Las instituciones cordobesas y el conflicto en Ucrania

Cuando el pasado 24 de febrero el conflicto entre Rusia y Ucrania entró en una nueva fase (pues no hay que obviar que el conflicto existe desde hace ocho años…
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Cuando el pasado 24 de febrero el conflicto entre Rusia y Ucrania entró en una nueva fase (pues no hay que obviar que el conflicto existe desde hace ocho años y que los bombardeos ucranianos contra la región del Donbass no cesan desde 2014), las diferentes instituciones del Estado español se alinearon de manera incondicional con los intereses de la OTAN en la región. Las instituciones cordobesas (políticas, educativas, etc) no han sido ajenas a todo ello.

La fachada del ayuntamiento de Córdoba, gobernada por el PP, extendió una pancarta con los colores de la bandera nacional de Ucrania en la que se podía leer “Córdoba con el pueblo de Ucrania, Stop War”. No deja de ser curioso este llamado a la paz viniendo del partido que, cuando gobernaba el presidente Aznar, condujo al Estado español a la guerra imperialista contra Irak, o el mismo partido que nunca ha condenado la dictadura de Franco, régimen fascista impuesto a sangre y fuego a través de una guerra civil. Obviamente no se trata de un auténtico llamado a la paz, sino a fortalecer aún más a uno de los bandos en este conflicto, es decir, al régimen ucraniano de Zelenski. En este sentido, nada tienen que reprochar al gobierno central, autodenominado como “el más progresista de la Historia”, que siguiendo los dictados del imperialismo otanista, ha decidido armar al régimen ucraniano, haciendo también falsos llamados a la paz.

Un régimen abiertamente fascista, que ilegalizó a las organizaciones comunistas en 2015 y recientemente a once partidos políticos de la oposición (la mayoría de izquierdas), que cerró dos televisiones, que tiene grupos paramilitares neonazis a sus órdenes y que no ha cesado de promover el odio hacia los rusófonos, todo ello con el beneplácito de la Unión Europea (UE). Pese a todo, en su discurso en el Congreso de los Diputados, el presidente Zelenski tuvo el cinismo de comparar la situación que vive el pueblo ucraniano con la de Gernika durante la Guerra Civil Española, un crimen de guerra perpetrado por la Legión Cóndor, es decir, soldados alemanes que envió Hitler para apoyar la causa fascista en España. Palabras que fueron aplaudidas por Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del gobierno y militante de UP/PCE, llegando a agradecer a Zelenski “su gesto con la memoria democrática de nuestro pueblo”.

Debió perder esa misma “memoria democrática” cuando días después el mismo Zelenski habló en el Parlamento Griego y concedió la palabra a un neonazi del Batallón Azov, organización que fue declarada como terrorista por el Congreso de EEUU en 2019. ¿De qué sirve recordar el bombardeo de Gernika u otros crímenes perpetrados por el nazismo como el Holocausto si se ignoran los de los nazis de la actualidad? Una respuesta que sólo obtendremos conociendo el carácter oportunista de organizaciones como Unidas Podemos.

Volviendo a Córdoba, supimos a través del diario digital Cordópolis (medio que no ha dejado de blanquear la represión del Estado español, como ya denunciamos en 2017 durante el Procés), que la concentración convocada por “Córdoba por la Paz” tuvo la presencia de un par de ucranianos (se les llama “portavoces de la comunidad ucraniana”, aunque Cordópolis no nos dice quién los nombró como tales) que criticaron que a estos eventos fueran personas portando banderas comunistas y criticando a la OTAN, lo que es una señal a tener en cuenta sobre los verdaderos propósitos de estos actos (supuestamente) por la Paz.

Declaraciones de estos supuestos “portavoces” (se pueden leer en el mismo artículo de Cordópolis), nos indican abiertamente sus posturas reaccionarias pro-OTAN y anticomunistas: “Ucrania no sólo no va contra la OTAN, sino que ha solicitado entrar en la OTAN”, y tras recordar que en Ucrania las organizaciones comunistas están ilegalizadas desde el 2015 (cosa que les parece bien, según se refleja en el diario), “no queremos ningún tipo de comunismo, ni de nuestro país ni occidental” (…) “los comunistas rusos han hecho mucho trabajo para que ahora caigan bombas en nuestras casas”.

