionistas ven como sus pensiones no suben lo suficiente y, además, estas peligran seriamente a corto plazo.

CCOO y UGT, como instrumentos del sistema que están a sueldo de este y trabajan por y para él, firman el empobrecimiento de los trabajadores, haciéndole el trabajo a la patronal, desvinculando las subidas salariales al IPC así como permitiendo la temporalidad y los bajos salarios en cada vez más sectores, haciendo imposible en la práctica la vida para los trabajadores y desmoralizando a la clase obrera, evitando así su organización en los centros de trabajo.

La corrupción no cesa y, de una forma miserable, los burgueses se han enriquecido todavía más con la pandemia. Ahí están imputados Alfonso Jiménez Palacios, director general del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA); Paloma Rosado, directora general de la Dirección General de Racionalización y Centralización de la Contratación y Patricia Lacruz, directora general de Cartera Común del Servicio Nacional de Salud y Farmacia por irregularidades en contratos de compra de material. También en Madrid han salido a la luz las millonarias comisiones que se han llevado Luis Medina Abascal y Alberto Luceño. El Estado y el Ayuntamiento de Madrid han sido cooperadores necesarios para el enriquecimiento de “intermediarios” que han estafado al pueblo trabajador que sostiene a un estado criminal con sus impuestos.

El movimiento obrero -espontáneo hasta el momento- sin embargo, a pesar de este panorama tan desolador, parece anestesiado y paralizado a todos los niveles, fruto del oportunismo. Este, encabezado por IU/Podemos, ha desactivado todo lo que ha podido el movimiento obrero con el objetivo de que no hubiesen movilizaciones durante el Gobierno de PSOE-IU/Podemos.

Mención aparte merece el “anarcosindicalismo” de CGT y CNT, intentando liquidar el Bloque Combativo en Madrid -y también en cualquier otro territorio-, que no es más que el reflejo de cómo los elementos al servicio del sistema utilizan todas sus armas para desactivar todo lo mínimamente revolucionario que haya en el panorama actual para mantener el capitalismo a toda costa.

Además, las posiciones de determinados partidos autodenominados comunistas, rebajando las posiciones revolucionarias hasta el reformismo más lamentable, abrazando el oportunismo en todas las asambleas en las que hay obreros conscientes, impiden la conformación de un “bloque revolucionario” dentro de estos espacios que abra brecha contra el reformismo y vaya engrosando poco a poco este bloque para intentar ir ganando fuerza en cada uno de estos espacios hasta ganar la mayoría.

La ideología burguesa, por su parte, cae a chorro día tras día en los medios de comunicación, que cada vez más demuestran ser los voceros del capital sin quedar rastro de independencia, veracidad, ni honradez periodística. Meros “perros” del capitalismo, censurando sin tapujos todo aquello que no siga la línea de los intereses de la burguesía.

La crisis del capitalismo es cada vez más palmaria, las potencias emergentes (China y Rusia) desean un nuevo reparto de un mundo ya repartido, lo que genera guerra y miseria para el proletariado mundial quien paga siempre las consecuencias del imperialismo.

Corresponde a los comunistas impulsar un sindicalismo de clase y combativo, en torno a los principios de la Federación Sindical Mundial, que una al proletariado en cada centro de trabajo, así como un Frente Único del Pueblo consciente y enfocado en acabar con el capitalismo para poder salir del atolladero en el que la burguesía nos ha metido, un callejón sin salida que solo el Socialismo puede resolver.

 

Camaradas, hoy más que nunca

¡Es el momento de los trabajadores!

¡Es el momento de los comunistas!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Las malas condiciones de los trabajadores del campo se cobran una nueva vida

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) no hemos cesado de denunciar las malas condiciones de los trabajadores del campo, destacando la de aquellos que son inmigrantes, pues son el eslabón más débil en el sistema de explotación capitalista.

