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El Estado fascista español avanza en su represión

En febrero de 2021, miles de personas salían a las calles a lo largo y ancho del Estado español para manifestar su rechazo ante el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel. La injusticia contra Hasel, pero sin duda también el paro, la incapacidad de acceder a la vivienda y, en general, la falta de perspectivas de futuro, echaron a la calle a muchos trabajadores, principalmente jóvenes, a hacer frente al aparato represivo del Estado. Las protestas, que duraron casi dos semanas, se saldaron con 102 detenciones en Cataluña.

No es un secreto para nadie que Pablo Hasel era una voz crítica dentro de la cultura popular, que se encargó de señalar a representantes del capitalismo español como la familia Borbón, así como a empresarios y oportunistas de todo pelaje. Sin embargo, ante unas protestas tan sonadas que dieron la vuelta al mundo, los medios de comunicación comenzaron a intoxicar la figura del rapero para que pareciese más un delincuente de poca monta que una figura pública que critica abiertamente al capitalismo.

La prensa internacional no tardó en escribir ríos de tinta sobre la situación de la democracia en el Estado español, principalmente sobre la libertad de expresión. Y es que es un secreto a voces que la mano de Francisco Franco sigue firmando sentencias, ya sea en forma de Operación Araña, ya sea contra raperos como La Insurgencia, Pablo Hasel o Aitor Cuervo o contra una persona anónima que lleve un bolso con el acrónimo “All Cats Are Beautiful”. El Estado fascista español es paranoide porque está en bancarrota y ve peligros a la vuelta de cada esquina porque su debilidad es máxima, sin duda es uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista europea.

Más de un año después conocemos una sentencia fruto de las detenciones en las protestas de 2021 por la libertad de Pablo Hasel. Ahora, la víctima es el escocés William Aitken y las pruebas que se presentaron contra él han sido simplemente el testimonio de dos Mossos d’Esquadra – los que para ERC y Junts son “la policía del poble” -, los cuales alegaron que Aitken entorpeció la labor de los agentes, dando validez esto al discurso difamador de la prensa: barricadas con contenedores, lanzamiento de piedras y crear desperfectos en el mobiliario público. Por supuesto, dichos testimonios se consideraron más que suficientes para dictar sentencia.

En los tiempos que corren, estas sentencias que salen a la luz en los medios de comunicación buscan también un objetivo muy específico: instaurar el miedo en la clase obrera para que no reclame sus derechos. Esto es muy importante, porque los monopolios están tirando cada vez más de una goma que tarde o temprano acabará por romperse y los trabajadores más vulnerables no tendrán más remedio que reclamar una vida digna, pues muchos hoy en día también viven en una cárcel sin haber recibido ningún tipo de sentencia, una cárcel que les lleva incluso a la consecuencia última de la muerte.

Las protestas por Pablo Hásel han sido una muestra del descontento que existe en la población con el capitalismo, con la explotación del hombre por el hombre. Sin embargo, también han sido un ejemplo de lo volátil que es el movimiento obrero hoy día. Las causas de las manifestaciones, concentraciones y huelgas son justas, pero al encontrarse en la mayoría de sus casos desligadas de la lucha de clases y de la unión de la clase trabajadora, estas convocatorias acaban por diluirse y sus participantes por desorganizarse. Basta ver cómo la rabia que se sentía en 2021 por el encarcelamiento de Hasel y por la situación económica ha ido menguando, de forma que en 2022 apenas quedaba rastro de ese malestar a pesar de que la bota imperialista y fascista aprieta cada vez más el cuello y la cabeza de la clase obrera.

Por todo ello, se muestra la necesidad de la construcción del Frente Único del Pueblo (FUP) que otorgue a la clase obrera órganos de poder y lucha que doten de persistencia y fortaleza a la lucha contra el capitalismo y su criminal Estado y en pos de la consecución del socialismo, construcción del Frente Único del Pueblo que se convierta en un órgano de toma de decisiones de la clase obrera para que esta se desgaje de una vez por todas del control burgués de la producción, sobre el cual se construyen los aparatos represivos para garantizar los beneficios de los empresarios. El Frente Único del Pueblo (FUP) deberá ser el que, por la vía revolucionaria, dirija a los trabajadores hacia la conquista del Poder y la socialización efectiva de la producción uniendo todas las luchas en una única lucha de clases contra los monopolios y su Estado. De esta forma es como crearemos también una justicia verdaderamente proletaria, un aparato que reprima cualquier vestigio de la explotación del hombre por el hombre y que vele por la garantía del desarrollo de las cualidades humanas. Porque únicamente se puede acabar con la violencia y la represión acabando con quién lo crea, acabando con el capitalismo y con la dictadura criminal de la burguesía.

 

¡Ante la represión fascista, organización obrera!

¡Por la construcción del Frente Único del Pueblo!

¡Por la construcción del Socialismo!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La cumbre de la OTAN y el fascismo

Durante los próximos días, Madrid se convertirá en el epicentro del imperialismo otanista, acogiendo en su seno a una serie de líderes políticos que serán recibidos con todos los honores pese a ser auténticos criminales de guerra. Todo ello, por supuesto, a costa del erario público que perderá más 50 millones de euros para sufragar tal lamentable espectáculo en un contexto donde la miseria absoluta azota a los trabajadores a causa del precio desmesurado que tienen los alimentos, los combustibles, la luz o la vivienda.

A sabiendas de que su credibilidad está bajo mínimos a causa de la guerra y el apoyo a un régimen abiertamente fascista como es la Ucrania de Zelenski, el gobierno español desplegará más de 35.000 agentes entre Guardia Civil, CNI y servicios de seguridad de la OTAN. Si todo ello no fuera suficiente, la Delegación de Gobierno no dudó en prohibir diferentes manifestaciones anti-OTAN en Madrid, revelando nuevamente la naturaleza fascista del Estado y demostrando que todas las supuestas “libertades democráticas” que existen no son más que el capricho de una burguesía que no dudará en eliminarlas a conveniencia.

En estos momentos históricos donde el imperialismo otanista está en confrontación directa con el imperialismo ruso, la Cumbre de la OTAN que se celebra en Madrid tiene una importancia enorme para “nuestra” burguesía nacional e internacional. Es importante, primero, porque sirve para seguir embruteciendo ideológicamente con su propaganda al proletariado. Una propaganda que servirá para seguir utilizando al proletariado internacional como carne de cañón en sus guerras imperialistas al objeto de conseguir un nuevo reparto de un mundo ya repartido. Y es importante, también, porque los capitalistas utilizan la guerra para mantener su dominación prácticamente global, invirtiendo enormes cantidades de capital para mantener y mejorar una maquinaria armamentística a través de la inversión en I+D cuyo último fin es frenar el avance de la revolución socialista e impedir así que el proletariado internacional pueda liberarse del yugo imperialista.

Es por ello por lo que el gobierno conformado por PSOE y Unidas Podemos no ha escatimado en gastos para blindar completamente la capital del Estado en su papel como anfitriona ante 41 delegaciones internacionales y criminales políticos de todo el mundo. Como es habitual, la socialdemocracia, así como los oportunistas contrarrevolucionarios que se disfrazan de comunistas desde las filas del PCE, marchan a una con el imperialismo genocida. Así, políticos de la izquierda burguesa como Yolanda Díaz, Alberto Garzón o Irene Montero, que en su día apoyaron a Joe Biden y hoy apoyan a Zelenski y el envío de armas al régimen fascista de Ucrania, deben ser señalados como los colaboradores que son y ser expulsados de todas las expresiones populares que se realicen estos días como muestra del rechazo a la OTAN y la guerra.

