1

Geopolítica del gas: La tensión entre Turquía y la Unión Europea

El último conflicto de la Unión Europea, en esta ocasión un enfrentamiento interburgués, se vive en la zona del Mediterráneo oriental. Concretamente, en aguas territoriales de Chipre reclamadas por Turquía.

El precedente más inmediato de esta problemática lo encontramos en 2009, cuando Israel descubrió enormes yacimientos de gas en su zona económica exclusiva (ZEE), seguido por otros similares por parte de Egipto y Chipre, lo que llevó a las alteraciones de las relaciones de poder entre los Estados de la región, introduciendo el gas como un nuevo factor de enfrentamiento en las relaciones geopolíticas de la cuenca del Mediterráneo oriental.

Ahora esta zona es el escenario de nuevas tensiones a causa del acceso a importantes yacimientos de gas descubiertos en sus aguas. Turquía ha llevado a cabo prospecciones en búsqueda de reservas de gas, las cuales son un factor importante para su desarrollo económico ya que el país no posee gas nacional. Por su parte, la UE considera ilegales estas exploraciones turcas de hidrocarburos, apelando al derecho internacional. Así, Francia, en representación de los intereses de la UE, decidió sacar músculo frente a Turquía realizando maniobras militares conjuntas con Italia, Grecia y Chipre en la zona. Estas maniobras conjuntas duraron hasta el viernes y Francia participó con una fragata, tres aviones de caza Rafale y un helicóptero.

Por tanto, nos encontramos con decenas de miles de kilómetros cuadrados de zona marítima rica en recursos gasísticos que ha provocado un enfrentamiento y debate en cuanto a las fronteras marítimas.  Estimaciones de 2010 determinaron que la zona podría contener más de 3,5 TCM de gas natural [1], lo que podría convertir al país que lo poseyera, de facto, en uno de los mayores exportadores del mundo.

En este sentido, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM) determina en su art. 59 que el conflicto “debería ser resuelto sobre una base de equidad y a la luz de todas las circunstancias pertinentes” [2]. Las visiones de Turquía por un lado y las de Grecia y Chipre por otro se presentan, por el momento, como irreconciliables.

Un punto especialmente conflictivo en esta tensión es la pequeña isla griega Kastelórizo, que se encuentra a apenas 2km. de la costa turca, y en donde las posibilidades de realizar descubrimientos de hidrocarburos en fondos marinos son enormes. En cualquier caso, ni la declaración de Chipre de su ZEE en 2004, así como los acuerdos bilaterales que realizó con países como Egipto, Líbano, Israel y Grecia sobre este conflicto han sido reconocidos por Turquía.

Durante la última década, Turquía ha sufrido una involución gradual de su sistema democrático-parlamentario. Paralelamente, ha ido creciendo e institucionalizándose un nuevo régimen fascista bajo el mando de Recep Tayyip Erdoğan y el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), caracterizado por el terrorismo de Estado y la violencia a todos los niveles contra el conjunto de la clase obrera. Por parte de Erdoğan, este enfrentamiento con la UE se entiende dentro de una estrategia propagandística de cara a ganar apoyos impulsando el sentimiento nacionalista turco, una estrategia electoral emprendida tras la pérdida de apoyo tras las elecciones generales de 2018 y las elecciones municipales de 2019.

Aun estando en una fase embrionaria, el descubrimiento de hidrocarburos y la explotación de los yacimientos está provocando la constitución de dos grandes alineamientos: un primer grupo, liderado por la UE, que busca la cooperación con Grecia, Chipre, Israel y Egipto para rentabilizar esos recursos, y un segundo alineamiento constituido por Turquía y la República Turca del Norte de Chipre (república solo reconocida internacionalmente por la propia Turquía). Además, cabría esperarse la implicación de Rusia y sus empresas energéticas de cara a mantener su estatus como exportador de gas a Europa, lo que posiblemente se traduzca en un apoyo táctico a Turquía y en una militarización creciente del espacio del Mediterráneo Oriental.

Con todo y con eso, los comunistas observamos como la UE está cumpliendo a la perfección su labor: la distribución de la riqueza y de los recursos naturales a favor de sus monopolios y el imperialismo, llegando para ello al enfrentamiento con Estados tan serviles y reaccionarios como Turquía de ser preciso.

El capitalismo es un obstáculo para el desarrollo de la humanidad, un peligro para la vida en el planeta y para todos los pueblos del mundo. El imperialismo sólo se puede sostener mediante la violencia y la guerra, llevando a la miseria a las amplias masas de trabajadores. En el Mediterráneo, como en todo el planeta, la burguesía libra sin cesar una lucha criminal por el mercado y los recursos entre las potencias imperialistas clásicas – EE. UU., Francia, Alemania, Reino Unido – y las nuevas potencias imperialistas – Rusia y China –, defendiendo los intereses de sus respectivos monopolios y dejando la miseria para la clase obrera.

Por ello, desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a la clase obrera internacional para defender y garantizar el internacionalismo proletario, y llevar a cabo la imprescindible tarea de la revolución proletaria mundial. Así mismo, es una necesidad la conformación de un nuevo Movimiento Comunista Internacional resultado de la unión de los distintos Partidos Comunistas de los diferentes países para desarrollar una lucha sin cuartel contra el imperialismo en general, y contra el imperialismo asesino de la Unión Europea y la OTAN en particular.

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

 

Referencias

[1] «Assessment of Undiscovered Oil and Gas Resources of the Levant Basin Province, Eastern Mediterranean». United States Geological Survey (USGS), disponible en https://pubs.usgs.gov/fs/2010/3014/pdf/FS10-3014.pdf

[2] Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Artículo 59: Base para la solución de conflictos relativos a la atribución de derechos y jurisdicción en la zona económica exclusiva. Instrumento de ratificación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, Montego Bay, 10 de diciembre de 1982, disponible en https://www.un.org/depts/los/convention_agreements/texts/unclos/convemar_es.pdf




Jacob Blake, una nueva víctima del fascismo norteamericano

La policía siempre usa la misma táctica, te golpean en la cabeza con su porra y si te das la vuelta y les respondes, te acusan de atacarlos.” – Malcolm X

 

El pasado domingo, en la ciudad de Kenosha (Wisconsin), sucedió el último de una larga lista de crímenes racistas protagonizados por la policía estadounidense. En esta ocasión, Jacob Blake, de 29 años, fue brutalmente reprimido por el agente Rusten Sheskey, de 31 años y policía de Kenosha desde hace siete, que no dudó ni por un instante en dispararle por la espalda hasta en siete ocasiones cuando el joven accedía a su vehículo, donde se encontraban tres de sus hijos, que tuvieron que contemplar tan horrible suceso.

Al igual que el asesinato de George Floyd fue el detonante que sirvió para que el pueblo norteamericano saliera a la calle, oponiéndose a la naturaleza racista y criminal del Estado, este episodio ha provocado el estallido de las protestas en la ciudad de Kenosha durante los últimos cuatro días. Nuevamente, EE.UU. ha aprovechado para mostrar su faceta más reaccionaria y fascista, emitiendo una declaración de toque de queda de emergencia y movilizando a decenas de efectivos con el único fin de redoblar la represión. Desde que dieron comienzo las protestas del ‘Black Lives Matter’, el gasto en equipos antidisturbios ha aumentado un 114%. En esta ocasión, los agentes utilizaron gases lacrimógenos como el gas pimienta para dispersar a los manifestantes e incluso se aliaron con milicias fascistas como el adolescente de 17 años Kyle Rittenhouse, que acabaría matando a dos personas y que no supuso ningún problema para los agentes pese a violar el toque de queda y estar armado.

Ante esta situación extrema los comunistas no podemos quedarnos al margen. Todo lo contrario, nuestra misión no puede ser otra que acumular fuerzas y avanzar hacia la unidad de los comunistas, desarrollar un programa revolucionario y hacer avanzar a la clase obrera en su lucha contra el sistema capitalista, pues la única salida posible es derrocar al capitalismo mediante la revolución proletaria, dirigida por el Partido leninista.

Finalmente, queremos expresar nuestro mayor pésame a quienes dan su vida heroicamente en su lucha por los derechos de la clase obrera de Estados Unidos y los animamos a que no cedan un ápice en su lucha, que no cesen las protestas y que se redoblen los esfuerzos para avanzar hacia la toma revolucionaria del poder.

 

¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Por la Revolución Socialista!

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Madrid, zona cero de las políticas antiobreras

La COVID-19 ha desenterrado todas las contradicciones que el sistema capitalista alberga en el seno de la sociedad de clases en la que vivimos. Educación, sanidad, empleo, vivienda… todas y cada una de las cuestiones fundamentales para la clase trabajadora están ahora encima de la mesa y observamos claramente como la burguesía nos ha despojado a los obreros de una vida digna que nunca obtendremos bajo su dominio.