Esta vez, se han cobrado la vida de un trabajador migrante de 27 años, llamado Mohamed, natural de Marruecos, en la localidad de Lepe (Huelva) a causa de un incendio producido en la chabola donde malvivía junto a otros cinco trabajadores. Una noticia que apenas ha trascendido en los medios de comunicación, pues la vida de los que conforman la clase obrera no interesa.

La situación de los trabajadores migrantes de Lepe ha sido denunciada incluso por un relator de la ONU, Philip Alston, en febrero del 2020 , cuando dijo “los inmigrantes con los que hablé en Lepe y en las afueras de Huelva viven en chabolas y no tienen ni agua, ni electricidad, ni alcantarillado; viven en condiciones precarias, en las que en cualquier momento hay un incendio, se duchan al aire libre y algunos llevan más de cinco años allí, se deben mejorar esas condiciones. La industria de la fresa mueve más de 500 millones de euros y las grandes empresas deben preguntarse cómo esto sigue así y tomar medidas para mejorar esas condiciones.

Comprobamos que, pese a que hace más de dos años que se realizó esta denuncia, las condiciones no han mejorado en absoluto, sino que siguen igual que antes, hasta el punto de que ya se han cobrado una vida. Y pese a las altas ganancias del sector, los terratenientes y dueños de las empresas agrícolas seguirán sin mover un dedo, al igual que la Administración Pública, que beneficia con sus leyes a los explotadores en detrimento de los explotados. Ya la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía denunció la “flagrante dejación de funciones” de la Administración frente a este problema, instando a dar una solución definitiva para estos trabajadores.

 

Según una noticia que se hico eco de esta tragedia, alrededor de 2.000 inmigrantes trabajan en el campo en la localidad de Lepe, los cuales viven en chabolas, quedando estos expuestos a las inclemencias meteorológicas, quedando inservibles estas viviendas- si es que se pueden denominar así-y a incendios, habiendo producido estos la destrucción de 50 chabolas en octubre del 2021.

Observamos, pues, que estas denuncias quedan en saco roto, sean de organizaciones pro-DDHH o de la propia ONU, ya que la Administración Pública, como en todo estado capitalista, está al servicio de los explotadores, a los cuales lo único que les preocupa de los trabajadores que tienen bajo su mando es la plusvalía que extraen de ellos a través de su trabajo.

A la clase trabajadora sólo le queda la propia organización en el Frente Único del Pueblo (FUP) que una todas las luchas sociales (campesinas, obreras, estudiantiles, jubilados, etc) que destruya la dictadura del capital en la que estamos envueltos, en pos de la construcción del socialismo. Así mismo, el PCOE defiende una Reforma Agraria Antilatifundista y Antimonopolista, fuera de la Unión Europea, pues es evidente que bajo el actual sistema de explotación no vamos a lograr el fin de nuestros males.

Por otro lado, mandamos nuestras condolencias a los familiares y amigos de nuestro hermano de clase fallecido en el incendio.

 

¡POR LA REFORMA AGRARIA!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Córdoba, 26 de abril de 2022

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E) EN ANDALUCÍA




Solo la clase obrera puede acabar con la barbarie

Sin duda alguna, la intervención militar rusa en Ucrania está mostrando con nitidez la esencia fascista de las mal llamadas “democracias occidentales”. De manera sistemática se censuran medios de comunicación rusos, se censuran a aquéllos que no provean a la sociedad de la versión “oficial” de lo dictado por EEUU, que no es más que una historia ficticia que se aleja de la realidad.

Rusia ha llevado ante el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas, en el último mes, la denuncia sobre la guerra biológica emprendida por EEUU contra ese país, mostrando como prueba la existencia de 26 laboratorios norteamericanos en Ucrania donde EEUU desarrollaba armamento biológico sobre la base de ántrax, cólera y COVID-19, entre otros agentes patógenos.

El portavoz de la Cancillería china, Lijian Zhao, como consecuencia de las denuncias de Rusia, exigió una verificación multilateral sobre los 336 laboratorios que EEUU tiene en 36 países bajo su control, incluidos los 26 laboratorios que se hallan en territorio ucranio.