Los resultados de las pasadas elecciones andaluzas, donde la abstención ha sido la amplia ganadora con un 41’64%, revelan que la crisis económica del Estado español y la bancarrota del modo de producción capitalista se vuelve contra los burgueses en forma de crisis política y de legitimidad de las instituciones capitalistas. Además, como podemos comprobar día a día, la fase de descomposición absoluta que atraviesa el capitalismo monopolista se refleja en una profundización del carácter represivo del Estado. Ello se observa en materia nacional cuando, frente a la desposesión absoluta que padece la clase trabajadora, el Congreso responde con la reforma del código penal que castigará con la cárcel los pequeños hurtos, la cual ha sido aprobada gracias al respaldo del PSOE, Unidas Podemos, Esquerra Republicana, el PNV, el PDeCAT, Ciudadanos, Más País-Equo y Compromís. Como vemos, los eurocomunistas y socialdemócratas no tienen ningún problema en establecer claras alianzas con el neoliberalismo y la reacción política, el fascismo, si ello implica apuntalar el sistema capitalista, el cual es sinónimo de violencia extrema hacia la inmensa mayoría de la población, el proletariado.

 

¡ABAJO LA OTAN Y EL IMPERIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 29 de junio de 2022

SECRETARIA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Privatizaciones de rostro humano

Habiendo ya sobrepasado el punto medio de esta XIV Legislatura y aún con un año y medio por delante, hemos tenido tiempo más que suficiente para darnos cuenta que este gobierno que se autodenominaba “el más progresista de la historia” no ha beneficiado en absolutamente nada a los trabajadores. Tampoco había mucho que predecir, puesto que la traición en la socialdemocracia (hoy abiertamente socialfascista) ha sido axiomática a lo largo de la historia. Son y serán siempre la pata izquierda del fascismo hasta que los comunistas los enviemos por la vía revolucionaria al estercolero de la historia.

La reforma laboral que consolida las reformas del PP y del PSOE, la prohibición de desahucios que no ha impedido ni los desahucios ni los suicidios de los afectados, la subida del SMI que ante la inflación sólo ha aumentado el poder adquisitivo de los empresarios, el “blindaje” de la Sanidad que nunca ha llegado (y que si llegase iba a tener el mismo efecto que las medidas anteriores) … Todo es maquillaje y teatro. Una pantomima para que los obreros miren hacia sus pantallas creyendo que sus vidas se van a solucionar gracias a estos charlatanes, cuando la realidad es que hoy tenemos mucho menos que antes de que llegasen Pedro Sánchez y sus trovadores.

El Parlamento burgués del Estado español y de cualquier otro lugar es un circo orquestado para que parezca que hay disenso, pero a poco que uno se pare a analizar un poco qué es lo que está ocurriendo y por qué, las piezas encajan solas. Así aparece, por ejemplo, el “error” de un diputado del PP para que la reforma laboral de la traidora Yolanda Díaz siguiese adelante, o la abstención de EH Bildu para salvar la Ley de planes de pensiones.

Últimamente están siendo objetivo del Estado español las pensiones. Las últimas declaraciones del Banco de España hablan sobre la falta de medidas para la sostenibilidad de las pensiones. Como siempre, los comunistas debemos añadir ante esto: sostenibilidad, ¿para quién? Añadiendo el sujeto sabemos que con sostenibilidad lo que quieren decir es reducir el valor de las pensiones y aumentar la edad de jubilación. Todo esto, teniendo en cuenta que hoy día la pensión media en el Estado Español es de 1.089’90 euros y que una gran parte de los jubilados se plantean hoy volver a trabajar como complemento a sus ingresos.

Los planes de pensiones, la eterna promesa que los monopolistas y sus lacayos realizan a los trabajadores para que estos supuestamente puedan jubilarse con una mayor cantidad de dinero, no es más que una manera que tienen los capitalistas para acopiar fondos de los obreros los cuales los capitalizan los bancos y las empresas que practican estos planes, quedando exonerados de pagar una jugosa parte de impuestos. Una vez más, vemos al Estado español aprobando leyes que permiten que los ladrones roben todavía más a espuertas. El método que está utilizando este gobierno para desmontar los pocos derechos que perduran es claro: introducir como sea el sector privado en la gestión pública para, a partir de ahí, desbaratarlo todo de forma progresiva.

Público y privado son conceptos que desde el movimiento obrero adquieren mucha importancia y, sin embargo, realmente en el capitalismo no dejan de ser lo mismo. La gestión capitalista de lo público está subordinada a la explotación del hombre por el hombre y, por eso, a medida que avanza la crisis, avanza la precariedad en la sanidad, en la educación y en las pensiones.

La existencia todavía de esa dicotomía en el seno de nuestras filas denota el gran atraso y los vicios que nuestra clase lleva arrastrando del pasado y hace que todavía se puede ver luchar por “lo público” a algún reclamado como comunista. Y es aquí cuando desde el PCOE damos un no rotundo. Nos negamos a luchar por lo público en abstracto, sin señalar y combatir el verdadero cáncer que lo deteriora. Nos negamos a la lucha de una gestión ética del capitalismo. Hoy lo público y lo privado cuentan a partes iguales con ladrones, mentirosos, prevaricadores, corruptos… puesto que quien crea estos elementos no es más que la explotación del hombre por el hombre. Hoy, por tanto, la lucha por lo público está ligada íntimamente a la lucha por el Socialismo.

La tarea que tenemos pendiente sin duda es basta. Los revolucionarios no sólo tenemos que construir la vía al socialismo, sino que debemos también luchar contra todo oportunismo en el movimiento obrero y eso no puede realizarse de forma separada en los distintos frentes que quedan, sino que es necesario unirlos en un Frente Único del Pueblo. Así, con camaradería y honestidad podremos llegar a nuestro objetivo que no es más que reclamar una vida digna para nosotros, para las próximas generaciones, y por quienes lucharon tanto en el pasado que hoy no viven para contarlo.

Hoy el cuadro comunista es el elemento fundamental de la fórmula revolucionaria, quien acogerá a la clase obrera para guiarla a defender su futuro. Hoy somos los comunistas los que tenemos todo por decir y hacer.

 

¡El momento de los comunistas!

¡El momento de los trabajadores!

¡Construyamos el Frente Único del Pueblo!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




El Estado español muestra sus dientes al Moviment per l´Habitatge [ESP/CAT]

Hace unos días el periódico La Directa destapó tras una investigación a un policía infiltrado en el Movimient per L´Habitatge, llegando a estar metido hasta en el SEPC. En palabras del propio periódico: “Al llarg dels dos últims anys ha aconseguit infiltrar-se en el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC), en el Casal Popular Lina Òdena de l’Esquerra de l’Eixample i al col·lectiu pel dret a l’habitatge Resistim al Gòtic.”

Que el Estado fascista español utilice cualquier método y cualquier herramienta (por rastrera y horrible que sea) para vigilar, atacar o incluso liquidar al movimiento que le resulte peligroso no es ninguna novedad. No solo no es ninguna novedad si no que está cumpliendo su papel a la perfección, ya que el Estado es un órgano de opresión de una clase sobre otra. Por tanto, el Estado y sus fuerzas y cuerpos de represión, como su punta de lanza, utilizarán todos los medios a su alcance para acabar con cualquier lucha nacida de las penurias que sufre la clase obrera, como es en este caso la vivienda, por muy alejada que esté de tener un carácter revolucionario o sea guiada por personas y objetivos reformistas y oportunistas. Para el Estado burgués, siempre es mejor acabar con el problema antes incluso de que lo sea, esa es su premisa y su razón de existir, la represión a ultranza de la clase obrera.

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) queremos trasladar nuestra solidaridad con los compañeros y las compañeras de dichas organizaciones y manifestar nuestro rechazo, nuevamente, al Estado fascista español. Hoy, más que nunca se hace necesario que todas las luchas de los diferentes sectores se fusionen en única lucha de clase contra el Estado y su criminal sistema económico conformando el Frente Único del Pueblo, o lo que es lo mismo la unidad de la clase obrera para combatir al sistema capitalista y su Estado y poner en marcha los órganos de poder del futuro Estado de la clase obrera.