No es de extrañar que, lejos de interesarse por las intenciones de los convocantes, que ni se mencionan (“¿para qué?”, dirán los empresarios dueños de este medio reaccionario), Cordópolis y otros medios locales no paran de dar voz a cualquier fascista como estos ucranianos, como ya denunciamos en su momento cuando el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) y el Frente Único del Pueblo (FUP), entre otros, participamos en una concentración en 2019 en apoyo al gobierno venezolano. Así podemos comprobar el carácter abiertamente fascista de estos medios de comunicación, por mucho que vayan de abanderados del progresismo y de la libertad de expresión y de prensa, como es el caso de Cordópolis, entre otros.

Otra de las instituciones que se han hecho eco del conflicto de Ucrania es la Universidad de Córdoba (UCO), cuyo rector, José Carlos Gómez Villamandos, en un primer momento, propuso romper relaciones académicas con profesores cubanos e iraníes que no expresaran su rechazo a la invasión rusa de Ucrania. Finalmente, se anunció que las relaciones académicas con profesores cubanos e iraníes se mantendrían, pero que “se cortará totalmente las relaciones institucionales, intercambio de profesorado o estudiantes” con Rusia y Bielorrusia, una postura semejante a la que tuvo posteriormente la Universidad de Valencia. Recordemos que no estamos hablando de políticos ni de militares, sino de profesores y estudiantes. Una auténtica caza de brujas que contribuye al incremento de la rusofobia en el mundo académico.

No hay que obviar el acto que el Ayuntamiento de Córdoba tuvo el pasado 8 de abril con motivo del Día Internacional del Pueblo Gitano, al que asistió también Juan Manuel Moreno, Presidente de la Junta de Andalucía. No deja de ser una incongruencia que se denuncie el racismo sistemático que ha vivido un pueblo históricamente al mismo tiempo que se defiende a un régimen que persigue minorías étnicas, entre ellas los gitanos. No hemos dejado de ver imágenes, sobre todo de mujeres y niñas, a las que se les han atado a un poste y pintado la cara de verde para humillarlas a causa de su origen gitano. Y ya no exclusivamente el antigitanismo del régimen ucraniano, sino también el húngaro, donde el fascista Viktor Orbán ha llevado a cabo políticas contra las comunidades gitanas. Recordemos de nuevo que en el Ayuntamiento y en la Junta de Andalucía gobierna el PP, que hasta hace poco tenía como líder al también fascista Pablo Casado, que ha hecho varias declaraciones alabando a Viktor Orbán.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) hemos denunciado la actual guerra como un choque inter-imperialista, de la cual la clase obrera no puede esperar nada positivo para sí, por lo que el lema que el movimiento comunista lanzó en 1914 tras el estallido de la Gran Guerra, de “Paz entre pueblos, guerra entre clases” tiene una gran vigencia en nuestros días. Apoyamos a la clase obrera rusa y a su homóloga ucraniana, en las cuales confiamos para el fin de sus respectivos opresores nacionales.

Pensamos que esa “paz” en abstracto tan cacareada por fascistas y oportunistas no deja de ser un llamado a apoyar a un bando en este conflicto, no a una verdadera paz. Por ello, exigimos que no se envíen armas al régimen de Ucrania.

Denunciamos la campaña sistemática de rusofobia contra la población y cultura rusa, al mismo tiempo que criticamos el silencio respecto a los elementos reaccionarios que reprimen y asesinan a ucranianos inocentes. En especial, señalamos a los medios de comunicación que promueven los discursos de odio, en la línea de los intereses imperialistas. Tachamos de hipócrita al Ayuntamiento de Córdoba que dice apoyar a las comunidades gitanas al mismo tiempo que apoyan a gobiernos abiertamente antigitanos como el ucraniano y el húngaro.

Es necesario unir todas las luchas existentes en un solo frente común, el Frente Único del Pueblo, pues todas tienen su base en el sistema capitalista. Para una paz definitiva es inevitable acabar con el capitalismo y comenzar la construcción del socialismo.

 

¡PAZ ENTRE PUEBLOS, GUERRA ENTRE CLASES!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Secretaría Política de PCOE en Córdoba

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