La respuesta de EEUU, así como de sus aliados – o subalternos -, no fue otra que la de desviar la atención alertando de un ataque con armas biológicas por parte de Rusia contra la población ucraniana así como de un posible ataque atómico, aparte de negar lo que las pruebas y los datos puestos encima de la mesa por Rusia certifican. Hay que recordar que EEUU no sólo ha usado armas biológicas contra ciudadanos de otros Estados, como por ejemplo en Vietnam o Iraq, sino también contra su propia población como, por ejemplo, la operación Sea-Spray en San Francisco en septiembre de 1950, rociando a la población con las bacterias Serratia Marcesens y Bacillus Globigii, infectando a ciudadanos norteamericanos en la década de los 30s del siglo XX con células cancerosas, ejecutando entre 1954 y 1973 la Operación Whitecoat donde se experimentó con 2.200 personas, sin su consentimiento, a los que se les inoculó ántrax, brucelosis, toxina botulínica, peste, peste bovina, la bacteria Francisella tularensis, la fiebre Q, la fiebre amarilla y la peste bubónica entre otros agentes patógenos, entre otros muchos experimentos masivos con armas biológicas que EEUU ha llevado a cabo contra su propia población.

Los medios de comunicación a nómina de los monopolios y de la OTAN, por ejemplo la Agencia EFE, nos decían el día 16 de marzo de 2022, para desacreditar lo denunciado por Rusia lo siguiente:

 

Sin embargo, una semana antes y previamente a la denuncia de Rusia, el día 9 de marzo de 2022, ese mismo medio, la Agencia EFE, señalaba lo siguiente:

También se ha tenido conocimiento de un documento norteamericano que apuntala la denuncia de Rusia, concretamente el Acuerdo entre el Departamento de Defensa de los EEUU y el Ministerio de Sanidad de Ucrania acerca de la Cooperación en el Área de Prevención de Proliferación de la Tecnología, los Patógenos y los Conocimientos Especializados que podrían utilizarse en el Desarrollo de Armas Biológicas.

El Director de Le Monde Diplomatique en español, Ignacio Ramonet, posteó en su red social el pasado 29 de marzo un mensaje urgente sobre los laboratorios ucranianos financiados por los EEUU donde informaba de las denuncias rusas en el Consejo de Seguridad de la ONU e indicaba que “el delegado ruso especificó las enfermedades y epidemias, los medios de su liberación, los países en los que se están probando y cuándo y dónde se llevaron a cabo los experimentos con o sin el conocimiento de los gobiernos de estos países, y confirmó públicamente que entre los experimentos y efectos está el virus responsable de la actual pandemia y la gran cantidad de murciélagos utilizados para transmitir este virus”.

Ramonet señala en su mensaje del pasado 29 de marzo “A los que quieran saber cuáles son los pájaros numerados… y cómo América mata al mundo sin un solo tiro (…) Aves de destrucción masiva (…) Rusia no esperaba descubrir, como parte de su campaña militar en Ucrania, aves numeradas producidas por laboratorios biológicos y bacteriológicos en Ucrania financiados y supervisados por los Estados Unidos de América (…) ¿Pero qué son los pájaros numerados? Después de estudiar la migración de las aves y observarlas a lo largo de las estaciones, los especialistas ambientales y los zoólogos podrán conocer el camino que toman cada año estas aves en su viaje estacional, incluidas las que viajan de un país a otro o incluso de un continente a otros (…) Aquí entra el papel de la inteligencia de las partes que llevan un plan malévolo, un grupo de estas aves migratorias son “arrestadas”, digitalizadas y provistas de una cápsula de gérmenes que llevan un chip para ser controlados a través de computadoras, luego son liberadas de nuevo para unirse a las aves migratorias a los países donde se planea el daño. (…) Se sabe que estas aves toman un camino desde el mar Báltico y el mar Caspio hasta el continente africano y sudeste asiático, y otros dos vuelos desde Canadá a América Latina en primavera y otoño. Durante su largo vuelo, se monitorea su desplazamiento paso a paso por intermedio de satélites, y se determina su ubicación exacta, si quieren, por ejemplo, dañar a Siria o Egipto, el chip se destruye cuando el pájaro está en sus cielos. Se mata el pájaro y cae llevando la epidemia, y las enfermedades se esparcen en tal o cual país. Así, el país enemigo ha sido dañado sin ningún costo militar, económico o político (…) La numeración de las aves migratorias es considerada un delito por el derecho internacional, porque son aves que penetran el cielo y el aire de otros países, y si se les provee de gérmenes, entonces esta ave se convierte en un arma de destrucción masiva. Por lo tanto, en el derecho internacional, se considera prohibido el uso de aves para lanzar ataques mortales contra un oponente, y quien comete el uso de aves para lanzar ataques mortales contra un oponente, y quien comete un acto tan inmoral e inhumano es castigado, y esto es lo que hizo que América no temblara ante ningún castigo (nadie se atreve a castigarlos a ellos)”.