 

¡CONTRA SU REPRESIÓN, NUESTRA ORGANIZACIÓN!

¡POR LA UNIÓN DE TODAS LAS LUCHAS, POR LA UNIDAD DE LA CLASE EN EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA

 

 

L’Estat espanyol ensenya les dents al Moviment per l’Habitatge

 

Fa uns dies el diari La Directa va destapar, després d’una investigació, un policia infiltrat en el Moviment per l’Habitatge, fins i tot formant part del SEPC. Segons el propi diari: “Al llarg dels dos últims anys ha aconseguit infiltrar-se en el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC), en el Casal Popular Lina Òdena de l’Esquerra de l’Eixample i al col·lectiu pel dret a l’habitatge Resistim al Gòtic.”

Que l’estat feixista espanyol utilitzi qualsevol mètode o eina – per molt horrible que sigui – Per a vigilar, atacar o, fins i tot, liquidar un moviment que li resulta perillós no és una novetat. No només no és una novetat, sinó que està complint a la perfecció el seu paper, atès que l’estat és un òrgan d’opressió sobre la classe obrera. Per tant l’estat, i els seus cossos i forces de repressió al capdavant, utilitzaran tots els mitjans possibles per acabar amb qualsevol lluita nascuda de les penúries que pateix la classe obrera. En aquest cas la vivenda, tot i estar allunyada de tenir un caràcter revolucionari o estar dirigida per persones i objectius reformistes i oportunistes. Per a l’estat burgés sempre és millor acabar amb el problema abans, fins i tot, de que ho esdevingui, aquesta és la seva premissa i la seva raó de ser: la repressió a ultrança de la classe obrera.

Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) volem traslladar la nostra solidaritat a amb els companys i les companyes de les organitzacions afectades i manifestar el nostre rebuig a l’estat feixista espanyol. Avui més que mai és necessari que totes les lluites dels diferents sectors es fusionin en una única lluita de classes contra l’estat i el seu criminal sistema econòmic; conformant un front únic del poble, o allò que és el mateix, la unitat de la classe obrera per a combatre el sistema capitalista i el seu estat; i posar en marxa els òrgans de poder del futur estat de la classe obrera.

 

Contra la seva repressió, la nostra organització!

Per la unió de totes les lluites, per la unitat de la classe en el front únic del poble!

Socialisme o barbàries!

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA




Melilla retrata al gobierno “progresista” y a “las democracias occidentales”

En la madrugada del día 24 al 25 de junio, en la valla que separa Melilla de Marruecos, la policía marroquí asesinó, según cifras oficiales, a 29 personas que pretendían entrar en dicha ciudad autónoma, aunque las cifras que aportan organizaciones de derechos humanos señalan que la cifra de asesinados sobrepasa los 40, así como más de un centenar de heridos. Imágenes donde se constata el hacinamiento de personas subsaharianas, esposadas por la policía del criminal Estado marroquí, sufriendo un trato inhumano y degradante.

Esta acción, tal y como reconoció el presidente del gobierno español Pedro Sánchez, es fruto de la cooperación entre ambos Estados, señalando literalmente “Reconocer el trabajo que ha hecho el Gobierno marroquí, en coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de España, para tratar de frenar un asalto violento y que pone en cuestión nuestra propia integridad territorial (…) Insisto, ha sido un asalto violento, bien organizado, bien perpetrado, y en este caso, creo que bien resuelto por parte de los dos cuerpos de seguridad tanto en España como en Marruecos”. Por consiguiente, los calificativos que hay que atribuirle al gobierno marroquí, en justicia, también hay que atribuírselos al gobierno español, los cuales tienen las manos manchadas de sangre.

Al igual que en la década de los 50s del siglo pasado EEUU no dudó en apoyar los regímenes fascistas en Europa de Portugal – que de hecho fue fundadora de la OTAN – y en España del asesino Franco, padre ideológico y espiritual del actual Estado español, hoy la OTAN apuesta por fortalecer a la corrupta y criminal monarquía marroquí. El fascista Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sahara en diciembre de 2020, tras la firma de los Acuerdos de Abraham por el Estado asesino de Israel, Bahréin, Emiratos Árabes y Sudan al objeto de combatir a Irán, hecho que propició también el acuerdo para la normalización de relaciones entre Marruecos e Israel, ambos movimientos dirigidos por la potencia más criminal que ha parido la historia, EEUU, al objeto de reconfigurar tanto Oriente Medio como África al objeto de agudizar y potenciar el saqueo norteamericano de ambas zonas del planeta.

Los intereses de Marruecos y de la bestia sionista se entrelazan perfectamente, puesto que ambos regímenes ansían ejercer un dominio sobre un territorio que no les pertenece, el Sáhara Occidental y Palestina, respectivamente. Y para EEUU apoyar a los criminales Estados de Israel y Marruecos en la opresión contra Palestina y el Sáhara Occidental es la fórmula para que sus monopolios puedan saquear los recursos naturales en Oriente Medio y en la zona del Sáhara, aparte de ganar espacio geoestratégico a la hora de tratar de controlar el norte de África, la zona del Mediterráneo y Oriente Medio.

Es en esta lógica donde se tiene que incardinar que el títere gobierno español de PSOE y PODEMOS/IU/PCE haya cambiado la política mantenida con respecto del Sáhara Occidental, asumiendo formalmente que esta zona sea una autonomía marroquí rompiendo con la posición mantenida por el Estado español durante más de 4 décadas, que es la posición de la ONU, de defensa del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui y la celebración de un referéndum.

Sin duda, Pedro Sánchez está demostrando ser una auténtica marioneta de los EEUU, y ello se constata con el seguidismo a la criminal política norteamericana con respecto de Marruecos o siendo el presidente más entusiasta en la defensa del Estado fascista ucraniano y en la beligerancia contra Rusia. Un presidente del Gobierno que no ha dudado en engañar a su electorado diciendo que iba a derogar las políticas fascistas y nocivas del PP del corrupto Rajoy pero resulta que está gobernando con ellas, con el apoyo infame e incondicional de la mal llamada “izquierda”, que va desde PODEMOS-IU/PCE hasta BILDU pasando por ERC.

Para Pedro Sánchez, asesinar a 40 subsaharianos es un trabajo “bien resuelto” y que miles de subsaharianos huyan de las guerras y el hambre, estos hermanos de clase agredidos en la valla melillense parecen ser que provenían de Sudán del Sur, originados por los propios imperialistas provocándoles el desarraigo de sus países, los convierte en violentos asaltantes “que ponen en cuestión nuestra propia integridad territorial”, asumiendo Pedro Sánchez el mismo discurso del fascista Abascal de VOX. Y es que este fascista de VOX tiene toda la razón cuando afirma que VOX no sólo está poniendo encima los debates que interesan a la reacción – de hecho lo que en realidad ha hecho es escorar totalmente al sistema político hacia la extrema derecha, y eso que ya estaba escoradísimo hacia el costado derecho – aparte de colocar al PP, que es exactamente igual de fascista que VOX, como un partido “moderado”. Escuchando a Sánchez o a Margarita Robles no nos cabe duda que VOX, PP y PSOE en esencia abrazan la misma ideología fascista y son el mismo partido.

Melilla retrata al Gobierno “de progreso” aunque no haya cambiado ni derogado absolutamente ninguna política represiva del corrupto Gobierno de Rajoy y hace que este gobierno tenga las manos manchadas de sangre. Hay que recordar las palabras de Sánchez y demás políticos del capital cuando estalló la guerra en Ucrania con respecto a los huidos por dicha guerra y contraponerlo con las palabras emitidas por ese mismo sujeto aplaudiendo que se asesinen y apaleen a seres humanos que huyen de las guerras que los imperialistas crean en África para saquear los recursos naturales de esos países.

