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El Estado, instrumento al servicio de la reacción. ¡Socialismo o barbarie!

El pasado día 27 de diciembre dos concejales de Reus por la CUP, Marta Llorens y Oriol Ciurana, fueron detenidos por el presunto delito de incitación al odio tras una denuncia realizada por la Policía Nacional por una manifestación ante el hotel donde se hospedaban algunos agentes policiales el pasado 3 de octubre.

Justo el día después de las elecciones catalanas, a las 12 horas de cerrarse los colegios electorales, el Tribunal Supremo ampliaba la causa general abierta contra el independentismo catalán a dirigentes políticos de ERC, PdeCAT y la CUP. También la Fiscalía de Barcelona ha citado a declarar a primeros de enero a 12 profesores y al director del IES El Palau de Sant Andreu de la Barca acusándolos de presuntos delitos de odio.

Según reproducen los medios de comunicación de la burguesía, con respecto a la causa general al independentismo catalán, por ejemplo el Confidencial el pasado día 26 de diciembre, “el ritmo del Supremo es trepidante (…) El magistrado mete el acelerador para cumplir con sus previsiones de cerrar la causa en el menor tiempo posible y celebrar juicio a un año vista (…) enero servirá para coger carrerilla de cara a un cierre de la instrucción en primavera”. Exponiendo también el motivo de tamaña celeridad “Con la formación de un Gobierno ya  en marcha que cuenta con 19 de sus miembros imputados por rebelión, tres de ellos encarcelados y cinco en el exilio de Bruselas, Llarena entiende que es necesaria máxima celeridad. Será la sentencia definitiva la que marque el futuro no solo de los afectados sino también del nuevo Govern. A las previsibles penas de prisión irán aparejadas inhabilitaciones a largo plazo por lo que el panorama de la Generalitat cambiará en unos meses.”

Contrasta esta velocidad del Tribunal Supremo, a la hora de defender los intereses del Capital y su Estado – del que forma parte -, con el paso de tortuga que la Judicatura emplea para resolver los despidos de millones de trabajadores que, por norma general, tarda  5 años en dictar una sentencia firme por un despido; por no hablar por el tiempo eterno que tarda en sentenciar la corrupción del Partido Popular o de algún miembro de la Corona y sus trapicheos y devaneos con la corrupción del PP en Baleares y Valencia. Pero es que la Justicia, bajo el Capitalismo, no sólo goza de una gran visión sino que su función es otorgar impunidad a la burguesía, a los monopolios, y reprimir a todo aquél que cuestione la dictadura del capital.

La explicación a esta celeridad bien la daba la Vicepresidenta del  Gobierno español en el acto electoral celebrado en Girona en la campaña de las elecciones catalanas cuando con tanta impunidad, como desvergüenza, crecida ante los suyos, señalaba  “¿Quién está mandando a la liquidación al independentismo catalán? Mariano Rajoy y el Partido Popular ¿Quién ha hecho que hoy por hoy ERC, Junts Per Catalunya y el resto de independentistas no tengan líderes porque están descabezados? Mariano Rajoy y el Partido Popular”, no dejando lugar a dudas no sólo de que se tratan de presos políticos, sino que la separación de poderes de la que tan hipócritamente hablan los demócratas de hoy, que son los franquistas de toda la vida, es una mera entelequia, y la vicepresidenta del Gobierno más corrupto de Europa lo ha dejado claro. Y es que el Estado, con sus tres Poderes – legislativo, ejecutivo y judicial – títeres de los monopolios, es el instrumento de opresión a través del que éstos imponen su dictadura, su hegemonía política esencial para perpetuar la explotación capitalista, para perpetuar el robo, la violencia y la desigualdad.

Esto se está viendo con una claridad meridiana en Cataluña. El Gobierno  utiliza al Poder Judicial para reprimir políticamente al independentismo, pero también para no acatar el resultado electoral del 21 de diciembre, tal y como han expresado varios dirigentes del PP, como el fascista Pablo Casado amparándose en la situación de diputados electos de Junts Per Catalunya y ERC presos y en el exilio para ganar por la vía de la Represión del Estado lo que no han conseguido en las urnas.

La alianza entre fascistas y oportunistas -en el campo del oportunismo destaca especialmente el rol de mamporrero que adoptó el PCE avalando la Transición y sirviendo después de cantera de cuadros políticos a todos los partidos que han ido turnándose el Gobierno en esta farsa de parlamentarismo burgués que no es sino la gestión descarada de los intereses del capital financiero- para perpetuar el capitalismo tardofranquista bajo una máscara democrática a golpe de terrorismo de Estado, corrupción y explotación en lo que se ha llamado el Régimen del 78, con la última cresta de la crisis del capitalismo monopolista iniciada en el final de la primera legislatura de Zapatero, se halla en bancarrota por ello no tiene más salida que apostarlo todo a la reacción, a la represión en todos los ámbitos de la vida social y económica.

El Gobierno corrupto de Rajoy, desde su victoria por mayoría absoluta en noviembre de 2011, a lo largo de la legislatura 2011-2015, siguió el camino marcado por el también reaccionario gobierno de Zapatero – baste recordar la militarización en la huelga de los controladores aéreos en diciembre de 2010 o la Reforma Laboral de ese mismo año -, realizó diversas leyes que, en su conjunto, han instalado por completo en la reacción política. Es lógico, el desarrollo del capitalismo putrefacto conduce a la reacción política. La Reforma Laboral, permitiendo el descuelgue de los convenios colectivos por parte de los empresarios, anula de hecho la negociación colectiva, la ilegaliza. Con la Ley Mordaza y la Ley de la Seguridad Privada el Estado se dota de instrumentos para agudizar la represión política y sindical. Y todo ello lo ha hecho el Gobierno reaccionario y corrupto de Rajoy para, ante el inevitable estallido social que  se ha de producir, como consecuencia de la depauperación de las condiciones de vida de la mayoría trabajadora y del cada vez mayor recorte de libertades, siendo hoy España un estado antidemocrático instalado en la reacción absoluta.

La violencia de clase ejercida por la burguesía es descomunal, como bien lo atestigua la realidad de los centros de trabajo, con un clase empresarial criminal que no sólo explota inmisericordemente a los obreros, sino que el Gobierno que tiene a su servicio le ha dotado de un marco legal donde los obreros no tienen derecho alguno. Los juzgados de lo social son un ejemplo de atropellos permanentes contra los derechos a los trabajadores, entregados por completo a los intereses de los empresarios, a los que dan impunidad y cobertura jurídica para refrendar todos los atropellos perpetrados por la burguesía.

A pesar de todas las medidas reaccionarias adoptadas por el Gobierno del PP en el período en que éste tenía mayoría absoluta, y que se mantienen cuando ya no la tiene gracias al apoyo de PSOE y C’s, iguales de putrefactos que el PP, se les quedan cortas y tienen que establecer marcos todavía más reaccionarios. La aplicación del artículo 155 ha sido un paso adelante en la represión, la cual cotidianamente se halla en la persecución del tejido asociativo no controlado por el Estado, de los CDR en Cataluña, de los sindicatos combativos, en los raperos que componen canciones que expresan el sentir de la juventud obrera o los tuiteros que opinan y que son encarcelados demostrándose que en este país la libertad de expresión brilla por su ausencia para todo aquél que no sea un reaccionario.

El Estado está quebrado políticamente, con una deuda en noviembre que asciende a 987.158 millones de euros, o lo que es lo mismo un 4,5% más que en noviembre de 2016, se han pulido la hucha de las pensiones, las cuales pierden poder adquisitivo año tras año,  las políticas económicas del gobierno roban a los trabajadores y transfiere cada vez más parte de la renta que les correspondía a ellos hacia los empresarios, implicando un empeoramiento en las condiciones de vida del pueblo, precariedad, paro, etcétera.  Esta situación impide que el Estado tenga margen para aplicar nada más que la represión, que avanzar inexorablemente hacia la mayor reacción, en definitiva, llevar a la clase obrera, y a las clases populares maltratadas por el Capitalismo Monopolista de Estado, al umbral de la Revolución Socialista, pues es claro que maduran las condiciones objetivas existentes en nuestro país para que se produzca el advenimiento de ésta; no obstante, el poder de la burguesía no caerá por su propio peso, como así nos demuestra la experiencia histórica, sino que es necesario tumbarlo por medio de una resuelta lucha en la que participen las masas proletarias y sus aliados.

Mienten a los trabajadores todos aquellos que les hacen albergar la falsa ilusión de que el Estado burgués es reformable,  que mediante los circuitos legales y políticos de la burguesía monopolista se pueden conquistar espacios democráticos en términos políticos y económicos y de justicia social. Mienten todos aquellos que le dicen al Pueblo que por la vía del voto y de la urna se puede alcanzar la emancipación nacional o la emancipación de la clase obrera. Los hechos demuestran que la acción de la socialdemocracia, del oportunismo,  han desorganizado a la clase obrera, le han inoculado el individualismo y la ideología burguesa, en definitiva, como han hecho siempre, han contribuido al desarrollo de la burguesía y, con ella, al desarrollo de la reacción, pues es la única salida que tienen los capitalistas para mantener su sistema y el Poder. Y  la única salida que tenemos la clase obrera, los explotados, es la organización de manera independiente del estado, en términos de clase, para defender nuestros intereses y combatir a la burguesía y al instrumento que le permite a ésta imponer su dictadura, el Estado, y construir el Socialismo e imponer la democracia de los trabajadores, la Dictadura del Proletariado.

¡SIN PARTIDO NO HAY REVOLUCIÓN!, ¡FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El cambio en Madrid es aplicar las políticas del PP sin oposición ninguna

El Ayuntamiento de Madrid sufre una más que previsible crisis una más- fruto de la propia naturaleza de la socialdemocracia encarnada en Ahora Madrid. La destitución de Carlos Sánchez Mato como delegado del Área de Gobierno de Economía y Hacienda muestra la esencia de la socialdemocracia como pata izquierda de un sistema capitalista implacable, explotador y criminal al que solo el socialismo puede hacer frente como alternativa política para los trabajadores.