Profesores y sanitarios han sido en las últimas semanas los dos colectivos que han iniciado huelgas en la Comunidad de Madrid después del comienzo de la pandemia. La seguridad y salud en el trabajo, que no ha estado garantizada en ningún centro de trabajo ni para ningún trabajador antes y mucho menos ahora, es motivo de preocupación entre los profesores que se ven sin un plan de actuación ante el inicio de curso.

Y es que el Estado y sus instituciones, entre las que incluimos a los Gobiernos Regionales, no tienen el menor interés en la salud de la clase trabajadora ni en la de sus hijos. No hay planes respecto al inicio del curso escolar, como no hay recursos suficientes para garantizar la educación y la salud de los estudiantes y profesores. Tanto es así que los profesores de los institutos públicos de la Comunidad de Madrid han amenazado con ir a la huelga durante los primeros días del curso como protesta ante esta falta de medidas de seguridad fiables y un plan concreto de regreso a las aulas que no está presentado a falta de menos de medio mes.

De igual manera ha sucedido, y sigue sucediendo con las residencias de ancianos, que son negocios dedicados a obtener buena parte de las pensiones de los obreros ya jubilados, cuando no toda o más, para tener un trato inhumano como ha demostrado esta crisis sanitaria. Y si hay focos de contagio, basta con encubrirlos y no mostrar los datos reales como se está haciendo hoy.

El personal sanitario, y en especial los médicos internos residentes, también han podido comprobar como trata este sistema explotador a aquellos que deben salvaguardar la salud de los trabajadores. Bajos salarios, jornadas laborales interminables, contratos temporales, prácticamente sin descanso… Pero también lo hemos comprobado el resto de la clase trabajadora: los que hemos sufrido un ERTE -obligándonos a ajustarnos aún más el cinturón de lo que ya lo hacíamos antes- y los que hemos tenido que trabajar en tiempos de pandemia, sufriendo una carga de trabajo brutal y sin poder garantizarnos la seguridad y la salud en el trabajo.

La Comunidad de Madrid es la zona cero las políticas antiobreras. Los 25 años en el Gobierno del Partido Popular han propiciado continuos recortes en la sanidad y educación públicas, trasvasando buena parte de las partidas destinadas a estas hacia la sanidad y educación privadas y concertadas. También la vivienda se ha convertido en un auténtico lujo, siendo prácticamente imposible vivir en la capital, teniendo el obrero que irse a vivir a la periferia con el gasto en tiempo y dinero que supone trabajando en la capital.

La bancarrota del oportunismo, encarnado en la figura de Manuela Carmena en Madrid, ya ha dejado patente que la socialdemocracia es incapaz de dar solución a los problemas de la clase obrera, que continúa con los mismos problemas de siempre, agudizados ahora por esta crisis sanitaria. El Gobierno actual, donde el oportunismo tiene una buena cuota de poder, también se está encargando de demostrar su inoperancia para resolver las cuestiones que importan al pueblo trabajador.

La clase trabajadora no puede esperar ya nada de la socialdemocracia, cuya esencia oportunista y pequeñoburguesa impide tomar las decisiones resueltas y enérgicas que requiere la política del proletariado. Debemos ser los mismos trabajadores, y de entre ellos su vanguardia, quieres nos organicemos por la defensa de nuestros intereses políticos, y para ello es imprescindible la unidad de los comunistas que deberá traer consigo la ligazón de la dirección política con las masas trabajadoras que necesita la clase obrera hoy para resolver por la vía revolucionaria los problemas que afronta en el sistema capitalista y construir el socialismo, su máxima aspiración.

Comité Regional de Madrid del PCOE




Los rebrotes y los desahucios son una cuestión de clase [ESP/CAT]

La patronal no ha dudado en activar toda su maquinaria ideológica para ocultar la verdadera causa de los rebrotes, que no es otra que la de reactivar la actividad laboral y ahorrar el máximo en salud laboral en los centros de trabajo – para obtener el máximo beneficio- a pesar del riesgo que entraña para la mayoría de la población, para la clase obrera.

La burguesía y su Estado demuestran que la salud del pueblo está subordinada a los intereses de los capitalistas, y ello se está comprobando en los rebrotes que se están produciendo tras la “nueva normalidad”. Rebrotes que, por otro lado, demuestra la esencia criminal y clasista de la dictadura de la burguesía y el instrumento desde el que la imponen, el Estado, comprobándose que estos rebrotes se producen en los barrios obreros de las ciudades y de los grandes municipios. Así, pues, los contagios atienden también a la cuestión clasista que impregna a toda la sociedad que brota del capitalismo monopolista, haciendo cierto lo que expresábamos en el párrafo anterior.

El pasado 11 de agosto un estudio del Instituto hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y el Instituto Universitario de Investigación en Atención Primaria (IDIAPJGol) revelaba que durante el pico de la pandemia se registraron un número de casos 2,5 veces más alto en el distrito de Nou Barris que en el de Sarrià-Sant Gervasi. Ambos son distritos de Barcelona, sin embargo, el primer caso se encuentran los barrios con rentas más bajas de la ciudad mientras que en el segundo se hallan los barrios que albergan a las rentas más altas de Barcelona. Este informe corroboró los datos que ya habían sido expuestos por la Agència de Salut Pública de Barcelona.

Así, pues, la mayoría de los contagios en nuestra ciudad se producen en la parte de la población en las que habitan los obreros que desarrollan trabajos esenciales, aquéllos que no se han podido acoger al teletrabajo o aquéllos que viven al día y tienen que salir a la calle para tratar de resolver su situación de miseria; trabajadores con rentas bajas que adolecen de transporte privado y que se juegan el contagio en cualquier vagón de metro o autobús para acudir al centro de trabajo. Por el contrario, los distritos de Sarrià-Sant Gervasi y Les Corts fueron los menos afectados, con tasas de 28 y 32 casos por 10.000 habitantes respectivamente mientras que en Nou Barris se daba una tasa de 70, dos veces y media más. Los datos demuestran que los contagios y rebrotes siempre han sido y siempre van a ser una cuestión de clase.

La realidad es que un número importante de los sectores de la producción pararon exclusivamente la primera quincena de abril, aprovechando la Semana Santa, ni tan siquiera dicho paro se produjo tras decretarse el estado de alarma, estando plenamente activos desde la segunda quincena de abril. Las empresas han mostrado que las medidas adoptadas por el Gobierno y el Ministerio de Sanidad eran papel mojado, leyes que por otro lado son totalmente laxas, carentes de obligatoriedad para las empresas las cuales han dado buena cuenta de ellas saltándoselas a la torera con impunidad absoluta y contando con la Inspección de Trabajo que siempre ha tirado a favor de los empresarios, que para eso está, para servir los intereses de la burguesía.

Los medios de comunicación del capital se encargan de culpar a los jóvenes sobre los rebrotes, o culpan a supuestos “inconscientes” o “insolidarios” que hacen quedadas en la calle o en domicilios e inundan noticias sobre personas que no llevan mascarilla – a pesar de que su eficacia es altamente cuestionable como método efectivo de contención de contagios – mientras que la patronal tiene vía libre para explotar sin respetar normativa alguna, sin que se cuestione en absoluto su figura como lo que es, culpable de dichos rebrotes y responsables de las deplorables condiciones de vida de la clase obrera.

Noticias grotescas que rozan y traspasan lo absurdo, para dividir y manipular a la clase obrera, para que esta no vea lo evidente del problema, que no es más que otra clase impone su dictadura, su dictado, al objeto de seguir incrementando sus cuantiosos beneficios económicos. La burguesía sabe bien lo que está en juego, pues cada día que pasa, las contradicciones irresolubles devoran su sistema económico, el capitalismo, el cual se halla en absoluta bancarrota. La clase obrera sufre a diario la crueldad de su enemigo, sin embargo, la burguesía, su Estado y sus medios de manipulación de masas engañan al trabajador, lo embrutecen encubriendo el papel miserable y parásito de la burguesía con el engaño, con la propaganda más grotesca, con la lucha ideológica que es lo único que sostiene a la burguesía. Aun y así, la insoportable vida de la clase obrera en el capitalismo la empuja igualmente a emprender la lucha mientras los oportunistas procuran que esa lucha no pase de lo económico, que no se eleve a una lucha política y menos, que tome un cauce ideológico.