Pero también retrata a la Unión Europea y sus políticas, que no duda en firmar acuerdos con satrapías como la marroquí al objeto de “vigilar las fronteras europeas” entregando dineros que roban a los obreros a auténticos asesinos que les hagan de matones, de sicarios y que han convertido el Mediterráneo en un inmenso cementerio.

Las “democracias occidentales” quedan retratadas como lo que son, auténticos Estados fascistas cuya política exterior es la guerra imperialista y el saqueo, no dudando en acribillar y asesinar a seres humanos que huyen de esas guerras y que son víctimas de la política exterior criminal que practican. Las “democracias occidentales” demuestran con esta forma de actuar o con los campos de exterminio de refugiados en Turquía y en Grecia que desprecian al ser humano, al que reprimen y asesinan impunemente, muestran su racismo y su chovinismo exaltando lo que denominan “los valores de Occidente” que, como estamos viendo, son el robo, la guerra y el crimen a pesar de que falseen la historia y pretendan mostrarnos su superioridad, que no es tal. Si a eso le unimos el anticomunismo que profesan y el odio profundo y la aversión que sienten con respecto de la clase obrera no nos equivocamos al denunciar la naturaleza fascista de las “democracias occidentales”, de EEUU, de la UE, del Estado español, en definitiva, de los imperialistas.

Pedro Sánchez se ha retratado durante todo este tiempo como un timorato, como una marioneta del imperialismo norteamericano al que hace un seguidismo enfermizo. Y no dudamos que se va a convertir en el primer verdugo de los obreros del Estado español en cuanto desde el BCE y desde la UE le impongan medidas criminales contra el pueblo en un breve espacio de tiempo. Pedro Sánchez es un mayordomo del imperialismo que ha profundizado en la política exterior rastrera y criminal que caracteriza al Estado español. Y a este personaje lo está sustentando en el Gobierno el PCE-IU y PODEMOS que son exactamente lo mismo que Sánchez y el PSOE. Si tuvieran un mínimo de decoro se saldrían del Gobierno pero para estos oportunistas de PCE-IU y PODEMOS – que como parte del Gobierno y por no romper con este suceso tienen también las manos manchadas de la sangre derramada en la valla de Melilla y de la sangre derramada en el Donbass y en Ucrania – lo más importante es seguir manteniendo su poltrona y sus prebendas. Sin duda, el oportunismo y la socialdemocracia son la pata izquierda del fascismo, al que le allanan el terreno, como ha acontecido a lo largo de la historia y como lo acredita el Gobierno de “progreso” del títere Pedro Sánchez.

La clase obrera es internacional. Los que han muerto en la valla de Melilla forman la misma clase obrera que la que es explotada en territorio español, que está sufriendo la guerra en Ucrania o que sufre los bloqueos en Cuba o en Corea, o es reprimida en el Sáhara Occidental o Palestina. Porque solo hay una clase obrera. Por ello, la clase obrera ahora más que nunca debe abrazar el internacionalismo proletario y debe luchar contra la barbarie capitalista, contra el fascismo y sus guerras de carroña y sobre todo debe unirse y organizarse para confrontarse al capitalismo, por liquidar el capitalismo responsable del sufrimiento, la pobreza y la muerte de la clase obrera, del género humano. Y para acabar con todo ello hay que acabar con la raíz que lo genera, hay que acabar con el capitalismo, con la burguesía y construir el socialismo. Pero ello no será posible mientras los comunistas no nos unamos con ese objetivo, con el objetivo de la Revolución, de derrocar al capitalismo con el marxismo-leninismo como arma y con la clase obrera como sujeto revolucionario y sujeto transformador de la sociedad y constructor del nuevo mundo libre de explotación capitalista, que haga que el ser humano abandone la prehistoria en la que hoy vive y empiece a escribir conscientemente la historia de una humanidad libre de explotación y de guerras.

 

¡MUERTE AL FASCISMO Y AL CAPITALISMO QUE LO ENGENDRA!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO, POR UNA INTERNACIONAL COMUNISTA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 27 de junio de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Hospital psiquiátrico de Mérida sin psiquiatras

Recientemente, el Periódico de Extremadura se ha hecho eco de denuncias de enfermeros sociosanitarios del Hospital Psiquiátrico de Mérida denunciando que el citado Hospital no tiene ni tan siquiera un psiquiatra para atender a los pacientes que se encuentran en dicho centro. Un Hospital Psiquiátrico donde no hay ningún psiquiatra.

Lo que denuncian los trabajadores, y se hace eco el Periódico de Extremadura, no es una novedad, pues llevan un mes sin tener un psiquiatra en el centro, lo que claramente afecta negativamente a la salud mental de los pacientes pues ven un retroceso en sus tratamientos los cuales, según los propios trabajadores, están recibiendo un trato inhumano. A ello hay que unirle la desprotección en la que se encuentran los trabajadores y trabajadoras del hospital, los cuales corren peligro de choques violentos con pacientes con patologías mentales a los que se les está negando la asistencia médica, y más concretamente la psiquiátrica, como consecuencia de la desatención de los pacientes.

Las condiciones de abandono no son nuevas, pues el verano de 2020 en plena ola de calor y en plena ola de la COVID, se habilitó un recinto para los pacientes de un pabellón en unas condiciones reprobables. Sin ningún tipo de medida sanitaria para evitar los contagios entre personas de avanzada edad, sin un aire acondicionado y en condiciones de total hacinamiento. Las denuncias de los trabajadores tuvieron eco mediático en el diario Hoy donde se señalaba que “El pabellón de un solo cuarto de baño para las 23 usuarias y una única zona donde realizar el aseo diario.”. Por esta noticia publicada, los trabajadores del hospital recibieron amenazas desde la Consejería de Sanidad de Extremadura, donde se instaba a los trabajadores de ese pabellón a que no se hiciera público sobre lo que allí pasaba demostrando la esencia reaccionaria del gobierno del PSOE en Extremadura.

Mientras el Gobierno no escatima en regalarle dinero públicos a los empresarios, mientras se envían armas al Estado fascista de Ucrania resulta que, en el Estado español, y concretamente en la capital de Extremadura, un hospital psiquiátrico no tiene psiquiatra alguno. El proceso de desmantelamiento de los servicios públicos en general, y de la sanidad en particular, iniciado muchísimo antes de que empezase la pandemia de la COVID-19, llevan a situaciones como la que denunciamos, por no hablar de tantos pacientes con cáncer a los que se les proporciona el tratamiento mal y tarde.

La hipocresía de las instituciones públicas, que están al servicio de los monopolios a los que les resbala esta realidad, no queda ahí. Hemos visto como se llenan la boca hablando de la salud mental, pero en la práctica vemos como se juega con ella y se mercantiliza, dando un mal trato a los enfermeros, auxiliares de enfermería y todos los trabajadores que allí se encuentran, y sobre todo a los pacientes que por problemas mentales allí se encuentran.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) apoyamos a los trabajadores y trabajadoras del Hospital Sociosanitario de Mérida en sus justas denuncias sobre una situación inhumana como la que viven trabajadores y pacientes de dicho Hospital. Señalamos al capitalismo y a aquellos que lo gestionan – en este caso el gobierno del PSOE del reaccionario Vara y el gobierno que se autodenomina como el “más progresista” y es igual de reaccionario que los que le precedieron –, capitalismo cuya explotación descarnada es la causante de la inmensa mayoría de las enfermedades mentales que hoy proliferan en la sociedad. Únicamente la organización y la lucha unitaria de la clase obrera contra el capitalismo y por la construcción de un Estado al servicio de la clase obrera – que tenga por objetivo democratizar la economía y la sociedad, o lo que es lo mismo, socializar los medios de producción y construir los órganos de poder mediante los cuales sea la clase obrera la que dirija la sociedad – podrá acabar con esta situación de barbarie en la que la burguesía nos ha instalado que hunde en el cieno a la clase obrera para que una minoría cada vez menor sea cada vez más podridamente rica.