Concluyendo Ramonet lo siguiente: “Los rusos tienen una fuerte carta de presión, cuando dicen que han capturado las aves, quiere decir que los americanos están agarrados con las manos en la masa, con todos los detalles que contiene que prueban la condena decisiva. Esto obliga a pensar en la posibilidad de que todos los virus que han infectado a humanos en este siglo, especialmente los últimos, como el ébola, que afectó a África, ántrax, gripe porcina y aviar, y actualmente el Covid-19 todos provengan de laboratorios financiados y administrados por los Estados Unidos de América, y esto es lo que hizo que China presentara una solicitud urgente, seria y estricta para realizar una investigación internacional sobre la aparición repentina del coronavirus, es muy probable que Estados Unidos haya utilizado aves migratorias para matar ciudadanos de China”.

Rusia también aportó nombres de personas y empresas vinculadas a la guerra biológica desarrollada por los EEUU, donde destacan la participación del hijastro de John Kerry – el que fuera secretario de Estado norteamericano durante el segundo mandato de Obama – y el hijo de Joe Biden – actual presidente de EEUU- Hunter Biden y la actividad de las Empresas Metabiota, Burisma Holdings, Global Viral y Black & Veatch Special Projects así como la financiación por parte de la Secretaría de Defensa de los EEUU que se inicia a partir de 2014, tras el golpe de estado fascista realizado en Ucrania con el apoyo de EEUU y la UE. En 2016 esas empresas norteamericanas, intensifican su labor, con el nombramiento de Uliana-Nadezhda Suprún, ciudadana norteamericana descendiente de nazis ucranianos, como ministra interina de la Salud de Ucrania.

Y Rusia también puso encima de la mesa efectos de esa guerra biológica de EEUU, como por ejemplo que el desarrollo de esas armas explica el brote de fiebre porcina dado entre militares ucranianos que custodiaban el laboratorio biológico de Járkov que provocó 20 muertes en el año 2016, hecho que fue silenciado por EEUU y por Ucrania según denuncia el Estado ruso.

Lo denunciado por Rusia, con evidencias claras, ante el Consejo de Seguridad, tiene engarce con otros muchos hechos producidos y aparecidos ante la opinión pública mucho antes, incluso, que EEUU y la UE perpetraran el golpe fascista de Maidán en Ucrania, baste recordar para ello, por ejemplo, que en el año 2013 la revista Veterans Today denunció que el Pentágono invirtió 300 millones de dólares en un programa secreto de guerra biológica en el Laboratorio Central de Referencia en Tibilisi, en Georgia en la frontera con Rusia.

En marzo de 2020 China abiertamente señaló a EEUU como responsable de introducir la COVID-19 en ese país asiático, aseveración apoyada por personajes como el exfuncionario de la CIA Philip Giraldi. Con los datos aportados por Rusia, y silenciados por los medios de comunicación al dictado de la OTAN, lo denunciado por China en 2020 muestra la responsabilidad de EEUU en la introducción de la Covid-19 en ese país y, por consiguiente, como causante de una pandemia que ha matado a más de 6 millones de personas en estos dos años.