En L’Hospitalet del Llobregat, ciudad contigua a Barcelona donde vive un gran número de trabajadores, en el mes de julio aparecieron nuevos rebrotes propiciando una segunda oleada pandémica que ya es una realidad inapelable. Sin embargo, y ante tal escenario, los desahucios continúan hacia adelante pese a la moratoria dictada por el Real Decreto-ley en el que se determinaba que no se podía desahuciar a quién se encuentre por desempleo a causa de la crisis del Covid-19. Nuevamente se constata quién tiene el Poder y cómo lo dictado por el Gobierno es papel mojado para el Capital.

Gran parte de la clase obrera ha perdido su empleo, se le ha negado su derecho al trabajo siendo condenada a engrosar las filas del Ejército de reserva, del paro. Este hecho niega la fuente de la existencia del obrero bajo el capitalismo y, consecuentemente, muchos trabajadores no pueden efectuar los pagos de los alquileres, perdiendo el techo. Esta es la lógica endiablada del capitalismo, negar la vida a la clase obrera. El mal llamado gobierno progresista no ha dado ninguna solución a los pagos de alquileres e hipotecas, únicamente hemos oído falsas promesas desde los medios de comunicación del capital, donde PSOE y PODEMOS tranquilizaban a las masas con un “ingreso mínimo vital” el cual analizamos en el artículo que puedes leer aquí donde demostramos la gran farsa de dicho ingreso, que no es más que un complemento que el Estado ofrece al sueldo de los trabajadores para que puedan sobrevivir siendo conscientes de que la burguesía requiere tirar por tierra, aún más, los salarios de los trabajadores mediante la uberización del trabajo.

¡Ese es el rostro de la burguesía y su criminal Estado! ¡Esa es su doble moral! Mientras la Generalitat recomienda no salir de casa salvo lo indispensable, en Barcelona, en L’Hospitalet de Llobregat y otras localidades del área metropolitana las fuerzas policiales continúan con su agenda de desahucios dictada por los Juzgados.

Desde la PAH Barcelona alertan que se incrementan los casos de trabajadores que no pueden hacer frente a los pagos de los alquileres o de las hipotecas de sus viviendas. Las reglas del capital chocan frontalmente con la vida humana, la cual objetivamente niegan. El oportunismo que gobierna la alcaldía en Barcelona, con Ada Colau a la cabeza, utilizó movimientos como la PAH para sus propios fines y seguir engañando al pueblo, al igual que Pablo Iglesias encauzó a una parte importante del movimiento 15-M para crear su propio partido valiéndose de la propaganda realizada por los medios de comunicación del Capital, a los cuales hoy critica. El oportunismo actúa de esta manera, es la parte de la clase obrera, su aristocracia, corrompida por la burguesía al objeto de satisfacer los intereses de la burguesía, anteponiendo los intereses particulares a los intereses generales de la clase obrera. Sin el oportunismo hoy el capitalismo ya habría fenecido.

La gestión de los actualmente llamados socialdemócratas y la de los que se autodeterminan liberales – aunque en realidad no sean más que fascistas – en nada se diferencia. En ambos casos, gobierne quien gobierne, todos ellos defienden los intereses de los monopolios, defienden a ultranza al Estado fascista, son los esbirros de la oligarquía que ponen la cara en la gestión de la dictadura del Capital. Todos ellos se ocupan de los asuntos de la misma burguesía y su función es perpetuar el capitalismo, es perpetuar la explotación del hombre. Solamente la clase obrera, dirigida por el Partido y guiada por la ciencia revolucionaria del marxismo – leninismo puede cambiar este estado de las cosas y transformar la realidad en favor de la clase obrera.

Las condiciones materiales de las masas laboriosas se depauperan y la lucha de clases coge más fuerza que nunca, por ello desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya hacemos un llamamiento a la organización de la clase obrera, a fortalecer al PCOC tanto en los barrios como en los centros de trabajo. Asimismo, es necesario unir todas las luchas de los diferentes sectores del proletariado en una única lucha de clases, conformando el Frente Único del Pueblo, contra la burguesía y su Estado y por la construcción del socialismo. El socialismo es la única salida.

 

¡Fortalece al Partit Comunista Obrer de Catalunya!

¡Por un Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Barcelona, 28 de agosto de 2020

 

Comitè Provincial del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) en Barcelona

 

 

Els rebrots i els desnonaments són una qüestió de clase

 

La patronal no ha dubtat pas activar tota la seva maquinaria ideològica per ocultar la vertadera causa dels rebrots, que no es altra que reactivar la l’activitat laboral y estalviar el màxim en salut laboral en els centres de treball – per obtenir el màxim benefici – malgrat del risc que porta per la majoria de la població, per la classe obrera.

La burgesia i el seu Estat demostren que la salut del poble esta subordinada als interessos dels capitalistes, y això s’està comprovant en el rebrots que s’estan produint ara a la “nova normalitat” Rebrots que, d’altra banda, demostren l’essència criminal i classista de la dictadura de la burgesia i l’instrument des d’on l’imposen, l’Estat, comprovant-se que aquests rebrots es produeixen en els barris obrers de les ciutats i dels grans municipis. Així, doncs, els contagis atenen també a una qüestió classista que impregna tota la societat que brota del capitalisme monopolista, fent cert l’expressat al paràgraf anterior.

El passat 11 d’agost un estudi de l’institut hospital del mar de investigacions mediques (INIM) y l’institut universitari de investigació en atenció primària (IDIAPJgol) revelava que durant el pic de la pandèmia es van registrar un numero de casos 2,5 cops més alt al districte de Nou Barris que en de Sarrià-Sant Gervasi. Els dos son districtes de Barcelona, però en el primer es troben els barris amb les rentes més baixes de la ciutat, tot al contrari que en el segon que es on obtenen les rentes més altes de la ciutat. Aquest informe corrobora que les dades que havien sigut exposades per l’agencia de salut publica de Barcelona.

Tot i així, la majoria dels contagis a la nostra ciutat es produeixen en la part de la població on habiten els obrers que desenvolupen treballs essencials, aquells que no han pogut afegir-se al teletreball o dels que viuen dia a dia i tenen que sortir al carrer per resoldre la seva situació de misèria, que viuen al dia; treballadors amb les rentes mes baixes que no compten amb transport privat y es juguen un contagi en qualsevol vago de metro o d’autobús per anar cap al seu centre de treball. Per al contrari, els districtes de Sarrià San Gervasi i Les Corts van ser els menys afectats , amb tasses de 28 i 32 casos per 10.000 habitants respectivament mentre que nou barris es donava una tassa de 70, dos cops i mitja més. Les dades demostren que els contagis i rebrots sempre han sigut i sempre seran una qüestió de classe.

La realitat es que un número important de secors de la producció van ser aturats exclusivament la primera quinzena d’Abril, aprofitant la setmana Santa, ni tan sols en molts llocs es va produir l’aturada després d’haver-se decretat l’estat d’alarma, estan plenament actius des de la segona quinzena d’abril. Les empreses han demostrat que les mesures adoptades pel govern i el ministeri de sanitat eren paper mullat, lleis que d’altra banda son totalment laxes, mancant d’obligació per part de les empreses, saltant-se amb total impunitat i contant que inspecció de treball sempre ha anat a favor de l’empresari, i per això mateix esta, per servir als interessos de la burgesia.

Els mitjans de comunicació de l capital es fan carrec de culpar als joves sobre els rebrots, o sinó culpen a suposats “inconscients” o “insolidaris” que fan quedades al carrer o a domicilis i omplen noticies sobre persones que no porten mascareta – tot i que la seva eficàcia es altament qüestionable com mètode efectiu de contenció de contagis – i la patronal té via lliure per explotar sense respectar cap normativa, sense que es qüestioni en absolut la seva figura com lo que es, culpable dels rebrots i responsables de les deplorables condicions de vida de la classe obrera.

Noticies grotesques freguen i traspassen lo absurd, per dividir i manipular a la classe obrera, per tal que aquesta no vegi l’evidencia del problema, que no es més que un altra classe que imposa la seva dictadura, el seu dictat, al objecte de continuar incrementant els seus quantiosos beneficis econòmics. La burgesia sap bé el que es juga, doncs cada dia que passa, les contradiccions irresolubles devoren el seu sistema econòmic, el capitalisme, el qual es troba en absoluta fallida. La classe obrera pateix diàriament la crueltat del seu enemic, per descomptat, la burgesia, el seu estat i els mitjans de manipulació de masses enganyen al treballador, l’embruteixen encobrint el paper miserable i paràsit de la burgesia amb l’engany, amb la propaganda més grotesca, amb la lluita ideològica que es l’únic que sosté a la burgesia. Tot i encara, la vida insuportable de la classe obrera dins del capitalisme fa igualment que aquesta lluiti, i al mateix temps els oportunistes procuren que la lluita no passi de lo econòmic, que no s’elevi a una lluita política i molt menys, que agafi terrenys ideològic.