 

¡ABAJO EL ESTADO FASCISTA, ABAJO EL CAPITALISMO!

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA, CONSTRUYAMOS EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Mérida, 25 de junio de 2022

 

SECRETARÍA DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




NTT Data y el expolio de dinero público

A pesar de que los hechos vienen demostrando lo contrario en multitud de ocasiones, el mantra de que los empresarios arriesgan y por eso se quedan con la riqueza generada por los trabajadores sigue siendo uno de los principales argumentos de defensa del expolio legalizado que los capitalistas realizan contra los trabajadores. Bajo el manido mensaje de que quien más arriesga debe tener un mayor beneficio, los empresarios llevan años robando la mayor parte de la riqueza generada por los trabajadores. Pero, ¿es verdad que arriesgan los empresarios?

Habría que matizar que la clase capitalista es heterogénea y que no todos los dueños de empresas tienen el mismo peso en la economía global. Un autónomo que tenga una panadería pequeña tiene un impacto mínimo en la economía en comparación con los dueños de Amazon, Google, Inditex o BBVA por poner sólo algunos ejemplos. Las grandes empresas cada día aglutinan más mano de obra y la concentración en monopolios puede comprobarse rápidamente al echar un vistazo, por ejemplo, a todas las fusiones bancarias que se han dado en el Estado español en los últimos años. Estas grandes empresas son las que más beneficios generan, las que más dividendos reparten entre sus accionistas y, por norma, las que más explotan a sus trabajadores. ¿Arriesgan mucho los dueños de estas empresas?

Sólo recordando el rescate bancario que ha costado, al menos (puesto que la cantidad se va actualizando al alza conforme pasa el tiempo), 101.500 millones de dinero público, es fácil entender lo poco que han arriesgado los accionistas de esos bancos, que cuando estaban a las puertas de quebrar fueron rescatados. Riesgo cero.

Otro caso llamativo es el de la empresa ACS, de Florentino Pérez, que ya en su día tuvo que ser indemnizada por el Estado con 1.350 millones de euros por la inviabilidad del proyecto ‘Castor’, o los 485 millones que esta misma empresa podría reclamar al gobierno si la obra del AVE de El Pertús resulta económicamente inviable.

¿Qué le ocurriría a una familia trabajadora que se embarcara en la compra de una vivienda y que por motivos ajenos a su voluntad no pudiera pagar la hipoteca porque resultara “económicamente inviable”? No hace falta ser adivino, basta con echar un vistazo a la prensa para ver cómo a pesar del gobierno “más progresista de la historia”, continúan los desahucios de familias trabajadoras.

También es fácil ver la enorme cantidad de dinero público que los gobiernos de turno transfieren a manos privadas a través de las diversas subvenciones que, bien a través del Estado, bien a través de la Autonomías, los gobiernos locales o a través de la Unión Europea, las grandes empresas acaparan.

Como no podía ser de otra forma, NTT Data es experta en chupar del bote del erario público, estando bien situada en la industria militar a través de ‘puertas giratorias’. Pero como no sólo de armas vive el hombre, NTT Data diversifica el dinero público que recibe.

En julio de 2021 podíamos leer en los medios que el Ayuntamiento de Madrid iba a crear una Escuela de Talento Digital, en colaboración con la por entonces Fundación Everis (ahora NTT Data Foundation). En la presentación, Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid, destacaba la importancia de la colaboración público-privada, “crucial en este proyecto”, un concepto que no es más que la forma de disfrazar que se va a invertir dinero público para que una empresa privada obtenga beneficios.

Ese mismo mes se anunciaba también el Proyecto Nereo, un proyecto piloto para fomentar el ocio saludable financiado por la Comisión Europea y desarrollado por El Ayuntamiento de Benidorm de la mano de NTT Data.

Sólo en el mes de agosto de 2021, una UTE (Unión Temporal de Empresas) de NTT Data con Siemens conseguía una adjudicación de 38,4 millones de euros de la Administración Pública, siendo una de las mayores adjudicatarias de dinero público.

En noviembre de 2021, el gobierno adjudicaba a otra UTE, esta vez entre NTT Data y Oesia, la gestión de la digitalización de las pymes por 11 millones de euros.

Esto es sólo una muestra de lo que ha aparecido en los medios, que no es más que la punta del iceberg de la cantidad de dinero público que empresas privadas como NTT Data reciben por parte de las administraciones públicas. Ese es el ‘riesgo’ que corren los accionistas de esas empresas, las cuales son mantenidas con dinero público y, cuando la cosa va mal, son rescatadas con ese mismo dinero público, como el último ejemplo de Abengoa.

Para quien pudiera pensar que todos estos contratos han sido conseguidos en libre competencia con otras empresas, basta tan sólo mostrar un par de ejemplos para desmontar este otro mantra del libre mercado.

En agosto de 2018, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sancionaba con un importe total de 29,9 millones de euros a 11 empresas informáticas, entre ellas NTT Data (entonces everis), “por crear un cártel en el suministro de servicios de informática y tratamiento de datos a la Administración Pública”.

En marzo de 2022, la Autoridad Vasca de la Competencia (AVC) comenzaba una investigación a 13 empresas informáticas, NTT Data entre ellas, por “prácticas colusorias” en sus contratos con el Gobierno, habiendo ya en el pasado sancionado a otras empresas por una trama en la que algunas de ellas “conocían los concursos antes de que se hicieran públicos y se los repartían con la presentación de ofertas simuladas”.

Así es cómo estas grandes multinacionales copan el mercado, eliminan la competencia y acaban acaparando todo el dinero público que pueden, desmontando por completo el argumento del riesgo empresarial y la libre competencia.

Y mientras estas empresas acumulan beneficios millonarios, sus trabajadores siguen sumidos en la miseria, con congelación salarial o, en el mejor de los casos, subidas irrisorias muy por debajo de la subida del IPC, lo que hace que cada año que pasa pierdan poder adquisitivo. Esta es la lógica del capitalismo, empobrecer a trabajadores para hacer millonarios a una minoría parasitaria.

El sistema capitalista está quebrado y moribundo, la época de los monopolios nos sitúa en el fascismo, en el poder total de los imperios. Esta lógica atiende al desarrollo natural del capitalismo que ya predijeron Marx y Engels, y es irreversible bajo la lógica de este sistema. Tan sólo la socialización de los medios de producción por la vía revolucionaria para ponerlos en manos de la clase obrera puede armonizar las relaciones de producción, acabando con las guerras imperialistas, la miseria, el hambre y la explotación. Para que la clase obrera tome el poder es necesario construir esos órganos de poder alternativos, uniendo todas las luchas en un Frente Único del Pueblo que haga frente al Estado capitalista y sea el germen de un Estado obrero.

 

Célula Jorge Dimitrov del Partido Comunista Obrero Español




Reflexión sobre las elecciones andaluzas

El pasado domingo, 19 de junio, se celebró la votación del proceso electoral andaluz. Un proceso electoral que se debe contextualizar en una fase de descomposición absoluta del capitalismo monopolista de Estado español que refleja un alto grado represivo de éste contra la clase obrera donde, en nuestro comunicado de 15 de mayo titulado “Sobre las elecciones andaluzas de junio”, ejemplificábamos dicho marco represivo en los acontecimientos sucedidos en Cataluña en los últimos años o en la huelga del metal gaditano de finales de 2021, donde muchos trabajadores y trabajadoras hoy reciben citaciones de los Juzgados en lo que es un acto de represión política en toda regla.