 

Manuela Carmena se ha quitado definitivamente la careta frente a los trabajadores no dudando en cesar a aquel que ni siquiera piense en plantar cara a las miserables políticas antiobreras de la burguesía, siendo el Partido Popular quien vela de su estricto cumplimiento. Así, en la contradicción propia de quien trata de engañar a los trabajadores para obtener su voto aplicando a la vez las mismas políticas que los antecesores, ruedan las cabezas de quienes se plantean confrontar con ello.

 

Y eso que Carlos Sánchez Mato, del grupo de Izquierda Unida, ni siquiera planteó un enfrentamiento directo con la administración central, buscando siempre una solución institucional  a este asunto mediante denuncias. Es decir, ni tan siquiera la opción institucional es válida ya para la socialdemocracia, que se ve continuamente en la diatriba de firmar lo que el capitalismo, en su desarrollo inmisericorde, pone encima de la mesa o irse. De igual manera que ocurrió en Grecia con el referéndum en 2015, que dio como resultado un rotundo rechazo a las condiciones del rescate impuesto por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo y finalmente acabó aplicándose uno mucho peor.

 

La alcaldesa, ni corta ni perezosa, se ha valido de su contrincante político”, el Partido Popular, una vez más- para aprobar unos presupuestos injustos y contrarios a los intereses de la clase obrera dictados por el Gobierno central del Partido Popular, concretamente por el ministro de Hacienda y Función Pública Cristóbal Montoro. No es la primera vez que Manuela Carmena se apoya en los elementos más reaccionarios del estado español para aprobar resoluciones o votaciones, recordemos que en el mes de febrero Carmena votó junto con PP y C’s y contra Ahora Madrid una proposición sobre los presos políticos en Venezuela y en enero de este año que finaliza el Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó también una promoción de 355 pisos de lujo a 500 metros de la Castellana, con los votos a favor del PP y de 14 de los 20 concejales de Ahora Madrid.

 

Tan solo se trata de un ejemplo más que corrobora la inutilidad de la socialdemocracia para la clase trabajadora y lo bien que le siguen yendo las cosas al capitalismo con ella en el Gobierno. Otro triste pero clarificador ejemplo lo encontramos en Grecia, donde el capitalismo avanza implacablemente con el socialdemócrata Tsipras y su partido antiobrero Syriza en el Gobierno, que ya piensa en limitar el derecho a huelga, único escollo para la aplicación de las políticas antiobreras en el país heleno.

 
Y es que la enemistad de estos personajes creados por generación televisiva espontánea es solo mediática, y solo al principio. Una vez consumada la traición, y cuando ellos se sienten cómodos y seguros, salen las verdades a relucir de su propia boca: Con Carmena tengo una relación buena, la aprecio y la tengo cariño y creo que es mutuo. Desde hace dos años nos vemos periódicamente y hablamos e intentamos llegar a acuerdos en temas importantes. Y llegamos a muchos acuerdos”, estas declaraciones de Cristina Cifuentes son de lo más lógico si quitamos el ruido de fondo del circo mediático (criticas de corrupción de uno y otro lado, ataques, insultos entre ambos grupos parlamentarios) y hacemos un análisis dialéctico: ambas pertenecen a la misma clase social y defienden los mismos intereses.
 

 

El Partido Comunista Obrero Español en Madrid denuncia las políticas llevadas a cabo por la socialdemocracia en el Ayuntamiento de la capital, totalmente antiobreras y en connivencia con los elementos más reaccionarios como es el Partido Popular, y hace un llamamiento a la clase obrera madrileña a no secundar a engendros políticos del capital como Manuela Carmena. Solo el socialismo nos librará de la explotación y la miseria que tenemos que aguantar hoy en el capitalismo.

¡El enemigo de la clase obrera está en Madrid!

¡Fuera la socialdemocracia farsante!

¡Por el Socialismo!

 
Comité Local del Partido Comunista Obrero Español en Madrid



SOBRE LES ELECCIONS DEL 21 DE DESEMBRE

El passat dijous 21 de desembre es van celebrar eleccions autonòmiques convocades pel President del Govern espanyol, Mariano Rajoy, de manera il·legítima conseqüència de l’aplicació de l’article 155, va destituir a un Parlament elegit pel poble català i al Govern de la Generalitat. Un cop d’estat, en tota regla, perpetrat pel Govern de Rajoy, amb el suport de PSOE i Ciutadans, i que ha estat acatat i acceptat pel Parlament destituït i els partits polítics que el conformaven.

Va ser la resposta a l’expressió democràtica, tot i la repressió extrema de l’Estat que va ocasionar més de 1.000 ferits per les càrregues de la policia, de l’1 d’octubre i la voluntat expressada pel poble català que Catalunya esdevingués un estat independent en forma de república.

El procés electoral, per tant, estava plantejat en termes identitaris, en un escenari totalment polaritzat entre les posicions independentistes i les posicions del nacionalisme espanyol, i sota les condicions d’un estat d’excepció imposat pel Govern de Rajoy a Cataluny amb l’article 155 en vigor. O el que és el mateix, la intervenció impune del Govern per dissoldre la Generalitat i campant en aquesta institució al seu aire des de Madrid, i amb una repressió política que ha fet que el president de la Generalitat i quatre dels seus consellers estiguin a l’exili a Brussel·les, així com que altres membres del Govern estiguin a la presó.

Aquesta situació d’excepcionalitat i de polarització, unida a l’acceptació per part dels partits del bloc independentista – PdeCat creant Junts Pel Catalunya, ERC i la CUP -de la imposició de l’article 155 per part del Govern del PP, recolzat pel PSOE i Ciutadans. I es que aquestes eleccions van ser convocades per Rajoy sota el paraigua de l’aplicació de l’article 155, han portat a una participació molt elevada; de tal manera que la participació s’ha elevat en pràcticament un 7% respecte de les eleccions de setembre de 2015, passant-del 74,95% de participació a l’81,94%, o el que és el mateix, incrementant-se la participació en 230.647 vots més, votant 4.360.843 electors.

L’alta participació ha tombat un dels mites reiterats pel nacionalisme espanyol, el de la “majoria silenciosa”, i ha ratificat la majoria de les forces independentistes i el referèndum de l’1 d’octubre. De tal manera que el bloc independentista- JxCat, ERC i la CUP – ha crescut en nombre de vots respecte de setembre de 2015 i l’1 d’octubre, superant els 2 milions 63 mil vots, pràcticament 100 mil vots més que en les eleccions de setembre de 2015 i, pràcticament, mantenint el percentatge de suport electoral al 47,5%. En aquest bloc s’ha produït una transferència de vots entre les forces independentistes, de tal manera que la suma d’ERC i JxCat, que el 2015 es van presentar conjuntament a la coalició Junts Pel Sí, ha pujat quatre escons, obtenint el 43,04% dels vots, un creixement del 3,45% en referència a setembre de 2015. Aquests quatre escons han estat arrabassats a la CUP -que n’ha perdut 6- enfortint-se les posicions més dretanes dins del bloc independentista que , tot i haver crescut en nombre de vots en el seu conjunt i de mantenir la majoria absoluta al Parlament, ha perdut 2 escons.

D’altra banda, al bloc dels monopolis, del nacionalisme espanyol o, com els denominen els nacionalistes, del 155, també s’ha produït una transferència de vots a favor de l’organització desenvolupada pels monopolis, Ciutadans. Els que perden les eines polítiques del règim del 78 – PSOE i PP – es recuperen, en la seva major part, per aquesta força política que es situa a la dreta del PP, o el que és el mateix, a la dreta de l’extrema dreta. Així, tenim que el Partit Popular ha perdut pràcticament 166.000 vots -7 escons- situant-se com a última força política al Parlament, amb el 4,24% dels vots, malgrat l’augment de la participació. D’altra banda, el PSC-PSOE es presentava incloent a les seves candidatures al que va ser Unió Democràtica de Catalunya. Tot i haver guanyat el PSC un escó respecte al setembre de 2015, passant de 16 a 17 -s’inclou el vot que va treure Unió Democràtica de Catalunya al setembre de 2015- hauria baixat en percentatge de vot. El PSC ha passat del 12,72% i del 2,51% d’Unió, és a dir, de l’15,23% del vot al setembre de 2015 al 13,88% el 21 de desembre, o el que és el mateix ha perdut 23.067 vots respecte de setembre de 2015, tot això malgrat l’increment de la participació en aquests comicis. Totes aquestes fugues de vot, de PP i PSOE, unides a part de l’increment de participació, ha provocat la pujada de Ciutadans en 11 escons i 365.735 vots.

Finalment, i com a conseqüència d’un enfrontament electoral totalment polaritzat en termes d’identitat nacional, l’oportunisme a Catalunya d’En Comú -Podem també n’ha sortit escaldat. Han perdut 3 escons i 43.918 vots respecte a les eleccions autonòmiques de setembre de 2015. i sobretot, aquest procés ha servit per aguditzar les contradiccions en el si d’aquesta organització on el sector més esquerrà s’ha escindit i ha donat suport al bloc independentista, conseqüència de la violència exercida per l’Estat i en l’aplicació del article 155.

L’aritmètica electoral no deixa cap dubte de que el bloc independentista ha guanyat per gairebé 200 mil vots al bloc espanyolista defensor de la violència de l’1 d’octubre i de l’aplicació de l’article 155 i manté la majoria absoluta en escons al Parlament. Tampoc existeix cap dubte de que a Catalunya les forces polítiques que s’han expressat favorablement a una consulta pactada entre el Govern de la Generalitat i el Govern de l’Estat per celebrar un referèndum d’autodeterminació vinculant ostenta 21 escons i gairebé mig milió de vots més que el bloc que defensa el principi franquista de la unitat indissoluble d’Espanya i la negació al dret a l’autodeterminació.