El imperialismo se halla en bancarrota económica, el desarrollo de la automatización aniquila progresivamente al sistema capitalista el cual solo puede sostenerse por la violencia y la barbarie, por la guerra mundial con armas con capacidad de asesinar mayor de las que jamás han existido donde un ave migratoria se torna en un arma de destrucción masiva. ¡Esa es la lógica criminal del imperialismo! Y ante esta situación en la que se encuentra el capitalismo los monopolios no tienen más salida que la guerra mundial, la destrucción de fuerza productiva y la destrucción de parte de la población mundial, de obreros y campesinos.

Y es en la guerra mundial en la que ya nos encontramos donde EEUU y sus adláteres libran batalla contra Rusia y sus aliados en territorio ucraniano siendo la clase obrera ucraniana quienes serán los directamente sacrificados hoy por EEUU y el pelele que dirige el estado ucraniano que es una marioneta estadounidense, pero no será el único sino la clase obrera en su conjunto, la clase obrera a nivel internacional quienes pondremos los muertos para que los imperialistas sostengan su moribundo sistema.

En el Estado español, el gobierno de coalición del PSOE y de PODEMOS/IU/PCE demuestra que los oportunistas y la socialdemocracia cuando están en el poder actúan de la misma manera que los fascistas, no dudando en posicionarse como subalternos de los EEUU y su organización criminal de la OTAN metiendo en la guerra al país e incrementando el presupuesto militar enviando armamento al Estado nazi ucraniano a la par que se recortan todavía más los derechos y los salarios de los trabajadores. El gobierno español del PSOE y de PODEMOS/IU/PCE ha demostrado que su política exterior es la guerra imperialista, es la defensa a ultranza del fascismo y es poner en riesgo a todo el pueblo con su decisión de tomar partido en esta guerra.

Ante la barbarie en la que estamos viviendo, donde los capitalistas – ya se llamen de izquierda o de derecha en la práctica todos ellos abrazan la reacción, el fascismo – no vacilan a la hora de asesinar a todo aquél que le sobra pues su sistema económico y político en franca bancarrota no puede ofertar más que eso, asesinato y brutalidad, únicamente la clase obrera puede poner fin a la barbarie capitalista. Los capitalistas son hienas sedientas de sangre a los que no les importan las vidas humanas y únicamente les preocupa la salud de sus bolsillos – hinchados fruto del derramamiento de sangre inocente y del saqueo de los trabajadores del mundo – y sólo la clase obrera puede frenar la guerra imperialista, la guerra que se hace para que los muy ricos sean más ricos a costa de la muerte y el sufrimiento de los pueblos, donde la clase obrera pone la sangre y los muertos.

Hoy luchar por la paz es luchar por el socialismo y por el derrocamiento revolucionario del capitalismo. El criminal gobierno que hoy dirige el Estado español, llegado el momento, no dudará en reclutar a los obreros para embarcarlos en la guerra contra otros hermanos de clase de otras latitudes del mundo, porque a la guerra imperialista van los obreros y sus hijos que son los que mueren, los burgueses no van a la guerra sino que se quedan robando y parasitando. Es hora de que los trabajadores y las trabajadoras de este país salgamos en tromba a las calles contra el capitalismo y su Estado corrupto, contra este gobierno fascista de PSOE y PODEMOS/IU/PCE que condena a la clase obrera a la miseria mientras incrementa el gasto en la guerra y en armar a alimañas fascistas como es el Estado ucraniano y sus bandas paramilitares de mercenarios nazis; es el momento de que los trabajadores nos organicemos construyendo asambleas del Frente Único del Pueblo al objeto de tejer nuestros órganos de poder popular con los que acabar con la burguesía y sus instrumentos de poder imponiendo la democracia y la paz de los trabajadores, imponiendo el socialismo que ponga a disposición de la clase obrera toda la riqueza del país y que castigue sin piedad a aquéllos que hacen de la guerra imperialista y del robo su vida, esto es, a la burguesía.