Contexto de represión y de miseria donde la mayoría de los trabajadores andaluces tienen negado el derecho al trabajo, tal y como señalábamos en nuestro comunicado de 15 de mayo:

En Andalucía un 26,3% de la población se encuentra en situación de exclusión social, o lo que es lo mismo, 2,2 millones de habitantes de Andalucía. En marzo de 2022, de una población en edad de trabajar de 7.083.000 personas, únicamente tenían un empleo con contrato de trabajo el 45,43% de ellos, o lo que es lo mismo, 3.218.000 trabajadores andaluces, de tal manera que el resto, el 54,57% de las personas en edad de trabajar en Andalucía, o están apuntados al Servicio Andaluz de Empleo en situación de paro como demandantes de empleo – 776.000 personas – o ni tan siquiera están inscritos en las oficinas públicas de empleo – 3.089.000 personas. Con lo que, como se puede constatar, en Andalucía, de cada 100 personas en edad de trabajar más de la mitad no lo hacen. Y entre el 45,43% de los andaluces y andaluzas que tienen un contrato de trabajo, el 53,17% de ellos, o lo que es lo mismo, 1.711.011 perciben el salario mínimo, el cual impera en la agricultura y en el sector servicios, los dos sectores hegemónicos en Andalucía.

 

La primera mirada que hemos de realizar al análisis cuantitativo de las elecciones andaluzas es el censo. En 2018 el censo de votantes contaba con 6.542.076 personas, por el contrario, en 2022 este censo ascendía a la cifra de 6.358.419 personas. Por tanto, comprobamos que en 2022 el censo andaluz ha perdido 183.657 personas con respecto de 2018. Sin duda un sistema sanitario terriblemente deficiente, que el PSOE y el PP han socavado sobremanera, ha quedado retratado con la pandemia, de igual manera que el trato dispensado a los ancianos obreros con la COVID-19 así como a la clase obrera en general con otros tipos de enfermedades graves, como por ejemplo es el cáncer, y la situación de negación del derecho al trabajo para los obreros andaluces – en gran parte trabajadores con titulación media y superior – que hacen que muchos de nuestros egresados no tengan más salida que irse a Madrid, Barcelona, Gran Bretaña, Alemania u otros países ante la falta de futuro aquí en Andalucía. Prueba inequívoca de lo que le gusta decir al fascista presidente de la Junta de Andalucía como “buena gestión” que, sin duda, para los ricos y los corruptos lo es, pero para la mayoría obrera de la región es un cáncer, el cual hay que combatir.

Nuevamente, la abstención fue la opción mayoritaria para los andaluces, de tal modo que se abstuvieron 2.647.810 andaluces, o lo que es lo mismo, el 41,64% del censo electoral. La abstención, pues, ha superado en 1.065.398 personas al partido más votado, demostrándose que el sistema electoral refleja la decadencia de una formación socioeconómica podrida y caduca como es el capitalismo.

El PP, a pesar de sus políticas nocivas y de ser un partido corrupto y fascista hasta el tuétano – de hecho, durante el proceso electoral andaluz han salido grabaciones de Villarejo que demostraban la zahúrda corrupta que es el Estado y el PP así como la imputación del propio Mariano Rajoy por parte de la Judicatura andorrana – ha sido el partido más votado con 1.582.412 votos, obteniendo 831.634 votos más que en 2018, logrando la mayoría absoluta con 58 diputados de 109 en la cámara. Es interesante constatar que el PP en realidad únicamente ha recibido el apoyo del 24,88% de los andaluces que podían participar en la votación que conformaban el censo, un 43,13% del voto emitido y, sin embargo, obtiene el 53,21% de los diputados. Con lo que el PP va a gobernar en mayoría absoluta habiendo sido votado ni tan siquiera por un andaluz de cada cuatro, retratando que este sistema no es más que la democracia para unos pocos, los que financia y elige – y no en las urnas – el capital financiero.

El PSOE, partido hegemónico en Andalucía hasta ahora, ha perdido 127.182 votos obteniendo 883.707.

Lo que vino a llamarse hace apenas 7 años “la nueva política” con la creación por parte de los monopolios de una muleta para restañar la pata izquierda del sistema – con PODEMOS – y una primera muleta para la pata derecha del régimen – con C’s – al objeto de recuperar el régimen bipartidista (PSOE-PP) y remozarlo, está cumpliendo a la perfección su cometido, fundamentalmente con la pata derecha, mejor dicho fascista, del régimen, que es el PP. C’s ha perdido sus 21 diputados y 540.501 votos de tal manera que en Andalucía, al igual que ha hecho en otras circunscripciones autonómicas, se ha convertido en una fuerza extraparlamentaria mostrando que ya no es necesaria para los capitalistas.

En esa estrategia de salvaguardar la pata fascista del régimen – el PP – carcomida por la corrupción, los monopolios sacaron primeramente la marca naranja, C’s, la cual ya en la práctica está fenecida, para captar el voto que denominan “centrista y liberal” y posteriormente una marca verde, abiertamente fascista para captar el voto de la parte más ultraderechista del PP al objeto de que la pata fascista del régimen, mediante la integración del voto de las tres partes, no perdiera fuelle en los momentos más bajos del PP, fórmula que les permitió gobernar en Andalucía, Murcia, Castilla y León o Madrid. Finiquitado C’s por absorción del PP, la desaparición de VOX se antoja más complicada en tanto que VOX es la reserva reaccionaria de la burguesía que le sirve, por un lado, para blanquear el fascismo del PP y, por el otro, para ubicar el tablero político del régimen en la extrema derecha, que es donde se encuentra actualmente, compitiendo todos ellos por ver quién es más reaccionario. En este sentido el partido fascista VOX obtuvo 97.325 votos más que en 2018 sumando un total de 493.932 sufragios.

Por otro lado tenemos la muleta por la “izquierda” del PSOE, que no es otra cosa que PODEMOS primero y la alianza de todos los oportunistas (IU-PCE-PODEMOS y sus fracciones, organizaciones satélites pequeñoburguesas y trotskistas, etcétera) después, totalmente divididos, donde su único norte no es otro que pelear por las poltronas y las liberaciones para vivir a cuerpo de rey sirviendo a los capitalistas a costa de traicionar, dividir y desviar ideológicamente a los trabajadores. A los rasgos clásicos del oportunismo de IU-PCE-PODEMOS como son el feminismo, el falaz republicanismo dentro del marco burgués, el modelo federal como fórmula para negar la autodeterminación de las naciones que integran el Estado, ecosocialismo y demás basura ideológica burguesa de Por Andalucía (IU, PCE, PODEMOS y demás organizaciones oportunistas que orbitan sobre éstas) para Andalucía – donde las contradicciones de clase se dan con mayor crudeza – los capitalistas están apoyando una nueva formulación oportunista que pivota sobre los ejes trotskistas (y por tanto anticomunistas) y nacionalistas con la que engañar al proletariado andaluz. Sin duda, los capitalistas no han dudado en apoyar a este engendro liderado por Teresa Rodríguez y, sin duda, tratarán de sostenerlo al objeto de fraccionar y destrozar todavía más ideológicamente a la clase obrera.

Esta pelea por sillones y poltronas de trotskistas-nacionalistas (Adelante-Andalucía), por un lado, y PCE-IU-PODEMOS por otro, provocó que todos ellos que en 2018 iban en una única candidatura esta vez fueran divididos en dos, de tal modo que han perdido 136.291 votos con respecto de 2018 y 10 diputados que han ido a parar al bloque fascista conformado por PP y VOX.

Lo que está claro es que esta formulación de salvaguarda del bipartidismo (PSOE-PP) con la denominada “nueva política” – instrumentalizada en C’s y PODEMOS – en las elecciones andaluzas les ha servido para fortalecer dicho bipartidismo. En 2022, el bipartidismo (PSOE y PP) ha obtenido 2.466.119 votos (67,22% de los votos emitidos), lo que significa que ha crecido en 704.452 votos y un 18,53% con referencia a los comicios de 2018. C’s y PODEMOS han cumplido su cometido, recuperar progresivamente el bipartidismo.