A l’Hospitalet del Llobregat, ciutat contigua a Barcelona on viu un gran numero de treballadors, en el mes de Juliol van aparèixer nous rebrots propiciant una segona onada pandèmica que ara ja es una realitat inapel·lable. No obstant, i davant aquet escenari, els desnonaments continues cap endavant malgrat la moratòria dictada pel real decret -llei en que es determina que no es podrà fer cap desnonament a qui es trobi desocupat de la feina a causa de la crisis del Covid-19. Novament es constata qui té el poder i com lo dictat pel govern es paper mullat pel capital.

Gran part de la classe obrera ha perdut el seu treball, negat el seu dret al treball i condemnada a engrossir les files de l’exercit de reserva, l’atur. Aquet fet nega la font de l’existència del obrer baix el capitalisme, i com conseqüentment, molts treballadors no poden efectuar el pagaments dels lloguers, perdent així sostre. Aquesta es la lògica endiablada del capitalisme, negar la vida a la classe obrera. El mal anomenat govern progressista no ha donat pas cap solució als pagaments del lloguers o hipoteques, únicament hem escoltat falses promeses des de els mitjans de comunicació del capital, PSOE y PODEMOS tranquil·litzaven a les masses amb “ingrés mínim vital” analitzat per nosaltres en el següent article on demostrem la gran farsa d’aquet ingrés, que no es més que un complement que l’estat ofereix al sou dels treballadors per sobreviure, conscient de que la burgesia requereix llençar per terra encara més, els salaris del obrers mitjançant l’uberització del treball.

Aquesta es la cara de la burgesia i el seu criminal estat! Aquesta es la seva doble moral! Al mateix temps la Generalitat recomana no sortir de casa a excepte lo imprescindible a Barcelona, a l’Hospitalet del Llobregat, i altres localitats de l’àrea metropolitana, les forces policials continuen amb la seva agenda de desnonaments dictada pels jutjats.

Des de la PAH Barcelona alerten que s’incrementen els casos dels treballadors que no poden fer front als pagaments de lloguers o de les hipoteques dels habitatges. Les regles del capital xoquen frontalment amb la vida humana, objectivant la neguen. L’oportunisme que governa l’alcaldia de Barcelona, amb Ada Colau al capdamunt, va utilitzar moviments com la PAH per als seus propis fins i seguir enganyant al poble, igual que Pablo Iglesias que va reconduir una part important del moviment 15-M per crear el seu propi partit gracies a la propaganda realitzada pels mitjans de comunicació del capital, els quals avui ell mateix critica. L’oportunisme actua d’aquesta manera, es la part de la classe obrera, la seva aristocràcia, corrompuda per la burgesia al objecte de satisfer els interessos de la burgesia, anteposant els interessos particulars als interessos generals de la classe obrera. Sense aquest oportunisme avui el capitalisme estaria acabat.

La gestió dels anomenats socialdemòcrates i la dels que s’autodeterminen lliberals – encara que en realitat no siguin més que feixistes – en res es diferencien. Tots dos casos, governi qui governi, tots ells defensen els interessos dels monopolis, defensen l’estat feixista, esbirros de l’oligarquia que posen cara a la gestió de la dictadura del capital. Tots ells s’ocupen dels assumptes de la mateixa burgesia i la seva funció es perpetuar el capitalisme, perpetuar l’explotació de l’home. Tan sols la classe obrera, dirigida pel Partit i guiada per la ciència revolucionaria del marxisme – leninisme pot canviar aquest estat de les coses i transformar la realitat en favor de la classe obrera.

Les condicions materials de les masses laborioses es depauperen i la lluita de classes agafa més força que mai, per això des de el Partit Comunista Obrer de Catalunya fem una crida a l’organització de la classe obrera, a enfortir el PCOC tant als barris com als centres de treball. Així mateix, es necessari unir totes les lluites dels diferents sectors del proletariat en una única lluita de classes, conformant un Front Únic del Poble, encontra la burgesia i el seu Estat i per la construcció del socialisme. El socialisme es l’única sortida.

 

Enforteix al Partit Comunista Obrer de Catalunya!

Per un Front Únic del Poble!

Socialisme o barbàrie!

 

Barcelona, 28 d’agost de 2020

 

Comitè Provincial del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) a Barcelona




Videojuegos, otro terreno donde la burguesía desarrolla la batalla ideológica

Desde 1958, con la creación del primer videojuego, la burguesía no ha dudado en usar esta forma de entretenimiento como plataforma para la batalla ideológica contra el socialismo, para expresar su antisovietismo, y para hacer penetrar en la mente de la clase obrera, fundamentalmente de su juventud, la propaganda capitalista y su basura ideológica. Nuevamente la burguesía no duda en mostrar su último producto para fomentar el anticomunismo con la saga de videojuegos Call of Duty: Black Ops Cold War como se comprueba en la promoción de este videojuego en un tráiler y en un pequeño evento en su juego gratuito: Warzone.

Ya el propio título y el tremendo historial anticomunista de esta saga de videojuegos muestra la tramoya del mismo: que los soviéticos son los malos malosos, y en efecto, lo confirman con este vídeo, ya sacado el 19 de agosto.

El individuo que aparece en él, Yuri Bezmenov, es un antiguo espía de la KGB que deserta primero a EEUU y después a Canadá, y que describe, sin despeinarse, el supuesto método para implementar el socialismo en cualquier país (Aquí está el vídeo en el que parecen inspirarse los desarrolladores del juego). Qué casualidad que lo que describe es bastante similar al funcionamiento del capitalismo, sometiéndonos a crisis cíclicas producto de sus irresolubles contradicciones (Crisis de sobreproducción). La burguesía aprovecha el menor resquicio para manipular y engañar a los trabajadores, no dudando en inocular su revisionismo histórico y su anticomunismo a través de todos los medios de manipulación de masas y de propaganda que dispone, como son los videojuegos, de tal modo que esta manera de actuar la retrata y certifica lo que señalaba Lenin: Que el desarrollo del imperialismo conduce a la reacción, al fascismo.

Nos preguntamos ¿Por qué debe el capitalismo seguir cargando contra la Unión Soviética o contra un sistema supuestamente fracasado? ¿Por qué necesita alienar a los jóvenes creándoles adicción a los videojuegos dirigiéndolos a competir – como pueden ser los videojuegos MOBA (Multiplayer Online Battle Arena, un género de videojuegos que hace combatir a un número determinado de jugadores en un entorno muy delimitado con un objetivo fijo, normalmente siempre en el mismo entorno), o los MMORPGs (Massive Multiplayer Role Playing Game) – obligándoles a dedicar una barbaridad de horas a simplemente realizar casi las mismas acciones una y otra vez durante horas por lo que, además, cobra dinero a los jugadores, o mejor dicho a las víctimas de la alienación? Pues las razones son evidentes y claras. Primero es que la burguesía es plenamente consciente que su relato de la historia se sustenta en la mentira y en el engaño, han sido lanzadas toneladas de basura y mentiras contra el socialismo y contra la Unión Soviética, relato que sólo puede sostenerlo avanzando por el sendero de la mentira, del revisionismo y del embrutecimiento del pueblo. La burguesía arremete ideológicamente contra el socialismo, se gasta ingentes cantidades de dinero en rematar al socialismo y al comunismo el cual, según ellos mismos, es inviable. Aplicando la ley de la unidad y la lucha de contrarios, los capitalistas arremeten contra, según ellos, algo inviable porque son conscientes que el mundo está en permanente movimiento, que a pesar de negar la lucha de clases ellos son los primeros en aplicarla y reconocerla y, en consecuencia, en dar la razón a la ciencia del marxismo-leninismo, porque son conscientes que el sistema económico capitalista es inviable, está caduco, y que las contradicciones no sólo devoran la base económica sino también la podrida sociedad que refleja el capitalismo, estando carcomida su superestructura. Porque los burgueses saben, que por más palos que pongan en los radios de la rueda de la historia, el final del sistema capitalista y del dominio de la criminal burguesía se toca con los dedos. En definitiva, porque el propio burgués es plenamente consciente de que el socialismo y el comunismo son su negación, los sistemas que van a enterrar al capitalismo y toda su inmundicia. Los videojuegos para el sistema capitalista y su clase dominante, la burguesía, son un instrumento para alienar a la juventud obrera y porque la burguesía es plenamente consciente que una juventud obrera despierta es una juventud combativa, es un puntal que dará un impulso importante y determinante a la clase obrera para cumplir con nuestra misión histórica: Derrocar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo.