Els resultats electorals del 21 de desembre, les eleccions de “les urnes de veritat” tal com deia Rajoy i el seu Govern, ens mostren una burgesia més fraccionada i reafirmen els resultats del referèndum de l’1 d’octubre, on el poble va expressar la seva voluntat democràtica – passant per sobre de la repressió de l’estat i de la seva violència policial – d’emprendre el camí de la independència de Catalunya i la constitució d’una República com implementació del nou estat. La reacció del Govern espanyol a la garrotada electoral que li ha endossat el poble català, per boca del mateix Rajoy, és la manifestació inequívoca de que el Govern no té res a dialogar amb aquells que han obtingut la majoria absoluta, de la mateixa manera que es seguirà aplicant la violència i la repressió de l’Estat si es qüestiona el que estableix la Constitució de 1978.

A la pràctica l’Estat, i la seva “democràcia” fruit de la Reforma de les Set Lleis Fonamentals del franquisme, il·legalitzen de fet les ideologies independentistes, comunistes, i de tot aquella l’objectiu polític de la qual no estigui emmarcat a la Constitució, és a dir, de tota la que no sigui la ideologia que els monopolis imposen i hagin marcat. Això s’aprecia clarament a Catalunya, on es poden presentar forces polítiques independentistes a les eleccions, però si aquestes guanyen les mateixes amb majoria absoluta i tracten de dur a terme el seu programa – concreció pràctica de la seva ideologia – pel qual han estat votats, l’estat no dubta a empresonar cautelarment – sense ni tan sols haver estat jutjats – als seus dirigents, utilitzant els diferents Poders de l’estat per escapçar políticament a aquestes organitzacions, reprimir-los, i impedir per terra, mar i aire la possibilitat d’implementar els programes pels quals han estat votats; estant de fet il·legalitzat l’independentisme català i els seus partits, deixant ben a les clares que l’Estat és antidemocràtic i reaccionari.

I és que enganyen al poble català, i fonamentalment a la classe obrera catalana i de la resta de l’estat espanyol, quan des de diferents ribes de la burgesia – ja sigui des de la de l’oportunisme o des de les files de l’independentisme – els assenyalen que únicament mitjançant les urnes podran assolir la República Catalana, o humanitzar al capitalisme o fer un Estat més just i tot això sense sobrepassar les estretes línies del reaccionari Estat espanyol.

Cap procés d’alliberament nacional, o d’emancipació de classe i construcció del socialisme, s’ha donat exclusivament pel camí de les urnes sinó per processos revolucionaris on el subjecte que es pretenia emancipar no acceptava les normes per les quals es produïa la seva submissió, realitzades per qui el sotmetia, sinó que les trencava, les feia inservibles i imposava el seu nou projecte polític passant per sobre del del seu opressor.

Després dels comicis l’article 155 segueix vigent, la repressió segueix als carrers de Catalunya, el desplegament de les Forces i Cossos de Seguretat de l’Estat també es manté, Rajoy ja ha manifestat que no hi ha cabuda per a la independència de Catalunya així com per a cap projecte polític que surti del marc de la Reforma del franquisme també anomenada Constitució del 78. Entre la presó i l’exili hi ha 8 electes a les eleccions (el doble de diputats que ha obtingut el PP a les eleccions), la Generalitat segueix intervinguda, etcètera ; a tot això cal unir que l’endemà de les eleccions al judici polític obert contra l’independentisme, el Tribunal Suprem va incrementar la llista d’investigats per rebel·lió a polítics d’ERC, PdeCat i la CUP, així com a la presidenta de l’Associació de Municipis per la Independència i, cinc dies després, la Fiscalia de Barcelona posa en el seu punt de mira a 13 professors d’un institut públic de secundària de Sant Andreu de la Barca.

Les eleccions del 21 de desembre deixen en mans del bloc independentista la conformació del Govern i deixen al Govern de Rajoy extremament afeblit, sostingut per Ciutadans i el PSOE amb l’objectiu de que el PP segueixi debilitant amb l’acció de govern i desenvolupant les polítiques reaccionàries que tots ells comparteixen. A més, la situació de fallida econòmica de l’Estat, amb un deute impagable, li tanca les portes per poder arribar a acords amb les forces polítiques de la burgesia catalana que doni una sortida a la qüestió nacional catalana, de tal manera que la burgesia no té possibilitat de sortir de l’atzucac en què es troba, escenari que sens dubte afectarà més al capitalisme espanyol i afeblirà encara més a l’Estat. D’aquesta manera, sens cap dubte, el govern dels capitalistes passarà la factura al proletariat imposant lleis que augmentin la desigualtat i l’explotació.

Davant d’aquesta situació, davant d’aquest carreró sense sortida l’única via que tenim la classe obrera és acabar amb el capitalisme i construir el Socialisme imposant la dictadura del proletariat, que és la major expressió democràtica possible. No obstant, això no serà possible sense el desenvolupament del nostre Partit, per això, des del PCOC seguirem treballant en els CDR portant-hi la nostra política amb l’objectiu de convertir-los en òrgans de poder popular i ampliant el Partit, que és apropar la revolució.

 

Barcelona, a 27 de desembre de 2017

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA  (P.C.O.C)

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

SOBRE LAS ELECCIONES DEL 21 DE DICIEMBRE.

 

El pasado jueves 21 de diciembre se celebraron elecciones autonómicas convocadas por el Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy,  de manera ilegítima, consecuencia de la aplicación del artículo 155 por el que éste destituyó a un Parlament elegido por el pueblo catalán, así como al Govern de la Generalitat. Un golpe de estado en toda regla, perpetrado por el Gobierno de Rajoy, con el apoyo de PSOE y C’s, y que ha sido  acatado y aceptado por el Parlament destituido y los partidos políticos que lo conformaban.

Fue la respuesta a la expresión democrática, a pesar de la represión extrema del Estado que ocasionó más de 1.000 heridos por las cargas de la Policía,  del 1 de Octubre y la voluntad expresada por el pueblo catalán de que Cataluña deviniera en un estado independiente en forma de república.

El proceso electoral, por tanto,  estaba planteado en términos identitarios, en un escenario totalmente polarizado entre las posiciones independentistas y las posiciones del nacionalismo español, y  bajo las condiciones de  un estado de excepción impuesto por el Gobierno de Rajoy en Cataluña, rigiendo el artículo 155 – o lo que es lo mismo, la intervención impune  del Gobierno  para disolver la Generalitat y  campando en dicha institución a sus anchas desde Madrid -, y con una represión política que ha hecho que el President de la Generalitat y cuatro de sus consellers estén en el  exilio en Bruselas, así como otros miembros del Govern estén en la cárcel.

Esta situación de excepcionalidad y de polarización, unida a la aceptación por parte de los partidos del bloque independista  de la imposición del artículo 155 – PdeCat creando Junts Pel Catalunya, ERC y la CUP – de la imposición del artículo 155 por parte del Gobierno del PP, apoyado por el PSOE y C´s, pues estas elecciones fueron convocadas por Rajoy bajo el paraguas de la aplicación del artículo 155,  han llevado a una participación muy elevada; de tal modo que la participación se ha elevado en prácticamente un 7% con respecto a las elecciones de septiembre de 2015, pasándose  del 74,95% de participación al 81,94%, o lo que es lo mismo, incrementándose la participación en 230.647 votos más, votando 4.360.843 electores.

La alta participación ha tumbado uno de los mitos reiterados por el nacionalismo español, el de la “mayoría silenciosa”, y ha ratificado la mayoría de las fuerzas independentistas, así como el 1 de octubre. De tal modo que el bloque independentista – JxCat, ERC y la CUP – ha crecido en número de votos con respecto de septiembre de 2015 y el 1 de octubre, superando los 2 millones 63 mil votos, prácticamente 100 mil votos más que en las elecciones de septiembre de 2015 y, prácticamente, manteniendo el porcentaje de apoyo electoral en el 47,5%. En este bloque se ha producido una transferencia de votos entre las fuerzas independentistas, de tal modo que la suma de ERC y JxCat, que en 2015 se presentaron conjuntamente en la coalición Junts Pel Sí, ha subido cuatro escaños, obteniendo el 43,04% de los votos, un crecimiento del 3,45% en referencia a septiembre de 2015. Estos cuatro escaños han sido arrebatados a la CUP, que ha perdido 6 escaños, fortaleciéndose así las posiciones más derechistas dentro del bloque independentista que, a pesar de haber crecido en número de votos en su conjunto y de mantener la mayoría absoluta en el Parlament, ha perdido 2 escaños.

Por otro lado, en el bloque de los monopolios, del nacionalismo español o, como les denominan los nacionalistas, del 155, también se ha producido una transferencia de votos a favor de la organización desarrollada por los monopolios, Ciudadanos, para hacer que lo que pierden las herramientas políticas del régimen del 78  – PSOE y PP – sean recuperados, en su mayor parte, por dicha fuerza política que se ubica a la derecha del PP, o lo que es lo mismo, a la derecha de la extrema derecha.  Así, tenemos que el Partido Popular ha perdido prácticamente 166 mil votos y 7 escaños colocándose como última fuerza política en el Parlament con el 4,24% de los votos, todo ello a pesar del aumento de la participación. Por otro lado, el PSC-PSOE se presentaba incluyendo en sus candidaturas a lo que fue Unió Democràtica de Catalunya. A pesar de haber ganado el PSC un escaño con respecto a septiembre de 2015, pasando de 16 a 17, contabilizando el voto que sacó Unió Democràtica de Catalunya en septiembre de 2015, habría bajado tanto en porcentaje de voto – pasando del 12,72% de PSC y del 2,51% de Unió, es decir, del 15,23% del voto en septiembre de 2015 al 13,88% el 21 de diciembre, o lo que es lo mismo perdiendo 23.067 votos con respecto de septiembre de 2015, todo ello a pesar del incremento de la participación en estos comicios. Todas estas fugas de voto, junto de PP y PSOE, unido a parte del incremento de participación ha provocado la subida de Ciudadanos en 11 escaños y  365.735 votos.