Si miramos hacia aquellos que se han presentado en estas elecciones autonómicas andaluzas bajo el anagrama de la hoz y el martillo y con el nombre comunista comprobamos que se han perdido 2.532 votos con respecto del año 2018, sumando entre PCPE y PCTE 7.014 votos, o lo que es lo mismo, prácticamente los mismos votos que el PCPE obtuvo en 2018 y que esta vez se han repartido entre esos partidos.

Nuestro Partido, en base a las resoluciones del Comité Central de 29 de enero de 2022, en las que se decidió “anteponer la lucha revolucionaria y la construcción de órganos de poder popular para la confrontación contra el Estado burgués al electoralismo burgués” ha actuado en consecuencia, no gastando energías en algo que la experiencia en el momento y la situación actual nos señala como estéril, redoblando los esfuerzos en ganar presencia entre la clase obrera, en extender nuestra política y nuestra ideología en los barrios y en los centros de trabajo, y tratando de penetrar en la clase obrera al objeto de abrir paso nuestra ideología y organizar de manera revolucionaria a la clase.

La alta abstención demuestra que el sistema político, aunque recupere el bipartidismo, está en crisis y que cada vez son más los trabajadores que rechazan con la no participación el sistema político. Porque la abstención se produce en la clase obrera no en las capas de la burguesía, cuya participación sí es amplia. Los comunistas deberíamos reflexionar sobre una cuestión importante: La unidad de los comunistas. Pero unidad no para suplantar a la clase obrera sino para levantarla y organizarla para tomar el poder político derrocando la superestructura capitalista. La función de los comunistas no es pelear por sacar mil votos más o menos en las elecciones de turno sino hacer un programa revolucionario que sirva para organizar a los trabajadores a construir sus instrumentos propios de poder y gobernarse a sí misma en confrontación con el Estado burgués. La función de los comunistas es que los trabajadores comprendan cual es la realidad que viven y que tomen conciencia de la necesidad de construir el socialismo. Nuestro partido está comprometido en ello y no escatimaremos en llevar a cabo ese trabajo con las fuerzas que disponemos.

El sistema político y el económico se encuentran en bancarrota. Estamos en un periodo donde los monopolios van a agredir con todas sus fuerzas a la clase obrera y donde los despidos, los desahucios y el incremento bestial de la pobreza entre la clase obrera está cantado. El sistema está carcomido por la corrupción y en términos económicos es inviable, negándose permanentemente a la par que desarrolla la robotización, la automatización de la producción. La clase obrera está ante la siguiente disyuntiva: o acaba con el capitalismo y construye el socialismo o estará condenado a vivir en oprobio, a la ruina y a la muerte. En este momento el Partido Comunista Obrero Español seguirá trabajando con la clase obrera en la construcción de sus órganos de poder, tejiendo la unidad de clase desde el interior de la misma, combatiendo la sectorialización de las luchas en favor de la unidad de todas las luchas de los distintos sectores que componen el proletariado en una única lucha de clases contra el Estado y el capitalismo y por la construcción del socialismo, esto es, por la construcción del Frente Único del Pueblo. Es necesario llegar a la clase obrera para que tome conciencia que ella es la única que puede acabar con la barbarie a la que el capitalismo nos condena, y que es el único sujeto transformador y revolucionario capaz de construir un nuevo mundo libre de explotación y de desigualdad. Mientras la clase obrera no tome conciencia de sí y para sí, mientras no adquiera conciencia de la misión histórica que le corresponde materializar – derrocar el capitalismo y construir el socialismo – la barbarie es lo que nos seguirá ofertando el capitalismo para que cada vez menos se enriquezcan mucho más a costa de condenar a cada vez más seres humanos a la guerra, la pobreza y la muerte. La misión y el deber de los comunistas es hacer que la clase obrera se levante y acabe con el capitalismo y empiece a construir de manera consciente la historia del género humano.

 

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR LA REFORMA AGRARIA ANTILATIFUNDISTA Y ANTIMONOPOLISTA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Sevilla, 21 de junio de 2022

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E) EN ANDALUCÍA




El gobierno ‘progresista’ arrastrado ante la OTAN y los monopolios

El Estado español, a través del Ministerio del Interior, desplegará en los próximos días 6.550 policías nacionales y 2.400 guardias civiles para garantizar, con la colaboración de 1.200 agentes de la Policía Municipal, la seguridad de los más de 40 jefes de Estado que asistirán a la cumbre de la OTAN. Esto se suma al compromiso del gobierno de duplicar su gasto militar para contribuir al refuerzo de la alianza. Ya vimos hace unos días como Defensa solicitaba 3.000 millones extra para reforzar a la OTAN frente a Rusia.

Esta ingente cantidad de dinero invertida por todos los Estados aliados de la OTAN con la excusa de la guerra en Ucrania no es más que la lógica escalada armamentística a la que nos conduce el imperialismo para librar sus guerras de rapiña por el control de recursos, así como para fortalecer a los cuerpos de represión de los Estados capitalistas para socavar cualquier posible movimiento revolucionario.

Esta realidad de fortalecimiento de los cuerpos represivos y los ejércitos imperialistas, muestra en realidad la debilidad del sistema económico, un capitalismo putrefacto totalmente en quiebra que sólo se sustenta ya en base a la guerra; guerras imperialistas para el control de recursos y la guerra contra el propio pueblo trabajador para someterlo y explotarlo a los niveles que exige la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el mundo capitalista.

Esta inversión sin precedentes del Estado español en gasto militar está teniendo las esperadas consecuencias en la economía nacional, con un empobrecimiento cada vez mayor de la clase trabajadora, incremento de una inflación ya de por sí disparada y los consecuentes recortes sociales que afectan a las clases populares.

De esta forma, la deuda pública del Estado español se sitúa ya en el máximo histórico de los 1,45 billones de euros, un 117,7% del PIB, lo que en términos económicos equivale a la bancarrota del Estado, todo esto sin contar con la deuda privada de las familias y empresas, que alcanzó en el tercer trimestre de 2021 el 140,9% del PIB, una situación completamente insostenible se mire por donde se mire y que sólo puede conllevar más empobrecimiento para la clase trabajadora.

El precio de la electricidad sigue subiendo a pesar del tope del gas, elevándose el pasado 16 de junio un 15% sobre unos precios ya de por sí desorbitados que hacen que miles de familias trabajadoras se vean obligadas a elegir entre pagar la factura de la luz o comer, y haciendo que en ciudades como Sevilla, los pacientes de oncología del Hospital Virgen del Rocío estén a más de 40 grados sin aire acondicionado.

El Ingreso Mínimo Vital, una de las medidas estrellas del gobierno de coalición que no deja de ser una nueva transferencia de las rentas del trabajo hacia las rentas del capital, se ha mostrado totalmente inútil e ineficaz, llegando tan sólo a 1 de cada 7 familias en situación de pobreza, persistiendo las trabas burocráticas y el maltrato institucional, teniendo en cuenta además que los propios datos del gobierno para contabilizar a esas familias en riesgo de pobreza son incorrectos pues sólo tienen en cuenta los ingresos, pero se excluyen los gastos como la vivienda que en ciudades como Madrid y Barcelona duplican, triplican y más los precios de otras ciudades. De esta forma, según datos del Institut d’Estudis Regionals i Metropolitans de Barcelona (IERMB), habría al menos 585.043 personas más que viven bajo el umbral de la pobreza de las que tenía controladas el Estado.

La privatización de servicios públicos continúa imparable bajo el gobierno “progresista”, que no duda en aplicar las mismas políticas que la derecha más reaccionaria.

