Imperialistas y oportunistas contra el pueblo saharaui

Antony J. Blinken, secretario de Estado de los Estados Unidos, ha comenzado su gira para consolidar las nuevas estrategias y ofensivas del imperialismo occidental en Oriente Medio y en el…
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Antony J. Blinken, secretario de Estado de los Estados Unidos, ha comenzado su gira para consolidar las nuevas estrategias y ofensivas del imperialismo occidental en Oriente Medio y en el norte de África, las cuales arrancaron con el Acuerdo de Abraham de septiembre de 2020.

Hace unos días, Blinken se reunió con el primer ministro israelí, Naftalí Bennett, para seguir reforzando la alianza regional contra Irán y compartir sus expectativas sobre la guerra en Ucrania. Posteriormente, se produjo la cumbre del Néguev, donde Blinken se reunió con el ministro de exteriores israelí, Yadir Lapid, junto a sus homólogos de Egipto, Emiratos Árabes, Marruecos y Baréin. Un día después, llegó a Marruecos para reunirse con el ministro de exteriores marroquí, Naser Burita, y con el multimillonario y presidente del gobierno de Marrueos, Aziz Akhannouch, donde no tardó en salir a defender la posición del Estado español acerca del plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental: «Es una propuesta seria, creíble y realista. […] Hay una dinámica internacional de apoyo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, la postura de España no es una posición aislada. Es la posición de Estados Unidos, de Alemania, de Francia, de países árabes y africanos y otros territorios», declaró.

Como vemos, tanto en materia nacional como internacional, el Partido Demócrata es tan fascista y tiene las manos tan manchadas de sangre como el Partido Republicano. Durante estas semanas, donde el conflicto del Sáhara Occidental vuelve a tomar las calles del Estado español, los oportunistas de Unidas Podemos aprovecharán estos espacios de lucha popular para distanciarse de la decisión del PSOE. No obstante, si de verdad estuvieran en contra de esta postura opresiva y criminal acabarían rápidamente con el gobierno de coalición. Sus palabras están vacías porque no se corresponden con sus actos. Del mismo modo, habrá quienes desde sus filas condenen el respaldo de Estados Unidos a Pedro Sánchez. Sin embargo, los máximos responsables de dicha organización, como Irene Montero o Yolanda Díaz, se mostraron especialmente entusiasmadas con la victoria electoral del dúo Biden-Harris. Una vez más queda al descubierto su completa traición a los intereses de la clase trabajadora. Por ello, allá donde se exprese la clase obrera por la libertad del Sáhara, deberá también combatir al oportunismo político que dice defender la causa saharaui, pero que por la espalda se llena los bolsillos pactando con quienes los sentencian a una vida de explotación, guerra y miseria extrema.

Estos oportunistas, por si fuera poco, no tienen suficiente con el sometimiento del pueblo saharaui y firman junto a sus socios de gobierno el envío de armas a los batallones nazis de Ucrania arrodillándose ante la mayor organización terrorista del mundo: la OTAN.

Todo esto deja bien claro que la carta del socialfascista Pedro Sánchez al rey Mohamed VI no es una apetencia personal e improvisada del líder del PSOE o de su gobierno, sino que se encuadra dentro de la estrategia política marcada desde Washington para el norte de África. El Estado español, como eslabón débil de la cadena imperialista y con un gobierno completamente lacayo a Estados Unidos, Alemania y Francia, no dudará un instante en machacar todo lo posible el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental si con ello se gana el favor de la burguesía imperialista y de los monopolios occidentales.

Al mismo tiempo, el fascista Jorge Buxadé, diputado de Vox en el Parlamento Europeo, hablaba en términos completamente nazis cuando decía que «existe una voluntad real en Bruselas de poner en marcha un reemplazo poblacional en Europa». A la vista de estas declaraciones, no sorprende en absoluto que el Estado español, completamente carcomido por el fascismo, no dude en acoger a decenas de miles de ucranianos mientras que, contrariamente, condena a la muerte en el Mediterráneo – que ya es una auténtica fosa común – o, en el “mejor” de los casos, recluya en centros de internamiento a miles de refugiados saharauis, sirios, libios, palestinos o afganos, entre otros. Esto ocurre porque en la esencia del fascismo está enfrentar entre sí a los obreros de las distintas naciones, en criminalizar y perseguir a las personas por su color de piel o procedencia.

Frente a esta barbarie, debemos preponderar la lucha por el socialismo, la alianza internacionalista de todos los obreros del mundo, donde la lucha y futura victoria de la causa saharaui impulse al proletariado mundial a dar muerte de manera definitiva a la bestia del imperialismo como fase superior del capitalismo.

Por su parte, Marruecos, como fiel representante del imperialismo en el norte de África, tiene el objetivo principal de acabar con la voluntad de lucha y resistencia del pueblo saharaui como paso indispensable en su lucha furiosa por la posesión monopolista de las fuentes de materias primas, de los recursos naturales del Sáhara Occidental: yacimientos en fosfatos – con uno de los mayores y más rentables yacimientos de todo el planeta –, petróleo, recursos gasísticos, circonita y pesa – con uno de los mejores caladeros pesqueros de todo el Atlántico.

Contra este movimiento en materia internacional, el pueblo saharaui se ha demostrado tan bravo como siempre, realizando manifestaciones en diferentes ciudades del Estado español que constatan el apoyo y la fuerza de la causa saharaui. El pueblo saharaui lleva muchas décadas sufriendo el yugo del imperialismo, con una historia de lucha y de resistencia contra el Estado español, Mauritania y Marruecos, que se volvió a expresar de la manera más cruenta posible en noviembre de 2020 cuando las fuerzas militares del Frente Polisario se vieron obligadas a defender al pueblo saharaui de lo ataques de las fuerzas de ocupación marroquíes contra civiles saharauis desarmados, lo que supuso una flagrante violación del alto el fuego y la constatación de que el imperialismo no busca encontrar una solución pacífica al problema de la descolonización del Sáhara Occidental.

El capitalismo, en su fase actual de imperialismo y de crisis general del sistema, ya no puede escudarse más tras la palabra “democracia”, pues es evidente y claro a quiénes favorece esta democracia capitalista; a los más ricos, a los burgueses, a las grandes corporaciones y monopolios, y que perjudica de forma sangrante al proletariado. Queda claro que la lucha por la emancipación nacional de las naciones oprimidas o los territorios pendientes de descolonizar es inviable si esta no se subordina a la lucha revolucionaria por la emancipación del proletariado, a la lucha por el socialismo a nivel internacional.

Los trabajadores del mundo necesitamos vivir en un mundo en paz y eso pasa por la abolición del capitalismo, por la salida y desmantelación de la OTAN y la Unión Europea, así como de los demás organismos imperialistas como el FMI, la OMC o el Banco Mundial. En definitiva, pasa por instaurar el Socialismo de manera revolucionaria.

 

¡POR LA LIBERTAD DEL SÁHARA OCCIDENTAL!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

 

Madrid, 31 de marzo de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

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