Por último, y como consecuencia de una contienda electoral totalmente polarizada en términos de identidad nacional, el oportunismo de Catalunya En Comú–Podem también ha salido trasquilado electoralmente, de tal modo que han perdido 3 escaños y 43.918 votos con respecto a las elecciones autonómicas de septiembre de 2015.  Y, sobre todo, este proceso ha servido para agudizar las contradicciones en el seno de dicha organización donde el sector más izquierdista se ha escindido y ha apoyado  al bloque independentista, como reacción a la violencia ejercida por el Estado y a la aplicación del artículo 155.

La aritmética electoral  no deja lugar a dudas en que el bloque independentista ha ganado, por casi 200 mil votos, al bloque españolista defensor de la violencia del 1 de octubre y de la aplicación del artículo 155, y mantiene la mayoría absoluta en escaños en el Parlament. Tampoco deja lugar a dudas en que en Cataluña, las fuerzas políticas que se han expresado favorables a una consulta pactada entre el Govern de la Generalitat y el Gobierno del Estado para celebrar un referéndum de autodeterminación vinculante ostenta 21 escaños y casi medio millón de votos más que el bloque que defiende el principio franquista de la unidad indisoluble de España y la negación al derecho a la autodeterminación.

Los resultados electorales del 21 de diciembre, las elecciones de “las urnas de verdad” tal y como decían Rajoy y su Gobierno, nos muestran una burguesía más fraccionada y reafirman los resultados del referéndum del 1 de octubre, donde el pueblo  expresó su voluntad democrática – pasando por encima de la represión del Estado y de su violencia policial – de emprender el camino de la independencia de Cataluña y la constitución de una República como implementación del nuevo estado. La reacción del Gobierno español al varapalo electoral que le ha endosado el pueblo catalán, por boca del propio Rajoy,  es la manifestación inequívoca de que el Gobierno nada tiene que dialogar con aquéllos que han obtenido la mayoría absoluta, al igual que se seguirá aplicando la violencia y la represión del Estado si se cuestiona lo establecido en la Constitución de 1978.

En la práctica el Estado, y su “democracia” fruto de la Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del franquismo, ilegalizan de hecho las ideologías independentistas, comunistas, y toda aquélla cuyo objetivo político no esté enmarcado en la Constitución, es decir, que no sea la ideología que los monopolios impongan y hayan marcado. Esto se aprecia claramente en Cataluña, donde se pueden presentar fuerzas políticas independentistas a las elecciones, pero si éstas ganan las mismas con mayoría absoluta y tratan de  llevar a término el programa – la concreción práctica de su ideología – por el que han sido votados, el Estado no duda en encarcelar cautelarmente – sin tan siquiera haber sido juzgados – a sus dirigentes, utilizando los diferentes Poderes del Estado para descabezar políticamente a dichas organizaciones, reprimirlos, e impedir por tierra, mar y aire la posibilidad de implementar los programas por los que han sido votados; estando de hecho ilegalizado el independentismo catalán y sus partidos, dejando bien a las claras que el Estado es antidemocrático y reaccionario.

Y es que engañan al pueblo catalán,  y fundamentalmente a la clase obrera catalana y del resto del estado español, cuando desde diferentes orillas de la burguesía – ya sea desde la del oportunismo o desde las filas del independentismo  – les señalan que únicamente mediante las urnas podrán alcanzar la República Catalana, o humanizar al capitalismo o hacer un Estado más justo  y todo ello sin rebasar las estrechas líneas del reaccionario Estado español. Ningún proceso de liberación nacional, o de emancipación de clase y construcción del socialismo, se ha dado exclusivamente por el camino de las urnas sino por procesos revolucionarios donde el sujeto que se pretendía emancipar no aceptaba las normas por las que se producía su sometimiento, realizadas por quién le sometía, sino que las rompía, las hacía inservibles e imponía su nuevo proyecto político pasando por encima del de su opresor.

Tras los comicios el artículo 155 sigue vigente, la represión sigue en las calles de Cataluña, el despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado también se mantiene, Rajoy ya ha manifestado que no hay cabida para la independencia de Cataluña así como para ningún proyecto político que salga del marco de la Reforma del franquismo también llamada Constitución del 78 , entre la cárcel  y el exilio hay 8 electos en las elecciones (el doble de diputados que ha obtenido el PP en las elecciones), la Generalitat sigue intervenida, etcétera; a lo que hay que unir que –  al día siguiente de las elecciones – al juicio político abierto contra el independentismo, el Tribunal Supremo incrementó la lista de investigados por rebelión  a políticos de ERC, PdeCat y la CUP así como a la Presidenta de la Asociación de Municipios Por la Independencia y, cinco días después, la Fiscalía de Barcelona pone en su punto de mira a 13 profesores de un instituto público de secundaria de Sant Andreu de la Barca.

Las elecciones del 21 de diciembre dejan en manos del bloque independentista la conformación del Gobierno y dejan al Gobierno de Rajoy tremendamente debilitado, sostenido por C’s y el PSOE al objeto de que el PP siga  debilitándose en la acción de gobierno en el desarrollo de las políticas reaccionarias que todos ellos comparten.  Además, la situación de quiebra económica del Estado, con una deuda impagable, le cierra las puertas para poder llegar a acuerdos con las fuerzas políticas de la burguesía catalana que dé una salida a la cuestión nacional catalana, de tal modo que la burguesía no tiene posibilidad de salir del callejón sin salida en el que se encuentra, escenario que sin duda va a afectar  más al capitalismo español y va a debilitar todavía más al Estado de tal modo que, sin duda, hará que el gobierno de los capitalistas pase la factura al proletariado imponiendo leyes que acrecienten la desigualdad y la explotación.

Ante esta situación, ante este callejón sin salida la única vía que tenemos la clase obrera es acabar con el capitalismo y construir el Socialismo imponiendo la dictadura del proletariado, que es la mayor expresión democrática posible. Sin embargo, esto no será posible sin el desarrollo de nuestro Partido, por ello, desde el  PCOC seguiremos trabajando en los CDR llevando nuestra política con el objetivo de convertirlos en órganos  de poder popular y ensanchar el Partido, que es acercar la Revolución.

Barcelona, a 27 de diciembre de 2017

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA  (P.C.O.C)

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Es una necesidad la unidad del sindicalismo de clase para acabar con el sindicalismo podrido

El pasado viernes 15 de diciembre los sindicatos CCOO y UGT aceptaron, procediendo a su firma el 20 de diciembre, el XVII Convenio Colectivo del sector de las Empresas de servicio – una parte del sector de las Tecnologías de la Información (TIC), concretamente las empresas de servicios informáticos -,  de Estudios de Mercado y opinión pública, Planificación, organización de empresas y contable, Consultoría en selección y formación de recursos humanos, técnicas de organización y dirección de empresas, auditoría y cualesquiera otras de orden similar. Un convenio colectivo con un ámbito temporal de una década – vigencia desde el 1 de enero de 2010 al 31 de diciembre de 2019 – y cuya firma es una auténtica traición a los trabajadores de dichos sectores agrupados, y al conjunto de la clase obrera.

Nos encontramos ante un convenio colectivo que es un cajón de sastre que abunda en la división de la clase obrera en el Sector TIC y que regula y ordena las relaciones laborales de los trabajadores subcontratados en dicho sector,  es el convenio colectivo de la externalización de los servicios informáticos de las empresas. Precarización y división de la clase obrera estimulada por la Patronal y aceptada por los sindicatos amarillos de la Patronal y su Estado: CCOO y UGT.

Si bien el Sector TIC y de Contenidos, según datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la SI, dependiente del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, en el año 2016 tenía 33.170 empresas activas con una cifra de negocio de 105.474 millones de euros y 471.860 trabajadores empleados por dichas empresas; el XVII Convenio Colectivo de Planificación, Consultoría, empresas de mercado y opinión pública y empresas de servicios TIC afectará a 150.547 trabajadores de empresas de servicios pertenecientes al Sector TIC, empresas que tuvieron una cifra de negocio total en 2016 de 11.818 millones de euros; así como a los trabajadores del Sector de Estudios de Mercado y opinión pública cuya cifra de negocio en 2016 ascendió a 491,445 millones de euros.

El Convenio signado por CCOO y UGT ha concedido a la Patronal todos los retrocesos contemplados en la  Reforma Laboral realizados por el Gobierno del Partido Popular en el año 2012, y contra la que hicieron una Huelga General, así como la legalización de más precariedad laboral, con una clasificación profesional que, en la práctica, va a permitir a los Empresarios rebajar aún más los salarios y reducir los costes laborales.

Lo que han hecho CCOO y UGT, firmando un empobrecimiento de más de un 21% en los salarios de los trabajadores afectados por dicho convenio en el período de vigencia del mismo, no es otra cosa que la legalización por la vía del Convenio Colectivo de la devaluación salarial que en el conjunto de la clase obrera se ha producido a lo largo de la crisis. No hemos de olvidar que la devaluación salarial del conjunto de la clase obrera en el estado español, entre los años 2008-2015, ha significado un empobrecimiento de los salarios del 22,6%.

