Resolución del VII Pleno del Comité Central del PCOE sobre la actuación del gobierno y los sindicatos amarillos del Estado

La situación de la clase trabajadora es cada día más dramática. El paso del tiempo y la aplicación de las políticas imperialistas están dejando a los obreros del Estado español…

La situación de la clase trabajadora es cada día más dramática. El paso del tiempo y la aplicación de las políticas imperialistas están dejando a los obreros del Estado español en la miseria más absoluta. Mientras el Gobierno autodenominado como “más progresista de la historia” riega de dinero con la excusa del coronavirus a la burguesía, los trabajadores solo encontramos precariedad y desempleo. A su vez, los sindicatos amarillos CCOO y UGT cumplen su papel de traidores a la clase obrera firmando cuanto se les pone por delante, siendo cómplices y parte fundamental para legalizar la pobreza de la clase trabajadora.

Tras más de un año de coronavirus, se estima que la pobreza aumentará hasta afectar el 22,9% de la población, es decir 10,9 millones de personas que sobrevivirán con poco más de 700 euros al mes. De estos, casi la mitad caerán en la pobreza extrema. Si antes de la pandemia afectaba al 9,2% de españoles, ahora serán casi el 11% de españoles que vivirán en esta falta total de recursos.

Los ERTE, ahora en plena conversión en ERE, junto con la automatización y robotización, sumado a la uberización de la economía, hacen que la perspectiva de futuro de la clase obrera sea la del aumento exponencial de estas cifras de pobreza. Bajo el capitalismo, los trabajadores ya no tienen ninguna expectativa de una vida digna. La precariedad y explotación máximas o el desempleo serán las únicas opciones que tendrá nuestra clase si no conseguimos derribar este sistema criminal.

El Ingreso Mínimo Vital escenifica a la perfección la trampa de la legislación burguesa. Un instrumento coyuntural cuyo único objetivo es la consolidación del trabajo precario (uberizado: trabajando por horas, solo cuando hay trabajo y por muy poco dinero) haciendo que el Estado afronte una subvención únicamente para la supervivencia del obrero y que desaparecerá cuando ideológicamente se haya asumido esta realidad de precariedad. Este carácter del IMV hace que hoy, pese a estar ya legislado, no puedan acceder a él ni tan siquiera aquella parte del pueblo que tiene derecho a su percepción, generando la administración demoras y trabas en su acceso.

La patronal ha diseñado su plan y lo ejecuta con puño de hierro. Y CCOO y UGT siguen ejerciendo su rol de lacayos a la perfección, firmando hoy -como ayer- todos los ERE que le pongan por delante, legalizando así el despido de decenas y centenares de miles de trabajadores, lo que permitirá la precarización planeada de antemano por la burguesía.

No es de extrañar que mientras el pueblo trabajador se sume en la pobreza, el sindicato amarillo CCOO inaugure una nueva sede en Andalucía con invitados como el fascista y presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla o la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno central, María Jesús Montero. Esta última, la encargada ahora de aprobar la transferencia a la cuenta bancaria de CCOO con motivo de las ayudas estatales que reciben anualmente (más de 38 millones de euros en los últimos 10 años).

CCOO, UGT, USO, ELA, CSIF, Fasga, Fetico… Todos ellos sindicatos amarillos, vendidos y traidores cobraron del Estado 98 millones de euros en la última década. Cobran, además, un porcentaje por cada ERE negociado en cada empresa, haciendo caja de los despidos de los trabajadores. CCOO y UGT participan también, junto con la patronal, en la gestión de fondos privados de pensiones de empresas como Telefónica, lo que les reporta millones de euros de beneficios.

Sindicatos del sistema, como queda demostrado, al servicio de la patronal. Son una pieza más, como lo es el Gobierno, para la aplicación con puño de hierro de las leyes que marca la burguesía para cumplir sus objetivos políticos y económicos.

Esta realidad hace que el Partido Comunista Obrero Español resuelva:

  1. A tenor de todo ello, no es posible que ningún comunista milite en ninguna de estas organizaciones sindicales. Todo comunista honesto y consecuente que se encuentre en alguna de ellas, debe salir inmediatamente de estas organizaciones, denunciar sus prácticas y trabajar por sacar de ellas a cuantos obreros le sea posible.
  2. Hacer un llamamiento a todos los delegados de personal y trabajadores para salir de estas organizaciones.
  3. Reforzar el sindicalismo de clase, afiliado a Federación Sindical Mundial (FSM) y sus principios: militante, combativa, internacionalista, antifascista y antiimperialista.

 

Madrid, a 22 de mayo de 2021

VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

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