 

¡SOLO LA CLASE OBRERA PUEDE ACABAR CON LA GUERRA, CON EL CAPITALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS Y LEVANTAOS CONTRA VUESTROS ESTADOS CAPITALISTAS, POR LA REVOLUCIÓN MUNDIAL!

¡ABAJO EL ESTADO FASCISTA ESPAÑOL Y SU GOBIERNO TRAIDOR!

 

Madrid, 17 de abril de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




En memoria del camarada Kim Il-Sung

Hace 110 años, el 15 de abril de 1912, nació el camarada Kim Il-sung.

Su figura fue clave para cambiar el curso nacionalista del movimiento antijaponés de liberación nacional hacia el camino del comunismo, como así lo exigía la situación tras el Levantamiento Popular del primero de marzo de 1919.

Con 20 años recién cumplidos, fundó la Guerrilla Popular Antijaponesa – que tenía como precedente el Ejército Revolucionario de Corea, la primera organización armada marxista-leninista del país, y muchas otras organizaciones revolucionarias que sirvieron para cimentar una sólida base que posteriormente daría forma a la guerrilla –. Su objetivo principal siempre fue derrotar mediante la lucha armada revolucionaria a los imperialistas japoneses, los cuales venían ocupando la nación coreana durante más de dos décadas y donde desplegaron el terror blanco más atroz, con una cruel explotación del pueblo coreano y con una privación de todas las libertades políticas elementales: libertad de palabra, de prensa, de reunión y asociación, junto con asaltos, saqueos y quemas de aldeas, lo que suponía detenciones, encarcelamientos y asesinatos en masa contra la población y los líderes revolucionarios. En este contexto tan cruento, el camarada Kim Il-sung organizó la respuesta de obreros y campesinos bajo la dirección de los comunistas coreanos contra la barbarie del fascista del imperialismo japonés.

El camarada Kim Il-sung siempre estuvo luchando para despertar la conciencia política de las masas populares y traducir esa conciencia en una organización que disciplinara a las amplias masas obreras y campesinas en la lucha armada, en la lucha del marxismo-leninismo, para librar a la patria y al pueblo de Corea del yugo colonial, imperialista y fascista japonés para conseguir la tan ansiada independencia y liberación nacional.

Posteriormente, lideró la Guerra de Liberación de la Patria coreana y al Gobierno de la República Popular Democrática de Corea hacia la victoria contra las fuerzas del imperialismo en la década de 1950. Tras contener la invasión del enemigo, el Ejército Popular llevó a cabo un decisivo contraataque y barrió con las fuerzas del gobierno títere de Syngman Rhee, el cual había desatado una guerra fratricida y se oponía a toda costa a la reunificación pacífica de la patria coreana siguiendo las órdenes de los Estados Unidos.

El pueblo coreano pagó un alto precio para no volver a ser esclavos de los imperialistas, pues ya en 1950 los Estados Unidos prohibieron todo el comercio con el país al tiempo que practicaban un auténtico genocidio para evitar la liberación de la patria coreana y su unificación. Durante los tres años que duró la guerra, Estados Unidos lanzó sobre la Península de Corea más bombas – 635.000 toneladas – y más napalm – 32.557 toneladas – que durante toda la campaña del Pacífico contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, aniquilando al 20% de la población, quemando cada pueblo que encontraban los americanos a su paso, bombardeando cada granja, hospital y fábrica que localizaban, y asesinando a más de 3 millones de civiles. Pese a esta enorme adversidad, el pueblo coreano, que tuvo la valentía para levantarse resueltamente a luchar por su libertad e independencia, salió victorioso y consiguió rechazar la agresión armada de las fuerzas del imperialismo norteamericano, cabecilla del imperialismo mundial. Además, la victoria coreana puso de relieve ante el mundo la naturaleza agresiva y la bestialidad del imperialismo e hizo pedazos el mito de la invencibilidad del imperialismo estadounidense.