Esta devaluación salarial se ha producido por la vía de la destrucción de empleo, así como de las políticas de rotaciones de plantillas, donde CCOO  y UGT han jugado un papel relevante firmando todos los EREs  que les han puesto por delante y por los que han obtenido pingües beneficios, así como por las políticas laborales realizadas que potencian la temporalidad, los contratos a jornada parcial, así como los convenios colectivos de traición firmados que han provocado que las nuevas contrataciones perciban retribuciones un 23% inferior a los años previos al estallido de la crisis a finales de 2007, acentuando la brecha salarial, satisfaciendo de este modo los intereses de los empresarios, de tal manera que los costes laborales unitarios reales en estos últimos ocho años se han reducido un 7,4%.

Y es en esta senda – en esta dirección que impone el capitalismo monopolista español y europeo en donde deben circunscribirse las políticas económicas y laborales del gobierno, seguidas a pies juntillas por CCOO y UGT, al objeto de satisfacer los intereses económicos de los empresarios – donde se deben ubicar los convenios firmados por esos dos sindicatos, que son piezas esenciales del Capitalismo Monopolista de Estado y que simulan una falsa democracia en el establecimiento de las relaciones y condiciones laborales de los trabajadores.

El ejemplo del Convenio de Planificación, consultoría, empresas de estudios de mercado y opinión pública y de servicios informáticos es clarificador al respecto. Una traición en toda regla que persigue el incremento del beneficio de los empresarios de dicho sector a costa de agudizar la explotación de los trabajadores. Es la razón de ser del imperialismo, que cuanto más se desarrolla más acrecienta el grado de depauperación absoluta y relativa del proletariado. En este convenio en cuestión, mientras desde el año 2007 hasta el 2016 las Empresas de servicios del sector TIC han tenido una tasa de crecimiento anual acumulativo, constante, del 3,6% cada año, o lo que es lo mismo un crecimiento del 28,8% en dicho periodo, los sindicatos CCOO y UGT  han firmado unas tablas salariales que no contemplan subida salarial alguna entre los años 2010 a septiembre de 2017 y que, en una década hace que los salarios se empobrezcan por encima del 21%.

Esta forma de actuar, y de traicionar a la clase obrera vendiéndola a la burguesía,  de CCOO y UGT no es nueva, desde los Pactos de la Moncloa de 1978, el Acuerdo Marco Interconfederal (AMI) suscrito entre la CEOE y UGT a principios de los 80, el Acuerdo Nacional de Empleo y los Acuerdos Económico y Social  suscritos por CCOO,UGT, CEOE y el Gobierno de Felipe González y, posteriormente desde 1997 con los sucesivos Acuerdos Interconfederales Sobre la Negociación Colectiva primero, y con los Acuerdos por el Empleo y la Negociación Colectiva después, los sindicatos CCOO y UGT han sido los instrumentos fundamentales del Capital con los que la burguesía ha garantizado que los salarios siempre estuvieran por debajo del incremento de la carestía de vida, estableciendo marcos laborales que han agudizado la explotación de los trabajadores  y han garantizado las tasas de ganancia de la burguesía.

Es por esta razón, por estos servicios prestados, por los que el Estado financia y mantiene a sus sindicatos CCOO y UGT, también salpicados por los escándalos de corrupción y con un descrédito sobresaliente entre las filas de la clase obrera, ajena a la afiliación sindical en un país donde en el último cuatrienio únicamente  han celebrado elecciones sindicales un 36,06% de los trabajadores ocupados. De entre los delegados electos, en el último cuatrimestre, hay tres grandes bloques compuestos por CCOO, con 95.773 delegados electos (35,9%), UGT con 86.685 delegados electos  (32,5%) y un último bloque con el resto de sindicatos y candidaturas  que cuenta con 84.312 delegados electos (31,6%). De tal modo que el sindicato mayoritario, CCOO, posee el 35,9% de la representación de las elecciones sindicales, que como hemos visto anteriormente no realizan el 63,94% de los trabajadores en activo; con lo que extrapolado al conjunto de la clase obrera, dos sindicatos que no alcanzan juntos  ni un 12% de la afiliación de los trabajadores son los que firman las condiciones de la totalidad de los trabajadores. Para mayor abundamiento, según la propia CCOO, el 46% de esos delegados electos bajo sus siglas no son afiliados del citado sindicato, con lo que de los 95.773 delegados electos por CCOO 44.056  no son afiliados al sindicato, con lo que la debilidad es aún mayor. Las cifras dejan bien claro que a dichos sindicatos no los apoya la clase obrera, que masivamente está fuera de los mismos; sin embargo la burguesía, a través de su Estado, le otorga la totalidad de la representación de los trabajadores, prebendas y liberaciones a espuertas.

Y es que hoy a CCOO y a UGT la fuerza no se la dan los trabajadores, que están fuera de dichas centrales sindicales por corruptas y traidoras, de tal modo que a duras penas sumando a los dos sindicatos no llegan a alcanzar el 12% de afiliación, sino que la fuerza se la da, por un lado, el Estado y, por otro, la incapacidad que están manifestando los sindicatos que se denominan de clase, y combativos, de unirse para  acumular un mayor grado de representatividad que en la actualidad se halla dispersa y  para adquirir un mayor tamaño que les permita llegar a los trabajadores y arrancarlos hacia la afiliación y la organización en los centros de trabajo desde posiciones de clase, rompiendo el reformismo y la conciliación de nuestra clase con la burguesía.

Esta realidad es propia del capitalismo en su fase monopolista, de descomposición, donde la burguesía monopolista soborna, compra, continuamente a una reducida capa de obreros cualificados, la aristocracia obrera, que en concomitancia y con la ayuda de la burguesía se apoderó – hace décadas – de los puestos de mando de CCOO y UGT, convertidos en instrumentos de la burguesía con los que ésta no sólo roba inmisericordemente al proletariado, sino que los desvía de sus intereses de clase y les inocula el pensamiento de la burguesía, envenenando a los trabajadores con el veneno reformista y la conciliación de clases, perpetuando el sometimiento y la explotación de la clase obrera por parte de la criminal burguesía.

El Sector que regula el Convenio de traición firmado de Planificación, consultoría, empresas de estudios de mercado y opinión pública y de servicios informáticos es un sector donde los índices de afiliación bajan de la media y donde los datos de afiliación de CCOO y UGT son aún más ínfimos, no alcanzando entre ambos sindicatos, tan siquiera, el 5% de la afiliación. Ello es consecuencia de que es un sector joven, que se ha desarrollado en plena vorágine capitalista, en un mundo donde ya no existía el campo del socialismo, con una clase obrera sin referente alguno expuesta a la acción más despiadada de los oportunistas, de los traidores, de la aristocracia obrera.

Es una necesidad, una exigencia, que los sindicatos de clase y combativos se unan. Hoy el sindicalismo de los monopolios, el sindicalismo vendido de CCOO y UGT se sostiene en pie por la incapacidad de los primeros para unirse, que les dotará de tamaño suficiente para atraer y poder organizar a los trabajadores en los centros de trabajo en la lucha de clases y fortalecer el sindicalismo de clase anteponiendo e imponiendo los principios de clase y la lucha de clases con respecto del corporativismo y del nacionalismo. Si esto hubiera pasado en el Sector  de Planificación, consultoría, empresas de estudios de mercado y opinión pública y de servicios informáticos este convenio de traición no se hubiera firmado, ni tampoco las cúpulas traidoras de CCOO y de UGT podrían haber campado a sus anchas vendiendo a los trabajadores del sector.

Nuestra apuesta sindical es la Federación Sindical Mundial y el fortalecimiento de los sindicatos de la FSM. Sin embargo, en el estado español hay diversos sindicatos que forman parte de la Federación Sindical Mundial, en consecuencia, que asumen el modelo sindical y los principios de la FSM. Siendo así ¿Por qué estos sindicatos no se unen cuando todos ellos asumen los mismos principios, modelo y referente sindical? Es hora de tomar conciencia de nuestra fuerza unidos, de que es el momento histórico para sumar y echar a andar el proyecto de unificación del sindicalismo de clase, que será la tumba no sólo del oportunismo y la traición del sindicalismo vendido a la burguesía de CCOO y UGT, sino que será el principio del fin del capitalismo.

El Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores honestos que puedan quedar en CCOO y UGT a romper la afiliación con dichos sindicatos, corruptos hasta el tuétano y enemigos de la clase obrera, y los llama a fortalecer los sindicatos de la Federación Sindical Mundial en el estado español al objeto de desarrollar un proceso unitario donde todo el sindicalismo de clase se funda en una única organización sindical de clase que aglutine a los trabajadores por la conquista de unas condiciones de trabajo más justas y por la superación del régimen de explotación de los trabajadores mediante la lucha de clases, única vía para acabar con la indigna situación en la que a los trabajadores nos han conducido los oportunistas y que desbanque a los sindicatos vendidos y traidores de CCOO y de UGT.

 

¡ABAJO EL ESTADO IMPERIALISTA ESPAÑOL Y SUS SINDICATOS CORRUPTOS Y VENDIDOS!

¡POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE!

Madrid, 21 de diciembre de 2017.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El revisionismo histórico en el sistema educativo

Ni que decir tiene que el sistema educativo está en manos de la burguesía, como no puede ser de otra manera bajo el sistema capitalista. Esto trae consecuencias graves para los intereses de la clase obrera, pues pasa a estar dominada culturalmente por la clase explotadora, retornándonos a aquella premisa de Marx que dice que “la ideología dominante, es la ideología de la clase dominante”, en la que además debemos incluir todo el aparato mediático burgués así como otros mecanismos de transmisión de cultura no tan masivos.

 

En el caso que atañe a nuestras escuelas, institutos e universidades, la ideología capitalista fluye como río en bajada, habiendo sido ya testigos de aberraciones tales como: libros de primaria promoviendo planes de pensiones privadas, la cultura enterpreneur, que descarga las culpas del fracaso del sistema sobre el individuo,la responsabilización de los fallos del capitalismo sobre sus propias víctimas en lugar de sobre el sistema, alabanzas a Esperanza Aguirre, mientras a su vez se culpaba a la 2a República de la infame Guerra Civil provocada por el alzamiento fascista de Franco, e incluso a la Editorial Santillana atreviéndose a tergiersar directamente al mismísimo Karl Marx, diciendo de él que era un admirador del capitalismo.