Porque la solución es el socialismo como paso previo al comunismo, y la única forma de lograrlo es militando, es luchando por ello y formándose como revolucionario, es acercándose a la clase obrera y ganándose su confianza, es haciendo crecer al Partido Leninista.

 

¡Joven, milita en el PCOE!

¡Lucha por lo que es tuyo!

¡Por un ocio sano, por y para el pueblo!

Bilbao, 27 de agosto de 2020

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN VIZCAYA




Los trabajadores del metal de la Bahía de Cádiz sólo tienen una salida

Se han sucedido las asambleas en los tornos de Navantia, los trabajadores de las tres plantas de Navantia de la Bahía de Cádiz – Puerto Real, Cádiz y San Fernando-, así como el gran número de trabajadores subcontratados están manifestando su inquietud movilizándose y advirtiendo con más movilizaciones debido a la falta de carga de trabajo que sufrirán a partir del mes de septiembre. Asimismo, en las Empresas subcontratadas por Navantia se han producido despidos.

Los Comités de Empresa de los distintos astilleros de Navantia coinciden en la consigna de demanda de carga de trabajo para los astilleros de la Bahía. Por otro lado, la Coordinadora de Trabajadores del Metal, que pretende erigirse en representante de los trabajadores de las empresas auxiliares, de las subcontratas, de Navantia, reiteran la misma consigna de exigir carga de trabajo para los astilleros, a lo que añaden la exigencia del cumplimiento del Convenio del Metal.

Curiosamente, tanto unos como otros coinciden en la consigna de demanda de carga de trabajo. Consigna que se reitera a lo largo del tiempo y que también es demandada por los enemigos de los trabajadores, como son los fascistas de VOX a través de su diputada por Cádiz, Ángela Mulas, que no han dudado en señalar que “hay que pedir carga de trabajo para los astilleros gaditanos”. Otros enemigos declarados y jurados de los trabajadores, la patronal FEMCA – la misma que acusa a los trabajadores de secuestradores del sector por ejercer su derecho a movilizarse – lleva ya tiempo, no sólo demandando carga de trabajo para la Bahía, sino reclamando también fondos públicos en formación alegando que falta mano de obra cualificada en la Bahía.  ¡Y es que la formación es una de las fuentes de financiación tanto de la Patronal como de los sindicatos subvencionados por el Estado!

Hay una única realidad objetiva, sin embargo, hay una verdad para los empresarios y una verdad para los trabajadores, verdades que son antagónicas la una con respecto de la otra. La verdad para los empresarios es la legitimidad de la explotación de los trabajadores, es agudizar la explotación de los trabajadores para incrementar sus beneficios, no dudando para ello en escatimar en seguridad de los trabajadores, en forzar la realización de horas extraordinarias y en precarizar al máximo el trabajo, en definitiva es subordinar todo, incluida la vida de la clase obrera, a los beneficios de los empresarios. Por el contrario, la verdad para los trabajadores es que el despido es un crimen, que la explotación de nuestra clase por parte de los empresarios es un robo a mano armada inadmisible e inmoral, nuestra verdad es que todo trabajador tiene derecho al trabajo y que la riqueza que nosotros generamos debe estar a disposición del pueblo y no de los bolsillos de un puñado de empresarios.

Y es que cuando explotadores y explotados tienen una misma visión sobre una realidad objetiva, sin duda, uno de los dos está equivocado y, sin duda, el Empresario no lo está. Por tanto, el equivocado es el obrero.

Atendiendo a ello, debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Los trabajadores de La Bahía debemos reivindicar la carga de trabajo?

Esta reivindicación de la carga de trabajo es una reivindicación cíclica, realizada en multitud de ocasiones por los trabajadores y, sin embargo, a día de hoy la situación de los trabajadores no ha mejorado ni de lejos. De hecho las condiciones de los trabajadores han retrocedido multiplicándose la subcontratación, deteriorándose nuestras condiciones laborales, dividiendo a la clase obrera entre trabajadores subcontratados y trabajadores de Navantia o de AIRBUS, acrecentándose nuestras jornadas de trabajo, incrementándose los accidentes y la siniestralidad laboral, abusando de las horas extraordinarias, etcétera. Por el contrario, los empresarios han visto engordar sus beneficios.

¿A quién le estamos pidiendo el incremento de esa carga de trabajo? A los mismos que precarizan las condiciones de los trabajadores, a los mismos que nos explotan, a los mismos que planifican la economía y determinan qué se produce y dónde en base, no a las necesidades de los pueblos sino a la avaricia de un puñado de empresarios, en definitiva, se les está pidiendo el incremento de esa carga de trabajo a los responsables de la situación de precariedad y miseria en la que nos hallamos los trabajadores.

Los trabajadores no debemos exigir más carga de trabajo sin tocar las bases del sistema capitalista. Los trabajadores debemos exigir que las empresas sean nuestras y que seamos los trabajadores, en virtud de las necesidades del pueblo, quiénes determinemos lo que debemos de producir y seamos dueño del fruto de nuestro trabajo, siendo los trabajadores los que decidamos como se distribuye lo que generamos, enriqueciendo a la clase trabajadora y no a un puñado de capitalistas responsables de nuestra miseria.

Aquéllos que nos dicen a los trabajadores que debemos reivindicar las mismas consignas que los capitalistas, que la patronal, están engañándonos y subordinándonos a los intereses de los capitalistas, de los empresarios. La salida no pasa por perpetuar este sistema, que empuja a un empobrecimiento cada vez mayor de la clase obrera, sino por acabar con este sistema y construir un sistema en el que todo el poder esté en manos de la mayoría del pueblo, esto es, en manos de la clase obrera. Todo esto no es una utopía, como los falsos aliados de los trabajadores y fieles siervos de la Patronal señalan para engañarnos, sino que es una necesidad histórica que refrendan las leyes de la historia y la inviabilidad del capitalismo, como se está demostrando, y la única salida real que tenemos los trabajadores.

Por todo ello, hacemos un llamamiento a la unidad de los trabajadores de los diferentes centros de trabajo y empresas, y a la organización al objeto de unir todas las luchas de los diferentes centros de trabajo, llevarlas al resto de los sectores de la clase obrera y unir todas las luchas en una única lucha de clases contra el Capitalismo y su Estado, conformando el Frente Único del Pueblo al objeto de construir una fuerza capaz de poner fin a la situación de empobrecimiento y de injusticia a la que la burguesía y su sistema nos arrastra.

 

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Cádiz, 26 de agosto de 2020

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN CÁDIZ




Comunicado conjunto PCOE – PCPE: El Gobierno y las Comunidades Autónomas deben garantizar los recursos necesarios para que la vuelta al colegio sea segura

Ante la actualidad del análisis y propuestas que se contienen en la Declaración conjunta publicada el pasado 30 de Julio, volvemos a publicarla de forma destacada para reiterar nuestra exigencia de que se garantice la seguridad de alumnos y docentes en el nuevo curso que empezará en septiembre.

Desde hace meses el profesorado está poniendo de manifiesto su preocupación por la vuelta a las aulas en septiembre, así como su malestar ante la falta de medios destinados a garantizar la salud del alumnado y, como no, también de ellos mismos como docentes y del conjunto de la Comunidad Educativa.

Se suceden comunicados públicos de organizaciones de profesores, sindicatos del sector educativo, ayuntamientos, directores de centros públicos de provincias enteras, manifestando la imposibilidad de garantizar la seguridad en los centros escolares, así como denunciando indefinición y dejadez de funciones, cuando no directamente un desconocimiento superlativo de la realidad de los centros educativos y sus necesidades más elementales, por parte de los dirigentes políticos del Estado, ya sean del Estado central o de las Comunidades Autónomas.

El profesorado denuncia que las medidas excepcionales a adoptar como consecuencia de esta situación excepcional provocada por la pandemia de la COVID-19 no pueden ser asumidas por los centros educativos por no disponer de competencias, como sería en materia de prevención de riesgos laborales, en asuntos relativos a la salud y, además, por no contar con recursos económicos. Ni el mantenimiento de las distancias de seguridad, la desinfección y la limpieza más intensiva, o el control y la investigación de los posibles positivos por COVID-19, mantenimiento de las condiciones higiénicas y sanitarias exigidas, etcétera pueden ser asumidas por quienes no tienen ni competencia, ni presupuesto para ello. Y ante esta realidad, el profesorado se ve obligado a denunciar públicamente que el Estado –ya sea el Gobierno o las Comunidades Autónomas– no dudan en deslizar su responsabilidad sobre las espaldas del personal docente de los diferentes colegios públicos del país, advirtiendo de la imposibilidad de garantizar la salud de la Comunidad Educativa.