Tras la guerra, el camarada Kim Il-sung movilizó al Partido del Trabajo de Corea y al pueblo para restaurar la economía nacional destruida y construir las bases del socialismo. Estados Unidos, que afirmó que Corea no se levantaría ni en cien años, padece hoy día una de las mayores crisis de su historia, mientras que el legado del camarada Kim Il-sung se mantiene en pie, consolidándose política, económica y militarmente pese a las enormes dificultades que conlleva construir el socialismo en un contexto internacional dominado por el capitalismo monopolista, las maniobras contrarias a la independencia de las masas populares y el anticomunismo.

Uno de sus legados más valiosos fue la Declaración de Pyongyang, titulada Defendamos y llevemos adelante la causa socialista, que supuso un documento histórico contra los imperialistas y reaccionarios, y que contempla una de las necesidades más urgentes para el proletariado: la reconstrucción del movimiento comunista internacional.

Su infinita lealtad a la revolución, así como su capacidad para organizar un ejército revolucionario y popular, son valiosos ejemplos para todos los revolucionarios del mundo.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 15 de abril de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La corrupción campa a sus anchas en Madrid

A estas alturas a nadie le sorprenden los casos de corrupción en la comunidad de Madrid, siempre son orden del día pues son tantos los casos que parece que surgen del suelo; cualquiera pensaría que es un problema estrictamente político y que quizás podría solucionarse dentro de las mismas instituciones, pero nada más lejos de la realidad, pues la corrupción surge del capitalismo como los hongos surgen del suelo, no es más que uno de los síntomas de la enfermedad que hoy sufre la humanidad: el capitalismo en su fase más avanzada.

 

El pasado 7 de Abril se escribió una página más de corrupción en la comunidad de Madrid, el juzgado de instrucción núm. 47 admitió a trámite una querella de la fiscalía anti-corrupción, donde se acusan a dos empresarios (Luis Medina Abascal y Alberto Luceño) de cobrar más de 6 millones de euros en comisiones tras vender material sanitario a la comunidad de Madrid en Marzo de 2020, material que el ayuntamiento pagó por casi 12 millones de euros. Vemos aquí, de forma cristalina, como para la burguesía el pueblo no es más que un conjunto de fichas con las que poder apostar; a la burguesía y al estado español les importa bien poco apostar la vida de los obreros si con ello pueden sacar beneficio.

 

El Ayuntamiento de Madrid compró de forma consciente productos sanitarios deficientes que sabía que eran una estafa, pues tanto la calidad como el precio eran una broma de mal gusto. Sin embargo, el pueblo madrileño tuvo que escuchar al Alcalde Martinez-Almeida decir en mayo de 2021 “seremos fascistas pero sabemos Gobernar”. De lo primero no cabe la menor duda, pero respecto de la segunda parte de esa frase es absolutamente falsa, pues lo único que saben hacer es robar al pueblo madrileño, pero no Gobernar, como ha dejado claro este nuevo escándalo de corrupción.

 

Esto no es más que una prueba minúscula, pero prueba al fin de al cabo, de que este sistema, el capitalismo, solo puede garantizarnos la miseria y la muerte; este sistema está caduco, y la única forma que tenemos los obreros de garantizarnos una vida digna y plena, no es otra que rompiendo con este sistema inhumano y construyendo el nuestro, el socialismo como etapa prematura del comunismo, y para esto es una necesidad imperiosa la unidad de todos los elementos más avanzados de nuestra clase, esto es, la unidad de los comunistas, así como la congregación de todas las luchas en una sola lucha contra el capitalismo, unificando así las todas luchas en el FUP (Frente único del pueblo) y guiándolo hacia una solo dirección, clara y exacta, que no es otra que la construcción del socialismo tras el derrocamiento del capitalismo.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




En solidaridad con el Partido Comunista Portugués

Recientemente, conocimos que el pasado sábado 9 de abril alrededor de treinta fascistas ucranianos acosaron la sede en Lisboa del Partido Comunista Portugués (PCP) por su posición respecto a la guerra en Ucrania.

