La alta traición del Partido Comunista de Andalucía a la clase obrera

El trabajo sucio que le hace al capital el bando más a la izquierda del parlamento no tiene precio. Además de encauzar dentro de las instituciones del régimen el descontento…

El trabajo sucio que le hace al capital el bando más a la izquierda del parlamento no tiene precio. Además de encauzar dentro de las instituciones del régimen el descontento y la desazón que acumulan las clases populares, se prestan a apoyar los gobiernos dirigidos por un partido como el PSOE que es pilar fundamental del régimen de esclavitud asalariada, heredero del franquismo, cómplice del terrorismo de Estado, y hermano de sangre del PP en las cuestiones de Estado, al que invita a “arrimar el hombro” un día sí y otro también.

La aristocracia obrera representada por Podemos-IU-PCE-CCOO-UGT, funcionarios, sindicalistas vendeobreros y politiqueros vendehumos, que nunca han sufrido en sus carnes los efectos de sus pactos con la burguesía ni la patronal, vienen a maquillarnos el histórico rescate que el gobierno “más progresista de la historia” está perpetrando al servicio de las grandes empresas y la oligarquía financiera.

El comunicado del Partido Comunista de Andalucía del pasado 2 de junio hace un llamamiento a defender el “Escudo Social” y el estado de alarma implementados por el gobierno de España. ¿A qué se refiere el PCA con “escudo social”?

¿A los 110 mil millones de euros de créditos para los empresarios, puestos en manos de la banca, que suponen la mayor movilización de avales públicos para empresas puesta en marcha en España?

¿A los 2.500 millones de créditos ICO para las empresas turísticas?

 

¿A rescatar de nuevo con casi 4000 millones de euros al sector del automóvil, después de dejar a decenas de miles de familias en la calle en las últimas semanas?

¿A que paguemos todos los trabajadores mediante ERTEs nuestros salarios durante meses para ahorrárselos a las empresas?

¿A flexibilizar las plantillas prolongando y eternizando los ERTEs para que los empresarios dispongan de los trabajadores conforme les venga en gana?

¿A que los ERTEs sirvan de antesala a los EREs y a despidos masivos camuflados?

¿A que los empresarios obliguen a muchos trabajadores a trabajar a pesar de estar en ERTEs?

¿A mandar a los trabajadores de sectores no esenciales al tajo en pleno estado de alarma?

¿A encerrar a millones de familias obreras en pisos de 50-80 m² durante dos meses sin importar si tenían para comer o si tenían personas con necesidades especiales que necesitaban un tratamiento o si tenían problemas mentales?

¿A encerrar en definitiva durante dos meses a una mayoría sana cuando a quien hay que poner en cuarentena durante una pandemia es a la gente infectada pero recibiendo el mejor tratamiento posible?

¿A permitir que se especulara con las mascarillas de tal manera que había más gente usando mascarillas en la calle que las que tenía el personal sanitario que ha tenido que protegerse con sus propios medios y en ocasiones con bolsas de basura?

¿A obligarnos a usar mascarillas, justo cuando supuestamente el número de contagios y muertes baja radicalmente, sin importar si muchas familias no pueden gastarse 30 euros al mes por cada miembro de la familia?

¿A abandonar la vida de nuestros ancianos en manos de los especuladores capitalistas que controlan la mayoría de las residencias, en lugar de expropiárselas para que tengan el mejor tratamiento y cuidados posibles y no como ahora que los tiene aparcados como muebles y haciéndose las necesidades encima, con empleados que no dan abasto?

¿A sacar a pasear al ejército en las ruedas de prensa y en las calles para amedrentar a la clase obrera y a hacernos creer que están para protegernos?

¿A más del millón de multas que han impuesto a las clases populares con las que han recaudado mínimo 600 millones de euros?

¿A la represión policial que han aprovechado para prohibir concentraciones y manifestaciones de obreros solicitadas siguiendo todos los protocolos mientras la policía se abrazaba y regocijaba con la turba fascista que ha inundado avenidas de manera descontrolada?

¿Y ahora nos vienen diciendo que hay que apoyar “las medidas en defensa del pueblo”, “estar unidos y alerta en la defensa de las instituciones democráticas”? ¿En defensa de un gobierno cuyo presidente defiende el “legado” de uno de los mayores enemigos de la clase obrera, Felipe González, cabecilla del terrorismo de Estado español? ¿A defender un gobierno que se niegan a investigar a uno de los mayores parásitos y vividores de este país, como es el sucesor de Franco, Juan Carlos I?

 

 

Pero la cosa no queda ahí. Ante las amenazas de golpe de estado del fascismo, ante las correrías de sus perros mercenarios por las calles y barrios obreros campando a sus anchas, gracias a la permisividad y complicidad de este gobierno socialfascista, “el PCA considera que estamos ante un momento de necesaria firmeza democrática y pide a la población andaluza no caer en provocaciones”. Nos piden que nos armemos con “firmeza democrática” mientras ellos tienen todas las armas: las del ejército, la policía, la justicia y las instituciones públicas que protegen al fascismo y reprimen a aquellos que simplemente se manifiestan contra el mismo.

 

En el PCE siguen sin aprender las lecciones de los golpes fascistas del 36 en España, del 73 en Chile o de otro más reciente: el de Bolivia con el que sacaron en un santiamén a Evo Morales del país, y están aplicando la receta fascista de costumbre a las clases trabajadoras: sangre y fuego. La estrategia del PCE de conciliar con el capital y su matarife el fascismo, ya se plasmó en su declaración de junio de 1956 “Por la reconciliación nacional, por una solución democrática y pacífica del problema español“. De aquellos polvos, estos lodos.

Señalamos, por tanto, al Partido Comunista de España, a Izquierda Unida, a Podemos y sus satélites como los troskistas “Anticapitalistas”, también gobernando en Cádiz al servicio de la patronal y los grandes propietarios, como cómplices indispensables de la impunidad del fascismo, de la situación de esclavitud y miseria galopantes que sufre y sufrirá en dimensiones desconocidas la clase obrera, mientras no tumbemos el régimen capitalista.

Y a la vez, hacemos un llamamiento a los comunistas honrados que quieren levantarse contra este régimen miserable que sufre la clase obrera, a sumarse al proceso de unidad de los comunistas planteado por el PCOE en abril del presente año que tiene por objetivo dirigir a la clase obrera a su emancipación total, para aplastar al fascismo y para instaurar el Socialismo de una vez por todas. Los únicos que tenemos la intención y la firmeza de hacerlo somos los comunistas.

No hay tiempo que perder, el capitalismo ya está viviendo sus últimos coletazos. Y con él morirán las viejas fuerzas que lo sostienen. La Clase Obrera sólo tiene que darle sepultura.

 

¡Desenmascaremos a los oportunistas!

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Por el Socialismo!

Sevilla, 26 de junio de 2020

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) en Andalucía

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