La nueva “Ley de equidad, universalidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud” no deja de ser un ejercicio de funambulismo político para consagrar la privatización de la sanidad, pues a pesar de que se deroga la Ley 15/97, se traslada su contenido al artículo 47 de la Ley General de Sanidad (hasta ahora vacío por derogación previa), introduciendo la privatización en la propia LGS. Se mantiene el artículo 67 de la Ley General de Sanidad (convenios singulares), que legaliza la atención sanitaria a través de hospitales privados, indefinidamente, y con dinero público, en muchas localidades del Estado. Las decenas de centros privatizados en base a la Ley 15/97 se mantendrán durante décadas como una losa económica sobre los presupuestos sanitarios.

La reforma de las pensiones del gobierno abre también la puerta a la privatización, implantando un sistema similar al que Pinochet introdujo en Chile, con planes de pensiones creados con dinero público gestionados por empresas privadas (principalmente bancos), que mediante la especulación han llevado a millones de pensionistas chilenos a la ruina.

Para contener el malestar, paralizar cualquier movilización y seguir sometiendo a los trabajadores, el gobierno no duda en regar con millones de euros a sus sindicatos amarillos CCOO y UGT, que recibirán este año 21,5 millones de euros, más otros desembolsos del Estado para reformar sus sedes, todo enfocado a infiltrar el sindicalismo amarillo entre las luchas de los trabajadores, para desmovilizarlos y someterlos.

La participación en organismos imperialistas como la OTAN, punta de lanza del imperialismo estadounidense, es sinónimo de miseria, pobreza y muerte para la clase trabajadora, tanto la española como la del resto del mundo. El pueblo trabajador debe rechazar totalmente seguir formando parte de una alianza criminal con una esencia puramente anticomunista, que surgió para frenar el avance del socialismo en el mundo de manos de la Unión Soviética. La existencia de la OTAN es una amenaza para todos los trabajadores del mundo y como tal debe ser combatida. Pero los gobiernos capitalistas, sean del color que sea, no son más que títeres de los monopolios cuyos intereses defienden organizaciones como la OTAN. Por ello, es indispensable que la clase obrera se organice en un Frente Único del Pueblo que sirva de contrapoder a los actuales órganos de poder capitalistas, que una todas las luchas del pueblo trabajador en una única lucha contra este sistema y su Estado, y que sea el germen de un Estado obrero que ponga los medios de producción y toda la riqueza que generan al servicio del pueblo.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Los bajos salarios son culpa de CCOO y UGT

Desde el pasado mes de mayo, cuando la patronal se negó a negociar una subida de salarios con CCOO y UGT, llevamos escuchando a estos sindicatos amarillos decir que convocarán movilizaciones para un aumento de los salarios que palie la subida del IPC.

Un mes después de esto, la inflación sigue al alza y en mayo repuntó hasta el 8,7% con carburantes y alimentación disparados. Pan y cereales, queso y huevos y la carne han subido un 11%, marcando un nuevo récord que supone que miles de familias en el estado dilapiden sus ahorros mientras otras tantas no puedan ya, ni siquiera, comprar estos alimentos básicos.

Los salarios sin embargo siguen congelados, pero ¿Cuál es el motivo? Nuestro partido, tras la firma del IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, ya indicábamos que,

“Los Acuerdos por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) firmados por CCOO y UGT consagran todas las aspiraciones de la patronal: moderación salarial, temporalidad, desregulación de la jornada, el descuelgue de los empresarios del cumplimiento de los convenios etcétera, que conllevan avanzar hacia un mundo del trabajo más desregulado, más precario, con mayor temporalidad y con mayor vulneración de los derechos – totalmente socavados por las leyes burguesas – de los trabajadores. CCOO y UGT no han fallado en servir a la burguesía en la imposición de condiciones más duras, así como para recortar la cuantía de las pensiones, firmando pensionazos, como aconteció en octubre de 1996, posterior Ley 24/1997 de Consolidación y Racionalización del Sistema de Seguridad Social,  y sucesivas reformas realizadas en los años 2001, 2006 y 2011 que ampliaron la edad de jubilación y los plazos de cálculo, aminorando las cuantías de las pensiones futuras, de tal modo que allanaron el camino para que, con una clase obrera totalmente desvertebrada y desideologizada como consecuencia de la acción de la burguesía y del colaboracionismo de las centrales sindicales – CCOO y UGT – junto con las demás organizaciones oportunistas, se llegara a la última reforma de pensiones realizada por el Partido Popular con el que se corona, por el momento, el camino del deterioro de unas pensiones miserables desvinculando la revisión de las pensiones del IPC, de tal modo que las pensiones de los jubilados cada año se reducirán más, perderán poder adquisitivo como consecuencia de la inflación e irán empobreciéndose. Esos son los frutos que le ha traído al proletariado la Concertación, o el Diálogo Social, llevada a término por CCOO y UGT, donde han vendido a los trabajadores a cambio de liberaciones, subvenciones y prebendas.”

De hecho, en el artículo tercero de este acuerdo se especifica que “los incrementos salariales serán para cada uno de los años de vigencia de una parte fija de en torno a un 2%.” Bastaba con incluir en este artículo que cualquier subida de la inflación debe reflejarse inmediatamente en los salarios para no perder poder adquisitivo, pero claro, este no era el objetivo de ninguna de las partes, ni de la patronal ni de los sindicatos traidores CCOO y UGT.

En el colmo del descaro y de la sinvergonzonería, mientras escuchamos a Unai Sordo y Pepe Álvarez decir en estos días que “o suben los salarios o habrá conflicto” -pero, eso sí, sin convocar ninguna movilización ni huelga- el pasado 22 de abril se publicaba en el BOE el Convenio colectivo para peluquerías, institutos de belleza y gimnasios en el que TODOS LOS SALARIOS DE 2021 Y 2022 SON EXACTAMENTE EL SALARIO MÍNIMO DE ESTOS DOS AÑOS.

Este es solo un ejemplo de cómo CCOO y UGT, de igual forma que Fasga, Fetico y el resto de sindicatos amarillos, sirven a los intereses de la patronal vendiendo a los trabajadores mientras utilizan a su antojo los medios de comunicación -propiedad de la patronal para quien firma estas tropelías- para dar una imagen contraria a sus actos.

La lucha por la subida de salarios no va a venir de los sindicatos vendidos CCOO y UGT, porque estos se deben a la patronal que es quien riega de dineros a estos sindicatos a través del Estado comprando esa “paz social” que permite que los trabajadores tengamos cada vez peores trabajos y peor remunerados.

 

Como se ve en el gráfico, CCOO y UGT sólo convocan el 5,9 y 5,1 por ciento de las huelgas que se convocaron el 2021. Sin embargo, otros sindicatos, donde se encuentra el sindicalismo de clase y combativo, convocó el 17,3% de las huelgas. Mientras el sindicalismo vendido y traidor sigue con su paz social con la clase obrera desangrándose, el sindicalismo de clase y combativo ha sido el único con el arrojo suficiente de sacar a la huelga a los trabajadores.

La lucha por un aumento salarial, así como por el resto de derechos en el trabajo solo puede venir del sindicalismo de clase y combativo, compuesto por trabajadores que sufren de igual modo que el resto de sus compañeros, alejados de la burocracia sindical y los liberados que viven la vida a costa de sus compañeros, regados con el dinero del Estado que caracteriza a CCOO y UGT.

La clase obrera debe organizarse en torno al sindicalismo de clase y combativo, adherido a los principios sindicales de la Federación Sindical Mundial, y sus actuales cuadros y dirigentes deben hacer todos los esfuerzos posibles en activar e incorporar a los trabajadores en la lucha contra el sistema capitalista que solo genera pobreza, guerra y miseria para su clase, generando la necesidad de la emancipación como clase y la construcción del Socialismo como salida a la injusta situación actual que vive.

 

¡Es el momento de los comunistas!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)