Desde que comenzara la guerra ruso-ucraniana el pasado 24 de febrero, el Estado de Portugal ha perseguido y estigmatizado ideológicamente al PCP por su posición frente a la guerra; por condenar la estrategia y propaganda belicista de la OTAN; por acusar de manipulación a los medios serviles al imperialismo occidental y llevar a cabo una auténtica campaña de desinformación; por posicionarse en contra del embargo del petróleo, el carbón y el gas rusos; y, más recientemente, por rechazar la intervención de Zelenski por videoconferencia en la Asamblea de la República. Además de esto, la semana pasada la web del PCP sufrió un ataque informático que fue reivindicado por supuestos “activistas pro-Ucrania”, es decir, fascistas.

Con el inicio de la invasión rusa a Ucrania, el movimiento obrero en Europa tiene un nuevo problema: la presencia de fascistas ucranianos en diferentes países que serán usados como fuerzas de choque para reprimir violentamente a quienes no comulguen con la OTAN, con el imperialismo estadounidense y europeo y con el Estado fascista de Ucrania. El imperialismo se encuentra en una profunda bancarrota política, social y económica, que se ha visto agravada con la pandemia de la COVID-19, primero, y con la guerra con Rusia, después, que hace que bajo la óptica de los capitalistas y de los monopolios sólo exista una salida: aumentar la escalada de violencia contra la clase obrera y la represión contra el movimiento obrero, apostándolo todo a la reacción, al fascismo. Esta violencia solo finalizará con la instauración revolucionaria de la propiedad social de los medios de producción, con la eliminación de clases sociales y el Estado, es decir, la violencia tiene su final con la instauración del comunismo.

Para acabar con el capitalismo y que la clase obrera cumpla su misión histórica – suprimir revolucionariamente el capitalismo para construir el socialismo como fase previa al comunismo, imponiendo la dictadura del proletariado para liquidar completamente las clases sociales, los Estados y las naciones – los comunistas debemos reagruparnos y unirnos estableciendo un único partido comunista a nivel mundial, la Internacional Comunista, donde los partidos de comunistas de las distintas naciones – uno por nación – serán delegaciones de la Internacional Comunista, que es la unidad de la clase obrera, de su parte más consciente, de la vanguardia.

Desde el Partido Comunista Obrero Español condenamos frontalmente todo ataque contra el Partido Comunista Portugués, así como la persecución y criminalización que sufren sus militantes por parte de las fuerzas reaccionarias del Estado de Portugal y por los fascistas ucranianos. Estos sucesos demuestran nuevamente que la “democracia” y la “libertad” que promocionan los Estados burgueses no son reales, puesto que lo que verdaderamente existe es la dictadura sangrienta de clase de la burguesía contra el proletariado.

Condenamos también la socialdemocracia portuguesa que colabora abiertamente con la OTAN y el fascismo. Al igual que hace el PCE en el Estado español, el Partido Socialista (PS) de Portugal no ha dudado en defender los intereses imperialistas en la actual guerra y han criticado abiertamente la línea del PCP, en un burdo intento por seguir embruteciendo ideológicamente a las amplias masas proletarias y acercarlas a la reacción política. Como ya advirtió el camarada Dimitrov: «Los jefes de la socialdemocracia encubrieron y ocultaron ante las masas el verdadero carácter de clase del fascismo y no llamaron a la lucha contra las medidas reaccionarias cada vez más graves de la burguesía».

Del mismo modo, enviamos toda nuestra solidaridad a los camaradas del Partido Comunista Portugués y hacemos un llamamiento a todas las organizaciones de la clase obrera a unir todas las fuerzas para rechazar las embestidas de los fascistas, así como a unir todas las luchas en una única lucha de clase contra el imperialismo y por el socialismo.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 17 de abril de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)