 

Estos ejemplos no son nada que deba sorprender a estas alturas, pero desde el Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya queremos hacer hincapié con más detalle en una forma de tergiversación específica que, sin duda, puebla las universidades de nuestro país y previsiblemente de todo el mundo capitalista: El revisionismo histórico, entendiendo este concepto como la manipulación de la historia para obviar todo lo que representan y han representado tanto la Unión Soviética como el socialismo en general para el avance de la humanidad.

 

1-Las narrativas sobre el Estado de bienestar.

 

Es frecuente que en las facultades, especialmente de índole de humanidades y tradición activista (Ciencias Políticas, Sociología, etc.), al educar sobre cuestiones sociales se ponga el ojo sobre el mal llamado “Estado de Bienestar”, como paradigma de lo que debiera ser una sociedad avanzada, en especial haciendo alusión a los países nórdicos, obviando toda una serie de factores que sí o sí debieran ser explicados para que la clase obrera comprenda realmente de qué estamos hablando cuando nos referimos a este supuesto paradigma “ideal” de sistema político:

 

-Se habla de él como el “pacto capital-trabajo”, ahora quebrado. Se obvia completamente que este Estado de Bienestar fue la reacción de pánico de la burguesía de ciertos estados imperialistas ante el triunfo soviético en la Segunda Guerra Mundial, las revoluciones en los países liberados del yugo fascista por el Ejército Rojo durante la contienda y el consiguiente atractivo que generaba el comunismo en las masas proletarias oprimidas en un momento de máxima agudicación de lucha de clases a nivel mundial. De igual modo, se obvia que la involución acelerada de este mismo estado está directamente conectada con la actual inexistencia de un bloque socialista que sirva de referente al proletariado.

 

-Se habla de sus “fallos” actuales, reconociendo su incapacidad para resolver cuestiones como el problema del paro forzoso o las complejidades que presenta la inmigración en nuestros países, no sólo obviando que es imposible resolver estas problemáticas sin atacar las raíces de estos problemas en este sistema, sino ignorando conscientemente el hecho de que el Estado de bienestar se ha sostenido a costa de los recursos y la sangre obrera de las colonias o neocolonias: América Latina, Asia y África. Y por ende no puede ser ejemplo de nada, más que de lo que es: otro engaño de la clase explotadora para perpetuarse en su posición privilegiada.

 

-Se presenta a Suecia o Noruega como paradigmas deseados. Si bien, ya es un sinsentido partiendo de la premisa de que son estados capitalistas, conviene remarcar algunas de las consecuencias de esa quimera “social-liberal” que son estos países, como la muerte en soledad -uno de cada cuatro suecos muere solo y nadie reclama su cuerpo-, reflejo del triunfo del individualismo liberal, o el elevado índice de suicidios.

 

2-El análisis histórico del siglo XX y XXI:

 

-Cuando se hace una revisión a la evolución de la humanidad en términos de avance económico, de derechos y tecnológico, se presenta la historia del capitalismo como la historia del mundo contemporáneo. En cambio, se ocultan los logros alcanzados por la  Unión Soviética ya en sus primeros años, pues, mientras el capitalismo en su fase imperialista entraba en una profunda crisis de sobreproducción tras el crack del 29 y lastraba todas las carencias materiales del pueblo trabajador, propias del capitalismo, en el socialismo la igualdad de derechos para la clase obrera y la total colectivización de todos los medios de producción ya estaba siendo un hecho real.

 

-De igual manera, se resta peso al valor fundamental del movimiento obrero en la conquista de derechos.

 

3-Tratamiento de la economía:

 

-Para los académicos burgueses, a la hora de enseñar, sólo existe la economía capitalista, no la planificada. Podemos verlo no sólo en Administración y Dirección de Empresas, sino en las asignaturas sueltas que otras facultades de humanidades realizan, donde los principios y criterios enseñados son fundamentalmente capitalistas, no planteando en ningún caso cómo funcionar de otra manera, ni mucho menos cuestionando la propiedad privada.

 

La economía capitalista es presentada como ciencia irrefutable, cuando estamos hablando de ideología, de liberalismo, de algo que puede y debiera ser cuestionado y derribado de arriba a abajo.

 

Se obvia el factor humano en los análisis. Por trasladar esto a un ejemplo: si para aumentar mis beneficios empresariales he de despedir a un trabajador, lo despido. No se habla ni cuestiona el hecho de que esto significa abandonar a su suerte al obrero, desposeído ante la miseria que representa la vida proletaria.

4-Tipología de autores, en especial en las facultades consideradas “progresistas”:

 

-Ciencias Políticas, Sociología, etc. acostumbran a ser facultades de activismo social, nutridas en buena medida de las ideologías recibidas en clase. Sin embargo, vemos que, por ejemplo, Karl Marx apenas es tocado de refilón en estas, junto a otros autores, siendo que Lenin o Stalin ni siquiera son mencionados, dejándose completamente marginada la ideología comunista, tan nociva para el sistema. A su vez, se presentan autores como Adam Smith y la  infame “mano invisible”.

 

-En contrapartida, se hace hincapié en autores de índole posmoderna como Michael Foucault y su teoría del poder, así como en toda una serie de autores y autoras asociados a las políticas de identidad (identity politics) o “ismos”, cuya ideología diluye y difumina dramáticamente la perspectiva de clase, al promover visiones parceladas o sesgadas de la lucha de clases -la cual ni siquiera suele ser mencionada-, retirando el foco del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción, antagonismos fundamentales que vertebran las desigualdades en el capitalismo. Estas perspectivas colaboran de forma miserable a la disgregación del movimiento obrero. No es casualidad que buena parte de ellas salgan de universidades yankees durante la segunda mitad del siglo XX.

 

5-Ámbitos de impacto: Se trata de una invasión transversal.

 

-Podemos ver estas perspectivas tanto a nivel de grado (o la anterior licenciatura), como de posgrado o máster, pues ya sólo en sus títulos podemos verlos ocasionalmente. Si bien, la tergiversación histórica como mencionamos al principio del artículo, es transversal, desde la más tierna infancia.

 

-Desde estas facultades, por ejemplo en el caso de Sociología y su rama dedicada a la sociología de la educación, se habla de promover el cambio desde esta. A los promotores de estas ideas, podríamos preguntarles, por ejemplo, ¿cómo piensan encajar una educación en valores, para el caso, no competitivos (socialistas), si los medios de producción materiales y culturales, y por ende el sistema educativo en sí, están en manos de la burguesía, que no tiene ningún interés en ello? Se propone la cuadratura del círculo. Jamás se podrá hacer un cambio radical si la clase obrera no toma los medios de producción, salvo pequeños parches locales dentro de los límites permitidos por el Capital.

 

6-El sindicalismo estudiantil, un freno reformista.

 

Si bien, las universidades y facultades acostumbran a tener sindicatos de estudiantes, estos brillan por su ausencia de cohesión ideológica, carácter posmoderno (dominio de las ideologías de los movimientos sectoriales), baja participación y, en general, una falta de claridad de ideas y objetivos, propia de cualquier movimiento interclasista, que desnorta al estudiantado de extracción obrera y popular y lo arrastra al campo de la burguesía.

 

A modo de síntesis:

 

Desde el P.C.O.C., denunciamos que la universidad burguesa, más allá de los conocimientos metodológicos que pueda aportarnos para desarrollar un rol funcional a los intereses de su sistema dentro de su anárquica rueda productiva, es ante todo una máquina de tergiversar la historia de la humanidad, narrarla en clave capitalista y de manera intencional presentarla como un “todo” mundial, insultando de forma infame el legado del socialismo tras la Gloriosa Revolución de Octubre, tratando de sustituir lo que esta experiencia nos enseña por ideologías posmodernas sectoriales que segreguen a la clase obrera en pequeñas luchas parciales por diversas causas, desconectadas del proletariado y su interés fundamental: la emancipación de clase, y con ella el fin de las desigualdades.

 

Para que el mundo académico nos cuente la historia desde la visión del proletariado, es fundamental que este tenga en sus manos todos los medios de producción de cultura, que simultáneamente ha de venir con la posesión de los medios de producción material, para lo cual el socialismo es condición sine qua non.

 

¡Por el fin del revisionismo histórico y el respeto al legado del campo socialista!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

¡Por la Revolución!

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)




La sanidad de los madrileños, en estado crítico ¡Por la defensa de los servicios públicos!

 

La sanidad en Madrid se encuentra en una situación cada vez peor, el avance del capitalismo es imparable y el gobierno del PP, tanto en la región como en el estado, allana el camino a la burguesía en su batalla por liquidar los servicios públicos en su búsqueda insaciable de aumento de beneficios.

Hace justo un año, por estas fechas, el Hospital Gregorio Marañón permaneció sin agua caliente ni calefacción durante varias horas. El hospital, además, gestionó contratos en 2015 por más de tres millones de euros mientras que dos jefes y un técnico superior de la Subdirección de Ingeniería denunciaron en la Consejería de Sanidad presiones, persecuciones, marginación y encargos de obras o reparaciones sin contrato o aprobación de presupuesto por parte del departamento. Añadieron que se les impidió” supervisar obras y existe una opacidad” casi total en los trabajos.