La COVID-19 ha puesto en evidencia la política de dotación de recursos económicos a la Educación Pública, de desmantelamiento de los servicios públicos para transferir dicha riqueza a los empresarios, a la banca. Y es que la esencia del Estado capitalista es esa: trasvasar riqueza a favor de la oligarquía financiera como consecuencia de quitárselo a la clase obrera.

El Gobierno, tras el final del estado de alarma, está escondido y las Comunidades Autónomas son ambiguas a la hora de concretar el cómo asumir las medidas que señala que se tienen que garantizar pues no está entre sus prioridades políticas ni en su naturaleza de clase dotar de recursos económicos y materiales a la Escuela Pública para que ésta pueda garantizar la seguridad en las nuevas condiciones que exige la pandemia de la COVID-19.

Para cumplir con la distancia de seguridad es necesario bajar la ratio de alumnos por profesor (a un máximo de 15 por aula), reduciendo los grupos y habilitando más espacios. Según los docentes, para hacer frente a la crisis sanitaria y proteger a la comunidad educativa se requeriría la contratación de unos 160.000 profesores y profesoras para el curso 2020/21. Sin embargo, entre todas las Comunidades Autónomas contratarán para el próximo curso a 14.500 nada más.

Asimismo, la política urbanística desarrollada por las diferentes instituciones políticas del Estado no sólo ha cedido suelo público para la construcción de colegios privados y concertados, descollando la Comunidad de Madrid o Cataluña, sino que no se han llevado a término la construcción de más colegios públicos como consecuencia de la situación económica. Es urgente dar prioridad a la construcción y mantenimiento de centros púbicos en los barrios obreros.

Y mientras la Escuela Pública no dispone de recursos económicos, mientras los servicios públicos se desmantelan, el Estado no duda en transferir fondos públicos a las escuelas privadas, de tal modo que España es uno de los países de la Unión Europea con menos escuela pública y más escuela privada y concertada. De hecho, el 68% de los alumnos escolarizados en España acude a un centro público, siendo la media europea del 81%. Gran parte de esos recursos económicos que el Estado niega a la Escuela Pública son transferidos a la enseñanza concertada, de tal modo que la Iglesia es propietaria del 60% de estos centros privados con plazas concertadas, constituyendo la educación no sólo una forma desde donde la Iglesia –en un supuesto Estado aconfesional– inocula su veneno ideológico a la infancia y a la juventud, sino que, también, constituye una fuente de financiación a costa del erario público.

La prioridad del Estado es clara. Hay que quitarle servicios y riqueza al pueblo para engrosar los bolsillos de la patronal, de la banca, en definitiva, del gran capital. Un ejemplo de ello lo tenemos en el Real Decreto-Ley 8/2020 de 17 de marzo de “medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19” por las que el Gobierno decidió movilizar 117.530 millones de euros de dinero público de los que 112.200 millones de euros fueron destinados para los empresarios, es decir, el 95,46%, por los 5.330 millones destinado a las clases populares y la clase obrera, o lo que es lo mismo el 4,54% del dinero público movilizado por el Gobierno.

Sin duda, los hechos y los datos demuestran no sólo la naturaleza clasista del Estado burgués, sino que dejan bien a las claras que las instituciones políticas del Estado –ya sean Comunidades Autónomas o Gobierno central– tienen como prioridad política transferir la riqueza a favor de la clase dominante, de la burguesía.  Frente a gastos absolutamente innecesarios como los 20.000 millones de € comprometidos para compra de armamento, el mantenimiento de la Monarquía, o los más de 11.000 que, directa o indirectamente recibe anualmente la Iglesia Católica; exigimos una dotación prioritaria para la adopción práctica de todas las medidas necesarias para preservar la seguridad sanitaria en la comunidad educativa, manteniendo las ratios de calidad docente.

No nos encontramos ante un problema que afecte solo al profesorado. Este problema afecta a nuestros niños y niñas, a los hijos de la clase obrera, y por consiguiente, nos afecta a todos los trabajadores y trabajadoras. Los padres y madres deben implicarse y exigir al Estado que dote económica y materialmente a los colegios públicos para poder garantizar el derecho a la educación y el derecho al trabajo junto con el derecho a la salud que tienen todos los miembros que componen la Comunidad Educativa. Este problema trasciende el ámbito educativo y, también, afecta al mundo del trabajo. Es necesario que los padres y madres trabajadores puedan conciliar su vida laboral y familiar sin reducción de sus salarios y, además, de la exigencia de planes de conciliación en todas las empresas, es necesaria la subida de los salarios y que se garantice el derecho al trabajo. Y es que costes para garantizar la salud de los trabajadores están siendo sufragados por los maltrechos salarios de éstos. Por tanto, el coste de garantizar la salud del alumnado no debe recaer en sus familias. La situación a la que nos aboca la crisis sanitaria exige de una mayor participación de los padres y madres en la educación de los hijos y, así, también poder reducir los tiempos de estancia en las escuelas de los alumnos a lo estrictamente necesario. Por todo ello, toda la comunidad educativa, todos los trabajadores y trabajadoras del país, tenemos que movilizarnos para exigir al Estado que garantice la seguridad y la salud de la comunidad educativa en el próximo curso y destine para ello todos los recursos necesarios.

Tanto el Partido Comunista de los Pueblos de España (P.C.P.E.) como el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) actuaremos de manera unitaria y trabajaremos conjuntamente en esta lucha de profesores, padres y madres y de toda la clase obrera para que se garantice la seguridad de alumnos y docentes en el nuevo curso que empezará en septiembre. Sin duda, la lucha de la Comunidad educativa es la misma que la lucha de la Comunidad sanitaria, de los jubilados, de la juventud y, por consiguiente, es necesario que todas las luchas de los distintos sectores que componen la clase obrera se fundan en una única lucha de clase constituyendo un frente único contra la burguesía y su Estado, responsable de la situación que padecemos los trabajadores, que fortalezca la organización de la clase trabajadora y nos conduzca a la consecución del socialismo, que es la única solución para la resolución de los problemas que padecemos hoy los trabajadores y trabajadoras como consecuencia de las infames políticas desarrolladas por el Estado al objeto de salvaguardar los intereses de los monopolios, de los capitalistas y su moribundo y caduco sistema económico, el capitalismo.

 

Madrid, 24 de agosto de 2020




Más anticomunismo que el del PCE, imposible [ESP/GAL]

No debería ser un secreto para ningún revolucionario el carácter marcadamente revisionista y conciliador del Partido Comunista de España. Sin embargo, existe cierto sector del Movimiento Comunista Español que aspira a la lucha ideológica dentro de ese partido para poder “recuperarlo”, para hacerlo volver a la senda del marxismo-leninismo. Estos camaradas del MCE ignoran, queremos pensar que inocentemente, que este Partido no sería rehabilitable ni siquiera si lo derribásemos y lo construyésemos desde cero. Hacer esto sería como construir el socialismo a través del Estado capitalista: una quimera.

Para que el PCE fuese recuperable sería estrictamente necesario que este presentase una estructura interna de Partido de nuevo tipo, basado en el centralismo democrático leninista. Sin embargo, sabemos que esto no ocurre en el seno de dicha organización, puesto que si así fuera sería imposible tener la simbiosis que en la actualidad presenta con las instituciones del capitalismo reaccionario, con el Estado fascista español. En otras palabras: este Partido “revolucionario” presenta una organización interna anti-leninista y, por lo tanto, burguesa.

Una organización interna burguesa que, por lo tanto, permitirá la entrada y el desarrollo de cualquier vicio en sus militantes: individualismo, voluntarismo, sectarismo… que, necesariamente, acabará por manifestarse en la práctica. En particular, bien es sabido por cualquier militante que se precie que la forma de actuar del PCE con respecto a organizaciones realmente revolucionarias es, cuanto menos, propio de reaccionarios, de acérrimos defensores del capitalismo. En palabras del propio Julio Anguita, en Los rostros de la vida callejera en 2014:

“Yo estaba en la concentración del 22M, y naturalmente sé de dónde venía la violencia. Mis compañeros y compañeras, cuando veían algo sospechoso, o alguna persona que pretendía alterar el orden, debían cogerlo y entregárselo a la policía”.

 

Si un militante curtido en miles de farsas eurocomunistas como Julio Anguita se expresa se esa forma, ¡lo que no hará un militante de base del PCE cuando nadie está mirando!

 

De esta forma, denunciamos las recientes actuaciones del PCE en A Coruña en su campaña ¡Monarquía fuera! República y justicia social, que bien podría firmarla cualquier falangista, al tapar carteles del PCOE de forma claramente deliberada como podemos comprobar en la fotografía. Que un Partido como el nuestro, con recursos limitados y que consigue llevar a cabo tareas de agitación gracias al esfuerzo económico de sus militantes, haga temblar tanto a los anticomunistas del PCE como para obligarlos a ocultar nuestra propaganda, ratifica la fortaleza ideológica de nuestros camaradas y que el camino que estamos siguiendo llevará a los oportunistas al estercolero de la historia.

 

¡Contra el oportunismo!

¡Fuera la ideología burguesa del movimiento obrero!

¡Socialismo o barbarie!

A Coruña, 24 de agosto de 2020

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en A Coruña

Máis anticomunismo que o do PCE, imposible

 

Non debería ser segredo para ningún revolucionario o carácter marcadamente revisionista e conciliador do Partido Comunista de España. Sen embargo, existe certo sector do Movemento Comunista Español que aspira á loita ideolóxica dentro dese Partido para poder “recuperalo”, para facelo volver á senda do marxismo-leninismo. Ignoran estes camaradas do MCE, queremos pensar que inocentemente, que este Partido non sería rehabilitable nin se queira se o derrubásemos e o construísemos de cero. Facer isto sería como construílo socialismo a través do Estado capitalista: unha quimera.

Para que o PCE fose recuperable sería estritamente necesario que este presentase unha estrutura interna de Partido de novo tipo, baseado no centralismo democrático leninista. Sen embargo, sabemos que isto non acontece no seo de dita organización, posto que se así fose sería imposible ter a simbiose que na actualidade presenta coas institucións do capitalismo reaccionario, co Estado fascista español. Noutras palabras: este Partido ‘revolucionario’ presenta unha organización interna anti-leninista e, polo tanto, burguesa.

Unha organización interna burguesa, porén, permitirá a entrada e o desenvolvemento de calquera vicio nos seus militantes: individualismo, voluntarismo, sectarismo… que, necesariamente, acabará por manifestarse na práctica. En particular, ben e sabido por calquera militante que se prece que a forma de actuar do PCE con respecto a organizacións realmente revolucionarias é, canto menos, propio de reaccionarios, de acérrimos defensores do capitalismo. En palabras do propio Julio Anguita, en Los rostros de la vida callejera en 2014:

“Yo estaba en la concentración del 22M, y naturalmente sé de dónde venia la violencia. Mis compañeros y compañeras, cuando veían algún sospechoso, o alguna persona que pretendía alterar el orden, debían cogerlo y entregárselo a la policía”.

 

Se un militante curtido en miles de farsas eurocomunistas como Julio Anguita se expresa dese xeito, o que non fará un militante de base do PCE cando ninguén estea mirando!

 

Deste xeito, denunciamos as recentes actuacións do PCE en A Coruña na súa campaña Monarquía fóra! República e xustiza social, que ben podería firmala calquera falanxista, ao tapar carteis do PCOE de forma claramente deliberada como podemos comprobar na fotografía. Que un Partido como o noso, con recursos limitados e que consegue levar a cabo tarefas de axitación grazas ao esforzo económico dos seus militantes, faga tremer tanto aos anticomunistas do PCE como para obrigalos a ocultala nosa propaganda, ratifica a fortaleza ideolóxica dos nosos camaradas e que o camiño que estamos a seguir levará aos oportunistas ao esterco da historia.

 

Contra o oportunismo!

Fóra a ideoloxía burguesa do movemento obreiro!

Socialismo ou barbarie!

 

A Coruña, 24 de agosto de 2020

Comité Provincial del Partido Comunista Obreiro Español (PCOE) en A Coruña




Eduardo Serra, presidente de everis, fiel defensor del Estado capitalista y su podredumbre

Un perfecto ejemplo del funcionamiento del capitalismo monopolista de Estado y cómo el poder de éste está en manos de una oligarquía financiera, un pequeño grupo de burgueses que controlan las grandes empresas, es el caso de Eduardo Serra, anteriormente Subsecretario de Estado de Defensa con el gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo de la UCD, Secretario de Estado de Defensa con el gobierno de Felipe González del PSOE, Ministro de Defensa con el gobierno de José María Aznar del PP y actualmente presidente de everis, empresa adjudicataria de millonarios contratos por parte del Ministerio de Defensa del Estado español. Lo que comúnmente se conoce como puertas giratorias.

No es ni mucho menos el único caso en everis, que cuenta o ha contado entre sus filas con personajes como Eugenio Galdón, Jefe de Gabinete de Presidencia de Gobierno de Felipe González, Cristina Garmendia ex Ministra de Ciencia e Innovación con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Tristan Garel-Jones, ex Ministro de Asuntos Exteriores Europeos y América Latina del Reino Unido, Álvaro Uribe, ex presidente de Colombia, o Ernesto Zedillo ex presidente de México, entre otros. Una larga lista de políticos que explican perfectamente las millonarias adjudicaciones concedidas a everis por diferentes gobiernos y que han permitido a sus socios obtener beneficios millonarios a costa de una explotación atroz de sus trabajadores.

Incluso la propia Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia sancionó en 2018 a everis junto con otras 10 empresas del sector por “crear un cártel en el suministro de servicios de informática y tratamiento de datos a la Administración Pública”. Así funciona el ‘tejido empresarial’ que tanto gustan de elogiar nuestros políticos al servicio de los monopolios.

No es de extrañar pues que, el presidente de everis, como gran beneficiado de la podredumbre y la corrupción inherente a un Estado capitalista como el español en su fase monopolista, sea un firme defensor de los pilares que lo sostienen. El pasado 3 de agosto, en una entrevista concedida a El Español, Eduardo Serra comentaba sobre la huida del país del rey emérito Juan Carlos I, lo siguiente: “Juan Carlos es el español que más ha hecho por el progreso y la paz entre españoles. Que ahora estemos, sin sentencia de por medio, pateandole así, me da vergüenza. De verdad, siento vergüenza. He visto cómo ha ayudado a las empresas y a las fuerzas políticas para que llegaran a acuerdos. Que se lo paguemos así… Con lo que dice un espía corrupto o una amante despechada…”.

No duda tampoco en defender abiertamente las puertas giratorias que, como se puede comprobar, han beneficiado enormemente a empresas como everis de la que es actualmente presidente: “Si el que entra en la política no puede salir, le estás obligando a permanecer y a tragar carros y carretas con tal de quedarse en la poltrona. En los regímenes democráticos de Occidente, uno entra y sale. Pero, en realidad, sólo hablan de puertas giratorias cuando se trata de un empresario”.

Y mientras pretende hacernos creer que su gestión está exenta de ideología, habiendo pasado por el espectro político más reaccionario de nuestro país, declarando que “no es con ideología como se combate una pandemia, sino con capacidad de gestión”, nos deleita con frases como, “González cumplió con una misión histórica antes de llegar al gobierno: renunciar al marxismo”, o “España ganaría mucho si Pablo Iglesias, el comunismo y el espíritu de Podemos salieran del Gobierno”.

Sin entrar a analizar que ni Pablo Iglesias ni Podemos tienen un ápice de comunistas, vemos claramente cuál es la esencia ideológica de Eduardo Serra, el profundo anticomunismo que destila la burguesía, así como todas sus marionetas al servicio del fascista Estado español, partidos políticos (desde Vox a PCE/IU-Podemos) y medios de comunicación. Ese es el verdadero carácter de la reacción en todo el mundo, el anticomunismo, pues bien saben quienes manejan los hilos del poder que tan sólo la ciencia marxista-leninista supone una amenaza para sus intereses.

Y mientras personajes de esta calaña se desenvuelven como pez en el agua entre bambalinas decidiendo el futuro de millones de trabajadores, a nosotros, a quienes con nuestra fuerza de trabajo generamos todos los beneficios que se apropian una minoría parasitaria, nos coartan nuestra libertad de expresión para hablar de política y nos reprimen por organizarnos al margen de sus títeres sindicales (CCOO y UGT principalmente).

Esta es la realidad de las empresas en este sistema, salarios de miseria, explotación, represión sindical y ausencia absoluta de libertad, la dictadura del salario por encima de cualquier otra cosa. Y la única solución pasa por la organización de los trabajadores en los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM), así como en unir todas las luchas de los centros de trabajo con el resto de luchas de las clases populares en un Frente Único del Pueblo que permita que toda la riqueza que generamos los trabajadores esté al servicio del pueblo en lugar de engrosar el patrimonio de una minoría parasitaria.