 

Desprendimiento del techo de una sala de extracciones del hospital Gregorio Marañón. / @MaranionMats

Desprendimiento del techo de una sala de extracciones del hospital Gregorio Marañón. / @MaranionMats

El pasado 4 de diciembre de este año, el Hospital Gregorio Marañón reportaba la caída por tercera vez este año- de un techo debido a la filtración de agua por una avería en la primera planta del pabellón de Oncología. Hoy conocemos que el Hospital de La Paz redujo el número de camas y de personal mientras aumentaban las urgencias y los ingresos. 50 camas y 50 trabajadores menos que han obligado a los trabajadores de este Hospital a denunciar la situación. Además, el deplorable estado las infraestructuras sumado a la falta de personal y material hace que el Hospital La Paz amanezca inundado tras los días de lluvia en la capital:

 

Hospital La Paz

Mientras los contratos de los trabajadores de la sanidad pública se hacen por meses, incluso por días u horas, evitando así pagar las vacaciones al personal no fijo, los trabajadores estamos perdiendo en apenas unos años una sanidad pública mínima que garantice la salud del pueblo trabajador.

La gestión que el Estado ha hecho de la crisis en éste sector, donde se redujo el gasto público en un 11% (8.000 millones) en el período 2010-2014, produjo un trasvase de riqueza desde las familias a las corporaciones de la sanidad privada, que les ha supuesto un incremento de ingresos del 16%, más de 4.000 millones de euros.

En 2015, el gasto en sanidad per cápita del estado español fue de 2.374 euros mientras que la media europea fue de 2.797. El gasto total en sanidad es del 6,1% del PIB mientras que la media europea es del 9,9% y mientras que en europa el 79% de esa inversión se destina en la sanidad pública, en el estado español la sanidad pública solo recibe el 71% del exiguo presupuesto y e 29% va a parar a manos de la empresa privada. Y la previsión, según la OCDE es que la inversión en sanidad caiga en España en 2018 por debajo del 6%.

Los trabajadores de la sanidad privada, en estado de precariedad salarial y de salud laboral por las condiciones de trabajo, han demostrado pese a la desconvocatoria de la huelga por parte de los sindicatos amarillos y traidores CCOO, UGT y SATSE- que la sanidad privada, con su explotación inmisericorde a sus trabajadores y sus ahorros de costes, es absolutamente incapaz de poder atender al pueblo en sus necesidades sanitarias y que su único objetivo es el de ganar dinero a costa de nuestra salud.

El capital avanza con paso firme en nuestro país, con la seguridad de quien tiene en el gobierno del PP a un partido que defiende a ultranza sus intereses, apoyado por otros dos (PSOE y Ciudadanos) que también lo hacen, y con la bala de la socialdemocracia de Podemos que nunca cuestionará el sistema de producción capitalista ni denunciará la propiedad privada de los medios de producción- en la recámara. Los sindicatos mayoritarios”, CCOO y UGT, al servicio del capital pues es de este y no de sus cada vez menos afiliados donde obtienen sus fuerzas- salvaguardan los intereses de la burguesía, clase hoy dominante como se puede observar y sufrir, con su labor de zapa entre los trabajadores.

El sistema capitalista, tras la caída de la Unión Soviética, vuelve a sentirse con las fuerzas necesarias para atacar a los servicios públicos, al mal llamado Estado del Bienestar”, creación burguesa para aplacar el avance revolucionario por los derechos de los trabajadores. Y el proceso es bien conocido por todos: recortar los presupuestos destinados a estos servicios y abrir la veda con pequeñas privatizaciones (limpieza, gestión…), bajar la calidad del servicio público a niveles alarmantes e iniciar la batalla ideológica de las bondades de la sanidad, educación, pensiones… privadas para después proceder a su completa privatización.

En la fase final del proceso es donde nos encontramos hoy y por ello tan importante es denunciar los hechos propios de este proceso como el combate ideológico, y comprender que sin la organización obrera, sin el sindicato de clase la Coordinadora Sindical de Clase- en torno al cual organizarse para defender los derechos económicos de los trabajadores y sin el partido del proletariado el Partido Comunista Obrero Español- con el que desarrollar la lucha ideológica y la toma del poder político el capitalismo seguirá avanzando, a mayor o menor ritmo, y machacando con su avance a nuestra clase.

 

¡Contra el avance del capital! ¡Por la organización obrera!

¡Por el sindicalismo de clase y combativo!

¡Por el Socialismo!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Madrid

 
 



El Estado español contra el proletariado: la heroína regresa con fuerza a Barcelona

No es desconocido que en España sufrimos una ola dramática de heroinomanía allá por los 80 y los 90, coincidiendo con una época clave para el asentamiento del Estado monárquico-burgués, de clara raigambre fascista en el que residimos. La heroína corrió principalmente por los barrios y periferias de Barcelona, Madrid y Euskadi, que no casualmente fueron focos de resistencia contra la farsa de la Transición, especialmente en el caso de los vascos. En contrapartida, apenas se dio la misma drogadicción en zonas tradicionalmente conservadoras y poco industrializadas como Burgos. Sin embargo, esta ola de drogadicción no llueve del cielo, ni nace aleatoriamente, sino que cuenta con el interés y complicidad necesarios por parte del Estado burgués, en tanto que instrumento para adormecer al proletariado y someterlo a los intereses de la burguesía. Por ello no es coincidencia que en aquellos tiempos se destapara el rol clave de la Guardia Civil en la distribución de la sustancia adictiva, tal y como constató la Policía local de Arrasate, no sólo en el País Vasco y comunidades de mayor tradición reivindicativa, sino a lo largo y ancho del Estado.

 

Si aquel era un contexto de potenciales reivindicaciones contra un Estado impuesto por las élites franquistas (con la complicidad de todos los reformistas, incluido el PCE de Carrillo; no lo olvidemos), no es para nada sorpresivo que en un contexto de cada vez mayor desigualdad y miseria para la clase obrera como es el actual, nos encontremos con noticias como el rebrotamiento de la herína en Barcelona, aparentemente con una red de “narcopisos” y un precio del producto más económico (probablemente por la adulteración de éste) que parece dar a entender que no hablamos de una mera anécdota, sino de un flujo consolidado de droga en diversas zonas de la capital catalana, como Raval i Sant Adrià.

 

El Estado capitalista es cómplice y actor necesario para que fluya el narcotráfico

 

El fin que persigue de facto (que no sobre el papel, pues en la teoría hay una “lucha contra el narcotráfico”) el Estado al dar rienda suelta a estas dinámicas, además del negocio que implica, no es otro que el de poner esta droga destructora de la psique (y con ello de cualquier cosa que se parezca a una actitud revolucionaria) a fluir por los barrios proletarios, pues la heroína esclaviza al que la consume hasta, lamentablemente, acabar con él en múltiples ocasiones, finiquitando las posibilidades de organización contra el Estado burgués, como ya pudimos ver en nuestros territorios a finales del siglo XX

 

Podemos ver los mismos patrones en otros países como el es caso de Estados Unidos, la primera potencia mundial del mundo capitalista, donde se han registrado en 2015 casi 13.000 muertos por sobredosis de heroína, suponiendo un aumento del 328% respecto a 2010.

 

Sin embargo y a pesar de que la drogadicción puede parecer un fenómeno planetario, la apología del consumo de las drogas como algo desenfadado es un elemento típicamente capitalista, como analiza Eliseo Bayo en su libro “Descubro y acuso”. Además, sabemos que los estados socialistas siempre se han opuesto tanto al narcotráfico como al consumo de drogas por recreo, llegando al punto de que las mafias de Moscú y Leningrado jamás pudieron abordar este negocio criminal hasta la caída de la Unión Soviética.

 

Es el Socialismo, pues, condición sine qua non para acabar con el narcotráfico de una vez por todas.

 

La complicidad de parte de la intelectualidad con las drogas

 

Decía el profesor y alcalde de Madrid Tierno Galván, allá por 1984, “el que no esté colocado, que se coloque y, ¡al loro!” y  “queremos que Madrid sea una ciudad viva”, entre otras frases que quedaron en la hemeroteca y que ponen de manifiesto la trivialidad con la que ha sido enfocada por parte de la intelectualidad de la mal llamada izquierda el uso de las drogas, incluso en épocas críticas para el proletariado español en relación a ese tema como fueron los 80. Se nos muestra el uso de las drogas como un elemento de ocio y de liberación (el mismo Pablo Iglesias considera razonable la legalización de la marihuana, por poner un ejemplo reciente), llegando a verse como contrarrevolucionaria la lucha contra éstas, como algo de mentes “cerradas”. Por lo tanto, son cómplices de la desgracia que representa la droga para la clase obrera española, a la que arengan a alejarse de la realidad a través de sustancias químicas, realidad que se debe combatir desde hace mucho tiempo, pues el capitalismo no ofrece a la clase obrera otra cosa más que una vida de explotación (si es que nos dejan siquiera eso, dado que cada vez desecha más mano de obra al ejército de reserva y paga peor a la que puede trabajar), miseria, enfermedades y, en general, la pérdida del control efectivo de nuestra propia vida en el largo plazo, cuando no en el corto, puesto que no puedes saber si el sistema te va a necesitar el día de mañana o si pasarás a formar parte de la reserva de forma perpetua, en función de cuáles sean los intereses de la burguesía en el futuro.

 

Desde el Partido Comunista Obrero Español y desde su Comité Nacional en Catalunya, el Partit Comunista Obrer de Catalunya, denunciamos el avance del flujo de la heroína en Barcelona y su Área Metropolitana, así como la complicidad necesaria del Estado capitalista español, del que ya pudimos comprobar hace varias décadas que no le tiembla la mano a la hora de usar a sus propios funcionarios para exterminar a sus habitantes, con el fin de calmar posibles reivindicaciones ante un contexto de desigualdad y fascistización del aparato estatal in crescendo. De igual manera, apelando a la historia de ayer y de hoy, reivindicamos la necesidad del Socialismo como única vía para frenar la sangría que suponen las drogas en nuestro país y en el mundo.

 

¡Contra el Estado capitalista, cómplice del narcotráfico!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

¡Por el Socialismo!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del P.C.O.C.