 

Célula Jorge Dimitrov de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Bielorrusia: En el punto de mira del imperialismo

I. Bielorrusia: aproximación histórica

 

El 27 de julio de 1990, Bielorrusia proclamaba su soberanía con respecto a la Unión Soviética y al año siguiente, el 25 de agosto de 1991, declaraba oficialmente su independencia, siendo Stanislau Shushkevich designado presidente. El desmantelamiento de la Unión Soviética, ya en su fase social-imperialista, tuvo su culminación con la reunión que celebraron en diciembre de 1991 Boris Yeltsin junto a los presidentes de Ucrania – Leonid Kravchuk – y Bielorrusia – Stanislau Shushkevich –, conocido como el Acuerdo de Belavezha.

Fue en las elecciones presidenciales de 1994 donde Alexander Lukashenko, cuya política exterior buscaba un acercamiento con Rusia en detrimento de Occidente, fue elegido presidente. Desde entonces, muchas son las metáforas que se usan para hablar o calificar la etapa histórica que atraviesa Bielorrusia desde 1994 hasta la actualidad, siendo “la última dictadura de Europa” la preferida este año por los medios al servicio del imperialismo estadounidense y europeo para socavar la soberanía del país; para exportar su “libertad” y su “democracia” a dicho país.

La posición geopolítica de Bielorrusia es interesante; de espaldas a Europa y con tendencias prorrusas. Un territorio que la Unión Europea ansía tener en la palma de su mano y cuya presión se realiza de forma constante tanto en materia económica como política, a la vez que se promocionan candidatos opositores favorables a Occidente, y con el fin de provocar una “revolución democrática” como la acontecida en Ucrania, resultando, como ya sabemos los comunistas, en una fascistificación del país.

II. Las sanciones de la Unión Europea y las elecciones

 

Desde 1994, los diferentes resultados cosechados por Lukashenko han sido avasalladores. Del mismo modo, los enfrentamientos de Lukashenko con la UE han sido cuantiosos, pues la UE no dudó en imponer un régimen de sanciones políticas y comerciales al objeto de boicotear el país.

Ya en 1998 se prohibió a los altos cargos del gobierno bielorruso la entrada al territorio de la UE, a lo que se suma la elaboración de una lista con los nombres de los “colaboradores del régimen” que no obtendrían visados de entrada en UE; lista que se fue incrementando a lo largo del tiempo. Al no postrarse a las exigencias “democráticas” europeas, Benita Ferrero-Waldner, militante destacada del derechista Partido Popular de Austria, y que en 1999 era la encargada de las relaciones exteriores y la política de vecindad, afirmó que el sistema político bielorruso se quedaba fuera de “la familia de naciones europeas”, reforzando así la UE las sanciones hacia el país.

Fue a partir de 2004 cuando estados profundamente anticomunistas como Lituania comenzaron a ejercer presión para “democratizar” al país (entendemos democratizar por impulsar una revolución de colores que elimine a Lukashenko e imponga un gobierno servil a los EE. UU. y la UE, de clara tendencia neoliberal o fascista, con las consecuentes políticas anticomunistas). Por ello, la estrategia de la UE se enfocó en la intensificación de contactos con los opositores y a la desviación de recursos económicos para financiarlos; en el período 2005-2006, 2 millones de euros se distribuyeron a través del Programa TACIS para “necesidades de la población y refuerzo de la democracia”.

El 23 de febrero de 2005, la delegación del Parlamento Europeo diseñó un “Plan de acción para promover la democracia en Belarús”. La propuesta de la UE estaba clara, “democratizar” el país a cambio de los innumerables beneficios que aporta la Política de Vecindad Europea (facilidades de desplazamiento, cooperación transfronteriza, rescates económicos, apoyo explícito para entrar en la Organización Mundial del Comercio, etc.), es decir, la estafa que todos los países han sufrido, orquestado por las burguesías nacionales y que, en el caso de Bielorrusia, se hubiera traducido en la privatización de las empresas nacionales, el desmantelamiento del sistema social y la reorientación geoestratégica hacia Occidente, e incluso puede que la fuerte industria basada en la exportación de maquinaria pesada hubiese sido desmantelada, al igual que se destruyó el tejido industrial español durante los gobiernos de Felipe González.

La respuesta ante el ofrecimiento europeo fue nula, lo que provocó la cólera de la “democrática” UE a través de la Posición Común 2006/276/PESC[1], que aumentaría las medidas restrictivas hacia Lukashenko y los funcionarios de la administración del país, prohibiéndoles la entrada y tránsito por el territorio de los Estados miembros, así como medidas de presión económica como la congelación de los fondos y recursos económicos cuya propiedad, control o tenencia correspondía a esas mismas personas, entidades u organismos por medio del Reglamento (CE) n.º 765/2006[2]

Ante la incapacidad para controlar el país, se desarrolló una nueva estrategia en los comicios del 19 de marzo de 2006: que la oposición concurriese de manera unida, siendo en esa ocasión el candidato Aleksander Milinkevich. Los resultados dieron la victoria a Lukashenko con un 82’3% de los votos, frente al 5’8% de los votos cosechados por el líder opositor. Desde entonces, las denuncias y acusaciones de fraude electoral fueron una constante.

De nuevo, en las elecciones parlamentarias de septiembre de 2008, que significaron un desastre mayor para la oposición al no lograr ni uno de los 110 escaños de la Cámara Baja, finalizaron con acusaciones de fraude, pese a que incluso los observadores internacionales e instituciones europeas concluyeron que las fuerzas opositoras no se encontraron con trabas ni represión. Por tanto, podemos observar claramente que la intentona imperialista de conseguir un golpe de Estado en Bielorrusia es algo que se lleva orquestando desde hace más de una década y que no es algo nuevo con los resultados que se han obtenido de las elecciones presidenciales del pasado 9 de agosto, donde Lukashenko obtuvo el 80% de los votos frente a la oposición “feminista y democrática” de Svetlana Tijanóvskaya, que obtuvo poco más del 10% de los votos y que contó con la esperada promoción por parte de medios derechistas y progresistas a partes iguales[3].

Por otro lado, el apoyo a los candidatos de la oposición es cuanto menos poco creíble de ser en favor de la democracia, pues, aparte de condenar a Lukashenko, han sido países fervientemente anticomunistas como Polonia, Lituania, Ucrania o la oposición venezolana quienes han brindado especial apoyo a la oposición bielorrusa.

III. El petróleo

 

Estas ansias “democratizadoras” del imperialismo norteamericano, de la UE y los adláteres de éstos se multiplican tras el descubrimiento de dos yacimientos petrolíferos en el sureste de Bielorrusia, estimándose entre ambos yacimientos unas reservas de más de 2’5 millones de toneladas de crudo, sin descartar el descubrimiento de más yacimientos de petróleo. Sin duda, estos ingredientes, unido a los estrechos vínculos del país con Rusia, hacen que los imperialistas estadounidenses y de la UE no duden en sacar toda su parafernalia golpista, al objeto de sentar las bases para cambiar la dirección política del Estado bielorruso colocando a una marioneta reaccionaria, o abiertamente fascista, en el poder. Hemos visto que la agresión imperialista norteamericana y europea es una constante contra ese país desde hace décadas, sin embargo, la agudización de las contradicciones imperialistas y la bancarrota de la economía mundial, del capitalismo monopolista, acentúan la necesidad de las potencias imperialistas en declive, como son la UE y EE. UU., de desestabilizar dicho país exsoviético. De este modo, viendo que las sanciones, bloqueos, no arrojan el resultado apetecido por las potencias imperialistas decadentes, sacan el esquema clásico del golpismo del manual de la CIA: denuncias por doquier de fraude electoral, no reconocimiento de los resultados, presión internacional contra el país, etc.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) manifestamos nuestro apoyo hacia los comunistas bielorrusos y condenamos frontalmente las injerencias imperialistas en el país. Así mismo, expresamos nuestra completa solidaridad con todos los pueblos del mundo en la defensa de su soberanía nacional y hacia el legítimo gobierno de Bielorrusia, objetivo actual de las fuerzas reaccionarias internacionales.

 

Madrid, 14 de agosto de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

Referencias

[1] Consejo de la UE, Posición Común 2006/276/PESC, de 10 de diciembre de 2006, relativa a la adopción de medidas restrictivas contra determinados funcionarios de Belarús, DO L 101, 11.4.2006, p. 5.

[2] Reglamento (CE) n.º 765/2006 del Consejo, de 18 de mayo de 2006, relativo a la adopción de medidas restrictivas contra el presidente Lukashenko y determinados funcionarios de Belarús, DO L 101, 11.4.2006, p. 5, modificado en último lugar por el Reglamento (CE) n.º 646/2008, de 8 de julio de 2008, DO L 180, 9.7.2008, p.5

[3] Bustos, Á. (9 de agosto de 2020). Tres mujeres contra “el último dictador de Europa”. Público. Recuperado en: https://www.publico.es/internacional/elecciones-bielorrusia-tres-mujeres-dictador-europa.html