 




Jerusalén, un nuevo ataque imperialista contra Palestina

El anuncio del presidente de EEUU, Donald Trump, reconociendo a Jerusalén como capital del estado sionista de Israel significa un nuevo y violento ataque del imperialismo criminal contra el pueblo palestino.
 
El ansia genocida del sionismo, sustentada y alimentada por el imperialismo norteamericano, no conoce límites. El asesinato de miles de palestinos supone para ellos, tan solo, una parte más de la eliminación total del pueblo palestino, que es su objetivo último. La alianza sionista-imperialista se observa claramente con esta aberración anunciada por el engendro del capital que tiene EEUU por presidente, dando carta blanca a Israel para nuevos ataques hacia Palestina y su capital, Jerusalén, saltándose de nuevo todas las leyes internacionales.
 
Una decisión que no respeta ni tan siquiera el derecho internacional impuesto por el imperialismo dominante. El propio Raed Jarrar, director de Trabajo de Incidencia de Amnistía Internacional de Estados Unidos sobre Oriente Medio, declara queExiste un consenso internacional, con resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, sobre la ilegalidad de la anexión de Jerusalén Oriental por parte de Israel. Con esta decisión, Estados Unidos viola sus propias obligaciones internacionales de no reconocer una situación ilegal ni contribuir a ella y de garantizar que se respetan los Convenios de Ginebra. Ningún país del mundo reconoce la anexión de Jerusalén Oriental, lo que convierte en sumamente inquietante la decisión de otorgarle el reconocimiento. Esta decisión no sólo contribuye a socavar el Estado de derecho internacional, sino que demuestra además un total desprecio hacia la violaciones de derechos humanos masivas que la población palestina está sufriendo a causa de las políticas de anexión israelíes”.
 
Al imperialismo y sus aliados, como lo es el sionismo, se les queda estrecho el marco legal creado por ellos mismos en su afán de explotación y masacre al pueblo trabajador. Palestina es un ejemplo bien nítido de esto y, además, pone de relieve que la contradicción fundamental que rige hoy en el mundo es entre imperialismo y socialismo, es decir, entre la aspiración máxima de los monopolios(el exterminio de los pueblos, la guerra y la acumulación del capital a costa de los trabajadores) en contra de la aspiración máxima de los trabajadores del mundo(el trabajo, la vida digna y la paz entre los pueblos).
 
El Partido Comunista Obrero Español denuncia y condena esta brutal agresión del imperialismo norteamericano contra el pueblo palestino, a la vez que exigimos la retirada de los colonos judíos que arbitrariamente transgredieron los límites de las fronteras de 1967, la demolición del muro de separación(‘Il yidaar il fasel’) construido por Israel que expresa su carácter invasor, así como la liberación de los presos palestinos, la retirada del ejército israelí de los territorios ocupados y el cese inmediato del bloqueo impuesto a los palestinos en Cisjordania y en la Franja de Gaza. Desde el PCOE nos solidarizamos, como siempre hemos hecho, con la legítima lucha del pueblo palestino por sus derechos.
 

¡CONTRA EL IMPERIALISMO INVASOR!

¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO!

 
D. García Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español(PCOE)



¡El derecho a huelga no se toca! Syriza y su abierto carácter antiobrero

El entreguismo de la socialdemocracia a las políticas de la burguesía no tiene fin. Syriza pretende, en un nuevo acto absolutamente vergonzoso y miserable, atajar uno de los mayores problemas que le afectan a la burguesía, como clase dominante en Grecia, y especialmente al Gobierno de Tsipras, como ejecutor que esya abiertamente- de las políticas de la clase enemiga del pueblo trabajador: la huelga.

 

Dos años de Gobierno de Syriza han sobrado para comprobar como el discurso progresista de la socialdemocracia salvadora de las políticas antiobreras de la Unión Europea era tan solo una cortina de humo y una pantomima con la que intentar engañar a los trabajadores griegos. La realidad se ha impuesto con tantas actuaciones contra la clase obrera del país heleno que cuesta enumerarlos todos: el referéndum vergonzante, la ratificación del más brutal de los memorándum antiobreros y antipopulares dictado por el imperialismo europeo, la aplicación a rajatabla del mismo, la bochornosa venta del país a los monopolios internacionales, el ataque frontal y salvaje a los salarios, a la educación y sanidad públicas, a las pensiones y a la seguridad social…

 

El pueblo griego ha sufrido inmisericordemente las consecuencias de las políticas burguesas aplicadas por la socialdemocracia de Alexis Tsipras:  En la Grecia capitalista de hoy casi la mitad de la población no recibe atención médica y hay un aumento vertiginoso de pacientes con SIDA, tuberculosis,  enfermedades mentales, suicidios e incluso de la malaria. Los hospitales públicos cobran por atender y hay miles de niños sin vacunar o enfermos que mueren por no poder pagar un tratamiento médico por ejemplo contra el cáncer.

 

En la Grecia capitalista de hoy los hijos de los trabajadores ven su infancia quebrada porque son separados de sus padres por cuestiones económicas. El 40% de los niños griegos son pobres(porque sus padres lo son) y los casos de niños sin familia se han duplicado en los últimos años. En la cuna de la democracia clasista europea una generación de jóvenes es desperdiciada(el 52% de los jóvenes no tienen trabajo) y a los mayores se les niega un retiro en paz (el 45% de los jubilados son pobres).

 

Los trabajadores griegos, desencantados con la socialdemocracia capitalista de Syriza, han hecho uso de su legítimo derecho a huelgaque tanta sangre costó a nuestros hermanos de clase en el pasado- con 6 huelgas generales desde que el actual Gobierno está en el ejecutivo y otras tantas huelgas sectoriales ante el bestial ataque sufrido. La respuesta del lacayo Tsipras, por orden de los monopolios en Grecia y Europa, ha sido la represión policial y el intento de recortar el derecho a huelga, que tanto daña a los capitalistas.

 

Esto es lo que podemos esperar los trabajadores del mundo entero del capitalismo y su pata izquierda, la socialdemocracia: más explotación, más recortes de derechos, más pobreza y una vida más miserable. El Partido Comunista Obrero Español denuncia las políticas antiobreras y criminales aplicadas por el despreciable presidente del Gobierno heleno, Alexis Tsipras, a petición de la burguesía nacional e internacional, y apoyamos la lucha de la clase obrera de nuestros hermanos en Grecia en la defensa de sus derechos. Sólo el Socialismo nos librará de este sistema corrupto y criminal que es el capitalismo y nos permitirá tener a los trabajadores una democracia real y una vida digna.
 

¡Socialismo o Barbarie!

 

D. García Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español(PCOE)




Correos y el Estado español incumplen la Ley Postal

 

La ley que regula la prestación de servicios postales en España, la ley 43/2010, de 30 de diciembre, del servicio postal universal, de los derechos de los usuarios y del mercado postal, conocida como ‘Ley postal’, dice en su artículo 8:

 

Los usuarios tendrán derecho a la prestación de un servicio postal universal de calidad prestado de forma permanente, en todo el territorio nacional y a precios asequibles. El alcance y la prestación efectiva del servicio postal universal deberán responder a los principios de cohesión social y territorial, continuidad, eficacia y eficiencia en el servicio, y deberá adecuarse permanentemente a las condiciones técnicas, económicas, sociales y territoriales y a las necesidades de los usuarios, en particular en materia de densidad de puntos de acceso y de accesibilidad a los mismos, sin menoscabo de su calidad.

 

El Grupo Correos, como consecuencia de la insuficiencia de personal en todas la áreas, incumple de manera sistemática este artículo de varias maneras:

 

– No se presta el servicio de entrega los cinco días laborales. Toda la prioridad es para la paquetería, quedando miles de envíos ordinarios amontonados en casilleros de secciones que no tienen cartero asignado.

 

– De esta manera existe una discriminación por razón de la condición económica (y por tanto social), pues sólo se garantiza la entrega diaria a aquellos que pueden pagar los productos más caros, como los urgentes. Aquellos que por razones económicas necesitan de un Servicio Postal Universal no se les garantiza que cartas importantes como las citas de médicos, facturas de la luz, el agua, el gas, el teléfono… se les entregue diariamente.

 

– En cuanto a la calidad, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia afirma en su último informe: “En el caso de los plazos medios de entrega tanto de la carta ordinaria como del paquete postal nacional, los resultados confirman la tendencia al empeoramiento en la calidad de los servicios que ofrece Correos en el ámbito del SPU“.

 

Pero es que el dueño de Correos es el Estado español, ya que a pesar de ser Sociedad Anónima todo el capital es suyo. Por lo que podemos decir que el Estado español está incumpliendo la Ley Postal.

 

Ante estos incumplimientos de la Ley, en este caso la del derecho a un servicio postal universal, como lo son las Leyes del derecho al trabajo, a una vivienda digna, a una sanidad y educación gratuitas y de calidad reflejados en la sacrosanta Constitución del 78, el Estado español no muestra la firmeza que ha mostrado en Catalunya imponiendo el ‘Imperio de la ley’ para defender el ‘interés general’, dicen. Lo cual ha derivado en la práctica en un estado de excepción al intervenir al Govern catalán, interviniendo imprentas privadas, expropiando carteles y papeletas de votos, tomando el control de los presupuestos de dicho Govern, enviando allí a todas las fuerzas de seguridad del Estado, llamando a declarar por “desobediencia ante el juez a jóvenes que han creado alguna web relacionada con el Referéndum”, intentando impedir sin éxito el ejercicio democrático del voto el 1 de Octubre con toda la represión y violencia que caracterizan a un Estado que impone los intereses de una minoría, la oligarquía financiera, sobre la mayoría, el pueblo trabajador, metiendo en prisión a activistas independentistas y finalmente encarcelando a parte del Govern amparándose en el artículo 155 de una constitución que en materia de derechos sociales pisotean cada día.

 

 

Comité Provincial de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español